Los pueblos indígenas y la búsqueda de su propia identidad

Los pueblos indígenas y la búsqueda de su propia identidad

  1. Introducción

  2. Hipótesis
  3. Los pueblos americanos antes de la invasión
  4. La colonización ibérica
  5. La creación del indio
  6. Pensamiento político de los aborígenes en América latina
  7. La desaparición del indio
  8. Las bases de la indianización americana
  9. La opinión aborigen sobre la conquista
  10. Conclusión
  11. Bibliografía

INTRODUCCION:

“Si a las tribus que invadieron Europa desde el este se los llamó “bárbaros y vándalos”, términos que quedaron en el habla como signos de destrucción, qué es lo que tendría que decirse de los Pizarro, los Almagro, los Pedro de Alvarado, capaces de todas las traiciones, mendacidades, felonías, crímenes signados por la deslealtad, el faltar a la palabra empeñada, el abuso de confianza, la perfidia.

El militar, el cura, el proletariado y el funcionario fueron el cuadriunvirato que exterminó a las civilizaciones y los modus vivendis del continente conquistado y dejó una herencia permanente que significó autoritarismo, atraso, miedo y pecado. Todo lo demás fue rebasado por el mismo continente hollado, como los increíbles vegetales de sus selvas que eran capaces antes, hasta que los gases letales del consumismo de la postrera civilización de los países centrales la redujera y esclavizada, de cubrir ciudades y cultura.” (1)

A través de esta investigación, se tratará por medio de la hipótesis, de demostrar cómo con la invasión del continente, por parte del conquistador europeo, el aborigen se transformó en indio, y hoy es él mismo quien creará al nuevo indígena americano.

La importancia de este problema reside en la comprensión de las luchas que llevan a cabo los movimientos indígenas para lograr mantener su cultura y costumbres sin que el sistema imperialista disfrazado de globalización se lo impida. Para esto, recurren a los valores y virtudes de las antiguas grandes civilizaciones, de las cuales descienden y son legítimos herederos de su legado cultural.

Al llegar el invasor europeo a un continente casi virgen y tomar contacto con los aborígenes que lo habitaban, se inició el proceso de estructuración del indio, primero como ser infrahumano, casi animal, como inferior después (dogma que persiste en la actualidad en la cultura occidental, no así entre los pueblos indígenas).

Ese mismo etnocentrismo llevó al conquistador a negar y esconder el desarrollo, los pensamientos y virtudes de los pueblos y civilizaciones americanas.

En la creación del indio influyó en gran medida la matanza, la esclavitud, la infamia en la que el aborigen vivió en los primeros siglos de la conquista, sumado al colonialismo, al hambre y a la miseria que se sumó después, justificada por la hipocresía y el exacerbado etnocentrismo del capitalismo occidental.

Pero es en la actualidad, cuando el antiguo indio subordinado del imperio mercantil salvacionista primero, y del capitalismo después, está de pie luchando por su dignidad, elevando la figura de sus ancestros, desistiendo de vivir la historia de Europa para reconstruir en forma continua la propia, luchando por demostrar que no son “una raza débil que va extinguiéndose” (2) como opinaba Hegel, sino que sigue existiendo orgullosa y soberbia.

Es así como se construirá al nuevo indio americano, unido a las diferentes etnias a través del panindianismo.

  1. Bayer, Osvaldo. “LA SOMBRA DEL INACAYAL”(fragmento) Artículo diario Clarín, abril 1999.

  2. Colombres, Adolfo. La colonización cultural de la América indígena. Serie antropológica-Ediciones del Sol. Buenos Aires (S.F.)

HIPÓTESIS

Hace quinientos años el europeo crea, dialécticamente, al indio. Hoy es el indio el que se crea a sí mismo, negando a la cultura occidental y reafirmando la propia previa a la invasión de América.

LOS PUEBLOS AMERICANOS ANTES DE LA INVASIÓN

Los pueblos que habitaban América antes de la conquista habían alcanzado a desarrollar sociedades urbanas, mientras que otros sólo practicaban una agricultura simple o se dedicaban a la caza y la recolección.

Los mayas, aztecas e incas construyeron complejas obras de riego, aplicaron técnicas agrícolas y organizaron estados teocráticos. También inventaron un calendario de 365 días (mientras que Europa se guiaba por el gregoriano, menos exacto que el maya) y un alfabeto. Pero quizás, lo que más se destaca sea la ciudad de Teotihuacán que en el año 500 d.C. era la ciudad más grande del mundo con 200.000 habitantes.

Hasta la invasión, los aborígenes se aseguraban los alimentos y los bienes necesarios para vivir a través de relaciones de reciprocidad y redistribución. La primera, consistía en la práctica de la solidaridad y ayuda mutua entre los miembros de la comunidad. Se ayudaban entre sí a cultivar y a cosechar. Mientras que la redistribución, consistía en el cobro de fuertes tributos en productos y en trabajo que eran contabilizados para determinar en que zonas sobraban o faltaban alimentos para luego distribuirlos en las poblaciones más necesitadas. Esto confirma el espíritu comunitario de los pueblos aborígenes americanos.

LA COLONIZACIÓN IBERICA

Al llegar el invasor ibérico con toda su maquinaria bélica y su ideología despectiva de pseudosuperioridad, comienza a construir al “indio” como ser inferior, bárbaro.

Por lo general, antes de la conquista de América, el conquistador hacía suya la cultura del conquistado, al mismo tiempo que enriquecía la de éste. Todo lo contrario ocurrió en América, el conquistador y el conquistado se presentan como oposiciones cerradas, imposibles de sintetizar. El conquistador no quiere ser asimilado, pero tampoco asimilar. Busca imponerse manteniendo su propia identidad, no quiere ser identificado con los hombres y pueblos que ha sometido. Los conquistadores ibéricos trataron de imponer su cultura y de extirpar la aborigen, ya que era vista como “demoníaca”.

Los europeos no pudieron desarraigar la cultura aborigen, pese a que destruyeron templos, dioses y otras expresiones culturales. Debido a este fracaso, se planteó otra estrategia: la cristianización.

