Viaje chamanico sin alucinogenos

El Viaje chamánico sin alucinógenos

Entre los antropólogos existe una larga y antigua polémica sobre los métodos empleados por los chamanes para propiciar sus estados de trance.

Ya desde los primeros estudios antropológicos se conoce el método rítmico percusivo para propiciar estos viajes del alma. Los chamanes se han descrito siempre como músicos y bailarines, entregados a cantos y danzas frenéticas que culminan con estados de éxtasis que facilitan la salida de su alma y el viaje a las regiones espirituales.

Pero el uso de plantas psicoactivas como método para desplegar la rica imaginería que habita en la mente humana, sólo ha sido conocido y estudiado seriamente en las últimas décadas. Quizás porque se han conocido más recientemente, hay una mayoría de estudiosos que creen que los métodos químicos de alcanzar el éxtasis representan una degeneración de métodos rítmicos más antiguos.

Seguramente tenemos muy grabado en nuestro subconsciente la imagen del “buen salvaje” tocando su tambor y bailando en contraposición al indígena drogadicto y degenerado.

En la última década, algunos grandes etnobotánicos, como Ott, Mckenna, etc.. han aportado su opinión contraria a la corriente principal del pensamiento. Para ellos, el chamanismo químico es el original, y los métodos rítmicos, una mala copia posterior.

¿ Cuál es el método original y cuál no ?. No hay una respuesta segura en estos momentos, pero sí hay algo importante en esta polémica, y es saber que existen muchos métodos para alcanzar los estados extáticos. En este artículo vamos a describir y analizar el método chamánico a través del sonido rítmico percusivo. 

Haciéndolo

Para propiciar un estado mental que ayude a realizar el viaje chamánico, es necesario escuchar un sonido rítmico de 205 a 220 golpes por minuto. Este ritmo induce al cerebro a producir ondas cerebrales lentas, de entre 7 a 4 ciclos por segundo, o menos (algo similar a lo que ocurre con las máquinas “megabrain”.

En las sociedades tradicionales, el sonido rítmico percusivo se logra con un tambor que, no en vano, es uno de los elementos más preciados del chamán. Los tambores chamánicos suelen ser anchos y profundos para propiciar un sonido grave y prolongado. Son de formas y materiales diversos a lo largo del mundo. Algunos se realizan a base de coteza de árboles, con un parche de piel de animal. Otros son simples calabazas ahuecadas. En algunas zonas tienen un parche, en otras, dos. Algunos son rústicos, y otros están bellamente adornados con símbolos que recuerdan los viajes que el chamán realiza con ellos. En cada lugar, los elementos naturales y culturales hacen que el tambor tenga unas u otras características.

En la práctica, es necesario que alguien toque el tambor a fin de que el psiconauta pueda estar libre para realizar su viaje interior. Las sesiones deben realizarse en un lugar tranquilo o al aire libre. Se buscará la noche y una iluminación escasa, mediante velas o la luz lunar. Debe evitarse la toma de alcohol, medicamentos, estimulantes etc..

A una señal del viajero, el auxiliar comenzará a tocar a un ritmo de 205 a 220 golpes por minuto (3 o 4 por segundo). Evidentemente el auxiliar debe haber practicado antes el toque del tambor, ya que no es facil hacerlo bien a la primera. El toque de tambor debe prolongarse hasta unos 10 minutos.

El viajero se tumbará en el suelo, cubriéndose los ojos con el brazo. Respirará de forma calmada y profunda para relajar su cuerpo y su mente. Una vez logrado un estado de calma interior, deberá visualizar una entrada en la tierra. Debe ser un agujero que haya visto con anterioridad, a fin de que sea una imagen bien definida. La entrada puede ser un simple hoyo, una madriguera, una cueva o cualquier oquedad sin importar su tamaño.

El viajero pronto se encontrará desplazándose por una cueva larga e interminable que se introduce en la tierra. Al principio será un movimiento horizontal, o levemente descendente, pero en un momento determinado tendrá la sensación de caer. Será una sensación agradable y libre de temor, que puede prolongarse unos minutos.

De repente la imagen del túnel dará paso a una abertura por donde entra luz : es la salida al mundo subterráneo. El psiconauta saldrá a ese mundo, que es muy similar al mundo cotidiano. Podrá desplazarse volando a través de él, o descender a tierra. El aspecto de este mundo interior es diferente para cada persona, pero suele presentar cadenas montañosas, bosques y lagos. A veces el mundo presentado es acuático, otras tiene la apariencia de estar compuesto por ciudades de luz. Depende de cada persona.

En los primeros viajes el viajero debe abstenerse de tocar ningún elemento. Se limitará a observar los paisajes y animales que se le presenten, pero jamás debe tocarlos hasta que los conozca bien. El mundo interior tiene leyes que deben ser respetadas. 

Cambios de Ondas cerebrales

A los 10 minutos el auxiliar dejará de tocar y dará 4 golpes secos en el tambor. Es la señal para regresar. La abertura de salida estará siempre al alcance del viajero con sólo pensar en ella. El auxiliar habrá empezado a tocar con gran rapidez, y este sonido acompañará al alma de regreso al cuerpo físico.

En Estados Unidos existen grabaciones de tambores chamánicos que pueden ayudar a quienes deseen realizar estas experiencias. Dichas grabaciones también pueden ser realizadas por uno mismo, dependiendo de su habilidad en la percusión.

Para comprender cómo se produce el viaje chamánico, o cualquier experiencia de potente visualización debemos entender, aunque sea levemente, el funcionamiento de la mente humana.

Nuestra mente es capaz de producir cuatro tipos de ondas cerebrales :

BETA : (22 a 14 ciclos por segundo). Corresponden al nivel de vigilia, al estado consciente. Bajo los efectos de estas ondas, el cerebro vive en el marco de Tiempo y Espacio habituales. Los sentidos físicos están despiertos y la mente actúa con lógica y razonamiento.

ALFA : (14 a 7 cps). Las ondas alfas se inician en los estados de relajación o sueño ligero. El cuerpo se calma y la mente entra en un estado de bienestar. El diálogo interno mental se reduce y es posible realizar visualizaciones. En alfa, el sentido del tiempo se diluye.

THETA : (7 a 4 cps). En este estado la mente entra en relajación profunda. La imaginería mental se despliega con fuerza al tiempo que el cuerpo se vuelve insensible al dolor. Se pierde el sentido de la corporeidad, del espacio, ya que el cuerpo pierde conciencia de sí. El sentido del tiempo desaparece por completo.

DELTA : (4 a 2 cps). Es el sueño profundo y el nivel en que la mente conecta con la supraconsciencia y el mundo espiritual.

Tanto la toma de sustancias visionarias, como el método de viaje chamánico aquí descrito, provocan en la mente los mismos efectos. Reduciendo el número de ondas cerebrales, se entra en un estado de consciencia más elevado, que generalmente va acompañado de una rica imaginería mental.

Pero ¿ Cuál es el origen de los símbolos o imágenes que se observan en estos estados?. Seguramente provienen de fuentes diversas, algunas de las cuales pueden ser :

Contenidos subconscientes de nuestra mente. Es decir, elementos relacionados con nuestra infancia, educación, deseos insatisfechos, etc..

Imágenes del inconsciente colectivo. Los mitos, creencias, arquetipos o imágenes que conforman la vida espiritual de la humanidad.

Conexión con otros planos de existencia. Según los chamanes, a través de los viajes psíquicos, el alma humana es capaz de contactar con un mundo tan real como el nuestro, el mundo de los dioses o los espíritus. Estas realidades espirituales estarían situadas en planos paralelos al nuestro, aunque invisibles a la mente racional, planos que sólo pueden ser accesibles en estados de conciencia alterada.

El vuelo de la serpiente emplumada

LIBRO PRIMERO:
la serpiente emplumada tiene que volar, cuando sepas lo que es el vuelo de la serpiente emplumada sabras que tienes que hacer, hasta entonces….haras notorio que atravez de los siglos vibra el mensaje de los inmortales:
DESPIERTA ..CONOCETE A TI MISMO.
el misteriosos impulso que fija tu atencion en estos manuscritos no es sino el eco del grito que ha despertado la esencia inmortal de tu propia sangre. y junto con el evocar de las fuerzas gloriosas de la vida, tambien has evocado a las siniestras fuerzas de la muerte.
las unas y las otras son tu mismo, de modo que no temas.
afrontalas, conocelas,dominalas.
tu destino es ser amo de las dos.
y aun cuando creas a meudo haber perdido el camino que lleva al despertar, jamas estaras solo. y tu extravio no pasara de ser un tanteo con que tu alerta inteligencia, sacudiendo el letargo de todo lo mortal, ensaye timidos pasos por todos los senderos.
menester es que obtengas experiencia.
jamas preguntes a otro hombre que es lo que debo hacer?
por que es la mas nefasta de todas las preguntas. si la haces a un necio , a un dormido le estaras invitando a arrastrarte al sueño. con lo que habras caido en doble necedad, y tesera doblemente dificil volver a despertar. y si haces tu pregunta a un sabio advertiras cuan ocioso es cavilar por que un despierto siempre contestara:
haz lo que mejor te parezca, si en ello pones tu corazon, obrando siempre alerta, ganaras en riquisima experiencia.

alcabo , haras de la soledad y del silencio tus mas apreciados compañeros; sumiendote con ellos en lo mas profundo de ti mismo , iras vislumbrando gradualmente todo el horror del sueño que es tu humana esclavitud, y por ello mismo, aumentara tu poderio para reclamar tu livertad.
no todos escogen esta senda que lleva al corazxon mismo de las cosas.

parte 1

Enfoques chamanicos en nu hospital

TEXTO DE FRANK LAWLIS

“ENFOQUES CHAMANICOS EN UNA CLÍNICA
HOSPITALARIA DEL DOLOR”

El dolor es un requisito imprescindible para el crecimiento y el aprendizaje. En el caso sumamente improbable de que un niño nazca sin la capacidad de sentir dolor, la probabilidad de que llegue a adulto es muy reducida. Un niño en tales condiciones no podría aprender de los errores, no comprendería el peligro, no sería capaz de adquirir habilidades interpersonales, convirtiéndose en un peligro para sí mismo y para los demás. No obstante, a pesar de que la forma más rápida de aprender es a través de la incomodidad física o mental y de que nuestras transiciones más memorables van típicamente acompañadas de procesos dolorosos, el dolor es, por definición, una experiencia a la que toda persona normal se resiste y procura eludir.

