VOLVERSE CAZADOR.

VOLVERSE CAZADOR.

“-A veces es necesario hallar aprisa un sitio benéfico, a campo abierto -prosiguió don Juan-. O a lo mejor es necesario determinar aprisa si el sitio en que uno va a descansar es o no un mal sitio. Una vez, nos sentamos a descansar junto a un cerro y tú te pusiste muy enojado y molesto. Ese sitio era enemigo tuyo. Un cuervito te lo advirtió, ¿recuerdas?”

“-¿De qué habla usted?
-El cuervo era un augurio -prosiguió-. Si supieras cómo son los cuervos, le habrías huido a ese sitio como a la peste. Pero no siempre hay cuervos que den la advertencia, y tú debes aprender a hallar, por ti mismo, un sitio apropiado para acampar o descansar.”

“-El truco es sentir con los ojos -dijo-. Tu problema es el no saber qué sentir. Pero ya te vendrá, con la práctica.
-Quizá usted debería decirme, don Juan, qué es lo que debo sentir.
-Eso es imposible.
-¿Por qué?
-Nadie puede decirte lo que debes sentir. No es calor, ni luz, ni brillo, ni color. Es otra cosa.
-¿No puede usted describirla?
-No. Sólo puedo darte la técnica. Una vez que aprendas a separar las imágenes y veas dos de cada cosa, debes poner atención en el espacio entre las dos imágenes. Cualquier cambio digno de notarse ocurrirá allí, en ese espacio.”

“-Tienes facilidad para la cacería -dijo-. Y eso es lo que debes aprender: a cazar. Ya no vamos a hablar de plantas.
Infló las quijadas un instante; luego añadió con candidez:
-De todos modos creo que nunca hablamos, ¿verdad?- y rió.”

“-Los cazadores siempre cazan -dijo-. Yo también soy cazador.
-¿Quiere usted decir que caza para vivir?
-Cazo para poder vivir. Puedo vivir de la tierra, en cualquier parte.
Indicó con un ademán todo el derredor.
-Ser cazador significa, que uno conoce mucho -prosiguió-. Significa que uno puede ver el mundo en formas distintas. Para ser cazador, hay que estar en perfecto equilibrio con todo lo demás; de lo contrario la caza sería una faena sin sentido. Por ejemplo, hoy agarramos una culebrita. Tuve que pedirle disculpas por quitarle la vida tan de repente y tan definitivamente; hice lo que hice sabiendo que mi propia vida se cortará algún día en una forma muy semejante: repentina y definitiva. Así que, a fin de cuentas, nosotros y las culebras estamos parejos. Una de ellas nos alimentó hoy.”

“-Los cazadores tienen que ser individuos excepcionalmente agudos -prosiguió-. Un cazador deja muy pocas cosas al azar.”

“-Digamos que alguien me enseñó a cazar como yo quiero enseñarte ahora -dijo rápidamente, y cambió el tema.
-Creo que en otro tiempo la caza era una de las mayores acciones que un hombre podía ejecutar -dijo-. Todos los cazadores eran hombres poderosos. De hecho, un cazador tenía que ser poderoso por principio de cuentas, para soportar los rigores de esa vida.”

“-¿Crees que tú y yo somos iguales? -preguntó con voz nítida.”
“-Por supuesto que somos iguales -dije.
Naturalmente, condescendía. Le tenía mucho afecto al anciano, aunque a veces no supiera qué hacer con él; sin embargo conservaba aún en el trasfondo de mi mente -sin que jamás fuera a darle voz- la creencia de que, siendo un estudiante universitario, un hombre del refinado mundo occidental, yo era superior a un indio.
-No -dijo él calmadamente-, no lo somos.
-Por supuesto que lo somos -protesté.
-No -dijo él con voz suave. No somos iguales. Yo soy un cazador y un guerrero, y tú eres un cabrón.”

HACERSE RESPONSABLE.

HACERSE RESPONSABLE.

“-Piensa ahora en tu muerte -dijo don Juan de pronto-. Está al alcance de tu brazo. Puede tocarte en cualquier momento, así que de veras no tienes tiempo para pensamientos y humores de cagada. Ninguno de nosotros tiene tiempo para eso.”

“-Lo que andaba mal contigo cuando te vi, y lo que anda mal contigo ahora, es que no te gusta aceptar la responsabilidad de lo que haces -dijo despacio, como para darme tiempo de entender sus palabras-. Cuando me estabas diciendo todas esas cosas en la terminal, sabías muy bien que eran mentiras. ¿Por qué mentías?
Expliqué que mi objetivo había sido hallar un “informante clave” para mi trabajo.
Don Juan sonrió y empezó a tararear una tonada.
-Cuando un hombre decide hacer algo, debe ir hasta él fin -dijo-, pero debe aceptar responsabilidad por lo que hace. Haga lo que haga, primero debe saber por qué lo hace, y luego seguir adelante con sus acciones sin tener dudas ni remordimientos acerca de ellas.”

“-Mírame a mí -dijo-. Yo no tengo duda ni remordimiento. Todo cuanto hago es mi decisión y mi responsabilidad. La cosa más simple que haga, llevarte a caminar en el desierto, por ejemplo, puede muy bien significar mi muerte. La muerte me acecha. Por eso, no tengo lugar para dudas ni remordimientos. Si tengo que morir como resultado de sacarte a caminar, entonces debo morir.
“Tú, en cambio, te sientes inmortal, y las decisiones de un inmortal pueden cancelarse o lamentarse o dudarse. En un mundo donde la muerte es el cazador, no hay tiempo para lamentos ni dudas, amigo mío. Sólo hay tiempo para decisiones.” ”

” “Hacernos responsables de nuestras decisiones significa estar dispuestos a morir por ellas.” ”