Los ibéricos intentaron buscar una justificación filosófica y moral para la conquista. La encontraron en Aristóteles que decía: “Algunos seres desde el momento en que nacen, están destinados, uno a obedecer y otros a mandar”. Según esta visión, no todos los hombres son iguales, sino distintos por naturaleza.

Aristóteles afirmaba: “La naturaleza… hace distintos los cuerpos de los hombres libres y de los esclavos, dando a éstos el vigor necesario para las obras penosas y haciendo a los primeros incapaces para los trabajos duros”. O sea, que los indios sabían hacer, estaban capacitados, pero no sabían cómo; quien se lo debía decir era el europeo.

Ante todo esto, la iglesia católica creía que los errores paganos debían ser desarraigados y la verdad cristiana impuesta a toda costa. Hubo numerosos teólogos, como Juan Guinés de Sepúlveda, que estuvieron de acuerdo con la conversión forzada de los indios, mientras que otros como Bartolomé de Las Casas, sólo aceptaban la persuasión como único medio para la evangelización. Pero nadie reconoció en aquella época el derecho de los indígenas a mantener su propia religión.

Juan Guinés de Sepúlveda decía que los indios no fueron creados por Dios y que no son personas ya que viven fuera de la “ley natural”, debido a su comportamiento. Dicha ley establece que lo perfecto domina a lo imperfecto, por lo que, la supuesta superioridad de los españoles será el derecho a dominar y a conquistar al indígena.

Sepúlveda también afirmaba que los aborígenes estaban mucho más abajo que lo humano, cercano a lo animal. Decía que eran débiles, cobardes, tímidos y carecían de virtud.

Todo lo contrario pensaba Bartolomé de Las Casas, que creía que, si bien el indio era débil, también era un hombre y como tal, ante los ojos de Dios, era igual que un español, por lo cual este último debía cuidarlo y educarlo.

Pero más allá de estas teorías, lo que ocurrió en América fue un verdadero genocidio seguido de un fuerte etnocidio, muy importante para la construcción del indio como ser inferior.

Es relevante tener en cuenta que en 1.492, la cultura ibérica no era necesariamente moderna y racionalista, ni tampoco quienes manejaban el aparato colonizador; ni los invasores, eran precisamente una luminaria, sino más bien, estaban influenciados por la religión y la intolerancia que se desprendía de ésta, debido a lo cual sólo podían mirar a los indios a través de su estrecho prisma cultural. Los indios tenían que ser convertidos a la religión verdadera, pero a cambio de su oro y sus tierras. En caso de la más mínima resistencia se recurría a la violencia.

Esto ocurría con vertiginosa frecuencia, ya que los conquistadores justificaban a través de la religión la explotación, la esclavitud y los malos tratos.

Toda esta violencia y esta masacre terminó por convertir a los aborígenes en indios, ya que ellos mismo se convencieron de la pseudosuperioridad del europeo. Las atrocidades realizadas por estos últimos no se pueden explicar solo por la codicia y el poder, sino también por una construcción de los indios por los españoles, como seres inferiores, a medio camino entre lo humano y lo animal, como pregonaba Sepúlveda.

LA CREACIÓN DEL INDIO

A lo largo de 500 años de conjunción con agentes culturales europeos, los pueblos americanos resultaron profundamente afectados, sus sociedades fueron remoldeadas desde la base, se vio alterada su composición étnica y degradada su cultura. De esta forma, se logró la transformación de una multiplicidad de pueblos autónomos, poseedores de tradiciones auténticas en unas pocas sociedades de cultura alienada.

Los europeos al invadir América introdujeron una carga de conceptos y preconceptos (algunos ya mencionados) referidos a sí mismos y a los demás pueblos. Estos últimos, además de perder su riqueza (acumulada por siglos) y de convertirse en mano de obra esclava, sufrieron la degradación de asumir como imagen propia la visión despectiva de los europeos que los consideraban racialmente inferiores. A través de esta visión, se explicaba el atraso de los pueblos indígenas derivando de sus características innatas como la pereza, la falta de ambición, etc.

Estos son los motivos por los cuales los aborígenes se acostumbraron a verse a sí mismos como pueblos infrahumanos destinados a un papel subalterno, debido, según los europeos, a la pérdida de virtudes resultante del mestizaje, al clima tropical, etc.

De esta forma, el invasor colonialista impone su dominio y a la vez se autodignifica degradando la imagen étnica del aborigen.

La iglesia católica del imperio salvacionista ibérico tuvo gran relevancia en la construcción del indio como ente cultural alienado, ya que la religión cristiana se mezcla en él con creencias africanas y aborígenes, formando cultos sincréticos. Estos llenaban satisfactoriamente su cometido de dar a conocer al indígena la gloria de la vida eterna ultraterrena, para consolarlo ante la miseria de su destino terreno y a la vez justificar el dominio europeo, induciéndolos a una actitud pasiva y resignada.

Todas estas justificaciones de la dominación colonial y cultural constituyen la más pesada herencia dejada por la civilización occidental y cristiana a los pueblos conquistados. Actuaron en conjunto como cristales deformadores que le han impedido a estos pueblos crear una imagen auténtica del mundo y una visión genuina de sí mismos.

PENSAMIENTO POLÍTICO DE LOS ABORIGENES EN AMERICA LATINA

En la actualidad, los aborígenes luchan por rescatar su identidad y darse a conocer al mundo. Para esto, forman organizaciones políticas que se autodenominan indias o indígenas, o bien adoptan el nombre del grupo étnico al que representan. Todos estos grupos pregonan una identificación pan-india opuesta a occidente y a las políticas indigenistas de los gobiernos latinoamericanos, ya que éstos tienen como objetivo la integración de los indios en un modelo de estado nacional napoleónico, que no refleja el carácter pluriétnico de las sociedades englobadas en él. Por lo tanto, estas tentativas integradoras responden a la necesidad capitalista de consolidar y ampliar el mercado interno.

El Movimiento Indigenista Latinoamericano se crea en 1.940 con la realización del primer Congreso Indigenista Interamericano. En él, se reconoce la existencia del pluralismo étnico y la necesidad consecuente de políticas especiales para los pueblos indígenas. Éstas deben tender a la incorporación integral de los indígenas en la vida nacional y estimular el desarrollo de las culturas indias.

