ÉLFICO PRIMITIVO

HISTORIA INTERNA

Mucho tiempo habitaron en esta primera morada junto al agua bajo las estrellas, y recorrían la tierra maravillados; y empezaron a hablar y a dar nombre a todas las cosas que percibían. A sí mismos se llamaron los Quendi, que significa ‘los que hablan con voces’…

Mediante la hechura de un idioma, los Primeros Nacidos de Ilúvatar se identificaron a sí mismos como los Encarnados, los hijos del Único: “La hechura de un lambe [idioma] es la característica principal de un Encarnado,” observó Pengolodh el sabio de Gondolin ((*)WJ:397). De hecho “los recién-despertados inventaron muchas palabras nuevas y hermosas, y muchos ingeniosos artificios del habla” ((*)WJ:422). El idioma que hicieron los primeros Elfos en Cuiviénen iba a tener un inmenso impacto en la historia lingüística de la Tierra Media. Normalmente denominado quendiano primitivo, era el ancestro esencial del todas las lenguas élficas, incluidas el quenya y el sindarin. Incluso lenguas que no descendían directamente del QP tenían palabras prestadas del élfico, como está documentado en los artículos sobre el adûnaico, las lenguas de los Hombres, el khuzdul e incluso el órquico y la lengua negra. GA:186 (WR:159) y (*)PM:63 citan a Faramir diciendo que “todas las lenguas de los hombres en este mundo son de procedencia élfica “. El único idioma de Arda que podría haber estado totalmente libre de la influencia élfica sería el valarin. En la práctica, el valarin también sería el único idioma más antiguo que el quendiano primitivo. En realidad, Aulë había inventado el khuzdul para los Enanos mucho antes de la llegada de los Elfos, pero dado que Ilúvatar no quería que los Enanos llegaran antes que sus propios Primeros Nacidos, los Enanos todavía estaban dormidos cuando los Quendi despertaron.
         ¿Cómo era la lengua que los Elfos formaron en aquellos primeros años de inocencia junto a las aguas de Cuiviénen iluminadas por las estrellas? Sabemos mucho de su fonología y métodos de derivación; conocemos menos de su estructura gramatical precisa. A juzgar por las lenguas derivadas que comúnmente se tienen como las menos cambiadas del original, tales como el quenya y el telerin, el QP era una lengua con casos; una terminación alativa -da es mencionada explícitamente por Tolkien ((*)WJ:366). Respecto al estilo general del idioma primitivo, la inmensa mayoría de las palabras tenían dos o tres sílabas y terminaban en vocal. En VT39:6, Tolkien declara que en quenya, “todas las consonantes finales probablemente habían perdido una vocal, si eran considerados los remotos orígenes quendianos”. (Algunas de las formas “reconstruidas” de Tolkien acaban sin embargo en consonante, pero no son muchas, y no todas las formas marcadas con asterisco describen necesariamente la etapa más antigua del idioma) Muy características del élfico primitivo son las frecuentes vocales largas finales, e.g. en lindâ “armonioso” o ndorê “tierra”. En palabras de tres sílabas, la primera y la segunda vocal suelen ser idénticas (e.g. karani “rojo”), y en numerosos casos la vocal final es también la misma, pero larga (e.g. eredê “semilla”, galadâ “árbol”, kyelepê “plata”, ñgolodô “Noldo”). De acuerdo con VT39:6, las vocales en hiato probablemente no aparecen en posiciones medias en la lengua primitiva; allí donde se hallan en quenya es porque se ha perdido una consonante intermedia. No obstante las formas reconstruidas de Tolkien incluyen al menos una combinación en hiato, ie, iê; a la luz del concepto anterior podemos asumir que esto representa un *ihe o *iñe aún más antiguo con una consonante media que después se perdió.
         En el Índice del Silmarillion, Christopher Tolkien se refiere al quenya como “la antigua lengua, común a todos los Elfos, en la forma que adoptó en Valinor”. Sin embargo, el estilo de “la antigua lengua” difiere señaladamente en muchos aspectos del posterior quenya, y generalmente la palabra quenya no debería ser aplicada a ella en absoluto. En realidad, los cambios de sonido que separan el quendiano primitivo del alto élfico clásico son tan claros y regulares que un hablante de quenya podría, con un pequeño entrenamiento, haber sido capaz de entender la lengua primitiva sin “aprenderla” realmente. Pero aun así, la lengua primitiva le sonaría bastante foránea, y apenas la reconocería como una simple variante de su propia lengua. A pesar de eso, el hecho es que los Noldor mantenían que el quenya era el idioma “que más de cerca preservaba las características del habla élfica” ((*)WJ:374). Realmente la lengua más conservadora parece ser el telerin de Aman, al menos fonológicamente hablando – pero resulta que el telerin era a veces considerado como un dialecto del quenya, aunque lo mismos Teleri mantenían que era una lengua independiente.
         Tolkien distinguió dos etapas del élfico primitivo. La primera etapa, como se dice arriba, era el quendiano primitivo. Éste fue el ancestro de todas las lenguas élficas en el mundo (excepto, posiblemente, algún producto de construcción lingüística al por mayor, si los elfos se ocupaban en esos entretenimientos… por lo que sabemos, ¡algunos humanos lo hacen! Sin embargo, se dice en el Silmarillion, capítulo 17, que “todos los lenguajes de los quendi tenían un único origen”). En las Etimologías, sólo unas pocas de las formas marcadas con asterisco se identifican explícitamente como élfico primitivo (atar, atû, dêr/der-, khalatirnô, mâ3/ma3-, y taurâ; ver las entradas ATA, NI1, NÊR, TIR, MA3, TÂ/TA3). No obstante, se debe suponer que la mayoría de las formas con asterisco representan la etapa más primitiva del idioma. La siguiente fase fue el eldarin común, el ancestro de todas las lenguas eldarin (en oposición a las avarin), incluidas el quenya y el sindarin. El eldarin común habría sido el idioma hablado por los elfos que siguieron a Oromë y se embarcaron en la Marcha desde Cuiviénen hacia el Mar, o más bien el idioma que desarrollaron durante la Marcha. En las Etimologías, sólo tres palabras se identifican explícitamente como eldarin (común) (mahtâ-, ndæ^r, wa, ver MA3, NDER, WÔ… desafortunadamente el ordenador no puede poner un circunflejo sobre æ). Sin embargo, numerosas formas del eldarin común se dan en (*)WJ y (*)PM.
         Debería ser útil saber aproximadamente cuánto tiempo representan los periodos involucrados. En (*)WJ:5-6, se da una cronología en años Valianos. En (*)WJ:20 se nos dice que 365 “largos años de los Valar”, equivalentes a “aproximadamente… tres mil quinientos años del Sol”, pues un año Valiano es más o menos nueve años solares y medio. Usando este dato, conseguimos el siguiente resultado: Después de que despertaran los Elfos junto al lago de Cuiviénen, vivieron en paz durante unos 280 años solares (años Valianos desde 1050 hasta c. 1080). Entonces fueron encontrados por los espías de Melkor y afligidos por ellos. Unos cincuenta años solares más pasaron , tras los cuales los Elfos fueron encontrados por Oromë en el año Valiano 1085. La Separación de los Quendi en Eldar y Avari siguió eventualmente, aparentemente en el año 1105, unos 190 años más tarde. (La impresión que uno recibiría del texto del Silmarillion, de que la Separación ocurrió en unas semanas o meses desde el descubrimiento por Oromë de los Elfos, se vuelve totalmente errónea). Así pues desde que los Elfos despertaron hasta la Separación, algo más de quinientos años solares pasaron, bastante tiempo para desarrollar un idioma completo – pero aun así no mucho para las cuentas de los elfos. (Cf. las palabras de Legolas en SdlA2/III, 6: “Quinientas veces las hojas rojas cayeron desde entonces [cuando se construyó Meduseld] en mi casa del Bosque Negro, y a nosotros nos parece que ha pasado sólo un instante.” Medio milenio no era percibido como mucho tiempo por los Elfos.)
         La marcha desde Cuiviénen hacia el Mar duró algo más de dos centenares y medio de años solares. (años Valianos 1105-1132). Durante este tiempo, los que marcharon convirtieron el quendiano primitivo en eldarin común. Entonces los Vanyar y los Noldor cruzaron el mar, y hacia este punto el eldarin común se transformó evidentemente en quenya antiguo, ya que el periodo pre-documentado de la evolución del élfico se acercaba a su fin. En Beleriand, el eldarin común (o su dialecto telerin común) empezó a evolucionar hacia el sindarin.
         Milenios después, también en Beleriand, los Noldor exiliados empezaron a estudiar la lingüística comparativa y a reconstruir la lengua primitiva: “Fue… el contacto con el sindarin y el acrecentamiento de su experiencia con el cambio lingüístico (especialmente los mucho más rápidos e incontrolables cambios observables en la Tierra Media) los que estimularon los estudios de los sabios lingüistas, y fue en Beleriand donde las teorías respecto al eldarin común y la interrelación de sus descendientes conocidos fue desarrollada” – (*)PM:342.

HISTORIA EXTERNA

No parece haber un punto donde los idiomas élficos de Tolkien existieron en un vacío histórico, sin historia de cambios y evolución tras ellos. Observa Christopher Tolkien: “Dichas lenguas se concibieron, por supuesto, de una manera profundamente ‘histórica’… Cada elemento de las lenguas, cada elemento de cada palabra, es en principio históricamente ‘explicable’ -al igual que los elementos de las lenguas no ‘inventadas’-, y las fases sucesivas de su intrincada evolución eran el deleite de su creador… Reflejan la lengua no como una ‘estructura pura’, sin un ‘antes’ y un ‘después’, sino como una evolución en el tiempo.” (CP:395 (LR:341)) El aspecto diacrónico era muy importante para Tolkien; debió de estar inmensamente atraído por la gran visión de una familia de lenguajes que crecía, cambiaba, evolucionaba y se ramificaba en distintas direcciones. Cuando discutía sobre palabras élficas, a menudo introducía raíces primitivas y formas ancestrales con un asterisco; ¡está claro que sentía que cada palabra necesita una historia! (Véase por ejemplo Cartas:297) Por supuesto, esto necesitaba la construcción (o al menos esbozo) de un lenguaje primitivo, un ancestro esencial para las sucesivas fases, ya que Tolkien no podía extender la historia de las lenguas élficas indefinidamente hacia el pasado – especialmente cuando pensaba en la historia élfica como poseedora de un comienzo bien definido en el tiempo y en el espacio, el despertar de los Quendi junto al lago de Cuiviénen. Todas las formas del élfico debían ser descendientes del “cuiviéneano”.
         Ya en el primer vocabulario élfico, el “Léxico Qenya” de 1915, las palabras derivaban de “raíces primitivas” (como en las Etimologías). Estas raíces proporcionan vislumbres de un proto-lenguaje que parece de algún modo inspirado por las reconstrucciones propuestas del Indo-Europeo, la hipotética lengua de la que descienden la mayoría de los idiomas europeos y algunos de los orientales. Por ejemplo, Tolkien incluyó raíces que contienen la N y la L silábicas, como en SNKN y FLKL (CP2:430-431 (LT2:341), donde hay puntos bajo las N’s y las L’s para indicar que son silábicas). Aparentemente comenzando por las mismas raíces primitivas, dos años después Tolkien derivó una nueva lengua élfica, análoga al “qenya” – gnómico, una lengua de sonoridad céltica que tras treinta años de revisiones y cambios de conceptos “finalmente se convirtió en el llamado sindarin” ((*)PM:379).
         Las consonantes silábicas del “proto-élfico” de 1915 desaparecieron treinta años después, cuando se escribieron las Etimologías. Sin embargo, algunas ideas sobre la lengua primitiva volvieron al principio. Por ejemplo, está el concepto de que muchas palabras originalmente comenzaban con las oclusivas nasalizadas nd, mb, ng (que se conservaban siguiendo al artículo definido en el idioma de aire céltico: gnómico Golda “Gnomo, Noldo”, i Ngolda “el Gnomo”; y similarmente sindarin Golodh “Noldo”, i Ngolodh “el Noldo”). En las Etimologías se nos dan bastantes palabras primitivas “reconstruidas”, permitiéndonos conseguir una impresión relativamente buena de la lengua primitiva tal como Tolkien la imaginaba entonces.
         Por supuesto, el interés principal de Tolkien estaba en las lenguas élficas posteriores, especialmente el quenya y el (noldorin>) sindarin. Incluso en las Etimologías, el élfico primitivo se mantiene como una especie de entidad secreta cuya función principal es clarificar la relación entre varias ramas del élfico y que sirve como base histórica de todos ellos, más que como un “idioma artístico” en sí. Como en todo lo demás, las ideas de Tolkien sobre la derivación definitiva de ciertas palabras estaban sujetas a revisión. Por ejemplo, tanto (*)SD:419 como las Etimologías (raíz TYUL), concuerdan en que la palabra quenya para “mástil” es tyulma. Pero de acuerdo con las Etimologías, tyulma viene del primitivo tyulmâ, mientras que (*)SD:419 dice que tyulma desciende del primitivo kyulumâ. Ambas producirían tyulma en quenya, así que no hay discrepancia en cuanto a los cambios de sonido – pero las ideas de Tolkien sobre la forma ancestral cambió con el tiempo. Un caso parecido es el quenya findë, “trenza, mechón de cabello”: ¿viene del primitivo spindê (Las Etimologías, raíz SPIN) o de phindê ((*)PM:362)? Tal indecisión se remonta al comienzo: Discutiendo los tempranos “Léxicos”, Christopher Tolkien nota que “en algunos casos parece claro que la palabra estaba ‘allí’, por así decir, aunque su etimología permanecía por cierto sin definir todavía, y no viceversa” (CP1:302 (LT1:246)). Pero las ideas generales de Tolkien sobre las lenguas primitivas, tal como se ejemplifican en las Etimologías, parecen haber tomado forma en los años ’30 y no conllevaron revisiones sustanciales posteriormente. Por ejemplo, en lo que Christopher Tolkien llama “una nota muy posterior” – evidentemente refiriéndose a que data de los setenta – la forma primitiva del título de Aulë “artífice del mundo” se da como mbartanô (CP1:325 (LT1:266)). Éste parece ser el mismo tipo de élfico primitivo que el reconstruido en las Etimologías, escritas cuarenta años antes. En cualquier caso, el desarrollo histórico del quenya y el sindarin se volvió “minuciosamente refinado” en los últimos años de vida de Tolkien, por lo que entonces debió haber tenido en mente una imagen bastante clara de su común idioma ancestral. -(*)PM:367.
         Debería notarse que una idea temprana se rechazó más tarde: la noción de que los Elfos no inventaron el lenguaje por sí mismos, sino que aprendieron el Valarin de Oromë (CP:195 (LR:168)). Como ya hemos visto, Tolkien decidió más adelante que los Elfos estuvieron solos durante siglos antes de ser encontrados por los Valar.
        No es necesario decir que la distinción entre palabras élficas “registradas” y formas “indocumentadas” es pura ficción. Las formas “reconstruidas” de Tolkien están tan autorizadas como el vocabulario de los idiomas “documentados”: Aun si alguien pudiera venir con una reconstrucción más plausible del quendiano primitivo que la que hizo Tolkien, ¡tendría que ser rechazada! En este ensayo, las palabras primitivas “reconstruidas” por Tolkien no están marcadas por asteriscos – aunque Tolkien a menudo se los pone, jugando alegremente a su Juego.
(El experimento definitivo en la lingüística élfica: Enseñe quendiano primitivo a unos cuantos miles de personas y póngalos en un remoto continente a solas. Vuelva un milenio o dos después y compruebe si sus descendientes han desarrollado idiomas similares al quenya y/o sindarin.)

