FALLAS DE LA BIBLIA 36

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 36
Diciembre de 1985

COMENTARIO

PROFECÍAS (Parte 2 de 4)

El Comentario del número anterior empezó a enumerar las profecías cuyo cumplimiento fue distinto del predicho, y aquí continuaremos la lista:

12) “Y Hasor será morada de chacales, soledad para siempre: ninguno morará allí, ni la habitará hijo de hombre” (Jeremías 49:33). Nunca dejó de vivir gente en Hasor, y el lugar aún hoy sigue habitado.

13) “De cierto os digo: hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino” (Mateo 16:28) y “También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con poder” (Marcos 9:1, Lucas 9:27). Estas profecías muestran que la venida de Cristo sucedería durante la vida de personas que existían entonces. Pero, ¿cuándo vino con poder el reino de Dios? No puede invocarse a 2 Pedro 3:8 (“Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día”) para huir del problema, porque Jesús dijo varias veces que sus contemporáneos verían su retorno. Todos ellos han muerto hace tiempo y todavía se está esperando el reino de Dios.

14) “Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado á la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo” (Mateo 26:63-64, Marcos 14:61-62). El sumo sacerdote nunca vio al Hijo del hombre sentado a la diestra de Dios y viniendo en las nubes del cielo.

15) Dios le dijo a Isaías que le prometiera a Acaz que Rezín y Peca no lo lastimarían: “Aconteció en los días de Acaz (…) hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria, y Peca hijo de Remalías, rey de Israel, subieron a Jerusalén para combatirla; mas no la pudieron tomar (…) Entonces dijo Jehová a Isaías: Sal ahora al encuentro de Acaz (…) y dile: Guarda, y repósate; no temas, ni se enternezca tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el furor de la ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remalías, por haber acordado maligno consejo contra ti el sirio, con Efraín y con el hijo de Remalías, diciendo: Vamos contra Judá, y asustémosla, apoderémonos de ella (…) El Señor Jehová dice así: No subsistirá, ni será” (Isaías 7:1-7). Pero Rezín y Peca masacraron a Acaz y sus hombres: “Por lo cual Jehová su Dios entregó [a Acaz] en manos del rey de los sirios, los cuales le derrotaron, y cogieron de él un gran número de prisioneros, que llevaron a Damasco. Fue también entregado en manos del rey de Israel, el cual lo batió con gran mortandad. Porque Peca, hijo de Remalías, mató en Judá en un día a ciento veinte mil, todos hombres valientes…” (2 Crónicas 28:5-6). La promesa de Dios, la profecía, falló.

16) De acuerdo con Ezequiel, Nabucodonosor tomaría y destruiría Tiro y saquearía sus riquezas: “Porque así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que (…) traigo yo contra Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes (…) Tus hijas que están en el campo matará a cuchillo (…) y tus torres destruirá con sus martillos (…) a tu pueblo matará a cuchillo, y las estatuas de tu fortaleza caerán a tierra. Y robarán tus riquezas…” (Ezequiel 26:7-12); “Todos los que te conocieron de entre los pueblos, [Tiro, ] se maravillarán sobre ti: en espanto serás, y para siempre dejarás de ser” (Ezek. 28:19). Pero Nabucodonosor no tomó ni saqueó Tiro. Su sitio de trece años fracasó. Tomó los fortines de avanzada, pero la ciudad estaba sobre una isla y permaneció impenetrable. “… Nabucodonosor rey de Babilonia hizo a su ejército librar gran esfuerzo contra Tiro. Toda cabeza se encalveció, y pelóse todo hombro; y ni para él ni para su ejército hubo paga de Tiro, por el esfuerzo que libró contra ella. Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo doy a Nabucodonosor, rey de Babilonia, la tierra de Egipto; y él tomará su multitud, y cogerá sus despojos, y arrebatará su presa, y habrá paga para su ejército. Por el esfuerzo que libró contra ella le he dado la tierra de Egipto: porque trabajaron por mí, dice el Señor Jehová” (Ezequiel 29:18-20). Nabucodonosor no conquistó Tiro, así que Dios le regaló Egipto como compensación. Ningún historiador, ni griego ni fenicio, menciona que Nabucodonosor haya tomado, saqueado o destruido Tiro. Doscientos cuarenta años más tarde, Alejandro Magno logró conquistar Egipto.

17) “Y vendrá espada a Egipto, y habrá miedo en Etiopía, cuando cayeren heridos en Egipto, y tomaren su multitud, y fueren destruidos sus fundamentos. Etiopía, y Libia, y Lidia, y todo el conjunto de pueblo (…) caerán con ellos a cuchillo (…) Y sabrán que yo soy Jehová, cuando pusiere fuego a Egipto, y fueren quebrantados todos sus auxiliadores (…) Así ha dicho el Señor Jehová: Haré cesar la multitud de Egipto por mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia. Él, y con él su pueblo, los más fuertes de las gentes, serán traídos a destruir la tierra: y desenvainarán sus espadas sobre Egipto, y henchirán la tierra de muertos. Y secaré los ríos (…) y no habrá más príncipe de la tierra de Egipto, y en la tierra de Egipto pondré temor (…) Y pondré fuego a Egipto…” (Ezequiel 30:4-16); “así ha dicho el Señor Jehová: Heme aquí contra Faraón rey de Egipto, y quebraré sus brazos (…) Y esparciré a los egipcios entre las gentes, y aventarélos por las tierras. Y fortificaré los brazos del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano; mas quebraré los brazos de Faraón (…) y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo pusiere mi espada en la mano del rey de Babilonia, y él la extendiere sobre la tierra de Egipto” (Ezequiel 30:22-26).
a) Las multitudes de Egipto nunca han sido exiliadas ni dispersadas entre las naciones.
b) Ni Etiopía ni Libia ni Lidia cayeron junto con Egipto. Nunca tuvieron un conquistador común.
c) Egipto nunca tuvo incendios de importancia.
d) Nabucodonosor nunca destruyó Egipto.
e) Siguió habiendo gobernantes en Egipto mucho tiempo después de Nabucodonosor.
f) Los ríos de Egipto nunca se secaron.
g) Nunca sucedió ninguna de las calamidades que, según Ezequiel, Nabucodonosor traería sobre Egipto.

18) “En comparación de los otros reinos [Egipto] será humilde; ni más se alzará sobre las gentes: porque yo los disminuiré, para que no se enseñoreen en las gentes” (Ezequiel 29:15). Pero en la década de 1.820 Egipto conquistó y sojuzgó Sudán.

19) “Y Babilonia (…) será como Sodoma y Gomorra, que destruyó Dios. Nunca más será habitada, ni morarán en ella más generaciones; ni hincará allí tienda el árabe, ni pastores tendrán allí redil: sino que dormirán allí bestias fieras (…) Y en sus palacios gritarán sátiros, y dragones en sus casas de deleite: y abocado está a venir su tiempo, y sus días no se alargarán” (Isaías 13:19-22); “… perpetuos asolamientos serás [, Babilonia,] ha dicho Jehová (…) para poner la tierra de Babilonia en soledad, y que no haya morador” (Jeremías 51:26, 29, 51:37, 43, Isaías 13:20).
a) Desde tiempos de Isaías, Babilonia nunca ha estado deshabitada ni desolada.
b) Los árabes siguen visitándola.
c) Los pastores siguen criando allí.
d) Nunca se ha conocido a Babilonia por los sátiros y dragones de sus palacios. De todos mdos, como los sátiros son criaturas míticas, la profecía nunca pudo haberse cumplido.
e) Al parecer, los días de Babilonia se han alargado, pues ha seguido existiendo por más de dos mil años.

20) “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas…” (Mateo 5:17-19). Pero sí pasó la jota y la tilde de la ley antes de su consumación. En realidad, Pablo prácticamente abolió toda dependencia de la antigua ley y Jesús ignoró varias de sus regulaciones.

21) “De cierto os digo, que no pasará esta generación, que todas estas cosas no acontezcan” (Mateo 24:34). Jesús dijo esto después de enumerar toda una serie de sucesos futuros. Pero el Hijo del hombre no ha venido como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, ni las tribus de la tierra lo han visto venir sobre la nubes del cielo con poder y gloria. Ni ha enviado él sus ángeles con gran voz de trompeta para juntar a sus escogidos de los cuatro vientos. El sol no se ha oscurecido; la luna no ha dejado de dar su luz, y las estrellas no han caído del cielo. Más de dos mil años han pasado y esta profecía no se ha cumplido, aunque Jesús afirmó con firmeza que sucedería durante el tiempo de su generación.

22) “De cierto, de cierto os digo: Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán” (Juan 5:25). Vendrá hora y “ahora es”, lo que indica que los muertos oirían la voz de Jesús y vivirían en aquel tiempo.

23) “El extranjero que estará en medio de ti [Israel] subirá sobre ti muy alto, y tú serás puesto muy bajo. El te prestará a ti, y tú no prestarás a él: él será por cabeza, y tú serás por cola” (Deuteronomio 28:43-44). De acuerdo con esta profecía, los judíos no prestarían dinero, sino que lo tomarían prestado. Si los judíos siempre hubieran estado endeudados, en vez de ser grandes prestamistas, los cristianos hablarían de la veracidad de esta profecía y no el fracaso que ha sido.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De B. W. en Federal Way, Washington

Acierta usted. ¡La razón no puede explicar la Biblia! Yo no puedo entender muchas de las cosas que están allí. Algunas se pueden demostrar históricamente, etcétera, pero, ¿dónde está la prueba de la veracidad de las cosas espirituales? Yo simplemente no entiendo. No obstante, tampoco entiendo mucho de las teorías de Einstein, pero creo en ellas porque parecen funcionar. También creo en la Biblia, porque cuando pongo en práctica sus principios, parecen funcionar bastante bien. Tal vez estoy viendo el mundo color de rosa, pero resulta que me gusta la idea de un Héroe que me salvó de ve tú a saber qué. También me gusta la idea de vivir para siempre en un lugar que se llama cielo. Todo eso me parece muy entretenido y disfruto mucho tener una relación con Jesús. Sé que usted probablemente me crea tonto, ignorante, reacio a enfrentar los hechos y todo lo demás; yo sólo le tengo una pregunta. Si me equivoco, ¿qué va a pasarme? Tendré una vida feliz y satisfactoria y me arriesgaré a morir como un perro (sin vida después de la muerte). Creo que en realidad le tengo dos preguntas, porque aquí va la segunda: Si usted se equivoca, ¿qué va a pasarle?

Respuesta del Editor

Al menos por una cosa debo felicitarlo. No nos envía una respuesta apologética repleta de racionalizaciones, falsificaciones ni dobles significados que pretendan probar que lo negro es blanco. Usted se salta la retórica usual y va directo al grano. Hace a un lado la razón y admite con franqueza que cree en la Biblia porque le gusta “la idea de un Héroe que me salvó de ve tú a saber qué” y “la idea de vivir para siempre en un lugar que se llama cielo”. Por desgracia, B. W., usted concede mucha menos importancia a la veracidad que a la felicidad y el sosiego. Pero si tiene razón, y la exactitud y la confiabilidad no tienen importancia real, entonces del mismo modo la gente podría creer en cualquier cosa que la haga sentir bien. Huelga decir que esto dejaría a millones de personas a merced de cualquier vendedor charlatán concebible. No sé si tiene usted hijos, B. W., pero si es así, ¿qué les desea? Hace varios años estaba de moda el lema “Si se siente bien, hazlo”, y a los creyentes les ofendía la inmoralidad implícita en él. Ahora usted nos dice: “Si se siente bien, crean. No se preocupen por la ausencia de razones o evidencias”. Segundo, dice creer en la Biblia porque “cuando pongo en práctica sus principios, parecen funcionar bastante bien”. No estoy seguro de a qué principios se refiere. Los poderes que supuestamente se conceden a quienes creen y oran suelen no aparecer, mientras que sus enseñanzas morales pueden encontrarse en muchos libros religiosos. No lo culpo por agregar calificativos de apariencia a su comentario. Sólo alguien cegado a la realidad diría que esos principios son confiables. Tercero, si su comentario de que “disfruto mucho tener una relación con Jesús” es justificación suficiente para creer, entonces otros podrán justificar su relación con las drogas, el alcohol, las sectas y el ocultismo porque también la disfrutan mucho. El placer no es sustento de lo bueno, lo saludable ni lo veraz. Cuarto, su resumen final de la apuesta de Pascal es muchísimo más débil de lo que se da cuenta usted. Es comprensible que tenga una influencia más fuerte sobre quienes han vivido en una sociedad dominada por el cristianismo. Le convendría leer el Comentario sobre la apuesta de Pascal en el número 22 de Fallas de la Biblia. En esencia, lo que está diciendo es que lo sabio es creer y no tomar riesgos. Pero no es así de simple. ¿Creer en qué? ¿Sabe cuántas creencias religiosas distintas hay? Según su lógica, para estar realmente seguros habría que aceptarlas a todas, lo cual es imposible, pues muchas son mutuamente excluyentes. ¿Por qué debemos suponer que sólo las enseñanzas cristianas pueden ser válidas? Quinto, según otras religiones, algunas creencias cristianas traen la condenación sobre sus seguidores. Los musulmanes, por ejemplo, sostienen que creer en la trinidad es un camino seguro a la perdición. ¿Cómo puede estar seguro de que se equivocan? ¿No está apostando? Pregunta usted: “Si me equivoco, ¿qué va a pasarme?”. Según muchos, usted se equivoca y muchas cosas van a pasarle. De hecho, dentro del mismo cristianismo decenas de sectas y denominaciones se han excomulgado mutuamente. Sin siquiera saber el grupo cristiano al que usted pertenece, le puedo asegurar que más de una denominación ya lo ha condenado irremediablemente. ¿Cómo sabe que se equivocan? ¡Y me acusa a mí de apostar! Sexto, la Biblia atribuye a Dios actos que sólo pueden calificarse de espeluznantes: matar, engañar, causar adulterios, ordenar matanzas, tener favoritos, practicar la injusticia, castigar a muchos por los actos de uno, y ordenar el canibalismo. (El número 5 de Falls de la Biblia muestra una lista mucho más completa.) ¿Qué sentiría por un libro que lo describiera a usted de esa manera, B. W.? Si Dios todavía no le ha hecho nada, ¿no puede ser que simplemente lo está dejando quieto para, en el Día del Juicio en que usted cree, mostrarle toda la ira que le tenía desde el comienzo? Recuerde que es usted y no yo quien protagoniza estos ejemplos. Finalmente, dice: “Tendré una vida feliz y satifactoria y me arriesgaré a morir como un perro (sin vida después de la muerte)”. Incluso ha ignorado las enseñanzas de su propio libro, según el cual su destino es comparable al de un perro: “Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad. Todo va a un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo. ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?” (Eclesiastés 3:19-21). No puede cubrir todas las bases, B. W., así que la única alternativa sensata es adoptar una adonde dirijan las evidencias con mayor peso.

CARTAS AL EDITOR

Del Reverendo D. F. S en Milwaukee, Wisconsin

Cada mes espero su siempre interesante y agradable revista. […] Estoy considerando la posibilidad de tener un programa radial semanal, aunque por ahora sólo estoy en la fase de discusión. Duraría 15 ó 30 minutos y sería difundido por unas 100 emisoras en todo el país. Al principio sería grabado. Más tarde, de vez en cuando sería en vivo, con la opción de llamar por una línea gratuita. Éste probablemente sería un programa de 15 minutos. Será un programa religioso, pero no sería cristiano, y buena cantidad de los episodios se basaría en su publicación: una discusión honesta y abierta sobre la Biblia. Me gustaría saber si le interesa la idea de ser un invitado frecuente, o siquiera ocasional. Nosotros correríamos con todos los gastos y estaríamos dispuestos a pagar honorarios razonables. Hasta podríamos darle publicidad y promoción a su revista. Todavía estamos en las primeras etapas y esta petición, por supuesto, es informal.

Respuesta del Editor

Me encantaría aparecer en cualquier programa en el momento que usted escoja. Sólo llámeme o escríbame. Ya les he pedido a los lectores que llamen a sus emisoras locales, en especial a las que tienen programas de entrevistas, para organizar posibles intervenciones de Fallas de la Biblia. […]

De J. G. en Oak Park, Illinois

Mientras escribo estoy viendo el programa de John Ankerberg. El Dr. Walter Martin, un polemista bautista y otro fundamentalista trinitario están discutiendo con dos pentecostales unidos que son fundamentalistas antitrinitarios. Desafortunadamente, los fundamentalistas trinitarios ganaron. Si yo fuera a debatir con el Dr. Martin solamente sobre la trinidad, temo que pierda o quede empatado. Yo podría asestarle golpes devastadores en historia y filosofía, pero él decididamente ganaría en erudición griega, dado que no sé griego. ¿Puede proporcionarme usted un argumento antitrinitario rápido que pueda derrotar a cualquier cristiano trinitario, incluso a un fundamentalista inteligente como Martin, o un a teólogo jesuita o dominico con doctorados? (…) Como la inmensa mayoría de los cristianos es trinitaria, cualquier librepensador valoraría la utilidad retórica de un argumento antitrinitario a prueba de idiotas.

Respuesta del Editor

Ha tocado usted una de las creencias cardinales del cristianismo. El núcleo del argumento apologético al respecto es que sólo hay un dios, pero tres personas separadas y distintas. Cada una es dios, pero sólo hay un dios. El trinitarianismo es una idea imposible de concebir, comparable a creer en un caballo que al mismo tiempo fuera blanco y negro. La mejor estrategia es reducir el concepto a sus detalles específicos. ¿Cómo puede Dios en la Tierra hablar con Dios en el cielo o en otra parte y existir todavía un solo dios? La mayoría de los cristianos ni siquiera está enterada de que el problema existe. De modo que primero debe explicarles el embrollo y luego mostrales por qué éste no tiene escapatoria. Los dos pasos son importantes. Después de discutir este tema varias veces y haber pasado recientemente más de cinco horas con un par de ministros y laicos de la Iglesia de Cristo, he concluido que la palabra “trinitario” es inútil, sólo un eufemismo. Los cristianos son, a lo sumo, triteístas, no trinitarios. Creen en tres dioses bajo el disfraz de tres personas. Quieren que la deidad sea un ser definido, cuando en realidad no es más que un sustantivo colectivo, como la “humanidad”. Es más beneficioso dedicar el tiempo a mostrarles a los creyentes que no pueden ni siquiera concebir lo que están tratando de describir que tratar uno mismo de entender esa creencia. Quien intente visualizar un caballo que al mismo tiempo sea negro y blanco va a desperdiciar su tiempo. A menudo los clérigos intentan presentar la trinidad como un misterio ajeno a las facultades humanas, algo que se debe creer, no entender. Desde luego, no es un “misterio” sino un imposible. Es impreciso discutir este tema porque el concepto es vago, incluso para sus defensores. Si usted, J. G., discute sobre esto con los apologetas, algo que yo recomendaría, cuénteme lo que le respondieron. No hay mejor método para desarrollar un enfoque eficaz. Lo felicito por su búsqueda de una estrategia efectiva. Eso es precisamente lo que los demás deberían estar haciendo. No se ha armado ningún programa para enfrentar a los creyentes en su propio terreno y ésa es una de las principales razones por las cuales ellos han dominado el escenario por tanto tiempo. Han tenido una especie de santuario privilegiado adonde pueden huir. Confiados de tienen la verdad y nada más que la verdad, nunca han encontrado un desafío serio en su propio territorio. Si encendemos la lámpara de la verdad y entramos en la caverna de la oscuridad, algunos de sus habitantes tendrán que irse o acercarse a la salida cuando vean llegar la luz. No lo dude. Las preguntas sobre qué debemos decirles a las distintas posiciones apologéticas tienen importancia crucial y son siempre bienvenidas. Puede que yo no tenga la mejor respuesta, porque todos estamos aprendiendo, pero intentaré. Por cierto, vi el programa de televisión que mencionó. Muchos apologetas combativos se parecen a los mercenarios del viejo oeste. Su principal preocupación es eliminar las amenazas a su territorio y por eso nuestra instrucción necesita más municiones. ¿Está seguro de que los trinitarios ganaron el debate? Recuerde que Ankerberg controla la grabación y decide qué se transmite. Yo recomendaría ver el programa entero antes de decidir. Las transmisiones cristianas son aún menos confiables que los libros de sus comentaristas. ¿De verdad cree que los etíopes hambrientos son los principales beneficiarios de todas esas donaciones? No hace falta ser revisor fiscal para saber que, cuando ningún órgano gubernamental está vigilando el destino ni la procedencia de esos millones de dólares, abundan las oportunidades para el engaño y la corrupción.

De Mark Potts, en 8510-A East 66th Place South, Tulsa, Oklahoma 74123

Aquí va un minieditorial para Fallas de la Biblia. Los creyentes quieren que creamos lo siguiente:
1) En el principio Dios creó un hombre y una mujer perfectos. Pero se corrompieron.
2) Dios envió el Diluvio para destruir la maldad en la Tierra. Pero la gente posterior al Diluvio es igual de mala que la anterior.
3) Dios nos dio su ley por medio de Moisés. Pero obedecer la ley no basta para salvarnos.
Ahora, según los cristianos, Dios ha formulado un “plan de salvación” que tenemos que aceptar. Dada su descripción del historial de éxitos de Dios, ¿qué base tenemos para suponer que este último programa funcionará? A propósito, quiero que evalúe el siguiente argumento: Los cristianos me han dicho que Mateo 19:16-21 (la salvación por obras) sólo se aplica al hombre con quien Jesús estaba hablando y a nadie más. Si es así, entonces Juan 3:1-21 se aplica sólo a Nicodemo y a nadie más. Del mismo modo, Hechos 16:30-31 se aplica sólo al carcelero de Pablo, mientras que Romanos 10:9 se aplica sólo a los cristianos en Roma a quienes Pablo escribió su carta. Si las recomendaciones sobre la salvación se dirigen a personas específicas, ¿cómo sabemos si esas instrucciones espirituales se aplican a una persona o a todo el mundo? Hace poco fue encarcelado un predicador local por desacato a la corte. Su iglesia administra una guardería y se niega a solicitar una licencia de funcionamiento, pues eso significaría reconocer una autoridad diferente de Jesús. Pero sus actos son claramente antibíblicos, pues según Romanos 13:1-7 las autoridades civiles derivan su poder de Dios (…)

Respuesta del Editor

Su creciente habilidad para criticar la Biblia demuestra suficientemente que hay que crear programas de entrenamiento (cursos, seminarios, institutos, etcétera) para enseñarle a la gente, sobre todo a los jóvenes, a exponer la Biblia en todos los espacios posibles. Miles de analistas instruidos podrían ofrecer el equilibrio que tanto necesita el país.

De J. H. en Visalia, California

Usted presentó un argumento que hace un tiempo se me había ocurrido. Le pregunté a un predicador fundamentalista qué lo salvaba a uno del infierno. Y me contestó: “aceptar a Jesús como salvador”. En ese caso, todos los que nunca han oído hablar de Jesús (incluyendo a los que vivieron y murieron antes de la era cristiana) nunca tuvieron oportunidad de salvarse. Y esto me lleva a una pregunta más general: ¿dónde está exactamente la virtud de creer en algo? ¿O la perversidad de no creerlo? Y ya que andamos en ésas, ¿dónde está la virtud de nacer de una virgen? Continuando: si uno se salva por la “fe” y la creencia, entonces el cielo incluirá a los píos sádicos de la Edad Media y a los criminales convertidos, mientras que en el infierno habitará la benigna inteligencia de gente como Darwin, Freud y Russell (…) Son sólo algunas ideas mías. Me gusta mucho su revista y me alegra que la esté publicando. Es emocionante e informativa. También me impresiona mucho su completo conocimiento de la Biblia y la diestra manera en que lo emplea.

NOTAS DEL EDITOR:
1) Para aclarar: Aunque normalmente no se tratan temas extrabíblicos en Fallas de la Biblia, de ninguna manera están excluidos. De hecho, no sólo sería bastante difícil trazar una línea clara de delimitación, sino que algunos temas e información por fuera de la Biblia afectan directamente su veracidad. La Biblia es el núcleo alrededor del cual fluye la conversación, pero nunca hemos dudado en incluir temas como la existencia histórica de Jesús, los problemas científicos relacionados con el Diluvio y la geografía bíblica, cuando son directamente relevantes a los errores de la Biblia.
2) Varios líderes notables de organizaciones ateas y humanistas han estado usando obscenidades, humor escandaloso y otros recursos vulgares en sus discursos, escritos y apariciones televisadas en todo el país. Esta revista desea distanciarse de tal comportamiento de manera inequívoca. No sólo nos parece personalmente repulsivo, sino tácticamente irracional. En lo que con ligereza se llama movimiento de libre pensamiento, el estereotipo religioso más común es el de personas entregadas a un frenesí de inmoralidad y libertinaje. Un comportamiento de esta reprobable naturaleza sólo refuerza tales sospechas y proporciona armas para los creyentes. La principal razón por la cual hay que evitar actividades de este tipo es que no tienen lugar en un ambiente decente.

FALLAS DE LA BIBLIA 35

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 35
Noviembre de 1985

COMENTARIO

PROFECÍAS (Parte 1 de 4)

Los números 3 y 10 de Fallas de la Biblia incluyeron artículos sobre un tema muy querido para la mayoría de creyentes en la Biblia: las profecías. Los creyentes confían enormemente en la supuesta sabiduría allí contenida para demostrar el origen divino y confiabilidad del libro, descartando toda la evidencia en contra. En vista de la gran importancia que muchos atribuyen al asunto, hará falta un profundo análisis final. Para nuestros fines, las profecías bíblicas pueden agruparse en tres categorías amplias: (1) las que se cumplieron incorrectamente, es decir, que se cumplieron de manera distinta de la predicha; (2) las que nunca sucedieron (un conjunto demasiado amplio como para comentar en su totalidad); (3) y referencias en el Nuevo Testamento a profecías que no aparecen en el Antiguo Testamento. La crítica de las profecías comenzará con esta última categoría, pues es la más pequeña y la más fácil de recorrer:

1) “Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío a mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti” (Marcos 1:2). No hay tal profecía en Isaías.

2) “Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que había de ser llamado Nazareno (Mateo 2:23).” Como se señaló en el número 3 de Fallas de la Biblia, “que había de ser llamado Nazareno” no se menciona en el Antiguo Testamento. No hay tal profecía. Y no se puede aplicar Jueces 13:5 (“Porque tú te harás embarazada, y parirás un hijo: y no subirá navaja sobre su cabeza, porque aquel niño será Nazareo a Dios desde el vientre, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los Filisteos”) porque:
a) No es lo mismo un nazareo que un habitante de Nazaret.
b) Hechos 24:5 (“… príncipe de la secta de los Nazarenos”) muestra que un nazareno era un miembro de una secta, no un residente de Nazaret.
c) Y el hombre en cuestión era Sansón, no Jesús. Es más: nadie llamó nazareno a Jesús.

3) “Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel; y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor” (Mateo 27:9-10). El libro de Jeremías no dice tal cosa. Y no se puede aplicar Jeremías 32:8-9 (“… Entonces conocí que era palabra de Jehová. Y compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y peséle el dinero: diecisiete siclos de plata”) porque:
a) Mateo habla de 30 piezas de plata y Jeremías de 17 siclos de plata.
b) Jeremías 32:9 dice que Jeremías compró el campo solo, mientras que Mateo habla de varias personas.
c) Mateo está hablando de dinero ensangrentado, impropio del tesoro de Dios (Mateo 27:5-8), mientras que el dinero de Jeremías fue aprobado por Dios (Jeremías 32:8, 14-15).

La segunda gran categoría está compuesta de aquellas profecías de inexacto cumplimiento:

1) “Entonces [Dios] dijo a Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá a los de allí, y serán por ellos afligidos cuatrocientos años” (Génesis. 15:13) y “Y hablóle Dios así: Que su simiente sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y maltratarían, por cuatrocientos años” (Hechos 7:6)

Versus

“El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta años” (Éxodo 12:40).

Según la profecía, los israelitas estarían sometidos por 400 años, no 430.

2) “Entonces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él diciendo: (…) Y te daré a ti, y a tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua…” (Génesis 17:3, 8); “Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu simiente para siempre” (Gen. 13:15, Éxodo 32:13).

Versus

“Y [Dios] no le dio [a Abraham] herencia en ella, ni aun para asentar un pie: mas le prometió que se la daría en posesión, y a su simiente después de él, no teniendo hijo” (Hechos 7:5) y “Conforme a la fe murieron todos [los descendientes de Abraham] sin haber recibido las promesas, sino mirándolas de lejos…” (Hebreos 11:13).

Ni Abraham ni sus descendientes recibieron jamás la tierra prometida. La profecía falló.

3) “Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y tú serás recogido a tu sepulcro en paz…” (2 Reyes 22:20). La profetisa Hulda había anunciado que Josías moriría tranquilamente. Pero 2 Reyes 23:29-30 (“En aquellos días Faraón Necao rey de Egipto subió contra el rey de Asiria al río Éufrates, y salió contra él el rey Josías; pero aquél así que le vió, matólo en Meguido. Y sus siervos lo pusieron en un carro, y trajéronlo muerto de Meguido a Jerusalén, y sepultáronlo (…) Entonces el pueblo de la tierra tomó a Joacaz hijo de Josías, y ungiéronle y pusiéronlo por rey en lugar de su padre”) la desmiente.

4) “… todos los hombres que tornaren sus rostros para entrarse en Egipto, para peregrinar allí, morirán a cuchillo, de hambre, y de pestilencia: no habrá de ellos quien quede vivo…” (Jeremías 42:17). Los judíos del siglo primero establecieron un centro cultural en Alejandría.

5) “[Tiro,] … nunca más serás edificada…” (Ezequiel 26:14); “Porque así ha dicho el Señor Jehová: [Tiro, ] yo te tornaré ciudad asolada, como las ciudades que no se habitan; haré subir sobre ti el abismo, y las muchas aguas te cubrirán. Y (…) te pondré en lo más bajo de la tierra, (…) para que nunca más seas poblada (…) Yo te tornaré en espanto, y no serás: y serás buscada, y nunca más serás hallada…” (Ezequiel 26:19-21); “[Tiro, ] los mercaderes en los pueblos silbarán sobre ti: vendrás a ser espanto, y dejarás de ser para siempre” (Ezequiel 27:36, 28:19). En otras palabras, Tiro será destruida permanentemente. Pero, como muestran los siguientes versos, Tiro existió en tiempos del Nuevo Testamento y todavía hoy existe: “Y levantándose de allí, se fue a los términos de Tiro y de Sidón…” (Marcos 7:24); “Y volviendo a salir de los términos de Tiro, vino por Sidón a la mar de Galilea…” (Marcos 7:31); “Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y los de Sidón…” (Hechos 12:20, 21:3, 7, Mateo 15:21, Marcos 3:8).

6) “Y a Neftalí dijo: Neftalí, saciado de benevolencia, y lleno de la bendición de Jehová, ten el occidente y el sur.” (Deuteronomio 33:23). Neftalí recibió un distrito al norte de Palestina, pero ninguno al sur o al occidente.

7) “… Serás padre [Abraham] de muchedumbre de gentes” (Génesis 17:4). Sólo cuatro naciones parecen descender de Abraham: los judíos, los ismaelitas, los madianitas y los edomitas.

8) “Y Josué quemó á Hai y redújola a un montón perpetuo, asolado hasta hoy” (Josué 8:28). Siguió viviendo gente en Hai después de esta profecía y siguen viviendo allí hoy. Como dijo Nehemías en su verso 7:32: “Los varones de Betel y de Haii, ciento veintitrés”.

9) “El Señor dice: Anoten a este hombre [Jeconías] como un hombre sin hijos, como un hombre que fracasó en la vida. Porque ninguno de sus descendientes llegará a ocupar el trono de David para reinar de nuevo en Judá” (Jeremías 22:30).

Versus

“Y Josías engendró a Jeconías…” (Mateo 1:11, en la genealogía de Jesús) y “[Jesús] será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David…” (Lucas 1:32).

