Laozi ¿Quién era?

De acuerdo con los Registros De La Historia, Lao Zi provenía originalmente de Ku, un pueblo en el estado de Chu. Su sobrenombre era Li y su nombre personal era Er. Él se llamaba a sí mismo Dan. Vivió durante la dinastía Zhou (XIº Siglo a.n.e.-256 d.n.e.), y se desempeñó como jefe de la biblioteca estatal. Se dice que, después de consultar a Laozi sobre la etiqueta, Confucio le comparó con un Dragón. Como respuesta a la petición de Yinxi, un guardia fronterizo del Paso Occidental, Laozi escribió un libro en dos secciones relativo al Dao: el libro del Dao y su Virtud (Dao De Jing). En tiempos posteriores este libro se convirtió en la más importante escritura del Taoísmo religioso. Tan temprano como en la dinastía Han (202 a.n.e. – 220 d.n.e.). muchas historias sobre Laozi comenzaron a circular en la comunidad, de acuerdo a las cuales él era un anciano llamado Lao Laizi o un oficial de la dinastía Zhou llamado Zhan, que se encargaba de recopilar documentos históricos. Otros disentían. En consecuencia, hubo mucho debate sobre el asunto. Incluso Sima Qian, el famoso historiador, no logró determinar la verdadera identidad de Laozi, refiriéndose a él en su libro “Yinjunzi” como el Caballero que no deja trazas. En estas historias, la edad de Laozi también permaneció incierta, variando desde 160 años hasta los 200. Se decía que su larga vida fue el resultado de su práctica del Dao.

Laozi fue un famoso pensador del período pre-Qin y su Libro del Dao y su Virtud tuvo una fuerte influencia en períodos posteriores. Los emperadores de la dinastía Tang (618- 907 d.n.e.) le confirieron el título honorífico de Supremo Emperador del Origen Misterioso (Taishang Xuayuan Huangdi). En la dinastía Song (960-1279 d.n.e.) le fue promovidamente conferido el título de Supremo Venerable Soberano y Emperador de la más Alta Virtud y el Caos Original. (Taishang Laojun Hunyuan Shangde)

La religión Taoísta estima a Laozi como su fundador, y consecuentemente es reverenciado como el Supremo Venerable Soberano (Taishang Laojun). También es honorado como Señor Celestial del Dao y su Virtud (Daode Tianzun), uno de los Tres Puros del Taoísmo religioso. De acuerdo con las escrituras Taoístas, desde tiempos inmemoriales, Laozi ha cambiado continuamente de apariencia y ha descendido en repetidas ocasiones a este mundo con el fin de manifestar el Dao y enseñar el Camino.

YING-YANG

YING-YANG
Procedente de la filosofía y de las ciencias antiguas, constituye un pilar fundamental de cualquier disciplina, arte o ciencia china.

1. Definicion

La teoria del Yin/Yang se deriva del Qi. Sin embargo, se trata simplemente de un criterio de división y clasificación de los fenómenos. Marca la aparición de la noción de dualidad que sale del carácter único de la Energía; es el sentido de la expresión del Nei Jing: “Yin/Yang es la unidad que engendra la dualidad.” Esta noción de dualidad es universal en el mundo manifestado. La impermanencia de los fenómenos y su transformación se derivan de los cambios perpetuos del estado del Qi.

2. Correspondencias

Es imposible proponer una lista exhaustiva de los objetos de aplicación de la teoría del Yin/Yang, puesto que esta dialéctica es universal. Sólo se mencionarán los eleméntos generales que permiten comprender mejor la naturaleza de esta dualidad y las atribuciones particulares del Yin/Yang.

3. Principios elementales de la teoría del Yin/Yang

      a) Dualidad Yin/Yang

      Todas las cosas y todos los fenómenos tienen dos aspectos: un aspecto Yin y un aspecto Yang. Esto se halla directamente unido a la impermanencia del mundo manifestado, a la alternancia de los contrarios, y representa el fundamento mismo del movimiento perpetuo del universo. Ningún fenómeno persiste eternamente en su naturaleza particular. Los criterios de la vida se definen en comparación con la muerte. El alivio sólo se percibe en relación con el dolor, la felicidad en relación con la infelicidad, el dia en relación con la noche. El movimiento sólo es perceptible en referencia a la inmovilidad. Así pues, el espacio, el tiempo, la naturaleza, la condición humana y todos los fenómenos perceptibles ya sean abordados por la ciencia, la filosofia, el arte o cualquier dialéctica fundada en la dualidad pueden expresarse en términos de Yin/Yang. Esto explica que la teoría del Yin/Yang sea omnipresente en la cultura tradicional china: medicina, astronomía, agricultura, política, caligrafía, pintura, música, arquitectura, cocina, artes marciales, ajedrez…

      b) Divisibilidad infinita del Yin/Yang

      No sólo todo puede ser divido en Yin y en Yang, sino que en cada categoría puede observarse una nueva división hasta el infinito. Por ejemplo, el invierno es Yin y el verano es Yang. El día, en invierno, es Yang en el Yin; la noche, en invierno, es Yin en el Yin. El día, en verano, es Yang en el Yang. Ia noche, en verano, es Yin en el Yang. El crepúsculo de un día de invierno es Yin de Yang de Yin, etc. Incluso dentro del día (Yang), la mañana es Yang y la tarde es Yin.

4. Los cuatro modos de relación del Yin/Yang

a) Oposición del Yin y del Yang (Yin Yang Dui Li)

Dado que representan dos aspectos totalmente complementarios de las cosas y los fenómenos, el Yin y el Yang se oponen punto por punto. Sin embargo, por el hecho de su antagonismo, el Yin y el Yang se complementan mutuamente. Su enfrentamiento produce un fenómeno de limitación mutua (la presencia del Yin se opone al desarrollo excesivo del Yang, y viceversa). Su unidad se expresa en un estado de equilibrio, y cada aspecto crece en detrimento del otro. A la inversa, el declive de uno favorece la ascensión del otro.

b) Interdependencia del Yin/Yang (Yin Yang Hu Gen)

Cuando se dice que el Yin y el Yang son interdependientes, significa que la condición previa a la existencia del uno es la existencia del otro, y que son recíprocamente útiles. La disociación completa del Yin y del Yang marca el agotamiento, el término de la vida.

c) Reducción y crecimiento del Yin/Yang (Yin Yang Xiao Zhang)

El equilibrio dinámico del Yin/Yang deriva de la alternancia de fases de crecimiento y de disminución de cada uno de los dos aspectos, sabiendo que el aumento del uno hace simultánea y proporcionalmente disminuir al otro. Este mecanismo se observa claramente en la sucesión de las estaciones.

d) Transformación del Yin y del Yang (Yin Yang Zhuan Hua)

En ciertas condiciones extremas, el Yin y el Yang no se conforman con oponerse y compensarse. Puede producirse una transformación total de un aspecto en su contrario. Entonces se dice: ´El Yin excesivo se transforma en Yang, el Yang excesivo se transforma en Yinª (Su Wen, 5); o también: ´El Frío en su extremo produce Calor, el Calor en su extremo produce el Frío.ª Reducción y crecimiento tienen que ver con el aspecto cuantitativo de cada aspecto.

El Ying y el Yang

Hay muchas historias que narran el nacimiento del Tai Chi Chuan. La más popular cuenta como un taoísta, maestro en Boxeo Shaolín, Zhang San Feng, presenció la pelea entre una grulla y una serpiente. La grulla atacaba con picotazos y arañazos, mientras que la serpiente, ondulante y fluida, esquivaba facilmente los ataques. La grulla, agotada, se posó en un árbol a recuperar fuerzas y al rato volvió al ataque, continuando la serpiete con sus movimientos circulares y fluidos. Finalemnte la serpiente venció en la pugna. La conteplación de este hecho fue lo que inspiró a Zhang San Feng a crear una forma de boxeo que engloba la filosofía del Tao, del yin y del yang.