“En tono de dramatismo paródico, anunció que iba a contarme un cuento.
Dijo que había una vez un joven…
el joven preguntó: “¿Qué lleva usted en estos guajes?” El anciano, en vez de responder, le dijo que iba a mostrarle un compañero que podía aliviar sus penas y darle consejo y sabiduría en los caminos del mundo.
Don Juan hizo un gesto majestuoso con ambas manos y dijo que el anciano hizo venir al venado más hermoso que el joven había visto en su vida. El venado era tan manso que se acercó a él y caminó en torno suyo. Resplandecía y brillaba. El joven, cautivado, supo en el acto que se trataba de un “espíritu venado”. El viejo le dijo que, si deseaba tener ese amigo y su sabiduría, lo único que debía hacer era soltar los guajes…
“¿Qué lleva usted en estos cuatro guajes enormes?”…
El anciano, dijo don Juan, repuso serenamente que llevaba comida: pinole y agua…
Don Juan dijo que, por supuesto, el joven no creyó una sola palabra. Calculó que si el viejo, quien obviamente era un brujo, se hallaba dispuesto a dar un “espíritu venado” a cambio de sus guajes, éstos debían estar llenos de un poder más allá de lo imaginable.
Don Juan contrajo nuevamente su rostro en una sonrisa demoníaca y dijo que el joven declaró que deseaba quedarse con los guajes…
Dije que su reacción era natural: cualquiera en su lugar habría hecho lo mismo.
La respuesta de don Juan fue que el joven era un tonto que no sabía lo que andaba buscando. Ignoraba lo que era el “poder”, de modo que no podía decir si lo había encontrado o no. No se hizo responsable de su decisión, por ello lo enfureció su error…
Luego explicó la conducta del viejo. Astutamente, alimentó al joven para darle el “valor de un estómago lleno”, de modo que el joven, al hallar sólo comida en los guajes, los rompió en un arrebato de ira.
-Si hubiera estado consciente de su decisión y se hubiera hecho responsable de ella -dijo don Juan-, se habría dado por bien satisfecho con la comida. Y a lo mejor hasta se hubiera dado cuenta de que esa comida también era poder.”

 

LA MUERTE COMO UNA CONSEJERA.

LA MUERTE COMO UNA CONSEJERA.

“Dije que éramos tan distintos que, pensaba, no había posibilidad de llevarnos bien.
-Uno de nosotros tiene que cambiar -dijo él, mirando el suelo-. Y tú sabes quién.”
“En tono de gran excitación, le dije que podría jurar haber visto las facciones de un halcón en su rostro….
-Yo cazaba halcones -dije.
-Lo sé -repuso don Juan como si tal cosa.”

“En los dos meses en que libré la extraña guerra contra el halcón albino, sólo una vez estuve cerca de él. Había estado cazándolo todo el día y me hallaba cansado. Me senté a reposar y me quedé dormido bajo un eucalipto. El grito súbito de un halcón me despertó. Abrí los ojos sin hacer ningún otro movimiento, y vi un ave blancuzca encaramada en las ramas más altas del eucalipto. Era el halcón albino. La caza había terminado. Iba a ser un tiro difícil; yo estaba acostado y el ave me daba la espalda. Hubo una repentina racha de viento y la aproveché para ahogar el sonido de alzar mi rifle 22 largo para apuntar. Quería esperar que el halcón se volviera o empezara a volar, para no fallarle. Pero el ave permaneció inmóvil. Para mejor dispararle, habría tenido que moverme, y era demasiado rápida para ello. Pensé que mi mejor alternativa era aguardar. Y eso hice durante un tiempo largo, interminable. Acaso me afectó la prolongada espera, o quizá fue la soledad del sitio donde el halcón y yo nos hallábamos; de pronto sentí un escalofrío ascender por mi espina y, en una acción sin precedente, me puse en pie y me fui. Ni siquiera vi si el halcón había volado.
Jamás atribuí ningún significado a mi acto final con el halcón albino. Pero fue muy raro que no le disparara. Yo había matado antes docenas de halcones. En la granja donde crecí, matar aves o cazar cualquier tipo de animal era cosa común y corriente.
Don Juan escuchó atentamente mientras yo narraba la historia del halcón albino.
-¿Cómo supo usted del halcón blanco? -pregunté al terminar.
-Lo vi -repuso.
-¿Dónde?
Aquí mismo, frente a ti.
Ya no me quedaban ánimos para discutir.
-¿Qué significa todo esto? -pregunté.
Él dijo que un ave blanca como ésa era un augurio, y que no dispararle era lo único correcto que podía hacerse.
-Tu muerte te dio una pequeña advertencia -dijo con tono misterioso-. Siempre llega como escalofrío.”

“-La muerte es nuestra eterna compañera -dijo don Juan con un aire sumamente serio-. Siempre está a nuestra izquierda, a la distancia de un brazo. Te vigilaba cuando tú vigilabas al halcón blanco; te susurró en la oreja y sentiste su frío, como lo sentiste hoy. Siempre te ha estado vigilando. Siempre lo estará hasta el día en que te toque.”

“Tú eres el muchacho que acechaba su caza y esperaba pacientemente, como la muerte espera; sabes muy bien que la muerte está a nuestra izquierda, igual que tú estabas a la izquierda del halcón blanco.”

“¿Cómo puede uno darse tanta importancia sabiendo que la muerte nos está acechando? -preguntó.
Sentí que mi respuesta no era en realidad necesaria… -Cuando estés impaciente -prosiguió-, lo que debes hacer es voltear a la izquierda y pedir consejo a tu muerte. Una inmensa cantidad de mezquindad se pierde con sólo que tu muerte te haga un gesto, o alcances a echarle un vistazo, o nada más con que tengas la sensación de que tu compañera está allí vigilándote.
Volvió a inclinarse y me susurró al oído que, si volteaba de golpe hacia la izquierda, al ver su señal, podría ver nuevamente a mi muerte en el peñasco.
Sus ojos me hicieron una seña casi imperceptible, pero no me atreví a mirar.
Le dije que le creía y que no era necesario llevar más lejos el asunto, porque me hallaba aterrado. Él soltó una de sus rugientes carcajadas.
Respondió que el asunto de nuestra muerte nunca se llevaba lo bastante lejos.”

“La muerte es la única consejera sabia que tenemos. Cada vez que sientas, como siempre lo haces, que todo te está saliendo mal y que estás a punto de ser aniquilado, vuélvete hacia tu muerte y pregúntale si es cierto. Tu muerte te dirá que te equivocas; que nada importa en realidad más que su toque. Tu muerte te dirá: “Todavía no te he tocado.” ”

PERDER LA IMPORTANCIA.

PERDER LA IMPORTANCIA.

“Pareció haber leído mis pensamientos, y explicó que yo no advertía los beneficios de la “forma correcta de andar”, ni los de masticar las hojas, porque era joven y fuerte y mi cuerpo no percibía nada por ser un poco estúpido.
Rió. Yo no estaba de humor para risas y eso pareció divertirle más aún. Corrigió su frase anterior, diciendo que mi cuerpo no era realmente estúpido, sino que estaba adormilado.
En ese instante un cuervo enorme voló por encima de nuestras cabezas, graznando. Sobresaltado, eché a reír. Me pareció que la ocasión pedía risa, pero para mi absoluto asombro él sacudió con fuerza mi brazo y me calló. Su expresión era sumamente seria.
-Eso no fue chiste -dijo con severidad, como si yo supiera a qué se refería.
Pedí una explicación. Era incongruente, le dije, que se enojara porque yo reía del cuervo, cuando nos habíamos reído de la cafetera.”