De acuerdo con la profecía de Jeremías 22:30, Jeconías no tendría ningún descendiente sobre el trono de David ni con autoridad sobre Judá. Jesús era un descendiente de Jeconías según Mateo 1:11, y finalmente ocupará el trono de David según Lucas 1:32. En el momento en que Jesús ocupe el trono de David, la profecía de Jeremías 22:30 se volverá falsa.

10) “Por tanto, allí [en Babilonia] morarán bestias monteses con lobos, morarán también en ella pollos de avestruz: y no será más poblada, ni la habitarán más generaciones. Como en la destrucción de Dios sobre Sodoma y sobre Gomorra y sobre sus ciudades vecinas, dice Jehová, no morará allí hombre, ni hijo de hombre la habitará” (Jeremías 50:39-40) y “… Con tal ímpetu será derribada Babilonia, aquella grande ciudad, y nunca jamás será hallada. Y voz de tañedores de arpas, y de músicos (…) no será más oída en ti; y todo artífice (…) no será más hallado en ti…” (Apocalipsis 18:21-22). Ambos testamentos profetizan la destrucción de Babilonia. Pero sus habitantes nunca la han desocupado. Vivió gente en ella antes y después del Nuevo Testamento (Mateo 1:11, 12, 17, Hechos 7:43, 1 Pedro 5:13) y siguen allí hoy. Es más: los lobos y los avestruces nunca han sido los ocupantes mayoritarios de Babilonia.

11) “Porque así ha dicho Jehová: No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel…” (Jeremías 33:17); “… Juré a David mi siervo,  diciendo: Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones” (Salmo 89:3-4); “Una vez he jurado por mi santidad, que no mentiré a David. Su simiente será para siempre, y su trono como el sol delante de mí. Como la luna será firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo” (Salmo 89:35-37, 1 Crónicas 17:12, 14, 2 Samuel 7:13, 16). Dios dijo que siempre habría un rey del linaje de David. Pero ese linaje terminó con Sedequías y no hubo rey judío por 450 años. El linaje de David no fue restaurado hasta que los asmoneos (macabeos) establecieron un nuevo linaje bajo el rey Aristóbulo. Desde el final de la dinastía asmonea los judíos no han vuelto a tener rey. Actualmente ningún descendiente de David rige el Oriente Medio.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De V. T. en Huron, California

[La parte 2 del Comentario del número pasado citó Hechos 1:12 (“Entonces se volvieron a Jerusalén del monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén camino de un sábado”) y dijo: “El error en este comentario está en el hecho de que el Monte de los Olivos está apenas a las afueras de las murallas de Jerusalén, difícilmente a un día de camino.] No voy a comentar todos los puntos del tema Geografía Bíblica. En mi pequeña biblioteca hay dos o tres libros que cubren la mayoría del tema que trata el número 34 de Fallas de la Biblia. Rápidamente hablaré del punto 2, Hechos Acts 1:12. Cualquier COMENTARIO de calidad explicará “camino de un sábado”. Era menos de una milla. El Dr. Howard Hanke afirma en su libro Bible Survey que eran unos 2.000 codos, ¡o dos tercios de una milla! … La ley del sabat estaba en las ordenanzas rabínicas. Pudo haber tenido su origen en el PERÍODO MOSAICO, cuando los israelitas no debían abandonar su campamento para recolectar maná durante el sábado. Cualquiera podía viajar de Jerusalén al monte de los Olivos sin transgredir esta ordenanza … Como ve, hay una respuesta muy lógica a la afirmación relacionada con el CAMINO DE UN SÁBADO … Quizás deba dejar que sus lectores sepan del error que ha cometido. La mayoría de sus argumentos pueden ser contestados por casi cualquier persona que se tome el tiempo y el esfuerzo de consultar a un buen comentarista … Admitiré que cuando alguien no está tan interesado en la VERDAD como en la CONTROVERSIA, no escuchará ni hará el esfuerzo de entender… [A partir de aquí V. T. procedió a atacar el humanismo secular.]

Respuesta del Editor

Si tiene usted razón, no debe de haber muchos buenos comentarios en circulación, porque yo consulté once de los más prominentes y sólo cuatro llegan a tratar el problema. Wycliffe, Wesleyan y Jamiseson-Fausset dicen que el camino de un sábado son dos mil codos o tres mil pies, mientras que Clarke dice que son siete estadios y medio. Pero ninguno de los cuatro citó fuentes judías que sustentaran su posición. Clarke citó Antigüedades Judías, Libro 20, Capítulo 8, Sección 6, donde Josefo dice que el Monte de los Olivos “descansaba junto a la ciudad y a distancia de cinco estadios”, lo cual no prueba nada. Usted dijo que la ley del sabat estaba en las ordenanzas rabínicas. ¿Puede decirme en qué capítulo y verso? Consulté la edición Socino del Talmud y no pude encontrar ninguna ordenanza ni norma rabínica que afirmara claramente que el camino de un sábado fueran 2.000 codos. Los comentaristas judíos en el Erubin y Pesahim del Talmud hablan de una tradición de 2.000 codos, pero, ¿puede usted citar una ordenanza real al respecto? No conozco ninguna, pero pudo habérseme escapado. Si puede mostrarme una ordenanza de la Misná, y no de opiniones y creencias del Gemara (libro de comentarios judíos), retiraré la sección 2 del Comentario del número pasado. Pero su evidencia debe provenir de una fuente judía. He concluido a partir de mi experiencia que los comentarios de autores cristianos son principalmente racionalizaciones llenas de erudición deshonesta. Tenga en cuenta que nos estamos basando en información extrabíblica para determinar la longitud del camino de un sábado. Éste se menciona una sola vez en toda la Biblia y en ninguna parte se le da una definición. Como el problema que aquí se discute se encuentra en los Hechos de los Apóstoles, son los cristianos y no los judíos quienes deben dar una explicación. Y para resolver dilemas de esta naturaleza se han basado a menudo en la conocida técnica de citar algún texto extrabíblico que, según ellos, existe y demuestra su argumento. ¿Puede usted citar alguna ordenanza rabínica que defina específicamente la longitud del camino de un sábado en dos mil codos? No sirven de nada los comentarios apologéticos que sólo se sustentan a sí mismos. La fuente debe ser original, no de segunda mano ni rumores. Por cierto, V. T., en esta revista la verdad tiene una prioridad mucho más alta que la controversia. De hecho, es lamentable que tengamos que recurrir a esta última. Por desgracia, para ganar batallas hay que lanzar balazos. Y hablando de la verdad, tenga la bondad de no salpicar sus cartas de puntos suspensivos (…) porque al publicarlas los lectores se llevan la impresión de que estamos editando partes de su contenido, cuando no es así. También me gustaría saber de esos dos o tres libros de su biblioteca.

De Ken Bonnell en Los Angeles, California (Parte 1)

Con respecto a la “Geografía Bíblica”, yerra usted en el ítem 2. El “camino de un sábado” no es la distancia que puede recorrer una persona en un día, sino la que se permite caminar en el sabat sin violar el mandamiento de descansar en ese día. Es bien corto, casi mil yardas. (Ref. Webster’s “Unabridged” Dictionary)

Respuesta del Editor (Parte 1)

Es probable que Webster haya obtenido su información de comentaristas cristianos. En cualquier caso, véase mi respuesta a la carta de V. T.

(Parte 2)

[El ítem 4 del Comentario del número pasado citó Marcos 7:31 (“Y volviendo a salir de los términos de Tiro, vino por Sidón a la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis”) y dijo: “… es difícil imaginar cómo se viaja de Tiro al mar de Galilea pasando por Sidón, mucho menos por la región de Decápolis (…) Marcos hizo esta afirmación cuando no había costas de Decápolis…”.] Los traductores de la Revised Standard Version revolvieron el viaje de Jesús con territorio pagano (…) Su crítica de la palabra “costas” [en lugar de “términos”, como dicen otras traducciones] se refiere, por supuesto, a la King James Version, y en eso tiene razón. En el viaje al Líbano, Jesús sigue el ejemplo de Elías (1 Reyes 17), y su mujer “sirofenicia” es una “sareptana”.

Respuesta del Editor (Parte 2)

Aunque en un punto estamos en desacuerdo, Ken, debo agradecerle el haber descubierto una discrepancia en la Biblia. Sobre lo primero, ¿cómo fue el viaje de Jesús una repetición del de Elías en 1 Reyes 17? Elías fue de Galaad al arroyo de Querit y luego a Sarepta, mientras que Jesús fue de Tiro a Sidón y luego al mar de Galilea. No sólo fueron en direcciones opuestas, sino que ni siquiera estuvieron en la misma área, exceptuando el paso de Elías por Sarepta. La discrepancia que señala usted se basa en que debí haber citado la Biblia King James en lugar de la Revised Standard porque la palabra “costas” sólo aparece en la primera. Mi crítica original era que no había costas de Decápolis. Por cierto, usted cita 1 Reyes 17, donde hay un error geográfico que se pudo haber mencionado en el Comentario del número pasado. El verso 3 dice: “Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está al oriente del Jordán”. El Standard Bible Atlas (1959) de la Standard Publishing Company y el Boardman’s Atlas muestran claramente que el arroyo de Querit está al occidente del río Jordán, exactamente al norte del mar Muerto.

(Parte 3)

[El ítem 8 del Comentario del número pasado citó Génesis 2:10-14, donde un río de Oriente Medio se divide en los cuatro ríos del Edén.] Sí hay cuatro rios con fuentes cercanas en las altiplanicies anatolias de Turquía: el Éufrates, el Tigris (el Hiddekel bíblico), el Kizil (probablemente el Pisón bíblico), que desemboca en el mar Negro en la bahía de Colcis, donde Jasón encontró el Vellocino de Oro; el río Arak bordea el Cáucaso, que es probablemente “la tierra de Cus”, que los traductores han confundido aquí con Etiopía (Génesis 2:13). El Arak era el Gihón.

Respuesta del Editor (Parte 3)

Es bien poco decir que su análisis me pasma, Ken. Hay que ver cuánto se aparta de lo que he llegado a esperar de sus cartas. Usted parece haber aceptado algún tipo de literatura apologética y los errores que la acompañan. Primero, Génesis 2:10-14 dice que de Edén salía un río y luego se dividía en cuatro ríos, lo que no tiene nada que ver con cuatro ríos que tienen fuentes cercanas entre sí. Algunos de los ríos que usted menciona tienen su fuente en la misma región general, pero, ¿qué relación tiene eso con salir todos de un mismo río? Segundo, dice usted que uno de ellos era “el Kizil (probablemente el Pisón bíblico), que desemboca en el mar Negro en la bahía de Colcis, donde Jasón encontró el Vellocino de Oro”. ¿Con qué base identifica usted un río con el otro? No sólo da a entender el “probablemente” que no está seguro; además, Génesis dice que el Pisón abarcaba Havilah, un área en la Arabia Saudita actual, lejos de las altiplanicies anatolias. ¿Qué río ha recorrido Arabia Saudita para desembocar en el mar Negro? Más aún: el río no desemboca en el mar Negro ni cerca de Colcis, sino mucho más al oriente. ¿Jasón y el Vellocino de Oro? Ahora estamos hablando de mitología. Tercero, ¿cómo puede usted concluir que el Cáucaso “es probablemente ‘la tierra de Cus’, que los traductores han confundido aquí con Etiopía”? Cada mapa que he visto muestra Cus como el nombre antiguo de Etiopía. Es un desafío verle cualquier conexión con el Cáucaso, pues está a más de mil millas de distancia. Al usar la palabra “probablemente” debe usted admitir que está especulando. Si los traductores se equivocaron al uar el nombre Etiopía en lugar del Cáucaso para hablar de la “tierra de Cus” entonces literalmente hay cientos de académicos confundidos por ahí, porque las traducciones King James, Revised Standard, Modern Language y muchas otras igualan a Etiopía con Cus, al igual que decenas de cartógrafos.

(Parte 4)

Ahora volvamos a Mateo 28:1. En la versión King James contiene una contradicción interna. ¿Sus lectores pueden hallarla?

Respuesta del Editor (Parte 4)

Me puedo equivocar, Ken, pero déjeme adivinar. Mateo 28:1 dice: “Y la víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana….”. El sábado, como todos los días judíos, abarca de atardecer a atardecer. ¿Cómo, entonces, podía estar amaneciendo al final del sábado? Dígame usted si estoy equivocado; yo ya no estoy seguro.

CARTAS AL EDITOR

De Mark Potts, en 8510-A, East 66th Place S., Tulsa, Oklahoma 74133 (Parte 1)

Hace poco recibí el número de octubre de Fallas de la Biblia y quisiera debatir con usted algunos detalles técnicos (…) [tras mencionar un posible error en relación con el camino de un sábado, sobre el cual ya hemos hablado, Mark continúa.] Segundo, me gustaría ver una exposición más completa de su objeción al uso de Romanos 1 y 2 como respuesta a la pregunta de qué les sucede a quienes nunca han oído sobre Jesús, a lo cual yo llamo el problema pagano. He leído con mucha atención este difícil pasaje en varias versiones, y Pablo no explica en ningún lado que los paganos que no sepan sobre Jesús se salven por creer en Dios y obedecer la moral. En cambio, afirma que los paganos son “inexcusables” (Romanos 1:20) en cuanto al conocimiento de Dios, y que la ley (judía) está “escrita en sus corazones” (Romanos 2:15). Así, los paganos parecen saber sobre Dios y la moral, pero, ¿dónde dice que pueden salvarse siendo simplemente portándose bien? La explicación de Pablo es como decir que uno sabe que tiene una enfermedad (el pecado), pero no sabe que existe un remedio (la salvación). Podría extenderse Romanos 2:6-10 en el sentido de que los paganos que, sin saberlo, llevan una buena vida, se salvan, pero, ¿cómo podría salvarse un bebé, o cómo podría ejecutar buenas obras un paralítico o cuadriplégico que no hayan sido evangelizados?

Respuesta del Editor (Parte 1)

Ha tratado muy bien el tema, Mark, y se ha enfocado en la frase clave (“inexcusables”). Sólo le haría una modificación. Los apologetas parecen estar diciendo que Pablo afirma que tenemos una enfermedad (el pecado) y que se nos ha suministrado un remedio que podemos decidir usar. Pero no mencionaron que ese remedio no es Jesús. En mi lectura de Romanos 1:18-20, Pablo solamente está diciendo que Dios y sus características pueden descubrirse a partir de la naturaleza y las cosas que nos rodean, de modo que quienes afirman no conocer a Dios o la diferencia entre el bien y el mal son “inexcusables”. No dice que eso baste. Usted parece concordar.

(Parte 2)

Tercero, tengo un problema menor que comunicar. En Romanos 14:14, Pablo, con su acostumbrada arrogancia, dice: “Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo: mas a aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para él es inmunda”. Aquí Pablo no sólo contradice a numerosas declaraciones del Antiguo Testamento sobre cosas impuras, sino que entra en conflicto con sus propias palabras en Efesios 5:5: “… ningún (…) inmundo (…) tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios”. Según Pablo, nada es de naturaleza inmunda, pero él no duda en llamar inmundas a otras personas.

Respuesta del Editor (Parte 2)

Puede que este verso le ocasione problemas, Mark. Romanos 14:14 dice que nada es inmundo por sí mismo. Los apologetas podrían alegar que “por sí mismo” significa una impureza inherente a su propia esencia, lo cual no impide que la gente pueda volverse inmunda más tarde. Debe anticiparse a su respuesta para evitar caer en ridículo.

(Parte 3)

Un amigo mío dice que los cristianos tienen “la paz que supera todo entendimiento” [Filipenses 4:7]. Tal vez pueda usted dedicar un número de su revista a buscar los botones correctos que hay que apretar al debatir con un creyente obstinado. No basta saber hacer las preguntas correctas y citar los versos correctos; se necesita saber las técnicas efectivas de la desprogramación cara a cara.

Respuesta del Editor (Parte 3)

No podríamos estar más de acuerdo, Mark. Las personas son muy variadas y lo que altera a algunas tiene poco efecto sobre otras. Por eso sugerí hace varios meses la creación de una organización nacional de críticos bíblicos instruidos para, entre otras cosas, reunirse con periodicidad y comparar apuntes sobre las técnicas más efectivas para desprogramar a la oposición.

De Jack Trimpey en LOTUS PRESS, Box 800, Lotus, California 95651

Su número de muestra de Fallas de la Biblia fue de lo más interesante […] Su enfoque sobre el deplorable problema de la religiosidad es sólido y académico, y al mismo tiempo sensible a los sentimientos de las personas de religiosidad compulsiva. Esta publicación es excelente para quienes desean crecer librándose de la fe religiosa, y usted les pone al alcance información fácil de entender. Su estímulo de la respuesta jocosa en el lector es tan hábil como el martillazo del médico que busca el reflejo de la rodilla: si no hay respuesta, hay problemas. Las cartas que usted imprime, en especial los testimonios de ex cristianos, son invaluables y espero ver más de ésas. Todos hemos oído innumerables e insípidas historias sobre los salvos que narran cuán espléndido es esgrimir poder sobrenatural en su vida diaria, así que me emociona profundamente leer sobre gente que milagrosamente ha superado el trastorno mental de la fe religiosa, como D. B. en Ontario, California. Sugiero abrir una comunicación directa entre sus lectores. A mí, por ejemplo, me encantaría intercambiar cartas con D. B. ¿Puede abrir un espacio para esas cartas, o quizás hacerlas llegar?

Respuesta del Editor

Su carta es una de la más amables y sabias que esta revista ha recibido. Tratamos de ser sensibles a los sentimientos hasta de los apologetas más fervientes, lo cual explica la notable ausencia de comentarios peyorativos. Con respecto al testimonio de D. B., puede que él entre en contacto con usted tras leer este ejemplar. En cuanto a abrir un espacio para cartas, puedo asegurarle que ése es apenas uno de los proyectos que hemos estado considerando. Nos gustaría copiar y distribuir casetes de intervenciones radiales; crear un índice completo de cada tema que se trata en esta revista; grabar discursos en vídeo y enviar copias a la televisión pública, crear una referencia bibliográfica de textos recomendados como suplemento a Fallas de la Biblia, con resúmenes de cada uno; delegar el trabajo burocrático que acompaña al crecimiento en suscripciones para poder dedicar más tiempo a invetigar; recopilar una lista de locutores y emisoras de programas de entrevistas en el país; y obtener los fondos para adquirir un computador, una impresora y equipo de grabación de vídeo para producir programas de Fallas de la Biblia. Ésas son sólo unas de las actividades que nos gustaría empezar, pero se necesitan tiempo y dinero. Tranquilo, Jack: tenemos grandes planes aquí.

FALLAS DE LA BIBLIA 34

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 34
Octubre de 1985

COMENTARIO

GEOGRAFÍA BÍBLICA (Se recomienda usar un atlas bíblico histórico)

La geografía de la Biblia, como la ciencia y las matemáticas de la Biblia, tiene demasiados detalles inexactos como para pertenecer a la palabra infalible de un ser perfecto. Sólo hay que consultar mapas precisos de la época para ver ejemplos notables no muy difíciles de encontrar:

1) “Y como fue nacido Jesús en Belén de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente…” (Mateo 2:1-2) Si los magos vivían al oriente de Jesús, ¿cómo pudo servirles de guía una estrella en el oriente?

2) “Entonces se volvieron a Jerusalén del monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén camino de un sábado.” (Hechos 1:12) El error en este comentario está en el hecho de que el Monte de los Olivos está apenas a las afueras de las murallas de Jerusalén, difícilmente a un día de camino.

3) “Y bautizaba también Juan en Enón junto a Salim…” (Juan 3:23) Casi todos los críticos concuerdan en que no había tal lugar junto a Salim.

4) “Y volviendo a salir de los términos de Tiro, vino por Sidón a la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis.” (Marcos 7:31) Es cuestionable el conocimiento geográfico del autor de Marcos, pues es difícil imaginar cómo se viaja de Tiro al mar de Galilea pasando por Sidón, mucho menos por la región de Decápolis. Sidón queda al norte de Tiro y del mar de Galilea, mientras que Decápolis está al sur de Tiro y del mar de Galilea. Marcos hizo esta afirmación cuando no había costas de Decápolis ni se conocía el nombre hasta el reinado del emperador Nerón.

5) “Otra vez le pasa el diablo a un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo…” (Mateo 4:8) ¿Cómo se podía ver el mundo entero desde un solo lugar, siquiera el mundo conocido entonces?

6) “Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del mar Rojo delante de vosotros, cuando salisteis de Egipto… ” (Josué 2:10); “Por fe pasaron el mar Rojo como por tierra seca: lo cual probando los egipcios, fueron sumergidos” (Hebreos 11:29); “Los carros de Faraón y a su ejército echó en la mar; y sus escogidos príncipes fueron hundidos en el mar Rojo” (Éxodo 15:4); “Siguiéndolos, pues, los egipcios, con toda la caballería y carros de Faraón, su gente de a caballo, y todo su ejército, alcanzáronlos asentando el campo junto a la mar, al lado de Pihahirot, delante de Baalzefón” (Éxodo 14:9). La Biblia dice varias veces que los israelitas cruzaron el mar Rojo cuando huyeron de Egipto. Pero cruzaron por Baalzefón, que queda a más de 100 millas al norte del mar Rojo. Si cruzaron algo, fue el Golfo de Suez, aunque un mapa del Éxodo en Historical Maps of Bible Lands muestra un cruce incluso al norte del Golfo de Suez, junto al Lago Balah.

7) “Y aconteció que acabando Jesús estas palabras, se pasó de Galilea, y vino a los términos de Judea, pasado el Jordán.” (Mateo 19:1) Siendo el río Jordán la frontera oriental de Judea, no existen “términos de Judea” pasado el Jordán. La costa de Judea es el río.

8) “Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales. El nombre del uno era Pisón: éste es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro (…) El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía. Y el nombre del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates.” (Génesis 2:10-14) Esta geografía no tiene el menor sentido. No hay ningún río en Oriente Medio que se divida y se convierta en los cuatro ríos mencionados.
a) Havilah es un área desértica al suroccidente de Arabia Saudita, cerca del mar Rojo. No hay ningún río que cerque la región. De hecho, sería difícil encontrar ríos en absoluto.
b) El río Gihón parece ser el Nilo, pues abarca “toda la tierra de Etiopía”. Pero el Nilo no está cerca de la supuesta ubicación del jardín del Edén.
c) Esta presentación geográfica hace que el Nilo y el Éufrates partan del mismo río.
d) Suena como si Edén fuera todo el Medio Oriente, pues conecta a Etiopía con el río Éufrates.
e) ¿Qué río ha salido del jardín del Edén para partirse en cuatro ramas?

9) “Y vinieron de la otra parte de la mar a la provincia de los Gadarenos [o gerasenos o gergesenos].” (Marcos 5:1) ¿Cómo es posible? Gadara y Gerara están a millas del mar. No tienen costa.

10) “Estos pues, se llegaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea…” (Juan 12:21) Betsaida queda en Gaulonita, no en Galilea.

11) “Y dejando a Nazaret [oeste del Río Jordán], vino y habitó en Cafarnaúm [este del río Jordán], ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Neftalí: para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: La tierra de Zabulón, y la tierra de Neftalí, camino de la mar, de la otra parte del Jordán….” (Mateo 4:13-15) Zabulón y Neftalí no están de la otra parte del Jordán ni cruzando el Jordán. Están en la ribera occidental, no en la oriental. Es más: Cafarnaúm queda dentro de las fronteras de Neftalí, pero no en las de Zabulón.

12) “Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba.” (Juan 1:28) Betábara es una interpolación, según el académico Geihie: “Los manuscritos más antiguos dicen Betania en vez de Betábara, pero no se conoce en el Jordán ningún sitio con ese nombre”. La Biblia en versión Revised Standard dice Betania y no Betábara. Betania era un suburbio de Jerusalén, y no estaba cruzando el Jordán.

13) “Mas oyendo Jesús que Juan era preso, se volvió a Galilea; y dejando a Nazaret, vino y habitó en Cafarnaúm…” (Mateo 4:12-13) Si esto quiere decir que Jesús salió de Nazaret y entró en la provincia de Galilea para llegar a Cafarnaúm, es pésima geografía. Tanto Nazaret como Cafarnaúm quedan en Galilea. Si salió de Nazaret y fue a Cafarnaúm, entonces permaneció en Galilea, pues en esa provincia están ambas ciudades.

14) “Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quién tú persigues.” (Hechos 22:8)
a) ¿Por qué se llamaría Jesus de Nazaret, si nació en Belén, lejos de Nazaret?
b) Los judíos tenían justa razón para rechazar a Jesús como Mesías, pues decía venir de Nazaret, que queda en Galilea. Dice Juan 7:41-42: “… ¿De Galilea ha de venir el Cristo? ¿No dice la Escritura, que de la simiente de David, y de la aldea [muy al sur de Galilea] de Belén, de donde era David, vendrá el Cristo?”.

15) “Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río Eufrates (…) será vuestro término.” (Josué 1:3-4) El territorio israelita nunca ha llegado hasta el río Éufrates.

PREGUNTAS PENDIENTES

De vez en cuando tenemos contacto con defensores de la Biblia, y un conjunto breve de preguntas bien seleccionadas puede tener una influencia significativa. Para evitar indagaciones que a menudo son ineficaces, ofrecemos las siguientes, que parecen ser de más utilidad:

1) ¿Por qué somos castigados por el acto de Adán, y por qué las mujeres deben dar a luz con dolor por el acto de Eva, teniendo en cuenta Deuteronomio 24:16 y otros versos?

2) ¿Cómo pudieron haber pecado Adán y Eva, siendo perfectos? La respuesta usual sobre su libre albedrío es inútil. Pudieron haber tenido toda la libertad que quisieran, pero si eligieron pecar no eran perfectos.

3) Los cristianos sostienen que para ser salvado hay que aceptar a Jesús como salvador. Entonces, ¿cómo se salvan los bebés que mueren, los enfermos mentales, los que vivieron mucho antes de Jesús y los que vivieron en las Américas antes de que llegaran los misioneros, y cómo puede Dios ser justo si condena a las personas por el lugar o momento en que nacieron? No busquen escapatoria en Romanos 1 y 2. No basta con creer en Dios y hacer buenas obras. Se debe creer en Jesús. Si sólo hiciera falta creer en Dios y conocer lo bueno en su esencia, eso incluye a muchos que no son cristianos.

4) ¿Cómo podían ser perfectos Noé (Génesis 6:9) y Job (Job 1:1), si todos hemos pecado (Romanos 3:23)?

5) ¿Cómo pudo haber dicho Pablo que nos salvamos por la fe en Jesús, cuando Jesús mismo dijo varias veces que el prerrequisito eran las buenas obras?

6) Pregúntenle a la gente si cree. Casi siempre responde que sí. Luego pregúntenle si estaría dispuesta a beber arsénico o manipular serpientes peligrosas, pues Marcos 16:18 dice que quienes creen podrán tomar serpientes y beber cualquier cosa mortífera sin consecuencias.

7) ¿Cómo pueden reconciliarse Números 23:19 y 1 Samuel 15:29, que dicen que Dios no se arrepiente, con Éxodo 32:14 y 1 Samuel 15:35, que dicen que sí lo hace?

8) ¿Cómo pueden reconciliarse Éxodo 33:20 y Juan 1:18, que dicen que nadie ha visto el rostro de Dios, con Génesis 32:30 y Éxodo 33:11, que dicen lo contrario?

9) ¿Por qué tiene que ser tan importante la resurrección de Jesús, si muchos otros habían vuelto a la vida antes?

10) ¿Cómo puede ser Jesús nuestro salvador perfecto, si varias veces mintió y engañó? Buenos ejemplos son Juan 7:8-10 (ir a la fiesta), Lucas 23:43 (hoy conmigo en el paraíso), Mateo 5:22 versus Mateo 23:13-33 (insultos) y Marcos 8:34 (tomar una cruz inexistente). (Véanse también los Comentarios en los números 2, 24, 25, 27 y 28 de Fallas de la Biblia.)

11) ¿Cómo puede ser la Biblia el epítome de la moral, si usa obscenidades como las de 2 Reyes 18:27, Ezequiel 23:20-21 y Cantares 5:4?

12) ¿Cómo pueden reconciliarse las distintas narraciones de la resurrección de Jesús?

13) Pregúntenles a las mujeres cómo pueden defender la Biblia en vista del estatus denigrante que les asignan 1 Corintios 11:3-9, Efesios 5:22-24 y otros versos similares.

14) ¿Y cómo puede Jesús, quien supuestamente es Dios, hablar con Dios el Padre, y seguir existiendo un solo Dios? Que no escapen los creyentes con la racionalización de que sólo hay un dios pero tres personas.

Todas las anteriores son buenas preguntas introductorias y deberán de tener algún efecto en la mayoría de sus interlocutores.

¿QUIÉN MATÓ A JESÚS?

Por 2.000 años, muchos cristianos han acusado a los judíos por la muerte de Jesús. Irónicamente, no se dan cuenta de que, si tienen razón, habrán probado que Jesús era un falso profeta, pues dos veces anunció su muerte a manos de los gentiles, no de los judíos. Sólo necesitan leer Marcos 10:33-34 (“… y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles: y le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en él, y le matarán…”) y Mateo 20:19 (“Y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen…”) para ver que han refutado a su propio fundador. Entonces, según el Nuevo Testamento, ¿quién mató a Jesús? Pues bien, eso depende de cuál evangelio esté leyendo uno, y en el caso de Juan, de cuál verso. Dado que los relatos son demasiado largos como para citar textualmente, habrá que resumir cada uno. Mateo 27:24-44 dice que fueron responsables los soldados romanos, ayudados por la multitud, con algo de ayuda de los sacerdotes, escribas y ancianos. Marcos 15:11-31 atribuye su muerte a los soldados romanos, ayudados por algunos sacerdotes que dirigían a las masas y unos escribas. Lucas 23:1-37 dice que el asunto involucró a la multitud, algunos sacerdotes, príncipes y soldados. Juan 19:15-18 es el único evangelio que claramente dice que los judíos (los sacerdotes ) lo crucificaron (“Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino a César. Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Y tomaron a Jesús, y le llevaron [al Gólgota], donde le crucificaron…”). Pero cinco versos más tarde (Juan 19:23) se dice que los soldados romanos fueron los responsables (“Y cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús…”). Sin duda Pedro y Pablo contribuyeron a la confusión y ayudaron a generar el sentimiento antisemita por medio de comentarios como los que aparecen, respectivamente, en Hechos 10:39 (“Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de Judea, y en Jerusalén; al cual mataron colgándole en un madero”) y 1 Tesalonicenses 2:14-15 (“… como también ellos de los judíos; los cuales aun mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas…”). El voto mayoritario concluiría que Jesús murió a manos de soldados romanos que obraron junto a algunos escribas y sacerdotes judíos que dirigían una multitud.

