El Evangelio de Felipe (otra version)

El Evangelio de Felipe
1. Un hebreo hace un hebreo y se denomina de esta manera: «prosélito» . Pero un prosélito no hace otro prosélito; son como y crean otros; se contentan con llegar a existir .

2. El sólo aspira a ser libre y no ambiciona los bienes de su señor; pero el hijo no es sólo hijo, sino que reclama para sí la herencia del padre .

3. Los que heredan de los muertos están muertos ellos mismos y son herederos de quienes están muertos. Los que heredan de quien está vivo viven ellos mismos y son herederos de quien está vivo y de quienes están muertos. Los muertos no heredan de nadie, pues ¿cómo va a heredar el que está muerto? Si el muerto hereda de quien está vivo, no morirá, sino que vivirá con tanto mayor motivo .

4. Un hombre pagano no muere, pues realmente no ha vivido nunca, para que luego morir. El que ha llegado a tener fe en la verdad, ha encontrado la vida y corre peligro de morir, pues se mantiene vivo

5. A partir de la venida de Cristo, el mundo es creado, las ciudades son embellecidas y se retira lo que ha fenecido .

6. Mientras éramos hebreos , éramos huérfanos : teníamos nuestra madre. Pero al hacernos cristianos surgieron un padre y una madre para nosotros

7. Los que siembran en invierno, cosechan en verano. L! invierne es el mundo ; el verano es el otro eón . ¡Sembremos en el mundo para que podamos cosechar en verano! Por ello es conveniente para nosotros no hacer oraciones en invierno. Al invierno le sucede el verano; pero si uno cosechar en invierno, no hará cosecha, sino que erradicará

8. De la misma manera que uno como este, el producirá frutoy no sólo, sino que incluso en el otro sábado permanece estéril .

9. Cristo vino para rescatar a algunos, para salvar a otros y redimir a otros. El rescató a los foráneos y los hizo suyos. El segregó a los suyos, pignorándolos según su voluntad. No sólo al manifestarse se desprendió del alma cuando le plugo, sino que desde el día mismo en que el mundo tuvo su origen, la mantuvo depuesta. Cuando quiso vino a recuperarla, ya que ésta había sido pignorada: había caído en manos de ladrones y había sido hecha prisionera . Pero El la liberó, rescatando a los buenos que había en el mundo y a los malos .

10. La luz y las tinieblas, la vida y la muerte, los de la derecha y los de la izquierda son hermanos entre sí, siendo imposible separar a unos de otros. Por ello ni los buenos son buenos, ni los malos malos, ni la vida es vida, ni la muerte muerte. Así que cada uno vendrá a disolverse en su propio origen desde el principio; pero los que están por encima del mundo son indisolubles y eternos .

11. Los nombres que se dan del mundo son susceptibles de un gran engaño , pues distraen la atención de lo estable hacia lo inestable. Y así quien oye «Dios» entiende no lo estable, sino lo inestable. Lo mismo ocurre con el «Padre», el «Hijo», el «Espíritu Santo», la «Vida», la «Luz», la «Resurrección» , la «Iglesia» y tantos otros: no se entienden los estables, sino los inestables, de no ser que se conozca los primeros. Estos están en el mundo ; si en el eón , no se les nombraría nunca en el mundo ni se les echaría entre las cosas terrenas ; ellos tienen su fin en el eón .

12. Sólo hay un nombre que no se pronuncia en el mundo : el nombre que el Padre dio al Hijo. Es superior a todo. Se trata del nombre del Padre, pues el Hijo no llegaría a ser Padre si no se hubiera apropiado el nombre del Padre. Quienes están en posesión de este nombre lo entienden , pero no hablan de él; mas los que no están en posesión de él no lo entienden. La verdad ha creado nombres en este mundo, porque sin ellos es de todo punto imposible aprehenderla. La verdad es única y múltiple por causa nuestra, para enseñarnos a través de muchos este único por amor .

13. Los Arcontes quisieron engañar al hombre, viendo que éste tenía parentesco con los verdaderamente buenos: quitaron el nombre a los que son buenos y se lo dieron a los que no son buenos con el fin de engañarle a través de los nombres y vincularle a los que no son buenos. Luegoen el caso de que quieran hacerles un favorharán que se separen de los que no son buenos y los integran entre los que son buenos, que ellos conocían. Pues ellos pretendían raptar aloque es libre y hacerlo su esclavo para siempre

14. Hay Potencias que otorgadas al hombre , pues no quieren que éste para que ellas consigan ser ; pues si el hombre , se hacen sacrificios y se ofrecen animales a las Potencias. a quienes se hacen tales ofrendas, en el momento de ser ofrecidas estaban vivas, pero al ser sacrificadas murieron. El hombre, por su parte, fue ofrecido a Dios estando muerto y vivió .

15. Antes de la venida de Cristo no había pan en el mundo . Lo mismo que en el paraísolugar en que moraba Adán, había aquí muchos árboles para alimento de los animales , pero no había trigo como alimento para el hombre. Este se nutría como los animales, pero al venir Cristoel hombre perfecto trajo pan del cielo para que el hombre se nutriera con alimento de hombre .

16. Los Arcontes creían que por su fuerza y por su voluntad hacían lo que hacían; pero es el Espíritu Santo el que operaba en todo ocultamente a través de ellos según su voluntad. Ellos siembran por todas partes la verdad, que existe desde el principio, y muchos la contemplan al ser sembrada; pero pocos de los que la contemplan la cosechan .

17. Algunos dicen que María ha concebido por obra del Espíritu Santo: éstos se equivocan , no saben lo que dicen. ¿Cuándo jamás ha concebido de mujer una mujer? María es la virgen a quien ninguna Potencia ha manchado. Ella es un gran anatema para los judíos , que son los apóstoles y los apostólicos . Esta virgen que ninguna Potencia ha violado, las Potencias se contaminaron. El Señor no dicho: « los cielos», de no haber tenido padre; sino que habría dicho simplemente:

18. El Señor dijo a los discípulos  : «Entrad en la casa del Padre, pero no toméis ni os llevéis nada de la casa del Padre» .

19. «Jesús» es un nombre secreto, «Cristo» es un nombre manifiesto. Por eso «Jesús» no existe en lengua alguna, sino que su nombre es «Jesús», como se le llama generalmente. «Cristo», sin embargopor lo que toca a su nombre en siríaco , es «Mesías» y en griego. ? todos los demás lo tienen asimismo con arreglo a la lengua de cada uno. «El Nazareno» es que está manifiesto en lo oculto .

20. Cristo encierra todo en sí mismoya sea «hombre», ya sea «ángel» , ya sea «misterio» , incluso al Padre .

21. Los que dicen que el Señor primero murió y resucitó, se engañan ; pues primero resucitó y murió. Si uno no consigue primero la resurrección , morirá; Dios vive, éste.

22. Nadie esconde un objeto grande y precioso en un gran recipiente, sino que muchas veces se guardan tesoros sin cuento en un cofre que no vale más de un maravedí . Esto ocurre con el alma : es un objeto precioso ha venido a caer en un cuerpo despreciable.

23. Hay quienes tienen miedo de resucitar desnudos y por eso quieren resucitar en carne : éstos no saben que los que están revestidos de carne son los desnudos. Aquellos que desnudarse son precisamente no están desnudos. «Ni la carne heredarán el Reino ». ¿Cuál es la que no va a heredar? La que llevamos encima. ¿Y cuál es, por el contrario, la que va a heredar? La de Jesús y su sangre. Por eso dijo El: «El que no come mi carne y bebe mi sangre, no tiene vida en sí». Y ¿qué es esto? Su carne es el Logos y su sangre es el Espíritu Santo. Quien ha recibido estas cosas tiene alimento , bebida y vestido.

Yo recrimino a los otros que afirman que no va a resucitar, pues ambos yerran. Tú dices que la carne no resucitará. Entonces dime: ¿qué es lo que va a resucitar?, para que podamos hacerte los honores. Tú dices que el espíritu dentro de la carne y que también esta luz está dentro de la carne. Mas el Logos es eso otro que asimismo está dentro de la carne, puescualquiera de las cosas a que te refieras que se encuentre fuera del recinto de la carne. Es, pues, necesario resucitar en esta carne, ya que en ella está todo contenido .

24. En este mundo , aquellos que se ponen un vestido valen más que el propio vestido. En el reino de los cielos valen más los vestidos que quienes se los han puesto por agua y fuego, que purifican todo el lugar .

25. Los que están manifiestos gracias a los que están manifiestos y los que están ocultos por los que están ocultos. Hay quienes ocultos gracias a los que están manifiestos. Hay agua en el agua y fuego en la unción .

26. Jesús los llevó a todos a escondidas, pues no se manifestó como era , sino de manera que pudiera ser visto. Así se apareció a los grandes como grande, a los pequeños como pequeño, a los ángeles como ángel y a los hombres como hombre. Por ello su Logos se mantuvo oculto a todos. Algunos le vieron y creyeron que se veían a sí mismos; mas cuando se manifestó gloriosamente a sus discípulos sobre la montaña, no era pequeño: se había hecho grande e hizo grandes a sus discípulos para que estuvieran en condiciones de verle grande . Y dijo aquel día en la acción de gracias : «Tú que has unido al perfecto a la luz con el Espíritu Santo, une también a los ángeles con nosotros, con las imágenes » .

27. No despreciéis al Cordero, pues sin él no es posible ver al rey. Nadie podrá ponerse en camino hacia el rey estando desnudo .

28. Más numerosos son los hijos del hombre celestial que los del hombre terrenal. Si los hijos de Adán son numerososa pesar de ser mortales, ¡cuánto más los hijos del hombre perfecto , que no mueren, sino que son engendrados ininterrumpidamente! .

29. El padre hace un hijo y el hijo no tiene posibilidad de hacer a su vez un hijo: pues quien ha sido engendrado no puede engendrar por su parte, sino que el hijo se procura hermanos, pero no hijos.

30. Todos los que son engendrados en el mundo son engendrados por la naturaleza , el resto por . Los que son engendrados por éste al hombre desde aquí abajo de la promesa de arriba .

31. por la boca; el Logos hubiera salido de allí, se alimentaría,por la boca y sería perfecto . Los perfectos son fecundados por un beso y engendran. Por eso nos besamos nosotros también unos a otros recibimos la fecundación por la gracia que nos es común .

32. Tres caminaban continuamente con el Señor: su madre María, la hermana de ésta y Magdalena, a quien se designa como su compañera . María es, en efecto, su hermana, su madre y su compañera .

33. «Padre» e «Hijo» son nombres simples ; «Espíritu Santo» es un nombre compuesto . Aquéllos se encuentran de hecho en todas partes: arriba, abajo, en lo secreto y en lo manifiesto. El Espíritu Santo está en lo revelado, abajo, en lo secreto, arriba .

34. Las Potencias malignas están al servicio de los santos, después de haber sido reducidas a ceguera por el Espíritu Santo para que crean que están sirviendo a un hombre, siendo así que están operando en favor de los santos. Por eso un día un discípulo le pidió al Señor una cosa del mundo El le dijo: «Píde a tu madre y ella te hará partícipe de las cosas ajenas » .

35. Los apóstoles dijeron a los discípulos : «que toda nuestra ofrenda se procure sal a sí misma». Ellbs llamaban «sal» a , sin ella ninguna ofrenda _aceptable .

36. La Sofía es estéril , hijo; por eso se la llama «sal». 151 lugar en que aquéllos a su manera el Espíritu Sant?;  son numerosos sus hijos .

37. Lo que el padre posee le pertenece al hijo, pero mientras éste es pequeño no se le confía lo que es suyo. Cuando se hace hombre, entonces le da el padre todo lo que posee

yerran, yerran también por él. Por la misma razón un idéntico soplo atiza el fuego y lo apaga .

39. Una cosa es «Echamoth» y otra es «Echmoth». Echamoth es la Sofía por antonomasia , mientras que Echmoth es la Sofía de la muerte, aquella que conoce la muerte, a la que llaman «Sofía la pequeña» .

40. Hay animales que viven sometidos al hombre, tales como las vacas, el asno y otros parecidos. Hay otros, sin embargo, que no se someten y viven solos en parajes desiertos . El hombre ara el campo con animales domesticados y así se alimenta a sí mismo y a los animales, tanto a los que se someten como a los que no se someten. Lo mismo pasa con el hombre perfecto : con Potencias que le son dóciles ara cuida de que todos subsistan. Por esto se mantiene en pie todo el lugar, ya se trate de los buenos, de los malos, de los que están a la derecha o de los que están a la izquierda. El Espíritu Santo apacienta a todos y ejerce su dominio sobre las Potencias, lo mismo sobre las dóciles que sobre las y solitarias, pues él las recluye para que cuando quieran .

41. fue creado , estarás de acuerdo en que sus hijos son obras nobles . Si él no hubiera sido creado, sino engendrado, estarías también de acuerdo en que su posteridad es noble. Ahora bien, él fue creado y engendró . ¡Qué nobleza supone esto! .

42. Primero hubo adulterio y luego el asesino engendrado de adulterio, pues era el hijo de la serpiente. Por ello vino a ser homicida como su padre y mató a su hermano. Ahora bien, toda relación sexual entre seres no semejantes entre sí es adulterio .

43. Dios es tintorero. Así como el buen tinteque llaman «auténtico» desaparece con las cosas que con

él han sido teñidas, lo mismo ocurre con aquellos a quienes Dios ha teñido: puesto que su tinte es imperecedero, gracias a él resultan ellos mismos inmortales. Ahora bien, Dios bautiza a los que bautiza con agua .

44. Ninguno puede ver a nadie de los que son estables de no ser que él mismo se asimile a ellos. Con la verdad no ocurre lo mismo que con el hombre mientras se encuentra en este mundo , que ve el sol sin ser el sol y contempla el cielo y la tierra y todas las demás cosas sin ser ellas mismas. Tú, en cambio, viste algo de aquel lugar y te convertiste en aquellas cosas : viste al espíritu y te hiciste espíritu; Cristo y te hiciste Cristo; viste y te harás padre. Por eso tú ves todas las cosas y no a ti mismo; pero sí te verás, pues lo que estás viendo

45. La fe recibe, el amor da. sin la fe; nadie puede dar sin amor. Por eso creemos nosotros, para poder recibir; pero para poder dar de verdad ; pues si uno da, pero no por amor, no saca utilidad alguna de lo que ha dado .

46. Aquel que no ha recibido al Señor es todavía un hebreo .

47. Los apóstoles antes de nosotros llamaron así: «Jesús el Nazareno , Mesías»que quiere decir: «Jesús el Nazareno, el Cristo». El último nombre es «el Cristo», el primero «Jesús», el de en medio «el Nazareno». «Mesías» tiene un doble significado : «el Cristo» y «el Medido». «Jesús» en hebreo es la «Redención», «Nazareno» es la «Verdad» . «El Nazareno» es, pues, la «Verdad». El Cristo ha sido medido; «el Nazareno» y «Jesús» son los que han sido medidos .

48. Si se arroja la perla a la basura , no por ello pierde su valor. Tampoco se hace más preciosa al ser tratada con ungüento de bálsamo , sino que a los ojos de su propietario conserva siempre su valor. Esto mismo ocurre con los hijos de Dios dondequiera que estén, pues conservan su valor a los ojos del Padre.

49. Si dices «soy judío», nadie se preocupará; si dices «soy romano», nadie se inquietará ; si dices «soy griego, bárbaro, esclavo o libre, nadie se perturbará. «soy cristiano », se echará a temblar. ¡Ojalá pueda yo ? este signo que no son capaces de soportar esta denominación! .

50. Dios es antropófago, por eso se le al hombre . Antes de que fuera inmolado el hombre se inmolaban bestias , pues no eran dioses aquellos a quienes se hacían sacrificios .

51. Tanto las vasijas de vidrio como las de arcilla se construyen a base de fuego. Las de vidrio pueden remodelarse si se rompen, pues ha sido por un soplo por lo que han llegado a ser. Las de arcilla, en cambiode romperse, quedan destruidas , pues no ha intervenido ningún soplo en su construcción .

52. Un asno, dando vueltas alrededor de una rueda de molino, caminó 100 millas y cuando lo desuncieron se encontraba aún en el mismo lugar. Hay hombres que hacen mucho camino sin adelantar un paso en dirección alguna. Al verse sorprendidos por el crepúsculo no han divisado ciudades , ni aldeas , ni creación , ni naturaleza , ni potencia ? ángel. ¡En vano se han esforzado los pobres ! .

53. La Eucaristía es Jesús, pues a éste se le llama en siríaco «Pharisata», que quiere decir «aquel que está extendido». Jesús vino, en efecto, a crucificar el mundo .

54. El Señor fue a la tintorería de Leví, tomó 72 colores y los echó en la tinaja. Luego los sacó todos teñidos de blanco y dijo: «Así es como los ha tomado el hijo del hombre » .

55. La Sofíaa quien llaman «la estéril »es la madre de los ángeles; la compañera Magdalena. más que a los discípulos  la besó en la veces. Los demás le dijeron: «¿Por qué más que a todos nosotros?» El Salvador respondió y les dijo: «¿A qué se debe el que no os quiera a vosotros tanto como a ella?» .

56. Un ciego y un videntesi ambos se encuentran a oscurasno se distinguen uno de otro; mas cuando llegue la luz, el vidente verá la luz, mientras que el ciego permanecerá en la oscuridad .

57. Dijo el Señor: «Bienaventurado es el que existe antes de llegar a ser, pues el que existe existía y existirá» .

58. La superioridad del hombre no es patente, sino oculta. Por eso domina las bestias que son más fuertes que él y de gran tamañotanto en apariencia como realmentey les proporciona su sustento. Mas cuando se separa de ellas, éstas se matan unas a otras y se muerden hasta devorarse mutuamente por no hallar qué comer . Mas ahorauna vez que el hombre ha trabajado la tierrahan encontrado su sustento.

59. Si alguiendespués de bajar a las aguassale de ellas sin haber recibido nada y dice «soy cristiano », este nombre lo ha recibido en préstamo. Mas si recibe al Espíritu Santo, queda en posesión de nombre a título de donación . ? quien ha recibido un regalo nadie se lo quita, pero a quien se le da un préstamo, se le reclama.

60. Lo mismo ocurre cuando uno ha sido en un misterio ??????. El misterio del matrimonio  grande, pues el mundo  no existiría. La consistencia ?????? , la consistencia matrimonio. Reparad en la unión  , pues tiene poder ??????. Su imagen radica en la polución .

61. Entre los espíritus impuros los hay machos y hembras. Los machos son aquellos que copulan con las almas que están alojadas en una figura femenina. Las hembras, al contrario, son aquellas que se encuentran unidas con los que están alojados en una figura masculina por culpa de un desobediente. Y nadie podrá huir de estos si se apoderan de uno, de no ser que se esté .dotado simultáneamente de una, fuerza masculina y de otra femeninaesto es, esposo y esposa provenientes de la cámara nupcial en imagen . Cuando las mujeres necias descubren a un hombre solitario se lanzan sobre él, bromean con él lo manchan. Lo mismo ocurre con los hombres necios: si descubren a una mujer hermosa que vive sola, procuran insinuarse e incluso forzarla con el fin de violarla. Pero si ven que hombre y mujer viven juntos, ni las hembras podrán acercarse al macho ni los machos a la hembra. Lo mismo ocurre si la imagen y el ángel  están unidos entre sí: tampoco se atreverá nadie a acercarse al hombre o a la mujer.

Aquel que sale del mundo no puede caer preso por la sencilla razón de que estuvo en el mundo. Está claro que éste es superior a la concuspiscencia miedo; es señor de sus y más frecuente que los celos. Mas si , lo prenden y lo sofocan, y ¿cómo podrá huir de y estar en condiciones de ? algunos «nosotros somos creyentes » demonios . Si éstos hubieran estado en posesión del Espíritu Santo, no se les habría adherido ningún espíritu inmundo.

62. No tengas miedo de la carne ni la ames: si la temes se enseñoreará de ti, si la amas te devorará y te entumecerá

63. O se está en este mundo ? en la resurrección ? en lugares intermedios. ¡Quiera Dios que a mí no me encuentren en éstos! En este mundo hay cosas buenas y cosas malas: las cosas buenas no son las buenas y las malas no son las malas. Pero hay algo malo después de este mundo que es en verdad malo y que llaman el «Intermedio» , es decir, la muerte. Mientras estamos en este mundo es conveniente que nos esforcemos por conseguir la resurrección para queuna vez que depongamos la carne nos hallemos en el descanso y no tengamos que ir errando en el «Intermedio». Muchos de hecho yerran el camino. Es, pues, conveniente salir del mundo antes de que el hombre haya pecado .

64. Algunos ni quieren ni pueden, otrosaunque quieranno les sirve de nada, por no haber obrado. De manera que un «querer» los hace pecadores, lo mismo que un «no querer». La justicia se esconderá de ambos. El «querer» , el «obrar» no .

65. Un discípulo de los apóstoles  vio en una visión  algunas encerradas en una casa en llamas, encadenadas de fuego y arrojadas de fuego. agua sobre . Mas replicaban quemuy en contra de su voluntad estaban en condiciones de salvar . Ellos recibieron castigo , aquella que llaman «tiniebla » por en el agua y en el fuego .

66. El y el espíritu han llegado a la existencia partiendo de agua, fuego y luz del hijo de la cámara nupcial . El fuego es la unción , la luz es el fuego; no estoy hablando de este fuego que no posee forma alguna, sino del otro cuya forma es de color blanco, que es refulgente y hermoso e irradia hermosura .

67. La verdad no ha venido desnuda a este mundo, sino envuelta en símbolos e imágenes , ya que éste no podrá recibirla de otra manera. Hay una regeneración y una imagen de regeneración. Es en verdad necesario que se renazca a través de la imagen. ¿Qué es la resurrección ? Es preciso que la imagen resucite por la imagen; es preciso que la cámara nupcial y la imagen a través de la imagen entren en la verdad que es la restauración final . Es conveniente para aquellos que no sólo reciben, sino que han hecho suyo por méritos propios el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Si uno no los obtiene por sí mismo, aun el mismo nombre le será arrebatado. Ahora bien, estos nombres se confieren en la unción  con el bálsamo de la fuerza que los apóstoles llamaban «la derecha» y «la izquierda». Pues bien, uno así no es ya un cristiano sino un Cristo .

68. El Señor todo en un misterio : un bautismo ????, una unción , una eucaristía ?, una redención y una cámara nupcial .

69. dijo: «Yo he venido a hacer como las superiores como las a todas en el lugar». a través de símbolos  . Aquellos, pues, que dicen: « hay quien está encima », se equivocan , el que se manifiesta es el que llaman «de abajo» y el que posee lo oculto está encima de él. Con razón, pues, se habla de la «parte interior» y de «la exterior» y de «la que está fuera de la exterior». Y así denominaba el Señor a la perdición «tiniebla exterior, fuera de la cual no hay nada». El dijo: «Mi Padre que está escondido», y también: «Entra en tu habitación , cierra la puerta y haz oración a tu Padre que está en lo escondido», esto es, «el que está en el interior de todos ellos». Ahora bien, lo que está dentro de ellos es el Pleroma : más interior que él no hay nada. Este es precisamente aquel de quien se dice: «está por encima de ellos»

70. Antes de Cristo salieron algunos del lugar donde no habían de volver a entrar y entraron en el lugar de donde no habían de volver a salir. Pero Cristo, con su venida, sacó fuera a aquellos que habían entrado y metió dentro a aquellos que habían salido .

71. Mientras Eva estaba no existía la muerte, mas cuando se separó sobrevino la muerte. Cuando ésta retorne y él la acepte, dejará de existir la muerte

72. «¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué, Señor, me has abandonado?» Esto dijo El sobre la cruz  después de separar este lugar había sido engendrado por a través de Dios. de entre los muertos . Mas era perfecto : una carne , pero ésta de verdad . no es auténtica, una imagen de la verdadera .

** 73. La cámara nupcial no está hecha para las bestias , ni para los esclavos, ni para las mujeres mancilladas, sino para los hombres libres y para las vírgenes .

74. Nosotros somoses verdadengendrados por el Espíritu Santo, pero re-engendrados por Cristo. En ambos somos asimismo ungidos por el espíritu, yal ser engendradoshemos sido también unidos .

75. Sin luz nadie podrá contemplarse a sí mismo, ni en una superficie de agua ni en un espejo; pero si no tienes agua o espejoaun teniendo luz, tampoco podrás contemplarte. Por ello es preciso bautizarse con dos cosas: con la luz y con el agua. Ahora bien, la luz es la unción .

76. Tres eran los lugares en que se hacían ofrendas en Jerusalén: uno que se abría hacia el Poniente, llamado el «Santo»; otro abierto hacia el Mediodía, llamado el «Santo del Santo», y el tercero abierto hacia el Oriente, llamado el «Santo de los Santos», donde sólo podía entrar el Sumo Sacerdote . El bautismo es el «Santo», es el «Santo del Santo», mientras que la cámara nupcial es el « de los Santos». trae consigo la resurrección  redención, mientras que ésta se realiza en la cámara nupcial. Mas la cámara nupcial se encuentra en la cúspide . Tú no serás capaz de encontrar aquellos que hacen oración Jerusalén Jerusalén . Jerusalén llamada «Santo de los Santos» el velo la cámara nupcial , sino la imagen . Su velo se rasgó de arriba abajo, pues era preciso que algunos subieran de abajo arriba .

77. Aquellos que se han vestido de la luz perfecta no pueden ser vistos por las Potencias ni detenidos por ellas. Ahora bien, uno puede revestirse de esta luz en el sacramento , en la unión .

78. Si la mujer no se hubiera separado del hombre, no habría muerto con él. Su separación vino a ser el comienzo de la muerte. Por eso vino Cristo, para anular la separación que existía desde el principio, para unir a ambos y para dar la vida

redención y cámara nupcial. A pesar de las incertidumbres a que da lugar el estado lagunoso del texto, queda bien claro que la cámara nupcial constituye la cúspide del sistema sacramentarlo según este escrito y que ocupa el lugar del «Sancta sanctorum». Diversas versiones sobre el rasgón del velo del templo pueden verse en el ??. de los Hebreos, 26.27, y en el Ev. de Pedro, 20. Dicho rasgón simboliza para los Valentinianos la revelación de los misterios a los escogidos y la entrada de éstos en el Pleroma, como más por-menorizadamente explica la sent.125.

77. Sobre el recurso a la invisibilidad para sustraerse al acecho de los malos espíritus, cf. IRENEO, Adv. haer. I 24,6. El que esta capacidad de hacerse invisible a las Potencias esté vinculada a la recepción del sacramento de la unión «cámara nupcial» está en consonancia con lo expuesto en la sent.61; cf. también sent.34 y 106-107.

78. En este párrafo y en el siguiente se explica una vez más la concepción valentiniana de muerte y pecado, ya esbozada en la sent.71, y el papel decisivo que se atribuye en este contexto al sacramento de la cámara nupcial. La inocencia primitiva de Adán y Evasímbolos, respectivamente, de lo masculino e intelectual, por una parte, y de lo femenino y sensible, por otraera un estado de unión andrógino. Al sucumbir a la tentación se produjo la escisión entre ambos elementos, quedando el hombre sometido a tensiones contrapuestas entre el espíritu el. masculino y la materia el. femenino y abocado a la muerte. Una concepción semejante parecen reflejar diversos pasajes del Ev. de Tomás, particularmente log. 11 y 22. a aquellos que habían muerto en la separación y unirlos de nuevo.

79. Pues bien, la mujer se une con su marido en la cámara nupcial y todos aquellos que se han unido en dicha cámara no volverán a separarse. Por eso se separó Eva de Adán, porque no se había unido con él en la cámara nupcial .

80. El alma de Adán llegó a la existencia por un soplo. Su cónyuge es el que le fue dado es su madre el alma le fue otorgado en su lugar. Al unirse unas palabras que son superiores a las Potencias . Estas le tomaron envidia unión espiritual  .

81.Jesús manifestó Jordán. La plenitud  del reino de los cielos, que al Todo, nació allí de nuevo. El que antes ungido, fue ungido de nuevo. El que había sido redimido, redimió a su vez .

82. Digamossi es permitidoun secreto : el Padre del Todo se unió con la virgen que había descendido y un fuego le iluminó aquel día. El dio a conocer la gran cámara nupcial , y por eso su cuerpo que tuvo origen aquel díasalió de la cámara nupcial como uno que ha sido engendrado por el esposo y la esposa . ? asimismo gracias a éstos enderezó Jesús el Todo en ella, siendo preciso que todos y cada uno de sus discípulos entren en su lugar de reposo .

83. Adán debe su origen a dos vírgenes : esto es, al Espíritu y a la tierra virgen. Por eso nació Cristo de una Virgen, para reparar la caída que tuvo lugar al principio .