“-¡Lo que viste no era sólo un cuervo! -exclamó.
-Lo que viste no era un acuerdo del mundo -dijo-. Los cuervos que vuelan o graznan no son nunca un acuerdo. ¡Eso fue una señal!
-¿Una señal de qué?
-Una indicación muy importante acerca de ti -repuso crípticamente.
En ese mismo instante, el viento arrastró hasta nuestros pies la rama seca de un arbusto.
-¡Eso fue un acuerdo! -exclamó él, y mirándome con ojos relucientes estalló en una carcajada.”

“El trote me había agotado por completo, aunque me hallaba de mejor humor. Era extraña la forma en que había cambiado. Me sentía casi alborozado, pero cuando habíamos empezado a trotar, después de nuestra discusión, me hallaba furioso con él.
-Es muy extraño -dije-, pero me siento de veras, bien.
Oí a la distancia el graznar de un cuervo. Él se llevó el dedo a la oreja derecha y sonrió.
-Eso fue una señal -dijo.
Una piedra cayó rebotando cuestabajo y aterrizó con estruendo en el chaparral.
Él río con fuerza y señaló con el dedo en dirección del sonido.
-Y eso fue un acuerdo -dijo.”

“-Voy a hablar aquí con mi amiguita -dijo, señalando una planta pequeña.
Se arrodilló frente a ella y empezó a acariciarla y a hablarle. Al principio no entendí lo que decía, pero luego cambió de idioma y le habló a la planta en español. Parloteó sandeces durante un rato. Luego se incorporó.
-No importa lo que le digas a una planta -dijo-. Lo mismo da que inventes las palabras; lo importante es sentir que te cae bien y tratarla como tu igual.
Explicó que alguien que corta plantas debe disculparse cada vez por hacerlo, y asegurarles que algún día su propio cuerpo les servirá de alimento.
-Conque, a fin de cuentas, las plantas y nosotros estamos parejos -dijo-. Ni ellas ni nosotros tenemos más ni menos importancia.”

“Al llegar a la ladera encontré todo un racimo de las mismas plantas. Quise reír, pero don Juan no me dio tiempo. Quería que yo diese las gracias al montón de plantas. Sentí una timidez torturante y no pude decidirme a hacerlo.
Él sonrió con benevolencia e hizo otra de sus aseveraciones crípticas. La repitió tres o cuatro veces, como para darme tiempo de descifrar su sentido.
-El mundo que nos rodea es un misterio -dijo-. Y los hombres no son mejores que ninguna otra cosa. Si una plantita es generosa con nosotros, debemos darle las gracias, o quizá no nos deje ir.
La forma en que me miró al decir eso me produjo un escalofrío. Apresuradamente me incliné sobre las plantas y dije: “Gracias” en voz alta.
Él empezó a reír en estallidos calmados, bajo control.”

“Me dijo, imperioso, que cuando yo anduviera con él tenía que observar y copiar todas sus maneras, o de lo contrario mejor haría no yendo.
-No puedo estarte esperando como si fueras un niño -dijo en tono de regaño.
Esa frase me hundió en las profundidades de la vergüenza y el desconcierto: ¿Cómo era posible que un hombre tan anciano caminase mucho mejor que yo? Me creía de constitución atlética y fuerte, y sin embargo él había tenido que esperar a que yo me le emparejara.
Curvé los dedos y, extrañamente, pude mantenerme a su paso sin ningún esfuerzo.”

BORRAR LA HISTORIA PERSONAL.

BORRAR LA HISTORIA PERSONAL.

“-No tengo ninguna historia personal -dijo tras una larga pausa-. Un día descubrí que la historia personal ya no me era necesaria y la dejé, igual que la bebida.”

“-Entonces mírala por este lado -prosiguió-. Si quieres aprender los asuntos de las plantas, como en realidad no hay nada que decir de ellas, debes, entre otras cosas, borrar tu historia personal.
-¿Cómo? -pregunté.
-Empieza por lo fácil, como no revelar lo que verdaderamente haces. Luego debes dejar a todos los que te conozcan bien. Así construirás una niebla en tu alrededor.
-Pero eso es absurdo -protesté-. ¿Por qué no va a conocerme la gente? ¿Qué hay de malo en ello?
-Lo malo es que, una vez que te conocen, te dan por hecho, y desde ese momento no puedes ya romper el lazo de sus pensamientos.”

“-Verás -prosiguió-: sólo tenemos una alternativa: o tomamos todo por cierto, o no. Si hacemos lo primero, terminamos muertos de aburrimiento con nosotros mismos y con el mundo. Si hacemos lo segundo y borramos la historia personal, creamos una niebla a nuestro alrededor, un estado muy emocionante y misterioso en el que nadie sabe por dónde va a saltar la liebre, ni siquiera nosotros mismos.”

“-Cuando nada es cierto nos mantenemos alertas, de puntillas todo el tiempo -dijo él-. Es más emocionante no saber detrás de cuál matorral se esconde la liebre, que portarnos como si conociéramos todo.”

DON JUANISMO DE C.C. EN VIAJE A IXTLÁN.

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FRAGMENTOS
elegidos por Cenzontle.

INTRODUCCIÓN:

“La premisa básica de la brujería según don Juan me la presentó. Dijo que, para un brujo, el mundo de la vida cotidiana no es real ni está allí, como nosotros creemos. Para un brujo, la realidad, o el mundo que todos conocemos, es solamente una descripción.”

“Me señaló que todo el que entra en contacto con un niño es un maestro que le describe incesantemente el mundo, hasta el momento en que el niño es capaz de percibir el mundo según se lo describen. De acuerdo con don Juan, no guardamos recuerdo de aquel momento portentoso, simplemente porque ninguno de nosotros podía haber tenido ningún punto de referencia para compararlo con cualquier otra cosa. Sin embargo, desde ese momento el niño es un miembro. Conoce la descripción del mundo, y su membresía supongo, se hace definitiva cuando él mismo es capaz de llevar a cabo todas las interpretaciones perceptuales adecuadas, que validan dicha descripción ajustándose a ella.”

“Para don Juan, pues, la realidad de nuestra vida diaria consiste en un fluir interminable de interpretaciones perceptuales que nosotros, como individuos que comparten una membresía específica, hemos aprendido a realizar en común.”

“La idea de que las interpretaciones perceptuales que configuran el mundo tienen un fluir es congruente con el hecho de que corren sin interrupción y rara vez, o nunca, se ponen en tela de juicio.”

LAS REAFIRMACIONES DEL MUNDO QUE NOS RODEA.

“Contesté que tenía deseos muy serios de trabajar con él. Dije que necesitaba información, cualquier tipo de información, sobre los usos de las hierbas medicinales, y que estaba dispuesto a pagarle su tiempo y su esfuerzo.
-Estaría usted trabajando para mí -dije-. Y le pagaré un sueldo.
-¿Qué tanto me pagarías? -preguntó.
Detecté en su voz un matiz de codicia.
-Lo que a usted le parezca apropiado -dije.
-Págame mi tiempo… con tu tiempo -dijo él.”

