Phi en el Cuerpo Humano

Artículo #4. http://www.psicogeometria.com/cuerpohumano.html

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En la imagen de abajo, podemos observar las proporciones en la arquitectura de nuestro cuerpo. Es verdaderamente asombroso. La evolución del Universo ha optado por el mejor diseño: el diseño áureo. El diseño de nuestro cuerpo y de toda la Naturaleza, basados en este patrón dorado, permite la máxima distribución de frecuencias/ondas/eventos con la mínima superposición de las mismas. Máxima distribución, mínimo almacenamiento.

En esta imagen de Jonatan Quintín podemos observar cómo la primer falange a razón de la segunda y ésta a razón de la tercera se encuentran en proporción dorada.

Phi también lo encontramos en la frecuencia del latido cardiaco, entre la sistole y la diastole (¡siempre que haya inclusividad armónica en las emociones de la persona¡)

La Matemática en la Geometría Sustentable

Artículo #3.
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¿Qué es el número áureo o phi?

Phi (1.618033988749895… ), pronunciado “fi”, es un numero irracional tal como pi (3.14159265358979… ), pero con muchas características matemáticas inusuales. Phi es la base de la proporción dorada. La razón o proporción determinada por Phi (1.618…) era conocida, por los griegos, como la “Sección Dorada” y, por los artistas del Renacimiento, como la “Proporción Divina”. También se le conoce como la razón dorada o la proporción áurea.
Phi, como pi, es una razón definida por una construcción geométrica. Esta última es la relación de la circunferencia de un círculo respecto a su diámetro y phi es la proporción de los segmentos de una línea que resultan cuando una línea es dividida de una forma única y especial, que explicaremos a continuación.

La línea es dividida para que la proporción de la longitud de la línea entera (A) respecto a la longitud del segmento de la línea mayor (B) sea igual que la proporción de la longitud del segmento de la línea mayor (B) a la longitud del segmento de la línea menor (C)

Esto significa que A es 1.618… veces B, y B es 1.618… veces C. Recíprocamente, C es 0.618… de B y B es 0.618… de A. Phi, escrito con mayúscula, es 1.6180339887…, mientras que phi con minúscula es 0.6180339887, el recíproco de Phi o Phi menos 1.

Lo que hace a phi incluso más inusual es que puede derivarse de muchas formas y ser encontrado, proporcionalmente, en el Universo. Phi puede ser derivado por la serie numérica descubierta por Leonardo Fibonacci, por las matemáticas y por la Geometría.

Phi y la serie de Fibonacci

Leonardo Fibonacci, por herencia del mundo árabe, descubrió la serie que nos lleva a phi. En el siglo XII, Leonardo Fibonacci descubrió una serie numérica simple que es la base de la increíble relación que encontramos detrás de phi. Empezando con 0 y 1, cada número de la serie es simplemente la suma de los dos anteriores. Por lo tanto, la serie queda construida de la siguiente manera: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, . . .

La razón (proporción) de cada par sucesivo de números en la serie se aproxima a phi (1.618..). Así es como si dividimos 5 entre 3 obtenemos 1.666…, y 8 entre 5 da 1.60. En la medida en la que vayamos más lejos del 0 (punto de inicio de la secuencia), más nos acercamos al valor de phi.

La tabla de abajo nos muestra cómo las proporciones de números sucesivos en la serie Fibonacci se aproxima a phi.

Se puede computar cualquier número de la serie Fibonacci fácilmente. Se debe usar phi para saber cualquier número (n) de la serie Fibonacci (f)

fn = Fn / 51?2

Phi puede derivarse matemáticamente resolviendo la ecuación:
n2 – n1 – n0 = 0, que es lo mismo que n2 – n – 1 = 0
Esta ecuación la reescribimos y nos queda así:
n2 = n + 1 y 1 / n = n – 1
La solución a la ecuación es la raíz cuadrada de 5 más 1 dividido entre 2
( 51?2 + 1 ) / 2 = 1.6180339… = F

Esto resulta en dos propiedades únicas de phi:
Si elevas al cuadrado a phi, obtienes exactamente 1 número más que phi: 2.6180…
F2 = F + 1
Si divides a phi entre 1, obtienes exactamente 1 número menos que phi: 0.6180…:
1 / F = F – 1

Phi, curiosamente, puede ser expresado en cinco: 5 ^ .5 * .5 + .5 = F

Puedes usar phi para computar un número n en la serie Fibonacci (fn): fn = Fn / 51?2

Como por ejemplo, el número 40 de la serie Fibonacci es 102, 334, 155, que puede expresarse
f40 = F40 / 51?2 = 102,334,155

Este método en realidad nos provee un estimado que siempre está cerca del número correcto Fibonacci.

Funciones trigonométricas

Phi también puede ser relacionada a pi por funciones trigonométricas.

Phi puede ser relacionado con “e”, base de los logaritmos naturales, por el inverso hiperbólico de la función seno: F = e ^ asinh(.5)

Puede ser expresado como un límite, dándonos una idea de su capacidad de auto recurrencia:

Es importante mencionar que phi es puede ser una razón matemática, una razón aritmética o una razón geométrica.
Pero, ante todo, ¿qué entendemos por razones matemáticas?

Razones matemáticas

En matemáticas, el termino “razón” significa una relación específica de un número con respecto a otro, como el punto medio respecto a dos extremos,

    Razón aritmética

En la imagen se muestra que la razón aritmética de 2 y 8 es 5, porque 5 está a la misma distancia entre ambos, si sumamos sus distancias:
2 + 3 = 5 y 5 + 3 = 8

Para la razón aritmética (b) de 2 números (a) y (c): b = ( a + c ) / 2

La razón aritmética, entonces, es el simple promedio (suma) entre dos números

    Razón geométrica

La razón geométrica es similar, pero está basada en múltiplos comunes que relacionan su razón a los otros dos números. Por ejemplo, la razón geométrica de 1 y 9 es 3, porque 3 está en la misma distancia de ambos si se multiplica su distancia:
1*3 = 3 y 3 * 3 = 9

Así 1 es a 3 como 3 es a 9.
Para la razón geométrica (b) de dos números (a) y (c), b es la raíz cuadrada de a por c.

  Razón aurea

La razón dorada es una razón geométrica muy específica. En la razón geométrica de arriba, vimos las longitudes siguientes de segmentos de línea en una línea de números: 1,3,9.

Aquí, 1 x 3 = 3 y 3 x 3 = 9, pero 3 + 3 = 6, no 9. La razón dorada impone el requerimiento adicional de que los dos segmentos que definen la razón también deben sumarse a la longitud del segmento completo de la línea:

Esto solamente ocurre en un punto, que como podemos ver arriba es sólo un poco menos que 5/8, o 0.625. El punto exacto de la razón dorada es 0.6180339887…, donde:
A es a B como B es a C, y B + C = A

El número 5 esta intrínsecamente relacionado con phi  con la serie Fibonacci.
Phi puede ser derivado de varias formulas basadas en el número 5. La más tradicional, basada en la construcción geométrica de phi, es: Phi = (v5+1)/2

Esta formula también puede ser expresada en cincos, como sigue: F = 5 ^ .5 * .5 + .5

Otra fórmula para phi basada enteramente en cincos, es: F= v((5+v5)/(5-v5))

Los términos de la representación de arriba de phi también pueden ser expresados de otra forma que involucra al 5: (5+v5) x (5-v5) = 5 + 5 + 5 + 5

Pentágono

Tomemos un pentágono con cinco lados iguales y conectemos todos sus puntos para formar una estrella de cinco puntas. Las razones de la longitud de los segmentos de línea resultantes están todos basados en phi.

En la imagen, notamos que A:B como B:C como C:D =0.618033 (el inverso de phi)

Se puede computar un número (n) de la serie Fibonacci (fn) usando phi y la raíz de 5: fn = Fn / 51?2

El 5 es también el quinto número de Fibonacci, en 0,1,1,2,3,5

El 5 aparece en cuerpo humano, que tiene proporciones basadas en phi. 5 extensiones del torso; 1 cabeza, 2 brazos, 2 piernas. 5 extensiones de cada brazo y piernas, en 5 dedos cada una. 5 aperturas en la cara y 5 sentidos: vista, oído, gusto, tacto, olfato.

Espiral áurea (espiral dorada)

Espiral Dorada creando Punto de Implosión en la Tierra

Si sumamos los cuadrados de cualquier serie de los números Fibonacci, van a igualar el último número Fibonacci usado en la serie por el siguiente número Fibonacci. Esta propiedad se ve en la espiral dorada, que se encuentra desde la concha del molusco Nautilus hasta en las galaxias: 12 + 12 + 22 + 32 + 52 = 5 x 8
Entonces, 12 + 12 + . . . + F(n)2 = F(n) x F(n+1)

Nota: la espiral basada en la serie de Fibonacci es ligeramente diferente a la espiral perfecta generada por phi debido a las aproximaciones en la serie a phi. (1, 1, 2, 3, 5, 8 y 13 producen proporciones de 1, 2, 1.5, 1.67, 1.6 y 1.625)

Las espirales alternas en las plantas ocurren en los números Fibonacci. Las plantas ilustran la serie de Fibonacci en el número de sus hojas, en el arreglo de las hojas alrededor del tallo y en la posición de las hojas, las secciones y las semillas. En la imagen podemos ver el centro de un girasol que ilustra este principio como 55 espirales en el sentido de las manecillas del reloj y 89 en contra.

Podemos apreciar, en esta confiera, 8 espirales girando hacia un lado y 13 girando hacia el lado contrario. 8 y 13 son dos de los números de la secuencia Fibonacci. El principio de la creación de la gravedad y de la vida.

¿Geometría Sustentable = Geometría Sagrada?

Artículo #2.
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Estrella Madre – 5 sólidos platóonicos autocontenidos (imagen por Heartcoherence- Dan Winter) .

GEOMETRIA ANIMADA EN 3D (lo nuevo)

Introducción al estudio de la Geometría Sagrada – Aproximación científica

La Geometría Sustentable es el estudio de la matematica de la vida.  Esta ciencia, antiguamente llamada Geometría Sagrada, nos devuelve la capacidad para crear vida espiritual y material. En base a ciertas proporciones, patrones y arreglos de onda podemos ser capaces de recrear las condiciones necesarias para nuestro desarrollo de conciencia, elevando nuestra calidad de vida y nuestra capacidad de amar.

En la ciencia, somos testigos de un cambio de concepción en la manera en la que se percibía la Naturaleza fundamental o también llamada materia. La materia era considerada desde un punto de vista de sustancia (partículas), pero, en la actualidad, sabemos que la Naturaleza fundamental del mundo material sólo es posible conocerla por los patrones que subyacen detrás de la materia y que existen como formas o estructuras geométricas de onda.

Tanto nuestros órganos de percepción como el mundo de fenómenos que percibimos parecen entenderse mejor como sistemas de patrones puros, o como estructuras geométricas de forma y proporción. Por lo tanto, a lo largo de la historia de la humanidad, tanto nuestros científicos como muchas culturas antiguas han escogido examinar la realidad a través de las metáforas de la geometría y la música. La música es el estudio de las leyes proporcionales de las frecuencias del sonido. La ciencia de la armonía musical es idéntica a la ciencia de la simetría de los cristales. Esta se aplica cuando comprendemos a la materia como una retícula de ondas espaciadas a intervalos determinados.

En la Biología, el papel fundamental de la Geometría y la proporción se vuelve más evidente cada día. Debemos revisar nuestras ideas acerca de la codificación genética como un vehículo de replicación y continuidad, ya que esta codificación no descansa sólo en átomos particulares como carbono, hidrógeno, oxígeno o nitrógeno, que son las sustancias de la que está hecho un gen. El ADN tiene la función de preservar la vida, pero no es sólo la composición molecular del ADN lo que permite esta extraordinaria labor, sino que es su forma helicoidal, basada en una larga espiral de dodecaedros desdoblados. Así, podemos asumir que la existencia de patrones geométricos y proporciones exactas es anterior a la sustancia misma. La vida comenzó sin la necesidad de una contraparte material. En otras palabras, la molécula del ADN que es portadora de vida, a diferencia de cualquier otra molécula, se caracteriza fundamentalmente por su estructura geométrica que es capaz de organizar las ondas-partículas y permitir implotar y distribuir la frecuencia y el voltaje de las ondas, de tal manera que cree un vértice de succión y evite la destrucción de otras ondas y la suya propia.

Por ejemplo, la Biología, entre muchas otras cosas, estudia el proceso fotosintético de las plantas (el proceso biológico que tienen las plantas para sintetizar los rayos del sol) y nos muestra que este proceso sólo puede llevarse a cabo porque el carbono, el hidrógeno, el nitrógeno y el magnesio de la molécula de clorofila está arreglado en un complejo patrón simétrico de doce pliegues. La conciencia espacial, en un nivel celular, debe pensarse como la geometría innata de la vida.

Los diferentes grados de percepción de la realidad deben pensarse no como diferencias de sustancia, sino como diferencias de longitud de onda, de proporción. Por ejemplo, cuando olemos una rosa, no estamos respondiendo a las sustancias químicas de su perfume, sino a la geometría de su construcción molecular. Es decir, la geometría determina la condición de la sustancia. De la misma forma, nosotros no escuchamos simples diferencias cuantitativas en la frecuencia de onda del sonido, sino diferencias logarítmicas, proporcionales, entre las frecuencias y la expansión logarítmica, que constituyen la base de las espirales geométricas.

En la teoría de Campo Unificado, nuestros científicos dicen que todo el universo está formado por una sola sustancia. Llamémosle Dios, Absoluto, Éter o como queramos, la comprensión última de la realidad nos dice que todo es Uno.

Nuestro rango de percepción sensorial determina el universo en el que vivimos, de tal forma que nuestros sentidos captan un rango de las ondas del espectro electromagnético. Nuestros ojos, por ejemplo, captan cierto rango de frecuencias que nos permiten distinguir los colores; nuestros oídos captan, en el mismo espectro electromagnético, otro rango de ondas. Lo mismo sucede con el tacto o con el olfato. De esta manera, podemos comprender que nuestros órganos de percepción captan relaciones proporcionales como una fuente de percepción geométrica.

Si nos referimos a la distribución de nuestro cuerpo, cabe destacar que esta se realiza en múltiplos de cinco, lo cual está en íntima relación con nuestra capacidad para distribuir la vida. En la medida en que vamos ampliando nuestra capacidad de percepción, tendemos a organizar nuestro mundo de espacio visual, espacio audible y espacio visible en manifestaciones geométricas de frecuencias de orden, esto sucede porque nos restituye la capacidad para crearnos internamente. De ahí la necesidad de muchas culturas por crear manifestaciones artísticas usando la Geometría Sagrada.

La conciencia humana es la única habilidad para percibir la transparencia entre las relaciones absolutas y permanentes, contenidas en las formas insustanciales del orden geométrico, y las formas transitorias de nuestro mundo actual. El contenido de nuestra experiencia resulta de la arquitectura inmaterial, abstracta, geométrica, que está compuesta de ondas armónicas de energía, nodos de relación, formas melódicas que manan de la eterna fuente de la proporción geométrica.

Si nos referimos a la historia de la práctica de la Geometría, nos debemos remontar al antiguo Egipto, de donde los griegos heredaron sus estudios. La Geometría es el estudio del orden espacial por medio de la medición de la relación de las formas. Geometría y Aritmética, junto con la Astronomía -la ciencia del orden temporal por medio de la observación de los movimientos cíclicos- constituían las mayores disciplinas intelectuales de la educación clásica. El cuarto elemento en este estudio, el Quadrivium, era el estudio de la armonía y de la música.
Platón, por ejemplo, consideraba a la geometría y a los números como la esencia más reducida, y por tanto ideal, del lenguaje filosófico y en las culturas de la India, el Tíbet, el Islam y la Europa medieval se han producido, en abundancia, mandalas o diagramas sagrados. Las culturas tribales los utilizan tanto en forma de pintura como en construcciones o danzas.

Los mandalas representan el símbolo de la estructura esencial del Universo. La esencia del Cosmos subyace en su sacralidad, y sólo es posible acceder a la Geometría Sagrada por medio de la meditación en la Unidad, seguida por el intento de visualizar simbólicamente el orden formal y contemplarlo, puro, brotando de la Unicidad incomprensible. Recordemos que la Geometría antigua comienza con el Uno, mientras que las matemáticas modernas comienzan con el Cero.

El desdoblamiento de esta Unidad en divisiones es el acto primero de la Creación. Así, la Unidad para desdoblarse y crear la vida no pierde su unicidad ni su sacralidad cuando se divide en base a la proporción áurea o proporción dorada (llamada así por los griegos). Hacer un corte que divida una línea recta en proporción dorada implica que se corte la unidad a razón de phi (0.618033…).

Euclídes fue quien resolvió, para la cultura antigua, el problema de encontrar la proporción dorada de una línea recta. Cualquier línea puede dividirse de múltiple maneras, pero existe sólo una forma en la que esta línea puede dividirse infinitamente hacia dentro y hacia fuera.

Podemos ver, en la figura, que la Unidad (la línea recta tomada con el valor de uno), al ser cortada en esta proporción, nos permite hacer que el segmento menor sea al segmento mayor como éste a la totalidad.

    Así comienza la expansión y contracción de la vida, y este proceso es sagrado en la medida en la que, aunque cambiemos de tamaño la línea (la Unicidad), la proporción con la que cortamos esta línea es la misma. Dan Winter nos dice que “las escalas son profanas, pero las proporciones sagradas”. La proporción dorada la podemos reproducir infinitamente hacia fuera e infinitamente hacia adentro. Siempre obtendremos la misma proporción. La vida se desdobla naturalmente de esta forma y busca ajustarse a ella.

Fractal

Recordemos que la misma estructura dodecaédrica que forma el ADN es la estructura de la retícula planetaria y es la misma estructura dodecaédrica del Zodíaco. Esto permite que la energía de la vida se transmita entre modelos de tamaño diferente, pero de proporción idéntica. La interconexión de nuestra vida es íntima con todo el mundo de la Naturaleza. La Geometría Sagrada nos permite entablar un mismo lenguaje y comunicarnos armónicamente entre seres de distintas especies.

