{"id":871,"date":"2006-10-17T22:09:58","date_gmt":"2006-10-17T22:09:58","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=871"},"modified":"2006-10-17T22:09:58","modified_gmt":"2006-10-17T22:09:58","slug":"esencias-y-realidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=871","title":{"rendered":"Esencias y realidades"},"content":{"rendered":"<p>Atemporalidad<\/p>\n<p>EL TODO Y LA NADA<\/p>\n<p>Entre la esencia y las realidades ilusorias<\/p>\n<p>Nunca hubo una &#8220;nada&#8221; en los confines del &#8220;Todo&#8221;. Ni confines. Nunca hubo un<br \/>\n&#8220;Dios&#8221; o &#8220;Energ\u00eda&#8221; que &#8220;ocupara&#8221; un determinado &#8220;espacio&#8221;, m\u00e1s all\u00e1 del<br \/>\ncual, un no-espacio fuera una &#8220;nada&#8221;. Es decir, lo que hubo siempre fue un<br \/>\n&#8220;Algo&#8221; no &#8220;situado&#8221; en un &#8220;espacio&#8221; con confines. Ese &#8220;Algo&#8221; no es el<br \/>\nopuesto de una &#8220;nada&#8221;: no tiene opuestos. El problema de las concepciones<br \/>\nfilos\u00f3ficas humanas ha sido tratar de dimensionar ese &#8220;Principio Creador&#8221;<br \/>\ndesde una perspectiva dualista en la que &#8220;hubo un momento en que se puso a<br \/>\ncrear&#8221;; &#8220;momento&#8221; que podr\u00eda entenderse como &#8220;a partir de&#8221;, como si s\u00f3lo<br \/>\ndesde entonces el Principio Creador hubiera entrado en actividad luego de<br \/>\nuna eternidad nula. Lo dualista est\u00e1 dado en estos razonamientos, en los<br \/>\nconceptos de &#8220;antes era quietud&#8221; \u0096 &#8220;despu\u00e9s fue el movimiento&#8221;. El Principio<br \/>\nCreador es dimensionado a partir de la existencia de lo que conocemos como<br \/>\nUniverso&#8221;, por el mero hecho de que es cient\u00edficamente demostrable que el<br \/>\nUniverso tuvo un principio que puede ser calculado en una determinada<br \/>\ncantidad de miles de millones de a\u00f1os terrestres. Por lo tanto, las<br \/>\nespeculaciones teol\u00f3gicas plantean la noci\u00f3n de un Dios que entr\u00f3 en acci\u00f3n<br \/>\na partir del momento en que el Universo pas\u00f3 a existir. No hay un<br \/>\nplanteamiento filos\u00f3fico acerca de que durante toda la eternidad anterior al<br \/>\nUniverso-Tiempo, ese Principio Creador tuviera una existencia y acci\u00f3n de<br \/>\nalguna forma que no tuviera nada que ver con tiempos, espacios y universos.<br \/>\nSe limita la b\u00fasqueda de la concepci\u00f3n de Dios a t\u00e9rminos de &#8220;Creaci\u00f3n&#8221;; es<br \/>\ndecir, &#8220;Dios es Dios en tanto Creador&#8221;, y &#8220;Creador es Creador en tanto hay<br \/>\nmateria-energ\u00eda, tiempo-espacio&#8221;. La idea es que antes de la Creaci\u00f3n, todo<br \/>\nera quietud&#8230; Como si ese Creador se hubiera pasado la eternidad<br \/>\npre-universal dormido.<\/p>\n<p>De la potencia al acto<\/p>\n<p>Si nunca existi\u00f3 la Nada, porque siempre existi\u00f3 un &#8220;Algo&#8221;, pero hablamos de<br \/>\nun &#8220;Siempre&#8221; sin tiempo, esa eternidad pre-universal no debe ser entendida<br \/>\nen t\u00e9rminos de tiempo. Eternidad no significa &#8220;mucho tiempo&#8221;, o &#8220;todo el<br \/>\ntiempo&#8221;, o &#8220;todos los tiempos de antes y despu\u00e9s&#8221;; eternidad es no-tiempo. Y<br \/>\nno-tiempo no implica &#8220;quietud&#8221;, por oposici\u00f3n a que &#8220;tiempo&#8221; implique<br \/>\n&#8220;movimiento&#8221;. La perspectiva dualista de la visi\u00f3n humana pretende entender<br \/>\nla eternidad del no-tiempo, por oposici\u00f3n a la temporalidad. Entonces, &#8220;si<br \/>\nen el tiempo hay movimiento, en el no-tiempo, debe haber quietud&#8221;. Por lo<br \/>\ntanto, &#8220;el Creador estaba quieto antes de que existiera el tiempo&#8221;. Tenemos,<br \/>\nas\u00ed, un Creador que nunca hab\u00eda hecho nada, hasta que hizo todo; un todo<br \/>\nque, por oposici\u00f3n a esa nada, concibe al espacio-tiempo como dimensi\u00f3n de<br \/>\nmovimiento, en oposici\u00f3n a un no-espacio y no-tiempo como una no-dimensi\u00f3n;<br \/>\nuna no-existencia; una nada. No es raro que, bajo esa visi\u00f3n, haya<br \/>\ncient\u00edficos que especulen con que, de pronto, una part\u00edcula est\u00e1tica entr\u00f3 a<br \/>\ndinamizarse, y desde entonces, cuando estall\u00f3 y comenz\u00f3 el universo, es<br \/>\ncuando todo empez\u00f3 a existir, incluso el tiempo. No le llaman &#8220;Dios&#8221; a esa<br \/>\npart\u00edcula o energ\u00eda primordial, pero al final est\u00e1n de alg\u00fan modo<br \/>\ndiviniz\u00e1ndola: le atribuyen la facultad de dar origen a todo lo que existe.<\/p>\n<p>Ya sea una part\u00edcula o bien una energ\u00eda gigantesca, el error de los<br \/>\ncient\u00edficos y de los metaf\u00edsicos consiste en pensar en t\u00e9rminos de &#8220;muy<br \/>\npeque\u00f1o&#8221; y &#8220;muy grande&#8221;, respectivamente. Es decir, conceptos ligados a la<br \/>\nnoci\u00f3n de &#8220;espacio&#8221;. Como el espacio tiene medida, el no-espacio suele ser<br \/>\ndif\u00edcil de entender, \u00bfc\u00f3mo imaginar lo que es el opuesto de lo que es grande<br \/>\no peque\u00f1o, si no es ni grande ni peque\u00f1o; si no est\u00e1 &#8220;situado&#8221; de modo que<br \/>\npodamos medirlo?<\/p>\n<p>Sin espacio, sin tiempo, sin antes, sin despu\u00e9s; un Ser, una existencia, una<br \/>\nrealidad que no tiene l\u00f3gica, porque lo l\u00f3gico hubiera sido el no-ser, la<br \/>\nnada. Es entendible que de haber existido una nada, nada existir\u00eda; lo que<br \/>\ncuesta entender es por qu\u00e9 existe todo, si de la nada no sale nada. Por lo<br \/>\ntanto es un todo que no &#8220;sali\u00f3&#8221; ni de la nada ni de algo. No sali\u00f3, no<br \/>\ncomenz\u00f3; es. No cre\u00f3 &#8220;hacia afuera&#8221;; no hizo un espacio donde emanar energ\u00eda<br \/>\npara que ese espacio &#8220;externo&#8221; existiera como universo. No cre\u00f3 &#8220;hacia<br \/>\nadentro&#8221;; es decir, un agujero dimensional donde volcar energ\u00eda para crear<br \/>\nese universo. No puede haber ni &#8220;adentro&#8221;, ni &#8220;afuera&#8221; en un Ser que no es<br \/>\nmedible en t\u00e9rminos de espacio. Por lo tanto, no estamos, como universo, en<br \/>\n&#8220;un lugar&#8221; fuera o dentro de ese Ser: no &#8220;estamos&#8221;: somos. La<br \/>\ntemporalidad-espacialidad en la idea de &#8220;estar&#8221; es una sensaci\u00f3n humana, de<br \/>\nmentes limitadas que no son manifestaci\u00f3n, sino negaci\u00f3n del ser. Por eso en<br \/>\nla sociedad materialista es m\u00e1s importante tener, estar y parecer, que ser.<br \/>\nPorque la sola conciencia del ser que somos, har\u00eda perder sentido a<br \/>\nposesiones, localizaciones y apariencias. La teolog\u00eda que pretende situar al<br \/>\nSer fuera de nosotros, trascendente al universo, perder\u00eda todo sustento,<br \/>\nporque comprobar\u00edamos la inmanencia divina en todas las cosas. Y esa<br \/>\ndivinidad que est\u00e1 en todo lo que existe, es atemporal, no fue &#8220;creada&#8221;<br \/>\nporque &#8220;siempre&#8221; existi\u00f3. No pudo haber un momento a partir del cual esa<br \/>\nesencia divina que somos empez\u00f3 a &#8220;ser&#8221;, siempre fuimos.<\/p>\n<p>Nosotros en la existencia<\/p>\n<p>Pero &#8220;siempre&#8221; es otra palabra enga\u00f1osa, porque es el opuesto de &#8220;nunca&#8221;: no<br \/>\npodr\u00eda ser que nosotros &#8220;nunca&#8221; hubi\u00e9ramos sido hasta que &#8220;fuimos&#8221;, porque<br \/>\nen tal caso el &#8220;nunca&#8221; deber\u00eda haber comprendido al futuro tambi\u00e9n, pues no<br \/>\npuede haber un &#8220;nunca&#8221; que alguna vez termine, cuando lo que no era, empieza<br \/>\na ser. Entonces, no podemos venir de un &#8220;nunca&#8221;; no podemos siquiera<br \/>\n&#8220;venir&#8221;: si encontr\u00e1ndonos en una dimensi\u00f3n temporal-espacial, procedi\u00e9ramos<br \/>\nde un Todo sin tiempo del cual nos separamos para estar aqu\u00ed, no ser\u00eda<br \/>\ncierto que \u00e9ramos atemporales, porque lo atemporal no puede temporalizarse.