Oestron – la Lengua Común

NOTA
Se me presentó un problema a la hora de traducir algunas de las palabras Hobbit al castellano. Como ya se sabe, Tolkien anglicanizó los nombres y apellidos hobbits, o bien manteniendo el significado, o bien manteniendo la fonología. Sirvan de ejemplo Merry, que en inglés quiere decir ‘alegre’, y que en realidad se llamaba Kali, con el mismo significado; y Tuk, que en inglés es llamado Took ‘coger’, y en oestron Tûk. Por lo tanto he decidido respetar la traducción de ESdlA, manteniendo los nombres y apellidos de la edición en español.

También llamada Adûni (es un término propio, (*)PM:316), Sôval Phârë (“lengua común” en oestron, y (en sindarin) Annûnaid o Falathern “lengua de la Tierra”.

El idioma realmente hablado en SdlA, y efectivamente el lenguaje en el que el Libro Rojo estaba escrito originalmente es un idioma llamado adûni, que Tolkien tradujo como oestron. Tolkien dice: “La lengua representada en esta historia por el inglés [castellano] era el oestron o la “Lengua Común” hablada en el oeste de la Tierra Media durante la Tercera Edad. En el curso de esa edad se había convertido en la lengua nativa de casi todos los pueblos hablantes (salvo los Elfos) que vivían dentro de los límites de los viejos reinos de Arnor y Gondor; es decir, a lo largo de todas las costas desde Umbar hacia el norte, hasta la bahía de Forochel, y tierra adentro hasta las montañas nubladas y las Ephel Dúath. El oestron se había extendido también hacia el norte, remontando el Anduin, por las tierras al oeste del Río y al este de las montañas hasta los Campos Gladios. En tiempos de la Guerra del Anillo, cuando concluía la edad, tenía aún esos límites como lengua nativa.” (Apéndice F) Mientras que el oestron de Gondor tuvo un uso arcaico, los hobbits hablaban un dialecto rústico de él. Además está comprobado que el oestron fue usado como Lengua Secundaria por todos aquellos que todavía conservaban una lengua propia, como los Drúedain (Woses) y los Rohirrim. Incluso los Orcos usaban una forma alterada del oestron cuando era necesario. En Mordor, Frodo y Sam entendían que los dos orcos los estaban husmeando cuando se dijo: “y por pertenecer a razas diferentes, usaban diferentes dialectos de la Lengua Común” (SdlA3/VI,2). El oestron es la lengua a aprender antes de meterte en la máquina del tiempo y viajar hasta la Tercera Edad. (Aprender quenya es como aprender latín antes de ir a Europa: No habrá mucha gente que te entienda al llegar.)

Al principio, “el oestron era una lengua humana, aunque enriquecida y dulcificada por la influencia élfica. Era en su origen la lengua de los que los Eldar llamaron Atani o Edain, los ‘Padres de los Hombres’, específicamente el pueblo de las Tres Casas de los Amigos de los Elfos que, avanzando hacia el Oeste, entraron en Beleriand durante la Primera Edad”. En la Segunda Edad, el adûnaico de Númenor fue hablado en los fuertes y puertos que los Númenóreanos fundaron a lo largo de la costa de la Tierra Media, “y mezclado con muchas palabras de las lenguas de hombres menores, se convirtió en la Lengua Común que se extendió a lo largo de las costas entre todos los que tenían trato con Oesternesse” (Apéndice F). Este proceso continuó después de la Caida: “La gente de Elendil no era mucha, pues sólo unos pocos grandes navíos habían escapado de la Caída o sobrevivido al tumulto de los Mares. Encontraron, en efecto, varios habitantes en las costas occidentales que provenían de su propia estirpe, totalmente o en parte, siendo descendientes de marineros y de los guardianes de los fuertes y de los puertos que habían sido fundados allí en días ya pasados; sin embargo la totalidad de los Dúnedain era ahora sólo un pequeño pueblo, en el medio de extraños. Usaron, por lo tanto, la lengua oestron en todas sus relaciones con otros hombres, y en el gobierno de los reinos de los cuales eran gobernantes; y esta Lengua Común llegó a ser ampliada, y muy enriquecida con palabras extraídas de la lengua adûnaic de los Dúnedain, y de los Noldorin [léase: sindarin].” ((*)PM:33-34) De acuerdo con (*)PM:315, el oestron provino del adûnaic original parcialmente por descuido: Los supervivientes Fieles de Númenor no tenían gran amor por el adûnaic, siendo este el idioma de los Reyes rebeldes del Oesternesse que intentaron suprimir el resto de las lenguas. Aún así el idioma fue después “suavizado bajo la influencia élfica”. Tolkien describió el oestron como “aproximadamente tan mezclado como en el inglés moderno” ((*)Cartas:425). Los elementos élficos en el oestron pueden probablemente ser comparados a las numerosas palabras francesas que han llegado a ser normativizadas provenientes del inglés.

LA ESTRUCTURA DEL OESTRON

Sabemos muy poco sobre el oestron, por la simple razón de que ¡Tolkien lo ha traducido al inglés en casi todos los sitios! Unas pocas palabras de verdadero oestron son dadas en el Apéndice F de SdlA y (relativamente) muchas más en The Peoples of Middle-earth. Tolkien incluso tradujo los nombres de los Hobbits. Nunca hubo ningún hobbit llamado Frodo, Sam, Pippin o Merry; sus nombres reales eran Maura, Ban, Razar y Kali. La misma palabra hobbit es sólo una traducción de la verdadera palabra de la Tercera Edad kuduk (derivado de la palabra en inglés antiguo holbytla “habitante-de-agujeros” de la misma forma en que kuduk se cree que desciende de la forma arcaica kûd-dûkan con este significado, la forma kûd-dûkan todavía preservada en el idioma de Rohan). Maura (“Frodo”) y sus amigos no habrían conocido la palabra “hobbit” como tal; decían kuduk.

Con respecto a la fonología y estructura del oestron, David Salo observó (conversación privada): “Los sonidos [de consonantes] del adunaic tardío y del oestron son casi los mismos. Tienen en común p, b, t, d, k, g, m, n, ng, r, ph, th, s, z, h, y, l. Se dice del oestron en SdlA que tiene las palatales ch, sh, pero sólo se tiene ejemplos de sh. El oestron también tiene hr-, hl-. La w no está documentada en oestron, pero éste posee v, que el adunaic no tiene. Posiblemente el oestron pudo haber cambiado w > v. Las palabras en oestron no son tan diferentes de las adunaicas: tienen lo que podrían ser lexemas triconsonánticos (gamba ‘gamo’, tapuk ‘conejo’, galab ‘juego’, laban ‘bolsa’, narag ‘enano’, zilib o zilbi ‘mantequilla’, y un gran número de biconsonánticos: rama ‘aldeano’, zara ‘viejo’, bana ‘mitad’, rapha ‘erizo’.”

Las vocales constituyen un clásico sistema de cinco vocales: cortas a, e, i, o, u o largas â, î, ô, û; la ê larga no está documentada en ninguna palabra real, pero su existencia está implícita por una nota al pie en el Apéndice E. (Está comprobado que algunos habladores del oestron usaban ei y ou, “mas o menos como en inglés say no”, en vez de ê, ô – esta pronunciación, aunque “bastante extensa”, fue considerada incorrecta y rústica. Es innecesario decir que esta fue la pronunciación habitual entre los Hobbits.) Según se dice, el oestron también tuvo ciertas reducciones de vocales.

El oestron no posee los sonidos del quenya ty, hy; los habladores de Gondor del alto élfico los sustituían ch (como en hacha) y sh. El oestron nunca tuvo una ch como en el alemán ach [N. del T.: una j española]; ver CI:399-400. Por lo tanto, la palabra en sindarin puro Rochand, Rochan, evoluciona a Rohan en la pronunciación de Gondor.

Un cambio de fonología posterior es mencionado en (*)PM:320: Las consonantes dobles (largas) fueron reducidas a consonantes simples cuando estaban entre vocales, tunnas “guardián” es pronunciado tunas (pero no escrito así normalmente). Las consonantes en ciertas combinaciones fueron alteradas; tunnas mismo se representaba antes tudnas.

Terminaciones

La terminación de agente -a se ve en algunas palabras como pûta, “soplador”, o batta, “hablador”. La terminación -a era también un indicador de masculino ((*)PM:46), al menos en el dialecto Hobbit. Tolkien, cuando tradujo el Libro Rojo, anglicanizó muchos nombres cambiando esta terminación por -o, ej. “Bilbo” del Hobbit genuino Bilba. Las terminaciones -o y -e eran femeninos; Tolkien puede haber sustituido -a por -o.

Las terminaciones de plural parecen ser -in, como en cûbuc “hobbit” pl. cûbugin ((*)PM:49 – cûbuc se transformó en kuduk en la publicación de SdlA). Tolkien consideró algunas terminaciones de plural antes de establecerla en -in, tales como -a, -il, -en. (La idea de que las oclusivas sordas evolucionen a sonoras ante esta terminación de plural, como en cûbuc/cûbugin, fue aparentemente abandonada después.)

Parece que el oestron, como las lenguas escandinavas, emplea una terminación en lugar de un artículo definido independiente: Sûza “Comarca”, Sûzat “La Comarca”.