Ahora bien, imaginemos esta sustancia llamada Éter o Campo Unificado como una gelatina. El primer movimiento de organización es el de una espiral que gira sobre su propio eje y es autorrecurrente. Haciendo este primer movimiento, se consume el trazado de un tubo toroide. Esta imagen nos permite comprender que el Universo en el que vivimos está hecho de ondas autorrecurrentes. Estas ondas, organizadas en el Tubo Toro, son la base de la Creación. Con el paso del tiempo, se anidan varios tubos toro fractalmente. El termino fractal se refiere a la característica de un objeto para que la totalidad de sus partes esté contenida en cada una de sus partes.

  Phi

Phi es uno de los tres números irracionales de mayor importancia en las matemáticas, junto con euler y pi. Phi es un número que puede derivarse de la secuencia numérica Fibonacci o de cortes geométricos. Phi, al ser un número irracional,es infinito. Phi, como dijimos anteriormente, es igual a 1.618033…

  Secuencia numérica Fibonacci

La secuencia numérica Fibonacci surge de la suma de los dos términos anteriores, cualesquiera que sean los primeros dos términos. A partir del vacío y de la unidad, o sea, del 0 y del 1, comienza la secuencia: 0, 1,1,2,3,5,8,13,21,35, etc.

Derivamos phi de esta secuencia dividiendo cualquier número por su inmediato anterior. Es importante notar que, en la medida en la que nos alejamos del 0 y tomamos términos más grandes, el número phi se va refinando. Así, el valor de phi para el 6° y 56° número es de 1.6666…, mientras que el valor para el 30° y el 29° es de 1.6180339887…

En el ser humano, el ombligo marca la proporción dorada en relación a nuestra altura total y la nariz en la altura del cráneo. En el mundo inorgánico, aparece en el número de rayos que emergen a partir de un único rayo de luz, que alcanza la superficie de dos hojas de vidrio en contacto, emerge en la secuencia de los electrones de un átomo de hidrógeno al cambiar su estado de energía y brincar de las órbitas inferiores a las superiores y luego regresar a su estado original.

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Gráficos

El número phi (pronunciado “fi”), 1.618033… lo podemos derivar de tres maneras: matemáticamente, geométricamente y por secuencia numérica.

Phi es uno de los dos grandes tesoros de la Geometría. El astrónomo Johannes Kepler dijo que el primero de los tesoros es phi y el segundo es el Teorema de Pitágoras. En un triángulo, phi forma las dimensiones de la gran pirámide de Egipto. Con una regla y un compás, podemos crear el rectángulo áureo. El rectángulo áureo se usa extensivamente en la Arquitectura, fue usado, por ejemplo, para la construcción del Partenón Griego. Phi también define las dimensiones del pentágono.

    Los cinco sólidos platónicos, llamados así porque Platón fue el primero en escribir sobre ellos, tienen la característica de ser cuerpos tridimensionales que tienen caras regulares. Las caras regulares son caras o polígonos cuyos lados son iguales, como el triángulo equilátero, el pentágono y el cuadrado. Los cinco sólidos platónicos son la base de la construcción de la materia y los encontramos relacionados con nuestra conciencia a través de los cinco centros de comando. Los sólidos son los siguientes: el tetraedro (4 caras triangulares), el hexaedro o cubo (6 caras cuadradas), el octaedro (8 caras triangulares), el icosaedro (20 caras triangulares), y el dodecaedro (12 caras pentagonales).

    (arriba) imagen por Grupo Implosión – Dan Winter

    Además, podemos relacionar cada uno de los cinco sólidos platónicos con las retículas terrestres y con los Cinco Elementos de la tradición china, como sigue a continuación (de izquierda a derecha):

        * Tetraedro: Fuego
        * Hexaedro: Tierra
        * Octaedro: Aire
        * Icosaedro: Agua
        * Dodecaedro: Madera

    Los matemáticos han descubierto que la proporción dorada se encuentra presente en tres de estos cinco sólidos platónicos: en el octaedro, el dodecaedro y el icosaedro.

En el interior del dodecaedro y del icosaedro, podemos dibujar tres rectángulos dorados. Están dispuestos de tal forma que sus esquinas tocan todos los puntos centrales de las caras pentagonales del dodecaedro y todos los vértices del icosaedro. Además, es importante mencionar que si extendemos los vértices del dodecaedro o del icosaedro, obtendremos su recíproco. Es decir, si extendemos los vértices del dodecaedro, obtendremos un icosaedro y, si continuamos haciendo lo mismo, obtendremos un dodecaedro en una siguiente dimensión y así infinitamente hacia adentro, o infinitamente hacia fuera. Este principio de recurrencia fractal nos marca la pauta de creación en el Universo.

    En la animación de abajo podemos ver la Estrella Madre o Estrella de Metatrón. Son los cinco sólidos platónicos contenidos uno dentro de otro, en un espacio de embonación perfecto. De adentro hacia fuera, podemos observar, de amarillo, el dodecaedro; de azul claro, el icosaedro; de verde, el octaedro; de rosa, el tetraedro y, de negro, el hexaedro o cubo. Este patrón de anidación permite a las ondas/eventos embonar hacia el centro de gravedad de la materia sin autocancelarse ni cancelar a otras ondas/eventos. En Psicogeometría, utilizamos una técnica terapéutica que nos permite arreglar los eventos dolorosos de nuestra vida en un patrón similar, para que el evento pueda sortearse en nuestro escenario interno de conciencia y ordenarse de tal forma que no genere una confrontación interna. La solución del conflicto no radica únicamente en cobrar conciencia del conflicto, sino en disponer este conflicto en una estructura geométrica que nos reestablezca nuestra paz interna.

    En esta imagen, podemos notar la manera en la que la proporción dorada gobierna los trazos del pentágono. A:B como B:C, como C:D, a razón de 0.618033 (el inverso de phi).

    Toroide Fractal
 

    Hemos mencionado que la creación se originó en el vacío y del vacío surgió la Ley de Unidad. Esta ley de Unidad, consagrada en el tubo toroide, es creadora de nuestra conciencia cuando posicionamos, en alguno de sus extremos, nuestro foco atencional y creamos otro tubo toroide. En el patrón del Génesis, es el segundo día de creación, en el que se crea la luz. Es el surgimiento de la aparente dualidad y el surgimiento verdadero de la Ley de Tres Geométrica. Con este movimiento del espíritu, surge la Vesica Piscis. La forma que tiene esta figura es la misma forma de todo aquello por donde entra o sale luz o energía/materia. La forma de nuestros ojos, la vagina, la uretra, etc., son ejemplo de ello. En esta figura esta contenida la raíz cuadrada de 2, 3 y 5. Abordamos profundamente este estudio de la Creación de la Conciencia en el Curso Uno de Psicogeometría: principios geométricos de la Conciencia.

     

La espiral dorada es una de las formas que, por naturaleza, expresan la armonía perfecta del Universo. Esta imagen está construida a partir de triángulos dorados y la podemos observar con toda claridad en la concha del Nautilus (ver más información en nuestra sección de matemática). La espiral dorada es el camino que siguen las ondas (la vida) para salir o entrar hacia el punto cero: el origen de la vida, el vacío.

El Árbol de la Vida es una de las figuras geométricas más antiguas que han sido usadas por la humanidad. Geométricamente, está formado por un tetraedro, un hexaedro y un dodecaedro. Los cabalistas se han dedicado a su estudio. Representa un código que nos da las pautas de evolución, que se ha mantenido en secreto en los círculos del poder.

Cada uno de los vértices del Árbol de la Vida simboliza, para los cabalistas, una sefira. Cada sefira es un atributo de Dios. En Psicogeometría, estudiamos el origen y las implicaciones geométricas de esta figura, no solamente desde la perspectiva cabalista, sino desde un ángulo psicológico vinculado a nuestro cuerpo por medio de tres sistemas: el digestivo, el endocrino y el nervioso.

    El proceso de creación de la vida ha sido descrito a lo largo de la humanidad por diferentes culturas. Algunas han sembrado su conocimiento en una síntesis geométrica. Los trazos como los que exponemos abajo se han encontrado en todas las latitudes y en todos los tiempos.

    Semilla de la Vida – Estrella Tetraédrica

    La Semilla de la Vida es el principio del Génesis. El Huevo de la Vida son los trazos que surgen de dos tetraedros imbricados y nos habla de la manifestación de la Ley de Octava Geométrica. La Fruta de la Vida es la plantilla de la tercera dimensión en la que superponemos los sólidos platónicos. La Estrella de Metatron es la estrella de vida que surge cuando imbricamos armónicamente todos los sólidos platónicos y creamos una Estrella Madre. Esta estrella contiene y es capaz de organizar la frecuencia y la velocidad de las ondas/eventos. Finalmente, como expresión última, de la extensión de los trazos de la Semilla de la Vida surge la Flor de la Vida. La Flor de la Vida es la expresión mas refinada de la creación. Contiene, holográficamente, a todos los sólidos platónicos y todas las figuras mencionadas.

    En el curso uno de Psicogeometría, trazamos estas figuras y creamos mayor interconectividad entre los hemisferios cerebrales. La Flor de la Vida nos invita a despertar nuestra visión objetiva de la realidad.

 

 

La Fruta de la Vida – Desdoblamiento de la ley de 13

El Huevo de la Vida – Ley de Octava para la Música

 
La Semilla de la Vida – Patrón del Génesis

La Flor de la Vida – Conciencia del Cubo

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  “¿Cuál es el origen de la gravedad?”

    * Autor: Dan Winter, artículo original en ingles aquí
    * Compilación y traducción: Carlos para Psicogeometría México
    * Colaboración: Ninón Fregoso y Arturo Ponce de León

    Einstein postuló la equivalencia entre la masa y la energía mediante su famosa fórmula E=mC², cuya aplicación práctica vivenció, de forma trágica, la humanidad, a través de la creación (y detonación) de armas nucleares durante el siglo XX. Es un hecho que la materia está constituida por paquetes energéticos altamente organizados que poseen, por un lado, las características esenciales de la dinámica energética (movimiento ondulatorio), y por otro lado, las características esenciales de la materia (masa). La masa fue asociada cualitativamente a la gravedad por Isaac Newton, en su famosa Ley de la Gravitación Universal. Sin embargo, su naturaleza ha permanecido, hasta la fecha, como un gran misterio de la ciencia.

    Dan Winter ha propuesto que la organización geométrica de la energía constituyente de la materia es lo que genera las características esenciales de la misma, incluida la gravedad. En algunos tipos de configuraciones geométricas basadas en el número phi (1.618033, proporción áurea), conocidas por la humanidad desde hace mucho tiempo y presentes en la Naturaleza en forma generalizada, se presentan, en forma espontánea, repetible y coherente, centros de concentración energética denominados “puntos de implosión”. La capacidad de estos de succión y ordenamiento de la energía está relacionada directamente con la “similitud” que el cuerpo geométrico que los contiene guarda con la forma del Universo. A esta relación de similitud se le denomina “autorrecurrencia” o “fractalidad”. A nivel atómico, la implosión es lo que provee la fuerza convergente necesaria para estabilizar el movimiento ondulatorio rotacional denominado “masa”.

    Al definir la masa simplemente como la resistencia al cambio de posición de paquetes ondulatorios en rotación, resulta evidente que se requiere una ley de tipo geométrico para explicar la razón de tal resistencia de las ondas al cambio de posición.

    Einstein llamó a este problema insoluto ” el modelo geométrico de la compresión infinita no destructiva”. La respuesta: abrir el tapón (punto de implosión) para permitir una vía de escape a la carga eléctrica, a la velocidad de la luz, mediante un proceso de multiplicación aditiva (heterodinámico) recurrente.

    Einstein sostuvo que la aceleración es debida a la gravedad, siendo, por años, ésta la única tesis medible con relación a la naturaleza de la gravedad. Sin embargo, ahora sabemos que es la aceleración de la carga eléctrica a la velocidad de la luz lo que crea la gravedad, siendo el acelerador la interferencia constructiva ondulatoria de las velocidades de fase cuando los centros de carga / masa entran en un patrón geométrico autorrecurrente.

    La prueba: La carga capacitiva, dispuesta en arreglos geométricos autorrecurrentes basados en phi, crea gravedad.

    Michael Faraday, mejor conocido como el “padre de la electricidad”, sostuvo, en el siglo XIX, que “La capacitancia eléctrica es a la gravedad lo que la inductancia al magnetismo”. Si Faraday está en lo correcto, la carga eléctrica almacenada en un capacitor presenta la forma de un campo gravitacional. Townsend Brown encontró experimentalmente que, en un capacitor cargado, la fuerza gravitacional resultante está orientada hacia la placa positiva del mismo, por lo que, si la placa positiva se encuentra sobre la negativa, el dispositivo pierde peso, mientras que, si se invierte la posición, el dispositivo pesa más.

    La cantidad de gravedad creada en un átomo (o en cualquier cosa) está en proporción a la cantidad relativa de autosimilaridad (fractalidad) entre su interior (núcleo) y su exterior (electrones).

    La proporción entre la recursividad de carga bajo tus pies y sobre tu cabeza es la cantidad de gravedad que sientes.

    Existe una fuerte polémica entre algunos miembros de la comunidad científica internacional acerca de las investigaciones y postulados de Dan Winter, con respecto a la relación “causa-efecto” entre la aceleración de la carga eléctrica y la gravedad. Sin embargo, no existe en la actualidad ninguna otra explicación científica al origen del fenómeno gravitacional. Lo cierto es que, al desarrollar esta teoría en aplicaciones prácticas, las posibilidades resultarían impresionantes: dispositivos antigravitacionales, obtención de energía eléctrica de la materia mediante patrones geométricos, viajes espaciales a grandes velocidades, por citar sólo algunos ejemplos.

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    Decálogo de la Geometría Sagrada
    De un poema del 2do libro de Dan Winter “El alfabeto del Corazón de la Tierra”.
    Traducido y editado por Arturo Ponce de León.

    1) El universo esta hecho de una sola sustancia: el Campo Unificado.
    2) La sustancia universal tiene una única forma de onda – la onda senoidal.
    3) El universo puede ser descrito como una geometría de anidación.
    4) En un universo hecho de ondas, solo el Foco Atencional es el medio que crea.
    5) La forma es lo único que el Universo tiene para conservar. Todos los cambios cualitativos vienen de diferencias en la forma, no en la sustancia.
    6) La única manera de conservar la forma es manteniendo el nido de proporciones que contiene longitud, profundidad y volumen.
    7) El mejor camino para mantener un nido de Razones es la Proporción Dorada.
    8) La coherencia en cualquier nivel es coherencia en todos los niveles.
    9) El ADN es la semilla de cristal de un cuerpo de luz de mayor dimensión.
    10) La luz, cuando es doblada sobre sí misma, se conoce a sí misma.

    Comentarios

    1) El universo esta hecho de una sustancia: el Campo Unificado.

    Todos conocemos la formula básica para esto: E=MC2.
    La materia es sólo mucha energía moviéndose tan lentamente que puede tocarse. La energía es, en contraposición, poca materia moviéndose tan rápido que tenemos problemas para encontrarla. Son polaridades de la misma sustancia que se está moviendo o fluyendo en proporciones diferentes, constantemente. Esta alta compresibilidad es lo que almacena la forma y la memoria en su forma de onda.

    2) La sustancia universal tiene una única forma de onda – la onda senoidal

    Este principio de Fourier de transformación de registro de frecuencia significa que incluso la forma más compleja es una simple suma de ondas senoidales de longitudes diferentes.

    3) El universo puede ser descrito como una geometría de anidación.

    La Geometría puede ser pensada aquí como la creación básica de simetría. Cualquier estructura simétrica crea un lugar donde las ondas  convergen. Aquellas que viajan en direcciones contrarias, pueden permanecer, esto es, estar en fase y en cerradura de fase. La permanencia de ondas da la ilusión de solidez, que es la segregación del momentum que hace posible el nacimiento de la materia. La anidación ocurre donde las ondas convergen.

Solo la proporción es sagrada: la escala es mundana. La información es lo único universal en nuestro universo holográmico, cada parte contiene la información del todo. Entonces, compartir la forma en la que las ondas convergentes crean formas sustentables se vuelve una propiedad de la estructura inherente que emerge naturalmente del proceso mismo.

    En un mundo hecho únicamente de ondas, sólo debe haber dos formas geométricas, el toroide, o vórtice, y la espiral de proporción dorada. La forma del tubo toro, o dona, es la única estructura en un mundo de ondas que puede volverse coherente, es decir, que puede retener una forma regular como anillo de humo. Cuando estos anillos de humo son creados y quieren relacionarse al primer anillo de humo, deben “anidarse” en un patrón correcto, para que ellos puedan recordar su forma y compartir su estructura. El mejor camino para hacer esto es la razón que nosotros llamamos proporciona áurea.

Sólo una forma de simetría de proporción áurea va a permitir a las ondas convergentes añadirse y multiplicarse al mismo tiempo. Únicamente de esta forma, de esta manera, las ondas pueden anidarse sin interferir con las demás y sin cancelar sus memorias. Una espiral de proporción dorada puede anidar triángulos, cuadrados y pentágonos, creando un dodecaedro. El dodecaedro es la anidación de razón dorada perfecta para cambiar la información en una estructura coherente por el uso de la proporción áurea. Esa es la razón por la que también es el patrón de la molécula trenzada del ADN. Cuando la proporción dorada ocurre, la dona icosaédrica y la dona dodecaédrica generan naturalmente los únicos otros dos números: pi y euler.

    De esta forma simple, y de estos tres números irracionales, que ocurren naturalmente, esta construido el Universo. Sin ninguna duda, los antiguos egipcios llamaron a estas cualidades las fuerzas cosmológicas.

    4) En un universo hecho de ondas, solo el Foco Atencional es el medio que crea.

    La Atención, intensidad directa de la conciencia, ocurre cuando los nidos excitados de anillos de humo se vuelven fractalmente atractivos en los patrones creados por phi, pi y euler. Cuando esto ocurre, también se vuelven materia, y la cualidad de atracción es entonces vista como gravedad. La intención, como gravedad, es una lente que dobla la luz. La atención, en la forma de los grandes arquetipos geométricos, genera una sensación de “gravedad” simbólica.