QUENDIANO PRIMITIVO: FONOLOGÍA BASICA

Los sonidos

Las vocales (monoptongos) del quendiano primitivo eran a, e, i, o, u, breves y largas. Las vocales largas se solían marcar con una marca larga por Tolkien; aquí usaremos un circunflejo en su lugar â, ê, î, ô, û. Como se indica arriba, las frecuentes vocales largas finales son muy características del élfico primitivo. (Sin embargo, las vocales finales son a veces – pero no siempre – abreviadas si la palabra parece como elemento final de un compuesto; compárese tûrô “señor” con -turo en Spanturo “señor de las nubes”; véase también (*)WJ:403 respecto a khînâ “niño” que se convierte en -khîna. La terminación plural -î permanece larga, aunque: kala-kwendî “Calaquendi”.) Los diptongos primitivos eran ai, au, ei, eu, iu, oi, ou, ui. Las combinaciones como âi pueden considerarse tanto “diptongos largos” como â seguida de i (dos sílabas distintas); no sabemos con precisión qué intención tenía Tolkien. En VT39:11, Tolkien declara que “El eldarin (y probablemente el quendiano primitivo) exhibían una marcada preferencia por los diptongos terminados en i”.
         Las consonantes pueden clasificarse de la siguiente manera:
         Oclusivas, sordas t, p, k y sonoras d, b, g. También estaban los sonidos que Tolkien pronuncia th, ph, kh, que pueden representar bien fricativas (esto es, th de think (N. del T.: o z en español), f, y la ach-Laut del alemán (N. del T.: o la j del español), respectivamente) o bien oclusivas aspiradas (esto es, t, p, k seguidas de h aspirada). La última interpretación es de lejos la más verosímil, ya que en sindarin antiguo se dice que th, ph, kh son oclusivas aspiradas (CP:372 (LR:322)), que luego se convirtieron en fricativas en sindarin. No es una teoría económica postular que las fricativas primitivas se hicieron oclusivas aspiradas en sindarin antiguo y luego volvieron a ser fricativas en sindarin. Th, ph, kh, eran evidentemente aspiradas, en contraste con las no aspiradas t, p, k (pronunciadas como las oclusivas francesas o rusas, pero en contra del QP, estas lenguas no tienen una serie correspondiente de oclusivas aspiradas fonéticamente distintas de las no aspiradas – aunque por cierto, sí la tiene el sánscrito).
         Lateral/vibrante: r, l
         Glotal (?): h. El sonido en cuestión está representado por 3 en las Etimologías y h en el ensayo Quendi and Eldar (en CP:417 (LR:360), la raíz original de la que deriva el término quenya ho “desde” se da como 3Ô, mientras que en (*)WJ:368 esta raíz se da en cambio como HO). Christopher Tolkien describe 3 como una “palatal fricativa” en CP:416 (LR:360); esto vendría a ser el sonido escrito como gh en órquico, la fricativa equivalente a G. Pudiera ser que de hecho Tolkien tuviera en mente un sonido gutural o faríngeo , como el arábico ‘ayn, el hebreo clásico ‘ayin. Quizá más tarde decidió que se parecía más a la H inglesa, tal como la escritura usada en Quendi and Eldar parece sugerir – pero dado que trabajamos con una forma reconstruida del élfico, la pronunciación exacta de este sonido es de poca importancia.

J.R.R Tolkien

J.R.R Tolkien

J.R.R. Tolkien el creador de la tierra media, el hobbit, el señor de los anillos y creador de muchas más fantasías es a su vez el creador de este sitio y todo lo relacionado con la tierra media, pues sin su inspiración, este espacio no estaría

J.R.R. Tolkien – Biografia

Sus Primeros años

El 3 de Enero de 1892 nace John Ronald Reuel Tolkien en la Ciudad de Bloemfontein(Sudáfrica), hijo del prestigioso gerente de banco Arthur Reuel Tolkien y Mabel Suffield (de los Suffields de Evesham). Dos Años después nace su hermano menor, Hilary.
En 1895 parte con su madre y su hermano a Inglaterra, dejando a su padre en Sudáfrica, quien muere un año más tarde.

En 1904 muere su madre a causa de la diabetes.En ese entonces, Ronald estudiaba en la Escuela King Edward’s.

En 1908, Ronald conoce a Edith Bratt, romance que luego descubre el Padre Francis Morgan, mentor y tutor de Ronald, quién en 1910, le prohibe que se sigan viendo. Este mismo año, Ronald gana una beca para el Exeter College de Oxford.

Los años en Oxford y la T.C.B.S.

En 1911, se forma la T.C.B.S., un grupo de amigos llamado Tea Club, que se reunían a tomar el té en Barrow’s Stores, y por lo que se le conocía al grupo con esas cuatro iniciales.El grupo varió poco,pero al final se definió un núcleo integrado permanente por Tolkien, Christopher Wiseman,R.Q. Gilson y más tarde, Geoffrey Baceh Smith.En ese mismo año, Ronald comienza a estudiar en la Exeter College de Oxford, Lengua y Literatura Inglesas, graduándose cuatro años más tarde, con Honores de Primera Clase.

El 22 de Marzo de 1916, se casa con Edith, a quien había vuelto a ver tres años antes,Edith fue a vivir a Great Haywood, mientras que Ronald se embarcó a Francia como subteniente del 11º batallón de los Lancashire Fusiliers y sirve como oficial de señales de batallón.En noviembre de ese mismo año vuelve a Inglaterra, enfermo de ‘fiebre de trincheras’.En esa guerra, murieron dos compañeros de la T.C.B.S., Smith y Gibson…y con eso, la sociedad llegó a su fin.

El Comienzo de una Mitología

Mientras se recuperaba en Great Haywood, Tolkien comenzó a escribir “El Libro de Los Cuentos Perdidos”, donde escribió toda la mitología que desde hace años había concebido, inspirada en viejas leyendas finesas y nórdicas, como el “Kalevala” y la historia de “Kullervo”, libro que más tarde se convertiría en el “Silmarillion”.

En 1917, nace su hijo mayor, John.

Al siguiente año vuelve a Oxford, y en 1919 comienza a trabajar como tutor free lance.

En 1920, es designado Lector de Lengua Inglesa de la Universidad de Leeds, donde se establecen al siguiente año con su familia. Nace su segundo hijo, Michael.

En 1922, Tolkien y E.V. Gordon comienzan a trabajar en su edición de Sir Gawain and the Green Knight.
Dos años después, Tolkien es designado profesor de Lengua Inglesa en la Universidad de Leeds. Nace su tercer hijo, Christopher; quien se convertiría en su más fiel seguidor y heredero literario.

En 1929, nace su hija Priscilla.

Aparecen Los Hobbits

En 1930 Tolkien empieza a escribir El Hobbit, el cual fue aceptado para su publicación seis años más tarde, y por fin en el otoño de 1937 es publicado por Allen & Unwin. Como recomendación por el gran éxito de El Hobbit, Tolkien comienza a escribir su continuación, que luego se convertiría en El Señor de Los Anillos.

En 1949, completa su gran obra, y es publicado uno de sus cuentos, Egidio, el granjero de Ham. En 1954, son publicados los dos primeros volúmenes de El Señor de Los anillos, y un año más tarde, el tercero.

En 1959, Tolkien se retira de su cátedra.

En los siguientes años, se publicaron otras de sus obras, cuentos cortos y algo “aislados” de su obra primordial: Las aventuras de Tom Bombadil, en 1962; Árbol y Hoja, en 1964; y el Herrero de Wootton Major, en 1967.

Los Últimos Años

En 1968, los Tolkien se establecen en Lakeside Road, Poole. Tres años más tarde, muere Edith Tolkien en noviembre, a la edad de ochenta y dos años. Un año más después, en 1972, Tolkien vuelve a Oxford, donde la Universidad de Oxford le otorga un Doctorado Honorario en Letras.

En 1973, Ronald muere en una clínica el 2 de septiembre, a la edad de ochenta y un años.

Y si alguien visita el cementerio de Wolvecote en Oxford, atravesando varias hectáreas de sepulcro, hasta la zona donde sepultan a los feligreses católicos, encontrará una losa de granito Cornualles gris, donde puede leerse la inscripción:

Edith Mary Tolkien, Lúthien, 1889 – 1971. John Ronald Reuel Tolkien, Beren, 1892 – 1973.

Los Principales y Mejores Libros de Tolkien

Libro Descripción
  La obra cumbre de J.R.R. Tolkien. Desde su publicación, en 1954, esta narración fantástica vende millones de copias por todo el mundo, convirtiéndose en todo un hito de la literatura universal. Narra la historia de Frodo Bolsón, heredero de Bilbo Bolsón que tendrá que llevar el Anillo Único forjado por el Señor Oscuro a las llamas del Monte del Destino para destruirlo. Una tarea que realizará con la ayuda de los nueve integrantes de la Compañía del Anillo. Durante su peligrosa aventura se encontrará con maravillosos lugares y increíbles personajes. Si un duda una lectura obligada para cualquier amante de la novela épica.
  Al hobbit Bilbo Bolsón le gusta la vida cómoda y tranquila en su agujero-hobbit, donde desayuna, merienda y cena varias veces al día. Pero la inesperada visita del mago Gandalf hace despertar en su interior un espíritu aventurero pocas veces visto en la Comarca. De esta forma se ve trastocada su vida cotidiana y, sin saber muy bien cómo, emprende un largo viaje con trece enanos barbudos en dirección a las Montañas para recuperar un tesoro robado por un dragón y olvidado hace mucho tiempo.
  El Silmarillion cuenta la historia de la Primera Edad, el antiguo drama del que hablan los personajes de El Señor de los Anillos, y en cuyos acontecimientos algunos de ellos tomaron parte, como Elrond y Galadriel… Una obra de auténtica imaginación, una visión inspirada, legendaria o mítica, del interminable conflicto entre el deseo de poder y la capacidad de crear.
  Fue la primera gran obra de imaginación de Tolkien, comensada en 1916-17 cuando tenía 25 años, y abandonada varios años después. Es en realidad el principio de toda la concepción de Tierra Media y Valinor que constituirán “El Silmarillion”. Trata del largo viaje emprendido por Eriol (Ælfinwe) a Tol Eressëa, la Isla Solitaria donde habitan los elfos. Allí conoce los cuentos perdidos de Elfinesse, en los que aparecen las ideas y concepciones más tempranas de las razas, geografía y cronología de la Tierra Media. Este primer tomo contiene los cuentos de Valinor y las batallas que emprendieron los dioses contra Morgoth.
  El segundo tomo de los Cuentos Perdidos contiene la historia de Beren y Lúthien, Túrin y el dragón, las historias del collar de los enanos y la caída de Gondolin. Cada cuento es seguido de un comentario, además de incluir un apéndice con vocabulario y nombres de las primeras lenguas élficas.
  Las Baladas de Beleriand tratan sobre las historias de Turambar, Beren y demás que son narradas en “El Silmarillion”. Van acompañadas de comentarios sobre la evolución de los Días Antiguos y de un minucioso estudio crítico de la Balada de Leithian escrito por C.S. Lewis, que la leyó en 1929.
  El cuarto volumen incluye la estructura cronológica y geográfica de las leyendas de la Tierra Media y Valinor, las cuales son acompañadas por mapas y diagramas. Reproduce además el “Quenta Noldorinwa”, la única versión completa de los mitos y leyendas de la Primera Edad.
Pocos escritores vivos han conseguido atraer tanta atención e interés, despertar tanta pasión y entusiasmo, suscitar tanta controversia y adulación como J.R.R. Tolkien. Curiosamente nadie ha explorado los orígenes de la obra cumbre de Tolkien, El Señor de los Anillos. El libro de Lin Carter constituye una lectura absorbente para los millones de seguidores de ESDLA y ofrece una fascinante introducción para quienes deseen aproximarse por primera vez al universo mágico de Tolkien.
      En este primer volumen de “La historia de El Señor de los Anillos”, Christopher Tolkien describre, citando notas y borradores, la intrincada evolución de La Comunidad del Anillo, y la gradual emergencia de concepciones que transformaron lo que iba a ser un libro mucho más corto: una secuela de El Hobbit.
 
