Recursos de la autodestrucción.

Emile Cioran.

Nacidos en una prisión, con fardos sobre nuestras espaldas y nuestros pensamientos, no podríamos alcanzar el término de un solo día si la posibilidad de acabar no nos incitara a comenzar el día siguiente…Los grilletes y el aire irrespetable de este mundo nos lo quitan todo, salvo la libertad de matarnos; y esta libertad nos insufla una fuerza y un orgullo tales que triunfan sobre los pesos que nos aplastan. 

Poder disponer absolutamente de uno mismo y rehusarse: ¿hay don más misterioso? La consolación por el suicidio posible amplía infinitamente esta morada donde nos ahogamos. La idea de destruirnos, la multiplicidad de los medios para conseguirlo, su facilidad y proximidad nos alegran y nos espantan; pues no hay nada más sencillo y más terrible que el acto por el cual decidimos irrevocablemente sobre nosotros mismos. En un solo instante, suprimimos todos los instantes; ni Dios mismo sabría hacerlo igual. Pero, demonios fanfarrones, diferimos nuestro fin: ¿cómo renunciaríamos al despliegue de nuestra libertad, al juego de nuestra soberbia?… 

Quien no haya concebido jamás su propia anulación, quien no haya presentido el recurso a la cuerda, a la bala, al veneno o al mar, es un recluso envilecido o un gusano reptante sobre la carroña cósmica. Este mundo puede quitarnos todo, puede prohibirnos todo, pero no está en el poder de nadie impedirnos nuestra autoabolición. Todos los útiles nos ayudan, todos nuestros abismos nos invitan; pero todos nuestros instintos se oponen. Esta contradicción desarrolla en el espíritu un conflicto sin salida. Cuando comenzamos a reflexionar sobre la vida, a descubrir en ella un infinito de vacuidad, nuestros instintos se han erigido ya en guías y fautores de nuestros actos; refrenan el vuelo de nuestra inspiración y la ligereza de nuestro desprendimiento. Si, en el momento de nuestro nacimiento, fuéramos tan conscientes como lo somos al salir de la adolescencia, es más que probable que a los cinco años el suicidio fuera un fenómeno habitual o incluso una cuestión de honorabilidad. Pero despertamos demasiado tarde: tenemos contra nosotros los años fecundados únicamente por la presencia de los instintos, que deben quedarse estupefactos de las conclusiones a las que conducen nuestras meditaciones y decepciones. Y reaccionan; sin embargo, como hemos adquirido la conciencia de nuestra libertad, somos dueños de una resolución un tanto más atractiva cuanto que no la ponemos en práctica. Nos hace soportar todos los días y, más aún, las noches: ya no somos pobres, ni oprimidos por la adversidad: disponemos de recursos supremos. Y aunque no los explotásemos nunca, y acabásemos en la expiración tradicional, hubiéramos tenido un tesoro en nuestros abandonos: ¿hay mayor riqueza que el suicidio que cada cual lleva en sí? 

Si las religiones nos han prohibido morir por nuestra propia mano, es porque veían en ello un ejemplo de insumisión que humillaba a los templos y a los dioses. Cierto concilio consideraba el suicidio como un pecado más grave que el crimen, porque el asesino puede siempre arrepentirse, salvarse, mientras que quien se ha quitado la vida ha franqueado los límites de la salvación. Pero el acto de matarse ¿no parte de una fórmula radical de salvación? Y la nada, ¿no vale tanto como la eternidad? Sólo el existente no tiene necesidad de hacer la guerra al universo; es a sí mismo a quien envía el ultimátum. No aspira ya a ser para siempre, si en un acto incomparable ha sido absolutamente él mismo. Rechaza el cielo y la tierra como se rechaza a sí mismo. Al menos, habrá alcanzado una plenitud de libertad inaccesible al que la busca indefinidamente en el futuro… 

Ninguna iglesia, ninguna alcaldía ha inventado hasta el presente un solo argumento válido contra el suicidio. A quien no puede soportar la vida, ¿qué se le responde? Nadie está a la altura de tomar sobre sí los fardos de otro. Y ¿de qué fuerza dispone la dialéctica contra el asalto de las penas irrefutables y de mil evidencias desconsoladas? El suicidio es uno de los caracteres distintivos del hombre, uno de sus descubrimientos; ningún animal es capaz de él y los ángeles apenas lo han adivinado; sin él, la realidad humana sería menos curiosa y menos pintoresca: le faltaría un clima extraño y una serie de posibilidades funestas, que tienen su valor estratégico, aunque no sea más que por introducir en la tragedia soluciones nuevas y una variedad de desenlaces. 

Los sabios antiguos, que se daban la muerte como prueba de su madurez, habían creado una disciplina del suicidio que los modernos han desaprendido. Volcados a una agonía sin genio, no somos ni autores de nuestras postrimerías, ni árbitros de nuestros adioses: el final no es nuestro final: la excelencia de una iniciativa única – por la que rescataríamos una vida insípida y sin talento- nos falta, como nos falta el cinismo sublime, el fasto antiguo del arte de perecer. Rutinarios de la desesperación, cadáveres que se aceptan, todos nos sobrevivimos y no morimos más que para cumplir una formalidad inútil. Es como si nuestra vida no se atarease más que en aplazar el momento en que podríamos librarnos de ella. 

Tomado de: “Breviario de podredumbre”, E. M. Cioran, Taurus Ediciones, 1991 

Supremacía de lo adjetivo.

Como no puede haber sino un número restringido de posiciones cara a los problemas últimos, el espíritu se encuentra limitado en su expansión por ese límite natural que es lo esencial, por esa imposibilidad de multiplicar indefinidamente las dificultades capitales: la historia se atarea únicamente en cambiar el rostro de una cantidad de interrogantes y soluciones. Lo que el espíritu inventa no es más que una serie de calificaciones nuevas; vuelve a bautizar los elementos o busca en sus léxicos epítetos menos usados para un mismo e inmutable dolor. Siempre se ha sufrido, pero el sufrimiento ha sido o “sublime” o “justo” o “absurdo”, según la visión de conjunto que el momento filosófico mantenía. La desgracia constituye la trampa de todo lo que respira; pero sus modalidades han evolucionado: han compuesto esa sucesión de apariencias irreductibles que inducen a cada instante a creer que es el primero en sufrir así. El orgullo de esta unicidad le incita a enamorarse de su propio mal y a hacerlo durar. En un mundo de sufrimientos, cada uno de ellos es solipsista con respecto a todos los otros. La originalidad de la desgracia es debida a la calidad verbal que la aísla en el conjunto de las palabras y las sensaciones… 

Los calificativos cambian: ese cambio se llama progreso del espíritu. Suprimidos todos: ¿qué quedaría de la civilización? La diferencia entre la inteligencia y la estupidez reside en el manejo del adjetivo, cuyo uso no diversificado constituye la banalidad. Incluso Dios no vive más que por los adjetivos que se le añaden; esta es la razón de ser de la teología. Así, el hombre, calificando siempre diferentemente la monotonía de su infelicidad, no se justifica ante el espíritu más que por la búsqueda apasionada del nuevo adjetivo. 

(Y sin embargo, esa búsqueda es lamentable. La miseria de la expresión, que es la miseria del espíritu, se manifiesta en la indigencia de las palabras, en su agotamiento y degradación: los atributos merced a los que determinamos las cosas y las sensaciones yacen finalmente ante nosotros como carroñas verbales. Y dirigimos miradas llenas de nostalgia al tiempo en el que no desprendían más que un olor a cerrado. Todo alejandrinismo proviene finalmente de la necesidad de airear las palabras, de prestar a su marchitamiento el suplemento de un refinamiento alerta; pero acaba en un agotamiento donde el espíritu y el verbo se confunden y descomponen. (Etapa idealmente postrera de una literatura y de una civilización: imaginemos un Valéry con el alma de un Nerón…) 

Mientras nuestros sentidos frescos y nuestro corazón ingenuo se reencuentran y deleitan en el universo de las calificaciones, prosperan el azar del adjetivo, el cual, una vez disecado, se revela impropio y deficiente. Decimos del espacio, el tiempo y el sufrimiento que son infinitos: pero infinito no tiene más alcance que: hermoso, sublime, armonioso, feo…¿Quiere uno restringirse a ver el fondo de las palabras? No se ve nada, pues éste, separado del alma expansiva y fértil, es vacío y nulo. El poder de la inteligencia se ejercita en proyectar sobre él un lustre, en pulirlo y hacerlo deslumbrante; este poder, erigido en sistema, se llama cultura, fuego de artificio sobre trasfondo de nada.) 
 
 

 
 
 
 
 

EMILE MICHEL CIORAN

Silogismos de Amargura

    El pesimista debe inventarse cada día nuevas razones de existir: es una víctima del «sentido» de la vida.

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    En este «gran dormitorio», como llama un texto taoísta al universo, la pesadilla es la única forma de lucidez.

    Para vengarnos de quienes son más felices que nosotros, les inoculamos -a falta de otra cosa- nuestras angustias. Porque nuestros dolores, desgraciadamente, no son contagiosos.

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    Fuera de la dilatación del yo, fruto de la parálisis general, no existe ningún remedio contra las crisis del abatimiento, contra la asfixia de la nada, contra el horror de no ser más que un alma dentro de un salivazo.

    Aunque pudiera luchar contra un ataque de depresión, ¿en nombre de qué vitalidad me ensañaría con una obsesión que me pertenece, que me precede?. Encontrándome bien, escojo el camino que me place; una vez «tocado», ya no soy yo quién decide: es mi mal. Para los obsesos no existe opción alguna: su obsesión ha elegido ya por ellos. Uno se escoge cuando dispone de virtualidades indiferentes; pero la nitidez de un mal es superior a la diversidad de caminos a elegir. Preguntarse si se es libre o no: bagatela a los ojos de un espíritu a quien arrastran las calorías de sus delirios. Para él, ensalzar la libertad es dar pruebas de una salud indecente.
    ¿La libertad? Sofisma de la gente sana.

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    En la Antigüedad, el filósofo que no escribía, pero pensaba, no se exponía al desprecio; desde que nos postramos ante la eficacia, la obra se ha convertido en el absoluto del vulgo; a quienes no producen se les considera «fracasados». Sin embargo, esos «fracasados» habrían sido los sabios de otros tiempos; ellos rehabilitarán nuestra época por no haber dejado trazas en ella.

    En un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a eructar.

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    ¿Alguien emplea continuamente la palabra «vida»? Sabed que es un enfermo.

    ¿Nuestros ascos? Desvíos del asco que nos tenemos a nosotros mismos.

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    Si alguna vez has estado triste sin motivo, es que lo has estado toda tu vida sin saberlo.

    Nosotros nos parapetamos detrás de nuestro rostro: al loco le traiciona el suyo. El se ofrece, se denuncia a los demás. Habiendo perdido su máscara, muestra su angustia, se la impone al primero que llega, exhibe sus enigmas. Tanta indiscreción irrita. Es normal que se les espose y se les aísle.

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    Apenas se medita ya de pie, y menos aún andando. Fue nuestros empeño en conservar la posición vertical lo que originó la Acción; por ello, para protestar contra sus perjuicios, deberíamos imitar la postura de los cadáveres.

    Don Quijote representa la juventud de una civilización: él se inventaba acontecimientos; nosotros no sabemos como escapar a los que nos acosan.

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    Dichosos esos frailes que, al final de la Edad Media, corrían de ciudad en ciudad anunciando el fin del mundo. Poco les importaba que sus profecías tardaran en cumplirse. Podían desmandarse, dar rienda suelta a sus terrores, descargarlos sobre las muchedumbres; terapéutica ilusoria en una época como la nuestra, en la que el pánico, introducido en las costumbres, ha perdido sus virtudes.

    Para dominar a los hombres hay que practicar sus vicios y añadir a ellos alguno más. Véase el caso de los papas: mientras fornicaban, practicaban el incesto y asesinaban, dominaban el mundo y la Iglesia era omnipotente. Desde que respetan sus preceptos, su poder se degrada: la abstinencia, lo mismo que la moderación, les ha resultado nefasta; convertidos en personas respetables, nadie les teme ya. Edificante crepúsculo de una institución.

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    El prejuicio del honor es propio de las civilizaciones rudimentarias. Cesa con la aparición de la lucidez, con el reinado de los cobardes, de aquellos que, habiéndolo «comprendido» todo, no tienen ya nada que defender.

  Hemos saboreado todos el mal de Occidente. Sabemos demasiado del arte, del amor, de la religión, de la guerra, para creer aún en algo; hemos perdido además tantos siglos en ello… La época de la perfección en la plenitud está terminada. ¿La materia de los poemas? Extenuada. ¿Amar? Hasta la chusma repudia el «sentimiento». ¿La piedad? Visitad las catedrales: ya no se arrodillan en ellas más que los ineptos. ¿Quién desea aún combatir? El héroe está superado; únicamente la carnicería impersonal sigue de moda. Somos fantoches clarividentes, ya sólo capaces de hacer muecas ante lo irremediable.
    ¿Occidente? Una posibilidad sin futuro.

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    Quién por distracción o incompetencia detenga, aunque sólo sea un momento, la marcha de la humanidad, será su salvador.

