Notas sobre la pelicula y tu que sabes

Judy Zebra Knight (JZ Knight), cuyo nombre de soltera era Judith Darlene Hampton pero no ha abandonado el nuevo tras su divorcio, preside la compañía JZK Inc. de la que depende la Ramtha’s School of Enlightenment. (Escuela de Iluminación de Ramtha).

Ella afirma que un día se le apareció en la cocina una entidad llamada Ramtha el Iluminado y que desde entonces puede “abandonar su cuerpo” y dejar a Ramtha que hable a través de ella. Pero, por supuesto, por un “módico” precio (mil dólares la conferencia hace un tiempo). Mal puede sorprender que dirija su propia empresa sobre el particular, con esa explotación del mito de Ramtha. Por supuesto, el contenido de sus conferencias no es verificable: o crees lo que ella te diga o sales con la sensación de haber sido estafado. Ya que reconocer lo segundo suele ser muy doloroso, predominan los que prefieren creerse lo que ella dice.

Ha estado envuelta en varias disputas en los tribunales. Algunas han sido denuncias de su parte por violación de copyright (parece que aunque por delante diga que Ramtha habla a través de ella, en los tribunales defiende que Ramtha es creación suya y por tanto tiene los derechos de autor sobre sus conferencias y nadie más puede usar ese material).

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estuve leyendo un poco más sobre esto, realmente hay muchas cosas que son digamos… arregladas para que en conjunto hagan sentido, según lo que pude leer sobre David Albert, un cientifico fisico cuantico, que aparecio en el film what the bleep do we know, dice que el efectivamente fue entrevistado pero que el nunca (por error de el, como el mismo dice) averiguo que tipo de pelicula era o de que se iba a tratar y lo mas interesante es que dice también que lo que aparece en el film está totalmente editado de tal manera que hace que cambien los conceptos de los cuales el habla para que favorezcan las teorias y creencias de los seguidores de Ramtha y JZ Knight.

sobre otro hecho interesante del cual he pensado es sobre estas famosas esferas (orbs) que dicen ser seres de energía, muy evolucionados.
no se si es válido lo que voy a decir, pero, en algún lugar lei que ella tiene ciertos poderes psiquicos y pues al igual que ciertas personas que aparecen en TV, ilusionistas, los cuales también tienen poderes psiquicos(me imagino), incluso hacen desaparecer elefantes al frente de 100 personas en una calle donde no hay espacio para esconder un elefante.
Entonces obviamente mi punto es, si una persona puede hacer desaparecer un elefante porque otra no podría hacer aparecer bolas blancas-transparentes en éstas famosas reuniones?

entonces esta nueva tendencia medio espiritual talvez no tiene nada de espiritual, mas bien deberían ser unos cursos para poder desarrollar tus poderes mentales o psiquicos, pero no tendría que ver nada con un guerrero lemuriano ni con filosofias de vida.
Aunque debo decir que una de las cosas que ellos promueven es que hay que mantener siempre un pensamiento positivo para atraer cosas positivas, con lo cual yo estoy de acuerdo, pero no son ellos los unicos que promulgan esto.

——A los defensores del Ramtha, que bien ya exista gente a favor que opine en este foro sobre el tema, pero les digo lo siguiente, algunas conclusiones a las que yo llegue despues de leer mucho en internet sobre el tema.
Primero, unir lo científico con lo espiritual o religioso. Falso! Ellos hablan sobre las grandes teorías de la física cuántica que respaldan su filosofía… ahora yo les pregunto… que sabemos de fisica cuántica??? la mayoría de los que oímos hablar de Ramtha y su explicación a través de la física cuántica(alrededor del 99%) no tenemos idea de que es la física cuántica! cuales son sus reglas? sus teorías? además, si de verdad habría una explicación científica tan válida no creen que universidades famosas y de buen nombre estarían investigando al respecto? No creen que sería una primica para cualquier científico poder demostrar la existencia de todas estas cuestiones sobre naturales a través de la ciencia??? Por alguna razón no lo hay!
Segundo, David Albert, el único científico con conocimientos en fisica cuantica que aparece en la pelicula, ha dicho después de la aparición de estas peliculas en el mercado, que los directores de las peliculas parecen tener un master en edición, porque los comentarios que el ha vertido son editados y puestos de tal manera que cambian los significados de los conceptos expuestos en la entrevista que le hicieron.
Palabras de David Albert: su teoría se basa en inexactitudes de la fisica cuantica para intentar explicar estos fenomenos.
Tercero, la filosofía como tal me parece totalmente válida, pensamiento positivo atrae cosas positivas, de eso estoy seguro, pero no se necesita ni crear una secta ni mentir sobre física cuántica para explicar eso! Es visible en el mundo cotidiano, por ej: un jefe que es amable, saludador con sus empleados, etc crea un ambiente agradable de trabajo, lo contrario un jefe malhumorado y que grita a todos trae un ambiente feo, lleno de miedo, de gente con odio a esa persona, etc etc igual con un padre de familia, igual con un amigo, etc etc etc lo que me parece terrible es que esta JZ knight se haga millonaria vendiendo falsas ideas de espiritualismo a sus seguidores y energías que nos conectan a todos con el universo.
yo no creo que el modo de realizarse en este mundo es a base del dinero, sino la clave es la felicidad, el vivir bien en comunidad, crear ambientes agradables para todos, etc etc no se si estén de acuerdo conmigo en esto? Pero si es que si lo están, no les parece mal que JZ Knight pase de un barrio de clase media a un rancho millonario por vender una idea sobre como realizarse en esta vida? Si a mi se me habría aparecido un espiritu que me dice como lograr la realización y la felicidad en esta vida me consideraría bendito y ayudaría al resto a hacerlo, ganando lo suficiente para vivir bien, para mantener mi nivel actual pero jamás convirtiéndome en alguien muy rico!!

La disputa que me parece más grave fue contra su ex-marido, Jeff Knight, que contrajo el sida y ella le convenció de que Ramtha podría curarle (al estilo de la película); un tiempo después él se dio cuenta de que no era así y que había perdido años de su vida sin un tratamiento eficaz contra la enfermedad, por lo cual la denunció. Murió antes de que su caso quedara resuelto.

(Este caso, por cierto, es un ejemplo típico de por qué muchos luchamos contra las llamadas “medicinas alternativas”: a pesar de su aparente inocuidad pueden retrasar o evitar un tratamiento eficaz).

La película “Y tú qué sabes” (What the bleep do we know?) está presentada como un documental, pero no lo es. No contiene hechos científicos, sino declaraciones de gente a la que le interesa divulgar que podemos cambiar la realidad con nuestras mentes, como la propia JZ Knight (es bueno para su negocio). En el caso concreto del físico David Albert, su entrevista, en la que defendía la tesis contraria a la de la película, fue manipulada para que pareciera que estaba de acuerdo, mediante el recorte de fragmentos fuera de contexto. Él se ha quejado enérgicamente por este hecho pero no ha podido hacer nada.

La película, en definitiva, es en cierto modo propaganda de JZ Knight para aumentar su negocio.

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Agua a 140 dolares el litro

Si usted no sabe quién es “Ramtha”, no está consciente de uno de los más jugosos, desvergonzados y militantes engaños del “New Age” o niuéich, que diría mi tía Sofronia.

En caso de que no conozca a “Ramtha”, lo más seguro es que no sepa quién es Masaru Emoto. Y si todavía no sabe quién es Masaru Emoto, está usted maduro para que Íker Jiménez y su tropa de presuntos allanadores y mentirosos certificados lo desplumen este domingo como a un pavo en vísperas de Navidad, contándole una milonga monumental.

Lo que se dice de Emoto

Lo primero que probablemente escuchará usted es que Jimenitos o el empleadillo al que le haya mandado bordar este cuento hable de un tal “doctor” Masaru Emoto, que ha “demostrado científicamente” que el agua entiende varios idiomas y posee memoria. Para impresionarlo, le mostrarán unas fotos de unos cristales de agua muy bonitos, que se supone que se forman cuando uno pone cerca del agua un letrerito que diga “amor” o música de Mozart, o reza intensamente, y luego lo impresionarán mostrándole unos cristales todos chuecos y feos, que se forman (sigue suponiéndose) cuando uno pone un letrero como “mal rollo potente” o música de “Mago de Oz”, grupo que además de heavy tiene el defecto de criticar a las religiones, o sea que son más malos que bañarse en ácido sulfúrico, y el agua lo sabeeeeeee (acá le subirán a la música de película mala que tanto le gusta a Íker).

A partir de esas afirmaciones absolutamente sin sustento (como veremos), procederán a contarle el siguiente cuento: a) que el agua “se acuerda” de la estructura cristalina que tuvo antes, b) que esto se relaciona de alguna forma misteriosona con la homeopatía y la salud, c) que “demuestra” el poder de la oración, d) que tiene que ver con la “física cuántica”, concepto del que no entienden ni la mitad de un pepino Íker Jiménez ni ninguno de los miembros de su lamentable troupe, pero que usan porque sienten que les da credibilidad y legitimidad científica.

Y de allí se concluirá que todo eso, que no se sabe si pasa, que si pasa no se sabe cómo pasa ni por qué pasa, es “importante”.

Misterio misterioso, varios minutos de televisión basura, suena la registradora y usted se queda con la idea de que ese presentadorcillo de voz de pito que pierde el pelo a velocidades asombrosas lo ha puesto en contacto con una verdad fantástica que unos señores muy malísimos le quieren ocultar a usted. Íker el héroe, usted la doncella boba salvada y los demás los villanos de la peor película de la cinematografía mundial.

Y este bulo se lo contará a usted Íker Jiménez sin informarle de las abundantes críticas que se han hecho a Masaru Emoto, confiado en que esta vez no se verá obligado a desdecirse, así fuera con la mendacidad y retorcimiento que usa cada vez que se le atrapa con la mano en la jarra de las galletas, que viene siendo tres o cuatro veces por semana cuando no está de vacaciones.

El empresario sonriente

Vale, Masaru Emoto sí es doctor, ésa es más o menos la única verdad en este cuento.

Pero es doctor en relaciones internacionales y eso era, nada más, cuando se le ocurrió este bonito negocio. Ya después, en 1992, la Open International University for Alternative Medicines de Calcuta le concedió un título de “doctor en medicina alternativa”, lo que equivale, claro, a que Pedro Amorós le hubiera dado seis de sus inservibles diplomas como máster en parapsicología avanzada, porque ese título de una universidad por correspondencia que no reconoce nadie no vale ni el papel en el que se lo escriben.

Bueno, pues el doctor Emoto dice que hace todo eso. ¿Lo ha demostrado? Pues por desgracia no. Como suele ocurrir con todos los brujos y magos que comercian con maravillas, sólo a él y a los miembros de su empresa les salen las fotos que demuestran que el agua hace “figuras bonitas” si se le pone cera una palabra “buena” (en cualquier idioma, claro, el agua es políglota) y que hace “figuras feas” con palabras “malas”.

Claro que habría que ponernos a pensar si lo de “bonito” y “feo” o “bueno” y “malo” no son categorías demasiado subjetivas como para hacer un estudio. Por ejemplo, pienso yo, si se pone la palabra “Malo”, ¿el agua puede saber si yo quería decir la palabra “malo” en español, que obviamente es mala, o me refería a Malo, comunidad de la provincia italiana de Vicenza cuyos 12.200 habitantes son en general buenas personas (como ocurre en todo el mundo)?

Y eso sin considerar que no todo el mundo estará de acuerdo en que una pieza de buen rock pesado sea más mala o fea que una clásica por pura definición, ya que para evitarse esas angustias, Emoto no mete definiciones en ningún lado de su sarta de ocurrencias indemostradas.

El problema para aceptar las afirmaciones de Masaru Emoto es que nunca han sido sometidas a un estudio científico. Él mismo, que evidentemente es menos tonto que los misteriólogos que lo parasitan para sacar raja, se guarda mucho de afirmarlo: “Emprendí la investigación del agua en todo el planeta no tanto como investigador científico sino como pensador original, como ser humano”. Claro, Masaru no es investigador científico, pero tiene ocurrencias (pensador original) que le dejan un dineral sin dar un palo al agua. Y ése es el punto.

Y en otra entrevista, muy orondo reconoce que no entiende muy bien qué es eso del “estudio de doble ciego” (usado en la investigación científica todo el tiempo para evitar que los prejuicios del investigador afecten los resultados).

Claro que a Masaru Emoto, que tanto le gusta el dinero, debería interesarle el tema, porque James Randi le ha ofrecido el premio de un millón de dólares si en un estudio controlado de doble ciego se demuestra que pasa lo que Masaru dice que pasa. Masaru Emoto no ha dicho ni “sí” ni “no” ni “lo estoy pensando”.

A ver, que no es malo ganar dinero, ni quererlo, ni ganar mucho, lo criticable es hacerlo con engaños. Ya veo venir a tontos irredentos como Bruno Cardeñosa chillando que no debo criticar si yo también cobro dinero por mi trabajo para vivir. Estos pobres no entienden que lo criticable no es el dinero, sino cómo se obtiene, que si Íker Jiménez se estuviera llenando aún más de plata con algún trabajo que no implicara expeler mentiras a velocidades asombrosas victimizando a cientos de miles de personas que sufren de mala información, no me metería yo con él.

Masaru Emoto no esperó a que la ciencia corroborara sus extravagantes afirmaciones. Siguiendo el sagrado camino del embaucador, escribió un libro, se apuntó a la mafia del niuéich, inventó un rollo místico aburridísimo (el “Hado”) y puso una empresa para cobrar por todo eso.

Es decir, que las palabras “buenas” y las formas “bonitas” son las que dice Emoto que lo son, y todo el rollo sobre que el agua “capta” las “vibraciones energéticas” de las palabras buenas mediante la cuántica y los campos de conciencia no está basado más que en las ocurrencias del señor éste y de quienes se suben a su tren.

De allí a afirmar que se puede “purificar” el agua contaminada rezando no hay más que un paso. Y Emoto da el paso con firmeza (pero sin beberse el agua, claro).

Don Masaru actualmente cobra por sus libros, por sus seminarios, por sus conferencias, por cursillos de instructores de Hado, por sus cedés (y los cedés de “música curativa” de otros) y botellas de agua “tratada” para que tenga la “geometría correcta” con el asombroso precio de 35 dólares por 8 onzas o 0,237 litros, o sea más de 140 dólares el litro (más gastos de envío). Eso es lo que promueve este domingo Íker Jiménez en su programa.

De hecho, si compramos todo lo que se anuncia en la página arriba enlazada (y de ello sólo 8 onzas del agua mágica del caradura Masaru), tendríamos que soltar 876,30 dólares más gastos de envío.

Y eso no es nada si nos vamos a buscar sus nuevos y delirantes aparatos como este Sistema de hidratación de la energía del sonido que se usa para “crear” agua tratada para que usted ponga su propio chiringuito por sólo cuatro mil dólares.

No me resisto a traducir un pedacito de la sarta de sandeces que se usan para promover la venta de este adminículo: “Con nuestras formas de Scalarwave MiraCoil [bobinas de alambre], somos los primeros que integran todas las formas sólidas platónicas que están situadas al final de la tabla periódica de los elementos. Hemos meido en una caja las bobinas con formas redonda, de triángulo, de cuadrado, de pentágono y de hexágono alrededor de de tubos de cristal de cuarzo, y estamos usando las formas geometricas para proporcionar campos de energía coherente para estimular los niveles celulares”.

(Harían falta páginas y páginas para deshilar esta colección de mamarrachadas: es falso que haya “formas sólidas platónicas” en la tabla periódica de los elementos, como es falso que haya “grupos de música de cámara” metidos en una moneda de un euro. Pero el uso del “cuarzo” (piedra mágica del niuéich, seleccionada porque es baratísima y se puede vender carísimo, como el agua) y lo de los “niveles celulares” nos da la pista de que esto es para embaucar a personas enfermas y desplumarlas sin consideración alguna por sus verdaderos problemas de salud.)

Ramtha, en riguroso efectivo

La asociación de Masaru Emoto y sus locuras con el niuéich logró sus mayores frutos cuando se encontró con una señora que se solía llamar Judith Darlene Hampton, luego se casó con un señor y pasó a llamarse Judy Z. Knight (o J.Z. Knight) y actualmente actúa y cobra con el nombre de Ramtha. Ramtha es, se supone, un guerrero espiritual de Lemuria, de 35,000 años de edad que la posee (o del que ella es médium o “canalizadora”, como dicen en el niuéich), y que lo hace desde que en 1977 la señora se puso una pirámide en la cabeza (lo que se conoce como “fase piramidiota del niuéich”). Ramtha tiene un mensaje muy importante para la humanidad, que Judith nos puede dar a mil dólares la conferencia y que no pasa de ser la misma papilla blanducha de “buena onda”, “civilizaciones anteriores” y “vibraciones cósmicas” del niuéich de antes, pero más estilo Hollywood y, por tanto, más caro.

Judy-Ramtha ha amasado millones de dólares contando historias que no pueden sustentarse en absolutamente ningún conocimiento, y que no se pueden poner a prueba. Tiene su escuela, la Ramtha School of Enlightenment su empresa editorial y sus presentaciones en persona y en los medios, siempre bien cobradas y no de modo espiritual, sino groseramente material. Además Ramtha le dio el místico “toque terapéutico” para que pudiera curar a la gente tocándola, y cobrar por ello, y todo esto tiene que ver (¡por supuesto!) con los OVNIs, el aura y los chakras.

El mayor intento por conseguir adeptos de Judy fue la producción de la película “¿Y tú qué sabes?” o “¿Qué diablos sabemos?” (What the bleep do we know?) falsamente presentada como documental, con la participación de varios doctores tan falsos como Masaru Emoto y la manipulación denunciada de la participación de un científico de verdad. Todo su rollo pretende ligar la física cuántica, de la que no saben nada, con el rollo místico. Y para conseguir adeptos, se intentó ocultar que quienes produjeron y escribieron la película fueron adeptos de la semisecta de Judy.

Si usted no sabe nada de cuántica, al menos mantenga esto presente: los principios de la mecánica cuántica, los fenómenos de los que habla la teoría cuántica y las ecuaciones de la mecánica cuántica sólo son válidos a nivel atómico y no se les puede extrapolar al nivel macroscópico en el que vivimos nosotros. Para entender esto, basta un ejemplo: Einstein demostró que si viajamos a una gran velocidad, muy cercana a la velocidad de la luz (300.000 kilómetros por segundo), el tiempo transcurrirá más lento para nosotros que para una persona que no viaje a esa velocidad… pero no se puede decir que andar muchas horas en motocicleta a 100 KPH le haga vivir más porque a las velocidades a las que vivimos nosotros, esa característica de la materia no nos afecta. Lo mismo pasa con la cuántica. A nivel atomico y subatómico pueden pasar cosas asombrosas, pero eso no significa que le pueda pasar lo mismo a un florero o a una persona, y todo intento por mezclar la cuántica en la vida a nuestro nivel tiene por objeto separarlo a usted de sus billetes.