De dónde proviene el símbolo

El símbolo Yin Yang es muy conocido. A veces también se le llama el símbolo del Tai-Chi. Unas de las raíces del Tai Chi se encuentra en el I-Ching. El I-Ching es uno de los elementos más importantes de la filosofía china. Se basa en los fenómenos naturales del universo. Ya que el I-Ching está basado en la naturaleza debería sernos fácil su comprensión…
Los ideogramas chinos que representan al I-Ching son . El primer ideograma significa libro y el segundo facilidad de cambio. Algunas personas se refieren al I-Ching como “El Libro de la Facilidad” o “El Libro de los Cambios”. El ideograma proviene de Este símbolo combina el sol (yang) en la parte superior y la luna (yin) en la inferior. Tras observar el universo, los antiguos chinos se dieron cuenta de que este se encuentra en constante cambio. También señalan que aunque el cambio es continuo existen ciclos estacionales y anuales. De estos ciclos se extraen reglas estables. Sin embargo no es fácil usar el método para encontrar estas reglas estables en el universo y aplicarlas a las actividades humanas. Esta es la razón por la que algunas personas piensan que el I-ching es fácil y otras no.

Escudriñando el cielo, tomando referencia de las posiciones de la Osa Mayor y observando la sombra del sol con referencia a una regla, los antiguos chinos determinaron cuatro direcciones. La dirección de la salida del Sol al este, la de la puesta del Sol al oeste, la dirección de la sombra más corta al sur y la de la más larga al norte.
Se dieron cuenta de los cambios estacionales. Cuando la Osa Mayor señala al Este es primavera; cuando señala al sur es verano; cuando señala al oeste es otoño y cuando la osa mayor señala al norte es invierno. Para observar el ciclo del Sol, usaban un palo de 8 pies, situado de tal forma que formara ángulos recto con respecto al suelo y tomaban referencia de las posiciones de la sombra. Se dieron cuenta de que la duración de un año es de 365.25 días.

Llegaron a dividir el año es 24 segmentos que incluían el equinoccio de otoño y primavera así como el solsticio de verano e invierno.Usaban 6 círculos, marcaban los 24 segmentos, dividían los círculos en 24 sectores y tomaban referencia de la longitud de la sombra cada día. La sombra más corta ocurría en el solsticio de verano y la más larga en el solsticio de invierno. Tras oscurecer el lado de la sombra más corta, nos queda esto:
El símbolo del Yin Yang es una representación del cosmos. Contiene el ciclo del Sol, cuatro estaciones, 24 segmentos… Es la base del I-Ching y del calendario chino.

http://www.chinesefortunecalendar.com
http://www.grullablanca.com/modules.php?op=modload&name=Web_Taoqi&file=yinyang

Poema chino, de Amor Autor: Du Mun ( 803 – 852 )

Poema chino, de Amor
Autor: Du Mun ( 803 – 852 )

“Du Mun”, natural de Chang’an, fue uno de los grandes poetas Tang. Se dice que aprobó dos veces los exámenes imperiales y que fue asistente de personas influyentes en la corte, pero no pudo realizar sus ambiciones políticas. En su juventud llevó una vida plácida. Este es uno de sus poemas más conocidos.

        La canción de Zhang Hao hao

        Mirando a la audiencia arrojaste las mangas al suelo;
        luego, entonaste una melodiosa canción
        como sólo lo hubiera hecho un joven Fénix.

        Las cuerdas de los instrumentos callaron de golpe;
        los sonidos del armonio se quebraron:
        no pudieron seguir el ritmo de tu voz
        a medida que se remontaba al cielo y se dilataba en el aire.

        Una y otra vez el anfitrión demostró su admiración por ti,
        tus canciones eran inolvidables, decía.
        Entonces te obsequió con un amplio brocado
        Decorado con la figura flotante de un celestial caballo
        y con una exquisita peineta de colmillo de rinoceronte.

        Luego celebramos la llegada del otoño en las arenas del Gran Dragón,
        en noches con luna navegamos el Lago del Este.

        Tantas veces nos vimos
        que rara fue la semana en que al menos
        tres noches nos encontrábamos.

        Poco a poco, tu cuerpo de jade, fue apareciendo ante mi;
        tus miradas poco a poco, se hicieron más encantadoras;
        poco a poco, tus rojos labios fueron más exquisitos,
        comparables a tu gracia, porte y postura.

        Las arenas de la primavera calentaron los juncos a lo largo del Juxi.
        Cuando una cueva se cierra, el agua que gotea suena a la distancia,
        cuando la luna alcanza al inmortal conejo, aparece solitaria.
        y el lago y las nubes se han vuelto otra vez un clamor del otoño
        un rayo del sol cae sobre la blanca rama de un sauce
        mientras un viento helado recorre mi silla solitaria.

        Mi abrigo está húmedo con las lágrimas,
        mientras pongo punto final a este corto poema
        donde he hablado en voz alta de mis pensamientos.

CONSEJOS GENERALES PARA VIVIR EN EL TAO

CONSEJOS GENERALES PARA VIVIR EN EL TAO
El maestro taoísta Tian Chen Yang es un auténtico y cualificado representante de la tradición taoísta de China,y aqui daremos algunos de sus consejos.
Para iniciarse en el Tao hace falta un maestro,y los libros solos no pueden llevarnos a una práctica meditativa bien orientada y guiada.El maestro enseña las indicaciones sobre el mejor lugar para meditar,las mejores horas del dia para hacerlo,la dieta,la intensidad de la luz,la sexualidad más adecuada,el estado de salud o el clima atmosférico más propicio y demás.Ademas el maestro enseña la posicion de los ojos,manos,lengua,espalda,asi como la forma de respirar.
Debemos recordar en los foros de discusión y en los mensajes que debemos buscar la calma en todo momento,pues el maestro enseña que la paz interior es más importante que todas las cosas y personas del exterior.
El trabajo del taoísmo es sobre uno mismo,no sobre la opinión ajena,es un trabajo en tu propio cuerpo,en tu mente y en tu energia,y nunca una búsqueda o una dependencia de las cosas o luchas externas.
Aqui en occidente,orientamos mucho nuestra energía a las emociones del corazón y a los pensamientos de la cabeza,de tal modo que con tanto exceso de pensamientos y de emociones cambiantes,perdemos mucha energia y acortamos nuestra vida sagrada.La vida asi disminuye en duración y en calidad.Cuando alguien nos contraríe lo mejor es centrarse en el ombligo y no permitir que la ira o el desprecio y la susceptibilidad tomen las riendas de nuestrta consciencia.
Entrar en la puerta del taoísmo es ser siempre benevolente y amoroso,es ser fiel a un camino de paz y ser generoso con los demás.Es necesario practicar vde verdad la cortesía y el respeto incluso con los que nos atacan.Si somos taoístas de verdad,hemos de ser humildes y sabios,sinceros y personas de confianza.
SOLO CON ESTO TENEMOS TRABAJO PARA TODA LA VIDA.

Taoísmo: su origen, desarrollo y práctica

Taoísmo: su origen, desarrollo y práctica

El Taoísmo constituye una de las tres religiones de China (Sanjiao)1, que tradicionalmente se enseñaron  al pueblo chino. Junto a él figuraron el Confucianismo y el Budismo. Estas tres enseñanzas se influenciaron mutuamente generando un sincretismo popular que se practica hasta nuestros días. Sin embargo, el Taoísmo, en su forma pura y original se desarrolló en forma paralela y relativamente independiente de la religiosidad popular. Todo comenzó, según cuentan las leyendas, con el mítico Emperador semihumano Fu Xi. Hace miles de años este rey tribal, mago y chamán descubrió en el lomo de un caballo surgido del río Lo un diagrama mágico conocido como el Ho-Tou2. De este se derivó la secuencia de los Ocho Trigramas del Cielo Anterior del I-Ching, el famoso Libro de las Mutaciones. Con este diagrama mágico y con los ancestrales conocimientos de los Sabios de la Alta Antigüedad del Asia Central (hace ya más de 7000 años) se inició la Cultura Tradicional China, un concepto antropológico que es inseparable de lo que habría de llamarse posteriormente “Taoísmo”. No es sencillo revisar un universo de conocimientos y prácticas tan vasto como el del fenómeno religioso y mágico de la Cultura China. Inevitablemente en este breve artículo deberemos omitir un montón de datos importantes, detalles, historias y elementos que no pueden ser incluidos por una cuestión de tiempo y espacio. Dejamos al lector la tarea de indagar con paciencia a partir de los esbozos que aquí, a modo de resumen y guía, podamos entregarle.