Existe también otro indigenismo, el practicado por las iglesias. Éste es rechazado por los auténticos grupos indigenistas, ya que la esencia misma del trabajo evangelizador ha sido siempre etnocida. Esto sin considerar el papel que históricamente han desempeñado las iglesias en América latina, como arma no siempre espiritual de la conquista, como garante del sometimiento de los colonizados y como aliada de las clases dominantes. Con esto, no se quiere decir que rechaza el cristianismo, todo lo contrario, sino que no acepta su autopostulación, como portavoz de las culturas indígenas.

LA DESAPARICIÓN DEL INDIO

El indio surge ( como ya fue mencionado antes) con la llegada del europeo a América, antes no había indios, sino pueblos diversos con identidades propias. Al indio lo crean los occidentales, como ser diferente e inferior.

Los pueblos aborígenes (atrasados), son elegidos para ingresar al progreso quemando etapas, gracias a que otro pueblo más avanzado logra enderezarles el rumbo.

La categoría de indios es supraétnica, es decir, no hace referencia de la diversidad de pueblos que quedan englobados bajo esa expresión. La política india actual es paniandianista, trata de estructurar a toda la población indígena. La base de esto es el reconocimiento de su condición común de colonizados, que comparten por encima de las diferencias étnicas. Éste es el fundamento del proyecto de indianidad, que, dialécticamente, se cumplirá con la desaparición del indio. Esto último será el resultado de la desaparición del estado colonial y cuya consecuencia será el resurgimiento de todas las etnias.

La perduración de los grupos étnicos se basan sobre dos factores fundamentales: el lenguaje común (que es el pensamiento según el cual se organiza la comprensión del mundo) y el modo de consumo (prolongación de las características étnicas ancladas en lo cotidiano).

La cotidianidad permite crear y reproducir un modo distinto de vida en lo cotidiano. Existen hábitos sociales en los que las relaciones, los contenidos y los significados culturales resultan compartidos. La familia, las actividades hogareñas, etc. encuentran entre las instancias institucionalizadas que permiten una práctica cotidiana diferenciada y hacen posible la permanencia de la identidad étnica.

LAS BASES DE LA INDIANIZACION AMERICANA

El pensamiento político indio está en oposición a la civilización occidental. Hace legítimo el pensamiento propio y no el occidental. Por lo tanto, no hay hi hubo conquista, sino invasión. El indio ha resistido y luchado contra el europeo, y aún sigue en pie, lo cual demuestra que no ha sido conquistado.

El mestizaje sufrido no conduce a una nueva cultura, ni es fusión. Las únicas auténticas son las que encarnan los pueblos, lo demás es occidente.

La civilización occidental es colonialista e imperialista. América tiene la suya, que es legítima, y se opone globalmente a occidente debido a su dominio neocolonial.

Todos los pueblos indios participan de ella. La diversidad de culturas y lenguas no impide la unidad civilizatoria.

Quienes afirman que las diferencias étnicas dividen, lo hacen como estrategia de dominio, a favor de la neocolonización occidental. Ante esto, las políticas indigenistas tratan de demostrar la existencia de una única y diferente civilización india, logrando una unión panindígena.

Para alcanzar este objetivo, es relevante la descolonización de la historia, ya que ésta ha sido escrita y enseñada por el colonizador. Pero existe otra, la del indio, que es al revés; los héroes de la primera son los villanos de ésta, sus méritos son su oprobio.

Si la historia oficial ha sido parte de la justificación de la dominación, ésta deberá colaborar con la liberación.

Se aprende a ser indio si se conoce la verdad de lo que ocurrió en América. Aún los desindianizados pueden encontrar su lado aborigen si se adentran en estos hechos y rechazan los relatados por occidente, postulados como historia oficial o universal, en la cual se menosprecia y distorsiona a la civilización india.

Esto se debe a que el colonizador ha querido ocultar la grandeza de las culturas indias pasadas y actuales, debido a que la superioridad de éstas no se aprecia según las escalas de los valores occidentales, que privilegian lo material por sobre lo humano. La inferioridad que se le atribuye a éstos se basa en lo moral y ético.

La vida india contemporánea se presenta, en su mundo comunal, llena de valores profundos como el amor, la honradez, el respeto y la solidaridad. Según éstos, la organización productiva y la tecnología aborigen son superiores a las accidentales, si se compara su utilidad ética, y no sólo su productividad.

Gracias a estas virtudes, las políticas indígenas no hacen discriminación, sino que trata de incorporar a la civilización india al mestizo y al blanco, a través de un proyecto de indianización opuesto al utilizado por el europeo 500 años atrás.

Además de la creación de su nueva identidad, los pueblos indios americanos deben luchar contra otras miserias como la pobreza, el hambre y demás yugos que impone el imperialismo globalizado de occidente. Quizás, una posible solución sería plantearse su propia modernidad, que como señala Adolfo Colombres estaría dada por distinguirse de la clase dominante, y podría ser definida como “periférica”.

LA OPINIÓN ABORIGEN SOBRE LA CONQUISTA

“El Consejo Internacional Independiente Emancipación e Identidad DE América Latina 1492-1992, reunido en sesión de trabajo en la ciudad de México los días 5 y 6 de enero de 1991 declara”:

          o Que el 12 de octubre de 1942, que según la visión eurocentrista esta considerado como descubrimiento y encuentro entre dos mundos, implico el inicio de uno de los mayores genocidios, pillajes y saqueos de la historia humana, y que la pretensión de celebrar su V centenario constituye un acto de arrogancia y desprecio frente a los pueblos del tercer mundo.

          o Que estos mecanismos persisten hoy en la división de la humanidad conocida como primer mundo y tercer mundo. En este ultimo, el 85 % de la especie humana esta obligada a trabajar para el bienestar del 15% restante.” ( 3 )

( 3 ) Rigoberta Menchu, Noam Chomsky, etc. “DECLARACIÓN DE MÉXICO” (fragmento) MÉXICO 1991.

CONCLUSIÓN

“Hubo un tiempo en el que todo era bueno. Un tiempo feliz en el que nuestro dioses velaban por nosotros.

No había enfermedades entonces, no había pecado entonces, no había dolores de huesos. No había fiebres, no había viruela, no había ardor de pecho. No había enflaquecimientos. Sanos vivíamos.