La película fue el gran lanzamiento de Emoto al mundo donde se cobra de verdad, mucho y sin trabajar nada. Pero tras su prestigio y fortuna no hay ni un estudio científico que pueda comprobar que ocurren las cosas maravillosas que Emoto dice que pasan.

Pero eso no importa, lo que importa es que usted crea y pague. Después de todo, el mundo esotérico del niuéich adoptó todas y cada una de las afirmaciones de Emoto sin someterlas a prueba… ¿acaso usted se va a creer que es más inteligente e importante que un guerrero lemúrico de 35.000 años de antigüedad? Todos los sitios esotéricos, todas las revistas soplapiteras, todos los misteriólogos profesionales repiten como monos lo dicho por Emoto… ellos no necesitan comprobarlo… ¿para qué querría comprobarlo usted?

Para que no quiera, los salteadores de caminos espirituales cuentan con la complicidad desbordada y entusiasta de personajes como Íker Jiménez y su circo volador de desvergüenzas.

Carl Sagan en cuanto a Ramtha

Hace más de un año escribí una reseña acerca de la infame y manipuladora What the #$! Do We (K)now!?”, una propaganda religiosa disfrazada de documental para un culto llamado Ramtha. Aún siguen llegando comentarios a ese post; después de eso ha salido una segunda parte llamada “What the #$!!? – Down the Rabbit Hole” — pero Ramtha no es un culto muuy nuevo, ya en 1987 Carl Sagan hablaba de ellos, y aunque sus palabras pueden sonar ridiculamente obvias a veces es necesaria una dosis para hacernos entender lo que *papanatas como JZ Knight (el verdadero nombre de la mujer texana que se identifica como Ramtha y habla con acento “raro” intenta hacer creer a unos cuantos:

Ahora reconsideremos la canalización. Hay una mujer en el Estado de Washington que afirma entrar en contacto con alguien que tiene 35.000 años de edad: Ramtha (quien, por cierto, habla muy bien inglés con lo que me parece un acento indio). Supongamos que tenemos a Ramtha aquí y supongamos que Ramtha es cooperativo. Podríamos hacer algunas preguntas: ¿Cómo sabemos que Ramtha vivió hace 35.000 años? ¿Quién está llevando la cuenta de los milenios que se interponen? ¿Cómo es que son exactamente 35.000 años? Eso es un número muy redondo. ¿35.000 más qué, o menos qué? ¿Cómo eran las cosas hace 35.000 años? ¿Cómo era el clima? ¿Dónde vivió Ramtha? (Sé que habla inglés con un acento indio, pero ¿dónde se hablaba así hace 35.000 años?) ¿Qué come Ramtha? (Los arqueólogos saben algo sobre lo que comía la gente por aquel entonces.) Tendríamos una buena oportunidad de descubrir si sus afirmaciones son ciertas.

Si fuera realmente alguien de hace 35.000 años, podríamos aprender mucho sobre hace 35.000 años. Por tanto, de una manera u otra, o Ramtha es realmente alguien de hace 35.000 años, en cuyo caso descubriremos algo sobre ese periodo (que es anterior a la glaciación de Wisconsin, una época interesante), o es un farsante y se equivocará. ¿Cuáles son los idiomas indígenas, cómo es la estructura social, con quién más vive Ramtha (hijos, nietos), cuál es el ciclo de vida, la mortalidad infantil, qué ropas lleva, cuál es su esperanza de vida, qué armas, plantas y animales hay? Dinos. En cambio, lo que oímos son las homilías más banales, indistinguibles de las que los supuestos ocupantes de los OVNIs les dicen a los pobres humanos que afirman haber sido abducidos por ellos.

Los dioses que inventaron las religiones

Los dioses que inventaron las religiones
Por Manuel Carballal
   
Para los cristianos, Maximón o San Simón es San Judas, y su devoción es tan comprensible como la de cualquier otro santo católico, a pesar de ser el patrón de tan irreverentes placeres carnales. No debía extrañarnos por tanto que los vigilantes del santo, como acto de “devoción”, se pasasen todo el día agarrados a la botella de ron, cantando alabanzas al Santo, y cogiendo tan espectacular cogorza. Sin embargo, aquellos custodios no solo eran cristianos, sino que pertenecían también a La Costumbre, la religión producto del sincretismo entre el cristianismo impuesto por los conquistadores españoles, y la tradicional religión Maya.

Dioses que inventaron a Dios
En 1980 se publicó un librito en España que pasó absolutamente desapercibido. Se trata de Los Dioses Creadores de Religiones del Dr. Frederick L. Beynon (pseudónimo). En esta obra el Dr. Beynon plantea unas interesantes y novedosas reflexiones teológicas sobre el origen de los dogmas en que se han erigido la mayoría de las religiones tradicionales. Beynon no solo hace una exaustiva recopilación de leyendas y tradiciones orales de todas las culturas del mundo en torno al origen de la religión y los dioses “venidos del cielo” que las crearon, sino que ofrece una re-interpretación antropológicosocial sobre la aparición de la teología en las culturas primitivas.

Es un hecho que la primera forma de culto sobrenatural, o de religión primitiva, fue el culto a los muertos. La concienciación de la muerte en los primeros hombres prehistóricos, y su descubrimiento de que la vida física concluye en un momento determinado, supusieron una autentica revolución en su existencia. El arte, la cultura, y toda expresión social en aquellas primeras tribus prehistóricas sufrió una auténtica revolución con el descubrimiento de la muerte. Y así surgió una primera forma de religión natural: el culto a los muertos. Sin embargo, el concepto de “Dios” o de los “dioses” es muy posterior, y no surgiría ningún tipo de culto, además del profesado a los muertos, hasta siglos después.

Para el Dr. Frederick Beynon no resulta admisible la cadena “teológica” oficialmente admitida, es decir, el hombre primitivo primero rindió culto a sus muertos, y después a los espíritus que adquirirían formas zoomorfas, para luego convertirse en los dioses que han dado lugar a las religiones que ahora conocemos. Muy por el contrario, en su opinión, el hombre primitivo no poseía patrones de referencia, ni razones para dar el salto espontáneo del culto a los espíritus convirtiéndoles en seres zoomorfos y menos aún en seres llegados del espacio, como se recoge en miles de leyendas nativas en todo el planeta. Ante el postulado universalmente reconocido en todas las facultades de Teología del mundo, de que “el hombre es un animal religioso por instinto”, Beynon asegura que el hombre primitivo, como “animal evolucionado” que era, solo poseía dos instintos naturales, el de reproducción y el de conservación. En su opinión el hombre de las cavernas rindió culto a sus muertos al encontrarse espontáneamente en su habitat natural con el fenómeno del fallecimiento de sus compañeros, pero no poseía capacidad intelectual para inventarse las complejas teologías y cosmologías que acompañan el culto a numerosos dioses primitivos. Entonces ¿de donde surgen esos cultos a los dioses primitivos?

Revisionismo teológico
No era la primera vez que asistíamos a un ritual de Palo Mayombe. En anteriores viajes a Cuba habíamos tenido la infinita fortuna de entablar amistad con una famosa Palera y Santera cubana que nos había abierto, un poquito, las puertas de la auténtica religión afro-americana. Y digo auténtica, porque lamentablemente en Cuba abundan los pseudo-santeros que, por un buen puñado de dólares, nos permitirán asistir a pseudo-rituales pseudo-religiosos, en los que un grupo de actores dramatizaran pseudo-invocaciones a los dioses ancestrales, para nuestras cámaras. En esta ocasión nuestra “madrina” nos permitió asistir a una parte de un ancestral ritual secreto de iniciación al Palo Monte o Regla Conga que duraría 7 días. Nosotros sólo pudimos asistir un día. Yo debí someterme a otro tipo de ritual y, en ningún momento se nos permitió tomar fotografías ni grabar vídeo, lo que indica que estábamos ante una genuina celebración religiosa y no ante un espectáculo para turistas.

Pero lo más interesante es que en esta celebración se dieron cita los personajes, “padrinos y madrinas” mas antiguos de aquel cabildo (sociedad o grupo) palero de Cienfuegos. Y después del culto religioso y de las invocaciones a los dioses, que fue el más espectacular de los que yo he visto hasta la fecha por la gran cantidad de posesiones y “cabalgamientos” que hicieron los dioses, pudimos conversar con los “teólogos” de esta ancestral religión. Según nos revelaron aquellos ancianos “padrinos y madrinas” -algunos de casi 90 años- de la milenaria religión conga (que ya era milenaria cuando los negreros cristianos comenzaron el trafico de esclavos en Africa hace 5 siglos), la últimas investigaciones históricas en torno a esta religión están arrojando sorprendentes descubrimientos que podrían, en el futuro, obligar a replantear el origen de la religión africana.

Me explicaré. Los babalaos no son sólo la más alta jerarquía en la religión afro-americana. No sólo, como “hijos de Orula” tienen la capacidad de conocer los acontecimientos invisibles y de comunicarse directamente con los dioses del panteón Yoruba. No solo son practicantes de diferentes técnicas de adivinación, sino que también son los estudiosos teóricos e investigadores cuya formación cultural y teológica puede prolongarse durante toda la vida. Y son esos babalaos quienes, a través de la investigación bibliográfica o incluso viajando hasta Nigeria o Angola estudian histórica y antropológicamente el origen de la religión africana. Lo sorprendente, según nos indicaban aquellos ancianos, es que últimamente se habían descubierto antiquísimos manuscritos (en las “libretas” que poseen todos los santeros y babalaos) en los que se menciona la presencia de unos desconocidos “hombres blancos”, muy anteriores a la llegada de los negreros españoles, holandeses o portugueses! al continente Africano, en el mismísimo origen de la religión africana. En este momento, los babalaos cubanos manifiestan su desconcierto ante este sorprendente descubrimiento ¿quiénes eran aquellos hombres blancos que se mencionan en el origen de la religión afro-american? ¿europeos? ¿o tal vez los mismos hombres blancos que se mencionan en otras tradiciones ancestrales como los creadores de la religión?

Sincronicidades arqueológicas
Imposible acceder a aquel lugar en coche. Ni siguiera en los mas potentes 4 x 4. Así que, como hace generaciones, solo restaban dos posibles medios de locomoción, a pie o a caballo. Y a lo largo de este viaje en busca del origen de las religiones, por diferentes países del mundo, el caballo terminó por convertirse en un aliado imprescindible. De la misma forma que habíamos podido acceder a antiguos enclaves religiosos en Petra (Jordania), Centroafrica, Egipto, Haití, Cuba, etc, en esta ocasión sería nuevamente el caballo el único transporte que permitirá al viajero acceder a los insólitos grabados petroglíficos de la isla de Ometepe, en Nicaragua. En coche hasta la costa, en lancha hasta la isla, y ahora, por fin, nos encontrábamos con algunos de los petroglífos más fascinantes y desconocidos del mundo. Desconocidos, sobretodo, porque estos grabados pétreos son ocultados por los nativos los ojos extranjeros, ya que algunas de las piedras grabadas de menor tamaño han sido robadas ya por los infames turistas que ven en este ancestral legado de nuestros antiguos, un divertido souvenir.

Cuando, tras cruzar los frondosos bosques nicaraguenses de Ometepe, llegamos a aquellas rocas, nuestro guía (un joven nativo) apartó arbustos y matojos para descubrirnos aquellos insólitos petroglifos. Tras fotografiarlos, medirlos y copiarlos, volvería a taparlos. De esta forma resulta absolutamente imposible que ningún extranjero pueda descubrir los petroglifos de Ometepe sin la ayuda de un nativo que conozca perfectamente la ubicación exacta de cada piedra grabada. En estos dibujos, algunos de ellos calendarios milenarios, o altares de culto a dioses ancestrales, se observan discos, extraños animales desconocidos o sorprendentes figuras antropomorfas y zoomorfas.

En esta isla, la más grande del mundo dentro de un lago de agua dulce, se conservan tradiciones religiosas ancestrales idénticas a las que se pueden encontrar en algunas tribus de Asia, Africa o Europa. ¿Cómo es posible que algunos de estos petroglifos representando conceptos religiosos sean idénticos a grabados descubiertos en otros continentes? ¿cómo pueden ser tan coincidentes las leyendas sobre los “dioses venidos de las estrellas” entre culturas tan diferentes? Y más aún, ¿cómo es posible que los indios aborígenes de Ometepe posean desde hace miles de años conceptos teológicos como el alma inmortal, como otras religiones contemporáneas?

Astroarqueo-teología
Gonzalo Gil Dávila, nuestro guía en esta ocasión, es un consumado jinete. No resulta fácil seguirle cuando, casi al galope, se internaba por aquellos bosques y zarzales. En una de nuestras excursiones a caballo incluso terminamos mordiendo el polvo, y la verdad es que una caída el caballo, es bastante dolorosa. Pero, sin lugar a dudas, mereció la pena. Gonzalo Gil es el descubridor de algunas espectaculares cuevas, que en su día estuvieron habitadas por los indios taínos, antes de que el colonizador español los hiciese desaparecer sustituyéndolos por esclavos negros, que todavía no aparecen en los mapas arqueológicos.

Nos consta que fuimos los primeros seres humanos en años, quizás en siglos, que visitaron alguna de esas cuevas descubiertas por nuestro guía. Y en algunas de ellas nos encontramos grabados que reflejan extraños dibujos circulares y discoidales, similares a otros grabados descubiertos en las cuevas de medio mundo ¿otra coincidencia? Tal vez sea una coincidencia también que en Centro-Africa pudiésemos descubrir que, exactamente esa forma discoidal es la que presentan, en las tradiciones nativas, los “Carros de las Brujas”. Se trata de una especie de vehículo celestial y luminoso, en los que se desplazan los espíritus de los antepasados, pilar fundamental de los ancestrales cultos a los muertos en países como Malawi. Precisamente ahí, tras interrogar a diferentes testigos sobre la forma que presentaban esos vehículos míticos que, según algunos testigos contemporáneos, todavía hoy surcan los cielos transportando el espíritu de los muertos, nos ilustraron al respecto mostrándonos una gran cesta de mimbre con forma de plato… de gran plato volador… un disco o plato que, girando sobre si mismo, como una gran espiral, se asemeja sospechosamente a los grabados petroglíficos que Gonzalo Gil nos mostró en “sus cuevas” o que pudimos ver en la isla de Ometepe…

¿A donde nos lleva todo esto? Tradiciones sobre dioses ancestrales que se unieron a las mujeres de la Tierra… indicios históricos que achacan a “hombres” blancos el origen de las antiquísimas religiones africanas… grabados petroglíficos que parecen representar a los mismos “dioses” en Nicaragua, Africa o Asia… coincidencias teológicas entre culturas distanciadas miles de kilómetros… descripciones de los “carros de brujas” que transportan el espíritu de los muertos idénticas en Africa que en America… ¿simples coincidencias?

Para autores como el Dr. Frederick L. Beynon estos hechos apuntan en otra dirección: el transito entre el culto a los muertos y la aparición de las religiones lideradas por dioses fue producto de la aparición física y real de esos personajes en la vida humana. Dicho de una forma más precisa, la creación de las religiones no fue producto de una evolución filosófica humana, sino una “imposición” ejercida por unos personajes físicos y reales, que habrían interferido en la vida humana, llegando a relacionarse carnalmente con los terrícolas. Para esos autores, las leyendas describen un suceso absolutamente real: la visita de unos “dioses” blancos que, como el Maximón de Santiago de Atitlán, copularon con las humanas, creando una raza depositaria de los primeros mandatos sociales o morales en forma de dogmas religiosos. Esos “dioses” habrían sido los “inventores” de Dios. Por supuesto la opinión de Beynon es más que discutible, sin embargo cada vez son más los astroarqueólogos que redundan esta teorías, aunque sin pararse a reflexionar sobre las terribles implicaciones teológicas y filosóficas que implicaría esta remota posibilidad…

¿Dioses o demonios?
Cruzar la selva del Petén, entre el sur de México y el norte de Guatemala, resulta una experiencia fascinante. No solo por su rica flora, ni por su abundante y variada fauna, sino porque en sus entrañas esconde más de 3000 sitios arqueológicos de un valor histórico incalculable. En muchos de esos lugares arqueológicos, los únicos del mundo donde existen complejos de pirámides gemelas, descubrimos las temibles lápidas y estelas erigidas en honor de los 9 dioses del inframundo, en las que los sacerdotes mayas, como más al norte lo hacían los aztecas, sacrificaban brutalmente a miles de seres humanos en homenaje a sus dioses… Para los investigadores mexicanos o guatemaltecos, especializados en astroarqueología, como el Dr. Oscar Padilla, los 9 dioses del inframundo no eran entidades teológicas astractas o irreales, si no seres reales que, además de inspirar a los antiguos pueblos precolombinos la construcción de las pirámides, exigían esos crueles sacrificios humanos en las estelas que pudimos fotografiar en la selva de El Petén, donde la víctima era decapitada antes de que se le extrajese el corazón.

También, entre los petroglifos que pudimos ver y fotografiar en Nicaragua, destacaban altares al dios Miganteot, al que con demasiada frecuencia se ofrendaban sangrientos sacrificios humanos. Y lo mismo ocurría en la India, en Centro-Africa, en CentroEuropa, etc… es esta otra inquietante coincidencia entre los dioses fundadores de numerosas religiones. ¿por qué los mismos dioses que –según la tradición- facilitaron a los antiguos aztecas o egipcios la tecnología para construir las pirámides exigían sangrientos sacrificios humanos…? ¿por qué los dioses fundadores de religiones escogieron “pueblos elegidos” como los olmecas o los judíos, condenando y persiguiendo al resto de los seres humanos? ¿por qué esos supuestos “seres superiores” que inspiraron entre los nativos de Ometepe o del Africa negra conceptos como el alma inmortal, consentían la esclavitud y la miseria entre sus “hijos humanos”? ¿acaso creencias teológicas universales, como la redención del pecado a travé! s de la penitencia, han sido impuestas por crueles “dioses” que se regocijan con el dolor humano?

Si realmente el origen de la religión tal y como la conocemos no fue un proceso evolutivo natural, desde el ancestral culto a los muertos, ¿dónde quedan nuestras creencias teológicas? ¿qué valor tienen nuestros sacramentos? ¿en que lugar quedan los grandes místicos? ¿qué podemos esperar del mas alla si esas creencias fueron “inventadas” por los dioses?. ¿Acaso, cómo sugieren algunos autores, la religión ha sido solo una herramienta de manipulación y control de la humanidad desde su mismísimo origen? Tal vez los astroaqueólogos que especulan con la posibilidad de que “los dioses” hubiesen inventado a “dios”, deberían pararse a reflexionar sobre las descorazonadoras implicaciones de esta terrible teoría.

la Cuva de los Tayos

UBICACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LA CUEVA

A una altitud aproximada de 800 metros, en una zona montañosa irregular, en las faldas septentrionales de la Cordillera del Cóndor, se sitúa la entrada PRINCIPAL (la entrada está ubicada entre los ríos Coangos y Santiago), o más bien, la entrada CONOCIDA al mundo subterráneo de la Cueva de los Tayos. El acceso consiste en un túnel vertical, una suerte de chimenea con unos 2 metros de diámetro de boca y 63 de profundidad. El descenso -no apto para cardíacos- se realiza con un cabo y polea. De allí, un verdadero laberinto se abre al explorador por kilómetros de misterio, que deben ser recorridos en la más absoluta oscuridad. Las linternas más potentes son nada ante semejantes galerías donde una catedral entera podría caber.

