{"id":854,"date":"2006-10-17T21:55:00","date_gmt":"2006-10-17T21:55:00","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=854"},"modified":"2020-08-18T15:08:11","modified_gmt":"2020-08-18T20:08:11","slug":"enfoques-chamanicos-en-nu-hospital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=854","title":{"rendered":"Enfoques chamanicos en nu  hospital"},"content":{"rendered":"<p>TEXTO DE FRANK LAWLIS<\/p>\n<p>&#8220;ENFOQUES CHAMANICOS EN UNA CL\u00cdNICA<br \/>\nHOSPITALARIA DEL DOLOR&#8221;<\/p>\n<p>El dolor es un requisito imprescindible para el crecimiento y el aprendizaje. En el caso sumamente improbable de que un ni\u00f1o nazca sin la capacidad de sentir dolor, la probabilidad de que llegue a adulto es muy reducida. Un ni\u00f1o en tales condiciones no podr\u00eda aprender de los errores, no comprender\u00eda el peligro, no ser\u00eda capaz de adquirir habilidades interpersonales, convirti\u00e9ndose en un peligro para s\u00ed mismo y para los dem\u00e1s. No obstante, a pesar de que la forma m\u00e1s r\u00e1pida de aprender es a trav\u00e9s de la incomodidad f\u00edsica o mental y de que nuestras transiciones m\u00e1s memorables van t\u00edpicamente acompa\u00f1adas de procesos dolorosos, el dolor es, por definici\u00f3n, una experiencia a la que toda persona normal se resiste y procura eludir.<\/p>\n<p>Como codirector de las cuatro cl\u00ednicas del dolor de Texas, he tenido oportunidad de observar el ciclo del dolor de primera mano. He visto c\u00f3mo dicho ciclo, a trav\u00e9s de su persistente tensi\u00f3n, elimina muchas posibilidades de satisfacci\u00f3n y acostumbra a acrecentar cualquier psicopatolog\u00eda latente en un individuo. La frustraci\u00f3n propia de dichos casos se ve adem\u00e1s agravada por la confusi\u00f3n mental caracter\u00edstica de los efectos secundarios de los medicamentos para el dolor. En consecuencia, la depresi\u00f3n y un bajo concepto de s\u00ed mismo son facetas omnipresentes en el historial de los pacientes que acuden a nuestras cl\u00ednicas.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n he visto a pacientes muy valerosos enfrentarse al dolor y trascenderlo a nuevos planos de la conciencia y de renovaci\u00f3n personal. Dado que la respuesta t\u00edpica al dolor prolongado es la amargura y la depresi\u00f3n, el reto estriba en ayudar a encontrar significado en dicha experiencia. En esta labor hemos descubierto que las t\u00e9cnicas cham\u00e1nicas son extremadamente valiosas y necesarias, tanto para la transici\u00f3n f\u00edsica como para la mental.<\/p>\n<p>El concepto cham\u00e1nico fundamental que hemos adoptado es el de la transformaci\u00f3n espiritual. En lugar de ajustarnos a un modelo mecanicista que considere que la funci\u00f3n del terapeuta es la de reparar el cuerpo para que funcione como antes, o incluso para que desarrolle su potencial m\u00e1ximo, los esfuerzos del equipo de nuestra cl\u00ednica van encaminados a que la persona sea mejor que antes. Esto se basa en el supuesto de que el valor relativo de la parte f\u00edsica, e incluso el de la psicol\u00f3gica, es menos importante que el de la espiritual.<\/p>\n<p>Lo que se entiende por transformaci\u00f3n espiritual es un cambio en la perspectiva del mundo, un modo distinto de entender el papel personal en la naturaleza y la relaci\u00f3n con la misma. Por ejemplo, muchos de nuestros pacientes han realizado trabajos muy duros a lo largo de toda su vida. Para este tipo de personas, el significado de la existencia se define frecuentemente en base a su capacidad de producci\u00f3n. La naturaleza, en este caso, especialmente en lo que hace referencia al cuerpo del individuo, s\u00f3lo representa el poder necesario para que la persona desempe\u00f1e el papel asignado. Este concepto de la naturaleza implica que no es necesario ning\u00fan cuidado especial. El cuerpo funcionar\u00e1, la tierra colmar\u00e1 las expectativas personales y es innecesario prestarle atenci\u00f3n a cualquier otra cosa.