  Nadie puede conservar su soledad si no sabe hacerse odioso.

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    Vivo únicamente porque puedo morir cuando quiera: sin la idea del suicidio, hace tiempo que me hubiera matado.

    En cuanto un animal se trastorna, comienza a parecerse al hombre. Observad un perro furioso o abúlico: parece como si esperara a su novelista o a su poeta.

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    Constituye una gran injuria contra el hombre pensar que para destruirse necesita una ayuda, un destino… ¿No ha gastado ya lo mejor de su talento en liquidar su propia leyenda? En ese rechazo de durar, en ese horror de sí mismo, reside su excusa o, como se decía antes, su «grandeza».

    Si la Historia tuviera una finalidad, qué lamentable sería el destino de quienes no hemos hecho nada en la vida. Pero en medio del absurdo general nos alzamos triunfadores, piltrafas ineficaces, canallas orgullosos de haber tenido razón.

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    Tanto he mimado la idea de la fatalidad, a costa de tan grandes sacrificios la he alimentado, que ha acabado por encarnarse: de la abstracción que era, ahora palpita irguiéndose ante mí, aplastándome con toda la vida que le he dado.

    Quien vive sin memoria no ha salido aún del Paraíso: las plantas continúan deleitándose en él. Ellas no fueron condenadas al Pecado, a esa imposibilidad de olvidar; pero nosotros, remordimientos ambulantes, etc., etc.

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    «Señor, sin ti estoy loco, pero más loco aún contigo.» Ese sería, en el mejor de los casos, el resultado de la reanudación del contacto entre el fracasado de abajo y el fracasado de arriba.

    ¡Cuantos problemas para instalarse en el desierto! Más espabilados que los primeros ermitaños, nosotros hemos aprendido a buscarlo en nosotros mismos.

*

    De todo lo concebido por los teólogos, las únicas páginas legibles, las únicas palabras verdaderas, son las dedicadas al Diablo. Su tono cambia y se aviva su elocuencia cuando, dando la espalda a la Luz, se consagran a las Tinieblas. Se diría que vuelven a su elemento, que lo descubren de nuevo. Al fin pueden odiar, por fin les está permitido; se acabó el ronroneo sublime o la salmodia edificante. El odio puede ser abyecto; extirparlo es, sin embargo, más peligroso que abusar de él. La Iglesia ha sabido evitar a los suyos, sabiamente, tales riesgos; para que puedan satisfacer sus instintos, los excita contra el Demonio; ellos se aferran a él y le roen: por fortuna es un hueso inagotable… Si se lo quitaran, sucumbirían al vicio o a la apatía.

    Cuando, por apetito de soledad, hemos roto nuestros lazos con los demás, el Vacío nos embarga: nos quedamos sin nadie a nuestra disposición. ¿A quién liquidar ahora? ¿Dónde encontrar una víctima duradera? -Semejante perplejidad nos abre a Dios: al menos con El estamos seguros de poder romper indefinidamente…

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    En la búsqueda del tormento, en la obstinación de sufrir, únicamente el celoso puede competir con el mártir. Sin embargo, se canoniza a uno y se ridiculiza al otro.

    ¿Quién abusaría del sexo sin la esperanza de perder en él la razón algo más de un segundo, para el resto de sus días?

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    En la voluptuosidad, lo mismo que en el pánico, regresamos a nuestros orígenes; el chimpancé, injustamente relegado, alcanza por fin la gloria -mientras dura un grito.

    La dignidad del amor consiste en el afecto desengañado que sobrevive a un instante de baba.

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    En la época en que la humanidad, apenas desarrollada, se ejercitaba ya en la desgracia, nadie la hubiera creído capaz de poder producirla en serie un día.

    Si Noé hubiera poseído el don de adivinar el futuro, habría sin duda naufragado.

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    ¿La «experiencia hombre» ha fracasado? Había fracasado ya con Adán. Sin embargo, es legítimo preguntar: ¿tendremos la suficiente inventiva para parecer aún innovadores, para agravar semejante descalabro?
    Esperándolo, perseveremos en el error de ser hombres, comportémonos como farsantes de la Caída, seamos terriblemente frívolos.

    Antes se pasaba con gravedad de una contradicción a otra; ahora sufrimos tantas a la vez que no sabemos ya por cuál interesarnos ni cuál resolver.

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    Sin poseer la facultad de exagerar nuestros males, nos sería imposible soportarlos. Atribuyéndoles proporciones inusitadas, nos consideramos condenados escogidos, elegidos al revés, halagados y estimulados por la fatalidad.
    Afortunadamente, en cada uno de nosotros existe un fanfarrón de lo Incurable.

    Una naturaleza religiosa se define menos por sus convicciones que por su necesidad de prolongar sus sufrimientos más allá de la muerte.

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    He adquirido mis dudas penosamente; mis decepciones, como si me esperasen desde siempre, han llegado solas -iluminaciones primordiales.

(E.M. Cioran, París, 1952)
E.M.Cioran,  «Silogismos de la amargura». .
 
 

TORMENTOS

 
 

La soledad es insoportable, a solas conmigo mismo, a solas con mis pensamientos.
No sé como distraerlos, como atontarlos para que no me atormenten. Surge entonces la rabia ante la impotencia, y la agresividad es un pequeño paso que doy en ese estado.
Sentirse solo y estar solo no es lo mismo, pero en mi caso, sí, me siento solo aún cuando no estoy solo, pero lo siento mucho más cuando esa soledad es también física.
¿Soy demasiado consciente de la realidad, y los demás viven en un sueño de idiotas del que no quieren despertar (cosa que no les reprocho), o soy yo el estúpido que cree ver demasiado, sin ver nada?.
Sea cual sea la respuesta, puedo decir que nunca he pedido estar aquí y aún estando aquí, sólo pienso en cómo salir, sin hacer ruido, sin que se note mi ausencia, como si nunca hubiera estado. Y de esa manera, sentir la ilusión de no haber existido nunca.

En plena tempestad…

El día después siempre es tranquilo, ya se sabe, la resaca y el cansancio hacen que esté tirado como un muerto en el sillón mirando la tele aunque me importe una mierda lo que estén echando en ella. Sin embargo, hoy me he levantado de muy mala leche, y con impulsos homicidas y suicidas. Ha aflorado mi odio a este mundo y a esta vida y a mi mismo por estar en ella. Pongo Presuntos Implicados en la cadena de música, me gusta su voz y me gustan sus canciones, me relajan y quizás consiga ponerme en paz conmigo mismo y el mundo. Tengo ganas de llorar pero no lo consigo, la rabia me lo impiden, desearía golpearlo todo y tirarlo por la ventana y luego yo detrás, pero vivo en un primero, ¡no vale la pena!. Odio y rabia, tristeza y derrota, cansancio y resaca, todo esto a la vez es lo que siento, y la verdad, levantarse así es asqueroso, o mejor dicho, levantarse a un nuevo día es asqueroso.

Nos echan a este mundo, y nadie nos ha preguntado si queríamos nacer, nadie nos previene de lo que nos espera, ingenuo pensamiento el que dice que la vida es un don, algo que deberíamos agradecer cada día que nos despertamos y cada día que pasamos y seguimos aquí…
Yo pienso (y empiezo a pensar que pienso demasiado) que también puede ser una carga, una pesada carga, que día a día algunos de nosotros llevamos encima sin poder quitárnosla, pero deseando hacerlo. No estoy loco, nadie debe juzgar que mi lucidez significa locura, ¿o quizás sí?, y por eso los cuerdos están en el manicomio.
Lo he intentado, claro que lo he intentado, pero la ¿gracia? del asunto es que he fracasado… Así que aquí sigo, sin saber muy bien qué hacer.
Una de las cosas que tengo más claras, es que la sociedad tal como es ahora, no me gusta, vivo en ella porque no me queda otro remedio, y porque al mismo tiempo que la aborrezco, la necesito para subsistir. Pero no me gusta, quizás en lugar de ¿avanzar? tanto en el campo de la tecnología, de la ciencia, del consumismo,… Deberíamos pararnos en seco y mirar atrás, mirar lo que vamos dejando a nuestra espalda, recapacitar y meditar en si realmente estamos siguiendo el camino correcto, o por el contrario, estamos destruyéndolo todo a nuestro paso como Atilas de pacotilla.
Mi pesimismo, como le llaman los demás, o lucidez, como le llamo yo, es una pesada carga que tampoco pedí llevar. Es difícil vivir así, y casi merezco una medalla por, a pesar de todo esto, seguir levantándome cada día, ir al trabajo y colaborar en algo que no deseo que siga así, sino aniquilarlo.
La aniquilación es renovación, porque al final de ella, la vida (esa eterna inmortal) vuelve a resurgir… Si tuviese el poder, destruiría al hombre, limpiaría de la tierra su huella y la dejaría libre para que la naturaleza recupere lo que siempre ha sido suyo. Y quizá, en un futuro lejano, la evolución haría que un nuevo ser inteligente poblara este planeta. Porque no considero que el hombre sea un ser superior, ni inteligente, creo que es un ser peligroso por su gran (casi ilimitada) capacidad de contaminación. Y su carente capacidad de creación, allí donde toca, la caga. Dejando un montón de mierda a su paso.

¿POR QUÉ ESTOY AQUÍ?
¿POR QUÉ NADIE ME AVISÓ?
¿POR QUÉ, PADRES, ME OBLIGASTEIS A NACER?
¿POR QUÉ A CADA PASO QUE DOY TENGO LA SENSACIÓN DE NO AVANZAR?
¿POR QUÉ PIENSO DEMASIADO?
¿POR QUÉ NO PUEDO ESTAR IDIOTIZADO COMO LA GRAN MAYORIA?
¿POR QUÉ?… ¿POR QUÉ?… ¿POR QUÉ?…

Me pregunto muchas veces porqué soy así, porque tengo que ser tan consciente de que la vida es una mierda, que tal como la vivimos, tal como la sociedad nos impone una rutina, unas obligaciones, unas normas, unas prohibiciones,… es difícil vivir, es un sinsentido, esto no es vida, y a veces pienso que para vivir así, mejor no vivir. 
Hay quién se pone metas, objetivos, cree en algo: en un dios, en el amor,… pero es difícil creer en algo, sino crees siquiera en ti mismo y en que tiene algún sentido el que cada día te levantes, vayas al trabajo, te conviertas en una especie de máquina durante unas ocho horas y luego vuelta a casa,…. … … … y así día tras día. Nadie está contento y sin embargo no hacemos nada por cambiar las cosas porque no sabemos qué es lo que podemos hacer, no sabemos cual es la solución porque no la hay, la única solución, y aunque parezca absurda, es vivir en una dulce ignorancia, ser un iluso, un estúpido que no piensa ni ve más allá que lo que alcance su mirada. No aspirar a nada más que las migajas del pastel que caigan en tus manos, y ya está, ser un conformista, sin apenas voluntad ni decisión, una especie de marioneta que ni de moverse se preocupa porque ya hay otros que se encargan de ello. 
No vale la pena, ¿para qué?… en fin, vivo aburrido y escéptico. ¿La amistad? ¿el amor? ¿la familia?, conceptos que poco me dicen ya, y quizás no sea por desengaños sino porque no creo en sentimientos que son imposibles en una sociedad como esta, o en una vida como esta. El hombre está condenado a no vivir en paz nunca, allá donde vaya, se sentirá obligado a cambiarlo todo y a adaptarlo a su gusto, con la excusa de que es lo mejor. Así va destruyéndolo todo y creando mierda a su alrededor, porque si algo hay perdurable que pueda crear el hombre es mierda: suciedad y basura allá por donde pasa. 

No existe un dios, no existe un diablo, estamos solos ante nuestro destino y de él deberíamos ser dueños, pero no es así, nos imponemos normas, absurdas en su mayoría para dominar la vida y las acciones de los demás. No existe un dios, no existe un diablo, porque si así fuese, ya se hubiesen encargado de destruir la humanidad, en vista de lo imperfecto de su naturaleza. El hombre es un gran fallo en la naturaleza, una imperfección, un virus que mata poco a poco. 
Quizás existan, y quizás no lo destruyen ¿porqué quién creería entonces en ellos?, ¿cual seria la razón de su ‘existencia’, ya que el hombre es el único ser ‘racional’ sobre este planeta que puede crear y creer en cosas irreales como entes superiores, ¿quién entonces iba a creer en ellos?, ¿quién iba a adorarlos y a alimentar su vanidad?. 