Lo que conocemos por Taoísmo Chino, se denomina Daojiao en su tierra de origen. Dao quiere decir (en este contexto) Camino, Sendero, Vía Trascendente. Jiao a su vez es el vocablo chino para decir Religión. ¿Es que el Taoísmo es una religión? Sí, absolutamente. En nuestras librerías circulan enormes cantidades de libros que hablan supuestamente sobre Taoísmo y que en nada guardan relación con lo que éste realmente es. Muchos remiten los orígenes del Taoísmo al Gran Sabio Lao Zi3. Si bien esto no es tan equivocado, la verdad es que los Taoístas hacen remontar sus enseñanzas mucho más atrás que el período de la Dinastía Chou (La época de Lao Zi y de Confucio) Para muchos, la raíz del Taoísmo se encuentra en las prácticas y conocimientos de otro Gran Sabio que vivió hace unos cinco mil años: el Emperador Amarillo, Huang Ti. Este antiguo gobernante es considerado como el Padre de la nación China. Fue él quien comenzó el largo proceso de recolección de textos y enseñanzas de los chamanes y maestros de las arcaicas tribus nómadas del Asia Central. Así, los taoístas son los herederos de estas tradiciones recopiladas por Huang Ti. Durante los varios miles de años posteriores al Emperador Amarillo, las artes de longevidad, adivinación, curación e inmortalidad experimentaron grandes progresos. Para la época de la Dinastía Chou Oriental, ya había todo un complejo mundo de experiencias acumuladas. Fue así como, en una época de gran decadencia moral, aparecieron dos personajes contemporáneos que representaron dos visiones opuestas de la sociedad de su tiempo: Lao Zi y Kong Zi. El primero, más conocido con la grafía de Lao-Tse, fue uno de los más grandes representantes del pensamiento místico taoísta, mientras que el otro, conocido por su nombre latinizado de Confucio, fue el gran representante de la filosofía ética del Confucianismo. Como es sabido, Lao Zi, el Anciano Maestro, fue el autor del clásico Tao Te King, obra fundamental de todas las corrientes taoístas. Este pensamiento trascendente fue posteriormente elaborado (y llevado al extremo) en un estilo literario distinto, en otros textos de maestros tales como Zhuang Zi (o Chuang-Tse), Lie Zi (o Lie-Tse) y Huai Nan Zi, todos los cuales originaron clásicos homónimos. Textos como estos cuatro ya citados, mas otros que se han perdido o han llegado solo parcialmente hasta nosotros (como el “Yin Zi”) fraguaron el espíritu rebelde y subversivo, incluso anarquista, del Taoísmo. Ya en la época del Zhuang Zi existía una clase de hombres muy especiales, denominados como los Fang Shi, los Maestros de las Fórmulas. Estos Sabios eran los Magos y Chamanes de aquel período, expertos en las artes de la adivinación, la medicina, el exorcismo y las técnicas psicofísicas4 para el logro de la Inmortalidad. El famoso Clásico de Huainan Zi es un libro en el que se recogen los consejos y enseñanzas que estos Maestros le dieron al príncipe de Huainan. En ellos es posible ver la primera amalgama de conocimientos propiamente Taoístas, algo muy cercano a lo que corresponde hoy en día al mundo del Daojiao Chino. La filosofía de Lao Zi, la alquimia y la magia se fusionaron y complementaron mutuamente para configurar los primeros atisbos de la religión Taoísta. Fue precisamente uno de estos “Maestros de las Fórmulas” el que daría inicio, algo menos de cuatro siglos más tarde, al primer movimiento organizado de Taoístas. Este genio se llamó Zhang Daoling, creador de la famosa escuela de los Maestros Celestiales, hoy día conocida como Zhengyi Mengwei Tianshi Pai, quien vivió durante la Dinastía Han Oriental (25 – 219 d.C.) alcanzando los 123 años de edad. El Maestro Zhang tuvo una revelación de manos del mismísimo Lao Zi en las montañas de la provincia de Sichuan, en el año 142  d.C. Fue su nieto, el tercer Maestro Celestial, llamado Zhang Lu, quien logró afianzar la escuela alcanzando el poder político sobre un pequeño estado independiente de carácter teocrático (algo similar a lo que ocurría en el Tíbet con la institución de los sucesivos Dalai-Lamas)5 ubicado en la región central de China y que fue reconocido oficialmente por el estado de Wei.  Este estado teocrático subsistió hasta hace poco tiempo, en las cumbres de los montes Long-Hu6, pero fue aplastado por las tropas comunistas del Ejército Rojo durante la época de las revueltas políticas de la década del ’60. El entonces 53º Maestro Celestial tuvo que exiliarse en la isla de Taiwán, la única “provincia” china que se mantuvo aislada del dominio del Partido Comunista, bajo el gobierno rebelde del Partido Republicano7. 

Desde aquella época de la institución de los Maestros Celestiales, se fueron formando cientos de sectas y escuelas con diversas orientaciones, pero todas ellas siempre han compartido el mismo trasfondo común. Al mismo tiempo que la escuela de Zhang Daoling, surgió el movimiento de los Turbantes Amarillos o Taiping Dao, la Vía de la Gran Paz. Sin embargo, este movimiento de características mesiánicas y milenaristas no tuvo tanta suerte como el de los Maestros Celestiales. Se rebeló contra la Casa Imperial de entonces, la Dinastía de los Han, llegando a alzarse en armas en el 184 de nuestra era, movimiento que fue aplastado por el ejército Imperial. No obstante, los anuncios proféticos de los Turbantes Amarillos respecto del fin de dicha dinastía se hicieron realidad de manera abrupta y trágica, con el advenimiento de la Época de los Tres Reinos (Wei, Shu y Wu) en el año 220.