“-Las plantas son cosas muy peculiares -dijo sin mirarme-. Están vivas y sienten.
En el momento mismo en que hizo tal afirmación, una fuerte racha de viento sacudió el chaparral desértico en nuestro derredor. Los arbustos produjeron un ruido crujiente.
-¿Oyes? -me preguntó, poniéndose la mano izquierda junto a la oreja como para escuchar mejor-. Las hojas y el viento están de acuerdo conmigo.”

“Una vez más le hice saber que tenía muchos deseos de aprender cosas de las plantas, especialmente del peyote. Le supliqué que se convirtiera en informante mío a cambio de alguna recompensa monetaria.
-No tienes que pagarme -dijo-. Puedes preguntarme lo que quieras. Te diré lo que sé y luego te diré qué se puede hacer con eso.
Me preguntó si estaba de acuerdo con el arreglo. Yo me hallaba deleitado. Luego añadió una frase críptica:
-A lo mejor no hay nada que aprender de las plantas, porque no hay nada que decir de ellas.”

“Repitió su afirmación tres veces, y luego toda la zona se estremeció con el rugido de un aeroplano de la Fuerza Aérea que pasó volando bajo.
-¡Ya ves! El mundo está de acuerdo conmigo -dijo, llevándose la mano izquierda al oído.
Me resultaba muy divertido. Su risa era contagiosa.”

“El cigarro y la bebida no son nada. Nada en absoluto si queremos dejarlos.
En ese mismo instante, el agua que hervía en la cafetera hizo un ruido fuerte y vivaz.
-¡Oye! -exclamó don Juan, con un brillo en los ojos-. El agua hirviendo está de acuerdo conmigo.”

“-Uno puede recibir acuerdos de todo lo que lo rodea.
En ese momento crucial, la cafetera produjo un gorgoteo verdaderamente obsceno.
Don Juan miró la cafetera y dijo suavemente: “Gracias”; asintió con la cabeza y luego estalló en carcajadas.”

“-¿Cuándo estará usted en su casa? -pregunté.
Me escudriñó.
-Cuando vengas -repuso.
-No sé exactamente cuándo pueda venir.
-Pues ven y no te preocupes.
-¿Y si usted no está?
-Allí estaré -dijo, sonriendo, y se alejó.”

SOBRE EL CUERPO: “El Carácter de D.Juan”

Texto bastante curioso que encontre.

SOBRE EL CUERPO: “El Carácter de D.Juan”

Uno de las más sublimes bromas que gastó nunca D. Juan
Matus fue la de hacerle gritar a Castaneda la palabra
“Intento” dentro del Ensueño del Desafiante de La
Muerte.
Otra, quizás la mejor, (de las muchas que le gastaron
Genaro y él) fue la de dotarle de un complejo sistema
de enseñanzas sobre ejercicios y “posturas” físicas.
Castaneda, cuyo espíritu jocoso se nos revela siempre,
nos hizo una gracia mayor, derivada de la de D. Juan:
nos legó la “Tensegridad” (los pases Mágicos), y al
hacerlo, se tiró un pedo sonoro encima de toda la
posteridad y cuatro millones de tontos, que no habían
entendido nada, se pusieron a inventariar una
prolongada y penosa lista de ejercicios que estuvieron
haciendo “dale que dale” durante un montón de tiempo.
Presos de su proceso interno de describir el mundo
(indescribible), presos de su afán de inventario,
(in-inventariable), presos de sus haceres y trajines,
(véase “no-haceres”), atinaron a seguir
disciplinadamente la tarea impuesta, (véase
“desatinar”)
¿Qué fue pues lo movió la edición del libro “Pases
Mágicos”?

a.- Una broma.
b.- Los intereses comerciales de sus herederos.
C.- Una recopilación de movimientos brujos reales? ¿O
una trascripción de la danza de la lluvia según San
Genaro?

La verdad es que no he leido todos los libros de Castaneda, y no sé
bien de dónde salen los famosos pases esos. Tampoco recuerdo haber
leido lo de ese grito de Intento. En sus primeros 4 o 5 libros al
menos no los menciona…
El quinto libro ya me empezó a parecer un poco tremendista (aunque
reconozco que algunas cosas me interesaron bastante) y para mi gusto
las cosas se empezaron a complicar demasiado. Por ejemplo: esta muy
bien reconocer que hay pinches tiranos, y toda esa reflexion sobre
la importancia personal, muy buena…ahora bien, concluir que el
unico modo de sobrevivir a un pinche tirano es haciendo que se muera
liado en su propio odio, no se. Puede que yo sea una mema
autoengañada, pero no creo que sea la única via.
Por curiosidad después me lei un libro de Taisha Abelar y otro de
Florinda Donner. Aunque hay cosas que me parecieron muy interesantes
y que me sirvieron, encontré que, especialmente el de Taisha Abelar,
rayaba el fanatismo en ciertos aspectos…casi casi el sectarismo.
Todo ese rollo del grupo de brujos viviendo aparte, que si el nagual
era uno u otro, esa obsesion por desintegrarse unos a otros las
personalidades…no se. Puede que solo tuviera esa impresión por
proyecciones mias personales, pero eso es lo que me quedó por dentro.

En cambio en los primeros libros de Castaneda,todo , sin dejar de
ser complejo, es mucho más simple. Viviendo el dia a dia uno ya se
sumerge en el vivir consciente y sus dificultades. El sentido del
humor de Don Juan, y el de Don Genaro por supuesto, me parecen de lo
mejor.

Asi que me uno contigo a creer que lo de la Tensegridad fue fruto
del deseo de hacer inventario de algo irreproducible. Si además hay
avaricia de los “herederos”, eso ya no lo se…(pues igual, por que
no).
Con estos mensajes mios no quiero decir, ni mucho menos, que todas
las antiguas técnicas corporales basadas en ejercicios ordenados y
programados sean pura tonteria. Conozco personas a quienes les
sirven de mucho. Y no descarto algun dia meterme en alguna. Todo
depende del espíritu con que hagas algo, me parece.
Puedes practicar taichi por fanatismo y no dejar de ser eso, un
fanático (¡cuantas escuelas orientales mantienen riñas y rencillas
entre ellas por cuestiones ideologicas y tecnicas!), o practicarlo
por amor al arte y convertirte en un virtuoso de algo que te gusta y
te da vida.