El arcaico oestron original parece haber tenido terminaciones para los casos, pero hacia el final de la Tercera Edad, las terminaciones se habían perdido. Nargian en Phurunargian “Excavación de los Enanos” es una forma fosilizada del genitivo plural de narag “enano”. David Salo da la siguiente teoría: “Como el adunaic no tiene genitivo real, uno tiene que suponer que a lo largo de la Tercera Edad, el adunaic se fue transformando (por medio de la aglutinación de terminaciones) en un idioma declinado pleno de vocales, y posteriormente perdió sus casos de nuevo. Nargian pudo ser *nargii (una raíz plural incorporando la antigua terminación del adunaico -i) + an, la antigua terminación de genitivo [en adunaic], ahora postpuesto en lugar de ir antes.”

Las palabras raza “extraño”, razan “extranjero” parecen argumentar la existencia de una terminación de adjetivo -n.

El participio pudo tener la terminacón -nin; ver karnin abajo.

No conocemos pronombres en oestron, pero sabemos algo acerca de ellos: “La lengua oestron, en los pronombres de segunda persona (y a veces también en los de la tercera), hacía una distinción, independientemente del número, entre el tratamiento ‘familiar’ y el ‘respetuoso’. Pero una de las peculiaridades del idioma de la Comarca, consistía en que las formas de tratamiento respetuoso habían desaparecido del uso coloquial. Sólo se conservaban entre los aldeanos, especialmente los de la Cuaderna del Oeste, que las utilizaban como tratamiento de afecto. A cosas como esta se refería la gente de Gondor cuando hablaba de la rareza de la lengua Hobbit. Peregrin Tuk, por ejemplo, en los primeros días que pasó en Minas Tirith, utilizaba las formas familiares con la gente de todo rango, incluyendo al Señor Denethor. Esto pudo haber divertido al viejo Senescal, pero los sirvientes seguramente se asombraron. Sin duda esta utilización pródiga de las formas familiares contribuyeron a esparcir el rumor de que Peregrin era persona de alta jerarquía en su país.” (Apéndice F) Resulta imposible representar esta distinción de las distinciones pronominales del oestron adecuadamente en la traducción al inglés del Libro Rojo por Tolkien. [Pero no lo sería en castellano].

Influencia élfica

La fuerte influencia élfica sobre el oestron se ve en nuestro pequeño corpus. Algunas de estas palabras pudieron ser tomadas del avarin por los antepasados de los Edain, pasando al oestron por medio del adûnaic, algunas pudieron ser tomadas del sindarin por los Dúnedain exiliados después de La Caída.

balc “horrible” parece relacionada con la palabra sindarin balch “cruel”, derivada de la primitiva base ÑGWAL “tormento” (CP:436).
batta “hablador” está relacionada indudablemente con la palabra en quenya primitivo KWET, telerin común *PET = “hablar”; cfr. sindarin peth “palabra”, evoluciona a beth.
karnin *”hendido” (sólo aislado de Karningul “Rivendel”) parece estar relacionado con la raíz élfica SKAR “rasgar, desgarrar”; la terminación del participio -nin es también muy similar a la terminación del sindarin -nen (como en dirnen, tirnen “protejido, *observado” de tir- “observar”; cfr. Talath Dirnen “el Valle Vigilado”).
nas “gente”, documentado en (*)PM:320 de ser tomado o bien del sindarin nos o del quenya nossë, “parentesco, familia”. (“La o corta del élfico evoluciona a a en algunas palabras,” evidentemente porque fueron tomados del adûnaico. El adûnaic sólo tuvo ô larga, pero tenía a corta; los préstamos alteraron la calidad de la vocal en lugar de la cantidad.)
nîn “agua” puede estar relacionado con la raíz élfica NEN “agua”, quenya nén, sindarin nen pl. nîn.
ras “cuerno” (musical); cfr. quenya rassë “cuerno”, sindarin -ras como en Caradhras “Cuerno Rojo”
zîr “sagaz” es muy parecido al quenya saira.

Lista de palabras Oestron/Hobbit

(Todas las formas desechadas son excluidas; Tolkien experimentó mucho. En donde las formas de (*)PM no coinciden con las de SdlA, las palabras son normalmente omitidas sin más. La forma de escribirlas de Tolkien es conservada en toda la lista, pero c y k representan el mismo sonido, k tiene preferencia en SdlA, ver Tûk).

adûni “oestron” ((*)PM:316)
ba-, ban(a) “mitad” ((*)PM:51), banakil, “mediano, hobbit” (Apéndice F, notas finales)
balc “horrible” (CI:373)
Ban “Sam”, considerado diminutivo de Bannâtha tal y como Sam es diminutivo de Samuel, pero en el caso de Sam Gamyi su nombre fue diminutivo de Banazîr. ((*)PM:51)
Banazîr “mentecato, simple” (Apéndice F)
bara- “¿rápido?” Aislado de Barabatta “Hablador-rápido” ((*)PM:52)
-bas “-wich” ((*)PM:48, Apéndice F, notas finales)
batta “¿hablador?” Aislado de Barabatta “Hablador-rápido” ((*)PM:52)
Bilba “Bilbo” ((*)PM:50)
Bophîn “Boffin” (se olvidó el significado; el nombre es simplemente anglicanizado) (Apéndice F)
bolg- “bulto” ((*)PM:48)
Bralda-hîm “cerveza impetuosa”, juego de palabras del nombre del Baranduin (o Branda-nîn) río, traducido “Brandivino” (Apéndice F, notas finales)
branda- “borde, orilla”; Brandagamba “Tierra fronteriza”, Branda-nîn “Agua de los bordes”, “Riacho de la frontera” (Apéndice F, notas finales)
Bunga “Bungo”, Bunga Labingi “Bungo Bolsón” ((*)PM:48)
castar una moneda de algún tipo, de la cual una tharni era la cuarta parte ((*)PM:45)
gad- “permanecer”. En Ranugad, v.
galap, galab- “juego” ((*)PM:48/Apéndice F, notas finales)
Galbasi “Gamyi” (Apéndice F, notas finales)
gamba “gamo”, en Brandagamba “Brandigamo” (Apéndice F, notas finales)
gul “¿valle?” (sólo se encuentra aislado de Karningul “Rivendel”) (Apéndice F)
hamanullas pequeña flor azul no identificada, por el momento traducido “lobelia” ((*)PM:47)
hîm(a) “cerveza” ((*)PM:54) En Bralda-hîm, v. (Apéndice F, notas finales.)
hloth(o) “cueva”, morada de dos cuartos ((*)PM:49)
hloth-ram(a) cueva en la ladera de una montaña, “habitante de una cueva” ((*)PM:49). Hlothram “Hombre del coto”, el nombre del abuelo del granjero Coto. (Apéndice F, notas finales)
Hlothran “Coto”; ver Lothran.
kali “alegre”; Kalimac un nombre de significado olvidado pero relacionado inevitablemente con kali; de aquí que Tolkien tradujera Kalimac por Meriadoc y el diminutivo Kali por Merry. [N. del T. En inglés, merry significa alegre] (Apéndice F)
karnin “¿hendido?” (sólo aislado de Karningul “Rivendel”, Apéndice F)
kast “mathom” (del Rohirrim kastu; esta palabra seguramente fue usada sólo en el dialecto Hobbit del oestron)
kuduk “hobbit”, usado sólo en el dialecto hobbit; otros oestron-hablantes usaban el término banakil “mediano” (Apéndice F, notas finales)
laban “bolsa”; Labingi “Bolsón” ((*)PM:48); Laban-neg “Bolsón Cerrado” ((*)PM:83)
Lothram “Hombre del coto” ((*)PM:49)
Lothran “Coto”, el nombre de una villa Hobbit ((*)PM:49). Contiene hlotho + rân, v. Escrito Hlothran en el Apéndice F, notas finales.
luthur, luthran “pelusa” ((*)PM:49)
Maura “Frodo” ((*)PM:50) No hay palabra maur- en el oestron de la época, pero en el rohirrim arcaico significa “experimentado, sagaz”; así que Tolkien lo llamó Maura por una palabra alemana de parecido significado.
narag- “enano” ((*)PM:58), con el antiguo genitivo plural nargian como en Phurunargian “excavación de los enanos”. (Apéndice F)
nas “gente”. En tudnas, v. Tomado del quenya nossë o del sindarin nos, “emparentado, familia”. ((*)PM:320)
neg “Cerrado” (nombre) ((*)PM:83)
nîn “agua”. En Branda-nîn, v.
Ogmandab “Gorhendad” (uno de los Gamo viejo) ((*)PM:83)
phârë “lengua”; sôval phârë “Lengua Común”
phur- “hurgar”; phûru, “hurgador” (arcaico); Phurunargian “excavación de los enanos”.
pûta “soplador” (*pût- “¿soplar?”) En Raspûta, v.
rân “una villa, un pequeño grupo de cuevas en la ladera de una montaña” ((*)PM:49), ran(u) “hogar, villa” (“ham”) Ranugad = “Hamveloz, Permanece-en-Casa” (Apéndice F)
râph(a) “erizo” (nombre) ((*)PM:60). En Zilbirâpha [traducido por Mantecona].
ras- “cuerno”; Raspûta “Soplador del cuerno” ((*)PM:45, 47)
raza “extraño”; razan “extranjero” ((*)PM:51)
Razanur Tûc “Peregrin Tuk” ((*)PM:51); v. Razar.
razar una manzana pequeña y roja; Razar “Pippin”, asociado con la palabra manzana pero actualmente diminutivo de Razanur. ((*)PM:51)
ribadyan “cumplidor de años”, el que celebra un cumpleaños ((*)Cartas:290)
sôval “común”; sôval phârë “Lengua Común” ((*)PM:55) (Realmente no podemos estar absolutamente seguros de que palabra significa “común” y cual significa “lengua”)
sûza división de un terreno; Sûza “Comarca”, Sûzat “La Comarca” ((*)PM:45)
tapuc “conejo” ((*)PM:49)
tarkil “persona de descendencia Numenoreana” (Apéndice F)
tharantîn “cuarto, cuarta parte” ((*)PM:45)
tharni “cuarto, cuarto de moneda” (la cuarta parte de una moneda, pero también usado para las cuadernas de La Comarca) ((*)PM:45)
trah- una raíz hobbit que aparentemente tiene que ver con reptar por un agujero; ver (*)PM:54.
trân “smial” (probablemente únicamente en el dialecto Hobbit; cfr. Rohirrim trahan). (Apéndice F)
TUD “vigilante, guarda” (raíz) ((*)PM:320)
tudnas “guardián” (un cuerpo de hombres actuando como guardas). Mas tarde escrito también tunnas; mas tarde aún pronunciado con una n corta (sencilla), pero normalmente escrita doble: nn; la forma incorrecta tunas se ve en el Libro de Mazarbul original y fue traducido por la igualmente incorrecta forma escrita gard en la reconstrucción de Tolkien de esta página (que no hizo en la publicación de SdlA). Ver (*)PM:320 y TI:545.