A partir de entonces surgen una serie de agrupaciones. En un primer instante, la tendencia se centra en el empleo de la Magia Talismánica8 para la protección de las familias, la curación de enfermedades y la expulsión de malos espíritus. Por ello el énfasis de estas escuelas antiguas (de la corriente Zhengyi) estuvo puesto sobre el ceremonial mágico y los ritos cíclicos, marcados por diferentes períodos astrológicos, de acuerdo con el calendario lunar Chino.  Durante el siglo VII d.C. se sumó a lo anterior la corriente alquímica taoísta. La experimentación alquímica en China data desde muy antiguo. En un principio se centró en la búsqueda externa de un elixir que permitiese lograr la Inmortalidad. La constante búsqueda llevó al descubrimiento de sustancias que empleamos hasta el día de hoy, tales como la pólvora o la anestesia. Sin embargo, la síntesis de un elixir de inmortalidad resultó infructuosa para la inmensa mayoría. Es más, muchos incautos y falsos practicantes (entre ellos varios Emperadores) fallecieron envenenados a causa de la ingestión de sustancias venenosas y metales pesados, en la forma de diversos preparados a partir de sustancias típicas de la alquimia China como el cinabrio, oro, mercurio, arsénico, mica o plomo. Esta experimentación  incluyó en algunos casos el empleo de sustancias provenientes del reino vegetal. Así mismo, hubo quienes buscaron durante décadas el famoso “Hongo” de la Inmortalidad, prodigiosa seta mítica cuya sola ingestión conduciría a la detención de la rueda del tiempo. Todo ello constituye la llamada práctica del Weidan, la Alquimia Externa. Puede parecer demasiado fabuloso o fantástico, pero la leyenda nos cuenta que hubo algunos pocos adeptos afortunados que, gracias a sus profundos conocimientos de la Naturaleza y la elección propicia de los materiales, el lugar y los tiempos de ejecución dentro de los ciclos cósmicos, lograron obtener la Gran Panacea. Entre estos figura el famoso Wei Poyang de la dinastía Han Oriental, quien ascendió al Cielo a plena luz del día junto con su fiel perro y un discípulo, tras haber ingerido los tres la píldora de la inmortalidad, elaborada en su mismo laboratorio al interior de una caverna sobre las montañas. Al mismo tiempo que la práctica de la Alquimia Externa, los sabios primitivos de la dinastía Han complementaron la ingestión de hierbas y minerales con la calistenia, la meditación y el yoga sexual. Fue posteriormente, durante la dinastía Tang (618 a 960 d.C.) que la Alquimia Exterior se diferenció con claridad y se separó definitivamente del Neidan, la Alquimia Interior. Esta última constituye el fundamento de la mística taoísta. La nomenclatura mineral pasó a ser simbólica y a designar procesos internos que se desarrollaban dentro del propio cuerpo. Sin embargo, dependiendo de la escuela y secta de que se trate, el énfasis está puesto sobre una interpretación y práctica más fisiológica o bien más psicológica de la alquimia interna. El proceso alquímico se entiende, en el Taoísmo, como una obra en la que operando conscientemente los principios cósmicos que rigen el mundo y que están presentes en nuestro interior a modo de microcosmos, el adepto logra manipular y fundir las tres esencias sutiles del organismo, sublimándolas progresivamente hasta la conformación de un “embrión” inmortal formado por la energía inmaculada del Tao Primordial, cuerpo espiritual indestructible que le permitirá al practicante ascender a los más altos Cielos tras el proceso de separación del cadáver (la muerte). Ahora bien, existen diversos niveles de Inmortalidad en el desarrollo espiritual taoísta. El nivel antes descrito corresponde al logro más comúnmente observado en la mayoría de los buenos practicantes, no obstante, existen grados mayores que llegan hasta el grado de la Inmortalidad física9. Previo al nivel de Inmortalidad, están los logros menores de Longevidad y Salud, todos ellos más fácilmente accesibles a través de prácticas más conocidas por Occidente, como el Chi Kung o el popular Tai Chi Cuan. Como una parte integral de las prácticas salutíferas se desarrolló así mismo en gran medida la ciencia de la Medicina Tradicional China, cuyos logros terapéuticos son indiscutibles10, y la dietética taoísta o Chang Ming. Durante el siglo XII el Taoísmo se fusiona con el Budismo, y especialmente con la escuela Chan o Zen y adopta los preceptos confucianos en algunos casos para dar origen a las diversas corrientes eclécticas del Quanzhen Dao, en las que se hará especial hincapié en las prácticas de meditación y de Alquimia Interna. Pero aún falta por mencionar el aspecto más complicado de aceptar por parte del mundo Occidental, esto es, el ámbito netamente religioso. Desde los inicios de la escuela de los Maestros Celestiales, surge el culto ritual, las ofrendas y la creencia en un numeroso y vasto panteón de Dioses. Muchos de ellos ya existían en la alta antigüedad china, otros se fueron incorporando con el tiempo. Estas entidades divinas representan los diversos aspectos en los que se manifiesta el Tao dentro del mundo fenoménico y no implican una forma de positivismo frente a la filosofía ‘negativa’ de Lao Zi. Muy por el contrario, las Deidades e Inmortales encarnan dentro de sí al Origen Misterioso que no tiene nombre ni forma, sustancia ni existencia fenomenal. Son la expresión pura en el mundo energético de lo Informe y lo Sublime. Constituyen una forma de paso, un puente entre nuestra mente formal y el Absoluto Incognoscible. No son por lo tanto, imágenes supersticiosas ni figuras de un culto idólatra. Es más, en el Taoísmo no existe la idea, tan común a la mentalidad Judeocristiana, de adoración. Los Dioses Taoístas son aspectos manifiestos de lo que no es manifiesto, enlaces con lo Celeste para el reino humano. Por ende, no constituyen motivos de adoración o idolatría alguna, sino más bien de veneración y respeto por lo que ellos representan. En última instancia es el Tao Supremo lo que siempre importa al taoísta.  Pero para que dicha conexión sea real y no un mero juego intelectual, el adepto emplea el sendero de las Deidades como arquetipos cósmicos. Así, para acceder al dominio de lo Sin-Forma, se realiza el dominio de la Forma Pura, Ser y No-Ser en conjunción y cópula. Pero ¿por qué los occidentales parecen no poder aceptar este simple hecho? En el Taoísmo existe lo que se denomina el linaje Koujue, que corresponde a la transmisión oral de las enseñanzas y las explicaciones de los textos que realiza un Maestro Taoísta para su discípulo. Al mismo tiempo, esta transmisión oral de las enseñanzas de una escuela es complementada por el altamente secreto grupo de textos y escrituras Mijue, un compendio de explicaciones sobre los libros sagrados y las instrucciones propias del linaje que usualmente aparecen codificadas de maneras crípticas y simbólicas para evitar la usurpación por parte de los profanos no iniciados. Y para ser iniciado un Maestro debe hacerse cargo personalmente de un discípulo tras haberlo observado durante algún tiempo y poner a prueba su idoneidad para el trabajo espiritual. Los comentadores occidentales de los textos no han tenido acceso alguno a ninguna de estas dos herramientas indispensables para la interpretación de las enseñanzas, por lo que a muchos les parece que el Daojiao es solo un conjunto de numerosas fórmulas supersticiosas y de creencias inverosímiles. Además, mucha gente no está dispuesta a abandonar esa visión romántica e idealizada que tienen de la filosofía Taoísta, que más que sentar un precedente en sus vidas para aprender algo nuevo, les ha servido para encajarlo sobre sus prejuicios ya establecidos y justificar un paradigma agnóstico y relativista que solo ha surgido desde sus propias ideas y no desde el Taoísmo genuino.

Luego de la desastrosa Revolución Cultural China impulsada por Mao Zedong durante la década de los sesenta y setenta, el Taoísmo, así como el Budismo Chino y el Confucianismo, sufrieron grandes persecuciones y pérdidas. Nada con sabor a religión podía seguir existiendo en la nueva República Popular China11, lo que llevó a que los pocos monjes y Maestros que sobrevivieron a las matanzas y encarcelamientos huyeran al exilio. En aquella turbulenta época el Taoísmo agonizaba. Lo poco y nada que quedó se dispersó en el este y sureste, entre Taiwán, Singapur, Hong-Kong12, Malasia, etcétera. Afortunadamente, hoy en día la política del Gobierno Chino se ha abierto a la religión y está admitiendo lentamente la restauración y construcción de templos dentro de su territorio y la práctica privada de la religiosidad. Es así como muchos monjes y sacerdotes ya ancianos han podido regresar a sus quehaceres y se está conformando una nueva generación de estudiantes y discípulos taoístas por toda China. 

El Gran Camino Que No Tiene Nombre ha sido la fascinación de miles de grandes hombres y mujeres que en una incansable búsqueda por lo eterno e indestructible han desarrollado a lo largo de miles de años, un sendero hacia lo divino, hacia el Origen al que finalmente todo retorna. La belleza inconmensurable de esta visión del hombre y la naturaleza sigue siendo tan actual como hace dos mil años. Y su mensaje esperanzador, la superación de la vejez, la enfermedad y la muerte siguen esparciéndose lenta pero continuamente por el mundo, incluso mucho más allá de los límites de China. Ojalá que este pequeño ensayo pueda servir de bocado para todos los buscadores sinceros de la Inmortalidad y para aquellos que disfrutan el sabor único e indiferenciado del gran Tao.

¡Larga vida y felicidad a todos los diez mil seres!