<\/p>\n<p>Sin embargo, el dolor cr\u00f3nico obliga a cambiar de perspectiva. Significa que las cosas no han funcionado de acuerdo con lo esperado, cuestionando los supuestos en los que se basaban dichas expectativas. Entonces se descubre que el cuidado y el respeto a la naturaleza eran necesarios, como tambi\u00e9n lo era el cuidado del cuerpo y de la mente. Entonces, la misi\u00f3n y la relaci\u00f3n del individuo con la comunidad da un salto gigantesco hacia una consideraci\u00f3n completa del concepto global de la vida y la muerte, y se siente la necesidad imperante de transformar las viejas pautas del pensamiento, de las emociones y de la conducta.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n puede tener lugar de muchos modos distintos. En nuestra b\u00fasqueda de enfoques innovadores, hemos acudido a pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas en diversos marcos. En este cap\u00edtulo se describen algunos de estos enfoques, como parte de nuestro protocolo con los pacientes internos. Estas t\u00e9cnicas de imaginer\u00eda, tambores, tacto, aislamientos, m\u00fasica y cantos, est\u00e1n lejos de ser nuevas en la literatura cham\u00e1nica. Sin embargo, que yo sepa, no existe ning\u00fan otro hospital que las incorpore en un programa m\u00e9dico integrado.<\/p>\n<p>Debido a la naturaleza del establecimiento m\u00e9dico, tenemos que utilizar dichos procedimientos con cierto tacto, a fin de no ofender al profesional tradicional o sus creencias. Las descripciones siguientes son ejemplos de las t\u00e9cnicas utilizadas con mayor frecuencia. Hemos racionalizado cada una de ellas desde el punto de vista de la medicina occidental, particularmente en lo referente al control del dolor. Respetamos el poder de transformaci\u00f3n de estos m\u00e9todos y recomendamos su consideraci\u00f3n a quienes traten de temas semejantes.<\/p>\n<p>Imaginer\u00eda<\/p>\n<p>En la realidad ordinaria vivimos entre fronteras. Por ejemplo, estamos capacitados para ver las ondas del espectro luminoso dentro de cierta gama. A pesar de que dicha gama var\u00eda de una persona a otra, lo hace en un margen muy reducido del espectro global y sigue siendo muy limitado, incluso al compararlo con la gama de percepci\u00f3n posible en otras especies. Pero cuando utilizamos el poder de la imaginaci\u00f3n, desaparecen las fronteras. Ning\u00fan reino es insuperable, a no ser por las limitaciones que nosotros mismos le impongamos.<\/p>\n<p>El uso de la imaginer\u00eda es probablemente el m\u00e9todo de transformaci\u00f3n m\u00e1s antiguo de la historia, descubierto y utilizado por los antiguos chamanes hace muchos milenios.&#8217; Gracias a la imaginer\u00eda, no s\u00f3lo podemos adquirir una mejor comprensi\u00f3n de nuestras necesidades y del control de nuestra fisiolog\u00eda, sino que podemos alcanzar una sabidur\u00eda m\u00e1s profunda y posiblemente llegar a planos m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos.<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil hallar formas de imaginer\u00eda que creen un impacto en nuestros cuerpos. Los pacientes suelen empezar por descubrir que las im\u00e1genes aumentan o disminuyen los latidos del coraz\u00f3n. A algunos, el hecho de imaginarse a s\u00ed mismos en un acto sexual les aumenta las pulsaciones, a otros les resulta m\u00e1s eficaz una escena de horror, como la de una ca\u00edda o la de ser perseguidos por una poderosa figura. A un elevado tanto por ciento les afecta imaginar que son v\u00edctimas de un accidente. Por otra parte, la reducci\u00f3n de los latidos del coraz\u00f3n tiende a ser menos variable. Tumbarse sobre la cama, pescar o navegar por un lago, descansar en la playa, contemplar el paisaje desde la cima de una monta\u00f1a, o simplemente flotar en el espacio, suelen producir los efectos deseados. El hecho de que sea la imagen de un recuerdo o de una fantas\u00eda carece de importancia.