EL EVANGELIO DE JESUCRISTO SEGUN EL EVANGELIO DEL APOSTOL

EL EVANGELIO DE JESUCRISTO SEGUN EL EVANGELIO DEL APOSTOL

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  INTRODUCCION

  Qumran – “Los Rollos del Mar Muerto”

Nag Hammadi – “Los Evangelios Gnósticos”

Ev. de Tomás – “El Quinto Evangelio”

“Q” – “El Evangelio Perdido de Jesús el Cristo”

Notas

Evangelio según el Tomás el Apóstol

Qumran – “Los Rollos del Mar Muerto”:
En 1947 en la zona de Qumran, cerca del Mar Muerto (Palestina), por accidente y merced a la intervención casual de unos pastores, se llevó a cabo uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de nuestro siglo.

En varias cuevas de la región, se encontraron numerosas vasijas de arcilla, que resultaron contener una colección de más de 800 pergaminos y papiros que hoy se conocen como los “Rollos del Mar Muerto” (o de Qumran) y que han llegado a tener una trascendencia enorme en la validación y revisión de los textos bíblicos del Antiguo Testamento, además de ser uno de los descubrimientos papirológicos más importantes de la historia: La colección de textos hebreos más antigua y completa que se ha encontrado.

Las investigaciones demostraron que estos rollos, en gran parte copias de los libros canónicos del A.T. de la Biblia, fueron recopilados por la secta de los Esenios, contemporánea a Cristo.

Los Esenios eran una secta mística y monástica del judaísmo primitivo, llevaba una vida dedicada al trabajo y la oración, apegada al estricto cumplimiento de la Ley de Moisés. En el año 152 a.C., descontentos con la frivolidad y decadencia del sacerdocio hebreo, dominado por los fariseos y saduceos, se retiraron de la ciudad de Jerusalén hacia el desierto, donde permanecieron en relativo aislamiento hasta el año 68 d.C., cuando los romanos destruyeron la comunidad (posiblemente como parte de las guerra contra los judíos).

Es probable que la gran mayoría de los textos de las cuevas de Qumran se hayan escrito y depositado allí en los últimos años, en tiempos de la guerra entre los judíos rebeldes y los romanos, cuando los esenios ya vislumbraban el final de su comunidad, con el fin de preservar sus conocimientos y tradiciones. En todo caso, los escritos más antiguos datan del siglo II a.C. y los últimos de la primera mitad del I d.C.

Hacia el final de su existencia, los miembros de esta comunidad, llegaron ha ser uno de los principales grupos religiosos en que se dividía el judaísmo anterior a la destrucción del Templo de Jerusalén, en el año 70 d.C.

Pese a ciertas evidencias que sugieren que Juan el Bautista, el profeta precursor de Jesús de Nazaret, estaba relacionado con este grupo o pertenecía al mismo, no existe nada que indique que los esenios influyeron directamente sobre los primeros cristianos. A pesar de las teorías marginales de algunos investigadores con puntos de vista “alternos” a los de la comunidad científica, como Carsten Peter Thiede (en relación con el famoso papiro “7Q5”), aun no se ha demostrado vinculación alguna entre Jesús de Nazaret y los Esenios; además se cree que estos escritos han tenido poca o ninguna significación en lo que respecta al origen y la creación del Nuevo Testamento, vale decir, a los escritos sagrados del Cristianismo.

Salvo por el hecho de que tanto la comunidad esenia, como el movimiento original de Jesús, eran grupos mesiánicos, que creían que “El Reino de Dios” (o sea un mundo perfecto en donde reinaría un rey justo y divino) estaba cerca y que eran contemporáneos, nada más los relaciona.

Todo esto no ha impedido que muchos pretendan retrotraer la época de redacción de los evangelios canónicos a los tiempos en que la comunidad esenia todavía existía y haciendo de los descubrimientos de Qumran un valuarte para la verificación histórica de los orígenes del cristianismo.

Es irónico que, a otro descubrimiento igualmente importante y mucho más significativo para la cristiandad, no se le haya dado en más de 50 años, la importancia que merece.

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Nag Hammadi – “Los Evangelios Gnósticos”:
Unos años antes de los descubrimientos de Qumran, en diciembre de 1945, dos hermanos, campesinos egipcios, en un lugar del Alto Egipto llamado Nag Hammadi, donde el Nilo hace una curva en su cause, se encontraban buscando fertilizante para cultivar. Uno de ellos, llamado Muhammad Alí, cavando, pego con su pala contra un objeto duro, perfectamente oculto entre unas piedras. Al retirar la tierra y las rocas, se encontró con una tinaja de terracota cuidadosamente cerrada con una especie de plato. Al principio, Muhammad dudó en abrirla por la superstición de que pudiera contener a un genio y éste pudiera dañarlo. Más tarde, dándose valor ante la esperanza de encontrar oro, la abrió, pero en lugar del precioso metal había unos libros encuadernados en piel de gacela.

El lugar preciso del descubrimiento era conocido en la antigüedad con el nombre de Chenoboskeion (“pastizal de gansos”). En la zona, San Pacomio fundó el primer monasterio cristiano del Alto Egipto en el año 320 d.C. Unos años después, en 367 d.C., los monjes locales copiaron más de 45 escrituras religiosas cristianas y paganas en 13 códices (libros encuadernados en cuero). Al modo de Qumran, toda esta colección fue sellada dentro de tinajas y resguardada en las cercanías por temor a la persecución a la que los gnósticos eran sujetos por esa época.

Los libros eran de al menos 1600 años de antigüedad y eran en su mayoría cristianos, pese a que, entre ellos, se encontraba una copia de “La República” de Platón y otros textos clásicos. Estaban escritos en copto, una lengua todavía sobreviviente y que era una derivación de la hablada por los faraones en su etapa helenística (s. IV al I a.C.). Todos eran traducciones de originales griegos al idioma local. La colección constaba de un total de aproximadamente 1100 páginas.

A diferencia de la de Qumran, los mismos eran de singular relevancia para el esclarecimiento de los orígenes del Cristianismo y de las directas enseñanzas de Jesús. Esto fue entendido desde un primer momento por los estudiosos, pero “increiblemente”, todavía hoy, luego de más de 50 años, el tema no ha sido tratado con seriedad y profundidad por las autoridades religiosas y por la opinión pública en general.

Unos de estos códices contenía al escrito que ocupa nuestra atención, un “Evangelio” atribuido al Apóstol Tomás, que recopilaba una serie de proverbios que Cristo había sentenciado durante sus años de prédica.

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Ev. de Tomás – “El Quinto Evangelio”
Medio siglo antes del descubrimiento de Nag Hammadi, en Oxyrhynchus, una antigua ciudad egipcia, se descubrieron unos fragmentos de papiro escritos en griego, que correspondían a un evangelio apócrifo atribuido al Apóstol Tomás. La paleografía fechó la redacción de los mismos hacia el año 200 al 250 d.C. y desde entonces, se creyó que una vez existió un quinto libro análogo a los canónicos, en donde se registraban las enseñanzas de Jesús.

Una de estas páginas se encuentra el Museo Británico, el Londres. Sin embargo, no se le dio mayor importancia al tema, hasta el descubrimiento de la versión copta (que ofreció el texto completo). A los fragmentos griegos se los conoce como “Papiros de Oxyrhynchus” y al texto copto, “Codex II de Nag Hammadi” respectivamente.

Todos los expertos independientes, e incluso algunos teólogos, están de acuerdo en que el “Evangelio según Tomás” es tan auténtico como los sinópticos y el del Apóstol Juan. Este texto se viene estudiando desde hace décadas y, últimamente, ha dado lugar a sorprendentes conclusiones (que trataremos más adelante).

Como el lector podrá comprobar, el de “Tomás”, es un evangelio totalmente diferente de los incluidos en el Nuevo Testamento. En él no existen partes narrativas o anécdotas sobre la vida y obra de Jesús, sólo consta de 117 proverbios y cortos diálogos en donde se recogen las enseñanzas más significativas atribuidas al Maestro. No se dice nada del nacimiento, de la muerte o de su supuesta resurrección.

El autor, quizá aludiendo a la calidad “privada” de los diálogos o máximas, se refiere a las mismas como: “Los dichos secretos que Jesús viviente habló”.

Ya Clemente de Alejandría cita al Ev. Tomás, sin nombrar la fuente. El texto en cuestión es el proverbio N° 2, que dice: “Jesús ha dicho: Que quien busca no deje de buscar hasta que encuentre, y cuando encuentre se turbará, y cuando haya sido turbado se maravillará y reinará sobre la totalidad y hallará el reposo”. Esto demuestra que el libro, en su forma primitiva, existía ya en el 190 d.C. fecha de composición de “Stromata” (“Remedios”), el libro que contiene dicha cita.

Sin embargo, existen evidencias que el de Tomás, pudo haber sido el evangelio más antiguo (con seguridad su versión original es anterior al 100 d.C.), o al menos, el que recoge con mayor fidelidad y sin agregados mítico-legendarios a las palabras dichas por el Jesús histórico, de los que hoy se conservan.

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“Q” – “El Evangelio Perdido de Jesús el Cristo”:
Hace tiempo, en el siglo XIX, algunos estudiosos notaron algo singular en ante la lectura crítica y comparativa de los evangelios sinópticos del Nuevo Testamento.

Ninguno de los Evangelios es congruente en un 100% con los otros, ni su forma narrativa es equivalente. Cada uno de ellos refleja un estilo diferente e incluso, hoy se sabe, fueron redactados en lugares y épocas disímiles.

El más antiguo es el de “Marcos”, que se fecha hacia el año 70 d.C. (con seguridad luego de la destrucción de Jerusalén a manos de los romanos). “Mateo” y “Lucas” se terminaron unos 20 años después.

Es obvio que en los aspectos narrativos y en la secuencia de eventos que documentan, tanto “Mateo” como “Lucas” se basan en “Marcos”. Sin embargo, los primeros contienen numerosos dichos y frases atribuidas a Jesús que no están presentes en éste último. Además, en los originales griegos, las palabras suelen ser idénticas, lo que es algo insólito si se piensa que cuando dos cronista “recuerdan” algo que oyeron o leyeron hace años, pueden documentarlo en forma similar, pero jamás iguales.

La respuesta a este misterio fue dilucidada mediante los estudios filológicos: Tanto “Mateo” como “Lucas” tuvieron como “fuentes” a dos evangelios anteriores. Para las historias y leyendas de la vida de Jesús, tomaron como modelo a “Marcos” (agregándole las historias sobre la infancia y la resurrección que el original de “Marcos” no poseía; por otro lado, para incorporar las máximas y proverbios de Jesús, utilizaron un documento (hoy perdido) al que los expertos llaman “Q”.

Por obvias razones, desde que esta teoría surgió, la mayoría de los académicos fueron muy cautos en confirmarla como un hecho. La razón es que “Q”, hoy día, ya no existe. Sin embargo, el descubrimiento del Ev. de Tomás, trajo la evidencia positiva de que alguna vez, “la fuente” existió. Especialmente el papiro “Oxyrhynchus”, cuyo texto griego era concomitante con las frases equivalentes de las versiones de los evangelios canónicos de la misma lengua.

Muchos de sus dichos son análogos a los de “Mateo” y “Lucas”, otros son inéditos, demostrando que estos dos redactores, utilizaron los que más se adecuaban a sus criterios doctrinales.

“Tomás” da una interpretación muy diferente a los dichos conocidos de Jesús. El erudito Burton Mack, ha formulado una controversial teoría (muy factible por cierto) que plantea que algunas de las primitivas comunidades cristianas no creían que Jesús de Nazaret era el “Mesías” esperado por los judíos, o el “Cristo”, sino un maestro de sabiduría; un hombre que intentó enseñar a otros como alcanzar una plenitud existencia y como vivir en armonía con nuestros semejantes. Para ellos, Jesús no era un ser divino, sino totalmente humano.

Estos primeros seguidores, disintieron de otros cristianos que se basaron en los rituales y en la idea de la muerte y resurrección de su “Salvador”. El que esta segunda variante ideológica triunfara sobre la primera, probablemente se debió a que la psicología popular, siempre acepto mucho más fácilmente a las doctrinas que eran acompañadas con leyendas heroicas y narraciones biográficas que les inspiraran devoción, fe y admiración.

En el evangelio de Tomás y, presumiblemente, en “Q”, la “salvación” se logra no por la fe o el seguimiento ciego de una creencias, sino por la búsqueda de la sabiduría interior y la conducta apropiada para con el prójimo. Esto “libera” al ser espiritual de su “envoltura” material y le permite la trascendencia.

Hoy en día, muchos paliógrafos se encuentran abocados a la “reconstrucción” de “Q”, lo que a la postre traerá de nuevo a la luz el “evangelio original” de Jesús de Nazaret, el Cristo. En próximas entregas, presentaremos un trabajo crítico en tal sentido. Por ahora, ofrecemos los textos en sí, para que el lector juzgue por sí mismo.-

Oscar Carlos Cortelezzi
Buenos Aires – Argentina

 
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  NOTAS

  (1) Entre finales de los años ‘40s y comienzo de los ‘50s (de 1947 al 1956).
(2) Es decir, los cinco primeros libros de la Biblia: Génesis, Exodo, Levítico, Números y Deuteronomio (llamados “Pentateuco” = del griego, “cinco libros” y cuyo nombre hebreo es “Torah”). 

(3) Quienes daban demasiado importancia a “la letra” de la Ley y o a su esencia espiritual y moral. Además eran soberbios y elitistas.

(4) Los “sicari” o “selotes”.

(5) Cuando comenzó a Diáspora y la formación del judaísmo talmúdico.

(6) Es decir los incorporados al Nuevo Testamento: “Mateo”, “Marcos”, “Lucas” y “Juan”.

(7) Los “gnósticos” eran una de las muchas variantes del cristianismo primitivo, el cual, lejos de ser homogéneo como comúnmente se cree, era una suerte de “federación” de comunidades independientes, cada una con su estilo de vida y su particular forma de interpretar las enseñanzas de Cristo. La progresiva centralización del poder eclesial en Roma, que culminó bajo el reinado de Constantino I y su conversión al Cristianismo (313 d.C.) derivó el un sistemático proceso de eliminación de estas iglesias “alternas” (respecto de la de Roma). Entre ellas, los gnósticos fueron particularmente perseguidos y finalmente desaparecieron.

(8) La lengua copta fue casi totalmente olvidada luego de la introducción del Islam en Egipto (640 d.C.) y su remplazo por el árabe.

(9) Tal vez más, porque rumores sobre lo ocurrido en las primeras horas luego del descubrimiento afirman que los campesinos en cuestión, desconociendo el valor de los textos, ¡echaron a varios libros al fuego para calentarse esa noche!

(10) Los evangelios “canónicos” adquirieron dicha condición durante el III Concilio de Cartago, celebrado por la Iglesia en el año 397 d.C. Ya Ireneo (“Padre de la Iglesia”), hacia el año 180 comenzó una labor de censura de los textos apócrifos, que comenzaron a abundar a comienzos del siglo II, pero sólo dos siglos después se llegó a un total acuerdo sobre este tema.

(11) Padre de la Iglesia (h. 150 al 211 d.C.).

(12) Esto es lógico, pues “Marcos” fue anterior en su redacción a “Mateo” y “Lucas”.

(13) La canonicidad del “Apéndice” (16:9-20) del Evangelio de Marcos, fue controversial durante siglos. Los mismos teólogos creyeron que era una interpolación posterior para “reforzar” la idea de la resurrección de Cristo, que en dicho libro, no tenía mayor asidero. Recién 1500 años después de la muerte de Jesús, durante el Concilio de Trento (1545-63), se declaró en forma “dogmática” que el texto era legítimo y fidedigno (canónico). Los expertos no tienen duda de que el evangelio en cuestión terminaba originalmente con (16:8): “Ellas salieron y huyeron del sepulcro, porque temblaban y estaban presas de espanto. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo”. (Es decir, con un sepulcro vacío, pero sin la prueba final de la resurrección).

(14) Este nombre proviene de la palabra alemana “Quelle”, que significa “fuente” (o sea, la fuente original de los evangelios).

(15) Del griego: “El Ungido”, “El Señalado”.

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  EVANGELIO SEGUN EL APOSTOL TOMAS

  Estos son los dichos secretos que ha proclamado Jesús el viviente, y que anotó Dídimo Judas Tomás:
1. Y Tomás ha dicho: Quien encuentra la interpretación de estos dichos, no saboreará la muerte.

2. Jesús ha dicho: Que quien busca no deje de buscar hasta que encuentre, y cuando encuentre se turbará, y cuando haya sido turbado se maravillará y reinará sobre la totalidad y hallará el reposo.

3. Jesús ha dicho: Si aquellos que os guían os dijeran, “¡Ved, el Reino está en el Cielo!”, entonces las aves del Cielo os precederían. Si os dijeran, “¡Está en el mar!”, entonces los peces del mar os precederían. Más bien, el Reino de Dios está adentro de vosotros y está fuera de vosotros. Quienes llegan a conocerse a sí mismos lo hallarán y cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, sabréis que sois los Hijos del Padre viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, sois empobrecidos y sois la pobreza.

4. Jesús ha dicho: La persona mayor en días no vacilará en preguntar a un infante de siete días con respecto al lugar de la vida y vivirá. Pues muchos que son primeros serán los últimos y los últimos primeros. Y se convertirán en una sola unidad.

5. Jesús ha dicho: Conoce lo que está enfrente de tu rostro y lo que se esconde de ti se te revelará. Pues no hay nada escondido que no será revelado, y nada enterrado que no será levantado.

6. Sus discípulos le preguntan, le dicen: ¿Cómo quieres que ayunemos, y cómo oraremos? ¿Y cómo daremos limosna, y cuál dieta mantendremos?

Jesús ha dicho: No mintáis, y no practiquéis lo que odiáis porque todo se revela delante del rostro del Cielo. Pues no hay nada escondido que no será revelado, y no hay nada oculto que quedará sin ser descubierto.

7. Jesús ha dicho: Bendito sea el león que el humano come y el león se convertirá en humano. Y maldito sea el humano a quien el león come y el humano se convertirá en león.

8. Y él ha dicho: El Reino se asemeja a un pescador sabio que echó su red al mar. La sacó del mar llena de peces. Entre ellos descubrió un pez grande y bueno. Aquel pescador sabio volvió a arrojar todos los peces al mar, escogió sin vacilar el pez grande. Quien tiene oídos para oír, ¡que oiga!

9. Jesús ha dicho: He aquí que el sembrador salió y tomó un puñado de semillas, esparció. Algunas en verdad cayeron en el camino y vinieron los pájaros, las recogieron. Otras cayeron sobre la roca-madre y no arraigaron abajo en el suelo y no retoñaron espigas hacia el Cielo. Y otras cayeron entre las espinas, las cuales ahogaron las semillas y el gusano se las comió. Y otras cayeron en la tierra buena y produjeron cosecha buena hacia el Cielo, rindió sesenta por medida y ciento veinte por medida.

10. Jesús ha dicho: He arrojado fuego sobre el mundo y he aquí que lo estoy vigilando hasta que arda en llamas.

11. Jesús ha dicho: Este Cielo pasará y pasará el que está más arriba. Y los muertos no están vivos y los vivos no morirán. En los días cuando comíais los muertos, los transformasteis a la vida. Cuando entréis en la luz, ¿que haréis? En el día cuando estabais juntos, os separasteis, mas cuando os hayáis separado, ¿que haréis?

12. Los discípulos dicen a Jesús: Sabemos que te separarás de nosotros. ¿Quién será Rabí sobre nosotros?

Jesús les ha dicho: En el lugar donde habéis venido, iréis a Jacob el Justo, para el bien de quien llegan a ser el Cielo y la tierra.

13. Jesús ha dicho a sus discípulos: Comparadme con alguien y decidme a quién me asemejo.
Simón Pedro le dice: Te asemejas a un ángel justo.
Mateo le dice: Te asemejas a un filósofo del corazón.
Tomás le dice: Maestro, mi boca es totalmente incapaz de decir a quien te asemejas.
Jesús dice: No soy tu maestro, ya que has bebido, te has embriagado del manantial burbujeante que he repartido al medirlo. Y le lleva consigo, se retira, le dice tres palabras: áhyh ashr áhyh (Soy Quien Soy).
Ya, cuando viene Tomás a sus camaradas, le preguntan: ¿Qué te dijo Jesús?
Tomás les dice: Si os dijera siquiera una de las palabras que me dijo, cogeríais piedras para lapidarme y fuego saldría de las piedras para quemaros.

14. Jesús les ha dicho: Si ayunáis, causaréis transgresión a vosotros mismos. Y si oráis, seréis condenados. Y si dais limosna, haréis daño a vuestros espíritus. Y cuando entréis en cualquier país para vagar por las regiones, si os reciben comed lo que os ponen frente a vosotros y curad a los enfermos entre ellos. Pues lo que entra en vuestra boca no os profanará, sino lo que sale de vuestra boca eso es lo que os profanará.

15. Jesús ha dicho: Cuando veáis a quien no nació de mujer, tendeos sobre vuestros rostros y adoradle, él es vuestro Padre.

16. Jesús ha dicho: Quizás la gente piense que he venido para lanzar paz sobre la tierra, y no saben que he venido para lanzar conflictos sobre la tierra, a fuego, espada y guerra. Pues habrá cinco en una casa, estarán tres contra dos y dos contra tres, el padre contra el hijo y el hijo contra el padre. Y estarán de pie como solitarios.

17. Jesús ha dicho: Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y que no ha surgido en la mente humana.

18. Los discípulos dicen a Jesús: Dinos como será nuestro fin.
Jesús ha dicho: ¿Así habéis descubierto el origen, que ahora preguntáis referente al fin? Pues en el lugar donde está el origen, allí estará el fin. Bendito sea quien estará de pie en el origen y conocerá el fin y no saboreará la muerte.

19. Jesús ha dicho: Bendito sea quien existía antes de que entrara en el ser. Si os hacéis mis discípulos y atendéis mis dichos, estas piedras os servirán. Pues tenéis cinco árboles en el paraíso, los cuales no se mueven en el verano ni caen sus hojas en el invierno quien los conoce no saboreará la muerte.

20. Los discípulos dicen a Jesús: Dinos a qué se asemeja El Reino de los Cielos.
El les ha dicho: Se asemeja a una semilla de mostaza, la más pequeña de todas las semillas, no obstante, cuando cae en la tierra fértil, produce una planta grande y se hace albergue para los pájaros del Cielo.

21. Mariam ha dicho a Jesús: ¿A quiénes se asemejan tus discípulos?
El ha dicho: Se asemejan a niños que residen en un campo que no es suyo. Cuando vengan los dueños del campo, dirán: ¡Devolvednos nuestro campo! Se quitan su ropa frente a ellos para cedérselo y para devolverles su campo. Por eso yo digo, si el dueño de la casa se entera de que viene el ladrón, estará sobre aviso antes de que llegue y no le permitirá penetrar en la casa de su dominio para quitarle sus pertenencias. En cuanto a vosotros, cuidaos del sistema, ceñid vuestros lomos con gran fortaleza para que no encuentren los bandidos una manera de alcanzaros, pues hallarán la ventaja que anticipasteis. ¡Que haya entre vosotros una persona con comprensión! …cuando maduró la cosecha, vino rápido con su hoz en la mano, la recogió. Quien tiene oídos para oír, ¡que oiga!

22. Jesús ve a infantes que están mamando. Dice a sus discípulos: Estos infantes que maman se asemejan a los que entran en el Reino.
Le dicen: ¿Así al convertirnos en infantes entraremos en el Reino?
Jesús les ha dicho: Cuando hagáis de los dos uno, y hagáis el interior como el exterior y el exterior como el interior y lo de arriba como lo de abajo, y cuando establezcáis el varón con la hembra como una sola unidad de tal modo que el hombre no sea masculino ni la mujer femenina, cuando establezcáis un ojo en el lugar de un ojo y una mano en el lugar de una mano y un pie en el lugar de un pie y una imagen en el lugar de una imagen, entonces entraréis en el Reino.

23. Jesús ha dicho: Yo os escogeré, uno entre mil y dos entre diez mil y estarán de pie como una sola unidad.

24. Sus discípulos dicen: Explícanos tu lugar, porque es necesario que lo busquemos.
El les ha dicho: Quien tiene oídos, ¡que oiga! Dentro de una persona de luz hay luz, y él ilumina el mundo entero. Cuando no brilla, hay oscuridad.

25. Jesús ha dicho: Ama a tu hermano como a tu alma, protégele como a la pupila de tu ojo.

26. Jesús ha dicho: Ves la mota que está en el ojo de tu hermano, mas no ves la viga que está en tu propio ojo. Cuando saques la viga de tu propio ojo, entonces verás claramente para quitar la mota del ojo de tu hermano.

27. Jesús ha dicho: A menos que ayunéis del sistema, no encontraréis el Reino de Dios. A menos que guardéis la semana entera como sábado, no veréis al Padre.

28. Jesús ha dicho: Me puse de pie en medio del mundo y encarnado me aparecía a ellos. Los encontré a todos ebrios, no encontré a ninguno sediento. Y mi alma se apenaba por los hijos de los hombres, porque están ciegos en sus corazones y no ven que vacíos han entrado en el mundo y vacíos están destinados a salir del mundo de nuevo. Mas ahora están ebrios, cuando hayan sacudido su vino, entonces repensarán.

29. Jesús ha dicho: Si la carne ha llegado a ser por causa espiritual, es una maravilla, mas si espíritu por causa corporal, sería una maravilla maravillosa. No obstante me maravillo en esto que esta gran riqueza ha morado en esta pobreza.

30. Jesús ha dicho: Donde hay tres dioses, carecen de Dios. Donde hay solo uno, digo que yo estoy con él. Levantad la piedra y allí me encontraréis, partid la madera y allí estoy.

31. Jesús ha dicho: Ningún oráculo se acepta en su propia aldea, ningún médico cura a aquellos que le conocen.

32. Jesús ha dicho: Una ciudad que se construye encima de una montaña alta y fortificada, no puede caer ni quedar escondida.

33. Jesús ha dicho: Lo que escucharás en tu oído, proclámalo desde tus techos a otros oídos. Pues nadie enciende una lámpara para ponerla debajo de un cesto ni la pone en un lugar escondido, sino que se coloca sobre el candelero para que todos los que entran y salen vean su resplandor.

34. Jesús ha dicho: Si un ciego guía a un ciego, caen juntos en un hoyo.

35. Jesús ha dicho: Nadie puede entrar en la casa del poderoso para conquistarla con fuerza, a menos que le ate sus manos, entonces saqueará su casa.

36. Jesús ha dicho: No estéis ansiosos en la mañana sobre la noche ni en la noche sobre la mañana, ni por vuestro alimento que comeréis ni por vuestra ropa que llevaréis. Sois bien superiores a las flores de viento, que ni peinan lana ni hilan. Al tener una vestidura, ¿que os falta? ¿O quién puede aumentar vuestra estatura? El mismo os dará vuestra vestidura. 

37. Sus discípulos dicen: ¿Cuándo te nos revelarás y cuándo te percibiremos?
Jesús dice: Cuando os quitéis vuestros vestidos sin avergonzaos y toméis vuestra ropa y la pongáis bajo vuestros pies para pisar sobre ella, como hacen los niños, entonces miraréis al Hijo del Viviente y no temeréis.

38. Jesús ha dicho: Muchas veces habéis anhelado oír estos dichos que os proclamo, y no tenéis otro de quien oírlos. Habrá días en que me buscaréis, pero no me encontraréis.

39. Jesús ha dicho: Los clérigos y los teólogos han recibido las llaves del conocimiento, pero las han escondido. No entraron ellos, ni permitían entrar a los que sí deseaban. En cuanto a vosotros, haceos astutos como serpientes y puros como palomas.

40. Jesús ha dicho: Ha sido plantada una enredadera sin el Padre, y puesto que no es vigorosa será desarraigada y destruida.

41. Jesús ha dicho: Quien tiene en su mano, a él se dará más. Y quien no tiene, se le quitará aún lo poco que tiene.

42. Jesús ha dicho: Haceos transeúntes.

43. Sus discípulos le dicen: ¿quién eres?, por cuanto nos dices estas cosas.
Jesús les dice: De lo que os digo no conocéis quien soy, sino os habéis hecho como los judíos, pues aman el árbol mas odian su fruto, y aman el fruto mas odian el árbol.

44. Jesús ha dicho: Quien maldice al Padre, se le perdonará. Y quien maldice al Hijo, se le perdonará. Pero quien maldice a la Espíritu Santa, no se le perdonará, ni en la tierra ni en el Cielo.

45. Jesús ha dicho: No se cosechan uvas de los espinos ni se recogen higos de las zarzas, pues no dan fruto. Una persona buena saca lo bueno de su tesoro. Una persona perversa saca la maldad de su tesoro malo que está en su corazón y habla opresivamente, pues de la abundancia del corazón saca la maldad.

46. Jesús ha dicho: Desde Adán hasta Juan Bautista, entre los nacidos de mujeres no hay ninguno más exaltado que Juan Bautista, tanto que sus ojos no se romperán. No obstante, he dicho que quienquiera entre vosotros que se convierta como niño, conocerá el Reino y será más exaltado que Juan.