Leyendo tan sólo la acta notarial de su hallazgo, con fecha 21 de julio de 1969, en la ciudad costeña de Guayaquil, dice que:

…he descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad. Los objetos consisten especialmente en láminas metálicas que contienen probablemente el resumen de la historia de una civilización extinguida, de la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio…

La Cueva es denominada habitualmente de los Tayos debido a que su sistema de cavernas es el hábitat de unas aves nocturnas llamadas Tayos (Steatornis Caripensis), que constituyen la misma especie que se ha hallado en otras cavernas de Sudamérica, como por ejemplo, los “guacharos” en Caripe, Venezuela.

En las inmediaciones de la Cueva de los Tayos del Ecuador viven los Shuaras, quienes en el pasado fueron conocidos con el nombre Jíbaro -denominación despectiva para ellos-, famosos -también en el pasado- por su bravura y el arte de reducir cabezas. Ellos son los primeros exploradores del sistema subterráneo, ya que cada mes de abril bajaban a la cueva para hurtar los polluelos de los Tayos -que son más grandes que una paloma.

Y en medio de esta faena se toparon con una serie de sorpresas. La más resaltante, fue sin duda, el hallazgo de gigantescas huellas sobre bloques de piedra que, por sus ángulos rectos y simetría, sugieren un origen artificial.

Sombras extraterrestres

El estudio de los OVNI presenta su lado oscuro. Entre estudiosos del tema y testigos de aterrizajes Gray Barker y James E. Moseley recopilaron más de 600 casos de personas que fueron obligadas al silencio. Otros, cesaron en sus investigaciones. Algunos —demasiados— murieron.

Por otra parte, la postura oficial de los distintos gobiernos —de cara a la opinión pública— es de descrédito o en el mejor de los casos de silencio sobre el tema, y una nota de la redacción de la revista italiana Alaya, de enero de 1968, afirma que desde 1955 los gobiernos se han comprometido a guardar silencio sobre la realidad de los OVNI.

Pero mucho antes ya han existido sociedades que se habían comprometido a guardar silencio, generación tras generación, sobre las realidades cuya transmisión secreta a través de los siglos había dado vida precisamente a esas comunidades. Son sociedades que han nacido gracias a la posesión de unos conocimientos que no debían trascender a la masa, y que siguen viviendo gracias a la necesidad de conservar para el hombre esos conocimientos.

Y ese mundo paralelo, esa realidad paralela de las comunidades secretas, de la cábala, del esoterismo, de lo arcano, parece encontrarse con ese otro mundo, con esa otra realidad también paralela a nuestro quehacer sobre la tierra: con la realidad de «ellos».

El mismo interrogante vale para ambos casos: ¿Por qué debe mantenerse en silencio la realidad de los oprimidos? ¿Por qué debe mantenerse en silencio la realidad conocida por las hermandades secretas?

Ya el consejo dado por el célebre papiro Harris rezaba: «¡Cerrar las bocas!», y Fulcanelli da fin a su libro El misterio de las catedrales recomendando que «en la Ciencia, en el Bien, el Adepto debe siempre CALLAR».

Los griegos por su parte, al igual que los egipcios en el culto a Isis, guardaban un silencio absoluto sobre los misterios del culto de Ceres. La revelación del secreto de estas prácticas a los profanos se castigaba con la muerte.

De Isis afirma, a su vez, Fulcanelli, que es la madre de todas las cosas, que las lleva en su seno, y que sólo ella es la dispensadora de la Revelación y de la Iniciación.

«Isis, Ceres, Cibeles: tres cabezas bajo el mismo velo», y «singular analogía hermética: Cibeles» —madre de los dioses— «era adorada en Pesinonte (Frigia) bajo la forma de una piedra negra que se decía haber caído del cielo».

Igual que la Caaba —los del país de Saba, o de Caba, son los cabalistas mismos—, la famosa piedra negra caída del cielo…

Con las estatuas de Isis se relacionan más tarde las vírgenes negras. Bigarne observa que Isis antes de la concepción,

«es, en la teogonía astronómica, el atributo de la Virgen que varios documentos, muy anteriores al cristianismo, designan con el nombre de virgo partitura; es decir, la Tierra antes de su fecundación, que pronto será animada por los rayos del sol».

La Tierra-madre, los rayos del Sol, las piedras negras.

Quienes se han dedicado al estudio del fenómeno OVNI en la antigüedad conocen una leyenda inca de Tiahuánaco —El calendario que figura en la Puerta del Sol de Tiahuánaco se ha identificado como el calendario de Venus—, según la cual de una nave dorada descendida de la «gran estrella esplendorosa» surge Orejona, que construyó, con piedras negras procedentes de su planeta, el primer templo de la isla del Sol. Orejona debía cumplir la misión de convertirse en madre de la Tierra. Estas analogías nos hacen sospechar una leyenda hermética inca.

Pawels y Bergier razonan de este modo:

«es posible que lo que llamamos esoterismo, cimiento de las sociedades secretas y de las religiones, sea el residuo difícilmente comprensible y manejable de un conocimiento muy antiguo, de naturaleza técnica, que se aplica a la vez a la materia y espíritu»;

y apuntan hacia el probable peligro que entraña para toda la Humanidad el supuesto de que estos conocimientos llegaran a manos irresponsables.

Por otra parte, en un editorial del número de julio-agosto de 1963 del desaparecido boletín «Informationen» de la «Gesellchaft für Interplanetarik “Austria” », leemos:

«existe en la Tierra un mito que se adaptaría a los propósitos de los “espaciales” y bajo cuya influencia podría dar resultado el reclutamiento de “ayudantes”. Desde siempre. Nos referimos aquí a una sociedad que hace siglos ya se vanagloriaba de preparar la reforma de “todo el ancho mundo” y cuyos miembros no sólo se reunían en una “fortaleza suspendida en el aire”, sino que se ocupaban de el “trabajo” en todo el sistema solar y poseían además “mil piezas” que harían palidecer de envidia a nuestros técnicos actuales».

El nombre de esta sociedad no hace al caso…, pero la posibilidad de su existencia sigue siendo de interés. Como caso típico, como ejemplo.

Con el estudio de los OVNI «estamos rozando el ocultismo de la doctrina agnóstica, las teorías rosacrucianas, el budismo, la teosofía…», le dice Gordon Creighton a Carlos Murciano que, en tanto que Paul Misraki señala que Henry Sérouya, en su estudio sobre la Kábala,

«precisa que el conocimiento del “carro de Dios” (!) no debía jamás ser transmitido por escrito, sino sólo de manera oral a aquellos que se mostraran dignos; es decir, a un pequeño grupo que había alcanzado previamente un grado de iniciación superior».

El tema que nos ocupa ahora es complejo, tan universal —en perspectiva terrestre—, que únicamente tendremos ocasión de rozarlo furtiva e incompletamente, y además de forma aparentemente bastante confusa.

LA ENIGMÁTICA SERPIENTE

En su libro Los platillos volantes y los dioses, John Michell estudia transfiguraciones de serpientes entre los pueblos antiguos, figuraciones que se revelan como interpretaciones veladas de naves volantes extraterrestres, lo que nos remite a Quetzalcoatl, que quedaba simbolizado por una serpiente con plumas. En Tula, la ciudad consagrada a Qetzalcoatl, se levanta una pirámide consagrada a Venus, ya que ambos eran una sola deidad. Quetzalcoatl, finalizada su labor civilizadora, huyó por los aires, fue por el espacio de un lado a otro, y se convirtió en el planeta Venus, con el nombre náhuatl de la «estrella que echa humo». Una serpiente voladora que es una estrella. Un cohete que se aleja hasta convertirse en sólo un punto luminoso en el cielo… y echa humo.

Quetzalcoatl era en América un agente unificador del Cosmos cuyo signo era la cruz, que trajo riquezas y cultura desde Oriente…, circunstancias que nos hacen recordar que existe también una hermandad de filósofos herméticos que se autodenominan inmortales, iluminados e invisibles, y afirman ser los agentes predestinados para la futura reforma general del Universo y para el establecimiento de la paz universal —obsérvese los paralelismos con Quetzalcoatl—, cuyo signo es la rosa y la Cruz, y de la que un libro de Valentín Andreae cuenta que fue fundada —la leyenda no debe ser histórica, pero obedece sin duda a una intención concreta— por un tal Christian Rosencreutz, que aportó sus conocimientos del Oriente…

Es la misma sociedad de la que nos hablaba el editorial citado del boletín «Informationen», afirmando de ella que sus miembros eran convocados en una fortaleza suspendida en el aire.

El historiador Serge Hutin escribe de esta sociedad que constituye la colectividad de los seres llegados a un estado superior a la humanidad corriente, «poseedores por ello de los mismos caracteres interiores que les permiten reconocerse entre ellos».

Surge la pregunta: ¿Son determinadas hermandades secretas, herméticas, las encargadas de mantener el contacto —siempre— entre la humanidad y «ellos»? ¿Son sus miembros —ya sea consciente o inconscientemente— los auténticos «hombres contacto»?

LOS TEMPLOS, ¿MÁQUINAS DE LOS DIOSES?

Existen por otra parte numerosas razones —cuyo desarrollo no es posible en el limitado espacio de este artículo— que hacen sospechar el origen de la construcción de los templos a partir de la visión real de máquinas volantes descendidas a la tierra en la antigüedad. El templo quiere ser imitación forzosamente inmóvil de la morada real móvil —volante— de la «divinidad». De ahí la gran importancia que presumimos tiene para el ufólogo la existencia de comunidades que transmiten en secreto, durante siglos, las normas por las que debe regirse la construcción de los edificios sagrados.

Podemos mencionar aquí también a la Orden del Temple.

«¿Trajeron de Jerusalén, como se ha dicho, arcanos de artesanía antiquísima en lo que se refiere a la arquitectura? ¿Influyó en ellos la visión del antiguo templo de Salomón, reconstruido en mezquita, con su planta octogonal? ¿Hubo, además, alguna sabiduría matemática escondida que el Occidente no conocía entre los muchos documentos, folios y papiros que los cruzados hallaron en la Ciudad Santa? ¿Venía todo ello a través de Israel, desde el antiguo Egipto? Todo es conjetura sobre estos aspectos. La alquimia pareció ser otro de los renglones favoritos de la Orden. ¿Pero qué era la alquimia sino un intuitivo tanteo de lo que hoy es asignatura corriente en las universidades? El vulgo llamaba magia, con cierto tono entre temeroso y admirativo, a estas investigaciones, reservadas únicamente a los iniciados, como hoy ocurre con los expertos nucleares, también al abrigo de un riguroso secreto oficial…»

«Pero el poderío económico, las exenciones, el monopolio de ciertas transacciones, todo ello llevaba fatalmente al choque con el estado; es decir, con la Corona de Francia. Allí acabó el Temple. Allí también comienza su misterio. Reservado fue todo: los procesos, los interrogatorios, el secuestro de sus bienes por el monarca; las mil y una acusaciones que se formularon contra los caballeros de la Orden en sus distintos grados y jerarquías…»

«… Veraces historiadores aseguran que la obra persistió en la sombra hasta desembocar por vías recónditas en los albañiles del otro templo: el de la masonería.»

Bien, hemos entrado en una frase interesante: las hermandades secretas, herméticas, tienen algo muy importante que ver con la construcción de edificios sagrados. Y el templo, el edificio sagrado, se nos aparece como inspirado en un aparato volante de la «divinidad»: en un aparato volante de «ellos». Prosigamos, pues, en nuestra búsqueda de posibles conexiones.

LA OBRA POR EXCELENCIA

La unión de los dos triángulos del fuego y del agua, o del azufre y del mercurio reunidos en un solo cuerpo, engendra el astro de seis puntas, el Sello de Salomón, también llamado Sello de Hermes, jeroglífico de la Obra por excelencia y de la Piedra Filosofal realizada.

Fulcanelli señala que este símbolo es la misma Estrella de los Magos. Y después de enfocar el misterio de la Estrella de los Magos desde los más variados ángulos, lo único que podemos afirmar al cabo de casi dos mil años de su aparición, es que la susodicha «estrella» sigue siendo para nosotros, con todas sus letras, un objeto volante y luminoso no identificado.

Aparece íntimamente ligado a todo esto la cábala fonética.

EL GAY SABER

Conocido de todos los interesados en el tema es el pasaje en que Jonathan Swift , el singular deán de San Patricio, en boca de Gulliver, nos refiere la visión que éste tuvo de la «isla volante», un «cuerpo movible y opaco, muy grande, que parecía fluctuar en el aire», cuya base era «plana, compacta y resplandeciente». Los Viajes de Gulliver datan de 1727, y Swift relata en ellos que la famosa «isla volante», tripulada por seres inteligentes, basaba su movimiento en las leyes del magnetismo —las mismas en que parecen basarse los OVNI observados en la actualidad—, al tiempo que anuncia que Marte posee dos satélites, cuyos parámetros indica con asombrosa exactitud. Pero resulta que los susodichos satélites de Marte no fueron descubiertos por la ciencia «oficial» hasta el año 1877 —siglo y medio después de hablarnos de ellos el deán de San Patricio (!)— y que, además, uno de ellos (Fobos), es muy probablemente un satélite artificial.

Swift era un iniciado en los conocimientos que proporciona el Gay saber, la Gaya ciencia, la Lengua de Corte entre los antiguos incas (recordemos las analogías entre la Orejona de la leyenda inca y Isis, Ceres y Cibeles) o sea, el argot, la cábala hablada.

Nos informa Fulcanelli que los argotiers, los que utilizan el argot (lengua particular de todos los individuos que tienen interés en comunicar sus pensamientos sin ser comprendidos por los que les rodean), lengua en que se expresaban todos los iniciados, son descendientes herméticos de los argonautas , los cuales, a bordo de la nave Argos —nombre que indica la rapidez o la blancura luminosa—, fueron en busca del Vellocino de Oro, que Frixos había ofrecido a Aetes, hijo del Sol, después de que un carnero, con el vellón de oro, le transportara, atravesando los aires y los mares, a la isla de Aea, país donde «los rayos del sol se encierran en una cámara de oro».

Y bajo el signo del carnero, bajo el signo de Aries, el 12 de abril, se celebraban en Roma las Cereales (en honor de Ceres —recordemos una vez más la analogía Ceres-Isis-Cibeles-Orejona). En las procesiones llevaban un huevo. Y de huevos celestes brotaron a la vida los dioscuros Cástor y Pólux, que formaban parte de la expedición de los argonautas, y que fueron colocados por Zeus como estrellas (pensemos en Quetzalcoatl) en el firmamento. Por último, digamos que las figuras de huevos celestes de los que emergen, en distintas leyendas y mitos antiguos, determinados personajes, caen fácilmente bajo el enfoque de naves espaciales, de cápsulas espaciales, de las que emergen unos tripulantes de las mismas. La forma de huevo es muy frecuente en casos de OVNI recientes (Valensole, Socorro, etc.)

LA CONCHA DE SANTIAGO

Volvamos al argot. lo hablaban los frimasons de la Edad Media, que edificaron los templos argóticos . Las obras de art goth o de argot: Las catedrales góticas.

«También ellos, estos nautas constructores, conocían el camino que conducía al Jardín de las Hespérides.»

Y ya que estamos hablando aquí de nautas, bueno será hablar también de la Concha de Santiago, del “señor Yago de compos stella, que dispensa ayuda, luz y protección. De la citada concha, nos dice Fulcanelli, que la llevan místicamente,

«aquéllos que emprenden la labor y tratan de obtener la estrella (compos stella)…»,

«tienen que realizar, con el bordón por guía y la concha por insignia, este largo y peligroso recorrido, una de cuyas mitades es por vía terrestre y la otra por vía marítima. Deben ser, ante todo, peregrinos, y, después, pilotos».

¿Pilotos? En los pilares que decoran la credencia que se puede admirar en la mansión Lallemant, en Bourges, la susodicha concha aparece rematada por un desconcertante par de alas… ¿Pilotos de naves capaces de volar? ¿Nautas voladores? Recordemos que el «agua» de que hablan los iniciados es un agua que no moja las manos. El agua, el mar, el océano, se nos aparece como denominaciones referidas al espacio y a sus «corrientes», a sus líneas de fuerza. Termina la leyenda de los argonautas consagrando Jasón a neptuno la nave Argos, que Minerva coloca —otra vez— en el cielo entre las constelaciones…

Y sería oportuno recordar que el emblema de la nave espacial «Apolo XII» representaba a un gallardo bergantín dando la vuelta a nuestro satélite…

Volviendo a nuestra concha, apuntemos todavía que en otro de los motivos decorativos de la citada mansión, se puede ver una concha grande en la que surgen, al parecer, otras conchas menudas… Es un fenómeno familiar para los que nos interesamos por el estudio de los OVNI.

Hablamos de los argonautas y de la cábala hablada. Y podemos observar que la voz “argonauta” nos remite a una familia de raíces que permite establecer interesantes relaciones para nuestro tema: sería la familia de las raíces arg-/arq-/arc-/a??- que relacionan entre sí a palabras tan interesantes para nuestro propósito como son el nombre de la nave Argos, los argonautas, la arquitectura (el segundo elemento de la voz procede del griego te???, carpintero, constructor de naves), el arco cuya multiplicación forma la cúpula de los edificios sagrados, lo arcano (secreto), el arca de Noé, a??? (comienzo, origen, y en plural “potencias espaciales”), los arcángeles…, etc…

EL SISTEMA DE LOS 9

En la cábala el numérica el número 9 es importante sin duda. Al echarse de menos a Hiram, el arquitecto conocedor de los secretos de la construcción del Templo, asesinado, Salomón ordenó que nueve maestros lo buscasen. Nueve son los maestros constructores de la bóveda secreta. Enoch escondió el nombre indecible debajo de nueve arcos, grabado en un delta o triángulo equilátero. La figuración del campamento de los Príncipes del Real Secreto, que esperan el momento oportuno para reedificar el templo, se realiza en una sala alumbrada con 81 luces (9 x 9), en la cual aparecen una serie de figuras geométricas concéntricas encerradas en un polígono de nueve lados.

Por otro lado, leemos en Behind the Flying Saucers que la estructura del OVNI caído en manos del Gobierno norteamericano en Nuevo México se basaba igualmente en el número 9. Su anchura total era de 9999/100 pies. La línea vertical imaginaria desde la punta exterior del «ala» circular a la base medía 27 pulgadas. La cabina tenía un diámetro de 18 pies y una altura de 72 pulgadas, sobre saliendo exactamente 45 pulgadas de la cabina por encima del borde exterior de artefacto. Con el segundo OVNI pasando a manos americanas en Arizona ocurre otro tanto. Medía 72 pies de diámetro, y descompuesto en sus distintos elementos, se comprobó que éstos seguían el llamado «sistema de los nueve». Y en el mismo sistema basaba su estructura el tercer OVNI descendido en Paradise Valley, y que tenía un diámetro de 36 pies.

