LA INVESTIGACION EN EL AMBITO DE LAS SECTAS(*)
Por Michael D. Langone(**)
¿Qué es investigación y por qué nos tomamos la molestia de llevarla a cabo?. Según el Ninth New Collegiate Dictionary de Webster (l983), investigación es “la recopilación de información sobre un tema particular”, “búsqueda o exploración estudiosa; especialmente investigación o experimentación orientada al descubrimiento e interpretación de hechos, revisión de teorías aceptadas o leyes nuevas o revisadas” (p.1002). Aunque los investigadores prefieren poner mayor énfasis en la segunda definición de investigación, la naturaleza multidisciplinaria y el desarrollo reciente de estudios sobre ‘cultos’ sugiere la necesidad de no perder de vista la definición mas amplia. Por lo tanto, los especialistas religiosos que estudian los textos de varios ‘grupos cúlticos’, los clínicos, los sociólogos o antropólogos que guardan registros de sus observaciones sobre adeptos y sobre sus familias, así como los investigadores que utilizan tests psicologicos y estadísticas pueden contribuir a un mayor conocimiento de este área.
Estos profesionales llevan a cabo investigaciones, por cuenta propia y por solicitud de otros especialistas, porque sus métodos sistemáticos y disciplinados proporcionan respuestas mas creíbles a las cuestiones importantes que las ofrecidas por otras opiniones menos informadas. Sin embargo, la sutilidad y la complejidad de las variadas metodologías de los investigadores hacen que sea muy difícil realizar una investigación realmente ‘definitiva’. Como consecuencia, las cuestiones clave sobre un tema concreto pueden no llegar a tener una respuesta completa, incluso después de años enteros de investigación. En gran parte, así ocurre en lo referente al estudio de los ‘cultos’. Hemos aprendido mucho, pero aún quedan muchos aspectos por comprender.
En otra ponencia presentada en este congreso, Margaret Singer y yo comentamos cuestiones sobre la definición de los ‘cultos’. Aquí, me voy a limitar a distinguir
entre ‘cultos’ ( o lo que en Europa y América Latina se denomina ‘sectas’) y ‘nuevos’ movimientos, ya sean nuevos movimientos religiosos, psicoterapias innovadoras o nuevos movimientos políticos. Los ‘cultos’ se caracterizan por la inducción o exacerbación sistemática de la dependencia psicológica en un contexto de manipulación orientada hacia la explotación. Los movimientos no -‘cúlticos’ son relativamente no -manipuladores, no -explotadores y respetuosos con la autonomía individual.
Dadas las limitaciones de espacio impuestas por este articulo, no es posible realizar aquí una revisión multidisciplinaria de este área, y por ello voy a centrarme en el estudio psicológico de dos áreas especialmente preocupantes para quienes trabajamos con las víctimas de los ‘cultos’: la frecuencia y el daño ocasionado. Ahora bien, antes de abordar estos puntos, me gustaría comentar algunas de las cuestiones metodológicas a considerar en la evaluación de los informes publicados sobre este tema.
Cuestiones Metodológicas
Considerando la relación dinámica existente entre ‘grupos cúlticos’ y sociedad, en cualquier momento se pueden identificar a efectos de investigación varios ‘grupos cúlticos’ con distintos tipos de grupos, por lo que la comparación de estudios e investigaciones sobre ‘grupos cúlticos’, incluyendo lo que se analizan en este articulo, es arriesgada. La situación es en cierta medida análoga a la que de la investigación de las psicopatologias antes de que existieran las clasificaciones diagnosticas actuales, que aunque mas precisas y operativas distan mucho de ser definitivas. Aunque se han realizado varias propuestas para hacer mas operativo el concepto de ‘culto’ (Andersen, l985; Ash, l984; Langone, l989), ninguna de ellas ha sido llevada a la practica y este termino sigue caracterizándose por una gran ambigüedad. Sin embargo, si no sacamos el mayor provecho posible de lo que tenemos, estamos renunciando a la posibilidad de ir hacia delante.
Muestra
La volatividad del concepto ‘culto’ exige una especial atención a la generalización de los estudios de investigación. Un estudio que incluya a personas de grupos muy diferentes, por ejemplo, puede incluir sujetos de grupos que no son realmente ‘cultos’, o, por el contrario, puede incluir a una mayoría de sujetos de grupos mas destructivos o controvertidos. En cualquier caso, la aplicación de los hallazgos de un estudio concreto al grupo amplio de población de adeptos a ‘cultos’ ofrecería los aspectos mas interesantes.