PROGRAMA DE ESTUDIO SUGERIDO [para biblias en inglés]

De vez en cuando nos preguntan cómo se debe estudiar y analizar la Biblia. Buena pregunta. Para hacer una crítica de cualquier texto, uno debe empezar por leerlo, y para que la crítica sea eficaz uno debe conocer bien su contenido. Por desgracia, el inglés shakesperiano de la traducción más aceptada, la King James [al igual que algunas de las formas arcaicas del español usado en la versión Reina-Valera], abarcan desde lo difícil hasta lo incomprensible en muchas ocasiones. Es comprensible que la gente se desanime al recorrer todos esos “engendró” del Génesis. Hace unos años nosotros superamos ese obstáculo al comprar tres libros clave: The Layman’s Parallel Bible, Strong’s Exhaustive Concordance, y un folletito de Westminster titulado Historical Maps of Bible Lands. El primero contiene cuatro versiones principales de la Biblia: la King James, la Revised Standard, la Modern Language y la Living Bible, en columnas paralelas. Son menos confiables las ediciones más recientes, porque la New International Version reemplazó a la Modern Language. Se ha juzgado eficaz el siguiente proceder, que se ofrece a todos los interesados: Tomen la Layman’s Parallel Bible y empiecen a leer la King James, la versión más difícil, pero la más importante. Si el texto es oscuro, cambien a la Revised Standard, que es más clara pero no es tan aceptada. Por desgracia, ésta está en la cuarta columna y debería ocupar la segunda. Si el texto es aún vago, pasen a leer la Modern Language, que es aún más clara y moderna, pero más alejada de la King James. Desafortunadamente, la Modern Language está en la segunda columna, cuando debería ocupar la tercera. Si todo falla, pasen a la versión menos confiable pero más fácil de leer, la Living Bible, que no es tanto una versión como una paráfrasis mediocre. Empiecen en Génesis 1:1 y lean hasta el final del Apocalipsis. Sin duda les tomará meses, pero es necesario. Lean por ustedes mismos y no consulten a comentaristas u otros autores que les digan cómo entender la narración. Es de primerísima importancia acercarse a la Biblia con un enfoque sin distorsiones ni adoctrinamientos. De hecho, es la clave para un análisis crítico eficaz. Una vez se haya adquirido suficiente dominio del libro, podrán verse en justa perspectiva los comentarios y otras obras apologéticas, que casi siempre se limitan a racionalizar, justificar y oscurecer. Es importante observar la Biblia con los ojos propios, no con los de otra persona. No sólo debe armarse un mecanismo eficaz para leer la Biblia, sino crear un sistema para archivar y comparar versos, datos y comentarios. Esta parte es obligatoria. Leer la Biblia sirve de poco si no pueden recordarse los versos que se van a comparar y analizar. Allí es donde entra la Strong’s Exhaustive Concordance. La palabra clave es “exhaustive”. Strong tomó cada palabra de la Biblia en traducción King James y enumeró todos los versos que en que aparece. Así, sólo hay que recordar una palabra de un verso cualquiera para encontrarlo. Es difícil recordar un verso entero, pero muchos pueden recordar al menos una palabra, y eso es todo lo que se necesita. Proporciona uno de los mejores métodos, si no el mejor, para organizar y consultar la información bíblica de manera sistemática y ordenada. Con una concordancia exhaustiva se pueden clasificar los datos bíblicos relevantes sin tener que memorizar toda la Biblia. Con una concordancia exhaustiva, la Layman’s Parallel Bible, un lapicero rojo para marcar esta última, y un folleto de mapas bíblicos como el Historical Maps of Bible Lands de Westminster, se está listo para leer, analizar, comparar y organizar todo el libro de manera significativa. Al editor de Fallas de la Biblia le ha sido sumamente eficaz este método. Esperamos que otros alcancen resultados similares.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De R. M. en Annapolis, Maryland (Parte 1)

Los dos errores que cometió Jesús en Marcos 2:25-26 [Jesús llamó Abiatar al sumo sacerdote] versus 1 Samuel 21:1-6 [el sumo sacerdote se llamaba en realidad Ahimelec] y Mateo 23:35 [Jesús dijo que Zacarías era hijo de Baraquías] versus 2 Crónicas 24:20-21 [Zacarías era en realidad hijo de Joiada] no son argumentos poderosos contra la infalibilidad de las escrituras, como pretende M. N. en su carta del número 33, sino un apoyo a la exactitud bíblica. Después de todo, si Jesús caminó sobre la Tierra como hombre, también se habría equivocado como hombre. Pero si Jesús carecía de pecado, no debe de ser pecado equivocarse.

Respuesta del Editor (Parte 1)

Hay que comentar tres puntos de su análisis. Primero, su frase introductoria admite de plano que Jesús se equivocó. Recuerde que Jesús es tanto dios como hombre al mismo tiempo, es el dios-hombre y, a diferencia de todos nosotros, es perfecto. ¿Cómo puede confundir los hechos un ser perfecto? ¿Cómo sabe usted si lo que dice es cierto, una vez que admite que algunas de sus afirmaciones son falsas? Es el mismo problema que existe con la Biblia. ¿Cómo saber qué partes son ciertas, si uno admite que algunas son falsas? En ese punto los fundamentalistas tienen razón. Si se admite una vez que un comentario de Jesús o de la Biblia es mentira, toda la estructura tambalea. Por eso los creyentes firmes defienden cada jota y tilde con tal tenacidad. El fundador de los metodistas, John Wesley, tuvo razón cuando dijo: “Si hay error alguno en la Biblia, podría haber mil. Si hay falsedad alguna en ese libro, no provino del Dios de la verdad.” Segundo, usted dice que “los dos errores que cometió Jesus (…) son un apoyo a la exactitud bíblica”. ¿Cómo así? Tendrá que dar una larga y difícil explicación a eso, R. M. El libro tiene dos errores significativos que usted no niega. ¿Y eso prueba su exactitud? Tercero, ¿qué tiene que ver la falta de pecado con este asunto? Lo que estamos discutiendo es un tema mucho más amplio: la perfección. ¿Jesús era perfecto? ¿La Biblia es infalible? Dice usted: “después de todo, si Jesús caminó sobre la Tierra como hombre, también se habría equivocado como hombre”. De acuerdo con la teología, Jesús era un ser perfecto. ¿Cómo pudo equivocarse, entonces? Dice usted: “si Jesús carecía de pecado, no debe de ser pecado equivocarse”, lo cual es otra forma de decir que Jesús no peca pero sí se equivoca; en consecuencia, sus errores no lo hacen pecador. Cierto, pero significaría que era imperfecto, y eso es lo que estamos discutiendo. No creo que vaya a decir usted que la falta de pecado es igual a la perfección en todas las áreas, de las cuales muchas tienen que ver con la moral. Un corolario interesante para todo este asunto es cómo pudo ser perfecto Jesús a la luz de Mateo 19:17 (“Y él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es a saber, Dios…”), Juan 14:28 (“… porque el Padre es mayor que yo”) y Lucas 13:32 (“… y al tercer día soy consumado”), que claramente muestran a un Jesús que se ve a sí mismo como alguien incompleto.

(Parte 2)

El número 33 dice en su ítem 17: “En el Nuevo Testamento nunca se usa [el nombre ‘cristianos’] como descripción que hubieran usado los seguidores de Jesús para referirse a sí mismos”). Pero el autor de Hechos era seguramente un creyente, y el verso 11:26 dice: “… y los discípulos fueron llamados cristianos primeramente en Antioquía”. Hechos 26:28 dice: “Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano”. Y Pablo le contesta que desearía que todos lo fueran, como él. En 1 Pedro 4:11-16 se habla Jesucristo, y en el verso 16 se dice que el sufrimiento de los cristianos glorifica a Dios. El autor seguramente cree en Jesús.

Respuesta del Editor (Parte 2)

Con todo respeto, R. M., no creo que haya leído con atención lo que dije: “Ningún evangelio aplica el nombre “cristianos” a los seguidores de Jesús. En el Nuevo Testamento nunca se usa como descripción que hubieran usado los seguidores de Jesús para referirse a sí mismos”. La primera frase es clave. Al parecer, usted consultó en una concordancia todos los versos bíblicos donde apareciera la palabra “cristiano”. Ambos sabemos que en la versión King James sólo hay tres versos así, y ninguno de ellos pertenece a los evangelios: Hechos 11:26, 1 Pedro 4:11-16 y Hechos 26:28 […] Ni creo tampoco que haya leído con cuidado los versos, R. M. Hechos 11:26 dice: “… y los discípulos fueron llamados cristianos primeramente en Antioquía”. ¡”Fueron llamados”! Llamados por otros. ¿Dónde dice que ellos mismos se llamaban cristianos? Hechos 26:28 dice: “Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano”. Agripa no era creyente ni seguidor de Jesús. Es más: la palabra de una sola persona (Agripa) no basta para suponer cómo se llamaban a sí mismos todos los seguidores de Jesús. Finalmente, 1 Pedro 3:16 dice: “Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence…”. ¿En qué parte de este verso se llaman a sí mismos cristianos los seguidores de Jesús? Incluso si un hombre estuviera padeciendo como cristiano, no quiere decir que él se refiera a sí mismo como tal. Muy bien podría ser un título o hasta un insulto empleado por otros. Si suponemos que es un título que le aplicó el autor de 1 Pedro y admitimos su suposición de que ese autor creía en Jesús, sigue siendo la palabra de una sola persona.

CARTAS AL EDITOR

De John Sikos, en P.O. Box 443, Romeo, Michigan 48065-0443

Actualmente estoy debatiendo con un predicador bautista de Romeo y le he dicho que en la Biblia el día sagrado correcto es el sábado. Usted parece coincidir conmigo en el número 18 de Fallas de la Biblia. Este bautista me muestra Romanos 14:5 (“Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté asegurado en su ánimo”) para defender su posición (tal como esperaba). Le agradeceré cualquier ayuda.

Respuesta del Editor

Ése es uno de sus versos favoritos, aunque choca de frente contra una montaña de evidencia adversa. Nada en las escrituras justifica cambiar el día sagrado del sábado al domingo. La Biblia sólo menciona el primer día de la semana, el domingo, ocho veces, y ninguna de ellas tiene que ver con considerarlo día sagrado. Al permitirle a quien quisiera el considerar cualquier día para celebrar el día sagrado, Pablo termina reescribiendo parte del Antiguo Testamento, que de manera clara y reiterativa dice que el sábado es el día sagrado. Si su amigo bautista se va a basar en Romanos 14:5, entonces usted puede preguntarle si alguien puede escoger cualquier día de la semana como su día sagrado. Si contesta que sí puede, ¿cómo está honrando el día sagrado? Todo lo que esa persona estará honrando es un día que él haya escogido llamar sagrado. También puede usted consultar “sabbath” en su concordancia y ver que en todos los versos se refiere al sábado, no al domingo. Muéstreselos, y si persiste, utilice mi refutación pormenorizada del domingo en el número 18 de Fallas de la Biblia. Si aún no está convencido, entonces espere mis artículos sobre Pablo, el Discípulo Engañoso en números futuros, y una lista aún más extensa de las razones por las cuales el domingo no puede ser el día sagrado. Mientras tanto, puede consultar los libros de los Adventistas del Séptimo Día. Quizás ninguna organización ha estudiado este asunto con más detenimiento que la Iglesia Adventista del Séptimo Día, y ellos han publicado algunos panfletos gratuitos excelentes sobre el tema. Léalos mientras espera. Pero yo no recomendaría mucho de sus otras publicaciones.

De M. R. en Richmond, Virginia

Mi hija enseña en la escuela dominical, donde varios millonarios asisten con nosotros. Desde que leyó mis números de Fallas de la Biblia, ha perdido la fe en esta “religión de cualquier clase”, pero sigue enseñando mensualmente. Hace un buen trabajo, pues señala algunos puntos de su revista. Estoy guardando todos los números para que lo lean todos mis amigos y parientes; los tengo a la vista en una mesa. A veces los cargo conmigo. Estoy 100% de acuerdo con usted y sólo quisiera haber leído este material hace cincuenta años. Continúe con su buena labor. Estoy haciendo lo que puedo para difundir esta verdad. Me encantó escucharlo en el programa de entrevistas de la emisora WRVA, pero perdí la fe en la religión al menos un año antes de oírlo (…) Muchos países europeos han descubierto que la religión es un fraude y una anestesia para las masas. Los poderosos pueden controlar a los grupos religiosos manteniendo la pobreza.

Respuesta del Editor

Cartas como la suya me alegran las entrañas. Me motiva enormemente saber que le estoy llegando a la gente. A veces uno se cansa de escalar la montaña, y sus comentarios me han dado un nuevo impulso. Si la clase continúa, espero que su hija siga enseñándola. Es mejor si lo hace ella que si lo hace alguien menos iluminado.

De P. A. en Santa Rosa, California

He estado estudiando los diez mandamientos y las enseñanzas de Jesús. Aunque él dice que debemos mantener los mandamientos, él mismo parece haber violado la mayoría de ellos y enseñado a la gente a violarlos. Según Mateo 5:19, en el Sermón del Monte, Jesús dice que quien enseñe en contra de los mandamientos es malvado, pero él no siguió su propio consejo:
#1 (Éxodo 20:3) “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” Jesús se puso a sí mismo delante de Dios cuando dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). Véase también Juan 6:44, donde “ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere…”.
#4 (Éxodo 20:8) “Has de acordarte del día de reposo, para santificarlo.” Jesús y sus discípulos recogían y comían espigas en sábado, y Jesús dijo: “El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado” (Marcos 2:23-28).
#5 (Éxodo 20:12) “Honra a tu padre y a tu madre…” Jesús le dijo a la gente que honrara a sus padres para obtener la vida eterna (Marcos 10:17-22), pero para ser discípulo de Jesús hay que romper este mandamiento, según Lucas 14:26.
#7 (Éxodo 20:14) “No cometerás adulterio.” En el Antiguo Testamento los culpables de adulterio eran condenados a muerte, y cuando una mujer sorprendida en adulterio fue llevada ante Jesús, él la dejó libre sin condenarla, aunque no se había arrepentido ni había pedido perdón (Juan 8:3-11).
#8 (Éxodo 20:15) “No hurtarás.” Jesús enseñó una parábola sobre un hombre que había encontrado un tesoro en el campo de alguien más y, en vez de avisarle al respecto, lo escondió y compró el campo (Mateo 13:44). Eso a mí me parece un robo.
#9 (Éxodo 20:16) “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio [ni mentirás].” En Juan 7:8-10 Jesús dijo que no iría a una fiesta, y en cuanto se fueron los demás, él asistió en secreto.
#10 (Éxodo 20:17) “No codiciarás…” Jesús enseñó una parábola sobre un comerciante que había visto una perla y la codició tanto que para comprarla vendió todo lo que tenía (Mateo 13:45-46).
Ésta es una breve colección de unas pocas transgresiones (…)

FALLAS DE LA BIBLIA 33

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 33
Septiembre de 1985

COMENTARIO

¿EXISTIÓ JESÚS? (Parte 2 de 2)

A excepción de Josefo, probablemente los apologetas no han confiado en ningún otro escritor de la antigüedad para demostrar la existencia de Jesús que el historiador romano Tácito. En sus Anales relató las medidas que Nerón tomó para aliviar el sufrimiento ocasionado por el incendio de Roma en el año 64, así como para eliminar sus huellas y después, supuestamente, hacer las siguientes afirmaciones:

“Pero ni la ayuda del hombre, ni la liberalidad del príncipe, ni las propiciaciones de los dioses lograron destruir la creencia de que el fuego había sido encendido a propósito. Por tanto, para poner fin a este rumor, Nerón echó la culpa y castigó severamente a aquellos hombres, odiados por sus crímenes, a quienes el pueblo llama cristianos. Aquél de quien proviene el nombre, Cristo, fue ejecutado por el procurador Pilatos durante el reinado de Tiberio. Pero la perniciosa superstición, contenida por un tiempo, estalló de nuevo, no sólo en Judea, la tierra natal de la monstruosidad, sino también en Roma, adonde fluyen del mundo entero a encontrar partidarios todos los horrores y abominaciones concebibles. Así que primero se arrestó a quienes confesaron abiertamente; luego, con su información, a un gran número, que no fueron tan acusados del incendio como de odiar a la raza humana. Se les ridiculizaba mientras morían; de modo que, vestidos con pieles de bestias, eran despedazados por perros, o crucificados, o enviados a la hoguera, y cuando el sol se había puesto eran quemados para iluminar la noche. Nerón había prestado su jardín para este espectáculo, y ofreció juegos en el Circo, mezclándose con el pueblo, vestido de cochero o de pie en el carruaje. De modo que hubo por ellos una fuerte simpatía, aunque podrían haber tenido la suficiente culpa como para merecer el castigo más severo, dado que eran sacrificados, no por el bien general, sino por la crueldad de un hombre.” (Anales XV, 44).

Los problemas que presenta este párrafo son casi más de los que pueden enumerarse:

1) Es en extremo improbable que un informe especial hallado por Tácito hubiera sido enviado a Roma con anterioridad e incorporado a los registros del Senado en relación con la muerte de un provinciano judío (Jesús). La ejecución de un carpintero de Nazaret habría sido uno de los eventos más insignificantes entre los movimientos de la historia romana de aquellas décadas; habría desaparecido por completo bajo las innumerables ejecuciones llevadas a cabo por las autoridades provinciales romanas. El que se hubiera conservado en algún informe habría sido de la más curiosa casualidad. El que el procurador Poncio Pilatos hubiera ejecutado al fundador del cristianismo bajo el reinado de Tiberio debería haber aparecido en el mismo archivo que relataba, según Tertuliano, el oscurecimiento del sol al mediodía mientras Jesús moría.

2) La frase “multitudo ingens”, que significa “un gran número”, se opone a todo lo que sabemos sobre la difusión de la nueva fe en la Roma de la época. ¿Una vasta multitud en el año 64? No había más de unos pocos miles de cristianos 200 años después.

3) La muerte en la hoguera no era una forma de ejecución usada en Roma en tiempos de Nerón. Se opone a los principios de moderación sobre los cuales el Estado trataba con los acusados. El uso de cristianos como “antorchas vivientes”, como describe Tácito, y todas las demás atrocidades que se cometieron contra ellos, tienen poco mérito de credibilidad, y sugieran una imaginación exaltada por la lectura de historias de los mártires cristianos posteriores.

4) Las autoridades romanas no podían haber tenido motivo para castigar especialmente a la nueva fe. ¿Cómo los neófitos romanos podían saber cuáles eran los intereses de una secta religiosa, comparativamente pequeña, conectada con el judaísmo y que al observador imparcial debía de parecer totalmente idéntica a él?

5) El mismo Suetonio dice que Nerón mostraba la mayor indiferencia, incluso disgusto, hacia las sectas religiosas. Incluso después no se persiguió a los cristianos por su fe, sino por razones políticas, por su desdén hacia el Estado y el emperador romano, y como alborotadores de la unidad y la paz del imperio. ¿Qué motivo, entonces, pudo haber tenido Nerón para proceder contra los cristianos como secta nueva y criminal, si a duras penas se distinguían de los judíos?

6) Es inconcebible que en aquel momento los seguidores de Jesús hubieran formado una comunidad de suficiente importancia como para atraer la atención pública y la mala voluntad del pueblo.

7) Las víctimas no pudieron haber sido quemadas en los jardines de Nerón, como alega Tácito. Según otro relato de Tácito, esos jardines eran refugios para las personas cuyas casas habían sido quemadas, y estaban llenos de tiendas y cabañas de madera. Es difícil que Nerón se hubiera arriesgado a un segundo incendio con sus antorchas vivientes.

8) De acuerdo con Tácito, Nerón estaba en Anzio, no en Roma, cuando ocurrió el incendio.

9) La estremecedora historia sobre las terribles orgías de Nerón suena más a romance cristiano del oscurantismo que a palabras de Tácito. Suetonio, quien denunció despiadadamente el reinado de Nerón, dice que en sus espectáculos públicos el emperador tenía especial cuidado de que no se sacrificara ninguna vida, “ni siquiera las de los criminales condenados”.

10) Es muy improbable que se haya mezclado con el pueblo a disfrutar del horrendo espectáculo. Tácito nos dice en su biografía de Agrícola que Nerón participó en la comisión de crímenes, pero él mismo no los presenciaba.

11) Algunos eruditos sostienen que el pasaje de Tácito no pudo haber sido interpolado, pues no se habría podido copiar su estilo de escritura. Pero este argumento carece de peso, pues para el falsificador hábil no hay estilo “inimitable”, y cuanto más atípico, distinguido y peculiar es un estilo, como el de Tácito, tanto más fácil es imitarlo. Es más: en cuanto concierne a la existencia histórica de Jesús, nos interesa solamente una oración, y en ella no hay nada que sea claramente de Tácito.

12) Se supone que Tácito escribió esto alrededor del año 117, unos 80 años después de la muerte de Jesús, cuando el cristianismo ya era una religión organizada con tradición establecida. Se supone que ya existían los evangelios, o por lo menos tres. De modo que Tácito pudo haber obtenido su información acerca de Jesús, si no directamente de los evangelios, indirectamente por medio de la tradición oral. Éste es el parecer de Dupuis, quien escribió: “Tácito dice lo que decía la leyenda”. En el año 117, Tácito sólo podía saber acerca de Cristo lo que le llegaba de los círculos cristianos o intermedios. Se limitó a reproducir los rumores.

13) ¿Qué importa si Tácito escribió este pasaje o no? Pudo simplemente haber recibido la información, cien años después del suceso, de gente que lo había narrado a otros. Por tanto, no importa si el pasaje es genuino o no.

14) En ninguna otra parte de sus escritos alude Tácito en absoluto a “Cristo” o los “cristianos”.

15) Se pone también en boca de Tácito que los cristianos tomaban su nombre de Cristo, lo cual podría aplicarse a cualquiera de los llamados Cristos que fueron muertos en Judea, incluyendo al Cristo Jesús.

16) A los adoradores del dios sol Serapis también se les llamaba “cristianos”. Serapis, u Osiris, tenía numerosos seguidores en Roma, en especial entre el común del pueblo.

17) La expresión “cristianos”, que Tácito aplica a los seguidores de Jesús, no era para nada común en tiempos de Nerón. Ni un solo escritor griego o romano del siglo primero menciona ese nombre. Los cristianos que se llamaban jeseos, nazoreos, elegidos, santos, fieles, etcétera, eran considerados universalmente como judíos. Observaban la ley mosaica y el pueblo no los sabía distinguir de los demás judíos. La palabra griega christus (el ungido), traducción del hebreo mesías, y su palabra derivada, cristiano, fueron usadas por primera vez bajo el reinado de Trajano en tiempos de Tácito. Pero incluso entonces la palabra christus no significaba Jesús de Nazaret. Todos los judíos, sin excepción, anhelaban un christus o mesías. En consecuencia, no es claro cómo el hecho de ser “cristiano” en tiempos de Nerón o Tácito podía distinguir a los seguidores de Jesús de los demás creyentes en un christus o mesías. Ningún evangelio aplica el nombre “cristianos” a los seguidores de Jesús. En el Nuevo Testamento nunca se usa como descripción que hubieran usado los seguidores de Jesús para referirse a sí mismos.

18) La mayoría de los académicos admite que las obras de Tácito no se han preservado con la menor fidelidad.

19) Este pasaje, que pudo haber servido a los escritores cristianos mejor que cualquier otro escrito de Tácito, no es citado por ninguno de los padres de la iglesia. No lo cita Tertuliano, aunque a menudo citaba las obras de Tácito. Los argumentos de Tertuliano exigían con tal fuerza el uso de este pasaje que su omisión, de haber existido, equivalía a una fuerte improbabilidad.

20) Eusebio citó en el siglo IV toda la evidencia del cristianismo que había en fuentes judías y paganas, pero no menciona a Tácito en absoluto.

21) Este pasaje no es citado por Clemente de Alejandría, quien a principios del siglo III se dio enteramente a la tarea de recoger y reunir todas las admisiones y reconocimientos que los autores paganos anteriores a su tiempo habían hecho de la existencia de Jesucristo o de los cristianos.

22) Orígenes, en su controversia con Celso, sin duda habría usado este pasaje si hubiera existido.

23) En ninguna parte del mundo hay vestigios ni rastros de este pasaje anteriores al siglo XV. Su uso como parte de la evidencia de la religión cristiana es absolutamente moderno. Aunque ningún escritor ni historiador, religioso o secular, hace referencia alguna a este pasaje antes del siglo XV (año 1.468), después de ese momento se le cita en una lista innumerable de obras.

24) La fidelidad de este pasaje depende por entero de la fidelidad de una persona (publicado por primera vez en una copia de los Anales de Tácito en 1.468 por Juan de Spira de Venecia, quien hizo su impresión a partir de un solo manuscrito) que tuvo toda la oportunidad y motivación para insertar semejante interpolación.

25) En todos los registros romanos no se encuentra ninguna evidencia de que Poncio Pilatos haya ejecutado a Cristo. Semejante frase, de ser genuina, sería la evidencia más importante de toda la literatura pagana. ¿Cómo pudo haber sido pasada por alto por 1.360 años?

26) Finalmente, el estilo del pasaje no concuerda con el lenguaje normalmente moderado y clásico de Tácito.

COMENTARIOS FINALES SOBRE LA EXISTENCIA DE JESÚS

¿Qué más puede decirse, entonces, sobre la existencia histórica de Jesús?

(1) Muchos autores, como Renan, han intentado escribir su biografía, pero han fracasado porque no existe material para la obra.

2) Si Jesús fue un personaje histórico, ¿cómo es que no sólo el Talmud nunca lo menciona, sino que las epístolas de Pablo no narran ni un hecho especial sobre la vida de Jesús? Lean las demás epístolas del Nuevo Testamento. En ninguno de los documentos cristianos primitivos encontramos la más fugaz referencia al hombre Jesús, el personaje histórico como tal, de la que podamos concluir que el autor lo había conocido de cerca. Su vida, como la describen los evangelios, parece haber sido totalmente desconocida para los autores. Sus discursos y dichos se citan rara vez, y cuando ocurre, como en la epístola de Santiago y los Hechos de los Apóstoles, no se citan como palabras de Jesús.

3) ¿Qué pueden probar Josefo o Tácito? En el mejor de los casos, mostrarían que en la Roma de finales del siglo primero no sólo se conocía a los cristianos, sino a las tradiciones y mitos de Cristo. Sin embargo, a partir de Tácito o Josefo no se puede descubrir cuándo aparecieron estas tradiciones y mitos, ni cuán cercanas estaban a la verdad.

4) Finalmente, debe mencionarse que algunos autores son notable por las cosas que no dijeron sobre Jesús:
a) Filón nació antes del comienzo de la era cristiana y vivió hasta mucho después de la supuesta muerte de Jesús. Él escribió un registro de los judíos que abarcaba todo el tiempo que se dice que Cristo vivió sobre la Tierra. Él vivía en Jerusalén o sus cercanías cuando ocurrieron el nacimiento virginal y la masacre de los niños inocentes. Estuvo allí cuando Cristo hizo su entrada triunfal en Jerusalén. Estuvo allí cuando tuvo lugar la crucifixión, con su terremoto, oscuridad sobrenatural y resurrección de muertos, hasta cuando Cristo mismo se levantó. Pero él no menciona ninguno de estos eventos.
b) Bajo el reinado de Tiberio, se supone que todo el mundo, o al menos una notable provincia del imperio romano, fue cubierta por una oscuridad sobrenatural que duró tres horas. Pero Séneca y Plinio el Viejo, quienes registraron todos los terremotos, meteoros, cometas y eclipses importantes que pudieron encontrar, y quienes vivieron durante el tiempo de Jesús, callan sobre este evento.
c) Justo de Tiberio fue un paisano de Jesús, un galileo. Escribió una historia que abarcaba el tiempo de la supuesta existencia de Jesús. Esta obra desapareció, pero Fotio, erudito cristiano y crítico del siglo IX, la conoció y dijo: “[Justo] no hace la menor mención de la aparición de Cristo, de las cosas que le sucedieron, o de las obras maravillosas que hizo”. (Fotio, Bibliotheca, Cod. 33)

JESÚS Y OTROS DIOSES

Los cristianos sostienen que todos los siguientes dioses precristianos son míticos: Hércules, Osiris, Baco, Mitra, Hermes, Prometeo, Perseo y Horus. Pero todos ellos (1) tuvieron supuestamente a dioses por padres y a vírgenes por madres, (2) nacieron bajo el anuncio de estrellas y música celestial, (3) nacieron el 25 de diciembre, solsticio de invierno, (4) casi fueron muertos cuando bebés a manos de tiranos, (5) murieron violentamente, (6) y resucitaron.

POR QUÉ EXISTE ESTA REVISTA

Casi siempre que ha aparecido en radio el editor de Fallas de la Biblia, los oyentes le han hecho dos preguntas básicas: si cree en Dios y por qué lleva a cabo esta labor. Como estas cuestiones son sin duda importantes para algunas personas, hay que tratarlas. Con respecto a la primera, Fallas de la Biblia no toma posición sobre la existencia de Dios. No es un tema con el que estemos involucrados. Esto puede significar que seamos agnósticos, como han afirmado algunos. Si es así, no es una posición conscientemente razonada, sino más una tomada por defecto. Nos interesa mucho más analizar racionalmente un escrito tangible que afecta evidentemente las vidas de millones de personas. La segunda pregunta suele contestarse al siguiente tenor: Miles de personas en este país están ofreciendo una presentación limitada y prejuiciada de la Biblia. La gente oye todas las defensas y ninguna de las críticas, todo lo positivo y nada de lo negativo. Hasta ahora ha sido un asunto sesgado. ¿Cómo puede la gente analizar racional y objetivamente algo de lo que sólo se le muestra un lado? Alguien tiene que recorrer el mundo y ofrecer una descripción más equilibrada de la Biblia. Alguien tiene que exponer los aspectos negativos para que pueda existir una perspectiva más sensata. Esta revista trata de llenar ese vacío enseñando una especie de escuela dominical al revés, diciéndole a la gente todo lo que deberon haber sabido en la escuela dominical pero nadie les dijo. Sólo por esta estrategia puede realizarse un examen exacto. Es peligroso que millones de personas oigan sólo un lado de la historia, en especial si se involucra religión o política. Si después de oír igualmente ambos puntos de vista todavía quieren seguir a la Biblia, que así sea. Es decisión suya. Pero antes de dictar sentencia debe darse oportunidad de hablar a los abogados de la acusación y la defensa.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De V. T. en Huron, California (Parte 1)

El desafío de Dennis McKinsey es probar el argumento como un abogado en un tribunal. Hebreos 11:1 (“Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”) es todo lo que obtendrá en cuanto concierne a la Palabra escrita de Dios (…) este verso solo es suficiente para probar el argumento (…) ¿Cómo puedo creer con perfecta certeza? (…) Vuelva a leer los versos si tiene alguna duda. (Hebreos 11:3: “Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía.”) (…) Podemos aceptar esta declaración (poner nuestra confianza) o podemos rechazarla. Este hecho es una afirmación, una declaración dada. Tal vez usted no reciba más PRUEBAS. No hace falta dar más declaraciones.

Respuesta del Editor (Parte 1)

Seguramente se dará usted cuenta de que no ha demostrado su argumento. ¿Cómo puede la fe ser una prueba? ¿Quiere decir que cualquier cosa será cierta si tengo fe en que lo sea? ¿Quiere decir que si creo ser omnipotente lo soy? ¿Quiere decir que si creo sinceramente en la existencia del dios Zeus, entonces existe? Recuerde que usted dijo que “la fe es la evidencia”, la demostración de las cosas que no se ven. Eso significa que la fe es, en efecto, la prueba. La fe sola basta. Creer es poder. No hay límite si se empieza por este camino. De hecho, todo lo que alguien crea seriamente será real. El único límite será la imaginación de millones de personas. Usted dijo: “este verso solo es suficiente para probar el argumento”. ¿Cómo ha probado su argumento? Si Hebreos 11:1 “es todo lo que obtendrá en cuanto concierne a la Palabra escrita de Dios”, entonces no llegará muy lejos. Usted dice que los versos dan “perfecta certeza” a quienes dudan. Yo los he leído muchas veces y nunca he visto disminuir mis dudas. Su comentario final, de que “no hace falta dar más declaraciones”, significa que este verso es cierto simplemente porque la Biblia lo dice. En otras palabras, será verdad cualquier cosa que diga la Biblia, sin importar la evidencia que se oponga, lo cual choca contra todos los argumentos que Fallas de la Biblia ha presentado en estos tres años. Usted ha decidido ignorar una montaña de datos que muestran que la Biblia es cualquier cosa menos infalible. Cuando la mera creencia se toma como prueba, la mentalidad es “Ya me decidí, no me confundas con los hechos”.
Usted dijo: “este hecho es una afirmación, una declaración dada. Tal vez usted no reciba más PRUEBAS” y se equivocó dos veces. Primero, no es un hecho sino una creencia, y hay una gran diferencia. He discutido esto varias veces con mormones, bautistas y otros. No parecen ser capaces de distinguir entre “hecho” y “creencia”. Trabajan sobre la teoría de que creer en algo hace que sea cierto, y no se dan cuenta de que la creencia no es evidencia. La mera afirmación en un libro no prueba nada. Existe un mundo real allá afuera, al que deben conformarse nuestros pensamientos y creencias. El mundo no se adaptará a las ideas: ellas deben adaptarse a él. Debemos aprender sus reglas para sobrevivir; él no va a aprender las nuestras. Y nuestra ignorancia, omisión o desviación del mundo real señala nuestro grado de neurosis, paranoias y otras enfermedades mentales. Citando al famoso psiquiatra Carl Jung, “He tratado a centenares de pacientes. Entre los mayores de 35 años, no ha habido ninguno cuyo problema en última medida no haya sido la búsqueda de un enfoque religioso sobre la vida”. Aprender cómo opera el mundo y cambiar nuestra conducta y creencias en consecuencia es de lo que se ocupan la ciencia, la lógica y la razón. Segundo, su comentario de que “tal vez usted no reciba más PRUEBAS” es una petición de principio. ¿Qué PRUEBAS? Sólo me ha expresado su creencia en tener un libro infalible dictado por un ser supremo; un libro repleto de problemas que usted prefiere ignorar. ¿Es así de fuerte, V. T., su necesidad de algo en que creer, algo a lo que aferrarse? ¿Se siente inseguro? A juzgar por sus cartas, parece ser un tipo decente y razonablemente inteligente. Yo le pediría que no se colocara en una posición digna de lástima. Con sus capacidades, no necesita fe para seguir adelante: puede hacerlo por sí mismo.