Según una teoría de J. M. Díez Gómez, publicada en extracto a partir de la página 81 de la serie «Cíclope Informa» (Barcelona ; Cíclope, S.A.E.), sobre la que no nos atrevemos a pronunciarnos en favor ni en contra sin un estudio previo completo, Adán sería el símbolo de una nave de tipo nueve. Con las debidas reservas, puede establecerse a raíz de esta teoría una relación cabalística —provisional de momento— entre las voces nueve, nuevo, nave y, posiblemente, huevo (novem, novum, navis, ovum).

En nueve ciclos se forma el ser humano.

En el simbolismo de los números sagrados, el 9, último de estos números, propios de los entes divinos, superiores, frente a los humanos, se consideraba como número completivo de la vida humana y del Cosmos.

Nuestras matemáticas se construyen sobre una serie-base de nueve números completados por el símbolo neutro representado por el cero.

Entre las sociedades secretas debemos citar todavía una, muy importante, en la India, y que se remonta a la época del emperador Asoka. Es la sociedad secreta de los Nueve Desconocidos, etcétera, etc.

APOLO

Podríamos seguir hablando y hablando, pero no es éste el propósito ni el objetivo del artículo como visión global de una probabilidad. Probabilidad en la que podríamos mencionar también a Cyrano de Bergerac, gran conocedor de la Cábala, que describe por ejemplo un cohete de tres fases, tal como hoy son lanzados desde cabo Kennedy.

Sería interesante reenfocar con nuevos ojos la procesión que Josué hizo desfilar siete veces alrededor de Jericó, cuyas murallas se derrumbaron antes de la octava vuelta. «Jericó» deriva muy probablemente de yareah, que significa luna, con lo que tenemos que Jericó es la «ciudad de la Luna».

Pero el mismo tema lo encontramos en los cisnes que giran siete veces alrededor de Delos, naciendo, cuando aún no habían cantado por octava vez, Apolo. Nace «Apolo» para dominar a la Luna…Un mito que acaba de materializarse en nuestros días.

Sorprende la sucesión —es mera coincidencia que no deja de ser curiosa— de voces familiares a los cabalistas en el programa espacial norteamericano : Araña, Aguila, Apolo, Atlas, Mercurio, Saturno, Géminis…

Interesante sería el estudio, con nuevas ideas, del motivo de la cocción filosófica representado en el «Pórtico del Salvador» de la catedral de Amiens. Fulcanelli advierte que el campanario es el horno secreto que encierra el huevo filosofal, que a su vez es el receptáculo del que hablan los iniciados. Hemos rozado el tema del huevo como vehículo celeste. Viacheslav Zaitsev señala que en una primitiva leyenda de los pueblos del Perú, los huevos bajan el cielo en florecillas de diente de león; también conocen los iniciados la Flos Coeli.

Podríamos repasar también el ciclo de romances de la Tabla Redonda, «leyendas herméticas que aluden directamente a la transición de los conocimientos científicos antiguos» ; es solo una indicación, que sospechamos acabaría por profundizar el tema del grial y el de las llamadas «apariciones marianas», fenómeno que Paul Misraki relaciona con el de las apariciones de discos volantes.

Digno de estudio nos parece el tema de las Pléyades. Su nombre proviene del griego p?e??, navegar. Figuran entre las estrellas Maia y Atlas. Ahora bien, Maia —también la mitología hindú conoce a Maya, y la Iglesia católica dedica el mes de mayo a María—, amada de Zeus, la voz Zeus (Theos) se corresponde con la voz Teo —aplicada a lo divino por los aztecas, íntimamente vinculados con la gran familia maya— tuvo con éste a Hermes, el mensajero alado de los dioses, portador del mismo nombre que aquel otro Hermes que daría lugar a la filosofía hermética de que estamos hablando. Maia era la hija mayor de Atlas. Atlas era el hijo de Japeto y de una hija de Océano. Atlas a su vez se casó con la oceánida Pleyone, de cuyo matrimonio nacieron las Pléyades. Pero resulta que la raíz atl del nombre Atlas se encuentra también en el idioma náhuatl —hemos citado por ejemplo a Quetzalcoatl— de los aztecas, vinculados como dijimos a los mayas, en relación con la divinidad y significando «agua».

Lleno está el mundo de coincidencias.

Según la mitología preincaica, los dioses descendieron de la constelación de las Pléyades. Uno de los corredores de la pirámide egipcia de Keops (dijimos que era una construcción muy importante para nuestro tema) recogía la luz de las Pléyades. El doctor Gerhard Wiebe, de Boston, y J. Roca Muntañola, relacionan los monolitos de Stonehenge con la figuración de un «platillo volante». Hecateo, historiador del siglo VI, habla del dios que se aparecía en Stonehenge:

«Durante la estación en que se aparece el dios (Apolo), toca el arpa y danza todas las noches, desde el equinoccio de invierno hasta la salida de las Pléyades, complacido por su propio éxito.»

LA ARAÑA

Por otra parte, entre las muchas etimologías del nombre de María, destaca la de Zorell, que deriva el nombre de la María nacida en Egipto, la hermana de Moisés, del egipcio mrí.t+yâm (segundo elemento = Yahvéh), o sea «amada de Yahvéh» . Amada de Zeus era Maya y mayo es el mes de María.

Tenemos luego la traducción jeronimiana latina del hebreo miryam por «stilla maris» , «gota del mar» . Volvamos ahora a los iniciados y veamos que hablan del «Rocío de mayo», humedad vivificadora del mes de María. Thomas Corneille añade que los grandes maestros de una de las hermandades citadas se hacían llamar «Hermanos del rocío cocido» (F. R. C., Frères de la Rosée-Cuite).

Y ya para terminar, digamos que es curioso observar que el alquimista «necesita el hilo de Ariadna (Ariane es una forma de airagne, por metátesis de la i ) si no quiere extraviarse por los meandros de la Obra y verse incapaz de encontrar la salida» .

Los mayas creían —como cita ya N. Rinin— que en épocas remotas sus dioses descendían del cielo por una telaraña.

«En distinta y oblicua vinculación con ella —dice Zaitsev— puede situarse la visión jacobiana de la escalera que conducía al reino celestial.»

También en el antiguo Egipto existía la creencia de que se ascendía al cielo por una escalera.

En la llanura de Nazca, en el Perú, se observa desde el aire la enorme figura de una araña. En collares y grabados abunda en la América central y meridional el tema decorativo de la araña. Retrocedamos a la formación de la palabra. A??? significa, como observa y relaciona Fulcanelli, «tomar, asir, arrastrar, atraer, de donde se deriva a????, lo que toma, ase, atrae»…«a???? es el imán…» «en provenzal, el hierro se llama aran o iran…», en catalán, aram : es Hiram, el divino Aries, el arquitecto del Templo de Salomón». La voz griega S?d???? significa hierro e imán. De la misma voz deriva el latín sidus, sideris, estrella.

En el magnetismo parecen basarse los OVNI. Del magnetismo habla la obra de Fulcanelli. Hoy se tienen pruebas de la existencia de campos magnéticos galácticos.

Pero decidámonos ya por el punto final. El etcétera es interminablemente largo. Reflexione y ate cabos el lector… las coincidencias se suceden casi imperceptiblemente.

MK Ultra hacia la muerte mental

Los experimentos orientados hacia la modificación del comportamiento, o lavado de cerebro, se iniciaron antes de 1939. Más tarde fueron perfeccionados con la ayuda de sicotrópicos tales como algunos derivados de la ergotamina. Después de la Guerra las investigaciones se aceleraron culminando en el proyecto MK-ULTRA realizado cerca de Palo Alto. Pero los principios del método no son nuevos. Los ejercicios espirituales de los jesuitas corresponden al mismo tiempo de modificación del comportamiento. Algunos autores han llegado a manifestar que el propio Marx sufrió un lavado de cerebro con la mismas técnicas mientras estudiaba en Berlín.

«Lo malo es que, en última instancia, algunos a veces ya no saben para quién están trabajando realmente».

Son palabras graves para ser pronunciadas por una persona tan puntualmente informada como lo es Ismael Medina.

«¿Se experimenta sobre las posibilidades de aplicación del control mental?» preguntan a altos mandos militares en Melilla (1980), al Jefe del Estado Mayor en Madrid (1983) y a la Dirección General de la Guardia Civil (1983): «Sí…sí…sí…» es su respuesta.

El eco es el mismo. Grave. La libertad mental es la más íntima que nos queda y también esa nos la pueden controlar con excesiva facilidad. Este reportaje es a la vez una denuncia y un aviso. Ni Pershing, ni neutrones, ni guerra bacteriológica: la guerra mental es la más limpia y anónima aún y ya actúa entre nosotros.

EL PROTOCOLO DE LA MUERTE PROGRAMADA

14 de noviembre de 1978: Leo J. Ryan, 53 años, 5 hijos, miembro demócrata de la Cámara de Representantes, desembarca en Georgetown, capital de la Guayana, junto con sus ayudantes, varios periodistas y unos abogados de la secta de los templarios del pueblo. El número dos de la embajada norteamericana, Richard Dwyer, los acompaña a Jonestown. Allí mantienen una entrevista con Jim Jones. Los testimonios acusadores que recogen son abrumadores y una veintena de fieles se acogen a la protección de Ryan y le piden ser repatriados a Estados Unidos.

El sábado 18 de noviembre, el grupo abandona Jonestown y acude al aeropuerto de Port Kaituma, donde les esperan unos aviones. Repentinamente se produjo el ataque saltan unos hombres que abren fuego, matando a cinco personas entre las que se cuenta Leo Ryan, e hiriendo a otras diez. Dos días más tarde 900 cadáveres conforman el terrorífico broche final de un ensayo mental de la Inteligencia norteamericana.

TRAMPA DELIBERADA

Año y medio después, los hijos del diputado decidieron presentar una denuncia contra el Gobierno norteamericano. De la instancia presentada ante la Corte del Distrito Norte de California por su abogado, Marvin E. Lewis, se deduce que el Departamento de Estado estaba perfectamente al corriente de las actividades oscuras de Jim Jones en el campo de experimentación de Jonestown.

Retrocedamos al origen de los hechos: en agosto de 1977 la revista New West de San Francisco publica una investigación de Marshall Kilduff y Phil Tracy denunciando las prácticas de James Warren Jones, para los amigos Jim Jones. Diez antiguos miembros de la secta contaban allí las torturas, las extorsiones de fondos, las amenazas de muerte. El lugarteniente-gobernador Mervyn-Dymally intenta obligar a los periodistas a interrumpir su investigación, lo que contribuirá a su fracaso electoral en noviembre de 1978.

PROYECTO DE SUICIDIO COLECTIVO

Más adelante, reemprende la investigación el San Francisco Examiner y revela que varios centenares de adeptos han sido obligados a entregar sus bienes a Jones. Deborah Berkeley logra escapar de Jonestown y narra a unos reporteros de San Francisco Chronicle las condiciones de vida en la comunidad de la selva de la Guayana. Revela además, por vez primera, la existencia de un proyecto de suicidio colectivo.

Es entonces cuando interviene Leo J. Ryan. En Washington pide repetidas veces al Departamento de Estado informaciones sobre el People’s Temple de la Guayana. Le responden que la colonia de Jonestown no ha sido objeto de ninguna investigación, y que las altas esferas no disponen de ninguna noticia al respecto.

Ryan decide actuar entonces en el marco de la Cámara de Representantes. A petición propia, es nombrado jefe de una,

«Misión del Gobierno de los Estados Unidos encargada de investigar las alegaciones de malos tratos inflingidos a ciudadanos norteamericanos en la colonia de Jonestown, en Guayana».

Misión oficial, a cuyo título todos los servicios gubernamentales estaban obligados a aportarle su ayuda, a transmitirle sus informaciones y a asegurarle su seguridad.

SENTENCIADO POR LA CIA

En la documentación aportada por los hijos de Ryan se acusa nominalmente a John Brushnel, que era entonces adjunto a la subsecretaría de Estado para los Asuntos Interamericanos; a Richard McCoy, en aquella época cónsul general de los Estados Unidos en Georgetown; y a John Burke, agente consular. De Richard McCoy diría en su día Hoding Carter, portavoz del Departamento de Estado, refiriéndose a los días de la matanza, que «había desempeñado su tarea conforme a las más severas exigencias profesionales y morales». De la denuncia de los hijos de Ryan se desprende que McCoy estaba informado de lo que estaba sucediendo en el campo de Jim Jones, y de que además del Departamento de Estado, también la CIA estaba perfectamente al corriente de lo que hacía el People’s Temple.

Uno de sus agentes, Philip Blakley, vivía en Jonestown, donde se había convertido en uno de los hombres de confianza de Jim Jones, mientras que Richard Dwyer, el mismo que acogió a Ryan y lo acompañó a Jonestown, era un agente de la central de inteligencia norteamericana. En el documento judicial de Marvin E. Lewis puede leerse textualmente que la acusación de los hijos de Ryan se funda en,

«el hecho de que los agentes citados trabajaban por cuenta del Departamento de Estado y de la CIA con el fin de utilizar la colonia de Jonestown como campo de experimentación del control mental en el marco de las investigaciones emprendidas por la CIA en el programa MK-Ultra».

MK-ULTRA

El escándalo del control mental estalló en los Estados Unidos en 1975, tras el suicidio de Frank Olson, quien dos años antes se había defenestrado desde el décimo piso de un edificio de Manhattan, aparentemente a consecuencia de un ataque de locura. Sorprendió en aquel entonces que el Consejo General de la CIA declarara que Olson había muerto «en acto de servicio». El suicidado era químico al servicio del ejército y estaba participando en investigaciones secretas sobre los efectos del LSD en el cerebro humano, para conocer el modo de empleo de alucinógenos durante los interrogatorios.

Una comisión del Congreso ante la que fue obligado a declarar el almirante Stansfield Turner, director entonces de la CIA y amigo personal de Jimmy Carter, reveló que estos experimentos habían formado parte de un programa secreto sobre el control mental, bautizado como MK-Ultra. El caso del People’s Temple indica que Jim Jones habría participado en dicho programa.

DE LOS PANTERAS NEGRAS AL FASCISMO

Así, sorprendieron algunos aspectos en lo que se refería a las implicaciones políticas. Es evidente que allí no se experimentó solamente con la comunidad del Templo del Pueblo, sino que previamente se operó también con éxito un cambio de personalidad en la figura de su líder.

A finales de los años 50, Jim todavía alimentaba y procuraba empleo y ropa a quienes nada tenían. Luego fundó una colonia de protección contra la guerra nuclear en California. En 1970 montó en San Francisco una iglesia que ofrecía trabajo y ayuda a los necesitados; instalaciones hospitalarias, una guardería, una carpintería, una imprenta. Contactó con Angela Davis, con los Panteras Negras que vieron como su ídolo George Jackson era asesinado por un guardián de la prisión de San Quintín, con el jefe indio Dennis Banks. Luego puso todo su entusiasmo al servicio de la campaña electoral de Jimmy Carter, pero no convenía, naturalmente, y saltó.

Ya fuera, en la Guayana, se operó su cambio subliminal. Una creciente manía persecutoria se adueñó de él. temía que su Jonestown fuera desmantelado por la fuerza, encarcelados los negros y aniquilados por la CIA los blancos. Para no caer en esas garras se imponía en último extremo el autoaniquilamiento. A ese fin encaminó a sus seguidores y ese fin de ensayo llegó inexorablemente. Antirracista, antifascista, Jim Jones acabó aplicando las más rigurosas reglas dictatoriales en su campo de concentración y finalmente el exterminio. Una labor exquisita en dos niveles —el individual y el colectivo— de los especialistas de la inteligencia mental norteamericana, desarrollada a partir del proyecto MK-Ultra.

LA HISTORIA EMPIEZA EN BUDAPEST

Esta primera operación de control mental, de la que derivan las actuales investigaciones en este campo, duró de 1952 a 1965, costó mil quinientos millones de pesetas e involucró a 185 sabios que en estricto secreto llevaron a cabo 149 experimentos diferentes en 44 universidades e institutos, 15 fundaciones y laboratorios, 12 hospitales y 3 penitenciarías.

Comenzó en 1949, cuando el cardenal Midszenty, ante la sorpresa general, reconoció los cargos que le fueron imputados por los jueces de Budapest. El primado de Hungría había sido sometido a un lavado de cerebro.

«Al principio —declaró el director de la CIA Stanley Turner el 3 de agosto de 1977 ante el Congreso— el proyecto MK-Ultra fue un programa defensivo para saber cómo habían conseguido los soviéticos y sus aliados controlar el cerebro humano mediante drogas o el lavado de cerebro. Pero ya en los años 50 los objetivos convirtieron el proyecto en ofensivo».

Un psiquiatra de la Cornell University, amigo del entonces director de la CIA Allen Dulles, creó la Society for Investigation of Human Ecology (Sociedad para la Investigación de la Ecología Humana), tapadera de la CIA y en cuyo marco se experimentaron todas las técnicas posibles del programa MK-Ultra.

SUPRIMIR LA MEMORIA

Se buscaba ahora la provocación de la amnesia a voluntad, para conseguir interrogar a un espía enemigo sin que él ni sus superiores advirtieran que había revelado sus secretos, al tiempo que se lograría suprimir datos comprometedores de la memoria de los agentes propios antes de enviarlos a misiones en países enemigos. Lo mismo valdría para borrar la información acumulada cuando cesaran en el servicio activo.

Entre los documentos que se dieron a conocer en 1977 figura la contratación de un mentalista profesional, John Mulholland, fallecido en 1970.

Un portavoz de la CIA declaró que,

«recurríamos a él cada vez que un acontecimiento rebasaba los límites de nuestro entendimiento y podía tratarse e un recurso de magia».

Mulholland lograba desviar la atención de un sujeto, obligándole a mirar en la dirección que él deseaba, gracias a sus poderes hipnóticos. En 1953 se le pagaron 3.000 dólares por redactar un manual de manipulación para la CIA. De acuerdo con los términos del contrato de este Subproyecto n° 4 o MK-Ultra, el manual serviría para,

«administrar inadvertidamente a cualquier individuo no importa que sustancia sólida, líquida o gaseosa».

LOS COREANOS LAVAN MEJOR

En cuanto al lavado de cerebro, alcanzó poco antes su éxito definitivo en manos de los especialistas de Corea del Norte, que marcaron la pauta para el resto de equipos que en todo el mundo practican este sistema de despersonalización. Se siguen diez fases básicas:

Destrucción de la identidad del individuo

Insinuación de su culpabilidad general

Incitación a la denuncia de sí mismo

Instauración de un clima de inseguridad

Clemencia aparente y proposición de perdón

Incitación a confesarse

Insinuación de su culpabilidad

Autocrítica por deducción lógica de su culpabilidad

Armonización de los puntos de vista entre las dos posiciones

Acabado del cambio del sujeto

De esta forma, se le lleva a condenarse a sí mismo sin que se ejerza verdadera violencia sobre él, obligándolo a analizar de forma lógica a partir de un punto de vista erróneo.