Como codirector de las cuatro clínicas del dolor de Texas, he tenido oportunidad de observar el ciclo del dolor de primera mano. He visto cómo dicho ciclo, a través de su persistente tensión, elimina muchas posibilidades de satisfacción y acostumbra a acrecentar cualquier psicopatología latente en un individuo. La frustración propia de dichos casos se ve además agravada por la confusión mental característica de los efectos secundarios de los medicamentos para el dolor. En consecuencia, la depresión y un bajo concepto de sí mismo son facetas omnipresentes en el historial de los pacientes que acuden a nuestras clínicas.

Pero también he visto a pacientes muy valerosos enfrentarse al dolor y trascenderlo a nuevos planos de la conciencia y de renovación personal. Dado que la respuesta típica al dolor prolongado es la amargura y la depresión, el reto estriba en ayudar a encontrar significado en dicha experiencia. En esta labor hemos descubierto que las técnicas chamánicas son extremadamente valiosas y necesarias, tanto para la transición física como para la mental.

El concepto chamánico fundamental que hemos adoptado es el de la transformación espiritual. En lugar de ajustarnos a un modelo mecanicista que considere que la función del terapeuta es la de reparar el cuerpo para que funcione como antes, o incluso para que desarrolle su potencial máximo, los esfuerzos del equipo de nuestra clínica van encaminados a que la persona sea mejor que antes. Esto se basa en el supuesto de que el valor relativo de la parte física, e incluso el de la psicológica, es menos importante que el de la espiritual.

Lo que se entiende por transformación espiritual es un cambio en la perspectiva del mundo, un modo distinto de entender el papel personal en la naturaleza y la relación con la misma. Por ejemplo, muchos de nuestros pacientes han realizado trabajos muy duros a lo largo de toda su vida. Para este tipo de personas, el significado de la existencia se define frecuentemente en base a su capacidad de producción. La naturaleza, en este caso, especialmente en lo que hace referencia al cuerpo del individuo, sólo representa el poder necesario para que la persona desempeñe el papel asignado. Este concepto de la naturaleza implica que no es necesario ningún cuidado especial. El cuerpo funcionará, la tierra colmará las expectativas personales y es innecesario prestarle atención a cualquier otra cosa.

Sin embargo, el dolor crónico obliga a cambiar de perspectiva. Significa que las cosas no han funcionado de acuerdo con lo esperado, cuestionando los supuestos en los que se basaban dichas expectativas. Entonces se descubre que el cuidado y el respeto a la naturaleza eran necesarios, como también lo era el cuidado del cuerpo y de la mente. Entonces, la misión y la relación del individuo con la comunidad da un salto gigantesco hacia una consideración completa del concepto global de la vida y la muerte, y se siente la necesidad imperante de transformar las viejas pautas del pensamiento, de las emociones y de la conducta.

La transformación puede tener lugar de muchos modos distintos. En nuestra búsqueda de enfoques innovadores, hemos acudido a prácticas chamánicas en diversos marcos. En este capítulo se describen algunos de estos enfoques, como parte de nuestro protocolo con los pacientes internos. Estas técnicas de imaginería, tambores, tacto, aislamientos, música y cantos, están lejos de ser nuevas en la literatura chamánica. Sin embargo, que yo sepa, no existe ningún otro hospital que las incorpore en un programa médico integrado.

Debido a la naturaleza del establecimiento médico, tenemos que utilizar dichos procedimientos con cierto tacto, a fin de no ofender al profesional tradicional o sus creencias. Las descripciones siguientes son ejemplos de las técnicas utilizadas con mayor frecuencia. Hemos racionalizado cada una de ellas desde el punto de vista de la medicina occidental, particularmente en lo referente al control del dolor. Respetamos el poder de transformación de estos métodos y recomendamos su consideración a quienes traten de temas semejantes.

Imaginería

En la realidad ordinaria vivimos entre fronteras. Por ejemplo, estamos capacitados para ver las ondas del espectro luminoso dentro de cierta gama. A pesar de que dicha gama varía de una persona a otra, lo hace en un margen muy reducido del espectro global y sigue siendo muy limitado, incluso al compararlo con la gama de percepción posible en otras especies. Pero cuando utilizamos el poder de la imaginación, desaparecen las fronteras. Ningún reino es insuperable, a no ser por las limitaciones que nosotros mismos le impongamos.

El uso de la imaginería es probablemente el método de transformación más antiguo de la historia, descubierto y utilizado por los antiguos chamanes hace muchos milenios.’ Gracias a la imaginería, no sólo podemos adquirir una mejor comprensión de nuestras necesidades y del control de nuestra fisiología, sino que podemos alcanzar una sabiduría más profunda y posiblemente llegar a planos más allá de nosotros mismos.

No es difícil hallar formas de imaginería que creen un impacto en nuestros cuerpos. Los pacientes suelen empezar por descubrir que las imágenes aumentan o disminuyen los latidos del corazón. A algunos, el hecho de imaginarse a sí mismos en un acto sexual les aumenta las pulsaciones, a otros les resulta más eficaz una escena de horror, como la de una caída o la de ser perseguidos por una poderosa figura. A un elevado tanto por ciento les afecta imaginar que son víctimas de un accidente. Por otra parte, la reducción de los latidos del corazón tiende a ser menos variable. Tumbarse sobre la cama, pescar o navegar por un lago, descansar en la playa, contemplar el paisaje desde la cima de una montaña, o simplemente flotar en el espacio, suelen producir los efectos deseados. El hecho de que sea la imagen de un recuerdo o de una fantasía carece de importancia.

Desde un punto de vista físico, es natural que los pacientes empiecen a explorar imágenes que afecten el dolor. En la mayoría de los casos, durante esta fase aprenden a incrementar el flujo de sangre a las áreas dolorosas y músculos tensos. El resultado es una disminución del dolor y un mayor control de las zonas de tensión.

Por ejemplo, Alice tenía un dolor intenso en la nuca y en la cabeza, como consecuencia de un accidente de coche. Las radiografías revelaron un fragmento óseo, parte de la columna vertebral, que sobresalía por encima de la médula. No había peligro de que afectara directamente sus conductos nerviosos, pero el hueso servía de punto de apoyo al soporte muscular de la cabeza. A pesar de que hacía un año que se hallaba en aquella condición, no había querido someterse a una intervención quirúrgica debido al bajo porcentaje de reducción significativa del dolor y a la esperanza del cirujano de que el hueso acabara por reconstituirse por cuenta propia. También cabía considerar el hecho de que su matrimonio era calamitoso y se creía que su dolor podía ser funcional en algún nivel de aquella situación.

Durante la segunda semana de tratamiento, mientras Alice exploraba su propia imaginería, descubrió la imagen de su – marido separándole los huesos del cuello y causándole dolor. También tuvo muchos sueños en los que su confusión y perturbación se centraban en la zona de la nuca («quebraderos de cabeza»). Imaginando la reducción de la tensión en dicha área y trasladándola a sus cuerdas vocales, comenzó a «expulsar el dolor con la voz» y a substituirlo por amor y ternura hacia sí misma. El resto de la historia es quizá previsible en términos -finalmente- de su divorcio y de un nuevo matrimonio, pero el hueso se reconstituyó en un plazo de dos semanas (verificado por radiografías) y se incorporó al trabajo seis semanas después de abandonar la clínica.

Todos tenemos nuestros éxitos predilectos, pero en mi caso es el de un paciente llamado Bill, que padecía un dolor muy específico en el costado derecho del centro de la espalda. No había nada en su historial médico que justificara aquel terrible dolor, que le afectaba todos los días, aparte de una voluminosa protuberancia en la espalda. Durante la primera semana, imaginaba lo primero que le venía a la mente, cuando le palpaba la espalda en distintos lugares.