Nuestros cuerpos estaban entonces rectamente erguidos. Pero ese tiempo acabo, desde que ellos llegaron con su odio pestilentes y su nuevo dios y sus horrorosos perros de caza, sus sanguinarios perros de guerra de ojos extrañamente amarillos. Sus perros asesinos.

Bajaron de sus barcos de hierro: sus cuerpos envueltos por todas partes y sus caras blancas y sus cabellos amarillos y la ambición y el engaño y la traición y nuestro dolor de siglos reflejados en sus ojos inquietos, nada quedo en pie, todo lo quemaron, todo lo arrasaron, lo aplastaron, lo torturaron, lo mataron. Cincuenta y seis millones de los nuestros cincuenta y seis millones de hermanos indios esperan desde su oscura muerte, desde su espantoso genocidio, que la pequeña luz que aun arde como ejemplo de lo que fueron algunas de las mas grandes culturas del mundo, que se propague y arda en una llama enorme y alumbre por fin nuestra verdadera identidad, y de ser así que se sepa la verdad, la terrible verdad de cómo mataron y esclavizaron a un continente entero para saquear el oro, la plata y la tierra. De cómo nos quitaron hasta las lenguas, el idioma y cambiaron nuestros dioses atemorizándonos con terribles castigos, como si pudiera haber castigo mayor, que el de haberlos confundido con nuestros propios dioses y dejarlos que entraran en nuestras casas y templos y valles y montañas.

Pero no nos han vencido, hoy, al igual que ayer todavía peleamos por nuestra propia identidad.” ( 4 ).

Antes de la invasión, el continente americano era habitado por seres humanos iguales unos a otros a pesar de las castas sociales. A estas personas que habitaron miles de años estas tierras, sin tener ningún tipo de contacto con el hombre blanco en todo este tiempo (salvo tal vez algunas incursiones vikingas en Norteamérica) se los conoce como aborígenes.

Ahora bien, si previamente a la conquista existieron seres humanos capaces de organizarse en ciudades-estados teocráticos y crear calendarios y alfabetos, no se explica la concepción del aborigen acuñada por los europeos; sino a través de una óptica religiosa intolerante, en conjunto con el verdadero móvil de la invasión, que no fue otro que la ambición, convirtiéndose el primero en justificación del segundo.

Es así como el conquistador, al expandir por América su verdadera y absoluta religión, junto con sus sistemas cuasifeudales y esclavizantes, impulsado por la codicia desmoralizada de la cual está impregnada la invasión de América, produce una transmutación en el aborigen, cuyo resultado es el indio, un ser inferior e infrahumano.

En esta metamorfosis sufrida por el ser autóctono americano, tuvieron gran relevancia las masacres y las enfermedades que diezmaron la población, además de las creencias religiosas que los inducía a una vida pacífica y resignada.

Pero el invasor no se conformó con degradar al aborigen a un plano casi animal , sino que su exacerbado etnocentrismo lo llevó también a envilecer la cultural autóctona por medio del etnocidio y la deculturación.

Hoy, 500 años después, el indio es conciente de lo que le ocurre a sí mismo y a sus hermanos en toda América; se da cuenta del lugar que ocupa en la sociedad occidental y del concepto de sí mismo que esta cultura etnocéntrica le impone. Él conoce de discriminación, violencia y miseria más que nadie; sabe del peso de creerse inferior.

Pero es en la actualidad cuando comienza a reencontrarse con sus raíces, comienza a rechazar la universalidad de la historia europea para creer en la propia, callada por varios siglos. Es precisamente en ésta, junto con la cotidianidad de sus costumbres y la repetición de sus ritos ancestrales, en donde reside la base de la nueva identidad india. Ésta, ya no será de pseudoinferioridad, sino que se basará en una escala de valores propia de su cultura, que es la continuación de la aborigen previa a la invasión.

Finalmente, el europeo transforma al aborigen (un ser humano pensante, racional, con un patrón cultural propio) en un ente casi animal, sin capacidad de pensar y gobernado por instintos viles, que no es otro que el indio. Esta concepción, que tilda a los pueblos americanos autóctonos de inferiores, perduró casi cinco siglos en la mente de todos los pueblos, y es en la actualidad cuando el indio se reconoce como igual, ve en su historia una continuidad que no ha sido interrumpida por la invasión y gracias a eso, es que puede rescatar parte de su antigua identidad cultural para conformar la nueva.

( 4 ) Editorial “LA MORALEJA”. Octubre 1997

BIBLIOGRAFÍA

* Bayer, Osvaldo “LA SOMBRA DEL INACAYAL” (fragmento) articulo Diario “Clarín”, Abril 1999.

    * Bonfil Batalla, Guillermo “UTOPIA Y REVOLUCION” (fotocopia de la catedra “Historia Americana” del profesor Hugo Nalli)
    * Chomsky, Noam “NOAM CHOMSKY HABLA DE AMERICA” Editorial 21, México 1998.
    * Colombres, Adolfo “AMERICA LATINA: EL DESAFIO DEL TERCER MILENIO” Ediciones del sol, Buenos aires 1993.
    * Colombres, Adolfo “COLONIZACIÓN CULTURAL DE AMERICA LATINA” Ediciones del Sol, Buenos Aires 1987.
    * Colombres, Adolfo “LA HORA DEL BARBARO” Ediciones del Sol, Buenos Aires 1996.
    * Colombres, Adolfo “LA MODERNIDAD PERIFERICA” Diario Clarín 12 de octubre 1991.
    * Ditmer, K. “ETNOLOGÍA GENERAL” Editorial F.C.E, México 1985.
    * “EL DESAFIO AMERICANO” Edityorial del diario Clarín 15 de octubre de 1992.
    * Galeano, Eduardo “Diario Pagina 12” 10 de octubre 1992
    * Herskovits J., Melville “EL HOMBRE Y LA CULTURA” Editorial F.C.E. Mexico1984.
    * Ibáñez larrain, Jorge “MODERNIDAD, RAZON E IDENTIDAD AMERICANA” Editorial Andres Bello, Chile 1996.
    * “LA MORALEJA”, Editorial La Moraleja Octubre 1997.
    * Menchu, Rigoberta ; Chomsky, Noam; etc. “DECLARACIÓN DE MÉXICO” (fragmento), México 1991.
    * Menchu, Rigoberta “QUIEN ESCUCHA A LOS INDÍGENAS” Diario Clarín 23 de julio 2001.
    * Romero, Jose Luis “SITUACIONESD E IDEOLOGÍAS EN AMERICA LATINA” editorial Sudamericana, Argentina 1986.
    * Zea, Leopoldo “FILOSOFIA DE LA HISTORIA AMERICANA” Editorial F.C.E, México 1987.

