Maria sabina unos textos

MARIA SABINA

MARIA SABINA

Texto: Camilo Jose Cela

Traduccion al ingles: Luz Castaños and Theodore S. Beardsley, Jr.
PARTE I

Pregonero

En la serranía de Oaxaca

Crece el hongo de fray Bernardino

Los indios le dicen nanacatlh

Y con él se emborrachan y cantan

Los herejes los sabios los brujos

Las leonadas galas del teyhninti

La sangre del dulce sacrificio

La sangre del ave de la selva

la sangre del Ometepec niño

Enfermo de amor y vanidad

La sangre de los guerreros muertos

En brazos de las sucias doncellas

Al cabo de cuatro siglos largos

Nació el ángel Maria Sabina

Que come teunanacatlh amargo

Y bebe ron y anís y agua clara

La condenaron a muerte en la horca Y de nada valieron el llanto de Valentina Pavlovna Wasson Y el fantasma de Antonin Artaud

Pidiendo caridad al demonio

Clemencia a los ángeles ruinosos

Mil llamas al Popocatepetl

el fin del mundo a los verdes dioses

Se apiade de Maria Sabina

Y del corazón de sus verdugos

Sin nombre para poder decir

Desnudos alacranes hambrientos

Calvos de tiña mansa y de tiña

Brava y de astronomía ¡legal

Amén y sobre las cien cabezas

Del cordero brille el relámpago

Coro

El pueblo quiere ahorcar a María Sabina El pueblo quiere ver cómo el verdugo que vino de la cuidad ahorca a María Sabina El pueblo quiere tirarle de los pies a María Sabina ahorcada El pueblo quiere besar la falda de Maria Sabina

María Sabina

Soy una mujer que llora

Soy una mujer que escupe

Soy una mujer que ya no da leche

Soy una mujer que habla

Soy una mujer que grita

Soy una mujer que da la vida

Soy una mujer que ya no pare

Soy una mujer que flota sobre las aguas

Soy una mujer que vuela por los aires

Soy una mujer del aire

Soy una mujer que bebe el humo

Soy una mujer de luz

Soy una mujer pura

Soy una mujer de trapo

Soy una mujer que come flores

Soy una mujer capaz de pasar hambres

Soy una mujer que pasa hambres

Soy una mujer que pasa muchas hambres . ~

Soy una mujer sin lengua

Soy una mujer de palo

Soy una mujer con ojos que ni miran ni brillan

Soy una mujer que ve en la tiniebla

Soy una mujer que palpa la gota de rocio posada sobre la yerba

Soy una mujer hecha de polvo y vino aguado

Soy una mujer que sueña mientras la atropella el hombre

Soy una mujer que siempre vuelve a ser atropellada Soy una mujer que no tiene fuerza para levantar una aguja

Soy una mujer condenada a muerte

Soy una mujer de inclinaciones sencillas

Soy una mujer que cría viboras y gorriones en el escote

Soy una mujer que cría salamandras y helechos en el sobaco

Soy una mujer que cria musgo en el pecho y en el vientre

Soy una mujer a la que nadie besó jamas con ehtusiasmo

Soy una mujer que esconde pistolas y rifles en las arrugas de la nuca

Soy una mujer que no tiene dientes

Soy una mujer con dos filas de dientes

Soy una mujer con tres filas de dientes

Soy tina mujer a la que nacen dientes en el

paladar

Soy una mujer que come tierra

Soy una mujer que se cura las Hagas con tierra

Soy una mujer que no salta con alegría por encima de los tejados

Soy una mujer sin pezones

Soy una mujer con seis tetas como las perras

Soy una mujer a la que enterraron viva

Soy una mujer que gozó al ser enterrada viva

Soy una mujer que bebe el semen del padre en la flor de la mandrágora

Soy una mujer que fuma yerbas aromáticas en una pipa hecha de vértebras de martir desangrado

Soy una mujer casi ciega

Soy una mujer casi sorda

Soy una mujer casi muda y paralítica

Soy una mujer que ronda los urinarios y los desmontes

Soy una mujer a la que canta el vientre

Soy una mujer que ignora el pecado

Soy una mujer que se desnuda y se viste con libertad

Soy una mujer que ríe sin motivo

Soy una mujer fiel

Soy una mujer respetuosa

Soy una mujer indecente

Soy una mujer que cría ranas y culebras de agua en el lavabo

Soy una mujer envuelta en un sudario de colores

Soy una mujer con las uñas quebradizas

Soy una mujer que se está quedando sin uñas

Soy una mujer que ya ni recuerda cuando perdió las uñas

Soy una mujer que no sabe solfeo

Soy una mujer que alimenta pulgas por caridad

Soy una mujer de aliento fétido

Soy una mujer gorda y poco sana

Soy una mujer a la que cosieron el sexo y el ano

Soy una mujer a la que nadie mira de frente

Soy una mujer que se cobija donde puede por ejemplo bajo los puentes o en la cama de los leprosos

Soy una mujer que ama el fuego

Soy una mujer que lleva el fuego de un lado para otro
Soy una mujer incapaz de escupir fuego

PARTE II

Coro

Las viejecitas impedidas quieren ahorcar a María Sabina

Las viejecitas impedidas quieren ver el gesto que pone el verdugo mientras abraza por el aire a Maria Sabina

Las viejecitas impedidas no podrán colgarse de los pies de María Sabina
Las viejecitas impedidas quieren oler el último sudor de María Sabina

Maria Sabina

Oye luna

Oye mujer cruz del sur

Oye mujer estrella de los navegantes

Oye cirio del muerto

Oye coneja recien parida

Oye el sol y las nubes

Oye mujer herida de muerte

Oye mujer sin alma

Oye mujer sin cuerpo

Oye mujer sin amor

Oye mujer

Oye caracol de la fuente

Oye mosca del verano

Oye lucero de la Mañana

Oye gorgojo de los ataudes

Oye Andromaca

Oye agua de la Iluvia

Oye dia luminoso

Oye negra boca del perro

Oye viuda salaz y reconfortada

Oye viuda salaz y Hermosa

Oye Maria Estuardo

Oye hospiciano de los latigazos

Oye Juana de Arco

Oye San Andres en la cruz

Oye hospiciano de los latigazos

Oye Mesalina

Oye hospiciano de los latigazos

Oye flor de la marijuana

Oye ojo pisado por las bestias mansas

Oye sacristan que roba el aceite

Oye descolorida ánima del purgatorio

Oye lechuza solitaria

Oye Nicanor

Declaro que soy una muerta que canta

Declaro que conozco la ciencia de levantar columnas con lágrimas y saliva

Declaro que sé preparar elixires de vida y pocimas de muerte

Declaro que si pido clemencia es para escarnecer vuestro corazón

Declaro que no creo en vuestra justicia ni en vuestra injusticia

Declaro que soy culpable ante la ley que os rige

Declaro que desprecio vuestra ley

Declaro que escupo vuestra ley

Declaro que siento compasión por vosotros y por vuestra ley

Coro

¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

¡Prepara la sentencia alguacil!