No creo que le haya pedido demasiado a la vida, en realidad bien poco, esperaba algo más y ese algo más no ha llegado y no llegará (me temo). Sinceramente me gustaría estar a gusto con lo que tengo, y es eso precisamente lo que quiero pero no lo consigo, siempre quiero algo diferente a lo que tengo y cuando obtengo ese algo distinto (cuando lo logro) parece que ya no es tan bueno como pensaba o parecía, y es cuando miro hacia otro lado (para tratar de olvidar de eso que tengo y que no es lo que yo quería) y descubro que no, que estaba equivocado, que precisamente esta ahí, mi meta, mi objetivo, mis anhelos están ahí, y comienza la lucha otra vez para tratar de obtener ese otro ‘caramelo’ que he visto, y que llena otra vez mi vida con una ilusión, una nueva meta a conseguir. Pero la magia siempre desaparece cuando lo consigo, en los casos que no lo consigo, esa es la razón de mi malestar, de mi ‘desgracia’, el no conseguirlo, porque así justifico mi insatisfacción, mi desgana de vivir, mi completa indiferencia ante los acontecimientos. Saber esto y no saber que hacer para solucionarlo es desesperante. Cuando hace años tuve la lucidez de intentar suicidarme, ese creo que fue el momento más pleno y consciente de toda mi vida, el más real y más consecuente. Nada hay en esta vida que pueda llenar este enorme e insaciable agujero negro que anida en mi interior, todo se lo traga y desaparece como si nunca hubiese existido. El Vacío es mi sino y mi sentido de vivir, porque cuando eres joven te engañan con falsas promesas e ilusiones sobre la vida, y nada de ello es cierto. La vida no es gran cosa, además de no darte nada, es simplemente una estancia en una gran mansión, la cual no es más que la estancia contigua ni menos que la otra ni la de más allá,… todas son igual de insignificantes y carentes de sentido, porque no existe ese sentido que nos empeñamos en imprimir a todos nuestros actos y a todas nuestras decisiones. Nada de lo que hagamos va a cambiar nada realmente, nada,… porque nada somos y en nada nos convertiremos, por los siglos de los siglos hasta el final de esta mierda de mundo.

La gente me produce asco, tengo asco hasta de mi mismo. Deseo una destrucción completa de todo lo humano, incluidos ellos e incluido yo, ya que no soy especial ni mejor que ellos. Soy una mierda más puesta en este mundo sin mi aprobación. 
27 años son más que suficientes para poder soportar todo este absurdo que me rodea y que me invade, es suficiente para ver que todo lo que hacemos no servirá de nada, que ningún sentido tiene seguir sufriendo y siguiendo una rutina estúpida que no nos conduce a nada. Mierda de vida, mierda de sociedad, mierda de gente, mierda de sistema,… MIERDA, mi palabra favorita, sólo ella es capaz de describir sin esfuerzo mis pensamientos. 
Madrugo por las mañanas y pienso con ironía: “¡Bien, otro día más sobre este planeta!. Levantémonos, vamos a producir la ración de basura de hoy.”. Me levanto, no sin un gran esfuerzo de voluntad (la cual hay que reconocer es considerable, me pregunto de dónde sale), toso (el tabaco dicen que mata, poco a poco). Salgo de casa, con ojos dormidos, mi mente todavía atontada, los cascos de mi discman en mis oídos (la música es lo único que soporto a esas horas, y casi es lo único que soportaría a cualquier hora). Me dirijo con paso raudo a la estación de tren, que me llevará a mi y al resto de las abejas obreras a esos campos de concentración mal llamados empresas. Cuando llego, mi cara (ya con un rictus de amarga tristeza) empeora hacia un enfado que no puedo dirigir contra nadie, porque nadie es culpable y al mismo tiempo, lo somos todos y hacia todos lo dirijo. No hablo, apenas saludo (¿Buenos días?, no para mi, desde luego), me siento en mi cubiculo, en mi celda. Aun encima, es verano, hace calor, y el aire acondicionado crea una malsana atmósfera artificial que perjudica más mis pulmones, ya jodidos por el tabaco. 
Al cabo de un rato, llega el jefe, ese temible bastardo, que se cree algo, que se cree que nos posee, cuando realmente no tiene nada, realmente no es nada, nada más que otra mierda con patas que camina con una falsa seguridad en si mismo. Me río de su seguridad, me río de su ficticio poder, porque cuando la muerte llega (y afortunadamente siempre llega) nada de lo que tiene o cree tener, le va a impedir pudrirse bajo tierra entre los gusanos. 
Tomo un café, el estimulante que necesito para mantenerme despierto y no caer en el sopor del aburrimiento, y en un sueño que trata de apoderarse de mi ser. Un sueño que realmente seria bienvenido, y mejor aprovechado que estas horas muertas de mi vida que paso aquí encerrado entre estas cuatro paredes mugrientas. 
¿Por qué no dejarlo?, ¿por qué no escapar?… sí, suena bien… ser libre, romper las cadenas… pero es irreal. Si sigo vivo (cosa que continuamente me planteo) y tal como están las cosas, necesito dinero para comer, pagar una vivienda, … Y no me pienso convertir en un vagabundo, porque ya es bastante dura y asquerosa la vida como para aún encima tener que depender de la caridad humana. No, para ser libre realmente, sólo hay una solución: la muerte. Aunque no haya nada después de ella, cosa que no sé, es la única salida para ser libre, realmente libre. Se terminan entonces las ataduras, trabajar, pagar, llorar, sufrir, reír, soñar, enfermar, el miedo, el amor, el odio, … Sólo necesito el método adecuado y podré hacerlo, porque hasta ahora, he fallado. 

Pensándolo bien, no me hubiese importado nacer si en lugar de ser humano, con su supuesta inteligencia, hubiese nacido animal. Cualquiera, me es indiferente: desde una mosca hasta un elefante… Pero al fin y al cabo, animal, ser que sólo existe y vive, no se preocupa de mañana, no se preocupa de lo que hizo ayer. Para él solo existe el ahora, un ahora que cambia según sus necesidades: comer, procrear, descansar, … Así debiera ser nuestra vida: vivir el ahora, sin preocuparnos de nada más, sin tantas normas, sin tantas complicaciones, sin tantas fronteras, … Ser, existir, vivir, nada más… No deberíamos pensar tanto, los que lo hacemos y los que no, felices ellos porque de ellos es el reino de la felicidad y la ignorancia (eternas compañeras). 

Soy egoísta, dicen, y lo reconozco. Sólo pienso en mi, no hago más que quejarme, sin pensar en que los demás también sufren… Pues si también sufren y quieren acabar con esa agonía, ¿qué coño estamos haciendo?, ¿por qué no nos ponemos de acuerdo y lo cambiamos todo? o mejor, ¿por qué no nos ponemos de acuerdo y nos autoexterminamos todos?. 

¿Por qué me siento tan asfixiado? ¿por qué tan aislado? ¿por qué tan agobiado?… ¿Quién me ha enseñado a ser así?, ¿por qué he elegido este camino de penuria y sufrimiento?… ¿Alguien me podría ayudar?, sólo me gustaría ser idiota para no preocuparme tanto, o ser tan inteligente que desde mi superioridad no me afecte tampoco la mediocridad y la rutina. ¿Alguien tiene la sabiduría? ¿alguien la llave de la tranquilidad?… No quiero morir, pero tampoco vivir así, y no existe punto intermedio, o mejor dicho, sí que existe y en él estoy: malviviendo, una especie de zombi, un muerto en vida que no se decide por ninguno de los dos caminos porque no es capaz de llegar a ninguno de ellos. Soy así desde muy joven, casi podría decir que desde que tengo uso de razón. Es demasiado tiempo para sufrir. Siempre pensaba que cuando creciese, la madurez y la experiencia me ayudarían y vería la luz al final del túnel, incluso (era demasiado romántico todavía) que el amor podría sacarme de la oscuridad, pero el tiempo pasó, los amores también,… y nada me ha ayudado, nada ni nadie, porque he llegado a la conclusión de que si hay salida (cosa que ya dudo) debería estar dentro de mi y que si no la he encontrado es porque esa salida no existe.
 
 

LA TENTACION DE CIORAN

Según el había pocas cosas más terribles que haber nacido, el 8 de abril de 1911 en Rasinari, un pequeño pueblito de Rumania. Y esa certeza suya no era tan desmesurada. Claro, habría cosas peores. Por ejemplo, el traslado, con sólo diez años, a otra pequeña aldea, esta vez en Transilvania, llamada Sibiu.
Entonces empezó a leer; y leyó sin descanso (Diderot, Balzac, el aforista Lichtenberg, Flaubert, Dostoievsky, Tagore). Tenía otro vicio secreto: las putas. “Creo que pasé toda mi adolescencia entre bibliotecas y burdeles”, decía. Ya en la facultad, en Bucarest, se dedicó con vehemencia a la obra de Kierkegaard y Bergson primero, después a Schopennhauer, Nietzsche, Kant, Hegel.

Caminaba, caminaba toda la noche, pensando, reelaborando teorías. A los veinte decidió suicidarse.
Pensaba: “Soy uno de esos que, por millones, se arrastran sobre la superficie de la tierra. Uno más solamente. Esa banalidad justifica cualquier conclusión, cualquier conducta: libertinaje, castidad, suicidio, trabajo, crimen, pereza, rebeldía. Cada cual tiene razón en hacer lo que hace”.

No se suicidó. En su lugar, escribió un libro terrible, “En las cimas de la desesperación”. Pero siempre quiso irse, y quizás el suicidio era sólo una forma de hacerlo. Pretendió ir a Madrid, pero se lo impidió la Guerra Civil, así que siguió escribiendo y generando polémicas. Lo acusaron de nihilista, de masoquista, de anticlerical, lo acusaron de despertar confusiones intencionalmente. Todo era cierto. En setiembre del ’37 -como premio o como una manera de sacárselo de encima- lo becan para continuar su “carrera” en París. Rumania deja de ser, poco a poco, su patria.

En lugar de asistir a las clases de la Sorbona, prefiere recorrer Francia en bicicleta: cada vez que pasa por una universidad entra en el comedor y consigue que lo dejen comer gratis. Por las noches como un enloquecido,continúa con su costumbre de caminar en soledad. En una de esas caminatas, lo sorprende la madrugada a orillas del mar. Una bandada de gaviotas lo sobresalta y las aleja a pedradas. “No necesitaba a nadie, pero esos chillidos estridentes y sobrenaturales me hicieron entender que sólo lo siniestro podía apaciguarme.” Para entender eso había esperado toda la noche, o toda la vida.

Otra mañana, en un matadero de las afueras de París, hasta donde llegó en su caminata febril, observa largamente cómo las vacas son golpeadas para que prosigan hasta el lugar de la matanza, ya que, a último momento, se negaban a avanzar. “Esta escena es la misma que cuando, rechazado por el sueño, no tengo fuerzas para afrontar el suplicio cotidiano del tiempo.”

El insomnio, siempre. Recorrer cementerios, quizá con la secreta ilusión de volver a su infancia, cuando iba al camposanto de su pueblito natal para buscar calaveras y jugar al fútbol con ellas. Cambiar de lengua, de soledad, de nacionalidad. Pensar, escribir: “Un escritor no nos marca porque lo hayamos leído mucho, sino porque hemos pensado en él más de la cuenta”. Descreer de todo en voz alta.

De los místicos que no entienden que es ridículo dirigirse a Dios (cuando todos saben que Dios no lee). De los sabios que impiden que uno se entregue definitivamente a sus instintos y a la expansión de la locura. Del lenguaje, ya que cada vez que piensa en lo esencial cree entreverlo en el silencio o en el grito.

Pensar, escribir: “Primer deber al levantarse: avergonzarse de uno mismo”. Pensar, escribir, arremeter contra todo. Por eso los libros: Silogismos de la amargura, La tentación de existir, La caída en el tiempo,Breviario de podredumbre.
Para combatir su insomnio, para decidirlo a dejar, como él mismo quería, una imagen incompleta de si mismo.
Su pesimismo, su indiferencia, su desprecio por cualquier circunstancia de la vida motivó la enorme repercusión que tenían sus escritos en la sociedad francesa, tan ligada, en la época, al espíritu existencialista.
Saint-John Perse lo consideraba uno de los más grandes escritores franceses después de Valéry. Susan Sontag dijo que era una conciencia sintonizada con la nota más aguda del refinamiento. Sin embargo, Cioran rechazaba todos y cada uno de las alabanzas, de los premios, de las palmadas en la espalda. Sólo esperaba la noche, y la noche llegaba con dos presencias. Una, atroz: “La vida es soportable gracias al sueño; cada mañana, tras una interrupción, comienza una nueva aventura. El insomnio suprime la inconsciencia, obliga a 24 horas diarias de lucidez, y la vida sólo es posible si hay olvido”.

Beckett era su amigo. La ilusión de Cioran era esperar la noche para caminar en silencio con él, entre las putas, por los barrios más marginales de París hasta que el sol salía. De vez en cuando, uno de los dos decía una palabra. Ninguno de los dos vivía en el tiempo, sino paralelamente al tiempo. Cioran sabía, en esos momentos, que la historia era una dimensión de la cual el hombre hubiera podido, y debido, prescindir: “Interrogarse sobre el hombre durante tantos años! Imposible exagerar más el gusto por lo malsano”.

Pero siguió, siguió: El Aciago Demiurgo, Desgarradura, Ejercicios de Admiración. Siguió paseando por el Quartier Latin de París, de noche, envuelto en un inmortal sobretodo negro y con la melena blanca desordenada, admirando a su manera a Borges, el flamenco y Schubert. Lejos de todo, lejos de todos, hasta que la estupidez de la muerte cortó su despiadada idea de la felicidad, un 20 de junio de 1995: “Me gustaría ser libre, inimaginablemente libre. Libre como un ser abortado”.

(c) MIGUEL RUSSO -Página 12-RADAR

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La historia verdadera UNA TEORÍA ABSURDA

¿Existe el planeta Nibiru?