1 Vocablo compuesto, en el que San significa Tres y Jiao, Religiones.
2 El Ho-Tou es un “Cuadrado Mágico” que describe el mundo primigenio antes de la separación del Cielo y la Tierra. 
3 Lao Zi (Viejo Maestro) se llamaba Li Er, era un funcionario menor de la Dinastía Chou Oriental que se encargaba de la Biblioteca Real. Cansado de la decadencia del Imperio, tomó rumbo al Oeste sobre el lomo de un buey, dejando para siempre la China, sin que se halla vuelto a saber de él.
4 Entre estas técnicas podemos citar algunas aún en boga, como los múltiples estilos de Qi Gong (Maestría del Aliento) o las prácticas de Dao Yin (estiramientos y contracciones similares a las del Yoga Hindú).
5 De hecho, en el Tíbet Oriental se desarrolló la escuela Budista de los Shakyapas, quienes detentaron el poder político durante un breve período de la historia tibetana. Sus patriarcas son nombrados a través de una sucesión sanguínea dentro de la familia Khon, lo que guarda curiosa similitud con el estilo más antiguo de los Maestros Celestiales.
6 Montaña del Dragón y el Tigre ubicada en la provincia de Sichuan.
7 Esta es la razón de las constantes disputas entre China continental y el gobierno de Taiwán, problema político que subsiste hasta nuestros días.
8 En la mayoría de los Templos Taoístas es posible conseguir estos talismanes de protección, fabricados en el contexto de un complejo ritual, a partir de tinta roja sobre papel amarillo dispuesta en diagramas y caracteres especiales.
9 No debe interpretarse erróneamente el raro fenómeno de la Inmortalidad física. Siendo un logro muy escaso y difícil, no constituye una violación de las leyes naturales por todos conocidas, en las que la muerte es un suceso inevitable. Esto es así puesto que el complejo desarrollo de semejante logro implica una transmutación elevadísima de la materia corporal en energía pura de acuerdo a los principios rectores de la madre Naturaleza. Recuérdese el llamado “Cuerpo de Gloria” que Cristo adoptó luego de su resurrección.
10 La Organización Mundial de la Salud ha reconocido desde hace varios años la utilidad demostrada de la acupuntura como efectivo anestésico y analgésico natural, lo mismo que la utilidad de la farmacopea fitoterapéutica china. 
11 Este es el nombre con el que el Partido Comunista de China bautizó a la nueva y “reformada” nación.
12 Hong-Kong fue una colonia británica fuera del poder del partido rojo hasta hace muy poco tiempo. Solo en el año 2001 esta isla se reintegró al territorio Chino.

Este artículo fue redactado en Marzo del 2003 por Pablo Ianiszewski F

Relato de la Tradición zen HILO DE PLATA, HILO DE ARAÑA

Relato de la Tradición zen
HILO  DE  PLATA,  HILO  DE  ARAÑA

Poemas, prosa, pintura, escultura… “Se cuenta que un día el Buda se paseaba por los Cielos, a orillas del Lago de la Flor de Loto. En las profundidades de ese lago, Buda podía ver el Naraka (Infierno). Ese día observó a un hombre llamado Kantaka quien muerto unos días antes, luchaba y sufría en este infierno. Buda, lleno de compasión, quería ayudar a todos aquellos que, a pesar de haber caído en el infierno, habían hecho una buena acción en su vida.
Kantaka había sido un ladrón y había llevado una vida depravada. Por eso se encontraba en el Naraka. Sin embargo una vez, había actuado generosamente: un día que daba un paseo, vio una gran araña y tuvo el deseo de aplastarla, pero detuvo su gesto, pensando súbitamente que podía ayudarla; la dejó con vida y continuó su camino.
Buda vio en esta acción generosa un buen espíritu y tuvo deseo de ayudarle. Por eso arrojó a las profundidades del lago un hilo de araña largo que llegó hasta los infiernos, hasta Kantaka.
Kantaka miró este nuevo objeto y constató que era una cuerda de plata muy fuerte. Pero no quiso creerlo y se dijo que sería sin lugar a dudas un hilo de araña que pendía y que sería poco probable subir por él. Pero como deseaba ardientemente salir de Naraka, intentaría el todo por el todo. Se aferró al hilo pensando que la escalada sería muy peligrosa ya que el hilo podría romperse de un momento a otro. Pero comenzó a subir … a subir … ayudándose con los pies y con las manos, haciendo grandes esfuerzos para no resbalar.
La escalada era larga. Cuando llegó a la mitad quiso mirar hacia abajo, a los infiernos, ya que seguramente estaría ya muy lejos. Arriba veía la luz y sólo deseaba llegar a ella. Inclinándose hacia abajo para mirar por última vez una multitud de gentes que subía tras él en una cadena ininterrumpida desde las grandes profundidades de los infiernos. El pánico se apoderó de él: esta cuerda era lo bastante sólida justo para él; pero ante el peso de estos centenares de personas que subían por ella, seguramente cedería ¡y todos se encontrarían de nuevo en el infierno!¡qué mala suerte!
-Esa gente debería quedarse en el infierno! ¿Por qué tienen que seguirme? -maldijo contra ellos.
En ese momento preciso, el hilo cedió muy exactamente a la altura de las manos de Kantaka y todos cayeron en las profundidades tenebrosas del lago. Al mismo tiempo, el sol de mediodía resplandecía sobre el lago por cuya orilla se paseaba el Buda.”

(Relato de la tradición zen. Aparece en la recopilación del maestro zen Taisen Deshimaru, “El cuenco y el bastón”, Edicomunicación. S.A.)

El segundo cerebro

EL CEREBRO INTESTINAL

La sospecha popular de que los hombres piensan con dos cabezas puede ser menos irónica de lo que se piensa. Un cerebro, el más conocido, se encuentra en la cabeza, y el otro no donde se suele sospechar sino en el sistema digestivo. Este último se encuentra literalmente forrado de células nerviosas y contiene los mismos neurotransmisores que utilizan las neuronas para comunicarse entre sí. Los últimos hallazgos muestran que los dos cerebros funcionan de manera autónoma aunque se coordinan cuando es necesario.
Muchas molestias intestinales podrían explicarse por el incorrecto funcionamiento del «cerebro intestinal» o por interferencias en la mala
comunicación con el cerebro superior.

El cerebro digestivo, conocido como sistema nervioso entérico, está localizado
en capas de tejido que forran el esófago, el estó mago, el intestino delgado y el colon. Es una entidad anatómica única, compuesta por redes de células nerviosas, sustancias neurotransmisoras y proteínas que actúan como mensajeras entre neuronas, capaz de aprender, de influir sobre el estado de ánimo y sobre la salud. «El cerebro intestinal desempeña un papel importante en las felicidades y en las miserias humanas, aunque poca gente sepa que lo tiene», dice Michael Gershon, autor del libro El segundo cerebro y profesor de anatomía y biología celular del Centro Médico Presbiteriano Columbia en Nueva York (Estados Unidos).

Control de la digestión Y la inmunidad

Describir las misiones del cerebro intestinal puede ser tan complicado como intentarlo con las del cerebro ubicado en el cráneo. Hasta el momento están claras dos fundamentales. La primera es dirigir el proceso de digestión. La segunda, colaborar con el sistema inmunitario en la defensa frente a sustancias y microorganismos hostiles. Dos funciones tan vitales co mo las intelectuales, desempeñadas por el cerebro superior.
Hasta hace relativamente poco se creía que el cerebro controlaba directamente
los nervios y músculos intestinales a través del nervio vago. Según esta teoría, el intestino era simplemente un tubo que obedecía órdenes. El problema era que nadie había contado el número de células nerviosas presentes en el intestino.
Cuando se ha hecho, se ha descubierto que el intestino contiene más de cien mil millones de neuronas, casi tantas como el cerebro ya conocido.
La red nerviosa intestinal está dirigida por un pequeño número de «neuronas
comandantes» que reciben órdenes básicas del cerebro y las redirigen a los
millones de neuronas que se extienden a través de las dos redes nerviosas
propias del intestino: el plexo mientérico y el plexo subrnuscosal. Los tejidos nerviosos de los plexos también contienen células glia que nutren las neuronas.
Las células glia están implicadas en la respuesta inmunitari a y sirven de
barrera frente a sustancias dañinas que pudieran dañar las neuronas
intestinales.
La actividad inmunitaria del intestino resulta tan significativa que se le
puede considerar el mayor órgano del sistema de defensas. Alberga más células
inmunitarias que todo el resto del cuerpo y las neuronas entéricas están en
permanente comunicación con ellas. Entre las funciones inmunitarias del cerebro intestinal cabe señalar el mantenimiento de condiciones óptimas para el desarrollo de la flora bacteriana beneficiosa y la detección y expulsión
inmediata de los microorganismos que pudieran resultar perjudiciales.