¡Prepara la fosa verdugo!

¡Prepara la piedra niño!

No prepares la fosa sepulturero deja que a María Sabina la devoren los pájaros y la seque el viento

¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

María Sabina

Oye reloj del almacén

Oye rata del sumidero

Oye mocita que hoy no quieres mirarme a los

ojos

Oye zángano

Oye ramera mimosa que te dejas chupar la sangre por el zángano

Oye virgen que te miras al espejo con saña

Oye tú también verdugo de suaves maneras

Oye jugador de dados

Oye bebedor de cerveza

Oye violador de cadáveres, confidente de cadáveres, compadre de los cadáveres

Oye tañedor de ocarina que pecas con las cabras solteras

Oye mariposa clavada con un alfiler

Oye miserable atesorador de botellas vacías

Oye Martín pescador que vuelas sobre la mar embravecida

Oye aurora boreal

Oye arco iris de sólo cinco colores

Me río de vuestra impaciencia

Me do porque sé que os voy a defraudar con mi pirueta

Me lío de que no sepáis aprovechar mejor las ocasiones

PARTE III

Coro

Pedimos que el verdugo ahorque a María Sabina

Pedimos que se reparta su carne para cocerla

en nuestros pucheros

Pedimos que la guardia ahuyente al cuervo y al gusano

Pedimos un poco de sangre reconfortadora

Maria Sabina

El corazon de Cristo

El corazon de la Madre de Cristo

soy conocida en el cielo

Dios me conoce

Soy una mujer limpia

El pajaro me limpia

El libro me limpia

El agua me limpia

El aire me limpia

La flor me limpia

Soy conocida en el cielo,

Dios me conoce

El corazon de Cristo

El corazon de la Madre de Cristo

Coro

AY! AY! AY! AY! AY!

Lee ya la sentencia alguacil!

Disponte a columpiarte en el aire

verdugo!

Lavate bien la boca con agua de rosas

niño!

No prepares la fosa sepulturero y ahuyenta los

Pajaros y los gusanos que la carne de Maria

Sabina es de los hombres

AY! AY! AY! AY! AY!

María Sabina

Sabéis que amo el fuego

Sabéis que llevo el fuego de un lado para otro

Sabéis que escupo fuego si quiero hacerlo

Sabéis que soy una mujer que se lava la cara con la sangre de los mozos

Sabéis que soy una mujer que se lava la cara con la sangre de los muertos

Coro

Si, Si, sabemos

María Sabina

Sabéis que soy una mujer que se da baños de asiento con la sangre del león

Coro

Sí, Si, sabemos

María Sabina

Sabéis que soy una mujer que se convierte en humo

Sabéis que soy una mujer que tiene el corazón de aire

Sabéis que soy una mujer que vuela como el vilano

Sabéis que soy una mujer que flota igual que el corcho

Sabéis que soy una mujer que aún puede parir

Sabéis que soy una mujer a la que vais a quitar la vida

Sabéis que soy una mujer no más Viciosa que las otras mujeres

Sabéis que soy una mujer entera y que no llora

Sabéis que soy una mujer que os escupe a la cara

Sabéis que soy una mujer que mea con ruidoso entusiasmo

Sabéis que soy una mujer que alimenta ancianos con su leche

Sabéis que soy una mujer que canta y toca la campana

Sabéis que soy una mujer que canta y toca el violín

Sabéis que soy una mujer que vomita de asco sobre vuestras cabezas

Coro

Disparad cohetes para que su estruendo no permita oír las palabras de María Sabina

Pegad a vuestros hijos para que su llanto no permita oír las palabras de Maria Sabina

Convocad la tempestad para que su quejido no permita oír las palabras de Maria Sabina

María Sabina

El corazón de Nuestro Señor Jesucristo

El corazón de su Santísima Madre

Me conocen los santos del cielo y los ángeles

Dios me conoce

Soy una mujer sin sangre

El pájaro me roba la sangre

El libro abierto me roba la sangre

El agua me roba la sangre

El aire me roba la sangre

La flor me roba la sangre

Me conocen los santos de] cielo y los ángeles

Dios me conoce

El corazón de la Santísima Madre de Cristo

El corazón de Nuestro Señor Jesucristo ‘

Coro

¡AY! AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

¡Atended a la lectura de la sentencia por el alguacil!

¡No perdáis detalle del esmerado oficio del verdugo !

¡Levantad a los niños sobre vuestras cabezas para que recuerden este instante durante toda la vida!

¡Emborrachad al sepulturero y rompedle en mil pedazos el azadón!

María Sabina

El corazón de Cristo

El corazón de la Madre de Cristo

Soy conocida en el cielo

Dios me conoce

Soy una mujer limpia

El pájaro me limpia

El libro me limpia

El agua me limpia

El aire me limpia

La flor me limpia

Soy conocida en el cielo

Dios me conoce

El corazón de Cristo

El corazón de la Madre de Cristo

Coro

¡Desatad al verdugo! ¡Dad al verdugo un vaso de aguardiente! ¡Guardad un respetuoso silencio cuando el verdugo cierre los ojos! ¡Viva el verdugo!

Alguacil

Ahí la tenéis verdugo

Matadla ya

Nadie os ha de pedir cuentas de vuestra acción

Verdugo

Perdonadme María Sabina

Es sólo un momento

Una, dos, tres

Coro

María Sabina … María Sabina … María Sabina…

Chamanes y adivinos

Texto: Mercedes de la Garza Camino

Ilustración: Leonid NepomniachiNakuk Sojom Supo al despertar que ese venado era su “otro yo”, el animal en el que habitaba Ia parte de su espíritu llamada wayjel, y que el gran jaguar era el compañero animal deI uaiaghon o chamán maligno que le había echado el mal. Ver en Sueños a su compañero animal perseguido le indicó que había sido expulsado deI corral de la montaña sagrada por los dioses ancestrales.