    5) La forma es la única cosa que el Universo tiene para conservar. Todos los cambios cualitativos vienen de diferencias en la forma, no en la sustancia.

    Todo en nuestro mundo, toda la materia, es decir, todos los patrones fractalmente atractivos de densidad informacional, están compuestos de átomos, que son descritos por los físicos como un núcleo rodeado por electrones en capas de orbitales. Estas capas son el patrón, la forma y la proporción, que es lo único que el universo debe conservar para conocerse a si mismo. Estas capas o formas son creadas por la anidación de donas de energía o anillos de humo. Así, la Tabla Atómica se vuelve un simple equipo de patrones de ondas que describe su valencia como simetría. Todo puede ser creado de la anidación de una dona (con un par de vértices) de tres donas (con seis simples vértices de dirección), de cinco donas (con diez vértices) y de siete donas (con catorce vértices).Si contamos los vértices, obtendremos el número de electrones en cada capa de orbital.

    Estos patrones de forma regular son llamados sólidos platónicos porque Platón fue el primero que escribió sobre ellos: el tetraedro, un par de vértices; el octaedro/cubo, tres pares; el dodecaedro, cinco pares; y el icosaedro, siete pares. Estas formas básicas son importantes para transmitir la estructura íntima de ondas de la materia, mejor entendida como plantillas que generan la atención o intensidad necesaria para volverse fractalmente atractivas, esto es que se vuelven capaces de doblar el flujo recto de energía de la luz en un círculo de materia atómica estructurada.

    6) La única manera de conservar la forma en un camino es manteniendo el nido de proporciones que contiene longitud, profundidad y volumen.

    El nido más elegante de proporción es aquel en el que intervienen phi, pi y euler, como en la espiral del ADN. Podemos pensar en esto como una simple prueba de que el ADN es una estructura que está codificada para transmitir información a lo largo del camino de la evolución temporal de la vida física de las formas del planeta. Todas las formas de vida en la superficie del planeta son los instrumentos y actores de una antigua opera épica fuertemente tejida en la estructura de nuestras células.

    7) El mejor camino para mantener un nido de Razones es la Proporción Dorada

    Torciendo un cubo cinco veces, a 32 grados, en el mismo espacio visual, hace que se cree un dodecaedro. Torciendo un dodecaedro a 32 grados, nos da las potencias de phi: phi al cuadrado, al cubo, etc. El camino de la proporción dorada le permite a la información (a la forma) moverse sin la perdida de momentum (mente). Tan cerca como nosotros podemos estar para crear esta forma y camino, tan grande nuestra conductividad es. Es decir, mayor energía puede fluir por nosotros. Cuando enfocamos nuestra intensidad en estas formas y patrones de flujo, creamos una especie de energía súper conductiva, un intercambio súper coherente de energía.

    8) La coherencia en cualquier nivel es coherencia en todos los niveles

    Un arreglo ordenado entre las longitudes de onda establece una conexión entre las frecuencias y los campos. Pero para que esta conexión perdure, debe resonar en todas las frecuencias y los campos. Esto puede ser solamente logrado por la estructura de resonancia de los caminos de la proporción dorada. La cascada armónica de la interconectividad es la estructura de nuestro universo holográfico, perceptible como éxtasis.

    9) El ADN es la semilla de cristal de un cuerpo de luz de mayor dimensión.

    El ADN, un cristal de estructuras perfectas de phi que conecta las ondas largas con las ondas cortas, es un patrón de tercera dimensión diseñado para transmitir información, en una forma de ser viviente, por el espacio y el tiempo, es decir, por la cuarta dimensión. Su meta parece ser la creación de una inteligencia de quinta dimensión, capaz de ponerse en fase con la información del universo almacenada en el código cristalino de la geometría del ADN.

    10) La luz, cuando es doblada sobre si misma, se conoce a si misma.

    Una conciencia de quinta dimensión, que nosotros podemos categorizar como una que puede ver todo el espacio y el tiempo, la energía y la materia, como componentes de la forma de onda original, es la que dobla la Luz en el círculo de la autoconciencia. Esto crea la explosión de energía rica en rayos UV (azules) que acompaña el levantamiento de Kundalini, la cerradura de fase de las energías biológicas en el flujo de la información universal de energía. Este doblamiento crea la iluminación, un estado donde la conciencia de la mente universal se junta consigo misma en cada cruce de onda.

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Acercamiento al trabajo de Dan Winter

La invariabilidad de escala es la llave para la gravedad y para la creación de vida, porque la autosimilaridad (embonación) permite, no-destructivamente, la comprensión (fusión, colapso). Lo que Dan Winter ha hecho, es el desarrollo de las herramientas de poder espectral para enseñar esto, para optimizar esto.

El fractal del corazón perfectamente coherente es autosimilar. Imaginemos un simple experimento: piedras paramagnéticas (basadas en calcio, cuarzo, etc.) Están arregladas para verse como una confiera desde arriba (como Stonehenge, Machu Pichu, etc.), en el centro, el tiempo LAPSE (las fotos muestran como las semillas germinan dramáticamente mejor). La compresión de carga = fuerza de vida, la base de un estudio largo de universidad.

Luego, disponiendo de capacitores en la misma geometría crea gravedad + extrae voltaje de la gravedad (autosimilaridad crea gravedad y vida – la forma como el EKG y las confieras lo hacen… por no mencionar el ADN). Ahora nosotros hemos reinventado la Arquitectura y la Agricultura, basándonos en una nueva comprensión de la simetría eléctrica pura (lo autosimilar permite la compresión) que crea la vida (y le crea un alma al ADN)… Y reemplaza la formula de Einstein y la crisis energética con una teoría más correcta: sólo lo autosimilar permite la compresión de carga, que se vuelve aceleración, lo que conocemos como gravedad, y se vuelve la VIDA.

  Ciencia de la Implosión
    Autor: Dan Winter
    Traducción y edición: Arturo Ponce de León para Psicogeometría México

    La fuerza de vida es igual a la habilidad de atraer fractalmente (“implotar” por compresión perfecta) y auto organizar la carga eléctrica. Esencialmente, al trabajo de Dan Winter podemos entenderlo como la Ciencia de la implosión. La implosión es contraria, en la vida, a la explosión. Los capacitores biológicos fractales o autosimilares como las confieras, las rosas, la tierra, y el EKG (electrocardiograma), durante la compasión, escogen los nidos recursivos basados en la proporción dorada (filotaxis). Esto crea fuerza centrípeta (implosiva) entre las ondas de carga (espíritu / Chi / orgone / barraca / fuerza de vida). Esto inicia la compresión –de lo que esta hecho el latido del corazón– y comienza a ordenarse en auto organización. Las ondas en proporción dorada suman y multiplican constructivamente sus velocidades de onda. Sólo esta onda musical que crea la autosimilaridad (la proporción dorada) permite que la compresión se vuelva aceleración, o también llamada gravedad. Esto explica el voltaje llamado VIDA que se crea de la gravedad que tienen los huevos frescos, las confieras, y la gravedad que crea tu corazón.

También describe por primera vez por qué los objetos caen a la tierra (la carga tiene un camino de salida de la velocidad de la luz). Nos explica, por ejemplo, por qué los capacitores dispuestos en patrón de confiera crean gravedad (eliminando la necesidad de manejar carros empujados por desechos de dinosaurio, gasolina). También documentamos por primera vez la razón de la proporción dorada entre los armónicos del cerebro EEG (encefalograma), que, clínicamente, se identifican cn la felicidad y la euforia. La Implosión crea la felicidad, que es la última solución para sanar el déficit de atención. La implosión crea succión, cuya autodirección es la diferencia entre ser autodirigido (por ejemplo en la muerte o en el sueño lúcido) o ser un parásito (por ejemplo, los sacerdotes que dicen que Dios está fuera de ti).

    La Aceleración/Implosión de la Carga Inducida por la Recursión de phi es la solución para:
    El colapso infinito no destructivo
    La compresión infinita / la aceleración perfecta / la FUSIÓN
    Conjugación de fase perfecta (en óptica)
    Implosión hidrodinámica (ordenamiento último)
    Energía no lineal (obtenida del voltaje de la gravedad)
    Aceleración de Carga a la velocidad de la Luz (gravedad)
    Medición de la ATENCIÓN / felicidad / euforia en el EEG (electroencefalograma)
    Inducción de tono audible de la trascendencia del electroencefalograma
    Medición de la apertura del corazón por EKG (electrocardiograma) / Compasión
    Auto organización del Caos / Inteligencia Artificial
    Medición y definición, eléctricamente, de la FUERZA DE VIDA
    Origen geométrico puro de los alfabetos (símbolo = embonar)
    La Forma del contacto que nos habla del amor.. Y del Santo Grial

    Vea también cómo … está demostrado por Análisis de Espectro.

    “El día vendrá cuando, después de conquistar el espacio, los vientos, las mareas, la gravitación, deberamos conquistar, con Dios, la energía del Amor. Y en ese día, por segunda vez en la historia del mundo, volveremos a haber descubierto el fuego” (phuego – fuego que refiere a phi, razón dorada) – Pierre Tielhard De Chardin

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    La Danza de una Onda en su paso por la Geometría Sagrada
    Extracto del libro “Gran Atractor de Implosión” de Dan Winter
    Traducción: Arturo Ponce para Psicogeometría

    Para decir que una sustancia es comprimible, significa, entre otras cosas, que puede almacenar
    m o m e n t u m.

    Almacenar momentum puede parecer, en primer instancia, trivial, pero todo en la Naturaleza; las estrellas y los hermosos bebés, existen debido a este talento. Nuestro mundo es concebido como un mundo de ondas. Nos es dado un vislumbre del mundo atómico como paquetes y bultos de ondas, encerrados en la geometría musical de un abrazo prolongado de ondas coherentes.

    La naturaleza de las ondas requiere de compresibilidad. La compresibilidad requiere el almacenamiento de momentum (impulso adquirido). El almacenamiento de momentum permite que el orden se almacene y se recupere. Una superficie de ondas multiconectada permite el almacenamiento de información multiconectada. El toroide (dona) es la superficie original de ondas multiconectadas. La tabla atómica es una agrupación poligonal (muchas caras) de vórtices toroidales y está arquetípicamente multiconectada. El universo esta ininterrumpido como superficie de onda, esta multiconectado, y es holográfico.

    El medio comprimible universal es un campo unificado. La pregunta importante que surge de nuestra comprensión del Universo como un universo ondulado en su naturaleza es: ¿Cuál es el papel de la mente –o de la C o n s c i e n c i a- entre las ondas?

    Hemos comprendido que las diferencias entre las fuerzas fundamentales no son diferencias de “sustancia”, sino de escala. (Las proporciones son sagradas, las escalas son profanas). Los principios de la Interferencia de onda son los mismos para las ondas entre las células nerviosas y su sinapsis, así como para las capas del electrón en su nivel quántico. Llevan las mismas fuerzas de compresibilidad y de almacenamiento de información a través de los mismos medios de comunicación – simplemente actúan en escalas diferentes.

    Al principio no vemos que la información que baila en el nivel de la capa del electrón comparte la música de la danza con la sinapsis del sistema nervioso. Sus “escalas” están enormemente fuera del rango una de la otra. Aquí está nuestro desafío de ver a la mente entre las ondas como algo más interesante. Información / momentum /mente embonan entre frecuencias cuando viven en un útero geométrico confortable (madre-materia-material).

    Si usted tira de un pedazo de listón de sus extremos, se encoge ligeramente en sus lados. Así, un movimiento pequeño puede unirse enérgicamente a uno grande. La piezoelectricidad del cuarzo es creada por su habilidad para llevar energía entre frecuencias, hacia abajo de la espiral (un fuente espiral asimétrica de vida electrónica). El ADN es como una fuente espiral en su papel de conectar la célula al anillo coreográfico (y en forma de campana) con su cuerpo etérico.

    El cerebro también descansa resonando en lo alto de una espiral serpentina de “chakras” glandulares. Se encuentra en fase acústica con el corazón. Durante el éxtasis del acoplamiento piezoeléctrico del cerebro a la danza de las glándulas, dispara la secreción de las hormonas psico-activas, y el líquido dopa el canto eléctrico del cuerpo cristalino.

    Así, el sonido de la danza eléctrica de la conectividad comienza como un lugar donde las frecuencias se tocan entre ellas. En el cuerpo, este patrón de alcanzarse para tocarse entre las escalas está diseñado para ir más allá del sonido tocando la luz. Este es el eje de Eros del otro lado, donde el dedo de Dios toca la matriz de la materia a través del intervalo de chispa que es el hombre: el puente entre los mundos. Cuando las semillas del orden son plantadas en medios nutritivos, pueden crecer más allá de los límites de su útero. La prisa de momentum para crecer -alrededor de la semilla del vórtice- con un centro de gravedad (un corazón bueno), no conoce ningún límite.

    Ahora nosotros podemos ver cómo la atención, el Enfoque, o la no-mente, pueden ser el medio para la creación en un medio de ondas: Sólo la onda que puede permanecer como una onda puede almacenar su información / momentum.

    Para mantenerse, la onda debe compartir incondicionalmente su momentum en una geometría/matriz/útero. Requiere del espejo de sí misma regresándose en sí misma para crear el nodo de la onda que tiene la ilusión de la estabilidad. El momentum, en direcciones simétricamente opuestas, crea estabilidad/materia/Maya.

    Para entrar en la materia-femenina-rotatoria, la línea-masculina-energía debe ser iniciada en el camino de la danza espiral del momentum. El camino de conservación del momentum entre las frecuencias en la cuerda de equilibro (una soga ligera), entre la energía y la materia, la línea y el círculo, es la Espiral de la proporción dorada.

    El enfoque y la atención son el poder para sostener un nodo de onda (o pensamiento simiente) arreglado en el flujo, como escogiendo una nota (o nodo) poniendo el dedo en el traste de la cuerda de una guitarra, la forma de la onda que le es permitido permanecer es escogida en los lugares de quietud.

¿Qué es Psicogeometria?

Artículo #1.
http://www.psicogeometria.com/psicogeometria.html

®Todos los derechos reservados. Autor del documento: Arturo Ponce de León para Psicogeometría México. Colaboración: Ninón Fregoso.Se autoriza la reproducción del material contenido en este sitio siempre y cuando se cite la fuente y se respete la integridad del texto.

La Psicogeometría nace en el año 2000 como un sistema de conocimiento que brinda un código de interpretación del mundo interno y externo del Ser Humano. A partir de la semiología de las formas y según las leyes de la Geometría Sustentable, construye un programa de enseñanza que vincula este conocimiento con investigaciones científicas en la arquitectura, la música, el diseño gráfico, el biofeedback y el arte.

Estudia la vinculación de la materia y la energía (espíritu) de una manera armónica. Todos hemos tenido la experiencia de vivir ambos mundos separadamente y en ocasiones parecen ser irreconciliables. En los tiempos en los que la frontera entre el misticismo y la ciencia es cada vez más delgada, la Geometría Sustentable parece hacer posible este encuentro.

La Geometría Sustentable o Geometría Sagrada es una metáfora de la Ordenación del Universo: es el estudio de las proporciones, patrones, sistemas, códigos y símbolos que subyacen como eterna fuente de vida de la materia y del espíritu. La Geometría Sagrada es la huella digital de la Creación. Es el génesis de todas las formas.. Es una ciencia antigua heredada por el conocimiento hermético sumerio, egipcio y griego.

Habitamos en un Universo semiótico, es decir, construido a partir de procesos de significación. Elaboramos estos significados con base en códigos, estructuras, lenguajes y símbolos. La Naturaleza tiene también su propio lenguaje, el lenguaje geométrico. La Geometría Sagrada es el código que utiliza la Naturaleza para crear la vida. Pero no solo eso, encontramos en diferentes culturas que éstas leyes, éstos códigos, les han servido para reproducir la armonía del Universo en diferentes manifestaciones humanas.

En el mundo actual, existe un gran movimiento para recordar éstas leyes y aplicarlas en la creación de estructuras más acordes a los principios de la vida. Encontramos esta aplicación en el arte, en la arquitectura, en el diseño, en la ciencia, en la física vanguardista, en la geomancia, en la música, en las matemáticas, en el ADN, en las retículas terrestres, en el estudio del color, en los animales, en la geología, en los lenguajes sagrados, en el Feng Shui.
Dan Winter , uno de los científicos más importantes en Geometría Sagrada, demuestra, mediante biorretroalimentación, cómo la coherencia emocional y la coherencia de los hemisferios cerebrales pueden crear estados de atención que facilitan la recuperación de la salud mental, y la reducción del déficit atencional en los niños, entre otras cosas.

Recordemos el origen etimológico de la palabra geometría: geo, que significa tierra o materia, y metría, que significa medición. Así, la Geometría estudia las proporciones y las medidas de la materia, o sea, de la Tierra; y es Sagrada en tanto a su relación con el principio de autosustentación, es decir, en la medida en que puede mantenerse a sí misma. Asimismo, algo es sagrado cuando es fractal, cuando obedece a los principios gnomónicos, es decir, cuando encuentramos que la suma de cada una de sus partes esta contenida en la totalidad.
Como complemento a esta ciencia, la Psicogeometría es la aplicación práctica de la Geometría Sagrada en nuestra vida diaria. Es una rama de conocimiento que vincula las prácticas ancestrales de la Geometría Sagrada con otras disciplinas para elevar nuestra capacidad humana y nuestra calidad de vida; nos invita a restablecer nuestra capacidad de amar y de construir nuestra felicidad como un proceso geométrico de interpretación de la realidad; promueve el vínculo entre la realidad objetiva y la conciencia subjetiva para vivir con mayor paz y nos brinda la posibilidad de una evolución interior a la par de un desarrollo externo.

La Psicogeometría tiene sus raíces etimológicas en psique, geo y metría. A estas últimas dos raíces, se le agrega la de psique que quiere decir alma Así, la Psicogeometría estudia la manera en la que el alma puede habitar armónicamente la materia, estudia cómo el alma humana encarna y vive pacíficamente con su entorno, con su contexto.