47. Jesús ha dicho: Una persona no puede montar dos caballos ni tensar dos arcos, y un esclavo no puede servir a dos amos, de otra manera honrará a uno y ofenderá al otro. Nadie bebe vino añejo e inmediatamente quiere beber vino nuevo. Y no se pone vino nuevo en odres viejos, para que no se revienten. Y no se pone vino añejo en odres nuevos, para que no se vuelva ácido. No se cose remiendo viejo en ropa nueva, porque vendría un rasgón.

48. Jesús ha dicho: Si dos hacen la paz entre sí dentro de esta misma casa, dirán a la montaña, “¡Muévete!” y se moverá.

49. Jesús ha dicho: Benditos sean los solitarios y escogidos porque encontraréis el Reino. Habéis procedido de él, y a él volveréis.

50. Jesús ha dicho: Si os dicen “¿De donde venís?”, decidles “Hemos venido de la luz, el lugar donde la luz se ha originado por sí misma, él se puso de pie y se reveló en las imágenes de ellos.” Si os dicen “¿Quiénes sois?”, decid “Somos los Hijos de El y somos los escogidos del Padre viviente.” Si os preguntan “¿Cuál es el signo en vosotros de vuestro Padre?”, decidles “Es movimiento con reposo.”

51. Sus discípulos le dicen: ¿Cuándo sucederá el reposo de los muertos, y cuándo vendrá el mundo nuevo?
El les dice: Lo que buscáis ya ha llegado, pero no lo conocéis.

52. Sus discípulos le dicen: Veinticuatro profetas proclamaron en Israel, y todos hablaban dentro de ti. El les dice: Habéis ignorado al viviente que está enfrente de vuestro rostro y habéis hablado de los muertos.

53. Sus discípulos le dicen: ¿Es provechosa la circuncisión, o no?
El les ha dicho: Si fuera provechosa, su padre los engendraría circuncidados de su madre. Sino que la verdadera circuncisión espiritual se ha hecho totalmente provechosa.

54. Jesús ha dicho: Benditos sean los pobres, pues vuestro es el Reino de los Cielos.

55. Jesús ha dicho: Quien no odia a su padre y a su madre, no podrá hacerse mi discípulo. Y quien no odia a sus hermanos y a sus hermanas y no levanta su cruz a mi manera, no se hará digno de mí.

56. Jesús ha dicho: Quien ha conocido el sistema, ha encontrado un cadáver y quien ha encontrado un cadáver, de él no es digno el sistema.

57. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una persona que tiene semilla buena. Su enemigo vino de noche, sembró una maleza entre la semilla buena. El hombre no les permitió arrancar la maleza, sino les dice: Para que no salgáis diciendo, “Vamos a arrancar la maleza”, y arranquéis el trigo con ella. Pues en el día de la cosecha aparecerá la maleza, la arrancan y la queman.

58. Jesús ha dicho: Bendita sea la persona que ha sufrido porque ha encontrado la vida.

59. Jesús ha dicho: Mirad al viviente mientras viváis, para que no muráis y tratéis de mirarlo sin poder ver.

60. Ven a un samaritano llevando un cordero, entrando en Judea.
Jesús les dice: ¿Por qué lleva consigo el cordero?
Le dicen: Para matarlo y comerlo.
El les dice: Mientras está vivo no lo comerá, sino solamente después que lo mate y se haya convertido en cadáver.
Dicen: De otra manera no podrá hacerlo.
El les dice: Vosotros mismos, buscad un lugar para vosotros en el reposo, para que no os convirtáis en cadáveres y seáis comidos.

61a. Jesús ha dicho: Dos descansarán en una cama, el uno morirá, el otro vivirá.

61b. Salomé dice: ¿Quién eres tú, hombre? Como mandado por alguien, te tendiste en mi cama y comiste de mi mesa.
Jesús le ha dicho: Soy quien viene de la igualdad. A mí se me han dado de las cosas de mi Padre.
Salomé dice: Soy tu discípula.
Jesús le dice: Por eso yo digo que cuando alguien iguale se llenará de luz, pero cuando divida se llenará de oscuridad.

62. Jesús ha dicho: Yo comunico mis misterios a quienes son dignos de mis misterios. No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace tu derecha.

63. Jesús ha dicho: Había una persona rica que tenía mucho dinero, y dijo: Voy a utilizar mi dinero para sembrar y cosechar y resembrar, para llenar mis graneros con fruto para que nada me falte. Así pensaba en su corazón y aquella misma noche murió. Quien tiene oídos, ¡que oiga!

64a. Jesús ha dicho: Una persona tenía huéspedes. Y cuando había preparado el banquete, envió a su esclavo para convidar a los huéspedes.
Fue al primero, le dice: Te convida mi amo.
Respondió: Tengo unos negocios con unos mercaderes, vienen a mí por la tarde, iré para colocar mis órdenes con ellos, ruego ser excusado del banquete.
Fue a otro, le dice: Mi amo te ha convidado.
Le respondió: He comprado una casa y me exigen por un día, no tendré tiempo libre.
Vino a otro, le dice: Mi amo te convida.
Le respondió: Mi compañero va a casarse y tengo que preparar un festín, no podré venir, ruego ser excusado del banquete.
Fue a otro, le dice: Mi amo te convida.
Le respondió: He comprado una villa, voy a cobrar el alquiler, no podré venir, ruego ser excusado.
Vino el esclavo, dijo a su amo: Los que usted ha convidado al banquete se han excusado a sí mismos.
Dijo el amo a su esclavo: Sal a los caminos, trae a quienesquiera que encuentres, para que cenen.

64b. Y él ha dicho: Comerciantes y mercaderes no entrarán en los lugares de mi Padre.

65. El ha dicho: Una persona bondadosa tenía una viña. La arrendó a inquilinos para que la cultivaran y recibiría su fruto. Mandó a su esclavo para que los inquilinos le dieran el fruto de la viña. Agarraron a su esclavo, lo golpearon, un poco más y lo habrían matado. El esclavo fue, se lo dijo a su amo. Contestó su amo, “Quizás no le reconocían.” Mandó a otro esclavo, los inquilinos lo golpearon también. Entonces el amo mandó a su hijo. Dijo, “Tal vez respetarán a mi hijo.” Ya que aquellos inquilinos sabían que era el heredero de la viña, lo agarraron, lo mataron. Quien tiene oídos, ¡que oiga!

66. Jesús ha dicho: Mostradme la piedra que han rechazado los constructores es la piedra angular.

67. Jesús ha dicho: Quien conoce todo pero carece de conocerse a sí mismo, carece de todo.

68. Jesús ha dicho: Benditos seais cuando sois odiados y perseguidos y no encontráis sitio allá donde habéis sido perseguidos.

69a. Jesús ha dicho: Benditos sean los que han sido perseguidos en su corazón, estos son los que han conocido al Padre en verdad.

69b. Jesús ha dicho: Benditos sean los hambrientos, pues el estómago de quien desea se llenará.

70. Jesús ha dicho: Cuando saquéis lo que hay dentro de vosotros, esto que tenéis os salvará. Si no tenéis eso dentro de vosotros, esto que no tenéis dentro de vosotros os matará.

71. Jesús ha dicho: Yo destruiré esta casa y nadie será capaz de reconstruirla.

72. Alguien le dice: Diles a mis hermanos que repartan conmigo las posesiones de mi padre.
El le dice: Oh hombre, ¿quién me hizo repartidor?
Se volvió a sus discípulos, les dice: No soy repartidor, ¿soy?

73. Jesús ha dicho: La cosecha en verdad es abundante, pero los obreros son pocos. Pues implorad al Amo que mande obreros a la cosecha.

74. El ha dicho: Amo, ¡hay muchos alrededor del embalse, pero ninguno dentro del embalse!

75. Jesús ha dicho: Hay muchos que están de pie a la puerta, pero los solitarios son los que entrarán en la alcoba nupcial.

76. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a un mercader poseedor de una fortuna, quien encontró una perla. Aquel mercader era listo, vendió la fortuna, compró para sí mismo la perla única. Vosotros mismos, buscad el tesoro de su rostro, que no perece, que perdura, el lugar donde ni la polilla se acerca para devorar ni el gusano destruye.

77. Jesús ha dicho: Soy la luz quien está sobre todos, Soy el todo. Todo salió de mí, y todo vuelve a mí. Partid la madera, allí estoy. Levantad la piedra y allí me encontraréis.

78. Jesús ha dicho: ¿Qué salisteis a ver en lo silvestre, una caña sacudida por el viento y a una persona vestida con ropa felpada? He aquí, vuestros gobernantes y vuestros dignatarios son los que se visten en ropa felpada, y ellos no podrán conocer la verdad.

79. Una mujer de la multitud le dice: ¡Bendita sea la matriz que te parió, y benditos los senos que te amamantaron!
El le dice: Benditos sean quienes han oído la significación del Padre y la han cumplido en verdad. Pues habrá días cuando diréis: ¡Bendita sea la matriz que no ha engendrado, y benditos los senos que no han amamantado!

80. Jesús ha dicho: Quien ha conocido el sistema, ha encontrado el cuerpo y quien ha encontrado el cuerpo, de él no es digno el sistema.

81. Jesús ha dicho: Quien se enriquece, que reine. Y quien tiene poder, que renuncie.

82. Jesús ha dicho: Quien está cerca de mí está cerca del fuego, y quien está lejos de mí está lejos del Reino.

83. Jesús ha dicho: Las imágenes se manifiestan a la humanidad y la luz que está dentro de ellas se esconde. El se revelará a sí mismo en la imagen de la luz del Padre, pues su imagen se esconde por su luz.

84. Jesús ha dicho: Cuando véis vuestro reflejo, os alegráis. Pues cuando percibáis vuestras imágenes que entran en la existencia frente a vosotros, las cuales ni mueren ni disfrazan ¿hasta qué punto dependerán de vosotros?

85. Jesús ha dicho: Adán entró en la existencia por un gran poder y por medio de una gran riqueza, pero sin embargo no se hizo digno de vosotros. Pues si hubiera sido digno, no habría saboreado la muerte.

86. Jesús ha dicho: Las zorras tienen sus guaridas y los pájaros tienen sus nidos, pero el hijo de la humanidad no tiene ningún lugar para poner su cabeza y descansar.

87. Jesús ha dicho: Maldito sea el cuerpo que depende de otro cuerpo, y maldita sea el alma que depende de estar juntos aquellos.

88. Jesús ha dicho: Los ángeles y los oráculos vendrán a vosotros y os regalarán lo vuestro. Y vosotros mismos, dadles lo que tenéis en vuestras manos y decid entre vosotros: ¿En qué día vendrán para recibir lo suyo?

89. Jesús ha dicho: ¿Por qué laváis el exterior del cáliz? ¿No notáis que quien crea el interior, también es quien crea el exterior?

90. Jesús ha dicho: Venid a mí, pues mi yugo es natural y mi dominio es manso y encontraréis reposo para vosotros mismos.

91. Le dicen: Dinos quien eres tú, para que podamos confiar en ti.
El les dice: Escudriñáis la faz del Cielo y de la tierra mas no habéis conocido a quien está frente a vuestro rostro, y no sabéis preguntarle en este momento.

92. Jesús ha dicho: Buscad y encontraréis. Mas esas cosas que me preguntabais en aquellos días, no os las dije entonces. Ahora quiero comunicarlas, pero no preguntáis de ellas.

93. Jesús ha dicho: No deis lo sagrado a los perros, para que no lo echen en el montón de estiércol. No arrojéis las perlas a los cerdos, para que no lo hagan…

94. Jesús ha dicho: Quien busca encontrará, y a quien toca se le abrirá.

95. Jesús ha dicho: Si tenéis monedas de cobre, no las prestéis a interés, sino dadlas a ellos de quienes no recibiréis reembolso.

96. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una mujer que ha tomado un poco de levadura y la ha escondido en la masa, produjo panes grandes de ella. Quien tiene oídos, ¡que oiga!

97. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una mujer que llevaba una jarra llena de grano. Mientras estaba andando por un camino lejano, se rompió la asa de la jarra, derramó el grano detrás de ella en el camino. No lo sabía, no había notado ningún accidente. Cuando llegó a su casa, puso la jarra en el suelo, la descubrió vacía.

98. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una persona que deseaba asesinar a un hombre prominente. Desenvainó su espada en su casa, la clavó en la pared para averiguar si su mano prevalecería. Luego asesinó al hombre prominente.

99. Le dicen sus discípulos: Tus hermanos y tu madre están de pie afuera.
El les dice: Quienes están aquí, que cumplen los deseos de mi Padre, estos son mis hermanos y mi Madre. Ellos son los que entrarán en el Reino de mi Padre.

100. Le muestran a Jesús una moneda de oro y le dicen: Los agentes de César nos exigen tributos.
El les dice: Dad a César lo de César, dad a Dios lo de Dios, y dadme a mí lo mío.

101. Jesús ha dicho: Quien no odia a su padre y a su madre a mi manera, no podrá hacerse discípulo mío. Y quien no ama a su Padre y a su Madre a mi manera, no podrá hacerse discípulo mío. Pues mi madre me parió, mas mi Madre verdadera me dio la vida.

102. Jesús ha dicho: ¡Ay de los clérigos! pues se asemejan a un perro dormido en el pesebre de los bueyes. Ya que ni come ni deja que coman los bueyes.

103. Jesús ha dicho: Bendita sea la persona que sabe por cuál parte invaden los bandidos, porque se levantará y recogerá sus pertenencias y ceñirá sus lomos antes de que entren.

104. Le dicen: ¡Ven, oremos y ayunemos hoy!
Jesús ha dicho: ¿Pues cuál es la transgresión que he cometido yo, y en qué he sido vencido? Pero cuando salga el novio de la alcoba nupcial, ¡entonces que ayunen y oren!

105. Jesús ha dicho: Quien reconoce a padre y madre, será llamado hijo de ramera.

106. Jesús ha dicho: Cuando hagáis de los dos uno, os convertiréis en hijos de la humanidad y cuando digáis a la montaña, “¡Muévete!”, se moverá.

107. Jesús ha dicho: El Reino se asemeja a un pastor que tiene 100 ovejas. Se extravió una de ellas, que era la más grande. El dejó las 99, buscó a la una hasta que la encontró. Tras haberse cansado, dijo a esa oveja, “¡Te quiero más que a las 99!”

108. Jesús ha dicho: Quien bebe de mi boca, se hará semejante a mí. Yo mismo me convertiré en él, y los secretos se le revelarán.

109. Jesús ha dicho: El Reino se asemeja a una persona que tiene un tesoro escondido en su campo sin saberlo. Y después de morir, lo legó a su hijo. El hijo no lo sabía, aceptó aquel campo, lo vendió. Y vino quien lo compró, aró, descubrió el tesoro. Empezó a prestar dinero a interés a quienes quería.

110. Jesús ha dicho: Quien ha encontrado el sistema y se ha enriquecido, que renuncie al sistema.

111. Jesús ha dicho: El Cielo y la tierra se enrollarán en vuestra presencia.
Y quien vive de adentro del viviente, no verá la muerte ni el miedo pues Jesús dice: Quien se encuentra a sí mismo, de él no es digno el sistema.

112. Jesús ha dicho: ¡Ay de la carne que depende del alma, ay del alma que depende de la carne!

113. Sus discípulos le dicen: ¿Cuándo vendrá el Reino?
Jesús dice: No vendrá por expectativa. No dirán, “¡Mirad aquí!” o “¡Mirad allá!”. Sino que el Reino del Padre se extiende sobre la tierra y los humanos no lo ven.

114. Simón Pedro les dice: Que Mariam salga de entre nosotros, pues las hembras no son dignas de la vida.
Jesús dice: He aquí que le inspiraré a ella para que se convierta en varón, para que ella misma se haga una espíritu viviente semejante a vosotros varones. Pues cada hembra que se convierte en varón, entrará en el Reino de los Cielos. 

 

 
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FIN DEL EVANGELIO SEGUN EL APOSTOL TOMAS

EL EVANGELIO SEGÚN TOMÁS (Otra version)

EL EVANGELIO SEGÚN TOMÁS
Este documento debe ser el más antiguo texto conservado de los que representan el movimiento espirtual llamado gnosticismo. Sospechan algunos estudiosos que el Evangelio de Tomás contiene algunos de los primeros escritos de la Historia del propio cristianismo, anteriores tal vez a los Evangelios canónicos. Si fuese cierto, corroboraría las pretensiones de los gnósticos cristianos en el sentido de que sus enseñanzas derivan del mensaje que predicó el mismo Jesús.

En la época moderna, las primeras noticias acerca de la existencia del Evangelio de Tomás las dieron unos investigadores franceses a finales del s. XIX, que descubrieron fragmentos del antiguo texto en griego. En 1945 apareció un ejemplar completo del Evangelio en idioma copto entre los manuscritos de la biblioteca de Nag Hammadi, una colección de libros gnósticos que había permanecido oculta en Egipto desde el s. IV.

A diferencia de los Evangelios del NT, el Evangelio de Tomás no está organizado como relato de la vida, pasión y muerte de Jesucristo, sino que es una colección de palabras y anécdotas de Jesús. El estilo podría recordar una recopilación de notas tomadas durante un ciclo de conferencias. El primer párrafo dice que son las “palabras secretas” de Jesús tomadas por Judas Tomás, hermano gemelo de Jesús. (Otra obra de la colección Nag Hammadi, el Libro de Tomás el Oponente, también identifica a Tomás como mellizo de Jesús: motivo suficiente para que la ortodoxia rechazase la validez de estos textos).

Evangelio según el Apóstol Tomás

Las palabras secretas de Jesús
Estos son los dichos secretos que ha proclamado Jesús el viviente, y que anotó Dídimo Judas Tomás:

1. Y Tomás ha dicho: Quien encuentra la interpretación de estos dichos, no saboreará la muerte.

2. Jesús ha dicho: Que quien busca no deje de buscar hasta que encuentre, y cuando encuentre se turbará, y cuando haya sido turbado se maravillará y reinará sobre la totalidad y hallará el reposo.

3. Jesús ha dicho: Si aquellos que os guían os dijeran, “¡Ved, el Reino está en el Cielo!”, entonces las aves del Cielo os precederían. Si os dijeran, “¡Está en el mar!”, entonces los peces del mar os precederían. Más bien, el Reino de Dios está adentro de vosotros y está fuera de vosotros. Quienes llegan a conocerse a sí mismos lo hallarán y cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, sabréis que sois los Hijos del Padre viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, sois empobrecidos y sois la pobreza.

4. Jesús ha dicho: La persona mayor en días no vacilará en preguntar a un infante de siete días con respecto al lugar de la vida y vivirá. Pues muchos que son primeros serán los últimos y los últimos primeros. Y se convertirán en una sola unidad.

5. Jesús ha dicho: Conoce lo que está enfrente de tu rostro y lo que se esconde de ti se te revelará. Pues no hay nada escondido que no será revelado, y nada enterrado que no será levantado.

6. Sus discípulos le preguntan, le dicen: ¿Cómo quieres que ayunemos, y cómo oraremos? ¿Y cómo daremos limosna, y cuál dieta mantendremos?

Jesús ha dicho: No mintáis, y no practiquéis lo que odiáis porque todo se revela delante del rostro del Cielo. Pues no hay nada escondido que no será revelado, y no hay nada oculto que quedará sin ser descubierto.

7. Jesús ha dicho: Bendito sea el león que el humano come y el león se convertirá en humano. Y maldito sea el humano a quien el león come y el humano se convertirá en león.

8. Y él ha dicho: El Reino se asemeja a un pescador sabio que echó su red al mar. La sacó del mar llena de peces. Entre ellos descubrió un pez grande y bueno. Aquel pescador sabio volvió a arrojar todos los peces al mar, escogió sin vacilar el pez grande. Quien tiene oídos para oír, ¡que oiga!

9. Jesús ha dicho: He aquí que el sembrador salió y tomó un puñado de semillas, esparció. Algunas en verdad cayeron en el camino y vinieron los pájaros, las recogieron. Otras cayeron sobre la roca-madre y no arraigaron abajo en el suelo y no retoñaron espigas hacia el Cielo. Y otras cayeron entre las espinas, las cuales ahogaron las semillas y el gusano se las comió. Y otras cayeron en la tierra buena y produjeron cosecha buena hacia el Cielo, rindió sesenta por medida y ciento veinte por medida.

10. Jesús ha dicho: He arrojado fuego sobre el mundo y he aquí que lo estoy vigilando hasta que arda en llamas.

11. Jesús ha dicho: Este Cielo pasará y pasará el que está más arriba. Y los muertos no están vivos y los vivos no morirán. En los días cuando comíais los muertos, los transformasteis a la vida. Cuando entréis en la luz, ¿que haréis? En el día cuando estabais juntos, os separasteis, mas cuando os hayáis separado, ¿que haréis?

12. Los discípulos dicen a Jesús: Sabemos que te separarás de nosotros. ¿Quién será Rabí sobre nosotros?

Jesús les ha dicho: En el lugar donde habéis venido, iréis a Jacob el Justo, para el bien de quien llegan a ser el Cielo y la tierra.

13. Jesús ha dicho a sus discípulos: Comparadme con alguien y decidme a quién me asemejo. Simón Pedro le dice: Te asemejas a un ángel justo. Mateo le dice: Te asemejas a un filósofo del corazón. Tomás le dice: Maestro, mi boca es totalmente incapaz de decir a quien te asemejas.

Jesús dice: No soy tu maestro, ya que has bebido, te has embriagado del manantial burbujeante que he repartido al medirlo. Y le lleva consigo, se retira, le dice tres palabras: áhyh ashr áhyh (Soy Quien Soy).

Ya, cuando viene Tomás a sus camaradas, le preguntan: ¿Qué te dijo Jesús?

Tomás les dice: Si os dijera siquiera una de las palabras que me dijo, cogeríais piedras para lapidarme y fuego saldría de las piedras para quemaros.

14. Jesús les ha dicho: Si ayunáis, causaréis transgresión a vosotros mismos. Y si oráis, seréis condenados. Y si dais limosna, haréis daño a vuestros espíritus. Y cuando entréis en cualquier país para vagar por las regiones, si os reciben comed lo que os ponen frente a vosotros y curad a los enfermos entre ellos. Pues lo que entra en vuestra boca no os profanará, sino lo que sale de vuestra boca eso es lo que os profanará.

15. Jesús ha dicho: Cuando veáis a quien no nació de mujer, tendeos sobre vuestros rostros y adoradle, él es vuestro Padre.

16. Jesús ha dicho: Quizás la gente piense que he venido para lanzar paz sobre la tierra, y no saben que he venido para lanzar conflictos sobre la tierra, a fuego, espada y guerra. Pues habrá cinco en una casa, estarán tres contra dos y dos contra tres, el padre contra el hijo y el hijo contra el padre. Y estarán de pie como solitarios.

17. Jesús ha dicho: Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y que no ha surgido en la mente humana.

18. Los discípulos dicen a Jesús: Dinos como será nuestro fin. Jesús ha dicho: ¿Así habéis descubierto el origen, que ahora preguntáis referente al fin? Pues en el lugar donde está el origen, allí estará el fin. Bendito sea quien estará de pie en el origen y conocerá el fin y no saboreará la muerte.

19. Jesús ha dicho: Bendito sea quien existía antes de que entrara en el ser. Si os hacéis mis discípulos y atendéis mis dichos, estas piedras os servirán. Pues tenéis cinco árboles en el paraíso, los cuales no se mueven en el verano ni caen sus hojas en el invierno quien los conoce no saboreará la muerte.

20. Los discípulos dicen a Jesús: Dinos a qué se asemeja El Reino de los Cielos. El les ha dicho: Se asemeja a una semilla de mostaza, la más pequeña de todas las semillas, no obstante, cuando cae en la tierra fértil, produce una planta grande y se hace albergue para los pájaros del Cielo.

21. Mariam ha dicho a Jesús: ¿A quiénes se asemejan tus discípulos?

El ha dicho: Se asemejan a niños que residen en un campo que no es suyo. Cuando vengan los dueños del campo, dirán: ¡Devolvednos nuestro campo! Se quitan su ropa frente a ellos para cedérselo y para devolverles su campo. Por eso yo digo, si el dueño de la casa se entera de que viene el ladrón, estará sobre aviso antes de que llegue y no le permitirá penetrar en la casa de su dominio para quitarle sus pertenencias. En cuanto a vosotros, cuidaos del sistema, ceñid vuestros lomos con gran fortaleza para que no encuentren los bandidos una manera de alcanzaros, pues hallarán la ventaja que anticipasteis. ¡Que haya entre vosotros una persona con comprensión! …cuando maduró la cosecha, vino rápido con su hoz en la mano, la recogió. Quien tiene oídos para oír, ¡que oiga!

22. Jesús ve a infantes que están mamando. Dice a sus discípulos: Estos infantes que maman se asemejan a los que entran en el Reino.

Le dicen: ¿Así al convertirnos en infantes entraremos en el Reino? Jesús les ha dicho: Cuando hagáis de los dos uno, y hagáis el interior como el exterior y el exterior como el interior y lo de arriba como lo de abajo, y cuando establezcáis el varón con la hembra como una sola unidad de tal modo que el hombre no sea masculino ni la mujer femenina, cuando establezcáis un ojo en el lugar de un ojo y una mano en el lugar de una mano y un pie en el lugar de un pie y una imagen en el lugar de una imagen, entonces entraréis en el Reino.

23. Jesús ha dicho: Yo os escogeré, uno entre mil y dos entre diez mil y estarán de pie como una sola unidad.

24. Sus discípulos dicen: Explícanos tu lugar, porque es necesario que lo busquemos. El les ha dicho: Quien tiene oídos, ¡que oiga! Dentro de una persona de luz hay luz, y él ilumina el mundo entero. Cuando no brilla, hay oscuridad.

25. Jesús ha dicho: Ama a tu hermano como a tu alma, protégele como a la pupila de tu ojo.

26. Jesús ha dicho: Ves la mota que está en el ojo de tu hermano, mas no ves la viga que está en tu propio ojo. Cuando saques la viga de tu propio ojo, entonces verás claramente para quitar la mota del ojo de tu hermano.

27. Jesús ha dicho: A menos que ayunéis del sistema, no encontraréis el Reino de Dios. A menos que guardéis la semana entera como sábado, no veréis al Padre.

28. Jesús ha dicho: Me puse de pie en medio del mundo y encarnado me aparecía a ellos. Los encontré a todos ebrios, no encontré a ninguno sediento. Y mi alma se apenaba por los hijos de los hombres, porque están ciegos en sus corazones y no ven que vacíos han entrado en el mundo y vacíos están destinados a salir del mundo de nuevo. Mas ahora están ebrios, cuando hayan sacudido su vino, entonces repensarán.

29. Jesús ha dicho: Si la carne ha llegado a ser por causa espiritual, es una maravilla, mas si espíritu por causa corporal, sería una maravilla maravillosa. No obstante me maravillo en esto que esta gran riqueza ha morado en esta pobreza.

30. Jesús ha dicho: Donde hay tres dioses, carecen de Dios. Donde hay solo uno, digo que yo estoy con él. Levantad la piedra y allí me encontraréis, partid la madera y allí estoy.

31. Jesús ha dicho: Ningún oráculo se acepta en su propia aldea, ningún médico cura a aquellos que le conocen.

32. Jesús ha dicho: Una ciudad que se construye encima de una montaña alta y fortificada, no puede caer ni quedar escondida.

33. Jesús ha dicho: Lo que escucharás en tu oído, proclámalo desde tus techos a otros oídos. Pues nadie enciende una lámpara para ponerla debajo de un cesto ni la pone en un lugar escondido, sino que se coloca sobre el candelero para que todos los que entran y salen vean su resplandor.

34. Jesús ha dicho: Si un ciego guía a un ciego, caen juntos en un hoyo.

35. Jesús ha dicho: Nadie puede entrar en la casa del poderoso para conquistarla con fuerza, a menos que le ate sus manos, entonces saqueará su casa.

36. Jesús ha dicho: No estéis ansiosos en la mañana sobre la noche ni en la noche sobre la mañana, ni por vuestro alimento que comeréis ni por vuestra ropa que llevaréis. Sois bien superiores a las flores de viento, que ni peinan lana ni hilan. Al tener una vestidura, ¿que os falta? ¿O quién puede aumentar vuestra estatura? El mismo os dará vuestra vestidura.

37. Sus discípulos dicen: ¿Cuándo te nos revelarás y cuándo te percibiremos? Jesús dice: Cuando os quitéis vuestros vestidos sin avergonzaos y toméis vuestra ropa y la pongáis bajo vuestros pies para pisar sobre ella, como hacen los niños, entonces miraréis al Hijo del Viviente y no temeréis.

38. Jesús ha dicho: Muchas veces habéis anhelado oír estos dichos que os proclamo, y no tenéis otro de quien oírlos. Habrá días en que me buscaréis, pero no me encontraréis.

39. Jesús ha dicho: Los clérigos y los teólogos han recibido las llaves del conocimiento, pero las han escondido. No entraron ellos, ni permitían entrar a los que sí deseaban. En cuanto a vosotros, haceos astutos como serpientes y puros como palomas.

40. Jesús ha dicho: Ha sido plantada una enredadera sin el Padre, y puesto que no es vigorosa será desarraigada y destruida.