(Parte 2)

Hebreos 11:1: “Es pues la fe la sustancia de las cosas…” En este capítulo aprendemos que no creer es el peor pecado que puede cometerse. Dios tiene una cura para cada pecado, excepto el estado (pecado) de no creer (…) Ahora bien, muchos no encuentran en la fe un camino muy satisfactorio, y se sienten como aquella niña quien, ante la pregunta de qué era la fe, contestó: “Fe es creer en lo que sabes que no es así”. La ven como dar un salto a oscuras (…) Cuando es lo que significa ser una persona, no tienen fe porque la fe es “la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”, lo que significa que la fe descansa sobre una base.

Respuesta del Editor (Parte 2)

¿En qué parte del capítulo 11 de Hebreos se dice que no creer sea el peor pecado posible, V. T.? Creo que usted está adornando el texto. El único pecado imperdonable que conozco se describe en Mateo 12:32, que dice: “… mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero” (ver también Lucas 12:10). La fe no es tanto creer lo que se sabe que no es así, como creer lo que no se ha probado. Y hasta tener confirmación, la única base sobre la cual descansa la fe es arena movediza.

(Parte 3)

(…) En un sentido muy real, la fe es el único instrumento por el cual recibimos la salvación. Cristo salva, no algo que nosotros mismos hagamos. Sí, ciertamente creemos en las obras. Pero las obras son producto de la salvación (…) La salvación es un regalo dado libremente. No podemos hacer nada para comprarla. La recibimos por FE. Las obras siguen a los creyentes (…) la Biblia no enseña la salvación por obras (…) La Biblia no intenta demostrar la existencia de Dios. La Biblia está escrita para ENSEÑAR, INSTRUIR Y REPRENDER. No es un libro apologético. El Antiguo Testamento tiene a Cristo en casi todas las páginas. Algunos lo ven, otros no pueden verlo.

Respuesta del Editor (Parte 3)

1) Dice usted que Cristo salva y no algo que nosotros mismos hagamos. Pero según la ideología cristiana usted debe aceptar a Jesús como salvador. ¿No es eso hacer algo? De hecho, es usted quien inicia el acto de su salvación. Jesús no lo salva: usted mismo se salva al aceptarlo. Usted provocó la salvación, no él. No es un regalo, sino algo que usted ganó por su propio acto.
2) Dice usted que no podemos hacer nada para comprar la salvación, pero sucede precisamente lo contrario. Debe comprarla tomando una acción.
3) Dice usted que las obras son producto de la salvación. De ser así, quienes afirman haber sido salvados nos han mentido, pues todos siguen pecando. Nunca he conocido a ninguno que esté siquiera cerca de la perfección.
4) Como muestra el número 3 de Fallas de la Biblia, su comentario de que la Biblia no enseña la salvación por obras se opone diametralmente a muchos versos. Le recomiendo leer ese número.
5) No podría estar más de acuerdo: la Biblia no intenta demostrar la existencia de Dios. Precisamente ése es el problema: no intenta demostrar casi nada. Hace afirmaciones que uno decide si acepta o no.
6) Para terminar, la gente no ve a Cristo en las páginas del Antiguo Testamento; lo imponen sobre ellas. Comienzan con la suposición de que está allí, y proceden a distorsionar los versos según dicte la conveniencia. Le convendría leer en esta revista los artículos pasados y futuros sobre profecías mesiánicas.

CARTAS AL EDITOR

De L. G. en Oxnard, California

Estoy de acuerdo en que la única manera de enfrentar a los fundamentalistas y evangélicos es atacarlos directamente en la fuente de sus creencias engañadas. Es vano intentar presentar evidencia científica ante un grupo de perronas que no tienen el suficiente bagaje académico.

De B. F. en Louisa, Kentucky

He recibido su número 32, excelente como siempre. Me complace que esté bajando las barreras a los temas extrabíblicos, como las supuestas referencias contemporáneas a Jesús, etcétera. Esas áreas nos ayudan a los activistas aficionados de Fallas de la Biblia. (…)

De M. N. en Danvers, Illinois

Como lector de todos sus 30 números, quiero felicitarlo por un trabajo bien hecho. Aunque no siempre he estado de acuerdo con algunos de los argumentos que ha presentado, concuerdo de todo corazón con su estrategia de enfrentar a los literalistas bíblicos con evidencia de su propia fuente principal (y única, en realidad). Con eso en mente, me gustaría recomendarles a usted y a sus lectores un libro que acabo de adquirir y leer. Se llama Más Allá del Fundamentalismo, por James Barr. El enfoque de este libro se parece al de usted en que el Profesor Barr critica severamente a los literalistas bíblicos y usa las escrituras mismas para señalar las falacias de la posición fundamentalista (…) Cita dos casos que bastarían para minar por completo la alegación fundamentalista de infalibilidad de las escrituras y del mismo Jesús. Ambos casos tienen que ver con errores que Jesús cometió al referirse a lo que hoy se llama Antiguo Testamento. La primera se encuentra en Marcos 2:25-26, cuando Jesús narra una historia de 1 Samuel 21:1-6. La historia involucra al sumo sacerdote Ahimelec. Pero Jesús se equivocó y llamó al sumo sacerdote Abiatar (el hijo de Ahimelec). El segundo caso se encuentra en Mateo 23:35, donde Jesús habla sobre la muerte de Zacarías, narrada en 2 Crónicas 24:20-21. El único problema con la versión que cuenta Jesús es que se refiere erróneamente a Zacarías como hijo de Baraquías, cuando en realidad era hijo de Joiada. Personalmente, estos errores bíblicos, tan fáciles de verificar, me parecen argumentos poderosos no sólo contra el literalismo, sino contra la infalibilidad de las escrituras y del mismo Jesús. No parece haber manera de que los fundamentalistas puedan explicar estas discrepancias y conservar su posición teológica sobre la naturaleza de la Biblia.

Respuesta del Editor

Ha escogido dos buenos argumentos que pueden mostrarse a los defensores de la Biblia. Son ciertamente poderosos y sólo dos entre decenas disponibles. Es importante anotar, sin embargo, que los fundamentalistas y literalistas no son los únicos defensores del libro. Los liberales y otros de corriente similar suelen alabar su confiabilidad confiando en un enfoque menos directo. Reacios a tragarse los cuentos de Adán y Eva, los seis días de la creación, el Diluvio, la ballena de Jonás y muchos otros de las escrituras, tienden a adornar con abundantes alegorías leyendo significados que no están en el texto y basándose extensamente en el simbolismo e interpretaciones figuradas. En consecuencia, esta revista no se refiere a los apologetas como fundamentalistas o literalistas. Muchos de los defensores más fervorosos del libro no pertenecen a ninguna de estas dos categorías. Yo prefiero el término “biblicists” [que en esta traducción se ha reemplazado por el más genérico “creyentes”] porque abarca a todos los que defienden la Biblia o creen en su contenido, sin importar su inclinación filosófica.

FALLAS DE LA BIBLIA 32

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 32
Agosto de 1985

COMENTARIO

¿EXISTIÓ JESÚS? (Parte 1 de 2)

Aunque normalmente esta revista no discute temas extrabíblicos, se han hecho excepciones y seguirán haciéndose. Entre tales cuestiones, una de las más importantes es si Jesús de Nazaret fue una persona real, viva, de carne y hueso, que caminó sobre la Tierra hace más o menos 2.000 años. Si no, el cristianismo sufriría un golpe irreparable. El aspecto más significativo de este asunto es que no hay ninguna referencia a Jesús de Nazaret en ningún texto no cristiano de la antigüedad. Podría recorrerse toda la gran literatura de la época y terminar sin prueba alguna de que el hombre hubiera existido. “No hay historia escrita en la época en que se dice que vivió Jesucristo que hable de la existencia de tal persona, siquiera como hombre” (The Life and Works of Paine,Vol 9, p. 271). “No sabemos nada cierto de Jesucristo. No sabemos nada de su niñez, nada de su juventud, y no estamos seguros de que tal persona siquiera haya existido” (Interviews, Ingersoll’s Works, Vol. 5, p. 273). Quien desee creer en la existencia real de Jesús tendrá que confiar en el Nuevo Testamento y nada más. No hay otras fuentes. Obviamente, los creyentes niegan esto con ardor, y citan a muchos escritores griegos, romanos y judíos de renombre para probar su argumento. Dada la primerísima importancia de la cuestión sobre la existencia real del personaje fundamental del cristianismo, habrá que tener en cuenta cada una de las citas apologéticas importantes. La primera, quizás la más notable, proviene del historiador judío Josefo, a quien se atribuye haber dicho:

“Ahora bien, vivió en aquel tiempo Jesús, un hombre sabio, si es propio llamarle hombre, pues fue hacedor de obras maravillosas, maestro de quienes reciben con gusto la verdad. Atrajo a sí a muchos de los judíos y de los gentiles. Era el Cristo, y cuando Pilatos, incitado por los principales hombres entre nosotros, lo hubo condenado a la cruz, quienes lo amaban en un principio no lo desampararon; pues se les volvió a aparecer vivo en el tercer día; como habían predicho los profetas divinos sobre ésta y diez mil maravillas más concernientes a él. Y la tribu de los cristianos, así llamados en su honor, no se ha extinguido hasta este día.” (Antigüedades Judías, Libro 18, Cap. 3, Sec. 3)

Los problemas propios de este párrafo son numerosos y fatales para su credibilidad:

1) El supuesto autor, Josefo, fue un judió devoto, lo que haría que cualquier persona familiarizada con los principios básicos del judaísmo se preguntara: ¿Un judío devoto daría a entender que un hombre no era humano sino divino? ¿Diría que un hombre hizo milagros, que era el Cristo y que se levantó de los muertos? ¿Y un judío devoto de ese tiempo diría que las profecías mesiánicas se referían expresamente a un hombre?

2) Las obras de Josefo son voluminosas y completas. Abarcan casi veinte libros. Se dedican páginas enteras a ladrones patéticos y líderes sediciosos desconocidos. Se dedican casi cuarenta capítulos a un solo rey. Pero despacha a Jesús con unos cuantos renglones.

3) Este pasaje no se encuentra en las primeras copias de Josefo. No nos topamos con él hasta la Historia Eclesiástica de Eusebio (año 320). Éste es el mismo Eusebio que dijo que era lícito mentir y engañar por la causa de Cristo: “He repetido lo que pudiera redundar en gloria, y suprimido todo lo que pudiera traer desgracia para nuestra religión” (Cap. 31, Libro 12 de Prae Paratio Evangelica).

4) Los padres de la Iglesia, como Justino Mártir, Tertuliano, Clemente de Alejandría y Orígenes, estaban familiarizados con los escritos de Josefo y parece razonable concluir que habrían citado ese pasaje si hubiera existido. Al parecer, Eusebio fue el primero en usarlo, pues no existió durante los siglos II y III. San Juan Crisóstomo citó con frecuencia a Josefo y es altamente improbable que hubiera omitido el párrafo, de haber existido. Fotio no citó el texto a pesar de haber escrito tres artículos sobre Josefo y haber llegado a afirmar expresamente que Josefo, siendo judío, no se había interesado en Cristo para nada.

5) Ni Justino en su diálogo con Trifón el judío, ni Orígenes contra Celso mencionó jamás este pasaje. Ni Tertuliano ni Cipriano citaron ni una vez a Josefo como testigo en sus controversias con los judíos y paganos, y Orígenes expresamente afirmó que Josefo, quien no había mencionado a Juan el Bautista, no reconocía a Jesús como mesías (Contra Celsum, I, 47).

6) El famoso historiador Gibbon sostiene, como muchos teólogos que este pasaje es una falsificación.

7) El pasaje interrumpe la narración. Inmediatamente antes, Josefo habla de una rebelión de los judíos a causa de su rencor ante el proceder de Pilatos, y su sangrienta supresión a manos del poder reinante. Las palabras que siguen inmediatamente al pasaje son: “Por aquel tiempo, otra desgracia sobrevino también a los judíos”, y se nos cuenta la expulsión de los judíos de Roma por Tiberio debido a la conducta de algunos de sus compatriotas. ¿Cuál es la conexión entre la referencia a Jesús y estos dos relatos? Huelga decir que debe de haberla si un escritor de la talla de Josefo escribió el pasaje sobre Jesús. Josefo siempre tenía cuidado de tener una conexión lógica entre sus afirmaciones, y desde un punto de vista racional no hay lugar a poner el pasaje sobre Jesús en la conexión en que lo encontramos.

8) El lenguaje de este pasaje es bastante cristiano, y en su mayoría es blasfemo desde un punto de vista judío.

9) En ningún otro lado menciona Josefo la palabra Cristo, excepto al referirse a Santiago, el hermano de Jesús (Antigüedades, Libro 20, Cap. 9,1).

10) Para terminar, la traducción al árabe de este texto, que muchos consideran más exacta, es:

“En aquel tiempo hubo un hombre sabio, llamado Jesús. Y su conducta fue buena, y su virtud fue conocida. Y muchos de entre los judíos y las otras naciones se volvieron sus discípulos. Pilatos lo condenó a ser crucificado y a morir. Y quienes se habían vuelto discípulos suyos no cesaron de seguirle. Ellos cuentan que se les apareció tres días después de su crucifixión y que estaba vivo; de ser así, posiblemente era el Mesías sobre quien los profetas han hablado narrado maravillas.”

Los textos tienen las siguientes diferencias evidentes:

1) El primero dice que era el Cristo, mientras que la versión árabe dice que quizás lo era.
2) El primero dice que se les apareció en el tercer día; el segundo dice que ellos comentaban haberlo visto.
3) El primero dice que él suministraba la verdad con gozo; el segundo no menciona nada al respecto.
4) La segunda narración no le atribuye a Jesús ningún carácter sobrehumano.
5) Finalmente, la segunda narración dice que su conducta era buena, mientras que la primera dice que fue un “hacedor de obras maravillosas” que pueden interpretarse como milagros.

Otro gran historiador a quien suelen citar los apologetas para justificar su creencia en un Jesús histórico es el romano Suetonio (años 77-140), quien dijo:

“Como los judíos hacían disturbios constantemente, instigados por Cresto, [el emperador Claudio] los expulsó de Roma.” (Vida de Claudio, Sec. 25.4)

Tampoco esto es una referencia a Jesús, porque:

1) El nombre en el texto no es Cristo sino Cresto, que de ningun manera es el apelativo usual de Jesús. Era un nombre común, especialmente entre los ciudadanos romanos libres. En consecuencia, el pasaje entero podría ser ajeno al cristianismo.

2) No creo que nadie vaya a decir que Cristo estaba provocando disturbios en Roma quince años después de supuestamente haber sido crucificado en Jerusalén. ¿Y por qué seguirían los judíos a Jesús, en primer lugar?

3) Este pasaje no contiene evidencia alguna de la historicidad de Jesús, incluso sustituyendo Cresto por Cristo. Cristo no es más que la traducción grecolatina de Mesías, y la frase “instigados por Cristo” podía referirse al Mesías en general, y no necesariamente a un Mesías particular, como la figura histórica de Jesús.

4) Cresto no sólo era un nombre personal, sino que también era el nombre del dios egipcio Serapis, u Osiris, quien tenía muchos seguidores en Roma, en especial entre el pueblo. Por tanto, “cristianos” podrían haber sido los seguidores de un hombre llamado Cresto, o de Serapis. Los historiadores saben cuánta mala fama tenían en roma los egipcios, mayoritariamente de Alejandría. Mientras que otros cultos extranjeros que habían entrado a Roma gozaban de total tolerancia, el culto a Serapis e Isis estuvo expuesto a persecución varias veces. La laxa moralidad asociada con su adoración de los dioses egipcios y el fanatismo de sus adoradores repugnaban a los romanos, y despertó su sospecha de que su culto pudiera dirigirse contra el Estado.

5) Vopisco dijo: “Quienes adoran a Serapis y los crestianos (…) son un conjunto de hombres turbulentos, inflamados e impíos”. ¿No es posible que la referencia a Cresto y los crestianos se haya aplicado a Cristo y los cristianos con excesiva precipitación? Los crestianos, detestados por el pueblo por sus crímenes, no son cristianos en absoluto, sino seguidores de Cresto, la escoria de Egipto, los apaches de Roma, un pueblo sobre el cual Nerón pudo perfectamente lanzar la sospecha de haber incendiado la ciudad.

El último autor de este mes a quien se usa para probar que Jesús existió es Plinio el Joven. En su correspondencia con el emperador Trajano (alrededor del año 113), que tuvo que ver con cómo Plinio, como procónsul de la provincia de Bitinia en Asia Menor (hoy Turquía), debía tratar a los cristianos, Plinio dijo:

“He dispuesto esta regla al tratar con quienes han sido traídos ante mi presencia por ser cristianos. Les preguntaba si eran cristianos; si confesaban, les preguntaba por segunda y tercera vez, amenazándoles con castigos; si perseveraban, ordenaba su ejecución (…) Me aseguraban que su único crimen o error era éste, que debían reunirse en cierto día antes del alba, y cantar en turno, entre ellos, un himno a Cristo, como a un dios, y atarse a un juramento: no hacer nada perverso, no cometer robos, asaltos, o adulterio, ni faltar a su palabra, ni negar la devolución de nada que se les hubiera confiado (…) Consideré, por tanto, más necesario aún extraer la verdad torturando a dos esclavas a quienes llaman diaconisas. Pero no encontré más que una malvada y excesiva superstición (…) los ritos sagrados que [ellos se] habían permitido abandonar se están volviendo a llevar a cabo, y en todas partes se vende carne de víctimas sacrificadas, aunque hasta tiempo reciente no se encontraba a casi nadie que la comprara.”

Es difícil entender por qué los apologetas citan este pasaje:

1) No prueba nada sobre la existencia de Jesús; sólo afirma la existencia de los cristianos.
2) Si el pasaje se refiere a los cristianos, entonces también dice que los cristianos vendían carne de víctimas sacrificadas.
3) Las leyes romanas garantizaban libertad religiosa para todos. Antes de Constantino no hubo ninguna ley en contra de la libertad de pensamiento.
4) Trajano fue uno de los emperadores romanos más tolerantes.
5) Universalmente se admite que Plinio era uno de los hombres más compasivos. Es altamente improbable que hubiera torturado a dos mujeres. En la Roma pagana se tenía en alta estima la persona y carácter de las mujeres.
6) La carta da a entender que Bitinia tenía una extensa población cristiana, lo cual era imposible en época tan temprana.
7) El pasaje da a entender que Trajano no estaba enterado de las creencias y costumbres cristianas, a pesar de que la presencia cristiana era notable en la capital.
8) Es improbable que se encontraran cristianos en una provincia tan remota antes de haber adquirido notoriedad en Roma.
9) Plinio dice que cantaban un himno a Cristo como a un dios, lo cual habría sido blasfemo para los cristianos de la época de Plinio, quienes sólo consideraban a Jesús como humano. Su divinidad no se estableció hasta el año 325
10) Esta carta se encuentra sóo en una copia antigua de Plinio.
11) Los más instruidos literatos alemanes afirman que la epístola no es genuina.
12) La autenticidad de esta correspondencia entre Plinio y Trajano no está clara para nada. La tendencia de las cartas a poner a los cristianos en una luz tan favorable como fuera posible es demasiado obvia como para no despertar sospechas. Por ésta y otras razones, los expertos consideraron como espuria esta correspondencia incluso en el tiempo de su primera publicación en el siglo XVI.
13) Es innegable que algunos de los primeros cristianos eran de los más grandes falsificadores de la historia. Esta carta fue citada por primera vez por Tertuliano y la época inmediatamente anterior a él es conocida por la cantidad de escritos fraudulentos. Tertuliano y Eusebio, quienes apoyaban la autenticidad de este pasaje, no eran las fuentes más confiables, ni mucho menos.

RESEÑA

En la página 83 de Evidence that Demands a Verdict, el apologeta Josh McDowell suministra otra cita antigua que suele mencionarse:

“… Como Ananías era de una disposición tal, pensó que tenía ahora buena oportunidad, con Festo muerto y Albino aún en camino; de modo que reunió a un concilio de jueces, y les trajo al hermano de Jesús, el llamado Cristo, cuyo nombre era Santiago, junto con otros, y habiéndolos acusado de quebrantar la ley, los envió a ser apedreados.” (Antigüedades, Josefo, 20.9)

Pero McDowell no demostró que este pasaje se refiriera específicamente a Jesús de Nazaret o que el Santiago mencionado fuera el hermano de Jesús de Nazaret. Santiago y Jesús eran nombres comunes entonces. Es más: la cita anterior de Josefo decía: “era el Cristo”. Ahora es “el llamado Cristo”. ¿Cuál representa al verdadero Josefo? Si este Santiago era el hermano de Jesús de Nazaret, ¿por qué apedrearlo, si a Jesús supuestamente lo habían crucificado?

En la misma página McDowell cita a Suetonio, quien dijo:

“Sobrevino a los cristianos, clase de hombres entregada a una nueva y maliciosa superstición, el castigo de Nerón.” (Vidas de los Césares, 26.2)

De nuevo, la presencia de seguidores de Jesús no prueba su existencia más de lo que puede probar la existencia de creyentes en Zeus.

En la página 84 McDowell ofrece una carta bien débil, escrita por un sirio llamado Mara Bar-Serapion a su hijo Serapion, donde se dice:

“… ¿Qué beneficio rindió a los hombres de Samos sepultar a Pitágoras? En un momento su tierra estuvo cubierta de arena. ¿Qué beneficio rindió a los judíos ejecutar a su sabio Rey? Apenas después, su reino fue abolido.”

McDowell omitió mencionar que los judíos sólo ayudaron a la ejecución de Jesús según la Biblia y que Jesús nunca fue su rey. Entonces, ¿cómo pudo ser el rey de esta cita?

En la página 82 McDowell cita a Luciano de Samosata, quien dijo:

“… el hombre que fue crucificado en Palestina por haber introducido al mundo este culto nuevo…”

Pero muchas personas fueron sometidas a la pena capital por haber introducido cultos nuevos. ¿Por qué suponer que éste era Jesús?

Por último, en la página 83 McDowell cita al poco confiable Tertuliano, quien dijo:

“En aquellos días el nombre cristiano entró en el mundo, y [el emperador] Tiberio, habiendo recibido él mismo inteligencia de la verdad de la divinidad de Cristo, llevó el asunto ante el senado, con su propia decisión a favor de Cristo. El senado, como no lo había aprobado por sí mismo, rechazó su propuesta. César se aferró a su opinión, amenazando con furia a todos los acusadores de los cristianos.” (Apología, V. 2)

A continuacón McDowell admitió que “algunos historiadores dudan de la historicidad de este pasaje”. Una cantidad razonable de honestidad intelectual le habría hecho admitir que casi todos los historiadores expresan esa duda. ¿Vamos a creer que el mismo César Tiberio quiso obligar al senado romano a creer en la divinidad de Jesús?

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De C. F. en Easton, Pennsylvania (Parte 1)

[En referencia al comentario sobre Isaías 53:8–“… porque cortado fue de la tierra de los vivientes…” en el número de junio.] Si el siervo en Isaías 53 son los judíos, según sugiere usted, ¿cómo explica que este siervo fuera cortado de la tierra de los vivientes, como dice Isaías 53:8? Si los judíos fueron cortados, ¿por qué siguen existiendo?

Respuesta del Editor (Parte 1)

¿Cuándo sugerí que los judíos fueran el siervo doliente de ese capítulo? Ésa es una creencia judía, no mía. Lo que yo dije era que no se trataba de Jesús. Nunca dije ni sé quién era.

(Parte 2)

Dijo usted también […] que “En ninguna parte dice el Nuevo Testamento que Jesús hubiera tenido siquiera un dolor de cabeza antes de llegar a la cruz…” Lo escribió en referencia a Isaías 53:3, “experimentado en quebranto”. Me gustaría preguntarle algo: ¿se dejaría vendar los ojos y golpear repetidas veces y luego se iría caminando sin sufrir dolor de cabeza? El rostro de Jesús fue golpeado en este modo (Lucas 22:63-64). Ésa sería una buena prueba de su fe, o falta de ella.

Respuesta del Editor (Parte 2)

[…] Lucas 22:63-64 dice: “Y los hombres que tenían a Jesús, se burlaban de él hiriéndole; y cubriéndole, herían su rostro…”. ¿Por qué suponer que los golpes eran repetidos? Muchas personas han sido golpeadas así sin sufrir dolor de cabeza. ¿Por qué suponer que ése tiene que ser el resultado? Me he golpeado en la cara varias veces sin causarme un dolor de cabeza. La única versión que tengo que siquiera menciona golpes en la cara es la King James. En cualquier caso, usted no ha captado mi argumento. “Antes de llegar a la cruz” quería decir antes de los eventos inmediatamente relacionados con el juicio y posterior suerte de Jesús, no del momento específico de ser clavado de pies y manos. Estoy bien enterado del relato bíblico de los maltratos que precedieron inmediatamente a su sentencia.

(Parte 3)

¿Es cierto que no se le permitió tener una mesa en una convención de ateos?

Respuesta del Editor (Parte 3)

Cierto, a Fallas de la Biblia no sólo se le ha negado ese espacio, sino que los periódicos ateos se han negado a poner nuestra publicidad. Es irónico, porque Christianity Today, Christian Century, Commonweal y otras publicaciones cristianas han reseñado nuestro material y también nos han negado la oportunidad de anunciarnos. Aunque es asombroso, parece que algunos ateos nos ven como gente religiosa, mientras que muchos de los religiosos nos ven como ateos. Estos últimos nos han insultado bastante.

De I. F. en Vacaville, California

[En la sección de Diálogo y Debate del mes pasado, I. F. sostuvo que en esta revista debía darse más espacio a los temas extrabíblicos y debía usarse la evidencia histórica contra los defensores de la Biblia.] En su respuesta a mi carta de julio, dijo que muchos eventos extraordinarios habían sucedido en la historia sin la presencia de historiadores que los registraran. Por favor, indíquenos qué eventos extraordinarios nunca fueron registrados por los historiadores. Cuéntenos qué eventos nos llegaron por línea oral sin participación de historiadores. Yo sí creo que todo evento significativo fue registrado por historiadores. ¿Conoce usted de alguno que no? (…) Sé que los apologetas bíblicos tienen mucha determinación, pero ésta no sustituye a la verdad. ¿Cómo pudieron los evangelistas citar textualmente a Jesús décadas después de su supuesta muerte cuando algunos de los autores ni siquiera habían nacido? ¿A quién estaban citando? ¿Sobre qué autoridad aceptable? (…) Si los 16 salvadores nacidos de vírgenes anteriores a Jesús fueron falsos, ¿no podría serlo también Jesús? Los evangelios nunca citan a Jesús diciendo que había nacido de una virgen. ¿Su madre nunca se lo dijo? Entre mis amigos, la discusión de temas religiosos es tabú. Son de los que asisten a la iglesia o a la sinagoga. Quieren un Dios aunque nunca haya existido. Quieren un apoyo, infinitamente lejano en el espacio, sobre el cual apoyarse…

Respuesta del Editor

Vale la pena comentar varios de sus argumentos. Primero, ¿está diciendo en serio que todos los eventos significativos de la historia fueron anotados por los historiadores? ¿Cómo puede ser así, si la Tierra misma, de acuerdo con la mayoría de los científicos, tiene aproximadamente cuatro mil millones de años de antigüedad, mientras que el hombre sólo ha existido por más o menos un millón, una cuatromilésima parte de ese tiempo? Es más: los registros históricos son un fenómeno relativamente reciente en la historia humana y ciertamente muchos eventos presenciados por el hombre primitivo no fueron guardados para la posteridad. Su argumento me recuerda al problema filosófico que discutíamos en la universidad: Si un árbol cae en el bosque y nadie está presente para oírlo, ¿hubo ruido? La respuesta es un obvio sí. La presencia humana no es prerrequisito para la ocurrencia de los eventos. No puedo narrar eventos ignorados por los historiadores más de lo que puedo probar que ese árbol hizo ruido, pero sería tonto que creyera otra cosa. Segundo, repite usted su anterior afirmación de que a Jesús no se le pudo citar textualmente décadas después de su supuesta muerte. Como mencioné en referencia a George Washington, es bastante posible. ¿Por qué insiste en su imposibilidad? Y tercero, el nacimiento de Jesús también pudo ser una impostura. Estamos de acuerdo. Pero, como ya dije, es probable que los apologetas respondan a esto con una letanía de obras y profecías que harían a Jesús sobresalir entre el resto.

CARTAS AL EDITOR

De John Sikos, P.O. box 443, Romeo, Michigan 48065-0443 (Parte 2)

… A partir de mi experiencia, Dennis, puedo decirle que para los religiosos, en especial los fundamentalistas y pentecostales, despedazar lenta pero certeramente la Biblia es el ÚNICO método para llevarlos paso a paso a la realidad. Sobre ellos no surte efecto alguno todo el discurso sobre el absurdo de que Dios “ha existido siempre” y se sintió aburrido y decidió crear una Tierra para jugar, etcétera. Tratar de exaltar el humanismo y el materialismo es también inútil, pues estos tipos ya están programados para no responder favorablemente. Sólo funciona usar la Biblia y abrirla sin miedo de usarla (…) Una vez una creyente me declaró que yo debía “probar” que la lógica y el razonamiento humano eran más confiables que la palabra inspirada de Dios. ¿Cómo puede tratarse con esta gente? Me apena decir que no es su culpa, que los hicieron así sus padres y sus iglesias. (…) Los cristianos enseñan que uno debe creer por FE. Como dijo una vez un predicador en la radio, “la fe es la evidencia”. (Repitió esto cuatro veces seguidas.) Dado que NO HAY evidencia, uno tiene que depositar su fe en las escrituras. La fe es la ÚNICA evidencia. (¡Otra perla del lenguaje engañoso! Me pregunto si los rumores sirven como pruebas.) (…) Después de bombear palabras como éstas en las cabezas de mortales inocentes, no es difícil ver por qué los creyentes insisten tercamente en su posición cuando gente racional como nosotros los enfrenta (…) Después de todo, pensarán que sólo es Satanás que trata de engañarlos. (…) Casi desde el comienzo, los niños criados en este tipo de ambiente aprenden a filtrar los hechos usando ambigüedades religiosas. Si la realidad contradice a la Bibla, entonces la realidad se equivoca (…) Y como la ciencia, por definición, no se ocupa de asuntos espirituales, no puede desafiar a la Biblia. Entonces, ¿por qué escuchar a la ciencia? He visto ese tipo de “razonamiento” robarse a muchas personas del mundo de los hombres normales. Según ellos, un reloj necesita un relojero. (Utilizan terminología científica para convencerse de la validez de sus propias afirmaciones.) La Tierra implica a un creador de la Tierra. Así que yo pregunto: “Dios implica a un creador de Dios?”.