Dos días antes Nakuk Sojom había acudido al curandero, quien después de tomarle el pulso le dio a beber una infusión de hierbas, pero el mal se había venido agravando, y ese día cruzó por su mente que no solo había sufrido la pérdida de su wayjel, sino que tal vez el uaiaghon había decidido “cortar su hora”, es decir quitarle Ia vida tras una lenta agonía. Entonces decidió llamar al h’ ilol, “el que ve”, para que salvara a su wayjel de Ia muerte, que acarrearía Ia de su propio cuerpo. EI h’ilol, era el hombre santo, el médico del espíritu, que además de convertirse a voluntad en un animal podía trasmutarse en un cometa, y el único capaz de curar Ia pérdida deI espíritu y el mal echado, porque él mismo podía causar esas enfermedades. EI h’ilol, con su túnica negra y su bastón bajo e] brazo izquierdo, llegó a Ia casa de Nakuk Sojom un rato después, y de inmediato lo interrogó acerca de sus sueños que él podía interpretar gracias a su “visión”, y que revelaban lo que el chulel o espíritu había experimentado al desprenderse del cuerpo del enfermo mientras dormía. Después de escuchar el sueno del jaguar y el venado, el h’ilol supo que el wayjel de Nakuk Sojoni andaba perdido y desprotegido en el bosque, a merced del uaiaghon trasmutado en jaguar. Entonces le tomó el pulso cuidadosamente y el latir de Ias venas le indicó incluso quién era el chamán causante del daño: un conocido anciano, a quien un enemigo de Nakuk Sojom había encargado echarle el mal para vengarse de una antigua afrenta.

EI hilol habló con los familiares de Nakuk Sojom y todos se dispusieron a preparar Ia ceremonia curativa. Consiguieron un guajolote negro macho, agua de los manantiales sagrados, no tocada por mano humana, flores, agujas de pino y distintas hierbas, así como aguardiente. Prepararon también posol y tamales para el h’ilol. Mientras tanto, el chamán construía un corral alrededor de Ia cama deI enfermo, que representaba los corrales de Ia montaña sagrada donde los dioses guardaban y protegían a los compañeros animales de los seres humanos.

En seguida se encendió el copal, se presentaron las ofrendas, se bañó al enfermo en el agua sagrada con Ias hierbas curativas, se le puso ropa limpia y se le acostó en Ia cama-corral. EI chamán le dio a beber una infusión y le untó una pomada negruzca en el vientre, sobando en círculos hacia el lado izquierdo; luego le hizo una limpia con un manojo de hierbas, encendió su tabaco y empezó a beber el aguardiente en pequeños sorbos, mientras pronunciaba Ias largas oraciones que inclinarían a los dioses a recuperar aI animal compañero de Nakuk Sojom y guardarlo de nuevo en el corral de Ia montaña sagrada. AI terminar Ias oraciones, hizo el “llamado deI alma” de Nakuk Sojom, incitándoIa a regresar: “Ven Nakuk, pide perdón a los dioses, regresa de donde estabas solo, de donde estabas asustado y perdido”, al tiempo que sacaba sangre deI cuello deI guajolote negro, que representaba al propio a Nakuk, y daba a beber unas gotas al enfermo.

Como representantes de los dioses en la tierra, los gobernantes y sacerdotes mayas se ataviaban con espectaculares tocados y ornamentos que les otorgaban un halo poderoso y sobrenatural. Foto: Ignacio GuevaraLuego de que hubieron comido el chamán, el paciente y los ayudantes, y de haber encomendado a Ias mujeres ya los ancianos el cuidado deI enfermo, el h’ilol, acompañado deI resto de Ia familia, se dirigió a los altares de Ia montaña sagrada para realizar Ias ceremonias pertinentes y dejar ahí al guajolote negro, ya muerto, a cambio deI alma de Nakuk Sojomo. A los dos días, el paciente pudo levantarse: había recuperado el control de su wayjel, Ias fuerzas malignas habían sido vencidas, los dioses lo habían perdonado. Siglos antes de Ia ceremonia de curación de Nakuk Sojom, los grandes chamanes eran los propios gobernantes, quienes aprendían, a través de sus sueños, a adivinar, a curar y a comunicarse con los dioses, realizando después diversos ritos iniciáticos o EI momento culminante de una iniciación consistía en ser tragados por una serpiente u otro animal poderoso para luego renacer convertidos en chamanes, hombres con poderes sobrenaturales. Los chamanes, mediante el trance extático o externamiento deI alma, propiciado por Ia ingestión de hongos y plantas psicoactivas, así a corno por la meditación, el ayuno, la abstinencia sexual y la extracción de su propia sangre, lograban entrar en contacto con los dioses, transformarse en animales, realizar viajes al cielo y al inframundo, encontrar personas y cosas perdidas, adivinar la causa de las enfermedades, descubrir a los delincuentes y a los malvados, y controlar fuerzas naturales como el granizo. Todo ello los convertía en los intermediarios entre los dioses y los hombres.

En el Popol Vuh de los quichés se describe así a los gobernantes-chamanes:

“Grandes señores y hombres prodigiosos eran los reyes portentosos Gucumatz y Cotuhá, y los reyes portentosos Quicab y Cavizirnah. Ellos sabían si se haría Ia guerra y todo era claro ante sus ojos… Pero no sólo de esta manera era grande Ia condición de los señores; grandes eran también sus ayunos… y esto era en pago de haber sido creados y en pago de su reino… ayunaban y hacían sacrificios, y así mostraban su condición de Señores”. y de los patriarcas de Ias tribus quichés se decía: “Entonces, Ia gente mágica, Nawal Winak, proyectó su venida. Su mirada llegaba lejos, al delo y a la tierra; no había nada que se igualara con lo que ellos vieron bajo el cielo. Eran los grandes, los sabios, los jefes de todas las parcialidades de Tecpán “.

A la llegada de los españoles, los chamanes se replegaron en la clandestinidad, pero siguieron siendo los hombres sabios y portentosos del pueblo, siguieron practicando su oficio de curanderos y adivinos, y continúan haciéndolo hasta el día de hoy.

Fuente: Pasajes de la Historia No. 2 Los misterios de Palenque / septiembre 2000

Instrucciones para la vida

Instrucciones para la Vida
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Recibidas por los Lakota de
Mujer Ternero de Búfalo Blanco
Traducción de Cheryl Harleston

Amigo, hazlo de esta manera:
es decir, cualquier cosa que hagas en la vida,
haz lo mejor que puedas
con tu corazón y con tu mente.
Y si lo haces de esa manera,
el Poder del Universo vendrá en tu ayuda,
si tu corazón y tu mente están Unidos.

Cuando uno es miembro del Círculo de la Gente
uno debe ser responsable,
pues Toda la Creación está relacionada,
y el dolor de uno es la herida de todos,
y el honor de uno es el honor de todos,
y todo lo que hacemos afecta a todo el Universo.