Tûk (también escrito en el Apéndice F, Tûc en (*)PM:46) “Tuk” (Concordando con la tradición de los Tuk, tûca “era una vieja palabra que significaba ‘audaz’, pero esto parece ser una suposición enteramente infundada”; así que Tolkien simplemente anglicanizó la escritura).

zara- “viejo”; Zaragamba “Gamoviejo” (Apéndice F, notas finales)
zîr(a) “sagaz”; Banazîr “Medio-sagaz, Samsagaz” (Apéndice F, (*)PM:51)
zilib, zilbi- “mantequilla”; Batti Zilbirâpha “Cebadilla Mantecona” ((*)PM:60, 52)

P.D: En Vinyar Tengwar #32, Carl F. Hostetter y Patrick Wynne argumentaron que la palabra oestron para jardín, debe de empezar por G, como la palabra inglesa. Esto es evidente por las palabras de Galadriel a Sam cuando le dio la caja con una runa de plata en la tapa antes de que la Compañía del Anillo dejara Lórien: “Esto es una G de Galadriel, pero podría referirse a jardín en vuestra lengua” [garden en inglés] Hostetter y Wynne dicen que la palabra oestron para “jardín” está derivada de la raíz élfico primitivo 3AR (CP:416-417), que es notablemente parecida a la raíz Indo-Europea de la que la palabra inglesa puede proceder. “La palabra inglesa de jardín proviene del eldarin.” concluyen. “Podemos sostener que de hecho hay ‘hadas en el fondo de nuestro jardín’

Runas de Moria

Entre Eregion y Moria hubo un creciente y próspero comercio. Gracias a ese comercio los Enanos conocieron las Runas, y las tomaron rápidamente como alfabeto propio y lo variaron según sus necesidades, creando incluso un alfabeto para pluma a partir de ellas.

Los cambios más notables son los siguientes:
1 ) Inclusión del símbolo 37 para representar el sonido ng y del símbolo 40 para el sonido y
2 ) Inversión del símbolo 40 para producir el símbolo 41 que representa el sonido hy
3 ) Creación del símbolo 53 por plena confusión con el 22, ambos representan el sonido n
4 ) Creación de los símbolos 55 y 56, meras variaciones del 46, para representar el sonido e breve

Además también se alteraron los valores de algunas letras, puede parecer complicado a simple vista pero es totalmente simple:
1 ) Los símbolos 14 y 16 (j y zh) desaparecen, esos sonidos pasan a ser representados por los 29 y 30 (anteriormente r y rh), por lo que se pierde la representación del sonido rh, el sonido r representado anteriormente por 29, es representado ahora por 12. El sonido representado por 12, n, pasa a ser representado por 22 [y por 53], el sonido representado anteriomente por 22 (ñ) pasa a ser representado por 36. La z, sonido que representaba 36, es ahora representado por 17, el sonido nj, que representaba 17, pasa a ser escrito con el 38, que pierde el sonido nd, a favor del número 33, cuyo sonido anterior es representado por la nueva letra 37 (ver arriba).
2 ) Los símbolos 34 y 35, que representaban el sonido s, pasan a representar  un sonido claro y glótico (h ligeramente aspirada y h muda). La s pasa a ser representada mediante el símbolo 54, que representaba anteriormente la h aspirada.
Siendo esto así, el alfabeto y sus sonidos correspondientes quedaron así:

Visto esto, estas eran las runas de los Enanos:

fuente http://lambenor.free.fr/runas/runmor.gif

El ejemplo
Tenemos dos ejemplos de esta escritura, uno de ellos está totalmente erosionado y su inscripción no se muestra en ningún lugar, ni siquiera la traducción. Estamos hablando de la Piedra de Durin. Una columna de piedra marcaba el lugar en el que Durin miró por primera vez a la Laguna Espejo. Lo más probable es que las Runas se le añadiesen cuando los Enanos conocieron este método de escritura, pero al paso de la Compañía del Anillo las runas ya estaban gastadas y eran apenas legibles.

La otra inscripción rúnica que tenemos es la lápida de Balin:

http://lambenor.free.fr/runas/moria.gif

fuente : http://lambenor.free.fr/runas/moria.gif

BALIN
FUNDINUL
UZBADKHAZADDUMU
BALINSENOVFUNDINLORDOVMORIA
La última línea es, obviamente, inglés fonético: Balin, son of Fundin, Lord of Moria (Balin, hijo de Fundin, Señor de Moria)

Aunque esta escritura fue hecha por Enanos venidos de Erebor, el modo es el de Moria, seguramente esto implica que los Enanos conservaban las Angerthas Moria como un alfabeto antiguo y culto

Fuente: http://lambenor.free.fr

Una Historia…

Una Historia…

Por: Vanesa Ruiz Toran (Aramintha)

Hacía más de una hora que no pasaban. Era una patrulla de soldados, seguramente de la ciudad de Edoras. Últimamente era lo único que se veía pasando por mi pueblo.

Nather, mi pueblo, era un lugar pequeño que se encontraba en la comarca de Gondor, aunque más bien se decía que nos parecíamos más físicamente a los habitantes de Rohan. La verdad es que era cierto. Era una mezcla de culturas.

Yo me encontraba en el campo, recolectando la cosecha que había sido puesta hacía dos inviernos. Se decía que los habitantes de Gondor no eran gentes de campo, pero mi pueblo era diferente. Olvidado de la mano de Minas Tirith, debía sobrevivir cómo bien podía. No éramos más de cien habitantes y la mayoría de la población era anciana. El problema es que se vivía bastante bien, y la mortalidad era muy baja; al igual que la natalidad, ¡por supuesto!

Los tiempos que corrían nos hacían estar al acecho de cualquier peligro, pero la verdad es que no éramos un pueblo guerrero. Algunos de nuestros jóvenes habían marchado con Faramir, hijo del Senescal y sus soldados; hacía tiempo que no teníamos noticias de ellos, pero eso era buena señal, pues de lo contrario, el Senescal hubiera sido avisado de la muerte de su hijo, y eso quería decir que los nuestros también podían haber perecido.

Miré al cielo y me sequé la frente de sudor. Era un día extremadamente caluroso, todos lo habíamos comentado a la hora del almuerzo. Mi pequeño Yáner vino corriendo hacia mí. Sonreí cuando lo vi venir, pues era un regalo que Eru en toda su bondad me había dado.

– ¡Madre, madre! ¿Has visto pasar ese grupo de soldados?, ¿dónde irán, madre, hacia Minas Tirith?- dijo lleno de asombro. – Me encantaría poder ir alguna vez allí, madre. ¿Tú crees que podremos ir algún día?

– No lo sé, Yáner. Eso el tiempo lo dirá. Por el momento no. Sabes que en las tierras de Mordor se está preparando algo peligroso por parte del señor Oscuro, y aunque Isengard haya caído… Ahora es peligroso visitar Minas Tirith, pero te prometo que en cuanto acabe todo esto podrás ver la Ciudad Blanca con tus propios ojos… – El niño me miró entusiasmado. Él quería ver la ciudad donde había nacido su padre, donde había pasado toda su infancia, hasta que marchó a conocer otros lugares.

En su viaje había hecho una parada en Nather, y aquí me había conocido a mí. Siempre decía que se enamoró de mí en cuanto me vio por primera vez… era todo tan perfecto. Pero entonces pasó aquel accidente. El caballo con el que viajaba se encabritó y él cayó, destrozándole la columna. De eso hacía ya ocho años. Para ese entonces yo sabía que estaba esperando un hijo… sólo esperaba el momento apropiado para decírselo… nunca llegó.

(…)

Los días pasaban y nos llegaban noticias de un Mediano que había llegado a Minas Tirith. Se rumoreaba que era un príncipe en su pueblo. Nosotros no sabíamos nada de esta raza, pero según nos contó Iarán, un comerciante que nos visitaba cada primavera, era una especie de enano, pero no tenía el rostro lleno de pelo, dijo que más bien era como… un humano en su infancia. Decía también que era una gente muy amable, que él había tenido la cortesía de escucharlo narrar sus aventuras, y que para ser tan pequeño, era muy valiente, pues había tenido una vida llena de peligros. Maese Peregrin, creo que lo nombró Iarán.

Pero lo que más nos preocupaba era la presencia en Minas Tirith del mago Mithrandir. Era un mago del que se decía que sólo traía malas noticias y malos presagios; aunque después de la batalla que se acababa de librar en el Abismo de Helm, tierras del rey Théoden de Rohan, era normal que la próxima ciudad del sur que fuera atacada por el Mal, fuera Gondor. Su cercanía a las tierras de Mordor hacía más fácil el ataque.