Lo que me proponía era comprender un poco mejor el mecanismo muscular. Gracias a las imágenes que me narraba el paciente, podía ir detectando los conductos de transmisión del dolor. En este caso, cada vez que tocaba su dolorosa protuberancia, comenzaba a hablarme inmediatamente de un accidente automovilístico que había presenciado. Echó a llorar; no de dolor, sino de la sensación de culpabilidad que le producía el hecho de no haber ayudado a las víctimas que gemían en el coche en llamas. Conforme iba asimilando la experiencia, la protuberancia comenzó a decrecer, como si alguien dejara escapar el aire de un neumático. Transcurridos treinta minutos el dolor había desaparecido y logró dejar de pensar en aquella situación sin connotaciones emotivas. Debo añadir que el dolor no reapareció.

Existe una lista interminable de ejemplos semejantes del poder de la imaginación y su conexión con causas traumáticas de dolor. La imaginería forma parte de toda la actividad en nuestra clínica, desde la terapia física hasta la verbal. Sólo después de que el poder de la imaginería haya conducido al paciente a descubrir personalmente una perspectiva más amplia, más allá de los límites actuales de su experiencia, p cambiar su percepción de las pautas vitales. Puede que entonces adquiera una nueva percepción de los papeles familiares, o de la relación mecánica de las reacciones de la conducta en el cuerpo, o del papel de la propia experiencia del dolor.

Tambores

Algunas de mis experiencias más valiosas han tenido lugar mientras escuchaba, hora tras hora, el son de los tambores chamánicos y sentía una armonía que crecía en mi interior. Desde un punto de vista fisiológico, sabemos que el estímulo auditivo o visual constante a ciertas frecuencias dirige las funciones de las ondas cerebrales hacia una armonía.’ También sabemos que la mayoría de los chamanes utilizan el son del tambor para sus ritos y desplazamientos a nuevas realidades. Por consiguiente, la experiencia de los tambores es útil para nuestros pacientes, que necesitan nuevas plataformas perceptivas.

Hemos utilizado experimentalmente una grabación del son de tambores chamánicos midiendo su acción relajadora con instrumentos de biorretroacción. Ahora se da prácticamente por sentado que, en la mayoría de los pacientes, el son regular del tambor facilita e incrementa la circulación vascular periférica, según las mediciones de una sonda térmica, y reduce la tensión muscular, como lo indica el correspondiente electromiograma. También hay quien utiliza la grabación del son de los tambores para dominar las jaquecas y reducir la presión sanguínea.

Sin embargo, el descubrimiento más importante relacionado con el son de los tambores es su utilidad para facilitar la imaginería y eliminar la depresión. Como he aclarado anteriormente, la depresión es uno de los temas más importantes con los pacientes que padecen dolor, y una de las facetas centrales de la depresión es la reflexión obsesiva que experimentan los pacientes, al preocuparse de sus problemas. Quedan «atrapados» en un resentimiento (dirigido especialmente contra sus jefes, o hijos y consortes) del que no logran liberarse. Con frecuencia la terapia verbal empeora la situación, debido a la tendencia de la mayoría de los terapeutas a «resolver» el elemento depresivo con enfoques lógicos o catárticos, cuya consecuencia es la de aumentar la depresión y disminuir la energía de los pacientes. Los períodos prolongados al son del tambor parecen ayudar a dichos pacientes a superar sus pensamientos cíclicos y repetitivos.

Por ejemplo, un paciente llamado Carl acudió a nosotros con un intenso dolor de espalda, que le había obligado a abandonar un buen empleo en una empresa petrolífera y a no moverse de su casa en los últimos tres años. Estaba resentido con su antiguo jefe y con su esposa, y se negaba a participar plenamente en las actividades de la clínica. Por otra parte, se dedicaba a repetir una y otra vez lo malo que era el mundo. Se le introdujo al son de los tambores en una sesión de grupo, en la que yo me ocupé personalmente de tocar el tambor. Les dije a los participantes que se abandonaran al son del tambor, permitiendo al mismo tiempo el ir y venir de pensamientos e imágenes, sin preocuparse de su significado. También les comenté que en el caso de que aparecieran seres en sus imágenes, éstos podrían tener un significado simbólico y presentarse de un modo interesante.

Carl experimentó la imagen de un halcón, que voló siete veces alrededor de su cabeza antes de volar describiendo círculos y cruces. El halcón se posó en su hombro y le dijo que había llegado el momento de seguir con su vida y dejar atrás su pasado. Cuando todo el mundo comentó sus reacciones, Carl estaba confundido. Les hablé de los animales de poder, sin entrar en la cuestión de interpretaciones. Ya fuera por el halcón o por la transmisión de ondas cerebrales, Carl comenzó efectivamente a ver el mundo en otros términos. Utilizó la grabación de los tambores todos los días, tanto con fines biorretroactivos como para sus meditaciones vespertinas.

Palpación

Hace unos tres años, mientras dirigía un grupo de trabajo en Esalen, conocí a Richard Pavek, que estaba muy emocionado por lo que estaba aprendiendo sobre una técnica de palpación llamada SHEN.3 Me ofrecí voluntario como objeto de experimentación. Después de la sesión, tuve que admitir que lo único que sentía era cierta relajación. No obstante, accedí a que viniera a Texas y pusiera a prueba su enfoque con nuestros pacientes. Estaba convencido de que no podía perjudicarles, pero por otra parte no estaba seguro de volver a ver a Richard.

La mañana en que apareció, estábamos agobiados por un montón de difíciles problemas. Resueltos los aspectos administrativos, Richard estaba listo para trabajar con los pacientes, algunos de los cuales parecían tener problemas muy graves. Uno de ellos se llamaba David y había sido golpeado por una enorme grúa, que le había aplastado seis vértebras. Según toda lógica, debía haber quedado parapléjico, pero su médula seguía intacta. Después de varias intervenciones quirúrgicas su dolor había empeorado y como último recurso lo habían mandado a la clínica del dolor.

El dolor de David se concentraba en la espalda y en la pierna derecha, y no estaba dispuesto a soportar la agonía de levantarse de la cama sin provocación. Cuando por fin se aventuró a salir al vestíbulo, caminaba con gran dificultad y usaba una muleta. Media hora después de que mandara a Richard a trabajar con él, David estaba literalmente bailando en el vestíbulo, sin cojera ni dolor. Sin ánimo de exagerar, quedé sumamente impresionado. Mandé a Richard a tratar otra paciente, Edith, que en aquel momento padecía una fuerte jaqueca. Una vez más, a los treinta minutos, el dolor había desaparecido. Lo mismo ocurrió con otros dos pacientes. A pesar de que los síndromes dolorosos de dichos pacientes no desaparecieron permanentemente con una sola sesión, cuando la técnica de Richard se utilizaba juntamente con otras terapias producía buenos resultado, que atribuí principalmente a los efectos de la terapia SHEN.

Le pedí a Richard que nos enseñara la aplicación de dicha terapia, a fin de separar la técnica de la persona que la practicara. Los resultados que hemos obtenido han sido semejantes a los de Richard y hemos integrado su uso con el de otros enfoques. Una explicación muy simple de la terapia SHEN se basa en un flujo de energía o modelo «flex». Como saben los chamanes desde hace muchos siglos, en el cuerpo hay distintas corrientes de energía que influyen en nuestra salud. Los sucesos físicos y emocionales pueden interrumpir y perturbar dichos flujos, y son las perturbaciones crónicas las que conducen finalmente a la enfermedad. El método de Richard consistía en palpar el cuerpo de un modo determinado, a fin de dirigir los flujos de energía hacia sus canales apropiados.

Tal como nos lo describió Richard, los flujos más evidentes circulan por los brazos y dan la vuelta al cuerpo, describiendo círculos que cruzan la médula espinal. Un flujo suele ir de la palma izquierda a la derecha. Otro empieza en el pie derecho, asciende por el costado derecho del cuerpo, pasa por encima de la cabeza y desciende por el costado izquierdo hasta el pie izquierdo. Otro flujo común es el que sube por la médula espinal hasta la parte superior de la cabeza y posiblemente desciende describiendo círculos. Los chakras descritos en el yoga son también centros de flujo de energía, pero para mayor información es aconsejable leer el libro de Richard.

Otro ejemplo de la eficacia de la terapia SHEN es el caso de Frank y María. Frank ingresó en la sala ortopédica del hospital debido a su intenso dolor de espalda y se me pidió que le visitara. En el momento de entrar en su habitación, supe que Frank estaba gravemente enfermo. En realidad, hacía un año que se le había diagnosticado un cáncer y los síntomas de su dolor de espalda tenían características confusas. Recluté a su esposa, María, como coterapeuta y le enseñé algunos flujos SHEN por la espalda y piernas. El diagnóstico médico indicaba que el cáncer se había extendido a la columna vertebral y que parte de sus vértebras se habían deteriorado, lo que explicaba el dolor de su espalda. Se le comunicó a la familia que con toda probabilidad no regresaría a su casa y que era conveniente que se prepararan para el fin.