Y si lo haces de esta manera,
es decir, si verdaderamente unes
tu corazón y tu mente como Uno Solo,
cualquier cosa que pidas
así será.

Que es un chaman

¿Qué es un Shamán?
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por Craig Chalquist
Traducción de Cheryl Harleston

Como es arriba, es abajo.
— Aforismo alquímico

En cada clima y cultura surgen almas que viven en la orilla mágica de la realidad. Iniciados en una manera consagrada de ser, su ocupación está en lo no ordinario, lo interior, lo iluminado en sueños, lo intangible. No siendo ni sacerdotes ni curanderos, aunque a veces funcionan como tales, han sido tomados por hechiceros, magos, psíquicos, yogis, médiums, místicos, videntes, brujos. Han sido tamborileros y danzantes, artistas y atletas, entrenadores y embusteros, sabios y guerreros. Pero cualquiera que sea su papel, caminan por la senda de la mediación entre el paisaje cotidiano y el reino de los arquetipos, con un pie en cada caballo mientras se desplazan entrando y saliendo de estados alterados de consciencia.

“Shamán” es la versión inglesa de saman (“shah-man”), sustantivo y verbo Evenk de los Tungus de Siberia. Donde sea que se le encuentre, el shamán, femenino o masculino, es el especialista comunitario en los tratos con el Más Allá —el otro mundo, el mundo superior o el mundo interior; un esgrimidor de poder sobrenatural, un experto del éxtasis (Mircea Eliade) quien, ya sea curando, guerreando, prediciendo, cambiando el clima, cocinando hierbas, organizando cacerías, haciendo máscaras, acompañando a las almas muertas o localizando a las perdidas, ejecuta el papel de maestro de operaciones del inconsciente.

La consciencia shamanística no es simple hipnosis, fantasía, posesión, contorsión, depresión, terror o intoxicación, aunque puede apropiarse de estas cosas. Golpeando un tambor o ingiriendo peyote, soñando lúcidamente o cayendo en trance, el shamán permanece enfocado y consciente, sabiendo bien que los viajes internos no significan nada a menos de que sus frutos sean traidos de regreso a este mundo y hechos realidad mediante rituales, danzas, lenguaje, arte, música o curación (la especialidad más frecuente del shamán), vertiendo el poder acumulado “allá” en actividades útiles “acá”.

Algunas de las artes creadas por los shamanes para tal realización incluyen: tocar tambores, música, acrobacia, teatro, arquitectura, escultura, tallado, pintura, pintura en arena, pintura corporal, tatuajes, mudras, talismanes, malabares, ilusionismo, títeres, ventriloquia, equilibrio en cuerda floja, pirofagia, entrenamiento de animales, escritura, cultivo de plantas, astronomía, metalurgia y las artes de la navegación.

Tales proezas requieren de un entrenamiento riguroso y muchos años de paciente práctica. Por lo tanto, la instrucción shamanística tradicional es supervisada externamente por otros shamanes e internamente por seres o guardianes espirituales que ofrecen su amistad y otorgan poder al aprendiz. Los seres espirituales son particularmente importantes: ningún shamán se convierte en shamán sin recibir una seña aprobatoria transpersonal de ellos. Aunque algunas tácticas de ventas de la Nueva Era dan a entender que convertirse en shamán implica simplemente encender incienso y hacer algunas visualizaciones guiadas, (razón por la cual la mayoría de lo que hoy en día se anuncia como shamanismo es mera palabrería), el sentido del llamado en el auténtico shamán no es un antojo o capricho, sino el heraldo de una vocación peligrosa. Es abrumador, cambiando el curso de la vida, aplastando temporalmente al ego, y a menudo tan doloroso que llega al punto del pánico. Como lo describe el shamán Sioux Alce Negro (Black Elk):

Cuando llega una visión de los seres de trueno del oeste,
llega con terror como una tormenta de relámpagos.
Pero cuando pasa la tormenta de visión, el mundo es más verde y más feliz,
pues donde la verdad de la visión cae sobre el mundo, es como la lluvia.
Verás, el mundo es más feliz después del terror de la tormenta.

A menudo el llamado llega en forma de una crisis mental o física incurable por los métodos normales. Para asumir su vocación, o incluso en algunos casos para sobrevivir, el iniciado debe curarse a sí mismo. Durante este proceso, la curación simboliza una especie de muerte, particularmente la muerte de una parte de sí mismo con la que el iniciado tenía tendencia a identificarse; quizás haya sueños de entierros, desmembramientos, reemplazo de ojos u oídos, transformación de órganos o huesos. Un viejo yo expira y el nuevo asume la responsabilidad de aprender la geografía de lo no ordinario que comienza a abrirse rápidamente frente a él, aprendizaje que incluye nombrar objetos, poderes, lugares y seres de otros mundos y transferir sus poderes a la vida cotidiana.

Puesto que tales poderes abundan en el mundo percibido por la consciencia shamanística, el shamán ve la naturaleza como un sistema espiritual-energético y observa cuidadosamente sus equilibrios e interdependencias. Al principio los antropólogos atribuían la perspectiva shamanística a un animismo primitivo. Hoy, en la sinceridad del shamán hacia los espíritus o esencias de las cosas animadas e inanimadas, podemos ver un respeto del que nuestro mundo tan dañado ecológicamente ya no puede prescindir.

Aunque los shamanes se encuentran en todos lados, el grado de su aceptación varía. La Inquisición, por ejemplo, los exterminaba, mientras que muchas sociedades nativas han honrado al shamán y valorado sus conocimientos (por ejemplo, los Hataali o cantantes Navajo, a quienes se les ofrecían regalos por producir, de una memoria altamente entrenada, cantos que duraban una semana entera para las ceremonias principales). Los occidentales modernos que toman literalmente lo que escuchan sobre los animales de poder y los viajes del alma, o bien ostentan una idealización infantil de las habilidades del shamán, o los menosprecian considerándolos como remanentes de otras épocas. Ninguna de estas perspectivas comprende la vitalidad simbólica de las prácticas shamanísticas ni las profundidades insondables de los dominios del shamán: el psique arquetípico, tan extensamente inexplorado. Para decirlo en el lenguaje de Jung: al igual que la alquimia, el shamanismo expresa una forma proyectada particularmente pura de la psicología del inconsciente colectivo.

Aunque es la relación más antigua de la humanidad con el espíritu, el shamanismo es un conjunto de habilidades y prácticas acumuladas pacientemente y no una religión. No hay clero, iglesia, credo, misión o colección de creencias eclesiásticamente correctas. El tecnicismo de su planteamiento empírico hacia lo espiritual lo distingue de las facciones tanto legalista como liberal de la religión, liberándolo a la vez para poder brindarles apoyo y trabajar a su lado.