TRABAJO REALIZADO POR:

MARCELO GALAZ

AVELLANEDA-SANTA FE-ARGENTINA

galazmarcelo14[arroba]hotmail.com

mgalaz13[arroba]yahoo.com.ar

4.- ¿Qué nombres reciben y cómo se denominan a sí mismos los pueblos indígenas?-3044

4.- ¿Qué nombres reciben y cómo se denominan a sí mismos los pueblos indígenas que habitan en nuestro país?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

Muchos de los nombres con los que frecuentemente se denomina a los diversos pueblos indígenas de México difieren de los que esos mismos pueblos emplean para identificarse (lo que aquí llamamos “etnónimos”). Se trata de un fenómeno iniciado antes de la conquista española: por ejemplo, algunas de las denominaciones tuvieron su origen en los siglos XIV y XV a raíz de la expansión mexica -pueblo de lengua náhuatl- que dominó gran parte del territorio mesoamericano. El término “chontal”, empleado aún hoy para designar a dos pueblos indígenas diferentes de Tabasco y Oaxaca, deriva del náhuatl “chontalli”, que significa “extranjero, extraño”; “mazateco”, proviene también del náhuatl “mazatécatl”, que quiere decir “gente del venado”; “popoluca”, a su vez, significa “balbuceante”. “Muchos de estos nombres contienen una carga peyorativa en la denominación del ‘otro’, desde la perspectiva del grupo que impone el nombre. Los huaves (guazontecos en la literatura colonial) fueron llamados así por los zapotecos istmeños, y la denominación significa “comedores de lodo”; han pasado como huaves a la literatura antropológica y a la administración burocrática.” (RODRÍGUEZ, 12/07/2004). Otros de estos nombres de asignación externa son producto de cambios fonéticos de los etnónimos originales (por ejemplo, “chatino” por “cha’tnio”); finalmente, existen denominaciones dadas por los españoles: los purépechas fueron designados a partir del periodo colonial como “tarascos”. Señalemos de paso que la grafía de las designaciones suele diferir (purépechas, purhépechas, p’urhépechas, por ejemplo) a causa de las convenciones fonéticas o fonológicas adoptadas por los lingüistas, fundamentalmente, y al hecho de que la pronunciación de los nombres suele presentar variaciones entre los grupos de una misma etnia. El listado de los nombres lo hemos compuesto a partir de la consulta a diversas fuentes, ninguna de las cuales ofrece un registro completo de etnónimos.

PUEBLOS INDÍGENAS DE MÉXICO
Denominación frecuente

Etnónimos
1.Aguacatecos

2.Amuzgos Tzjonnon,tzo’tyio, tzañcue
3.Cahítas

4.Cakchiqueles

5.Chatinos Kitsecha’tnio,cha’cña
6.Chiapaneco
7.Chicomuceltecos
8.Chichimecas jonaz (chimeco, meco) Uza,(plural: ezar)
9.Chinantecos 9.Tsajujmí’
10.Chochos,chocholtecas Runixa ngiigua
11.Choles Winik
12.Chontalesde Oaxaca Slijuala xanuc’
13.Chontales de Tabasco
Yokot’anob, yokot’an,fane
14.Chujes
15.Cochimies
M’ti-pa
16.Coras Nayeri,nayeeri
17.Cucapas Es’pei (Es’pel)
18.Cuicatecos Nduuduyo
19.Guarijios Makurawe,macoragüi, warijo,varojio
20.Huastecos Teenek
21.Huaves
Meroikook
22.Huicholes Wirraritari, wixarika
23.Ixcatecos

24.Ixiles
25.Jacaltecos
Abxubal
26.Kanjobal
27.Kekchi
28.Kikapúes Chikapw,kikapooa
29.Kiliwas
Chikapw,kikapooa
30.Kumiais Ti’pai,kamia
31.Lacandones Hach winik, hachtan
32.Mames Qyool, mam
33.Matlatzincas Botuna, matlatzinka
34.Mayas Maya
35.Mayos Yoreme
36.Mazahuas
Jnatio,mazahuas
37.Mazatecos Hashutaenima
38.Mecos
39.Mexicaneros
Mexicaneros
40.Mixes Ayuukjä’äy,ayuuk, ayook
41.Mixtecos Nuusavi
42.Mochos, motozintlecos
Mochos,motozintlecos
43.Nahuas (Guerrero) Nahuas,macehuales
44.Nahuas (Huasteca veracruzana) Macehuales
45.Nahuas (MilpaAlta) Nahuas
46.Nahuas (Morelos) Náhuatl,nahuas
47.Nahuas (Sierra Norte de Puebla) Nahuas,macehuales
48.Ocuiltecos
Tlahuia
49.Ópatas

50.Otomíes Hñahñu, hñä hñü
51.Paipais Kwa’ala,akawa’al
52.Pames Xi’ui
53.Papagos Tohonoo’tham
54.Pimas O’oob
55.Popolocas

56.Popolucas
Popolucas, homshuk
57.Pimas
Otam
58.Purepechas P’urhepechas
59.Quiches
60.Seris
Konkaak,conca’ac
61.Soltecos

62.Tarahumaras Raramuri
63.Tecos
Teco
64.Tepehuas Hamasipine
65.Tepehuanes (del Norte) Odami
66.Tepehuanes (del Sur)
O’dam
67.Tlapanecos Me’phaa
68.Tojolabales Tojolwinik’otik
69.Totonacas Tachihuiin,totonaco (tu’tu nacu’)
70.Triquis,driquis Tinujei,driki
71.Tzeltales Winikatel,k’op
72.Tzotziles Batsil winik’otik, batzilk’op
73.Yaquis
Yoremes
74.Yunas

75.Zapotecos (Istmo de Tehuantepec) Binniza
76.Zapotecos (Sierra Norte de Oaxaca) Bene xon
77.Zapotecos (Valles Centrales, Oaxaca) Ben’zaa,diidzaj
78.Zoques
O’depüt

¿Cuántos indígenas habitan en la República Mexicana?