En la Guerra del Anillo Cristopher Tolkien reanuda la historia de ESDLA con los episodios de la batalla del Abismo de Helm y la inundación de Isengard. A esto le sigue el relato de cómo Frodo, Sam y Gollum llegaron al paso de Cirith Ungol. Luego continua con la guerra en Gondor y finaliza con el encuentro entre Gandalf y el embajador del Señor Oscuro ante la puerta negra de Mordor.
En este cuarto volumen, Cristopher Tolkien cuenta y explica cómo se escribió el final de “El retorno del rey”, comenzando por el episodio en que Sam rescata a Frodo en la torre de Cirith Ungol y reproduciendo un relato muy diferente del saneamiento de la Comarca. Termina con un epílogo inédito en el que Sam intenta responder a las preguntas de sus hijos años después de que Bilbo y Frodo se embarcaran en los Puertos Grises.
Resumen de la obra “EL Hobbit” por Brian Sibley con información de su creación y su publicación. Consta de un fascinante mapa desplegable ilustrado por John Howe de las Tierras Ásperas que te llevará a todos los lugares que visitó el hobbit Bilbo Bolsón.
Egidio el granjero de Ham no tenía el aspecto de un héroe. Era gordo y de barba roja y disfrutaba de una vida lenta y confortable. De pronto un día un gigante bastante sordo y corto de vista entró por error en las tierras de Egidio. Más por suerte que por habilidad, el granjero logró asustarlo y echarlo. La gente de la aldea lo vitoreó: Egidio el granjero era un héroe. La reputación de Egidio se extendió a lo largo y a lo ancho de todo el reino. Por tanto era natural que cuando el dragón Chrysophylax visitó la comarca todos pensaran que Egidio el granjero era el único que podía combatir con el dragón.
Cada veinticuatro años se celebraba en la aldea de Wootton Mayor la fiesta de los Niños Buenos. La ocasión era especial y se preparaba entonces una Gran Tarta que alimentaría a los veinticuatro niños invitados. La tarta era muy dulce y sabrosa y estaba toda cubierta de azúcar glasé. pero dentro había unos ingredientes muy extraños y quienquiera que comiese uno de ellos conseguiría entrar en el País de Fantasía…
  En 1925, Michael, uno de los hijos de J.R.R. Tolkien, perdió en la playa su querido perrito de juguete mientras estaban de vacaciones. Para consolarlo su padre inventó una historia sobre un perro real que un burjo transforma en un perro de juguete. Rover, el perro, también conocido como Roverandom, es enviado a la luna por el “Mago de la arena”, y cuando no encuentra lo que busca en el lado oscuro de la luna, lo manda al fondo del mar a que continúe buscando.

Roverandom reseña

Roverandom

Cuando su hijo pierde en la playa su juguete preferido, un perro, J.R.R. Tolkien comienza a contarle un cuento. con él pretende animarle por lo que le cuenta la historia de Rover un perro convertido en juguete por un brujo, que vivirás fantásticas aventuras. Así nació este relato. Poco a poco la historia va creciendo y Tolkien decide escribirla. Todo esto ocurrió en el verano de 1.925, aunque se cree que no es hasta 1927 cuando Tolkien comienza el primer borrador. Escribe varias versiones y en 1936 lo presenta a sus editores, para que fuese publicado después de “El Hobbit”. Pero estos querían una continuación de esta historia, por lo que finalmente no se llego a editar hasta 70 años después.

RESUMEN

El pequeño y juguetón perro Rover no se imagina que su encuentro con Artajerjes le va a cambiar la vida. El brujo le convierte en un perro de juguete y es comprado por una familia y entregado al hijo pequeño de la casa. Pero un día se le cae del bolsillo en una playa y se pierde. Sobrevive gracias a la intervención de Psámatos, un mago. Éste le envía a vivir junto al Hombre de la Luna, el cual le cambia su nombre por el de Roverandom. Allí vivirá grandes aventuras, hasta que decidido a volver junto a su joven amo, pero convertido en un perro de verdad, tiene que ir al fondo del mar a pedir perdón a Artajerjes.

OPINIÓN PERSONAL

Encantador cuento de Tolkien. Es muy interesante la historia de su creación, reflejada en la introducción del relato que hacen Christina Scull y Waine G. Howard. Las imágenes del libro son de Tolkien.

El Silmarillion (resumen)

El Silmarillion

La ilusión de una necesidad de poder absoluto se antepone muchas veces a la paz y la alegría. Con un poder así se puede destruir y hacer las cosas como se quiera, pero sin la garantía de tenerlo siempre. Por otro lado, pocos se encuentran con la dicha de crear y hacer cosas nuevas que si duran o no, siempre estará la satisfacción de haber hecho algo bien, sino es que muchas cosas.

En parte de esta idea habla el Silmarillion (1977). Este libro fue publicado cuatro años después de la muerte de su autor, pero en realidad las historias que narran son más antiguas que las de los primeros libros que el publicó. Cuando era joven, JRR Tolkien comenzó a crear en su mente y a plasmar en papel fragmentos de pequeños cuentos que hablaban de historias que se desarrollaban en un tiempo muy lejano, por personajes fantásticos y algunos terribles, ese fue el comienzo de la Tierra Media. En un principio se llamó ‘El libro de los cuentos perdidos’ (que posteriormente también se publicó como los primeros dos tomos de Las Historias de la Tierra Media) pero fue algo tan complejo que ni su autor lo terminó todo en realidad. Su hijo Christopher, respondiendo al deseo de su padre de publicar la obra, tomó la labor de editor de sus notas y de ellas salió por fin el Silmarillion.

En realidad, el Silmarillion es un conjunto de cinco libros en uno, que narran distintas etapas de la Tierra Media, aunque no necesariamente de forma secuencial y fluida, ni con el mismo estilo:

Ainulindalë
Valaquenta
Quenta Silmarillion
Akallabêth
De los anillos de poder y la tercera edad

El ‘Ainulindalë’ es una bella historia de la creación del mundo y del origen de varias cosas como la música y el mal. No es, a mi juicio, tan bello como otras historias de la creación, pero no deja de ser impactante y lleno de muchos detalles muy interesantes.

El ‘Valaquenta’ habla de los ‘forjadores de Arda’, que respondiendo al deseo de su creador y a sus propios sueños dehacer un lugar para que habiten en él los hijos de Ilúvatar, se separan de el para forjar, cada uno con sus propias habilidades, lo que los elfos llaman Arda. Igualmente habla de los enemigos, aquellos de su misma estirpe que se desviaron del camino, y de su líder Melkor.

El ‘Quenta Silmarillion’ es en sí la obra principal. Prácticamente trata dela primera edad del mundo, de la llegada de los elfos y los hombres y de la aparición de los enanos, y en el se narran también las visicitudes de los noldor, elfos muy hábiles en forjar metales y hacer cosas a mano, en contra del peor de sus enemigos: Melkor, al cual ellos llaman Morgoth Bauglir y al que al final ni ellos ni los hombres logran vencer por sí solos.

El ‘Akallabêth’ trata de los numenoreanos, hombres héroes que establecen un reino en una isla. Pero también trata de como se van olvidando las lecciones aprendidas y el mal vuelve otra vez. Es un resumen también de la segunda edad.

Por último, ‘De los anillos de poder y la tercera edad’ habla de forma resumida del origen de los anillos y del fin de la historia que la mayor obra de Tolkien trata en ‘El Señor de los Anillos’

Todo eso es el Silmarillion, un libro muy hermoso lleno de narraciones de proezas, de traiciones, de nobles y necios, incluso de historias de amor, pero también de una gran lección: el poder es necesario, pero no lo es todo, y este al final terminará volviendo su propósito al Creador.

 

El Retorno del Rey resumen

El Retorno del Rey

(Libro 5)

1. Minas Tirith

Después de un largo y veloz camino, Gandalf y Pippin llegan a la gran ciudad de Minas Tirith de mañana temprano y tienen una audiencia con Denethor, el Señor y Senescal de Gondor, el padre de Boromir y Faramir. Denethor es un hombre de gran poder y linaje, y puede adivinar mucho más de lo que las palabras que uno ha dicho esconden. Pippin le habla sobre su viaje, y sobre Boromir. Pippin presta juramento de fidelidad al Senescal de Gondor. Gandalf marcha a una reunión para enterarse de las últimas noticias, y Pippin sale a explorar la ciudad. Se encuentra con Beregond, soldado de la guardia de la ciudad que ha sido enviado para acompañarlo y ayudarle durante algún tiempo. Hablan sobre Gondor y sus costumbres, del viaje de Pippin y las tierras distantes que habia visto, y de la guerra que esta a punto de comenzar y en que Gondor parece no tener esperanza. Despues, cuando Beregond debe volver a su puesto, Pippin busca a su hijo, Bergil, y juntos van a las puertas de la ciudad para ver los ejércitos de Gondor que vienen a defenderla. Por la tarde Pippin vuelve a su habitación, al igual que Gandalf que parece angustiado y preocupado.

2. El Paso de la Compañía Gris

Poco después de la salida de Gandalf, la compañía del rey Théoden se encuentra un grupo de Montaraces del Norte que se unen a ellos; son el pariente de Aragorn, acompañado por Elladan y Elrohir, los hijos de Elrond. Montan juntos hacia el Abismo de Helm, donde Aragorn usa la palantir y se muestra a Sauron. Decide ir tan rápidamente como es posible a Gondor. Por eso tomará el Sendero de los Muertos acompañado por Legolas, Gimli, los hijos de Elrond y los Dúnedain. Théoden ( que toma a Merry como su escudero) escogerá un camino más largo y tardará varios días en organizarlo todo; entretanto Aragorn y su compañía montan hacia Edoras y Sagrario en un camino directo. Allí Eowyn intenta persuadirlos de su idea o que la dejen ir con ellos, pero Aragorn no lo permite. La mañana siguiente la compañía marcha a traves del Sendero de los Muertos: un tipo de tunel que lleva al otro lado de las montañas sur de Rohan. Los muertos son los restos de personas de antaño que no cumplieron el juramento de Isildur, y este los maldijo a no encontrar paz hasta que el juramento se cumpliera. Ahora Aragorn, heredero de Isildur, los convoca para ayudarlo en la guerra y cumplir así su juramento. La compañía, seguida por una gran horda de muertos, marcha al este, hacia Pelargir.

3. El Acantonamiento de Rohan

Entretanto Théoden y su ejercito montan hacia Sagrario, donde el resto del ejército de Rohan está acampado. Eowyn los espera allí y les dice que Aragorn se ha ido por el Sendero de los Muertos; poco conocido por los Rohirrim; sólo saben unas leyendas aterradoras, y están seguros de que no volverán a ver a Aragorn. Un jinete de Gondor llega al campamento con palabras de Denethor sobre la inminente batalla en Minas Tirith, y pidiendo a los Rohirrim (quienes han sido aliados de Gondor durante siglos) su ayuda. Théoden se prepara para partir al día siguiente y decide ir abiertamente por la llanura. Decide que Merry permanezca en Edoras, donde Eowyn llevará a la población hasta el retorno del rey. Un jinete joven llamado Dernhelm ofrece en secreto a Merry llevarlo en su caballo a Gondor, y este acepta la oferta alegremente.

4. El Sitio de Gondor

La mañana siguiente, cuando la Oscuridad ya había cubierto el cielo, Gandalf lleva a Pippin con Denethor, y recibe el uniforme de la Torre. Después se encuentra con Beregond y charlan durante algún tiempo en las murallas de la ciudad. Esa misma tarde llega Faramir a Minas Tirith, escapando del Nâzgul alado que estaba amenazándolo junto a unos pocos compañeros. Pippin acompaña a Gandalf y a Faramir a una reunión con Denethor. Faramir informa sobre los eventos en la frontera, y sobre su reunión con Frodo. Denethor está disgustado con sus acciones, y preferiría tener el Anillo en la ciudad. Al día siguiente Faramir deja la ciudad de nuevo para ayudar en la defensa del Anduin. Los defensores no pueden resistir el ataque del enemigo y los sobrevivientes más tarde se retiran hacia la ciudad, capturada por los enemigos. Faramir llega el último, herido por un dardo envenenado. El gran número de enemigos, llevados por el Capitán de los Espectros, llegan a Minas Tirith y empiezan su sitio: excavan trincheras de fuego y preparan grandes artefactos de guerra. Denethor se derrumba al ver a Faramir mortalmente herido, y abandona toda esperanza para defender la ciudad. Se retira a la casa de los reyes para incenerarse junto con su hijo. Libra a Pippin de sus servicio, y este va en busca de Gandalf para impedir a Denethor cometer una locura. Entretanto los enemigos atacan las puertas de la ciudad, consiguiendo romperla después de varios intentos. El Señor de los Nâzgul se enfrenta con Gandalf; en ese mismo momento los cuernos de los Rohirrim se oyen en la distancia.

5. La Cabalgata de los Rohirrim

El ejército de Rohan marcha rápidamente hacia Gondor durante cuatro días. Una noche Merry escucha a Théoden y Eomer hablar con Ghan-buri-Ghan, jefe de los Hombres Salvajes de los bosques cercanos. Orcos parecen haber tomado el camino hacia Minas Tirith, y Ghan les muestra un camino abandonado y desconocido a través del bosque. Así llegan al campo de Gondor, cuando todos los enemigos están ocupados asaltando las murallas de la ciudad. Cuando los ejércitos de Mordor están atacando las puertas, Théoden da una señal con su cuerno y los Rohirrim comienzan el ataque.

6. La Batalla de los Campos del Pelennor

En el primer ataque, Théoden mata al jefe de los sureños. Entonces el Capitán de los Espectros monta en su criatura alada y desciende cerca de Théoden; su caballo, encabritado por el miedo, cae y aplasta al rey. Sólo Eowyn, oculta como Dernhelm, está a su lado en ese momento junto con Merry. El valor despierta finalmente y ataca al Espectro por la espalda, y Eowyn, con sus últimas fuerzas, mata al Rey de los Espectros. Antes de que Théoden, agonizante, diga adiós a Merry, saluda a Eomer como nuevo rey. Los defensores restantes de Minas Tirith van en ayuda de los rohirrim. El Príncipe Imrahil se encuentra a los hombres que llevan a Théoden y a Eowyn, y avisan de que ella todavía está viva, y la envían a los sanadores. Las fuerzas de Rohan y Gondor están perdiendo la batalla contra los grandes ejércitos del Enemigo. Entonces una flota de naves de vela de Umbar llegan por el Anduin, y para sorpresa de los asaltadores, los barcos no están llevados por Corsarios, enemigos de Gondor; sino por Aragorn y su compañía, así como el ejército de Gondor del sur. Ahora la batalla se vuelve a favor del Oeste, y a finales del día ningún enemigo permanece vivo en el campo.