Yo le visitaba todos los días. María me formulaba algunas preguntas y me contaba sus mejoras al facilitarle una reducción de su dolor. Se contrató una enfermera particular y María le enseñó lo que sabía. María no se mostró jamás excesivamente optimista, ni se engañó en cuanto al estado de su esposo, pero su amor por él y la dedicación con que procuraba disminuir su dolor eran evidentes. Al cabo de tres semanas, a Frank se le dio de alta en el hospital. El tumor de la columna vertebral se había disuelto y las vértebras habían comenzado a rehacerse. Sería poco afirmar que el personal de la sala quedó sumamente impresionado.

La cámara de aislamiento

Uno de los ritos más comunes en muchas culturas incluye un período durante el cual se aísla al individuo de la comunidad, a fin de que se enfrente a su propia esencia. Por ejemplo, el aislamiento puede tener lugar en una cámara termal o en un viaje, pero la experiencia clásica chamánica consiste en enfrentarse a lo desconocido solo en la selva, totalmente aislado. La versión moderna del aislamiento completo sería la cámara de privación sensorial, conocida como tanque de flotación.

La mayoría de nuestros pacientes encuentra que la cámara de aislamiento es un ambiente que facilita la liberación y el cambio emocional. También hay pacientes que tienen miedo de la oscuridad, de estar encerrados y de perder el control.

Estos miedos deben ser respetados. Durante la mayor parte del tiempo de aislamiento, se usa un sensor de biorretroacción para tener constancia de los cambios fisiológicos, pero su valor primordial es el de facilitar viajes de imaginería y autoexpansión.

Por ejemplo, cuando trabajaba en una oficina, a una paciente llamada Virginia se le cayó un armario sobre el pecho, causándole fractura de varias costillas y separación del esternón. Después de un año, tenía todavía un fuerte dolor en el pecho y, como alternativa a otras intervenciones quirúrgicas y medicación, se la mandó a la clínica del dolor. Describió su primera experiencia en la cámara de aislamiento como relajante e introspectiva, con respecto a la imaginería para el control del dolor. En una ocasión Virginia pasó la noche entera en la cámara de aislamiento y al día siguiente había experimentado una transformación. Dijo que había juntado las manos como para rezar y que había sentido un calor que le había comenzado a llenar todó el cuerpo. Había tenido visiones de toda su vida y, de pronto, había comenzado un nuevo día. Su dolor no había desaparecido, pero comentó que ya no tenía ninguna importancia en la misión de su vida. El dolor era simplemente insignificante, en su amplia relación con el mundo.

El tiempo es un elemento subjetivo que divide dos acontecimientos. En la cámara de aislamiento, donde no es fácil distinguir un suceso de otro, el tiempo no tiene la misma realidad que antes y parece detenerse. Sin el marco habitual en el que juzgar la intrusión de dolor mental o físico, las relaciones pueden disociarse del orden subjetivo en que las emplazamos. Desprovistas del pegamento emocional que las sujeta, puede emerger claramente un orden más natural y universal, que facilite una percepción más global.

Al formar parte de un hospital general, con frecuencia consultamos y tratamos a pacientes de otras unidades. Una de nuestras fuentes regulares es la unidad de psiquiatría, y una de las modalidades de tratamiento predilectas para pacientes depresivos y esquizofrénicos es la cámara de aislamiento, debido, probablemente, a razones diversas. El aislamiento le permite al depresivo resolver conflictos en otra esfera de la realidad, sin tener que esforzarse por verbalizar y racionalizar. El esquizofrénico puede reducir el flujo abrumador de estímulos y relajarse en un lugar seguro. Nadie ha tenido jamás una experiencia negativa. Así pues, he aprendido que en muchos sentidos la sabiduría de los ritos chamánicos es apropiada en todas las épocas.

La música y el canto

La música ha sido terapéutica para la humanidad desde el principio de la historia. Todas las culturas parecen reconocer el impacto de su mensaje, ya sea en forma de marcha victoriosa, de nana para tranquilizar a un niño, o de himno en un servicio religioso. Una posible teoría de reacción psicofisiológica podría describirse en términos de un conducto entre el lado derecho y el izquierdo del cerebro, que detona un mecanismo de liberación de serotonina. Otra teoría podría basarse en las asociaciones tempranas con configuraciones musicales, lo que produciría un aprendizaje conductista desde una edad temprana.

En asociación con el programa de terapia musical de la Southern Methodist University, hemos investigado los componentes musicales que afectan los parámetros dolorosos y he llegado a ciertas conclusiones. Primordialmente, el efecto de ciertos tipos de música depende de las preferencias, expectativas, humor y cultura del individuo. Por ejemplo, en pruebas con diferentes tipos de música para niños, como técnica para el control del dolor, en la unidad pediátrica de oncología, mientras se practicaban aspiraciones medulares y punciones lumbares descubrimos que la música preferida era la de Michael Jackson, incluso comparada con la música meditativa que utilizamos en biorretroacción. En la clínica del dolor nos encontramos con otras variaciones de preferencias y evaluamos sistemáticamente el tipo de música que mejor se presta a la actividad deseada para cada paciente determinado. Les compramos magnetófonos portátiles a los pacientes para que puedan utilizarlos mientras hacen ejercicio, se relajan, o duermen. Las selecciones son eminentemente individualistas.

Lo que parece ser consistente es el efecto positivo del tarareo y los sonsonetes en grupo. A los adultos les produce mucha angustia el cantar, pero en la «terapia» de grupo se les alienta a tararear una nota o una melodía, mientras se concentran ya sea en una imagen o en una parte del cuerpo. La energía y coherencia del grupo son increíbles. A menudo algún paciente echa a cantar y en otras ocasiones hay quien llora de emoción. Con frecuencia se expresan inesperadamente confesiones verbales de amor y filosóficas.

Un caso concreto fue el de Steve, que estaba tarareando con el resto del grupo, cuando de pronto comenzó a cantar una antigua canción espiritual. Otros se unieron a él y durante el resto de la sesión, Steve llevó la voz cantante. Después de la reunión, Steve confesó que no había sido consciente de su conducta, sino que vivía su propia realidad, en otro lugar y momento. Lejos de sentir miedo, expresó su gratitud al grupo por aquella experiencia, que le había permitido trasladarse a un reino espiritual y más cerca de Dios.

En lugar de intentar encontrar una canción que todo el mundo conozca para poderla cantar juntos, intento que jamás ha tenido mucho éxito, solemos empezar tarareando distintas notas y relajándonos. Resulta muy productivo pasar una hora entera simplemente tarareando. Todo el mundo se siente vivificado y, con frecuencia, se da una experiencia sumamente positiva, como la mencionada anteriormente. Sin embargo, cantando se agrega una dimensión adicional: la de concentrarse en un tema contextual común. He aquí algunos ejemplos de cantos:

«Cada día me siento mejor.» «Soy un todo.» «Soy uno con el universo.»

Cantar y tararear ayudan en los casos de depresión, probablemente en mayor grado que cualquier otro enfoque. Existen muchas razones para estos provechosos resultados. En primer lugar, el hecho de cantar le ayuda al individuo a aumentar y distribuir el contenido de oxígeno por todo el cuerpo. La investigación ha demostrado que el ejercicio es uno de los mejores remedios contra la depresión, debido a los cambios que provoca en los neurotransmisores, y cantar es una forma de hacer ejercicio.

A un nivel más subjetivo, he descubierto que los pacientes reconocen dentro de sí mismos sentimientos de afecto y trascendencia, estimulados por recuerdos. Ocasionalmente, dichos «recuerdos» parecen pertenecer a otra época. Su naturaleza es sin excepción positiva y se generaliza fácilmente entre el resto del grupo. Se forman vínculos de amistad que perduran muchos años. Recibo un promedio de dos llamadas mensuales de pacientes que abandonaron el tratamiento hace más de diez años y todavía recuerdan los cantos en grupo como las experiencias más significativas de su vida.

La pertinencia del enfoque chamánico

El problema con la utilización de palabras para describir los resultados de nuestros enfoques chamánicos en el control del dolor, como acabo de intentarlo, es que las palabras son limitadas. Si dos personas no tienen experiencias semejantes, puede que las palabras que utilicen para describir ciertos sucesos tengan significados diferentes. Parece sumamente improbable que existan dos personas con las mismas experiencias y, por consiguiente, toda descripción verbal tiene el peligro potencial de transmitir información errónea.

Además, el cuerpo no comprende las palabras. La capacidad lingüística se adquiere muy tarde en la vida, cuando todas las demás habilidades, como el comer y el caminar, están ya firmemente establecidas.

Dolor, ya sea físico o psicológico, no es una palabra que tenga el mismo significado para todo el mundo. Es una experiencia. Las palabras pueden ser útiles para aclarar las experiencias, pero el tratamiento propiamente dicho debe operar en un nivel no verbal. Hemos aprendido de nuestros maestros, los chamanes, y hemos hallado la sabiduría del silencio y ejercitado el don de escuchar.

Evidentemente, no todos los pacientes están dispuestos a escuchar. Tampoco están todos dispuestos a sanar, puesto que la transformación supone un coste. Puede también haber costes para los terapeutas, en forma de denuncias y reclamaciones judiciales. A menudo existen costes en términos de papeles inapropiados en el seno de la familia, que hay que abandonar en pro de la transformación. Y, sobre todo, está el coste de abandonar y someter una relación contraproducente con la naturaleza, que se puede haber poseído y valorado desde la infancia. Todos estos costes están impregnados del miedo a perder. Lo asombroso es que la mayoría de nuestros pacientes acaben por elegir la transformación, incluso teniendo en cuenta que, por definición, todos ellos están condenados potencialmente al fracaso.