De F. G. en East Pittsburgh, Pennsylvania

[…] Me pareció lúcido y atrayente el artículo “Qué Hace Falta” [del número 31]. ¿Pero tiene usted idea de la magnitud de la labor hercúlea que propone? Debe deshacer casi todo lo que la derecha religiosa ha hecho en los últimos siete años [escrito en 1985], yendo en contra de las simpatías el gobierno. La burocracia federal ha estado llena de fundamentalistas por ya varios años…

Respuesta del Editor

[…] Tiene razón sobre lo que sugerí en el artículo “Qué Hace Falta” del número pasado. Se necesitaría gran esfuerzo para deshacer no siete sino muchos años de adoctrinamiento. No he visto ningún programa actual que haga más que irritar ligeramente a los religiosos en general y a los fundamentalistas en particular, pero me encantaría escuchar cualquier idea que tanga usted.

De J. G. en Chicago, Illinois

Disfruté su artículo sobre la manera como debe enfrentarse la influencia de la Biblia y la religión en general. He querido hacerle comentarios sobre sus ideas y compartir algunos de mis propios pensamientos (…) Los ateos, agnósticos, humanistas y otros libres pensadores deben detener sus querellas filosóficas y debates ideológicos y unirse (…) El problema está en que los libres pensadores son por su misma naturaleza tolerantes y razonables. Cuánta razón tiene usted, Dennis, al describir la actitud de “que los demás crean en ese absurdo si lo desean”. Si los libres pensadores se dieran cuenta de que el cristianismo de derecha es una enfermedad psicosocial… Es una amenaza a las premisas e ideales básicos de una democracia pluralista y no tiene lugar en el siglo XX; debería ser destruida como el cáncer que es. Y debo decir que Fallas de la Biblia es la mejor forma de “quimioterapia” que he visto (…) [Sobre las apariciones radiales] en nuestro país existe una ley tácita pero difundida que dice que es inaceptable ofender los conceptos básicos de una persona (…) No creo que sea tanto una cuestión de que los medios se inclinen más al lado fundamentalista que nosotros como de su tendencia colectiva a emitir contenido para el menor denominador común para evitar ofender a alguien.

Respuesta del Editor

Puede tener razón en eso último, J. G., pero aún me siento inclinado a pensar diferente.

FALLAS DE LA BIBLIA 31

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 31
Julio de 1985

COMENTARIO

ISAÍAS 42:1-20

Además de Isaías 52-53 (en el Comentario del mes pasado), también se suelen admirar otras secciones del Antiguo Testamento como ejemplos supremos de profecía mesiánica. A menudo se citan, por ejemplo, el capítulo 42 de Isaías y los versos 10-12 de Génesis 49, a pesar de su total falta de aplicabilidad a Jesús de Nazaret. Isaías 42 no puede ser una referencia a Jesús por varias razones:

1) “He aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu…” (Isaías 42:1)
a) El verbo en tiempo presente perfecto muestra que la persona descrita es alguien que ya ha vivido.
b) ¿Dios llamaría a Jesús siervo suyo?
c) ¿Cómo puede sostenerse a Jesús? ¿Él necesita que lo sostengan?
d) ¿Cómo puede Dios poner su espíritu sobre su igual, Jesús (Juan 10:30 “Yo y el Padre una cosa somos”).
e) Igualmente desconcertante es cómo puede Dios tener un alma.

2) “… dará juicio a los gentiles.” (Isaías 42:1)
a) En Mateo 15:24 Jesús dijo que no había sido enviado a la tierra sino para buscar a las ovejas perdidas de Israel, lo cual excluye a los gentiles.
b) En Mateo 10:5 Jesús les dijo específicamente a sus seguidores que no fueran con los gentiles.
c) Jesús no tuvo ninguna autoridad sobre los gentiles.

3) “No clamará, ni alzará, ni hará oír su voz en las plazas.” (Isaías 42:2)
a) Pero Jesús lloró (Juan 11:35).
b) Clamó y alzó su voz en público y en espacios abiertos. Reprender a los mercaderes y tirar sus mesas no es señal de serenidad. Mateo 27:46, 50, Marcos 15:34, 37, 39, Lucas 19:41, 23:46 y Juan 7:28, 37, 11:43, 12:44 muestran que este verso no tiene nada que ver con Jesús.

4) “No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare…” (Isaías 42:3) Esto contradice al Salmo 2:9 (“Quebrantarlos has con vara de hierro: como vaso de alfarero los desmenuzarás”), que también es aplicado a Jesús.

5) “No se cansará, ni desfallecerá, hasta que ponga en la tierra juicio; y las islas esperarán su ley.” (Isaías 42:4)
a) Jesús sí falló y desfalleció, como muestran Mateo 27:46 (“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”) y Juan 11:35 (“Y lloró Jesús”).
b) Él nunca ha puesto juicio en la tierra.
c) Es más bien difícil extraer algún grado de racionalidad de este verso, pues prácticamente está diciendo que Jesús no fallará hasta que haya tenido éxito. Fallará en el momento en que logre establecer justicia.

6) “¿Quién ciego, sino mi siervo? ¿Quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién ciego como el perfecto, y ciego como el siervo de Jehová… ” (Isaías 42:19)
a) ¿Dios diría que Jesús es ciego y sordo, o más ciego y sordo que otras personas? ¿Dios desacreditaría a Jesús en términos tan desfavorables?
b) ¿Cómo puede ser ciego o sordo un ser perfecto?
c) ¿Dios llamaría a Jesús siervo suyo?

7) “… que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye?” (Isaías 42:20) ¿Dios describiría a Jesús de esta manera?

GÉNESIS 49:10-12

También Génesis 49 contiene versos supuestamente mesiánicos, que son igualmente inválidos.

1) Génesis 49:10 (“No será quitado el cetro de Judá y el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siló; y a él se congregarán los pueblos.”)
a) Los apologetas ven a Jesús como Siló, aunque el cetro fue quitado de Judá 600 años antes de que Jesús naciera. Si Siló es Cristo, entonces la profecía es falsa, porque el rey de Judá (Sedequías) fue capturado por Nabucodonosor (2 Reyes 25:7) y todos los líderes judíos fueron capturados y llevados a Babilonia. Todo eso sucedió 588 años antes del nacimiento de Cristo.
b) Si el cetro persistió durante el período precristiano, de todos modos fue quitado casi 50 años después de la muerte de Jesús, con la destrucción del templo. El cetro no se quitó de Judá cuando vino el llamado Siló (Jesús); fue 50 años más tarde, cuando Jerusalén cayó ante los romanos.
c) Durante el período del segundo templo, no hay indicación de que ningún descendiente de Judá hubiera gobernado Israel o Judá.
d) Los expertos están en desacuerdo sobre la traducción exacta de este verso. Para algunos, debería decir: “hasta que venga a Siló”. Afirman que Siló no es un hombre ni un mesías, sino un lugar. Cada vez que se menciona “Siló” en el Antiguo Testamento después de Génesis 49:10, se refiere claramente a un sitio. Fue el asiento del santuario nacional antes de ser movido a Jerusalén. Siló era donde se llevaban a cabo las reuniones nacionales antes de que David tomara Jerusalén.
e) ¿Cuándo se congregaron los pueblos ante Jesús?
f) Génesis 49:10 se suele atribuir a Jacob, lo cual es cuestionable a la luz del hecho de que Judá no recibió el cetro hasta que David ascendió al trono cientos de años después del tiempo de Jacob.

2) Génesis 49:11-12 (“Atando a la vid su pollino, y a la cepa el hijo de su asna, lavó en el vino su vestido, y en la sangre de uvas su manto: sus ojos bermejos del vino…”) Estos dos versos se aplican a la misma persona que Génesis 49:10. Uno no puede evitar preguntarse cuándo Jesús lavó sus ropas en vino o en la sangre de las uvas.

JESÚS DESCALIFICADO

Uno de los aspectos más interesantes de la profecías mesiánicas es el grado hasta donde los cristianos han empleado selectivamente cada verso susceptible de ser torcido en manera tal que pruebe la identidad mesiánica de Jesús, ignorando sistemáticamente los versos que demuestran lo contrario. Usan cualquier verso del Antiguo Testamento que pueda relacionarse con Jesús de manera positiva pero evitan todos los que igualmente podrían utilizarse para refutar sus credenciales. Muchos versos contradicen su carácter mesiánico mejor de lo que los otros versos lo comprueban. Varios de los que desacreditan su misión son más claros y fuertes que aquellos que hablan a su favor:

1) “No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud” (Salmo 146:3). En numerosas ocasiones se llamó a Jesús hijo del hombre.

2) “¿Cuánto menos el hombre que es un gusano, y el hijo de hombre, también gusano?” (Job 25:6). Jesús solía llamarse a sí mismo hijo del hombre.

3) ¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio, y que se justifique el nacido de mujer?” (Job 15:14); “¿Quién hará limpio de inmundo? Nadie” (Job 14:4); “… Y cómo será limpio el que nace de mujer?” (Job 25:4). El supuestamente puro Jesús nació de la impura y pecadora María. Virgen o no, María seguía estando bajo la sombra del pecado original.

4) Los cristianos no dudan en aplicar el Salmo 22 a Jesús, pero ignoran convenientemente el verso 6, que dice: “Mas yo soy gusano, y no hombre..”

5) El siervo doliente descrito en Isaías es supuestamente Jesús, pero el verso 42:19 dice: “¿Quién ciego, sino mi siervo? ¿Quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién ciego como el perfecto, y ciego como el siervo de Jehová?”. ¿No se suponía que Jesús era un mensajero perfecto enviado por Dios?

6) Jesús fue un hombre en quien muchos confiaron y siguen confiando, pero el Antiguo Testamento recomienda:
a) “… Maldito el varón que confía en el hombre…” (Jeremías 17:5) y “Mejor es esperar en Jehová que esperar en hombre” (Salmo 118:8).

7) “… y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan” (Salmo 37:25). Entonces Jesús no pudo ser justo, pues fue desamparado por Dios y muchos de sus seguidores mendigan pan.

8) “… los dioses, cuya morada no es con la carne” (Daniel 2:11). Pero Jesús era supuestamente el dios hombre hecho carne.

9) A Jesús se le llamó hijo del hombre, pero los Salmos 8:4 (“… ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites?”) y 144:3 (“Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes?”) denigran al hijo del hombre.

10) Y para terminar, Nahúm 1:11: “De ti salió el que pensó mal contra Jehová, un consejero impío”. En Isaías 9:6 se llama consejero a Jesús.

QUÉ HACE FALTA

Con frecuencia sabemos de lectores que luchan con la pregunta de cómo lidiar de manera más efectiva con la religión en general y la Biblia en particular. Sin duda, éste es un problema grande y, a juzgar por la enorme influencia que ambas tienen, no se ha tratado adecuadamente. De hecho, los defensores de la Biblia dominan la escena en casi todos los frentes. Tienen tremendas riquezas y millones de partidarios, mientras que aquellos al otro extremo del espectro están faltos de casi todo, excepto la verdad. Hasta ahora ha sido decididamente un enfrentamiento sesgado, aunque sería más exacto llamarlo guerra. Mientras los Falwell, Swaggart, Graham y Robertson despliegan sus tropas como generales en batalla, gran parte de la oposición es apática o inofensiva. Los creyentes no sólo utilizan decenas de estaciones de radio y televisión, con cientos de programas de emisión regular, sino que tienen un canal nacional que rivaliza con CBS y NBC. Diariamente se emiten sin contestación miles de comentarios religiosos erróneos, mientras los oponentes casi no tienen programas antibíblicos en ninguna parte del país, ni siquiera una modesta estación radial. [Esto fue escrito en 1985. En 2006, Dennis McKinsey obtuvo un espacio en la radio de internet, en The Infidel Guy Show.] Igualmente importante es el hecho de que los fundamentalistas y evangélicos tengan tantos simpatizantes en los medios. Nosotros hemos tenido grandes dificultades en obtener acceso a las ondas radiales, especialmente en los programas que reciben llamadas telefónicas. Aunque los propietarios, administradores, patrocinadores, productores y locutores no asistan a la iglesia con regularidad, ideológicamente están más cercanos que nosotros al fundamentalismo. Es difícil llegar a estar en el aire; lograr una segunda vez es un logro de aún mayor magnitud. Desde luego, existen excepciones, pero son minoría. Varios amigos de esta revista lo han descubierto por sí mismos. O se les ha negado llanamente la oportunidad de ser oídos o se les ha dado un espacio breve y tardío. Incluso cuando he tenido acceso al público, se me ha tratado como a un oso bailarín o un tragador de espadas, una novedad para mero entretenimiento. No obstante, no suele transcurrir mucho tiempo antes de que los locutores se den cuenta de que tienen un problema serio en las manos y que las fuertes críticas a la Biblia no van a ser destruidas con un chasquido de la lengua. Por lo general, los directivos dejan de discutir y en cambio me niegan espacio luego de que el programa termina. Se engañan quienes creen que la censura no se aplica ampliamente contra los críticos de la Biblia. Sólo hace falta que ellos mismos se opongan a la Biblia para que vean lo que pasará. Hace diez años yo tampoco lo habría creído. Pero la experiencia personal da fuertes enseñanzas. Si mi desempeño fuera pobre, mis argumentos débiles, mi habla torpe, o mi público apático, podría entender con facilidad por qué no me invitan segundas veces. Pero siempre ha pasado exactamente lo contrario. La consola de mandos se pone como árbol de Navidad. También he recibido reportes de que carteles de Fallas de la Biblia han sido quitados.

En respuesta a la pregunta original de cómo oponerse a la influencia de la Biblia, aquí propondríamos una red nacional organizada de manera similar a la de varias organizaciones cristianas. Su propósito sería enfrentar, debatir y discutir con la oposición, en especial delante de oyentes cuya posición aún no esté sentada. Hay millones de indecisos con dudas y preguntas. Los miembros tendrían que conocer el contenido de la Biblia tan bien como sus defensores y estar plenamente conscientes de sus debilidades y de los datos extrabíblicos relevantes. Podrían usarse programas de entrenamiento, institutos, conferencias, etcétera, para enseñar los errores de la Biblia y las técnicas más efectivas para contrarrestar los avances de la oposición. Harían falta como prerrequisitos grandes cantidades de estudio e investigación. Pero eso sería más fácil que cumplir la segunda condición, que es obtener un espacio ante las masas, sobre todo de manera frecuente. Ése es el verdadero desafío. Mientras nos quedemos con nuestra opinión y leamos lo que confirme nuestras creencias, el problema estará quieto. Pero cuando buscamos convertir, enfrentar o influir en los demás, saltan las chispas y emerge la oposición. Necesariamente, los miembros tendrían que compensar con su voz lo que les falta en número. Quienes no se sientan cómodos debatiendo o enseñando podrían llamar a las emisoras, escribir cartas, protestar contra el contenido de los programas, sugerir entrevistados y hacer saber su presencia por muchos más medios. Los miembros podrían, por lo menos, contribuir con fondos para conferencias, viajes, impresiones, llamadas telefónicas, envíos de correo y otros gastos. Como saben muchos, Fallas de la Biblia no es una publicación oscura y teórica, sino un boletín que se expresa a la ofensiva y se dirige a las masas. Un problema que tienen algunas publicaciones antirreligiosas es que las escriben académicos para que las lean académicos y se saltan el público. Suelen repetir los mismos argumentos para quienes ya están convencidos y rara vez organizan a la gente de manera que enfrente eficazmente los programas de acción del fundamentalismo. Los lectores conocen numerosos ejemplos de la amenaza de la religión fundamentalista, incluyendo a un presidente que suena como predicador bautista [aquí el editor se refiere a Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos en 1985, aunque los lectores familiarizados con George W. Bush sabrán que las cosas no han cambiado mucho], mientras se ignora la verdadera cuestión, que es qué se debe hacer ante una situación deplorable que parece estar empeorando. Está bien recopilar información, pero, ¿no debería emplearse de manera significativa? ¿Se formará una organización así? Lo dudo. ¿Por qué? Porque la membresía, recursos, determinación y persistencia que se necesitan excede la que tenemos actualmente. Además, muchos enemigos de la Biblia simplemente no se interesan en el libro. Francamente, les aburre. No se sienten motivados a leer lo que con claridad es el libro más importante e influyente del país. Su actitud es que, si los demás quieren creer en esos absurdos, hay que dejarles hacerlo. Vive y deja vivir. Por desgracia, millones creen en el libro y obran en consecuencia. Votan, influyen en los políticos, afectan la economía, afectan a las escuelas, nos afectan a todos. Si uno cree en el Armagedón, ¿por qué va a oponerse a la guerra nuclear o apoyar el desarme? Si uno cree en las enseñanzas de Pablo sobre las mujeres, ¿por qué va a defender los derechos femeninos? Si uno cree en la salvación por fe y no por obras, ¿por qué va a dedicar sus esfuerzos al mejoramiento de la condición humana? Después de todo, lo que importa es lo que uno cree, no lo que hace. El problema con el enfoque de “vive y deja vivir” es que las actividades de los cristianos tienen consecuencias, con frecuencia desfavorables, para todos. ¡Si los críticos de la religión en general y de la Biblia en particular no estuvieran tan condicionados a dejarse dominar! Imaginen lo que ocurriría si los papeles se invirtieran y los críticos tuviéramos todos los recursos, incluyendo a los medios, de que gozan los fundamentalistas. La respuesta de los creyentes sería todo menos moderada.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De I. F. en Vacaville, California (Parte 1)

Su respuesta a mi carta, aparecida en el número de junio, no tiene en realidad ningún sentido. ¿Científicos e historiadores “del otro bando”? ¿Quiere decir que hay científicos e historiadores que pueden probar la veracidad de los evangelios? ¿Existen tales personas? ¿Cómo podrían haber dejado de escribir los historiadores romanos, griegos y judíos acerca de un hombre que llevó a cabo milagros que sólo un ser sobrenatural podría lograr? ¿Por qué ignorarían a semejante persona? ¿No sería meritorio para sus carreras informar sobre maravillas nunca antes acontecidas? Los historiadores nunca escribieron sobre su abuela, señor McKinsey, porque ella nunca hizo milagros ni hizo nada sobresaliente. Pero para estar en el mundo ha de haber tenido abuela, un antecedente. Podemos citar a George Washington porque la gente no era tan primitiva como hace 2.000 años, cuando el analfabetismo era del 98 ó 99%. Cuando los evangelios dependían de la transmisión oral, las versiones empezaron a variar tremendamente a lo largo de las décadas. En los días de Washington había reporteros taquígrafos certificados. Además, usted sabe que los evangelios se contradicen…

Respuesta del Editor (Parte 1)

Está claro que los dos tenemos a la Biblia en baja estima. En ese punto coincidimos. El problema está en determinar el mejor método por el cual se deba minimizar su influencia. No tengo ningún problema con sus argumentos. Parecen razonables, pero no son concretos, no tanto como las contradicciones y dilemas internos. Pregunta usted cómo habrían dejado de escribir los historiadores romanos, griegos y judíos acerca de un hacedor de milagros. El hecho es que podría haber sucedido. Admito que no es probable, pero es posible. En la historia han tenido lugar muchos eventos extraordinarios sin la presencia de historiadores que los registraran. No creo que vaya usted a sostener que todos los sucesos importantes de la historia han sido anotados por historiadores. Mi objeción principal a su enfoque es que les da a los creyentes una ruta de escape. También las contradicciones, pero aquí el callejón es mucho más estrecho. El problema con los argumentos históricos es que los apologetas siempre pueden decir, como alguien me dijo al aire, que “Eso demuestra cuándo saben sus historiadores. Lea a los míos. Ellos saben lo que de verdad pasó”. Y como ninguno de los dos estuvo vivo entonces, suele volverse cuestión de a quién queremos creer. Se presenta el mismo problema con la situación de George Washington. Usted admitió que el analfabetismo en tiempos bíblicos era del 98 ó 99%, lo que significa que algunas personas sí sabían escribir. Los creyentes se limitarán a decir que fueron ésas quienes registraron los hechos. Recuerde que los apologetas inteligentes no van a regalarle ningún argumento. Usted tiene que luchar por cada punto. Después sostener muchos debates con estas personas, puedo elogiar su determinación. Los encuentros tienen todas las señales de un litigio entre abogados. Se responde a casi todos los argumentos significativos. Si uno no puede probarlo, deseará no haberlo mencionado. Es obligatorio hacer bien la tarea. Por cierto, ¿cuándo dije que había científicos e historiadores que podían probar la veracidad de los evangelios? Dije que los cristianos tenían sus propios historiadores y científicos, pero no dije que pudieran probar nada.

(Parte 2)

En el libro “Engaños y Mitos de la Biblia”, Lloyd Graham dice que antes de Jesús hubo 16 salvadores nacidos de vírgenes. Esta idea no aparecerá en la Biblia, lo que muestra que este concepto fue popular entre los hacedores de religiones por siglos antes de que apareciera el supuesto Cristo. Un ateo necesita fuentes adicionales a la Biblia para refutar al clero.

Respuesta del Editor (Parte 2)

Como mencioné en un número anterior, I. F., no me opongo a mencionar ese tipo de información. Yo mismo la uso algunas veces. Para algunos es muy importante. Pero deben tenerse en perspectiva el peso, probabilidad y significatividad de los datos. ¿Qué cree que van a decir los apologetas ante esta información? Siempre pregúntese qué va a decir la oposición y cuán fácil será contestarle. Póngase en la cabeza de su oponente y mire las cosas como él lo haría. La respuesta obvia en este caso es que los 16 anteriores eran impostores. A esto quizás siga una letanía de las obras milagrosas y profecías mesiánicas que cumplió Jesús. Usted, del otro lado, estaría obligado a probar que Jesús no se distinguía del resto, lo que requerirá datos bíblicos. Puedo estar equivocado y no es mi intención demeritar su conocimiento, I. F., pero creo que usted no ha cruzado espadas con muchos apologetas, en especial con los mejor informados.

De R. B. en Sugar Grove, Pennsylvania

A manera de amable crítica a un camarada, oigo de los fundamentalistas, no fundamentalistas y no teístas la queja común de que usted es muy quisquilloso con los argumentos pequeños, es decir, que se enfoca demasiado en escrituras incoherentes pero de concebible solución (la contradicciones fuertes e irresolubles parecen perderse entre las incoherencias más triviales, aunque sean importantes) (…) Lo que quiero decir en realidad es que esta actitud, que para algunos es abiertamente crítica y dogmática, me parece psicológicamente contraproducente como estrategia educativa. Un desliz sobre un punto menor y su credibilidad se verá dañada; entonces perderá seguidores. Mi arsenal favorito de argumentos contra la infalibilidad bíblica es compacto y consiste en contradicciones que han resistido los más poderosos intentos de racionalización del abogado del diablo y los mejores esfuerzos de mis amigos fundamentalistas. friends. La lista va creciendo y veo que con un puñado de clásicos (como las genealogías de Jesús en Mateo y Lucas, la hora de la crucifixión en Marcos y Juan, o la mañana de pascua en los cuatro evangelios), y muchos más en bodega, se puede plantar una semilla de razón que con el tiempo suele convertir a un seguidor del culto bibliólatra en un pensador honesto (por supuesto, el formato de su publicación exige extenso material. Pero para algunos la inmensidad de su esfuerzo crítico afecta sus mentes tal como el exceso de luz afecta las pupilas: cerrándolas). No sólo debemos dirigirnos a un público pensante, sino tratar de enseñarle a un público que no piensa los primeros pasitos torpes.

Respuesta del Editor

Sus ideas son bien razonadas y merecen análisis. Permítame hacer algunos comentarios. Primero, aunque otro lector sostuvo ese mismo argumento hace varios números, merece una nueva respuesta. Admito que Fallas de la Biblia es una publicación técnica, y las grandes críticas tienden a perderse entre las menores, pero el problema siempre ha sido determinar cuál es cuál. La piedra de tropiezo de un hombre es trivialidad para otro. Por esa razón he decidido presentarlo todo y dejar que los lectores juzguen y extraigan lo que prefieran. Esta publicación desea ser un recurso del que puedan tomarse herramientas a gusto. Es imprudente omitir algún detalle, porque podría ser precisamente el argumento que atraiga la atención de alguien. Segundo, hasta cierto punto puedo ver por qué a algunos les preocupa lo “abiertamente crítico”, pero lo “dogmático” es otro asunto. Es difícil ver por cuál razonamiento podría llegarse a esa conclusión, pues la controversia es parte fundamental de Fallas de la Biblia y ofrecemos un espacio para que los creyentes se expresen. ¿Cuánta oportunidad tengo yo de escribir algo en Christianity Today, Our Sunday Visitor, Christian Century o cualquiera del centenar de publicaciones religiosas? Tercero, he cometido errores antes y es posible que vuelva a hacerlo. Quien busque la publicación perfecta o el escritor perfecto haría bien en dejar de leer del todo. O seguir esperando. Cuarto, su estrategia de enfocarse en un conjunto específico de problemas clave es buena; de hecho, en la mayoría de los casos surte buen efecto. Pero para otros encuentros yo prefiero estar bien preparado. Necesitaré esta revista. Finalmente, quienes ven demasiada luz en Fallas de la Biblia pueden llegar a ver a los fundamentalistas como el fuego encarnado.

De C. F. en Easton, Pennsylvania

¿Cómo puede cobrar vida la materia, o gases en el espacio abiótico? Si usted rechaza a Dios como creador de la vida como la conocemos, y espera recibir respuestas razonables y lógicas, tenga la bondad de considerar esta pregunta: ¿Puede citar algún estudio científico que pueda producir vida a partir de la materia inanimada?

Respuesta del Editor

Recibimos decenas de preguntas extrabíblicas como ésta. Me recuerda las discusiones que tuve hace años mientras estudiaba mi especialización en filosofía. No recuerdo haber mencionado aquí a Dios y la creación de la vida, pero responderé de todos modos. No puedo citar un estudio como el que usted exige, pero, ¿va a decir que los científicos nunca podrán producir vida a partir de lo inerte? ¿Está diciendo que es imposible porque en este momento no poseemos esa capacidad? ¿Tiene usted tal sagacidad que puede ver siglos en el futuro? Está saltando a hacer conclusiones. Como ya estamos en éstas, déjeme hacerle una pregunta a usted. Esta revista se ocupa más de la validez de la Biblia que de la existencia de Dios, pero siempre me he preguntado por qué Dios no tiene que tener un creador, pero la materia sí. ¿Por qué no podría ser la materia lo único que existe, cambia y evoluciona eternamente? Si la materia debe tener un creador, ¿por qué Dios no? Temas como éste pertenecen en realidad más al campo de la teología y la filosofía que a la crítica bíblica.

CARTAS AL EDITOR

De R. W. en Riverside, California

Me gustaría agregar este comentario a su número de junio de 1985 sobre Isaías 52-53: El etíope convertido por Felipe leyó de este pasaje: “… y como CORDERO mudo delante del que le trasquila…” Y a partir de aquí Felipe le predicó acerca de Jesús, etcétera (Hechos 8:32). Pero cuando buscamos Isaías 53:7, leemos: “… y como OVEJA delante de sus trasquiladores, enmudeció… ” Por supuesto, no es una gran contradicción, pero en un caso la palabra es claramente masculina y en el otro es femenina.

De Mark Potts, 8510-A East 66th Pl. So., Tulsa, Ok. 74133

[Extractos de varias cartas]

Como la Biblia dice que Dios está en todas partes (Jeremías 23:24: “… ¿No hincho yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?”), y el Espíritu Santo es Dios, ¿por qué tiene que entrar en la gente el Espíritu Santo? En Marcos 9:23, Jesús dice: “… Si puedes creer, al que cree todo es posible”. Y en Marcos 11:24 dice: “… que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. Pero en el huerto de Getsemaní Jesús oró: “… Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso…” (Mateo 26:39). ¡Y de todos modos lo crucificaron! ¿Vamos a concluir, entonces, que Jesús no tuvo suficiente fe para librarse de la muerte?

De John Sikos, P.O. box 443, Romeo, Michigan 48065-0443 (Parte 1)

Gracias otra vez por los números atrasados de Fallas de la Biblia. He leído cada palabra de los números 1 al 28 por lo menos dos veces. Debo decir que su número de muestra no alcanza a mostrar todo lo que es Fallas de la Biblia. No esperaba un tesoro tan completo de sabiduría iluminadora. Excelente. En al menos cinco cartas que he escrito a la fecha (uno de mis pasatiempos es la correspondencia con los religiosos) he usado su obra como una de mis fuentes (…) Me encantan sus diálogos con los creyentes tercos. […] Por favor, no se canse de imprimir esos debates en ediciones futuras. No importa cuán repetitivos se pongan, ni cuán inútiles parezcan sus esfuerzos; la repetición es uno de los métodos que me parecen finalmente capaces de traer a los tercos en sus primeros torpes pasos hacia el pensamiento racional. También me gustaron los breves vistazos al Corán y el Libro de Mormón en los números 22 y 23. Aunque son temas extrabíblicos, creo que tienen algún efecto sobre los fundamentalistas (…) He visto a muchos creyentes sorprendidos ante el hecho de que otros libros también alegan ser la palabra de God. Yo les pregunto: “¿Por qué su libro es más válido que el de ellos?”. No contestan. Una vez un bautista me dijo: “Su historia habla de un mesías que murió. La nuestra habla de un mesías que se levantó de la muerte.”

[Esta carta continuará en el próximo número.]

Respuesta del Editor (Parte 1)

Sus comentarios son muy amables, aunque creo que la repetición es mínima. Su amigo bautista no conoce su propio libro, que numerosas veces dice que Jesús no se levantó a sí mismo, sino que fue levantado por Dios (Hechos 2:32, 3:26, 5:30, 13:30, Gálatas 1:1, Romanos 8:11).

FALLAS DE LA BIBLIA 30

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 30
Junio de 1985

COMENTARIO

ISAÍAS 52-53

Por más de 1.500 años los cristianos han analizado meticulosamente el Antiguo Testamento, extrayendo cada verso que pudiera interpretase como referencia mesiánica a Jesús de Nazaret. Han insertado en veintenas de versos significados ajenos a ellos, y al hacerlo han distorsionado grandes porciones de las escrituras. Como bien dijo Thomas Paine: “… He examinado todos los pasajes que del Nuevo Testamento citan del Antiguo, y las llamadas profecías que conciernen a Jesucristo, y no he encontrado tal cosa como profecía de ese personaje, y niego que las haya (…) He citado capítulo y verso para cada cosa que he dicho, y no me he salido de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento para buscar evidencia de que los pasajes no son profecías de la persona llamada Jesucristo” (The Life and Works of Paine, Vol. 9, p. 206) y “Los autores de los evangelios presentan impresionantemente a la persona que llaman Jesucristo, y luego arrancan una frase de algún pasaje del Antiguo Testamento y la llaman profecía suya. Pero cuando las palabras así arrancadas son devueltas a los lugares de donde se tomaron, y leídas con las palabras que les preceden y siguen, desmienten al Nuevo Testamento” (Ibid. Vol. 9, p. 269). Entre aquellas secciones de excepcional importancia está Isaías 52-53. Difícilmente podría uno encontrar una profecía mesiánica del Antiguo Testamento que pesara más para los creyentes. De hecho, si ésta no puede resistir el análisis crítico, ninguna profecía puede. Isaías 52:13-54:12 está repleto de versos supuestamente atribuibles a Jesús, pero en cada caso podemos ver que son inaplicables. La evidencia tiende a demostrar que el siervo de quien se habla es Israel o los judíos; en cualquier caso, está claro que no es Jesús, como se demuestra así:

1) “He aquí que mi siervo será prosperado…” (Isaías 52:13) ¿Cuándo prosperó Jesús? ¿Cómo puede atribuirse prosperidad o éxito a la divinidad?