<br \/>\nEn otras palabras, nuestro ser, nuestro esp\u00edritu, sigue siendo atemporal; no<br \/>\n&#8220;vino&#8221; aqu\u00ed desde donde &#8220;es&#8221;: nuestra mente no es otra cosa que una<br \/>\nproyecci\u00f3n temporal en la cual nuestro esp\u00edritu no puede &#8220;estar&#8221;<br \/>\ncircunscripto, limitado por variables de espacio-tiempo. Somos esp\u00edritus que<br \/>\nno estamos aqu\u00ed, ni venimos de ninguna parte ni vamos a ninguna parte: s\u00f3lo<br \/>\nmovemos sondas materiales y mentales a trav\u00e9s de campos dimensionales en<br \/>\ndiversas escalas. No somos &#8220;nosotros&#8221; quienes nos movemos como sonsas, sino<br \/>\nnuestras mentes y cuerpos. La ilusi\u00f3n consiste en creer que somos esas<br \/>\nmentes y cuerpos, de la misma forma que con un casco y visor de realidad<br \/>\nvirtual podemos creer que estamos donde nuestra tecnolog\u00eda cibern\u00e9tica lo<br \/>\nconfigure para que ilusoriamente nos creamos metidos en esa realidad<br \/>\nficticia.<\/p>\n<p>Realidades<\/p>\n<p>Somos divinidades del no-tiempo; \u00e9sa es nuestra \u00fanica realidad. Jugamos a la<br \/>\nrealidad virtual donde perdemos el sentido de que no estamos aqu\u00ed. De<br \/>\npronto, algunos de nosotros despiertan algo de su conciencia bloqueada, y<br \/>\ndonde hay una persona ven otra cosa; ven entidades del astral por todas<br \/>\npartes, se superponen dimensiones, y ya nada es lo que parece. Algunos se<br \/>\ndice que son esquizofr\u00e9nicos, porque hablan con gente que &#8220;no existe&#8221;; pede<br \/>\nque ni siquiera est\u00e9n viendo seres en el astral, y que sea tan s\u00f3lo una<br \/>\nproyecci\u00f3n mental, pero para el caso es lo mismo: las percepciones falsas de<br \/>\nesta realidad, o verdaderas de otra realidad, relativizan, en cualquier<br \/>\ncaso, la absolutividad de que en estas dimensiones del tiempo-espacio haya<br \/>\nalgo que &#8220;sea&#8221; objetivamente; hay cosas que unos las captan y otros no, o<br \/>\nque existen s\u00f3lo en la mente de un \u00fanico observador que cree verlas y en<br \/>\nrealidad no est\u00e1n. O que en realidad s\u00ed est\u00e1n, pero s\u00f3lo para un observador<br \/>\nentre cien que miran y no ven lo que tambi\u00e9n es realidad que para ellos no<br \/>\nexiste. Lo cual es muy distinto de que no est\u00e9n pudiendo ver lo que el<br \/>\nobservador ve; no se trata de cien ciegos que no ven lo que hay, sino de<br \/>\ncien que no ven lo que efectivamente no existe, y que a su vez s\u00ed existe lo<br \/>\nque hay alguien que s\u00ed lo ve, porque es una realidad exclusiva suya, de la<br \/>\ncual nadie m\u00e1s puede participar. Una realidad que no est\u00e1 en el<br \/>\ntiempo-espacio colectivo, sino que es una proyecci\u00f3n individual y subjetiva<br \/>\ndel no-tiempo-no espacio del ser cuya sonda mental la observa.<\/p>\n<p>Conocemos a alguien, hallamos un objeto que nadie vio donde pasaron cientos<br \/>\nde personas y lo levantamos. Y estamos muy seguros de que ese alguien y ese<br \/>\nobjeto pueden ser vistos por cualquiera. O que mucho de lo que pensamos o<br \/>\nsabemos podremos decirlo a cualquiera y que cualquiera lo entienda. Y puede<br \/>\nsuceder que nada de todo eso sea accesible a nadie m\u00e1s que nosotros. Que<br \/>\npara cualquier otra persona, nada de eso exista. Estamos muy convencidos de<br \/>\nla realidad de lo que experimentamos y conocemos. Pero puede que existan<br \/>\nciertas realidades nuestras que no formen parte alguna de la realidad<br \/>\ncolectiva. Si algunas de ellas fueran, por ejemplo, ideales de<br \/>\ntransformaci\u00f3n mundial, es posible que, llevadas a t\u00e9rminos explicativos<br \/>\npara comunicarlas a los dem\u00e1s, sean consideradas por ellos como delrios de<br \/>\nun iluso que