Estoy convencido de que muchos medicamentos actúan contra la transformación. La medicación, en mi experiencia, confunde al paciente sobre su dolor, especialmente en cuanto a su significado, o adormece la capacidad de percepción espiritual, dejando al paciente sin energía para la transformación. Creo que esto también es cierto para las «drogas recreativas». Los pacientes adictos al alcohol o a otras substancias químicas parecen tener mayor dificultad con estos conceptos. Tal vez ciertas drogas puedan ser útiles en un contexto espiritual, pero dados sus peligros potenciales y sus efectos secundarios, así como el hecho de que carezco de experiencia o de recursos para explorar dicho camino, he enfocado la transformación espiritual en el contexto de la clínica del dolor a través de los métodos chamánicos mencionados.

Estas prácticas chamánicas nos han ayudado consistentemente a nosotros y a nuestros pacientes. Hemos contribuido al chamanismo en el sentido de que le estamos demostrando a la medicina moderna la eficacia de estos enfoques. Sí, la magia puede tener lugar incluso en la ciencia moderna, en la esterilidad controlada de un hospital. Sin embargo, más importante es que la espiritualidad puede considerarse una vez más como variable fundamental en el proceso de curación.

Maria sabina unos textos

MARIA SABINA

MARIA SABINA

Texto: Camilo Jose Cela

Traduccion al ingles: Luz Castaños and Theodore S. Beardsley, Jr.
PARTE I

Pregonero

En la serranía de Oaxaca

Crece el hongo de fray Bernardino

Los indios le dicen nanacatlh

Y con él se emborrachan y cantan

Los herejes los sabios los brujos

Las leonadas galas del teyhninti

La sangre del dulce sacrificio

La sangre del ave de la selva

la sangre del Ometepec niño

Enfermo de amor y vanidad

La sangre de los guerreros muertos

En brazos de las sucias doncellas

Al cabo de cuatro siglos largos

Nació el ángel Maria Sabina

Que come teunanacatlh amargo

Y bebe ron y anís y agua clara

La condenaron a muerte en la horca Y de nada valieron el llanto de Valentina Pavlovna Wasson Y el fantasma de Antonin Artaud

Pidiendo caridad al demonio

Clemencia a los ángeles ruinosos

Mil llamas al Popocatepetl

el fin del mundo a los verdes dioses

Se apiade de Maria Sabina

Y del corazón de sus verdugos

Sin nombre para poder decir

Desnudos alacranes hambrientos

Calvos de tiña mansa y de tiña

Brava y de astronomía ¡legal

Amén y sobre las cien cabezas

Del cordero brille el relámpago

Coro

El pueblo quiere ahorcar a María Sabina El pueblo quiere ver cómo el verdugo que vino de la cuidad ahorca a María Sabina El pueblo quiere tirarle de los pies a María Sabina ahorcada El pueblo quiere besar la falda de Maria Sabina

María Sabina

Soy una mujer que llora

Soy una mujer que escupe

Soy una mujer que ya no da leche

Soy una mujer que habla

Soy una mujer que grita

Soy una mujer que da la vida

Soy una mujer que ya no pare

Soy una mujer que flota sobre las aguas

Soy una mujer que vuela por los aires

Soy una mujer del aire

Soy una mujer que bebe el humo

Soy una mujer de luz

Soy una mujer pura

Soy una mujer de trapo

Soy una mujer que come flores

Soy una mujer capaz de pasar hambres

Soy una mujer que pasa hambres

Soy una mujer que pasa muchas hambres . ~

Soy una mujer sin lengua

Soy una mujer de palo

Soy una mujer con ojos que ni miran ni brillan

Soy una mujer que ve en la tiniebla

Soy una mujer que palpa la gota de rocio posada sobre la yerba

Soy una mujer hecha de polvo y vino aguado

Soy una mujer que sueña mientras la atropella el hombre

Soy una mujer que siempre vuelve a ser atropellada Soy una mujer que no tiene fuerza para levantar una aguja

Soy una mujer condenada a muerte

Soy una mujer de inclinaciones sencillas

Soy una mujer que cría viboras y gorriones en el escote

Soy una mujer que cría salamandras y helechos en el sobaco

Soy una mujer que cria musgo en el pecho y en el vientre

Soy una mujer a la que nadie besó jamas con ehtusiasmo

Soy una mujer que esconde pistolas y rifles en las arrugas de la nuca

Soy una mujer que no tiene dientes

Soy una mujer con dos filas de dientes

Soy una mujer con tres filas de dientes

Soy tina mujer a la que nacen dientes en el

paladar

Soy una mujer que come tierra

Soy una mujer que se cura las Hagas con tierra

Soy una mujer que no salta con alegría por encima de los tejados

Soy una mujer sin pezones

Soy una mujer con seis tetas como las perras

Soy una mujer a la que enterraron viva

Soy una mujer que gozó al ser enterrada viva

Soy una mujer que bebe el semen del padre en la flor de la mandrágora

Soy una mujer que fuma yerbas aromáticas en una pipa hecha de vértebras de martir desangrado

Soy una mujer casi ciega

Soy una mujer casi sorda

Soy una mujer casi muda y paralítica

Soy una mujer que ronda los urinarios y los desmontes

Soy una mujer a la que canta el vientre

Soy una mujer que ignora el pecado

Soy una mujer que se desnuda y se viste con libertad

Soy una mujer que ríe sin motivo

Soy una mujer fiel

Soy una mujer respetuosa

Soy una mujer indecente

Soy una mujer que cría ranas y culebras de agua en el lavabo

Soy una mujer envuelta en un sudario de colores

Soy una mujer con las uñas quebradizas

Soy una mujer que se está quedando sin uñas

Soy una mujer que ya ni recuerda cuando perdió las uñas

Soy una mujer que no sabe solfeo

Soy una mujer que alimenta pulgas por caridad

Soy una mujer de aliento fétido

Soy una mujer gorda y poco sana

Soy una mujer a la que cosieron el sexo y el ano

Soy una mujer a la que nadie mira de frente

Soy una mujer que se cobija donde puede por ejemplo bajo los puentes o en la cama de los leprosos

Soy una mujer que ama el fuego

Soy una mujer que lleva el fuego de un lado para otro
Soy una mujer incapaz de escupir fuego

PARTE II

Coro

Las viejecitas impedidas quieren ahorcar a María Sabina

Las viejecitas impedidas quieren ver el gesto que pone el verdugo mientras abraza por el aire a Maria Sabina

Las viejecitas impedidas no podrán colgarse de los pies de María Sabina
Las viejecitas impedidas quieren oler el último sudor de María Sabina

Maria Sabina

Oye luna

Oye mujer cruz del sur

Oye mujer estrella de los navegantes

Oye cirio del muerto

Oye coneja recien parida

Oye el sol y las nubes

Oye mujer herida de muerte

Oye mujer sin alma

Oye mujer sin cuerpo

Oye mujer sin amor

Oye mujer

Oye caracol de la fuente

Oye mosca del verano

Oye lucero de la Mañana

Oye gorgojo de los ataudes

Oye Andromaca

Oye agua de la Iluvia

Oye dia luminoso

Oye negra boca del perro

Oye viuda salaz y reconfortada

Oye viuda salaz y Hermosa

Oye Maria Estuardo

Oye hospiciano de los latigazos

Oye Juana de Arco

Oye San Andres en la cruz

Oye hospiciano de los latigazos

Oye Mesalina

Oye hospiciano de los latigazos

Oye flor de la marijuana

Oye ojo pisado por las bestias mansas

Oye sacristan que roba el aceite

Oye descolorida ánima del purgatorio

Oye lechuza solitaria

Oye Nicanor

Declaro que soy una muerta que canta

Declaro que conozco la ciencia de levantar columnas con lágrimas y saliva

Declaro que sé preparar elixires de vida y pocimas de muerte

Declaro que si pido clemencia es para escarnecer vuestro corazón

Declaro que no creo en vuestra justicia ni en vuestra injusticia

Declaro que soy culpable ante la ley que os rige

Declaro que desprecio vuestra ley

Declaro que escupo vuestra ley

Declaro que siento compasión por vosotros y por vuestra ley

Coro

¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

¡Prepara la sentencia alguacil!

¡Prepara la fosa verdugo!

¡Prepara la piedra niño!