2) “… será engrandecido y ensalzado, y será muy sublimado.” (Isaías 52:13) Esto tampoco se cumplió en Jesús. Su humanidad fue condenada a muerte de manera deshonrosa. Este verso da a entender que antes no había sido ensalzado, lo cual se opondría a su divinidad. También contradice a Isaías 53:3 (“Despreciado y desechado entre los hombres”) y 57:15, que dice que Dios (Jesús) es exaltado todo el tiempo. La exaltación no es un estado futuro que tenga que alcanzar.

3) “… en tanta manera fue desfigurado de los hombres su parecer; y su hermosura más que la de los hijos de los hombres.” (Isaías 52:14) Si Jesús era Dios, ¿cómo pudieron haber sufrido sus facciones? ¿Y cuándo fue más desfigurado que los hijos de los hombres? Este verso también contradice la supuesta descripción de Jesús en el Salmo 45:2 (“Haste hermoseado más que los hijos de los hombres”).

4) “… los reyes cerrarán sobre él sus bocas…” (Isaías 52:15) ¿A qué rey hizo callar Jesús?

5) “… Y subirá cual renuevo…” (Isaías 53:2) Este verso debería haberse traducido “subió”, como se hace en la Revised Standard Version, lo que mostraría que la persona de quien se hablaba era alguien que había vivido antes que Isaías.

6) “… no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos.” (Isaías 53:2) (a) Como el verso 52:14 (ver #3 arriba), esto contradice la descripción de Jesús en el Salmo 45:2 y Jeremías 11:16. (b) Si esto describe la condición de Jesús muerto, no tiene nada de singular, pues puede aplicarse a cualquier persona muerta.

7) “Despreciado y desechado entre los hombres…” (Isaías 53:3) (a) Según el verso 52:13, debía ser “engrandecido y ensalzado, (…) muy sublimado”. (b) ¿Cuántas personas odiaron realmente a Jesús, en comparación con el número de tribus que odiaban a los judíos?

8) “… varón de dolores, experimentado en quebranto…” (Isaías 53:3) (a) Los eruditos judíos afirman que aquí “quebranto” se refiere sólo a las enfermedades físicas. Jesús no tenía esa clase de padecimientos. En ninguna parte dice el Nuevo Testamento que Jesús hubiera tenido siquiera un dolor de cabeza antes de llegar a la cruz, y su muerte no se describe nunca como enfermedad. (b) Los judíos no tenían el concepto de mesías doliente. Lo suponían como rey o gobernante con súbditos dispuestos y enemigos vencidos.

9) “… como que escondimos de él el rostro…” (Isaías 53:3) Los judíos no le escondieron el rostro, sino que lo condenaron muchas veces, y los gentiles lo aceptaron.

10) “… en tanta manera fue desfigurado…” (Isaías 52:14); “escondimos,” “fue menospreciado,” “no lo estimamos” (Isaías 53:3); “llevó él”, “herido de Dios y abatido” (Isaías 53:4); “herido fue,” “fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5); “afligido, no abrió su boca” (Isaías 53:6); “cortado fue” (Isaías53:8); “dispúsose con los impíos su sepultura”; “nunca hizo él maldad” (Isaías 53:9). Todos estos verbos en tiempo pasado muestran que Isaías está hablando de una persona anterior, no de alguien que viviría 700 años más tarde.

11) “… nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.” (Isaías 53:4) Jesús fue herido por los hombres, no por Dios. ¿Dios heriría y abatiría a Cristo, su hijo, en especial cuando los dos se suponen idénticos?

12) “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados…” (Isaías 53:4-5). (a) Esto se refiere a Israel. Los profetas solían designar las humillaciones y adversidades como enfermedades y heridas. Isaías 1:5-6, Jeremías 10:19, 30:17-18, 33:6-8, Lamentaciones 2:13 y Oseas 6:1 describen el cautiverio como una calamidad llena de heridas y magulladuras. (b) A diferencia de Mateo 8:16-17 (“… trajeron á él muchos endemoniados: y echó los demonios con la palabra, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”), que alega cumplir esta profecía, Isaías 53:4-5 no dice nada sobre expulsar demonios ni curar enfermedades, como aparece en Mateo 8:16-17.

13) “He aquí que mi siervo será prosperado…” (Isaías 52:13) (a) No hay razón para creer que aquí el siervo mencionado es Jesús. “Siervo” quiere decir cualquier persona que se esfuerce por trabajar para Dios. Se usa al hablar de Moisés y Job (Números 12:7, Job 1:8), todos los profetas (Amós 3:7) y todo Israel (Levítico 25:42). El siervo se identifica expresamente como Jacob o Israel en Isaías 41:8-9, 42:19, 44:1-2 y 49:3. A juzgar por el contexto, se refiere a los judíos o a Jacob, el pueblo de Dios, no a Jesús. (b) Las frases aplicadas a Jehová en relación con su siervo (“el que te formó” y “a quien yo redimí”) se ajustan sólo a Israel, no a Jesús. Suele llamarse a Jehová el redentor de Israel. (c) ¿Cómo puede ser Jesús (Dios) el siervo de Dios? ¿Tendría sentido llamar a Cristo el siervo de Dios, o un profeta lo llamaría así? ¿Cómo puede decirse que Jesús (Dios) es siervo de alguien? Sería indigno de la divinidad atribuirle una posición de servidumbre. (d) Aunque es discutible, los académicos judíos parecen ver que este verso (que a veces se traduce como “será prudente”) debería decir “aprenderá”, pero, ¿cómo puede Dios aprender algo? Esto significaría que a Dios le faltaba conocimiento.

14) “… herido fue por nuestras rebeliones…” (Isaías 53:5) Según la teología cristiana, Jesús no fue herido por la transgresión humana, fue muerto.

15) “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca (…) enmudeció, y no abrió su boca.” (Isaías 53:7) Según Juan 18:21-23 (“¿Qué me preguntas a mí? Pregunta a los que han oído, qué les haya yo hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho. Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice? Respondióle Jesús: Si he hablado mal, da testimonio del mal: y si bien, ¿por qué me hieres?”), Juan 18:33-37 (“Así que Pilato (…) díjole: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Respondióle Jesús: ¿Dices tú esto de ti mismo, o te lo han dicho otros de mí? (…) Respondió Jesús: Tu dices que yo soy rey…) y Mateo 27:46 (“Jesús exclamó con grande voz, diciendo: (…) Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”), Jesús no sólo abrió la boca al ser oprimido, sino que recibió golpes y hasta suplicó ayuda.

16) “… cortado fue de la tierra de los vivientes…” (Isaías 53:8) contradice al Salmo 116:9 (“Andaré delante de Jehová en la tierra de los vivientes”).

17) “… por la rebelión de mi pueblo fue herido.” (Isaías 53:8) Pero se supone que Jesús sufrió por la rebelión de toda la humanidad, no de sólo un pueblo.

18) “Y dipúsose con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte…” (Isaías 53:9) (a) ¿Cuándo fue sepultado Jesús junto a alguien más? (b) ¿Cuándo estuvo Jesús con los ricos en su muerte, o sepultado con los ricos? (c) Esta descripción contradice el glorioso funeral predicho en Isaías 11:10 (“Y acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí (…) será buscada de las gentes; y su holganza será gloria”). (d) En realidad, en cuanto concierne a Jesús, la profecía se invirtió. Su sepultura fue fue con los ricos, pues fue enterrado en la tumba del rico José de Arimatea (Mateo 27:57), y estuvo con los impíos (con ladrones, no con los ricos) en su muerte.

19) “… porque nunca hizo él maldad…” (Isaías 53:9) Este verso a veces se traduce como “nunca hizo violencia”. Juan 2:15 (“Y hecho un azote de cuerdas, echólos a todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas”) y Marcos 11:15 prueban claramente que este verso es inaplicable a Jesús.

20) “… ni hubo engaño en su boca.” (Isaías 53:9) Quien crea seriamente que esto se refiere a Jesús haría bien en leer los comentarios en los números 24 al 27 de Fallas de la Biblia.

21) “Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento…” (Isaías 53:10) (a) ¿Querría Dios herir a Cristo, su hijo unigénito, o hacerlo padecer? (b) Aplicar este verso a Jesús parecería probar que no se entregó voluntariamente a la muerte. Fue por gusto del creador, no de él. (c) Si Jesús deseaba salvar de la perdición a los impíos, entonces asumió la responsabilidad por sus sufrimientos, y es incorrecto afirmar que Dios quiso eso. (d) Y este verso se opone directamente a la descripción que Lamentaciones 3:33 hace de Dios (“Porque no aflige ni congoja de su corazón a los hijos de los hombres”).

22) “… cuando hubiere puesto su alma en expiación por el pecado…” (Isaías 53:10) ¿Pero no fue el cuerpo de Jesús, y no su alma, lo que se ofreció como sacrificio?

23) “… verá linaje… ” (Isaías 53:10) (a) A lo largo del Antiguo Testamento, “linaje” o “semilla” se refiere siempre a descendientes físicos. Pero Jesús no tuvo hijos. (b) Si “linaje” se refiere a los discípulos de Jesús, entonces el profeta debió haber escrito “hijos”, pues “linaje” se refiere a descendencia carnal.

24) “… vivirá por largos días…” (Isaías 53:10) (a) Este verso significa que tendrá una larga vida, pero Jesús no llegó a la vejez. Murió aproximadamente a los 33 años de edad. (b) En realidad, es mucho más aplicable el Salmo 55:23: “Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de la sepultura: los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días…”. Jesús no llegó a vivir la mitad de sus días. (c) Es difícil ver cómo se aplicaría este verso a un ser divino, pues la idea de longevidad es inapropiada para un dios eterno.

25) “… y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.” (Isaías 53:10) Jesús vino y se fue, pero el mundo que Dios desea nunca se ha realizado.

26) “Del trabajo de su alma verá…” (Isaías 53:11) Pensé que sólo la carne de Jesús había sufrido, no su alma o su divinidad.

27) “Por tanto yo le daré parte con los grandes…” (Isaías 53:12) (a) Si Jesús no es grande, ¿quiénes son los grandes? (b) ¿Cuándo tuvo Jesús parte con los grandes? (c) ¿Quién le daría su porción, dado que él es Dios? ¿Quién es el “yo”?

28) “… y con los fuertes repartirá despojos…” (Isaías 53:12) (a) ¿Jesús reparte despojos? ¿Un ser perfectamente bueno estaría repartiendo despojos? En ninguna parte vemos que haya hecho tal cosa. (b) Este verso da a entender que Jesús no era uno de los fuertes, lo que contradiría a Juan 17:2 (“Como le has dado la potestad de toda carne…”).

29) “… derramó su alma hasta la muerte…” (Isaías 53:12) (a) Pensé que sólo la carne de Jesús había muerto. (b) Jesús no murió voluntariamente por sus criaturas. Temió y oró, como muestran Mateo 26:37-39 (“Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte (…) Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso…) y Mateo 27:46 (“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”).

30) “Esta es la heredad de los siervos de Jehová…” (Isaías 54:17) Aquí siervos está en plural, lo que muestra que Isaías 53 habla de más de un siervo.

31) Y finalmente, antes de acabar Isaías 52:13-53:12, el profeta predice la reunión de los exiliados y apenas más tarde Isaías 54:1 habla de las gloriosas promesas asociadas con esos eventos. Por tanto, lógicamente, todo lo que está en medio de esos dos puntos habla del mismo tema. La conclusión que se extrae de lo anterior es que si Isaías 52-53 es la referencia más fuerte a Jesús en el Antiguo Testamento, entonces la argumentación a favor de las profecías mesiánicas es ciertamente débil.

RESEÑA

En Evidence that Demands a Verdict, el apologeta Josh McDowell citó mucha profecías mesiánicas del Antiguo Testamento y mostró cómo supuestamente se cumplen en Jesús. En casi todos los casos, su erudición da ejemplos de lo que Thomas Paine ya había mencionado. Son de anotar varios ejemplos:

1) En la página 152, McDowell cita Mateo 21:11 (“Y las gentes decían: Éste es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea”) como cumplimiento de Deuteronomio 18:18 (“Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare”). Al ver a Mateo 21:11 como cumplimiento de Deuteronomio 18:18 emergen varios problemas.
a) Puede aplicarse a cualquier profeta entre centenares. ¿Por qué suponer que es Jesús?
b) Si Dios y Jesús son idénticos, ¿por qué necesitaría Dios ponerle palabras en la boca a Jesús, u ordenarle hacer algo? En efecto, lo estaría haciendo él mismo.
c) McDowell omitió mencionar Deuteronomio 18:15, que se refiere a la misma persona: (“Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios: á él oiréis”). Dios dijo que el profeta sería “como yo”, y se supone que Jesús es Dios, no como Dios.
d) ¿Cómo puede aplicarse a Jesús lo de “a él oiréis”? Los judíos no lo siguieron; lo mataron.

2) En la página 147, McDowell cita Lucas 3:23, 34 (“Jesús (…) hijo de Jacob…”) como cumplimiento de Números 24:17 (“… Saldrá estrella de Jacob, y levantaráse cetro de Israel, y herirá los cantones de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set”). Es difícil imaginar cómo puede aplicarse esto a Jesús.
a) Jesús no tuvo cetro, excepto uno burlesco, y él mismo no podía ser considerado el cetro.
b) Él no hirió los cantones de Moab ni destruyó a los hijos de Set.
c) Cuando venga el Mesías, habrán de caer todas las naciones, no sólo Moab y Set.
d) Si esto se refiere a Jesús, ¿por qué se menciona a Moab y Set como las naciones que conquistaría?
e) Dos versos más tarde se dice: “Y el de Jacob se enseñoreará, y destruirá de la ciudad lo que quedare” (Números 24:19). Pero Jesús nunca dominó ni destruyó nada, ni a quienes quedaban en la ciudad.

3) En la página 150, McDowell cita Mateo 2:1, 11 (“… unos magos vinieron del oriente a Jerusalén (…) y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones…”) como cumplimiento del Salmo 72:10 (“Los reyes de Tarsis y de las islas traerán presentes: los reyes de Sheba y de Seba ofrecerán dones”). Pero nada de esto es aplicable a Jesús.
a) ¿Dónde se dice que los magos fueran reyes de Tarsis, Sheba o Seba? Lucas 2 afirma específicamente que eran pastores que habitaban los campos.
b) ¿Cómo pudieron haber visitado a Jesús en Jerusalén, cuando él estaba en Belén? ¡Imaginen a reyes visitando a un bebé anónimo en un pesebre!
c) ¿Qué islas hay al oriente de Jerusalén?
d) McDowell omitió el verso siguiente (“Y arrodillarse han a él todos los reyes; le servirán todas las gentes”), que tampoco sucedió jamás.

4) En la página 147, McDowell cita Lucas 3:23-34 (“Jesús (…) hijo de Isaac…”) como cumplimiento de Génesis 21:12 (“Entonces Dios dijo a Abraham (…) en Isaac te será dada descendencia”). Muy convenientemente, ignora el hecho de que “descendencia” es un sustantivo colectivo, que puede abarcar centenares de personas. ¿Por qué suponer que es una referencia específica a Jesús sólo porque desciende de Isaac?

5) Y en la página 154 McDowell cita Mateo 27:37 (“Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: Éste es Jesús, el rey de los judíos”) como cumplimiento del Salmo 2:6 (“Yo empero he puesto mi rey Sobre Sión, monte de mi santidad”). Sorprende cómo puedan estar relacionados estos versos. Poner rey sobre Sión difícilmente equivale a poner un letrero, especialmente cuando Jesús no está siendo coronado sino ejecutado y el letrero es puesto sólo para ridiculizarlo. Es más: “he puesto” no puede referirse a una persona futura, pues es una frase en presente perfecto, que se refiere a un suceso ya acontecido.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De Ken Bonnell en Los Angeles, California

[Ken nos envió un recorte de periódico donde un hombre le preguntaba a un sacerdote católico lo siguiente: Se dice que es “imperdonable”, según Mateo 12:31 (“Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres: mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada a los hombres”) pecar contra el Espíritu Santo. Pensé que todos los pecados podían perdonarse. El sacerdote respondió así.] El pecado imperdonable contra el Espíriu Santo que Nuestro Señor menciona se intrepreta en el sentido de “impenitencia final”. Si una persona decide que es tan malvada que ni Dios puede perdonar su vida pecaminosa, entonces, desde luego, el Espíritu Santo ya no le impartirá el perdón. En tal caso, la ausencia de perdón proviene de parte del pecador y no de Dios, porque en realidad todos los pecados de cualquier especie son perdonables si el pecador se arrepiente y confiesa.

Respuesta del Editor

La respuesta del sacerdote es, por supuesto, pura racionalización. No hay nada expreso ni implícito que muestre que la actitud que la persona involucrada muestre hacia el grado de pecaminosidad determine si un pecado es perdonable o no. ¿Qué verso bíblico se puede usar para probar que es el individuo y no Dios quien determina cuándo es perdonable un pecado? Decir que “si una persona decide que es tan malvada que ni Dios puede personar su vida pecaminosa, entonces, desde luego, el Espíritu Santo ya no le impartirá el perdón” no sólo limita los poderes de Dios, sino que se opone de frente a las enseñanzas bíblicas. El sacerdote dijo que el verso “se interpreta en el sentido”. ¡Ciertamente lo fue! Pura interpretación.

De I. F. en Vacaville, California

Leí su respuesta a mi carta en el número de abril de Fallas de la Biblia acerca de la inexistencia de Jesús hace 2.000 años. ¿El único propósito de Fallas de la Biblia es mostrar las contradicciones e incoherencias de la Biblia? Puede mostrarse tanto empírica como científicamente que la Biblia es pura bazofia y nadie espera que ningún pasaje bíblico lo admita. También puede probarse la falsedad del libro a través del raciocinio. Por ejemplo, ¿Noé viajó al Ártico para conservar a los osos polares, que comen hombres? ¿Viajó a Australia para recoger canguros y a la Antártida por pingüinos? (…) De manera similiar, Jesús no es un personaje histórico, pues ningún historiador griego, romano ni judío de su tiempo escribió sobre ningún dios que hiciera milagros. Los evangelios se escribieron buen tiempo después de la supuesta muerte de Jesús, así que, ¿cómo pudieron citarlo textualmente los autores? (…) Usted se está limitando a las citas bíblicas, haciendo oídos sordos al propósito de la argumentación sobre las fallas de la biblia: mostrar los absurdos del libro.

Respuesta del Editor

Sé que ésta es un área de gran interés para usted, así que permítame redefinir mi posición haciendo varias observaciones: Primero, Fallas de la Biblia no se enfoca solamente en las contradicciones e incoherencias de la Biblia. Está concentrada en toda la información interna que tenga que ver con la validez del libro. Las incoherencias y contradicciones son sólo el principal elemento. En cualquier momento en que usted presente datos científicos o históricos que desacrediten la Biblia, se enfrentará con científicos e historiadores del otro bando cuyos argumentos no serán tan débiles como los de los apologetas que estudian nada más las escrituras. Por ejemplo, dijo usted que Jesús no es un personaje histórico porque no lo menciona ningún historiador griego, romano ni judío. Con seguridad sabrá usted lo que dirán nuestros opositores. El mero hecho de que los historiadores no mencionen a alguien no prueba que no haya existido. Igualmente podría decirse que mi abuela no existió porque tampoco aparece en registros históricos. Fallas de la Biblia aspira a poder demostrar que todo lo que uno puede probar es que no hay escritos antiguos de origen no cristianod que puedan aplicarse con exactitud a Jesús, y los que suelen utilizarse son fáciles de refutar. Su comentario sobre los evangelios sería atacado con igual voracidad, I. F. ¿Quiere decir que no podemos citar textualmente a George Washington porque vivió hace cientos de años? Los creyentes podrán decir que los evangelios son representaciones textuales de lo que se dijo. No dicen que quien recopiló las conversaciones y escribió los evangelios estuviera presente físicamente cuando los hechos sucedieron. Segundo, Fallas de la Biblia sí discute datos extrabíblicos ocasionalmente. Los ejemplos que da usted sobre los problemas asociados con Noé y los animales del arca fueron expuestos en un número previo. Sin embargo, al igual que con el relato de la creación, lo único que quiso esta revista fue mostrar la multitud de problemas científicos que deben enfrentarse si uno se adhiere al punto de vista bíblico. No se intentó probar la falsedad del creacionismo o del relato del Diluvio. ¿Por qué? Porque en cuanto muestre datos científicos mis adversarios harán lo mismo y empezaremos una batalla de bibliotecas en campos que muy pocas personas están capacitadas para discutir. Más importante aún, ¿a cuántas personas les importa realmente? Tercero, no espero que los pasajes bíblicos admitan la bazofia del libro, pero cuando dos pasajes dicen cosas diametralmente opuestas, cada uno está, en efecto, demostrándolo. No me estoy limitando a las citas bíblicas; me estoy limitando a lo que es más relevante y convincente para el creyente promedio.

De V. T. en Huron, California

Saludos. Sus comentarios y oposición a las VERDADES expuestas en la Biblia son (en mi opinión) realmente IMPERDONABLES. Es de verdad desafortunado que usted siquiera haya comenzado a hacer esta clase de cosa (…) Su mentor, el viejo Thomas Paine, estaría tan ORGULLOSO DE USTED (…) Usted no cree que la Biblia es la palabra de Dios, pero está dispuesto a gastar todo su tiempo y energía recorriéndola (…) Debe de obtener muchísima satisfacción de su VOCACIÓN.

Respuesta del Editor

Saludos, V. T. ¿A qué “verdades” se refiere? ¿Tal vez debamos examinar los números anteriores de esta revista para encontrar algunas? Me complace que haya dicho “en mi opinión”, porque en la mía, y en la de innumerables personas, mis actos no tienen nada de imperdonable. Tiene razón al decir que es desafortunado que yo siquiera haya comenzado esta labor. Es desafortunado para todos aquellos que proyectan la Biblia como algo que definitivamente no es. No gasto todo mi tiempo recorriendo la Biblia, V. T., ni es ésa mi vocación. Simplemente siento que exponer la Biblia es algo que se debe hacer. Créame cuando le digo que puedo pensar en muchos libros que preferiría estar leyendo. Las escrituras son a menudo aburridoras, monótonas, repetitivas, infantiles y oscuras. Muchas partes son tan ambiguas que cualquier suposición sobre su significado es tan buena como otra. Sin embargo, el hecho sigue siendo que ése es el libro en que confía gran parte de la población. Allí están y uno no puede convencerlos de que adopten una posición más racional sin mostrarles primero el error en que están.

CARTAS AL EDITOR

De M. P. en Tulsa, Oklahoma (Parte 1)

[Extractos de varias cartas] Sobre la carta de I. F. en Vacaville, California, el autor parece estar un poco confundido. Por fuera de las matemáticas (mi campo), no se pueden probar proposiciones negativas sobre asuntos fácticos (…) es un desperdicio de tiempo discutir sobre la inexistencia de Jesús. Concuerdo con usted en que es mucho más efectivo mostrarles a los creyentes que los actos y “doctrinas” de Jesús están muy lejos de la perfección.

Respuesta del Editor

Quizás no aclaré suficientemente mi posición. No quise decir que discutir temas extrabíblicos como la existencia de Jesús, la historia de la conformación del canon bíblico, las influencias paganas, etcétera, fuera un desperdicio de tiempo. Para nada. Para algunas personas esos argumentos son impresionantes. Todo lo que dije fue que nuestros esfuerzos deberían dirigirse principalmente hacia aquellos temas de mayor interés para el mayor número de personas, y más susceptibles de demostración. Para un creyente es mucho más difícil rebatir una contradicción o una incoherencia lógica que los argumentos concernientes a sucesos de hace miles de años.

(Parte 2)

La otra noche asistí a un estudio bíblico en un dormitorio de la universidad. El tema de la noche fue: “¿Por qué adorar a Dios?”. El líder del grupo le asignó a cada uno un verso para leer sobre el tema y luego nos pidió que lo explicáramos. Cuando vino mi turno, dije que me desconcertaba la actitud de la Biblia con respecto a Dios, porque el pobre Job lo adoró con fervor y llevó una vida sin tacha, sólo para ser premiado con que Dios le permitiera a Satanás hacerles a él y a su familia toda clase de cosas terribles. Una chica respondió que no podemos juzgar a Dios porque no podemos ver el marco general de las cosas, o algo por el estilo. Yo respondí preguntando cómo quedaba para el bienestar a largo plazo de los hijos de Job el que Satanás los matara con permiso de Dios. (Aquí la discusión amenazó con desviarse hacia asuntos de teodicea, pero traté de restringirme a la Biblia.) Otra mujer dijo que no se puede entender lo espiritual mirando lo físico. Yo señalé que Jesús no hizo tal distinción, pues él habló de semillas de mostaza, higueras, talentos, etcétera. La expresión en los rostros de esas personas no tenía precio; me miraban como el bastardo en la reunión familiar. Se suponía que aplicáramos a nuestras vidas la Biblia, no que pensáramos en ella.
También estoy involucrado en otros proyectos. No espero desprogramar a nadie, pero he estado llamando a una emisora de radio cristiana llamada KXOJ. Los locutores permiten que uno hable al aire. He discutido con uno de ellos hasta el punto de que ya no quiere hablar conmigo. Dice que estoy haciendo la obra de Satanás. Una mujer de más o menos mi edad todavía habla conmigo, pero parecer ser un cero intelectual. Cuando me pregunta por qué hago lo que hago, le contesto que cuando uno interroga a un testigo en el estrado, lo primero que se hace es revisar el testimonio que dio sobre las cosas que se pueden verifiar independientemente antes de creer sus afirmaciones extraordinarias; ése es mi proceder con la Biblia. Pero ella parece ser uno de esos cristianos puramente emocionales.

Respuesta del Editor (Parte 2)

Continúe con la buena labor, M. P. Está haciéndolo en medio de ellos, en vez de disparar desde la distancia. Sé por lo que está atravesando. Me pasa a mí. Su comentario sobre las referencias de Jesús a objetos materiales fue muy sagaz. Puedo ver por qué se pasmaron.

FALLAS DE LA BIBLIA 29

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 29
Mayo de 1985

COMENTARIO

ENSEÑANZAS FALSAS

Muchas enseñanzas bíblicas ejercen sobre los creyentes una influencia similar a la de un tranquilizador sobre una criatura agitada. Se genera euforia a expensas de la realidad. Sería maravilloso que fueran verdad las siguientes afirmaciones, pero, por desgracia, negar lo evidente no es manera de lidiar con las vicisitudes:

a) “[Dios] hace derecho a los agraviados; (…) da pan a los hambrientos: Jehová suelta a los aprisionados; Jehová abre los ojos a los ciegos; Jehová levanta a los caídos; Jehová ama a los justos. Jehová guarda a los extranjeros; al huérfano y a la viuda levanta; y el camino de los impíos trastorna” (Salmo 146:7-9); “Él sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas” (Salmo 147:3); “Jehová ensalza a los humildes; humilla los impíos hasta la tierra” (Salmo 147:6); “… Jehová, ¿quién como tú, que libras al afligido del más fuerte que él, y al pobre y menesteroso del que le despoja?” (Salmo 35:10); “… invócame [a Dios] en el día de la angustia: te libraré…” (Salmo 50:15). Es casi ilimitada la cantidad de personas oprimidas, hambrientas, ciegas, lisiadas y huérfanas que pueden testificar la falsedad de estas frases. Millones de personas que sufren nunca han experimentado alivio.

b) Igualmente consoladoras, pero no menos erradas, son las afirmaciones en el sentido de que los perversos del mundo recibirán su justo castigo: “¿No hay quebrantamiento para el impío, y extrañamiento para los que obran iniquidad?” (Job 31:3); “Jehová guarda a todos los que le aman; empero destruirá a todos los impíos” (Salmo 145:20); “Jehová es justo; cortó las coyundas de los impíos” (Salmo 129:4); “La rapiña de los impíos los destruirá; por cuanto no quisieron hacer juicio” (Proverbios 21:7); “… el impío no tendrá bien, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no temió delante de la presencia de Dios” (Eclesiastés 8:13); “No hay paz para los malos, dijo Jehová” (Isaías 48:22). ¿Quién no desearía un mundo donde los malvados recibieran su castigo? Pero la justicia no está escrita en el viento, sólo en los actos de los hombres. Se nos dice que “la bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Proverbios 10:22) y “… Los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días” (Salmo 55:23). Desafortunadamente, con demasiada frecuencia los malvados parecen vivir para siempre. Se nos dice que “Si sus hijos [de los malvados] fueren multiplicados, serán para el cuchillo; y sus pequeños no se hartarán de pan” (Job 27:14), pero en muchos casos son ellos los últimos en ver la batalla y los primeros en comer. Engañosamente se dice a los justos que “Si [el malvado] amontonare plata como polvo, y si preparare ropa como lodo; habrála él preparado, mas el justo se vestirá, y el inocente repartirá la plata” (Job 27:16-17). ¡Si tan sólo esto fuera verdad! Y se nos dice que “La ira de Jehová está contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos” (Salmo 34:16), cuando Hitler y Al Capone serán recordados mucho después de que nosotros nos hayamos ido.

c) En algunos versos se promete pronta ayuda a los justos: “Clamaron los justos, y Jehová oyó, y librólos de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu. Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová. Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado” (Salmo 34:17-20); “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo” (Salmo 55:22); “Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su simiente será poderosa en la tierra: La generación de los rectos será bendita” (Salmo 112:1-2); “El temor de Jehová es para vida; y con él vivirá el hombre, lleno de reposo; no será visitado de mal” (Proverbios 19:23); “Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” (1 Juan 3:22). En realidad, cualquiera que conozca suficientemente la situación mundial sabe que no es así. Los cementerios están llenos de personas justas que vivieron en esperanza hasta su amargo final.

d) En muchos casos se conecta directamente el castigo para los malvados con la justicia para los buenos: “Jehová no dejará hambrear el alma del justo: mas la iniquidad lanzará a los impíos” (Proverbios 10:3); “El justo eternalmente no será removido: mas los impíos no habitarán la tierra” (Proverbios 10:30); “Como la justicia es para vida, así el que sigue el mal es para su muerte” (Proverbios 11:19); “Ciertamente el justo será pagado en la tierra: ¡Cuánto más el impío y el pecador!” (Proverbios 11:31); “Temed a Jehová, vosotros sus santos; porque no hay falta para los que le temen. Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; pero los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien” (Salmo 34:9-10); “Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado. Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y espera en él; y él hará” (Salmo 37:3-5). De nuevo, sólo hay que observar la vida para ver que suele suceder precisamente lo contrario. Los justos mueren de hambre, son desterrados, mueren rápido, no reciben alivio en la tierra y están plagados de enfermedades; mientras que los malvados satisfacen sus deseos, viven largamente, reciben poco castigo y tienen menos problemas que el resto. La Biblia misma ofrece un buen ejemplo: “Y Jehová dijo a Satán: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado de mal…? Y salió Satán de delante de Jehová, e hirió a Job de una maligna sarna desde la planta de su pie hasta la mollera de su cabeza” (Job 2:37). ¿Ningún mal cae sobre los justos? Job se habría reído de semejante frase.

e) “Si [los reyes] oyeren, y le sirvieren, acabarán sus días en bien, y sus años en deleites. Mas si no oyeren, serán pasados a cuchillo, y perecerán sin sabiduría” (Job 36:11-12); “El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios: mas el que aborrece la avaricia, prolongará sus días” (Proverbios 28:16). Hay demasiadas excepciones a estas máximas como para creerlas. De hecho, muchos de los mejores gobernantes han tenido las vidas más cortas y trágicas.

f) “Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:17-18). Muchos creyentes han seguido estos preceptos hasta la muerte.

g) “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. (…) ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite (…) Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará…” (Santiago 5:13-15). En el número de Fallas de la Biblia de noviembre de 1983 dije lo siguiente: “Actualmente los medios nacionales informan de un ministro fundamentalista que no quiere permitir que su hija reciba tratamiento médico para su cáncer debido a su interpretación de la Biblia (…) sólo hace falta leer Santiago 5:13-15 para encontrar apoyo a sus actos (…) Dependiendo de las capacidades del personal médico, muy bien podría morir una niña porque alguien se ha aferrado a la Biblia (…) Mi corazón está con la niña, aunque temo lo peor”. Como pueden haber adivinado, Pamela Hamilton murió recientemente [escrito en mayo de 1985].