deber\u00eda &#8220;bajar a la realidad&#8221;, poner &#8220;los pies sobre la<br \/>\ntierra&#8221;. Con el paso del tiempo, cuando comprobamos que esos ideales que<br \/>\ntuvimos no se cumplieron, creemos que efectivamente fuimos delirantes ilusos<br \/>\nfuera de la realidad. Pues s\u00ed, eso somos como esencias atemporales y<br \/>\naespaciales: entes ajenos a esta realidad; no la dimensionamos<br \/>\nobjetivamente, y por lo tanto la vemos como nos parece que es o que pueda<br \/>\nser si la transformamos. Nadie ver\u00e1 las cosas como las vemos transformadas<br \/>\nen una realidad adonde la de aqu\u00ed no regir\u00e1, y por lo tanto, las mentes<br \/>\naferradas a la realidad de aqu\u00ed se resistir\u00e1n a tener una visi\u00f3n atemporal<br \/>\nen la que puedan, como nosotros, concebir que todo puede ser distinto de lo<br \/>\nque est\u00e1 siendo.<\/p>\n<p>Un buen autor o promotor de propuestas de cambio social y planetario no ser\u00e1<br \/>\nalguien que maneje la atemporalidad, sino las secuencias temporales a las<br \/>\nque las mentes est\u00e1n ancladas. No se puede obtener adhesi\u00f3n y participaci\u00f3n<br \/>\nde la gente con promesas de un para\u00edso en la Tierra que &#8220;ya existe&#8221; en la<br \/>\natemporalidad, y que est\u00e1 situado en un futuro que es tan ilusorio como<br \/>\nnuestro presente. Porque el hambre que muchos tienen lo sienten demasiado<br \/>\ntemporal y real para que en vez de hablarles del pan de hoy aqu\u00ed, les hablen<br \/>\ndel para\u00edso mundial de ma\u00f1ana en la atemporalidad que ya le est\u00e1 dando<br \/>\nexistencia antes de ser en la materia.<\/p>\n<p>Las urgencias de muchos no aceptan filosof\u00edas y metaf\u00edsicas que no son su<br \/>\nrealidad. Por lo tanto, un esp\u00edritu que est\u00e9 logrando desbloquear la mente<br \/>\nf\u00edsica para que \u00e9sta sea capaz de crear realidades, no deber\u00e1 pretender que<br \/>\nlas conciencias de los dem\u00e1s cambien y, entonces s\u00ed, comprender que el mundo<br \/>\npuede cambiar. Los cambios deber\u00e1n ser producidos yendo a contramarcha de<br \/>\nuna sociedad que no creer\u00e1 en los idealistas que los propongan. Porque ser\u00e1n<br \/>\nproducidos no con palabras, sino con hechos, siendo que la gente debe creer<br \/>\nen los hechos y no en las palabras. Cuando muchos comprueben que la realidad<br \/>\npuede cambiar porque ya habr\u00e1 hechos que as\u00ed lo demuestren, entonces haber<br \/>\ncarecido de las palabras en el momento de la difusi\u00f3n de los ideales no<br \/>\nhabr\u00e1 sido importante, porque de haber recibido esas palabras no las habr\u00edan<br \/>\ncre\u00eddo fundadas en algo posible.<\/p>\n<p>Entre lo c\u00f3smico y lo on\u00edrico<\/p>\n<p>Muchas cosas no tenemos por qu\u00e9 decirlas; no pertenecen a realidades<br \/>\ncolectivas o masivas. Por ejemplo, si tenemos algo de conciencia de nuestra<br \/>\natemporalidad y divinidad, decirles a los evang\u00e9licos pentecostales que<br \/>\n&#8220;todos somos dioses&#8221;, es hacer un mal uso de esa conciencia, porque para<br \/>\nellos Dios est\u00e1 afuera y nos teledirige. Para ellos el Padre Universal es<br \/>\nDios; ignoran que hay millones de Padres Universales en millones de<br \/>\nuniversos esf\u00e9ricos que existen paralelamente a \u00e9ste, y ninguno de esos<br \/>\nCreadores Universales es Dios; todos proceden de un Gran Creador que, a su<br \/>\nvez, tampoco es Dios. Porque todos los Creadores y cadenas de niveles de<br \/>\nCreadores son apenas manifestaciones c\u00f3smicas en tiempos y espacios, de<br \/>\n&#8220;Eso&#8221; que no tuvo Alfa ni Omega, ni localizaci\u00f3n, ni duraci\u00f3n, y a lo cual<br \/>\nse le ha dado en llamar &#8220;Dios&#8221; para confundir queriendo simplificar, porque<br \/>\nal final hasta Jehov\u00e1 y el hacedor de este mundo se han autodenominado<br \/>\n&#8220;Dios&#8221;, y de hecho lo eran, pero dentro de la