Si analizamos bien este sistema, cabría imputarles semejante práctica igualmente a las sectas dominantes y hasta convendríamos en que los coreanos bebieron en cálices sagrados: los conceptos de la culpabilidad y de la autoanulación como premisas para la purificación y el cambio de personalidad que deben conducir a la pretendida liberación o sublimación espiritual del individuo, subyacen en toda doctrina religiosa importante.

INFILTRACIÓN MENTAL

En lo que respecta a los rusos, maestros en la investigación de las posibilidades que ofrece la mente humana, para lo cual están en estos momentos logrando vertiginosos avances en el conocimiento de la composición de la sustancia de nuestra memoria, cabe decir que el Estado Mayor soviético dispone de una central de informaciones que opera bajo las siglas GRU y cuenta con una red de 30.000 agentes diseminados por los países occidentales y del Tercer Mundo.

Los objetivos de esta red consisten en la preparación de la injerencia rusa en los asuntos occidentales a escala planetaria, mediante la manipulación de la opinión por una parte, y por otra en el intento de apropiación de los progresos de la investigación de los países occidentales, especialmente en las áreas de aeronáutica, comunicaciones, informática avanzada e ingeniería militar. El procedimiento se basa en la grabación en la memoria subliminal de la documentación que se pretende obtener, en el marco de una programación hipnótica cuyas claves de reconversión solamente conocen los inductores del agente programado. Director de este grupo de control y condicionamiento mental es el general Piotr Ivanovitch Ivashutine, quien dirige un grupo que llega a aplicar auténticas técnicas de influencia mágica en la población.

Las tentativas por convertir al ser humano en muñeco que responda inadvertidamente a determinados impulsos, seguirán siendo objetivo prioritario de cuantos pretenden dominarnos. Ahí están, en esa línea de condicionamiento mental, los de otra forma inexplicables suicidios simultáneos de varios componentes de la fracción del Ejército Rojo (RAF) en la prisión de Stuttgart/Stammheim.

El individuo humano, desde el momento en que se integra en una comunidad armónica de congéneres, puede llegar a perder fácilmente sus convicciones individuales, y pasar a asimilar el sentir global del grupo armónico del que forma parte y del que pasa a ser una célula más sin personalidad propia. Esta célula puede, en cualquier momento, cuando concurran en el preciso instante las circunstancias óptimas, transformarse en brazo ejecutor de una acción tremendamente nefasta, con el agravante además de estar íntimamente convencido de estar haciendo el bien.

Otro ejemplo, a menor escala, sería acaso el del grupo de Charles Manson en su cruzada contra Sharon Tate. En aras de la investigación, yo mismo me ví involucrado en 1982 en Florida en una espiral de condicionamiento mental que me demostró, el insospechado grado de efectividad que podría llegar a generar un encauzamiento subliminal correctamente dirigido, a un grupo homogéneo de personas.

En tales circunstancias, lo de la Guayana es perfectamente comprensible y realizable. Y recientemente estábamos asistiendo a la inconcebible integración de Shannon Jo Ryan, una de las hijas del diputado sacrificado en la Guayana, a la secta del hindú Bhagwan Shree Rajnesh, que está cobrando auge inusitado en el Oregón. Se sigue experimentando con seres humanos. El precio en vidas no importa. Luche cada cual, en su parcela personal, por no perder su última libertad: la mental.

Los tuneles de america

Los indios hopi, asentados en el estado norteamericano de Arizona, y que afirman proceder de un continente desaparecido en lo que hoy es el océano Pacífico, recuerdan que sus antepasados fueron instruidos y ayudados por unos seres que se desplazaban en escudos voladores, y que les enseñaron la técnica de la construcción de túneles y de instalaciones subterráneas.

Muchas otras leyendas y tradiciones indígenas del continente americano hablan de la existencia de redes de comunicación y de ciudades subterráneas.

Existe una nutrida literatura y suficientes investigadores que mantienen la hipótesis de que debajo de la superficie de nuestro planeta habitan seres inteligentes desconocidos por nosotros.

Existen diversas hipótesis acerca de la posibilidad de que inteligencias procedentes de fuera de nuestro planeta posean puntos de apoyo subterráneos o subacuáticos en el planeta Tierra. No voy a entrar aquí en el análisis de estas posibilidades, ya que forman parte de otro estudio que merece su propia dedicación.

De forma que no voy a hablar de organizaciones como la Hollow Earth Society (Sociedad de la Tierra Hueca) o el SAMISDAT, que buscan establecer contacto con supuestos habitantes del interior del planeta, la primera, mientras que la segunda echa leña al fuego de la existencia de toda una organización de ideología nazi —naturalmente vinculada a los personajes dirigentes de la Alemania nazi— que sobrevive bajo la piel de nuestro planeta, con entradas a su mundo especialmente en el polo Norte y de la Amazonía brasileña.

No voy a hablar de tales organizaciones ni de otras similares, ni voy a entrar en el tema de Shamballah ni de Agartha —supuestos conceptos de lo que serían unos centros de control subterráneos en los confines del Asia central— ni en el del supuesto ‘Rey del Mundo’, porque no es el momento de negar ni de confirmar la validez de todos estos supuestos. El día en que crea oportuno hablar de ellos, lo haré de la forma más clara posible.

Voy a centrarme en este artículo en los lugares que, en el continente americano, tienen mayores posibilidades de conectar con este mundo inteligente subterráneo que aflora en muchas narraciones de los indios del Norte, del Centro y del Sur de este vasto continente, recogidas desde la época de la conquista hasta nuestros días. Para darle algún orden a la exposición de estos lugares —y dado que la datación cronológica de los supuestos túneles se pierde en la indefinición— voy a recorrer en las páginas que siguen América comenzando por el Norte para terminar, en trayecto descendente sobre el mapa, en el Norte de Chile.

Quede dicho, antes de descender, que hay más de un investigador que afirma que el polo Norte alberga tierras cálidas y la entrada hacia un mundo interior.

EL MONTE SHASTA

Los indios hopi afirman que sus antepasados proceden de unas tierras hundidas en un pasado remoto en lo que hoy es el océano Pacífico. Y que quienes les ayudaron en su éxodo hacia el continente Americano fueron unos seres de apariencia humana que dominaban la técnica del vuelo y la de la construcción de túneles e instalaciones subterráneas. Los hopi están asentados hoy en día en el estado de Arizona, cerca de la costa del Pacífico. Entre ellos y la costa, se halla el estado de California. Y en el extremo norte de este estado existe un volcán nevado, blanco, llamado Shasta.

Las leyendas indias del lugar explican que en su interior se halla una inmensa ciudad que sirve de refugio a una raza de hombres blancos, dotados de poderes superiores, supervivientes de una antiquísima cultura desaparecida en lo que hoy es el océano Pacífico. El único supuesto testigo que accedió a la ciudad, el médico Dr. Doreal, afirmó en 1931 que la forma de construcción de sus edificios le recordó las construcciones mayas o aztecas.

El nombre Shasta no procede del inglés, ni de ninguno de los idiomas ni dialectos indios. En cambio, es un vocablo sánscrito, que significa “sabio”, “venerable” y “juez”. Sin tener noción del sánscrito, las tradiciones indias hablan de sus inquilinos como de seres venerables que moran en el interior de la montaña blanca por ser ésta una puerta de acceso a un mundo interior de antigüedad milenaria.

Notificaciones más recientes de los habitantes de la cercana colonia de leñadores de Weed refieren apariciones esporádicas de seres vestidos con túnicas blancas que entran y salen de la montaña, para volver a desaparecer al tiempo que se aprecia un fogonazo azulado.

Narraciones recogidas de los indios sioux y apaches confirman la convicción de los hopi y de los indígenas de la región del monte Shasta, de que en el subsuelo del continente americano mora una raza de seres de tez blanca, superviviente de una tierra hundida en el océano. Pero también mucho más al norte, en Alaska y en zonas más norteñas aún, esquimales e indios hablan una y otra vez de la raza de hombres blancos que habita en el subsuelo de sus territorios.

UNA CIUDAD BAJO LA PIRÁMIDE

Descendiendo hacia el Sur, recogí en la primavera de 1977 en México la creencia de que bajo la pirámide del Sol en Teotihuacán (la “ciudad de los dioses”), se esconde por el lado opuesto de la corteza terrestre —o sea en el interior del subsuelo— una ciudad en la cual se afirma que se halla el dios blanco.

400 EDIFICIOS VÍRGENES

Si de aquí nos trasladamos a la península del Yucatán, hallaremos en su extremo norte, oculta en la espesura de la selva, una ciudad descubierta en 1941 que se extiende sobre un área de 48 km2, y que guarda en el silencio del olvido más de 400 edificios que en alguna época remota conocieron esplendor.

Fue hallada por un grupo de muchachos que, jugando en las inmediaciones de una laguna en la que solían bañarse, se toparon con un muro de piedras trabajadas, oculto por la vegetación. No teniendo los mexicanos recursos suficientes para acometer la exploración del lugar, requirieron ayuda norteamericana, acudiendo dos arqueólogos especializados en cultura maya, adscritos al Middle American Research Institute de la Universidad de New Orleans.

También ellos determinaron que el proyecto de limpieza y estudio de la enorme ciudad sobrepasaba sus posibilidades, por lo que habría que crear una asociación con otras entidades. La guerra logró que el proyecto fuera momentáneamente archivado. Hasta que, en 1956, la Universidad de New Orleans, asociada esta vez con la National Geographic Society y con el Instituto Nacional de Antropología de México reemprendió las investigaciones.

Andrews, el arqueólogo que dirigía la expedición, se dedicó —mientras el equipo de trabajadores comenzaba la desobstrucción de las edificaciones— a recoger informaciones entre los indios de la región. Un chamán le hizo saber que la ciudad se llamaba Dzibilchaltún, palabra que era desconocida en el idioma maya local, y que la laguna era llamada Xlacah, cuya traducción sería “ciudad vieja”.

LA CIUDAD ENGULLIDA

Queriendo averiguar el motivo de este nombre, le fue narrada al arqueólogo norteamericano una leyenda transmitida por los indios de generación en generación, y que afirmaba que, en el fondo de la laguna, existía una parte de la ciudad que se alzaba arriba, en la jungla. De acuerdo con la narración del viejo chamán, muchos siglos antes había en la ciudad de Dzibilchaltún un gran palacio, residencia del cacique. Cierta tarde llegó al lugar un anciano desconocido que le solicitó hospedaje al gobernante.

Si bien demostraba una evidente mala voluntad, ordenó sin embargo a sus esclavos que preparasen un aposento para el viajero. Mientras tanto, el anciano abrió su bolsa de viaje y de ella extrajo una enorme piedra preciosa de color verde, que entregó al soberano como prueba de gratitud por el hospedaje. Sorprendido con el inesperado presente, el cacique interrogó al huésped acerca del lugar del que procedía la piedra.

Como el anciano rehusaba responder, su anfitrión le preguntó si llevaba en la bolsa otras piedras preciosas. Y dado que el interrogado continuó manteniéndose en silencio, el soberano montó en cólera y ordenó a sus servidores que ejecutasen inmediatamente al extranjero. Después del crimen, que violaba las normas sagradas del hospedaje, el propio cacique revisó la bolsa de su víctima, suponiendo que encontraría en ella más objetos valiosos.

Mas, para su desespero, solamente halló unas ropas viejas y una piedra negra sin mayor atractivo. Lleno de rabia, el soberano arrojó la piedra fuera del palacio. En cuanto cayó a tierra, se originó una formidable explosión, e inmediatamente la tierra se abrió engullendo el edificio, que desapareció bajo las aguas del pozo, surgido éste en el punto exacto en el que cayó a tierra la piedra. El cacique, sus servidores y su familia fueron a parar al fondo de la laguna, y nunca más fueron vistos. Hasta aquí la leyenda.

Pero continuemos con estas ruinas del Yucatán septentrional. La expedición acabó por desobstruir una pirámide que albergaba ídolos diferentes de las representaciones habituales de las divinidades mayas. Otro edificio cercano se revelaría como mucho más importante. Se trataba de una construcción que difería totalmente de los estilos tradicionales mayas, ofreciendo características arquitectónicas jamás vistas en ninguna de las ciudades mayas conocidas.

En el interior del templo —adornado todo él con representaciones de animales marinos— Andrews descubrió un santuario secreto, tapiado con una pared, en el que se encontraba un altar con siete ídolos que representaban a seres deformes, híbridos entre peces y hombres. Seres similares por lo tanto a aquellos que en tiempos remotos revelaron inconcebibles conocimientos astronómicos a los dogones, en el África central, y a aquellos otros que nos refieren las tradiciones asirias cuando hablan de su divinidad Oannes.

En 1961, Andrews regresó a Dzibilchaltún, acompañado en esta ocasión de dos experimentados submarinistas, que debían completar con un mejor equipamiento la tentativa de inmersión efectuada en 1956 por David Conkle y W. Robbinet, que alcanzaron una profundidad de 45 metros, a la cual desistieron en su empeño debido a la total falta de luz reinante. En esta segunda tentativa, los submarinistas fueron el experimentado arqueólogo Marden, famoso por haber hallado en 1956 los restos de la H.M.S Bounty, la nave del gran motín, y B. Littlehales.

Después de los primeros sondeos, vieron claro que la laguna se desarrollaba en una forma parecida a una bota, prosiguiendo bajo tierra hasta un punto que a los arqueólogos submarinistas les fue imposible determinar. Al llegar al fondo de la vertical, advirtieron que existía allí un declive bastante pronunciado, que se encaminaba hacia el tramo subterráneo del pozo. Y allí se encontraron con varios restos de columnas labradas y con restos de otras construcciones. Con lo cual parecía confirmarse que la leyenda del palacio sumergido se fundamentaba en un suceso real.

Este enclave del Yucatán presenta certeras similitudes con las ruinas de Nan Matol, la ciudad muerta del océano Pacífico del que afirman proceder los indios americanos. También allí se conserva una enigmática ciudad abandonada y devorada por la jungla, a cuyos pies, en las profundidades del mar, los submarinistas descubrieron igualmente columnas y construcciones engullidas por el agua.

EL EMPERADOR DEL UNIVERSO

Nos vamos a la otra costa de México, ligeramente más al Sur. En Jalisco, y a unos 120 km tierra adentro del cabo Corrientes, cuentan los indígenas que se oculta un templo subterráneo en el que antaño fue venerado el ‘emperador del universo’.

Y que, cuando finalice el actual ciclo evolutivo, volverá a gobernar la Tierra con esplendor el antiguo pueblo desplazado. Tal afirmación guarda relación con el legado que encierran los pasadizos de Tayu Wari, en la selva del Ecuador.

LAS LAMINAS DE ORO DE LOS LACANDONES

De aquí hacia el Sur, al estado mexicano de Chiapas, junto a la frontera con Guatemala. Allí moran unos indios diferentes, de tez blanca, por cuyos secretos subterráneos ya se había interesado en marzo de 1942 el mismo presidente Roosevelt. Pues cuentan los lacandones que saben de sus antepasados que en la extensa red de subterráneos que surcan su territorio, se hallan en algún lugar secreto unas láminas de oro, sobre las que alguien dejó escrita la historia de los pueblos antiguos del mundo, amén de describir con precisión lo que sería la Segunda Guerra Mundial, que implicaría a todas las naciones más poderosas de la Tierra.

Este relato llega a oídos de Roosevelt a los pocos meses de sufrir los Estados Unidos el ataque japonés a Pearl Harbor. Semejantes planchas de oro guardan estrecha relación, igualmente, con las que luego veremos se esconden en los citados túneles de Tayu Wari, en el Oriente ecuatoriano.

50 KM DE TUNEL

Prosigamos hacia el Sur. El paso siguiente que se da desde Chiapas pisa tierra guatemalteca. En el año 1689 el misionero Francisco Antonio Fuentes y Guzmán no tuvo inconveniente en dejar descrita la “maravillosa estructura de los túneles del pueblo de Puchuta”, que recorre el interior de la tierra hasta el pueblo de Tecpan, en Guatemala, situado a unos 50 km del inicio de la estructura subterránea.

A MÉXICO EN UNA HORA

A finales de los 40 del siglo pasado apareció un libro titulado Incidentes de un viaje a América Central, Chiapas y el Yucatán, escrito por el abogado norteamericano John Lloyd Stephens, que en misión diplomática visitó Guatemala en compañía de su amigo el artista Frederick Catherwood. Allí, en Santa Cruz del Quiché, un anciano sacerdote español le narró su visita, años atrás, a una zona situada al otro lado de la sierra y a cuatro días de camino en dirección a la frontera mexicana, que estaba habitada por una tribu de indios que permanecían aún en el estado original en que se hallaban antes de la conquista.

En conferencia de prensa celebrada en New York tiempo después de la publicación del libro, añadió que, recabando más información por la zona, averiguó que dichos indios habían podido sobrevivir en su estado original gracias a que —siempre que aparecían tropas extrañas— se escondían bajo tierra, en un mundo subterráneo dotado de luz, cuyo secreto les fue legado en tiempos antiguos por los dioses que habitan bajo tierra. Y aportó su propio testimonio de haber comenzado a desandar un túnel debajo de uno de los edificios de Santa Cruz del Quiché, por el que en opinión de los indios antiguamente se llegaba en una hora a México.

EL TEMPLO DE LA LUNA

En octubre de 1985 tuve ocasión de acceder junto con Juan José Benítez, con los hermanos Vilchez y con mi buena amiga Gretchen Andersen —que, dicho sea de paso, nació al pie del monte Shasta en el que inicié este artículo— a un túnel excavado en el subsuelo de una finca situada en los montes de Costa Rica. Nos internamos en una gran cavidad que daba paso a un túnel artificial que descendía casi en vertical hacia las profundidades de aquel terreno.

Los lugareños —que estaban desde hace años limpiando aquel túnel de la tierra y las piedras que lo taponaban— nos narraron su historia, afirmando que al final del mismo se halla el “templo de la Luna”, un edificio sagrado, uno de los varios edificios expresamente construidos bajo tierra hace milenios por una raza desconocida, que de acuerdo con sus registros había construido una ciudad subterránea de más de 500 edificios.

LA BIBLIOTECA SECRETA

Y ya bastante más al Sur, me interné en 1986 en solitario en la intrincada selva que, en el Oriente amazónico ecuatoriano, me llevaría hasta la boca del sistema de túneles conocidos por Los Tayos —Tayu Wari en el idioma de los jívaros que los custodian—, en los que el etnólogo, buscador, aventurero y minero húngaro Janos Moricz había hallado años atrás, y después de buscarla por todo el subcontinente sudamericano, una auténtica biblioteca de planchas de metal.