Estimado profesor Olguín: Quisiera hacerle una pregunta sobre una duda que tengo. Estoy oyendo hablar mucho de Sitchin y sus teorías sobre tablillas sumerias y su planeta Nibiru. En el material del Grupo Elron sólo he encontrado algo parecido en la parte A, “El décimo planeta”. ¿Qué credibilidad tiene el mencionado Zecharia Sitchin? Según dicen este planeta pasa supuestamente entre la órbita de Marte y Júpiter. Verdaderamente esa teoría me huele muy mal, y estoy viendo que mucha gente la sigue. Dicen que allí habita una raza que nos ha seguido desde siempre y que ha modificado genéticamente la raza humana, cosa que no creo que sea así del todo. La gente está esperando algo que “tiene que pasar”, dicen que la órbita del planeta tiene que volver a pasar por estas cercanías o no lo sé muy bien. Espero que usted sepa algo de esta teoría le ruego si puede aclararme su credibilidad. Un saludo y muchas gracias.

Javier P.

RESPUESTA

Apreciado Javier: No existe ningún planeta Nibiru, ya que si así fuera los astrónomos lo habrían detectado. Entre Marte y Júpiter solamente hay un cinturón de asteroides, cuya masa no alcanzaría a formar ni medio planeta.

Muchos “esotéricos” siguen desparramando teorías apocalípticas porque no se les ocurre otra cosa y, obviamente, porque tienen detrás a los espíritus del Error, que siempre están al acecho de aquellas personas que pueden ser fácilmente influenciadas.

Desde ya, entonces, que no avalo para nada esa teoría y la descarto por completo por ser poco menos que alucinada.

Seguidamente puntualizaré algunos disparates de Zecharia Sitchin, y digo disparates porque de otra manera no se pueden calificar.

“Todo comenzó cuando era estudiante, en el colegio, preguntándome el porque de la palabra “Nefilim”, que significa “aquellos que bajaron” (del cielo a la tierra) que fue traducido, en el capítulo 6 del Génesis , como gigantes. Me llevó 30 años de búsqueda encontrar la respuesta, ellos eran los Anunnaki sumerios, cuando la entendí y tamicé escribí El 12º planeta (el cual me llevó 5 años)”.

Los extraterrestres han venido a nuestro planeta desde tiempos inmemoriales y mientras algunos ayudaron a determinados pueblos de la Tierra a evolucionar, otros se aprovecharon de ellos y los usaron como cobayos para experimentar, pero siempre se trató de acontecimientos aislados, igual que las abducciones actuales.

En la Tierra sí existieron gigantes, pero no eran oriundos de nuestro planeta. En esto acierta este autor. Según nos informó el Thetán de Tar, actualmente encarnado en Orión IV, luego de la extinción de los dinosaurios hubo una raza humanoide que habitó aquí. Eran seres gigantescos venidos de otro sistema estelar.

En este aspecto ha habido mucha información errónea. Incluso en la Biblia se menciona a esos seres y también en otros escritos antiguos.

Se pensaba que esos seres gigantescos eran hijos de entidades espirituales y entidades terrestres, lo cual no es correcto.

La verdad es que vinieron en inmensos cruceros interestelares y estuvieron de visita en la Tierra. Como era un clima muy hostil, los expedicionarios no pudieron utilizarla como hábitat. No obstante, una de las naves se quedó, creando un clima artificial en esa región, donde esos seres pudieron estar.

Pero no sobrevivieron a las erupciones volcánicas y a los terremotos, que eran más numerosos que en la actualidad.

Descubrimientos posteriores de restos óseos revelaron que había seres que medían aproximadamente entre 3 y 4 metros de altura.

Por si deseas consultarlo con mayor amplitud, estos datos están en la segunda parte de El Cielo responde I.

Desde ya que no vinieron de ningún planeta de nuestro sistema solar y menos aún de un planeta llamado Nibiru.

“Para alguien no familiarizado con mis teorías el mensaje en que ellas se centran pueden resumirse en estas palabras: Existe un planeta más en nuestro sistema, no a años luz de nosotros, en el que existe vida inteligente: los llamados “Anunnaki, a los que los sumerios denominaron así porque significa “Aquellos del cielo que a la Tierra vinieron. Los Anunnaki vinieron a la Tierra de Nibiru, el 12º planeta”.

Además de no existir ningún planeta como el que sostiene Sitchin, su error es creer que los extraterrestres solamente provienen de un solo lugar, cuando en realidad hay infinitos planetas habitados en todas las galaxias, donde sus habitantes han logrado la tecnología necesaria como para construir naves espaciales y venir aquí.

Este autor ni siquiera se imagina que hace medio siglo que en el Área 51, de Estados Unidos, hay un asentamiento terrestre-extraterrestre, donde coexisten numerosas razas de alienígenas que provienen de distintos planetas de fuera del sistema solar y están en combinación con estratos muy profundos del gobierno norteamericano (el dato está en nuestro website “Área 5″1 y “Majestic 12”).

Tampoco se imagina que detrás del “Chupacabras”, nombre arbitrario porque no existe ningún animal así, existen innumerables razas extraterrestres que vienen aquí a experimentar con nuestro ganado.

Y menos aún que también muchas razas extraterrestres vienen aquí a abducirnos para experimentar con nosotros, caso, por ejemplo, de lo que popularmente se conoce como “Muertas de Juárez”.

Además, la raza extraterrestre Ha fue la que embaucó a Moisés, presentándose su jefe como Jehová (el dato está en el prólogo de El Cielo responde III).

“La Biblia consiste en muchos libros acompasando sucesos durante milenios. La comparación perfecta sería entre el Génesis en sus primeros capítulos y los textos Mesopotámicos: de cómo el cielo y la tierra llegaron a crearse, como se desarrolló la vida, como fue creado Adán y los sucesos desde el Edén a Noé, el héroe del diluvio. De hecho, el relato del diluvio aparece en una tabla mesopotámica miles de años antes que en el viejo testamento en su versión hebrea”.

Desde ya que la Creación es fruto exclusivo del Absoluto, pero los espíritus y las entidades angélicas fueron creados por los elohim, denominados comúnmente como “dioses menores”.

La creación de Adán y Eva, por lo tanto, no es más que un mito bíblico, y lo mismo la existencia del “Paraíso”, y en cuanto al famoso “Diluvio universal”, nunca existió ni tampoco el Arca de Noé, que despistados investigadores insisten en encontrar en el Monte Ararat.

Desde ya que sí hubo una gran inundación, pero nada que ver con un “diluvio universal”, sino con una pequeña parte del planeta.

“Cuando descifras el significado de algunos de los nombres de varios dioses de los Hititas, los Asirios, Cananeos, etc., en el antiguo mundo encontramos que aunque los nombres sean diferentes, significan exactamente lo mismo en todos y cada uno de sus lenguajes. Lo mismo que ocurría en los tiempo antiguos, de las mucho más recientes civilizaciones americanas. En mi libro Los reinos perdidos (no publicado en España), muestro las conexiones, las similitudes y determino las fechas del principio de las conexiones. Expongo, por ejemplo, que el dios supremo de América Central, Quetzalcoalt (cuyo nombre significa “la serpiente alada”), no es otro que el dios egipcio Thoth, y que la primera civilización en América Central, los Olmecas de apariencia Africana, comenzaron precisamente en el 3113 AC., cuando el mito cuenta que Thoth fue expulsado de Egipto”.

Este es otro de los disparates de Sitchin, porque “Quetzalcoalt” no era más que un jefe extraterrestre que se disfrazaba pintorescamente de modo de impresionar a los primitivos pobladores (el dato está en: “Astronauta de Palenque”).

Y en cuanto a Thot, llamado en Grecia Hermes Trismegisto, no era ningún dios ni tampoco extraterrestre, sino un espíritu, oriundo de Orión IV, que había encarnado en Egipto. Thot fue el que inventó los jeroglíficos egipcios.

Numerosas veces nos hemos comunicado telepáticamente con esta altísima entidad, que pidió que la llamáramos Tar, y los diálogos que hemos mantenido con este excelso espíritu están en todos los Contactos telepáticos (los primeros diálogos que hemos tenido con Tar están en El Cielo responde I).

” Nibiru no se acercará a la Tierra en el 2003, así que el día del “Juicio final” no será este año”.

Este alucinado autor sostiene que habrá un “Juicio final” y que estaría cerca, lo cual es un tremendo disparate -algo así no puede llamarse simplemente “error”-, porque no habrá tal cosa.

Lo que sí habrá, dentro de 25.000 millones de años, es un Big Crunch (y en esto Stephen Hawking está acertado), después del cual nos fundiremos con el Absoluto, porque somos parte de él.

Al llegar el Big Crunch todos los espíritus habrán llegado al 5º nivel espiritual, que es el más elevado al que pueden llegar, y en el que actualmente de encuentra la Jerarquía Planetaria, con el Maestro Jesús como Logos Solar.

“Los versos bíblicos que tratan sobre la creación de Adán son interpretaciones condensadas de los mucho más detallados textos sumerios y acadios, hallados inscriptos en tablillas de arcilla en los que el papel de los elohim en el Génesis es interpretado por los Anunnaki, ‘Aquellos que Del Cielo a la Tierra Vinieron’ “.

Sitchin confunde absurdamente a los elohim con los extraterrestres. Los extraterrestres son espíritus encarnados (niveles espirituales 2º al 5º), y en cambio los elohim son eloah del 8º nivel espiritual, denominados, como ya dije, “dioses menores”.

Los elohim son, precisamente, los que crearon a los espíritus, que luego, al encarnar en planetas distintos de la Tierra, llamamos “extraterrestres”.

Estos pocos ejemplos bastan para demostrar que las teorías de este autor han sido, por un lado, el fruto de su exacerbada imaginación, y por el otro, causadas por la influencia de los espíritus del Error, que siempre están al acecho para aprovecharse de aquellas mentes fáciles de manipular.

Y si algo falta para corroborar lo expuesto, basta señalar que el “Fin del mundo”, que Sitchin y los agoreros de turno vaticinan, no pasa de ser una fantasía que nunca se concreta, y cuando llega la fecha y nada sucede, entonces la posponen para otra fecha y así sucesivamente.

Ajenjo o Hercóbulus, que es lo mismo, es una estrella de neutrones, pequeña, que a pesar de que tiene mil veces menos diámetro es incluso más pesada que el propio Sol, y en cuanto a que su eje rotatorio siquiera roce con el planeta Tierra, las probabilidades son poco menos que nulas.

Si deseas tener más datos sobre esto, lee, en nuestro website “Hercóbulus o el Planeta rojo”.

Un abrazo cordial.

Jorge Olguín.

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Examinar > Inicio / REVELACIONES DESDE UN CODICE DEL GENESIS DEL SIGLO X
13 Agosto 2008

Hace unos años tuve la oportunidad de pisar Tierra Santa, en concreto, la ciudad de Jerusalén. Estar allí y pasear por lo que fue el Vía Crucis del hombre más importante que haya hollado esta tierra, estuvo cargado de emociones. Por supuesto no hice ni caso de la supuesta ubicación del Gólgota o la posible tumba de Jesús, recreaciones burdas para atraer a turistas. En mi maleta estaban los primeros libros de la serie Caballo de Troya, del vapuleado y no sin razón, J.J.Benítez, más fieles a la que pudo haber sido la historia original.

Cómo no, lo que pudo suceder allá hace 20 siglos, debió ser algo más grande que lo que nos cuenta esa máquina de hacer dinero, que siempre fue la Iglesia Católica. No por ello lo que conocemos como el Antiguo Testamento deja de ser un libro interesante. Siempre afirmo que es una obra histórica, y que debería tomarse como rigurosa en sus ambientaciones; y lo mismo sucede con los evangelios. Ni qué decir de los llamados Evangelios Apócrifos, fuentes más que fidedignas de historias que fueron censuradas por el Vaticano y ciertos Papas, porque no encajaban con las explicaciones que ellos deseaban. Sin embargo, para lo que ellos querían, se tomaban como ciertos los cuentos de los Evangelios Apócrifos. Y si no, ¿de dónde se cree el incauto que salió la historia de los Reyes Magos y los presentes para el niño rey? Un punto para quien me diga en qué apócrifo se cuenta este relato.

Si a todo ello sumamos los escritos del historiador judío Flavio Josefo, o la enorme ampliación que supuso el Libro de Urantia, tendremos una historia más inverosímil que la narrada a través de tantos siglos.

Hará ya casi 20 años, cuando comenzaban mis viajes por el misterio, tuve la oportunidad de pisar esa tierra, acercarme hasta el Mar Muerto, y perseguir al nazareno hasta un olvidado sepulcro en Cachemira, la India. Otra historia fantástica, cuyas bases se asientan en un comentario que hace el profeta Mahoma en lo que conocemos como El Corán.

En aquella Israel que tuve oportunidad de conocer, un amigo, alguien relacionado con ciertos servicios secretos, me regaló un CD-ROM, un compacto que contenía fotografías de un extraño códice del siglo X, un manuscrito que reproduce partes del Génesis y el Exodo. Y ese manuscrito, sus más de 200 páginas, son las que reproduzco en absoluta primicia para los lectores de este blog. Jamás se han visto publicadas estas imágenes. Y he aquí que las rescaté del olvido, encontradas en ese CD-ROM que amontonaba polvo en uno de los estantes de mi biblioteca. Las he colgado en uno de los álbumes que tengo en Picassa. Sólo debes hacer clic en la foto para comenzar el carrusel de imágenes.