El Número de oro y la Geometría Sagrada

La Geometría Sagrada sostiene parte de su base matemática en tres números irracionales: phi, pi y euler. Phi es un número irracional simple que tiene propiedades matemáticas inusuales, tiene el valor de 1.618033…; pi es la relación del diámetro de un círculo y su circunferencia y Euler es la base natural de los logaritmos.

La razón, o proporción, determinada por phi era conocida por los egipcios, los griegos y las culturas de Mesoamérica, y también fue retomada por los artistas del Renacimiento, llamada por estos últimos como la proporción divina. Al corte que produce este número en una línea recta, se le conoce como sección dorada o sección áurea, por eso phi es también conocida como el Número de oro.

Nosotros podemos tomar una línea recta y escoger dividirla en cualquier punto, pero solamente existe un lugar donde podemos hacer que se cumpla el principio de lo sagrado. El principio de lo sagrado es cuando algo menor se encuentra en algo mayor, tantas veces como lo mayor se encuentra en la totalidad, definición también de lo que conocemos como fractal, y que también nos recuerda a las Trinidades sagradas en distintas religiones y filosofías. En la filosofía cristiana estas tres fuerzas están expresadas como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. En la alquimia medieval, todas las cosas eran vistas como mezclas variantes de sal, azufre y mercurio. En el Sankhya hindú se asignaba un papel a las tres gunas; Rajas, Tamas y Satva. En el hinduísmo las fuerzas eran personificadas como Shiva, Parvati y Vishnu. En China tiene calidad metafísica en la interacción del Yin, del Yang y del Tao.

Phi es simplemente la proporción de los segmentos de línea que resultan cuando una línea es dividida en una forma particular. Graficando esto obtenemos:

Podemos derivar phi de tres formas: de series numéricas, descubiertas por Leonardo Fibonacci, de fórmulas matemáticas y de cortes geométricos. De la serie Fibonacci (0,1,1,2,3,5,8,13,21.) podemos obtener un rectángulo áureo, que es un rectángulo que tiene 1.618033 veces más de largo que de ancho. Y a partir de aquí derivar una espiral dorada, la hermosa concha del molusco Nautilus:

Encontramos esta proporción de phi en el cuerpo humano, Da Vinci lo representó en el Cánon del Hombre. El ancho a razón del largo de la cabeza tiende a phi. La mano, a razón del antebrazo, tiende a phi. En la mano, la distancia entre las falanges también lo hace.  Y en el largo de la cabeza, la altura de los ojos se encuentra en phi. Sumado a esto, cuando meditamos o estamos tranquilos, en el latido del corazón, la sístole y la diástole están espaciadas a razón de phi. Observemos, asimismo, la forma que tiene la oreja: aproximadamente una espiral dorada.

También encontramos phi en las plantas (en la filotaxis) y en la Arquitectura, por ejemplo en Stonehenge, en Notre Dame, en el Partenón Griego en la Gran Pirámide de Giza y en algunas pirámides de Mesoamérica. La pirámide de Teotihuacan tiene múltiplos y submúltiplos de phi. Finalmente, en el arte renacentista, phi ha sido usado extensamente, por ejemplo, por Dalí, Da Vinci y Seurat.

Ciencia de Implosión y Geometría Sagrada

La implosión crea y promueve la vida, a diferencia de la explosión que la destruye y aniquila. La succión al interior de Sí mismo es conocida en Psicogeometría como la Ciencia de la Implosión. La implosión es contraria a la explosión y es lo único que genera y promueve la vida.
La reproducción mitótica celular consiste en que de una célula se crean dos, a partir de una división interna. El proceso continúa y de las dos creadas se duplican y forman cuatro, luego ocho, luego dieciséis, etcétera Lo mismo sucede con el proceso de manifestación de la energía sexual, tanto femenina como masculina. La implosión de ambas energías manifiesta la vida. En Psicogeometría, creamos estos procesos como fuente inagotable de vida.

Es importante mencionar que la Ciencia de la Implosión nos sirve para desarrollar diferentes niveles de conciencia en nuestra vida. Por ejemplo, en la sexualidad, vinculada al tetraedro (uno de los cinco sólidos platónicos) podemos encontrar cuatro vértices o pares de donas que se anidan sin destruirse sobre sus vértices. De aquí parte el origen de la polaridad sexual. El yin y el yang, el principio de la polaridad en la filosofía taoísta, tiene su origen geométrico en la dona o tubo toro. La sexualidad tiene muchas facetas, pero podríamos decir que una de las más importantes, vinculada al tetraedro, es la de embonar en el cualquier lugar donde se encuentre. La energía sexual, comúnmente, la usamos como fuente de vida para realizar diferentes actividades, pero cuando esta energía está bien canalizada a través del tetraedro, nos sirve para conectar los diferentes mundos de conciencia en los que habitamos.

El tetraedro nos invita a ubicar esta energía, anclándola en la tierra y logrando que todo nuestro potencial sexual se manifieste en la tierra, para crear mayor abundancia en la materia y el espíritu. Con uno de sus nodos en la tierra, y el resto girando libremente en la horizontal de nuestro cuerpo, se manifiesta la inflasexualidad, la sexualidad natural, la suprasexualidad y el “no-sexo”. Estas son etapas o estadios de nuestra vida sexual que debemos comprender para poder vivir con mayor plenitud y gozo en todos los aspectos de nuestra vida.

Podemos observar cómo distintas terapias nos hablan de la necesidad de hacer que los eventos internos se ordenen y acomoden de tal manera que las contradicciones internas puedan resolverse y generar una conciencia de unidad. Esto lo logramos usando herramientas de Geometría Sagrada para poder “implotar” un evento. La visualización de mandalas geométricos y nuestra capacidad para sentir el campo electromagnético de los cuerpos son dos herramientas importantísimas para familiarizarnos con la Geometría Sagrada y con las formas del Universo. Esto nos ayuda en el desarrollo de nuestras capacidades de atención dirigida, memoria y percepción.

El agua es de mayor conciencia y abundancia en nuestro cuerpo y en nuestro planeta, y puede ser programada por patrones geométricos de pensamiento o emociones, como lo demuestran distintos científicos en el mundo. Nosotros diríamos que, más allá de las palabras, es la misma intención geométrica del pensamiento o las emociones las que crean y codifican la Naturaleza.

La Pentaflor es la imagen de poder más acabada de la Geometría Sagrada. Refleja la vista superior de la molécula dodecaédrica del ADN y es una imagen que nos sirve para generar punto de implosión y ordenar la energía, las ondas y la materia de manera armónica. Por lo tanto, promueve la conciencia, la vida y la salud. Cuando es utilizada adecuadamente en geomancia o en ciencia reticular, ordena y da estructura a la energía para que pueda encontrar el giro necesario y acomodarse en un espacio especifico de manera armónica. Geométricamente esta construida sobre una base pentagonal y tiene cinco espirales áureas hacia la izquierda y cinco espirales áureas a la derecha.

La Psicogeometría es el estudio del ser humano por medio de los principios matemáticos y las prácticas de la Geometría Sustentable. Nos sirve para elevar nuestra calidad de vida; resolver conflictos de pareja, familia y grupo; nos reestablece nuestra capacidad de amar y de construir nuestra felicidad como un proceso geométrico de interpretación de la realidad; nos invita al desarrollo de la conciencia sexual, instintiva, motriz, emocional e intelectual.
Los principios fundamentales de la Geometría Sagrada son tres:

La Ley de Unidad – Teoría del Campo Unificado o Teoría de Supercuerdas
Ley de Tres Geométrica o Ley de las relaciones-proporción, frecuencia y estructura.
La Ley de Octava o Ley de las transformaciones, que explica el proceso que siguen los eventos para desdoblarse en el tiempo y nos permite conocer la forma en que las ondas se expanden para cambiar nuestra dirección de vida hacia una de mayor plenitud
Principios Geométricos

Son tres los números matemáticos sobre los que descansa la Geometría Sagrada: phi, pi y euler. El número Phi (1.618033…) crea la espiral dorada a partir del vacío. El número pi (3.1416…) circunscribe este giro y hace que la espiral doble sobre sí misma para envolverse y conocerse a sí misma. El número euler (base natural de los logaritmos) completa y da solidez a este trazado. Si visualizamos este esquema, obtendríamos un Tubo Toro. Ver aquí.

La Psicogeometría es un conocimiento orgánico que se deriva de la ordenación del Alma bajo los principios de la Geometría Sagrada: la Ley de Tres Geométrica y la Ley de Octava Geométrica.

La Psicogeometría estudia la dimensión estructural y funcional del Alma. Este estudio nos remonta inevitablemente a la comprensión del ser humano como un sujeto creado a partir de la interpretación y la significación derivada de un principio de realidad sensorial.

La Psicogeometria nos explica cómo se crea el mundo del objeto y del sujeto y cómo pueden vincularse sanamente ambos; nos explica la imperiosa necesidad devivir en un mundo donde impere la naturalidad en lugar de lo artificial; nos explica la noción de sujeto y el surgimiento de los centros de comando, los discos de memoria y la fisiología de la conciencia, todo esto para lograr el conocimiento de nosotros mismos.

La Psicogeometría nos invita a la ampliación de nuestro escenario interno de conciencia por medio del desarrollo de nuestro potencial sexual, instintivo, motriz, intelectual y emocional, con miras a la creación de un Alma.

Retomamos la noción antigua de “psique” como el equivalente de alma y no únicamente como el significado que le ha atribuido la psicología actual, que utiliza esta noción como sinónimo de mente. La mente es, en realidad, un escenario de representación simbólica, mientras que el Alma es un modelo geométrico de interconexión de funciones.

Asimismo, la Geometría Sagrada estudia los patrones y proporciones de la ordenación del Universo. La proporción dorada sustenta matemáticamente esta enseñanza y nos muestra la forma en la que se organiza la materia antes de existir como tal. De hecho, la predisposición de ciertas estructuras geométricas en el ADN permite a la molécula de ADN autoorganizarse y organizar su entorno para sustentar y preservar la vida. En suma, la Geometría Sagrada es una metáfora de la relación del Universo con los patrones y proporciones que subyacen como base material de las formas y las manifestaciones del mismo.

Universo Uno – Campo Unificado

El Campo Unificado es posible por la existencia de un toroide fractal. La vida es posible por la profunda interconexión de todos sus elementos. El contexto determina y da fuerza a lo contextualizado.  l Universo está formado por ondas-partículas que vibran en diferentes proporciones, frecuencias y geometrías. Es importante subrayar este aspecto, ya que la diferencia en la naturaleza del universo es únicamente una diferencia de la geometría que se oculta detrás de su expresión material. Es una diferencia en la frecuencia o cantidad de ondas que ocurren en un tiempo determinado y en la proporción o razón matemática del evento o la onda. Teniendo esto en cuenta es que comprendemos que nuestro espíritu es tan material como una roca sólida. La diferencia radica en que nuestro espíritu está constituido por vibraciones de frecuencia y geometría mucho más sutiles.

Respecto del Universo, lo comprendemos por medio de dos leyes fundamentales: La Ley de Tres Geométrica y la Ley de Octava Geométrica o ley de las transformaciones en el tiempo (basada en la doble estrella tetredrica y la secuencia de la musica)

La Ley de Tres Geométrica -expuesta más adelante- nos enseña que las diferentes expresiones del universo material y sus diversas manifestaciones son resultado de la variación en la frecuencia, amplitud y geometría de las ondas, pero no en su naturaleza. Es decir, todo lo que vemos, tocamos y sentimos con nuestros órganos de percepción vibra en diferentes rangos del espectro electromagnético, pero es un solo espectro electromagnético. El objetivo de la elevación de nuestro nivel de conciencia es lograr expandir nuestro rango de percepción sensorial y reconfigurar nuestro universo interno en consecuencia.

Objeto y Sujeto: fenómeno de captación

Cuando captamos el Universo, surge un objeto y un sujeto. El objeto es el evento en sí y el sujeto es el evento en mí. El sujeto se configura por la interpretación que le doy a un evento determinado. En esta interpretación se ponen en juego mis sistemas de valores, de pensamiento, de creencias. Es decir que, en términos de percepción, después de la Unidad de sustancia (el Campo Unificado) surge la dualidad de percepción: un objeto que es percibido por un sujeto.

El Universo es Uno. Lo captamos cada uno de nosotros según nuestro rango de percepción sensorial y a la abstracción que hacemos le adjudicamos significados que configuran nuestro escenario interno de conciencia.

Se configuran entonces dos universos: el universo sensorial y el universo conceptual. El universo sensorial ocurre fuera de mí y el universo conceptual discurre dentro de mí.
El universo sensorial es objetivo porque no depende de la abstracción de nada ni de nadie para existir. En su contraparte, el universo conceptual es el cúmulo de experiencias que ingresan por nuestro rango de percepción sensorial y configuran conceptos, imágenes, pensamientos, emociones, actitudes, etc., creando nuestra noción de sujeto. El sujeto está, entonces, “sujetado” al objeto. El sujeto que se crea de la captación de esta experiencia esta enmarcado en su propio escenario interno de conciencia o universo conceptual.

El universo interno que nos configura a cada uno de nosotros como sujetos se ha construido por el significado que le hemos atribuido a cada experiencia que hemos vivido. Seamos concientes o no de ello, existe una realidad donde las cosas son lo que son. La máxima hermética, “Yo soy el que Yo soy”, se refiere a esta capacidad del Universo Uno por sustentarse y describirse a si mismo.

Principio de realidad: sensorial y conceptual

Para su comprensión, estudiaremos este universo Uno o principio de realidad desde la perspectiva del sujeto y desde la del objeto. Comprenderemos el surgimiento de, por un lado, el principio de realidad sensorial, que le pertenece al objeto y, por el otro, el principio de realidad conceptual, que le pertenece al sujeto.

El mundo de los objetos se introyecta y configura el mundo del sujeto y viceversa. Aunque, como ya vimos, el Universo entero está creado de ondas senoidales y estas ondas se autoorganizan en patrones toroides de estructuración, es decir que, cuando el sujeto capta éste universo objetivo, su percepción del mundo se distorsiona por sus condicionamientos culturales, familiares y sociales, que crean un sujeto errante, un sujeto doliente. Este es un sujeto que produce en sus percepciones una visión equivocada del mundo, una visión que le devuelve el sufrimiento que proyecta.

El universo objetivo es llamado principio de realidad sensorial. Se ordena y se comunica armónicamente con ayuda de proporciones, patrones y frecuencias de ondas determinadas por la Geometría Sagrada.

El universo subjetivo también se llama principio de realidad conceptual. Para lograr vivir en armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno, este universo subjetivo debe ordenarse y comunicarse con patrones, proporciones o frecuencias de onda determinados por la Geometría Sagrada.

Sin embargo, en la mayoría de nosotros, ésta comunicación entre principios de realidad no ocurre así. El trabajo de Si mismo en su dimensión psicogeométrica consiste en lograr vincular estos patrones y frecuencias de onda en cada uno de nosotros y organizar la realidad subjetiva como se organiza la realidad objetiva. El Universo, en su sabiduría, a diseñado formas de preservación y creación de vida que nos cuesta trabajo pasar por alto. Es innegable la sensación de paz y armonía que un ser humano siente cuando se contacta realmente con el patrón en espiral de una rosa o con cualquier otra manifestación de la naturaleza.

Fisiología de la Conciencia

La fisiología estudia la función de las cosas. En Psicogeometría nos referiremos a la conciencia no desde su perspectiva ontológica, sino que la estudiaremos por su fisiología, por las funciones que realiza la conciencia. Las funciones básicas de la conciencia son cinco y están amparadas en la captación de la realidad sensorial, cuando nuestro foco de atención se dirige y ordena las ondas para crear una representación simbólica en nuestro escenario interno de conciencia. A saber, estas cinco funciones son: los procesos de percatación, cognoscitivos y atencionales, la memoria y la inteligencia o creatividad.

La percatación sucede cuando enfocamos nuestra percepción en un objeto determinado, el proceso cognoscitivo surge cuando vinculamos los diferentes objetos captados, la atención sucede cuando ordenamos los diferentes objetos y la memoria ocurre cuando creamos una representación simbólica y conceptual del evento. La inteligencia es el arte de la combinación y consiste en estructurar las emociones, pensamientos y acciones de tal manera que nos abran un abanico de posibilidades que nos permita crear nuevas posibilidades, es decir, llegar al proceso creativo.

Psicogeometría: estudio de la Realidad

La propuesta de Psicogeometría consiste en reconfigurar al sujeto bajo las mismas leyes, principios y ordenaciones geométricas que existen en el Universo Uno, para así fundirse y comunicarse armónicamente con todo lo existente. Sólo de esta forma nuestro sufrimiento, nuestros pensamientos equivocados, nuestras actitudes y creencias erróneas se disuelven en la totalidad de la comprensión.

Es la experiencia oceánica de la que los místicos de todos los tiempos y tradiciones nos han hablado. La experiencia de la no-dualidad, de la no-mente, de la unicidad. La experiencia que la humanidad ha buscado durante siglos.

La Psicogeometría nos propone el desarrollo de conciencia y la estructuración del sujeto a través del desarrollo de nuestro potencial físico, emocional, intelectual, sexual e instintivo. Estos cinco potenciales están vinculados con cada uno de los cinco sólidos platónicos en su función y estructura. Los sólidos platónicos son cuerpos tridimensionales que tienen la cualidad única de tener caras regulares, siendo estas caras polígonos cuyos lados son iguales, como el triangulo equilátero, el cuadrado o el pentágono.

Cuando la persona se ubica en un alto nivel de percepción, ve las cosas tal cual son y no solamente como quiere que sean. En la medida en que ampliamos nuestro rango de percepción sensorial y afinamos este rango para captar los objetos tal cual son, vamos disolviendo la barrera entre el sujeto y el objeto y nos integramos armónicamente, siempre con límites geométricos, con el mundo en que vivimos.