h) “Bienaventurado el que piensa en el pobre: en el día malo lo librará Jehová. Jehová lo guarde, y le dé vida (…) Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad” (Salmo 41:1-3). Esto no es más cierto que lo que se promete a los ciertos. Debería serlo, pero no lo es.

i) “El que halló esposa halló el bien, y alcanzó la benevolencia de Jehová” (Proverbios 18:22); “Darále ella bien y no mal, todos los días de su vida” (Proverbios 31:12). De seguro hay millones de hombres que podrían atestiguar la falsedad de estos comentarios.

j) “Empero los hipócritas de corazón lo irritarán más [a Dios], y no clamarán cuando él los atare. Fallecerá el alma de ellos en su mocedad, y su vida entre los sodomitas” (Job 36:13-14). Todos recordamos a algún hipócrita que no murió joven. De hecho, la longevidad de algunos raya en lo obsceno.

k) “Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual prenderá el alma de sus poseedores” (Proverbios 1:19). Que de algún modo el destino vaya a castigar a los malhechores es una patética esperanza de los creyentes. No pueden creer que el destino no les va a solucionar sus problemas, que tienen que hacer sus propias soluciones.

l) “Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre: Átalos siempre en tu corazón, enlázalos a tu cuello. Te guiarán cuando anduvieres; cuando durmieres te guardarán; hablarán contigo cuando despertares” (Proverbios 6:20-22.) Aunque esto debería ser verdad, no lo es. Muchos padres y madres dan consejos totalmente inapropiados a sus hijos. La gente suele decir que los padres deben “corregir” a sus hijos, cuando la mayoría no puede ni corregir su propia vida. Hogares destrozados, adicciones, violencia, insultos, abusos, privaciones y una multitud de problemas paternos muestran que una gran cantidad no está calificada para guiar a su prole. Decirles a los niños que obedezcan siempre a sus padres no es la manera de proceder.

m) “DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse e hicieron abominable maldad: No hay quien haga bien” (Salmo 53:1). A los creyentes les fascina este verso y, aunque la existencia de Dios puede debatirse, son innegables las buenas obras que llevan a cabo muchos ateos.

n) “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y nada hay nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9); “Aquello que fue, ya es: y lo que ha de ser, fue ya…” (Eclesiastés 3:15). Si no hay nada nuevo bajo el sol, me gustaría saber quién caminó en la luna antes de 1969 o escaló el monte Everest antes de 1953. Es más: ¿cómo se reconcilia esto con Isaías 65:17 (“Porque he aquí que yo creo nuevos cielos y nueva tierra…”) y Jeremías 31:22 (“Jehová creará una cosa nueva sobre la tierra: una hembra rodeará al varón”)?

o) “El testigo falso no quedará sin castigo; y el que habla mentiras, perecerá” (Proverbios 19:9) o “no escapará” (Proverbios 19:5). Son demasiadas las excepciones como para tomar esto en serio.

p) “Los labios justos son el contentamiento de los reyes; y aman al que habla lo recto” (Proverbios 16:13). Miles de personas han sido asesinadas por sus gobernantes por decir la verdad.

q) “Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en los secretos de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz…” (Eclesiastés 10:20). Todos agradecemos que los próceres de la independencia hayan ignorado esta creencia.

r) “… no tiene el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba, y se alegre…” (Eclesiastés 8:15); “Por el placer se hace el convite, y el vino alegra los vivos: y el dinero responde a todo” (Eclesiastés 10:19). No estoy seguro de que la farándula llegue tan lejos.

s) “No rehúses la corrección del muchacho: porque si lo hirieres con vara, no morirá. Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno” (Proverbios 23:13-14). “… si lo hirieres con vara, no morirá…” ¡Espero que no! Esta filosofía es deplorable y la mayoría de los pedagogos se opone a ella. Proverbios 26:3 (“El látigo para el caballo, y el cabestro para el asno, y la vara para la espalda del necio”), Proverbios 29:19 (“El siervo no se corregirá con palabras: porque entiende, mas no corresponde”) y Eclesiastés 7:3-4 (“Mejor es el enojo que la risa: porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón. El corazón de los sabios, en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa del placer”) pertenecen a la misma categoría.

t) “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso…” (1 Timoteo 4:8). Casi todos los deportistas y atletas atestiguarían la falsedad de este comentario.

u) “… y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor…” (Eclesiastés 9:11 RSV). Éste es de aquellos versos tan equivocados que ni vale la pena tomarlos en serio.

v) “Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo vanidad” (Eclesiastés 12:8); “Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo vanidad” (Eclesiastés 1:2). El diccionario define vanidad como algo infundado, vacío o inútil. Entonces, ¿por qué los creyentes se ocupan de la vida? No se adhieren a la consecuencias lógicas de sus propias enseñanzas.

w) “¿Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal” (Jeremías 13:23); “Lo torcido no se puede enderezar…” (Eclesiastés 1:15); “Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella” (Proverbios 22:6 RSV). Si estos versos tienen razón, entonces podemos desechar todos los programas de reeducación de adultos.

x) Finalmente: “Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y el día de la muerte que el día del nacimiento” (Eclesiastés 7:1). ¿El día de la muerte es mejor que el del nacimiento? No acepto eso ni por un momento, y dudo de que los creyentes lo hagan.

RESEÑA

En la página 83 de Así que la Biblia Está Llena de Contradicciones, Carl Johnson quiso reconciliar Juan 14:27 (“La paz os dejo, mi paz os doy…”) con Mateo 10:34-35 (“No penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada. Porque he venido para hacer disensión del hombre contra su padre…”). Según él, “Jesús sí vino a traer paz a quienes confiaran en Él y Le obedecieran”, lo cual intentó probar citando Romanos 5:1 (“Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”) y diciendo: “el mensaje del evangelio causará hostilidad y luchas y enemistará a los hombres”. Pero, ¿dónde está la evidencia de que Mateo 10:34 se aplique sólo a quienes confían en Jesús y le obedecen? Desde la perspectiva de Johnson, sería maravilloso que así fuera, pero no lo es. Él concluye con lo siguiente: “La primera referencia habla de la paz que Jesús les da a los Suyos y la segunda habla de la persecución que pueden esperar Sus seguidores”. Pero esos pasajes no mencionan nada sobre persecución ni hay razón para limitar el segundo verso sólo a los seguidores de Jesús.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De V. T. en Huron, California (Parte 1)

[En la parte 2 del comentario de Fallas de la Biblia de diciembre de 1984, citamos Lucas 12:4 (“… No temáis de los que matan el cuerpo, y después no tienen más que hacer”) y mencionamos varios ejemplos en los que Jesús se escondía y huía.] Si uno se detiene en el verso 5, no captará el verdadero significado. La exégesis no está complet. Lucas 12:5 dice: “Mas os enseñaré a quién temáis: temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno: así os digo: a éste temed.”

Respuesta del Editor (Parte 1)

V. T. , no ha agregado nada a la resolución del problema, a menos que esté diciendo que los judíos y fariseos tenían poder para enviar gente al infierno. Jesús dijo: “temed a aquel”, es decir, a Satanás, no “a aquellos”. ¿Está diciendo que los judíos y fariseos podían enviar gente al infierno? Sólo así tendría sentido que Jesús se les hubiera escondido y escapado.

(Parte 2)

[En la parte 3 del comentario de Fallas de la Biblia de diciembre de 1984, dijimos que, según Jesús, debíamos obecer los mandamientos del Antiguo Testamento de amar al prójimo como a nosotros mismos, pero lo dijo como si estuviera dando un mandamiento nuevo: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros” (Juan 13:34). Entonces preguntamos cómo podía ser un mandamiento nuevo, si ya estaba en el Antiguo Testamento.] (…) Jesús lo hizo “nuevo” dándole un nuevo estándar, un nuevo motivo: “como os he amado”. Su amor se mostraría al morir por los demás; ese amor de sacrificio mostrado por sus seguidores sería para el mundo el testimonio de los verdaderos discípulos. Vea la Exposición del Evangelio de Juan, por Charles Erdmans…

Respuesta del Editor (Parte 2)

Está racionalizando, V. T. ¿Usted quiere decir que el nuevo amor se distingue del antiguo en que no sólo debemos estar dispuestos, sino que efectivamente muramos por los demás? Si dar la propia vida es el nuevo estándar, entonces el que usted siga vivo demuestra que ha preferido ignorarlo.

(Parte 3)

[En la parte 7 del comentario de Fallas de la Biblia de diciembre de 1984, preguntamos cómo se podía reconciliar Lucas 16:9 (“… Haceos amigos de las riquezas de maldad…”) con Lucas 16:13 (“… No podéis servir á Dios y á las riquezas).] ¡Creo que aquí es de gran valor el Comentario de Wycliffe! El Señor dio a entender que las propiedades terrenales pueden usarse para ayudar a los demás, cuya gratitud asegurará una bienvenida en la eternidad. Lucas 16:11 dice: “Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles; ¿quién os confiará lo verdadero?”. El uso de la riqueza material es una prueba para el carácter. Quienes no sepan usarlo sabiamente no merecen que se les confíen responsabilidades espirituales (…) Creo que esto da por cerrado el asunto. ¿Qué más hay que decir?

Respuesta del Editor (Parte 3)

Mucho, V. T., porque el comentario que cita no da por cerrado nada. Primero, ¿por cuál razonamiento concluye que “el Señor dio a entender que las propiedades materiales pueden usarse para ayudar a los demás”? ¿Qué parte del texto bíblico justifica esa suposición? Usted incluso admite que no está dicha, que sólo se dio a entender. Yo no veo en el verso ni en su contexto nada que tenga que ver con ayudar a los demás para que su gratitud nos asegure una bienvenida en la eternidad. Segundo, como dije en el número de marzo: “Además, se enfrenta con la nada envidiable tarea de explicar cómo puede ser Jesús nuestro modelo de moral si les enseñó a las personas a ser amigas de la maldad”. Cuídese de los comentarios apologéticos. La mayoría son obras maestras de racionalización. Muchas personas razonablemente inteligentes han dedicado una gran cantidad de tiempo, energía y dinero haciendo parecer admisible lo irracional. Después de todo, si puede convencer a la gente de que los muertos resucitaron, las varas se convirtieron en serpientes, los burros hablaron y la tierra se quedó quieta, puede hacer parecer cierto lo que sea, sin importar cuán increíble. Con suficiente ingenio y creatividad, el cielo es el límite.

(Parte 4)

[En la parte 8 del comentario de Fallas de la Biblia de diciembre de 1984, señalamos que Jesús dijo que los hombres eran mejores que las ovejas, pero varias veces se refirió a sus seguidores como ovejas.] Oveja es una metáfora judía, como lo es yugo. Hay muchas figuras retóricas en la Biblia. Originalmente, todo el lenguaje era pictográfico. ¿Qué más hay que decir?

Respuesta del Editor (Parte 4)

¿Por qué sigue preguntando qué más hay que decir, V. T., especialmente cuando ha evadido el problema? Sí, es una metáfora. Obviamente Jesús no quiso decir que sus seguidores eran de verdad cuadrúpedos lanudos. El hecho es que igualar a los hombres con las ovejas es una comparación insultante y muy degradante, sobre todo considerando el trato que suelen recibir las ovejas. Como seguidor de Jesús, usted debería molestarse tanto como yo si el presidente se refiriera a los ciudadanos como ovejas.

(Parte 5)

[En la parte 9 del comentario de Fallas de la Biblia de diciembre de 1984, señalamos que Jesús había dicho en Juan 5:31 “Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero” y luego, en Juan 8:14, “… Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero…”.] (…) En la ley judía, griega y romana, no se admite el testimonio de un testigo en su propio caso (…) [En Juan 5:31] Jesús sigue la exigencia rabínica de conseguir pruebas aparte de sí mismo…

Respuesta del Editor (Parte 5)

Jesús dijo que su testimonio no era verdadero, V. T. No dijo que fuera sólo inadmisible. La diferencia es crucial. Si Jesús hubiera dicho que su testimonio era inadmisible porque la ley romana exigía por lo menos dos testigos, no habría habido problema. Pero fue más allá y dijo que no era verdadero. Si usted tiene razón, entonces Jesús escogió tan mal sus palabras que puso en tela de juicio su propia legitimidad.

CARTAS AL EDITOR

De M. P. en Tulsa, Oklahoma (Extractos de varias cartas)

a) El otro día estaba discutiendo sobre el Diluvio con un estudiante de la Oral Roberts University. Él admitió que el Diluvio pudo no haber sido mundial, sino que cubrió solamente la región del mundo que se conocía, Mesopotamia y sus alrededores. Yo repliqué que si esos pueblos antiguos estaban equivocados sobre la naturaleza de nuestro planeta, tal vez los pueblos posteriores de la misma tradición cultural (los contemporáneos judíos de Jesús) se hubieran equivocado grandemente sobre la naturaleza de Jesús. Si la Biblia yerra sobre el Diluvio, puede errar sobre todo lo demás.

b) Tengo un problema que presentarle. En 1 Reyes 3:12, Dios le prometió a Salomón: “… he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no haya habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú”. Entonces, ¿Salomón es más sabio que Jesús?

c) Considere también la afirmación de Pablo: “[Dios] quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4) a la luz de 2 Tesalonicenses 2:11-12 (“… les envía Dios operación de error, para que crean a la mentira; para que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, antes consintieron a la iniquidad”).

d) Los creyentes sostienen que todos hemos heredado de Adán una naturaleza pecaminosa, pues él se rebeló contra Dios y se corrompió. Pero todos descendemos de Adán por medio de Noé, a quien la Biblia describe como “perfecto” y “justo”. Por la misma lógica, ¿no debíamos haber heredado también la perfección de Noé?

e) Habacuc 1:13 dice sobre Dios: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio”. Pero según Job 1 y 2, Satanás, la mismísima fuente de la maldad, no tuvo mayor problema en visitar a Dios. Si Dios no resiste ver la maldad, ¿por qué permite que Satanás se le acerque?

f) Me he dado cuenta de que, cuando presento algún pasaje realmente objetable del Antiguo Testamento, la respuesta típica es: “Pero eso es parte de la antigua ley, y ya no estamos sometidos a ella”. ¿Quieren decir que las leyes de Dios se invalidan cuando son viejas? [Podría mencionárseles que los diez mandamientos también hacen parte de la antigua ley.]

g) Por último, si el jardín de Edén era perfecto antes de la caída del hombre, ¿por qué necesitaba que lo cuidaran (Génesis 2:15)?

De D. W. en South Pasadena, California

Acabo de leer su número 26 (…) Su explicación de por qué se enfoca sólo en la Biblia estuvo muy bien escrita y tiene mi apoyo. Sugerir que Jesús pudo haberse robado los cubiertos fue una respuesta invaluable, un contrapunto muy chistoso. Tiene razón al decir que cuando la oposición hace suposiciones infundadas, uno debe señalárselo y responder en consecuencia. Si la oposición adopta una posición inválida en el campo izquierdo, justifica que uno se pase la línea de faltas del campo derecho (en especial si el público ve que realmente no va permanecer allí). Los lectores más sensatos terminarán viendo dónde debe quedar el campo central (…) Son buenas tácticas.

De J. S. en Romeo, Michigan

En el número de muestra que recibí, usted cita 2 Reyes 2:11 (Elías subió al cielo en un torbellino) como contradicción de Hebreos 9:27 (está fijado que todos mueran una vez). Aquí yo habría usado Juan 3:13 (Jesús dijo que nadie había subido al cielo) en vez de Hebreos 9:27.

De A. W. en Sacramento, California

Oí su entrevista en la emisora KGNR (…) Hace usted un esfuerzo oportuno, porque muchas opiniones se han presentado como las palabras infalibles de Dios. Hace falta objetividad (…) Si su publicación va a ayudar a la gente a mantener abierta la mente, entonces cumple una función muy útil. Parece que Jesús de Nazaret sabía que todo lo que se había atribuido a Moisés no era suyo, pues más de una vez, al referirse a afirmaciones que aparecían en los libros atribuidos a Moisés, dijo: “habéis oído que dijeron” y, en vez de atribuir esas palabras a Dios, dijo: “Moisés dijo…”. Y en la carta a las siete iglesias del Apocalipsis, Jesús le pidió al lector que escuchara “lo que el Espíritu dice a las iglesias”, en vez de pedirle que leyera la Biblia (…) También recordará que Jesús mencionó que enviaría a sus seguidores el “espíritu de la verdad”, que guiaría a todos a la verdad, en Juan 14:17, 15:26, 16:13. Tal vez no habría anunciado que haría esto si toda la verdad pudiera obtenerse nada más leyendo las páginas de la Biblia.

Respuesta del Editor

A. W., aunque críticas como ésta son conclusiones lógicas y razonables, veo el problema de que no son necesariamente ciertas. Usted parece haberse dado cuenta de ello también, a juzgar por sus frases “Parece que Jesús de Nazaret sabía” y “Tal vez no habría anunciado”. Recuerde que los creyentes no dan cuartel ni esperan que se lo demos. Van a desafiar todos los argumentos. Si ha debatido con ellos alguna vez, ya sabe que esos encuentros huelen a guerra. Su visión y la nuestra están a años luz de distanca y cada uno ve al otro como la personificación del error.

FALLAS DE LA BIBLIA 28

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 28
Abril de 1985

COMENTARIO

JESÚS, EL MODELO IMPERFECTO (Parte 4 de 4)

Aunque este mes la lista de aberraciones de Jesús concluye nuestra extensa crítica del fundador del cristianismo, quedan más ejemplos para un análisis futuro y podríamos presentarlos eventualmente. Por ahora los siguientes puntos completarán el tema:

75) “Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo 20:28)

Versus

“Y arrodillarse han a él todos los reyes; le servirán todas las gentes” (Salmo 72:11); “… y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron…” (Daniel 7:14); “… todos los señoríos le servirán y obedecerán” (Daniel 7:27).

El concepto que Jesús tiene sobre el Mesías entra en conflicto con el que tenían los profetas.

76) “Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes a cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra.” (Mateo 5:39)

Versus

“Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores…” (Mateo 21:12) y “Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice?” (Juan 18:22)

Jesús parece haber ignorado su propia máxima, pues tiró las mesas y un oficial lo golpeó por insolencia.

77) “A estos doce envió Jesús, a los cuales dio mandamiento, diciendo: Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis.” (Mateo 10:5)

Versus

“Viniendo pues los Samaritanos a [Jesús], rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí dos días” (Juan 4:40); “Dejó [Jesús] a Judea, y fuése otra vez a Galilea. Y era menester que pasase por Samaria. Vino, pues, a una ciudad de Samaria…” (Juan 4:3-5); “… me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria…” (Hechos 1:8) (Ver también: Lucas 17:11, Isaías 49:6)

Jesús no sólo ignoró su propio mandamiento, sino que aconsejó a otros hacerlo.

(78) “… No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel… ” (Mateo 15:24) y “A estos doce envió Jesús, a los cuales dio mandamiento, diciendo: Por el camino de los Gentiles no iréis (…) Mas id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 10:5-6). (Ver también: Mateo 7:6, 15:26, Marcos 7:27.)

Versus

“Por tanto, id, y doctrinad a todos los Gentiles…” (Mateo 28:19); “Y les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura…” (Marcos 16:15); “Y a todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes” (Marcos 13:10). (Ver también: Lucas 24:47, Hechos 1:8)

Originalmente, Jesús envió a sus seguidores sólo a la casa de Israel, pero después cambió de opinión y buscó un público más extenso. Eso se llama no estar satisfecho.

79) “Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, a espada perecerán” (Mateo 26:52); “… y llamaráse su nombre (…) Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” (Isaías 9:6); “La paz os dejo, mi paz os doy” (Juan 14:27). (Ver también: Mateo 5:9, 5:22, Isaías 2:4, Zacarías 9:10)

Versus

“No penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada” (Mateo 10:34); “Fuego vine a meter en la tierra…” (Lucas 12:49); “… y el que no tiene, venda su capa y compre espada” (Lucas 22:36).

La visión que Jesús tenía sobre la paz tiene contradicciones más obvias que los discursos políticos actuales.

80) “Porque el Padre a nadie juzga, mas todo el juicio dio al Hijo” (Juan 5:22) y “… como oigo, juzgo: y mi juicio es justo…” (Juan 5:30). (Ver también: Juan 5:27, 8:26, Mateo 25:31-32.)

Versus

“… no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo” (Juan 12:47) y “Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo a nadie” (Juan 8:15). (Ver también Lucas 12:14, Juan 8:50.)

81) En Lucas 24:17 (“Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes?”) y Lucas 8:43-45 (“Y una mujer (…) llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido (…) Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado?”), Jesús engañó a las personas fingiendo no saber algo, siendo él Dios. Por la razón que hubiera sido, mintió.

82) “… ve a la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su boca, hallarás un estatero: tómalo, y dalo [como tributo] por mí y por ti” (Lucas 17:27). Uno no puede evitar preguntar de dónde salió esa moneda. O Jesús la creó, caso en el cual obró como falsificador de dinero, o como Dios omnisciente no ejecutó el acto recto de devolverla a su dueño.

83) “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe…” (Mateo 7:7-8)

Versus

“Me buscaréis, y no me hallaréis; y donde yo estaré, vosotros no podréis venir” (Juan 7:34); “… buscarme han de mañana, y no me hallarán” (Proverbios 1:28); “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46). (Ver también: Lucas 13:24, Juan 9:31, Salmo 18:41, Jeremías 7:16, 11:11, Ezequiel 8:18, Miqueas 3:4, Habacuc 1:2.)

A veces las florituras retóricas de Jesús lo sobrepasan. Su promesa de éxito a todos los que piden no sólo se opone a sus propias palabras y al Antiguo Testamento, sino a su misma experiencia personal.

84) “Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio…” (Mateo 5:22) Pero Jesús mismo andaba por ahí “mirándolos alrededor con enojo” (Marcos 3:5) y tiró las mesas de los cambistas. De nuevo, no practicaba lo que predicaba.

85) “… Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.” (Mateo 22:13) (Ver también: Mateo 8:12, 25:30)

Versus

“Y los echarán en el horno de fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.” (Mateo 13:42, 25:41)

¿Cómo puede haber llanto y crujir de dientes en una oscuridad de fuego?

86) “No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente.” (Lucas 13:3, 5)

Versus

“Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento.” (Lucas 15:7)

Todos deben arrepentirse, pero muchos no necesitan arrepentimiento. Qué lógica tan extraña.

87) “¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación.” (Marcos 8:12)

Versus

“Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos…” (Juan 20:30) y “… Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por él en medio de vosotros…” (Hechos 2:22) (Ver también: Marcos 16:20, Hechos 5:12, 8:13.)

88) “Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” (Mateo 7:14)

Versus

“Y verá toda carne la salvación de Dios” (Lucas 3:6) y “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traeré a mí mismo” (Juan 12:32).

Mejor será que los teólogos expliquen ésta. Como dijo Elbert Hubbard en El Filisteo, “la teología es el intento de explicar un tema por parte de quienes no lo entienden. El propósito no es decir la verdad, sino dejar satisfecho a quien preguntó”.

89) “Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:33) y “Dícele Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme” (Mateo 19:21). (Ver también: Marcos 10:21, Lucas 3:11, 11:41, 12:33, 18:22.)

Versus

“Y aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él…” (Marcos 2:15)

Jesús tenía una casa propia, pero les decía a los demás que abandonaran sus posesiones.

90) “El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35)

Versus

“Generación va, y generación viene: mas la tierra siempre permanece.” (Eclesiastés 1:4)

En este caso, como en el siguiente, Jesús se equivoca con respecto al Antiguo Testamento. En Juan 5:28-29 Jesús dice: “… todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y (…) saldrán a resurrección…” y Job 7:9 dice: “La nube se consume, y se va: Así el que desciende al sepulcro no subirá”.

91) “Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre…” (Juan 15:26)

Versus

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre…” (Juan 14:26)

¿Quién, pues, enviará al consolador?

92) [Las traducciones en inglés difieren en la traducción del mandamiento “No matarás”. Marcos 10:19 y Lucas 18:20 lo transcriben igual, pero Mateo 19:17-18 dice “No asesinarás”.]

Asesinar y matar no son lo mismo. Jesús se contradijo a menos que hubiera querido igualar las dos palabras, y en ese caso el ejército, la policía, los verdugos y quienes matan en defensa propia están en problemas.

93) Jesús se llamó profeta a sí mismo (Mateo 13:57: “… Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa”) y otras personas opinaban igual (Mateo 21:11: “Y las gentes decían: Este es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea”). Pero según la tradición del Antiguo Testamento, no podía ser profeta, porque: a) Ninguno de los profetas enseñó a nombre propio ni asumiendo la responsabilidad. El “yo” de los profetas es Dios; el “yo” de Jesús es él mismo. b) Ningún profeta añadió ni sustrajo de las leyes de la Torá. c) Ningún profeta se arrogó la potestad de perdonar pecados, que el Antiguo Testamento reserva sólo para Dios. d) Ningún profeta anterior hizo un milagro por su propia autoridad ni lo representó como señal de su propio poder. Jesús hizo milagros para que la gente creyera en él; los profetas del Antiguo Testamento hicieron milagros para fortalecer la fe de la gente en Dios. e) Ningún profeta del Antiguo Testamento, ni siquiera Moisés, alegó estar más cerca de Dios que el resto de gente. Jesús afirmó tener una cercanía especial con Dios, que no comparte ni remotamente ningún otro ser humano.

94) Jesús dijo: “Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero” en Juan 5:31 y luego dijo: “Yo soy el que doy testimonio de mí mismo…” en Juan 8:18. La contradicción lógica que se extrae de combinar estas dos afirmaciones es que Jesús desautorizó su propia honestidad.

95) “… Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado a la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo.” (Mateo 26:63-64). La falsedad de la profecía de Jesús está en que el sumo sacerdote nunca vio esto.

96) Y para terminar, igual que Pablo, Jesús no tenía inconveniente en torcer versos del Antiguo Testamento si surgía la necesidad: “Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de ti” (Mateo 11:10). Ésta es una cita de Malaquías 3:1, que realmente dice: “He aquí, yo enviaré mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí…”. Son evidentes varias diferencias: a) Malaquías dice “el camino delante de mí”, no “el camino delante de ti”. b) Jesús añadió “delante de tu faz”. c) Malaquías dice “enviaré”, no “envío”. d) Como no está claro a quién se aplican los pronombres, hay pocas razones para creer que Malaquías está hablando de Juan el Bautista o Jesús. e) La escena de la llegada del Señor en el libro de Malaquías es una de pavor terrorífico, como el día del juicio, mientras que el nacimiento de Cristo siempre se relata como un evento gozoso. Así, la escena en Malaquías no podría haberse referido al nacimiento de Cristo.

Podrían mencionarse muchísimos ejemplos más, y probablemente aparecerán en números futuros, pero por ahora cualquier examen razonablemente objetivo debe llevar a la conclusión de que Jesús es un modelo imperfecto y sin mérito alguno para servir como salvador de la humanidad.

RESEÑA

Carta de Arthur Rice en Hale Center, Texas

Acabo de leer y estudiar Answers to Tough Questions, de McDowell y Stewart. Si esta obra es la apologética típica, entonces sus argumentos son ciertamente débiles. Una y otra vez distorsionan las ideas usando lógica defectuosa, argumentos de autoridad, argumentos de ignorancia, razonamiento circular, subestimación del conflicto como dificultad y nunca como contradicción, etcétera. McDowell es muy hábil para la versión de las escrituras que mejor se ajuste a sus afirmaciones. Como en la página 140, donde en defensa de la fe cristiana como una “fe inteligente” usó la traducción de Marcos 12:34 de la New American Standard Bible, donde se dice que un escriba había dado una respuesta “inteligente”, en vez de citar de la King James Version, que califica la respuesta como “prudente”. Si hay algún medio que favorezca su posición, él lo usa extensamente de modo que sus “respuestas” se ven más como evasiones y afirmaciones infundadas.

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De J. P. en Philadelphia, Pennsylvania (Parte 1)

Acabo de leer su número de muestra y tengo que decir que el problema que le veo es que se enfoca en puntos individuales de aparente incoherencia y no en la cuestión principal: ¿La Biblia es la Palabra de Dios? ¿Es Jesús quien dijo ser? (…) En su número de muestra, usted cita ocho razones que dan McDowell y Stewart para la inspiración divina, y objetó a todas, con toda razón, porque son pruebas internas, de modo que no prueban absolutamente nada.

Respuesta del Editor (Parte 1)

Creo que si hubiera leído más que un número de Fallas de la Biblia se daría cuenta de que su ámbito se extiende mucho más allá de las incoherencias. Se usan principalmente como golpes dentro del gran ataque filosófico. Todo abogado sabe que uno demuestra su posición un punto a la vez. No puedo probar la falsedad de la Biblia de un solo tirón. Los argumentos se arman punto por punto. Es algo técnico y metódico, pero, ¿qué recomienda usted? ¿Generalizaciones amplias, meras opiniones infundadas? Las opiniones están a centavo la docena.

(Parte 2)

Me gustaría darle cinco razones por las cuales considero que la Biblia es la Palabra de Dios, y todas son pruebas externas a su alegato de inspiración divina: 1) En un libro escrito a lo largo de 1.600 años, por 40 autores diferentes, hallo un mensaje coherente sobre el pecado de la humanidad, la rectitud de Dios, etcétera. 2) Cumplimiento de profecías políticas y mesiánicas, demasiadas para ser coincidencia. 3) Un sentido práctico manifiesto en las vidas que en Cristo ha influido. 4) Un mensaje demasido único y maravilloso como para ser obra de hombre (…) especialmente en el concepto de (…) la salvación por gracia. ¿Qué hombre podría haber inventado la mayor historia de amor jamás contada? Dios se convirtió en un humilde bebé (…) y sufrió la muerte (…) 5) Abrumadora evidencia de que Jesús resucitó y, por lo tanto, era quien decía ser…

Respuesta del Editor (Parte 2)

El problema con su análisis, J. P., es que no sólo es una letanía de generalizaciones sin demostración, sino que está empapado de esa miopía tan notoria en quienes desde la niñez han aprendido a creer que sólo ellos tienen la razón. Veamos cada uno de sus argumentos: 1) Quien halle coherencia en el mensaje bíblico no ha buscado con suficiente dedicación ni con ojo crítico. Una de las principales razones de ser de esta publicación es demostrar que la Biblia es cualquier cosa menos coherente. 2) En cuanto a las profecías, la astucia de los autores bíblicos es comparable a la de la mayoría de los adivinos, tal como se ha expuesto aquí y seguirá haciéndose. 3) También han cambiado las vidas de las personas que han adoptado las creencias de Mahoma, Buda y muchísimos otros personajes religiosos. ¿Por qué dedicarle atención especial a Jesús? 4) ¿Qué tiene de único el mensaje cristiano, y con qué criterio concluye usted que sobrepasa el pensamiento humano? ¿Está diciendo que antes de la aparición de Jesús nadie había pensado en creencias cristianas básicas, como la salvación por gracia, la muerte redentora y la resurrección de un dios? ¿Está diciendo que el cristianismo no es una amalgama compuesta de varias creencias anteriores? Eso equivaldría a decir que emergió aislado de toda influencia exterior, sin historia evolutiva, y en ese caso sería verdaderamente único. Yo quisiera saber qué aspectos del cristianismo no pertenecieron a religiones anteriores. 5) Finalmente, incluso si Jesús se hubiera levantado de la muerte, ¿por qué iba a tener eso importancia? En aquel tiempo, las resurrecciones eran bastante comunes. En esencia, J. P., usted ha hecho generalizaciones amplias a las cuales he respondido de manera más o menos similar. Desde su perspectiva, la Biblia es la palabra de Dios, repleta de profecías cumplidas y enseñanzas exactas. Yo sostengo exactamente lo contrario. Teniendo eso claro, ¿qué viene ahora? ¿Demostramos suministrando evidencia o nos limitamos a seguir afirmando cosas que le parecen totalmente incorrectas a la otra parte? Ése es el problema con muchas de las cartas que recibo, J. P. Igualan la creencia con la demostración. No pueden distinguir los hechos demostrados de las opiniones. Tampoco parecen capaces de sentarse y analizar críticamente sus propias creencias. No se hacen preguntas como: “¿Cuál sería la respuesta lógica de los críticos para lo que acabo de decir”?.