Las «neuronas comandantes» controlan la actividad del intestino. Poseen sensores para el azúcar, las proteínas, la acidez y otros agentes químicos que indican la progresión de la digestión. A partir de esta información, el cerebro intestinal decide las sustancias que debe secretar para optimizar la asimilación de nutrientes y el ritmo con que los contenidos intestinales deben ser empujados.
En definitiva, el intestino toma decisiones y utiliza en su funcionamiento
circuitos complejos como sólo se encuentran en el cerebro.

Salud y enfermedad

Los detalles sobre cómo el sistema nervioso entérico está vinculado con el
sistema nervioso central han sido descubiertos en los últimos años y están
formando un nuevo campo de la medicina llamado neurogastroenterología. Durante
años, a las personas que tenían úlceras o dolor abdominal crónico se les ha
dicho que sus problemas eran imaginarios o emocionales. Hasta se les podía
dirigir al psiquiatra o al psicólogo para que recibieran tratamiento. Los
médicos acertaban al relacionar estos problemas con el cerebro, pero culpaban al equivocado. Todo indica que la mayoría de desórdenes gastrointestinales, como el síndrome de colon irritable, dolencia que afecta al 10-15% de los españoles, se originan en el cerebro intestinal o lo impl ican de manera fundamental.
Las razones por las que el sistema nervioso entérico se trastorna aún no son
bien conocidas, pero las emociones pueden desempeñar un papel fundamental, de la misma forma que influyen sobre el sistema nervioso central.
Casi todos los pacientes con síndrome de colon irritable se quejan de problemas mentales y emocionales, como ansiedad, fatiga, agresividad, depresión o alteraciones del sueño. Una teoría sostiene que durante la infancia los afectados -sus cerebros digestivos- aprendieron a desarrollar molestias para hacer frente a situaciones de estrés. Digamos que provocaban un cambio de escenario: la preocupación por el síntoma físico dejaba en segundo plano cualquier otra. Así resulta que las molestias intestinales pueden revelar una dificultad para afrontar las dificultades que presenta que la vida.
Es cierto que los síntomas de ambos cerebros se confunden. No es extraño,
porque casi todas las sustancias que controlan y hacen funciona r el cerebro se
producen en el intestino. Neurotransmisores principales como la serotonina, la
dopamina, el glutamato, la noradrenalina y el óxido nítrico bañan las células
nerviosas del intestino igual que lo hacen en el cerebro, aunque pueden tener
funciones diferentes. Por ejemplo, la serotonina, que en el cerebro está
relacionada con la sensación de calma y bienestar, en el intestino, donde se
encuentra el 95% del total corporal, se encarga de desencadenar los movimientos peristálticos.
Dos docenas de proteínas cerebrales muy simples, llamadas neuropéptidos, que
son utilizadas por las neuronas para comunicarse entre ellas y con las células
inmunitarias, se encuentran también en el intestino. Las encefalinas, opiáceos
cerebrales naturales, no faltan. Y un hallazgo que ha dejado atónitos a los
investigadoes es que el intestino es una abundante fuente de benzodiazepinas, la familia de agentes químicos psicoactivos incluidos en medicame ntos tan populares -son adictivos- como el Valium y el Xanax.

Dos cerebros vinculados

A medida que se conocen más detalles sobre las relaciones entre los dos cerebros, se entienden mejor algunos síntomas muy frecuentes. Por ejemplo, las «mariposas en el estómago» son consecuencia de la estimulación de las células nerviosas intestinales al liberarse cantidades extraordinarias de hormonas del estrés por orden del cerebro cuando se enfrenta a una situación difícil (amenazas físicas auténticas o imaginarias). Una diarrea puede ser resultado del miedo, que multiplica los estímulos sobre los circuitos productores de serotonina, neurotransmisor que desencadena la motilidad intestinal. Los dolores abdominales y las irregularidades intestinales son normales durantes los periodos de tensión emocional.
El diálogo entre cerebros explica también muchos efectos secundarios de ciertos medicamentos. Los que ejercen efectos psíquicos también suelen tenerlos sobre el intestino. Los psicofármacos que provocan cambios en los niveles de serotonina cerebral afectan la producción del neurotransmisor en el intestino y pueden provocar náuseas, diarrea o estreñimiento. La cuarta parte de las personas que toman Prozac o antidepresivos similares sufren este tipo de problemas gastrointestinales. Tanto es así que el Prozac se utiliza en pequeñas dosis para tratar el estreñimiento crónico o el síndrome de colon irritable. Si se aumenta la dosis, el intestino se paraliza.
Drogas como la morfina y la heroína actúan tanto sobre los receptores opiáceos
que se hallan en el cerebro como en los que se encuentran en el intestino. Ambos sistemas pueden hacerse adictos. Otra prueba del estrecho vínculo que existe entre los dos sistemas nerviosos es que los enfermos de Alzheimer y de Parkinson sufren de estreñimiento: sus neuronas intestinales están tan enfermas como las cerebrales.
Cabe preguntarse si es posible modificar el volumen de neurotransmisores intestina les a través de la alimentación. La respuesta es sí.
Los alimentos ricos en hidratos de carbono favorecen la producción de serotonina y los proteicos, la de dopamina y noradrenalina.
En el caso del síndrome de colon irritable, la práctica naturista recomienda
aumentar la ingesta de hidratos de carbono complejos (cereales integrales,
frutas y legumbres) y de fibra hidrosoluble (frutas, verduras, avena y
legumbres). El trigo no está recomendado porque es alergénico y entre los
afectados por el síndrome hay una incidencia mayor de alergias e intolerancias a los alimentos.
Otra estrategia para resolver molestias intestinales es lógicamente reducir el
estrés, ya sea mediante técnicas de relajación, psicoterapia o ejercicio físico.
Muchas personas han descubierto que dar paseos todos los días reduce
considerablemente sus síntomas.

El poder del centro del cuerpo

La comunicación entre los sistemas nerviosos central y entérico es como una autopista de dos direcciones, pero hay diez veces más tráfico hacia arriba que hacia abajo.
Además, el sistema nervioso entérico es la única parte del cuerpo que puede
rechazar o ignorar un mensaje que llega desde la cabeza. Es decir, el cerebro
digestivo toma continuamente decisiones para el buen funcionamiento del sistema digestivo. Sin embargo, la mayoría de sensaciones que llegan a la conciencia son negativas, ya sea dolor o hinchazón. No se espera que llegue nada bueno de los intestinos, pero esto no significa que no hagan un buen trabajo y que no envíen señales positivas al resto del cuerpo.

¿Por qué hay benzodiazepinas en el intestino? Seguramente porque pueden aliviar los estados de ansiedad, de manera que en el intestino hay un auténtico laboratorio farmacéutico donde se producen, entre otros, medicamentos naturales contra el estrés, según Anthony Basile, neuroquímico en el Laboratorio de Neurociencia del Instituto Nacional de la Salud en Bethesd a (Estados Unidos).
Las importantes funciones del sistema nervioso entérico se están descubriendo,
pero su prestigio, dentro de la medicina convencional, todavía no está a la
altura de los «órganos nobles». En cambio, para las medicinas orientales, el
vientre es nada menos que el centro vital del organismo y lo es en el sentido
más profundo. El dan tien de la medicina tradicional china y el hara de las
artes marciales japonesas no aluden a los intestinos o cualquier otro órgano
concreto, sino a un punto situado un par de dedos por debajo del ombligo, en el centro de gravedad del cuerpo. Allí reside el océano del chi, la energía vital.
Es el centro de control del organismo, donde se integran mente y cuerpo y ambos se funden con el universo. Para mantener la salud, el objetivo es conectar –a través de la meditación y de disciplinas psicofísicas como el taichi o el chikung- con ese centro. Los resultados son una integración óptima de todos los sist emas corporales y, sobre todo, un estado general de serenidad, de calma profunda. ¿Tendrá esta calma algo que ver con el equilibrio del sistema nervioso entérico? Sería casualidad que no lo tuviera. En palabras de K.G. Dürckheim, maestro de filosofía zen y de artes marciales, «el cuidado del hara ejerce una virtud curativa con respecto al nerviosismo, bajo cualquier forma que se presente».

