{"id":998,"date":"2006-11-16T22:56:47","date_gmt":"2006-11-16T22:56:47","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=998"},"modified":"2006-11-16T22:56:47","modified_gmt":"2006-11-16T22:56:47","slug":"bases-nahoas-de-la-medicina-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=998","title":{"rendered":"bases nahoas de la medicina moderna"},"content":{"rendered":"<p>Extractos del libro \u0093EL LEGADO IND\u00cdGENA\u0094 de Jack Weatherford<br \/>\nCapitulo \u0093El Indio Sanador\u0094<\/p>\n<p>La Malaria<\/p>\n<p>La malaria afecta probablemente a m\u00e1s personas que cualquier otra enfermedad en muchas regiones m\u00e1s rec\u00f3nditas del mundo. Durante la mayor parte de la historia humana no hubo cura eficaz o preventiva para este mal del viejo mundo y, desde que se llevan archivos m\u00e9dicos, la malaria aparece golpeando en cualquier lugar de \u00c1frica, Europa, y Asia donde crec\u00edan los mosquitos, pero no en el continente americano. Cuando los europeos la portaron a Am\u00e9rica en los cascos de los barcos mercantes, los indios r\u00e1pidamente descubrieron que una de sus medicinas tradicionales, la corteza del quino (llamada quina), ofrec\u00eda alivio de los s\u00edntomas. Esta corteza produc\u00eda quinina, el ingrediente activo de la cloroquina.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de la quinina marca el principio de la farmacolog\u00eda moderna. Con anterioridad los m\u00e9dicos del Viejo Mundo usaban pociones, emplastos, raras formas de cirug\u00eda y sanguijuelas para tratar enfermedades y controlar algunos s\u00edntomas, pero no conoc\u00edan ninguna cura eficaz para la viruela, lepra, tuberculosis, pestes, malaria y cualquiera de las terribles enfermedades que frecuentaban el Viejo Mundo. Antes de la propagaci\u00f3n de la quinina, se calculaba unos dos millones de muertes al a\u00f1o por esta causa en todo el mundo.<\/p>\n<p>Los Incas comprendieron bien las propiedades medicinales de muchas de las plantas que crec\u00edan en los andes y en la selva amaz\u00f3nica. Una de ellas era el \u00e1rbol que crec\u00eda desde los novecientos hasta los tres mil metros a nivel del mar y produc\u00eda la muy amarga \u0093corteza peruana\u0094\u00a0 (quinina) que pod\u00eda curar muchas dolencias, incluso calambres, resfr\u00edos y arritmias.<\/p>\n<p>Los europeos no usaron la palabra quinina sino hasta 1820, cuando los cient\u00edficos parisinos Joseph Pelletier y Joseph Caventou extrajeron por fin el ingrediente activo de la corteza y nombraron la sustancia siguiendo la formula original quechua. Hasta entonces fue conocida como \u0093cinchona\u0094, una perversi\u00f3n del nombre de la condesa Chinchona, Francisca Enrique de Ribera. Supuestamente, esta mujer,\u00a0 casada con un virrey del Per\u00fa y que vivi\u00f3 en el Lima a principios del siglo diecisiete, fue curada de malaria por los indios con la milagrosa corteza. Cuando hubo que asignarle el nombre cient\u00edfico a la planta, Carlos Linneo la llam\u00f3 cinchona, en honor a la condesa que la hab\u00eda \u0093descubierto\u0094. Aun hoy en algunas partes del mundo las personas se refieren a la quinina como chinchonine, prefiriendo el nombre franc\u00e9s en lugar de su original en quechua.<\/p>\n<p>Al parecer la corteza se introdujo en Europa aproximadamente en 1630 y ya en 1643 gan\u00f3 mencion en un texto medico belga, Discours et avis sur les flus de ventre doloureux de Herman van der Heyden. El nuevo f\u00e1rmaco hizo posible la colonizaci\u00f3n masiva de America por parte de los europeos pues nadie m\u00e1s muri\u00f3 ya de ese mal.<\/p>\n<p>En el siglo veinte los trabajos de sir Ronald Ross revelaron la etiolog\u00eda de la enfernedad. Este descubrimiento le vali\u00f3 a Ross el Premio Novel de Medicina en 1902, trescientos a\u00f1os despu\u00e9s de que desconocidos indios quechuas donaron esta cura al mundo, un regalo por el que no recibieron reconocimiento alguno.<\/p>\n<p>Bases de la Medicina Moderna.