pluralidad de una palabra que<br \/>\nno hab\u00eda sido concebida para designar al UNO o el TODO, sino al carnaval de<br \/>\ndeidades que desfilaron sobre la Tierra a lo largo de la historia. Para no<br \/>\nconfundir y no simplificar, mantengamos cierta dificultad de definici\u00f3n,<br \/>\npese a la cual tratemos de entender que los Creadores o Padres Universales<br \/>\nson insignificantes ante la magnitud de ese TODO, ese UNO atemporal, sin<br \/>\nprincipio ni fin, del cual es dif\u00edcil precisar si somos &#8220;parte&#8221; como<br \/>\n&#8220;dioses&#8221; omnipotentes, porque a algo que es &#8220;UNO&#8221; no se lo puede concebir<br \/>\ncomo hecho de partes. Partes que, como dijimos, no son &#8220;salidas&#8221; de ese Ser,<br \/>\nporque no estamos fuera de \u00c9l (ni &#8220;situados&#8221; dentro de \u00c9l en alg\u00fan &#8220;lugar&#8221;).<br \/>\nPosiblemente ni siquiera &#8220;estemos&#8221; en este Universo esf\u00e9rico gal\u00e1ctico<br \/>\nexpansivo, y apenas tengamos aqu\u00ed proyecciones mentales de lo que realmente<br \/>\nsomos, y sea todo esto apenas un escenario ilusorio de realidad virtual<br \/>\ndonde creemos que nos estamos moviendo. Incluso, cuando dormimos, creemos<br \/>\nque nos movemos en otro de los niveles ilusorios de esta realidad, y estamos<br \/>\nmuy convencidos de que los sue\u00f1os son algo que existe y donde tenemos<br \/>\nexperiencias. Algo donde tan real es la cosa, que los habitantes de esa<br \/>\nrealidad tratan con nosotros como entidades totalmente ajenas a nosotros,<br \/>\ncomo si tuvieran existencia aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Cuando so\u00f1amos, los seres que existen en nuestros sue\u00f1os tienen vida propia;<br \/>\npodr\u00e1n ser cambiantes conforme a nuestras mentes que los van adaptando, pero<br \/>\nexisten por s\u00ed mismos como creaciones nuestras que se tornan independientes.<br \/>\nPuede que dejen de existir cuando nos despertamos, que reaparezcan volviendo<br \/>\na existir en otros sue\u00f1os, o que nunca m\u00e1s sepamos de ellos. Pero<br \/>\nconcentr\u00e9monos tan s\u00f3lo en un sue\u00f1o, y en un determinado ser que vemos en el<br \/>\nsue\u00f1o. Ese ser no puede ser deshecho por nuestra mente, porque desde que<br \/>\nella lo cre\u00f3, le da existencia aut\u00f3noma. Si despertamos, esa existencia se<br \/>\ndesvanece, porque ese ser aut\u00f3nomo depende de que la realidad en la que ha<br \/>\nsido creado se mantenga. Pero como los sue\u00f1os son realidades fragmentarias,<br \/>\ncomo cap\u00edtulos unitarios de una serie televisiva donde el h\u00e9roe siempre<br \/>\nsomos nosotros y los dem\u00e1s actores var\u00edan, ellos s\u00f3lo existen mientras los<br \/>\nso\u00f1emos. S\u00f3lo que en vez de que les demos papeles para que los interpreten,<br \/>\nesos actores hacen lo que quieren; incluso lo que nos pueda disgustar o<br \/>\ndesfavorecer. Pueden incluso matarnos. Pero llegado a ese extremo, o bien<br \/>\ndespertamos, con lo que comprobamos que no hemos muerto m\u00e1s que en esa<br \/>\nrealidad, pero no en \u00e9sta, o bien seguimos vivos dentro de ese sue\u00f1o; no<br \/>\npodemos morir, o bien &#8220;morimos&#8221; siguiendo vivos, aunque estemos decapitados.<br \/>\nSi alguien nos mata en el sue\u00f1o es porque tiene autonom\u00eda para existir sin<br \/>\nnecesidad de la mente que lo sue\u00f1a (al menos en teor\u00eda, por m\u00e1s que en la<br \/>\npr\u00e1ctica, al despertar el que sue\u00f1a, el personaje del sue\u00f1o se desvanezca).<\/p>\n<p>Esa realidad mental en la que viven entidades, es como la realidad en la que<br \/>\nnuestro Yo mental es virtual. Una realidad que existe en una dimensi\u00f3n donde<br \/>\ncreemos que estamos, fuera de la cual no existe esto que creemos que somos,<br \/>\nsino que existimos como realmente somos. Vista desde esa realidad por<br \/>\nnuestro verdadero ser, esta dimensi\u00f3n virtual puede tener millones de a\u00f1os<br \/>\nluz de tama\u00f1o y millones de galaxias de contenido, pero no por eso deja de<br \/>\nser una proyecci\u00f3n ilusoria con respecto a la atemporalidad a la que<br \/>\nnuestras esencias pertenecen.