Terapias naturistas

Para la medicina naturista occidental, el sistema digestivo y los intestinos en especial desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de la salud. Si la enfermedad es consecuencia del desequilibrio y éste puede ser efecto de una sobrecarga de elementos tóxicos, la terapia más recomendable en muchas ocasiones es la higiene intestinal. Así, los ayunos y enemas provocarían, en términos informáticos, un «reset» de los órganos gobernados por el sistema nervioso entérico que les permitiría reiniciar un funcionamiento correcto después de un tiempo de desc anso y de eliminar elementos extraños. La limpieza intestinal sería para el cerebro del bajo vientre algo así como una cura de sueño para el sistema nervioso central.
Tanto los recientes hallazgos sobre el sistema nervioso entérico como los
antiguos conocimientos sobre el hara sugieren la conveniencia de hacer menos caso al parloteo de la mente y prestar en cambio más atención a los síntomas y sensaciones procedentes del estómago y de los intestinos. Así podrían descubrirse emociones conflictivas que conviene resolver o evitar el esarrollo de muchas dolencias en sus primeras etapas. En cierta manera el ser humano adulto debiera recuperar la sabiduría del bebé, para quien las sensaciones que proceden de la barriga están por encima de casi todas las demás y puede llorar desesperadamente cuando le azuza el hambre o acariciarse la barriga cuando le llegan sensaciones satisfactorias.

RECUADROS:

DOS CEREBROS, POR LÓGICA

En la historia de la vida, el sistem a nervioso entérico, el «cerebro digestivo», fue el primero en nacer. Apareció en animales que eran un mero tubo digestivo. Estaban pegados a las rocas y esperaban a que la comida pasara por allí. A medida que la vida evolucionó, los animales necesitaron sistemas nerviosos más complejos para encontrar alimento y para reproducirse, de manera que se desarrolló un sistema nervioso central. Pero el control del intestino era demasiado importante como para confiarlo únicamente a la cabeza, según David Wingate, profesor de gastroenterología de la Universidad de Londres. La naturaleza prefirió preservar el sistema nervioso entérico como un circuito independiente que en los animales más complejos está escasamente conectado con el sistema nervioso central y puede funcionar prácticamente de manera utónoma, sin instrucciones del «cerebro superior».
De alguna manera, lo que ha ocurrido a lo largo de la evolución es lo que mismo que sucede en cada individuo desde su concepción hasta su pleno desarrollo.
La cresta neural se forma muy pronto en la etapa de desarrollo embrionario. Con el paso de las semanas, una parte llega a ser el sistema nervioso central y otra migra hasta convertirse en el sistema nervioso entérico. Sólo más tarde se conectarán los dos sistemas nerviosos mediante el llamado nervio vago.

DOS SISTEMAS IGUAL DE SORPRENDENTES

Las similitudes entre los dos cerebros son asombrosas. ¿No evoca la imagen de las circunvalaciones cerebrales al laberinto intestinal? Pero los parecidos van más allá de la estética.
* Ambos actúan de la misma manera cuando son privados de «entradas» desde el mundo exterior. Durante el sueño, el cerebro produce ciclos de 90 minutos dominados por las ondas lentas y puntuados por los periodos REM (Rapid Eyes Movements). También durante la noche, cuando no tiene alimento, el intestino presenta ciclos de 90 minutos de movimientos musculares lentos, puntuados por periodos de movimientos rápidos. Las pers onas con problemas intestinales también tienen un sueño REM anormal.

* El cerebro se caracteriza por su capacidad para aprender. El colon también puede hacerlo pues se le puede entrenar: si cada día se practica un enema a las 10 de la mañana durante una temporada, es muy probable que a la misma hora se produzca un movimiento intestinal importante ya sin la necesidad de enema. En el tratamiento del síndrome de colon irritable resulta eficaz respetar un horario de visitas al retrete y en general conviene que las comidas se tomen cada día a las mismas horas.
* La importancia de las funciones de los dos cerebros se traduce en una
complejidad enorme y equiparable. Las cifras no la describen, pero son
significativas. En el intestino hay más neuronas que en la médula espinal: unos 100 millones. El intestino delgado tiene entre 8 y 9 m de longitud y una superficie interior de más de 150 m2 aproximadamente. En cada cm2 hay alrededor de 3.000 vellosidades -encargadas de abs orber nutrientes- que en conjunto segregan cada día unos dos litros de jugos necesarios para la digestión.

PSICOSOMÁTICA DE LOS INTESTINOS

El intestino delgado separa lo bueno de lo malo y en él se absorben las sustancias nutritivas. Esto supone un proceso de integración física y seguramente también de sentimientos, pensamientos y experiencias. Los síntomas intestinales pueden reflejar la personalidad y los conflictos psíquicos.

* La inseguridad, el miedo y otros factores similares producen retención y los consiguientes estreñimiento, úlceras intestinales o colon espástico. En el intestino, donde se conectan las realidades interna y externa, se pueden retener aspectos de la propia personalidad que da miedo liberar. La obsesión por controlar impide la espontaneidad. Los cambios y los viajes, por la sensación de desprotección que conllevan, pueden ir acompañados de molestias intestinales.

* Apreciar los mensajes del vientre ayuda a conectar con el cue rpo, con la tierra (si el ser humano fuera una planta los intestinos serían sus raíces), con lo primigenio y lo intuitivo. La persona que no teme estos aspectos de la vida suele ser valiente, cree en sus posibilidades y confía en los demás.

Los tres aspectos de la energía: Shen, Chi y Ching

  Los practicantes taoístas oímos muchas veces hablar de la energía interna o Chi, la fuerza vital que todo organismo vivo posee y que por medio de distintas disciplinas marciales es desarrollada con vistas al logro de una mayor armonía, salud y longevidad.La base de esta fuerza vital, que no está relacionada ni con la complexión ni con el estado físico, suele ser situada en el denominado tan t´ien o hara ( para los japoneses ),la zona ubicada cinco dedos por debajo del ombligo, en la pelvis.

  Sin embargo, y si bien comúnmente solemos aludir a ella cuando nos referimos a la energía vital interna, esta no es sino sólo una de sus manifestaciones, ya que, tradicionalmente, el taoísmo siempre ha asignado a la energía interior una existencia tripartita, bajo la tradicional denominación de ¨los tres tesoros¨: el chi, el ching y el shen.

  Referirnos a estos tres aspectos de la energía implica introducirnos en una cuestión eminentemente práctica, puesto que, su desarrollo conjunto, no es sino posible a partir de la puesta en ejercicio de determinadas disciplinas o prácticas, y del progreso en cada una de ellas.

  ¿Pero cúal es el significado de cada uno de estos tres aspectos? ¿Cómo desarrollarlos? ¿Qué simboliza cada uno de ellos? Intentaremos responder brevemente a estas preguntas, sabiendo que toda exposición que aquí pueda hacerse será incompleta, pero que su conocimiento por parte del taoísta practicante es necesaria para su desarrollo conciente.

  Suele identificarse al Ching con los fluidos, la materia, la parte burda del organismo, como así también los músculos y los tendones. El Ching simboliza la tierra y su desarrollo depende fundamentalmente del entrenamiento físico y las dietas.

  El Shen, segundo aspecto de la energía interna vital, representa a los pensamientos y la conciencia; simboliza el cielo, y su desarrollo se produce fundamentalmente por ejercicios de visualización, silencio interior y comprensión.

  Finalmente tenemos al Chi, el hálito viviente, los sentimientos más elevados. Este aspecto simboliza al ser humano en su integridad y su desarrollo depende especialmente de los ejercicios de respiración y aceptación.