7. La Pira de Denethor

Pippin encuentra a Gandalf y lo lleva a la Casa de los Reyes para impedir a Denethor quemar a su hijo Faramir vivo. Allí encuentran a Beregond (que Pippin había advertido de la locura de Denethor). Gandalf intenta convencer a Denethor de que la hora y la manera de la muerte de uno no se pueden escoger, y que su deber es llevar la defensa de la ciudad. Pero Denethor cree firmemente que el poderío de Mordor es ahora demasiado grande y todo está perdido. Beregond le impide matar a Faramir, entonces Denethor agarra una antorcha y la tira en el montón de madera preparado allí, incinerándose. Parece que un palantir, guardado en la Torre Blanca en secreto, era el origen de su locura, porque había mirado a menudo en él y había visto la magnitud de los ejércitos de Mordor. Entonces llevan a Faramir a las Casas de Curación, aunque no se sabe si alguna vez despertará de nuevo.

8. Las Casas de Curación

Merry, totalmente exhausto, siguió a los portadores del cuerpo de Théoden; pero fue apartado y se encuentra finalmente con Pippin que lo lleva a las Casas de Curación. Allí Gandalf oye a una mujer vieja una leyenda que cuenta que las manos de un rey son las manos de un sanador; y va en busca de Aragorn que todavía podría tener esa habilidad. Aragorn decide no mostrar su majestad hasta que la guerra con Mordor haya terminado, pero ane todo debe ayudar a los heridos. Primero cuida de Faramir, Eowyn y Merry. Faramir fue alcanzado por una flecha envenenada, y ahora es afectado por la “respiración negra” del Nâzgul; y Eowyn y Merry estaban entrando en la oscuridad después de enfrentarse con el Espectro. Aragorn los sana con una hierba llamada athelas, y se despiertan, aunque todavía tendrán que descansar durante varios días.

9. La Última Deliberación

A la mañana siguiente, Legolas y Gimli entran en la ciudad y se encuentran con el Príncipe Imrahil; entonces visitan a Merry y Pippin en las Casas de Curacion. Hablan sobre el paso del Sendero de los Muertos: cómo marcharon durante varios días, y Aragorn llamó a los muertos para luchar junto a él; cómo capturaron la flota de Umbar en Pelargir, y cómo navegaron por el Anduin para unirse a la batalla de los campos del Pelennor. Entre tanto, hay una reunión de los capitanes: Gandalf, Aragorn, Imrahil, Eomer, y los hijos de Elrond. Gandalf presenta su plan para marchar hacia la Puerta Negra de Mordor: como para desafiar en una batalla a Sauron; según esto, vaciaría Mordor y volvería toda su atención hacia ellos; esto aumentaría las oportunidades de Frodo para localizar Orodruin y destruir el Anillo. El plan se acepta, y un ejército de siete mil hombres parte hacia allí.

10. La Puerta Negra se Abre

El ejército marcha hacia las Puertas de Mordor, y los heraldos proclaman la venida del Rey y desafían a las fuerzas de Mordor. Algunos hombres quedan como guardia en la Encrucijada, y otros retroceden asustados. Nadie contesta al desafío, salvo un pequeño ejército de orcos y gente del Este que derrotan fácilmente. A distancia de la Puerta, el ejército desafía de nuevo a Sauron para salir y enmendar sus acciones. Entonces llega un embajador de Mordor, la Boca de Sauron, un hombre que había entrado al servicio de Sauron y se había hecho el Lugarteniente de la Torre Oscura y un hechicero poderoso. La Boca declara que un espía fue capturado (y muestra el vestido de Frodo) y los Capitanes del Oeste deben rendirse a las demandas territoriales de Sauron. Gandalf se niega a los términos, pero toma los artículos de Frodo; entonces la embajada asustada, retrocede hacia la Puerta. Finalmente Sauron suelta su trampa: las Puertas se abren y un ejército sale fuera. Pippin mata un gran troll, pero se cae inconsciente.

El Retorno del Rey

(Libro 6)

1. La Torre de Cirith Ungol

Sam decide rescatar a Frodo, y debe encontrar una manera de entrar en la torre donde Frodo está prisionero. Oye sonidos de lucha en la torre. Dos orcos son matados; al parecer los dos grupos de orcos están luchando por la posesión de Frodo. La entrada principal a la Torre es defendida por los Dos Centinelas, estatuas horribles llenas de gran malicia que no dejan pasar al enemigo. Sam sostiene el frasco de Galadriel, tiene éxito y atraviesa la puerta. Casi todos los orcos se han matado luchando. Un orco pequeño se encuentra con Sam en una escalera y sale corriendo lejos de miedo. Sam lo sigue, y escucha una conversación entre el orco y Shagrat que (aunque herido) parece haber sobrevivido a la lucha. Los dos orcos empiezan a reñir, y Snaga, el orco pequeño, escapa; Shagrat corre fuera para conseguir ayuda. Sam busca a Frodo y empieza a cantar; oye una contestación a su canción, seguida por la voz de Snaga. Frodo estaba prisionero en la cámara más alta, accesible sólo por una escalera. Sam sube y ataca a Snaga que cae por la escalera. Entonces Sam y Frodo se preparan para partir; Sam trae algunas ropas de orcos para Frodo (que le despojaron de las suyas). Usando el frasco, pasan a los Centinelas de nuevo, pero las criaturas lanzan un lamento horrible, contestado por un Nâzgul.

2. El País de la Sombra

Sam y Frodo evitan los caminos abiertos y viajan al norte durante unos días. Tienen problemas por la falta de comida y bebida, y el Anillo está volviéndose cada vez más pesado para Frodo. Al pasar por una llanura ven los ejércitos de Sauron, y Frodo piensa intentar cruzarlo por donde es más estrecho. Ocultos detrás de un arbusto, oyen una conversación entre dos orcos y descubren que Gollum todavía está siguiéndolos; Sam le ve olisqueando. La llanura está plagada de orcos, y los hobbits no tienen ninguna opción, pero para seguir el camino a lo largo del Morgai deben pasar por ahí. Allí son alcanzados por un grupo de orcos pequeño que creen que son desertores, y les obligan a que se unan a la compañía. Por suerte, cuando el ejército se acerca a la entrada de Udûn, la confusión y las disputas entre las compañías de orcos, permiten a los hobbits escapar inadvertidos.

3. El Monte del Destino

Los hobbits siguen un camino de orcos durante varios días, viajando siempre hacia el Monte del Destino. Así consiguen ir más rápido que por el yermo, lleno de piedras y hondonadas. Al final tienen que dejar el camino y giran directamente hacia el Monte. Para aliviar la jornada, dejan atrás todas las ropas que probablemente no necesitarán más. Localizan Orodruin dos días más tarde. Al día siguiente deben ascender el Monte, pero Sam tiene que llevar Frodo que (atormentado por la carga creciente del Anillo) está completamente exhausto. Cerca de la cima son atacados por Gollum, también él está debilitado por el hambre y Frodo escapa hacia el Sammath Naur, las Cámaras de Fuego. Gollum pide a Sam (todavía armado con Dardo) misericordia, y Sam le deja ir. En las Cámaras, sin embargo, Frodo es superado finalmente por el poder del Anillo y decide quedárselo. Gollum se arrastra y lo ataca de nuevo mordiéndole el dedo donde tenía el Anillo; entonces, con la alegría de haber recuperado su Precioso, pierde el equilibrio y cae por la grieta. Frodo y Sam salen y ven cómo el reino de Sauron se derrumba.

4. El Campo de Cormallen

En la batalla de los Capitanes del Oeste y los ejércitos de Mordor se unen por las Águilas, llevadas por Gwaihir su señor. En ese mismo momento el Anillo entra en el fuego de Orodruin: la Puerta Negra se derrumba, el espíritu de Sauron se destruye, y las fuerzas de Mordor, privadas del Poder que los controló, caen y muchos corren lejos o ruegan misericordia. Gwaihir, acompañado por otras dos águilas, lleva a Gandalf hacia el monte del Destino, donde rescatan a Frodo y a Sam. Los dos hobbits despiertan varios días después y son honrados por el ejército del Oeste en el campo de Cormallen en Ithilien. Se quedan en Ithilien durante varios días felices e intercambian historias de sus aventuras con sus amigos, hasta que por fin el ejército entero aborda las naves y elevan las velas en dirección a Gondor.

5. El Senescal y el Rey

Entretanto Éowyn y Faramir todavía están en las Casas de Curación recuperándose de sus heridas. Éowyn es infeliz porque debe pasarse su tiempo ociosa, y deseaba una muerte gloriosa en batalla (también deseó el amor de Aragorn, pero no recibió nada más que su piedad y entendiendo). Se encuentra con Faramir (quen, a pesar de ser fuerte y valeroso, está esperando ser curado pacientemente). Las Águilas traen noticias de victoria. Faramir y Éowyn se pasan mucho tiempo juntos. Al final se enamoran curandose así Éowyn sus sentimientos heridos. El ejército vuelve a la Ciudad y Aragorn se corona como Rey Elessar. Declara que a Faramir le será dado Ithilien como un principado, y él y su heredero seguirán siendo Senescales. Los compañeros pasan muchos días en Minas Tirith, y parece que Aragorn todavía está esperando algo. Un día él y Gandalf ascienden por un camino y allí, en un viejo santuario de los reyes, encuentran un retoño del Árbol Blanco que es plantado en la corte del rey. Unos días después, una gran compañía de elfos llega del Norte, incluso Galadriel, Elrond, y Arwen. Elrond da a Aragorn el Cetro de Annúminas, y Aragorn se casa con Arwen en el día del solsticio de verano.

6. Numerosas Separaciones

Arwen da permiso de Frodo para ir a los Puertos Grises en lugar de ella, ya que para casarse con Aragorn ella escogió ser mortal. Éomer y Gimli hablan de la belleza de Galadriel. Por fin una gran compañía parte de Minas Tirith y lleva el cuerpo de Rey Théoden a Rohan. Después del entierro, Éomer anuncia la boda de Faramir y Éowyn. Entonces van a Isengard, y allí se encuentran con Bárbol. Gimli y Legolas visitan las Cavernas de Aglarond en el Abismo de Helm y el bosque de Fangorn, y parte de la compañía se vuelve hacia sus casas en el Norte. Aragorn un poco más tarde los deja también y se vuelve a Minas Tirith. El resto de la compañía da alcance a Saruman (que está vagabundeando como un mendigo, acompañado por Gríma). La gente de Lórien parten de la compañía en Eregion, cerca de las puertas de Moria. Ahora los viajeros se vuelven hacia Rivendel, y allí los hobbits se encuentran con Bilbo y pasan muchos días con él. Finalmente deciden volver a casa, y para su alegría, Gandalf decide también ir con ellos, por lo menos hasta Bree.

7. Rumbo a Casa

A Frodo le duele de nuevo su hombro, y es que hace un año que le hirieron los Nâzgul. Después de unos días, llegan a Bree. Son recibiddos calurosamente por el viejo Mantecona, y hablan durante mucho tiempo con él sobre sus aventuras. Cebadilla menciona que el negocio ha sido una pena, con muchos extraños y criaturas malvadas acechándole; y se alegra de oír las noticias de que el Rey ha vuelto. Cebadilla les muestra a Bill, que había vuelto a Bree, y se lo devuelve a Sam. La compañía se queda en la posada durante dos noches, y después salen hacia la Comarca. Gandalf deja a los hobbits, porque piensa visitar a Tom Bombadil; y aconseja a los hobbits que se den prisa.

8. El Saneamiento de La Comarca

Los cuatro hobbits llegan a la Comarca, y la encuentran un tanto cambiada: el Puente del Brandivino está defendido por varios portones que les niegan la entrada. Parece que Lotho Baggins ha tomado el mando de la Comarca, se ha hecho llamar “el Jefe” y ha creado numerosas reglas injustas. La Comarca está llena de rufianes, muchos de ellos son Isengardos que han destruido la belleza de la zona. Los viajeros fuerzan la entrada (contra las Reglas) y pasan una noche en la casa de unos amigos hobbits. Al día siguiente encuentran un grupo de oficiales en Los Ranales y un grupo de rufianes en Hobbiton, pero ninguno los arrestan y huyen sorprendidos y asustados al encontrarse cuatro intrépido y bien armados hobbits. Los hobbits, con la ayuda del Granjero Coto, se levantan contra los opresores: primero un grupo pequeño de rufianes intentan sofocar la rebelión, pero son derrotados por los hobbits. Pippin trae un gran número de Tuks y juntos se enfrentan al siguiente ataque de los rufianes. Entonces un grupo de hobbits, llevados por Frodo y sus amigos, va a Bolsón Cerrado para encontrar a Lotho. En cambio encuentran a Saruman que ha sido el organizador de todo el problema; ellos le dicen que salga, y Lengua de Serpiente (que parece haber asesinado a Lotho por orden de Saruman) en ira y desesperado lo apuñala y sale corriendo. Tre hobbits disparan sus arcos y matan a Gríma. Esto es el final de la Guerra del Anillo.

9. Los Puertos Grises

Estos eventos turbulentos son seguidos por un año espléndido, próspero y feliz. La Comarca entera repara los daños hechos por los rufianes de Saruman. Sam recuerda el regalo de Galadriel y descubre que la caja contiene un polvo extraño y una sola semilla de color plata. Esparce el polvo para plantar árboles donde habían sido talados por los rufianes, y planta la semilla color plata en el Campo de la Fiesta en Hobbiton, donde crecerá un bonito mallorn. Sam se casa Rosa Coto; Frodo hace que Sam y Rosa se muden a Bolsón Cerrado para vivir con él. Al año siguiente, nace su primera hija, Elanor. Frodo vuelve a dolerse de sus heridas. En septiembre, como el cumpleaños de Bilbo está acercándose, Frodo y Sam parten de nuevo hacia Rivendel. En los bosques de la Comarca se encuentran un gran número de elfos, incluso Elrond y Galadriel,; Bilbo también está entre ellos. Finalmente Sam comprende que Frodo piensa ir a los Puertos Grises, pasar por encima del Mar con los elfos y Bilbo. En los Puertos, Círdan el Guardián de las Naves, y Gandalf los esperan. Gandalf, también abordará la nave. Él ha traído a Pippin y Merry para que Sam no vuelva solo a casa. Así la nave élfica deja Tierra Media; y los tres hobbits vuelven a la Comarca.