<\/p>\n<p>Desde los primeros contactos entre el Viejo y el Nuevo Mundo, los m\u00e9dicos europeos reconocieron que los indios ten\u00edan la llave de la farmacia m\u00e1s sofisticada del mundo. Por aquella \u00e9poca, en la mayor parte del planeta la medicina no iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de la brujer\u00eda o la alquimia. Los facultativos europeos hablaban del equilibrio de los humores corporales y ataban sanguijuelas vivas al paciente para que le succionaran la \u0093mala sangre\u0094. Los musulmanes quemaban a sus pacientes con carb\u00f3n vegetal ardiente y, en Oriente, los doctores prescrib\u00edan pociones de huesos de drag\u00f3n mezclados con todo tipo de condimentos.<\/p>\n<p>Por el contrario, los ind\u00edgenas americanos hab\u00edan refinado un completo conjunto de drogas activas que produc\u00edan efectos fisiol\u00f3gicos, y no meramente psicol\u00f3gicos, en el paciente. Esta abundancia de nuevos ingredientes farmac\u00e9uticos se convertir\u00eda en la base de la medicina y farmacolog\u00eda moderna.<\/p>\n<p> Conocimientos m\u00e9dicos sofisticados.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de emplear una sofisticado botiqu\u00edn, los m\u00e9dicos nativos entendieron y practicaron muchas artes m\u00e9dicas, algunas de las cuales aun se desconocen en el Viejo Mundo. Una de las mas raras era un tipo de cirug\u00eda cerebral o trepanaci\u00f3n. El especialista practicaba un agujero en el cr\u00e1neo, normalmente en el parietal derecho, y as\u00ed disipaba la presi\u00f3n que se acumulaba a partir de ciertos traumas, especialmente aquellos derivados de golpes severos en la cabeza durante un combate. Arque\u00f3logos han excavado cr\u00e1neos que muestran que los pacientes sobreviv\u00edan hasta cinco trepanaciones.<\/p>\n<p>Los aztecas desarrollaron una organizaci\u00f3n medica particularmente refinada con diferentes tipos de especialistas: para el diagnostico de una enfermedad, para su tratamiento y para la fabricaci\u00f3n de drogas. Los tlamatepaticitl aplicaban remedios dermatol\u00f3gicos y describ\u00edan drogas, algo as\u00ed como los internistas contempor\u00e1neos, mientras que los texoxotlaticitl actuaban como cirujanos. En un nivel m\u00e1s bajo de prestigio e importancia, los temixiuitiani hac\u00edan de parteros y los tezectezoani de sangradores. Los papiani serv\u00edan como herbolarios y los panamacani como distribuidores farmac\u00e9uticos. Con este sistema de salud los aztecas parangonaron en muchos sentidos la organizaci\u00f3n europea de la medicina de aquel tiempo y en ciertos aspectos la superaron. Hasta el d\u00eda de hoy, ning\u00fan escalpelo de acero ha podido ser m\u00e1s afilado que los instrumentos de obsidiana\u00a0 de los cirujanos aztecas. Solo el l\u00e1ser puede hacer una incisi\u00f3n m\u00e1s fina, menos sangrante y menos hiriente que los cirujanos aztecas. Los delicados escarpelos aztecas permit\u00edan a los doctores cortar con m\u00ednima perdida de sangre, y a la herida sanar con menos cicatrices.<\/p>\n<p>Los cirujanos indios cosieron las heridas faciales\u00a0 con agujas de hueso enhebradas con pelo humano. Adem\u00e1s, escayolaban los huesos en emplastos hechos de plumas tupidas, pegamento, resina y caucho. Aplicaban enemas en mangueras de caucho e inventaron la jeringa para una variedad de tratamientos m\u00e9dicos y tareas simples como la limpieza de orejas. En la Amazonas hicieron jeringas de caucho y en el norte las hicieron con vejigas de animales. Los doctores europeos adoptaron tanto las mangueras como las jeringas de caucho y contin\u00faan us\u00e1ndolas.<\/p>\n<p>Los aztecas debieron poseer el conocimiento m\u00e1s completo de la anatom\u00eda humana de cualquier sociedad del mundo en el siglo diecis\u00e9is. Comprendieron el papel del coraz\u00f3n y la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea mucho antes de que el ingles William Havey (1578-1657) propusiera su teor\u00eda de la circulaci\u00f3n de la sangre. Los m\u00e9dicos de lengua n\u00e1huatl crearon un extenso vocabulario que identifica casi todos los \u00f3rganos que la ciencia de la anatom\u00eda reconoce hoy.