Incluso si se limita la capacidad de generalización ( por ejemplo, aplicando los hallazgos de un estudio solo a un grupo), pueden aparecer problemas de muestra. Es rara la ocasiónen que los investigadores pueden obtener muestras al azar de un grupo. Los grupos que suelen tener muchas localizaciones geográficas ( p.ej. los templos de Hare Krishna) pueden variar mucho de un lugar a otro. Las muestras que proceden de la investigación clínica tienden a incluir un numero desproporcionado de adeptos o ex adeptos con ansiedad. Las muestras derivadas con la técnica de la ‘bola de nieve'( se pide a los sujetos que identifiquen a otros sujetos) o de ‘muestras de organizaciones’ (p. ej. miembros de organizaciones de información sobre ‘cultos’) pueden resultar tergiversadas porque la gente tiende a unirse a personas de características similares a las suyas.
Por lo tanto encontramos que las muestras derivadas de sistemas asociados a organizaciones criticas de los ‘cultos’ suelen presentar un porcentaje mayor de sujetos que han pasado por una desprogramación o por un ‘exit counseling’. Otra limitación de las muestras de ex adeptos, incluso si no están asociados a organizaciones ‘anti-culto’, consiste en las dificultades a las que se enfrentan los investigadores a la hora de encontrar sujetos para el análisis. Knight (l986), por ejemplo, solo pudo localizar a 20 de los 60 ex adeptos del centro para la Terapia de los Sentimientos. Considerando la tendencia de las personas con trastornos graves a experimentar ‘depresiones’, es muy posible que los ex adeptos mas angustiados sean los que con menos probabilidad atraigan la atención de los investigadores.
Los estudios que han requerido la cooperación de ‘grupos cúlticos’, incluso en casos publicados, a veces revelan posibles desviaciones en sus muestras. En la mayoría de los estudios de Galanter sobre la Iglesia de la Unificación, por ejemplo, se consiguió virtualmente una cooperación completa, mientras que Gaines, Wilson, Redican y Baffi (l984) no llegaron a recibir ni una sola respuesta a los 100 cuestionarios que enviaron por correo a adeptos actuales de ‘grupos cúlticos’. Esta disparidad genera cuestiones sobre las motivaciones, y por extensión de la veracidad, de informes de grupos de sujetos oficialmente aprobados. Estas dudas aumentan si se considera que los porcentajes de colaboración por parte de los sujetos pueden variar mucho. El estudio de Galanter sobre Moonies (Galanter, l983), por ejemplo, contó con el l00 % de cooperación en una reunion organizada por la Iglesia de la Unificación. Sin embargo, en su estudio de seguimiento de Moonies casados (Galanter, l986), solo el 66 % completó el cuestionario de investigación. Aunque se trataba de un cuestionario enviado por correo ( por lo que cabia esperar un porcentaje menor de cooperación), es posible que un número desproporcionado de quienes no rellenaron el cuestionario hubiera tenido una experiencia negativa y que, al ser miembros dedicados de la Iglesia de la Unificación, no se mostraran dispuestos a reconocerlo, ni siquiera a si mismos. De aquí que se limitaran a no contestar el cuestionario. Estas sutilezas metodológicas pueden fácilmente ser pasadas por alto por los estudiosos en este campo.
Ungerleider y Wellisch (l979) reconocen abiertamente la cuestión de las motivaciones subjetivas, aunque no le atribuyen tanta importancia como otros:
“Sin embargo, indicamos que, si así se nos pedía, estaríamos dispuestos a ofrecer nuestros hallazgos en un juicio. De todas formas, nunca llegó a ser requerido. Eso fue lo que motivo a muchos adeptos a cooperar con nosotros. Los que no estuvieron durante mucho tiempo en un ‘culto’ colaboraron sobre todo por su deseo de ampliar sus conocimientos sobre el tema. Es importante tener en cuenta que no prometimos a los adeptos que nuestros hallazgos serian positivos o útiles para ellos”.(p. 279).
Muchos de los sujetos de estas investigaciones, obviamente, deseaban parecer “normales” ( lo que constituye el hallazgo del investigador) para ayudar a sus grupos en los procesos judiciales. Los elevados niveles en la escala de mentiras en los estudios que se utilizo el MMPI generan aún mas dudas sobre la credibilidad de los hallazgos de estos estudios. Es mas, Ash (l984) indica que quienes presentan trastornos disociativos suelen mostrar “normalidad” en las pruebas objetivas, pero muestran psicopatología en las proyectivas, como ocurre en los dos únicos estudios sobre ‘grupos cúlticos’ que han utilizado pruebas proyectivas (Dutsch & Miller, l983; Spiro, l982). Levine y Salter (l976) ni siquiera administraron tests psicologicos:
” No se administraron tests formales a los adeptos, aunque entraba en el objetivo inicial(…) este plan se abandonó porque los adeptos
desconfiaban mucho de los tests, de quienes los administraban, así como
de la sociedad en general por lo que se refiere a nuestras actitudes
respecto a ellos (temían quedar descubiertos) “. (p.412)
La credibilidad de un grupo de población tal queda necesariamente disminuida por estos temores tan fuertes sobre la participación en una investigación científica.