41. Jesús ha dicho: Quien tiene en su mano, a él se dará más. Y quien no tiene, se le quitará aún lo poco que tiene.

42. Jesús ha dicho: Haceos transeúntes.

43. Sus discípulos le dicen: ¿quién eres?, por cuanto nos dices estas cosas. Jesús les dice: De lo que os digo no conocéis quien soy, sino os habéis hecho como los judíos, pues aman el árbol mas odian su fruto, y aman el fruto mas odian el árbol.

44. Jesús ha dicho: Quien maldice al Padre, se le perdonará. Y quien maldice al Hijo, se le perdonará. Pero quien maldice a la Espíritu Santa, no se le perdonará, ni en la tierra ni en el Cielo.

45. Jesús ha dicho: No se cosechan uvas de los espinos ni se recogen higos de las zarzas, pues no dan fruto. Una persona buena saca lo bueno de su tesoro. Una persona perversa saca la maldad de su tesoro malo que está en su corazón y habla opresivamente, pues de la abundancia del corazón saca la maldad.

46. Jesús ha dicho: Desde Adán hasta Juan Bautista, entre los nacidos de mujeres no hay ninguno más exaltado que Juan Bautista, tanto que sus ojos no se romperán. No obstante, he dicho que quienquiera entre vosotros que se convierta como niño, conocerá el Reino y será más exaltado que Juan.

47. Jesús ha dicho: Una persona no puede montar dos caballos ni tensar dos arcos, y un esclavo no puede servir a dos amos, de otra manera honrará a uno y ofenderá al otro. Nadie bebe vino añejo e inmediatamente quiere beber vino nuevo. Y no se pone vino nuevo en odres viejos, para que no se revienten. Y no se pone vino añejo en odres nuevos, para que no se vuelva ácido. No se cose remiendo viejo en ropa nueva, porque vendría un rasgón.

48. Jesús ha dicho: Si dos hacen la paz entre sí dentro de esta misma casa, dirán a la montaña, “¡Muévete!” y se moverá.

49. Jesús ha dicho: Benditos sean los solitarios y escogidos porque encontraréis el Reino. Habéis procedido de él, y a él volveréis.

50. Jesús ha dicho: Si os dicen “¿De donde venís?”, decidles “Hemos venido de la luz, el lugar donde la luz se ha originado por sí misma, él se puso de pie y se reveló en las imágenes de ellos.” Si os dicen “¿Quiénes sois?”, decid “Somos los Hijos de El y somos los escogidos del Padre viviente.” Si os preguntan “¿Cuál es el signo en vosotros de vuestro Padre?”, decidles “Es movimiento con reposo.”

51. Sus discípulos le dicen: ¿Cuándo sucederá el reposo de los muertos, y cuándo vendrá el mundo nuevo?

El les dice: Lo que buscáis ya ha llegado, pero no lo conocéis.

52. Sus discípulos le dicen: Veinticuatro profetas proclamaron en Israel, y todos hablaban dentro de ti. El les dice: Habéis ignorado al viviente que está enfrente de vuestro rostro y habéis hablado de los muertos.

53. Sus discípulos le dicen: ¿Es provechosa la circuncisión, o no? El les ha dicho: Si fuera provechosa, su padre los engendraría circuncidados de su madre. Sino que la verdadera circuncisión espiritual se ha hecho totalmente provechosa.

54. Jesús ha dicho: Benditos sean los pobres, pues vuestro es el Reino de los Cielos.

55. Jesús ha dicho: Quien no odia a su padre y a su madre, no podrá hacerse mi discípulo. Y quien no odia a sus hermanos y a sus hermanas y no levanta su cruz a mi manera, no se hará digno de mí.

56. Jesús ha dicho: Quien ha conocido el sistema, ha encontrado un cadáver y quien ha encontrado un cadáver, de él no es digno el sistema.

57. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una persona que tiene semilla buena. Su enemigo vino de noche, sembró una maleza entre la semilla buena. El hombre no les permitió arrancar la maleza, sino les dice: Para que no salgáis diciendo, “Vamos a arrancar la maleza”, y arranquéis el trigo con ella. Pues en el día de la cosecha aparecerá la maleza, la arrancan y la queman.

58. Jesús ha dicho: Bendita sea la persona que ha sufrido porque ha encontrado la vida.

59. Jesús ha dicho: Mirad al viviente mientras viváis, para que no muráis y tratéis de mirarlo sin poder ver.

60. Ven a un samaritano llevando un cordero, entrando en Judea. Jesús les dice: ¿Por qué lleva consigo el cordero? Le dicen: Para matarlo y comerlo. El les dice: Mientras está vivo no lo comerá, sino solamente después que lo mate y se haya convertido en cadáver. Dicen: De otra manera no podrá hacerlo. El les dice: Vosotros mismos, buscad un lugar para vosotros en el reposo, para que no os convirtáis en cadáveres y seáis comidos.

61a. Jesús ha dicho: Dos descansarán en una cama, el uno morirá, el otro vivirá.

61b. Salomé dice: ¿Quién eres tú, hombre? Como mandado por alguien, te tendiste en mi cama y comiste de mi mesa. Jesús le ha dicho: Soy quien viene de la igualdad. A mí se me han dado de las cosas de mi Padre. Salomé dice: Soy tu discípula. Jesús le dice: Por eso yo digo que cuando alguien iguale se llenará de luz, pero cuando divida se llenará de oscuridad.

62. Jesús ha dicho: Yo comunico mis misterios a quienes son dignos de mis misterios. No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace tu derecha.

63. Jesús ha dicho: Había una persona rica que tenía mucho dinero, y dijo: Voy a utilizar mi dinero para sembrar y cosechar y resembrar, para llenar mis graneros con fruto para que nada me falte. Así pensaba en su corazón y aquella misma noche murió. Quien tiene oídos, ¡que oiga!

64a. Jesús ha dicho: Una persona tenía huéspedes. Y cuando había preparado el banquete, envió a su esclavo para convidar a los huéspedes.

Fue al primero, le dice: Te convida mi amo.

Respondió: Tengo unos negocios con unos mercaderes, vienen a mí por la tarde, iré para colocar mis órdenes con ellos, ruego ser excusado del banquete.

Fue a otro, le dice: Mi amo te ha convidado.

Le respondió: He comprado una casa y me exigen por un día, no tendré tiempo libre.

Vino a otro, le dice: Mi amo te convida.

Le respondió: Mi compañero va a casarse y tengo que preparar un festín, no podré venir, ruego ser excusado del banquete.

Fue a otro, le dice: Mi amo te convida.

Le respondió: He comprado una villa, voy a cobrar el alquiler, no podré venir, ruego ser excusado. Vino el esclavo, dijo a su amo: Los que usted ha convidado al banquete se han excusado a sí mismos.

Dijo el amo a su esclavo: Sal a los caminos, trae a quienesquiera que encuentres, para que cenen.

64b. Y él ha dicho: Comerciantes y mercaderes no entrarán en los lugares de mi Padre.

65. El ha dicho: Una persona bondadosa tenía una viña. La arrendó a inquilinos para que la cultivaran y recibiría su fruto. Mandó a su esclavo para que los inquilinos le dieran el fruto de la viña. Agarraron a su esclavo, lo golpearon, un poco más y lo habrían matado. El esclavo fue, se lo dijo a su amo. Contestó su amo, “Quizás no le reconocían.” Mandó a otro esclavo, los inquilinos lo golpearon también. Entonces el amo mandó a su hijo. Dijo, “Tal vez respetarán a mi hijo.” Ya que aquellos inquilinos sabían que era el heredero de la viña, lo agarraron, lo mataron. Quien tiene oídos, ¡que oiga!

66. Jesús ha dicho: Mostradme la piedra que han rechazado los constructores es la piedra angular.

67. Jesús ha dicho: Quien conoce todo pero carece de conocerse a sí mismo, carece de todo.

68. Jesús ha dicho: Benditos seais cuando sois odiados y perseguidos y no encontráis sitio allá donde habéis sido perseguidos.

69a. Jesús ha dicho: Benditos sean los que han sido perseguidos en su corazón, estos son los que han conocido al Padre en verdad.

69b. Jesús ha dicho: Benditos sean los hambrientos, pues el estómago de quien desea se llenará.

70. Jesús ha dicho: Cuando saquéis lo que hay dentro de vosotros, esto que tenéis os salvará. Si no tenéis eso dentro de vosotros, esto que no tenéis dentro de vosotros os matará.

71. Jesús ha dicho: Yo destruiré esta casa y nadie será capaz de reconstruirla.

72. Alguien le dice: Diles a mis hermanos que repartan conmigo las posesiones de mi padre. El le dice: Oh hombre, ¿quién me hizo repartidor? Se volvió a sus discípulos, les dice: No soy repartidor, ¿soy?

73. Jesús ha dicho: La cosecha en verdad es abundante, pero los obreros son pocos. Pues implorad al Amo que mande obreros a la cosecha.

74. El ha dicho: Amo, ¡hay muchos alrededor del embalse, pero ninguno dentro del embalse!

75. Jesús ha dicho: Hay muchos que están de pie a la puerta, pero los solitarios son los que entrarán en la alcoba nupcial.

76. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a un mercader poseedor de una fortuna, quien encontró una perla. Aquel mercader era listo, vendió la fortuna, compró para sí mismo la perla única. Vosotros mismos, buscad el tesoro de su rostro, que no perece, que perdura, el lugar donde ni la polilla se acerca para devorar ni el gusano destruye.

77. Jesús ha dicho: Soy la luz quien está sobre todos, Soy el todo. Todo salió de mí, y todo vuelve a mí. Partid la madera, allí estoy. Levantad la piedra y allí me encontraréis.

78. Jesús ha dicho: ¿Qué salisteis a ver en lo silvestre, una caña sacudida por el viento y a una persona vestida con ropa felpada? He aquí, vuestros gobernantes y vuestros dignatarios son los que se visten en ropa felpada, y ellos no podrán conocer la verdad.

79. Una mujer de la multitud le dice: ¡Bendita sea la matriz que te parió, y benditos los senos que te amamantaron!

El le dice: Benditos sean quienes han oído la significación del Padre y la han cumplido en verdad. Pues habrá días cuando diréis: ¡Bendita sea la matriz que no ha engendrado, y benditos los senos que no han amamantado!

80. Jesús ha dicho: Quien ha conocido el sistema, ha encontrado el cuerpo y quien ha encontrado el cuerpo, de él no es digno el sistema.

81. Jesús ha dicho: Quien se enriquece, que reine. Y quien tiene poder, que renuncie.

82. Jesús ha dicho: Quien está cerca de mí está cerca del fuego, y quien está lejos de mí está lejos del Reino.

83. Jesús ha dicho: Las imágenes se manifiestan a la humanidad y la luz que está dentro de ellas se esconde. El se revelará a sí mismo en la imagen de la luz del Padre, pues su imagen se esconde por su luz.

84. Jesús ha dicho: Cuando véis vuestro reflejo, os alegráis. Pues cuando percibáis vuestras imágenes que entran en la existencia frente a vosotros, las cuales ni mueren ni disfrazan ¿hasta qué punto dependerán de vosotros?

85. Jesús ha dicho: Adán entró en la existencia por un gran poder y por medio de una gran riqueza, pero sin embargo no se hizo digno de vosotros. Pues si hubiera sido digno, no habría saboreado la muerte.

86. Jesús ha dicho: Las zorras tienen sus guaridas y los pájaros tienen sus nidos, pero el hijo de la humanidad no tiene ningún lugar para poner su cabeza y descansar.

87. Jesús ha dicho: Maldito sea el cuerpo que depende de otro cuerpo, y maldita sea el alma que depende de estar juntos aquellos.

88. Jesús ha dicho: Los ángeles y los oráculos vendrán a vosotros y os regalarán lo vuestro. Y vosotros mismos, dadles lo que tenéis en vuestras manos y decid entre vosotros: ¿En qué día vendrán para recibir lo suyo?

89. Jesús ha dicho: ¿Por qué laváis el exterior del cáliz? ¿No notáis que quien crea el interior, también es quien crea el exterior?

90. Jesús ha dicho: Venid a mí, pues mi yugo es natural y mi dominio es manso y encontraréis reposo para vosotros mismos.

91. Le dicen: Dinos quien eres tú, para que podamos confiar en ti. El les dice: Escudriñáis la faz del Cielo y de la tierra mas no habéis conocido a quien está frente a vuestro rostro, y no sabéis preguntarle en este momento.

92. Jesús ha dicho: Buscad y encontraréis. Mas esas cosas que me preguntabais en aquellos días, no os las dije entonces. Ahora quiero comunicarlas, pero no preguntáis de ellas.

93. Jesús ha dicho: No deis lo sagrado a los perros, para que no lo echen en el montón de estiércol. No arrojéis las perlas a los cerdos, para que no lo hagan…

94. Jesús ha dicho: Quien busca encontrará, y a quien toca se le abrirá.

95. Jesús ha dicho: Si tenéis monedas de cobre, no las prestéis a interés, sino dadlas a ellos de quienes no recibiréis reembolso.

96. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una mujer que ha tomado un poco de levadura y la ha escondido en la masa, produjo panes grandes de ella. Quien tiene oídos, ¡que oiga!

97. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una mujer que llevaba una jarra llena de grano. Mientras estaba andando por un camino lejano, se rompió la asa de la jarra, derramó el grano detrás de ella en el camino. No lo sabía, no había notado ningún accidente. Cuando llegó a su casa, puso la jarra en el suelo, la descubrió vacía.

98. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una persona que deseaba asesinar a un hombre prominente. Desenvainó su espada en su casa, la clavó en la pared para averiguar si su mano prevalecería. Luego asesinó al hombre prominente.

99. Le dicen sus discípulos: Tus hermanos y tu madre están de pie afuera. El les dice: Quienes están aquí, que cumplen los deseos de mi Padre, estos son mis hermanos y mi Madre. Ellos son los que entrarán en el Reino de mi Padre.

100. Le muestran a Jesús una moneda de oro y le dicen: Los agentes de César nos exigen tributos. El les dice: Dad a César lo de César, dad a Dios lo de Dios, y dadme a mí lo mío.

101. Jesús ha dicho: Quien no odia a su padre y a su madre a mi manera, no podrá hacerse discípulo mío. Y quien no ama a su Padre y a su Madre a mi manera, no podrá hacerse discípulo mío. Pues mi madre me parió, mas mi Madre verdadera me dio la vida.

102. Jesús ha dicho: ¡Ay de los clérigos! pues se asemejan a un perro dormido en el pesebre de los bueyes. Ya que ni come ni deja que coman los bueyes.

103. Jesús ha dicho: Bendita sea la persona que sabe por cuál parte invaden los bandidos, porque se levantará y recogerá sus pertenencias y ceñirá sus lomos antes de que entren.

104. Le dicen: ¡Ven, oremos y ayunemos hoy!

Jesús ha dicho: ¿Pues cuál es la transgresión que he cometido yo, y en qué he sido vencido? Pero cuando salga el novio de la alcoba nupcial, ¡entonces que ayunen y oren!

105. Jesús ha dicho: Quien reconoce a padre y madre, será llamado hijo de ramera.

106. Jesús ha dicho: Cuando hagáis de los dos uno, os convertiréis en hijos de la humanidad y cuando digáis a la montaña, “¡Muévete!”, se moverá.

107. Jesús ha dicho: El Reino se asemeja a un pastor que tiene 100 ovejas. Se extravió una de ellas, que era la más grande. El dejó las 99, buscó a la una hasta que la encontró. Tras haberse cansado, dijo a esa oveja, “¡Te quiero más que a las 99!”

108. Jesús ha dicho: Quien bebe de mi boca, se hará semejante a mí. Yo mismo me convertiré en él, y los secretos se le revelarán.

109. Jesús ha dicho: El Reino se asemeja a una persona que tiene un tesoro escondido en su campo sin saberlo. Y después de morir, lo legó a su hijo. El hijo no lo sabía, aceptó aquel campo, lo vendió. Y vino quien lo compró, aró, descubrió el tesoro. Empezó a prestar dinero a interés a quienes quería.

110. Jesús ha dicho: Quien ha encontrado el sistema y se ha enriquecido, que renuncie al sistema.

111. Jesús ha dicho: El Cielo y la tierra se enrollarán en vuestra presencia. Y quien vive de adentro del viviente, no verá la muerte ni el miedo pues Jesús dice: Quien se encuentra a sí mismo, de él no es digno el sistema.

112. Jesús ha dicho: ¡Ay de la carne que depende del alma, ay del alma que depende de la carne!

113. Sus discípulos le dicen: ¿Cuándo vendrá el Reino? Jesús dice: No vendrá por expectativa. No dirán, “¡Mirad aquí!” o “¡Mirad allá!”. Sino que el Reino del Padre se extiende sobre la tierra y los humanos no lo ven.

114. Simón Pedro les dice: Que Mariam salga de entre nosotros, pues las hembras no son dignas de la vida.

Jesús dice: He aquí que le inspiraré a ella para que se convierta en varón, para que ella misma se haga una espíritu viviente semejante a vosotros varones. Pues cada hembra que se convierte en varón, entrará en el Reino de los Cielos.

El Evangelio de Tomás (Otra version)

El Evangelio de Tomás
Estas son las palabras secretas que pronunció Jesús el Viviente y que Dídimo Judas Tomás consignó por escrito.

1. Y dijo: “Quien encuentre el sentido de estas palabras no gustará la muerte”

2. Dijo Jesús: “El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo”.

3. Dijo Jesús: “Si aquellos que os guían os dijeren: Ved, el Reino está en el cielo, entonces las aves del cielo os tomarán la delantera. Y si os dicen: Está en la mar, entonces los peces os tomarán la delantera. Mas el Reino está dentro de vosotros y fuera de vosotros. Cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y caeréis en la cuenta de que sois hijos del Padre Viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, estáis sumidos en la pobreza y sois la pobreza misma” .

4. Dijo Jesús: “No vacilará un anciano a su edad en preguntar a un niño de siete días por el lugar de la vida, y vivirá; pues muchos primeros vendrán a ser últimos y terminarán siendo uno solo”.

5. Dijo Jesús: “Reconoce lo que tienes ante tu vista y se te manifestará lo que te está oculto, pues nada hay escondido que no llegue a ser manifiesto” .

6. Le preguntaron sus discípulos diciéndole: “¿Quieres que ayunemos? ¿Y de qué forma hemos de orar y dar limosna, y qué hemos de observar  respecto a la comida?” Jesús dijo: “No mintáis ni hagáis lo que aborrecéis, pues ante el cielo todo está patente, ya que nada hay oculto que no termine por quedar manifiesto y nada escondido que pueda mantenerse sin ser revelado.

7. Jesús dijo: “Dichoso el león que al ser ingerido por un hombre se hace hombre; abominable el hombre que se deja devorar por un león y éste se hace hombre”.

8. Y dijo: “El hombre se parece a un pescador inteligente que echó su red al mar y la sacó de él llena de peces pequeños. AI encontrar entre ellos un pez grande y bueno, aquel pescador inteligente arrojó todos los peces pequeños al mar y escogió sin vacilar el pez grande”.

9. Dijo Jesús: “He aquí que el sembrador salió, llenó su mano y desparramó. Algunos (granos de simiente) cayeron en el camino y vinieron los pájaros y se los llevaron. Otros cayeron sobre piedra y no arraigaron en la tierra ni hicieron germinar espigas hacia el cielo. Otros cayeron entre espinas éstas ahogaron la simiente- y el gusano se los comió. Otros cayeron en tierra buena y (ésta) dio una buena cosecha, produciendo 60 y 120 veces por medida”.

10. Dijo Jesús: “He arrojado fuego sobre el mundo y ved que lo mantengo hasta que arda”.

11. Dijo Jesús: “Pasará este cielo y pasará asimismo el que está encima de él. Y los muertos no viven ya, y los que están vivos no morirán. Cuando comíais lo que estaba muerto, lo hacíais revivir; ¿qué vais a hacer cuando estéis en la luz? El día en que erais una misma cosa, os hicisteis dos; después de haberos hecho dos, ¿qué vais a hacer?”.

12. Los discípulos dijeron a Jesús: “Sabemos que tú te irás de nuestro lado; ¿quién va a ser el mayor entre nosotros?” Díjoles Jesús: “Dondequiera que os hayáis reunido, dirigios a Santiago el Justo, por quien el cielo y la tierra fueron creados”.

13. Dijo Jesús a sus discípulos: “Haced una comparación y decidme a quién me parezco”. Di jóle Simón Pedro: “Te pareces a un ángel justo”. Díjole Mateo: “Te pareces a un filósofo, a un hombre sabio”. Díjole Tomás: “Maestro, mi boca es absolutamente incapaz de decir a quién te pareces”. Respondió Jesús: “Yo ya no soy tu maestro, puesto que has bebido y te has emborrachado del manantial que yo mismo he medido”. Luego le tomó consigo, se retiró y le dijo tres palabras. Cuando Tomás se volvió al lado de sus compañeros, le preguntaron éstos: “¿Qué es lo que te ha dicho Jesús?” Tomás respondió: “Si yo os revelara una sola palabra de las que me ha dicho, cogeríais piedras y las arrojaríais sobre mí: entonces saldría fuego de ellas y os abrasaría”.

14. Díjoles Jesús: “Si ayunáis, os engendraréis pecados; y si hacéis oración, se os condenará ; y si dais limosnas, haréis mal a vuestros espíritus – Cuando vayáis a un país cualquiera y caminéis por las regiones , si se os recibe [nacaóéx”o6ai], comed lo que os presenten (y) curad  a los enfermos entre ellos. Pues lo que entra en vuestra boca no os manchará, mas lo que sale de vuestra boca, eso sí que os manchará” .

15. Dijo Jesús: “Cuando veáis al que no nació de mujer, postraos sobre vuestro rostro y adoradle: El es vuestro padre”.

16. Dijo Jesús: “Quizá piensan los hombres que he venido o”a traer paz al mundo, y no saben que he venido a traer disensiones sobre la tierra: fuego, espada, guerra . Pues cinco habrá en casa: tres estarán contra dos y dos contra tres, el padre contra el hijo y el hijo contra el padre. Y todos ellos se encontrarán en soledad” .

17. Dijo Jesús: “Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y en ningún corazón humano ha penetrado” .

18. Dijeron los discípulos a Jesús: “Dinos cómo va a ser nuestro fin”. Respondió Jesús: “¿Es que habéis descubierto ya el principio para que preguntéis por el fin? Sabed que donde está el principio, allí estará también el fin. Dichoso [MdKáQios] aquel que se encuentra en el principio: él conocerá el fin y no gustará la muerte”.

19. Dijo Jesús: “Dichoso [paKáeíoí j aquel que ya existía antes de llegar a ser. Si os hacéis mis discípulos (y) escucháis mis palabras, estas piedras se pondrán a vuestro servicio. Cinco árboles tenéis en el paraíso  que ni en verano ni en invierno se mueven y cuyo follaje no cae: quien los conoce no gustará la muerte”.

20. Dijeron los discípulos a Jesús: “Dinos a qué se parece el reino de los cielos”. Díjoles: “Se parece a un grano de mostaza, que es (ciertamente) la más exigua de todas las semillas, pero cuando cae en tierra de labor hace brotar un tallo (y) se convierte en cobijo para los pájaros del cielo”.

21. Dijo Mariham a Jesús: “¿A qué se parecen tus discípulos ?” El respondió: “Se parecen a unos muchachos que se han acomodado en una parcela ajena. Cuando se presenten los dueños del terreno les dirán: Devolvednos nuestra finca. Ellos se sienten desnudos en su presencia al tener que dejarla y devolvérsela”. Por eso os digo: “Si el dueño de la casa se entera de que va a venir el ladrón, se pondrá a vigilar antes de que llegue y no permitirá que éste penetre en la casa de su propiedad y se lleve su ajuar. Así, pues, vosotros estad también alerta ante el mundo, ceñid vuestros lomos con fortaleza para que los ladrones encuentren cerrado el paso hasta vosotros; pues (si no) darán con la recompensa  que vosotros esperáis. ¡Ojalá surja de entre vosotros un hombre sabio  que-cuando la cosecha hubiere madurado-venga rápidamente con la hoz en la mano y la siegue! El que tenga oídos para oír, que oiga” .

22. Jesús vio unas criaturas que estaban siendo amamantadas y dijo a sus discípulos: “Estas criaturas a las que están dando el pecho se parecen a quienes entran en el Reino”. Ellos le dijeron: “¿Podremos nosotros-haciéndonos pequeños- entrar en el Reino?” Jesús les dijo: “Cuando seáis capaces de hacer de dos cosas una, y de configurar lo interior con lo exterior, y lo exterior con lo interior, y lo de arriba con lo de abajo, y de reducir a la unidad lo masculino y lo femenino, de manera que el macho deje de ser macho y la hembra hembra; cuando hagáis ojos de un solo ojo y una mano en lugar de una mano y un pie en lugar de un pie y una imagen  en lugar de una imagen, entonces podréis entrar [en el Reino]”.

23. Dijo Jesús: “Yo os escogeré uno entre mil y dos entre diez mil; y resultará que ellos quedarán como uno solo”.

24. Dijeron sus discípulos: “Instruyenos acerca del lugar  donde moras, pues sentimos la necesidad de indagarlo”. Díjoles: “El que tenga oídos, que escuche: en el interior de un hombre de luz hay siempre luz y él ilumina todo el universo; sin su luz reinan las tinieblas”.

25. Dijo Jesús: “Ama a tu hermano como a tu alma; cuídalo omo la pupila de tu ojo”.

26. Dijo Jesús: “La paja en el ojo de tu hermano, sí que la ves; pero la viga en el tuyo propio, no la ves. Cuando hayas sacado la viga de tu ojo, entonces verás de quitar la paja del ojo de tu hermano”.

27. (Dijo Jesús): “Si no os abstenéis del mundo, no encontraréis el Reino; si no hacéis del sábado sábado , no veréis al Padre”.

28. Dijo Jesús: “Yo estuve en medio del mundo y ,-” me manifesté a ellos en carne. Los hallé a todos ebrios (y) no encontré entre ellos uno siquiera con sed. Y mi alma [ipuxh] sintió dolor por los hijos de los hombres, porque son ciegos en su corazón y no se percatan de que han venido vacíos al mundo y vacíos intentan otra vez salir de él. Ahora bien: por el momento están ebrios, pero cuando hayan expulsado su vino, entonces se arrepentirán”.

29. Dijo Jesús: “El que la carne haya llegado a ser gracias al espíritu es un prodigio; pero el que el espíritu (haya llegado a ser) gracias al cuerpo, es prodigio [de prodigios]. Y yo me maravillo cómo esta gran riqueza ha venido a alojarse en esta pobreza”.

30. Dijo Jesús: “Dondequiera que hubiese tres dioses, dioses son; dondequiera que haya dos o uno, con él estoy yo”.

31. Dijo Jesús: “Ningún profeta es aceptado en su aldea; ningún médico cura [OeoarreúeivJ a aquellos que le conocen”.

32. Dijo Jesús: “Una ciudad que está construida (y) fortificada sobre una alta montaña no puede caer ni pasar inadvertida”.

33. Dijo Jesús: “Lo que escuchas con uno y otro oído, pregónalo desde la cima de vuestros tejados; pues nadie enciende una lámpara y la coloca bajo el celemín o en otro lugar escondido, sino que la pone sobre el candelera para que todos los que entran y salen vean su resplandor”.

34. Dijo Jesús: “Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen
en el hoyo”.

35. Dijo Jesús: “No es posible que uno entre en la casa del fuerte y se apodere de ella (o de él) de no ser que logre atarle las manos a éste: entonces sí que saqueará su casa”.

36. Dijo Jesús: “No estéis preocupados desde la mañana hasta la noche y desde la noche hasta la mañana (pensando) qué vais a poneros”.

37. Sus discípulos dijeron: “¿Cuándo te nos vas a manifestar y cuándo te vamos a ver?” Dijo Jesús: “Cuando perdáis (el sentido de) la vergüenza y-cogiendo vuestros vestidos-los pongáis bajo los talones como niños pequeños y los pisoteéis, entonces [veréis] al Hijo del Viviente .y no tendréis
miedo”.

38. Dijo Jesús: “Muchas veces deseasteis [énieupeív] escuchar estas palabras que os estoy diciendo sin tener a vuestra disposición alguien a quien oírselas. Días llegarán en que me buscaréis (y) no me encontraréis”.