Tampoco es el místico necesariamente un shamán, aunque muchos shamanes entienden el misticismo. A diferencia de lo que los contemplativos llaman la “consciencia divina”, el éxtasis del shamán (de ekstasis: “ser colocado fuera”, “destacarse”; comparar el uso de Nietzsche del término frenesí) no busca la auto-exploración o la unión con Dios, sino la desviación de las fuerzas arcanas hacia labores concretas en el aquí y el ahora, como la curación, la terapia, el arte y la restauración de la armonía comunitaria. El shamán no es un santo sino un conducto, un embajador, un intermediario familiarizado con las polaridades internas, tanto luminosas como oscuras, que generan poder.

Temas que se repiten en las vidas del shamán auténtico:

    * Un sentido vitalicio de que uno es diferente; incapacidad de “encajar” completamente; una postura intuitiva o espiritual hacia la vida que se siente más intrínseca que aprendida.
    * Ser elegido por el llamado shamanístico en lugar de elegirlo. El llamado se manifiesta como un suceso que altera la vida, de intenso significado personal y espiritualidad; sentimientos adjuntos de culpa, éxtasis o falta de mérito; temer que uno está loco (peor en las culturas que no reconocen o autentifican al prometedor adepto); afirmaciones sincrónicas del llamado; enfermedad si el llamado no es atendido.
    * Temporada larga de enfermedad física o psicológica incurable por los métodos tradicionales: si el shamán potencial puede curarse a sí mismo metiéndose lo suficientemente dentro de sí mismo, ha pasado la verdadera iniciación, aunque después atraviese por otras menores.
    * O bien una historia familiar de iniciaciones shamanísticas (por ejemplo, una abuela que fue shamán), o referencias internas de sus ancestros (por ejemplo, una figura en sueños que declara: “a tu madre no le simpatizamos, así que ahora es tu turno”).
    * Recibir un nombre “verdadero” o espiritual de una figura (espíritu, guía, arquetipo, animal de poder) en un sueño o visión.
    * Entrenamiento en técnicas de alteración de consciencia bajo la conducción de guías tanto internos como externos.
    * Manifestaciones espontáneas de curación dentro de la comunidad, sean o no en la proximidad física inmediata del shamán; un obvio incremento de incidentes de buena fortuna que desaparecen cuando el shamán abandona el área.
    * Fácil reconocimiento de sucesos sincrónicos (usualmente considerados como señales o augurios).
    * Los tatuajes, perforamientos, escarificación u otras clases de marcado pueden significar una importante lección de vida, curación o iniciación.

Hunab-ku-849

Hunab-Ku
_______________________________________

por Hugh Harleston, Jr.
Traducción de Cheryl Harleston

La vida es luz para nosotros los humanos. Pero estamos acostumbrados a pensar que la luz brilla en la oscuridad y que la oscuridad no comprende. Esto nos podría estar diciendo que no sirve de nada intentar “saber” intelectualmente, que adentro existe una vida innombrable. Los Mayas nombraron a lo innombrable HUNAB-KU. Si hemos de encontrar caminos hacia la comprensión, deberán estar en el momento presente, en el ahora. Y la “oscuridad” en nosotros —nuestro siempre estar “allá afuera” pero nunca “acá adentro”— puede, a través de hacernos conscientes, comprender, ser preñada por HUNAB-KU, momento sin nombre de no-verbalidad. Esto significa que debemos intentar hacer contacto tan frecuentemente como sea posible con la calma en nosotros, con completa sinceridad, con genuina seriedad, con absoluta simplicidad.

Etica huna

La ética de huna

Ó SERGE KAHILI KING

Traducción: Eugenia Lerner

De vez en cuando se me pregunta por el lado ético de Huna porque a primera vista los Principios parecen ser amorales. Esto es, algunas personas se inquietan porque en ellos no parece haber ninguna pauta clara de conducta, ningún debería o tendría.

Sin embargo, como es propio del “conocimiento oculto,” la ética está implícita en los Principios. Si los sigues lógicamente, no puedes evitar ser ético. Examinémoslos uno a uno bajo esa luz.

Si aceptas que el mundo es lo que piensas que es, consciente y subconscientemente, entonces sólo tiene sentido trabajar para cambiar tus creencias para mejor, en orden de tener una vida mejor. Después de todo, en realidad estamos hablando de tu experiencia subjetiva del mundo y no de un mundo objetivo imaginado. Te agrade o no, la realidad subjetiva es todo lo que vas a tener. Una fascinante implicancia de esto es que tu misma experiencia subjetiva te dirá, claramente, cuán bien lo estás haciendo en el campo del pensamiento. La vida será buena al grado de que tu pensar sea bueno. No puedes esconderte de tus creencias.

Si no hay límites, entonces el universo es infinito. A algunos científicos les gusta especular acerca de universos múltiples e incluso infinitos múltiples, pero están simplemente jugando con las palabras. “Universo” significa toda la cosa, e “infinito” quiere decir, bueno, infinito. La idea de un universo infinito implica que todo está en todas partes y en todo momento, lo que implica que cada parte de él es infinita. Y eso implica que tu lo eres, también. Lo que finalmente implica que tu estás siempre encontrándote a ti mismo, de una forma u otra. De manera que tiene sentido ser amable con tu vecino, porque tu vecino eres tu.

Decir que la energía fluye donde va la atención implica que el efecto de sostener la atención, consciente o subconsciente, es el de dar poder al objeto de atención. Mora en la enfermedad y la enfermedad aumentará en tu vida; mora en la felicidad y serás más feliz; enfoca en la carencia y la carencia será más evidente; enfoca en la abundancia y la abundancia abundará. Por supuesto, si tu foco es mixto, obtendrás resultados mixtos. No se necesita mucha sagacidad para deducir que se gana al prestar atención a tu atención.

Si ahora es realmente el momento de poder, entonces cada momento es una oportunidad para cambiar tu vida para mejor, que es lo que todo el mundo está tratando de hacer de todos modos. En cualquier momento, desligado de consideraciones acerca del pasado o del futuro, el cambio puede ocurrir instantáneamente. La cosa más interesante en relación a esto es que cuando la mente o el cuerpo tienen semejante oportunidad, automáticamente se mueven hacia la paz y la felicidad, como si la ética ya estuviera construida en ellos.