Pulsa en la imagen para abrir un enlace donde podrás consultar el manuscrito

La parte que más me llamó la atención en el Génesis son sus comienzos, esa referencia que se hace a los Nefilim. Traducido del sumerio quiere decir “los que bajaron del cielo” o también “los gigantes”. ¿Gigantes durante la Creación? ¿Un pueblo de dioses venidos del espacio que se mezclaron con los descendientes de Adán y Eva? ¿Acaso la Iglesia ortodoxa no supo darse cuenta de esta fallo y acallarlo? ¿Cómo es posible?

Pero mejor copio (y corrijo) lo que puede leerse en el blog de Némesis Sebaot, en relación a un libro de Zacarías Sitchin, que trata este apasionante tema. Que cada cual saque sus propias conclusiones, leyendo o buscando esa obra llamada “El duodécimo planeta“.

Los Annunaki (tambien llamados Annuna – Hijos de An) fueron los dioses confinados en el mundo subterráneo; también se dice que vivían en Dulkug o Dulku , el “montículo santo”. En el texto sumerio sobre “El descenso de Innana al Mundo Bajo” se identifica a los Annunaki como los siete jueces del Mundo Bajo.

La leyenda sumeria dice que existe un planeta no descubierto en nuestro sistema solar, llamado Niburu por los sumerios, y que tiene una órbita elíptica similar a la de un cometa, que tarda 3600 años en dar una vuelta completa alrededor del sol.

Sitchin, así como otros investigadores sostienen la teoría de que los antiguos sumerios conocían la existencia de todos los planetas del Sistema Solar, desde Mercurio a Plutón (este último descubierto a principios del siglo XX). Ellos creían en la existencia de un planeta más, con una órbita alrededor del Sol gigantesca (cada 3.600 años), del cual procedían los “Annunaki”, los dioses de su panteón y que en sus principios fueron el génesis de la vida sobre la Tierra y la causa de la rápida evolución del hombre en nuestro mundo mediante intervención genética.

Los habitantes de este planeta, eran los Annunaki (Sitchin les denomina Nefilim). La razón real por la que los Annunaki bajaron a la tierra está confusa. Sitchin opina que vinieron en busca de metales que se estaban agotando en su planeta, aunque otros autores que han desvelado las tablillas sumerias tampoco lo dejan entrever muy claro.

Según la tradición sumeria, los Annunaki crearon a los hombres para que les sirvieran. De alguna forma utilizaron a los hombres como esclavos.

La creación del hombre según los mitos sumerios es muy parecida a la biblia. Al parecer, un dios sumerio llamado Enki tomó arcilla y le dio forma, por invitación del dios Nammu; aunque las primeras formas no fueron satisfactorias.

Los humanos veían a estos seres como dioses, ya que eran inteligentes, poseían muchas tecnologías y conocimientos y tenían una gran longevidad, aunque eran mortales. Estos seres fueron llamados por los sumerios Annunaki. El término que menciona la Biblia es Nephilim (recordemos que la Biblia es una copia de las tradiciones sumerias), aunque algunas traducciones erróneas del término traduce éste como “gigantes”.

Según los sumerios, sus dioses (estos seres) bajaron a la tierra desde el cielo, mucho antes de la llegada de la humanidad. Para los sumerios, al igual que para otros muchos pueblos de la antigüedad, sus dioses fueron seres de carne y hueso que un díahabitaron entre ellos y de los que aprendieron numerosas actividades y normas de convivencia.

Ellos vinieron como colonos y explotadores, hicieron de la Tierra su hogar y empezaron a construir ciudades, ciudades que asociaron a funciones determinadas y que estaban gobernadas por los dioses.

Es sabido que cada ciudad sumeria disponía de un dios y una diosa protectora; esto puede interpretarse como que el gobierno de estas ciudades estaba encargado a parejas de dioses.

Otra evidencia de estos llamados dioses, o seres reales, está en la lista de reyes, en las dinastias antidiluvianas , con edades de sobernaía asombrosas, que se medían en sars (equivalentes a 3600 años).

Es curiosa la coincidencia de 3600 años, ya que un sar es el equivalente a un año de Niburu (el planeta de los Annunaki).

También es curiosa la coincidencia con la matemática sumeria, basada en un sistema sexagesimal (multiplos de 60; 60×60=3600), que ha sido el origen de la forma que tenemos de medir el tiempo (hh mm ss) y la base de la trigonometría (360 grados).

Si se tiene en cuenta la lista real sumeria, y se consideran los sar de 3600 años, sucede que el periodo antidiluviano, que empezó con la llegada de los Annunaki fue hace 450.000 años. Esto hace suponer que los Annunaki vivieron en la Tierra muchos años, sin la actual civilización humana, y que ésta apareció al finalizar el reinado de los Annunaki.

Por otra parte Sitchin, cree que el paraiso era un jardín de los Nibiru, y que el Arbol de la Ciencia era el árbol que nos permitió procrear, ya que al ser hibridos de Annunakis y Hommo Erectus, eramos incapaces de hacerlo. Según esto los Annunaki no querían que los hombres se reprodujeran y cuando lo consiguieron los echaron del Paraiso.

Debemos recordar que los mitos sumerios hablan de un Paraiso llamado Dilmun descrito en el mito de “Enki y Ninhursag”. Dilmun es una tierra pura, brillante y santa, regada por 4 ríos de agua dulce, llena de lagos y palmeras y árboles. En Dilmun los dioses parían sin dolor.

Para justificar el origen extraterrestre de los conocimientos Annunaki, Sitchin se apoya en dos interpretaciones de arte sumerio, dos restos arqueológicos.

Primera : La estela de Naramsin. Esta estela celebra la victoria de Naramsin sobre sus enemigos en el campo de batalla. El propio rey ocupa la figura central pisoteando a sus contrincantes con una lanza en su mano derecha, mientras observa desafiante a lo que parece ser una montaña con un extraño diseño cónico y sobre la cual a su vez se pueden apreciar claramente al menos, dos cuerpos celestes; aunque se adivina un tercero un tanto deteriorado, arriba del todo.

Sitchin cuestiona que la figura central de toda esta escena sea la del Rey Naramsin. Los dioses sumerios, al igual que otros muchos de la zona, siempre eran representados con un casco con cuernos, como el de la figura y que supuestamente representa al soberano de Akkad.

También llama la atención la presencia de “dos soles” (o más) en el firmamento, precisamente sobre la cumbre de una no menos sorprendente montaña, y que Zecharia Sitchin asocia más a la figura de un cohete, por muy fantástico que pueda parecer.

Segunda: Hay un sello del tercer milenio a.C., conocido con el nombre de VA/243. A la izquierda entre dos figuras se aprecia lo que Sitchin ha identificado como el Sistema Solar, en una muestra clara de los elevadísimos conocimientos astronómicos de los sumerios.

“……Al observar detenidamente una ampliación del Sistema Solar representado sobre el cilindro VA/243, se puede observar que los “puntos” que rodean la estrella son de hecho esferas. Al pequeño Mercurio le sigue un Venus más grande. A la Tierra, del mismo tamaño de Venus, le acompaña una Luna pequeña. A continuación, en dirección contraria a las agujas del reloj, se ve a Marte, más pequeño que la Tierra aunque más grande que la Luna o Mercurio. Luego la antigua representación muestra un planeta desconocido para nosotros, bastante más grande que la Tierra aunque más pequeño que Jupiter y Saturno, que se observan claramente a  continuación. Más adelante, otra pareja concuerda perfectamente con nuestros Urano y Neptuno. Por último, también se encuentra allí el pequeño Plutón, aunque no donde lo ubicamos en la actualidad (después de Neptuno), sino entre Saturno y Urano……”

Las anomalías detectadas con el nuevo planeta entre la Tierra y Jupiter, y la extraña ubicación de Plutón, corresponderían a la irrupción cada 3.600 años de un planeta extrasolar que en sus origenes desvió la órbita de Plutón a su actual posición y que chocó seguidamente con un planeta situado donde se encuentra el cinturon de asteroides, que serían los restos de esa colisión.

Posteriormente, lo que quedó del planeta acercó su órbita al Sol, y sería nuestro actual mundo, la Tierra.

Los antiguos sumerios llamaban al planeta del que se desgajó la Tierra, Tiamet, y al planeta intruso que originó el choque, Nibiru, de donde procedían sus dioses. Según la mitología sumeria, de este choque surgió la vida en la Tierra. Hoy en día, son muchos los científicos que opinan que la vida en la Tierra tal vez tuvo su inicio por la presencia de organismos extraterrestres procedentes de meteoritos u otros cuerpos del espacio exterior que impactaron hace millones de años sobre ésta.

El profesor Marco A Reinoso, sobre las ideas de Sitchin, avanza esta cronología de Annunaki, que sirve como resumen:

Hace 450,000-445,000 años: Los Nefilim arribaron a la tierra “Ki” procedentes del planeta Marduk, se establecieron en la antigüa Mesopotamia; cuando arribaron, algunas áreas del planeta estaban cubiertas por el hielo y glaciares. 432.000 (120 Shar), años han pasado entre el primer descenso de los Nefilims en la tierra y el diluvio.

Hace 415,000 años: “Enki”, un Nefilim, se estableció en la ciudad de Larsa.

Hace 400,000 años: Sobreviene un gran período interglaciar, Enlil, otro Nefilim, arriba a la tierra “Ki”, y establece rutas marítimas hacia el sudeste de Africa, organizando la extracción del oro en las minas.

Hace 360,000 años: Los Nefilim establecen el gran centro metalúrgico Bad-Tibira para trabar y moldear el oro para los componentes espaciales.

Hace 300,000 años: Anunaki , Enki y Ninhursag, otros Nefilim, intervienen en la genética de algún mono para crear a los trabajadores primitivos que utilizarán en la extracción del oro en las minas.

Hace 25,000 años: El homo-sapiens se multiplica y se esparce por otros continentes.

Hace 13,000 años: Los Nefilim regresan definitivamente a su planeta dejando al reino humano morir. Sobreviene el gran diluvio universal abruptamente sobre el planeta y dando por terminada la era glacial.

Hoy sigue siendo un misterio para la ciencia elestablecer el origen de la civilización sumeria, aparecida de la noche a la mañana, con una estructura social extremadamente compleja. La agricultura, la metalurgia, la alfarería, la música, la medicina, las leyes, etcétera, alcanzaron una dimensión totalmente desconocida en un período brevísimo de tiempo, después de más de dos millones de años de una evolución aparentemente lenta y sin grandes sobresaltos, en la que el hombre había estado más cerca de un estilo de vida animal.

El libro completo de Zecharias Sitchin, junto a las imágenes mencionadas más arriba, puede leerse en español, en esta dirección: http://www.bibliotecapleyades.net/sitchin/planeta12/12planet_index.htm#menu

Nibiru según la descripción de Zecharia Sitchin y la ufología

Nibiru según la descripción de Zecharia Sitchin y la ufología

En opinión de Zecharia Sitchin, el planeta sería real, y habría adquirido el nombre del dios babilonio Marduk a consecuencia de una usurpación del poder por parte de este dios en el 2024 a.C., atribuyéndose la creación de la Tierra mediante la falsificación en las copias del poema épico Enûma Elish.

Según la decripción de Sitchin sobre la cosmología sumeria, Nibiru sería el buscado 12º planeta, o el Planeta X (que incluye la descripción de 10 planetas, más el Sol, y la Luna).

Igualmente indica que en la antiguedad se habría producido una catastrófica colisión de uno de sus satélites con Tiamat, un hipotético planeta también postulado por Sitchin, y que habría estado entre el planeta Marte y Júpiter; hecho que habría formado el planeta Tierra y el cinturón de asteroides. Además, según Sitchinm, Nibiru habría sido el hogar de una poderosa raza alienígena, los Anunnaki. Como consecuencia de la colisión, según afirma Sitchin, el planeta Nibiru habría quedado atrapado en el Sistema Solar, volviendo al lugar de la colisión periódicamente en una órbita excéntrica. Más tarde vinieron a la Tierra.

Sitchin cita algunas fuentes que según él, hablarían sobre el planeta, que posiblemente sería una estrella (concretamente una enana marrón) que estaría en una órbita sumamente elíptica alrededor del Sol, la cual tuvo su perihelio hace aproximadamente 3.600 años y un período orbital de unos 3.600 a 3.760 años. Sitchin atribuye estos datos a los astrónomos de la civilización maya.

En un libro recientemente publicado, titulado 2012: cita con Marduk, el escritor e investigador turco Burak Eldem presenta una nueva teoría, sugiriendo que son 3.661 años los que duraría el período orbital del supuesto planeta y reclamando que habrá “una fecha de vuelta” para el año 2012. Según la teoría de Eldem, 3.661 es un séptimo de 25.627, que es el ciclo total “de 5 años mundiales” según el Calendario maya extendido. El último paso orbital de Marduk, añade, sucedió en 1649 adC y causó grandes catástrofes sobre la Tierra, incluyendo la erupción del Thera.