39. Dijo Jesús: “Los fariseos [OQTÍOV], que encontró una perla ]. Ese comerciante era sabio: vendió sus mercancías y
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compró aquella perla única. Buscad vosotros también el tesoro imperecedero allí donde no entran ni polillas para devorar (lo) ni gusano para destruir (lo)” (46|3_22).
77. Dijo Jesús: “Yo soy la luz que está sobre todos ellos. Yo soy el universo: el universo ha surgido de mí y ha llegado hasta mí. Partid un leño y allí estoy yo; levantad una piedra y allí me encontraréis” (4622.28).
78. Dijo Jesús: “¿A qué salisteis al campo? ¿Fuisteis a ver una caña sacudida por el viento? ¿Fuisteis a ver a un hombre vestido de ropas finas? [Mirad a vuestros] reyes y a vuestros magnates [M€Yiorávo?]: ellos son los que llevan [ropas] finas, pero no podrán reconocer la verdad” (4628-473).
79. Le dijo una mujer de entre la turba: “Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”. El [le] respondió: “Bienaventurados aquellos que han escuchado la palabra [Aóyo^] del Padre (y) la han guardado de verdad, pues días vendrán en que diréis: Dichoso el vientre que no concibió y los pechos que no amamantaron” (473.,2).
80. Dijo Jesús: “El que haya reconocido al mundo [“óaiaos], ha encontrado el cuerpo [aupa]. Pero de quien haya encontrado el cuerpo, de éste no es digno el mundo” (4712.15).
81. Dijo Jesús: “Quien haya llegado a ser rico, que se haga rey; y quien detente el poder [6úva(jis], que renuncie [ácveíoSai]” (4715.17).
82. Dijo Jesús: “Quien esté cerca de mí, está cerca del fuego; quien esté lejos de mí, está lejos del Reino” (4717.19).
83. Dijo Jesús: “Las imágenes [elKtíw] se manifiestan al hombre, y la luz que hay en ellas permanece latente en la imagen de la luz del Padre. El se manifestará, quedando eclipsada su imagen por su luz” (4719.24).
84. Dijo Jesús: “Cuando contempláis lo que se os parece, os alegráis; pero cuando veáis vuestras propias imágenes [ekúv] hechas antes que vosotros-imperecederas y a la vez invisibles-, ¿cuánto podréis aguantar?” (4724.29).
85. Dijo Jesús: “El que Adán llegara a existir se debió a una
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Apócrifos gnósticos de JVag Hammadi
Evangelio de Tomás
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gran fuerza [óúvapi?] y a una gran riqueza; (sin embargo), no llegó a ser digno de vosotros, pues en el supuesto de que hubiera conseguido ser digno [a?ioc,], [no hubiera gustado] la muerte” (47W.34).
86. Dijo Jesús: “[Las zorras tienen su guarida] y los pájaros [su] nido, pero el Hijo del hombre no tiene lugar donde reclinar su cabeza (y) descansar” (4734-484).
87. Dijo Jesús: “Miserable [TaAafnujoov] es el cuerpo [aupa] que depende de un cuerpo, y miserable es el alma [vuxñ] que depende de entrambos” (484.7).
88. Dijo Jesús: “Los ángeles [ávyeAos] y los profetas
[nccxpi’iTns] vendrán a vuestro encuentro y os darán lo que os
^corresponde; vosotros dadles asimismo lo que está en vuestra
mano, dádselo (y) decios: ¿Cuándo vendrán ellos a recoger lo
que les pertenece?” (487.|2).
89. Dijo Jesús: “¿Por qué laváis lo exterior del vaso [TTOTÍJ-Cíov]? ¿Es que no comprendéis [voeív] que aquel que hizo el interior no es otro que quien hizo el exterior?” (4813.16).
90. Dijo Jesús: “Venid a mí, pues mi yugo es adecuado [xenoróí] y mi dominio suave, y encontraréis reposo [ávánauai?] para vosotros mismos” (48,6.2o).
91. Ellos le dijeron: “Dinos quién eres tú, para que creamos [rrioreúeiv] en tí”. El les dijo: “Vosotros observáis [rreigáCeiv] el aspecto del cielo y de la tierra, y no habéis sido capaces de reconocer a aquel que está ante vosotros ni de intuir el momento [KOIQÓÍ] presente” (482o.25).
92. Dijo Jesús: “Buscad y encontraréis: mas aquello por lo que me preguntabais antaño-sin que yo entonces os diera respuesta alguna-quisiera manifestároslo ahora, y vosotros no me hacéis preguntas en este sentido” (4825.30) o
93. [Dijo Jesús]: “No echéis las cosas santas a los perros, no sea que vengan a parar en el muladar [KOTTCÍCI]; no arrojéis las perlas [MaovaQfr(ní)] a los puercos, para que ellos no las [….]” (4830.32) o
94. [Dijo] Jesús: “El que busca encontrará, [y al que llama] se le abrirá” (4833.34).
95. [Dijo Jesús]: “Si tenéis algún dinero, no lo prestéis con interés, sino dádselo a aquel que no va a devolvéroslo” (4835-492).
96. [Dijo] Jesús: “El reino del Padre se parece a [una] mujer que tomó un poco de levadura, la [introdujo] en la masa (y) la convirtió en grandes hogazas de pan. Quien tenga oídos, que oiga” (492^).
97. Dijo Jesús: “El reino del [Padre] se parece a una mujer que transporta(ba) un recipiente lleno de harina. Mientras iba [por un] largo camino, se rompió el asa (y) la harina se fue desparramando a sus espaldas por el camino. Ella no se dio cuenta (ni) se percató del accidente. Al llegar a casa puso el recipiente en el suelo (y) lo encontró vacío” (497_15).
98. Dijo Jesús: “El reino del Padre se parece a un hombre que tiene la intención de matar a un gigante [peyícn-ávoc,]: desenvainó (primero) la espada en su casa (y) la hundió en la pared para comprobar la fuerza de su mano. Entonces dio muerte al gigante” (4915.2o).
99. Los discípulos [MaOnr^í] le dijeron: “Tus hermanos y tu madre están afuera”. El les dijo: “Los aquí (presentes) que hacen la voluntad de mi Padre, éstos son mis hermanos y mi madre; ellos son los que entrarán en el reino de mi Padre” (4921_26).
100. Le mostraron a Jesús una moneda de oro, diciéndole: “Los agentes de César [KaíaaoJ nos piden los impuestos”. El les dijo: “Dad a César lo que es de César, dad a Dios lo que es de Dios y dadme a mí lo que me pertenece” (4927_31).
101. (Dijo Jesús): “El que no aborreció a su padre y a su madre como yo, no podrá ser [discípulo] mío; y quien [no] amó [a su padre] y a su madre como yo, no podrá ser [discípulo] mío; pues mi madre, la que […], pero [mi madre] de verdad me ha dado la vida” (4932-50,).
102. Dijo Jesús: “¡Ay de ellos, los fariseos [

Las Odas de San Salomón

 
  Esta es una modesta versión al español que he realizado tomando como base la traducción inglesa de J. Rendel Harris; que es citada en numerosas ocasiones en http://www.metalog.org.

Considérese el presente documento como una humilde colaboración a la maravillosa obra de difusión a todo el mundo de los evangelios de Tomás, Felipe y Valentín realizada en el sitio antes mencionado .

Oda 1

1 El Amo* está sobre mi cabeza como una corona, y nunca estaré sin Él.
2 Ha trenzado para mí una corona de Verdad, y sus ramas dan brotes en mí.
3 Pues no es como una corona muerta que no puede germinar,porque Tú vives en mi cabeza y has florecido sobre ella,
4 Y Tus frutos están maduros y son perfectos, están llenos de Tu salvación.

Oda 2

Ningún verso de esta Oda ha sido encontrado.

Oda 3

Las primeras palabras de esta Oda han desaparecido.

1…Me puse la Vestidura.
2 Y sus miembros están con Él. y sobre ellos estoy de pie, y Él me ama:
3 Porque no hubiera conocido el Amor del Amo si Él no me amase,
4 ¿ Pues quién es capaz de distinguir su Amor excepto uno que es amado por Él?
5 Yo Amo al Amado, y mi alma le Ama:
6 Y donde está Su descanso ahí estoy Yo también,
7 Y nunca seré un extraño frente al Altísimo Amo pues en su gran misericordia no hay reparos.
8 He sido unido a Él, y el Amante ha encontrado al Amado,
9 Y porque Amo al que es el Hijo llegaré a ser un hijo,
10 Y porque me uní al Inmortal llegaré a ser inmortal,
11 Y aquel que se deleita en el Viviente obtendrá la Vida.
12 He aquí la** Espíritu del Amo, que no miente, y quién enseña a los hijos de los hombres a conocer Sus caminos.
13 Sé sabio, entendedor y permanece despierto y vigilante. Aleluya.

Oda 4

1 Ningún hombre, Oh mi Dios, puede cambiar tu Santuario,
2 Ni tampoco le es posible cambiarlo de lugar, porque no tiene poder sobre él: (el hombre)
3 Porque Tu Santuario lo creaste antes de que hicieras los otros lugares:
4 Y Aquello que es Mayor no puede ser alterado por esos que nacieron después.
5 Tú has entregado tu corazón, Oh Amo, a Tus creyentes: nunca fallarás ni negarás tus frutos,
6 Pues una hora de Tu Fe equivale a días y años.
7 ¿ Quién hay revestido de tu Gracia que pueda ser herido?
8 Porque tu sello es reconocido: y Tus criaturas lo reconocen, Tus huestes celestiales lo poseen, y los arcángeles elegidos están marcados con él.
9 Nos has dado tu comunión, y no es que necesites de nosotros sino que nosotros necesitamos de ti.
10 Destila tu rocío suavemente sobre nosotros, abre Tus abundantes fuentes de las que manan leche y miel:
11 Pues no hay arrepentimiento contigo, nunca te arrepentirías de darnos nada de lo que nos has prometido,
12 Porque el fin se ha Revelado delante de ti, todo lo que das, lo das generosamente,
13 Así que no quitas nada ni lo tomas de vuelta,
14 Porque todas las cosas fueron reveladas ante ti como Dios y ordenadas desde el principio delante de Ti, y Tú, Oh Dios, hiciste todas las cosas.
Aleluya.

Oda 5

1 Daré gracias a Ti, oh Amo, porque te amo,
2 Oh, Altísimo, Tú nunca me desampararas, pues eres mi esperanza:
3 Libremente he recibido de ti la Gracia, y por eso Viviré,
4 Mis perseguidores vendrán y no podrán encontrarme:
5 Una nube de oscuridad caerá sobre sus ojos; y una espesa penumbra los oscurecerá,
6 No tendrán luz para verme, y no podrán atraparme.
7 Sus consejeros estarán a oscuras, y cuánto ellos han malignamente ideado contra mí se volverá contra ellos,
8 Porque ellos han hecho un consejo pero no tuvieron éxito,
9 Pues mi esperanza esta en el Amo y no tendré miedo, y porque el Amo es mi Salvación, no temeré:
10 Él es una guirnalda (de luz) sobre mi cabeza y no seré conmovido; incluso si todo se sacude a mi alrededor yo estaré firme;
11 Y aunque todas las cosas visibles perezcan, yo no moriré, porque el Amo esta conmigo y yo estoy con Él. Aleluya.

Oda 6

1 Así como las manos se mueven sobre el arpa y hacen resonar las cuerdas,
2 Así hace hablar mi cuerpo la Espíritu del Amo, y yo hablo gracias a su Amor,
3 Que hace desaparecer todo lo es extraño y amargo.
4 Así era desde el Principio y será hasta el fin: nada puede ser Su adversario ni levantarse contra Él.
5 El Amo ha multiplicado el Conocimiento de Si mismo, y se afana en que estas cosas sean conocidas, las cuales por su Gracia nos han sido concedidas.
6 Porque Él nos ha dado la alabanza de Su Nombre nuestras Espíritus alaban su Santa Espíritu.
7 Aquello que fue un arroyo ha llegado a ser un río grande y ancho,
8 Que Inundó y disolvió todo a su paso y trajo Aguas al Templo,
9 Y las barreras de los hijos de los hombres no fueron capaces de detenerlas, ni los artificios de aquellos cuya ocupación es contener las Aguas. (de sabiduría)
10 Y (las aguas) se han extendido sobre toda la faz de la tierra, y lo han llenado todo, y a todos los sedientos se les ha dado de beber,
11 Toda sed fue aliviada y extinguida: Desde lo más alto se nos brindó la copa.
12 Benditos son aquellos a quienes se les dió de esa Agua (viva)
13 Calmaron sus labios secos, los desfallecidos fueron levantados,
14 Las almas que estaban a punto de morir fueron salvadas de la muerte:
15 Las ramas caídas fueron enderezadas y levantadas:
16 Fortalecieron su debilidad y la luz llegó a sus ojos:
17 Todos se conocieron en el Amo, y vivieron por las Aguas de la Vida para siempre. Aleluya.

Oda 7

1 Como el ímpetu de la ira se dirige al mal; igualmente el impulso de la alegría lleva hacia lo amable, y atrae sus dulces frutos sin medida.
2 Mi alegría es el Amo y mi impulso es hacia Él, y la ruta es bella,
3 Porque tengo quien me auxilia, el Amo.
4 Él me ha dejado conocerlo por completo, sin reparos, sencillamente, y con bondad se ha despojado de Grandeza.
5 Él se ha vuelto como yo a fin de que yo pudiera recibirlo:
6 Y fue considerado como uno semejante a mí para que así yo pudiera vestirme de Él.
7 Y por eso no temblé cuando lo ví, porque Él fue bondadoso conmigo.
8 Se volvió según mi naturaleza para que yo pudiera aprender de Él, Y tomó una forma semejante a la mía con tal de que no me alejara de Él.
9 El Padre de todo Conocimiento es también la Palabra de Conocimiento,
10 Quien creó toda Sabiduría es más sabio que sus obras.
11 Él me creó cuando todavía yo no sabía qué haría cuando entrara en el ser,
12 Por eso se apiadó de mí, y en su inmensa gracia me concedió pedirle y beneficiarme de su sacrificio,
13 Porque Él permanece incorruptible por todas las generaciones.
14 Él se ha entregado a sí mismo para ser visto por aquellos que son suyos, para que ellos puedan reconocer a Aquel que los Creó, y no imaginaran que venían de ellos mismos.
15 Para alcanzar su Conocimiento Él nos ha señalado un camino, y lo ha extendido y ensanchado para traer a todos Perfección,
16 Y ha puesto en el señales de Su Luz, y yo he caminado en este camino desde el principio y lo haré hasta el fin.
17 Por Él fue forjado, y Él descansaba en el Hijo, y para Su Salvación proveerá de todo,
18 Y el Altísimo será reconocido a través de Sus Santos, para anunciar a los que le hacen canciones la venida del Amo:
19 Para que ellos vayan delante a reunirse con Él, y puedan cantarle con alegría y con el arpa de muchos tonos:
20 Los profetas vendrán antes de Él y serán vistos primero,
21 Ellos alabarán al Amo por Su Amor: porque Él está cerca y es posible de contemplar,
22 Y el odio será arrancado de la tierra, y será ahogado junto con la envidia,
23 Pues la ignorancia ha sido destruida, gracias al Conocimiento del Amo que ha llegado.
24 Aquellos quienes hacen melodías cantarán la Gracia del Amo Altísimo,
25 Y traerán sus voces, y sus corazones serán como el día, y bella como la excelsa belleza del Amo será su cantar,
26 Y nadie ni nada que respire carecerá de conocerle y nadie será privado de voz,
27 Porque Él ha dado una boca a su Creación, para que sus voces se dirijan a Él y lo alaben.
28 Confiesen vosotros Su Poder, y declaren Su Gracia.(que Él les ha otorgado) Aleluya.

Oda 8

1 Abran, abran vuestros corazones a la exaltación del Amo!
2 Y dejen que su Amor se multiplique (y se extienda ) desde el corazón y alcance los labios,
3 Para que den a luz (se manifiesten) vuestros frutos al Amo, frutos vivientes y Santos, para que así puedan hablar con Él despiertos en medio de Su luz.
4 Elévense y párense derechos, Ustedes que alguna vez estuvieron abatidos:
5 Proclamen, ustedes que estaban en silencio, pues ahora vuestras bocas han sido abiertas.
6 Ustedes, que fueron despreciados serán de aquí en adelante alzados, porque vuestra Justicia ha sido exaltada,
7 Ya que la mano derecha del Amo está con ustedes: y Él los auxilia.
8 Pues la paz estaba lista (preparada) para ustedes desde antes que vuestra guerra comenzara.
9 Escuchen la Palabra de la Verdad, y reciban en su ser el conocimiento del Altísimo.
10 Vuestra carne nunca antes ha percibido lo yo les estoy diciendo: ni sus corazones han conocido lo que les estoy mostrando.
11 Mantengan mi secreto, Ustedes quienes son guardados por él,
12 Mantengan mi Fe, Ustedes quienes son protegidos por ella,
13 Entiendan mi conocimiento, Ustedes que me conocen en verdad,
14 Ámenme intensamente, aquellos que me aman,
15 Porque no esconderé mi rostro a aquellos que son míos,
16 Porque los conozco y aún desde antes que entraran en el ser tuve conocimiento de ellos, y en sus rostros puse mi Sello:
17 Yo modelé sus miembros, y mis propios pechos preparé para ellos, para que pudieran beber mi Santa leche y así vivir.
18 En ellos me complazco y nunca me avergonzaré de ellos,
19 Son obra de mis manos y del poder de mis pensamientos:
20 ¿ Quién podrá levantarse contra el fruto de mis manos o quién hay que no se someta ellos?
21 Yo concebí y formé en ellos mente y corazón, y son míos, y por mi propia mano derecha fueron elegidos:
22 Y mi Justicia va delante de ellos y los guía. Nunca serán despojados de (el conocimiento de) mi Nombre, porque reposa siempre en ellos.
23 Pidan, y abundará el Amor del Amo y permanecerán en Él,
24 Y serán los amados elegidos del Amado, los que son guardados en el Viviente:
25 Y serán Salvados por el que estaba salvado,
26 Y serán incorruptibles en todas las generaciones por el nombre de vuestro Padre. Aleluya.

Oda 9

1 Abran vuestros oídos y les hablaré. Denme sus almas que yo también les daré la mía,
2 La Palabra del Amo y sus deleites, los Santos pensamientos que Él ha pensado respecto a Su Mesías.
3 Por cuanto la voluntad del Amo es vuestra Salvación, y Sus pensamientos vida eterna, y vuestro fin la inmortalidad.
4 Enriquézcanse en Dios el Padre, reciban los pensamientos del Altísimo.
5 Sean fuertes y los redimirá su Gracia.
6 Porque Yo les anuncio la Paz, a ustedes sus Santos;
7 Y ninguno de los que me oyen puede caer en guerra, y los que han conocido al Amo no pueden perecer, y aquellos que le reciben no pueden ser avergonzados.
8 Una corona imperecedera es por siempre la Verdad. Benditos son aquellos que la han puesto en sus cabezas:
9 Es una gema invaluable; y han habido grandes guerras por obtenerla.
10 Y la Justicia la ha tomado y la ofrece a vosotros,
11 Vistan la corona de la verdadera Alianza del Amo,
12 Y todos los que la han conquistado estarán inscritos en Su libro,
13 Pues su libro es la victoria que les pertenece. Y ella (la Victoria) los verá en su presencia porque desea que sean salvados. Aleluya.

Oda 10

1 El Amo ha dirigido mi boca con Su Palabra, y ha abierto mi corazón con Su Luz, y ha hecho morar en mí Su Vida inmortal;
2 Y me concedió que yo pudiera pronunciar el fruto de la Paz,
3 Para convertir las almas de aquellos que están anhelantes de venir a Él y para guiar a los cautivos a un buen cautiverio de Libertad;
4 Yo fui fortalecido y hecho poderoso y tomé al mundo en mis manos;
5 Porque fue hecho para mí y para alabanza del Altísimo, de Dios mi Padre.
6,Y los Gentiles fueron reunidos, aquellos que habían sido dispersados en el destierro,
7 Y no fui contaminado por ellos porque los amaba, y ellos me reconocieron en las alturas: y la señal de la luz fue puesta en sus corazones,
8 Y ellos entraron en mi vida y fueron salvados y serán mi pueblo para siempre. Aleluya.

* Siguiendo el ejemplo de Paterson Brown en http://www.metalog.org/ he traducido la palabra “Lord” como “Amo” pues siento que refleja más claramente el sentido de Supremacía y pertenencia que la palabra ” Señor ” que se utiliza normalmente. (volver)

** Paterson Brown explica claramente en http://www.metalog.org/esp_fem.html el porqué es preferible referirse al Espíritu Santo como “La” Espíritu Santa . (volver)

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Oda 11

1 Mi corazón fue rasgado y su flor apareció, y la Gracia brotó de el, y dio a luz fruto agradable al Amo,
2 Porque el Altísimo circuncidó mi corazón con su Santa Espíritu y halló mi cariño hacia Él; y entonces me llenó con Su Amor.
3 Y la abertura que hizo en mi se convirtió en mi Salvación, y pude fluir en Su senda plácidamente por el camino de la Verdad:
4 Desde el principio y hasta el fin yo adquirí Su conocimiento.
5 Fui asentado sobre la roca de la Verdad, donde Él me ha situado,
6 Y las Aguas que hablan tocaron mis labios abundantemente desde la fuente del Amo,
7 Y bebí y me embriagué con el agua viviente que no muere,
8 Y mi embriaguez no fue una embriaguez sin Conocimiento, pero sí me hizo olvidar la fatuidad y me volví al Altísimo mi Dios.
9 Y fui enriquecido generosamente, y dejé de lado la falsedad que se expande sobre la tierra, me despojé de ella y la lancé lejos de mí,
10 Y el Amo me renovó con Su Vestidura, y me poseyó con su Luz, y desde arriba me concedió el reposo incorruptible.
11 Y llegué a ser como la tierra que florece y se regocija en sus frutos,
12 Y el Amo era como el Sol resplandeciendo sobre la faz de la tierra,
13 Él alumbró mis ojos y mi faz recibió el rocío y la placentera fragancia del Amo,
14 Y me llevó a Su Paraíso, donde esta la abundancia de los placeres del Amo,
15 Y entonces adoré al Amo al ver Su Gloria, y dije: Benditos, oh Amo, son aquellos que están plantados en tu tierra y tienen un lugar en Tu Paraíso,
16 Y que pueden tomar los frutos de Tus árboles. Ellos han pasado de las tinieblas a la Luz.
17 ¡Mira! Todos Tus siervos son justos, hacen el bien y se alejaron desde la maldad hasta Tu Bondad, Y han eliminado la amargura que había en sus raíces cuando fueron sembrados en tu tierra;
18 Y todo se hizo semejante a una reliquia de Ti mismo, monumento eterno de tus fieles trabajos.
19 Hay abundante espacio en tu Paraíso, y ningún lugar es improductivo allí dentro,
20 Sino que todo está lleno de frutos, gloria a ti, Oh Dios, y a la delicia del Paraíso eterno. Aleluya.

Oda 12

1 Él me ha llenado mi boca con palabras de Verdad para que yo pueda comunicarlas:
2 Como caudal de aguas fluye la Verdad de mi boca, y mis labios declaran Su fruto.
3 Él ha hecho que su Conocimiento abunde en mi, porque la boca del Amo es la Palabra verdadera y la puerta que conduce a Su Luz.
4 El Altísimo ha estipulado Sus palabras, las cuáles expresan Su propia Belleza; repiten sus alabanzas y son informadoras de Sus consejos; heraldos de sus pensamientos y correctoras de Sus siervos.
5 Porque lo sutil de la Palabra es inexpresable, y como lo que expresa es su rapidez y fuerza.
6 Su rumbo no conoce limites. Nunca falla, pues es siempre certera, no se ve donde desciende ni hacia donde se dirige.
7 Así es su labor y su propósito: es la luz y el amanecer de los pensamientos.
8 Por ella los mundos hablan uno al otro; y en la Palabra estuvieron aquellos que fueron silenciados;
9 De ella vienen el Amor y la Armonía que comunica a los suyos; a los que han sido traspasados por la Palabra;
10 Y así ellos pudieron conocer a quién los creo, porque estuvieron en comunión y la boca del Altísimo les habló, y Su explicación corría por Su cuenta:
11 Porque la morada de la Palabra es el hombre: y su Verdad es Amor.
12 Benditos son los que por medio de ella han entendido todo, y han percibido al Amo en Su Verdad. Aleluya.

Oda 13

1 He aquí! El Amo es nuestro espejo: abre tus ojos y velos en Él: y aprende la manera de tu rostro:
2 Y proclama en adelante alabanzas a Su Espíritu: y limpia la inmundicia (falsedad) de tu rostro: ama su Santidad, y vístete con ella:
3 Y permanecerás sin mancha todo el tiempo delante de Él. Aleluya.

Oda 14

1 Como los ojos de un hijo están en su padre, así están mis ojos, oh Amo, todo el tiempo puestos en Ti.
2 En Ti está mi consuelo y mi deleite.
3 No me quites Tu misericordia, oh Amo, ni me retires Tu bondad.
4 Extiéndeme todo el tiempo Tu diestra: y sé mi guía hasta el fin, según Tu complacencia.
5 Déjame ser de tu agrado ante Ti, por Tu gloria y por Tu Nombre,
6 Presérvame del mal, y permite que Tu humildad, oh Amo, more en mi, con los frutos de Tu Amor.
7 Enséñame los Salmos de Tu Verdad, para que pueda dar a luz frutos en Ti:
8 Abre para mí el arpa de tu Santa Espíritu, para que con todas sus notas pueda alabarte, oh Amo,
9 Conforme a la abundancia de dulces favores que me darás, concédenos pronto nuestras súplicas, Porque Tú eres capaz de velar por todas nuestras necesidades. Aleluya.

Oda 15

1 Como el sol es la alegría de quienes esperan el alba, así me alegra el Amo;
2 Porque Él es mi Sol y Sus rayos me han exaltado, y Su luz ha disipado toda oscuridad (falsedad)de mi rostro.
3 En Él he adquirido ojos y he visto Su Santo día:
4 Y he obtenido oídos y escuchado Su Verdad.
5 Los conceptos de Su Conocimiento han sido míos, y he sido complacido por Él.
6 Dejé el camino errado y tomé el camino hacia Él para recibir Su Salvación sin reparos.
7 Salvación que con generosidad me ha otorgado, y conforme a Su excelsa Belleza me ha formado.
8 Me vestí de incorrupción por medio de Su Nombre, me despojé de corrupción por Su Gracia.
9 La muerte ha sido destruida delante de mi rostro, y “Seol” fue removido de mi vocabulario,
10 Se ha puesto de pie la inmortalidad en la tierra del Amo,
11 Se ha dado a conocer a Sus fieles elegidos, y ha sido otorgada sin restricciones a todos aquellos que creen en Él. Aleluya.
Oda 16
1 Como el trabajo del labrador es la reja del arado: y el trabajo del timonel es guiar la embarcación,
2 Así los Salmos del Amo son mi trabajo, mi arte y alabanzas:
3 Porque Su Amor nutre mi corazón, y hasta mis labios Sus frutos se derraman.
4 Porque mi amado es el Amo, a Él le cantaré:
5 Porque Su Alabanza me hizo fuerte y tengo Fe en Él.
6 Abriré mi boca y Su Espíritu aclamará en mi la gloria del Amo y Su belleza;
el trabajo de Sus manos y la acción de Sus dedos:
7 La abundancia de su misericordia y el poder de Su Palabra.
8 Porque la Palabra del Amo escudriña en todas las cosas, tanto en las invisibles como en las que revelan Sus Pensamientos,
9 Para que los ojos vean Sus trabajos y los oídos escuchen sus pensamientos.
10 Él extendió la tierra y asentó las aguas en el mar,
11 Él midió los cielos, fijó las estrellas y estableció la creación,
12 Y Él descansó de Sus trabajos,
13 Y las cosas creadas siguieron sus cursos e hicieron su trabajo,
14 Sin saber como detenerse o desocuparse, Y Sus huestes celestiales están sujetas a Su Palabra.
15 El lugar secreto del tesoro de la luz es el sol, y el tesoro de la oscuridad es la noche:
16 Y Él hizo el sol para que el día brillara, pero la noche trae oscuridad sobre la faz de la tierra,
17 Y sus sucesiones cuentan la belleza de Dios,
18 Y no hay nada que exista sin el Amo, porque Él existía antes que cualquier otra cosa llegara a existir,
19 Y los mundos fueron hechos mediante su Palabra, y mediante los designios de Su corazón. Gloria y honor a Su nombre. Aleluya.

Oda 17

1 Fui coronado por mi Dios: mi corona es Viviente:
2 Y fui justificado en mi Amo, Él es mi incorruptible salvación.
3 Fui liberado de lo que es falso, y no fui condenado,
4 Las sofocantes ataduras fueron cortadas por Sus manos: y recibí la faz y la forma de una nueva persona. entré en ellas y fui salvado;
5 Los conceptos de la Verdad me guiaron, la seguí y caminé sin deambular.
6 Todos los que me vieron se sorprendieron, y fui considerado por ellos como un desconocido,
7 Pero quien me conoció y trajo es el Altísimo en toda Su Perfección. Él me glorificó con Su bondad, y alzó mis pensamientos a la altura de Su Verdad.
8 Y desde entonces me dio el sendero de Sus preceptos y abrí todas las puertas que estaban cerradas.
9 Rompí en pedazos los barrotes de hierro: mis propios grilletes se fundieron y disolvieron delante de mí, 10 Nada se me cerraba: porque yo era la puerta de todo,
11 Registré todas mis ataduras humanas para soltarlas; Porque no podía permitir ningún lazo humano o atadura:
12 E impartí mi sabiduría sin reparos: y mi oración nacía de mi Amor:
13 Y sembré mis frutos en los corazones y los transformé dentro de mi mismo: y ellos recibieron mi bendición y vivieron;
14 Y fueron congregados ante mí y fueron salvados; porque ellos eran míos como mis propios miembros y yo era su cabeza. Gloria a ti, nuestra cabeza, el Amo Mesías. Aleluya.