5.- ¿Cuántos indígenas habitan en la República Mexicana?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

Considerando los dos criterios en uso en México -el que registra hablantes de lenguas indígenas de 5 años y más, población de 0 a 4 años que habita en hogares cuyo jefe(a) o cónyuge habla lengua indígenas, y los que se autoadscribieron como indígenas, por una parte, y el que estima el total de población a partir del registro censal de hogares[3], por la otra-, elcuadro siguiente consigna las cifras de población indígena para los años hablantes de lenguas indígenas de 5 años y más, población de 0 a 4 años que diez años, se realizó el Conteo de Población y Vivienda). Nótese que en la columna del año 2000 figuran por primera vez las personas que, no hablando lengua indígena, se consideraron a sí mismas (se auto-adscribieron o se auto-reconocieron) como indígenas. En la parte inferior del cuadro se anotan las cifras de las estimaciones hechas por CONAPO-INI. Como se podrá apreciar, el cálculo de población indígena por hogares da una cifra mayor a la suma de los registros de HLI, población de 0-4 años y autoadscriptos, proporcionados por los censos y el conteo del Instituto Nacional de Estadísticas Geografía e Informática (INEGI).

Reproducimos aquí la cifra de 12,707,000 por ser la adoptada por el Programa Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas 2001-2006 y que aparece también consignada en diversos documentos oficiales. Sin embargo, como veremos en el apartado siguiente, dicha cifra ha sido corregida en 2002 por los propios investigadores del CONAPO, proponiendo un total de población indígena de 12,403,000.

LA POBLACIÓN INDÍGENA DE MÉXICO
POBLACIÓN TOTAL EN MÉXICO

81’249,347

91’158,290

97’438,412

5’282,347

5’483,555

6’044,547

Población de 0 a 4 años en hogares cuyo jefe de familia y/o cónyuge habla lengua indígena

1’129,625

1’232,036

1’233,455

No habla lengua indígena pero se considera indígena

1’103,312

Población indígena registrada por INEGI

6’411,972

6’715,591

8’381,314

Población en hogares cuyo jefe o cónyuge es Hablante de Lengua Indígena

8’373’700

8’984,152

Población Hablante de Lengua Indígena en hogares cuyo jefe y/o cónyuge no es Hablante de Lengua Indígena

177,289

183,336

Población indígena estimada por INI y CONAPO

8’550,989

9’167,488

12’707,000

Fuente:INEGI, XI Censo General de Población y Vivienda 1990, México, 1991; INEGI, Conteo de Población y Vivienda 1995, México, 1997; INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda 2000, México, 2001; CONAPO, La situación demográfica de México, México, 1997; CONAPO, La población de México en el nuevo siglo, México, 2001.

[3] Véase en este mismo volumen la respuesta a la pregunta 9: ¿Cómo se registra y cuantifica oficialmente a la población indígena de México?

¿Cómo se distribuye la población indígena en las entidades federativas?

6.- ¿Cómo se distribuye la población indígena en las entidades federativas de nuestro país?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

Aunque la mayor parte de los indígenas mexicanos se concentra en estados comprendidos dentro del área geográfico-cultural de Mesoamérica (Yucatán, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Hidalgo, Campeche, Guerrero, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz, principalmente), la intensa migración de estos pueblos ha dado como resultado que se registren hablantes de lenguas indígenas de 5 años y más (HLI) en todos los estados de la República. Hemos seleccionado dos cuadros que ilustran este proceso de distribución territorial: el primero da cuenta de la distribución estatal de los HLI con cifras de los Censos de 1990 y 2000, y del Conteo de 1995 (ORDPI, 2002:28); el segundo consigna la distribución estatal de la población en hogares indígenas, es decir, los 12,403,000 indígenas estimados por CONAPO. (FERNÁNDEZ HAM et al., 2002:175).

En el primer cuadro, que permite comparar los registros de un mismo grupo poblacional (los HLI) de tres momentos (1990, 1995 y 2000), se pueden observar cambios fundamentales en algunos estados en el lapso de una década: por ejemplo, Baja California duplicó la cantidad de indígenas en el periodo que va de 1990 (18,177) al 2000 (37,685). Este impresionante crecimiento es resultado de las corrientes migratorias de indígenas provenientes del centro, sur y sureste del país, principalmente.

POBLACIÓN HABLANTE DE LENGUA INDÍGENADE 5 AÑOS Y MÁS, POR ENTIDAD FEDERATIVA SEGUN LEVANTAMIENTO CENSAL
Estado

1990

1995

2000
Aguascalientes
599

729

1,244
Baja California

18,177

22,912

37,685
Baja California Sur
2,749

3,468

5,353
Campeche
86,676

89,180

93,765
Coahuila
3,821

2,039

3,032
Chiapas
716,012

768,720

809,592
Distrito Federal

111,552

100,890

141,710
Durango
18,125

20,281

24,934
Guanajuato

8,966

4,738

10,689
Guerrero
298,532

319,707

367,110
Hidalgo
317,838

327,991

339,866
Jalisco
24,914

21,927

39,259
México
312,595

310,785

316,972
Michoacán
105,578

108,545

121,849
Morelos
19,940

25,133

30,896
Nayarit
24,157

32,503

37,206
Nuevo León

4,852

7,467

15,446
Oaxaca
1’018,106

1’027,847

1’120,312
Puebla
503,277

527,559

565,509
Querétaro
20,392

20,738

25,269
Quintana Roo
133,081

157,770

173,592
San Luis Potosí
204,328

213,771

235,253
Sinaloa
31,390

24,864

49,744
Sonora
47,913

48,212

55,694
Tabasco
47,967

51,364

62,027
Tamaulipas

8,509

10,061

17,118
Tlaxcala
22,783

26,886

26,662
Veracruz
580,386

590,829

633,372
Yucatán
525,264

545,902

549,532
Zacatecas
883

1,262

1,837
Total
5’282,347

5’483,555

6’044,547

Fuente: INEGI, XI Censo General de Población y Vivienda 1990, México, 1991; INEGI, Conteo de Población y Vivienda 1995, México, 1997; INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda 2000, México, 2001.