En ellas, estaba grabada con signos y escritura ideográfica la relación cronológica de la historia de la Humanidad, el origen del hombre sobre la Tierra y los conocimientos científicos de una civilización extinguida.

LAS CIUDADES SUBTERRÁNEAS DE LOS DIOSES

Por los testimonios recogidos, a partir de allí partían dos sendas subterráneas principales: una se dirigía al Este hacia la cuenca amazónica en territorio brasileño, y la otra se dirigía hacia el Sur, para discurrir por el subsuelo peruano hasta el Cuzco, el lago Titicaca en la frontera con Bolivia, y finalmente alcanzar la zona lindante a Arica, en el extremo norte de Chile.

De acuerdo por otra parte con las informaciones minuciosamente recogidas en Brasil por el periodista alemán Karl Brugger, con cuyo asesinato en la década de los 80 desaparecieron los documentos de su investigación, se hallarían en la cuenca alta del Amazonas diversas ciudades ocultas en la espesura, construidas por seres procedentes del espacio exterior en épocas remotas, y que conectarían con un sistema de trece ciudades ocultas en el interior de la cordillera de los Andes.

LOS REFUGIOS DE LOS INCAS

Enlazando con estos conocimientos, sabemos desde la época de la conquista que los nativos ocultaron sus enormes riquezas bajo el subsuelo, para evitar el saqueo de las tropas españolas. Todo parece indicar que utilizaron para ello los sistemas de subterráneos ya existentes desde muchísimo antes, construidos por una raza muy anterior a la inca, y a los que algunos de ellos tenían acceso gracias al legado de sus antepasados. Posiblemente, el desierto de Atacama en Chile sea el final del trayecto, en el extremo Sur.

Estamos hablando pues, al final del trayecto, de la zona que las tradiciones de los indios hopi citados al inicio de esta artículo —allá arriba en la Arizona norteamericana—, señalan como punto de arribada de sus antepasados cuando —ayudados por unos seres que dominaban tanto el secreto del vuelo como el de la construcción de túneles y de instalaciones subterráneas—, se vieron obligados a abandonar precipitadamente las tierras que ocupaban en lo que hoy es el océano Pacífico.

Pero la localización de las señales concretas —que existen—, el desciframiento adecuado de sus claves correctoras —que las hay—, así como la decisión de dar el paso comprometido al interior, es —como siempre sucede en todo buscador sincero— una labor tan comprometida como intransferible.

Información adicional: Project RedBook – Subterranean Worlds / Alien-Human Underworlds

Los primero contactados

En prácticamente todos los legados de los orígenes de los primeros pueblos del planeta, se pueden hallar vestigios de seres inteligentes, superiores, descendidos de los cielos, que contactan directamente con los humanos. Dando inicio con ello, indefectiblemente, a las respectivas creencias religiosas de los pueblos afectados.

En todas las épocas ha habido además personajes singulares que han influido directamente en la marcha de la historia de la humanidad, después de haber sido contactados por entes no humanos.

Puede hablarse de personajes contactados o “elegidos”, como puede también hablarse de pueblos enteros, contactados o elegidos por entidades no humanas.

Ante la imposibilidad de referirme a todos ellos en este artículo, me limitaré a los más importantes personajes que en los tiempos antiguos representan a la élite visible de los contactados.

Los primeros formados

Antes de hablar de los primeros contactados, cabría hablar de los primeros formados, aquellos que fueron puestos por seres superiores sobre la superficie del planeta Tierra, programados para engendrar allí a una nueva raza de seres inteligentes: nosotros.

De ello nos hablan,

las referencias bíblicas a Adán y Eva, en que un ser superior crea a los primeros padres de la especie humana

los relatos del Popol Vuh, el libro sagrado de los quichés, de la gran familia maya, según el cual los poderosos del cielo deciden crear sobre la superficie terrestre a un muñeco de inteligencia restringida -nosotros

el relato conocido por el “Espejo de Izanami”, con el que los japoneses explican el descenso, en tiempos remotos, de una pareja celeste que procrea sobre el planeta Tierra y deja en él a sus hijos varón y hembra para que crezcan y se desarrollen hasta llegar a formar la nación nipona

las pinturas rupestres conocidas por “wandjinas”, que son, en los montes Kimberley australianos, las únicas pinturas no trazadas por mano humana, sino directamente por los dioses que en épocas remotas descendieron para proporcionar alimento a los nativos ¿los “primeros contactados” en sentido estricto? , antes de transformarse en serpientes míticas, ascender al cielo y moverse allí en forma de luces que pueden verse a gran altura ¿los primeros “Objetos Volantes No Identificados” en sentido estricto?

etc…

Los primeros contactadores

Entre los primeros rollos recuperados en 1947 de las cuevas de Qumran, junto al Mar Muerto, nos llama la atención el del Génesis Apocrifon, denominado Manuscrito de Lamech antes de haber sido desenrollado. En él se cuenta cómo Lamech, padre de Noé, vuelto a casa tras larga ausencia, se encuentra con la sorpresa de que su mujer, Bathenosh, había dado a luz a un niño que no acababa de cuadrar en la familia. Su mujer le asegura que el niño no es hijo de ningún extraño ni de ninguno de los “Hijos del Cielo”, como nos lo relata el propio Lamech de acuerdo con el texto del Libro de Enoch:

“Yo he puesto en el mundo a un hijo, diferente a los otros; no es como los hombres, sino que parece un hijo de los mensajeros del cielo.”

Esta comparación que hace Lamech parece indicar que él, o incluso la gente de la época, estaban familiarizados con las características o peculiaridades que presentaban estos “hijos de los mensajeros del cielo”, que por lo tanto habrían efectuado frecuentes visitas a los humanos de la época, que podríamos entonces considerar como de los primeros humanos contactados por seres superiores descendidos de las alturas.

Producto de las primeras contactaciones: los gigantes

En otro pasaje de su legado, Enoch nos habla ya de la unión de los celestes con las hijas de los hombres:

“Y los mensajeros, hijos de los cielos, se dijeron entre ellos: ‘Vamos, escojamos mujeres entre los hijos de los hombres y engendremos hijos.'”

De estas uniones siempre de acuerdo con el Libro de Enoch las hijas de los hombres, que podemos considerar primeras contactadas íntimas, “concibieron y pusieron en el mundo grandes gigantes”. Este relato que queda confirmado por otros pasajes del Génesis , tiene sus similitudes con las narraciones tradicionales de los orígenes de otros muchos pueblos del planeta.

En todos los casos, los varones de estos coitos cósmicos son de origen extraterrestre, mientras que las hembras que dan a luz a los gigantes o “seres diferentes” son humanas, terrestres, contactadas.

El contactado Lot

Bien conocido es el pasaje bíblico que refiere la destrucción de Sodoma y Gomorra, circunstancia que convierte al patriarca Lot en uno de los primeros contactados con nombre conocido. Se conjugan en este pasaje los factores de venganza por parte de los “contactadores” o emisarios descendidos de las alturas, de protección a una familia concreta, de aviso previo del inminente arrasamiento total, de ataque aéreo y hasta de una posible cuenta atrás, ya que Lot y su familia disponen de un plazo muy breve e improrrogable para abandonar la ciudad a fin de salvar sus vidas.

Pero vayamos al texto bíblico:

“Cuando los dos emisarios llegaron por la tarde a Sodoma, Lot estaba sentado a la puerta de la población. En cuanto los vio, se levantó para salir a su encuentro, se prosternó de cara al suelo y dijo: ‘Por favor, señores míos, venid a casa de vuestro siervo para pasar la noche y lavaros los pies..'”

Los dos emisarios en un primer momento se niegan aduciendo que dormirán en la plaza, pero a los ruegos insistentes de Lot aceptan y entran en su casa. Al poco rato los hombres de Sodoma llaman a Lot y le exigen que les entregue a los dos forasteros. Lot se niega a ello, ofreciéndoles a cambio a sus dos hijas, que aún no conocieron varón. Ante el enojo del gentío, intervienen los dos misteriosos emisarios, asiendo a Lot y metiéndolo en casa, al tiempo que,

“hirieron de ceguera a los hombres que habían permanecido fuera de la entrada de la casa, de forma que no pudieron llegar a hallar la entrada.”

Obsérvese que es éste uno de los casos en que el texto bíblico denota que los emisarios o ángeles que proceden de las alturas pueden ser absolutamente semejantes a nosotros, ya que sin más los llaman ‘hombres’

“dijeron a Lot: ‘Vamos a destruir este lugar: grande es el clamor contra sus habitantes en la presencia de Yahveh, y Yahveh nos ha enviado para exterminarlos.'” (…) ”

Al despuntar el alba, y dado que Lot se hacía el remolón, los dos hombres lo tomaron de la mano, así como también a su mujer y a sus dos hijas, y por compasión de Yahveh hacia él, le hicieron salir y lo dejaron fuera de la ciudad.

Mientras lo sacaban, dijeron:

“¡Sálvate, por tu vida! No se te ocurra mirar atrás ni te entretengas en ningún lugar de la llanura. ¡Sálvate en la montaña, no fuera caso de que murieras!” Poco después, “Yahveh hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego que venían de Yahveh desde el cielo. Y destruyó estas ciudades y toda la llanura con todos los habitantes de las ciudades y las plantas de la tierra. La mujer de Lot miró hacia atrás, y se convirtió en una estatua de sal.” (Esta circunstancia hizo apuntar a algunos estudiosos la hipótesis de que se produjo allí una auténtica explosión nuclear.)

“Abraham fue muy de mañana al lugar en que había estado en presencia de Yahveh. Miró hacia Sodoma y Gomorra y toda la llanura, y vio la humareda de la tierra que subía como la humareda de un horno.”

El contactado Moisés

El libro del Éxodo nos ofrece uno de los casos de contacto extraterrestre más decisivos para la marcha de la Humanidad. El contactador, Yahveh, se desplazaba a voluntad en un vehículo aéreo:

“Yahveh iba delante de ellos, de día en una columna de nube para mostrarles el camino, y de noche en una columna de fuego que los iluminaba, para que pudieran caminar día y noche.”

Inmediatamente se hace patente la intervención de Yahveh que por su carácter marcadamente sanguinario jamás puede ser identificable con la noción de Dios en defensa de los hijos de Israel (con la finalidad de que le admiren, teman y estén, por ende, a su servicio), masacrando implacablemente a los egipcios.

Y queda patente el contacto directo de este desconocido vengador celeste con el caudillo de los israelitas, Moisés, al decirle Yahveh:

“Extiende la mano sobre el mar, que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre sus conductores.”

Moisés extendió la mano sobre el mar, y hacia la mañana el mar regresó a su lugar, y las aguas sorprendieron aquí el ensañamiento de Yahveh llega a sus cotas máximas a los egipcios que huían.

El que Moisés fue en el siglo XVI antes de JC un hombre-contacto, queda claramente confirmado en el siguiente pasaje bíblico:

“Yahveh les dijo acto seguido a Moisés, a Aharon y a María: ‘Acudid los tres a la entrada del oráculo’. Y los tres fueron. Entonces Yahveh descendió en la columna de nube, se colocó a la entrada de la tienda y llamó a Aharon y a María. Y los dos salieron.

Y les dijo: ‘Escuchad mis palabras: si entre vosotros dos hubiera un profeta de Yahveh, me mostraría a él en visión, le hablaría en sueños. No sucede así con mi siervo Moisés; él es el hombre de confianza de toda mi casa. Yo le hablo cara a cara, en visión y no en enigmas; él contempla la imagen de Yahveh.”

El libro del Exodo sigue corroborando plenamente este extremo:

“Yahveh dijo a Moisés: ‘Acudiré a reunirme contigo dentro de una nube espesa, para que el pueblo pueda darse cuenta de cuando hablo contigo y crea aún más en ti.'”

Pero Yahveh advierte del peligro que supone aproximarse a su ‘nave’:

“Además, márcale al pueblo un límite alrededor de la montaña y adviérteles: ‘Guardaos de subir a la montaña y de tocar su base. Quien toque la montaña morirá.'”

Y, efectivamente, Yahveh subió a bordo de la nube para desplazarse hasta Moisés:

“Al tercer día, de madrugada, hubo encima de la montaña truenos y rayos y una nube espesa, acompañados de un fuerte resonar de trompeta.”

(…) “La montaña del Sinaí humeaba toda ella, porque Yahveh había bajado sobre ella con fuego.”

(…) “Entonces Yahveh llamó a Moisés a la cumbre de la montaña, y Moisés subió.”

(…) “El pueblo se mantenía lejos, mientras Moisés se acercó a la oscuridad en la cual se hallaba Yahveh.”

Y ya su estancia prolongada dentro de la nube-nave de Yahveh:

“Moisés entonces subió a la montaña. Entonces una nube cubrió la montaña, y la gloria de Yahveh se estableció encima de la montaña del Sinaí. La nube la cubrió durante seis días, y, al séptimo día, Yahveh llamó a Moisés desde el interior de la nube. El aspecto de la gloria de Yahveh era a los ojos de los israelitas como un fuego abrasador en la cima de la montaña. Moisés penetró en medio de la nube y subió a la montaña, y permaneció en la montaña durante cuarenta días y cuarenta noches.”

La primera abducción: el contactado Elías

El profeta Elias nos brinda en el siglo IX antes de JC la primera narración conocida dentro de los textos bíblicos en que el contactado es abducido por un objeto volante no identificado. Pero no hace falta interpretar el texto, sino que una vez más es suficiente con leerlo simplemente tal y como nos lo transmiten las Escrituras:

“Cuando Yahveh quiso hacer subir a Elías al cielo en una turbonada, Elías y Eliseo marcharon hacia Galgala.” De Galgala fueron a Bet-El, de aquí a Jericó, y de allí al Jordán. Tanto en Bet-El como en Jericó, los profetas del lugar le dijeron a Eliseo:

“¿Sabes que hoy Yahveh quiere llevarse a tu señor por los aires, por encima de tu cabeza?”, con lo cual confirmaron que se trataba de un encuentro con abducción previamente anunciada y acordada.

La historia termina así, literalmente, junto a la orilla del río Jordán:

“Mientras iban caminando y hablando, un carro de fuego con caballos de fuego separó al uno del otro, y Elías ascendió al cielo en la turbonada. Al verlo Eliseo, gritó: ‘¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su conductor!’.”

Ya sé que no encaja lo del carro de fuego con caballos de fuego, pero ¿qué otra forma de describir a un “vehículo” volante que transporta a una persona, tenía un testigo que no tenía la más remota idea de lo que era un aparto volante fabricado por alta tecnología por seres inteligentes, si no era comparándolo con lo que él conocía como medio de transporte: un carro tirado por caballos?

Posiblemente de una forma similar abandonara mucho tiempo antes nuestro planeta uno de los personajes más intrigantes que lo pisaron, cual fue el padre de Matusalén, Henoc. Cuenta el texto bíblico:

“Henoc vivía con Dios, y desapareció, porque Dios se lo llevó.”

El contactado Isaías, precursor de Alber Einstein: nueva abducción

No estará de más recordar aquí otro texto bíblico, cual es el escrito apócrifo titulado Visión de Isaías, que relata cómo el profeta Isaías, en el siglo VIII antes de JC, duda de la veracidad de su fe en la grandeza del Todopoderoso, por cuya razón es contactado e invitado a subir al cielo. Al ver allí la majestad del llamado Creador, Isaías se arrepiente de sus dudas.

El emisario que le había conducido al cielo se disponía a acompañarle de regreso a la Tierra.

“¿Por qué tan pronto?” suplicó el profeta .

“No llevo más de dos horas aquí.”

“Dos horas no: treinta y dos años”, rectificó el emisario, advirtiéndole, sin embargo, que estos treinta y dos años no habían transcurrido para él: vuelto a la Tierra tendrá la misma edad que tuvo al partir.

Tenemos aquí un ejemplo de aplicación práctica de la teoría de la relatividad. Pero, ¿cómo la podía conocer el autor del apócrifo, escrito antes del siglo III de nuestra era? La pregunta no es capciosa ni ligera. Poco importa que la Iglesia reconozca la autenticidad o no de este texto apócrifo. Poco importaría incluso en este caso el que Isaías ascendiera realmente a algún punto externo a la atmósfera terrestre o no. Poco importaría para esta pregunta el que efectivamente realizara este asombroso viaje espacial.

Porque lo que realmente es inquietante en este texto y que alguien me lo aclare si puede es cómo un autor que vivió antes del siglo III de nuestra era, era capaz de poner un ejemplo práctico de aplicación de la teoría de la relatividad formulada por Albert Einstein en nuestros días.

El contactado Habacuc y su fugaz viaje aéreo

Relata el texto bíblico del libro del profeta mayor Daniel otro curioso caso de contacto:

“Vivía en Judea el profeta Habacuc, que había preparado un cocido, había untado pan en una cazuela, y salía al campo para llevárselo a los segadores. El emisario del Señor le dijo: ‘Lleva la comida que aquí tienes a Babilonia, a Daniel, dentro de la cisterna de los leones.’ Habacuc respondió: ‘Señor, ¡yo no he visto nunca Babilonia, ni conozco la cisterna!’

El emisario del Señor lo tomó por la coronilla y, asiéndole de los pelos por los aires, lo dejó en Babilonia sobre la cisterna, con la fuerza de su ala. Habacuc gritó: ‘¡Daniel, Daniel, toma la comida que Dios te envía!’ Y Daniel dijo: ‘Has pensado en mí, oh Dios, y no has abandonado a los que te quieren.’ Daniel se levantó y comió. Y el emisario del Señor devolvió inmediatamente a Habacuc a su lugar.”

El contactado Daniel

Ya poco antes los protectores celestes de Daniel le revelaron a éste con pelos y señales las características de los próximos reinados en la zona. Evidenciaban con ello que su intervención podía encauzar los destinos de los países, y esta
situación se ha venido prolongando a lo largo de la historia de la humanidad hasta nuestros días. El profeta Daniel nos describe a sus ‘contactos’ de esta forma tan poco divina y, en cambio, tan tecnológicamente avanzada:

“El día 24 del mes primero, mientras me hallaba a orillas del gran río” se refiere al Tigris “alcé los ojos y vi a un hombre vestido de lino, con el dorso ceñido de oro de Ufaz. Su cuerpo era como el crisólito; la cara, como el fulgor del relámpago; los ojos, como antorchas de fuego; los brazos y las piernas, como el reflejo del bronce pulido; el sonido de sus palabras, como el murmullo de una multitud.” (…)

“Mientras así me hablaba, bajé la cabeza sin decir nada; y como una semejanza de mano de hombre me tocó los labios.” (…)
“Nuevamente la apariencia humana me tocó y me confortó.”

Más adelante, Daniel nos relata que este misterioso personaje humanoide no estaba solo:

“Y yo, Daniel, vi a otros dos que estaban de pie, uno en esta orilla del río y el otro en la otra orilla del río. Y le hablé al hombre vestido de lino que se hallaba por encima del agua del río: ‘¿Hasta cuándo, el fin de las cosas extraordinarias?’ Y oí al hombre vestido de lino que estaba encima del río: ‘Todas estas cosas se acabarán cuando se haya acabado el poder del que oprime al pueblo santo.'”