Según los seguidores de Sitchin, la ideas de Sitchin éstarían estarían avaladas por su dominio en lenguas muertas como el sumerio, y asistidas por la traducción de piezas consideradas tesoros, toma forma en sus libros; aunque esto realmente no es científicamente un fundamento astronómico.

La opinión científica

Sin embargo, los científicos argumentan que un planeta con una órbita así, o bien desarrollaría una órbita circular o escaparía de la atracción solar para vagar por el espacio. Por eso las teorías de Sitchin se consideran seudocientíficas. Además, una enana marrón con un período de 3.760 años sería evidente para las observaciones infrarrojas y gravitacionales.

Su infuencia en la cultura popular

Recientemete ha sido publicado un videojuego llamado “Nibiru: El Mensajero de los Dioses”; es una aventura gráfica de la compañía Future Games, con la producción de The Adventure Company. La historia parte de un supuesto hallazgo de los nazis, al final de la II Guerra Mundial, de la manera de aprovecharse de la tecnología de los habitantes del planeta, pero sin tiempo para conseguir influir en el resultado de la guerra. Sus hallazgos quedarían escondidos y es en el tiempo actual cuando vuelven a aparecer, en esta aventura que destaca por sus grafismos excelentes y su ambiente de intriga maravillosamente conseguido. Pese a algunos pequeños defectos (los personajes no están tan bien logrados como los decorados, por ejemplo), es un lujo para los amantes de la aventura gráfica.

Planeta Hercólubus: ¿Está la Tierra en Peligro?

El planeta Hercólubus penetró la órbita terrestre por última vez hace 13 mil años y habría causado el fin de la Atlántida. Ahora, estaría de nuevo acercándose a la Tierra con una misión tan defintiva como noble: purificar su aura de las malas energías. La única esperanza de evitarlo radica en el cambio de la humandidad hacia la luz. ¿Seremos capaces de detener la catástrofe?
“Un Asteroide Gigante Podría Golpear la Tierra en 2014” y “Tierra Bajo Ataque”. Así titularon los sitios web de CNN y la BBC respectivamente hace pocos días. Se referían al asteroide 2003-QQ47, que con aproximadamente 1.066 m de ancho se dirige hacia nuestro planeta y podría impactarla el 21 de marzo del año 2014.

Hercólubus

Aunque los espacios entre estos cuerpos y la Tierra son tan grandes que la frecuencia de los impactos no va más allá de una entre 909,000 de posibilidades, los astrónomos están atentos. Mediante programas como NEO’s (por sus siglas en inglés: Near Earth-Objects, u Objetos Cercanos a la Tierra), se dedican a observar, rastrear y buscar asteroides que pudieran representar una amenaza para nuestro planeta observando diversas regiones del cielo. Cada vez que descubren uno, efectuan nuevas mediciones que permitan determinar su órbita preliminar, la cual se va ajustando con el transcurrir del tiempo y la acumulación de un mayor número de observaciones.

A diferencia del programa SETI (Programa de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), que obliga a informar en el caso de encontrar señales de vida en el espacio, en programas NEO no existe regulación para dar a conocer un verdadero riesgo de choque de cometas o asteroides con nuestro planeta. Aunque la situación actual de 2003-QQ47 sólo permite indicar posibilidades de choque en base a una órbita muy preliminar, el peligro persiste.

Esta información impacta, pero es nada al lado de una amenaza mucho mayor. Una que no aparece en los periódicos. Una de la que pocos hablan. Una que se susurra en círculos muy cerrados, pero que a todas luces aparece como real. Se trata del aproximamiento del planeta Hercólubus, que muy bien podría ser el anunciado Apocalipsis para la humanidad. Ese momento fatal retratado en la Biblia en que todo rastro de vida será borrado de la faz de la Tierra. El tema no es nuevo, pero cobra vigencia porque el plazo estaría a punto de cumplirse.

Según muchas profecías antiguas, este misterioso cuerpo celeste, también llamado Planeta Rojo, se vendría acercando peligrosamente a la Tierra con una inminente amenaza de exterminio de la vida humana. No debido a una colisión, sino a la acción de su gigantesco campo gravitatorio cuando pase cerca de la órbita terrestre. Al ponerse a la misma distancia a la que está el Sol de la Tierra y pasar por un ángulo de nuestro Sistema Solar, provocaría múltiples terremotos, maremotos, erupciones volcánicas y otras catástrofes cada vez más intensas, como mortíferas epidemias que nadie sabrá como curar, un calor intenso que secará los campos y la vida y provocará un hambre arrolladora, y una creciente oscuridad. Esto, a su vez, producirá desequilibrios mentales masivos y el desborde incontrolable de las masas humanas. El cataclismo final se produciría cuando el planeta alcance su mayor acercamiento a la Tierra, con el el vuelco de los ejes de rotación del planeta; el Ecuador se convertirá en Polos y los Polos en Ecuador. Los océanos, expulsados violentamente de sus lechos por estas fuerzas cósmicas, sumergirían al planeta entero.

¿Qué hay de cierto y cuánto de mito en este vaticinio?

La información sobre el Hercólubus es escasa y dispersa, incluso contradictoria, y como muchos asuntos de esta índole ha sido desvirtuado hasta la saciedad con pronósticos falsos. Pero aunque nadie tiene la verdad absoluta, hasta las investigaciones más “científicas” y “serias” apuntan a que realmente existe. Se trataría del mismo planeta que, según el astrónomo Joseph Lando, causó el trágico fin de la Atlántida al completar su órbita anterior hace 13.000 años, cuando penetró por última vez nuestro Sistema Solar y desvió el eje terrestre. Perteneciente a la constelación de Orión, Hercólubus sería varias veces más grande que Júpiter -el cuerpo celeste de mayor tamaño de nuestro sistema solar-y presentaría órbita y cola de cometa, y masa de planeta. Se dice que forma parte del sistema solar de dos estrellas, una brillante y otra oscura, y que viaja en una órbita extremadamente elíptica y perpendicular a la Tierra alrededor de nuestro Sol y de otro sol muerto o negro. Oscuro y frío, se encontraría aún en un primitivo estado de evolución

La distancia máxima de Hercólubus al Sol es de 400 o 500 unidades astronomicas (1 u.a.= distancia de la Tierra al Sol), y su distancia mínima es de unas 4 o 5 u.a. (entre el Cinturon de Asteróides y Júpiter). Le lleva 6.600 años terrestres recorrer una órbita elíptica en torno de nuestro Sol haciendo un lazo sobre los planetas exteriores, y por encontrarse la mayor parte del tiempo demasiado lejos del Sol es difícil detectarlo. A esto se une el que el planeta esté aparentemente compuesto por un material que absorve la luz y dotado de una especie de capa infraroja artificial que le ayuda a preservar el calor y lo mantiene fuera del espectro visible. A diferencia de un agujero negro, Hercólubus no succiona la luz, sino que apenas la refleja, pero por su enorme tamaño y su progresivo acercamiento a la Tierra pronto será visible a simple vista, y el efecto que se espera sería igual de catastrófico que el que experimentó la Atlántida hace milenios.

Los Mayas y la Biblia lo anunciaron

Una las bases sólidas en las que se apoya la existencia de Hercólubus son las Profecías Mayas. Aunque no mencionado con ese nombre, está presente prácticamente en todas ellas, que culminan el año 2012 con el advenimniento de una humanidad armónica y feliz, plenamente conciente de lo que ES, que vibra en amor y nombra sus representantes para la Confederación Galáctica, en una nueva etapa donde ayudará a evolucionar a otras humanidades de la tercera dimensión.

La primera referencia al Hercólubus que hacen las profecías mayas es para el año 2005, vaticinando el aparecimiento de un nuevo planeta que producirá cambios electromagnéticos y gravitacionales en la Tierra, generando un caos generalizado al aumentar la actividad del polo negativo terrestre. Para el 2006, cuando ya la humanidad esté bien diferenciada entre quiénes trabajan por la Luz y quiénes por la Oscuridad, el nuevo planeta se instalará en la órbita entre Marte y Júpiter generando aún un mayor caos mundial donde el hambre será la gran protagonista. Al cambiar el eje polar de la Tierra abundarán los maremotos y movimientos sísmicos y volcánicos. Para el año 2008 el planeta ya habrá realizado ajustes orbitales en la Tierra y el clima y la geografía serán totalmente distintos.

Los siguientes pasajes de la Biblia también entregan abundantes referencias sibre el nuevo planeta: “Cuando vieras el Abominable devastador que fue profetizado por el profeta Daniel ubicado en el Lugar Santo entonces los que se encuentren en Judea huyan hacia los montes (Mateus 24: 15-16) ; “En toda la Tierra, dice el Señor, dos tercios serán eliminados, y perecerán; pero la tercera parte quedará en ella” ( Zacarias,13:8) ; “Haré pasar a esa tercera parte por el fuego y la purificaré,como se purifica la plata, y la probaré como se prueba el oro….” (Zacarias,13:9); “Y el cielo se apartó como un libro que es envuelto y todo monte y las islas fueron movidas de sus lugares” (Ap. 6: 14); “Y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los ricos, y los capitanes, y los fuertes, y todo siervo y todo libre se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes” (Ap. 6: 15); “Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero (Ap. 6: 16); “Porque el gran día de su ira es venido; ¿y quién podrá estar firme?” (Ap. 6: 17); “Los tiempos del fin ya llegaron, y estamos en ellos. “Muchos son los llamados y pocos los escogidos” (Mateo 20: 16).

Zecharia Sitchin

Zecharia Sitchin

Zecharia Sitchin nacido en 1922 es un ufólogo de origen ruso.[1] Es un autor de libros populares que promueven la teoría del astronauta antiguo, el supuesto origen extraterrestre de la humanidad, la cual atribuye la creación de la cultura sumeria a los Annunaki (o Nefilim) de una hipotético planeta llamado Nibiru en el sistema solar.

Afirma que la Mitología sumeria refleja este punto de vista; por supuesto sus especulaciones son largamente ignorados por la mayoría de historiadores y científicos que ven demasiados problemas tanto en la traducción como en el entendimiento de la física.[2]

Contenido
1 Biografía
2 Teorías
3 Bibliografías
3.1 DVDs
4 Referencias

Biografía 
Educado en Palestina y licenciado en Historia Económica por la London School of Economics and Political Science, conoce en profundidad el hebreo clásico y el moderno, y lee el sumerio así como otros idiomas antiguos de oriente. Ha traducido y reinterpretado antiguas tablillas e inscripciones de los pueblos donde surgieron las primeras civilizaciones. Actualmente vive en Nueva York, donde participa en programas de televisión y obtiene cierto éxito con la venta de sus libros.

A partir de su interpretación muy liberal de poemas sumerios y acadios, de inscripciones hititas y de tablillas sumerias, acadias, babilónias y cananeas, además de los jeroglíficos egipcios, mezclándolo y relacionándolo todo con los libros del Antiguo Testamento, el Libro de los Jubileos y otras fuentes, ha llegado a conclusiones que en su opinión, le permiten abordar la historia de la humanidad y del planeta Tierra desde una óptica absolutamente sorprendente, dando respuesta a situaciones que para la inmensa mayoría de eruditos, son misterios.

Teorías 
Sitchin postula la hipótesis intervencionista de la creación humana, según la cual seres extraterrestres serían los responsables del inicio y la evolución de la especie humana.[3] Esta hipótesis, aún sin base científica reconocida por la comunidad internacional, son revestidas por Sitchin con una pátina de autenticidad basada en presuntas investigaciones arqueológicas. De hecho, gran parte de la comunidad arqueológica le considera un charlatán y un farsante.

Es autor de las «Crónicas de la Tierra», una serie de 12 libros en los que expone el resultado de sus investigaciones: «El 12º planeta» fue el primero de ellos. Sus «teorías» han provocado muy diversas reacciones; a casi nadie deja indiferente. Según su «teoría», existe en el Sistema Solar un planeta llamado Nibiru que se acerca cada 3600 años, provocando cambios positivos o catástrofes en nuestro Sistema Solar.[4]

Asegura haber traducido las tablillas sumerias que se referían a una raza alienígena, que habían creado a los humanos para que trabajaran como esclavos en sus minas de África. A esta raza se le llama Anunnaki o Abbennakki, y dice que los de “cabeza negra” de Sumeria fueron creados por esos seres, al mezclar las esencias de vida del hombre y las bestias, dibujando a una criatura parecida al mono como la bestia. La gente de “cabeza oscura” fue considerada como esclavos en la jerarquía sumeria. Las tablillas sumerias se refieren a la gente de cabeza oscura, que fueron creados en una región geográfica llamada ‘AB.ZU.’, la cual dice que corresponde a África del oeste.[5]

Dice que la realeza era una combinación de “Dragones” y humanos, o que eran descendientes directos del dios solar, Shamhash. Los Anunnaki son 23 dioses del panteón sumerio, incluyendo a Enlil (señor de los vientos) y Enki (señor de la tierra). A estos dioses solares se les llamaba ‘Sir’, o Dragones, en Babilonio. Así mismo, la palabra, ‘Sir’, aparentemente significa ‘gran serpiente’ que es relativa en Sánscrito con la palabra ‘Sarpa’, que también describe a los “dioses gragones”, quienes crearon y regían a la cultura drávida.