Las Dos Torres resumen

Las Dos Torres

(Libro 3)

1. La Partida de Boromir

Aragorn sigue el camino de Frodo hasta la cima de Amon Hen; allí oye el sonido del cuerno de Boromir en medio de los gritos de muchos orcos, y corre para ayudar a Boromir. Llega demasiado tarde: Boromir se está muriendo, y en sus últimas palabras le dice a Aragorn lo sucedido con Frodo y que los orcos han cogido a los otros hobbits como prisioneros. Gimli y Legolas vuelven poco después, y juntos llevan el cuerpo de Boromir a una barca dejando que vaya rio abajo.
Descubren que un barco y el equipaje de Sam han desaparecido, y deducen que Frodo y Sam deben de haber cruzado el rió en dirección a Mordor mientras todos los demás estaban buscando Frodo. Deciden no seguirlos ya que quizá ahora se encuentren demasiado lejos. Aragorn decide seguir a los orcos e intentar rescatar a Merry y a Pippin. Empiezan la persecución enseguida y a gran velocidad, ya que los orcos les han ganado una ventaja de varias horas.

2. Los Jinetes de Rohan

Aragorn, Gimli y Legolas continúan su persecución durante tres días corriendo a gran velocidad a través de la tierra de Rohan, pero parece que los orcos apenas descansan, y su ventaja aumenta cada vez más. Al cuarto día se encuentran una compañía de Rohirrim, los Hombres de Rohan, dirigidos por Éomer, el Tercer Mariscal de Rohan y sobrino de Théoden, el Rey de Rohan. Aragorn les explica el propósito de su caza y Éomer les dice que mataron a esos orcos dos días antes, pero que no encontraron ningún hobbit entre los cadáveres. Intercambian algunas noticias y Éomer queda impresionado cuando Aragorn le habla del trayecto recorrido y con la rapidez con que se desplazan. Les da permiso para viajar a través de Rohan, y les da caballos de repuesto.

Aragorn, Gimli y Legolas continúan su camino y alcanzan el sitio de la batalla, cerca de los limites del gran bosque de Fangorn. No encuentran ningún rastro de los hobbits. Esa noche un hombre viejo aparece (y desaparece rápidamente) cerca de su campamento, y sus caballos huyen; sospechan que el hombre podría ser el mago Saruman.

3. Los Uruk-Hai

Entretanto Pippin y Merry siguen apresados por los orcos. Estos tienen órdenes de no matar a los cautivos. Durante algún tiempo, los orcos los llevan a cuestas, pero luego son obligados a correr, con la única ayuda de un extraño licor que los fortalece durante algún tiempo. La banda de los orcos está compuesta por tipos diferentes: un pequeño grupo de las Montañas Nubladas, algunos orcos de Mordor (dirigidos por Grishnakh) y los grandes Uruk-hai de Isengard, dirigidos por un capitan llamado Uglúk. Empiezan las discusiones cuando hablan sobre dónde se debe llevar a los prisioneros, y la palabra de Uglúk prevalece y continúan el viaje hacia Isengard.

Por la tarde, cerca de Fangorn, son rodeados por un grupo de Jinetes de Rohan. Los Jinetes lanzan ataques ligeros y esperan al alba antes del ataque final. Por la noche, Grishnakh va a donde estaban los hobbits para encontrar el Anillo y quedárselo él. Los coge e intenta escapar con ellos, pero es descubierto y matado por los Jinetes. Los hobbits se arrastran inadvertidos hacia bosque. Al alba los Jinetes atacan el campamento orco y mueren todos en la batalla.

4. Barbol

Merry y Pippin continúan adentrándose en el bosque, y pronto se encuentran con Barbol el Ent. Los ents son criaturas extrañas, altas y muy viejas cuya apariencia se parece a los árboles. Hablan sobre muchas cosas: los hobbits le dicen a Barbol los percances de su viaje, y este les habla sobre los Ents, su historia y el Bosque de Fangorn. Los ents están amenazados por Saruman cuyos orcos están destruyendo el bosque y talando árboles innecesariamente. Barbol siente que ya es hora de hacer algo al respecto, y los ents se reúnen en la Cámara de los Ents, donde debaten este problema. Puesto que los ents no son criaturas apresuradas, la asamblea dura dos días y dos noches, pero al final deciden atacar Isengard. Barbol se lleva a los hobbits en su marcha, y muchos ents se unen a ellos.

5. El Caballero Blanco

Aragorn, Legolas y Gimli investigan el lugar de la batalla a la mañana siguiente, y encuentran una hoja de mallorn y algunas migas de lembas. Con esta evidencia de la presencia de los hobbits, continúan su búsqueda en el bosque de Fangorn y alcanzan la colina donde los hobbits se habían encontrado a Barbol. Entonces se encuentran a un hombre viejo que creen al principio que es Saruman, pero en realidad es Gandalf que ha derrotado al Balrog y ha vuelto ahora más poderoso que nunca, vistiendo una túnica blanca.

Gandalf les cuenta algunas noticias, particularmente que los hobbits se encontraron a Barbol y que los ents están marchando hacia Isengard; les aconseja ir a Rohan y ayudar en la guerra que se está fraguando allí. Llama a su caballo, Sombragrís, también vienen con él los caballos de Aragorn y Legolas encontrados la noche anterior después de haber huido de pánico. Gandalf y los tres compañeros montan en dirección a Edoras, la corte de Théoden el Rey de Rohan.

6. El Rey del Castillo Dorado

En Meduseld, el castillo de rey Theoden, no son bien recibidos, y se les exige dejar sus armas fuera antes de ver al rey. Théoden está bajo la influencia de su consejero Gríma (también llamado Lengua de Serpiente) quien lo ha convencido de que Gandalf siempre es una señal de problemas, y no debe ser bienvenido. Gandalf impone silencio a Lengua de Serpiente con un hechizo de relámpago, y lleva al rey fuera, al aire fresco y a la luz del día. Aquí Théoden comprende que las venenosas palabras de Gríma le hacían sentirse más viejo y más débil de lo que realmente era, y abre su corazón al consejo de Gandalf .

Prepara a los Rohirrim para partir enseguida al oeste, hacia Isengard, pasando primero por el Abismo de Helm. Lengua de Serpiente se opone a esto, pero Gandalf lo revela como el espía de Saruman; Théoden le da la opción de unirse a la guerra o irse para siempre, y Gríma se va a caballo. Entonces el rey les da regalos a los compañeros: permite a Gandalf montar a Sombragrís y da una armadura excelente a Aragorn, Legolas y Gimli. Finalmente el rey marcha hacia la batalla, y Éowyn, la hermana de Éomer, queda para gobernar al resto de las personas de Rohan en la ausencia del rey.

7. El Abismo de Helm

Gandalf se va hacia Isengard a más velocidad que el resto del ejército del rey, que se dirige al Abismo de Helm, una fortaleza en las montanas. Allí, en la torre de Cuernavilla, la morada de Erkenbrand, el amo del Folde Este, varios Rohirrim de esa región ya habían buscado refugio. El rey entra en el Abismo de Helm y se prepara para la defensa. Son atacados por un gran ejército de orcos y dunlendinos, y a pesar del valor de los defensores, estos deben retirarse a Cuernavilla y sus cuevas.

Al alba del día siguiente, el rey de los Rohirrim ataca con firmeza y los orcos desanimados huyen ante él. Al mismo tiempo Gandalf aparece, así como Erkenbrand y su ejercito; los orcos son rodeados y se pierden en un bosque que aparece de repente. Es un bosque de Ucornos (ents en estado arbóreo), y ningún orco sale vivo de él.

8. El Camino de Isengard

Gandalf, Aragorn, Gimli, Legolas, Théoden, Éomer, y una parte del ejército de los Rohirrim parten hacia Isengard. Gimli le habla a Legolas sobre la belleza de las Cavernas de Aglarond, y deciden que algún día volverán juntos y verán ambos el Bosque de Fangorn y las Cavernas de Aglarond. La compañía viaja a través del bosque de los ents y pasan por un gran montículo de tierra donde se enterraron los Rohirrim que cayeron en las batallas cercanas. Por la noche ven una gran sombra que vuela hacia Isengard.

Finalmente alcanzan el Anillo de Isengard, donde Saruman tenía su morada desde hacía largo tiempo, convirtiéndola en una gran fortaleza; pero ahora ha sido derrotado por los ents. En las puertas encuentran a Merry y Pippin, disfrutando de una gran comilona con vino y tabaco de pipa. Estos dirigen a Gandalf y a Théoden hacia la pared norte, donde pueden encontrar a Barbol.

9. Restos y Despojos

Entretanto Aragorn, Legolas y Gimli se quedan con los dos hobbits que les cuentan sus aventuras desde la ruptura de la Comunidad del Anillo: el viaje con los orcos, la reunión con Barbol y el ataque de los ents a Isengard. A los ents no le afectan apenas las flechas o hachas, y gracias a eso han destrozado las puertas y muros de Isengard; pero les resulta imposible dañar la torre de Orthanc, así que Saruman está encerrado en la torre. Los Ucornos han formado un bosque alrededor de Isengard, donde todos los orcos que huyen de Isengard son atrapados allí. Los ents han construido diques y han excavado trincheras, y han dirigido el agua del rió Isen hacia Isengard, donde han inundado las cuevas subterráneas y sofocado los fuegos de Saruman. Merry y Pippin siguen contando que Gandalf llegó allí a pedir ayuda (del bosque que apareció después de la batalla del Abismo de Helm) y Lengua de Serpiente llegó más tarde y pretendió pasar por el mensajero de Théoden. Barbol, a quien Gandalf había advertido sobre Gríma, le dio la opción de entrar en Orthanc o esperar a la llegada de Théoden, pero este vadeó los charcos y las lagunas y entró en la torre.

10. La Voz de Saruman

Gandalf, Théoden, Éomer, Aragorn, Gimli y Legolas llegan hasta los escalones de Orthanc para hablar con Saruman, mientras los otros esperan un poco más alejados. Saruman tiene una voz dulce e hipnótica que puede influir a muchos fácilmente. Se dirige a Théoden primero y propone paz y alianza entre Isengard y Rohan prometiendo grandes beneficios. Su voz encanta a los Jinetes, y parece que convence a Théoden también, pero entonces este se niega y Saruman monta en cólera pero consigue calmarse. Entonces Saruman habla con Gandalf e intenta convencerlo de unirse y usar su poder y sabiduría para gobernar las tierras. Gandalf se ríe de esto y entonces le da una ultima oportunidad a Saruman para bajar y ayudarlos en su causa, o permanecer cerrado con llave en Orthanc. Saruman rechaza esta oferta, y Gandalf da por finalizada la conversación y lo expulsa de la orden de los Istari.

Un globo de cristal lanzado por Gríma cae desde una de las ventana. Gandalf lo toma e indica que podría ser un objeto de gran importancia. La compañía dice adiós a Barbol (que promete que los ents guardarán Orthanc e impedirán a Saruman escapar) y se prepara para partir.

11. El Palantir

La compañía decide volver a Edoras. En una de las acampadas, Pippin siente curiosidad sobre la esfera de cristal que había recogido; y por la noche cuando todos duermen, la toma de debajo del brazo de Gandalf. No puede resistirse, y cuando piensa que ya está lejos, mira la bola, y al rato cae coltando un grito.

Gandalf le pregunta lo que ha visto y hecho mientras miraba en la piedra: ha visto la Torre Oscura, y fue interrogado por un siervo de Sauron. El siervo creyó que la piedra todavía estaba en Orthanc, y que el hobbit era el prisionero de Saruman, y sólo le dejó un recado a Pippin: decirle a Saruman que entregara al prisionero a Mordor. La piedra resulta ser un palantir, una de las siete piedras usadas por los reyes antiguos que utilizaban para comunicarse con los lugares lejanos, así Saruman podía hablar con el Señor Oscuro. Una sombra pasa encima del campamento: es uno de los Espectros del Anillo que está montado ahora en una criatura alada horrible, y parece dirigirse a Isengard. Gandalf decide adelantarse a los otros partiendo inmediatamente con Pippin montados en Sombragrís en dirección a Minas Tirith tan rápido como sea posible.

La Comunidad del Anillo (Libro 2) resumen

La Comunidad del Anillo

(Libro 2)
 
1. Muchas Reuniones

Frodo despierta en Rivendel, donde ha sido cuidado durante tres días por el propio Elrond, y su brazo está ahora casi curado. Gandalf también está allí y le explica brevemente lo que ha sucedido. Una gran fiesta se celebra en conmemoración de la victoria del Vado del Bruinen, y los cuatro hobbits son los invitados de honor. Frodo ve muchas caras nuevas: Elrond, su hija Arwen, y Glóin, uno de los doce enanos que habían acompañado a Bilbo en su gran viaje. Se lleva una grata sorpresa cuando se encuentra allí con Bilbo que ha vivido en Rivendel desde que dejara La Comarca. Entonces mientras los Elfos cantan y escuchan los cuentos, él y Frodo hablan durante mucho tiempo de sus aventuras.

2. El Concilio de Elrond

Se celebra un gran concilio en Rivendel en el cual se debe decidir qué hacer para impedir que Sauron encuentre el Anillo y domine el mundo. En este Concilio están Elrond, Gandalf, Frodo, Bilbo, Glóin, Glorfindel, Aragorn, muchos Elfos de Rivendel, así como viajeros del extranjero, como Legolas, hijo de Thranduil Rey de los Elfos de Bosque Negro, y Boromir, hijo de Denethor el Senescal de Gondor.

Glóin dice que varios mensajeros de Mordor han hablado con los Enanos y han buscado información sobre Bilbo y su Anillo. Entonces se cuenta la historia del Anillo, desde su forja hasta las aventuras de Bilbo y Frodo. Gandalf explica los problemas que tuvo en el verano, cuando fue hecho prisionero por Saruman el Blanco; antes sabio jefe de los Istari, y ahora una marioneta de Sauron.

El Concilio concluye que el Anillo no puede ser usado por nadie excepto por Sauron, ni puede guardarse para siempre; por ello, debe destruirse en los fuegos del Monte del Destino. Al final, Frodo decide aceptar esta tarea (asombrándose de sus propias palabras), y Elrond lo aprueba.

3. El Anillo va hacia el Sur

Se mandan muchos exploradores desde Rivendel a todas las direcciones para buscar noticias de cualquier sirviente del Enemigo, y vuelven aproximadamente dos meses después sin haber descubierto ninguna noticia importante. Elrond escoge a los compañeros de Frodo; y la Comunidad del Anillo queda formada por Frodo, Sam, Gandalf, Aragorn (Trancos), Legolas, Gimli, Boromir, Merry y Pippin. Bilbo regala su espada, Dardo, y su cota de mithril a Frodo. La Comunidad parte hacia el sur, viajando al oeste de las Montanas Nubladas durante muchos días, principalmente bajo la oscuridad de la noche. Observan que muchos cuervos y halcones vuelan sobre ellos, y piensan que los pájaros podrían ser espías del Enemigo. La compañía intenta cruzar las Montanas Nubladas a través del Paso del Caradhras, pero parece que la montaña los odia: una gran tormenta y avalanchas de nieve les obligan a retroceder, para no morir congelados.