Nos recreamos como sujetos integrados, hasta que el sujeto desaparece y cobra conciencia de lo que siempre ha existido: el Universo Uno. Un universo donde todo/nada existe, puesto que la diferencia entre quien percibe y lo que es percibido se disuelve, quedando únicamente la experiencia de la meditación, de la fusión. La barrera limítrofe que nos separa de esta experiencia son nuestros propios pensamientos, emociones y acciones.

La Psicogeometría nos invita a estudiar y practicar la danza, la música, el arte, la arquitectura, el diseño, la dieta adecuada, la meditación y el desarrollo de la conciencia motriz, emocional, intelectual, sexual e instintiva, todo lo cual basado en la Ley de Tres Geométrica y la Ley de Octava Geométrica. Nos invita a crear un mundo externo que tienda hacia la proporción dorada, la proporción que permite la propagación y sustentación de los eventos/ondas y nos invita, también, a crearnos un mundo interno sustentado en los mismos principios.

Si nos enfocamos en captar y crear las manifestaciones culturales que han sido construidas con Geometría Sagrada, lograremos que las ondas del exterior converjan en nuestro interior sin destruirnos y sin destruirse, propagándose infinitamente.

Toroides humanos y Memoria Fractal

Para comprender con mayor facilidad esta organización de la realidad en el sujeto, necesitamos entender la noción de centro de comando. Un toroide humano es una unidad compleja de interconexión de funciones que nos ayuda a sistematizar y organizar diferentes aspectos de la realidad subjetiva: los pensamientos, las emociones, los movimientos externos, los movimientos internos y la sexualidad.

De este modo, tenemos 5 toroides humanos básicos: el toroide sexual, el toroide emocional, el toroide motríz, el toroide instintivo y el toroide intelectual. La información que cada uno de estos toroides capta es almacenada en su respectivo disco de memoria fractal. Un disco de memoria es un escenario de representación simbólica donde se almacenan las experiencias vividas.

A grandes rasgos, el toroide intelectual organiza las funciones de síntesis, análisis, resolución de contradicciones, planteamiento de problemas y estructuración de datos; el toroide emocional organiza las emociones, los afectos y los sentimientos; el toroide motriz estructura nuestra capacidad de movimientos externos; el toroide instintivo dedica su trabajo a las funciones biológicas internas de nuestro cuerpo, por ejemplo al latido del corazón y a la respiración; finalmente, el toroide sexual percibe la atracción biofísica y electromagnética de los cuerpos.

Mundo Natural y Mundo Artificial

A lo largo del tiempo, diversas civilizaciones han expresado sus inquietudes del Universo en muchas maneras. Cada civilización se ha manifestado de diferentes formas en la cultura, el arte, la pintura, la arquitectura, el diseño y la ciencia. Cada civilización ha comprendido el mundo desde su perspectiva particular y ha generado un universo de significación que descansa sobre las bases del paradigma en uso de la época.

Sin embargo, más allá de las diferencias culturales, han existido civilizaciones que comprendieron el conocimiento profundo de la Geometría Sagrada y su relación con la Naturaleza y el Universo. Algunas manifestaciones culturales en la civilización egipcia, griega, maya, azteca y árabe son ejemplo de ello.

Las construcciones y manifestaciones que han dejado estos pueblos han permitido estudiar el conocimiento y la cosmovisión que tenían. Es innegable la sensación de totalidad e integración con el Universo cuando se entra en contacto con alguna de estas construcciones antiguas: el Partenón Griego, la pirámide de Giza, las pirámides de Teotihuacan, los templos chinos, Palenque y la Zona Maya, etc.

El conocimiento ancestral que tenían estos pueblos se ha ido heredando secretamente entre los sacerdocios y las cúpulas de poder. Ahora es imprescindible que ese conocimiento nos vincule a todos. Compartir y comprender los códigos de la Geometría Sagrada es necesario para la evolución de nuestra sociedad y de nuestro planeta.

La mayoría de los pueblos de nuestro mundo contemporáneo no han logrado comprender el código de la Naturaleza y del Cosmos, el código de la Geometría Sagrada. Nuestras ciudades, en su organización espacial, en su funcionamiento, estructura y cualidad, no se rigen por la expresión ni por la comunicación que se derivan de los principios centrales de la Geometría Sagrada: proporciones basadas a la sección áurea (individuo), frecuencia de organización de ondas en múltiplos y submúltiplos de Phi (sociedad) y estructura de organización mundial geométrica (construcciones arquitectónicas arqueoastronómicas en posiciones planetarias de la Retícula Dorada).

De esta visión del mundo se desprenden dos tipos de manifestaciones en las civilizaciones: las manifestaciones artificiales y las manifestaciones naturales.

Detallemos esta categorización. Aunque ambas manifestaciones son creadas por el hombre como expresión de carácter social, las manifestaciones artificiales no están sujetas a los criterios que propone la sabiduría del cosmos para que los eventos (las ondas) puedan manifestarse en total expresión sin autodestruirse y sin destruir otros eventos. Las manifestaciones artificiales son creadas por el hombre, pero no incorporan el código, el lenguaje y las estructuras de autosustentación de la Geometría Sagrada.

Por otra parte, las manifestaciones naturales (les llamamos naturales porque comparten el mismo código que la Naturaleza: el código áureo) también creadas por el hombre, se acoplan a los ritmos, la frecuencia, la proporción y la estructura de la Geometría Sagrada y, por  lo tanto, tienen la cualidad de ser sustentables, no excluyentes, convergentes y armónicas.

Ley de Tres Geométrica

La Ley de Tres nos habla de la ley de las relaciones en tanto a la naturaleza de los eventos con respecto a otros eventos. Los tres principios que rigen cualquier evento son: el principio de la proporción dorada, el principio de la frecuencia dorada, y el principio de la estructura dorada.
El principio de la proporción dorada se basa en la manera en la que un evento se organiza a si mismo. El principio de la frecuencia dorada implica la forma en la que este evento se vincula con otros eventos y la vibración que tiene. La frecuencia se refiere a la cantidad de ondas en un periodo de tiempo determinado. El principio de estructura áurea se refiere a la forma en la que la onda/evento, después de haberse organizado a si misma y haber decidido su frecuencia/función, va a organizarse con respecto a una estructura mayor y, por lo tanto, a un sistema de capacidades mayores. Los sólidos platónicos son esta estructura dorada.

Cabe mencionar que, después del Absoluto (el cero, el campo unificado), surge el Uno, la onda senoidal, la concentración hacia un punto de gravedad; lo que da surgimiento al dos, la dualidad, la confrontación, en otras palabras, la onda senoidal integrada en un tubo toroide que crea una referencia de la energía que entra y la energía que sale. La dicotomía nacida de esta dualidad es resuelta por la Ley de Tres Geométrica.

Ley de Octava Geométrica

La Ley de Octava nos habla de la ley de las transformaciones en el devenir temporal. Está inscrita en la base de la teoría de la propagación de las ondas y su relación con la estrella tetraédrica y con la teoría musical. La Ley de Octava nos habla del ritmo con el que se propagan las ondas, es decir, cualquier evento. La Ley de Octava es la ley de la transformación, que nos explica porque todo cambia y nada puede continuar en línea recta. De hecho, en la Naturaleza no existen las líneas rectas. Todo esta creado por formas espirales.

Esta ley consiste en dos intervalos de tiempo y dos fases de desdoblamiento. Comienza la propagación de una onda y se desdobla en el eje temporal siguiendo tres unidades equidistantes de tiempo: Do, Re, Mi. Es la primera fase de la ley de octava. Llega a Fa y sucede un intervalo de tiempo. Se rompe la continuidad. En el intervalo de tiempo, la frecuencia de onda llega a un lugar donde tiene que decidir que rumbo tomar, en que dirección continuar propagándose. Es un tiempo de crisis, cambio y redireccionamiento en la vida de una persona. El intervalo puede ser llenado o no, y de ello dependerá la dirección que se tome. En la segunda fase de la Ley de Octava, continúa el desdoblamiento de la onda con la nota Sol, La y Si. Sucede un segundo intervalo, con características similares al primero: irrupción de la continuidad, crisis, redireccionamiento, pero mucho más profundo e intenso.

El desarrollo de la luz y de las ondas a lo largo del octaedro nos muestra la Ley de Octava desde una perspectiva geométrica.

No debemos olvidar que el tiempo orgánico está sujeto a leyes distintas que la rigidez con la que medimos el tiempo convencional. El tiempo orgánico está sujeto a procesos astronómicos y no únicamente a la medición lineal que propone el calendario gregoriano. Así, un intervalo de tiempo en la Ley de Octava puede durar más tiempo o menos tiempo que la unidad de medida con la que se propaga la onda en la primer o segunda fase.

La duración de cada nota depende del caso que estudiamos. La ley de Octava es una ley que puede ser aplicada en cualquier caso, en cualquier universo, en cualquier circunstancia y en cualquier medición de tiempo orgánico.

Podemos constatar esta la Ley de Octava en nuestra vida cotidiana. Las crisis más profundas por la que atraviesa un ser humano son las de los múltiplos de siete u ocho años. Meditemos al respecto.

Dan Winter

Nacionalidad/es  Estados Unidos
Campo/s Geometría, Física, Lenguaje, Consciencia, Geobiología, Biología y Matemática
Daniel E. Winter, (13 de Noviembre, 1952) es un respetado científico, físico, psicólogo, fisiólogo, filósofo, autor, músico, inventor, programador e investigador poligráfico norteamericano. Conocido mundialmente por ser el primero en relacionar al fractal, o la fractalidad, con el origen de la gravedad y por sus teorias científicas y filosóficas, que nos muestran la ciencia que da origen a la consciencia. Entre sus otras teorias científicas, destacan los trabajos sobre los orígenes del color, los orígenes de los lenguajes antiguos y una magistral explicación de la relación que mantiene phi con nuestra biología (adn), nuestro planeta o el resto del universo.

Comienzos 
Graduándose con honores en la universidad de Detroit, Dan realizó estudios en psicofisiología y origenes del lenguaje. Sumado a su trasfondo académico, ha trabajado como analista de sistemas para IBM, en la industria metalúrgica y como cristalógrafo. También ha llevado a cabo estudios que van desde la física cuántica al modelage en el laboratorio espaciel del MIT o a desarrollar los prototipos de equipos de biorretroalimentación como protegido del Doctor Albert Ax.

Habiendo viajado mucho, Dan ha estado estudiando en distintos lugares, como en la escuela de Gurdjieff de Gimnástica Sagrada, en Florencia con Buckminster Fuller, con el ruso Itzhak Bentov, en las pirámides de Giza, en Israel, o en Los Andes.

Dan es un consumado artista del teclado (piano), tras haber sido organista y director de coro antes de hacer el bachillerato. Le encanta mezclar el teclado con sonidos de la naturaleza, como latidos de corazón, canciones de delfines o ballenas, etc…

En los años 80 fundó un periódico alternativo titulado “Network of Light” y estableció un centro educativo experimental en colectividad bio-armónica llamado “Crystal Hill Farm”. En Crystal Hill, la extensa red de colaboradores de Dan crecio mucho, a medida que iba organizando conferencias con una gran lista de prolíficos ponentes, con temáticas que variaban desde la geometría aurea a ecosistemas sostenibles. Dan mantuvo unas completas instalaciones con soporte de ordenadores, audio y video, donde sus proyectos de musica y animación, con los que explicaría sus teorías físicas, fueron tomando forma.

Santo Grial de la Física, la forma que contiene a todas las formas, que no tiene interior ni exterior, resolviendo el problema de la separación y albergando la espiral áurea, los órganos reproductivos de la mujer o el corazón alado Sufí.Mientras dirijía Crystal Hill, Dan Winter era también Vice Presidente y Director Técnico de ‘S-S Electric Inc.’ de Buffalo (EEUU), que vende su tecnología, un Motor de Conversión Trifásico, alrededor de todo el pais.

A principios de los noventa, Dan se mudó a ‘Blue Ridge Mountains’ y fundó el San Graal School of Sacred Geometry y el centro de curación ‘Bio Dome’, localizado en Waynesville, Carolina del Norte. Ha inspirado muchos proyectos, como al grupo ‘Planet Heart Biofeedback’, las series de conferencias con Henry MacLean sobre “Timeless Architecture” o la conferencia ‘Reviviendo las Culturas Antiguas’ en la que se hizo un compendio de las enseñanzas de la escuela de misterio de egipto The fifth Way Mystery School.

Conocido por 
A través de los años, Dan a realizado ponencias sobre la evolución de la consciencia, geometría aurea y lo que él llama emoción coherente, en muchas conferencias a nivel nacional e internacional. A mediados de los 90, sus teorias en Emoción Coherente, inspiraron notables investigaciones, como las del hospital “Millard Fillmore” de Buffalo o las del “Heart Math Institute” de California. Resultados publicados por el Doctor Glen Rein proporcionaron evidencias concluyentes apoyando las teorias de Dan sobre el corazón. Se midió, de un modo totalmente replicable, que el efecto de la ordenación coherente de los armónicos del corazón en los momentos de compasión o amor, causaban una repercusión en el trenzado (programación) del ADN. Explicado de un modo sencillo, lo que se descubrió, es que las emociones afectan directamente a nuestra genética.

El proyecto que puede conocer más gente que está totalmente inspirado en Dan Winter, es la película “Pi, Fe en el Caos” del director Darren Aronofsky, en 1998. Tanto el personaje principal Max Cohen, como la relación con el judio jasídico, Lenny Meyer, que le enseña la matemática de la Torah, como la recurencia de la película a mostrarnos que todo está hecho de espirales (phi), están basados en Dan y en sus enseñanzas. De hecho, la película debería haberse llamado Phi… no Pi. Fue un cambio de título de última hora de uno de los productores. Dan Winter en Pi

phi, caracterizado por la espiral logarítmica y siendo la constante natural que existe en todo lo que vemos a nuestro alrededor.Dan Winter ha trazado lineas entre muchísimas fuentes, tanto científicas, dado su entrenamiento académico, como mitológicas, de la cultura popular, e incluso de información canalizada, en busqueda de ideas sobre la profunda interconexión de todas las cosas y sobre como la naturaleza de nuestra propia consciencia puede ser abordada desde la arquitectura o el arte, la matemática o la biología, la electrónica o el mito. Con un gran sentido a la hora de trazar puentes entre mundos, Dan tiene un gran talento tanto en la poesía de su lenguaje como en el rigor científico de su mensaje.

El trabajo de Dan en años recientes se ha centrado en demostrar, con la ayuda de una sensacional variedad de gráficos por ordenador , el modo en que las ondas musicales asociadas con las emociones (llamado en inglés ‘sentics’), se vuelven geometría pura.

Estudio de Manfred Clynes calculando la presión a través del tiempo al interpretar música con cualquier instrumento, dando como resultado distintas emociones en los oyentes.
Actualmente 
Entre sus múltiples proyectos, Dan está desarrollando una nueva teoría de la Gravedad. Él cree que anidaciones recursivas en las geometrias de campos electromagnéticos, es lo que genera la Implosión, o fuerza centrante, a la que llamamos Gravedad. Su teoría puede proporcionar pistas sobre como poder organizar ondas magnéticas largas para reparar el tejido gravitatorio y retener, de ese modo, la atmósfera de nuestro planeta, o sobre como poder dejar de usar la contaminante explosión para toda nuestra tecnología y empezar a utilizar la Implosión, o Gravedad.

Actualmente Dan es un consultor en multimedia y en proyectos de animación por ordenador y realidad virtual. Viaja por el mundo entero dando clases y conferencias y ha producido más de cincuenta videos sobre numerosas temáticas.

Recientemente, en Agosto de 2008, Dan Winter estuvo dando una ponencia en Huesca participando en Expo Zaragoza 2008, junto a Konstantine Korotkov, Ervin Laszlo, Minnie Hein y Masaru Emoto, entre muchos otros. El 28 de Febrero estará dando una conferencia en la Mediateca del Caixa Forum de Barcelona, participando en la presentación oficial de Radio Evolució.

Nos cuenta… 
“El universo está hecho de una sola sustancia, la energía. Es muy reconocida la fórmula de Einstein E=mc², que nos dice que la materia es solo un montón de energía moviéndose tan despacio que podemos tocarla y sentarnos en ella y que la energía es tan solo un poquito de materia moviéndose tan deprisa, que tenemos problemas para encontrarla. Del mismo modo, el principio de transformación de frecuencias de Fourier, nos explica que hasta las formas más complejas son una simple suma de ondas senoidales de longitudes diferentes y por lo tanto, esta substancia universal, la energía, tiene una sola forma de onda, la onda senoidal.

En un mundo hecho de ondas, solo podrian existir dos formas geométricas, el toroide y la espiral áurea o espiral logarítmica. La forma de un toroide, un donut, es la única forma, de un mundo de ondas, que puede volverse coherente, es decir, retener su forma como si de un anillo de humo se tratara. Todos los anillos de humo que se quieran relacionar con el primero, deberán hacerlo anidándose en un patrón concreto. El mejor patrón para llevar esta anidación a buen termino, es la proporción áurea, que permitirá que los anillos de humo puedan acordarse de sus respectivas formas compartiendo sus mismas estructuras.

Tan solo la simetría de la proporción áurea permite que ondas que convergen puedan sumarse y multiplicarse al mismo tiempo. Solo de este modo, las ondas pueden anidarse juntas sin interferir entre ellas y sin la resultante pérdida de memoria de sus estructuras. Una espiral áurea, puede anidar dentro de si misma triángulos, cuadrados y figuras de cinco lados, creando de ese modo el dodecaedro. Así pues, el dodecaedro, es el nido áureo perfecto para hacer que la información se vuelva estructura coherente (forma) y pueda moverse sin la perdida de inercia (conciencia). Por ello el trenzado de la molécula del adn o una galaxia, siguen ese patrón concreto.” [fragmento del libro de Dan Winter “Alphabet of the heart”]

Referencias 
Winter, D.: Implosions Grand Attractor. Implosions Grand Attractor
Winter, D.: Implosion. Implosion, The Secret Science of Ecstacy and Immortality
Winter, D.: Alphabet of the Heart. Alphabet of the Heart
Winter, D.: goldenmean.info. Web Oficial de Winter, goldenmean.info

Libros de Winter 
Alphabet of the Heart
EartHeart
Implosions Grand Attractor
Implosion, The Secret Science of Ecstacy and Immortality

Materiales orgánicos y el rescate de las formas naturales

Según explica el científico norteamericano, Dan Winter, “hay que volver a las cosas básicas de la vida”.