Recogida de Datos
Cuestionarios y Tests Psicológicos: Cuando se utilizan para estudiar a los adeptos, estos métodos tienen las siguientes ventajas: 1) todos los sujetos están expuestos al mismo “estimulo” ; 2) las medidas son fáciles y relativamente económicas de administrar; 3) permiten la recogida de datos cuantificables; 4) algunos tests psicologicos han pasado por investigaciones muy complejas, y muchas de ellas proporcionan normas estandarizadas para que los sujetos puedan ser comparados.
Los cuestionarios y los tests psicologicos tienen las siguientes desventajas: 1) muchos son retrospectivos y, por lo tanto, las respuestas pueden reflejar recuerdos inexactos; 2) son medidas sobre información proporcionada por el sujeto mismo y, por lo tanto, las respuestas pueden reflejar variables psicológicas que inclinan a los sujetos a responder de forma no precisa; 3) a menudo no detectan variables sutiles, como pueden ser las motivaciones ambivalentes; 4) es posible que no midan realmente lo que pretenden medir (sobre todo si no han sido sometidos a pruebas psicométricas rigurosas).
Entrevistas: Pueden ser estructuradas y no estructuradas. Las primeras pueden tener todas las ventajas de los cuestionarios y de los tests psicologicos (existen tests de entrevistas estandarizados, por ejemplo, el Hopkins Simtom Check List), a la vez que tienen una mayor flexibilidad y proporcionan información no verbal captada por los entrevistadores, que pueden variar algo sus protocolos para ajustarse a las circunstancias.
Las entrevistas semiestructuradas o no estructuradas, aunque no son tan fáciles de cuantificar como las estructuradas, ofrecen la gran ventaja de una mayor flexibilidad, pero a coste de una menor precisión y de menos control, así como de mayores distorsiones generadas por el entrevistador. Las entrevistas no estructuradas suelen ser mas apropiadas para una investigación exploratoria.
Cuando las entrevistas incluyen datos retrospectivos, la probabilidad de distorsiones aumenta de forma evidente. Pero un entrevistador experimentado puede reducir el impacto de este factor y conseguir información no accesible mediante medidas de ‘papel y lápiz’.
Estudio de un Caso Clínico: El estudio de un caso clínico es, en cierta forma, una variedad de entrevista con ciertas características diferenciadoras. Su principal ventaja sobre otros tipos de entrevistas es una comprensión mas amplia y profunda de la psicología del cliente/sujeto que es el resultado de la duración de la psicoterapia y del grado de confianza entre el terapeuta y el cliente/sujeto. En ocasiones este método es el mas efectivo para obtener información útil porque, por ejemplo, se sabe tan poco sobre el tema que es imposible desarrollar entrevistas, tests o cuestionarios realmente efectivos. Puede considerarse que el fenómeno de los ‘cultos’ entra en esta categoría. Si las alegaciones de engaño en los ‘cultos’ son ciertas, los entrevistadores o los investigadores que se limitan a utilizar medidas de lápiz y papel pueden verse confundidos. Los clínicos, especialmente cuando trabajan con varios adeptos a ‘cultos’ que no se conocen entre si, pueden ser mas efectivos a la hora de observar la “personalidad” grupal que los adeptos tienden a adoptar. Aunque quizás su trabajo no arroje la luz necesaria sobre cuestiones de frecuencia ( porque sus muestras presentan necesariamente una desviación hacia el sector que necesita ayuda), sí ayudan a entender los procesos que dañan a los adeptos a ‘grupos cúlticos”.
Los métodos clínicos son también los mas apropiados para el trabajo forense sobre posibles daños físicos. Estas situaciones exigen la opinión de un experto sobre como han afectado los procesos específicos de un grupo concreto a una persona. Otros métodos de estudio pueden resultar útiles para llegar a conclusiones generalizadas (p. ej. la frecuencia de daño entre los miembros de un ‘culto’ concreto), pero no pueden contribuir de forma significativa a contestar a la pregunta de si el entorno de un ‘culto’ concreto ha dañado a una persona determinada. Realmente, parece poco probable que las investigaciones experimentales de procesos de influencia extrema puedan llegar a arrojar luz sobre el fenómeno de la conversión inducida, porque hay barreras éticas que impiden llevar a cabo ese tipo de investigación. Muchos de lo experimentos pioneros sobre la influencia social (p. ej. Milgram, l974) no serian posibles hoy en día debido al clima ético mas restrictivo para la investigación con seres humanos.