Y un correo derivado de ese articulo

Buenas Noches, Marta:

Sí he leído toda la obra de Castaneda, entre otras muchas cosas dado que soy un empedernido vicioso de ciertos temas y sí por ejemplo me gusta Patrick O,Brien, pues me leo los 20 tomos, y así con todo, de Egipto, de Galdos, de muchas cosas….
Tienes que considerar que cuando aparecieron las Enseñanzas de Don Juan, yo tenía 18 años, fumaba porros y estaba en Ibiza en la Plaza de Toros escuchando a Bob Marley.
Pero de ahí a considerar que es la Biblia hay un trecho largo. Tiene una belleza, no cabe duda, literaria, fuera de lo común, e inventa una sintaxis propia, generando un mundo con su léxico. Apropiado de una tradición oral, la pone por escrito. Se defiende a sí mismo y dice que “le apenaría que le tuviese que conocer, la posteridad, como el escritor de un solo libro”, pero la verdad es que todos sus libros son variantes, enriquecidas por la experiencia o distorsionadas por el interés ó el desengaño: prueba de ello es las cien veces que nos relata el “salto al vacío” y como lo cambia y lo transmuta a lo largo de su obra.
El problema de una generación con poco bagaje intelectual a sus costillas fue el de asumir a su “pope” como profeta. Y claro se quedó encasillado. No obstante no dejo de reconocer que su impronta perdurará y que muchos de los cambios en las actitudes y maneras de pensar de hoy en día, dimanan de su obra, que sin duda será reconocida como genial por la posteridad.
Castaneda intentó mezclar a Lobsang Rampa con Wilhem Reich, batiéndolos con la tradición Tolteca, para después asimilar el Zen, el Tai-Chí, y todo lo que iba saliendo.
No sé si era un Nagual pero murió de Cáncer de Hígado, dime como mueres y te diré quién eres. (Los Vikingos morían gritando ¡Odin!, en la batalla e iban al Vahala, o algo así.
Claro que esto no le quita merito a la loca pareja de D. Juan y D. Genaro. Sus aciertos son tan grandiosos y sus proposiciones son tan reales que ahí no existe la fabulación, (ese es él merito de su obra, transcribió una historia cierta, asombrosa y comprobable) Comprobable por la experimentación que han llevado muchos siguiendo sus pautas. Piensa en niveles básicos, no en grandes “viajes” a otros mundos. ¿Conciencia acrecentada?, ¿Niveles de atención? ¿Estar más lucido ó menos lucido?, ¿Acechar? ¿Ensoñar?. Describe una fenomenología del comportamiento humano desde un parámetro nuevo, nos habla de Intensidad, de Enfoque, de Atención, de Propósito, de Intento, de Voluntad, y descentraliza las emociones del cerebro refúndando la anatomía humana, imbricándola con la naturaleza. Verdaderamente notable. Nos da la talla de la civilización pre-colombina, mucho más alta que la inquisidora Castilla, y funda el actual Méjico y Sudamérica, los funda al darlos una raíz más honda, más propia y sobre todo distinta, de alguna manera se convierte en el padre del Neo-indigenismo.
En un mundo global, el enriquecimiento que supone la difusión de la Praxis de Don Juan, se sintetiza con una nueva espiritualidad desvinculada de lo divino y contagiada por la naturaleza, donde se nos muestra un Universo Pedrador con un nexo común, una energía ni mala ni buena, que todo lo entrelaza, todo lo construye, y que es consciente de ser, siendo cada vez más consciente al enriquecerse con nuestras consciencias individuales, a la que, sin embargo, se puede trascender mediante la recapitulación, óbolo o limosna necesaria, tributo que se ha de pagar, so pena de perder la individualidad, so pena de integrarse con el todo, so pena de la muerte, trascendencia, afán de trascendencia y afán de conservar la individualidad, anhelo supremo del ser humano y contradicción última de Castaneda con su tema de la Importancia Personal.

No te aburro más, es un tema que da mucho juego.
Que duermas bien y tengas un Ensueño ligero, no te preocupes: todo sueño es Ensueño, Ensueño es el sueño en el que eres consciente de que sueñas, no más.