Dan Winter es el promotor de una gran corriente mundial que impulsa el uso de los materiales orgánicos, el rescate de las formas naturales y el freno al abuso de la tecnología, como bases de una mejor forma para lograr la calidad de vida.

El científico norteamericano habla la geometría sagrada, ciencia antigua que sirve de base a la disciplina oriental del Feng Shui. Según Winter “es una forma de introducir a la gente con el significado científico de lo que es la vida”, asegura.

El experto vive actualmente en la cima de una montaña en Francia, come cosas crudas y no dispone de aparatos eléctricos y sugiere que todas las cosas deben seguir en su disposición natural, sin alteraciones, ni artificios. Así, de acuerdo con su teoría, las ciudades deberían construirse siguiendo esa forma y de igual manera los edificios, las casas y las oficinas. Las personas también deberían seguir a pies juntillas este modelo y ubicar las cosas en su habitación, la sala de su casa o su oficina, siguiendo unos criterios armónicos y naturales.

El experto asegura que siguiendo este modelo orgánico, conseguimos que las construcciones atraigan energía positiva y sigan el camino de la naturaleza ya que lo demás “tarde o temprano, se destruirá, asegura. El experto pretende “enseñar a la gente, a los maestros de biología y a los arquitectos, porque algunas de las cosas que construyen hacen enfermar a la gente”, sentencia.

La misión de Winter es la de despertar conciencia en la gente sobre la existencia de estas disciplinas, que buscan una explicación diferente a las cosas importantes de la vida y que promulgan el bienestar de los seres humanos y la naturaleza, por encima de los objetos y la tecnología.

PELIGROSO CIORAN

Artículo publicado en “Artes & Letras” de Heraldo de Aragón el jueves 18 de diciembre de 2008

Hay libros que nunca me hubiese atrevido a abrir, autores cuya obra no he leído por no pisar las sendas prohibidas por la llamada sensatez, por el instinto de conservación o yo qué sé por qué pamplinas en las que, por lo demás, no siempre creí, pero que apremian cuando llegan los malos días, libros y autores que no he frecuentado por no ir a peor, pero ante los que ahora me digo aquel “¡de perdidos al río!” y me lanzo a bucear en ellos porque ya no sé que es peor, si morirse o morir, cerrar los ojos o tabicar el corazón. Ciorán y sus libros. Hay, claro, más, pero no es cosa de asustar a nadie con todos mis sustos juntos. Son todos esos libros que te rondan y te miran fijo y te susurran melindres y se te muestran tan apetecibles como la manzana y la serpiente aquellas juntas, libros que no hay manera de no comprar un día y abrirlos y ponerse a leerlos pase lo que pase. Y eso es lo que ha ocurrido con este ‘Breviario de los vencidos’ de E.M. Cioran (Tusquets, 2007), tan bellamente traducido del rumano por Joaquín Garrigós, tan bien editado en esa colección ‘Marginales’ desde la que me asaltan hace tiempo tantos otros títulos, que no he podido resistirme y lo compré y ando leyéndolo casi sin mirar dónde piso. Tiene Cioran un rayo poderoso en la mano con el que ilumina las profundas oscuridades que él mismo se propone visitar, y a la luz centelleante de sus palabras pueden leerse aquellas ideas que uno acaso no se atreve a decir ni a pensar pero que agradece que las digan otros. Sabe Cioran que “El que da un rodeo a la historia se desmorona violentamente en sí mismo” y nos lo muestra en este gran libro de cuya existencia sólo me atrevo a dar noticia como en un suspiro. ¿Cómo no hablar (bien) de alguien que escribió: “No tener sino una meta: ser más inútil que la música”?

El amigo de lo peor

Para saludar la aparición de su libro Sur les cimes du desespoir obra inédita, escrita en Rumania en 1934, Pierre André Boutang y Oceaniques habían programado la difusión, el 26 de marzo, de un documento único; una entrevista televisada de Cioran, realizado por Christian Bussy para la RTBF en 1973. en el último momento Cioran se opuso a su radiodifusión. Publicamos algunos fragmentos de esa entrevista excepcional que, a más de medio siglo de distancia, hace eco de las obras de juventud que descubrimos hoy.
Christian Bussy: A su llegada a Francia, en 1937, ¿intentó usted conocer a los escritores que le gustaban?
Cioran: Absolutamente no. Sólo lo hice cuando apareció mi primer libro, Précis de décomposition en 1949. Antes, yo no conocía a ningún escritor, ningún filósofo, ningún intelectual. Yo no pertenezco a ese mundo.
C.B: A pesar de todo, usted saltó la barrera…
Cioran: ¡Si se puede decir! Llevé por entonces, sobre todo, lo que se podría llamar una vida mundana. A comienzos de los cincuenta yo iba a los cócteles. Después de tres, tal vez cuatro años, me cansé. Siempre he vivido en el fondo, al margen de la sociedad.
C.B: A pesar de todo, escribir un libro es entrar a la sociedad. ¿Qué le decidió a escribir ese primer libro, en 1949?
Cioran: La historia d ese libro es bastante curiosa. Dos años antes, 1947, estaba yo en Dieppe y me divertía traduciendo Mallarmé al rumano. Cuando digo que me divertía, esa es una manera de hablar, pues de pronto me di cuenta de que eso era absurdo, que era tiempo perdido, puesto que yo no volvería jamás a Rumania, y que, en suma, estaba yo traduciendo a un ilustre poeta clásico a una lengua desconocida. Regresé entonces a París y tomé la decisión de escribir directamente en lengua francesa, por mi propia cuenta; ese es el origen de Précis de décomposition. Por lo demás, todo lo que he escrito, lo he escrito en momentos de depresión. No he escrito nunca uno de mis libros para hacer un libro, sino siempre con un fin terapéutico. Es difícil de expresar, pero mis libros no son tales.
C.B: A la pregunta, ¿por qué escribe usted?, respondía Paul Valery: Por debilidad. ¿Es éste, un poco, el caso de usted?
Cioran: Es mucho más que debilidad. Una especie de miseria, de descenso… El libro aparece después de eso y como un accidente.
C.B: ¿Escribe usted también acaso, para conocer a los hombres? ¿Para tener testigos?
Cioran: ¡Ah eso no! Cuando se escribe en estado de crisis, no se piensa en los demás. Si verdaderamente quiere usted que se trate de un diálogo, entonces sería…
C.B: ¿Un diálogo con usted mismo?
Cioran: No, con Dios. En el sentido en que mis libros son el encuentro de una soledad con otra soledad, pues Dios está más solo de lo que podamos estarlo nosotros.
C.B: Dicen que usted es nihilista. ¿Es verdadero esto, o falso?
Cioran: No, no soy nihilista. No soy nada. Digamos que tengo acceso de nihilismo. Soy un negador, ciertamente. A condición de precisar que la negación no es en mí abstracta sino visceral. Es… ¿cómo decirlo? Es como una explosión. Es un sentimiento difícil de analizar, de descubrir. Por ejemplo, dar una bofetada todavía es una afirmación. Yo doy bofetadas, sin duda, pero no afirmo nada.
C.B: ¿Por qué es Cioran un hombre rebelde?
Cioran: ¡Pero si yo no soy un rebelde! Un rebelde quiere remediar algo. Es un militante. Yo me siento cerca de Baudelaire y de Pascal, y no se puede decir que sean rebeldes.
C.B: Entonces, vamos lejos, ¿es usted un desesperado?
Cioran: Y bien, no, eso tampoco… Bueno, mi posición es ciertamente desesperada puesto que no lleva a ninguna parte. Pero es una situación que acepto y que, curiosamente, no me impide en nada vivir. Siempre me he dicho que si hubiese un remedio a esta situación, ya lo habría yo encontrado. Después de todo, no soy más tonto que cualquier otro.
C.B: Alguien tan severo como usted, ¿tiene, de todos modos, objetos de admiración, de amistad?
Cioran: Sin duda, siempre he tenido amigos, pero fuera del medio literario. Mis más grandes amigos no escriben. Nunca he apreciado a las personas en función de lo que son. Hasta iré más lejos: en el plano metafísico, una conserje un poco inquieta es mucho más interesante que un filósofo infatuado por su sistema. De hecho, en la vida, se encuentran grandes escritores que no han comprendido nada.
C.B: De todos modos, una excepción: ¿Michaux?
Cioran: ¡Ah! ¡Sí! Un hombre admirable! Vivió largo tiempo en el mismo barrio que yo. Me encantaba hacerle hablar.
C.B: ¿Qué puntos comunes tenía usted con él?
Cioran: Difícil de decir… pero yo estaba fascinado por la manera en que él se apasionaba por el cine documental, científico. Lo comprendí después. Michaux quería agotar un tema, cualquiera que fuese. Ahora bien, la literatura, necesariamente, es escamoteo. En ese sentido, Michaux se salió de la literatura.
C.B: ¿También usted, cuando observa, agota un tema?
Cioran: No lo sé. Recuerdo que una noche, después de cenar, Michaux y yo hablando hasta las dos de la mañana. Habíamos hablado del destino del hombre; su voz cambió de pronto, y yo noté un temblor, una emoción; la idea de que el hombre pudiera desaparecer un día del planeta le trastornaba. Yo nunca le he perdonado esta emoción. Yo pensaba que esta hipótesis de una desaparición del hombre no era tan mala. Y en ese instante sentí una decepción.
C.B: Con el tiempo, ¿se ha vuelto usted más cínico?
Cioran: No, menos, mucho menos. En el fondo, con la edad, todo se agota, hasta el cinismo. Ciertamente, no tengo ninguna razón de renegar, de corregir o de suavizar todo lo que he escrito. Pero las cosas son de tal modo que una vez que se les ha expresado, se cree en ellas u n poco menos. ¿Por qué? Porque el hecho de escribir es, de todos modos, una profanación. Por ejemplo, tomemos el suicidio. El suicidio me obsesionó hasta el momento en que escribí sobre el suicidio. Después, pensé menos en eso. En eses sentido, escribir es una profanación: Matamos el tema. Todos los temas que he tratado los he matado, a medias. Mis obsesiones han disminuido.
C.B: Al llegar a este punto, debo plantearle la pregunta: ¿por qué no se ha suicidado usted?
Cioran: Fue la idea, la obsesión del suicidio la que me salvó, precisamente. Es una idea positiva, estimulante, sin la cual no habría yo soportado mi vida. El cristianismo ha cometido una enorme falta psicológica al proscribir el suicidio. Y lleva la pesada responsabilidad de haber desacreditado esta idea que, para mí, está ligada a la idea de libertad. Hoy puedo soportarlo todo, puesto que todo depende de mí

Publicada en La Gaceta, septiembre 1990.

CIORAN Y LA POSTMODERNIDAD (1)

   

CIORAN Y LA POSTMODERNIDAD (1)

Alberto Pinzon Leon

apinzonleon@hotmail.com
Publicado en Antroposmoderno el 02/10/06

Mi reflexión se apoya en principio en el artículo de Luc Ferry, [3] para tratar de mostrar la propuesta filosófica de Cioran. Dice Ferry: “… Hoy ningún filósofo vivo puede compararse seriamente con los grandes autores del pasado… Habermas no es Hegel, Rawls no es Kant, Apel no es Fichte…

CIORAN Y LA POSTMODERNIDAD (1)

1) Tomado del Trabajo de Freddy Quezada “Tres fuentes y tres partes integrantes del postmodernismo” aparecido en El Semanario No. 113. 1992. Managua, pág. 7.

I. Las Tres épocas de la modernidad.

Mi reflexión se apoya en principio en el artículo de Luc Ferry, [3] para tratar de mostrar la propuesta filosófica de Cioran. Dice Ferry: “… Hoy ningún filósofo vivo puede compararse seriamente con los grandes autores del pasado… Habermas no es Hegel, Rawls no es Kant, Apel no es Fichte… Sugiero, a manera de hipótesis, que consideremos tres épocas en la modernidad: la de la construcción de los grandes sistemas… la de la deconstrucción que registra la muerte de “Dios” y sella el fin de la filosofía como proyecto metafísico; y aquella a cuyas puertas nos encontramos hoy y que todavía está, al parecer, por definir”. Pero que para algunos filósofos ya esta perfectamente caracterizada y definida, se llama la postmodernidad.

Continúa Ferry caracterizando de manera más específica estas tres épocas: “La filosofía clásica vio a grandes autores producir grandes sistemas… tal vez fue Marx el último que elaboró de nuevo una visión global del mundo, donde todos los aspectos podían cohabitar… el formidable desafío a través del cual la filosofía se propone ocupar el puesto de las religiones, hasta en su reconstrucción racional, … hoy ningún filósofo pretende producir un momento similar a estos grandes sistemas ontoteológicos…”

La segunda época nos la describe así: “… Desde Nietzsche hasta los filósofos franceses del 60, el pensamiento contemporáneo ha sido esencialmente una deconstrucción de la gran tradición metafísica… en ellos (Nietzsche y Heidegger) ya no encontramos producción de sistemas… Al manejar el martillo, el pensamiento se hizo historiador… más modesto… el filósofo se limita a descifrar la lógica –que puede no ser dialéctica- de una historicidad del pensamiento. La cual será decadencia para Nietzsche y ocaso para Heidegger.

Toda la dificultad de esta segunda época tiene que ver con una formidable paradoja: en la medida que recurre sin cesar a la formidable critica, aunque sea en forma de negación, el deconstructivismo, se inscribe, a pesar suyo, claro está, en la tradición de la Ilustración… el deconstructivismo quisiera ser “posmoderno”… pero contribuye, sin sospecharlo por un solo instante, a elaborar su dimensión esencial, que es precisamente la de la crítica”.

Pero es acá donde ubica Ferry algo muy importante para nosotros, en cuanto nos parece, que es ahí donde se gesta y se fermenta la propuesta de Cioran. Cuando Ferry anota: “Cada uno siente, incluso los más fieles seguidores de Heidegger y Nietzsche, que el trabajo se vacía, que no produce nada nuevo, aunque –y sobre todo porque- puede reproducirse y parodiarse a sí mismo hasta el infinito… la segunda época de la filosofía moderna corre entonces con la misma suerte que la primera: no se puede dejar de experimentar, en el orden de la deconstrucción, un sentimiento de agotamiento, la desaparición de lo grandioso…”.

Esto que plantea Ferry para la filosofía de la deconstrucción, Cioran lo aplica para toda la filosofía hasta ahora propuesta. Dice Cioran en una entrevista: “… Henri Thomas me dijo un día: , y yo le respondí: ”.

Ferry se pregunta: “¿Posee aún la filosofía una vocación propia después de la elaboración de los grandes sistemas y su interminable deconstrucción? Su respuesta será la de “utilizar de manera crítica los conceptos de ontología para aplicarlos a la comprensión de nuestra historia pasada y presente”. Hasta aquí Ferry.
¿Qué respondería la filosofía postmoderna ante la pregunta de Ferry? Analicemos primero sus fuentes y qué entendemos por postmoderno

II. La postmodernidad
2.1. Las Tres fuentes integrales del postmodernismo
2.1.1 Postestructuralismo francés

Esta corriente es heredera del estructuralismo clásico francés de Sausurre, Lévi Strauss y Barthes. Esta corriente posee cuatro aspectos fundamentales:

– La oposición de los significantes.

– El carácter arbitrario del signo.

– El dominio del todo sobre las partes

– El descentramiento del sujeto

Foucault, como precursor, Deleuze, Lyotard, Baudrillard y Derrida como los más lúcidos representantes de esta corriente terminaron concluyendo con el derrumbamiento del racionalismo cartesiano, la autoconciencia hegeliana y el etnocentrismo liberal marxista. Tales hallazgos fueron esencialmente en la antropología, el relativismo cultural: otras culturas que comparadas con la cultura occidental, nada indicaba que fueran inferiores y superiores. En la lingüística (Lyotard, Baudrillard, Derrida) el reconocimiento y deconstrucción de los grandes relatos (meta récits) de nuestra cultura entendidos como secularizaciones, ilustradas o dialécticas, de la religión cristiana cuya clave es la teoría de la reconciliación en un punto del tiempo (manteniendo el origen divino del ayer bajo la lectura conservadora, declarando el fin de la historia hoy bajo la narración neoliberal o señalando el fin de la historia, mañana, donde el hombre se reconcilie consigo mismo, con la naturaleza y la sociedad.) En el psicoanálisis (Lacan; Foucault) con la existencia del otro interno (la locura, la sexualidad, la muerte), el deseo freudiano como motivación de la razón.

2.1.2. Nihilismo Clásico Alemán

Son los discursos que hoy se están resignificando básicamente de tres autores: Nietzsche, Heidegger y Schopenhauer. A este último se le está rescatando su pesimismo y las constantes llamadas de alertas sobre el aspecto destructivo de la razón. Principio que retoma Teodoro Adorno, en su segundo momento como miembro de la Escuela de Frankfurt, para denunciar el carácter opresor de la razón instrumental que consideraba un sujeto con derecho a oprimir a su objeto (la naturaleza, la mujer, etc.) derivando este modelo como el principio opresor en la sociedad.

Por otro lado, de Nietzsche y Heidegger se ha integrado esencialmente su concepción en contra de los grandes fines y del olvido del cuerpo, del ser, por la primacía de la conciencia racionalista (hay que apartar al hombre del centro hacia la x dando a entender que no somos el centro de las cosas, no somos el sustituto de Dios como lo entendieron los ateos racionalistas y dialécticos) Quizás esta posición es la que coincida con el “descentramiento del sujeto occidental” en la versión estructuralista y comunique ese aire “oriental” a las propuestas de los dos filósofos alemanes. Como se ve, si entendemos bajo esta forma las cosas, no hay tal “eliminación del sujeto subsumido por la estructura” tal como critican sus detractores sino exactamente al revés: es devolverle el cuerpo al sujeto.