<\/p>\n<p>Pero he aqu\u00ed que hablar de &#8220;virtual&#8221; o &#8220;ilusorio&#8221; no significa hablar de<br \/>\n&#8220;irrealidades&#8221;: son realidades tambi\u00e9n, tan reales como la atemporalidad del<br \/>\nIncreado; tan reales como la virtualidad de los sue\u00f1os en los que creemos<br \/>\nestar, as\u00ed como creemos estar aqu\u00ed durante la vigilia, y si seg\u00fan estemos<br \/>\ndespiertos o dormidos, o bien desde aqu\u00ed o bien desde el sue\u00f1o, vemos como<br \/>\nreal al estado actual y como ajeno a nuestra realidad de ese momento o bien<br \/>\nal sue\u00f1o o a la vigilia, entonces ni una cosa ni la otra pueden ser del todo<br \/>\nreales; s\u00f3lo son reales en la relatividad de las dimensiones de<br \/>\ntiempo-espacio. Y el mundo on\u00edrico no es inmaterial y atemporal; es una<br \/>\ndimensi\u00f3n m\u00e1s de lo espacial y temporal; es algo donde todav\u00eda nuestro Yo<br \/>\ntiene identidad artificial, personalidad acorde con el plano de realidad del<br \/>\nmundo f\u00edsico, de la vida y la conciencia social. Es un mundo paralelo a este<br \/>\nmundo, que constituimos mentalmente como complementario de \u00e9ste, pero que<br \/>\nsigue siendo abismalmente aislado de la atemporalidad donde somos lo que<br \/>\nsomos y no lo que en esta vida parecemos o nos creemos.<\/p>\n<p>So\u00f1ar o estar despiertos son dos niveles de realidad tan ajenos el uno como<br \/>\nel otro a la realidad en la que somos un Todo en el UNO, donde el otro y yo<br \/>\nsomos lo mismo. Por eso cuando queremos trasladar aqu\u00ed el concepto maya de<br \/>\nque &#8220;t\u00fa eres otro yo, yo soy otro t\u00fa&#8221;, no lo entendemos porque usamos la<br \/>\nmente f\u00edsica, el ego por el cual aqu\u00ed nadie es otro yo; cada uno es cada<br \/>\ncual, distinto del otro, separado. Suena muy bonita la frase maya, pero no<br \/>\nes aplicable en los t\u00e9rminos de nuestra personalidad. Suena muy bonito el<br \/>\n&#8220;te amo&#8221;, pero en realidad est\u00e1 queriendo decir &#8220;mi ego est\u00e1 a gusto con el<br \/>\ntuyo&#8221;. Perdidos en el espacio-tiempo, incapaces de amarnos permiti\u00e9ndonos<br \/>\nser, bloqueando nuestro ser nos relacionamos con egos que bloquean a su ser<br \/>\ny que sean reflejo de nuestros egos. \u00bfQu\u00e9 somos realmente?, no nos importa;<br \/>\ncomo estamos, &#8220;est\u00e1 todo bien&#8221;: nosotros aqu\u00ed, nuestro esp\u00edritu all\u00e1, el<br \/>\nIncreado m\u00e1s all\u00e1&#8230; y eso es la vida. \u00a1Qu\u00e9 pobreza! La experiencia de la<br \/>\nvida en las galaxias baj\u00f3 a un nivel de realidad que parece lamentable.<\/p>\n<p>D\u00f3nde estamos<\/p>\n<p>Sin embargo, ser ignorantes y haber sido capaces de amenazar la continuidad<br \/>\nde la vida en el planeta es algo que no pod\u00eda haber sido evitable, desde que<br \/>\nla Totalidad comprende infinitas opciones de realidades, y \u00e9sta es una. Nos<br \/>\npreguntamos por qu\u00e9 justo a nosotros nos vino a tocar estar ac\u00e1, entre<br \/>\ninfinitas alternativas en las que podr\u00edamos haber sido y estado mejor (algo<br \/>\nas\u00ed como &#8220;por qu\u00e9 a m\u00ed me toc\u00f3 ser yo&#8221;). Algunos se preguntar\u00e1n por qu\u00e9<br \/>\nnacieron justo ahora, y no en siglo pasado o el que vendr\u00e1. Y quiz\u00e1 as\u00ed haya<br \/>\nsido tambi\u00e9n y as\u00ed ser\u00e1; quiz\u00e1 todos estamos aqu\u00ed no por casualidad, sino<br \/>\nporque siempre estuvimos en todos los tiempos. \u00bfNo estaremos tambi\u00e9n en<br \/>\ntodas las realidades infinitas? \u00bfNos toc\u00f3 estar circunscriptos en esta<br \/>\nrealidad de este universo, o desde la atemporalidad en la que nuestras<br \/>\nesencias existen, tenemos proyecciones como \u00e9sta en infinitas direcciones de<br \/>\ntiempos, espacios o de no-tiempos y no-espacios?