Notas de la charla de Carlos Castaneda

Librería Phoenix, Los Angeles,
28-II-93

Don Juan me dijo que no existe el mal y que no podemos sentir compasión. ¿Es eso sentir lástima por alguien? ¿Significa eso que yo soy mejor que los demás? Es el ego el que siente lástima; y la total idea de sentir lástima es fraudulenta. Usen su energía para algo más: para liberarse a ustedes mismos. Se ahorra energía mediante el ejercicio de recapitular. A través de la recapitulación se llega al sitio donde la energía se vuelve visible, no con la vista, pero sí con incomprensible, y es incomprensible porque no tenemos léxico para ello. Cuando lo vean, sabrán lo que están haciendo.
No-hacer es la disonancia cognitiva que desenreda la conciencia, el desarreglo del mundo haciendo algo absurdo. Debemos saber que el mundo es un arreglo. Un no-hacer puede ser atarse los zapatos de forma diferente.
El ensoñador, a través de la enseñanza de brujería, es un guerrero que se ve a sí mismo como algo indescriptible, indefinible y sin final: no tiene límites. Un guerrero se toma todo lo que viene como un desafío y nunca es un perdedor, aunque esté mordiendo el polvo.
Una de las cosas más importantes que debe hacer un guerrero es tener un álbum de momentos sublimes.
Salgan del cerebro de la bestia. Nosotros somos repetitivos. ¿Dónde está nuestro sentido del orgullo? Debemos examinarlo todo, cortar nuestras rutinas mediante la disonancia cognitiva para convertirnos en brujos. Podemos ver la energía tal como fluye, ¿Por qué permitir entonces al cerebro de la bestia que nos pare?
El ensoñador es capaz de utilizar sus sueños como una trampilla o una tabla de energía hacia el infinito; pero nosotros sólo hemos utilizado nuestros sueños en analíticos, psicológicos o científicos caminos. Ensoñar como un guerrero es ensoñar como alguien que ha aceptado la responsabilidad de morir.
Los sueños son precisos, algo está escrito en los campos de luminosidad. Cuando el punto de encaje se desplaza, las fibras de energía saltan en millones de direcciones; cuando esto sucede nos vemos en un mundo diferente. Ensoñar es el arte de mantener el punto de encaje en una nueva posición.
Si tenemos la oportunidad, todos nos podemos convertir en ensoñadores de primera clase.
Cuanto más lejos desplazamos el punto de encaje, más terroríficos son nuestros sueños, porque nuestra mente pone orden en nuestras experiencias.
Cuando estos sueños se cubren con imágenes demoníacas, es por la forma en que antropomorfizamos la experiencia; si tomamos el ensueño como una empresa normal, lo demoníaco desaparecerá. La dificultad está en disciplinarnos a nosotros mismos de forma en que nada que ocurra en los sueños sea derribado.
Los pasos en ensoñar:
Sean conscientes de que es están quedando dormidos; antes de irse a dormir díganse: “soy un ensoñador”. Es un asunto de declarar nuestro intento; no se preocupen de si son ensoñadores o no, la mente no conoce la diferencia. Esto no es mentirse a uno mismo, en asuntos lineales pensaríamos que eso es una mentira, pero esto no es nada nuevo, nos mentimos a nosotros mismos todo el tiempo.
Así que intenten el ensueño desde el punto de vista de que se van a morir, como si fuera un asunto de vida o muerte.
¿Para que se están salvando a ustedes mismos, para la senilidad? ¿Están esperando a gritar “niñera” en un restaurante?¿Qué es lo que les han hecho? Don Juan me hacía esta pregunta una y otra vez; yo necesitaba que me lo repitiera porque era un estúpido
Este no es el mejor de los mundos posibles. Algo nos está agarrando de vuelta; desde el punto de vista de alguien que va a morir, el guerrero se vuelve consciente y el mundo nunca vuelve a ser el mismo. Esto es increíble.
El ensoñador ve al explorador en sus sueños; hay exploradores de mundos inconcebibles, que usan la conciencia como un mar. Podemos ir a cualquier lado si tenemos energía, esto es, si nos libramos de nuestra importancia personal.
Un guerrero da saltos de longitud incalculable porque quiere conocer. Mi destino es vagar en el infinito; somos viajeros, viajar es nuestro destino.
Aceptando la responsabilidad de su muerte, el guerrero toma un increíble envión (¿? empujón, boost).
Puede poner fin a su importancia personal y moverse a otro nivel; ya no tiene que agachar la cabeza ante nadie.
Después de encontrar al explorador, se puede parar el sueño y pedirle que nos lleve al sitio de donde viene. El explorador está compelido a llevar nuestra conciencia a otros mundos, mundos estupendos, un universo gemelo. El ensoñador se convierte entonces en un reconocedor, un explorador él mismo. El universo gemelo está vivo, es un mundo de conciencia. Los seres inorgánicos son maestros de un universo femenino que está en busca de machos. Las mujeres son una réplica de los seres inorgánicos en la Tierra.
La batalla es en ese otro mundo, y entraremos en ese universo nos guste o no, es inevitable. Los brujos son pragmáticos y se preguntan: ¿Exactamente qué tipo de batalla se libra en ese otro mundo? ¿Por qué esperar hasta morir? Hagámoslo ahora que somos jóvenes y vigorosos. Debemos parar de estar involucrados con nuestra importancia personal, siempre pensando en nosotros mismos y en lo que queremos, hasta que somos demasiado viejos para hacer otra cosa, sólo nos quedará decir: “¡niñera!”. Debemos ser conscientes ahora, éste es el momento y ensoñar es el camino.
El ensoñador, habiendo ahorrado suficiente energía sentirá el traqueteo de su vida cuando entre en el otro mundo. Es inconcebible.
¿Qué somos realmente? No lo que nuestros padres nos dijeron. Somos algo más.
Hay siete estadios en el ensueño. El primero es ser consciente de que nos estamos quedando dormidos. Cuando se logra esto, permaneceremos conscientes durante el estado del sueño, entonces podemos mantener ese estado si no miramos nada fijamente. Una vez que empecemos a despertarnos en nuestros sueños, tomaremos más energía, seremos más fuertes al día siguiente.
Ser conscientes en los sueños es el primer escalón. Si insistimos y dirigimos nuestro intento, entonces nuestra energía nos empujará. Hay que dejar que suceda: el empujón del intento romperá con los parámetros de la percepción histórica. Si recapitulan sus vidas seriamente, tomarán bastante energía. Sólo como guerreros podemos darnos cuenta de lo que somos.
En el primer escalón examinamos todas las cosas, cualquier elemento en nuestros sueños. Empezamos siendo conscientes de que nos estamos quedando dormidos; pero éste no es el objetivo de la técnica, esto es para distraer la mente. La técnica verdadera es ser conscientes de los elementos de nuestros sueños comunes.
En el ensueño podemos cambiar fácilmente la posición del punto de encaje. Aún un ligero cambio creará una nueva persona. De esa forma estamos poniendo fin a la vieja persona y convirtiéndonos en una nueva.
Don Juan solía decir que aquí y allí son intercambiables, hacemos esto todo el tiempo con nuestros cuerpos energéticos. El cuerpo energético es la suma total proyectada afuera.
¿Qué nos han hecho para que seamos tan resistentes? El terrible perjuicio que la sociedad nos ha hecho puede ser corregido ensoñando.
El siguiente paso o puerta de ensueño es despertarse desde el sueño en otro sueño. Una vez que hayamos adquirido energía a través de la recapitulación y el ensueño, podemos acostarnos en el ensueño en la misma posición en la que originalmente nos hemos quedado dormidos, y luego movernos hacia otros sueños. Cuando entramos en un sueño dentro de otro sueño, entramos en un estado que es inconcebible y que golpea nuestra mente; éste es el secreto de las posiciones gemelas.
El secreto de los secretos es intentarlo. Sólo se necesita energía. Esto es real, no es teoría, y como practicante que soy, digo que todos nosotros podemos hacerlo.
Finalmente en el ensueño todo cambiará. Un día nuestra atención quedará atrapada o fijada en algo del ensueño y no sabremos porqué; no seremos capaces de movernos hasta que eso no nos suelte, la atención habrá sido atrapada por un ser inorgánico. Ellos tienen más conciencia que nosotros, pero nosotros tenemos más energía. Los seres humanos somos como poderosas varas de energía que chisporrotean brillantemente. Ellos duran casi para siempre y su conciencia nos puede agarrar.
Luego empezamos a escuchar la voz del Emisario, él contestará cualquier pregunta. Cuando oímos esa voz como de mujer, estamos oyendo una voz verdadera, es la voz de una hembra natural. No sean indulgentes con el Emisario del ensueño, díganle que se mantenga alejado. No dejen que se alimente gratuitamente.
Hay algo que nos golpea y lo convertimos en tristeza, ¿pero eso viene de fuera?
“Nunca pensé que fuera a vivir para siempre pero lo voy a hacer. Voy a convertirme en algo fluido.”
Practiquen el no-hacer del álbum de los momentos sublimes, de cosas y pensamientos que los hayan asombrado.
La verdadera revolución está en el siguiente mundo. Es fácil involucrarse en una protesta política, pero, ¿cuál es el punto de vista? Hagan algo por el punto de vista de un hombre que va a morir.
¿Qué es lo que les han hecho? ¿Qué están haciendo a sus cuerpos? Miren como viven, dejen de fumar.
¿Qué es lo que les han hecho? Nuestra herencia natural es vivir y morir como imbéciles.
Esta es la hora de la revolución.

¿Se quemo en fuego interno o murió el Nagual?

* * *

¿Alguien puede saber con certeza esto ?