4. Un viaje en la oscuridad

La única manera para la Comunidad de alcanzar el otro lado de las Montañas, es atravesar las minas de Moria, o Khazad-dûm que antiguamente era un reino espléndido de Enanos, pero que ahora está desolado y es conocido como un lugar terrible. La compañía es atacada por Huargos, grandes lobos al servicio de Sauron, y aunque tienen éxito en su primer ataque, parece que el viaje a través de Moria es ahora la única solución para evitar ser sorprendidos por los lobos otra noche. Encuentran las Puertas de Moria y Gandalf descubre la contraseña que las abre. Tan pronto entran, unos tentáculos de una criatura desconocida indudablemente maligna, se arrastran fuera de la laguna, y casi consigue arrastrar a Frodo a sus profundidades. Al escapar, la compañía entra rápidamente y descubren que las Puertas han sido creadas para abrir desde fuera. Viajan a través de la oscuridad de las Minas durante dos días, y Frodo frecuentemente cree oír pasos distantes que los siguen. En la mañana del tercer día alcanzan la tumba de Balin.

5. El Puente de Khazad-Dûm

Gandalf encuentra un libro y lee las crónicas durante algún tiempo; también descubre entre otras cosas, la situación de la tumba dentro de Moria. Sin embargo, cuando piensan volver de nuevo fuera de la habitación, son atacados por un gran número de Orcos acompañados por Trolls. Se defienden valientemente en la cámara de la tumba, y durante algún tiempo detienen los ataques hasta que consiguen escapar a través de la otra puerta fuera de la tumba. Gandalf intenta cerrar la puerta con un hechizo; pero algo se le opone; al parecer hay un antagonista muy fuerte, y bajo su presión, la puerta se rompe y se derrumba la cámara. Esto bloquea el pasaje y libra a la compañía durante algún tiempo de la persecución. Siguen descendiendo y alcanzan el Primer nivel, debajo de las Puertas. Aquí los Orcos han preparado una trampa de fuego. Pero todavía hay una manera de salir: atravesar el Puente de Durin que pasa sobre un gran abismo, que se hizo como una defensa para los antiguos enanos. Los Trolls traen tablas de piedra para cruzar su barrera de fuego, y antes de que la Comunidad piense en cruzar el puente, un Balrog aparece: una ardiente criatura del mundo antiguo que los enanos despertaron con sus excavaciones. Gandalf lucha con él en el puente; al final el mago y el Balrog caen en al abismo mientras el puente se rompe. El resto de la Comunidad corre fuera de Moria.

6. Lothlórien

Gimli y Frodo visitan el Lago Espejo. Entonces la compañía continúa su marcha, y Aragorn atiende las heridas de Frodo y Sam. Entran en el bosque de Lórien, y cruzan el río Nimrodel. Son detenidos por tres guardias Elfos de Lothlórien que les permiten dormir en sus flets (talan). Esto les protege de los orcos y de los curiosos ojos de Gollum. Puesto que los mensajes de Elrond ya han llegado a Lórien, la Compañía se dirige a Caras Galadhono con sus ojos vendados y acompañados por dos guardias. Se encuentran más Elfos al día siguiente que traen un mensaje del Señor y Señora de los Galadhrim dando permiso a la compañía para caminar sin vendas. Lórien es una tierra extraña, maravillosa, donde muchas cosas antiguas y justas todavía se mantienen vivas desde los Antiguos días. Pasan por Cerin Amroth, el Montículo de tierra de Amroth del que Aragorn parece tener recuerdos muy agradables.

7. El Espejo de Galadriel

La compañía se pasa varios días en la ciudad más importante de Lothlórien, Caras Galadon; allí encuentran al Señor Celeborn y a la Señora Galadriel, y habla con ellos sobre su causa y sobre Gandalf. Galadriel lleva a Frodo y a Sam a un jardín con un seto frondoso, llena de agua un pilón de plata creando un Espejo mágico. Ella les permite mirar en el espejo, pero les advierte que puede mostrar el pasado o el futuro, y puede ser traicionero si se actúa en consonancia con lo que muestra el espejo. Sam mira primero en el espejo, y ve árboles cortados en La Comarca. Le toca a Frodo mirar en el espejo, y ve muchas cosas: Gandalf en una túnica blanca; Bilbo, recorriendo su cuarto, el Mar y el Ojo de Sauron. Frodo ve en el dedo de Galadriel el Nenya, uno de los Tres Anillos de los Elfos, y le ofrece el Anillo Único, pero ella lo rechaza.

8. Adiós a Lórien

La Comunidad esta a punto de dejar Lorien, y los Elfos les dan tres barcas para bajar por el Anduin y así aliviar su viaje; también les dan las capas élficas grises, varias cuerdas y lembas, un tipo especial de pan que da bastante fuerza a uno durante un día entero. Cuando navegan rió abajo durante algún tiempo, se encuentran una nave cuya forma se parece a un cisne. A bordo de él están Celeborn y Galadriel, y la compañía es invitada a bordo para una fiesta de despedida. Galadriel le da un regalo a cada miembro de la compañía, entre los que destacaban un frasco de luz a Frodo, una caja de tierra de Lórien a Sam, y un broche color de plata con una gema verde a Aragorn. Entonces la compañía deja Lórien finalmente y continúa su viaje; dejar esa tierra es un gran pesar para todos ellos.

9. El Río Grande

El viaje hacia el sur a través del Anduin, el Gran río, en las barcas élficas, sigue durante varios días. Gollum les sigue en un tronco de madera, mientras los orcos frecuentan la orilla este del rio. De lejos observan un águila en el cielo, y deciden viajar de noche para minimizar las oportunidades de ser descubiertos. Una noche, estando muy cerca de los Rápidos de Sarn Gebir, son atacados por orcos del lado este. Una extraña forma oscura vuela encima de ellos, y Legolas le dispara una flecha dándole de lleno; esto desanima a los enemigos, el ataque se detiene y la compañía se retira a una orilla. Aquí descubren que habían pasado casi un mes en Lórien. Llevan sus barcos y equipaje a lo largo de un camino viejo mas allá de los Rápidos, y continúan el viaje mas allá del las Argonath, los Pilares de los Reyes, las grandes estatuas de Isildur y Anarion construidas hace tiempo por los Numenoreanos. Poco después llegan a las Cataratas del Rauros, donde deben decidir qué camino tomar: ir al este a Mordor, o seguir al sur hacia Minas Tirith.

10. La Disolución de la Comunidad

La compañía pasa la noche en la orilla occidental del río. La hoja de Dardo, la espada de Frodo, empieza a brillar, indicando que los orcos no están lejos. Al día siguiente deben decidir su camino. Frodo siente la necesidad de tomar la decisión a solas, y los otros le dan una hora para tomar una determinación. Se aleja para intentar tomar una decisión clara. Entretanto, Boromir se aleja de la compañía con disimulo, encuentra a Frodo en el bosque y le insta a que le dé el Anillo. Frodo piensa ahora firmemente en ir a Mordor e intentar destruir el Anillo; Boromir se enfada y empieza a amenazarlo para que Frodo le dé el Anillo. Frodo se lo pone y corre lejos. Va a la cima de la colina de Amon Hen, donde puede ver (todavía llevando el Anillo) las tierras cercanas y distantes hasta las fronteras de las tierras de Mordor. Siente el Ojo de Sauron que lo busca, y finalmente se quita el Anillo. Decide dejar la compañía en secreto, enseguida, porque nunca volvería a tener el valor suficiente para partir de nuevo. Entretanto Boromir regresa con la compañía y empiezan a buscar a Frodo; mientras los otros están investigando, Sam comprende que Frodo está intentando dejarlos, y vuelve a las barcas justo cuando Frodo está arrastrando una hacia el agua. Enseguida Sam y Frodo salen juntos, cruzan el río y parten hacia el suroeste, hacia Mordor.

La Comunidad del Anillo (Libro 1) resumen

La Comunidad del Anillo

(Libro 1)

1. Una Reunión muy Especial

Han pasado sesenta años desde que Bilbo Bolsón, el héroe de El Hobbit, había vuelto de su viaje. En Hobbiton se le conoce gracias a su legendaria riqueza y al hecho de que la edad no parece afectarlo.
Bilbo está apunto de batir una marca record de edad: 111 años, por ello anuncia una gran celebración en su honor y en el de su sobrino Frodo, que cumple 33 años el mismo día. Frodo había sido adoptado hace algunos años como heredero y Bilbo le trajo para vivir con él en Bolsón Cerrado.
La fiesta es un éxito. Acuden a ella un gran número de hobbits; pero Bilbo se ha sentido extraño últimamente, y ha decidido tomarse unas vacaciones lejos de La Comarca. Así, después de pronunciar un discurso de sobremesa delante de 144 invitados entre los amigos más íntimos de Frodo y sus parientes, Bilbo se pone su anillo mágico y desaparece causando gran sorpresa. Habla una última vez con Gandalf antes de partir, y casi cambia su intención de dejar el anillo a Frodo; pero Gandalf lo persuade de su idea, y Bilbo sale, dejando mucho atras pero más feliz que en toda su vida. Frodo hereda el anillo, y Gandalf le advierte de no usarlo. Al día siguiente Frodo está ocupado dando los regalos que Bilbo había dejado para los hobbits, y una muchedumbre de personas rodea la casa, muchos de ellos excavando alrededor y buscando los tesoros imaginarios de Bilbo. Gandalf marcha, y no volverá en mucho tiempo.

2. La Sombra del Pasado

Gandalf visita a Frodo algunas veces en los años siguientes. Frodo se acostumbra a ser el amo de Bolsón Cerrado, y se hace amigo de alguno de los hobbits mas jóvenes (como Peregrin Tuk y Merry Brandigamo) mientras la mayoría lo consideran raro, tal y como pensaban de su tío Bilbo. Empiezan a aparecer rumores de eventos extraños fuera de La Comarca, como de la restauración del Poder Oscuro en la Tierra de Mordor, aunque la mayoría de los hobbits no los creen todavía. En el quincuagésimo año de Frodo, Gandalf lo visita de nuevo y tienen una larga charla acerca del anillo que Frodo había heredado de Bilbo. Gandalf le habla a Frodo sobre la naturaleza y la historia del anillo que realmente es el más grande de los Anillos de Poder y fue hecho hace tiempo por Sauron, el Señor Oscuro de Mordor. Sauron esta buscándolo ahora ávidamente, y si lo encuentra su poder crecería inmensamente. El Anillo debe destruirse para que Sauron no pueda encontrarlo; pero solo puede destruirse en las llamas del Orodruin, el Monte del Destino en Mordor. Parece que Sauron ya había oído hablar de Bilbo y de La Comarca gracias a Gollum, así que ahora La Comarca probablemente ya no sea un lugar seguro para Frodo. Este decide salir para destruir el Anillo, acompañado por el joven Sam Gamyi, su jardinero, que al contrario que la mayoría del hobbits, cree en los viejos cuentos y le encantaría ver a los magníficos Elfos.

3. Tres es Compañía

Frodo vende Bolsón Cerrado a los Sacovilla-Bolsón y compra una casa en Los Gamos, al este de La Comarca, donde él había pasado su juventud, para evitar sospechas del motivo de su marcha. En su quincuagésimo cumpleaños parte de Bolsón Cerrado junto con sus amigos Pippin (Peregrin Tuk) y Sam Gamyi. Gandalf se había marchado durante un tiempo en busca de noticias, pero no había vuelto todavía, lo que preocupa a Frodo.

Al día siguiente descubren que los misteriosos Jinetes Negros les están siguiendo. Sin saber qué son exactamente, Frodo, muy cuidadoso, decide no dejarse ver por estos Jinetes. Andando por la tarde se encuentran con un grupo errante de Elfos cuyo jefe es Gildor Inglorion. Frodo habla durante mucho tiempo con Gildor, y este le aconseja que intente llegar a Rivendel a pesar de la ausencia de Gandalf, y le dice que los Jinetes Negros son sirvientes peligrosos del Enemigo.

4. Un Atajo hacia los Hongos

Al día siguiente Frodo decide tomar un atajo hacia el río Brandivino, donde Merry se suponía que les esperaba ese día. Atajaron para llegar allí más pronto, y para evitar ser vistos de nuevo por los Jinetes Negros. De camino, sienten que alguien se acerca y uno de los Jinetes aparece en el camino segundos después de dejarlo. Después de un pasaje largo y desagradable a través de los bosques, alcanzan la propiedad del Granjero Maggot que es conocido por azuzar a sus perros a cualquier intruso que intente coger sus hongos (como el propio Frodo había experimentado en su juventud). Por suerte MAggot les recibe de buena gana, sobre todo cuando descubre a Pippin, amigo suyo. Maggot les dice que un jinete negro extraño y aterrador le hizo preguntas por un tal Bolsón por la mañana. Maggot les acoge en su casa y por la mañana temprano les lleva en carreta hasta el punto donde habían quedado con Merry.

5. Conspiración desenmascarada

En cuanto cruzan el río, notan la presencia de una figura negra que está de pie en el muelle desde el que habían salido. Los hobbits se dirigen a la nueva casa de Frodo en Cricava, y hablan sobre sus aventuras en el viaje. Frodo piensa decirles finalmente a sus amigos que va a salir lo más pronto posible, cuando ellos le dicen que ya saben lo del Anillo y el propósito de su viaje, y que ellos piensan acompañarlo y ayudarlo. Después del susto inicial, Frodo acepta su ayuda alegremente y deciden partir al día siguiente temprano a través del Bosque Viejo, un lugar conocido como raro y peligroso, evitando así los caminos que probablemente estén vigilados por los Jinetes.