<\/p>\n<p>Una practica m\u00e9dica empleada masivamente por los aztecas, pero aborrecida por los espa\u00f1oles, eran los ba\u00f1os. Esto inclu\u00eda una limpieza diaria en un ri\u00f3, lago, arroyo o estanque, as\u00ed como ba\u00f1os medicinales m\u00e1s espec\u00edficos. Los\u00a0 aztecas construyeron temazcolli, ba\u00f1os de vapor similares a los hipocaustos de la antigua Roma.<\/p>\n<p>Los espa\u00f1oles observaron con gran consternaci\u00f3n esta costumbre de los ind\u00edgenas, pues pensaban que tan frecuentes ba\u00f1os debilitaban el cuerpo y podr\u00edan provocar enfermedades terribles. Los funcionarios coloniales trataron repetidamente de proscribir esas practicas y, aunque persistieron en zonas remotas, los temazcalli desaparecieron de M\u00e9xico.<\/p>\n<p><o:p><\/o:p><\/p>\n<p>La medicina m\u00e1s reconocida del siglo XIX<\/p>\n<p> Debido a su asociaci\u00f3n con el conocimiento medico en el siglo diecinueve, los vendedores trataron de conectar cada medicina tan estrechamente como fuese posible con los indios. Los \u0093espect\u00e1culos m\u00e9dicos\u0094, una suerte de show de variedades publicitario, presentaban sus medicinas como t\u00f3nicos o curas indias. Los viajantes m\u00e9dicos llevaban a menudo con ellos un nativo como prueba de que sus remedos eran genuinamente medicina ind\u00edgena. Las campa\u00f1as m\u00e1s famosas fueron Kiowa Indian Medicine and Vaudeville Company y la Kickapoo Indian Medicine Company, que vendi\u00f3 cerca de doscientos cincuenta mil d\u00f3lares en 1911, tras m\u00e1s de treinta a\u00f1os de operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En e siglo diecinueve los editores m\u00e9dicos publicaron una serie de libros sobre medicina ind\u00edgena. Comenzaron en 1813 con The indian doctor\u00b4s dispensatory y siguieron con The indian ghide to health, en 1836, the north american indian doctory Nature\u00b4s meted of curing and preventing disease accourding to the indians, en 1838. El United States Pharmacopeia, que apareci\u00f3 en 1820, enumeraba sobre doscientas drogas utilizadas por los indios.<\/p>\n<p>Como degener\u00f3 la imagen de nuestra medicina.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p> A medida que la medicina americana se fue estableciendo y regulando bajo el control de universidades, hospitales y asociaciones m\u00e9dicas, el indio sanador se alej\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s del panorama. La presentaciones m\u00e9dicas ten\u00edan cada ves m\u00e1s car\u00e1cter de voldevil, en un espect\u00e1culo de variedades que combinaba humor, arriesgados trucos y algo de sexo para estimular las l\u00e1nguidas ventas de sus preparados indios, que a menudo conten\u00edan m\u00e1s alcohol, opio o coca\u00edna que verdaderas formulas indias. De este modo la medicina ind\u00edgena se asocio con fraude y charlataner\u00eda.<\/p>\n<p>Por aquella \u00e9poca las curas y medicinas indias hab\u00edan dado la vuelta al mundo y se hab\u00edan integrado totalmente a las culturas de cada continente. Las medicinas se hicieron tan f\u00e1ciles de conseguir que pronto se olvid\u00f3 el hecho de que no siempre hab\u00edan estado all\u00ed y de que no hab\u00edan sido descubiertas o inventadas por m\u00e9dicos, farmac\u00e9uticos y qu\u00edmicos del Viejo Mundo. El indio sanador vive apenas en algunos cuantos sitios, como Tombuct\u00fa, donde las grandes drogas indias arribaron pero no los espect\u00e1culos del Salvaje Oeste ni las pel\u00edculas de vaqueros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Extractos del libro \u0093EL LEGADO IND\u00cdGENA\u0094 de Jack Weatherford Capitulo \u0093El Indio Sanador\u0094 La Malaria La malaria afecta probablemente a m\u00e1s personas que cualquier otra enfermedad en muchas regiones m\u00e1s rec\u00f3nditas del mundo. 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