(…)

Me recosté en el camastro. El día había sido duro. Había que recoger toda la cosecha que pudiéramos antes de que la guerra estallara en Gondor y lo destruyera todo.

Gondor no podía caer, o eso pensábamos todos lo habitantes de allí. Teníamos esperanzas en nuestros propios guerreros, y además llegaban soldados de otros sitios de la Tierra Media para ayudarnos. Nos habíamos enterado de que en Rohan la ayuda de los elfos había sido indispensable.

(…)

Un grito me despertó.

Habían pasado varios días desde que la cosecha había sido recogida. Ya pocos hombres quedaban en el pueblo, y los pocos que había eran ancianos o niños. Mi hijo era uno de esos. Él se quejaba por ello, porque lo que más ilusión le hacía era poder ir a Minas Tirith, y combatir contra las tropas del Señor Oscuro. Esto último lo había dicho dándose mucha importancia, como si realmente supiera de lo que hablaba. Al oírlo no pude evitar una sonrisa en mi rostro; a lo que él se dio cuenta y salió enfadado del cuarto.

No me habló en un par de días. Y realmente yo nunca llegué a comprender esa pasión que el niño sentía por esa ciudad, la ciudad de su padre. Digo no llegué a comprender, porque cuando lo hice ya era demasiado tarde… para los dos.

Ese grito provenía de Hared. Me sobresalté en mi camastro. No sabía si era el mismo sueño de todas las noches, o era la realidad. Aunque al oír murmullos fuera, y más voces, comprendí que no era un sueño… estaba pasando.

Me puse una bata y salí fuera, sin ni siquiera entrar al cuarto de mi hijo para ver si estaba. Encontré a medio poblado, todos ellos alrededor de una misma persona: Hared. Ella era una mujer de mi edad. Su esposo, al contrario que el mío, estaba vivo; pero como bien decía ella, por poco tiempo, pues había partido hacia la inevitable guerra. Tenían un hijo también, dos años mayor que Yáner. Los miré desde la puerta de mi casa, extrañada y contrariada; no llegaba a comprender que podía haber pasado por la mente de Hared para armar tanto alboroto y poner a todo el pueblo sobre aviso.

El anillo

El Anillo

Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro sin mirarlo, le dijo: Cuanto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizá después…

Y haciendo una pausa agregó: si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

– E…encantado, maestro – titubeó el joven, pero sintió que otra vez no era valorado, y sus necesidades postergadas.

– Bien. – asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó

– Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El joven tomó el anillo y partió.

Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un anciano fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, abatido por su fracaso montó su caballo y regresó.

¡Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Entró en la habitación.

-Maestro- dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizá pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

-Qué importante es lo que dices, joven amigo- contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Coge el caballo y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender YA, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo

– ¡¡¡58 MONEDAS!!! Exclamó el joven.

– Sí, replicó el joyero- yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé…si la venta es urgente…

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.

-Siéntate- dijo el maestro después de escucharlo- Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede revaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor? Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño.

Todos somos como esta joya, valiosos y únicos, y andamos por los mercados de la vida pretendiendo que gente inexperta nos valore.

Dedicado especialmente a ti, que te esfuerzas día a día por pulir la joya que eres y así descubrir tu verdadero valor.

Un abrazo.

La Caída de Gil-galad

Escrito Por Blas Malo Poyatos
Publicado Por Legolas Tharanduil

Amanece. Es invierno del 3441 S.E. Un invierno largo y duro se avecina para las tropas reunidas y acantonadas en torno a Barad-dûr. Han pasado ya siete años desde la victoria del Ejército de la Alianza en la Puerta Negra sobre las tropas del Señor Oscuro. Siete años desde su huida y refugio en la Torre Oscura. Siete años de espera sin esperanza. Siete años de fracasos en lograr quebrantar las defensas de la Torre y en poner fin a la larga guerra, una guerra que traerá la luz a los Pueblos Libres o someterá al mundo bajo el poder del Oscuro, del Aborrecible, Sauron el Señor de los Anillos.

En el campamento aliado, los hombres y elfos vuelven su mirada hacia el cielo. Negras nubes anuncian truenos y relámpagos, mientras que el Orodruin al Oeste retumba una vez más, tiñendo de sangre las nubes inferiores. Al Este Barad-dûr, la inconmensurable torre-prisión-horno, piedra sobre piedra, muralla sobre muralla, se hunde indemne en las alturas entre amenazas de tormenta.

Empieza a llover. Día sin luz, una vez más. Delante de las Puertas de la Torre cuatro líneas sucesivas vigilan noche y día, esperando el asalto final. Nada debe romper el cerco. El agua cae, estéril, debilitando en poco más la voluntad de los sitiadores.

“¿Podremos entrar alguna vez?”, piensan algunos. Está el Abismo, profundo, ígneo y mortal. En su fondo hierve el fuego procedente del Orodruin por profundos canales. Sólo puede ser cruzado por los Puentes. El principal, el Puente de Adamante, está férreamente vigilado desde niveles superiores de la Torre. Y por último están las Puertas de Barad-dûr. Ningún enemigo del Oscuro logró jamás aproximarse a ellas. El último asalto fue hace casi un año, cuando Anárion y su Guardia lograron cruzar tras rechazar un intento por romper el sitio. Muchos orcos murieron aquel día pero apenas Anárion rozó las Puertas pereció aplastado por bloques arrojados desde un nivel superior. Él y su Guardia, lo mejor de Gondor, cayeron al Abismo del Horror. Los fuegos del Orodruin rugieron alto aquel día.

El agua arrecia. Los hombres y elfos se envuelven más en sus capas. El frío seco ha dejado lugar a un viento glacial, húmedo y mortal. “¿Cuándo terminará la guerra?”, piensan mientras miran hacia el cuerpo principal del campamento, hacia la Tienda de Mando. Allí, Gil-galad y Elendil, y los grandes capitanes de la Alianza, llevan reunidos desde el amanecer.

Los sufridos soldados no lo saben, pero ya está en marcha el asalto final. Los Altos Reyes han decidido arriesgar a una baza desesperada, y la última: emplear los Anillos del Poder. Sólo ellos pueden tentar al Señor Oscuro a salir de la Torre. En ellos está la última esperanza de victoria, y un gran peligro, porque es lo que ha estado aguardando el Señor Oscuro durante tanto tiempo. Hace dos días al amanecer, al mando de Isildur y Celeborn, un nuevo ejército, reunido en secreto y con grandes sacrificios, inició el asalto sobre Minas Ithil, donde Cinco de los Nueve Nazgûl preparaban atacar Osgiliath una vez más. A mediodía, con la victoria pendiendo del delgado hilo del Destino, Galadriel empleó el Anillo del Agua, Nenya, obligando a los Nazgûl a permanecer retenidos en la Torre de la Ciudadela. Ahora, el nuevo ejército, a marchas forzadas, ha llegado al Campamento de la Alianza.

“- Con estos nuevos refuerzos”, dice Isildur a todos los presentes, “todo está preparado para realizar un nuevo intento para tomar Barad-dûr; y el último. Pues no hay más refuerzos en todo Gondor: tras esta batalla no habrá más lucha, si es ganada Sauron será destruido al fin, pero si es perdida no habrá lugar en la Tierra Media donde sobrevivir a la Oscuridad que se abatirá sobre toda Arda.”

Un trueno ensordecedor retumba en la tienda, a la vez que un fuerte golpe de viento abre la entrada, haciendo vacilar la hoguera central y las antorchas. Los guardias se apresuran a cerrar y asegurar la entrada. Isildur se sienta. La lluvia golpea las paredes con más fuerza.

Alrededor del fuego central, sentados en la mesa circular, todos los presentes, los grandes capitanes, guardan silencio sopesando las palabras:

Del lado de los Hombres, Euwavia, capitán de los Hombres de Rhovanion y representante de los Señores de los Caballos; Reijabar, por los Nórdicos allá en los lejanos pasos de las Montañas Nubladas; Isildur, Heredero de los Reinos en el Exilio, y su hijo Elendur, Príncipe de Ithilien.

Por los Enanos, Dárin del Pueblo de Durin, capitán curtido y tenaz.

Por los Eldar Thranduil del Bosqueverde, hijo de Oropher y nuevo Rey de los Elfos Silvanos; Inglorion y Glorfindel, capitanes del reducto de Imladris; Elrond, el Alto Capitán de Imladris, grande entre Hombres y Eldar; y Círdan, el Constructor de Barcos, Alto Capitán de los Elfos Grises en los lejanos Puertos al Oeste de Eriador.

Y por último, presidiendo el Consejo, el Heredero de los Señores de Andúnië en la hundida Númenor, Elendil El Alto, Rey de Arnor y Gondor, y, brillante la cota de malla, deslumbrante la lanza, con la fuerza y vigor de los Eldar, el más grande de las Tres Razas, Gil-galad, Alto Rey de los Noldor.
“- Que nadie se lleve a engaño”, dice Gil-galad, lentamente, “las palabras de Isildur son, ay, demasiado ciertas. Y sin embargo, aún ahora, todavía hay esperanzas de victoria, pues de momento todo marcha según lo planeado”.
“- Y sin embargo, no se nos ha dicho nada apenas de dichos planes”, habla con voz ronca Dárin. “¿Asalto definitivo? ¡Siete años!. Hasta mis enanos, robustos y tenaces, empiezan a estar abrumados”. Y con brillo malicioso en los ojos añadió escrutando al Alto Rey ,”me pregunto si en esos planes los Guardianes de los Tres no jugarán algún papel importante”.