2.1.3. Vanguardismo Estético

Habermas dice en su célebre opúsculo contra el postmodernismo. La modernidad es el aislamiento de las tres esferas básicas kantianas y su completamiento reside en integrarlas: la ciencia (razón teórica), la moral (razón práctica) y la estética. Sin embargo, él cree que fue el vanguardismo estético quien en verdad desestabilizó más a las otras dos esferas. En realidad, las cinco grandes escuelas (simbolismo, expresionismo, futurismo, constructivismo y surrealismo) fueron las que denunciaron, combatieron y pronosticaron la decadencia de la modernidad, la representación y el formalismo, lo hicieron con un discurso que se parece mucho al discurso postmodernista. De hecho, sin reduccionismos, el postmodernismo no es más que la crítica del vanguardismo estético a toda la sociedad. El postmodernismo guarda una continuidad sólo en este sentido con la modernidad. Por eso se ha vuelto tan actual Heidegger quien decía que el arte es el único lugar donde se encuentra la verdad.
2.2. Lo postmoderno

En cuanto a lo postmoderno lo entendemos a la manera de Lyotard: “Lo posmoderno sería aquello que alega lo impresentable en lo moderno y en la presentación misma; aquello que se niega a la consolación de las formas bellas, al consenso de un gusto que permitiría experimentar en común la nostalgia de lo imposible; aquello que indaga por presentaciones nuevas, no para gozar de ellas sino para hacer sentir mejor que hay algo que es impresentable”. [4]

2.3. Características de la postmodernidad

La postmodernidad se levanta contra el ideal de la modernidad el control total de la naturaleza y de la sociedad, reivindica la subjetividad. El cuestionamiento de la imposibilidad que tiene la razón para cubrir todos los campos del quehacer humano. Marca el fin de un saber enciclopédico. El rompimiento en cuanto a la noción de sociedad, con la totalidad hegeliana concebida como un sinfín de esferas dentro de esferas. Rechazo a la existencia de lugares a priori y trascendentales. Las tesis del sujeto y de la historia con finalidades hacia un progreso indefinido vuelan en pedazos de fragmentos del todo surgiendo la proliferación de pensamientos antifundacionalistas. La ciencia ya no es más un discurso que se autolegítima en un metarrelato. Hay en el fondo un ataque a la razón monológica y al proyecto de tipo social basado en los grandes metarrelatos.

La postmodernidad es un término polisémico. Nos habla de un fin de la historia. Tesis que defiende Francis Fukuyama pero que Jean Baudrillard descalabra diciendo que la ilusión del fin es la más grande de las ilusiones, puesto que “En el fondo, ni siquiera se puede hablar del fin de la historia, ya que no tendría tiempo de alcanzar su propio fin”. Cioran nos hablará de la posthistoria: “El fin de la historia está inscrito en sus comienzos – la historia, el hombre presa del tiempo, llevando los estigmas que definen, a la vez, al tiempo y al hombre… Así como los teólogos hablan, y con justa razón, de nuestra época como de una época post-cristiana, así se hablará un día de las ventajas y desventajas de vivir en plena post-historia… El tiempo histórico es un tiempo tan tenso que es difícil no ver cómo podría no estallar”. [5]

La postmodernidad es una época de nostalgia, de Nihilismo, de crisis de paradigmas, de pluralismo como episteme, de vivencia del tiempo aión. En el tiempo aión el presente es la intersección de pasado y futuro, aión “es el instante sin espesor” que dice Deleuze.

III. La filosofía de la desesperanza más allá de la modernidad y la postmodernidad

La filosofía de la desesperanza no cae en la visión maniquea de plantear la fatalidad de la modernidad y la buena nueva de la postmodernidad. No toma banderas, evita las banderas, ya no hay banderas.
Esta filosofía se inscribe en los ocasos de la modernidad y la postmodernidad, o mejor en el ocaso de todo ocaso. En el derrumbe de todos los movimientos vanguardistas del arte y de la literatura, de la crisis de las expectativas político sociales, en la vuelta a movimientos ya superados neoconservadores o neoirracionalistas, en la caída en creencias neoexótericas, en el desencantamiento, pero incluso en el desencantamiento de todo desencantamiento, en la desesperanza.

3.1 La filosofía de la desesperanza y la modernidad

El deseo de totalización es el más importante objetivo de la modernidad, buscando darle un sentido a todo, que no quede ningún vacío que escape a la vigilancia de la razón. Ese sentido tiene que ser omnipotente, universalizante y evangelizante. De ahí la propuesta de un pensamiento sistemático con propuestas de tipo teleológico, que caen en un terrorismo institucional que impone por la fuerza un tipo de organización social. Imperialismo de la razón soberana y política instrumental.

Cioran se opone a todo tipo de totalización, a toda construcción de un sistema de pensamiento: “La preocupación por el sistema y por la unidad no ha sido –ni lo será nunca- una característica de quienes escriben en los momentos de inspiración, en los cuales el pensamiento es una expresión visceral que obedece a los caprichos de los nervios”.[6] “Al igual que la música, la metafísica surge de la experiencia de lo infinito… el infinito es la negación categórica de la forma, de un plan determinado. Lo infinito, proceso absoluto, anula todo lo constituido, lo cristalizado, lo acabado. La forma trata de acabar con el fragmento, al eliminar la perspectiva de lo infinito y de lo universal; las formas no existen más que para sustraer los contenidos de la vida al caos y a la anarquía… Vivamos en el éxtasis de lo ilimitado, amemos todo lo que no tiene límites, destruyamos las formas y creemos el único culto que carece de ellas: el de lo infinito”. [7] “Cuando nace una idea algo se pudre en nosotros”, “El filósofo olvida, en detrimento propio, que de un sistema sólo sobreviven las verdades nocivas”. [8]

Todos los filósofos han disfrazado sus errores de principios, y sus desastres en un sistema de esperanzas. La obsesión por la profundidad conlleva a la esterilidad; esa artesanía escrupulosa propia de los filósofos se encuentra tarde o temprano con el vacío; el que va más allá es el insensato que reivindica lo inesencial, entra en la rosca de la farsa; dependiendo de donde se mire o se padezca, somos comediantes por exceso o por tragedia.

Cioran piensa frente a Nietzsche, si lo consideramos como un pensador de la modernidad: “Su idolatría de la fuerza es menos un signo de esnobismo evolucionista que una tensión proyectada hacia fuera, una embriaguez que interpreta y acepta el devenir. De ello tenía que resultar una falsa imagen de la vida y de la historia. Pero era necesario pasar por ahí, por la orgía filosófica, por el culto de la vitalidad. Quienes se negaron a ello no conocerán jamás sus consecuencias, el reverso y las muecas de ese culto; no comprenderán las raíces de la decepción”. [9]

Y frente a Heidegger: “…La fascination qu´exerce le langage explique à mon sens le succès de heidegger. Manipulateur sans pareil, el possède un véritable génie verbal qu´il pousse cependant trop loin, il accorde au langage une importance vertigineuse. C´est précisément cet excès qui éveilla mes doutes… La vanité d´un tel exercise me sauta aux yeux. Il m´a semble qu´on cherchait a me duper avec des mots. Je dois remercier Heidegger d´être parvenu, par sa prodigieuse inventivité verbale, à m´ ouvrir les yeux. J´ai vu ce qu´il fallait à tout prix éviter”. [10] (La fascinación que ejerce el lenguaje explica, a mi juicio, el éxito de Heidegger. Es un manipulador sin par, que tiene un auténtico genio verbal, si bien lo lleva demasiado lejos, concede una importancia vertiginosa al lenguaje. Ese exceso precisamente fue lo que suscitó mis dudas… La vanidad de semejante ejercicio me salto a la vista. Me pareció que intentaba engañarme con palabras. Debo agradecer a Heidegger que lograra, mediante su prodigiosa inventiva verbal, abrirme los ojos. Vi lo que había que evitar a toda costa.)

3.2. La filosofía de la desesperanza y la posmodernidad

Si la posmodernidad es la búsqueda de presentar lo impresentable, de representar lo irrepresentable, de nombrar lo innombrable, de decir lo indecible; Cioran a eso innombrable, indecible e irrepresentable lo denomina “la vacuidad del vacío”.

La filosofía de la desesperanza es la búsqueda de la Nada: “He buscado la geografía de la nada, de los mares desconocidos, y otro sol, puro del escándalo de los rayos fecundos; he buscado el acunamiento de un océano escéptico donde se ahogarían los axiomas y las islas, el inmenso líquido narcótico y suave y cansado del saber”. “La idea de la nada no es la apropiada para la humanidad laboriosa: los atareados no tienen ni tiempo ni ganas de sopesar su polvo; se resignan a las durezas o a las estupideces de la suerte; esperan: la esperanza una virtud de esclavos”. [11]

La filosofía de la desesperanza es la demostración de la pérdida de valor de toda acción: “Nada tiene valor aquí abajo, encontrarse eternamente en el mismo punto y girar tontamente como un trompo… tal es el estado de quien se ha enrolado, a su pesar, en la percepción de la universalidad futilidad”. [12]

La filosofía de la desesperanza es la exaltación del fracaso, del escepticismo no como doctrina sino como ejercicio, del abismo como forma de caer en la disolución de la nada: “Que alivio, tras haber perdido toda esperanza, poder precipitarnos en lo infinito, sumergirnos con todas nuestras fuerzas en lo ilimitado, participar en la anarquía universal y en las tensiones de ese vértigo… Ojalá que el infinito nos abrase, en la soledad de la muerte para que nuestro tránsito a la nada se parezca a un misterio, aumentando la ausencia de sentido de este mundo”. [13]

3.3. La filosofía de la filosofía de la desesperanza.

Ante la pregunta de Ferry por la vocación de la filosofía en la tercera época: “¿Posee aún la filosofía una vocación propia después de la elaboración de los grandes sistemas y su interminable deconstrucción?

3.3.1 La filosofía fruto del rencor de los solitarios

Empecemos por acercarnos al concepto de filosofía que maneja Cioran. Ya Valéry había afirmado que es un “Género literario particular, caracterizado por la frecuencia de ciertos términos y de ciertas formas”. A esa afirmación agrega Cioran que la filosofía es parlanchina, infecunda, insensata e inútil: “El ser es mudo el espíritu charlatán… la originalidad de la filosofía está en inventar términos. El ejercicio filosófico no es fecundo, solo es honorable, se es impunemente filósofo. El filósofo es el enemigo del desastre, es tan sensato como la razón y tan prudente como ella. No comenzamos a vivir realmente más que al final de la filosofía, sobre sus ruinas, cuando hemos comprendido su terrible nulidad, y que era inútil recurrir a ella, que no iba a sernos de ninguna ayuda”. [14]

Cioran nos ha señalado que la filosofía es un privilegio de individuos y pueblos biológicamente superficiales. Sontag nos dice: “La filosofía no es más que una ilusión intelectual pasada de moda, uno de los componentes del provincialismo de espíritu de la infancia del hombre “. [15] La filosofía es un divertimento inútil, un universo inverosímil bien articulado, es una retahíla de conceptos que se repiten insistentemente bajo el pretexto de que son los problemas esenciales a dicha disciplina y por ende al hombre. ¿De qué le ha servido la filosofía al hombre? ¿Ha resuelto algún problema grave de aquellos por los cuales el género humano ha atravesado? No hay nada más inútil que un congreso de filosofía. “Se puede lamentar que nada sea resuelto en este mundo; nadie, sin embargo, se ha suicidado nunca por ello; la inquietud filosófica influye poco en la inquietud total de nuestro ser “. [16] Sólo hay filosofía de los momentos únicos.

Cioran descubre el verdadero motor de la filosofía, el odio: “La historia de las ideas es la historia del rencor de los solitarios”. [17] No hay mayor odio que entre los filósofos que cuidan sus artimañas conceptuales con mayor o igual celo que los animales cuidan a sus crías, y construyen garitas desde las cuales vigilan el castillo de la verdad. ¿Qué es un congreso de filosofía?: Exposición defensiva y agresiva de mi fanatismo conceptual donde sólo existe mi verdad que creo y quiero imponer como verdad universal. Un filósofo que presenta una ponencia en un congreso de filosofía es, por un lado, una víctima dispuesta al sacrificio por sus colegas; y por otro, un gladiador que desde su tarima estará dispuesto a jugarse el todo por el todo, a dejar su sangre en el ruedo si es necesario, a costa de que su verdad, sea admitida y creída. No hay nadie más intolerante que un filósofo a causa de su tendencia a juzgar y arrogarse una posición privilegiada en el saber.

Cioran nos ha señalado que la filosofía es un privilegio de individuos y pueblos biológicamente superficiales. Sontag reflexionando sobre Cioran nos dice: “La filosofía no es más que una ilusión intelectual pasada de moda, uno de los componentes del provincialismo de espíritu de la infancia del hombre “. [18] La filosofía es un divertimento inútil, un universo inverosímil bien articulado, es una retahíla de conceptos que se repiten insistentemente bajo el pretexto de que son los problemas esenciales a dicha disciplina y por ende al hombre. ¿De qué le ha servido la filosofía al hombre? ¿Ha resuelto algún problema grave de aquellos por los cuales el género humano ha atravesado? No hay nada más inútil que un congreso de filosofía. “Se puede lamentar que nada sea resuelto en este mundo; nadie, sin embargo, se ha suicidado nunca por ello; la inquietud filosófica influye poco en la inquietud total de nuestro ser “. [19] Sólo hay filosofía de los momentos únicos.

Cioran descubre el verdadero motor de la filosofía, el odio: “La historia de las ideas es la historia del rencor de los solitarios”. [20] No hay mayor odio que entre los filósofos que cuidan sus artimañas conceptuales con mayor o igual celo que los animales cuidan a sus crías, y construyen garitas desde las cuales vigilan el castillo de la verdad. ¿Qué es un congreso de filosofía?: Exposición defensiva y agresiva de mi fanatismo conceptual donde sólo existe mi verdad que creo y quiero imponer como verdad universal. Un filósofo que presenta una ponencia en un congreso de filosofía es, por un lado, una víctima dispuesta al sacrificio por sus colegas; y por otro, un gladiador que desde su tarima estará dispuesto a jugarse el todo por el todo, a dejar su sangre en el ruedo si es necesario, a costa de que su verdad, sea admitida y creída. No hay nadie más intolerante que un filósofo a causa de su tendencia a juzgar y arrogarse una posición privilegiada en el saber.

3.3.2 La filosofía de la desesperanza una filosofía de la inmaculada de la decepción.

La filosofía de la desesperanza es una filosofía que humilla el dogmatismo, una filosofía cínica que se burla con su conducta irreverente ante la seriedad de la academia, pulverizadora de los valores establecidos. Filosofía escéptica y cínica. La filosofía de la desesperanza entiende su ejercicio escéptico como un trastorno de la conciencia, del cual nadie sale indemne; para ella la duda se instala como una “enfermedad” en nosotros, no se adquiere se declara, estamos predestinados a ella, la duda nunca es voluntaria a diferencia de la duda cartesiana; es un mal congénito, no la escogemos, caemos en ella. La duda como forma filosófica en el devenir de la desesperanza es tan sólo una etapa que pone a prueba el conocimiento ante la evidencia existencial. La duda, enfermedad torturante y desesperada, duda devastadora y nutritiva se transforma en la propuesta cioraniana en duda liberadora, una verdadera escuela de la decepción, una destructora de los ídolos que enmascaran la realidad. La duda desesperanzada es búsqueda en constante vigilancia porque la quietud es la muerte del espíritu. El escéptico, filósofo de la desesperanza, es buceador en el mar de las perplejidades, que va afilando a través de una avidez de vacilaciones; no es una “filosofía del no” a la manera de Bachelard, un “no” que acaba con las incertidumbres y se convierte en una afirmación. En Cioran el ser es sospechoso, no hay en él nihilismo definitivo, su nihilismo es solo una estrategia, una herramienta en la elaboración de la filosofía de la desesperanza, pues aferrarse a cualquier certeza desprestigia la verdadera esencia del escéptico. “Un filósofo sólo puede evitar la mediocridad mediante el escepticismo o la mística, esas dos formas de la desesperanza frente al conocimiento. La mística es una evasión fuera del conocimiento, el escepticismo un conocimiento sin esperanza. Dos maneras de decir que el mundo no es una solución”. [21]

Los escépticos griegos no pretenden superar las contradicciones mediante el saber, más bien las soportan; no las someten a juicio, no buscan un sentido último en ellas puesto que no buscan un ideal, ellas solo les sirven como consideraciones terapéuticas, es un remedio al mal de vivir y a la desesperanza, remedio que no cura sino que hace llevadera la enfermedad incurable de existir con todos sus efectos colaterales. En Cioran el escepticismo no es una adquisición sino una predisposición, no se hace escéptico se nace, es una “enfermedad” que nace con el cuerpo, “primero instrumento o método, el escepticismo ha terminado por instaurarse en mí, por llegar a ser una fisiología, el destino de mi cuerpo, mi principio visceral, el mal del cual no sé cómo curarme ni cómo perecer”. [22]

Debemos entender, entonces, que de ninguna manera el escepticismo como método o como opción vital permiten alcanzar la salvación; el escepticismo encarna el abismo en sí porque: “Se acerca el momento en que el escéptico, tras haberlo cuestionado todo, no tendrá ya de qué dudar; será entonces cuando realmente suprimirá su juicio. ¿Qué le quedará? Divertirse o dormitar -la frivolidad o la animalidad”. [23] La frivolidad encarnada en un espíritu de ligereza es la única capaz de afrontar el límite del dudar, en la futilidad la conciencia es llevada al paroxismo; la filosofía tamiza nuestros secretos, los disfraza; la frivolidad surge como el antídoto más eficaz para engañar al mundo y disimular la inconveniencia de nuestros abismos. La filosofía es una loca búsqueda de nuevos adjetivos “la miseria de la expresión es la miseria del espíritu”. En el fondo de las palabras sólo hay vacío, el poder de la inteligencia pretende pulirlo, este poder erigido en sistema se llama cultura, fuego de artificio sobre un trasfondo de nada. Todo es frívolo, las últimas verdades son solo nostalgias del ser; el escéptico frívolo rechaza la servidumbre a los sentidos y a las soluciones donde se alimenta el fanatismo; el dudar no se fatiga se juega en el eterno retorno del cambiar el mundo. Cioran “el escéptico, al servicio de un mundo agonizante”, le señala la senda al hombre contemporáneo: vigilante condenado para siempre a mayor conciencia, que toma de frente a un mundo al cual no puede dar sentido.