Según Sitchin, los annunaki probablemente aún existan en otro plano de existencia, y aún pueden influir en la humanidad. Se especula que esa raza podían ser anfibios, reptiles o semi reptiles es decir reptiles humanoides, según las descripciones antiguas. Anton Parks ha desarrollado una teoría semejante.

Bibliografías  [editar]The 12th Planet (Earth Chronicles, No. 1), New York: Harper, 1976, ISBN 038039362X
The Stairway to Heaven (Earth Chronicles, No. 2), 1980, Avon Books (Bear & Company, 1992, ISBN 0939680890; Harper, 2007, ISBN 0061379204)
The Wars of Gods and Men (Earth Chronicles, No. 3), 1985, Avon Books (Bear & Company, 1992, ISBN 0939680904)
The Lost Realms (Earth Chronicles, No. 4), 1990,
Genesis Revisited: Is Modern Science Catching Up With Ancient Knowledge?, 1991,
When Time Began (Earth Chronicles, No. 5), 1993,
Divine Encounters: A Guide to Visions, Angels and Other Emissaries, 1995,
The Cosmic Code (Earth Chronicles, No. 6), 1998.
The Lost Book of Enki: Memoirs and Prophecies of an Extraterrestrial god, Bear & Company, 2002, ISBN 1591430372
The Earth Chronicles Expeditions: Journeys to the Mythical Past, Bear & Company, 2004, ISBN 1591430364
The End of Days: Armageddon and Prophecies of the Return]] (Earth Chronicles, No 7), William Morrow, 2007, ISBN 978-0-06-123823-9

DVDs  Are We Alone in the Universe? (baseda en Genesis Revisited), un documental, 1978 (2003 DVD release)[6]

Entrevista con Zecharia Sitchin

por Robert K. Rouse

NETCOM On-line Communication Services

07/10/2002

Zecharia Sitchin nació en Rusia y credo en Palestina, en donde adquirió un conocimiento profundo del hebreo moderno y antiguo, así como de otros idiomas Semíticos y Europeos, del Viejo Testamento, y de la historia y la arqueología del Cercano Oriente. El es uno de los pocos eruditos que puede leer y entender Sumerio. Sitchin asistió y se graduó en la universidad de Londres, especializándose en historia de la economía. Fue periodista y editor importante en Israel por muchos arios, pero ahora vive y escribe en New York. Sus libros se han traducido ampliamente, se han convertido a Braille para los invidentes, y se han presentado extensamente en radio y televisión.

La serie Earth Chronicles (Crónicas de la Tierra) se basa en la premisa de que la mitología no es imaginaria sino el deposito de memorias antiguas; que la Biblia debe ser leída literalmente como un documento histórico/científico; y que las civilizaciones antiguas – m6s viejas y mayores – eran el producto del conocimiento traído a la Tierra por los Anunnaki, “los que vinieron del cielo a la tierra”…

En este articulo, reproducimos la entrevista con Zecharia Sitchin, realizada por Robert K. Rouse, de NETCOM On-line Communication Services:

¿De que tratan las Crónicas de la Tierra?

Sitchin: El primer libro, The 12th Planet (El 12vo Planeta), refiere la probabilidad de que existe un planeta adicional en nuestro Sistema Solar. De que existen doce miembros, contando el Sol, la Luna y diez planetas, no solo los nueve que conocemos. La gente de ese planeta vino a la Tierra hace casi medio millón de aros atr6s, y realizaron muchas de las cosas sobre las cuales hemos leído en la Biblia, en el libro del Génesis.

Pero ese no fue del todo mi punto de partida. Mi punto de partida fue, volviendo a mi niñez y días de colegio, el rompecabezas de quienes eran los Nephilim, mencionados en el Génesis, Capitulo 6, como los hijos de los dioses que se casaron con las hijas del hombre en los días antes de la gran inundación, el diluvio. La palabra Nephilim se traduce, o ha Ilegado a ser traducida comúnmente, como “gigantes”. Y estoy seguro de que usted y sus lectores están familiarizados con citas y sermones de domingo, etc., donde se dice que esos eran los días en que había gigantes sobre la Tierra. Yo cuestione esta interpretación como niño de escuela, y me reprendieron por ello, porque el profesor dijo: “la Biblia no se cuestiona”. Pero yo no cuestioné la Biblia, yo cuestioné una interpretación que me parecía inexacta, porque la palabra Nephilim, el nombre por el cual esos seres extraordinarios, “los hijos de los dioses” eran conocidos, significaba literalmente “aquellos que descendieron a la Tierra desde los cielos”.

¿Nephilim, de la palabra hebrea Natal, significa “caer”?

Sitchin: Todas las escrituras antiguas, la Biblia, los mitos griegos, el mito y los textos Egipcios, los textos de la pirámide, todo, me condujo hacia los Sumerios, cuya civilizaci6n fue la primera conocida, hace seis mil años. Me enfoque en Sumer, la fuente de estas Ieyendas y mitos, textos e información. Aprendí a leer los textos cuneiformes Sumerios y encontré declaraciones persistentes y repetidas, de que esos seres, a los cuales los Sumerios Ilamaban Anunnaki, vinieron a la Tierra de un planeta Ilamado Nibiru. El planeta era designado por el signo de la cruz y Nibiru significa, “planeta de cruce”.

Entonces, en mi investigación cambió la pregunta de, ¿quienes eran los Nephilim y los Anunnaki? a, ¿cual planeta es Nibiru? Forzado a Ilegar a ser perito en astronomía, tuve que aprender bastante sobre ella para ocuparme del tema. Descubrí que los eruditos estaban divididos. Algunos dijeron que (Nibiru) era Marte, que por supuesto fue descrito y conocido por los antiguos, y otros dijeron, no, era Júpiter. Los que dijeron Júpiter y no Marte, tenían argumentos muy convincentes de por que no podía ser Marte. Y los que estaban a favor de Marte y no de Júpiter, también tenían argumentos muy convincentes.

Pudiendo ir directamente a esas fuentes ancestrales, tablillas de arcillas y escrituras cuneiformes, me parecía que ninguno estaba en lo correcto, porque la descripción de Nibiru y de su posición cuando se acercaba al Sol indicaba que no podía ser Marte, y tampoco podía ser Júpiter. Entonces una noche desperté con la respuesta: Por supuesto, se trata de un planeta adicional que viene periódicamente entre Marte y Júpiter; a veces se aproxima mas a Marte y otras veces se aproxima mas a Júpiter, pero no es Marte ni Júpiter. Una vez que realice que esta era la respuesta, de que existe otro planeta mas, todo encajó en su lugar. El significado de la Epopeya Mesopotamica de la Creación, en la cual se basan los primeros capítulos del Génesis, todos los detalles sobre los Anunnaki, quienes eran y quienes eran sus Lideres, cómo viajaron de su planeta a la Tierra y cómo se estableció su primer asentamiento en el Golfo Pérsico, sus lideres, etc, etc. Todo llegó a estar claro! Los Sumerios tenían un conocimiento inmenso. Sabían sobre Urano y Neptuno, y los describieron, al igual que sabían de Plutón.

Eran expertos en matemáticas y, en muchos aspectos, su conocimiento sobrepasó los tiempos modernos. Dijeron, “todo lo que sabemos nos fue dicho por los Anunnaki”. La innovación de mi primer libro, su impacto, fue la realización de que los antiguos, comenzando con los Sumerios, sabían, describieron y hablaron de un planeta adicional en nuestro Sistema Solar. No fue un descubrimiento como el de Plutón en 1930 (del cual sabían los Sumerios hace seis mil años).

Plutón fue un descubrimiento astronómico muy interesante; los libros de texto tuvieron que ser revisados. Pero, para la persona común, el hombre de la calle, realmente no hubo diferencia. Nibiru, por otra parte, fue una historia diferente. De existir Nibiru (y este es el planeta que algunos astrónomos denominan hoy en día Planeta X), entonces los Anunnaki existen. La existencia de Nibiru no es tan solo cuestión de que existe un globo mas en nuestro Sistema Solar. Esto es diferente, porque si existe Nibiru, y existen los Anunnaki, entonces el alegato Sumerio de que volverán a nuestra vecindad cada 3,600 anos, y que en el pasado ellos nos dieron la civilización, implica entonces que no estamos solos y existen otras personas, mas avanzadas que nosotros, en nuestro Sistema Solar.

¿Que sucederá la próxima vez que vuelvan?

Sitchin: Quien sabe cómo se sentirán respecto a nosotros cuando regresen. ¿Decidirán darnos mas conocimiento otra vez, y un mayor adelanto técnico y mas civilización, o decidirán que no somos nada buenos, como sucedió con lo del diluvio, e intentaran librarse de nosotros? Así pues, el primer libro, poniendo las bases y describiendo el conocimiento Sumerio, y concluyendo con la existencia de un planeta adicional, constituye realmente la llave para entender de que se trata todo el asunto. Que son las histories del Génesis, cuales son los cuentos de la creación, cual fue nuestro pasado y, de alguna manera, cual será nuestro futuro.

¿Y el segundo libro de la serie?

Sitchin: The Stairway to Heaven (La Escalera al Cielo), presenta las histories de épocas antiguas, primeramente a partir de dos nuevos aspectos. Uno era el de traer los textos y las mitologías Egipcias al cuadro, y demostrar cómo encajan con los (textos) Sumerios y lo que realmente significaron. El segundo aspecto era observar la tendencia del hombre hacia la búsqueda de la inmortalidad. Y esto enlaza con el Sinai, enlaza con el lugar del aterrizaje, con los puertos espaciales en la península de Sinai, el papel de Jerusalén y todo eso.

El tercer libro, The Wars of Gods and Men (Las Guerras de los Dioses y los Hombres), continua la historia y las demostraciones de lo que sucedió después de los Reinados, una nueva fase de civilización, que fue dada a la humanidad. Ocupándose del conflicto que comenzó con la rivalidad entre dos medios hermanos, Enlil y Enki. Relata como este conflicto continuó entre sus hijos y sus nietos, conduciendo a la guerra, que yo denomino “Guerra de las Piramides” (hubo dos), en las cuales, eventualmente, la humanidad estuvo implicada. Así es como la humanidad aprendió a hacer la guerra. Y esto tiene que ver con un tema moral o teológico: ¿Es el hombre un guerrero por naturaleza, o le enseñaron a ser un guerrero?

El libro cuatro, The Lost Realms (Los Reinos Perdidos), es la historia de las Americas. No solo lo que se denomina tiempos pre-Colombinos, sino hace cuatro, o cinco mil años, antes de los Incas, de los Mayas y de los Aztecas. ¿Quiénes realmente habitaban América, que tan antiguas son algunas de sus antigüedades, y como tales estructuras megalíticas increíbles fueron construidas? ¿Para que, como lo hicieron, y quien? “Los Reinos Perdidos” demuestra que se trata de la misma historia, los mismos Anunnaki trajeron la humanidad, o parte de humanidad, a las Americas. El libro cinco, Genesis Revisited (Genesis Revisitado) un libro compañero, realmente fue escrito porque en los quince años transcurridos desde que el primer libro fue publicado, han habido muchos avances científicos, especialmente en astronomía, todos los descubrimientos de la nave espacial Voyager, en geología, biología, el descubrimiento del DNA, la capacidad de crear a bebes en un tubo de prueba, la lingüística, y (en abrir los secretos de) el origen de los idiomas.

Cada uno de tales descubrimientos corroboro lo que ya sabían y habían escrito los Sumerios y, por lo tanto, confirmaban completamente lo que dije en mi primer libro. Y cada vez que ocurría uno de tales descubrimientos, yo saltaba literalmente de mi asiento, y decía, “esto es exactamente lo que dijeron los Sumerios hace seis mil años!”

Si usted lee la pagina relevante en The 12th Planet (El 12vo Planeta), usted verá que cito un texto Sumerio que dice exactamente coma crearon a Adán, el primer Homo Sapiens. Usted vera que se trata de un proceso que actualmente llamamos “bebe probeta”. Cito un texto que describe a Urano y Neptuno tal como el Voyager 2 los registro en 1986 y 1989. Finalmente me senté y junte toda esta evidencia científica, todos estos descubrimientos científicos para demostrar como encajan y corroboran el conocimiento antiguo. Por lo tanto, el subtitulo de “El Genesis Revisitado” (Genesis Revisisted) es: “¿Está la ciencia moderna redescubriendo el conocimiento antiguo?”.
Así pues, esta es una revisión de los cinco libros.

Asombroso trabajo. ¿Y todo comenzó con la palabra Nephilim?

Sitchin: Si. Ese fue el principio.