Un relámpago. La brillante mirada del Rey Noldo se clava en el rostro severo y curtido del enano, mientras todos notan la tensión en el aire. Se oye el silbar del viento a través de la entrada, y el crepitar del fuego, pero es el enano el que aparta antes la mirada.
“- Aunque así fuera”, dice el Alto Rey, “los nombres de los Tres Guardianes no deben ser revelados. Aún con esperanza, la guerra no está ganada todavía”. Y mirando a Elendil y fijando la vista en Isildur añade “Quién sabe qué puede ocurrir en la última batalla”.
“- Pero una cosa es cierta”, y habla por fin Elendil, el Alto Rey. El más alto de entre los Hombres, de porte noble, pelo negro como ala de cuervo y ojos grises profundos como el Mar, y fríos como el acero, se levanta y se dirige al mapa del infame país de Mordor clavado en un panel vertical. Su coraza con damasquinados de plata relumbra bajo el manto plateado.
“Ya hemos hecho nuestro primer movimiento. Pronto Minas Ithil estará en nuestras manos. Pero, mucho antes, el Enemigo realizará su jugada aquí”, y señala Barad-dûr, “debemos reforzar las cuatro líneas de contención, los hombres traídos por Isildur mi hijo se distribuirán inmediatamente entre ellas, especialmente en la primera de ellas. Aquí y aquí se dispondrán nuevos muros defensivos; de esto los enanos han sido siempre los maestros”.

“- Se hará lo que se pueda”, dice Dárin, “aunque mis enanos preferirían manejar hachas y martillos que picos y palas de nuevo”.
“- La caballería se dispondrá a lo largo de estos dos frentes, aquí y aquí; si hay algún intento de romper el cerco quiero que actúen como un martillo contra un yunque”, dice Elendil. “¿Comprendido, Euwavia?”.
“- Comprendido, Señor. Ojalá me quedaran más hombres, y más caballos. Pero nos tendremos que contentar con los que nos quedan, a mí y a Reijabar, y los que ha traído Isildur”.
“- Espero que basten”, suspira Reijabar, “son demasiado pocos. Lo único que ha aumentado desde que se inició el sitio han sido las bajas”.

“- Pues deberán bastar”, replica Isildur con el ceño fruncido, “porque no hay más disponibles en todo Gondor. Si esos malditos del Valle de Erech no nos hubieran traicionado tendríamos más.”

“- Aunque tuviéramos diez mil, no tenemos tantos jinetes”, comenta Inglorion, “y con este maldito tiempo que todo lo embarra serían más un estorbo que una ayuda.”

“- Por último” , prosigue Elendil, ” nuestros arqueros los quiero concentrados aquí y aquí , sobre todo en la retaguardia de la tercera línea. Inglorion, te ocuparás de asignar su sitio a los arqueros que han llegado con Isildur”.
“- Como desees.”, dice Inglorion. “¿No hay noticias nuevas, Thranduil?”.

Thranduil el Rey Silvano vuelve su cabeza hacia Inglorion, con los ojos grises envueltos en preocupación. “- No, no se sabe nada todavía. Envié mensajeros a reunir todos los arqueros de los que todavía pudiera prescindir en el Bosque, pero con las bandas orcas acechando cerca de Amon Lanc no sé cuánto podrán tardar”. Y dirigiéndose a Elendil dice: “Me temo que llegarán demasiado tarde”.

Elendil mira a Gil-galad y luego a los demás presentes. “- Bien, ya sabéis que hacer. Empezad los preparativos en cuanto salgáis de la tienda, porque el Enemigo puede mover sus piezas en cualquier momento”. Y añade: “Estos días serán los más duros, y los últimos. No os rindáis ahora y mantened la esperanza. Eso es todo. La Reunión ha terminado”.

Todos se levantan y empiezan a salir cuando Elendil exclama “Isildur, aguarda”, y Gil-galad dice “Elrond y Círdan, quedáos un momento. Guardias, que nadie entre en la tienda, bajo ningún pretexto, hasta que se os indique”. Los demás se paran un momento y por fin salen fuera. Los últimos en salir son Elendur, Inglorion y Glorfindel.

“- Ven, Elendur”, dice Glorfindel, “veamos qué hombres nos ha traído tu padre”, y arrebujándose en las capas por fin quedan fuera. Los soldados cierran la entrada y se apostan en ella.

Lentamente, Círdan y Elrond se sientan junto a Gil-galad, Isildur junto a Elendil.

“- El enano tiene una vista penetrante”, dice Gil-galad. “Se acerca el momento largamente temido, y no nos quedan más opciones”. Y añade dirigiéndose a Elendil e Isildur: “Círdan ha confirmado nuestras sospechas”.

Elendil, ahora severo, crispa las manos y reprime un gesto de rabia. Isildur lo mira, sorprendido. “-¿Qué ocurre, atarinya? ¿Hay algo que no se ha revelado en la reunión?”, dice dirigiéndose hacia Círdan.
“- Así es, Isildur”, dice Círdan.”Apenas horas antes de tu llegada, nuestros exploradores han confirmado que hay una gran actividad en los Puertos de Umbar”.
“-¡Esos renegados!”, exclama furioso Elendil, levántandose de pronto encendido de ira, y derribando con su ímpetu la silla. “Mientras tú, sonya, juntabas nuevas fuerzas en Gondor, han preparado una poderosa flota aquí en Umbar y en el Profundo Adrilot”, señalando en el mapa con energía.
“- Ya sabíamos que corríamos ese riesgo, atarinya, antes de enviarme a reclutar este nuevo ejército que te he traído. ¿Tan poderosa es esa flota?”, pregunta dirigiéndose a Gil-galad.
“- Así es”, dice Gil-galad.
“- Más de cincuenta grandes barcos de guerra han contado nuestros espías, sólo en los Puertos de Umbar”, dice Círdan, “y al menos otras cincuenta naves menores en las pequeñas bahías a lo largo de los Acantilados Rojos de Haradwaith, hasta Harondor.”
“- Entonces no podemos demorarnos más”, dice Elrond. “¿Con cuántos días contamos, Círdan?¿Está esa flota preparada para hacerse a la mar?”.
“- Sí, lo está. Contamos con diez días, quizás menos”.
“- Diez días”, repite Elendil mientras recoge la silla y se sienta de nuevo,” eso nos deja poco margen. Si se consideran cinco, quizás seis días para organizar el ejército y llegar desde Mordor a los feudos del sur, debemos realizar nuestro siguiente movimiento a lo sumo en un par de días”.
“- En Linhir y Pelargir y en los Puertos del Harlond hay barcos suficientes, atarinya”, dice Isildur, “pero no hombres. Nuestra preocupación debe estar en llegar a ellos a tiempo”.
“- Ojalá hubiera podido traer más barcos grises”, suspira Círdan, “pero el invierno azota con fuerza, y la ruta desde los Puertos ya no es segura”.

“- No es hora de lamentarse, sino de actuar”, dice Gil-galad. Un relámpago y luego un trueno ensordecedor agitan el aire. Todos miran cómo se lleva la mano a una fina cadena de mithril colgada al cuello, y en ella un anillo con un zafiro: Vilya, el Anillo del Aire. “Está cambiando”, continúa, “desde hace dos días lo noto más pesado, y tentador. Sauron ya sabe que Nenya ha sido empleado en Minas Ithil, aunque aún desconoce por quién. No puede disponer de los Nueve, pero Galadriel no podrá resistir por mucho más tiempo. Y mientras, los Númenóreanos de Umbar se disponen a llevar la ruina a todo Gondor, siguiendo sin duda las instrucciones de sus Señor y Maestro, Sauron de Mordor. Nos obliga a actuar ya. Esperar ahora será nuestra derrota. Debemos estar preparados para antes de dos días. Y entonces, usaré a Vilya, desafiaré a Sauron y cumpliré mi Destino.”

“- Y yo te acompañaré”, dice Círdan, llevando la mano a una cadena de oro colgada al cuello de donde pende un anillo y en él un rubí: Narya, el Anillo del Fuego, “y Sauron saldrá, pues no podrá resistirse a conseguir dos de los Grandes Anillos del Poder. Y así cumpliré yo también mi Destino”.

“- Y yo os seguiré”, exclama Elendil, “y le miraré cara a cara, y pagará por todo mal y ruina que ha traído a los Dúnedain, y así la sangre de Anárion será vengada”.

Un trueno, furioso, desgarra al aire, azotando las antorchas y apagando varias de ellas.

“- Está decidido entonces”, dice Gil-galad mientras Círdan y él ocultan de nuevo los Anillos. Y dirigiéndose a Isildur, Elrond y Círdan añade: “Id y organizad los preparativos. La hora final se acerca.”

Los tres salen fuera. El agua cae, embarrando el suelo y haciendo vacilar los fuegos. El negro y espeso palio de nubes apenas deja pasar una luz opaca y mortecina. El viento hace ondear con fuerza allá en lo alto de la tienda los emblemas de Gil-galad por los Eldar, y de Elendil por los Hombres.

“-Este frío no es normal. Afecta tanto a Hombres como a Elfos”, dice Elrond mientras se ciñe la capa y la capucha con fuerza.
“-Con frío o sin él, hemos de apresurarnos”, dice Círdan. “En marcha”.

Y despidiéndose de Isildur se dirigen a sus campamentos, al Norte. Isildur, tras ajustarse bien la capa y ceñirse la capucha se dirige hacia los guardias. Estos le traen su caballo, monta en él y se encamina a su campamento, al sur de Barad-dûr. El Orodruin retumba inquieto una vez más.