6. El Bosque Viejo

Los hobbits entran en el Bosque Viejo y pronto empiezan a sentir su rareza, como si los árboles estuvieran vigilándolos y los odiaran. Alcanzan el Claro de la Hoguera, donde los hobbits quemaron muchos árboles hace tiempo. De allí, siguen un camino que los lleva a una colina que sube fuera del Bosque, y desde allí hacia el Río Tornasauce, la parte central y más extraña del bosque. Quieren evitarlo y dejar el camino, pero el terreno siempre es más difícil en la dirección que les gustaría ir. Más tarde llegan al Río Tornasauce y encuentran un camino que corre paralelo a su cauce. Este camino los lleva al viejo Hombre-Sauce donde empiezan a sentirse soñolientos de repente. Frodo, Merry y Pippin se duermen, y el árbol tira a Frodo al agua y captura a Merry y Pippin bajo sus raíces. Sam y Frodo no pueden rescatarlos, y corren por el camino gritando auxilio. Se encuentran con Tom Bombadil, un hombre extraño que canta canciones sin sentido. Tom canta la melodía correcta, y el Hombre-Sauce permite salir a Merry y a Pippin; entonces Tom invita a los hobbits a su casa, donde vive con Baya de Oro, la Hija del Río.

7. La Casa de Tom Bombadil

Después de tomar una cena magnifica, se van a dormir, y cada uno de ellos tiene sueños diferentes y extraños. Al día siguiente llueve mucho (día del lavado de Baya de Oro) y los hobbits hablan con Tom durante todo el día. Tom les habla sobre el Bosque, sobre los árboles y los animales, el viejo Hombre-Sauce, las Quebradas, y la historia antigua; porque él es el Antiguo, el Amo que ya estaba allí en los Antiguos Días en la Primavera de Arda, antes de que los Elfos hubieran despertado. Luego hablan sobre La Comarca, y del viaje de los cuatro hobbits. Durante la conversación, Tom se pone el Anillo y para asombro de los hobbits, descubren que no tiene poder sobre él. Tom les da consejo al día siguiente, y les enseña una rima para llamarlo si necesitan su ayuda.

8. Niebla en las Quebradas de los Túmulos

Los hobbits dejan la casa de Tom y piensan cruzar las Quebradas. Las Quebradas es un área montañosa llena de túmulos antiguos con leyendas terribles. Adelantan bastante por la mañana, y al mediodía se detienen para descansar al lado de una piedra grande extrañamente fría que está de pie en la cima llana de una colina. Se quedan dormidos y se despiertan a la puesta del sol rodeados por niebla. Están desorientados y marchan en una dirección que creen que es la correcta hacia el Camino. Frodo descubre que se han equivocado y cuando mira para atrás oye los gritos de sus compañeros y ve que han desaparecido. Intenta seguir el sonido pero es capturado por un tumulario. Entonces despierta dentro de un túmulo, y descubre que sus amigos están dormidos mientras una mano esta arrastrándose hacia ellos. Frodo canta la rima que Tom Bombadil les había enseñado el día antes, y Tom irrumpe en el túmulo dejando entrar la luz del día. Tom despierta a los otros tres hobbits, y da a cada uno una espada de entre los tesoros que había dentro del túmulo. También les trae sus potros que habían huido por la noche; y los acompaña hasta las fronteras de su tierra. Los hobbits continúan, y alcanzan el pueblo de Bree por la tarde.

9. Bajo la Enseña del Poney Pisador

Los hobbits entran en El Poney Pisador, una posada grande de Bree. Esta es una posada donde acuden los viajeros en busca de una habitación o para tomar algún trago. En ella pueden encontrarse a los hobbits locales y hombres, enanos del camino, los hombres extraños del Sur, y un misterioso montaraz conocido como Trancos.

Después de la cena Frodo, Sam y Pippin deciden charlar con los allí presentes, mientras Merry se marcha a tomar el aire. Pippin llama la atención contando una historia sobre el Alcalde de La Comarca, y ya animado por la gente empieza a contar la fiesta de la despedida de Bilbo. Frodo no quiere mencionar la desaparición de Bilbo, y para interrumpir a Pippin, salta en una mesa y empieza a cantar y bailar. Salta y se cae de la mesa, y mientras se cae, el Anillo se resbala en su dedo y desaparece. Esto causa mucha desconfianza y a pesar de sus explicaciones de haberse arrastrado bajo la mesa hasta el rincón donde estaba Trancos, la mayoría de la clientela se marcha asustada.

Trancos parece saber su nombre real y la verdadera causa de su desaparición y le pide que tengan una charla. Cebadilla Mantecona, el posadero, también recuerda algo y le pide una conversación privada a Frodo.

10. Trancos 

Trancos habla con Frodo, Sam y Pippin. Este se ofrece a ser su guía, y parece saber mucho de Frodo; sin embargo, debido a su apariencia, los hobbits no confian en él. Entonces Mantecona llega y explica que Gandalf dejó hace varios meses una carta para un tal Frodo Bolsón que Mantecona olvidó enviar a La Comarca. Los hobbits parecen encajar con la descripción que Gandalf dio a Mantecona, y este le da la carta a Frodo. Entre otras cosas, en esta carta Gandalf aconseja que acepten la ayuda de un amigo suyo, un hombre llamado Trancos (con el verdadero nombre de Aragorn). Así Frodo decide aceptar su ayuda como guía a Rivendel. Merry, que estaba fuera, entra en la habitación y dice que ha visto a los Jinetes Negros, y parece que tienen espías en Bree. Los hobbits deciden no ir a sus cuartos, y duermen todos juntos en otras habitación, después de atrancar ventanas y puertas.

11. Un Cuchillo en la Oscuridad

Esa misma noche, los Jinetes Negros irrumpen en la casa de Frodo en Cricava y descubren que no esta allí. Enseguida se dirigen a Bree a gran velocidad. Irrumpen en la posada, o más específicamente en el cuarto especialmente habilitado para hobbits viajeros. Así los hobbits se salvan, pero todos los caballos y los potros de la posada escapan aterrorizados. Al día siguiente compran un potro y suministros de comida. Se dirigen a Rivendel, y Trancos los lleva a través del pantano de Moscagua hasta la Colina de los Vientos que ofrece una vista privilegiada. Parece que Gandalf había estado allí tres días antes que ellos. Esa tarde son atacados por cinco de los Jinetes en una cañada debajo de la Colina de los Vientos; Frodo no puede resistirse al deseo de ponerse el Anillo, e inmediatamente después de hacerlo, comprende que le pueden ver los Jinetes muy claramente a pesar de la oscuridad. El capitán de los Jinetes ataca a Frodo que lanza un golpe a los pies del Jinete; pero este le clava un cuchillo en el hombro izquierdo y se desmaya inmediatamente después.

12. Huyendo hacia el Vado

Trancos hace lo que puede para curar a Frodo, pero sólo puede recibir un tratamiento apropiado en Rivendel. Cruzan el río Fontegrís, o Mitheithel, y para evitar el camino, atraviesan una zona montañosa e incluso alcanzan el país de los trolls donde Bilbo había experimentado su primera aventura hace tantos años. Tienen que cruzar una cordillera de colinas para acercarse de nuevo al Camino, ya que su única esperanza de llegar a tiempo a Rivendel es seguir el Camino que cruza el río Sonora, o Bruinen: deben llegar al Vado del Bruinen. En el Camino se encuentran con Glorfindel, un Señor-Elfo que ha sido enviado desde Rivendel para encontrarlos y ayudarlos. Cerca del Vado del Bruinen, son emboscados por los Jinetes Negros, cinco que los siguen por detrás y cuatro que esperan en el Vado. Frodo consigue escapar de ellos y cruzar el río en el caballo de Glorfindel. Entonces una gran avalancha de agua viene río abajo arrastrando a los Jinetes lejos de allí.

El hobbit (resumen)

EL HOBBIT

1. Una Tertulia inesperada

Bilbo Bolson era un hobbit acomodado que vivía en hobbiton, en La Colina. Una mañana como cualquier otra Bilbo había acabado de desayunar y estaba fumando una pipa a la puerta de su casa , cuando llegó un anciano llamado Gandalf ofreciéndole participar en una aventura (habéis de saber que a los hobbits no les gustan las aventuras, ni cualquier cosa que se les parezca). Pero Bilbo la rehusó amablemente invitándole a tomar el té al día siguiente. Pues bien , al día siguiente no apareció solamente Gandalf, sino que con él llegaron ¡12 enanos!. Entre ellos estaba Thorin Escudo de Roble, hijo de Thrain y nieto de Thor, que habían escapado de su hogar, situado en la Montaña Solitaria, al lado del Lago Largo, tiempo atrás por culpa de un gran dragón llamado Smaug el Dorado. El caso es que habían decidido hacerse con los servicios de Bilbo para recuperar su hogar. Bilbo no pudo rehusarse y al día siguiente tuvo que partir con ellos.

2. Carnero Asado

Atravesaron las tierras de los hobbits y llegaron a un bosquecillo donde se disponían a acampar. De pronto vislumbraron una luz y decidieron que , ya que el trabajo del hobbit era el de saqueador, Bilbo fuera a averiguar que era esa luz. Y allá fue Bilbo, y descubrió que en aquel bosquecillo habían acampado 3 trolls y habían hecho un fuego. Bilbo fue descubierto y poco después los enanos, pero gracias a la astucia de Gandalf consiguieron salir ilesos de esta aventura.

3. Un Breve Descanso

Partieron de nuevo y llegaron a las Montañas Nubladas pasando por Rivendel , donde fueron aconsejados por Elrond el Medio Elfo. Este descubrió las runas lunares que escondía el mapa de Thorin, que ponían: “cinco pies de altura y tres pasan con holgura”. Gracias a Elrond descifran lo que les quedaba por descubrir del mapa. A la mañana siguiente se ponen de nuevo en camino por las Montañas Nubladas.

4. Sobre la Colina y bajo la Colina

Cuando llegaron a las Montañas, tuvieron problemas de nuevo , esta vez causados por una tormenta que los obligó a resguardarse en una cueva. Pero ocurrió que esa cueva era la entrada a las cavernas de los trasgos , y los atacaron de noche y los hicieron prisioneros. Tuvieron la suerte de contar con Gandalf , que no había sido hecho prisionero. Con la sorpresa, los enanos se revelaron matando a algunos trasgos, y consiguen liberarse; pero fueron perseguidos por los túneles y Bilbo se perdió.

5. Acertijos en las Tinieblas

El pobre estaba muy asustado y fue arrastrándose por los túneles cuando su mano tocó algo metálico y pequeño, un anillo. Bilbo se lo guardó y continuó arrastrándose hasta que llegó al borde de un lago, donde se encontró con una inesperada compañía. En el lago vivía una criatura espantosa llamada Gollum. Era pequeño y delgado , pero era muy rápido , y además , para alimentarse tenía un anillo que lo hacía invisible. Fue este el anillo que encontró Bilbo, y fue gracias a él que escapó tras jugar a las adivinanzas con Gollum , el cual le había prometido que le enseñaría la salida si le ganaba. Bilbo ganó, pero tuvo que salir por patas ya que Gollum estaba hambriento y enfadado.

6. De la Sartén al fuego

Cuando logró salir encontró a sus amigos rápidamente y siguieron su camino. Pero tuvieron un percance: unos trasgos y huargos fueron detrás de ellos cuando pensaban que ya había pasado todo. Tuvieron que refugiarse en lo alto de los árboles, y Gandalf prendió varias piñas para espantar a los huargos. Pronto estuvieron envueltos en llamas y el Señor de las Águilas fue para ver qué pasaba. Viendo la situación de Gandalf y sus compañeros, los sacó de allí volando. Así consiguieron dejar las Montañas Nubladas.

7. Extraños Aposentos

Después de que las Águilas les dejaran, siguieron su camino a pie. Se desviaron, y llegaron a la casa de Beorn, un hombre que se podía transformar en oso. Pues bien, allí llegaron y este les dio alojamiento. Estuvieron hablando de sus aventuras y Beorn los ayudó dándoles poneys para que llegaran rápidamente al sendero del bosque negro.

8. Moscas y Arañas

Bilbo y los enanos pronto encuentran dificultades en el corazón del Bosque Negro. Las arañas consiguen apresarlos a todos menos a Bilbo, que gracias al Anillo se vuelve invisible y consigue escapar del ataque. Bilbo hace un plan excelente por el cual consigue derrotar a todas las arañas y liberar a los enanos usando a Dardo.

9. Barriles de Contrabando

Cuando los enanos intentan encontrar la salida del Bosque Negro son capturados por los elfos y llevados ante su Rey Thranduil. Este les interroga sin éxito acerca de sus planes, por lo que decide encerrarlos a todos en celdas separadas.
Mientras, Bilbo, que había conseguido escapar haciéndose invisible, descubre una compuerta en la ladera de la colina, donde nace el curso subterráneo del río del Bosque. Se le ocurre un plan y, aprovechando que el guardia que vigila las celdas de los enanos se queda dormido, los libera y los aleja de los dominios de los elfos metidos en barriles.

10. Una cálida Bienvenida

Siguiendo el cauce del río llegan a la ciudad de los hombres del lago, Esgaroth, construida sobre la superficie del Lago Largo. Los elfos de la almadía y los barqueros corren a celebrar la llegada de los barriles de mercancía y enviarlos de regreso. Mientras tanto el hobbit saca uno a uno a todos los enanos.
Los enanos se presentan ante el gobernador, con Thorin a la cabeza. El gobernador, temeroso, los acoge con hospitalidad. Una vez repuestos y bien provistos de alimentos, caballos y poneys abandonan la ciudad y parten en busca de Smaug.

11. En el Umbral

Tras varias jornadas de viaje agotador, encuentran una piedra tras la cual se levanta una pared desnuda. A pesar de no tener cerradura por ninguna parte, están seguros de haber encontrado la puerta de la montaña. Tratan de abrirla de todas las formas imaginables, pero no lo consiguen. De repente, durante la puesta de sol, un rayo rojo cae sobre la superficie lisa de la roca. Se desprende un trozo de la pared y aparece una especie de cerradura. Thorin introduce la llave que lleva colgada del cuello, y la pared cae. Poco a poco aparece ante ellos una puerta. Todo tiene lugar como indicaban las letras lunares.

12. Información Secreta

El hobbit se introduce en la montañay, a través de un túnel, llega al sótano donde Smaug esconde el preciado tesoro. Mientras el dragón duerme plácidamente, Bilbo coge un copín de doble asa y huye, lo que provoca la ira de Smaug al despertar. El dragón busca sin éxito al ladrón por toda la montaña. Los enanos se han escondido en el túnel para no ser encontrados.