No prepares la fosa sepulturero deja que a María Sabina la devoren los pájaros y la seque el viento

¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

María Sabina

Oye reloj del almacén

Oye rata del sumidero

Oye mocita que hoy no quieres mirarme a los

ojos

Oye zángano

Oye ramera mimosa que te dejas chupar la sangre por el zángano

Oye virgen que te miras al espejo con saña

Oye tú también verdugo de suaves maneras

Oye jugador de dados

Oye bebedor de cerveza

Oye violador de cadáveres, confidente de cadáveres, compadre de los cadáveres

Oye tañedor de ocarina que pecas con las cabras solteras

Oye mariposa clavada con un alfiler

Oye miserable atesorador de botellas vacías

Oye Martín pescador que vuelas sobre la mar embravecida

Oye aurora boreal

Oye arco iris de sólo cinco colores

Me río de vuestra impaciencia

Me do porque sé que os voy a defraudar con mi pirueta

Me lío de que no sepáis aprovechar mejor las ocasiones

PARTE III

Coro

Pedimos que el verdugo ahorque a María Sabina

Pedimos que se reparta su carne para cocerla

en nuestros pucheros

Pedimos que la guardia ahuyente al cuervo y al gusano

Pedimos un poco de sangre reconfortadora

Maria Sabina

El corazon de Cristo

El corazon de la Madre de Cristo

soy conocida en el cielo

Dios me conoce

Soy una mujer limpia

El pajaro me limpia

El libro me limpia

El agua me limpia

El aire me limpia

La flor me limpia

Soy conocida en el cielo,

Dios me conoce

El corazon de Cristo

El corazon de la Madre de Cristo

Coro

AY! AY! AY! AY! AY!

Lee ya la sentencia alguacil!

Disponte a columpiarte en el aire

verdugo!

Lavate bien la boca con agua de rosas

niño!

No prepares la fosa sepulturero y ahuyenta los

Pajaros y los gusanos que la carne de Maria

Sabina es de los hombres

AY! AY! AY! AY! AY!

María Sabina

Sabéis que amo el fuego

Sabéis que llevo el fuego de un lado para otro

Sabéis que escupo fuego si quiero hacerlo

Sabéis que soy una mujer que se lava la cara con la sangre de los mozos

Sabéis que soy una mujer que se lava la cara con la sangre de los muertos

Coro

Si, Si, sabemos

María Sabina

Sabéis que soy una mujer que se da baños de asiento con la sangre del león

Coro

Sí, Si, sabemos

María Sabina

Sabéis que soy una mujer que se convierte en humo

Sabéis que soy una mujer que tiene el corazón de aire

Sabéis que soy una mujer que vuela como el vilano

Sabéis que soy una mujer que flota igual que el corcho

Sabéis que soy una mujer que aún puede parir

Sabéis que soy una mujer a la que vais a quitar la vida

Sabéis que soy una mujer no más Viciosa que las otras mujeres

Sabéis que soy una mujer entera y que no llora

Sabéis que soy una mujer que os escupe a la cara

Sabéis que soy una mujer que mea con ruidoso entusiasmo

Sabéis que soy una mujer que alimenta ancianos con su leche

Sabéis que soy una mujer que canta y toca la campana

Sabéis que soy una mujer que canta y toca el violín

Sabéis que soy una mujer que vomita de asco sobre vuestras cabezas

Coro

Disparad cohetes para que su estruendo no permita oír las palabras de María Sabina

Pegad a vuestros hijos para que su llanto no permita oír las palabras de Maria Sabina

Convocad la tempestad para que su quejido no permita oír las palabras de Maria Sabina

María Sabina

El corazón de Nuestro Señor Jesucristo

El corazón de su Santísima Madre

Me conocen los santos del cielo y los ángeles

Dios me conoce

Soy una mujer sin sangre

El pájaro me roba la sangre

El libro abierto me roba la sangre

El agua me roba la sangre

El aire me roba la sangre

La flor me roba la sangre

Me conocen los santos de] cielo y los ángeles

Dios me conoce

El corazón de la Santísima Madre de Cristo

El corazón de Nuestro Señor Jesucristo ‘

Coro

¡AY! AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

¡Atended a la lectura de la sentencia por el alguacil!

¡No perdáis detalle del esmerado oficio del verdugo !

¡Levantad a los niños sobre vuestras cabezas para que recuerden este instante durante toda la vida!

¡Emborrachad al sepulturero y rompedle en mil pedazos el azadón!

María Sabina

El corazón de Cristo

El corazón de la Madre de Cristo

Soy conocida en el cielo

Dios me conoce

Soy una mujer limpia

El pájaro me limpia

El libro me limpia

El agua me limpia

El aire me limpia

La flor me limpia

Soy conocida en el cielo

Dios me conoce

El corazón de Cristo

El corazón de la Madre de Cristo

Coro

¡Desatad al verdugo! ¡Dad al verdugo un vaso de aguardiente! ¡Guardad un respetuoso silencio cuando el verdugo cierre los ojos! ¡Viva el verdugo!

Alguacil

Ahí la tenéis verdugo

Matadla ya

Nadie os ha de pedir cuentas de vuestra acción

Verdugo

Perdonadme María Sabina

Es sólo un momento

Una, dos, tres

Coro

María Sabina … María Sabina … María Sabina…

Chamanes y adivinos

Texto: Mercedes de la Garza Camino

Ilustración: Leonid NepomniachiNakuk Sojom Supo al despertar que ese venado era su “otro yo”, el animal en el que habitaba Ia parte de su espíritu llamada wayjel, y que el gran jaguar era el compañero animal deI uaiaghon o chamán maligno que le había echado el mal. Ver en Sueños a su compañero animal perseguido le indicó que había sido expulsado deI corral de la montaña sagrada por los dioses ancestrales.

Dos días antes Nakuk Sojom había acudido al curandero, quien después de tomarle el pulso le dio a beber una infusión de hierbas, pero el mal se había venido agravando, y ese día cruzó por su mente que no solo había sufrido la pérdida de su wayjel, sino que tal vez el uaiaghon había decidido “cortar su hora”, es decir quitarle Ia vida tras una lenta agonía. Entonces decidió llamar al h’ ilol, “el que ve”, para que salvara a su wayjel de Ia muerte, que acarrearía Ia de su propio cuerpo. EI h’ilol, era el hombre santo, el médico del espíritu, que además de convertirse a voluntad en un animal podía trasmutarse en un cometa, y el único capaz de curar Ia pérdida deI espíritu y el mal echado, porque él mismo podía causar esas enfermedades. EI h’ilol, con su túnica negra y su bastón bajo e] brazo izquierdo, llegó a Ia casa de Nakuk Sojom un rato después, y de inmediato lo interrogó acerca de sus sueños que él podía interpretar gracias a su “visión”, y que revelaban lo que el chulel o espíritu había experimentado al desprenderse del cuerpo del enfermo mientras dormía. Después de escuchar el sueno del jaguar y el venado, el h’ilol supo que el wayjel de Nakuk Sojoni andaba perdido y desprotegido en el bosque, a merced del uaiaghon trasmutado en jaguar. Entonces le tomó el pulso cuidadosamente y el latir de Ias venas le indicó incluso quién era el chamán causante del daño: un conocido anciano, a quien un enemigo de Nakuk Sojom había encargado echarle el mal para vengarse de una antigua afrenta.

EI hilol habló con los familiares de Nakuk Sojom y todos se dispusieron a preparar Ia ceremonia curativa. Consiguieron un guajolote negro macho, agua de los manantiales sagrados, no tocada por mano humana, flores, agujas de pino y distintas hierbas, así como aguardiente. Prepararon también posol y tamales para el h’ilol. Mientras tanto, el chamán construía un corral alrededor de Ia cama deI enfermo, que representaba los corrales de Ia montaña sagrada donde los dioses guardaban y protegían a los compañeros animales de los seres humanos.

En seguida se encendió el copal, se presentaron las ofrendas, se bañó al enfermo en el agua sagrada con Ias hierbas curativas, se le puso ropa limpia y se le acostó en Ia cama-corral. EI chamán le dio a beber una infusión y le untó una pomada negruzca en el vientre, sobando en círculos hacia el lado izquierdo; luego le hizo una limpia con un manojo de hierbas, encendió su tabaco y empezó a beber el aguardiente en pequeños sorbos, mientras pronunciaba Ias largas oraciones que inclinarían a los dioses a recuperar aI animal compañero de Nakuk Sojom y guardarlo de nuevo en el corral de Ia montaña sagrada. AI terminar Ias oraciones, hizo el “llamado deI alma” de Nakuk Sojom, incitándoIa a regresar: “Ven Nakuk, pide perdón a los dioses, regresa de donde estabas solo, de donde estabas asustado y perdido”, al tiempo que sacaba sangre deI cuello deI guajolote negro, que representaba al propio a Nakuk, y daba a beber unas gotas al enfermo.

Como representantes de los dioses en la tierra, los gobernantes y sacerdotes mayas se ataviaban con espectaculares tocados y ornamentos que les otorgaban un halo poderoso y sobrenatural. Foto: Ignacio GuevaraLuego de que hubieron comido el chamán, el paciente y los ayudantes, y de haber encomendado a Ias mujeres ya los ancianos el cuidado deI enfermo, el h’ilol, acompañado deI resto de Ia familia, se dirigió a los altares de Ia montaña sagrada para realizar Ias ceremonias pertinentes y dejar ahí al guajolote negro, ya muerto, a cambio deI alma de Nakuk Sojomo. A los dos días, el paciente pudo levantarse: había recuperado el control de su wayjel, Ias fuerzas malignas habían sido vencidas, los dioses lo habían perdonado. Siglos antes de Ia ceremonia de curación de Nakuk Sojom, los grandes chamanes eran los propios gobernantes, quienes aprendían, a través de sus sueños, a adivinar, a curar y a comunicarse con los dioses, realizando después diversos ritos iniciáticos o EI momento culminante de una iniciación consistía en ser tragados por una serpiente u otro animal poderoso para luego renacer convertidos en chamanes, hombres con poderes sobrenaturales. Los chamanes, mediante el trance extático o externamiento deI alma, propiciado por Ia ingestión de hongos y plantas psicoactivas, así a corno por la meditación, el ayuno, la abstinencia sexual y la extracción de su propia sangre, lograban entrar en contacto con los dioses, transformarse en animales, realizar viajes al cielo y al inframundo, encontrar personas y cosas perdidas, adivinar la causa de las enfermedades, descubrir a los delincuentes y a los malvados, y controlar fuerzas naturales como el granizo. Todo ello los convertía en los intermediarios entre los dioses y los hombres.