A lo largo del camino la lluvia no cesa. Los robustos enanos, insensibles a la lluvia, ya están empezando a montar los nuevos paramentos defensivos, mientras que compañías de hombres se afanan por llevarles bloques de piedra tallados a toda prisa. Miríadas de antorchas son visibles junto a las tiendas a lo largo de todo el campamento aliado. Los hombres de Euwavia y Reijabar se dirigen a situarse a sus nuevas posiciones, formando filas ordenadas.

Al fin llega a su destino. El nuevo ejército ya está levantando sus tiendas para guarecerse del agua que cae, inclemente. Cientos de carros se afanan por salir de la trampa del barro en que se ha convertido la tierra negra de Gorgoroth. En el centro, en su tienda, Elendur le sale al encuentro. Isildur detiene al caballo.

“-Atarinya, hemos empezado a colocar a los nuevos hombres. Inglorion y Glorfindel han dispuesto ya qué compañías se unirán a las primeras líneas”.
“- Muy bien, Elendur. Que dos compañías más se unan a los hombres de Euwavia. reúne a cincuenta hombres que sepan luchar a caballo y envíaselos a Reijabar. Voy a inspeccionar el resto del campamento.”
“-Muy bien, atarinya”.

Y espoleando al caballo, Isildur sigue avanzando. Las tiendas y establos se suceden a su paso. Todos los centinelas están en su sitio. Ya Barad-dûr, ominosa, se sitúa casi a su espalda. “Apenas treinta mil soldados”, se dice para sí Isildur, mientras frunce el ceño.”¡Malditos del Valle de Erech!. Que los Valar nos ayuden como fracasemos en nuestros planes.”

Al fin se detiene. Ha llegado al pabellón de los heridos. Dos guardias custodian la entrada. Gritos de dolor mortifican aún más la sombría mañana. Isildur, impávido ante la lluvia, descabalga. Los guardias le saludan y le permiten la entrada. Otro relámpago.

El olor a sangre y a desinfectantes golpea al que entra al pabellón. Numerosos camastros se encuentran dispuestos en filas; en un extremo las sanadoras preparan sin cesar nuevas recetas y ungüentos en unas marmitas al fuego. Un enorme armario herbolario se encuentra a un lado, casi vacío. En el otro extremo, separados del resto del pabellón por unos cortinajes, se escucha a los sanadores “no hay solución, hay que amputar”, unos gritos de desesperación, unas sombras, luego nada, y el siniestro cantar del serrucho una vez más. Hay pocos dúnedáin en el pabellón. la mayoría son hombres corrientes del Lamedón y de Belfalas de Gondor, de los lejanos valles del Norte y de Rhovanion. Muchos regresarán tullidos; otros ya no volverán.

Los enfermos, resignados, observan a Isildur cuando pasa junto a ellos. Un Sanador, de sangre dúnedáin, de rostro curtido y pelo ya encanecido, y profundos ojos grises, le ve acerarse; termina de atender a su paciente y se dirige hacia él. Su delantal está manchado de sangre.

“-Señor”, empieza el Sanador, “me alegro de teneros de vuelta sano y salvo”. Su sonrisa es breve, los ojos grises se apagan pronto.
“- Yo también me alegro de verte aún con vida, Curunir.¿Cuántos enfermos tienes a tu cargo?”.
“- En este pabellón, casi a cien”, dice Curunir, “pero hay más pabellones. No han dejado de aumentar desde que partísteis. Nuestros herbolarios están casi exhaustos y la primavera aún queda lejos”.
“-Necesito saber con cuántos hombres de los que hay aquí puedo contar en dos días”.

Curunir lo mira, estupefacto.
“-Con ninguno, mi señor. Casi todos tienen neumonía, muchos otros están tullidos o apenas pueden moverse. Nos faltan sanadores y ya casi no tenemos plantas medicinales. Muchos no sobrevivirán al invierno”.

En ese momento se oyen carretas avanzar y gritos y alaridos humanos de terror que la lluvia no logra acallar. Uno de los guardias entra precipitadamente, “¡Mi señor sanador, venid pronto!”, exclama horrorizado.

Curunir y otros sanadores y sanadoras corren a la entrada. Isildur les sigue.
“-¿Lo véis, mi señor?¡Cada día, más!¡Ioreth!¡Preparad aquellas camas del rincón, rápido!”

Afuera, el espectáculo es dantesco: sobre dos carretas, una veintena de heridos, todos hombres. Casi todos con neumonía, tiritando. Casi todos. Entre ellos, cinco destacan desoladoramente sobre los demás, que los observan horrorizados, y con profunda pena y dolor.

Porque encogidos en grotescas posturas en uno de los carros, perdido todo rastro de humanidad en los ojos, no cesan de gesticular y gritar a algún enemigo que no alcanzan a ver, más allá de toda curación.

“-Los ojos”, acierta a decir uno de los guardias, “miradles los ojos…”

Un trueno y un relámpago. El tiempo parece haberse detenido.

Porque no es la primera vez que Isildur contempla tal tragedia. Porque hace siete años ese mismo mal asoló a gran parte del ejercito. Porque también lo ha conocido en Minas Ithil.

El Soplo Negro, el Mal de los Nazgûl.

“-¡Hacía mucho tiempo que no tratábamos con este mal de nuevo, mi señor!”, dice Curunir mientras él y otros sanadores se afanan por inmovilizar a los desgraciados para poder meterlos en el pabellón. “¡Ioreth, trae más cuerdas!”

“-¡Guardias, rápido!¿Dónde los habéis recogido?”, pregunta Isildur.
“- Cerca del Puente Este, mi señor, formaban parte de la segunda línea”
“-Sentimos una horrible presencia, mi señor”, dice uno de los enfermos, “que nos miraba. Parecía que alguien se reía o burlaba, con una risa cruel que helaba hasta el alma. Estos no resistieron”.
“-¡Mala señal!¡Mi caballo, rápido!”, exige Isildur; otro de los guardias se lo trae apresuradamente.”¡Y no serán los últimos, Curunir!”, y espoleando al caballo marcha hacia el Oeste.

La lluvia empieza a debilitarse. Nuevas brumas surgen del Orodruin ocultando definitivamente la presencia del Sol. Los bramidos del Monte del Destino, largos y profundos, perturban todo Gorgoroth.
“-¡Los Espectros del Anillo van a actuar una vez más!¡He de avisar a mi padre y a Gil-galad!”, piensa Isildur mientras cabalga, con la mirada fija en el Orodruin.

Porque los minutos caen ahora inexorables. Apenas llueve ya. El aire, frío y denso, está enrarecido con un halo de muerte y oscuridad. El cono volcánico se alza a lo lejos como un monstruoso ser de las entrañas de la tierra. Los fuegos del Orodruin se vislumbran como un faro hacia la destrucción, tiñendo de rojo carmesí el nuevo palio de sombras que se alza sobre el volcán.

Dicen los Sabios que en el Orodruin está la clave del poder de Sauron. Creación remanente del Enemigo Negro, algunos eruditos piensan que conecta directamente con el interior de Endor, donde sospechan se oculta la impía Llama de Ûdun, poder de Morgoth y sostén del infame Señor de los Anillos.

Una brusca sacudida sísmica despierta a Isildur de sus cavilaciones. El caballo, aterrorizado, cae al suelo y con él su jinete. Rápidamente consigue ponerse en pie y sujetar las riendas.

Los temblores siguen y de repente una explosión. Isildur mira el Orodruin. De las profundidades de Endor, con una incontenible fuerza destructora, indómita, terrorífica en su poder, se alza hasta alcanzar el palio de nubes una columna flamígera de lava incandescente al fuego blanco, derribando parte del flanco sur del cono y acompañada de una fuerte sacudida sísmica.

Y entonces, mientras se protegía los ojos con la mano, con el caballo encabritado sujeto férreamente por las riendas, la verdad le fue revelada.

Las Puertas se habían abierto. Las Puertas se habían abierto, y Sauron había salido.

“¡El Enemigo ha salido!”, exclama por fin Gil-galad. Se levanta del suelo. El temblor ha derribado el mobiliario de la tienda de mando. Elendil se levanta lentamente. Los guardias entran apresuradamente.

-” ¡Mi señor, el enemigo ha salido!”, exclaman entrecortadamente.
-” ¡Lo sabemos!”, dice Elendil. Su mirada ahora es fría como el acero. “¡Que todo el mundo se dirija a sus posiciones! ¡Que las trompetas llamen a combate!¡El día final ha llegado!”.Y acto seguido desenvaina su espada, Narsil, que brilla con un azul encegador. “Ya no volverás a la vaina, hasta que el día acabe o yo muera”.

Los guardias marchan apresurados a cumplir órdenes. Elendil y Gil-galad salen afuera, y ven acercándose a caballo a Elrond, con un bulto bajo el brazo y una lanza enuelta en terciopelo azul.
-“¡Aquí viene mi heraldo, con mis armas!”, exclama Gil-galad.

Elrond baja del caballo. Desenvuelve el terciopelo, y entrega la lanza Aiglos, resplandeciente, a Gil-galad. Muestra el bulto, es un cofre de acero con guarniciones de mithril.Lo abre. De él saca Gil-galad una corona de hojas de laurel, de mithril con esmeraldas engarzadas: la Corona de los Puertos de Lindon. En cuanto se la coloca en la cabeza sobre los largos y rubios cabellos un halo de luz y esperanza parece irradiar del rey noldo.
-“¡Vuelve al Campamento Norte y espera nuestra llamada!¡Contened al enemigo!”
-“¡Que los Valar nos ayuden, mi rey!”, exclama Elrond, y desenvainando una espada larga de hoja brillante se aleja al galope hacia el fragor del combate.