13. Un Cuchillo en la Oscuridad

El grupo avanza a través del túnel hasta el salón del tesoro. Bilbo encuentra la codiciada Piedra del Arca y se la mete en su bolsillo sin que nadie repare en ello: todos han quedado estupefactos ante la grandeza del tesoro. El hobbit los apremia a buscar la salida antes de que el dragón regrese. Guidados por Thorin encuentran la Puerta Principal y salen al exterior.

14. Fuego y agua

Smaug se enfrenta contra los hombres de Esgaroth, la ciudad del Lago. Cuando la ciudad se encuentra prácticmente destruida, Bardo, capitán de un grupo de arqueros logra mantenerse firme hasta el final, dispara una flecha sobre el punto débil del dragón, un hueco en su pecho izquierdo, causándole la muerte.
Los hombres nombran rey a Bardo, que solicita la ayuda de los Elfos para reconstruir la ciudad arrasada y marchar a la Montaña en busca del tesoro.

15. El Encuentro de las Nubes

Los enanos, al ser avisados de que los ejércitos de los Hombres del Lago y los Elfos se dirigen hacia allí, mejoran las fortificaciones de la entrada principal, única disponible, para impedirles el paso.
Hombres y Elfos llegan dispuestos a negociar el reparto del tesoro, pero la avaricia ha endurecido el corazón de Thorin y ante su negativa a compartir el tesoro, que considera exclusivamente propiedad de los Enanos, deciden sitiar la Montaña.

16. Un Ladrón en las Noche

Bilbo, harto de todo el asunto, toma la decisión de iniciar conversaciones por su cuenta con el Rey Elfo y Bardo, a quienes entrega la preciada Piedra del Arca, pensando que así facilitará futuras negociaciones con los enanos.

17. Las Nubes Estallan

Bardo y el Rey Elfo, con la Piedra del Arca en su poder, intentan de nuevo negociar con Thorin, el cual enfurece al descubrir la traición de Bilbo. Al final, confiando en que la inminente llegada de Dáin y su ejército de Enanos le libraría de cumplir su parte del trato, Thorin accede a dar la catorceava parte del tesoro en oro y plata a cambio de la codiciada Piedra.
Pero los enanos de las colinas de Hierro, conducidos por Dáin, no eran los únicos que se dirigían hacia la Montaña Solitaria: un ejército de Trasgos y Huargos los seguía muy de cerca.
Así se produjo la Batalla de los Cinco Ejércitos entre Trasgos, Huargos, Elfos, Hombres y Enanos, además de la participación de las Águilas en contra de las criaturas oscuras.

18. El Viaje de Vuelta

Tras ser golpeado en la cabeza con una piedra y haber quedado inconsciente. Bilbo se recupera y es llevado ante Thorin, que yace en su lecho de muerte, para reconciliarse con él. Bilbo es informado más tarde acerca del desenlace de la Batalla: a pesar de que los Trasgos eran superiores en número, fueron derrotados. El tesoro se repartió con justicia entre los vencedores y Thorin fue enterrado bajo la Montaña con la Piedra del Arca sobre el pecho.
La aventura había terminado y bilbo podía regresar a su añorado hogar.

19. La Última Jornada

En el camino de vuelta junto a Gandalf, Bilbo hace una parada en la casa de Elrond, donde permanece una semana recuperándose del cansancio acumulado a lo largo de su aventura.
Por fin llegan a La Comarca y tras la sorpresa inicial de que sus bienes estaban siendo subastados al haber sido declarado “presuntamente muerto”, pudo volver poco a poco a su vida cotidiana

Prefacio de la edición revisada de El Señor de los Anillos

Prefacio de la edición revisada de
El Señor de los Anillos

de

JRR Tolkien

El DTI ofrece aquí una traducción del Prefacio incluido por Tolkien en la edición revisada de “El Señor de los Anillos”, publicada en 1966. Esta traducción responde al hecho de que este prefacio no aparezca en las ediciones más habituales del Minotauro, al haberse éstas traducido directamente de la edición original de 1954:

Prefacio
(Foreword)

Este relato creció a medida que se iba narrando, hasta convertirse en una historia de la Gran Guerra del Anillo e incluyó muchos vislumbres de la historia aún más antigua que lo precedía. Fue comenzado poco después de haberse escrito “El Hobbit” y antes de su publicación en 1937; pero no continué con esta secuela porque quería primero completar y poner en orden la mitología y leyendas de los Días Antiguos, que habían estado tomando forma durante varios años. Y deseaba hacer esto para mi satisfacción personal, y tenía escasas esperanzas de que otros pudieran estar interesados en este trabajo, especialmente por proceder de inspiración básicamente lingüística y haberse comenzado con la intención de proporcionar el necesario trasfondo a la “historia” de las lenguas élficas.

Cuando aquellos cuyo consejo y opinión busqué corrigieron “escasas esperanzas” por “ninguna esperanza”, volví a la secuela, animado por las peticiones de los lectores sobre más información concerniente a los hobbits y sus aventuras. Pero el relato se había dirigido irresistiblemente hacia el mundo antiguo, y se convirtió en una crónica, tal y como estaba, de su fin y desaparición antes de que su inicio y mitad se hubieran narrado. El proceso había empezado con la escritura de “El Hobbit”, en el cual había ya algunas referencias a los asuntos antiguos: Elrond, Gondolin, los Altos Elfos, y los orcos, así como vislumbres que habían surgido sin quererlo de cosas que eran más altas, profundas u oscuras que en su superficie: Durin, Moria, Gandalf, el Nigromante, el Anillo. El descubrimiento de la significación de esos vislumbres y de su relación con las historias antiguas revelaron la Tercera Edad y su culminación en la Guerra del Anillo.

Aquellos que habían solicitado más información sobre los hobbits finalmente la tuvieron, pero hubieron de esperar mucho tiempo; pues la composición de “El Señor de los Anillos” se hizo a intervalos entre los años 1936 y 1949, un período en el que yo tenía muchas obligaciones que no descuidaba, y muchos otros intereses como aprendiz y profesor que con frecuencia me absorbían. El retraso fue, por supuesto, aumentado por el estallido de la guerra en 1939, año al final del cual el relato no había aún alcanzado el final del Libro Primero. A pesar de la oscuridad de los siguientes cinco años sentí que la narración no podía ser abandonada del todo, y trabajé mucho en ella, normalmente por la noche, hasta situarme en la tumba de Balin, en Moria. Allí me detuve por un tiempo. Fue casi un año más tarde cuando continué y llegué así a Lothlórien y al Río Grande, a finales de 1941. En el año siguiente escribí los primeros esbozos de los temas que ahora se encuentran en el Libro Tercero, y los principios de los capítulos I y III del Libro Quinto; y allí, mientras las almenaras se encendían en Anórien y Théoden llegaba al Valle Sagrado me detuve. La previsión había fallado y no había tiempo para más atención.

Fue durante 1944 cuando, dejando los cabos sueltos y confusiones de una guerra que era mi tarea conducir, o al menos relatar, me obligué a abordar el viaje de Frodo a Mordor. Esos capítulos, que con el tiempo se convertirían en el Libro Cuarto, fueron escritos y enviados por entregas a mi hijo, Christopher, entonces en Sudáfrica con la RAF. Sin embargo pasaron otros cinco años antes de que la historia fuese llevada a su presente final; en aquel tiempo cambié de casa, sillón y colegio, y los días aunque menos oscuros no eran menos laboriosos. Entonces, cuando el “final” había sido al fin alcanzado la historia entera tenía que ser revisada, e incluso largamente reescrita hacia atrás. Y tenía que ser mecanografiada, y re-mecanografiada: por mí; el coste del mecanografiado profesional por los diez dedos estaba más allá de mis posibilidades.

“El Señor de los Anillos” ha sido leído por mucha gente desde que finalmente apareció impreso; y querría decir algo aquí en referencia a las muchas opiniones o conjeturas que he recibido o leído concernientes a los motivos y el significado de la historia. El motivo primero era el deseo de un narrador de historias de intentar de su propia mano narrar un relato realmente largo que mantuviese la atención de los lectores, los divirtiese, los deleitase e incluso, a veces, tal vez los excitase o conmoviese profundamente. Como guía tenía sólo mis propias impresiones ante lo que iba sucediendo o desarrollándose, y con frecuencia el guía estaba inevitablemente desorientado. Algunos de los que han leído el libro, o al menos lo han juzgado, lo han hallado aburrido, absurdo o desdeñable; y no tengo motivos para quejarme, puesto que yo tengo similares opiniones de sus obras, o de los tipos de narración que ellos evidentemente prefieren. Pero incluso desde los puntos de vista de muchos que han disfrutado mi historia una gran parte no llega a complacerles. Es quizás imposible en una historia larga dar gusto a todo el mundo en todos los puntos, así como disgustar a todos en los mismos puntos; pues he extraído de las cartas que he recibido que todos los pasajes o capítulos que son para algunos una mancha en el conjunto de la obra son especialmente aprobados por otros. El crítico más severo de todos, yo mismo, encuentra ahora numerosos defectos, menores y mayores, pero no estando, afortunadamente, bajo obligación alguna de revisar el libro o reescribirlo de nuevo, pasará sobre ellos en silencio, excepto sobre uno que ha sido detectado por otros: el libro es demasiado corto.

En cuanto a cualquier significado oculto o “mensaje”, no hay alguno en la intención del autor. No es una obra alegórica ni tópica. Mientras la historia crecía, echó raíces (en el pasado) y extendió inesperadas ramas: pero su tema principal fue establecido desde el inicio por la inevitable elección del Anillo como el vínculo entre la misma y “El Hobbit”. El capítulo crucial, “La Sombra del Pasado”, es una de las partes más antiguas del relato. Fue escrito mucho antes de que el ensombrecimiento de 1939 se hubiese convertido incluso en una amenaza de desastre inevitable, y desde ese punto la historia se habría desarrollado hacia adelante esencialmente en las mismas líneas, si ese desastre hubiese sido advertido. Sus fuentes estaban desde mucho antes en mi mente, o en algunos casos ya escritas, y poco o nada en ello fue modificado por la guerra que empezó en 1939 o sus secuelas.

La guerra real no se asemeja a la guerra legendaria en su desarrollo ni conclusión. Si hubiese inspirado o dirigido el desarrollo de la leyenda, entonces ciertamente el Anillo habría sido tomado y utilizado contra Sauron; él no habría sido aniquilado sino esclavizado, y Barad-dûr no habría sido destruida sino ocupada. Saruman, al fallar en su intento de posesión del Anillo, habría aprovechado la confusión y traiciones de la época para encontrar en Mordor los eslabones perdidos de su propia investigación en la ciencia de los Anillos, y mucho antes habría fabricado un Gran Anillo para él con el cual desafiar al autoproclamado Soberano de la Tierra Media. En ese conflicto, los hobbits habrían sido aborrecidos y despreciados por ambos bandos: no habrían sobrevivido mucho tiempo ni siquiera como esclavos.

Otras conexiones podían ser inventadas de acuerdo a los gustos o visiones de aquellos a los que gustan las referencias alegóricas o tópicas. Pero a mí cordialmente me disgusta la alegoría en todas sus manifestaciones, y siempre ha sido así desde que me hice mayor y lo suficientemente cauteloso como para detectar su presencia. Prefiero de largo la historia, real o ficticia, con su variada aplicabilidad al pensamiento y experiencia de los lectores. Creo que muchos confunden “aplicabilidad” con “alegoría”; pero la una reside en la libertad del lector, y la otra en la expresa voluntad de dominación del autor.

Un autor no puede por supuesto permanecer completamente ajeno a su experiencia, pero las formas en las que una semilla narradora usa el abono de la experiencia son extremadamente complejas, y los intentos de definir el proceso son más adivinados que evidentes lo cual es inadecuado y ambiguo. Es también falso, aunque naturalmente atractivo, cuando las vidas de un autor y crítico se solapan, suponer que los movimientos del pensamiento o de los eventos del tiempo comunes a ambos son necesariamente las influencias más poderosas. Uno tiene realmente que caer bajo la sombra de la guerra para sentir plenamente su opresión; pero como los años pasan, parece ahora olvidarse con frecuencia que ser atrapado en la juventud en 1914 no fue una experiencia menos horrible que estar enredado en 1939 y los años siguientes. En 1918 todos excepto uno de mis amigos más íntimos habían muerto. O considerando un asunto menos grave: ha sido supuesto por algunos que “El Saneamiento de la Comarca” refleja la situación en Inglaterra en la época en que yo finalizaba mi historia. No es así. Es una parte esencial de la trama, prevista desde el inicio, aunque finalmente modificada por el personaje de Saruman, tal y como se desarrolló en la historia sin, debo señalar, ninguna significación alegórica o referencia política contemporánea o lo que sea. Tiene de hecho alguna base en la experiencia, aunque leve (pues la situación económica era completamente diferente), y mucho más atrás. La región en que viví mi infancia estaba siendo mezquinamente destruida antes de que yo cumpliera los diez años, en días en los que los automóviles eran objetos extraños (yo nunca había visto uno) y los hombres estaban construyendo aún vías de tren suburbanas. Recientemente vi en un diario una fotografía de la última decrepitud del una vez próspero molino de grano junto a su estanque que durante mucho tiempo me pareció tan importante. Nunca me gustó el aspecto del Joven molinero, pero su padre, el Viejo molinero, tenía una barba negra, y no se llamaba Arenas.

“El Señor de los Anillos” se publica ahora en una nueva edición, y se ha aprovechado la oportunidad para revisarlo. Cierto número de errores e inconsistencias que había en el texto han sido corregidos, y se ha hecho un intento de proporcionar información en algunos puntos que los lectores atentos han reclamado. He considerado todos sus comentarios y preguntas, y si algunos parecen haber predominado sobre otros puede ser porque haya fracasado en mantener mis notas en orden; pero muchas preguntas sólo podían ser contestadas por apéndices adicionales, o incluso por la producción de un volumen accesorio conteniendo mucho del material que no incluí en la edición original, en particular información lingüística más detallada. Mientras tanto, esta edición ofrece este Prefacio, una adición al Prólogo, algunas notas, y un índice de los nombres de personas y lugares. Este índice es intencionadamente completo en elementos pero no en referencias, pues para el presente propósito ha sido necesario reducir su volumen. Un índice completo, haciendo uso total del material preparado para mí por la Sra. N. Smith, pertenece más bien al volumen accesorio

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