  No debemos olvidar que dicha distinción es a propósitos teóricos y que en la práctica, ninguno de estos aspectos se encuentra disociado del otro, razón por la cual el desarrollo de uno de ellos siempre implicará el desarrollo de los demás. El hecho de dedicarnos a una técnica determinada posibilita el prestar mayor atención a uno de estos tres aspectos inseparables, lo que ayudará sin dudas a profundizar en una determinada manifestación de la energía; sin embargo, el verdadero progreso del taoísta practicante se lleva a cabo por medio de estos tres caminos, que son uno solo, constituyendo este aspecto una aparente pero ¨comprensible¨ paradoja taoísta.

Cuento Taoísta LA SUERTE

    Cuento Taoísta
    LA SUERTE

    Poemas, prosa, pintura, escultura… Un granjero vivía en una pequeña y pobre aldea. Sus paisanos le consideraban afortunado porque tenía un caballo que utilizaba para labrar y transportar la cosecha. Pero un día el caballo se escapó. La noticia corrió pronto por el pueblo, de manera que al llegar la noche, los vecinos fueron a consolarlo por aquella grave pérdida: “¡Que mala suerte has tenido!”. La respuesta del granjero fue un sencillo: “puede ser”.

    Pocos días después el caballo regresó trayendo consigo dos yeguas salvajes que había encontrado en las montañas.

    Enterados los aldeanos acudieron de nuevo, esta vez a darle la enhorabuena y comentarle su buena suerte, a lo que él volvió a contestar: “puede ser”.

    Al día siguiente, el hijo del granjero trató de domar a una de las yeguas, pero está lo arrojó al suelo y el joven se rompió una pierna. Los vecinos visitaron al herido y lamentaron su mala suerte; pero el padre respondió otra vez: “puede ser”.

    Una semana más tarde aparecieron en el pueblo los oficiales de reclutamiento para llevarse a los jóvenes al ejército. El hijo del granjero fue rechazado por tener la pierna rota. Al atardecer, los aldeanos que habían despedido a sus hijos se reunieron en la taberna y comentaron la buena estrella del granjero, más este, como podemos imaginar, contesto nuevamente: “puede ser”.

La conducta humana según Lao Tse

La conducta humana según Lao Tse

( Estas reflexiones sobre la conducta del hombre según el taoísmo de Lao Tse están sustentadas en la ¨Breve historia de la filosofía china¨ del renombrado filósofo chino Feng Youlan y no pretenden ser un análisis exhaustivo de la conducta del taoísta, sino más bien aportar unas líneas para la reflexión y para posteriores desarrollos sobre este mismo tema).

  En un artículo anterior ( El arte de la vida ) expuse en breves líneas uno de los principios esenciales que rigen el camino de vida de aquel que transita el sendero del tao. En esta nueva oportunidad, quisiera compartir con ustedes otras reflexiones sobre la conducta propia del taoísta, los rasgos que la definen y los principios que guían su movimiento por la vida.

  Uno de los problemas originales de los taoístas fue el de cómo preservar la vida, evitar el daño y el peligro en el mundo humano y ajustar sus acciones al principio del tao.

  De acuerdo con el Viejo Maestro, el hombre que vive prudentemente, esto es, el Sabio, debe poseer tres características esenciales:

– ser dócil

– ser humilde

– ser fácil de contentar

  La docilidad creía Lao Tse es el medio para preservar la fuerza y ser fuerte.

  La humildad es un signo de que se está lejos de llegar al límite ( desde este punto de vista, la arrogancia sería signo de que el avance ha llegado a su límite extremo ).

  Y el saber contentarse es el principio que garantiza no ir demasiado lejos, y por lo tanto, no llegar al extremo. Sin embargo, no debemos confundir este último punto con la común adscripción realizada a los taoístas como ¨hombres del justo medio¨ , ya que, y si bien el desarrollo de este aspecto implicaría iniciar otra reflexión que la que aquí he propuesto, tal adscripción está estrechamente enlazada con la idea de un comportamiento razonable, moderado, medido; es decir, sujeto a una norma y esta es una de las ideas que el taoísta combate más radicalmente. ( Una ilustración de esta idea del saber contentarse podemos encontrarla en la tablilla XXIX del Tao te King, donde el Viejo Maestro sentencia: ¨el sabio evita los excesos, la extravagancia y la indulgencia¨).

  El taoísta en su cotidiana acción ( aunque tal vez fuera más justo llamarla in-acción, en términos de la teoría taoísta del wu-wei), debe conocer las leyes de la naturaleza y conducir sus actividades de acuerdo a ellas. Esto es lo que Lao Tse denomina ¨practicar la lucidez¨, principio que implica: que si se quiere lograr alguna cosa, se debe empezar por su contrario, y si se quiere retener alguna cosa, se debe admitir en ella algo de su contrario. Feng Youlan, en su volúmen sobre filosofía oriental expone como ejemplos de tal principio el hecho de que si uno quiere ser fuerte, debe empezar primero con un sentimiento de que es débil y si uno quiere preservar el capitalismo como sistema, debe admitir en él algunos elementos del socialismo.

  Podemos encontrar numerosos ejemplos del principio de ¨practicar la lucidez¨ en el Tao te King, Ejemplo de ello son las tablas XII y XXII que aluden al primer principio ( el de lograr algo comenzando por su contrario ), y las tablas XLV y XXII – una vez más – que ilustran la otra cara de este principio ( el de retener algo aceptando algo de su contrario ). Sería interesante que dada la oportunidad, otros caminantes – esto es, taoístas – de este foro pudieran aportar algún indicio de dicho principio taoísta en alguno de los otros maestros de esta filosofía. Pero no todo termina aquí.

Otra de las características distintivas de la conducta taoísta, ampliamente desarrollada por el Viejo Maestro y contenida también en el principio del wu-wei es la de actuar sin artificialidad ni arbitrariedad. Esto implica su contrario, es decir, taoísta es aquel que en su cotidiano vivir es natural y espontáneo, se conduce de acuerdo a las leyes de su propia naturaleza, y de esta manera, en armonía consigo mismo y con todo lo que lo rodea, entra en comunión íntima con el tao. No olvidemos además que ser natural implica seguir el propio te – esto es la virtud – sin ningún esfuerzo arbitrario. La noción de te y su relación con el tao es realmente compleja y excedería los propósitos de este artículo, pero dejemos sentadas las bases de su significado. De acuerdo con el Viejo Maestro, del tao nacen todas las cosas. En este proceso de nacimiento y desarrollo, cada cosa individual obtiene algo del tao universal, y este algo es llamado te, implicando esto que, el te de una cosa es lo que naturalmente es. Si el tao es aquello de donde provienen todas las cosas, el te es aquello por lo que las cosas son lo que son.

  Feng Youlan, atendiendo al pensamiento de Lao Tse, expone que la gente ha perdido su original te porque tiene demasiados conocimientos y deseos. En un posterior artículo ahondaremos más en esta idea.

  Finalmente vamos a tomar un último concepto guía de la conducta del taoísta de acuerdo a la filosofía de Lao Tse, muy íntimamente ligada a la necesidad de ¨ser natural¨ que hemos visto líneas arriba. En efecto, si ser natural implica seguir el propio te sin ningún tipo de esfuerzo, no debemos dejar de lado la sencillez ( pu ) como guía para la acción ( in-acción ) taoísta.

  La idea de la sencillez es de especial relevancia para Lao Tse y los taoístas. El tao, concebido como un ¨bloque no tallado¨ ( pu ), es la sencillez en sí. Nada hay más sencillo que el inabarcable tao. El te encuentra en segundo lugar en esta escala, y finalmente, el hombre que vive en el tao y sigue el te debe llevar una vida lo más sencilla posible.

  Estos son los principios básicos que de acuerdo a Lao Tsé, el Viejo Maestro, rigen la conducta del sabio taoísta. La docilidad, la humildad, el contentamiento, la espontaneidad, la naturalidad y la sencillez están profundamente imbricados en una vida acorde con los principios del tao y del te, porque de ellos surgen, y por ellos… alcanzan su sentido y su fundamento.

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