Oda 18

1 Mi corazón fue alzado en el Amor del Altísimo y fue engrandecido: Para que yo pudiera alabarlo por Su Nombre.
2 Mis miembros fueron fortalecidos para que no cayeran desde Su fuerza.
3 La enfermedad fue removida desde mi cuerpo, que pudo estar de pie y firme delante del Amo por Su Voluntad, Pues Su reino es Verdadero.
4 ¡Oh Amo! ¡Por el bien de aquellos que carecen de Ti no quites tu Palabra de mi boca!
5 ¡ Y por el bien de sus obras no reprimas en mí Tu perfección!
6 Que la Luz no sea conquistada por la oscuridad, ni que la Verdad sea ahuyentada por el engaño,
7 Tu me has destinado a ganar; nuestra salvación es Tu diestra, y vendrán a ti gentes de todos los lugares.
8 Y Tú resguardarás a cualquiera de las ataduras del mal.
9 Tú eres mi Dios. El engaño y la muerte no están en Tu boca:
10 Porque Tú eres Perfección, y no conoces la falsedad,
11 Ni ella te conoce a Ti.
12 Y no has conocido el error,
13 Ni él te ha conocido a Ti.
14 Y la ignorancia se parece a un hombre ciego; y a la espuma del mar,
15 Y muchos supusieron que el engaño era algo grande;
16 Y entraron en la semejanza de lo falso y se convirtieron en eso, excepto aquellos que Te han comprendido, Conocido y Te han meditado,
17 Esos son los que no han sido corrompidos en sus imágenes, y de tal modo estaban en la mente del Amo.
18 Ellos no hicieron caso a los que caminaban en la senda del error,
19 Sino que les hablaron la Verdad con la inspiración que el Altísimo inspiró dentro de ellos. Alabanza y gran gracia a Su Nombre. Aleluya.

Oda 19

1 Una copa de leche me fue brindada: y bebí en la dulzura de la delicia del Amo.
2 El Hijo es la copa y la leche provino del Padre,
3 Y la Santa Espíritu extrajo la leche: Porque Sus pechos estaban llenos y era necesario para Él que Su leche fuera liberada,
4 Y la Santa Espíritu destapó su seno y mezclo la leche de los dos pechos del Padre y brindó la preparación al mundo sin que el mundo lo supiera,
5 Y quienes la recibieron son los elegidos de Su diestra.
6 La Espíritu abrió la matriz de la Virgen y ella recibió concepción y dio a luz, y la Virgen llegó a ser una Madre con muchas misericordias,
7 Y entró en labor de parto y dio a luz un Hijo, sin incurrir en dolor,
8 Y porque Ella no estaba suficientemente preparada, y no buscó una partera (porque Él la trajo a dar a luz así) Ella por su propia voluntad dio a luz como los humanos,
9 Y lo parió abiertamente, y lo hizo con gran dignidad,
10 Y lo amó en sus pañales y lo cuidó tiernamente, y lo presentó con Majestuosidad. Aleluya.

Oda 20

1 Soy un sacerdote del Amo, para Él hago oficio sacerdotal, y a Él ofrezco el sacrificio de Su Pensamiento.
2 Porque Sus Pensamientos no son como los del mundo ni los de la carne, ni como los de aquellos que sirven carnalmente.
3 El sacrificio del Amo es Justicia, y pureza de labios y corazón.
4 Presenta tu interior intachable ante Él: y que tu corazón no cause violencia a otro corazón ni tu alma a otra alma.
5 Tú no adquieras a un extraño por el precio de unas monedas de plata ni busques despojar a tu vecino,
6 Ni prives a nadie del cubrimiento de su desnudez,
7 Sino que revístete con la gracia del Amo sin restricciones, entra en Su Paraíso y hazte una guirnalda con hojas de sus árboles;
8 Ponla en tu cabeza, alégrate y recuéstate en Su descanso, y la gloria irá delante de ti,
9 Y recibirás de Su bondad y de Su gracia, y florecerás en la verdad por la Alabanza de Su santidad. Gloria y honor a Su Nombre. Aleluya.

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Oda 21

1 Alcé mis brazos al Altísimo, hasta Su gracia, porque quitó de mí las ataduras: fue Él quién me auxilió y me levantó hasta Su gracia y Su Salvación,
2 Y me quité las tinieblas y me vestí con Su luz,
3 Y mi alma adquirió un cuerpo libre de pesares o aflicciones o dolores,
4 Y ayudarme cada vez mas era la intención del Amo, pues Su comunión es incorrupción,
5 Y yo fui exaltado en Su luz; y serví ante Él,
6 Y estuve cerca Suyo alabándolo y confesándolo,
11 Mi corazón se escapó y llegó a mi boca, y ascendió a mis labios, y el regocijo del Amo se multiplicó en mi rostro, igual que Su Alabanza. Aleluya.

Oda 22

1 Él, quien me bajó de lo alto, también me subió desde las regiones inferiores,
2 Y Él, quien junta las cosas que están en medio, es también quien me lanza abajo:
3 Él es quien dispersó a mis enemigos y adversarios desde la antigüedad:
4 Él es quien me dio potestad sobre las ataduras para que pudiera soltarlas,
5 Él derribó al dragón de siete cabezas usando mis manos: y me asentó sobre sus raíces para que pudiera destruir su simiente.
6 Tú estuviste ahí y me ayudaste, y en todos lados tu nombre era un baluarte para mí.
7 Tu diestra destruyó su malvado veneno, y Tu mano allanó el camino para esos que creen en Ti.
8 Tú los elegiste desde los sepulcros y los apartaste de la muerte,
9 Tú tomaste huesos muertos y los cubriste con cuerpos.
10 Ellos estaban inertes, y Tú les diste energía para vivir.
11 Tu camino y tu rostro estaban sin corrupción, pero Tú trajiste el mundo a corrupción (de muerte) para que todo pudiera ser disuelto y entonces renovado,
12 Para que la fundación de todo pudiera ser Tu roca: porque sobre ella construiste tu reino; y llegó a ser el lugar donde moran los Santos. Aleluya.

Oda 23

1 ¡Regocijo de los Santos! ¿ Quiénes lo disfrutarán sino Ellos?
2 ¡Gracia dada a los elegidos! ¿ Quiénes la recibirán excepto aquellos que han creído en ella desde el principio?
3 ¡El Amor de los elegidos! ¿ Quiénes se revestirán de el excepto aquellos que lo han disfrutado desde el principio?
4 Caminen ustedes en el Conocimiento del Altísimo sin resistirse a Su alborozo y a la perfección de su Sabiduría.
5 Su pensamiento vino como una carta, Su voluntad descendió de las alturas, y fue enviada como una flecha desde un arco,
6 Y muchas manos se precipitaron a la carta para apresarla, tomarla y leerla:
7 Pero escapó de sus dedos y ellos se aterraron de eso y del sello que estaba sobre ella.
8 Porque no les fue permitido a ellos soltar su sello: pues el poder que estaba sobre el sello era superior a ellos,
9 Pero otros la vieron y fueron detrás de ella porque podían saber donde descendería, y quién la leería y quién la escucharía.
10 Pero una rueda la recibió y se posó sobre ella.
11 Y se halló en ella una señal del Reino y de su Potestad:
12 Y todo el que trató de detener la rueda fue segado y desechado.
13 Y congregó a la muchedumbre de sus adversarios, y cruzó los ríos sacó de raíz muchos bosques e hizo un ancho sendero.
14 Las cabezas se inclinaron a los pies de hacia quien corría la rueda, y que tenía una señal sobre ella.
15 La carta era de mandato, y abarcaba a todas las regiones;
16 Y fue vista a la cabeza de quién fue revelado como el Hijo de Verdad del Altísimo Padre,
17 Y Él heredó y tomó posesión de todo. Y los pensamientos de muchos fueron reducidos a nada.
18 Y todos los traidores se apresuraron a huir. Y esos quienes enfurecidos la persiguieron fueron extinguidos.
19 La carta era un gran libro, escrito enteramente por el dedo de Dios:
20 Y el Nombre del Padre, el del Hijo y el de la Santa Espíritu estaba en el, para regir para siempre. Aleluya.

Oda 24

1 La paloma revoloteó sobre el Mesías, y cantó sobre Él y se oyó su voz:
2 Y los habitantes se asustaron y los viajeros se perturbaron:
3 Las aves bajaron sus alas y todas las cosas reptantes murieron en sus madrigueras: Y los abismos que habían estado ocultos fueron abiertos, y ellos clamaron al Amo simulando a una mujer pariendo:
4 pero no se les dio alimento porque no era para ellos.
5 Y fueron encerrados en los abismos con el sello del Amo. Y perecieron en los pensamientos de esos que han existido desde tiempos antiguos;
6 Porque eran corruptos desde el principio, y el fin de su corrupción era la vida,
7 Y los que eran imperfectos perecieron: porque no era posible darles una Palabra que pudieran retener:
8 Y el Amo destruyó las imágenes de todos los que no tenían la Verdad consigo.
9 Porque ellos, quienes fueron elevados en sus corazones pero estaban deficientes de Sabiduría fueron rechazados porque la Verdad no estaba en ellos.
10 Pero el Amo reveló Su Camino y derramó Su Gracia: y aquellos que la entendieron, conocen su Santidad. Aleluya.

Oda 25

1 Fui rescatado desde mis ataduras y hacia Ti, mi Dios, Yo corro:
2 porque Tú eres la mano derecha de mi Salvación y quién me auxilia.
3 Tú has sujetado a aquellos que se levantan contra mí,
4 Y ya no los veré más: porque Tu rostro estaba conmigo, y me salvó Tu gracia.
5 Aunque fui despreciado y rechazado a los ojos de muchos: porque estaba ante sus ojos como caudillo,
6 Pero la fuerza y el auxilio vinieron a mí desde Ti mismo.
7 Tú pusiste una lámpara en mi mano derecha y en mi izquierda: en mí no habrá ningún lugar que no brille:
8 Y fui vestido con el cubrimiento de tu Espíritu, y me quitaste mi vestidura de piel,
9 Porque tu mano derecha me levantó y quitó la enfermedad de mí,
10 Y me volví poderoso en la Verdad, y santo por Tu justicia; y todos mis adversarios tuvieron miedo;
11 Y me volví admirable por el nombre del Amo, y fui justificado por Su bondad, y Su descanso es para siempre. Aleluya.

Oda 26

1 Derramaré alabanzas al Amo, porque le pertenezco:
2 Y deseo pronunciar santas canciones porque mi corazón está con Él.
3 Porque su arpa está en mis manos, y las Odas de Su descanso nunca serán silenciadas.
4 Yo clamaré hacia Él con todo mi corazón: lo alabaré y exaltaré con todos mis miembros.
5 Desde el este hasta el oeste está Su alabanza:
6 Y desde el sur hasta el norte está Su confesión:
7 Y desde la cima de las colinas hasta sus extremos se extiende Su perfección.
8 ¿ Quién puede escribir los Salmos del Amo, o quién puede leerlos?
9 ¿ Quién puede instruir su propia alma en la Vida para que pueda ser salvada,
10 O quién puede descansar sobre el Altísimo a fin de que su boca pueda hablar?
11 ¿ Quién es capaz de interpretar las maravillas del Amo?
12 Pues quien pudiera interpretarlo se disolvería para llegar a ser como el interpretado.
13 Es suficiente entonces Conocer y reposar: pues los Odistas están de pie en el descanso
14 Como sobre un río de abundante manantial, que fluye al auxilio de aquellos que le buscan. Aleluya.

Oda 27

1 Extendí mis manos para santificar a mi Amo,
2 Pues la extensión de mis manos es su signo:
3 Y mi expansión es como el árbol recto(o cruz).

Oda 28

1 Como las alas de las palomas sobre sus polluelos; y la boca de los polluelos hacia sus bocas,
2 Así son las alas de la Espíritu sobre mi corazón:
3 Mi corazón es complacido y regocijado: como el bebé que se regocija en el vientre de su madre.
4 Yo creí, y por eso estuve en reposo; pues fiable es aquel en quién he creído:
5 Me ha bendecido generosamente y mi cabeza está con Él: y ni la espada ni la cimitarra me apartarán de Él;
6 Porque estoy preparado para cuando venga la destrucción, y he sido puesto en Sus inmortales alas:
7 Y Él me mostró Su signo y me dio de beber, y desde entonces la Vida es la Espíritu dentro de mí y no puede morir.
8 Aquellos que me vieron se maravillaron, porque fui perseguido, y ellos suponían que había sido devorado, y les parecía que estaba perdido;
9 Y mi opresión se transformó en mi salvación; y recibí desaprobación de ellos,
10 Porque hice el bien a todos los hombres fui odiado,
11 Y se acercaron rodeándome como perros rabiosos, que ignorantemente atacan a sus dueños,
12 Porque sus pensamientos están corrompidos y su entendimiento pervertido.
13 Pero yo estaba trayendo agua en mi mano derecha y la amargura de ellos resistí con mi dulzura:
14 Y no perecí, pues yo no era su hermano ni fue mi nacimiento como el de ellos.
15 Y ellos buscaron mi muerte pero no lo consiguieron: pues yo era más antiguo que sus recuerdos,
16 Y en vano me atacaron y fueron tras de mí sin recompensa,
17 Pues inútilmente buscaban destruir el recuerdo de quién existía desde antes que ellos.
18 Porque los pensamientos del Altísimo no pueden ser anticipados; y Su corazón es superior a toda Sabiduría. Aleluya.

Oda 29

1 El Amo es mi esperanza: en Él no seré confundido.
2 De acuerdo a Su alabanza Él me formó, y de acuerdo a su bondad me dió,
3 Y conforme a Su misericordia me exaltó: y de acuerdo a Su perfecta belleza me puso en lo alto
4 Y me extrajo de las profundidades del Seol, desde las fauces de la muerte me sacó.
5 Tú, Amo, derribaste a mis enemigos y me justificaste por tu gracia.
6 Porque creí en el Mesías, y creí que Él es el Amo;
7 Él me mostró Su señal: y me guió con Su luz, y me dio el cetro de Su poder,
8 Para que yo pudiera dominar las imágenes de las gentes; y humillar la potestad de los poderosos,
9 Y hacer la guerra con Su Palabra, y tomar victoria con Su poder.
10 El Amo derrocó a mi enemigo con Su Palabra: y este llegó a ser como el rastrojo que el viento se lleva;
11 Y yo alabé al Altísimo porque exaltó a Su siervo y al hijo de Su criada. Aleluya.

Oda 30

1 Llénense de las aguas de la fuente viviente del Amo, porque esta abierta a Ustedes,
2 Vengan todos los sedientos y tomen un sorbo; descansen cerca de las fuentes del Amo.
3 Porque su agua es buena y pura y da reposo al alma, y es más dulce que la miel,
4 Los panales de abejas no pueden comparársele,
5 Porque emerge desde los labios del Amo y es nombrada desde Su corazón.
6 Viene sin limites e invisible: y hasta que llega al centro ellos no la perciben:
7 Benditos son los que han bebido y que por eso han encontrado el descanso. Aleluya.

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Oda 31

1 Los abismos fueron disueltos delante del Amo: y la oscuridad destruida ante Su presencia:
2 El error fue desviado y pereció en Su mano: La falsedad no encontró sendero por donde ir, y fue hundida por la Verdad del Amo.
3 Él abrió Su boca y anunció gracia y alegría, y entonó una nueva canción de alabanza a Su Nombre:
4 Alzó Su voz al Altísimo y presentó a los hijos que estaban con Él.
5 Y su rostro fue justificado, pues de esta manera Su Santo Padre se lo había dado.
6 Acérquense, Ustedes que han sido atribulados y reciban dicha, sean dueños de sus almas por Su gracia; y adquieran para ustedes vida inmortal.
7 Ellos me hicieron un deudor cuando fui alzado, cuando ellos me debían: y se repartieron mi botín, aunque nada se les adeudaba.
8 Pero yo resistí y mantuve mi paz y estuve en silencio como si no me perturbaran.
9 Pues permanecí inconmovible como una roca firme que es azotada por las olas y resiste.
10 Y soporté su amargura en favor de la humildad:
11 Para poder así redimir mi gente, y heredarles y que no fueran en vano mis promesas a los padres a quienes les prometí la salvación de su simiente. Aleluya.

Oda 32

1 A los Benditos: que haya alegría en sus corazones, y que la luz de Él more en ellos:
2 Y también las Palabras de la Verdad de quién se originó a Sí Mismo: porque Él es fortalecido por el Santo poder del Altísimo: y permanece inmutable para siempre. Aleluya.

Oda 33

1 Nuevamente fluyó la Gracia y despidió a la corrupción y descendió en Él para hacerla desaparecer;
2 Porque Él destruyó la perdición que tenía delante y a Su orden todo fue demolido,
3 Se puso de pie sobre una elevada colina y pronunció Su Voz desde un extremo al otro de la tierra:
4 Y atrajo a Sí a todos aquellos que le obedecen; y no se manifestó como si fuera una persona de mal.
5 Sino que allí de pie estaba una Virgen perfecta, quien estaba proclamando y llamando y diciendo:
6 ” Regresen, vosotros hijos de hombres, y vengan, vosotras hijas de hombres,
7 Abandonen los caminos de la corrupción y alléguense a mí, y entraré en ustedes, y los haré emerger desde la perdición,
8 Y los haré sabios en los caminos de la verdad, para que no sean destruidos ni perezcan
9 Escúchenme y sean redimidos. Porque la Gracia de Dios estoy anunciando en medio de ustedes, y por medio de mí serán redimidos y llegarán a ser benditos.
10 Yo soy vuestro juez, y aquellos que se vistan de mi no serán dañados, pues poseerán el nuevo mundo que es incorruptible
11 Mis elegidos caminaran en mí, y mis senderos daré a conocer a aquellos que me buscan, y haré que confíen en mi nombre”. Aleluya.

Oda 34

1 Ningún camino es duro cuando hay un corazón sencillo,
2 Ni hay heridas donde los pensamientos son rectos:
3 Ni tampoco hay tormentas en las profundidades de la razón iluminada:
4 Cuando se está rodeado por todos lados de belleza no hay nada que esté dividido.
5 La Semejanza de lo de abajo es lo de arriba; pues todo es de arriba: lo de abajo no es nada más que el engaño de aquellos que carecen de conocimiento.
6 La gracia ha sido revelada para vuestra salvación. Crean, vivan y serán salvados. Aleluya.

Oda35

1 El Amo suavemente destiló Su rocío sobre mí,
2 E hizo que una nube de paz ascendiera encima de mi cabeza, la cuál me protege continuamente;
3 Esto era para mi salvación: pues todo fue sacudido y mis perseguidores estaban aterrados:
4 Y emergió desde ellos humo y juicio; pero yo estaba tranquilo por causa del Amo:
5 Más que un refugio fue Él para mí, y más que un cimiento.
6 Yo era llevado como un niño por su madre, y me dio por leche el rocío del Amo:
7 Y crecí muy grande gracias a Su generosidad, y descansé en Su perfección,
8 Y extendí mis manos en la elevación de mi alma: y fui hecho justo y redimido gracias al Altísimo. Aleluya.

Oda 36

1 Descansé en la Espíritu del Amo, que me llevó a las alturas:
2 Me puso de pie en las alturas del Amo, delante de Su perfección y Su gloria, mientras lo alababa componiendo Sus Odas.
3 La Espíritu me trajo adelante frente al rostro del Amo: y, a pesar de ser un hijo de hombre, fui llamado el Iluminado, el Hijo de Dios:
4 Mientras lo alababa entre sus elegidos que también lo adoraban grande era yo entre los poderosos.
5 De acuerdo a la grandeza del Altísimo, así me formó: con Su renovación me revivió, y me ungió con Su propia Perfección:
6 Y llegué a ser uno de Sus allegados; y mi boca fue abierta como una nube de rocío;
7 Y de mi corazón manó a raudales un diluvio de justicia,
8 Y llegué a Él en paz; y fui establecido por la Espíritu de Su autoridad. Aleluya.

Oda 37

1 Extendí mis manos hacia mi Amo: y hasta el Altísimo elevé mi voz:
2 Y hablé con los labios de mi corazón; y Él me escuchó cuando mi voz le alcanzó:
3 Su respuesta vino a mí y me brindó los frutos de mi trabajo;
4 Y me concedió el descanso por la gracia del Amo. Aleluya.

Oda 38

1 Ascendí a la luz de la Verdad como si fuera dentro de un carruaje:
2 La Verdad me llevó y guío a través de abismos y trampas; y en medio de las rocas y olas me resguardó;
3 Se convirtió en mi refugio de Salvación y me posó en los brazos de la vida inmortal,
4 Marchó conmigo y me hizo descansar, y no me hizo sufrir con un vagabundeo incierto porque era la Verdad.
5 Yo no corría ningún riesgo, porque caminaba con Él,
6 Ni cometí ningún error porque Le obedecía.
7 Porque el error huye de la Verdad y no la conoce, y la Verdad prosigue por el camino correcto,
8 Y lo que nunca antes percibí se hizo evidente para mí: todos esos venenos del engaño, y las plagas de la muerte que ellos piensan que es dulzura:
9 Y ví al destructor y su destrucción, en el momento en que la novia corrompida se engalanaba y vi al novio corruptor;
10 Y le pregunté a la Verdad: ¿ quiénes son estos? Y me dijo: ‘Este es el engañador y la mentira:
11 Ellos imitan al Amado y Su Novia: Y conducen al descarrío y corrompen al mundo entero:
12 E invitan a muchos a su banquete de bodas,
13 Y les dan del vino de su borrachera, y les sustraen así sabiduría y entendimiento, y los dejan sin inteligencia,
14; Y cuando ya están contaminados y sin razón entonces los abandonan; puesto que se han quedado sin corazón ni tampoco lo buscan’.
15 Pero Yo fui hecho sabio para no caer en las manos del embaucador; y me felicité de que la Verdad viniera conmigo,
16 Y fui implantado y viví y fui redimido,
17 Porque mis cimientos fueron arraigados sobre la mano del Amo: Él me puso ahí.
18 Él plantó la raíz, la regó, afirmó y bendijo, y sus frutos son eternos.
19 Y penetró profundamente, brotó y se extendió y estuvo completa y grandiosa,
20 Y el Amo fue glorificado en Su siembra y labranza: por Sus cuidados y la bendición de Sus labios,
21 Por la bella plantación de Su mano derecha: y por el descubrimiento de Su siembra, y por los pensamientos de Su mente. Aleluya.

Oda 39

1 El poder del Amo es como grandes ríos:
2 Que llevan de cabeza a aquellos que Le desprecian y enreda sus caminos:
3 Y destruye sus travesías, y captura sus cuerpos y disuelve sus vidas.
4 Porque son más veloces que el relámpago y más rápidos, pero aquellos que los atraviesan con Fe no son conmovidos;
5 Y aquellos que los transitan sin manchas nada deben temer.
6 Porque en ellos está la señal del Amo, y la señal es un rumbo para aquellos que lo atraviesan en Su nombre.
7 Vístanse entonces con el nombre del Altísimo, conózcanlo y podrán cruzar sin daño, porque los ríos te obedecerán.
8 El Amo los ha atravesado por el poder de Su Palabra; los ha cruzado y recorrido a pie:
9 Y Sus huellas se mantienen firmes sobre el agua, sin ningún problema, pues son tan firmes como un árbol que está verdaderamente levantado.
10 Y las olas se levantan a Su lado, pero las huellas de nuestro Amo Mesías permanecen firmes y no son borradas ni desfiguradas.
11 Un sendero así Él ha señalado para aquellos que lo atraviesan después de Él, para aquellos que se adhieren a la ruta de Su fe y veneran Su nombre. Aleluya.

Oda 40

1 Como la miel emana de los panales de abejas,
2 Y la leche fluye desde la mujer que ama a su niño,
3 Así también fluye mi esperanza hacia Ti, mi Dios.
4 Como el agua que brota de la fuente
5 Así de mi corazón brotan las alabanzas del Amo, mis labios pronuncian alabanzas a Él y mi lengua dice Sus Salmos,
6 Y mi rostro se exalta con Su felicidad y mi Espíritu se regocija en Su Amor y mi alma resplandece en Él:
7 Y al venerarlo confío en Él; y mi redención en Él está asegurada:
8 Y Su herencia es vida inmortal, y aquellos que toman parte en ella son incorruptibles. Aleluya.

Oda 41

1 Todos los niños del Amo lo alabarán, y cosecharán la Verdad de Su fe.
2 Y Sus niños seremos conocidos para Él, por eso cantaremos en Su Amor:
3 Pues vivimos en el Amo por Su gracia: y recibimos vida en Su Mesías:
4 Porque un gran día ha brillado sobre nosotros, y maravilloso es el que nos ha dado de su gloria.
5 Vamos entonces, todos nosotros unidos en el nombre del Amo, y rindámosle honores a Su bondad,
6 Y que nuestros rostros brillen en su luz: y que nuestros corazones mediten en Su Amor noche y día,
7 Seamos exaltados con la alegría del Amo.
8 Todos estarán asombrados al verme, pues soy de otra raza ahora,
9 Pero el Padre de la Verdad se acordó de mí, pues Él me poseía desde el principio:
10 Y por Su generosidad me concibió, y por los pensamientos de Su corazón:
11 Y Su Palabra esta con nosotros a lo largo de todo nuestro camino;
12 El Salvador que hace vivir no rechazará nuestras almas.
13 El es el hombre que fue humillado y exaltado por Su propia justicia,
14 El es el Hijo del Altísimo que apareció en la perfección de Su Padre,
15 Y la luz amaneció desde la Palabra que estaba en Él antes del tiempo,
16 El Mesías es verdaderamente uno; y era conocido desde antes de la fundación del mundo,
17 Y porque Él podría salvar almas para siempre por la Verdad de Su nombre, un nuevo cántico se levanta desde aquellos que Le aman. Aleluya.

Oda 42

1 Extendí mis manos y las acerqué a mi Amo,
2 Porque la extensión de mis manos es Su signo:
3 Mi expansión es el árbol extendido, el cuál estaba levantado en el camino del Justo.
4 Me volví pequeño ante aquellos que no me recibieron, pero siempre estaré con los que me aman.
5 Todos mis perseguidores están muertos; y los que me buscaron después tuvieron esperanza en mí, porque yo estaba vivo:
6 Y ascendí y estoy con ellos, y hablaré por sus bocas.
7 Porque ellos desprecian a quienes los persiguen;
8 Yo levantare sobre ellos el yugo de mi Amor;
9 Como el brazo del novio sobre la novia
10 Así es mi yugo por encima de aquellos que me conocen,
11 Y como la cama preparada en la casa del novio y la novia,
12 Así es mi Amor sobre aquellos que creen en mí.
13 No fui rechazado aunque pareció ser así,
14 No perecí aunque ellos planearon eso contra mí.
15 El Seól me vio y trató de destruírme,
16 Pero la muerte me lanzó fuera y a muchos junto conmigo.
17 Fui hiel y amargura para ella, y descendí al extremo de sus profundidades:
18 Y los pies y las manos tuvo que soltarme, porque no fue capaz de resistir mi rostro:
19 Y entonces hice una congregación de vivientes de entre sus muertos, y hablé con ellos por medio de labios vivientes,
20 Para que mi Palabra no fuera infructuosa,
21 Y esos que habían muerto corrieron hacia mí: y clamaron y dijeron: ‘Hijo de Dios, ten piedad de nosotros, y haz con nosotros de acuerdo a Tu bondad,
22 Sácanos de las ataduras de la oscuridad, y ábrenos la puerta para poder emerger hacia Ti,
23 Porque hemos visto que nuestra muerte no te ha tocado,
24 Déjanos ser redimidos contigo, porque Tú eres nuestro Redentor’.
25 Y atendí sus voces; y mi nombre fue sellado sobre sus cabezas,
26 Porque ellos ahora son libres y son míos para siempre. Aleluya.

Apología de Arístides

Apología
Yo, ¡oh rey !, por providencia de Dios, vine a este mundo y, habiendo contemplado el cielo y la tierra y el mar, el sol y la luna y lo demás, me quedé maravillado de su orden. Pero, viendo que el mundo y todo cuanto en el hay se mueve por necesidad, entendí que el que lo mueve y lo mantiene es más fuerte que lo mantenido. Digo, pues, ser Dios, el mismo que lo ha ordenado todo y lo mantiene fuertemente asido, sin principio y eterno, inmortal y sin necesidades, por encima de todas las pasiones y defectos, de la ira y del olvido y de la ignorancia y de todo lo demás; por El, empero, subsiste todo. No necesita de sacrificio ni de libación ni de nada de cuanto aparece; todos, empero, necesitan de El.