-“¡Vamos!”, dice Elendil a Gil-galad mientras se coloca su yelmo alado de mithril, símbolo de la majestad de los Reyes del Oeste, “¡Lucharemos juntos y ya no nos separaremos más!”.
-“¡Trompetas!”, exclama Gil-galad, “¡A combate!”.

Y tras montar en sus caballos, suenan las trompetas. Todos los hombres les siguen hacia el fragor de la batalla, que ya se cierne ya sobre ellos como una mano asfixiante y mortal.

Todas las Puertas de Barad-dûr se habían abierto. De ellas un caudal incontenible de enemigos se había esparcido por todo el campamento aliado. A duras penas las defensas gondorianas habían resistido el primer embate cuando el Señor Oscuro apareció por la Puerta Oeste. Precedido por sus más fieles sirvientes los Nazgûl, avanzó incontenible como la Muerte a través de las cuatro líneas hacia el Orodruin sin encontrar resistencia.

A su paso sólo queda la desolación. Los poderosos muros enanos habían literalmente saltado por los aires. La mayor parte de los defensores cayeron muertos de terror. Los supervivientes perecieron bajo las cimitarras de la Guardia Negra de Barad-dûr. Miembros desgarrados, escudos y armaduras fundidos por su furia, cuerpos destrozados, sangre, caos y muerte.

Mientras prosigue su avance, los Nazgûl, dirigiendo los ataques a los flancos y a la retaguardia, se disponen a someter a una dura prueba a las fuerzas sitiadoras. Al sonido de las trompetas, elfos, enanos y hombres se apresuran a presentar batalla.

reflexionems (minero)

De: MINERO16  (Mensaje original) Enviado: 13/11/2005 16:51
Es una buena costumbre iniciar el día ofreciendo a Dios todas las obras ;
te propongo esta sencilla oración, que puede resumir tus sentimientos más profundos:
“Señor, al comenzar este nuevo dia te ofrezco las penas y alegrias,
los esfuerzos y las dificultades,
las horas de diversión y de trabajo.
Aceptalas, Señor, por los oprimidos,
por los que sufren,
por los que tienen hambre y frio.
Sobre todo, Señor,
por aquellos que de una u otra manera necesitan ser liberados de la opresión de sus propias pasiones.
Danos a todos un corazón noble y generoso,
grande como el horizonte, indómito para la injusticia y la mentira,
sediento de infinito, a fin de colaborar en la construcción de un mundo mejor”.

Sencilla oración que puede tener la virtualidad de hacerte pasar tu día con más fecundidad.

LA TIENDA DE ABARROTES DEL CIELO (Minero)

De: MINERO16  (Mensaje original) Enviado: 13/11/2005 18:58
Hace tiempo, caminaba por la carretera de mi vida. Un día, vi un letrero que decía, “TIENDA DE ABARROTES DEL CIELO”. Al acercarme, la puerta se abrió de par en par, y de pronto me encontraba ya dentro de la tienda.

Vi un grupo de ANGELES. Estaban por todas partes. Uno me dio una canasta y dijo, “Hijo Mío, compra con cuidado”. Todo lo que un ser humano necesita estaba en esa tienda de abarrotes. Y si no podías con todo, podías regresar al día siguiente por mas. Primero, cogí un poco de PACIENCIA. El AMOR estaba en el mismo pasillo. Mas abajo estaba

COMPRENSION; a cualquier lado donde vayas, siempre necesitas un poco de eso. Tome una o dos cajas de SABIDURIA, una o dos bolsas de FE. Me detuve para tomar algo de FUERZA y VALOR que me ayudara a correr esta carrera.

Entonces mi canasta empezaba a llenarse, pero recordé que necesitaba aun algo de GRACIA. No olvide de la SALVACION, además de que era gratis. Así que trate de coger suficiente de eso para salvarnos a ti y a mi.

Entonces me dirigí a la caja para pagar la cuenta.

Pense que tenia todo para hacer la voluntad del SENOR. Mientras caminaba por el pasillo, vi ORACION; y pense en que tenia que tomar un poco, porque sabia que si no lo hacia, caería en el pecado.

Había montones de PAZ y ALEGRIA; eran los últimos dos en la repisa.

CANTO y ALABANZA estaban cerca, así que tome un poco también. Entonces le dije al ángel, “A ver, cuanto debo?” Me sonrío de nuevo y dijo, “HIJO MIO, DIOS PAGO TU CUENTA HACE MUCHO, MUCHO TIEMPO”.

En sus manos estas… (minero)

Hay muchas cosas que pueden salir mal en la vida
y que de hecho salen mal.

Son muchos los sueños que no se hacen realidad,
los ideales que no alcanzan a cristalizarse
y las situaciones que no se resuelven como uno afanosamente quisiera.
No obstante, en los sueños que no se hacen realidad,
en los ideales que no alcanzan a cristalizarse
y en las situaciones que no se resuelven como esperabas,
Yo estoy contigo.

En Mi mano te tengo reservados sueños mayores que los que has abrigado jamás, ideales más hermosos que los que has deseado y cosas más sublimes que las que has esperado jamás.
Tu imaginación no ha concebido las cosas fantásticas que tengo reservadas a quienes me aman,
a quienes perseveran contra viento y marea.

DIOS

Projectiology

Introducción a la Proyección
Permítanos definir de comienzo algunas expresiones que son utilizadas por IPPB:

· Conceitos Básicos

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PROYECCION
La Proyección del conocimiento es la habilidad que cada humano es tiene para proyectar su conocimiento fuera del cuerpo. Esta experiencia ha recibido varios nombres diferentes, dependiendo de la doctrina o la línea de pensó: el Viaje Astral (Esoterism), la Proyección Astral (la Teosofía), Experiencias fuera del Cuerpo (la Parapsicología), Desdoblamiento Espiritual o el Viaje del Alma (Eckancar), la Proyección del Medium o el Cuerpo Emocional (Rosicrucianism), la Proyección del Conocimiento (Projectiology), etc.

Se ha sabido desde  los tiempos más antiguos que la Experiencia “Out-of-the-Body” “fuera del cuerpo” es un hecho verdadero, implicando las técnicas de la característica científica clara. Sin embargo, debido a la ignorancia en el asunto, los grupos desinformados crearon las fantasías con respecto al “los peligros” que implica en el proceso, que de hecho no existe. Las restricciones y las ideas erróneas siguieron de esta ignorancia, y el asunto se quedó restricto a una minoría que era ‘probable’ de controlar y dominar sus técnicas y las consecuencias.

Actualmente, “Projectiology” es una parte de la Parapsicología como una ciencia adstrida, sumamente confiable, con investigadores renombrados tales como Wagner Borges, Waldo Vieira, Muldoon Selvática, Hereward Carrington, Robert A. Monroe, entre tantos otros, dentro de una bibliografía extensa.

PSYCHOSOMA
Psychosoma se puede definir como una contraparte de extraphysical del cuerpo físico, que se parece a él y con lo cual coincide al último detalle, la parte por la parte. Es una copia exacta del cuerpo físico en su estructura total.

El psychosoma se forma del asunto (materia) astral que vibra en una frecuencia más sutil e infinitamente más es refinado que el asunto (materia) físico que constituye el cuerpo físico. Es normalmente invisible e intangible a la vista y el toque físicos.

El psychosoma coincide con el cuerpo físico cuando la conciencia está totalmente despierta. Sin embargo, durante el sueño, las corbatas que mantiene que los vehículos de la manifestación ligados aflojan y el psychosoma separa del cuerpo físico. Esta separación constituye el fenómeno de la proyección astral.

Normalmente, cuando el psychosoma se sobresale del cuerpo físico, mantiene la misma forma de que el cuerpo, y por lo tanto el proyector es reconocido fácilmente por los que saben o han sabido a él/ella físicamente. Se llama también el cuerpo astral, perispirit, el doble astral, el cuerpo de fluidic, etc. El psychosoma es ligado al cuerpo físico por un hilo energético conocido como la cuerda de plata.

LA CUERDA de PLATA
El psychosoma es ligado al cuerpo físico por un hilo energético conocido como la cuerda de plata, por que la energía esencial es transmitida al cuerpo físico, abandonado durante la proyección. Por otro lado, la cuerda de plata realiza también energías del cuerpo físico al psychosoma, creando un circuito energético de dos maneras. Este interflujo energético mantiene los dos vehículos de la manifestación en una relación directa, a pesar de la distancia en que el psychosoma se puede proyectar. Mientras los dos cuerpos son cercanos, la cuerda está como un cable grueso. Cuando el psychosoma retira del lugar donde el cuerpo físico es, la cuerda llega a ser más delgada y más sutil.

La cuerda de la plata ha sido llamada también por varios nombres: cuerda astral, cuerda de fluidic, el hilo de plata, telaraña de plata, cuerda luminosa, cuerda esencial, cuerda energética, etc.

Uno de los temores básicos del inicia es que la cuerda energética quizás se rompa durante la proyección, así trayendo sobre la muerte física del cuerpo. Este temor es infundado, como esto no sucede. Tan muy lejos como el proyector puede ser, la cuerda de plata siempre traerá espalda de él/su a su cuerpo físico. Es también posible para el proyector para perderse fuera del cuerpo o no querer volver. Para volver, és sólo necesario para el proyector piense muy firmemente de su cuerpo físico y el regresando será automático. Es en este momento que muchos proyectores tienen la sensación de caer y se despierta asustado en su cuerpo físico.