En el Popol Vuh de los quichés se describe así a los gobernantes-chamanes:

“Grandes señores y hombres prodigiosos eran los reyes portentosos Gucumatz y Cotuhá, y los reyes portentosos Quicab y Cavizirnah. Ellos sabían si se haría Ia guerra y todo era claro ante sus ojos… Pero no sólo de esta manera era grande Ia condición de los señores; grandes eran también sus ayunos… y esto era en pago de haber sido creados y en pago de su reino… ayunaban y hacían sacrificios, y así mostraban su condición de Señores”. y de los patriarcas de Ias tribus quichés se decía: “Entonces, Ia gente mágica, Nawal Winak, proyectó su venida. Su mirada llegaba lejos, al delo y a la tierra; no había nada que se igualara con lo que ellos vieron bajo el cielo. Eran los grandes, los sabios, los jefes de todas las parcialidades de Tecpán “.

A la llegada de los españoles, los chamanes se replegaron en la clandestinidad, pero siguieron siendo los hombres sabios y portentosos del pueblo, siguieron practicando su oficio de curanderos y adivinos, y continúan haciéndolo hasta el día de hoy.

Fuente: Pasajes de la Historia No. 2 Los misterios de Palenque / septiembre 2000

Instrucciones para la vida

Instrucciones para la Vida
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Recibidas por los Lakota de
Mujer Ternero de Búfalo Blanco
Traducción de Cheryl Harleston

Amigo, hazlo de esta manera:
es decir, cualquier cosa que hagas en la vida,
haz lo mejor que puedas
con tu corazón y con tu mente.
Y si lo haces de esa manera,
el Poder del Universo vendrá en tu ayuda,
si tu corazón y tu mente están Unidos.

Cuando uno es miembro del Círculo de la Gente
uno debe ser responsable,
pues Toda la Creación está relacionada,
y el dolor de uno es la herida de todos,
y el honor de uno es el honor de todos,
y todo lo que hacemos afecta a todo el Universo.

Y si lo haces de esta manera,
es decir, si verdaderamente unes
tu corazón y tu mente como Uno Solo,
cualquier cosa que pidas
así será.

Que es un chaman

¿Qué es un Shamán?
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por Craig Chalquist
Traducción de Cheryl Harleston

Como es arriba, es abajo.
— Aforismo alquímico

En cada clima y cultura surgen almas que viven en la orilla mágica de la realidad. Iniciados en una manera consagrada de ser, su ocupación está en lo no ordinario, lo interior, lo iluminado en sueños, lo intangible. No siendo ni sacerdotes ni curanderos, aunque a veces funcionan como tales, han sido tomados por hechiceros, magos, psíquicos, yogis, médiums, místicos, videntes, brujos. Han sido tamborileros y danzantes, artistas y atletas, entrenadores y embusteros, sabios y guerreros. Pero cualquiera que sea su papel, caminan por la senda de la mediación entre el paisaje cotidiano y el reino de los arquetipos, con un pie en cada caballo mientras se desplazan entrando y saliendo de estados alterados de consciencia.

“Shamán” es la versión inglesa de saman (“shah-man”), sustantivo y verbo Evenk de los Tungus de Siberia. Donde sea que se le encuentre, el shamán, femenino o masculino, es el especialista comunitario en los tratos con el Más Allá —el otro mundo, el mundo superior o el mundo interior; un esgrimidor de poder sobrenatural, un experto del éxtasis (Mircea Eliade) quien, ya sea curando, guerreando, prediciendo, cambiando el clima, cocinando hierbas, organizando cacerías, haciendo máscaras, acompañando a las almas muertas o localizando a las perdidas, ejecuta el papel de maestro de operaciones del inconsciente.

La consciencia shamanística no es simple hipnosis, fantasía, posesión, contorsión, depresión, terror o intoxicación, aunque puede apropiarse de estas cosas. Golpeando un tambor o ingiriendo peyote, soñando lúcidamente o cayendo en trance, el shamán permanece enfocado y consciente, sabiendo bien que los viajes internos no significan nada a menos de que sus frutos sean traidos de regreso a este mundo y hechos realidad mediante rituales, danzas, lenguaje, arte, música o curación (la especialidad más frecuente del shamán), vertiendo el poder acumulado “allá” en actividades útiles “acá”.

Algunas de las artes creadas por los shamanes para tal realización incluyen: tocar tambores, música, acrobacia, teatro, arquitectura, escultura, tallado, pintura, pintura en arena, pintura corporal, tatuajes, mudras, talismanes, malabares, ilusionismo, títeres, ventriloquia, equilibrio en cuerda floja, pirofagia, entrenamiento de animales, escritura, cultivo de plantas, astronomía, metalurgia y las artes de la navegación.

Tales proezas requieren de un entrenamiento riguroso y muchos años de paciente práctica. Por lo tanto, la instrucción shamanística tradicional es supervisada externamente por otros shamanes e internamente por seres o guardianes espirituales que ofrecen su amistad y otorgan poder al aprendiz. Los seres espirituales son particularmente importantes: ningún shamán se convierte en shamán sin recibir una seña aprobatoria transpersonal de ellos. Aunque algunas tácticas de ventas de la Nueva Era dan a entender que convertirse en shamán implica simplemente encender incienso y hacer algunas visualizaciones guiadas, (razón por la cual la mayoría de lo que hoy en día se anuncia como shamanismo es mera palabrería), el sentido del llamado en el auténtico shamán no es un antojo o capricho, sino el heraldo de una vocación peligrosa. Es abrumador, cambiando el curso de la vida, aplastando temporalmente al ego, y a menudo tan doloroso que llega al punto del pánico. Como lo describe el shamán Sioux Alce Negro (Black Elk):

Cuando llega una visión de los seres de trueno del oeste,
llega con terror como una tormenta de relámpagos.
Pero cuando pasa la tormenta de visión, el mundo es más verde y más feliz,
pues donde la verdad de la visión cae sobre el mundo, es como la lluvia.
Verás, el mundo es más feliz después del terror de la tormenta.

A menudo el llamado llega en forma de una crisis mental o física incurable por los métodos normales. Para asumir su vocación, o incluso en algunos casos para sobrevivir, el iniciado debe curarse a sí mismo. Durante este proceso, la curación simboliza una especie de muerte, particularmente la muerte de una parte de sí mismo con la que el iniciado tenía tendencia a identificarse; quizás haya sueños de entierros, desmembramientos, reemplazo de ojos u oídos, transformación de órganos o huesos. Un viejo yo expira y el nuevo asume la responsabilidad de aprender la geografía de lo no ordinario que comienza a abrirse rápidamente frente a él, aprendizaje que incluye nombrar objetos, poderes, lugares y seres de otros mundos y transferir sus poderes a la vida cotidiana.

Puesto que tales poderes abundan en el mundo percibido por la consciencia shamanística, el shamán ve la naturaleza como un sistema espiritual-energético y observa cuidadosamente sus equilibrios e interdependencias. Al principio los antropólogos atribuían la perspectiva shamanística a un animismo primitivo. Hoy, en la sinceridad del shamán hacia los espíritus o esencias de las cosas animadas e inanimadas, podemos ver un respeto del que nuestro mundo tan dañado ecológicamente ya no puede prescindir.

Aunque los shamanes se encuentran en todos lados, el grado de su aceptación varía. La Inquisición, por ejemplo, los exterminaba, mientras que muchas sociedades nativas han honrado al shamán y valorado sus conocimientos (por ejemplo, los Hataali o cantantes Navajo, a quienes se les ofrecían regalos por producir, de una memoria altamente entrenada, cantos que duraban una semana entera para las ceremonias principales). Los occidentales modernos que toman literalmente lo que escuchan sobre los animales de poder y los viajes del alma, o bien ostentan una idealización infantil de las habilidades del shamán, o los menosprecian considerándolos como remanentes de otras épocas. Ninguna de estas perspectivas comprende la vitalidad simbólica de las prácticas shamanísticas ni las profundidades insondables de los dominios del shamán: el psique arquetípico, tan extensamente inexplorado. Para decirlo en el lenguaje de Jung: al igual que la alquimia, el shamanismo expresa una forma proyectada particularmente pura de la psicología del inconsciente colectivo.