Observación Natural: La observación natural de un ‘grupo cúltico’ puede ser breve o extensa, estructurada o no estructurada. La observación extensa no estructurada (p. ej. la observación participante) introduce a los investigadores en las actividades diarias de un grupo. Por lo tanto, este método debería facilitar a los investigadores “la penetración en las lineas que los adeptos levantan para guardar los secretos familiares” (Balch, l985, p.32). Sin embargo, los observadores de un grupo, aunque pueden estar en mejor posición que los psicoterapeutas para entender los procesos del mismo, quizás no estén bien posicionados para comprender los procesos psicologicos individuales. Es mas, “el(los) sistema/s de conceptualización de los investigadores pueden afectar de forma significativa a su percepción, descripción e interpretación del fenómeno estudiado” (Langone & Clark, 1985, p.96), tanto como la contratransferencia puede afectar el análisis clínico de un caso de psicoterapia. Balch (l985) describe este proceso en su propia investigación:
“A principio de volver de un culto de OVNIS di varias charlas sobre el grupo en las que intentaba desmontar ciertas ideas erróneas favorecidas por los medios de comunicación, sobre todo las referidas al control de la mente. Mis descripciones se centraban en los aspectos voluntarios de la pertenencia al grupo e ignoraba casi por completo las formas que tenían Bo y Peep de utilizar la dinámica de grupo para generar conformidad. No fue hasta al cabo de un tiempo, después de entrevistar a algunos desertores y de reflexionar sobre los modelos reflejados en mis notas de campo, cuando empecé a preciar las sutilezas de la presión social establecida en el grupo. Con una mayor perspectiva me di cuenta de que mis esfuerzos por defender al culto de cargos infundados me habían conducido a tergiversar mis descripciones realizando informes selectivos”.(p.33)
Otros procedimientos de observación mas estructurados, como los empleados por investigadores de terapia conductista, ayudarían a reducir las distorsiones causadas por el marco interpretativo del observador. Aunque ya se ha realizado una propuesta para utilizar este tipo de métodos (Langone,l989), hasta el momento no se ha llevado a cabo estudios que los utilicen. Resulta evidente que necesitamos protocolos de observación que sean sensibles a las sutilezas psicológicas capaces de penetrar en la personalidad del grupo.
Métodos Estadísticos
Los métodos estadísticos utilizados para la investigación sociológica y de conductas varían desde los mas simples y sinceros a los mas misteriosos. A veces, un estudio excelente requiere métodos simples (p. ej., una comparación t de medias). En otras ocasiones un estudio mal concebido puede obscurecer sus deficiencias confundiendo al lector con métodos estadísticos complejos. A menudo debe llevarse a cabo un trabajo gigantesco para determinar que métodos son los apropiados para un estudio concreto y es necesario prestar una gran atención a detalles sutiles de la metodología. Gonzales (l986) da un ejemplo al respecto en una critica realizada a uno de los estudios de Galanter:
“El mayor hallazgo de Galanter es que los adeptos ‘experimentan realmente una reducción de su bienestar psicológico al cabo de mucho tiempo
de unirse al culto” (p.1579) . Sin embargo, basa su observación en una
comparación entre los adeptos a la Iglesia de la Unificación que llevan mucho tiempo (N=237) analizados en un estudio (Galanter et al.,l979)y las personas que se unieron a esta iglesia después de un taller de 21 días de duración (N=9) procedentes de otro estudio (Galanter, M.,l980). Por lo tanto, Galanter esta comparando medias procedentes de muestras cuyos tamaños mantienen una relación 1/25. Con una diferencia tan grande en N, debería haberse realizado una prueba F para valorar si la prueba t seguía teniendo validez, pero ésta no se llevó a cabo. También resulta interesante observar la profunda diferencia en la varianza entre los dos grupos comparados: para el grupo mayor (N=237), se calculo una varianza de 289,mientras que el grupo menor (N=9), la varianza calculada fue de 400. Cuando la muestra mayor tiene una varianza
menor, a probabilidad de encontrar datos estadísticamente significativos
aumenta considerablemente, quizás hasta el nivel de significación
unilateral. El valor t quizás no habría resultado significativo si no hubiera
existido una diferencia tan grande entre el volumen de las muestras y sus
varianzas”.(p. 30-31).