La cuerda de la plata es un lío de energías, un enredo de filamentos energéticos interconectados. Cuándo la proyección ocurre, estos filamentos energéticos, que estaban embutidos por todas partes el cuerpo físico, proyectan simultáneamente de todas sus partes y unen, formando la cuerda de plata. Los filamentos energéticos principales son ésos que vienen de la cabeza.

COMO SUCEDE

La PROYECCION suele ser VOLUNTARIO O INVOLUNTARIO
En la proyección involuntaria, la persona sale el cuerpo sin querer este y no puede entender cómo que esto sucedió. Generalmente, la persona se acuesta y duerme naturalmente. Cuándo él/ella se despierta, descubre que él/ella flota fuera del cuerpo físico, cierra a o a distancia, en lugares conocidos o desconocidos. A veces, la proyección ocurre aún antes de la caída de persona dormida. En la mayor parte de las proyecciones involuntarias, la persona proyectada observa su cuerpo físico que yaciendo en la cama y llega a ser asustado, imaginándose que él/ella es discarnate. Algunos proyectores obtienen tan desesperado que ellos zambullen espalda violentamente en el cuerpo físico, ansioso escapar de esa situación excepcional. Los otros piensan que ellos tienen una pesadilla y desesperadamente prueba para despertar su cuerpo físico.

En el mientras tanto, otras personas que proyectan se sienten involuntariamente tan bien en tal situación que no hace ni pregunta lo que sucedió, cómo sucedió o por qué. La sensación de la libertad y flotar es tan agradable ese nada más importa a ellos. Cuándo ellos se despiertan en el cuerpo físico, algún se imagina aún que la experiencia era un sueño agradable. Muchos sueños de volar o caer son relacionados directamente a los movimientos del psychosoma durante la proyección.

Hay las proyecciones voluntarias en las que la persona trata de salir el cuerpo por su propia voluntad y triunfa. En este caso, el proyector ordena el desarrollo de la experiencia y es totalmente consciente fuera de su cuerpo; él/ella puede observar calmamente su cuerpo físico, el viaje libremente a lugares diferentes en el físico o los ‘aviones’ de extraphysical; encuentre con otras entidades de proyectores o discarnate. El proyector puede volar y poder atravesar objetos físicos, volviendo a su cuerpo físico siempre que él/ella desea.

En la proyección voluntaria, la persona tiene el conocimiento completo de lo que ocurre y trata de desarrollar el proceso en su propio hace. En la proyección involuntaria, la persona no sabe lo que ocurre y, por lo tanto, se siente atemorizado con la experiencia. Este temor es conectado directamente a la falta del conocimiento de la persona en el asunto.

SINTOMAS
Ocasionalmente, el proyector puede sentirse paralizado en sus vehículos de la manifestación, especialmente dentro de la gama de actividad de la cuerda de plata. Esta parálisis se llama projective o catalepsia astral. No se debe tomar la catalepsia como patológica, que es una enfermedad rara.

La catalepsia de Projective puede ocurrir antes o después de la proyección. Generalmente, sucede de la siguiente manera: la persona se despierta durante la noche y descubre que él/ella no puede mover. Parece como si una fuerza invisible se refrene todos sus movimientos. Desesperado, la él/ella tratará de chillar, pero esto es inútil. Las pruebas para abrir los ojos, pero este es también imposible. Algún crea aún las fantasías subconscientes, imaginándose que algún espíritu ha tomado la posesión de todos sus movimientos. Esta catalepsia es benigna y puede llevar a una proyección si la persona se queda la calma y se imagina que ella misma flotando encima del cuerpo físico. No tenga miedo ni ansioso, y la proyección sucederá. No presenta peligro todo lo que, al contrario, es totalmente inocuo.

Por lo tanto, si usted lo debe encontrar en esta situación durante ninguna noche, no trata de mover. Quédese calmo y piense muy firmemente de la partida de su cuerpo y flotando encima de lo. No tenga miedo ni ansioso y la proyección sucederá.

En caso de que usted no quiera tomar el riesgo y el deseo para recobrar el control de su cuerpo físico, todo usted tiene que hacer deberá tratar de mover un dedo o un párpado, e inmediatamente usted se recuperará todo movimiento.

Además de la catalepsia projectiva , otras repercusiones físicas pequeñas pueden ocurrir en el principio de una proyección, principalmente en los miembros. Muchas personas, cuando ellos acaban de empezares a dormir, tener la sensación de “deslizando” o fracasando un hoyo y se despierta espantado. Esto sucede debido a un movimiento pequeño del psychosoma dentro del cuerpo físico.

El ESTADO VIBRACIONAL – Estos son las vibraciones intensas que frotan por el psychosoma y el cuerpo físico apenas antes de proyección. A veces estas vibraciones intensifican y forman los rizos energéticos ese sobre ambos cuerpos. Ocasionalmente, el estado vibracional puede producir un tipo del zumbido o el sonido chillón que molesta el proyector. De hecho, estas vibraciones se causan debido a la aceleración de las partículas energéticas de psychosoma, así creando un cerró circuito de energías. Estas energías son completamente inocuas y son pensados separar ambos cuerpos.

Los TIPOS DE PROYECCIONES
La PROYECCION CONSCIENTE: – es el uno por lo cual el proyector salen el cuerpo y mantienen su consciente lúcido durante toda la experiencia fuera de cuerpo.

La PROYECCION SEMICONSCIENTE – es el uno por lo cual lucidez de conocimiento son irregulares y el proyector se queda soñando fuera del cuerpo, totalmente engañado por ideas de ensueño.

La PROYECCION INCONSCIENTE – es el uno por lo cual el proyector salen el cuerpo totalmente inconsciente. La él/ella es un sonámbulo de extraphysical. Desgraciadamente, la mayor parte de las personas encarna están en esta situación.

En cada proyección, los mentores espirituales son presentes, ayudando y para orientar el proyector, aunque él/ella no los presienta. La proyección en la que la guía espiritual ayuda el proyector a salir el cuerpo se llama una Proyección Ayudada.

La PROYECCION Y el SUEÑO
Muchas personas mezclan la proyección con soñar. Los otros confunden sueño con la proyección. Las diferencias entre sueño y proyección son muy obvias:

En sueños, la consciencia no tiene el dominio sobre lo que se experimenta. Es dominado totalmente por onerismo.
En la proyección, la consciencia tiene el dominio completo sobre él mismo.
En sueños, no hay coherencia.
En la proyección, la consciencia mantiene su pauta normal de coherencia, o aún más ampliado.
En sueños, la habilidad mental se reduce.
En la proyección, la habilidad mental se amplifica.
LOS BENEFICIOS DE la PROYECCION
El proyector, fuera del cuerpo, observa físico y los acontecimientos de extraphysical aparte de cualquier ayuda de sus sentidos físicos.
Durante las horas mientras su cuerpo físico duerme, el proyector observa, los trabajo, participa y aprende fuera del cuerpo.
El proyector certifica por su propia experiencia personal la realidad del mundo espiritual.
La él/ella puede encontrar con espíritus de discarnate, así certificando a su propio ser, “en el loco”, la sobrevivencia del conocimiento más allá de la muerte.
La él/ella puede sustituir los credos por el conocimiento directo por la experiencia personal.
Puede tener retrocognición de extraphysical, es decir, el recuerdo del pasado, vive y certificando sinceramente, para la él ella misma, la existencia de la reencarnación.
Puede prestar extraphysical ayuda por exteriorization de  las energías fuera del cuerpo al discarnates enfermo y encarna.
Puede hacer desobsession de extraphysical.
Puede encontrar con los personas que ama, fuera del cuerpo.
Puede obtener el conocimiento directamente de los mentores espirituales o de sus ‘arquivos’  fuera del cuerpo.

¿Sabes que tienes alas?…. (minero)

Sabes que puedes volar
¿Y  que es volar?
  Es comenzar por tener un sueño
  Es estar comprometido con los sueños
  Es tener confianza en sí mismo
  Es aceptar lo que no se puede cambiar
  Es saber cambiar a tiempo
  Es volver a empezar
  Es reconocerme en mis logros
  Es saber disfrutar de mis logros y de lo que tengo
  Es reconocer que me equivoqué y pedir perdón
  Es reconocer que detrás de cada acierto

pueden haber varios fracasos
  Es enamorarse de lo que uno hace
  Es no postergar y hacer algo ahora
  Es darse cuenta que estás eligiendo a cada momento
  Es reconocer las propias debilidades y fortalezas
  Es no parar jamás hasta conseguir los sueños
  Es saber con que fin hacemos las cosas
  Es no mirar hacia atrás
  Es actuar con entusiasmo
  Es transitar caminos desconocidos
  Es probar hacer algo que nunca hicimos
  Es probar hacer algo de una manera diferente
  Es saber que no estamos solos
  Es no rendirse jamás
  Es disfrutar de cada momento
  Es disfrutar del tiempo libre
  Es tener tiempo libre
  Es accionar ya
  Es inventar un nuevo paso de baile

cuando el anterior no funciona
  Es pensar en positivo
  Es tener metas claras
  Es tener perseverancia en la búsqueda de los deseos
  Es estar preparado para ver la oportunidad
  Es desarrollar la creatividad
  Es utilizar la imaginación
  Es recomenzar con el mismo entusiasmo
  Es tener la paciencia necesaria
  Es tener claridad en el propósito
  Es dejar una huella para que otros puedan seguirla
  Es estar focalizado a lo que uno quiere
  Es arriesgar
  Es hacer cosas nuevas todos los días
  ES ESMERARSE EN SER FELIZ!!!!

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