De G. L. en Uxbridge, Massachussetts (Parte 1)

En respuesta a su respuesta a mi carta [Número 26 de Fallas de la Biblia], tengo que señalar que usted distorsionó mi argumento introduciendo la proposición de que Jesús se robó los cubiertos. Primero que todo, lo más probable era que no hubiera cubiertos. Segundo, mi lógica no tenía nada de deshonesta, a menos que uno renuncie a la razón. Usted sostiene como un hecho su suposición de que Jesús se invitó groseramente a sí mismo a la casa de aquel hombre. Para esa suposición no hay más evidencia que para la mía, de que Jesús había sido invitado con anterioridad. El pasaje de Marcos 14 registra que Jesús dijo: “… El Maestro dice: ¿Dónde está mi aposento…?”. Incluso si no puede aceptar la posibilidad de que Jesús ya estuviera invitado, en el mejor de los casos debe admitir que el texto no aclara el asunto. Pero no puede suponer lo peor simplemente porque Jesús le cae mal, y ese es el único hecho en que usted se apoya para concluir que Jesús sin ninguna duda se invitó solo. Su respuesta tiene un fuerte prejuicio personal.

Respuesta del Editor (Parte 1)

Tenemos varios desacuerdos. Primero, se han usado cubiertos por siglos. Tengo enfrente de mí la Enciclopedia International, que dice: “Grecia, Bizancio, Roma y otras naciones del mundo antiguo produjeron admirables cubiertos de plata”. Su comentario de que “lo más probable era que no hubiera cubiertos” demuestra que no ha investigado bien. ¡Está adivinando! Es más: ¿no le parece un comentario inmaduro, cuando no ridículo? Pude haber escogido cualquier objeto para mi ejemplo. Segundo, no sé qué versión usa usted, G. L, pero la King James dice en Marcos 14:14: “… El Maestro dice: ¿Dónde está la habitación…?”. No aparece el pronombre posesivo “mi”. Tercero, volvamos al problema original. En Mateo 26:18, Jesús dijo que observaría la pascua en la casa de un hombre, y aquí comentamos que eso fue una grosería. Según usted, Jesús pudo haber sido invitado en una escena editada. Como ya dije, si va a suponer sucesos tras bambalinas, yo también puedo. Pero si nos apegamos estrictamente a la Biblia, tiene poco que presentar a favor de Jesús. Es cierto que el texto “no aclara el asunto”, pero definitivamente me apoya. De no ser así, ¿qué necesidad tenía usted de inventarse un apoyo externo? Me acusa de suponer lo peor porque Jesús me cae mal, cuando en realidad usted está suponiendo lo mejor porque es un devoto de Jesús. A diferencia de usted, que formuló un evento extrabíblico, yo permanecí en el texto. Podría escribir toda una biblioteca si se permitieran las suposiciones extrabíblicas.

(Parte 2)

[En la parte 3 del Comentario de diciembre de 1984, Fallas de la Biblia preguntó: “Si amar al prójimo era un mandamiento del Antiguo Testamento, ¿cómo podía ser nuevo?”. G. L. dijo que era un mandamiento nuevo porque modificaba al viejo. Aquí respondimos que eso violaba Deuteronomio 12:32, Proverbios 30:6 y Apocalipsis 22:18-19, que prohíben cualquier modificación de la antigua ley.] (…) Apocalipsis 22:18-19 (“Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará…” fue el argumento más fuerte que usted usó. Pero sacó de contexto los versos. Si los examina, verá que la advertencia se refiere a quienes “añadieren a estas cosas” y a quien “quitare de las palabras del libro de esta profecía”. Esta advertencia sólo abarca a quienes especulan con el libro del Apocalipsis.

Respuesta del Editor (Parte 2)

Es interesante, G. L., que me acuse de sacar de contexto Apocalipsis 22:18-19, cuando ésa es la crítica que hacen otros creyentes a quienes no aplican ese verso a toda la Biblia. Usted alega que éste se aplica sólo al libro del Apocalipsis, mientras que los apologetas que he encontrado lo aplican a la Biblia entera. Tendrá que reunirse con sus hermanos cristianos y concordar una política común. Creo que está solo en su posición. Sobre este punto tendría que preguntarle lo mismo que quisieran saber muchos: ¿En qué se basa para concluir que Apocalipsis 22:18-19 no se aplica a toda la Biblia? Usted podría servir de vocero a muchos grupos que han producido escrituras extrabíblicas de peso doctrinal, como el Libro de Mormón o Ciencia y Salud con la Clave de las Escrituras. Ellos están hartos de oír que Apocalipsis 22:18-19 se aplica a toda la Biblia. Segundo, ha ignorado Deuteronomio 12:32 (“Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás a ello, ni quitarás de ello”) y Proverbios 30:6 (“No añadas a sus palabras, porque no te reprenda…”). Seguramente no pretenderá usted decir que éstos también se aplican exclusivamente a los libros donde aparecen. De ser así, entonces ha expuesto la Biblia entera a cualquier grupo que desee modificar el texto con una revelación más actualizada. De hecho, deja abierto el canon. Podrán seguir añadiéndose libros y demás textos. Al tratar de salvar a Jesús, le ha infligido una herida mortal a la Biblia.

(Parte 3)

[G. L. calificó de simplista el concepto que E. T. tenía sobre la evolución, y luego E. T. defendió su postura en otra carta.] En respuesta al comentario de E. T., debo ofrecer disculpas. Supuse que usted hablaba de la teoría de la evolución cuando dijo que la evolución era un hecho. Parte del malentendido se debió a su acusación contra los “comebiblias”. No conozco a ningún “comebiblias” que objete a su idea de que la evolución (cambio) es un proceso constante. Lo que sí rechazamos es la teoría de que toda la vida en la tierra provino de una sola célula.

De I. F. en Vacaville, California

[Le habíamos enviado a I. F. una notita donde explicábamos por qué Fallas de la Biblia no se enfoca en la inexistencia de Jesús.] Recibí su tarjeta, donde explica por qué no cree que la inexistencia de Jesús sea un tema apropiado para Fallas de la Biblia. No estoy de acuerdo. Es un error rezarle incesantemente a un personaje que nunca existió. Tratar el tema expondría a los adinerados evangelistas electrónicos, además del evangelista en jefe que ocupa la Casa Blanca…

Respuesta del Editor

Fallas de la Biblia no se opone a debatir la inexistencia de Jesús. No es problema. La pregunta es: ¿Qué usaremos como evidencia y cómo afectará a las personas? Un tema extrabíblico obliga a salir de la Biblia en búsqueda de datos que usar contra ella, un enfoque que tiene poco efecto sobre los verdaderos creyentes. Es más efectivo hacer chocar entre sí partes del libro mismo. Una cosa es que los datos externos refuten al texto; otra muy distinta es que el mismo texto lo haga. Los creyentes no aceptan autoridad más alta que la Biblia, así que la información externa que usemos contra el libro será descartada sin importar su fuente. Usted usa un enfoque que probará la falsedad de la Biblia desde una perspectiva intelectualmente objetiva, pero dudo de que persuada a otros de alterar su visión. Ganará la discusión, pero no creo que gane adeptos. Ya es bastante difícil hacerlo como se hace en Fallas de la Biblia. Pero, dada la aceptación del tema, en el futuro hablaremos de ello.

CARTAS AL EDITOR

De R. P. K. en Ruston, Louisiana

Quiero dejar constancia de que no podrá elogiarse suficientemente el valor de su trabajo. Creo sinceramente que puede tener un efecto histórico, y las ediciones anteriores de Fallas de la Biblia se convertirán en artículos de colección. Quisiera que mis circunstancias me permitieran asumir un papel más activo en esta labor. Hace algún tiempo tuve correspondencia con la gente de Jimmy Swaggart (…) Quiero retarlos a citar algún verso para el cual yo no sea capaz de hallar alguna contradicción, o por lo menos una incoherencia. ¿Cree que estoy pisando terreno sólido? (…) Si los reto públicamente, en una carta al editor de un periódico, ¿podré citarlo a usted como fuente?

Respuesta del Editor

Sus elogios son muy amables. Con respecto a hallar contradicciones o incoherencia para todos los versos de la Biblia, podría ser problemático, pues hay muchas frases que tienen poco contenido. Por ejemplo, acabo de abrir la King James Version y encuentro en Juan 7:53: “Y se fue cada uno a su casa”. Nunca se me ha conocido por defender la Biblia, pero me costaría encontrarle contradicción a una frase tan inofensiva como ésa. De hecho, muchos versos son solamente preguntas o exclamaciones. Pero usted puede estar tranquilo: la cantidad de información a nuestro favor sobrepasa de lejos cualquier necesidad de jugar a la ruleta rusa con los versos bíblicos. Siéntase en libertad de citarme como fuente cuantas veces necesite.

De N. L. S. en Richmond, Indiana

Aunque ciertamente no estoy calificado para debatir versos bíblicos con nadie, sí puedo prestarles Fallas de la Biblia para que la lean por sí mismos.

Respuesta del Editor

¡Excelente idea! Está haciendo lo que puede con lo que tiene a mano. Es todo lo que puede pedirse.

FALLAS DE LA BIBLIA 27

FALLAS DE LA BIBLIA
por Dennis McKinsey

Número 27
Marzo de 1985

COMENTARIO

JESÚS, EL MODELO IMPERFECTO (Parte 3 de 4)

El número de enero de 1985 anotó 23 razones adicionales por las cuales Jesús no es la estrella por seguir, y la enumeración sigue con:

51) “Entonces llegaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los ancianos? porque no se lavan las manos cuando comen pan. Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?” (Mateo 15:1-3) “¿Por qué también vosotros… ” es un admisión de que Jesús y sus discípulos estaban violando un mandamiento de Dios. No negó que estuvieran rompiendo la ley de Dios; simplemente dijo que sus críticos eran culpables de la misma falta.

52) “… Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible.” (Mateo 19:26)

Versus

“Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible” (Marcos 9:23) y “… si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible” (Mateo 17:20, Juan 14:12, 14)

53) “Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18) y “El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dio en su mano.” (Juan 3:35)

Versus

“Y él les dice (…) el sentaros a mi mano derecha y a mi izquierda, no es mío darlo…” (Mateo 20:23)

54) “Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.” (Juan 2:19)

Versus

“Mas Dios le levantó de los muertos” (Hechos 13:30) y “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, al cual vosotros matasteis…” (Hechos 5:30).

Jesús nunca se levantó a sí mismo; fue levantado. La profecía de que se levantaria a sí mismo probó estar errada.

55) “Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.” (Mateo 5:7)

Versus

“Entonces [Jesús] dirá también a los que estarán a la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles: Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber” (Mateo 25:41-42) y “Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: Nunca más nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.” (Mateo 21:19)

Jesús no supo practicar la misericordia que predicaba. Una maldición eterna por hambre insatisfecha es difícilmente la reacción de un ser de misericordia divina, equivalente a Dios. Matar a un árbol por falta de frutos no es propio de una persona misericordiosa y razonable.

56) “¡Ay de vosotros! que edificáis los sepulcros de los profetas, y los mataron vuestros padres. De cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificáis sus sepulcros.” (Lucas 11:47-48) La precisión lógica y científica no estaba entre los puntos fuertes de Jesús. Construir una tumba para alguien a quien mataron mis ancestros no significa que yo apruebe esa muerte.

57) “Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed. Esto es mi cuerpo.” (Mateo 26:26). Si el pan es realmente su cuerpo, entonces tenemos aquí dos cuerpos de Jesús; dos cristos. Los cristianos no se ponen de acuerdo sobre la manera de interpretar este pasaje.

58) “Y no busco mi gloria…” (Juan 8:50) y “Porque el que se ensalzare, será humillado; y el que se humillare, será ensalzado.” (Mateo 23:12)

Versus

“Entonces Jesús les respondió, diciendo: La hora viene en que el Hijo del hombre ha de ser glorificado” (Juan 12:23) y “Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo…” (Juan 17:5)

59) “Y les decía: Donde quiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de allí.” (Marcos 6:10) Es evidente la superficialidad de esta frase, pues uno difícilmente puede hacer otra cosa. Es obvio que uno se queda en un lugar hasta que se sale de allí.

60) “Entonces, si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, o allí, no creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos.” (Mateo 24:23-24)

Versus

“… las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado.” (Juan 5:36, 3:2, 20:30-31, Mateo 11:20-21)

De acuerdo con Jesús, la habilidad de hacer señales y maravillas, es decir, milagros, no prueba que uno es el Mesías. Aun así, él sostiene que sus obras prueban su origen divino. Usando el criterio mismo de Jesús, ¿cómo sabemos que él es el auténtico?

61) “… De cierto os digo que no se dará señal a esta generación.” (Marcos 8:12)

Versus

“La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta…” (Mateo 16:4)

Jesús dijo en Marcos 8:12 que no daría ninguna señal; ahora hay una excepción.

62) “Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches…” (Mateo 12:40)

Versus

“… y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.” (Jonás 1:17)

El Antiguo Testamento desmiente a Jesús. Fue un pez, no una ballena.

63) “Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor…” (Lucas 7:34). Si este comentario es cierto, y hay poca evidencia en contra, el carácter de Jesús deja mucho que desear.

64) “Dícele Jesús [a María la Magdalena]: No me toques: porque aún no he subido a mi Padre…” (Juan 20:17)

Versus

“Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz a vosotros. Luego dice a Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado…” (Juan 20:26-27)

A menos que Jesús hubiera ascendido al Padre durante los ocho días después de que le dijo a María la Magdalena que no lo tocara, él rompió o bien invalidó su propia norma. Le dijo a María que no lo tocara hasta que hubiera ascendido, pero ocho días después le dijo a Tomás que lo tocara.

65) “Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron. Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir.” (Mateo 11:13-14)

Versus

“Y [Juan el Bautista] confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.” (Juan 1:20-21)

Jesús dice que Juan el Bautista es Elías. Juan el Bautista dice que no lo es. Alguien está mintiendo y, lógicamente, ¿quién mejor que Juan para saber él mismo quién es? Segundo, si Juan el Bautista es Elías, ¿dónde está el día “grande y terrible” que debía suceder su llegada, según Malaquías 4:5 (“He aquí, yo os envío a Elías el profeta, antes que venga el día de Jehová grande y terrible”)? Y finalmente, si Juan el Bautista es el profeta Elías, entonces Jesús enseñó la reencarnación.

66) “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora…” (Mateo 11:12) Estas palabras quieren decir que había transcurrido un tiempo considerable desde los días de Juan. Pero, según Mateo 11:2-3, en el mismo día en que Jesús dijo esto, recibió una visita de los discípulos de Juan, quien estaba encarcelado.

67) “Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz…” (Mateo 26:39). Este verso, junto con Mateo 27:46 (“… ¿por qué me has desamparado?”), muestra que Jesús no se ofreció espontáneamente como sacrificio por la humanidad. “Cáliz” proviene de una palabra hebrea que en realidad significa destino o, en este caso, muerte.

68) “Y comenzó a enseñarles, que convenía que el Hijo del hombre padeciese (…) y resucitar después de tres días.” (Marcos 8:31, Mateo 27:63)

Versus

“Es necesario que el Hijo del hombre padezca (…) y resucite al tercer día.” (Lucas 9:22, 24:46, Marcos 9:31)

Jesús se contradijo con respecto a si resucitaría en el tercer día o después de él.

69) “Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido…” (Juan 18:37) A veces Jesús no sabía la diferencia entre una pregunta y una afirmación. Pilato hizo una pregunta; no afirmó nada.

70) “… no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o heredades, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien tantos ahora en este tiempo, casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y heredades…” (Marcos 10:29-30) ¿Qué riquezas recibieron los apóstoles y discípulos? ¿Qué casas y tierras obtuvieron por seguir a Jesús? ¿Cómo concede uno maternidad retroactiva? Prometerles riquezas inmensas a los seguidores es en realidad una forma de soborno.

71) “… he aquí, yo envío a vosotros profetas, y sabios, y escribas: y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad (…) De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.” (Mateo 23:34, 36) ¿Qué profetas, sabios o escribas envió Jesús a su generación, que hubieran sido muertos, o crucificados, o azotados en las sinagogas, y perseguidos de ciudad en ciudad?

72) “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.” (Juan 6:54) ¿Esto incluye a Judas, quien también comió y bebió (Mateo 26:26-27), a quien Jesús llamó diablo (Juan 6:70) y en quien Satanás había entrado (Lucas 22:3)?

73) “… hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino” (Mateo 16:28) y “…hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con potencia.” (Marcos 9:1, Lucas 9:27) Estos pasajes muestran que la venida de Cristo en poder y gloria para juzgar a los vivos y los muertos sucedería durante la vida de aquellas personas; sin embargo, todos ellos murieron y el reino todavía está por llegar.

74) “Velad pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese a cuál vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir a la hora que no pensáis.” (Mateo 24:42-44) Es interesante que Jesús se compare con un ladrón que se mete en la casa de un hombre bueno. Pero bueno, ¿quién iba a conocer su calidad moral mejor que él mismo?

(Continuará en el próximo número.)

DIÁLOGO Y DEBATE

[cartas que Biblical Errancy recibió durante la época de su distribución original en inglés]

De G. L. en Uxbridge, Massachussetts (Parte 6)

[Fallas de la Biblia señaló en su número de diciembre de 1984 que la promesa de Jesús de proteger a Pablo falló.] La defensa frente a su sexta acusación, concerniente a Hechos 18:10 (“Porque yo estoy contigo [Pablo], y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad”), se encuentra en el verso mismo. Usted dejó sin imprimir la última porción del verso, donde Jesús le asegura claramente que no le pasaría nada mientras permaneciera en Corinto.

Respuesta del Editor (Parte 6)

No creo que este verso esté tan claro como afirma usted, G. L. Tal vez la última parte sí promete protección solamente en la ciudad de Corinto, pero no lo interpreto de esa manera. En realidad, es tan nebuloso que podría probar cualquiera de las dos posiciones. Quizás no debí haberlo incluido.

(Parte 7)

[Ese mismo número mostró el siguiente problema: “Haceos amigos de las riquezas de maldad” versus “No podéis servir a Dios y a las riquezas”.] Hacerse amigo de las riquezas no equivale a servirlas.

Respuesta del Editor (Parte 7)

No me parece que de verdad usted crea en la diferencia que ha trazado, G. L. Pienso que sólo la ofrece como táctica de debate. A juzgar por el contexto en el que aparecen los dos versos, el autor no quiso hacer el contraste que señala usted. Además, se enfrenta con la nada envidiable tarea de explicar cómo puede ser Jesús nuestro modelo de moral si les enseñó a las personas a ser amigas de la maldad.

De F. W. en Portland, Oregon

Ayer recibí su número de muestra. Hace usted una labor excelente sobre un tema que debería tratarse masivamente. Cuénteme como suscriptor. Sin embargo, hay un error al que debo llamar su atención. En su comentario sobre el Diluvio y el Arca y los absurdos que los acompañan, usted habla de la variedad de perros domésticos como si fueran especies. Esto no es correcto. La ciencia sólo reconoce a Canis familiaris como especie. Todas las razas de perros, del gran danés al chihuahua, derivan de la manipulación genética de criadores humanos desde la antigüedad hasta el presente. Crianza selectiva, si le parece. Consúltelo en la Enciclopedia Británica u otra fuente de autoridad. Siga con su buena obra.

Respuesta del Editor

Gracias por su consideración, F. W. Con respecto al punto que señala, me parece que malinterpretó mi posición con respecto a los perros. Tal vez no fui lo bastante claro. Si recuerda usted, el comentario sobre el tema comenzó con la siguiente observación: “Quien crea en el Diluvio debe dar respuestas racionales a las siguientes preguntas.” Usted ha proporcionado lo que considera una explicación racional. Yo, del otro lado, veo difícil creer que la tremenda variedad actual de perros pudiera haber evolucionado a partir de una sola pareja en sólo unos milenios. Sin embargo, no soy científico y no intenté demostrar mi argumento. Ése es un problema extrabíblico que dejaré a los evolucionistas calificados. Si ellos apoyan su posición, estoy bien dispuesto a cambiar la mía. Mi única preocupación era que la gente se enterara del problema.

De D. E. M. en Long Beach, California

[La parte K del comentario del número 23 mostró el problema que se presenta en 1 Reyes 7:23, de tener un círculo con 10 codos de diámetro y 30 codos de circunferencia.] Con respecto a 1 Reyes 7:23, creo que está pisando terreno movedizo. Es cierto que un objeto circular de 10 codos de diámetro no puede tener una circunferencia de 30 codos. Como el número 30 apareció entero en la Biblia, usted ha supuesto que el criterio debía ser la exactitud matemática. Como lo pone usted, o es cierto o es falso. Pero considere lo siguiente: su respuesta de 31,40 también yerra, pues para hacer su cálculo redondeó pi a dos cifras decimales. De hecho, ninguna cantidad de cifras decimales bastaría para representar a pi. Matemáticamente, el valor exacto de la circunferencia debe ser 10 x pi, lo cual nunca puede representarse con precisión en una expresión decimal (…) Si le damos el beneficio de la duda (y deberíamos, pues aquí no conocemos qué pensaba exactamente el autor bíblico), pues debemos suponer que el número dado es una forma de aproximación. El grado de exactitud depende de lo que queramos. Usted usó 31,40 con base en un redondeo de pi a dos decimales. Yo preferiría el valor de 31,42, que se obtiene redondeando la respuesta “exacta” a dos decimales. Alguien más podría preferir el entero más cercano, y escogería 31 como respuesta. Del otro lado, 30 es un bonito número redondo y pudo muy bien haber satisfecho las necesidades de los autores bíblicos que lo usaron. Como todas las mediciones de longitud deben ser aproximaciones, debemos insertar ese calificativo en la lectura, a menos que el texto indique específicamente otra cosa (…)

Respuesta del Editor

Puede que le interese saber que este tema generó una cantidad excepcional de interés de parte de muchos lectores. En particular su respuesta es, en esencia, una variación del común tema apologético de que la Biblia no pretendía ser un tratado científico exacto. Pero el hecho es que la Biblia o se equivoca o no se equivoca, y un círculo con circunferencia de 30 y diámetro de 10 no es posible. Si el autor hubiera dicho “aproximadamente 30”, no habríamos tenido problema. Pero no lo hizo. Es cierto que todas las mediciones son aproximaciones, pero hay una diferencia cualitativa entre 31,40 y 30. Este último no parece reconocer siquiera la existencia de pi. De acuerdo con su razonamiento, cuando mi profesor en el colegio me bajaba la calificación por una respuesta ligeramente equivocada, debí haberle dicho que mi respuesta era “un bonito número redondo”. Es más: si va a aceptar 30, ¿por qué no aceptar 33, 32, 29 ó 28? También son intentos de aproximación. ¿Por qué concederle sólo a 30 ese estatus privilegiado? Miles de estudiantes de matemáticas se van a quejar con toda razón al ver que sus respuestas, que se acercan más a la acertada de lo que 30 se acerca a 31,40, se cuentan como erradas, mientras que la “palabra de Dios” se tiene por cierta. Y por último, recuerde que éste se supone que es el libro de Dios, no un instrumento hecho por hombres. Y como Dios, tiene que ser perfecto. Las aproximaciones no cuentan. No se puede ser aproximadamente perfecto. O se es o no se es. Si el libro estaba dando una cifra aproximada, debió decirlo o modificar en manera semejante la respuesta.

De K. E. N. en Sacramento, California (Parte 1)

Sigo siendo ávido lector de Fallas de la Biblia y me gustaría que usted se tomara el tiempo de revisar algunas críticas constructivas sobre números anteriores. Primero el número 22, ítem 4. [Allí citamos Génesis 1:20 y 2:19 y dijimos: “Según la primera creación, todas las aves fueron creadas del agua. Pero el segundo relato dice que todas las aves fueron creadas de la tierra.] Estoy seguro de que muchos lectores ya le habrán señalado que la “contradicción” es simplemente una mala traducción. Si revisa algunas de las traducciones más exactas y mejor documentadas, como la New International y la New American, la contradicción se evapora. Tal vez este punto demuestre que la versión King James es imperfecta, pero no afirma nada sobre la Biblia en general.

Respuesta del Editor (Parte 1)

Los problemas de este tipo son inevitables sin importar la versión que se utilice. Cada versión de la Biblia tiene sus detractores. Si uso la Revised Standard, la New English Bible, la Traducción del Nuevo Mundo o cualquiera de las tantas que hay, alguien va a estar en desacuerdo con algún verso específico y citará otros para desmentirlos. Por eso me concentro en la King James Version [la traducción más conocida del idioma inglés. N. del T.]. Parece ser la más aceptable para la mayoría de las personas. Está fuera de lugar tratar de estudiar individualmente cada versión de la Biblia. Usted ha elegido confiar en versiones recientes, que no sólo son tendenciosas, sino que tienen como enemigos a un gran número de fundamentalistas. Antes de que podamos debatir la Biblia, debemos ponernos de acuerdo sobre qué versión vamos a usar. Primero debe haber consenso sobre qué es la Biblia. Si no es un libro, sino más bien una compilación de porciones de varios libros, entonces la comunicación se deteriorará con rapidez. Si vamos a saltar de una versión a la siguiente, entonces la única forma práctica de comunicarnos es que usted escriba su propia versión, armada con aquellos versos que le gustan, y me envíe una copia. Ya me he enfrentado con esta complicada técnica. Citan de la King James hasta que encuentran una dificultad y entonces se pasan a otra versión, de la que citan hasta que también les causa problemas, y entonces emplean una tercera versión. Es una especie de “atrápame si puedes” en el que los apologetas pueden escoger entre toda una variedad de frases para cada verso de la Biblia. De hecho, no hay Biblia en sí misma, sino una amplia gama de oraciones en una variedad de versiones que pueden compilarse según dicten las circunstancias. No tengo objeción a discutir una versión estándar, siempre que nos quedemos en esa versión. Sería absurdo permitirles a los creyentes escoger entre 10 ó 15 variantes para cada verso de la Biblia.

(Parte 2)

[En el mismo número de Fallas de la Biblia, comparamos Génesis 1:9-10 con 2:4-6. Tras citarlos, dijimos: “En la primera narración, la tierra recién creada estaba cubierta de agua y la tierra seca no apareció hasta el tercer día. En el segundo relato, al principio no había agua: la tierra estaba seca.] No entiendo cómo puede usted interpretar Génesis 2:4-6 [la segunda versión] de esa manera. Los versos sólo dicen que en los primeros días de la tierra no había lluvia. No dice que no existieran lagos y océanos. Tal vez usted pueda iluminarme. Si este argumento es tan débil como se ve, temo que sólo les está dando municiones a los predicadores.

Respuesta del Editor (Parte 2)

En esencia, estamos discutiendo el tema extrabíblico de cómo se formó la tierra, K. E. N. Me parece difícil creer que la tierra hubiera tenido en un principio océanos y lagos sin que hubiera caído una gota de lluvia. Si puede mostrar evidencia adecuada y científicos respetados que deseen testificar a su favor, con gusto reconsideraré mi posición. Pero creo que su impresión contradice los datos científicos aceptados.

(Parte 3)

[En el número 23, Fallas de la Biblia citó 2 Crónicas 21:20-22:3 y mostró que Ocozías había comenzado su reinado a los 42 años, aunque su padre acababa de morir a los 40; es decir, que Ocozías era dos años mayor que su padre.] Cuando revisé la New International Version, por ejemplo, vi que Ocozías tenía realmente 22 años cuando empezó a reinar (2 Crónicas 22:2).

Respuesta del Editor (Parte 3)

¿Por qué no escogió la King James, la Revised Standard, la Modern Language, la American Standard o el texto masorético judío? Todas ellas dicen 42, no 22. Personalmente, la Revised Standard me parece muchísimo más confiable que la New International. Incluso la Living Bible, que dice 22, tiene una nota al pie donde se explica que literalmente el número debía ser 42. Usted citó la New International, pero ésta también tiene una nota al pie que dice que el número hebreo era 42. Los apologetas han tratado de huir de este problema insertando el número 22 porque 2 Reyes 8:26 dice que Ocozías tenía 22 años cuando comenzó a reinar. Los compiladores de las biblias modernas, motivadas por la conveniencia, como la New International Version, han querido resolver de manera sencilla la contradicción entre 2 Reyes 8:26 y 2 Crónicas 22:2 reescribiendo este último verso.

CARTAS AL EDITOR

De M. P. en Tulsa, Oklahoma

Considere este problema: a menudo Jesús se refirió a sí mismo como el “Hijo del hombre” (Mateo 16:13, 19:28, 25:13, 26:2) y muchos creyentes quieren que creamos que Jesús era o es Dios. Pero Balaam, en supuesta revelación divina, dice: “Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta…” (Números 23:19)

De D. W. C. en Boydton, Virginia

Anoche unos hermanos cristianos y yo nos involucramos en un “ardiente” debate sobre la Biblia y el cristianismo, de manera que decidí escribirle después de recordar haberle oído algunos comentarios excelentes sobre la Biblia en un programa de entrevistas, hace tres meses; para ver si puede venir a mi defensa enviándome algo de sus escritos y su revista. También me gustaria convertirme en estudiante suyo. No puedo decir honestamente si soy ateo, ¡pero estoy seguro de que no soy cristiano! ¡Y digo esto porque no ha habido un cristiano en mis diez años de prisión que pueda contestar mis preguntas! Además, la mayoría de las personas que se han convertido al cristianismo lo hacen como medio de escape (de las drogas, de las pandillas, etcétera), como asidero o como oportunidad para conocer mujeres en el coro. Estos convertidos fuman, se drogan y hacen casi todo lo demás bajo el sol, ¡pero alegan ser cristianos! También vuelven a la cárcel más rápido, con un crimen más grave, y se van directo a las capillas. Varias veces levanté la mano durante los servicios cristianos para hacer preguntas y casi me expulsaron (…) honestamente, me sentí como si estuvieran empujándonos la Biblia por la garganta para mantenernos sometidos (…) ¿Adónde vamos cuando los tiempos son difíciles? Directamente a la iglesia o a coger una biblia. Pero cuando salimos de la iglesia o cerramos el libro, las cosas siguen iguales. Venían personas del Panel de Libertad Condicional con el cuento de que tenían el espíritu santo (…)

De R. M. en Fairview, Canadá

Con deleite patológico renuevo mi suscripción a Fallas de la Biblia para 1985. ¿Cómo controlar mis ansias de difundir esto en mi comunidad, y en las localidades vecinas? Y gracias a usted, es muy divertido. […] Con mi historial como maestro de escuela, me interesan sobremanera los errores gramaticales que se encuentran en la Biblia, especialmente los señalados por usted, como “rellenar” y “montañas” en Génesis. Creo que el de Génesis 3:8 también es interesante: “Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día…” ¿Cuándo se pone una voz a caminar? (…) muchas gracias por toda la inteligencia que ha demostrado.

Respuesta del Editor

Sus comentarios son muy amables y me complace ver que use Fallas de la Biblia como herramienta básica para enfrentar a los creyentes. Es una de las principales razones por las cuales se publica esta revista.

De A. K. en Port Moody, B.C., Canadá

Me gustaría que supiera cuánto aprecio leer Fallas de la Biblia. Es lo más inteligente que he leído en todos mis 77 años. Me gusta su lógica y sentido del humor y espero con ansias cada número nuevo. Ciertos pasajes de la Biblia, que me han producido dudas por décadas, se muestran ahora como simples absurdos. En discusiones sobre religión, es placentero poder apoyarse en esta publicación. Por favor, acepte los mejores deseos de mi esposa y míos de más éxitos en la ilustración de la gente.

Respuesta del Editor

Gracias, A. K., y me complace ver que también usted utiliza Fallas de la Biblia como apoyo en sus discusiones.

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