Dichas estas cosas acerca de Dios, tal como yo he alcanzado a hablar sobre El, pasemos también al género humano, para ver quienes de entre los hombres participan de la verdad y quienes del error. Porque para nosotros es evidente, ¡oh rey!, que hay tres géneros de hombres en este mundo: los adoradores de los que entre ustedes llaman dioses, los judíos y los cristianos; y a su vez, los que veneran a muchos dioses se dividen también en tres géneros: los caldeos, los griegos y los egipcios, porque éstos fueron los guías y maestros de las demás naciones en el culto y adoración de los dioses de muchos hombres.

Veamos, pues, quienes de éstos participan de la verdad y quienes del error. Los caldeos, en efecto, por no conocer a Dios, se extraviaron tras los elementos y empezaron a adorar a las criaturas en lugar de Aquel que los había creado. Y haciendo de aquellos ciertas representaciones, los llamaron imágenes del cielo y de la tierra y del sol y de la luna y de los demás elementos o luminares: y, encerrándolos en templos, los adoran, dándoles nombre de dioses, y los guardan con toda seguridad para que no sean robados por ladrones, sin caer en la cuenta que lo que guarda es mayor que lo guardado, y el que hace, mayor que su propia obra. Porque si los dioses de ellos son impotentes para su propia salvación, ¿cómo podrán dar la salvación a otros? Luego, se extraviaron los caldeos, dando culto a imágenes muertas e inútiles.

Y se me ocurre maravillarme, ¡oh rey!, como los llamados entre ellos filósofos no comprendieron en absoluto que también los mismos elementos son corruptibles. Si, pues, los elementos son corruptibles y sometidos por necesidad, ¿cómo son dioses? Y si los elementos no son dioses, ¿cómo lo son las imágenes hechas en honor de aquellos?

Pasemos, pues, ¡oh rey!, a los elementos mismos, para demostrar que no son dioses, sino corruptibles y mudables, sacados de la nada por mandato del Dios verdadero, el que es incorruptible, inmutable e invisible, pero El todo lo ve, y todo lo cambia y transforma como quiere. ¿Qué digo, pues, acerca de los elementos?

Los que creen que la tierra es diosa, se equivocan, pues la vemos injuriada y dominada por los hombres, cavada y ensuciada y que se vuelve inútil. Porque si se la cuece se convierte en muerta, pues de una teja nada nace. Además, si se la riega demasiado, se corrompe lo mismo ella que sus frutos. Es también pisada por los hombres y por los otros animales, se mancha de la sangre de los asesinatos, es cavada y se llena de cadáveres y se convierte en depósito de muertos. Siendo esto así, no es posible que la tierra sea diosa, sino obra de Dios para utilidad de los hombres.

Los que piensan que el agua es Dios, yerran, pues también ella fue echa para utilidad de los hombres y es por ellos dominada; se mancha y se corrompe, y se cambia al hervir y se muda en colores y se congela por el frío. Y es conducida para el lavado de todas las inmundicias. Por eso, imposible que el agua sea Dios, sino obra de Dios.

Los que creen que el fuego es Dios, se equivocan; porque el fuego fue hecho para utilidad de los hombres, y es dominado por ellos, al llevarle de un lugar a otro para conocimiento y asación de toda clase de carnes y hasta para la cremación de los cadáveres. Se corrompe además y de muchos modos al ser apagado por los hombres. Por eso, no es posible que el fuego sea Dios, sino obra de Dios.

Los que creen que el soplo de los vientos es Dios, se equivocan, pues es evidente que est al servicio de otro y que ha sido preparado por Dios en gracia a los hombres para mover las naves y transportar los alimentos y para sus demás necesidades. Además crece y cesa en ordenación de Dios. Por tanto, no es posible pensar que el viento es Dios, sino obra de Dios.

Los que creen que el sol es Dios, se equivocan, pues vemos que se mueve por necesidad y que cambia y que pasa de signo, poniéndose y saliendo, para calentar las plantas y las hierbas en utilidad de los hombres. Vemos también que tiene divisiones con los demás astros, que es mucho menor que el cielo, que sufre eclipses de luz y que no goza de autonomía alguna. Por eso, no es posible pensar que el sol sea Dios, sino obra de Dios.

Los que piensan que la luna es diosa, se equivocan, pues vemos que se mueve por necesidad y que pasa de signo en signo, poniéndose y saliendo para utilidad de los hombres, que es menor que el sol, que crece y mengua y sufre eclipses. Por eso, no es posible pensar que la luna sea diosa, sino obra de Dios.

Los que creen que el hombre es Dios, yerran; pues vemos que es concebido (cd. “movido”) por necesidad y que se alimenta y envejece aun contra su voluntad. Unas veces est alegre, otras triste, y necesita de comida y bebida y vestidos. Vemos además que es iracundo y envidioso y codicioso, que cambia en sus propósitos y tiene mil defectos. Se corrompe también de muchos modos por obra de los elementos y de los animales y de la muerte, que le est impuesta. No es, pues, admisible que el hombre sea Dios, sino obra de Dios.

Se extraviaron, pues, los caldeos en pos de sus concupiscencias, pues adoran a los elementos corruptibles y a las imágenes muertas y no se dan cuenta de que las divinizan.

Vengamos, pues, también a los griegos, para ver si tienen alguna idea sobre Dios. Ahora bien, los griegos, que dicen ser sabios, se mostraron más necios que los caldeos, introduciendo muchedumbre de dioses que nacieron, unos varones, otros hembras, esclavos de todas las pasiones y obradores de toda especie de iniquidades; dioses, de quienes ellos mismos contaron haber sido adúlteros y asesinos, iracundos y envidiosos y rencorosos, parricidas y fratricidas, ladrones y rapaces, cojos y jorobados, y hechiceros y locos. De ellos unos murieron, otros fueron fulminados, otros sirvieron a los hombres como esclavos, otros anduvieron fugitivos, otros se golpearon de dolor y se lamentaron, otros se transformaron en animales.

Por donde se ve, ¡oh rey!, cuán ridículas y necias e impías palabras introdujeron los griegos al dar nombre de dioses a seres tales, que no lo son, lo que hicieron siguiendo sus malos deseos, a fin de que, teniendo a aquellos por abogados de su maldad, pudieran ellos entregarse al adulterio, a la rapiña, al asesinato y a toda clase de vicios. Porque si todo eso lo hicieron los dioses, cómo no habrán de hacerlo también los hombres que les dan culto? Consecuencia, pues, de todas estas obras del error fue que los hombres sufrieron guerras continuas y matanzas y amargas cautividades.

Mas si queremos ir recorriendo con nuestro discurso cada uno de sus dioses, ver s absurdos sin cuento. De este modo, introducen antes que todos un dios Crono, y a este le sacrifican sus propios hijos. Crono tuvo muchos hijos de Rea y, finalmente volviéndose loco, se come a sus propios hijos. Dicen también que Zeus le cortó las partes viriles y las arrojó al mar, de donde se cuenta que nació Afrodita. Atando, pues, Zeus a su propio padre, lo arrojó al Tártaro.

¿Ves el extravío e imprudencia que introducen contra su propio Dios? Conque es admisible que Dios sea atado y mutilado? ¡oh insensatez! Quien, en su sano juicio, puede decir tales cosas?

El segundo introducen a Zeus, de quien dicen que es rey de todos sus dioses y que toma la forma de animales para unirse con mujeres mortales. Y, en efecto, cuentan que se transforma en toro para Europa y Pasfae; en oro para Danae, en cisne para Leda; en sátiro para Antíope, y en rayo para Smele, y que luego de estas le nacieron muchos hijos: Dionisio, Zeto, Anfín, Heracles, Apolo y Artemisa, Perseo, Castor, Helena y Plux, Minos, Radamante, Sarpedón y las siete hijas que llamaron musas. Luego igualmente introducen la fábula de Ganímedes. Sucedió, pues, ¡oh rey!, que los hombres imitaron todo esto y se hicieron adúlteros y pervertidos e, imitando a su dios, cometieron toda clase de actos viciosos. ¿Cómo, pues, es concebible que Dios sea adúltero y pervertido y parricida?

Con este introducen a un cierto Hefesto como Dios, y este, cojo y empujando martillo y tenazas, y haciendo de herrero para ganarse la vida. ¿Es que est necesitado? Cosa inadmisible, que Dios sea cojo y esté necesitado de los hombres.

Luego introducen como Dios a Hermes, que es codicioso y ladrón y avaro y hechicero y estropeado e intérprete de discursos. No se concibe que Dios pueda ser tales cosas.

También introducen como Dios a Asclepio, médico de profesión, y dedicado a preparar medicamentos y a componer emplastos para ganarse el sustento, pues estaba necesitado; luego dicen que fue fulminado por Zeus a causa del hijo del lacedemonio Tindreo y que así murió. Mas si Asclepio, siendo Dios, no pudo, fulminado, ayudarse a sí mismo, ¿cómo ayudar a los otros?

También introducen como Dios a Ares, que es guerrero y envidioso y codicioso de rebaños y de otras cosas, del que cuentan que, cometiendo más tarde un adulterio con Afrodita, fue atado por el niño Eros y por Hefesto. Como, pues, era Dios el que fue codicioso y guerrero y atado y adúltero?

También introducen como Dios a Dionisio, el que celebra las fiestas nocturnas y es maestro en embriaguez, y arrebata las mujeres ajenas y que más tarde fue degollado por los titanes. Si, pues, Dionisio, degollado, no pudo ayudarse a sí mismo, sino que se volvió loco y era borracho, y anduvo fugitivo, ¿cómo puede ser Dios?

También introducen a Heracles, que cuentan haberse embriagado y que se volvió loco y se comió a sus propios hijos, y que, consumido luego por el fuego, así murió. Mas, ¿cómo puede ser Dios un borracho, que mata a sus hijos y es devorado por el fuego? Y ¿cómo podrá socorrer a los otros el que no pudo socorrerse a s mismo?

1. También introducen como Dios a Apolo, que es envidioso y que unas veces empuja el arco y la aljaba, y la cítara y la flauta, y se dedica a la adivinación para los hombres a cambio de paga. ¿Es que est necesitado? Cosa imposible de admitir que Dios esté necesitado y sea envidioso y citaredo.

Luego introducen a Artemisa, hermana suya, cazadora de oficio, que lleva arco y aljaba, y anda errante por los montes, sola con sus perros, para cazar algún ciervo o jabalí. ¿Cómo, pues, puede ser diosa una mujer as, cazadora y errante con sus perros?

También dicen que es diosa Afrodita, que es una adúltera y una vez tuvo por compañero de adulterio a Ares, otra a Anquises, otra a Adonis, cuya muerte lloró, yendo en busca de su amante. y hasta cuentan que bajó al Hades para rescatar a Adonis, de Persfone, la hija de Hades. ¿Has visto, oh rey, insensatez mayor que la de introducir una diosa que es adúltera y se lamenta y llora?

También introducen como Dios a Adonis, cazador de oficio y adúltero, que murió violentamente, herido por un Jabalí, y no pudo ayudarse en su desgracia. ¿Cómo se preocupar , pues, de los hombres el adúltero, cazador y muerto violentamente?

Todo esto y muchas cosa más, más vergonzosas y peores introdujeron los griegos, ¡oh rey!, fantaseando sobre sus dioses cosas que no es lícito ni decirlas ni llevarlas en absoluto a la memoria. De ahí, tomando ocasión los hombres de sus propios dioses, practicaron todo género de iniquidad, de imprudencia e impiedad, mancillando la tierra y el aire con sus horribles acciones.

2. En cuanto a los egipcios, que son más torpes y más necios que los griegos, erraron peor que todas las naciones. Porque no se contentaron con los cultos de los caldeos y de los griegos, sino que introdujeron como dioses aun animales irracionales, tanto de la tierra como de agua, y árboles y plantas; y se mancillaron en toda locura e imprudencia peor que todas las naciones sobre la tierra.

Porque al principio dieron culto a Isis, que tenía por hermano y marido a Osiris, el que fue degollado por su hermano Tifón. Y por esta causa, huyó Isis con su hijo Horus a Biblo de Siria, buscando a Osiris y llorando amargamente hasta que creció Horus y mató a Tifón. Así, pues, ni Isis tuvo fuerza para ayudar a su propio hermano y marido, ni Osiris, degollado por Tifón, pudo protegerse a s mismo, ni el mismo Tifón, fratricida, muerto por Horus y por Isis, halló medio de librarse a sí mismo de la muerte. Y conocidos por tales desgracias fueron tenidos por dioses por los insensatos egipcios, los cuales, no contentos con esto o con los demás cultos de las naciones, introdujeron como dioses hasta los animales irracionales.

Porque unos de ellos adoraron a la oveja, otros al macho cabrío, otros al novillo y al cerdo, otros al cuervo y al gavilán y al buitre y al águila, otros al cocodrilo, otros al gato, al perro y al lobo, y al mono y a la serpiente y al áspid, y otros a la cebolla y al ajo y a las espinas y a las demás criaturas. Y no se dan cuenta los desgraciados que ninguna de esas cosas tiene poder alguno; pues viendo a sus dioses que son comidos por otros hombres y quemados y degollados y que se pudren, no comprendieron que no son dioses.

3. Se extraviaron grandemente, pues, los egipcios, los caldeos y los griegos, introduciendo tales dioses, haciendo imágenes de ellos y divinizando a los ídolos sordos e insensibles.

Y me maravilla como viendo a sus dioses aserrados y devastados con hacha y cortados por artífices, y como por el tiempo se hacen viejos, y como se disuelven y funden, no comprendieron que no había tales dioses. Porque cuando ninguna fuerza poseen para su propia salvación, ¿cómo tendrán providencia de los hombres?

Más sus poetas y filósofos, queriendo con sus poemas y escritos glorificar a sus dioses, no han hecho sino descubrir mejor su vergüenza y ponerla desnuda a la vista de todos. Porque si el cuerpo del hombre, aun siendo compuesto de muchas partes, no desecha ninguno de sus propios miembros, sino que, conservando con todos unidad irrompible, se mantiene acorde consigo mismo, ¿cómo podrá darse en la naturaleza de Dios lucha y discordia tan grande? Porque si la naturaleza de los dioses era una sola, no deba perseguir un dios a otro dios ni degollarle ni dañarle. Y si los dioses se han perseguido unos a otros, y se han degollado, y se han robado y se han fulminado, ya no hay una sola naturaleza, sino pareceres divididos y todos maleficios. De modo que ninguno de ellos es Dios. Luego es patente, ¡oh rey!, que toda la teoría sobre la naturaleza de los dioses es puro extravío.

Y ¿cómo no comprendieron los sabios y eruditos de entre los griegos que, al establecer leyes, sus dioses son condenados por esas leyes? Porque si las leyes son justas, son absolutamente injustos sus dioses que hicieron cosas contra ley, como mutuas muertes, hechiceras, adulterios, robos y uniones contra natura; y si es que todo esto lo hicieron bien, entonces son injustas las leyes, como puestas contra los dioses. Pero no, las leyes son buenas y justas, pues alaban lo bueno y prohiben lo malo, y las obras de los dioses son inicuas. Inicuos son, pues, los dioses de ellos, y reos todos de muerte, e impíos los que introducen dioses semejantes. Porque si las historias que sobre ellos corren son míticas, entonces los dioses no son más que palabras; y si son físicas, ya no son dioses los que tales cosas hicieron y sufrieron; y si son alegóricas, son cuento y nada más.

Queda, pues, ¡oh rey!, demostrando que todos estos cultos de muchos dioses son obras de extravío y de perdición. Porque no se debe llamar dioses a los que son visibles y no ven, sino que hay que adorar como Dios al que es invisible y todo lo ve y todo lo ha fabricado.

4. Vengamos, pues, también, ¡oh rey!, a los judíos, para ver que es lo que éstos también piensan acerca de Dios. Porque éstos, siendo descendientes de Abraham, Isaac y Jacob, vivieron como forasteros en Egipto y de allí los sacó Dios con mano poderosa y brazo excelso por medio de Moisés, legislador de ellos, y por muchos prodigios y señales les dio a conocer su poder; pero mostrándose también ellos desconocidos e ingratos, muchas veces sirvieron a los cultos de las naciones y mataron a los justos y profetas que les fueron enviados. Luego, cuando al Hijo de Dios le plugo venir a la tierra, después de insultarle, le entregaron a Poncio Pilato, gobernador de los romanos, y le condenaron a muerte de cruz, sin respeto alguno a los beneficios que les había hecho y a las incontables maravillas que entre ellos haba obrado; y perecieron por su propia iniquidad. Adoran, en efecto, aun ahora a Dios solo omnipotente, pero no según cabal conocimiento, pues niegan a Cristo, Hijo de Dios; son semejantes a los gentiles, por más que en cierto modo parecen acercarse a la verdad, de la que realmente se alejaron. Esto baste sobre los judíos…

5. Los cristianos, empero, cuentan su origen del Señor Jesucristo, y éste es confesado por su Hijo de Dios Altísimo en el Espíritu Santo, bajado del cielo por la salvación de los hombres. Y engendrado de una virgen santa sin germen ni corrupción, tomó carne y apareció a los hombres, para apartarlos del error de los muchos dioses. Y habiendo cumplido su admirable dispensación, gustó la muerte por medio de la cruz con voluntario designio, según una grande economía, y después de tres días resucitó y subió a los cielos. La gloria de su venida, puedes, ¡oh rey!, conocerla, si lees la que entre ellos se llama santa Escritura Evangélica.

Este tuvo doce discípulos, los cuales, después de su ascensión a los cielos, salieron a las provincias del Imperio y enseñaron la grandeza de Cristo, al modo que uno de ellos recorrió nuestros mismos lugares predicando la doctrina de la verdad. De ahí que los que todavía sirven a la justicia de su predicación, son llamados cristianos. Y éstos son los que más que todas las naciones de la tierra han hallado la verdad, pues conocen al Dios creador y artífice del universo en su Hijo Unigénito y en el Espíritu Santo, y no adoran a otro Dios fuera de éste. Los mandamientos del mismo Señor Jesucristo los tienen grabados en sus corazones y los guardan, esperando la resurrección de los muertos y la vida del siglo por venir. No adulteran, no fornican, no levantan falso testimonio, no codician los bienes ajenos, honran al padre y a la madre, aman a su prójimo y juzgan con justicia. Los que no quieran se les haga a ellos no lo hacen a otros. A los que los agravian, los exhortan y tratan de hacérselos amigos, ponen empeño en hacer bien a sus enemigos, son mansos y modestos… Se contienen de toda unión ilegítima y de toda impureza… No desprecian a la viuda, no contristan al huérfano; el que tiene, le suministra abundantemente al que no tiene. Si ven a un forastero, le acogen bajo su techo y se alegran con él como con un verdadero hermano. Porque no se llaman hermanos según la carne, sino según el alma…

Están dispuestos a dar sus vidas por Cristo, pues guardan con firmeza sus mandamientos, viviendo santa y justamente según se lo ordenó el Señor Dios, dándole gracias en todo momento por toda comida y bebida y por los demás bienes… Este es, pues, verdaderamente el camino al reino eterno, prometido por Cristo en la vida venidera.

Y para que conozcas, ¡oh rey!, que no digo estas cosas por mí propia cuenta, inclínate sobre las Escrituras de los cristianos y hallar s que nada digo fuera de la verdad.

6 Con razón, pues, comprendió tu hijo y fue enseñado a servir al Dios vivo y salvarse en el siglo que est por venir. Porque grandes y maravillosas son las cosas por los cristianos dichas y obradas, pues no hablan palabras de hombres, sino de Dios. Las demás naciones, en cambio, yerran y a sí mismas se engañan, pues andando entre tinieblas chocan unos con otros como borrachos.

7. Hasta aquí, ¡oh rey!, se ha dirigido a ti mí discurso, el que por la verdad ha sido mandado a mi mente. Por eso, cesen ya tus sabios insensatos de hablar contra el Señor; porque les conviene a vosotros venerar al Dios Creador y dar todo a sus palabras incorruptibles, a fin de que, escapando al juicio y a los castigos, sean declarados herederos de la vida imperecedera.

TRADICIÓN DE PILATO

TRADICIÓN DE PILATO
(Paradosis)

I. Llegó a Roma la carta y fue leída al César en presencia de no pocas personas. Y todas quedaron atónitas al oír que, a causa del delito de Pilato, las tinieblas y el terremoto habían afectado a toda la tierra. Y, montando el César en cólera, envió soldados y ordenó que llevaran preso a Pilato.

II. Conducido que fue a Roma y enterado el César de que había llegado, se sentó éste en el templo de los dioses a la cabeza del senado, acompañado de todo el elemento militar y de la multitud que integraba sus fuerzas. Entonces dio órdenes de que avanzara delante de Pilato y quedara de pie. Y a continuación le dijo: «¿Por qué has tenido la osadía de hacer tales cosas, monstruo de impiedad, después de haber visto prodigios como los que hacía aquel hombre? Por atreverte a cometer tal villanía, has acarreado la ruina a todo el universo».

III. Mas Pilato replicó: «¡Oh emperador!, yo no soy culpable de esto; los incitadores y responsables son la turba de los judíos». César dijo: «¿Y quiénes son éstos?» Respondió Pilato: «Herodes, Arquelao, Filipo, Anás, Caifás y toda la turba de los judíos». Repuso César: «¿Y por qué secundaste tú el propósito de aquéllos?» Dijo Pilato: «Su nación es levantisca e insumisa; no se somete a tu imperio». A lo que replicó César: «Nada más entregártelo debiste ponerlo a buen seguro y enviármelo a mí y no dejarte persuadir por ellos a crucificar a un personaje como éste, que era justo y que hacía prodigios tan buenos como hacías constar en tu relación. Pues señales como éstas bien daban a conocer que Jesús era el Cristo, el rey de los judíos».

IV. Y nada más decir esto César, cuando mencionóel nombre de Cristo, toda la caterva de dioses se desplomó y quedó reducida a una especie de polvareda que ocupó el recinto en que estaba sentado el César acompañado del senado. Y todo el pueblo que estaba en presencia del César, quedó todo amedrentado al oír pronunciar el nombre y ante la caída de aquellos dioses, y, sobrecogidos de temor, se fue cada cual a su casa, llenos de admiración por lo ocurrido. Entonces mandó el César que Pilato fuera sometido a una segura vigilancia, de manera que él pudiera conocer la verdad de lo que concernía a Jesús.

V. Al día siguiente se sentó César en el Capitolio juntamente con el senado en pleno y se propuso de nuevo interrogar a Pilato. Dijo, pues, el César: «Di la verdad, monstruo de impiedad, pues, por la acción impía que llevaste a cabo contra Jesús, tu mala conducta ha venido a ponerse aquí de manifiesto por el hecho de que los dioses se hayan desplomado. Dime, pues, ¿quién es aquel crucificado, ya que su nombre ha traído la perdición incluso de todos los dioses?» Pilato respondió: «Efectivamente, lo que de Él se menciona es verdadero; yo mismo, al ver sus obras, llegué a persudirme de que aquel personaje era de mayor categoría que todos los dioses que nosotros veneramos». Preguntó entonces el César: «¿Cómo, pues, tuviste la osadía de hacer aquello contra Él, conociéndole como le conocías? ¿O es que maquinabas algún mal contra mi imperio?» Mas Pilato respondió: «Hice esto por la iniquidad y la sublevación de estos judíos si ley y sin Dios».

VI. Encolerizado entonces el César, se puso a deliberar con todo el senado y su ejército. Y mandó escribir un edicto contra los judíos concebido en estos términos: «A Liciano, gobernador de la provincia oriental, salud. He venido en conocimiento del hecho atrevido e ilegal que ha tenido lugar en nuestros tiempos por parte de los judíos que habitan en Jerusalén y las ciudades circunscritas, hasta el punto de que han obligado a Pilato a crucificar a cierto Dios llamado Jesús, crimen tan horrendo, que por él el universo, entenebrecido, iba a ser arrastrado a la ruina. Haz, pues, ánimo de presentarte a ellos con todoa tu premura, bien pertrechado de fuerzas, y declara la esclavitud por el presente edicto. Sé obediente a la consigna de atacarles y desparramarles por el mundo; redúcelos a servidumbre en todas las naciones y, después de expulsar de toda la Judea hasta la reliquia más insignificante de su raza, haz que no aparezca ni esto siquiera, llenos como están de maldad».

VII. Llegando este edicto al Oriente, Liciano obedeció al tenor terrible de la orden y dio al exterminio a la nación entera de los judíos; y a los que quedaron en Judea les echó a la diáspora de las naciones para ser esclavos, de manera que llegó a conocimiento del César lo que había hecho Liciano contra los judíos en Oriente, y le agradó.

VIII. Y el César se dispuso de nuevo a juzgar a Pilato. Luego mandó a un jefe llamado Albio que le cortara la cabeza, diciendo: «De la misma manera que éste levantó su mano contra aquel hombre justo llamado Cristo, de manera semejante caerá éste también sin remisión».

IX. Mas Pilato, cuando hubo llegado al lugar señalado, se puso a orar en silencio de esta manera: «Señor, no me pierdas en compañía de los perversos hebreos, pues yo no hubiera levantado mi mano contra ti si no hubiera sido por el pueblo de los inicuos judíos, pues se rebelaron contra mí; pero tú sabes que obré sin saber. Así, pues, no me pierdas por este pecado, sino sé benigno conmigo, ¡oh Señor!, y con tu sierva Procla, que está a mi lado en esta hora de mi muerte, a quien te dignaste designar como profetisa de tu futura crucifixión. No condenes también a ésta por mi pecado, sino perdónanos y cuéntanos entre la porción de tus escogidos».

X. Y he aquí que, depués de terminar Pilato su oración, vino una voz del cielo que decía: «Bienaventurado te llamarán las generaciones y patrias de las gentes, porque en tu tiempo se cumplieron todas estas cosas que habían sido dichas por los profetas acerca de mí; y tú has de aparecer como testigo en mi segunda venida, cuando vaya a juzgar a las doce tribus de Israel y a los que no han confesado mi nombre». Y sacudió el prefecto la cabeza de Pilato, y he aquí que un ángel del Señor la recibió. Y al ver Procla, su mujer, al ángel que venía para recibir la cabeza de él, rebosante de alegría, entregó también su espíritu al instante y fue sepultada juntamente con su marido.
 

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Aurelio De Santos Otero, BAC

CARTA DE PILATO A CÉSAR

CARTA DE PILATO A CÉSAR
Relación de Pilato (Anaphora)

Relación del gobernador Pilato acerca de Nuestro Señor Jesucristo, enviada a César Augusto a Roma

En aquellos días que siguieron a la crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo, en tiempo de Poncio Pilato, gobernador de Palestina y de Fenicia, se compusieron en Jerusalén estas memorias que refieren lo que hicieron los judíos contra el Señor. Pilato, pues, juntamente con su correspondencia particular, envió estas memorias al César, residente en Roma, después de escribir así:

«Al excelentísimo, piadosísimo, divinísimo y terriblísimo César Augusto, el gobernador de la provincia oriental, Pilato.

I. Excelencia: La relación que voy a haceros es causa de que me sienta cohibido por el temor y por el temblor. Pues habéis de saber que en esta provincia que gobierno, única entre las ciudades en cuanto al nombre de Jerusalén, el pueblo en masa de los judíos me entregó un hombre llamado Jesús, acusándole de muchos crímenes que no pudieron demostrar con la afluencia de las razones. Había entre ellos una facción enemiga suya porque Jesús les decía que el sábado no era día de descanso ni fiesta de guardar. Él, en efecto, obró muchas curaciones en tal día: devolvió la vista a los ciegos y la facultad de andar a los cojos; resucitó a los muertos; limpió a los leprosos; curó a los paralíticos, incapaces en absoluto de tener impulso corporal ni erección de nervios, sino sólo voz y articulaciones, dándoles fuerzas para andar y correr. Y extirpaba la enfermedad con sola su palabra. Otra nueva acción más portentosa, deconocida entre nuestros dioses: resucitó a un muerto de cuatro días con sólo dirigirle su palabra; y es de notar que el muerto tenía ya la sangre corrompida y estaba putrefacto a causa de los gusanos salidos de su cuerpo y depedía un hedor de perro. Viéndole, pues, yacente como estaba en el sepulcro, le mandó que echara a correr; y él, como si no tuviera lo más mínimo de cadáver, sino más bien como un esposo que sale de la cámara nupcial, así salió del sepulcro, rebosante de perfume.

II. Y a unos extranjeros, endemoniados a todas luces, que tenían su domicilio en los desiertos y comían sus propias carnes, portándose como bestias y reptiles, incluso a ellos les hizo honrados ciudadanos, les volvió cuerdos con su palabra y les preparó para ser sabios, poderosos y gloriosos, comensales de todos los que odiaban los espíritus inmundos y perniciosos que habitaban anteriormente en ellos, a quienes arrojó a lo profundo del mar.

III. Había, además, otro que tenía la mano seca. Mejor dicho, no sólo su mano, sino la mitad entera de su cuerpo estaba petrificada, de manera que no tenía figura de varón ni dilatación de músculos. E incluso a éste le curó con una palabra y le dejó sano.