Insisto: ¿quién es ése, a quien tanto le interesa intervenir en nuestra historia?

El contactado Ezequiel

Tiempo después, en el siglo VI antes de JC, el profeta Ezequiel tuvo un encuentro similar junto al río Quebar, cerca de Babilonia, quedando descrito en su libro uno de los más detallados testimonios de encuentros cercanos con objetos volantes no identificados que podemos encontrar en los tiempos antiguos. No hay espacio aquí para reproducir su extensa descripción, que finaliza con esta indicación de que hubo un “contacto”:

“Y lo ví, y caí sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba. Me dijo: ‘Hijo de hombre, levántate, que quiero hablarte.'”

Del relato de Ezequiel se desprende claramente que se trata de la descripción detallada del descenso de un aparato volante que se dirige hasta el lugar en el que se halla el profeta, se detiene allí junto a él, momento en el que uno de sus tripulantes (o acaso el único) se dirige al profeta para entablar una conversación. El estudio más serio y autorizado de cuantos se han efectuado del fenómeno observado y descrito por Ezequiel es indudablemente el que llevó a cabo Josef F. Blumrich, ingeniero jefe responsable de la Oficina de Construcción de Proyectos de la NASA, agencia que le concedió en 1972 la medalla para Servicios Excepcionales.

El resultado de sus investigaciones fue no sólo la afirmación rotunda y categórica de que Ezequiel vio efectivamente una nave espacial, sino la descripción total y compleja de la misma. Afirma que encontró todos los elementos para la rediseñación del aparato, en los textos bíblicos. Tanto es así, que llegó a patentar en los Estados Unidos, para aplicaciones tecnológicas actuales, la especial configuración de la famosa “rueda en rueda” que cita el texto bíblico de Ezequiel.

Maya, contactada para dar a luz a Buda

Por aquellos mismos años, en el siglo VI antes de JC, en tierras situadas mucho más al Este, en las estribaciones inferiores del Himalaya, una mujer debidamente preparada para ello Maya , concibe a un ser que nace sin padre terrestre. La mujer había formulado voto de castidad, habiendo conseguido que su marido, Suddhodana, no la obligara a cumplir los deberes conyugales, al igual que sucedería algo más de medio milenio más tarde con María y José.

Además, al igual que en el caso de ésta, los dioses velaban por Maya y por el precioso embrión que habría de ser el Buda.

Si bien en el caso de Maya el contacto se diluye más en la indefinición, las circunstancias que rodean todo el nacimiento de Buda y que aquí una vez más por razones de espacio no tienen cabida indican con claridad que se trataba de una orquestación muy similar a la que tuvo lugar en Palestina siglos más tarde, como inmediatamente pasaremos a ver.

Dos contactadas de excepción: María y su madre Ana

Las ayudas externas fueron sucediéndose a lo largo de la vida de María. Por ejemplo, leemos en el Evangelio del Pseudo Mateo que cuando María sentía dolores de parto,

“apareció ante los viajeros un hermoso niño que lucía una espléndida vestidura.” (…)

“Y mandó el emisario parar la caballería, porque el tiempo de dar a luz se había echado ya encima. Después mandó a María que bajara de la cabalgadura y se metiera en una cueva subterránea, donde siempre reinó la oscuridad, sin que nunca entrara un rayo de luz, porque el Sol no podía penetrar hasta allí. Mas en el momento mismo en que entró María, el recinto se inundó de resplandores y quedó todo refulgente como si el Sol estuviera allí dentro. Aquella luz divina dejó la cueva como si fuera al mediodía. Y, mientras estuvo allí María, el resplandor no faltó ni de día ni de noche.”

Como puede apreciarse, una cueva debidamente preparada: el emisario les dice que tienen que penetrar precisamente en ella.

Pero retrocedamos a la infancia de la propia madre de Jesús y aún más, a su misma concepción. Resulta que Ana, la madre de María, ya concibió a ésta gracias a la intervención de seres procedentes de fuera de este planeta. Leemos en el
Evangelio del Pseudo Mateo que Joaquín, después de vivir veinte años de matrimonio con Ana, no tuvo de ella hijos ni hijas. Avergonzado, un buen día se marchó lejos, a la montaña, sin siquiera despedirse de Ana.

Hasta que,

“un joven apareció en las montañas en que Joaquín apacentaba sus rebaños, y le dijo: ‘Baja de las montañas y vuelve al lado de tu esposa, a quien encontrarás encinta, porque Dios ha suscitado progenitura en ella, y su posteridad será bendita.” Dicho lo cual, “el emisario se elevó hacia el cielo”.

Nacida de forma tan peculiar María, y destetada al tercer año, Joaquín y Ana la confiaron a la pequeña congregación de vírgenes que pasaban el día y la noche glorificando a Dios. A partir de este momento, María, la futura madre de Jesús, es visitada permanentemente por los mensajeros, que no la pierden de vista y la mantienen en condiciones óptimas para su futura misión:

“Desde entonces en adelante consumía todo el tiempo en oración hasta que se dejaba ver el emisario del Señor, de cuyas manos recibía el alimento.” (…)

“Cada día usaba exclusivamente el alimento que recibía de manos del emisario…” (…)

“A menudo se veía a los emisarios conversar con ella, y obedecerla con el afecto de verdaderos amigos.”

Más adelante, cuando un buen día José regresa junto a María después de haber estado trabajando de carpintero en Capernaum durante meses, y encuentra a su mujer encinta, las doncellas que habían estado haciendo compañía a María aplacan su desesperación:

“Nosotras sabemos que ningún hombre la ha tocado…” (…)

“A diario un emisario conversa con ella, y a diario recibe su alimento de manos de ese emisario.” (…)

“Y, si quieres que te declaremos nuestras sospechas, nadie la ha puesto encinta, sino es el emisario del Señor.”

¿Cabe caso de contacto más directo que el que nos narra este Evangelio del Pseudo Mateo? El resultado de tal contacto es sobradamente conocido.

El contactado Mahoma

Si entre el caso de contacto de Maya, la madre de Buda, y de María, la madre de Jesús, han pasado algo más de quinientos años, vuelven a transcurrir otros tantos entre el contacto vivido por María y el siguiente en importancia. El contactado es en esta ocasión un hombre realmente extraordinario, Muhammad Ibn Abdallah, analfabeto como la inmensa mayoría de los habitantes de La Meca.

Próximo a cumplir los 40 años, este hombre es contactado para ser convertido en el profeta Mahoma. El contacto se produjo una serena noche del 17 de Ramadán del año 609 de la era cristiana, mientras Muhammad estaba entregado a la meditación, aislado en una gruta del Hira, cerca de La Meca, momento en que se le apareció un emisario descendido del cielo que le dijo:

“Yo soy Gabriel, el emisario enviado por Dios para comunicarte que has sido elegido para que le anuncies a la Humanidad su mensaje revelado.”

Salpicado está el mensaje revelado del Corán de ejemplos de mensajeros que descienden de las alturas. Demasiado recadero volante aparece pues también aquí, en el origen de la fe islámica, que en el curso de quince siglos se ha afianzado en el tercer lugar del ranking mundial de las grandes religiones, detrás de los budistas y de la Iglesia católica. 700 millones de personas creen hoy que Al’lah del que sólo tienen noción a través de lo que predicó un humano, Muhammad Ibn Abdallah, en base a lo que le dictó un mensajero volante, Gabriel, se identifica con la esencia de Dios.

Realmente, los Poderosos del Cielo son hábiles psicólogos.

El contactado Jonathan Swift

Otro tipo de contacto es el que nos ofrecen de forma indirecta escritores como por ejemplo Jonathan Swift o Julio Verne.

En sus Viajes de Gulliver, en el capítulo ‘Viaje a Laput’, Jonathan Swift, el singular “cura loco”, deán de San Patricio, en Dublín, da a conocer singulares datos astronómicos correctos, que en su siglo nadie conocía aún. Gulliver, el personaje por cuya boca habla Swift, afirma que dichos datos los obtuvo de unos individuos que tripulaban una isla volante, redonda y resplandeciente, gobernada a voluntad por sus tripulantes recurriendo al magnetismo.

Dichos tripulantes le comunican a Gulliver la existencia, en órbita alrededor de Marte, de dos satélites minúsculos, imposibles de ver a simple vista. Insisto: nadie conocía la existencia de los satélites de Marte en el momento en que se publicaron los Viajes de Gulliver, en el año 1727. Los satélites de Marte, exactamente dos y además pequeños, fueron descubiertos para la ciencia oficial por el astrónomo Asaph Hall en el año 1877, desde el observatorio de Washington.

Ciento cincuenta años después de ser descritos por Jonathan Swift.

El contactado Julio Verne

Otro caso comparable al de Jonathan Swift es el del también novelista Julio Verne. En su obra De la Tierra a la Luna avanza notables coincidencias con los vuelos tripulados que el hombre realizaría cien años más tarde. Veamos algunas:

En la novela de Verne, los viajeros a la Luna, tres, al igual que los tripulantes de las futuras cápsulas Apolo, son lanzados desde la península de Florida, en los Estados Unidos, desde un lugar que dista solamente 200 Km. de Cabo Cañaveral, en la misma Florida. En la novela de Verne, los protagonistas dudan inicialmente si efectuar el lanzamiento desde Florida o desde el litoral meridional de Texas.

Y si la NASA lanza las cápsulas Apolo desde Florida, instaló su mundialmente famosa central de operaciones precisamente en Houston, en el litoral meridional de Texas. La duración del viaje de la Tierra a la Luna es, en la novela, de tres días, exactamente la duración del viaje real efectuado por los astronautas americanos cien años más tarde. De regreso a la Tierra, la cápsula de los tres intrépidos viajeros de la novela cae en el océano Pacífico, en donde un navío estadounidense los rescató. Y la cápsula que efectuó el primer vuelo humano a la Luna, Apolo 8, rescatada igualmente por un navío estadounidense, cayó también en el Pacífico, apenas a dos millas y media de distancia del lugar indicado en la novela de Julio Verne.

Una diana sin discusión, si consideramos que la superficie del océano Pacífico es de 166 millones de Km. cuadrados. Más: el comandante de la cápsula Apolo 8, en una carta enviada al nieto de Julio Verne, en la que califica a éste de “uno de los grandes adelantados de la era del espacio”, escribe:

“Nuestra nave espacial fue lanzada desde Florida, al igual que la de Barbicane, y tenía el mismo peso y la misma longitud que aquélla.”

El primer vuelo humano a la Luna imaginado (?) por Julio Verne partió en diciembre de un año indeterminado de la década de los 60 del siglo pasado.

El primer vuelo humano tripulado a la Luna se realizó cien años más tarde, y efectivamente en el mes de diciembre de un año de la década de los 60: fue el 21 de diciembre de 1968 cuando el el Apolo 8 los primeros tres hombres llegaron a la Luna, la orbitaron y regresaron a la Tierra, amerizando en el Pacífico… Tal vez Julio Verne se acercó excesivamente a la realidad para que todo no fuera más que una coincidencia casual.

Los ejemplos de Jonathan Swift, de Julio Verne y de muchos otros no mostrados aquí nos colocan sobre una pista. ¿De dónde obtuvieron sus datos? Entre las varias posibilidades, no cabe perder de vista ésta: que alguien no perteneciente a nuestra especie humana terrestre nos pudiera inocular determinadas ideas.

Sería una forma de contacto, de manipulación y de encauzamiento tan inadvertida, como grave y posible.

Caudillos contactados

Otro estilo de contacto lo brindan las biografías de distintos líderes de la antigüedad, de los que si bien no se tiene noticia de contactos directos con seres extrahumanos, sí quedan patentes intervenciones inteligentes procedentes de las alturas, por lo general en favor de los respectivos líderes.

Recordemos como ejemplos los casos:

de Aulio Postumio, que vio apoyada en el año 498 antes de JC su batalla contra Tarquino y Octavio Manilio, junto al lago Regilo, por la repentina presencia de dos extraños jinetes de estatura superior a la humana, que se pusieron a la cabeza de las tropas de Aulio Postumio y dieron la vuelta a la batalla, en favor de Postumio

de Alejandro Magno, al que varios escudos volantes en formación triangular propiciaron con su decidida intervención el asalto y toma de Tiro, en el año 322 antes de JC

de César, cuya vida se ve salpicada de apariciones sobrehumanas, entre las que destaca el objeto ígneo que cayó del cielo para precipitarse sobre el campamento de su adversario Pompeyo, en el año 48 antes de JC, para decidir la victoria finalmente a favor de César

de Constantino el Grande, que obtuvo la victoria sobre Majencio y se convirtió al cristianismo, en el año 312, después de hacer acto de presencia sobre sus tropas un enorme objeto volante no identificado en forma de cruz o de espada

de Carlomagno, finalmente, cuyas tropas superaron el asedio a su castillo de Sigisburg, al que les estaban sometiendo los sajones, gracias a la aparición inesperada de dos escudos volantes a baja altura sobre el castillo, que hicieron huir despavoridos a los sajones que, además, se convirtieron al cristianismo por esta aparición celeste

Cabría hablar aún del contenido de las epopeyas del Mahabharata y del Ramayana, de los conocimientos imposibles de los dogones, en Malí, del éxodo de los Aztecas, calcado del de los israelitas, y de tantos otros ejemplos de contactos con fenómenos extrahumanos inteligentes en la antigüedad.

Pero una vez más, la casuística es muchísimo más amplia que el espacio disponible para reflejarla.

Los planes de nuestros gobernantes

Mucha gente se pregunta por qué el virus causante del SIDA no ha podido controlarse aún, ni ser eliminado del organismo humano, al cabo de 12 años de haber sido detectada la enfermedad, en 1981.

Otros se preguntan por qué, si había médicos que indicaron cómo había que curar a los afectados del Síndrome Tóxico de 1981 en España, la Administración dejó morir a más de 700 de sus administrados, y permitió que quedaran afectados más de 60.000 españoles.

Tal vez eche un poco de luz sobre estos enigmas, el saber que existe un plan de eliminación de casi la mitad de la población del planeta, para garantizar la supervivencia de la otra mitad.

El 24 de julio de 1980 el Departamento de Estado norteamericano hacía público el “Informe Global 2000 para el Presidente”, preparado conjuntamente con el Consejo de la Casa Blanca sobre la calidad medioambiental, y cuyo proyecto, dirigido por personajes de la cumbre de la Comisión Trilateral como Zbigniew Brzezinski y Cyrus Vance, se remontaba a los primeros días de la administración trilateral de Jimmy Carter.

La finalidad de este informe era, de hecho, legitimar a posteriori una política perseguida desde hacía tiempo por la Comisión Trilateral, el Consejo de Relaciones Exteriores de New York y otros bloques pensantes del Establishment liberal norteamericano.

Se trata del planteamiento político de un verdadero genocidio a escala planetaria. La proposición esencial de este largo informe es que toda la política norteamericana futura dependa esencialmente de un control de la población. Los temas evocados en el informe, al igual que en numerosos documentos anexos, son las múltiples penurias y crisis que se considera amenazan al mundo en los años venideros: crisis de los recursos del agua, penuria de energía, penuria de materiales estratégicos, y así sucesivamente. Y todas estas crisis, según dicho informe, tienen una causa esencial, fundamental: el crecimiento demográfico.

Si no se toman medidas para frenar este crecimiento, en el año 2000 habrá 2.400 millones de seres humanos “de más”, subrayan los expertos. Dado que este exceso de población es el origen de todos los problemas graves que afronta la humanidad hoy en día, dichos expertos recomiendan que la política norteamericana tanto interior como exterior, tienda hacia este objetivo: a saber, ¡la eliminación de 2.400 millones de seres humanos en los años venideros!

LAS GUERRAS QUE NO SE VEN

Pero, ¿cómo puede eliminarse tamaña masa de seres humanos en una época en que oficialmente se está abogando por la confraternización, y por la supresión del riesgo de confrontación armada entre las grandes potencias —reducidas ya a una sola—, en que parece inevitable la paz mundial y se plantea como harto difícil el exterminio violento de seres humanos a gran escala? Parece claro que había que buscar otras fórmulas para eliminar a la humanidad sobrante. Una de ellas sería la de minar el organismo humano en el marco de un ataque menos vistoso y declarado: había que recurrir a las posibilidades que ofrece la guerra de “baja intensidad”, efecto de la cual podrían muy bien ser determinadas nuevas enfermedades. Por poner un ejemplo, el SIDA.

Oficialmente se dice que el SIDA es de origen desconocido, que su solución está más o menos lejana, y que el tratamiento más efectivo, hoy en día, es el AZT o azidotimidina, una droga altamente tóxica.

Si el Poder quisiera, el SIDA posiblemente ya sería curable. En este sentido ha venido investigando por ejemplo el Instituto Weizmann en Israel, sin ningún tipo de financiación adecuada.

Paralelamente, en Francia, el Dr. Mirko Beljanski desarrollaba sin apoyo oficial alguno otra serie de productos que parecen frenar la progresión del virus causante del SIDA. Años atrás ya le habían expulsado del Instituto Pasteur —en el que había trabajado durante 27 años como jefe de investigación—, porque sus hallazgos relativos a la terapia del cáncer no encajaban en la filosofía sanitaria oficial.

Los intereses de las grandes multinacionales farmacéuticas son muchas veces más determinantes que el objetivo final de la curación de los enfermos.

Pero cabe otro trasfondo en la pandemia del SIDA. No en vano, un informe de los servicios de Inteligencia españoles insinuaba ya en el año 1987 la posibilidad de que el virus del SIDA hubiera sido creado en un laboratorio y que la expansión de la enfermedad podía enmarcarse en el contexto de una guerra de baja intensidad.

Y naturalmente comienzan a tambalearse los pocos resortes de confianza que uno aún tenía en los dirigentes de la comunidad humana. Uno sabía —porque salta a la vista— que la política, la religión, y todo cuanto supone un poder sobre las masas humanas, se mueve prioritariamente por intereses económicos, por pautas de dominio que poco tienen que ver con la satisfacción, la felicidad y el bienestar de los ciudadanos, y mucho por el contrario con la lucha de unos pocos por empuñar cada vez con mayor firmeza las riendas del control total. Pero lo que a uno le eriza los pocos pelos ingenuos que aún le quedaban, es la evidencia de que este juego del que es víctima participa incluso en la ruleta de la Sanidad internacional.

En el año 1981 se descubren dos enfermedades nuevas, desconocidas en el planeta hasta entonces, y cuyos orígenes siguen siendo oficialmente, hasta hoy, sendos misterios. Me refiero naturalmente al Síndrome Tóxico español y al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), de proporciones planetarias. En la historia de ambos síndromes se ven envueltos dos organismos de proyección mundial: la OMS (Organización Mundial de la Salud) y el CDC (Center for Disease Control = Centro de Control de Enfermedades); y una multinacional de la industria química: Bayer.