La fecha “Oficial” de su muerte para fines legales es el 27 de Abril de 1998. La causa “oficial” de su muerte para fines legales fue que ocurrio a causa de cancer de higado.
Según las compañeras de Don Carlos Castaneda , que son Carol tiggs , Florinda Dooner y Taisha abelar , por medio de un comunicado de cleargreen aparecido el dia 22 de junio de 1998 en su pagina web , manifiestan que el Nagual , alcanzo la libertad total , y se consumio en su fuego interno .
En el seminario de tensegridad efectuado en Mexico en noviembre de 1998 , los elementos comentaron , que en la partida de el Nagual , solo habían estado presentes sus compañeras.
Así , solo estuvieron presentes sus compañeras , nadie mas.
Conociendo el antecedente , les quisiera contar una experiencia personal , que para mi es extraña.
El dia 19 de Junio de 1998 , desperte normalmente en la mañana , para irme a mi trabajo. Una rutina muy conocida. Pero algo me pasaba , mientras me vestia , yo “sentia” que habia algo anormal. “sentia” una angustia indefinida sin ningun motivo aparente , sentia como si faltara algo y no supiera que era.
Me vesti , aborde mi carro para dirigirme a mi trabajo , me despedi de mi esposa, le grite desde el carro, lo siguiente “algo me pasa , no se que es , pero creo que se movio mi punto de encaje” e intente una sonrisa . Ella sabe los conceptos generales de lo que estudio.
Todo el día se mantuvo ese estado de angustia. despues de tres horas desde que llege a mi trabajo , llamo mi esposa por telefono. Y me dijo lo siguiente.
¿ ya te enteraste ? , yo respondi , de que ?
estan anunciando por la television , en un noticiario la muerte del escritor Carlos Castaneda,
yo sorprendido , le digo —-que ?
me da la informacion que vio en tv , y mi estado de angustia crece.
Lo que primero que me vino a la mente , es que yo “Senti” su partida.
Pero Como ?
No lo se , pero tal vez mi estado de angustia se debia a un movimiento del punto de encaje , no tenia ningun otro tipo de explicacion.
Si en todo el recuerdo de mi vida conciente , no habia yo tenido una sensacion semejante , no pude mas que atribuirselo a la partida del nagual.
Pero como ?
Tal vez por el hecho de que yo habia asistido a varios seminarios y lo habia visto directamente varias veces , es que se haya creado alguna especie de conexión energetica , que me permitio sentir su partida.
Pero ese sentimiento se enfrentaba a otra contradicion , porque cleargreen anuncio el 22 de junio , su partida como acontecida tres meses antes , esto es el 27 de abril de 1998.
Sin saber la verdad , yo senti que , Don Carlos Castaneda alcanzo la libertad total entre los dias 18 y 19 de junio de 1998.
Por lo menos se de otra persona , también practicante , que tuvo sensaciones parecidas por la misma fecha , tal vez otros practicantes hayan sentido algo , seria interesante que platicaran sus experiencias.
Por otro lado , en un seminario que hubo en la ciudad de Mexico , donde vino CC , en una sesion de preguntas y respuestas , una muchacha le pregunto : que pasa con el linaje de Don Juan ? , se acaba ? , ya no mas ? quien lo va a seguir ? , el contesto “no lo puedo saber , yo se que se acaba , pero quien soy yo , todo depende de el infinito , tal vez “tu” puedas ser la continuadora de el linaje , eso lo determina una fuerza superior ”