<\/p>\n<p>En fin; si es que no estamos aqu\u00ed en realidad, sino que aqu\u00ed apenas hay una<br \/>\nproyecci\u00f3n nuestra a la que creemos que es nosotros, pero no por ser una<br \/>\nrealidad virtual, deja de ser real, no porque esto no seamos nosotros, vamos<br \/>\na dejar de vivir esta realidad. Tan peque\u00f1o es al final un universo, que,<br \/>\ndespu\u00e9s de todo, un \u00e1tomo puede ser grand\u00edsimo; nuestras peque\u00f1eces pueden,<br \/>\nentonces, ser tan inmensas que ponerse a escribir algo como esto o a<br \/>\npreparar un t\u00e9, sentarse a mirar el paisaje o una dibujar, pueden ser<br \/>\nacciones grandiosas en vez de insignificancias.<\/p>\n<p>El valor subjetivo de las cosas<\/p>\n<p>Por lo tanto, vale lo mismo querer salvar al planeta que salvar a la gallina<br \/>\ndel zorro que anda por ah\u00ed; vale lo mismo reforestar un bosque que plantar<br \/>\nun \u00e1rbol en el jard\u00edn. Para el due\u00f1o del gallinero y el due\u00f1o del jard\u00edn, no<br \/>\nhay planeta ni hay bosque m\u00e1s importantes que la gallina o el arbolito. Y<br \/>\n\u00e9se es el mundo al cual nos estaremos dirigiendo los que queremos que la<br \/>\nhumanidad cambie: un mundo donde predominan las personas que no ven m\u00e1s all\u00e1<br \/>\nde su entorno inmediato. Por lo tanto tenemos que pensar en t\u00e9rminos de<br \/>\nentorno inmediato para hablarle a gente as\u00ed: qu\u00e9 es lo que les estaremos<br \/>\nproponiendo para su vida cotidiana, y no para que ellos act\u00faen localmente<br \/>\npensando globalmente. Quiz\u00e1 les falte mucho para siquiera pensar localmente,<br \/>\nporque hasta pueden vivir tapados de basura sin que les moleste el mal olor.<br \/>\nY olvid\u00e9monos de hablarles del ser y la nada, o del no-ser y del Todo, o de<br \/>\ntodas estas cosas que compartimos entre nosotros los elitistas que podemos<br \/>\npor lo menos querer tratar de entenderlas, junt\u00e1ndonos entre nosotros al<br \/>\nmargen de los ignorantes con los que perder\u00edamos nuestro tiempo.<\/p>\n<p>Entonces, de elitistas que somos, nos metemos tanto en nuestras convicciones<br \/>\nde realidades cu\u00e1nticas, que nos alejamos del due\u00f1o del gallinero y del<br \/>\njard\u00edn, y nos incapacitamos para descubrir y planificar de qu\u00e9 le vamos a<br \/>\nhablar a gente de \u00e9sa, conforme a lo que para ella tiene valor, y no<br \/>\nconforme a nuestros valores. Despu\u00e9s nos preguntamos por qu\u00e9 no logramos<br \/>\nacelerar los cambios mundiales que preve\u00edamos; por qu\u00e9 el calendario<br \/>\ngregoriano no se pudo cambiar por el de las Trece Lunas. Y nos damos cuenta<br \/>\nde que el elitismo en el que hab\u00edamos ingresado pod\u00eda estar bien para una<br \/>\nrealidad subjetiva, pero no para la realidad colectiva de la que nos<br \/>\nhab\u00edamos separado. De pronto las naves evacuadoras no vinieron con sus<br \/>\ncomandantes a salvarnos, y segu\u00edamos ac\u00e1, en el mundo de los ignorantes e<br \/>\nincr\u00e9dulos, porque nos cre\u00edmos que si nos volv\u00edamos distintos de ellos<br \/>\n\u00edbamos a ser transportados a otra realidad. Quer\u00edamos irnos de \u00e9sta, en vez<br \/>\nde cambiarla. Entonces empezamos a entender que el Plan de Evacuaci\u00f3n estaba<br \/>\nmal planteado, y que se trataba no ya de convertirse en los &#8220;elegidos&#8221; de<br \/>\nlos extraterrestres para ir en las naves a otros mundos, sino en ser cada<br \/>\nuno elegido por s\u00ed mismo para seguir en este mundo, obrando cambios hacia<br \/>\nadentro y no pretendiendo que el mundo cambiara. Pero ah\u00ed fue cuando todo<br \/>\nvolvi\u00f3 a fallar, al darnos cuenta de que las mantralizaciones y meditaciones<br \/>\nno nos hac\u00edan cambiar en nada; tan s\u00f3lo nos pretend\u00edan hacernos sentir m\u00e1s<br \/>\nespirituales, pero volv\u00edamos a nuestras relaciones con los dem\u00e1s y segu\u00edamos<br \/>\nsiendo los mismos intolerantes, ego\u00edstas y conflictuados.