3.3.3 El filosofar un lujo injustificable

La tarea de la filosofía es entonces minar nuestras certezas, no ocultar lo insoluble, no tenerle miedo a la desesperanza del conocimiento, caminar en el filo de la navaja con el abismo a lado y lado, siempre irresoluble. El ejercicio del filosofar es un lujo injustificable, es como un “corredor que se detiene en plena carrera para intentar comprender qué sentido tiene correr. Meditar es un signo de sofoco”. [24]

Ante tamaña inutilidad su verdadera labor es mofarse de las verdades establecidas, derribar sus propios ídolos, romper el egipticismo que ha caracterizado a la filosofía Occidental, derrumbar la imagen que ha mantenido el filósofo en nuestra cultura como momia del saber y que Nietzsche lo caracterizó de esta manera un tanto inaudita: “Todo lo que los filósofos han venido manejando desde hace milenios fueron momias conceptuales… ¡Ser filósofo, ser momia, representar el monótono-teísmo con una mímica de sepulturero! “.[25]

El siguiente texto condensa lo que hemos venido reflexionando acerca de la inutilidad del ejercicio filosófico, y uno de los más brillantes en la obra de Cioran:”Frente a la música, la mística y la poesía, la actividad filosófica proviene de una savia disminuida y de una profundidad sospechosa, que no guardan prestigios más que para los tímidos y los tibios. La filosofía -inquietud impersonal, refugio junto a ideas anémicas- es el recurso de los que esquivan la exuberancia corruptora de la vida. Poco más o menos todos los filósofos han acabado bien: es el argumento supremo contra la filosofía. El fin del mismo Sócrates no tiene nada de trágico: es un mal entendido, el fin de un pedagogo, y si Nietzsche se hundió fue como poeta y visionario: expió sus éxtasis y no sus razonamientos… qué pocos de los sufrimientos de la humanidad han pasado a su filosofía… Se es siempre impunemente filósofo: un oficio sin destino que llena de pensamientos voluminosos las horas neutras y vacantes… ¿Y acaso esos pensamientos se han materializado en una sola página equivalente a una exclamación de Job, a un terror de Macbeth o a una cantata? El universo no se discute; se expresa. Y la filosofía no lo expresa. El filósofo “enemigo del desastre, es tan sensato como la razón y tan prudente como ella”. No comenzamos a vivir realmente más que al final de la filosofía, sobre sus ruinas, cuando hemos comprendido su terrible nulidad, y que era inútil recurrir a ella, que no iba a sernos de ninguna ayuda”. Qué ventaja hay en saber que la naturaleza del ser consiste en “voluntad de vivir” en la “idea”, o en la fantasía de Dios o de la Química. Simple proliferación de palabras, sutiles desplazamientos de sentidos. … Sólo estamos seguros en nuestro universo verbal, manejable a placer, e ineficaz. El ser mismo no es más que una pretensión de la Nada. El ser es mudo y el espíritu charlatán. Eso se llama conocer. La originalidad de los filósofos se reduce a inventar términos. Estamos abismados en un universo pleonástico en el que las interrogaciones y las réplicas se equivalen”. [26]

Pero la filosofía de la desesperanza no es una filosofía de la inacción absoluta o del no-obrar del paralítico. Existe un ejercicio de la desesperanza, un trabajo filosófico de ahondamiento en el túnel de la desesperanza; no para remediar nada sino para empeorar lo irremediable, porque es obvio que no podemos escapar a la acción; somos seres, por desgracia, siervos de la actividad. De ahí que el ejercicio filosófico no pueda sino seguir excavando en los bajos fondos de lo irreparable. Desde esta perspectiva la tarea de la filosofía sería una excavación inaudita en nuestras realidades tan sólidamente construidas; sería el gusano en el fruto; ella se ocultaría tras verdades aparentemente objetivas, escondería tras su discurso nuestros desasosiegos e inventaría cataplasmas para nuestras dolencias. Todos los filósofos han disfrazado sus errores de principios, y sus desastres en un sistema de esperanzas. La obsesión por la profundidad conlleva a la esterilidad; esa artesanía escrupulosa propia de los filósofos se encuentra tarde o temprano con el vacío; el que va más allá es el insensato que reivindica lo inesencial, entra en la rosca de la farsa; dependiendo de donde se mire o se padezca, somos comediantes por exceso o por tragedia.

La tarea que tendría que enfrentar la filosofía en nuestra época arrancaría de una nueva concepción del pensamiento: el pensamiento surgiendo de nuestras sensaciones contrariadas, el instinto creador como una desviación de nuestra naturaleza:”No vivimos sino por carencia de saber. Desde el momento en que sabemos, ya no nos abastecemos de nada más. Mientras permanecemos en la ignorancia, las apariencias prosperan y provocan una sospecha de inviolabilidad que nos permite amarlas y detestarlas, estar en lucha con ellas”. [27]
Hacer filosofía llevaría al grado extremo la fragilidad no sólo de la verdad, sino del conocimiento; conocimiento sin objeto, sin certeza, jugándose en la pureza de la ambigüedad, persiguiendo lo insustancial, una realidad inexistente, un conocimiento que no conduce sino a la desesperanza del conocimiento y de cualquier acción. La reflexión filosófica tal y como es concebida por Cioran tendría que tener en cuenta que “Hay un conocimiento que quita peso y alcance a lo que uno hace; hasta el extremo que él todo carece de fundamento, salvo él mismo. Puro, hasta el extremo, de abominar incluso de la idea de objeto, expresa esa suma sabiduría según la cual es la misma cosa cometer o no cometer un acto, implicando, al mismo tiempo, una satisfacción también extrema: la de poder repetirse en cada momento que nada de cuanto se haga merece la pena, que nada está realzado por ningún signo sustancial, que la se inscribe en el dominio de la insensatez. Un conocimiento de esa clase merecería ser llamado póstumo, ya que se presenta como si el conocedor estuviera vivo y no vivo, y no como si fuera ser y reminiscencia de ser. , dice de todo lo que ejecuta en el instante mismo de la acción que, de esa manera, queda para siempre desprovista de presente”. [28]

3.3.4 Los filósofos séquito de parlanchines

Los filósofos no viven en las ideas sino para ellas, malgastan su vida tratando en vano de dar vida a las ideas. Las ideas que reflejan otras ideas no tienen valor: “Ningún pensamiento ha suprimido un dolor ni idea alguna ha alejado el miedo a la muerte, porque las ideas no han salvado ni han derrumbado a nadie”. El conocimiento nunca salva nada, sino que progresivamente destruye al ser; todo conocimiento implica cansancio, repugnancia de ser, distanciamiento, porque todo conocimiento es una pérdida, una pérdida de ser, de existencia. Para los que, sin querer, han rebasado la vida, la filosofía significa muy poco.

La filosofía debe ser una etapa a superar, quien no vence a la filosofía es un ser derrotado. Las verdades de la filosofía son inútiles o bien de que ésta no tiene ninguna verdad; realmente, la filosofía no dispone de verdad alguna, pero nadie entrará en el mundo de las verdades si no ha pasado por la filosofía.

El filósofo es un fracasado de la acción que venga su odio a través de los conceptos, “… una indigestión nos vuelve más pensativos que un filósofo”. Pero no podemos acabar con los filósofos, son necesarios para que la vida siga existiendo tal como es, ciega e irracional. El Filósofo debería imitar a la mujer pública: “…Desprendida de todo y abierta a todo; compartiendo el humor y las ideas del cliente; cambiando de tono y de rostro en cada ocasión; dispuesta a ser triste o alegre, permaneciendo indiferente; prodigando los suspiros por interés comercial; lanzando sobre los esfuerzos de su vecino superpuesto y sincero una mirada lúcida y falsa, propone al espíritu un modelo de comportamiento que rivaliza con el de sabios. Carecer de convicciones respecto a los hombres y a uno mismo: tal es la elevada enseñanza de la prostitución, academia ambulante de lucidez, al margen de la sociedad, como la filosofía “todo lo que se lo he aprendido en la escuela de las fulanas, debería exclamar el pensador… cuando los hombres no son para El sino clientes, y las aceras del mundo, el mercado donde vende su amargura, como sus compañeras su cuerpo”. [29]

Los filósofos sólo saben hacer filosofía independiente de su estado de ánimo, la indiferencia psíquica es el carácter esencial del filósofo. La filosofía es la expresión de la intranquilidad de los hombres impersonales, por ello nos sirve de muy poco para comprender, en su totalidad, las vivencias dramáticas y últimas. Los filósofos no mezclan las ideas con sus pesares, para ellos el mundo de los pensamientos es una ilusión respecto al mundo de los suspiros. El pensamiento aclara otros pensamientos pero no aclara los sufrimientos. Cioran al respecto recuerda a Simmel: “Es terrible pensar qué pocos sufrimientos de la humanidad han pasado en su filosofía”.

Ningún filósofo puede consolar porque ninguno tiene el destino suficiente para poder entender al hombre: “Resulta doloroso, pero así es: podéis leer a todos los filósofos que queráis, nunca sentiréis que os habréis convertido en otro hombre”. Todo filósofo es una expectativa frustrada. ”Quedarse toda la vida entre filósofos es permanecer por los siglos de los siglos en medio, hundirse en la mediocridad como en un destino”. “Estudiar a los filósofos para quedarse la vida entera en su sociedad es ponerse en evidencia ante todos los que han entendido que la filosofía no puede ser más que un capítulo de su biografía, y morir siendo un filósofo es una vergüenza que la muerte no puede borrar”. [30]

[1] CIORAN, E. M. Silogismos de la amargura. Caracas: Monte Ávila, 1980. P. 10.
[2] Ex Catedrático de varias Universidades de Bogotá Colombia
[3] Aparecido en Ideas y Valores. Santafé de Bogotá: Universidad Nacional, No. 89 agosto 1992. P. 5-14.
[4] LYOTARD, J. F. La postmodernidad. Barcelona: Gedisa, 1987. P. 25.
[5] CIORAN, E. M. Contra la historia. Barcelona: Tusquets, 1976. P. 127.
[6] CIORAN, E. M. En las cimas de la desesperación. Barcelona: Tusquets, 1991. P. 71.
[7] Ibid. P. 168-169.
[8] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 35.
[9] Ibid. P. 34.
[10] __________. Entertiens. Avec Silvie Jaudeau suivis d´une analyse des oeuvres. Paris: J. Corti, 1988. P. 10-11.
[11] __________. Breviario de podredumbre. Madrid: Taurus, 1977. P. 78 y 164.
[12] Ïbid. P. 108.
[13] _________. Cimas de la desesperación. Op. Cit. P. 167.
[14] __________. Breviario de podredumbre. Op. Cit. P. 52, 65 y 67.
[15] SONTAG, SUSAN. Sous le signe de saturne. Paris : Seuil, 1985. p. 55. La traducción es nuestra.
[16] CIORAN, E. M. En las cimas de la desesperación. Op. cit. p. 69.
[17] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 10.
[18] SONTAG, SUSAN. Sous le signe de saturne. Paris : Seuil, 1985. p. 55. La traducción es nuestra.
[19] CIORAN, E. M. En las cimas de la desesperación. Op. cit. p. 69.
[20] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 10.
[21] CIORAN, E. M. De lágrimas y de santos. Op. cit. p. 46.
[22] ________. La tentación de existir. Op. cit. 95.
[23] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 36.
[24] ________. Ese Maldito yo. Op. cit. p. 119.
[25] NIETZSCHE, F. Crepúsculo de los Ídolos. Madrid : Alianza Editorial, 1984. p. 45.
[26] CIORAN, E. M. Breviario de podredumbre. Op. cit. p. 65-67.
[27] ________. Caída en el tiempo. Op. cit. p. 125.
[28] ________. Del inconveniente de haber nacido. Op. cit. p.9.
[29] Ibid., p. 97-98.
[30] ________. El libro de las quimeras. Barcelona : Tusquets, 1996. p. 187 y 185.

Tomado del Trabajo de Freddy Quezada “Tres fuentes y tres partes integrantes del postmodernismo” aparecido en El Semanario No. 113. 1992. Managua, pág. 7.

 

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El ultimo delicado

El último delicado

Cioran habla de Borges

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París, 10 de diciembre de 1976

Querido amigo:

El mes pasado, durante su visita a París, me pidió usted que colaborara en un libro de homenaje a Borges. Mi primera reacción fue negativa; la segunda también. ¿Para qué celebrarlo cuando hasta las universidades lo hacen? La desgracia de ser conocido se ha abatido sobre él. Merecía algo mejor, merecía haber permanecido en la sombra, en lo imperceptible, haber continuado siendo tan inasequible e impopular como lo es el matiz. Ese era su terreno. La consagración es el peor de los castigos -para el escritor en general y muy especialmente para un escritor de su género. A partir del momento en que todo el mundo lo cita, ya no podemos citarle o, si lo hacemos, tenemos la impresión de aumentar la masa de sus “admiradores”, de sus enemigos. Quienes desean hacerle justicia a toda costa no hacen en realidad más que precipitar su caída. Pero no sigo, porque si continuase en este tono acabaría apiadándome de su destino. Y tenemos sobrados motivos para pensar que él mismo se ocupa ya de ello.

Creo haberle dicho un día que si Borges me interesa tanto es porque representa un espécimen de humanidad en vías de desaparición y porque encarna la paradoja de un sedentario sin patria intelectual, de un aventurero inmóvil que se encuentra a gusto en varias civilizaciones y en varias literaturas, un monstruo magnífico y condenado. En Europa, como ejemplar similar, se puede pensar en un amigo de Rilke, Rudolf Kassner, que publicó a principios de siglo un excelente libro sobre la poesía inglesa (fue después de leerlo, durante la última guerra, cuando me decidí a aprender el inglés) y que ha hablado con admirable agudeza de Sterne, Gogol, Kierkegaard y también del Magreb o de la India. Profundidad y erudición no se dan juntas; él había logrado sin embargo reconciliarlas. Fue un espíritu universal al que sólo le faltó la gracia, la seducción. Es ahí donde aparece la superioridad de Borges, seductor inigualable que llega a dar a cualquier cosa, incluso al razonamiento más arduo, un algo impalpable, aéreo, transparente. Pues todo en él es transfigurado por el juego, por una danza de hallazgos fulgurantes y de sofismas deliciosos.

Nunca me han atraído los espíritus confinados en una sola forma de cultura. Mi divisa ha sido siempre, y continúa siéndolo, no arraigarse, no pertenecer a ninguna comunidad. Vuelto hacia otros horizontes, he intentado siempre saber qué sucedía en todas partes. A los veinte años, los Balcanes no podían ofrecerme ya nada más. Ese es el drama, pero también la ventaja de haber nacido en un medio “cultural” de segundo orden. Lo extranjero se había convertido en un dios para mí. De ahí esa sed de peregrinar a través de las literaturas y de las filosofías, de devorarlas con un ardor mórbido. Lo que sucede en el Este de Europa debe necesariamente suceder en los países de América Latina, y he observado que sus representantes están infinitamente más informados y son mucho más cultivados que los occidentales, irremediablemente provincianos. Ni en Francia ni en Inglaterra veía a nadie con una curiosidad comparable a la de Borges, una curiosidad llevada hasta la manía, hasta el vicio, y digo vicio porque, en materia de arte y de reflexión, todo lo que no degenere en fervor un poco perverso es superficial, es decir, irreal.

Siendo estudiante, tuve que interesarme por los discípulos de Schopenhauer. Entre ellos, un tal Philip Mainlander me había llamado particularmente la atención. Autor de una Filosofía de la Liberación, poseía además para mí el aura que confiere el suicidio. Totalmente olvidado, yo me jactaba de ser el único que me interesaba por él, lo cual no tenía ningún mérito, dado que mis indagaciones debían conducirme inevitablemente a él. Cuál no sería mi sorpresa cuando, muchos años más tarde, leí un texto de Borges que lo sacaba precisamente del olvido. Si le cito este ejemplo es porque a partir de ese momento me puse a reflexionar seriamente sobre la condición de Borges, destinado, forzado a la universalidad, obligado a ejercitar su espíritu en todas las direcciones, aunque no fuese más que para escapar a la asfixia argentina. Es la nada sudamericana lo que hace a los escritores de aquel continente más abiertos, más vivos y más diversos que los europeos del Oeste, paralizados por sus tradiciones e incapaces de salir de su prestigiosa esclerosis.

Puesto que le interesa saber qué es lo que más aprecio en Borges, le responderé sin vacilar que su facilidad para abordar las materias más diversas, la facultad que posee de hablar con igual sutileza del Eterno Retorno y del Tango. Para él cualquier tema es bueno desde el momento en que él mismo es el centro de todo. La curiosidad universal es signo de vitalidad únicamente si lleva la huella absoluta de un yo, de un yo del que todo emana y en el que todo acaba: comienzo y fin que puede, soberanía de lo arbitrario, interpretarse según los criterios que se quiera. ¿Dónde se halla la realidad en todo esto? El Yo, farsa suprema. El juego en Borges recuerda la ironía romántica, la exploración metafísica de la ilusión, el malabarismo con lo ilimitado. Friedrich Schegel, hoy, se halla adosado a la Patagonia.

Una vez más, no podemos sino deplorar que una sonrisa enciclopédica y una visión tan refinada como la suya susciten una aprobación general, con todo lo que ello implica. Pero, después de todo, Borges podría convertirse en el símbolo de una humanidad sin dogmas ni sistemas, y si existe una utopía a la cual yo me adheriría con gusto, sería aquella en la que todo el mundo le imitaría a él, a uno de los espíritus menos graves que han existido, al último delicado.

E.M. Cioran

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