Si defines el amor como la conducta de ser feliz con algo o con alguien, entonces si quieres ser feliz, hay algo práctico para hacer: aumentar tu amor. Los sabios antiguos que desarrollaron estas ideas notaron el hecho curioso de que la felicidad aumenta al aumentar la felicidad, lo que quiere decir que tienes que continuar extendiéndola a tu alrededor para que continúe existiendo. Este tipo de felicidad no implica un tipo de felicidad frívola, descuidada o de ‘bandita’ positiva. La palabra “aloha” amor, de la que el principio deriva, también incluye los conceptos de misericordia, compasión, gracia, caridad, y todas las otras cosas buenas que vienen bajo el nombre de amor (no incluye ninguna de las cosas malas). Mientras practicas el amor, aumentas el amor y la felicidad en todos los involucrados.

Si todo el poder viene de nuestro interior, una idea que se desprende lógicamente del segundo principio, entonces todo tiene la misma fuente de poder. La diferencia radica en el modo y la habilidad con las que se lo emplea. Sin embargo, hay un aspecto del poder que es frecuentemente pasado por alto. El poder es la habilidad de usar poder para dar poder. El poder hidroeléctrico viene del poder del agua que cae, este poder da poder a máquinas que generan electricidad. El poder político viene del poder de una sociedad que da poder a individuos para dar órdenes o legislar. El poder no tiene un único comienzo o final o fuente. Constantemente está cambiando de foco. A medida que más gente tome conciencia de su poder para dar poder, más gente le dará a esto naturalmente una consideración más cuidadosa.

Si la efectividad es utilizada como medida de la verdad, cosa que es usual en nuestra vida diaria en algunas áreas pero no en otras, entonces la retroalimentación que nos brinda nuestra experiencia nos guiará fácilmente hacia un comportamiento más efectivo. Esta idea está basada en una palabra hawaiiana, “pono,” un concepto que se refiere a la bondad, la rectitud, o la adecuación. Tal como se usó en la cultura antigua significa el mayor bien para el mayor número, no en base a definiciones dadas por reglas arbitrarias, sino tomando en consideración la experiencia real de éxito, prosperidad, salud y felicidad. En este sentido, entonces, la verdad de tus acciones será demostrada por sus resultados, tal como ellos son experimentados por todos los involucrados.

En la historia de la ética, según la  Enciclopedia de Funk y Wagnalls, “existen tres criterios principales de conducta, cada uno de los cuales ha sido propuesto como el mayor bien: felicidad o placer; deber, virtud, u obligación; y perfección, el desarrollo más completo y armonioso del potencial humano”. La ética Huna incluye a los tres.

* Huna es la filosofía “secreta” de la Polinesia. La misma se basa, entre otras cosas, en 7 Principios.

Las otras Rigobertas

De: sietevientos (Mensaje original) Enviado: 09/12/2003 05:04 p.m.

El Periodico – Barcelona, España – (Posted on Dec-08-2003)

Luchadora Elizabeth Moreno, la semana pasada, en Barcelona. Foto: DIEGO CALDERÓN

• Elizabeth Moreno lucha para que no se olvide el genocidio de la dictadura guatemalteca
Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz en 1992, no es la única. Guatemala está llena de Rigobertas Menchús. Mujeres fuertes que han visto cómo mataban a sus padres, violaban a sus hermanas o rompían los dedos y arrancaban las uñas de sus bebés y que, en vez de asustarse y salir corriendo del país, han preferido combatir a los culpables con palabras y con leyes. La antropóloga Elizabeth Moreno, 43 años y dos hijos, es una de ellas.

Esta mujer valiente, que ha venido a España en representación de la ONG Avancso para intentar que el genocidio guatemalteco no se olvide, no quiere explicar con detalle su historia particular porque ella, dice, es “una más”. “Mi caso no tiene nada de especial. Es el mismo que el de los 60.000 huérfanos o las 50.000 viudas de Guatemala. Viví ‘de cerca’, digámoslo así, los secuestros, las amenazas y la tragedia de los desaparecidos y me exilié durante 10 años, hasta 1991”. Y tampoco quiere profundizar en su sufrimiento porque, admite, tiene que volver a “Guate”. Y en Guate, pese a que ya hace siete años que el Gobierno y la guerrilla firmaron la paz, pintan bastos. Desde que empezó la campaña electoral para las presidenciales que culminará el próximo día 28 con la segunda vuelta, han sido asesinados 29 dirigentes políticos.

Bombardeos con napalm

Efraín Ríos Montt, el golpista y dictador durante el bienio más salvaje (1982-1983) de la guerra interna (1960-1996), reclamado internacionalmente por cargos de genocidio, responsable de bombardear con napalm aldeas mayas, ha logrado concurrir a las elecciones gracias a que tiene incrustados en todas las altas instituciones del país a hombres de confianza, con las uñas manchadas de sangre como él. Sin embargo, y pese a este insulto a los derechos humanos, la mayoría de los guatemaltecos lo sepultaron, al menos políticamente, y no ha logrado pasar a la segunda vuelta.

El domingo 28, los guatemaltecos tendrán que decidir entre Óscar Berger, de la Gran Alianza Nacional (derecha), y Álvaro Colom, de la Unión Nacional de la Esperanza (centro). A Elizabeth no le parecen buenos candidatos. “Ninguno de los dos ha incluido el proceso de paz y el respeto a los derechos humanos en su programa electoral y los dos partidos acogen a corruptos en sus filas. Hay que tener en cuenta que la guerra interna duró 40 años…”.

Tanto Berger como Colom han prometido juzgar a Ríos Montt, un hecho que Elizabeth ve lamentablemente muy poco probable. Por ello, ha pedido al Ministerio de Exteriores español que haga una petición oficial para que el futuro presidente de Guatemala cumpla los acuerdos de paz, un pacto que para los indígenas, según explica Elizabeth, no se entiende sólo como el castigo penal de los torturadores sino del hecho de “reconocer que esa realidad existió”.

PILAR SANTOS

Encuentros con un chaman

He estado  buscado  textos sobre chamanes en internet, no  he encontrado muchos y  menos parecidos a lo que he estado viendo  aca con Don Deme y Cia ni con tropa bruja. Por lo mientras este me parecio  bastante bueno.

Mi encuentro con un Chamán

” Sueña lo que te atrevas a soñar, ve donde quieras ir…sé lo que quieras ser…vive! “(Juan Salvador Gaviota). Viajar al Santuario de Machu Picchu fue un sueño que quise hacer realidad. Los Incas me atrajeron toda mi vida, con enorme magnetismo, y como soy de la clase de los que aman hacer los sueños realidad y creen en lo ilimitado de la vida y a ésta es uno el que la va moldeando, eligiendo lugares, personas, situaciones, como si fuera una obra de teatro, ¿ o acaso no lo es ?, intuí que había llegado el tiempo de ver con mis propios ojos al mítico Perú.