En lo que respecta al SIDA, la multinacional alemana reconoció a principios de 1987 que había comercializado un fármaco coagulante que actuó como transmisor del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus del SIDA. Un fármaco, el coagulante factor VIII, que se obtiene a partir de un concentrado de plasma sanguíneo, transmitió el virus del SIDA a la mitad de los seis mil hemofílicos de la antigua República Federal de Alemania, creando alarma en todo el mundo. Un elevado número de ellos contrajo la enfermedad, y una parte han muerto.

EL SIDA, ¿PRODUCTO DE LABORATORIO?

En cuanto a la OMS, con sede en Ginebra (Suiza), y al CDC, con sede en Atlanta, en Georgia (Estados Unidos), extracto los siguientes párrafos de un amplio informe redactado por los servicios secretos españoles y reproducido en la publicación restringida de Inteligencia “Pri” en mayo de 1987:

En 1986 se publicaron unas acusaciones muy concretas efectuadas de forma independiente por tres científicos. Estos coincidieron en afirmar el origen artificial del virus del SIDA en los Estados Unidos por un lado, y, por otro, el hecho accidental de su hallazgo.

En resumen, sus acusaciones son las siguientes:

El profesor Jacob Segal, de la universidad de Berlín Oriental, apunta que fue probablemente en los laboratorios militares de Fort Detrick (Maryland) donde tuvo lugar la manipulación genética. El Dr. Segal ha redactado un informe de 30 páginas sobre su convicción del origen artificial del virus, en el que afirma que el retrovirus VIH (virus del SIDA) creado en Fort Detrick, es una combinación del virus MAEDI-VISNA, oriundo de las ovejas, y el virus humano de la leucemia de células T (HTLV-I). Muy probablemente, añade el Dr. Segal, los científicos no eran conscientes de la terrible creación que habían logrado. Al Dr. Segal la teoría del mono verde le resulta divertida e increíble y la considera una cobertura ideada por los propios norteamericanos.

El Dr. John Seale, un especialista londinense en enfermedades venéreas, muy conocido en el tema por haber seguido la enfermedad desde el principio y haber predicho la expansión de la misma, no está de acuerdo con el Dr. Segal sobre el origen militar del virus, aunque sí afirma:

“Estoy totalmente convencido de que el virus del SIDA está fabricado por el hombre, y que es el resultado de haber combinado accidentalmente, en algún centro de investigación sobre el cáncer en los Estados Unidos, el virus MAEDI-VISNA de las ovejas y el virus de la leucemia bovina, muy parecido al HTLV humano.”

Por su parte, el Dr. Robert Strecker, médico californiano que también ha seguido la enfermedad desde sus orígenes, opina asimismo que,

“no existe ningún virus animal conocido que produzca todos los efectos del SIDA. Este (el virus del SIDA) ha sido logrado mediante ingeniería genética a partir de otros virus. Según mi investigación, los dos virus usados para ello son el virus MAEDI-VISNA de las ovejas y el de la leucemia bovina.”

AGUAS TURBIAS EN LA DIRECCION SANITARIA MUNDIAL

Cabe tener en cuenta que en el caso del SIDA, al igual que en los de otras epidemias mundiales de los últimos años, los dos organismos citados —la OMS y el CDC— han tenido un papel predominante, aceptado por los demás países. Sus informes, conclusiones, opiniones y consejos han marcado y dirigido todas las pautas a seguir.

EL CDC

Las autoridades de todos los países han ofrecido a los investigadores del CDC vía libre, tanto en la investigación de campo como en la investigación clínica, así como en todo tipo de recursos humanos y económicos, facilitando las muestras necesarias para que realicen sus investigaciones.

Y comenta al respecto el informe de Inteligencia:

Pese a esta facilidad que los distintos gobiernos ofrecen al CDC, no se acostumbra a exigir como contrapartida ninguna prestación. No es de extrañar, pues, que el CDC posea todo tipo de información sobre el desarrollo y extensión mundial de todo tipo de enfermedades y que la extrapolación de estos datos a un próximo, medio y largo futuro, sea para el CDC algo factible debido a la enorme cantidad de recursos que posee.

Pero conviene señalar que el CDC es un organismo norteamericano, con presupuesto norteamericano y que, muy probablemente, servirá en primer lugar a los intereses de su país y, quizá, en alguna ocasión a los intereses de un determinado sector de su país.

Por otra parte, el tipo de información que maneja el CDC no es una información científica cualquiera, sino que se trata de información epidemiológica, es decir, datos que hablan sobre:

El origen de las enfermedades (infecciosas, ambientales, sociales)

La extensión y progresión de las mismas

Los factores que inciden positiva y negativamente (sociales, económicos, productos químicos, tratamientos)

Esta información puede llegar a ser muy estratégica por su repercusión económica, política y social

Importantes sectores económicos o políticos pueden tener interés en que un posible factor sea enfatizado o silenciado según convenga. Cierto tipo de explicaciones sobre una epidemia pueden hacer reclamar a los ciudadanos una política sanitaria costosa que los políticos no puedan satisfacer.

Es por ello que, dentro del mundo científico sanitario, sean los epidemiólogos y los centros de investigación epidemiológica los que suelen recibir más presiones de todo tipo.

El tratar de controlar e infiltrar estos centros puede ser un objetivo a conseguir por ciertas multinacionales y por otros centros de poder.

Por ello no se considera conveniente tomar las conclusiones del CDC y de otros centros similares, que en muchos casos son simples declaraciones, como dogmas inamovibles por las autoridades sanitarias de los distintos países. En todo caso, las declaraciones de estos centros han de ser analizadas y contrastadas con otras que ofrezcan mayores garantías de objetividad.

En 1981, y durante el primer año, el CDC mantuvo que el SIDA era propio de homosexuales, pese a que ya había afectado a varios drogodependientes. Incluso bautizó la enfermedad como GRID (Gay Related Inmunodeficience), afirmando que esos drogadictos probablemente tenían pautas sexuales anormales.

El hecho de no prestar atención a esos primeros drogadictos y a las hipótesis que varios médicos lanzaron sobre la posible transmisión sanguínea de la enfermedad, fue la causa principal de que no se investigase precozmente esta vía y que no se impusieran medidas preventivas hasta tres años después sobre la sangre contaminada. Ello provocó que el SIDA se haya extendido entre los hemofílicos y transfundidos, no sólo norteamericanos sino también europeos, a través de las exportaciones masivas de plasma norteamericano a Europa, especialmente a España, que depende en un 90% de este plasma extranjero.

Al cabo de dos meses, el CDC tuvo que admitir otras formas de contagio. A partir de entonces afirmó que la enfermedad se transmitía sólo entre los llamados grupos de riesgo: homosexuales, heroinómanos, hemofílicos, transfundidos y haitianos, y que la entrada del virus en la sangre era la única forma de contagio del SIDA.

Los casos cada vez más crecientes de afectados que no pertenecían a estos grupos fueron rechazados por el CDC como casos que “no habían sido cuidadosamente estudiados”. Ello ha podido retrasar, una vez más, el estudio sistemático de otras formas de contagio, con el consiguiente precio de una mayor expansión de la enfermedad.

Dada la influencia que ejerce el CDC en las políticas sanitarias de los países occidentales y la excesiva rigidez que demuestran en la valoración de los factores que inciden en la transmisión del virus, el CDC podría contribuir a retardar la aplicación de una precoz y eficaz prevención por parte de los distintos gobiernos. Y es de destacar que las medidas preventivas son la única arma de que se dispone, hoy día, para luchar contra el SIDA, a falta de una vacuna eficaz y de algún tipo de tratamiento curativo.

LA OMS

En lo que a la OMS respecta, hay que señalar que se le ha delegado un importante papel en la prevención y control del SIDA, especialmente en los países del Tercer Mundo. En este marco, la Oficina Regional de la OMS en África es la que lleva desde hace décadas la iniciativa sanitaria en este continente. Y cito al respecto del referido informe de Inteligencia:

Sin embargo, pese a las campañas sanitarias realizadas en África durante años, no parece que la OMS haya sido capaz de detectar, o al menos informar, de la existencia en África Central de una extraña epidemia, el SIDA, que desde hace unos 15 años está extendiéndose por toda el África Subsahariana. No fue hasta 1983, dos años después de detectar el primer caso en EEUU, que se diagnosticaron los primeros casos en Africa. Estos casos tampoco fueron descubiertos por los servicios de la OMS, sino por un equipo de epidemiólogos belgas y franceses que viajaron a Centroáfrica para averiguar si en esta zona tropical estaba presente el SIDA. En una sola semana descubrieron 35 casos en un solo hospital del Zaire.

El no haber sabido detectar el nacimiento y expansión, durante 15 años, de una epidemia tan grave como la del SIDA es sorprendente.

En octubre de 1985 el Dr. Sergei K. Litvinov, epidemiólogo ruso especialista en enfermedades transmisibles africanas que ostentaba el cargo de secretario adjunto al director general de la OMS en Ginebra, y a cuya dirección estaban las principales divisiones y subdivisiones de la OMS para la vigilancia, control y supuesta prevención de todas las enfermedades transmisibles —incluido el SIDA— declaró a un semanario que,

“todo ha sido un pánico y una exageración proveniente del país originario del SIDA, es decir, EEUU”.

El Dr. F. Assad, que dirige la sección específica de lucha contra el SIDA en la sede central de la OMS en Ginebra, declaró a la Prensa en esa misma época:

“Mi reacción respecto al miedo al SIDA es que ésta es una enfermedad, y que quien no utilice ‘ciertas prácticas’ no la va a contraer. Lo más importante es un buen sistema de información, es decir, abstenerse de ciertas prácticas sexuales y de drogas. ¡Eso es todo! Es de ese tipo de enfermedades que uno va a su encuentro. Es difícil adquirirla. Se tiene que ‘trabajar duro’ para lograrlo. Todo el mundo es libre de especular, pero la gente responsable debería controlarse a sí misma. No deberíamos tener pánico.”

Estas declaraciones realizadas por un responsable de una institución como la OMS, cuya principal función es la información directriz, la educación y prevención estratégica sanitarias, pueden considerarse como irresponsables si se tiene en cuenta que para esa fecha, octubre del 85, ya se tenían datos como los siguientes:

El 20% de casos de SIDA en África afecta a niños

Cada día nace en Nueva York un niño con SIDA

Existía en el mundo occidental al menos un 6% de casos de SIDA de los que no se conocía la posible causa de su contagio

Sirvan estas pinceladas para que el lector comprenda que las opiniones de organismos de prestigio mundial como lo son por ejemplo los citados (OMS y CDC), no responden siempre, necesariamente, a un espíritu de progreso científico transparente.

BERTRAND RUSSELL

Para no perder de vista en ningún momento la posibilidad expuesta sobre el origen y la finalidad de la pandemia del SIDA, así como sobre lo que se estuvo ensayando en España en 1981 —con el triste resultado del Síndrome Tóxico— con vistas a una aplicación masiva en el futuro en esta u otra área del globo, cabe tener bien presente lo que Bertrand Russell dejó escrito en la obra Impacto de la Ciencia en la Sociedad:

“Actualmente la población del mundo se está incrementando en unos 85.000 individuos por día. La guerra, hasta ahora, no ha tenido un gran efecto en este incremento, que ha ido continuando a través de cada una de las guerras mundiales… La guerra, hasta ahora, no ha sido efectiva en este aspecto… Pero tal vez la guerra bacteriológica llegará a ser efectiva. Si una Muerte Negra se extendiera por el planeta, una vez por cada generación, los supervivientes podrían procrear libremente, sin llenar excesivamente el planeta.”

Para valorar debidamente esta reflexión, cabe tener presente que Bertarnd Russell fue un intelectual “orgánico”, que trabajaba para el Departamento de Guerra Psicológica del Foreign Office.

Lo grave es que las elucubraciones de Russell, son hechos trágicos hoy en día. Por si alguien lo duda, volvamos al informe “Global 2000”:

Toda la argumentación en que se basa es una falacia. No hay ninguna correlación entre “recursos naturales” y potencial demográfico, por la sencilla razón de que no existen “recursos naturales” como tales, dado que son la ciencia y la tecnología las que definen los recursos. Si las tecnologías modernas disponibles se empleasen en las regiones atrasadas del mundo, es evidente que generarían los recursos requeridos por la población prevista para el año 2000.

Y ¿cómo llega este informe a unas previsiones tan siniestras? Pues excluyendo precisamente toda difusión de las tecnologías agroindustriales modernas en el tercer mundo, excluyendo toda posibilidad de un verdadero desarrollo económico de estos países, y excluyendo todo desarrollo económico que pudiera darse más allá de su actual estado. Sobre esta intención política, planteada como axioma, se ha levantado el andamio de esas previsiones de superpoblación; es decir, que en el año 2000 una economía mundial fatalmente estancada, e incluso en franco declive, no permitirá vivir a 2.400 millones de seres humanos, que por lo tanto sobrarán.

UN HORRIBLE GENOCIDIO A ESCALA INTERNACIONAL

Así, este informe dirigido al presidente de los Estados Unidos intenta justificar, con gran abundancia documental, la contradicción de que el orden mundial que persigue la Trilateral, pase por un horrible genocidio a escala internacional.

Ya en 1965 se constituyó una comisión especial, llamada “Agenda para el año 2000”, en la que participaron futuros dirigentes de la Comisión Trilateral como Zbigniew Brzezinski y Samuel Huntington. Este grupo publicó un informe que apelaba al control demográfico en el Tercer Mundo. El mismo año, el futuro trilateralista George Bell, entonces subsecretario de Estado para asuntos económicos, nombró a un “responsable demográfico” en el Departamento de Estado, a la cabeza de un equipo encargado de estudiar los medios de reducir la población. Cyrus Vance y Richard Gardner, este último también futuro trilateralista, formaban parte de este equipo, que precedió directamente a la Oficina de Asuntos Demográficos creada en 1967 en el Departamento de Estado.

En 1969, Henry Kissinger tomaba el control del Consejo Nacional de Seguridad y del Departamento de Estado, y bajo su petición el entonces presidente Richard Nixon estableció una Comisión para el Crecimiento Demográfico, cuya dirección fue confiada a Laurence Rockefeller. En un informe de 1972, esta comisión apelaba a un crecimiento demográfico cero, tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo. Paralelamente, la Oficina de Asuntos Demográficos del Departamento de Estado inició en 1970 la publicación de una serie de estudios que anticipaban directamente el Informe Global 2000.

A continuación, Kissinger tomó dos medidas para institucionalizar esta política de planificación del genocidio. En 1975 creó el grupo indicado sobre la política demográfica en el seno del Consejo Nacional de Seguridad y reorganizó el Departamento de Estado añadiéndole un nuevo servicio: el de la Oficina de Océanos y Asuntos Internacionales, Científicos y del Medio Ambiente. Esta oficina tiene la misión de supervisar las transferencias de tecnología al Tercer Mundo. Por iniciativa de Brzezinski y de Vance, el presidente Jimmy Carter encargó a esta oficina la preparación y redacción del Informe Global 2000. Participaron en la elaboración del informe varios bloques pensantes anglo-norteamericanos de la vanguardia del movimiento neomaltusiano —abogados del “pensar lo impensable” para reducir la población del planeta—, como la rama norteamericana del World Wildlife Fund, Draper Fund y Population Crisis Comittee.

LA MANERA MAS EFICAZ: FOMENTAR EL HAMBRE Y LAS ENFERMEDADES

En 1981 el jefe del servicio de América Latina de la Oficina de Asuntos Demográficos del Departamento de Estado, Thomas Ferguson, declaró a la publicación de Inteligencia ‘EIR’ que lo estaba interrogando sobre la política del secretario de Estado Haig respecto a América Central:

“Una vez que la población escapa a todo control, se impone un gobierno autoritario, incluso fascista, para reducirla. Esto interesa solamente a los expertos en reducir la población con fines humanitarios. En El Salvador no hay sitio para tanta gente. Consideren también el Vietnam. Hemos estudiado el asunto. Aquella región estaba también superpoblada y planteaba un problema. Pensamos que la guerra haría descender los índices de crecimiento y nos equivocamos. Para reducir rápidamente y de manera efectiva la población, es necesario que todos los hombres sean movilizados para el combate y que se mate a una gran cantidad de mujeres en edad de procrear. Mientras tengan ustedes un gran número de mujeres en edad de procrear, tendrán un problema.

En El Salvador se mata un pequeño número de hombres y no a las suficientes mujeres para que ello tenga una influencia sobre la población. La manera más rápida de reducir la población es el hambre, como en África, o la enfermedad, como la Peste Negra. Lo que podría suceder en El Salvador es que la guerra desorganizara la distribución de los alimentos. Entonces, la población se debilitaría y habrían enfermedades y escasez. En este momento, podrían ustedes crear una tendencia a la baja rápida de los índices demográficos. De otro modo, la gente se reproduce como animales.”

William Paddock, consejero del Departamento de Estado bajo Kissinger y Vance, declaró por su parte durante un seminario organizado en el mismo año de 1981 por la Georgetown University, y hablando en nombre del Departamento de Estado, que sobre los 4 millones de habitantes con que cuenta El Salvador, 3.5 podrían eliminarse si “la violencia y la guerra civil continuasen, lo cual es la única solución al problema de la superpoblación”.

El año 1981 en que se efectuaban estas declaraciones —cabe recordarlo siquiera a guisa de dato anecdótico— es el mismo año 1981 en que se descubre la existencia del SIDA y en que se desencadena en España el enigmático Síndrome Tóxico.

“El documento Global 2000 es maravilloso”, confiaría todavía William Paddock a la publicación ‘EIR’, “es excelente y ha recibido bastante más publicidad que la mayoría de estudios preparados a petición de la Casa Blanca. Nos hace falta un ‘Global 2000’ para el Estado para empezar a planificar y a adaptarnos a la situación que se avecina. Sería bueno que nadie tuviese ningún hijo más desde ahora hasta el año 2000, pero el gran problema se sitúa más allá.”

El general Draper, presidente del Draper Fund que tomó parte en la elaboración de Global 2000, lanzó en 1971 la propaganda en favor del modelo chino de control demográfico, un control que recurría a la práctica del infanticidio.

“¿Quién va a eliminar el excedente de población en tal o cual país, cuando la presión ejercida por un número demasiado grande de personas y con muy pocos recursos llegue a límites intolerables?”, preguntaba Draper.

Cuando el trilateralista Henry Kissinger era secretario de Estado, inauguró la política llamada de la “carta china” en el marco de los acuerdos secretos establecidos con los chinos, que les garantizaban la hegemonía del Sudeste asiático, empezando por Camboya. Así pues, el Departamento de Estado norteamericano se desentendió del gobierno de Lin Nol y permitió que los Khmers Rojos, fantoches de China, se apoderaran del país. El resultado de ello, que Kissinger conocía con antelación, o debería de haber conocido, fue el genocidio de casi la mitad de la población camboyana, de 7 millones de personas, bajo la supervisión de unos 10.000 consejeros chinos.

No es de extrañar pues que a Cyrus Vance le esté costando tantísimo la pacificación de los territorios de la antigua Yugoslavia. En el fondo, esa pacificación no le conviene en absoluto.

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