<\/p>\n<p>En fin, todo el proceso de b\u00fasqueda interior termin\u00f3 siendo de afirmaci\u00f3n de<br \/>\nlo exterior, bajo apariencia espiritualoide. Habr\u00eda sido m\u00e1s f\u00e1cil no buscar<br \/>\nnada, no pretender espiritualizaci\u00f3n de nada, y ponerse a hacer cosas no<br \/>\nalejados de los ignorantes, sino entre ellos, es decir, sabiendo coexistir<br \/>\ncon lo que para ellos tiene valor y que para nosotros no lo tiene, al menos<br \/>\nahora si es que alguna vez s\u00ed lo tuvo a nuestro entender. Nos hab\u00edamos<br \/>\nalejado del f\u00fatbol porque &#8220;eso es cosa de ignorantes&#8221; (como nosotros cuando<br \/>\n\u00e9ramos ignorantes que no hab\u00edamos accedido a la &#8220;iluminaci\u00f3n&#8221;), y por lo<br \/>\ntanto no est\u00e1bamos m\u00e1s all\u00ed para participar de la reuni\u00f3n de la Asociaci\u00f3n<br \/>\nde F\u00fatbol en la que directivos, \u00e1rbitros, jugadores y aficionados buscaban<br \/>\nsoluciones al problema de la violencia en el deporte. Como se supone que el<br \/>\nf\u00fatbol es cosa de ignorantes, entonces los iluminados que podr\u00edan resolver<br \/>\nlos problemas all\u00ed, no est\u00e1n: en vez de quedarse a brindar servicio, se<br \/>\nfueron a meditar a la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Reflexiones en una fecha especial<\/p>\n<p>Hoy, 25 de julio de 2003, es el d\u00eda del no-tiempo del calendario maya de las<br \/>\nTrece Lunas. Realmente me hab\u00eda olvidado por completo de eso hasta hace un<br \/>\nrato, cuando ya llevaba como dos o tres horas escribiendo estas reflexiones.<br \/>\nQuiz\u00e1 mi forma de celebrarlo ha sido, inconscientemente, escribiendo esto y<br \/>\nno reuni\u00e9ndome con los con gente espiritual a hacer rondas y participar en<br \/>\nceremonias como en las que otras veces s\u00ed estuve para esta fecha. Quiz\u00e1 esto<br \/>\nde la atemporalidad del ser lo est\u00e9 escribiendo en un d\u00eda en el que no pocos<br \/>\nadherentes a la cuesti\u00f3n del calendario maya se est\u00e9n preguntando todav\u00eda<br \/>\nqu\u00e9 es esto del d\u00eda que no es del a\u00f1o que termin\u00f3 ayer ni del que empieza<br \/>\nma\u00f1ana; qu\u00e9 es esto del d\u00eda del no-tiempo, si al final tan dif\u00edcil es<br \/>\nsiquiera entender lo que es el tiempo.<\/p>\n<p>Si es que acaso he escrito esto porque haya recibido alguna influencia<br \/>\nc\u00f3smica o humana ligada a la fecha tan especial que mucha gente hoy celebra,<br \/>\nlo \u00fanico que s\u00e9 es que hoy, para m\u00ed, es un d\u00eda como cualquier otro, pero que<br \/>\nsi para muchos es motivo de festejo, que lo disfruten; algo de positivo le<br \/>\nestar\u00e1n transmitiendo al mundo.<\/p>\n<p>Comandante Clomro<\/p>\n<p>Desde la nave mental Tiempo-Tierra 2003, y bla, bla, bla&#8230;<\/p>\n<p>Visite sitio de la Organizaci\u00f3n de la Humanidad Unida<br \/>\nwww.geocities.com\/libertylove.geo\/OHU.htm<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atemporalidad EL TODO Y LA NADA Entre la esencia y las realidades ilusorias Nunca hubo una &#8220;nada&#8221; en los confines del &#8220;Todo&#8221;. Ni confines. Nunca hubo un &#8220;Dios&#8221; o &#8220;Energ\u00eda&#8221; que &#8220;ocupara&#8221; un determinado &#8220;espacio&#8221;, m\u00e1s all\u00e1 del cual, un no-espacio fuera una &#8220;nada&#8221;. Es decir, lo que hubo siempre fue un &#8220;Algo&#8221; no &#8220;situado&#8221; en un &#8220;espacio&#8221; con confines.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[121],"tags":[],"class_list":["post-871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espiritualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/871\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}