POBLACIÓN EN HOGARES INDÍGENAS * SEGÚNCARACTERÍSTICAS ÉTNICAS DE SU POBLACIÓN, 2000
Entidad Federativa

Población indígena

Habitantes

Pertenecientes

Ni habla ni pertenece
Total
12,403.0

6,044.6

1,099.7

5,258.7
Aguascalientes
8.0

1.2

1.0

5.8
Baja California

128.8

37.7

12.9

78.3
Baja California Sur
19.0

5.4

4.4

9.3
Campeche
229.3

93.8

29.3

106.3
Coahuila

19.5

3.0

3.6

13.0
Colima
9.4

2.9

0.8

5.7
Chiapas

1,185.6

809.6

28.6

347.4
Chihuahua
194.6

84.1

22.2

88.3
Distrito Federal

471.0

141.7

27.7

301.7
Durango
53.8

24.9

2.6

26.3
Guanajuato
58.0

10.7

5.3

42.0
Guerrero
584.4

367.1

18.8

198.5
Hidalgo
595.0

339.9

24.0

231.1
Jalisco
124.4

39.3

6.5

78.7
México

1,169.4

362.0

87.5

719.9
Michoacán
291.6

121.9

51.9

117.9
Morelos

97.2

30.9

6.9

59.3
Nayarit

103.0

37.2

31.2

34.6
Nuevo León

47.3

15.5

4.1

27.7
Oaxaca
2,024.5

1,120.3

291.9

612.3
Puebla
1,056.2

565.5

40.5

450.2
Querétaro
60.9

25.3

2.4

33.3
Quintana Roo
423.0

173.6

55.2

194.2
San Luis Potosí
398.9

235.3

26.0

137.7
Sinaloa
130.5

49.7

18.2

62.6
Sonora

223.5

55.7

57.2

110.6
Tabasco
164.6

62.0

11.0

91.6
Tamaulipas
61.5

17.1

4.6

39.7
Tlaxcala
85.1

26.7

1.9

56.6
Veracruz
1,194.2

633.4

55.5

505.3
Yucatán
1,181.5

549.5

164.9

467.1
Zacatecas
9.2

1.8

1.3

6.0
*Población en miles.

Fuente: estimaciones de CONAPO con Base en el XII Censo General de Población y Vivienda, 2000 y la Muestra Censal

¿Cuántos indígenas habitan en América?

7.- ¿Cuántos indígenas habitan en América?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

Los datos demográficos ofrecidos por los organismos especializados de los países de América no permiten obtener una cifra global confiable. La razón estriba en que muchas de las naciones americanas no registran en sus censos a la población indígena, o bien, cuando se la registra, se emplean criterios que no son comparables: así, por ejemplo, mientras México contabiliza a los hablantes de lenguas indígenas de 5 años y más, a los niños de 0 a 4 años que habitan en hogares cuyo jefe(a) o su cónyuge habla lengua indígena, y a las personas que, sin hablar lengua indígena, se reconocen como miembros de algún grupo indígena, Brasil registra a los sujetos por raza o color. Además, las fechas de los censos que sí contabilizan a la población indígena suelen diferir, entre países, hasta en siete u ocho años. No obstante lo anterior, se estima que la población indígena de América oscila entre 40 y los 60 millones de personas (alrededor del 10% de la población total del continente), estimación en la que coinciden organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE), el Instituto Indigenista Interamericano (III) o el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe. Esta población está integrada por más de 400 pueblos o grupos étnicos distribuidos por toda América (quizás con la única excepción de Uruguay, aunque es un tema sujeto a debate). Con 12,403,000 los países de América no permiten obtener una cifra global confiable. La de población indígena, y junto con Bolivia, Ecuador, Guatemala y Perú forman personas de esta condición, México es el país de América con mayor cantidad americana.

¿Cuántos indígenas habitan en el mundo?

8.- ¿Cuántos indígenas habitan en el mundo?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

Tomando como base el criterio establecido por el Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes de la Organización Internacional del Trabajo[4], la Organización de las Naciones Unidas estima en poco más de 300 millones la cantidad de indígenas que habitan en el mundo (5,000 pueblos asentados en 70 países), de los cuales, como ya se dijo, entre 40 y 60 millones residen en América. Nótese que al adoptarse esa modalidad clasificatoria el concepto de “indígena” o de “pueblos indígenas” se ha ampliado significativamente, por lo que los términos no hacen referencia exclusiva a los indígenas de América. Ejemplificando lo anterior, la ONU señala: “Entre los numerosos pueblos indígenas se encuentran los indios del continente americano, los inuits y los aleutianos de la región circumpolar, los samis de Europa septentrional, los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres de Australia y los maoríes de Nueva Zelandia.” (ONU, 1995:1).

[4] Véase el apartado sobre el Convenio 169 de la OIT (pregunta 79) en este mismo volumen.

¿Cómo se registra y cuantifica oficialmente a la población indígena ?

9.- ¿Cómo se registra y cuantifica oficialmente a la población indígena de México?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

La fuente oficial de registro de la población mexicana es, desde 1895, el Censo General de Población y Vivienda, que se elabora decenalmente en los años que terminan en cero (1980, 1990, 2000, etcétera; una excepción fue el censo de 1921). Aunque se ha ensayado la aplicación de diversos criterios, el rasgo que ha permanecido constante durante casi un siglo ha sido el de la calidad de hablante de alguna lengua indígena de la persona censada, es decir, ha prevalecido el criterio lingüístico. Los censos han registrado históricamente a la población hablante de alguna lengua indígena (HLI) mayor de 5 años, aunque la serie que ofrece la mejor base de comparación es la que va de 1930 a 2000. A partir de 1990 se registra también a la población de 0 a 4 años que habita en hogares cuyo jefe(a) o cónyuge habla lengua indígena. El censo del 2000 registró, además, a la población que, no hablando alguna lengua indígena, declaró pertenecer a algún grupo indígena. En consecuencia, el total de población indígena actual es la sumatoria de:

    * la población de 5 años y más hablante de lengua indígena (HLI)

    * la población indígena de 0 a 4 años de edad que habita en hogares cuyo jefe o jefa de familia o su cónyuge es hablante de lengua indígena

    * la población que se autoadscribió como indígena (El INEGI define así la autoadscripción indígena: “Reconocimiento que hace la población de pertenecer a una etnia, con base en sus concepciones.”)