Aunque es la relación más antigua de la humanidad con el espíritu, el shamanismo es un conjunto de habilidades y prácticas acumuladas pacientemente y no una religión. No hay clero, iglesia, credo, misión o colección de creencias eclesiásticamente correctas. El tecnicismo de su planteamiento empírico hacia lo espiritual lo distingue de las facciones tanto legalista como liberal de la religión, liberándolo a la vez para poder brindarles apoyo y trabajar a su lado.

Tampoco es el místico necesariamente un shamán, aunque muchos shamanes entienden el misticismo. A diferencia de lo que los contemplativos llaman la “consciencia divina”, el éxtasis del shamán (de ekstasis: “ser colocado fuera”, “destacarse”; comparar el uso de Nietzsche del término frenesí) no busca la auto-exploración o la unión con Dios, sino la desviación de las fuerzas arcanas hacia labores concretas en el aquí y el ahora, como la curación, la terapia, el arte y la restauración de la armonía comunitaria. El shamán no es un santo sino un conducto, un embajador, un intermediario familiarizado con las polaridades internas, tanto luminosas como oscuras, que generan poder.

Temas que se repiten en las vidas del shamán auténtico:

    * Un sentido vitalicio de que uno es diferente; incapacidad de “encajar” completamente; una postura intuitiva o espiritual hacia la vida que se siente más intrínseca que aprendida.
    * Ser elegido por el llamado shamanístico en lugar de elegirlo. El llamado se manifiesta como un suceso que altera la vida, de intenso significado personal y espiritualidad; sentimientos adjuntos de culpa, éxtasis o falta de mérito; temer que uno está loco (peor en las culturas que no reconocen o autentifican al prometedor adepto); afirmaciones sincrónicas del llamado; enfermedad si el llamado no es atendido.
    * Temporada larga de enfermedad física o psicológica incurable por los métodos tradicionales: si el shamán potencial puede curarse a sí mismo metiéndose lo suficientemente dentro de sí mismo, ha pasado la verdadera iniciación, aunque después atraviese por otras menores.
    * O bien una historia familiar de iniciaciones shamanísticas (por ejemplo, una abuela que fue shamán), o referencias internas de sus ancestros (por ejemplo, una figura en sueños que declara: “a tu madre no le simpatizamos, así que ahora es tu turno”).
    * Recibir un nombre “verdadero” o espiritual de una figura (espíritu, guía, arquetipo, animal de poder) en un sueño o visión.
    * Entrenamiento en técnicas de alteración de consciencia bajo la conducción de guías tanto internos como externos.
    * Manifestaciones espontáneas de curación dentro de la comunidad, sean o no en la proximidad física inmediata del shamán; un obvio incremento de incidentes de buena fortuna que desaparecen cuando el shamán abandona el área.
    * Fácil reconocimiento de sucesos sincrónicos (usualmente considerados como señales o augurios).
    * Los tatuajes, perforamientos, escarificación u otras clases de marcado pueden significar una importante lección de vida, curación o iniciación.

Hunab-ku-849

Hunab-Ku
_______________________________________

por Hugh Harleston, Jr.
Traducción de Cheryl Harleston

La vida es luz para nosotros los humanos. Pero estamos acostumbrados a pensar que la luz brilla en la oscuridad y que la oscuridad no comprende. Esto nos podría estar diciendo que no sirve de nada intentar “saber” intelectualmente, que adentro existe una vida innombrable. Los Mayas nombraron a lo innombrable HUNAB-KU. Si hemos de encontrar caminos hacia la comprensión, deberán estar en el momento presente, en el ahora. Y la “oscuridad” en nosotros —nuestro siempre estar “allá afuera” pero nunca “acá adentro”— puede, a través de hacernos conscientes, comprender, ser preñada por HUNAB-KU, momento sin nombre de no-verbalidad. Esto significa que debemos intentar hacer contacto tan frecuentemente como sea posible con la calma en nosotros, con completa sinceridad, con genuina seriedad, con absoluta simplicidad.

Etica huna

La ética de huna

Ó SERGE KAHILI KING

Traducción: Eugenia Lerner

De vez en cuando se me pregunta por el lado ético de Huna porque a primera vista los Principios parecen ser amorales. Esto es, algunas personas se inquietan porque en ellos no parece haber ninguna pauta clara de conducta, ningún debería o tendría.

Sin embargo, como es propio del “conocimiento oculto,” la ética está implícita en los Principios. Si los sigues lógicamente, no puedes evitar ser ético. Examinémoslos uno a uno bajo esa luz.

Si aceptas que el mundo es lo que piensas que es, consciente y subconscientemente, entonces sólo tiene sentido trabajar para cambiar tus creencias para mejor, en orden de tener una vida mejor. Después de todo, en realidad estamos hablando de tu experiencia subjetiva del mundo y no de un mundo objetivo imaginado. Te agrade o no, la realidad subjetiva es todo lo que vas a tener. Una fascinante implicancia de esto es que tu misma experiencia subjetiva te dirá, claramente, cuán bien lo estás haciendo en el campo del pensamiento. La vida será buena al grado de que tu pensar sea bueno. No puedes esconderte de tus creencias.

Si no hay límites, entonces el universo es infinito. A algunos científicos les gusta especular acerca de universos múltiples e incluso infinitos múltiples, pero están simplemente jugando con las palabras. “Universo” significa toda la cosa, e “infinito” quiere decir, bueno, infinito. La idea de un universo infinito implica que todo está en todas partes y en todo momento, lo que implica que cada parte de él es infinita. Y eso implica que tu lo eres, también. Lo que finalmente implica que tu estás siempre encontrándote a ti mismo, de una forma u otra. De manera que tiene sentido ser amable con tu vecino, porque tu vecino eres tu.

Decir que la energía fluye donde va la atención implica que el efecto de sostener la atención, consciente o subconsciente, es el de dar poder al objeto de atención. Mora en la enfermedad y la enfermedad aumentará en tu vida; mora en la felicidad y serás más feliz; enfoca en la carencia y la carencia será más evidente; enfoca en la abundancia y la abundancia abundará. Por supuesto, si tu foco es mixto, obtendrás resultados mixtos. No se necesita mucha sagacidad para deducir que se gana al prestar atención a tu atención.

Si ahora es realmente el momento de poder, entonces cada momento es una oportunidad para cambiar tu vida para mejor, que es lo que todo el mundo está tratando de hacer de todos modos. En cualquier momento, desligado de consideraciones acerca del pasado o del futuro, el cambio puede ocurrir instantáneamente. La cosa más interesante en relación a esto es que cuando la mente o el cuerpo tienen semejante oportunidad, automáticamente se mueven hacia la paz y la felicidad, como si la ética ya estuviera construida en ellos.

Si defines el amor como la conducta de ser feliz con algo o con alguien, entonces si quieres ser feliz, hay algo práctico para hacer: aumentar tu amor. Los sabios antiguos que desarrollaron estas ideas notaron el hecho curioso de que la felicidad aumenta al aumentar la felicidad, lo que quiere decir que tienes que continuar extendiéndola a tu alrededor para que continúe existiendo. Este tipo de felicidad no implica un tipo de felicidad frívola, descuidada o de ‘bandita’ positiva. La palabra “aloha” amor, de la que el principio deriva, también incluye los conceptos de misericordia, compasión, gracia, caridad, y todas las otras cosas buenas que vienen bajo el nombre de amor (no incluye ninguna de las cosas malas). Mientras practicas el amor, aumentas el amor y la felicidad en todos los involucrados.

Si todo el poder viene de nuestro interior, una idea que se desprende lógicamente del segundo principio, entonces todo tiene la misma fuente de poder. La diferencia radica en el modo y la habilidad con las que se lo emplea. Sin embargo, hay un aspecto del poder que es frecuentemente pasado por alto. El poder es la habilidad de usar poder para dar poder. El poder hidroeléctrico viene del poder del agua que cae, este poder da poder a máquinas que generan electricidad. El poder político viene del poder de una sociedad que da poder a individuos para dar órdenes o legislar. El poder no tiene un único comienzo o final o fuente. Constantemente está cambiando de foco. A medida que más gente tome conciencia de su poder para dar poder, más gente le dará a esto naturalmente una consideración más cuidadosa.

Si la efectividad es utilizada como medida de la verdad, cosa que es usual en nuestra vida diaria en algunas áreas pero no en otras, entonces la retroalimentación que nos brinda nuestra experiencia nos guiará fácilmente hacia un comportamiento más efectivo. Esta idea está basada en una palabra hawaiiana, “pono,” un concepto que se refiere a la bondad, la rectitud, o la adecuación. Tal como se usó en la cultura antigua significa el mayor bien para el mayor número, no en base a definiciones dadas por reglas arbitrarias, sino tomando en consideración la experiencia real de éxito, prosperidad, salud y felicidad. En este sentido, entonces, la verdad de tus acciones será demostrada por sus resultados, tal como ellos son experimentados por todos los involucrados.

En la historia de la ética, según la  Enciclopedia de Funk y Wagnalls, “existen tres criterios principales de conducta, cada uno de los cuales ha sido propuesto como el mayor bien: felicidad o placer; deber, virtud, u obligación; y perfección, el desarrollo más completo y armonioso del potencial humano”. La ética Huna incluye a los tres.

* Huna es la filosofía “secreta” de la Polinesia. La misma se basa, entre otras cosas, en 7 Principios.

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