Así fue que corriendo el mes de julio, Gaby- una amiga aventurera- y yo estrenábamos el primer viaje. Nos costaba creer que estábamos en la sagrada ciudad de Cusco, eligiendo nuestro primer destino a conocer: el santuario arqueológico de Sacsayhuaman, justo arriba de Cusco, a sólo cinco minutos de auto. Pese a que soy guía y justamente por ello, es que deseaba poder encontrar un guía nativo que conociera las claves, la historia y la mítica de esos lugares, puesto que Gaby y yo habíamos elegido un viaje de transformación, más que meramente turístico.

Queríamos adentrarnos en la espiritualidad andina, se nos había dicho que todo fluiría, que no nos preocupáramos de nada, que las cosas se presentarían por sí solas, que nos aflojáramos y disfrutáramos de todo, algo que, afortunadamente estoy acostumbrado a hacer.

Allí estábamos los dos, frente al santuario de Sacsayhuaman, absolutamente confiados. Deseábamos tener el privilegio de meditar en el Templo superior y estábamos subiendo hacia allí cuando, distraidamente, veo un hombre de tez cobriza y aspecto humilde que venía bajando. Mi fascinación era tal que no le presté atención . Grande fue mi sorpresa cuando al cruzar sus pasos con los nuestros, nos dijo: “Yo soy el guía que ustedes buscan”. Mi reacción todavía lenta, fue comenzar a decir: bueno, en realidad este no es un viaje turístico, es… Con una sonrisa nos mostró una pluma de cóndor y acto seguido, y antes de que tuviéramos tiempo de reaccionar, un cayado de cristal de roca (ambos instrumentos usados por los chamanes en sus rituales). Gaby, que es muy expresiva, lo abrazó riendo y le dijo: a vos te estábamos esperando. Luego de decirnos que nos “aquietáramos”, comenzamos a subir los tres. Debo confesar que todas las sensaciones que percibí en mí hasta llegar al templo, me hicieron saber que algo importante estaba por suceder.

Carlos – así se llama el Chamán – se abrazó al llegar con un guía que estaba junto a un grupo de norteamericanas y, disimuladamente, en un movimiento que pude advertir, acomodó unas hojas de coca que el guía había colocado en el centro del gran templo circular, pero no en la forma adecuada. Con lo que acababa de presenciar, más la manera en que fue saludado – con reconocimiento y respeto – no tuve dudas en manos de quién estábamos. Luego de compartir un trabajo breve entre todos los allí reunidos, nos quedamos solos Gaby, Carlos y yo.

En realidad, me encontraba en un estado tal que percibía con total claridad todo lo que me conecta con mi interioridad, así fue que no reparé que estábamos siendo observados por cinco mujeres. Carlos comenzó a realizar un ritual y llamando a Gaby a su lado, le indicó que se parar en el centro del gran círculo, a mí me hizo sentar en el perímetro y él se ubicó delante, a unos metros de Gabriela. Yo no dejaba de sentir una enorme cantidad de energía atravesando todo mi cuerpo. Al cabo de un tiempo, fui llamado al centro y tuve la sensación de que llegué sin sentir mi cuerpo. Me pidió que hablara, y al hacerlo sentí que mi voz vibraba como si estuviera dentro de un tubo. Ni siquiera tenía tiempo de asombrarme. Luego, me dijo que abriera los brazos con las palmas hacia arriba y que cerrara los ojos. A los pocos segundos, lo sentí a mi lado realizando un trabajo de limpieza del aura, con las plumas de cóndor y haciendo unas invocaciones cantadas en quechua.

Fue un fuerte golpe de manos el que me hizo volver a la realidad, cuando con total determinación le pedí – antes de dar por terminado mi trabajo – si podía agacharme y besar esa tierra sagrada. Fue un impulso que vino desde dentro de mi. Carlos me dijo que lo hiciera y agregó que también llevara mis manos al pecho para conectar y bendecir a mi ser interno, y que terminara levantando los brazos hacia el cielo para conectarme y bendecir al cosmos.

De esta manera me enseñaba los tres niveles energéticos andinos; el ucku pacha, el kay pacha y el hanan pacha. La madre Tierra, el Hombre , el Cosmos, representados por la serpiente, el Puma y el Cóndor, respectivamente.

En el mismo momento en que con los ojos cerrados, finalizaba el ritual, “vï” una explosión en rojo intenso y brillante que me inundó y sorprendió, pues nunca había experimentado algo semejante. Era la Pacha Mama, que me abrazaba y recibía.

Mientras salía del círculo y sintiéndome todavía conectado con toda la experiencia, vi que una de las dos mujeres se acercaba a Carlos y le pedía si por favor, podía ella participar del ritual.

Grande fue mi sorpresa cuando, sentados en el perímetro del gran circulo detrás de la mujer- quien tenía a Carlos delante, asistiéndola- nuevamente llevado por un irresistible impulso interior y luego de pedir el consentimiento de Carlos con la mirada, me levanté y parándome justo detrás de la mujer, levanté mis manos y puse las palmas en su espalda. En ese instante sucedieron dos cosas: por un lado yo podía sentir como de las palmas de mis manos salía gran cantidad de energía, como corriente eléctrica, y por el otro, en ese mismo momento la mujer comenzó a contornear todo su cuerpo de tal manera que parecía que se iba a desmembrar. Al cabo de unos segundos, sentí que la energía me iba abandonando y bajando las manos, volví a mi lugar. Carlos terminó el trabajo.

Entonces reparé conscientemente en las cinco mujeres que habían estado siguiendo con gran expectativa todo lo vivido, hasta que una de ellas, Ana, resistió el deseo de experimentar por sí misma lo que ya percibían. Cuatro de ellas eran dinamarquesas y una peruana.

Este fue el gran principio de mi amistad con Carlos y el comienzo de innumerables experiencias en la sagrada tierra de Perú. Demás está decir que queda mucho por contar, que las cinco mujeres se integraron a nosotros, compartiendo maravillosos y únicos momentos, y que sigo viajando con grupos del Uruguay y de Argentina, tan seguido como es posible para encontrarme con Carlos, el Chamán.

Javier Peralta Ramos.