A propósito del uso del término “autoadscripción”, autores como Fernández, García y Ávila han señalado sus reservas por considerar que: “En sentido estricto, el censo no capta la autoadscripción de un grupo indígena, ya que existe una persona (generalmente el jefe del hogar) que declara por todos los demás”. (FERNÁNDEZ et al., 2002: 169) Proponen, en consecuencia, que se emplee la expresión “pertenencia” a un grupo indígena.

Habría que agregar que la respuesta pone en juego elementos de la conciencia social del encuestado, su sentido de lealtad o no al grupo de pertenencia u origen, su valoración de las relaciones de poder, entre otros factores. (RODRÍGUEZ, 12/07/2004).

¿Qué otra forma de cuantificar a la población indígena?

10.- ¿Qué otra forma de cuantificar a la población indígena se emplea en la actualidad?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

A partir de la base censal del año 2000 preparada por el INEGI, el Consejo Nacional de Población (CONAPO) y el Instituto Nacional Indigenista (INI) procedieron a estimar la población indígena tomando como unidad básica de la cuantificación a los miembros de los hogares indígenas: consideraron hogares indígenas “a aquellos donde el jefe y/o el cónyuge y/o padre o madre del jefe y/o suegro o suegra del jefe hablan lengua indígena, y también a aquellos que declararon pertenecer a un grupo indígena (…) Cabe aclarar -acotan los autores- que en esta estimación todos los miembros de estos hogares, sean hablantes o no, pertenecientes o no, se consideran indígenas. Así, la estimación de la población indígena para todo el país y aun por entidad federativa se ha realizado tomando en consideración tanto el habla de lengua como la pertenencia indígena”. (SERRANO CARRETO et al., 2002:22).

¿Cómo ha sido el crecimiento de la población indígena mexicana?

11.- ¿Cómo ha sido el crecimiento de la población indígena mexicana con respecto al total de habitantes del país?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

Se afirma con frecuencia que, conforme a las cifras proporcionadas por los censos, la población indígena de México ha crecido en términos absolutos y decrecido en términos relativos: es decir, ha aumentado el número total de indígenas, pero ha disminuido el porcentaje histórico de éstos respecto del total de la población del país. Como se muestra en el siguiente cuadro, en 1930 eran 2,451,086, pasando a ser 6,044,547 en el año 2000 (incremento del 145%); pero mientras que en 1930 estas personas censadas constituían el 16% del total de los mexicanos registrados, en 2000 representaron el 7%.

Hay que aclarar, sin embargo, que las cifras anteriores corresponden a los HLI (los hablantes de alguna lengua indígena de 5 años y más), no incluyéndose en este cálculo a los niños de 0 a 4 años que habitaban al momento del censo en hogares cuyo jefe(a) o cónyuge eran HLI, ni aquellos que, con los nuevos criterios censales, pueden ser considerados indígenas aunque ya no sean hablantes de algún idioma nativo. En síntesis, el cuadro ilustra las cifras absolutas de HLI y los porcentajes de estos con respecto al total de habitantes del país.

POBLACIÓN TOTAL,POBLACIÓN MAYOR DE 5 AÑOS Y HABLANTES DE LENGUAS INDÍENAS,PORCENTAJES,1930-2000
Año Pob.Total

Población 5 años y más
Pob.HLl 5 años y más Pob.HLl de 5 años y más
1930 16,552,722 14,042,201 2,251,086 16.0
1940 19,653,552 16,788,660 2,490,909 14.8
1950 25,791,017 21,821,026 2,447,609 11.2
1960 34,923,129 29,146,382 3,030,254 10.4
1970 48,225,238 40,057,748 3,111,415 7.8
1980 66,846,833 57,498,965 5,181,038 9.0
1990 81,249,645 70,562,202 5,282,347 7.5
1995 91,158,290 80,434,190 5,483,555 6.8
2000 97,483,412 84,742,491 6,044,547 7.1
Fuente: Censos depoblación y viviend a1930,1940, 1950, 1960, 1970, 1980, 1990, 2000
y Conteo de Población y Vivienda 1995. (VALDÉS, 2003:20)

Los 12,403,000 indígenas estimados por el CONAPO representaron en el 2000 el 13% del total de la población mexicana (97,483,412). Las series históricas disponibles sólo permiten hacer comparaciones entre los HLI registrados.

¿Cuáles son los asentamientos principales de los indígenas mexicanos?-3036

12.- ¿Cuáles son los asentamientos principales de los indígenas mexicanos en la actualidad?
 
Los párrafos en negro se refieren a: ” Población ”

Como consecuencia de la movilidad histórica y actual de la población indígena mexicana, es posible identificarla hoy en cuatro grandes tipos de asentamientos territoriales:

      1. Regiones rurales tradicionales (Altos de Chiapas, Huastecas, Meseta Purépecha, Mixtecas, Montaña de Guerrero, Sierra Tarahumara, etcétera).
      2. Ciudades grandes y medianas de México (Cancún, Ciudad Juárez, Distrito Federal, Ensenada, Guadalajara, León, Mérida, Tehuacán, etcétera).
      3. Áreas agroindustriales y sus periferias (Zonas hortícolas y frutícolas de Baja California, Chihuahua, Sonora, Sinaloa, etcétera).
      4. Campos y ciudades de los Estados Unidos (Estados de Arizona, California, Florida, Illinois, Nueva Jersey, Nueva York, Nuevo México, Texas, etcétera) y de Canadá.

Dentro del país, la población indígena sigue siendo predominantemente rural, a pesar de los drásticos cambios producidos por la migración, como lo ilustran las siguientes cifras:

    * 65% de los HLI habita en localidades rurales (localidades con menos de 2,500 habitantes)
    *
      19% en zonas semi-urbanas (localidades de más de 2,500 y menos de 15,000 habitantes)
    *
      16% en zonas urbanas (localidades de más de 15,000 habitantes)

1 120 121 122 123 124 297