Podrían las personas leer sus libros y decir: bien, él está haciendo muchas conjeturas. Tiene fragmentos de tablillas, y pedazos de texto cuneiforme, y se da muchas libertades en ensamblar las historias

Sitchin: Hay varias respuestas diferentes para eso. La mejor respuesta es lo que expongo en “EI Genesis Revisitado”. El conocimiento que hemos adquirido corrobora lo que sabían los Sumerios hace seis mil años. Usted se pregunta ,como es posible, coma podrían ellos saber? ,como, en otro ejemplo, podria su simbolo de las serpientes entrelazadas, que todavía utilizamos para denotar la medicina, la curación y la biología, ser hace 6,000 años, el símbolo de Enki, quien estuvo involucrado en la ingeniería genética que dio origen a Adán? Ese era un símbolo del DNA, la doble helice del DNA. ¿Como pudieron conocer sin los telescopios y sin naves espaciales que Neptuno es un planeta acuoso? Ellos mismos proporcionaron la respuesta diciendo: “Todo lo que sabemos lo hemos aprendido de los Anunnaki”. Así pues, usted dice, “Aceptable. Había Anunnaki”. Ahora, quienes eran los Anunnaki y de donde provenían? En opinión de los Sumerios, “vinieron de Nibiru”. Y usted dice,  “¿que es Nibiru?”  Dicen: “es un planeta mas de nuestro Sistema Solar”. Ahora, si usted dice, “el conocimiento Sumerio realmente me impresiona, y, ellos sabían quizás de lo que hablaban con respecto a los Anunnaki. Pero no creo que exista otro planeta con estos seres avanzados en él, cerca de la Tierra”. Si es así, ¿cual es su explicación de quienes eran los Anunnaki? ¿Hubo realmente una raza de gigantes que existieron en la Tierra hace medio millón de años atrás? ¿Usted cree que hubo una civilización en Ia Tierra, hace medio millón de años, que sobrepasó a la nuestra y que desapareció? Cuando el enfoque cambia para tratar de explicar esa otra gente, usted no tiene ninguna explicación. Entonces digo, si usted no tiene ninguna explicación, ¿por qué no aceptar la palabra de los Sumerios?

El segundo aspecto de la respuesta es este. En ninguna parte de todos estos libros utilizo un texto, o me refiero a una tablilla y digo, fui a tal o cual lugar en el Cercano Oriente y como visitaba ese lugar, excave el suelo con mi pie o con un palito y, ¡mire lo que encontré! ¡Encontré esta tablilla y mire lo que dice! Dice que había alguien llamado Enki que viajo de Nibiru a la Tierra y aterrizo en el Golfo Pérsico. No, en ninguna parte yo digo, “mire lo que encontré”. En todo momento digo: “hay una tablilla en el Museo Británico, su numero de catalogo es tal y tal; fue descubierta en este y aquel lugar; el texto fue publicado primero por este erudito, y vea aquí lo que dice”. Toda la información, todas las fuentes que estoy dando, son académicas, científicas, fuentes conocidas y aceptadas. En ningún momento he inventado mis propias fuentes.

Solo en “Las Guerras de los Dioses y de los Hombres” las fuentes que usted enumera ¡toman casi 16 paginas!

Sitchin: La diferencia es, y esta es la diferencia clave, que cuando hay un texto, por ejemplo, que describe como Enki vino a la Tierra, los eruditos, los libros de texto, llaman a esto “El Mito de Enki y la Tierra”. Otro texto que trata de Enlil lo denominan “El Mito de Enlil”, y sea cual sea el tema, todos estos textos son nombrados por los eruditos como “mitología”.

Yo digo: ¿Y si esto no es un mito, y si estos textos nos dicen lo que realmente ocurrió?

Correcto

Sitchin: De ahí he creado el escenario, un plausible y lógico escenario que explica muchos de los enigmas, los rompecabezas y los misterios que de otra manera siguen siendo enigmas, misterios y rompecabezas. Como, por ejemplo, quienes construyeron las pirámides, para que, etc.

¿Que mas puede usted decirnos sobre los Anunnaki; tenemos nosotros libre albedrío o esta todo resuelto por estos mismos Anunnaki?

Sitchin: Me preguntan, “¿Se parecen a nosotros?” y yo respondo: no, nosotros nos parecemos a ellos. Nos crearon mediante ingeniería genética, saltaron la evolución y nos hicieron parecernos a ellos físicamente, y para que fuésemos como ellos emocionalmente. Eso es lo que dice la Biblia: “hagamos a Adán a nuestra semejanza y después a nuestra imagen”. Físicamente, exterior e interiormente. Mucho de lo que ellos son, somos nosotros.

Hay una enorme diferencia en la duración de vida, que es la causa de las nociones de su inmortalidad. Porque un año de ellos equivale a una orbita de su planeta alrededor del Sol. Así pues, uno de sus anos equivale a 3,600 de los nuestros. Esta es la principal diferencia entre nosotros y ellos.

Entonces, hay una diferencia en su adelanto tecnológico, que les permite viajar no solamente en el espacio, y haber viajado hace medio millón de años, sino también revivir a los muertos y hacer otras cosas que en épocas bíblicas fueron consideradas milagros.

Siento que, así como ellos vinieron a la Tierra y nos crearon mediante ingeniería genética, mezclando sus genes con los de la mujer-mono, algún día saldremos al espacio y aterrizaremos en otro planeta, en alguna parte, y haremos lo mismo. En este sentido, creo que las cosas están ordenadas en un gran patrón. Pero, ¿pueden los acontecimientos dentro de este gran patrón ser determinados por los individuos? Pienso que si. Tome la historia del diluvio y de la destrucción de la humanidad, y la salvación de la semilla de la humanidad a través de Noe y de su arca. Enlil decidió utilizar una avalancha de agua para destruir a la humanidad, mientras que Enki le dijo a Noe (el Ziusudra Sumerio) lo que venia. Enki enseñó a Noe como construir un arca, una cubierta y sellarla para que no se hundiera, y Noe fue capaz de tomar a su familia y a otros en el arca, según los Sumerios, y salvar la semilla de la humanidad. Aquí usted tiene un conflicto entre dos lideres Anunnaki. Uno se sentía de una forma y otro sentía de otra manera. Así, la cuestión de la libre elección, de cual es la correcta, cual la incorrecta, que debe hacerse, que no debe hacerse, permanece allí.

¿Que hay sobre la teoría de que somos los dioses de antes; que creamos a la humanidad y ahora estamos en el extremo del efecto?

Sitchin: Todo lo que puedo decirle es que yo veo mi tarea, o quizás mi misión, consistente en traer al conocimiento de la gente presente, lo que la gente del pasado sabía y creyó. Para hacerlo, siendo capaz de ir a sus fuentes, sus escrituras y sus imágenes, y tratando todo ese material no como mito sino como historia verdadera. Ahora, mis escritos se han convertido en la base de una literatura substancial. Hay dos docenas de libros, o mas, que se basan en los míos.

Abordan la teología, astrología, y así sucesivamente, y estoy seguro que hay muchos mas sobre los cuales no sé. Se refieren a mis escritos o se basan en ellos. Proporciono los hechos como los veo, y cada uno es libre de interpretarlos como lo desee.

Esa es la manera científica de mirar el asunto, lo que hace de su trabajo aun mas creíble. Eso significa que usted no esta haciendo conjeturas, usted se basa en la evidencia real que existe

Sitchin: Sí. Estoy complacido de que muchos han utilizado este material como evidencia, para construir sobre el, y luego exponer en varias direcciones. Sin decir si convengo o discrepo con las otras teorías y desarrollos, estoy muy feliz de que mis libros se hayan convertido en libros de texto sobre las épocas ancestrales.

Usted dijo, cuando Plutón fue descubierto, en 1930, que los libros de texto fueron reescritos para acomodar ese hecho. i Alguna persona o editor de libros de texto ha hecho igual con esta información?

Sitchin: Toma tiempo, pero esta comenzando a filtrarse.

¿Cuando se vuelve a cumplir este ciclo de 3,600 años?

Sitchin: Bien, usted tiene que llegar a sus propias conclusiones.

Si cada vez que volvieron nos enseñaron algo nuevo, y avanzaron nuestra civilización, ¿tiene usted alguna teoría de cual podría ser su paso siguiente para con nosotros?

Sitchin: No. Como he dicho, una vez ellos no nos dieron ninguna civilización, ellos intentaron destruimos. Así pues, no sé cuales sean las probabilidades.

Hay una lección aquí para nosotros? Si esa es nuestra historia, que se supone que nosotros hemos debido aprender para evitar otra inundación cuando vuelvan los Anunnaki? ¿0 es demasiado imprevisible el conjeturar al respecto?

Sitchin: En cierta manera es imprevisible porque no sabemos quién es ahora su líder. Si es del clan de Enlil o del clan de Enki. Si supiera eso, podría contestarle mas fácilmente. Es por ello que todavía tengo libros por escribir, para alcanzar la respuesta. Es una gran pregunta, y la respuesta no es simple.

Escrituras Links de fuentes

Escrituras
Una breve introducción

Paralelo a la formación del canon bíblico, proliferaron una serie de escritos que daban otras versiones respecto a la vida y dichos de Jesús, los actos de lo apóstoles, y las revelaciones divinas. Algunos sólo presentaban variaciones leves o añadiduras a lo descrito por los evangelios canónicos; en cambio otros contenían narraciones fantásticas que enmarcaban una imagen completamente diferentente a la “oficial”. Estos escritos se designan comunmente como apócrifos (en un principio significaba “ocultos”, pero luego se generalizó como sinónimo de “espúreos”), y engloban evangelios, epístolas, hechos de los apóstoles, y apocalipsis. Los hay heréticos, contra-heréticos (“ortodoxos”), y gnósticos (generalmente esotéricos). Los hay tanto del NT (primeros siglos de la era critiana) como del AT (principalmente, gestados durante el período intertestamentario). Algunos pueden tener alguna base de verdad, otros son sólo fantasías populares, pero en ambos casos son de indudable utilidad para entender el contexto religioso de la época

A su vez, en el período inmediatamente posterior a la redacción de los libros del NT, comenzaron a circular otra serie de escritos complementarios, que, a diferencia de los apócrifos, fueron aceptados por las iglesias primitivas y hasta en algunos casos llegaron a ser considerados (temporalmente) como inspirados, figurando entre los cánones locales. Algunos de ellos consistían en comentarios acerca de los textos del NT que reconocían como inspirados, otros contaban  historias recogidas por la tradición apostólica, otros más eran cartas de estímulo a las comunidades cristianas, y posteriormente, apologías y relatos martiriales. A estos escritos se les llamó patrísticos, y son de gran valor para entender el pensamiento y las vivencias del período que siguió a la predicación apostólica.

Ésta ha sido una descripción muy somera (y poco rigurosa) de las características de ambos tipos de escrituras, pero por ahora nos servirá como introducción. En un futuro esperamos elaborar una clasificación más detallada, ya que los eruditos han delimitado el alcance de cada calificativo, y han elaborado una terminología extensa asociada a la taxonomía de estos textos.

El problema es que, cuando queremos acceder a estos escritos, nos encontramos que es difícil conseguirlos; no es facil encontrar la bibliografía adecuada, y como si fuera poco, parece que algunos de ellos jamás se tradujeron al castellano. Y hasta donde sabemos, en Internet no hay ninguna web en español que se haya decidido a volcarlos en forma completa.

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El propósito de esta Web

En esta primer etapa, estamos colocando los textos apócrifos y patrísticos obtenidos a través de la lista escrituras, a la par que presentamos un bosquejo de la bibliografía empleada. En etapas posteriores, procuraremos brindar algún tipo de información contextual sobre estos escritos, para facilitar su mejor comprensión, procurando no adentrarnos en análisis teológicos, de modo que este material siga siendo de la misma utilidad para aquellos que profesen diferentes creencias.

Hemos procurado mantener cierto equilibrio entre darle homogeneidad al formato digital, a la par que conservar la estructura original de las fuentes empleadas. Por esta razón es que algunos textos solo están divididos en capítulos en tanto que en otros aparecen subdivididos en versículos. Por lo mismo, algunas obras tienen subtítulos para cada capítulo mientras que otras carecen de ellos. Al pie de cada texto se cita la fuente utilizada. No hemos incluido las citas originales, que en muchos casos ocupaban un volumen de información superior al de los propios textos. La elección de las fuentes no se hizo en base a preferencias específicas por determinadas traducciones, sino por motivos más prácticos, como disponibilidad de la obra en su momento y facilidad de escaneo.

Nuestro más sincero agradecimiento a las siguientes editoriales, que nos han autorizado a publicar dichas traducciones:

CLIE www.clie.es

Trotta www.trotta.es

Ciudad Nueva www.ciudadnueva.com

Biblioteca de Autores Cristianos (BAC)
(aún no dispone de página web)
Don Ramón de la Cruz 57, 1ºA, Madrid, España, 28001
Tfno: 91 3090862; Fax: 91 3091980; Email: bac@planalfa.es

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Sobre nuestra lista de correo

La lista escrituras está integrada por personas interesadas en conocer, compartir y comentar información sobre:

canon bíblico
libros históricos seglares paralelos a su formación
escritos patrísticos y apologéticos
epístolas, hechos, evangelios y apocalipsis apócrifos
manuscritos y preservación textual
textos originales y traducciones modernas
arqueología bíblica
No somos eruditos, ni pretendemos buscar prosélitos para niguna iglesia o religión. En realidad, la componemos personas de diferentes confesiones, que intentamos ser más bien objetivos y respetar las creencias ajenas.

Si a ti también te interesan estos temas, te invitamos a sucribirte a nosotros enviando un mail en blanco a: escrituras-subscribe@onelist.com o vía web en: http://www.onelist.com/subscribe/escrituras   

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