Un canto shamanico

wi, wi, wi, wi, wi, wi, wi… yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo…
wi, wi, wi, wi, wa. wau, wau… yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo…
wi, wi, wi, wi, wa. wau, wau… yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo…
     
Timia nuna, timia nun Con el poder de eso, con el poder de eso
tséntsak chiri awamprurna montándolo en sus saetitas
jikiaj kiamtá amájkinkiu haciéndolo pasar mucha pena
ímianainki anámprurnaa… embriagándolas hasta allí
náwam, náwam, amajsan(aaa…) las voy amansando, las amanso
     
Winia tséntsak chirnakat A mis saetitas ásperas
arárpatniun atákrankut las voy amansando facilmente
nawámprancha, nawámprakut. las hago ser mansas (siempre).
Natémchirna nampéarkun Embriagándome con mi ayahuasca
kúri, rirí anámpraja… con titiriteos embriágole
púyar, púyar nampéarkun al embriagarme con el mismo poder.
   
wi, wi, wi, wi, wi… yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo…
 
Winia amíkchirun(aa…) Cuando me embriago mi ayahuasca
mayáichiri untsúrkinkiut hago aparecer de mi amigo la
natémchirna nampéarkun respiración(cita), la hago aparecer
Tímianuma awájtunnat de mi amigo, con mucho poder.
tujíntrachu, tujíntrachu. Yo nunca fallo.
Wenuchiri arárpatniun A su boquita
atákramun, atákramun áspera le hago tener mi saetitas,
tsétsakchincha wámprajshaaa… también de este poder las hice
   
Mayai tukúchminium Haciéndolas de brilloso color
winchárpatniun umátran que ni el viento la puede tocar,
kantámtik kiun kantámtik kiun las hago cantar siempre
Timia nuna, timia nuuu… siempre con ese poder.

E. Tankámash

canto  shamanico shuar

Los pajaros del fuego y el moustro del agua

En un lugar agradable, allí donde la grulla se yergue entre las cañas, vivía en otros tiempos un valiente dotado de dones sobrenaturales. Un genio bueno le había regalado cuatro flechas mágicas: una negra, una roja, una amarilla y una blanca.

Esas flechas terapéuticas daban siempre en el blanco a cualquier distancia.

El buen cazador, que era también un valioso guerrero, no empleaba normalmente más que la flecha blanca y amarilla.

Un día mato un ciervo. Encendió un fuego y cocinó una pata del animal. Después de comer , se tumbó para dormir un rato.

Mientras dormía, dos Pájaros de Fuego salieron de las nubes y le llevaron lejos hacia el Oeste. Le depositaron en la cumbre de una elevada montaña.

Al despertar, el valiente se dijo que nunca había estado en aquella tierra. Quiso descender al valle pero no encontró sino precipicios y paredes abruptas.

Repentinamente, se produjo un ruido de huracán y la montaña se estremeció…

Era el jefe de los Pájaros de Fuego que volaba hacia él. Sé posó a su lado y el dijo:

-No temas. No te deseo mal alguno. Quédate entre nosotros y seré tu abuelo. Eres un cazador valeroso y, según parece, tienes unas flechas muy buenas. ¡En breve tengo que librar una dura batalla y tu me ayudarás!

El valiente, encantado y satisfecho, preguntó qué tendría que hacer. El pájaro explicó:

-Sabrás que a los Pájaros de Fuego les corresponde luchar contra los Espíritus de las Tinieblas, tú tendrás que combatir junto a nosotros. Mi familia y yo vivimos desde siempre en la cima de esta montaña, pero nos es imposible criar a nuestros pequeños. Todos los años surge un monstruo de las profundidades del lago y viene a devorarlos. El Monstruo de las Aguas tiene dos cabezas y todo el cuerpo recubierto por gruesas conchas de sílex, por lo que nuestras flechas-relámpago no le hacen ningún daño. ¡Ayúdanos a matar a ese monstruo y te convertirás en hermano de todos los pájaros de la tierra y ellos te protegerán!

El Pájaro de Fuego condujo al valiente a su nido mostrándole sus seis crías que piaban de hambre.

-Mira, todavía son pequeños, pero en cuanto les salgan las plumas el monstruo vendrá a comérselos.

El valiente tomó un puñado de granos de maíz de su cinturón y se los ofreció a los hambrientos. A partir de entonces llevaba a los pequeños Pájaros de Fuego toda la caza que mataba.

Un día el padre y la madre de los pajarillos le dijeron:

-Eres muy amable con tus jóvenes parientes. Se acerca el momento de la venida del Monstruo de las Aguas. Vamos a apostarnos en esta montaña; desde abajo podremos vigilarle mejor.

A la salida del sol del segundo día una terrible tempestad anunció la llegada del monstruo. Las aguas del lago empezaron a hervir y les envolvieron espesas nubes de vapor.

A continuación aparecieron dos enormes bolas redondas, escamosas y horribles. ¡Eran las dos cabezas del monstruo!

Cuando las cabezas se pusieron a escalar el flanco de la montaña, los Pájaros de Fuego se echaron en picado sobre ellas entre un ruido atronador. Los ojos de los Pájaros de Fuego lanzaban chispas. Golpearon al monstruo mientras crepitaban miles de destellos.

…Pero nada consiguió hacer mella en la corona del Monstruo de las Aguas que continuó trepando y llegó al borde del nido.

Los Pájaros de Fuego, alarmados, gritaron al valiente:

-¡Tira ahora se quieres ayudarnos!

El piel roja sacó su flecha negra del carcaj y la colocó en el arco. Esperó a que se abriera una fauces roja y , en el momento en que iba a tragarse a un pajarillo, disparó a la garganta.

-Toma -gritó-. ¡A ver si tragas esta medicina! Se oyó un crujido terrible. La repugnante cabeza voló hecha pedazos pues, en realidad, la flecha negra era un arce del bosque.

Pero ya la segunda cabeza se aproximaba al nido. El valiente disparó su flecha roja rugiendo:

-¡Ahí va otra medicina que te va a gustar!

La segunda cabeza explotó como la primera, pues la flecha roja era un gran pino de la montaña.

El cuerpo del Monstruo de las Aguas cayó rodando por la pared rocosa con un ruido atronador y desapareció en el lago.

Entonces empezaron a llegar millares de pájaros de cuatro rincones del mundo. Revoloteaban para demostrar su alegría. El jefe de los Pájaros de Fuego dijo:

-Has salvado a nuestros pequeños. De ahora en adelante todos los que están aquí te protegerán ante el peligro. ¿Quieres que volvamos a llevarte a tu país?

El piel roja reflexionó un instante y declaro:

-¡No! Prefiero seguir matando monstruos.

Desde ese día el valiente se dedica a recorrer la tierra. Con sus cuatro flechas mágicas combate a los Espíritus de las Tinieblas y los indios pueden dormir en paz.

Flechas terapeuticas: Medicina que posee poderes sobrenaturales

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