Afecto

HOMENAJE A UN HECHICERO

HOMENAJE A UN HECHICERO
Por Michael Ventura

Un hechicero murió hace 2 ó 3 meses. Cáncer de hígado dijeron, pero los detalles son vagos. También es confuso porqué tomó tanto tiempo hasta que se supo. Hay extraños rumores. No importa. Todo esto es como debe ser para un hechicero. Lo mas extraño de todo en cierta forma, fueron los obituarios de los grandes medios, una foto desenfocada en el New York Times, tributos que eran respetuosos en una forma distante y confusa. Es dudoso ( o posiblemente nunca antes el N. Y. Times se haya sentido obligado a rendir homenaje a un hechicero. Pero este era el hechicero de Carlos Castaneda.
Muchos declaraban no tomarlo en serio, sin embargo lo leían, lo recordaban y se obsesionaron.
Dejémoslos que se pregunten si realmente nació en 1931, como él decía, o en 1925 como consta en algunos registros de inmigración.
Preguntarse incluso estas nimiedades puede ser bueno para ellos.
Carlos Castaneda ha muerta. No hay demasiados que puedan atestiguar por o para él, porque él nunca permitió demasiados testigos. Por lo general uno lo conocía a través de un invitación.
Los invitados eran todo tipo de gente. Yo fui uno de esos, por razones que no tengo en claro y que posiblemente no importen. Tal vez fui llamado a ser un testigo ? Hace unos doce años un amigo que trabajaba en una librería en Santa Mónica me llamó : C. Castaneda iba a dar una charla en el sótano del negocio (¡ iba a ser en el sótano, de la librería !) Únicamente con invitación ¿ Quisieras venir ? ¿ Quién sabía si era realmente él ? Pregunté. La persona que me llamó en quien tenia razones para confiar ), me dijo: es Carlos, realmente.
Él era un hombre pequeño, imposible decir su edad. No parecía mucho más de 40, pero sus ojos eran más viejos, ojos sonrientes pero ahondados por una vaga sensación de tristeza. El reía de buena gana, y no insistía en que lo tomáramos seriamente, se paraba ante nosotros en una actitud de bienvenida.
Quería que nosotros le hiciéramos preguntas. Él decía que había algo que se había olvidado y que algunas veces él salía de su reclusión y hablaba con extraños esperando que esa pregunta encendiera la memoria de esa cosa olvidada. El no decía esto apenado, el era franco y realista.
Esa noche nadie hizo la pregunta que estaba buscando, pero cada pregunta nos llevó a una historia de Don Juan, y cada historia tenia risa en ella. Como en su libro, cuando Castaneda hablo de Don Juan, el viejo mago Yaqui estaba cercano y amenazante ), invitándonos a la aventura. Fue la risa de Castaneda y sus dotes como narrador lo que me convenció de su sinceridad y autenticidad.
El hablaba gratis , no tenia nada que ganar de nosotros, y hablaba sin artificios, la gente raramente ríe cuando miente, al menos en experiencia, ellos no se ríen dulcemente y había una dulzura irresistible en este hombre.
El describía las experiencias más fantásticas como si fueran casi bromas, pero el chiste estaba en él. Yo tenia la impresión de un hombre desesperado, pero un hombre que sabia vivir con desesperación de una forma que hacia algo de ella diferente.
El había transformado su desesperación, como un mago debe, en una búsqueda. ¿ Estaba yo viendo en él, el hombre que me gustaría ser, quien a pesar de esta desesperación podía vivir de una manera sabia, gentil y comprometida ? Quizás. El era vulnerable porque parecía un poco perdido, invulnerable porque el estaba en su camino, en el camino con corazón.
Si el estaba perdido era porque ese camino lo había llevado a un territorio desconocido e inesperado, podría haber sido más fácil para él encarar peligros físicos que afrontar que había algo importante sobre Don Juan que él había olvidado.
Pero él estaba enfrentándolo y en público :Más que trucos mágicos y acciones de los magos, Don Juan le había enseñado a ser valiente.
Cuando él termino de hablar, y de las más o menos 20 personas reunidas en ese sótano, el saludo a un par de viejos amigos, no me quise entrometer, tampoco presentarme y de todos modos tampoco sabía que decir. Entonces, en efecto, yo lo conocí pero él no me conoció a mí.
Entonces, alrededor de tres años atrás, otro amigo llamó ¿ Quería ir a almorzar con Carlos Castaneda ? Nunca nadie me dijo porque había recibido esta invitación. Resulto que éramos 4, más C. Castaneda . Comimos en el Pacific Diner Park, uno de las mejores parrillas de la costa oeste. ( Carlos pagó la cuenta ) él había cambiado y yo también.
Ambos habíamos vivido mucho mas profundamente nuestra desesperación y soportadas ellas con mas convicción.
El estaba más flaco, viejo y obviamente enfermo, por eso en el sótano de la librería el estaba vestido de sport, este día él se había puesto un traje elegante, pero en toda esa fragilidad el parecía mucho más feliz y hasta mas gracioso y animado, la comida fue muy buena pero en realidad nosotros nos alimentamos de las risas, aun sus mas tristes historias sobre Don Juan fueron nuevamente como chistes, pero ahora la broma no estaba en Carlos, no estaba en nosotros, la broma estaba entre el mago y dios y fue una broma espléndida.
No repetiré esas historias, no estaba ahí para grabarlas, eran de él, como para decidir decirlas o no. Algo que él eligió no escribir debería morir con él.
Pero dos momentos no causaron risa pero si silencio. Una mujer en la mesa, dijo que amaba su trabajo, su marido y su hijo, pero ella todavía sentía un vacío, y es que ella no tenia vida espiritual. ¿ Cómo podría ella alcanzar una vida espiritual. ?
Contestando a esta mujer, Carlos no cambio la ligereza ni la generosidad de su modo ; pronto una cosa acerada apareció en su voz, un tono que hacia que sus palabras penetraran es todos nosotros : El dijo que cuando ella fuera a su casa a la noche, debería sentarse en su silla y recordar que su hijo, su marido y quienquiera que ella amara y ella misma se iban a morir, y ellos morirían en un orden no determinado, imprevisiblemente.
“Recuerda esto cada noche y pronto tendrás una vida espiritual”. Noten que él no le dijo a ella que tipo de vida espiritual tener, mucho manos si esta debería estar de acuerdo con la de él, no sugirió que ella lea sus libros más cuidadosamente o que asistiera a las clases de movimientos que él había empezado a enseñar, él le dió a ella una instrucción práctica, algo que ella podría llevar a cabo dentro de los parámetros de su vida como esta era y después le aseguró a ella que esto la conduciría a su propio camino espiritual cualquiera sea el que resultara ser. Esta es la marca de un verdadero maestro.
Más tarde durante la conversación, la mujer pregunto como debía disciplinarse para seguir el consejo que él le daba, seguirlo profundamente, para que no fuera solo un ejercicio.
Carlos dijo: “Date un comando a ti misma”.
En esta pagina no puedo reproducir de que manera lo dijo. Habló con tranquilidad pero era como si de pronto hubiera clavado un cuchillo sobre la mesa.
¿ Qué significa eso ?, pregunto uno de nosotros.
“Significa que te des una orden a ti mismo”, y eso es todo.
Una comando no es una promesa. No es “tratar, probar”, una orden es algo que debe ser obedecido. Su tono de voz invocaba algo más profundo que la idea de la mera voluntad. El suyo era un llamado a la acción. El no estaba hablando de mascullar o de meditar o de desear.
Para estar en el camino hay que poner un pie en el camino. No hay un sustituto para eso.
Después de una pausa de embarazo de nueve meses la conversación tomo vuelo nuevamente. Contó sobre una fiesta en la que un hombre alto y apuesto decía con gran solemnidad que el era C. Castaneda y revelaba todo tipo de secretos de Don Juan.
¿Acaso Carlos lo desemascaró de su fantasía ? No, se río. El tenia el aspecto del C. Castaneda que la gente esperaba de él.
No un hombrecito morocho y de cara redonda ¡ y el otro lo estaba pasando tan bien ! ¿ Por qué arruinarlo ? Déjenlo ser Carlos por una noche.
Un año después la mujer que había hecho la pregunta durante el almuerzo me envió un panfleto que había impreso Carlos mismo. El le pedía que me lo mandara, uno de los párrafos dice:
“Los hechiceros entienden la disciplina como la capacidad de enfrentar con serenidad los desafíos que no están incluidos en nuestras expectativas. Para ellos la disciplina es un acto de voluntad que les permite incorporar cualquier cosa que aparece en su camino sin arrepentimientos o expectativas. Para los hechiceros, la disciplina es un arte; el arte de enfrentar el infinito sin acobardarse, no porque ellos están llenos de rudeza, sino, porque ellos están llenos de asombro reverencial. La disciplina es el arte de sentir temor respetuoso.”
Cualquier manifestación del universo, de cualquier manera que se comporte alrededor nuestro, no es simplemente acerca de nosotros, no es meramente psicológico, es un movimiento del universo, y como tal lo que nos sucede, no importe lo que sea, nos conecta a nosotros a todo , y en esa conexión que puede sentirse sino asombro reverente?” ; “Un mundo vivo, escribió, esta en influir constante. Se mueve, cambia, se contradice a si mismo. Nosotros tratamos de defendernos contra esto, pero no podemos. La única respuesta liberadora es el asombro.
Cuando lo vi hace unos años en aquel sótano, un hombre triste, más que el hombre que iba a morir del almuerzo, yo escribí: “su presencia era como admitir que cada verdad es frágil, que todo conocimiento debe ser aprendido una y otra vez, cada noche, que crecemos no de una manera lineal sino en círculos ascendentes, descendentes e inclinados, y lo que un año nos da poder, el siguiente no lo quita, roba, porque nada esta establecido, jamás, para nadie.”
Ahora quisiera agregar: lo que hace esto soportable es el asombro.
Buen viaje, ve en paz. Don Carlos

Austin Chronicle, julio 1998

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