IV. Y había otra mujer hemorroísa, cuyas articulaciones y venas estaban agotadas por el flujo de sangre, que no llevaba ya consigo ni cuerpo humano siquiera, que se asemejaba a un cadáver y que, finalmente, se había quedado sin voz. Tal era su gravedad, que ningún médico del territorio encontró manera de curarla y ni esperanza siquiera de vida le quedaba. Mas una vez que Jesús pasaba en secreto por allí, tomó fuerzas de la sombra de éste y tocó por detrás la orla de su vestido; inmediatamente sintió que una fuerza henchía su orquedades y, como si jamás hubiera estado enferma, empezó a correr ágilmente camino de su ciudad, Cafarnaúm, estando a punto de igualar la marcha de seis jornadas.

V. Y esto que acabo de relatar con toda circunspección, lo hizo Jesús en día de sábado. Obró, además, otros milagros mayores que éstos, de manera que he llegado a pensar que los portentos suyos son mayores que los que hacen los dioses venerados por nosotros.

VI. Este es, pues, aquel a quien Herodes, y Arquelao, y Filipo, Anás y Caifás, me entregaron en connivencia con todo el pueblo, haciéndome mucha fuerza para que lo juzgara. Y así, aun sin haber encontrado a su cargo causa alguna de delitos o malas acciones, mandé que le crucificaran después de someterle a la flagelación.

VII. Y mientras le crucificaban, sobrevinieron unas tinieblas que cubrieron toda la tierra, quedando obscurecido el sol a mediodía y apareciendo las estrellas, en las que no había resplandor; la luna cesó de brillar, como si estuviera teñida en sangre, y el mundo de los infiernos quedó absorvido; incluso lo que era llamado santuario desapareció, a la caída de éstos, de la vista de los mismos judíos; finalmente, por el eco de los truenos repetidos, se produjo una hendidura en la tierra.

VIII. Y, cuando todavía cundía este pánico, aparecieron algunos muertos que habían resucitado, como atestiguaron los mismos judíos, y dijeron ser Abrahán, Isaac, Jacob, los doce patriarcas, Moisés y Job, las primicias de los muertos, como ellos dicen, que fallecieron hace tres mil quinientos años. Y muchísimos de ellos, a los que yo pude ver también aparecidos corporalmente, se lamentaban a su vez a causa de los judíos: por la prevaricación que estaban cometiendo, por su perdición y por la de su ley.

IX. Duró el miedo del terremoto a partir de la hora sexta del viernes hasta la hora nona. Y, al llegar la tarde del primer día de la semana, se oyó un eco procedente del cielo, mientras éste adquiría un resplandor siete veces más vivo que todos los días. Y a la hora tercia de la noche apareció incluso el sol brillando más que nunca y embelleciendo todo el firmamento. Y de la misma manera que los relámpagos sobrevienen de repente en el invierno, así apareceiron súbitamente unos varones, excelsos por su vestidura y por su gloria, que daban voces semejantes al fragor de un enorme trueno, diciendo: «Jesús, el que fue crucificado acaba de resucitar. Levantaos del abismo los que estáis presos en los subterráneos del infierno». Y la hendidura de la tierra era tal, que parecía no había fondo, sino que dejaba ver los mismos fundamentos de la tierra, entre los gritos de los que estaban en el cielo y paseaban corporalmente en medio de los muertos que acababan de resucitar. Y aquel que dio vida a los muertos y encadenó al infierno decía: «Dad este encargo a mis discípulos: Él va delante de vosotros a Galilea; allí podréis verle».

X. Por toda aquella noche no cesó la luz de brillar. Y muchos de los judíos perecieron absorvidos por la hendidura de la tierra, de manera que al día siguiente no compareció gran parte de los que habían estado en contra de Jesús. Otros veían apariciones de resucitados, a quienes ninguno de nosotros había visto. Y en Jerusalén mismo no quedó ni una sola sinagoga de los judíos, pues todas desapareieron en aquel derrumbamiento.

XI. Así, pues, fuera de mí por aquel pánico y cohibido por un temblor horrible en extremo, he hecho a vuestra excelencia la relación escrita de lo que mis ojos vieron en aquellos momentos. Y, poniendo además en orden lo que hicieron los judíos contra Jesús, lo he remitido a vuestra divinidad, ¡oh Señor!»
 

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Aurelio De Santos Otero, BAC

SENTENCIA DE PILATO -3403

SENTENCIA DE PILATO
Sentencia dada de Poncio Pilato contra Nuestro Señor Jesu-Christo

«Copia hallada en la Ciudad de Aqüila, del Reyno de Nápoles, de la sentencia dada por Poncio Pilato, Presidente de la Judea en el año 18 [sic] de Tiberio César, Emperador de Roma, contra Jesu-Cristo, Hijo de Dios, y de María Virgen, sentenciándolo á muerte de Cruz en medio de dos Ladrones el día 25 de Marzo; hallada milagrosamente dentro de una hermosísima piedra, en la qual estaban dos cajitas, una de hierro, y dentro de ella otra de finísimo marfil, donde estaba inclusa la infrascripta sentencia en letra Hebrayca en carta pecora del modo siguiente:

El año XVIIIo. [sic] de Tiberio César, emperador Romano, y de todo el Mundo, Monarca invencible, en la Olympiada C.XXI., en la Cliade XXIV., y en la Creación del Mundo, según el numo. y computo de los Hebreos quatro vezes M. C. LXXXVII., y de la propagine del Romano Imperio L. XXIII., de la liveración de la servidumbre de Babilonia M. CC. XI.,: siendo Consules del Pueblo Romano Lucio Pisano y Mauricio Pisarico; Proconsules Lucio Balesna, publico Govern. de la Judea, y Quinto Flavio, so el regimiento y Govierno de Jerusalen, Presidente gratisimo Poncio Pilatos, regente de la baxa Galilea, y Herodes Antipa, Pontifices del Sumo Sacerdocio Annas, Cayfas, Alit Almael el Magr. del Templo, Roboan Ancabel, Franchino Centurion, y Consules Rom.os, y de la Ciudad de Jerusalen Quinto Cornelio Sublima, y Sexto Ponfilio Rufo,; en el mes de Marzo y en el día XXV. de él.

YO Poncio Pilatos, aqui Presidente Romano dentro del Palacio de la Archipresidencia Juzgo, condeno y sentencio á muerte a Jesus llamado de la Pleve Christo Nazareno, y de Patria Galileo, hombre sedicioso de la ley Moysena, contrario al grande Emp.or Tiberio Cesar; y determino, y pronuncio por esta, que su muerte sea en Cruz, y fixado con clavos á usanza de reos, porque aqui congregando, y juntando muchos hombre ricos, y pobres; no ha cesado de mover tumultos por toda la Judea, haciendose hijo de DIos, y Rey de Jerusalen, con amenazarles la ruina de esta Ciudad, y de su Sacro Templo, negando el Tributo al Cesar, y haviendo aun tenido el atrevimiento de entrar con ramos, y triumpho, y con parte de la Pleve dentro de la Ciudad de Jerusalen, y en el Sacro Templo. Y mando á mi primer Centurion Quinto Cornelio lleve publicamente por la Ciudad á Jesus Christo ligado, y azotado, y que sea vestido de purpura, y coronado de algunas espinas, con la propia Cruz en los hombros para que sea exemplo á todos los malhechores: y con él quiero sean llevados dos Ladrones homicidas, y saldrán por la P.ta sagrada, ahora Antoniana, y que lleve á Jesús al publico monte de Justicia llamado Calvario, donde crucificado, y muerto, quede el cuerpo en la Cruz, como espectáculo de todos los malvados; y que sobre la Cruz sea puesto el título en tres lenguas, y que en todsa tres (Hebrea, Griega, Latina) diga JESUS NAZAR. REX JUDAERUM.

Mandamos asi mismo, que ninguno de cualquier estado, ó calidad se atreva temerariamente á impedir la tal Justicia por mi mandada, administrada, y executada con todo rigor según los decretos, y Leyes Romanas, y Hebreas so pena de rebelion al Imperio Romano = Testigos de la nra. Sentencia: por los 12. Tribus de Israel Rabain Daniel, Rabain seg.12, Joannin Bonicar, Barbasu. Sabi Potuculam. Por los Fariseos Bulio, Simeon, Ronol, Rabani, Mondagul, Boncurfosu. Por el Sumo Sacerdocio Rabban, Nidos, Boncasado. Notarios de esta publicacion: por los Hebreos Nitanbarta; por el Juzgado, y Presidente de Roma Lucio Sextilio, Amasio Chlio.

(Copias sacadas del ms. titulado Libro de varias noticias y apuntaciones, que dejó escritas en Latín, Español, Francés e Italiano D. N. Guerra, Obispo de Segovia. Copiadas de su original en M. DCC. LXXXVI)».
 

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Aurelio De Santos Otero, BAC

EL EVANGELIO DE LA VENGANZA DEL SALVADOR

EL EVANGELIO DE LA VENGANZA DEL SALVADOR
(Vindicta Salvatoris)

El judío Nathan habla al rey Tito de los milagros de Jesús

I 1.En tiempo de Tiberio César, emperador, siendo Herodes tetrarca de Galilea, el Cristo fue entregado a Poncio Pilatos, gobernador de Judea, por los judíos.
2. En aquella época, Tito era  un pequeño rey, que, bajo la dominación de Tiberio, mandaba en el país de Aquitania, y que había puesto su corte en una ciudad de Libia, que se llama Burgidalla.
3. Y Tito tenía una llaga en el rostro, a causa de un cáncer que se le había declarado en la fosa nasal derecha, y presentaba la fisonomía desgarrada hasta el ojo.

4. Y un varón, llamado Nathan, hijo de Naum, oriundo de Judea, y que era ismaelita, iba de país en país, y de mar en mar, y visitaba todas las extremidades de la tierra.
5. Y Nathan fue enviado de Judea hacia el emperador Tiberio, a fin de llevarle el pacto concluido entre los judíos y la ciudad de Roma.
6. Tiberio era un insensato, lleno de fiebres y de úlceras, y con siete géneros de lepra en su cuerpo.

7. Y Nathan quería recalar lo antes posible en Roma. Pero sopló un viento del norte, que impidió su travesía, y que lo condujo al puerto de la ciudad de Libia.
8. Al ver llegar el buque, Tito comprendió que precedía de Judea, y todos quedaron sorprendidos, y dijeron que jamás se había visto a un buque llegar de aquella comarca.

9. Y Tito ordenó a un piloto que fuese cerca del navegante, y que le preguntase quién era. Y él le contestó: Soy Nathan, hijo de Naum, de la raza de los ismaelitas, y estoy sometido, en Judea, a Poncio Pilatos. Y he sido enviiado a Tiberio, emperador de los romanos, para llevarle el pacto hecho con Judea. Pero un gran viento se hizo sentir sobre el mar, y me ha conducido a un país que no conozco.

10. Y Tito dijo: Si puedes encontrar algún remedio, sea un ungüento o una hierba, que haga desaparecer la llaga que tengo en el rostro, como ves, de modo que quede curado, y que recobre mi antigua salud, te daré grandes riquezas.

11. Y Nathan repuso: No sé, ni nunca he sabido hallar eso que me pides. Pero, si hubieses vivido en jerusalén, habrías encontrado a un profeta, elegido de Dios, que tenía por nombre Emmanuel, y que curaba al pueblo de sus pecados. Y fue su primer milagro transformar el agua en vino, en Caná de Galilea. Y con su palabra curaba a los leprosos, devolvía la vista a los ciegos, sanaba a los paralíticos, y expulsaba a los demonios. Y resucitó tres muertos, y salvó a una mujer sorprendida en delito de adulterio, y que los judíos habían condenado a ser lapidada. Y otra mujer, llamada Verónica, padecía de doce años atrás un flujo de sangre, y, habiéndose aproximado a él por su espalda y tocado la franja de su vestidura, fue curada. Y con cinco panes y cinco peces alimentó a cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños, y aun quedaron trozos bastantes para llenar doce canastos. Y todas estas cosas y otras muchas se cumplieron antes de su pasión. Y, después de su resurrección, nosotros lo hemos visto en su forma carnal, como antes estaba.

Curación milagrosa de Tito

II 1.Y Tito preguntó: ¿Cómo es que resucitó de entre los muertos, si estaba muerto también? Y dijo Nathan, contestándole: Él estuvo de cierto muerto, y prendido de la cruz, de la que fue descendido, y durante tres días, permaneció en el sepulcro. Y resucitó luego de entre los muertos, y descendió a los infiernos, y libertó a los patriarcas, a los profetas y a todo el género humano. Y luego se apareció a sus discípulos, y comió con ellos, y ellos lo vieron subir al cielo. Y todo lo que digo es la verdad. Yo lo he visto con mis ojos, y toda la casa de Israel también.
2. Y dijo Tito: Malhaya tú, emperador Tiberio, lleno de úlceras y envuelto en lepra, pues que escándalo tal pasó bajo tu reinado, y pues que has hecho leyes tales en la Judea, en la tierra de la natividad de Nuestro Señor Jesucristo, donde se ha prendido y dado muerte al rey y al soberano de todos los judíos, y no se lo ha dejado venir a nosotros, para curarme de la lepra, y librarme de mi enfermedad. Y, si esos judíos estuvieran ante mí, yo los mataría con mis propias manos, y los haría pender de cruces, pues que han destruido a mi Señor, y mis ojos no han sido dignos de ver su faz.

3. Y, cuando Tito hubo hablado así, la llaga de su rostro desapareció, y se encontró perfectamente curado. Y cuantos enfermos estaban presentes fueron curados al mismo tiempo.
4. Y Tito, con todo el pueblo, exclamó en alta voz: Mi Dios y mi rey, tú, a quien nunca he visto, y que me has curado, dispón que yo vaya por el mar a la tierra donde naciste, a fin de que tome venganza de tus enemigos, y ayude, Señor, a destruirlos y vengar tu muerte, y entrégalos en mis manos.

5. Y, cuando hubo hablado así, se hizo bautizar, para lo cual llamó a Nathan y le dijo: ¿Cómo has visto tú bautizar a los que creen en el Cristo? Ven a mí, y bautízame en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Porque yo creo firmemente, con todo mi corazón y con toda mi alma, en nuestro Señor Jesucristo, porque no hay en el mundo otro que me haya creado, y que me haya curado.
6. Y, cuando hubo dicho esto, envió emisarios a Vespasiano, pidiéndole que viniese a toda prisa con soldados muy valerosos y bien equipados para la guerra.

7. Y Vespasiano, con cinco mil hombres armados, fue a juntarse a Tito. Y, cuando hubieron llegado a la ciudad de Libia, preguntó a Tito: ¿Por qué me has hecho venir? Y Tito contestó: Sabe que Jesús ha venido al mundo, que nació en Judea en un lugar que se llama Bethlehem, y que fue entregado a los judíos, y azotado y crucificado en el Calvario. Y que al tercer día resucitó de entre los muertos, y sus discípulos lo vieron en la misma cama en que había nacido, y se manifestó a ellos, que creyeron en él. Y nosotros queremos ser discípulos suyos. Vamos, y destruyamos a sus enemigos, para que se sepa que nada es comparable a Dios Nuestro Señor sobre la faz de la tierra.

Venganza de Tito y de Vespasiano

III 1.Y, habiendo celebrado consejo, salieron de la ciudad de Libia, que se llama Burgidalla, y entraron en los buques, y llegaron a Jerusalén y atacaron el reino de los judíos, y comenzaron a destruirlo. Y, oyendo los reyes de los judíos las depredaciones que hacían, tuvieron gran pavor y se turbaron extremadamente.
2. Entonces Arquelao se turbó en su discurso, y dijo a su hijo: Hijo mío, recibe mi reino y dirígelo, y aconséjate con los demás reyes que existen en la tierra de Judá, para que podáis escapar de vuestros enemigos.
3. Y cuando hubo hablado así, sacó su espada, e inclinándose hacia abajo, se clavó en el pecho su aguda punta, y murió.

4. Y su hijo se unió a los otros reyes que estaban bajo su jerarquía, y celebraron consejo, y fueron a Jerusalén con los jefes de aquellos que en dicho consejo se hallaban, y allí estuvieron siete años.

5. Y Tito y Vespasiano tomaron el acuerdo de bloquear la ciudad, y lo hicieron. Y, cuando pasaron siete años, el hambre se hizo extremada, y los sitiados, faltos de pan, comenzaron a comer tierra.

6. Y los soldados, que obedecían a cuatro reyes, se reunieron entre sí y dijeron: ¿No hemos de morir? ¿Qué hará Dios por nosotros, y qué nos importa la vida, ya que los romanos han venido a tomar nuestro país, y a destruir nuestra nación? Preferible es que nos matemos unos a otros a que los romanos puedan decir que nos han dado ellos la muerte, y que han logrado plena victoria sobre nosotros.
7. Y sacaron sus espadas, y se hirieron, y así murieron doce mil de aquellos hombres. Y los cadáveres extendieron una gran infección por toda la ciudad.

8. Y los reyes sintieron un espanto de muerte, y no podían soportar el hedor de los cadáveres, ni sepultarlos, ni arrojarlos fuera de la ciudad.
9. Y dijeron: ¿Qué hemos de hacer? Hemos entregado el Cristo a la muerte, y ahora somos entregados a la muerte nosotros. Humillemos nuestras cabezas, y demos a los romanos las llaves de la ciudad, puesto que Dios nos ha entregado a la muerte.
10. Y subieron a las murallas, y dijeron a gran voz a Tito y a Vespasiano: Recibid las llaves de la ciudad, que os son donadas por el Mesías, a quien llaman el Cristo.

11. Y se pusieron en manos de Tito y Vespasiano, diciéndoles: Juzgadnos, pues que nosotros hemos juzgado al Cristo, y lo hemos llevado a la muerte sin motivo ninguno.
12. Y Tito y Vespasiano hicieron lapidar a parte de ellos, y a otros los crucificaron, con los pies hacia arriba y la cabeza hacia abajo, y los hirieron a lanzadas.
13. Y vendieron a otros como esclavos y se repartieron a los demás, haciendo cuatro divisiones, como ellos con las vestiduras del Señor.
14. Y Tito y Vespasiano dijeron: Ellos vendieron a Cristo por treinta dineros de plata, y nosotros venderemos treinta de ellos por un solo denario. Y lo hicieron así, y luego tomaron Jerusalén y todas las tierras de Judea.

15. Y empezaron a buscar la faz de Cristo. Y hallaron a una mujer, llamada Verónica, que la tenía.
16. Y apresaron a Pilatos, y lo pusieron en prisión, encargando a cuatro piquetes de once soldados cada uno que lo guardaran y vigilaran la puerta de su encierro.

17. Y mandaron emisarios a Tiberio, emperador de Roma, pidiéndole que les enviase a Velosiano.
18. Y Tiberio le dijo: Toma cuanto sea preciso para andar por el mar, y baja a Judea, y busca a uno de los discípulos de aquel que se llamaba el Cristo y el Señor, para que venga a mí y, en nombre de su Dios, me cure de la lepra y de las enfermedades, que me afligen cada día más, y de las llagas, que cada día me atormentan más vivamente. Y lleva contra los reyes de los judíos que están sometidos a mi imperio todas tus fuerzas y terribles máquinas de guerra, y condénalos a muerte, ya que ellos han matado a Jesucristo, Nuestro Señor. Y si encuentras un hombre que me pueda curar de mi enfermedad, yo creeré en Cristo, hijo de Dios,  y me haré bautizar en su nombre.
19. Y Velosiano dijo: Señor emperador, si yo encuentro un hombre que pueda ayudarnos, y libertarnos de las enfermedades, ¿qué recompensa le prometeré? Y dijo Tiberio: Yo le donaré la mitad de mi Imperio, y él la tendrá en sus manos.

20. Y Velosiano se puso en camino y, tomando un buque, se dio a la vela, y navegó a través del mar. Y estuvo en el mar un año y siete días, después de cuyo plazo llegó a Jerusalén.
21. Y ordenó que ciertos judíos vinieran a rendirle homenaje, y procuró informarse con ciudado de los actos de Nuestro Señor Jesucristo.

22. Y José de Arimatea y Nicodemo se reunieron allí. Y dijo Nicodemo: Yo lo he visto, y sé que verdaderamente era el Salvador del mundo. Y dijo José: Y yo lo he descendido de la cruz, y lo he puesto en un sepulcro reciente, que había sido tallado en la roca, y los judíos me tuvieron encerrado el día dr Pascua hasta la tarde, y mientras yo estaba preso, la casa fue sostenida por los cuatro rincones, y yo vi al Señor Jesucristo resplandeciendo con una luz como la de las estrellas. Y caí por tierra lleno de terror.
23. Y él me dijo: Mírame, soy Jesús, a quien tú has enterrado en su tumba. Y yo le dije: Muéstrame el sepulcro en que yo te he colocado. Y Jesús, tomando mi mano con la suya derecha, me condujo al lugar en que yo lo había depositado.

24. Y vino la mujer llamada Verónica, y dijo: Yo, entre la multitud, toqué la franja de su vestido, porque padecía desde doce años antes un flujo de sangre, y me curé. Y entonces Volosiano dijo a Pilatos: Impío y cruel, ¿por qué has hecho morir al hijo de Dios?
25. Y Pilatos respondió: Las gentes de la nación y los pontífices Anás y Caifás me lo habían entregado. Y dijo Velosiano: Impío y cruel, mereces la muerte y una pena severa. Y lo hizo entrar de nuevo en la prisión.

26. Y Velosiano preguntó por el rostro o la faz del Salvador. Y cuantos allí estaban dijeron: La mujer que se llama Verónica es la que tiene en su casa la faz del Salvador.
27. Y él ordenó que la condujesen ante sí. Y le preguntó: ¿Tienes la faz del Salvador en tu casa? Y ella lo negó.
28. Y Velosiano ordenó que se le diese tormento hasta que entregase la imagen del Señor. Y, cediendo a la violencia, Verónica dijo: Yo la tengo en un lienzo, y la adoro a diario. Y diciéndole Velosiano: Muéstramela, ella mostró el rostro del Señor.
29. Y viéndola, Velosiano, se posternó en tierra y, con fe sincera y corazón encendido, la tomó, la envolvió en una tela dorada, la cerró en una caja, y la selló con su anillo. E hizo un juramento: Por el Dios vivo y por la salud del César, que no verá su faz nadie hasta que vea yo la de mi señor, Tiberio.

30. Y, cuando hubo hablado así, los jefes de la Judea tomaron a Pilatos para conducirlo a un puerto de mar. Y Velosiano, con el rostro del Señor, y seguido de todos sus discípulos y satélites, se embarcó el mismo día.

31. Y Verónica abandonó, por el amor de Cristo, cuanto poseía, y siguió a Velosiano. Y él le dijo: Mujer, ¿qué buscas, o qué quieres?
32. Y ella contestó: Busco la faz de Nuestro Señor Jesucristo, que me ha iluminado no por mis merecimientos, sino por su piadosa misericordia. Devuélveme la imagen de Nuestro Señor Jesucristo, porque me mata el dolor de no tenerla. Si no me la devuelves, yo no te abandonaré hasta que no vea dónde la has depositado, pues quiero, miserable de mí, servirla todos los días de mi vida. Porque creo que es mi redentor, y que vive en la eternidad.

33. Y Velosiano ordenó que se admitiese a Verónica con él en el buque. Y, desplegando las velas, comenzaron a navegar en el nombre del Señor y avanzaron a través del mar. Y Tito y Vespasiano habían quedado en Judea sometiendo el país a su dominación.
34. Pasado un año, Velosiano llegó la ciudad de Roma. Y orientó su barco hacia el río que llaman el Tíber, y entró en ella. Y despachó un emisario a su señor el emperador Tiberio, para anunciarle su feliz llegada.

Conversión de Tiberio

VI 1.Y Tiberio, oyendo al emisario, fue invadido de extremada alegría, y ordenó que Velosiano se presentara ante él.
2. Y le dijo a Velosiano: ¿Cómo has venido, y qué has visto en el país de Judea, que concierna al Señor Cristo y a sus discípulos? Indícame cómo debo curarme de la lepra, y yo pondré todo mi imperio en tu poder y en el suyo.

3. Y Velosiano dijo: Mi señor y emperador, yo he encontrado en Judea a tus servidores Tito y Vespasiano, temerosos del Señor, y están curados de sus úlceras y dolencias. Y he hallado que, por orden de Tito, todos los príncipes y soberanos de la Judea habían sido crucificados. Anás y Caifás han sido lapidados. Y a Pilatos yo mismo lo he enviado a Damasco, encadenado, y prisionero bajo una buena guardia. Y me he informado de que los detestables judíos hirieron a Jesús con espadas y con palos, y que lo hicieron crucificar, a él, que vino a salvarnos. Y José de Arimatea y Nicodemo vinieron llevando aceite de olivar y mirra, con un peso de cerca de cien libras, para ungir el cuerpo de Jesús, y lo descendieron y lo sepultaron en un sepulcro nuevo. Y al tercer día resucitó de entre los muertos, y se mostró a sus discípulos en la misma envoltura carnal en que había nacido. Y cuarenta días más tarde lo vieron elevarse al cielo. Y Jesús hizo muchos milagros antes de su pasión y después de ella. Cambió el agua en vino, curó leprosos, resucitó muertos, hizo ver a los ciegos y oír a los sordos, sanó paralíticos, expulsó demonios, y devolvió el habla a los mudos. Y resucitó a Lázaro, que llevaba muerto y sepultado cuarenta días, y curó a Verónica, que sufría de doce años antes un flujo de sangre, y que tocó el borde de su vestidura. Y plugo al Señor de los cielos que el Hijo de Dios, que ha sido enviado a este mundo y ha muerto sobre la tierra, enviase a un ángel, y diése órdenes a Tito y a Vespasiano, a quienes yo he conocido aquí mismo, donde está tu trono. Y plugo a Dios Todopoderoso que ellos fuesen a Judea y a Jerusalén, y apresasen a sus altos dignatarios, y los sometiesen a juicio, como ellos habían hecho a Jesús.

4. Y Vespasiano dijo: ¿Qué haremos de los que quedan? Y Tito repuso: Ellos han crucificado a Nuestro Señor sobre un madero verde, y lo han herido con una lanza. Colguémoslos nosotros de un madero seco, e hirámoslos con una lanza. Y así lo hicieron. Pero dijo Vespasiano: ¿Qué haremos con los que quedan aún? Y respondió Tito: Ellos dividieron en cuatro partes la túnica de Nuestro Señor Jesucristo. Apresémoslos nosotros, y dividámoslos en cuatro partes: una para ti, otra para mí, otra para tus soldados y otra para mis hijos. Y lo hicieron así. Y dijo Vespasiano: ¿Qué haremos con los que quedan aún? Y Tito respondió: Los judíos vendieron a Nuestro Señor por treinta monedas de plata. Y lo hicieron de esa guisa.
5. Y prendieron a Pilatos, y me lo entregaron, y yo lo encerré en una prisión en Damasco. Y puse cuatro centuriones para guardarlo. Y envieron comisarios para buscar con gran interés el rostro del Señor, y encontraron una mujer llamada Verónica, que poseía la efigie del Señor.

6. Y el emperador Tiberio dijo a Velosiano: ¿Dónde tienes esa efigie? Y contestó Velosiano: La tengo en un lienzo de tela de oro, envuelta en un manto. Y el emperador Tiberio le dijo: Extiéndela ante mí, para que yo me ponga de hinojos, y la adore en tierra.
7. Y Velosiano desplegó su manto, que envolvía la tela de oro en que iba la imagen del Señor. Y el emperador Tiberio la vio.
8. Y adoró con ferviente corazón la imagen del Señor, y su carne curó, y fue como la de un niño pequeño. Y todos los ciegos, los leprosos, los cojos, los mudos, los sordomudos y cuantos sufrían distintas enfermedades fueron curados y librados de sus males.

9. Y el emperador Tiberio, con la cabeza baja y dobladas las rodillas, exclamó: Feliz el vientre que te ha llevado y el seno que te ha nutrido. Y se dirigió al Señor, con gemidos y lágrimas, diciendo: Dios del cielo y de la tierra, no permitas que yo peque, sino confirma mi alma y mi cuerpo, y llévame a tu reino, que yo pondré siempre toda mi confianza en tu nombre. Líbrame de todos mis males como libraste a los tres jóvenes hebreos de los suyos en un horno ardiente.

10. Y el emperador Tiberio preguntó a Velosiano: ¿Has visto hombres que hayan conocido al Cristo? Y Velosiano repuso: Los he visto. Y Tiberio dijo: ¿Has preguntado cómo se bautiza a los creyentes en Jesús?
11. Y Velosiano le dijo: Señor, tenemos aquí uno de los discípulos del Cristo. Y Tiberio ordenó que Nathan viniese a él. Y Nathan vino, y lo bautizó en el nombre del padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

12. Y, cuando el emperador Tiberio se halló curado de todos sus males, subió a su trono y dijo: Bendito seas, Señor, Dios omnipotente y digno de alabanza, tú, que me has libertado de la muerte, y que me has purificado de todas mis miserias, porque yo he pecado mucho en tu presencia, y no soy digno de ver tu faz. Y así el emperador Tiberio fue instruido plenamente, y creyó con sinceridad en todos los artículos de la fe.
 

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco

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