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista f\u00edsico, es natural que los pacientes empiecen a explorar im\u00e1genes que afecten el dolor. En la mayor\u00eda de los casos, durante esta fase aprenden a incrementar el flujo de sangre a las \u00e1reas dolorosas y m\u00fasculos tensos. El resultado es una disminuci\u00f3n del dolor y un mayor control de las zonas de tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Alice ten\u00eda un dolor intenso en la nuca y en la cabeza, como consecuencia de un accidente de coche. Las radiograf\u00edas revelaron un fragmento \u00f3seo, parte de la columna vertebral, que sobresal\u00eda por encima de la m\u00e9dula. No hab\u00eda peligro de que afectara directamente sus conductos nerviosos, pero el hueso serv\u00eda de punto de apoyo al soporte muscular de la cabeza. A pesar de que hac\u00eda un a\u00f1o que se hallaba en aquella condici\u00f3n, no hab\u00eda querido someterse a una intervenci\u00f3n quir\u00fargica debido al bajo porcentaje de reducci\u00f3n significativa del dolor y a la esperanza del cirujano de que el hueso acabara por reconstituirse por cuenta propia. Tambi\u00e9n cab\u00eda considerar el hecho de que su matrimonio era calamitoso y se cre\u00eda que su dolor pod\u00eda ser funcional en alg\u00fan nivel de aquella situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante la segunda semana de tratamiento, mientras Alice exploraba su propia imaginer\u00eda, descubri\u00f3 la imagen de su &#8211; marido separ\u00e1ndole los huesos del cuello y caus\u00e1ndole dolor. Tambi\u00e9n tuvo muchos sue\u00f1os en los que su confusi\u00f3n y perturbaci\u00f3n se centraban en la zona de la nuca (\u00abquebraderos de cabeza\u00bb). Imaginando la reducci\u00f3n de la tensi\u00f3n en dicha \u00e1rea y traslad\u00e1ndola a sus cuerdas vocales, comenz\u00f3 a \u00abexpulsar el dolor con la voz\u00bb y a substituirlo por amor y ternura hacia s\u00ed misma. El resto de la historia es quiz\u00e1 previsible en t\u00e9rminos -finalmente- de su divorcio y de un nuevo matrimonio, pero el hueso se reconstituy\u00f3 en un plazo de dos semanas (verificado por radiograf\u00edas) y se incorpor\u00f3 al trabajo seis semanas despu\u00e9s de abandonar la cl\u00ednica.<\/p>\n<p>Todos tenemos nuestros \u00e9xitos predilectos, pero en mi caso es el de un paciente llamado Bill, que padec\u00eda un dolor muy espec\u00edfico en el costado derecho del centro de la espalda. No hab\u00eda nada en su historial m\u00e9dico que justificara aquel terrible dolor, que le afectaba todos los d\u00edas, aparte de una voluminosa protuberancia en la espalda. Durante la primera semana, imaginaba lo primero que le ven\u00eda a la mente, cuando le palpaba la espalda en distintos lugares.<\/p>\n<p>Lo que me propon\u00eda era comprender un poco mejor el mecanismo muscular. Gracias a las im\u00e1genes que me narraba el paciente, pod\u00eda ir detectando los conductos de transmisi\u00f3n del dolor. En este caso, cada vez que tocaba su dolorosa protuberancia, comenzaba a hablarme inmediatamente de un accidente automovil\u00edstico que hab\u00eda presenciado. Ech\u00f3 a llorar; no de dolor, sino de la sensaci\u00f3n de culpabilidad que le produc\u00eda el hecho de no haber ayudado a las v\u00edctimas que gem\u00edan en el coche en llamas. Conforme iba asimilando la experiencia, la protuberancia comenz\u00f3 a decrecer, como si alguien dejara escapar el aire de un neum\u00e1tico. Transcurridos treinta minutos el dolor hab\u00eda desaparecido y logr\u00f3 dejar de pensar en aquella situaci\u00f3n sin connotaciones emotivas. Debo a\u00f1adir que el dolor no reapareci\u00f3.<\/p>\n<p>Existe una lista interminable de ejemplos semejantes del poder de la imaginaci\u00f3n y su conexi\u00f3n con causas traum\u00e1ticas de dolor. La imaginer\u00eda forma parte de toda la actividad en nuestra cl\u00ednica, desde la terapia f\u00edsica hasta la verbal. S\u00f3lo despu\u00e9s de que el poder de la imaginer\u00eda haya conducido al paciente a descubrir personalmente una perspectiva m\u00e1s amplia, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites actuales de su experiencia, p cambiar su percepci\u00f3n de las pautas vitales. Puede que entonces adquiera una nueva percepci\u00f3n de los papeles familiares, o de la relaci\u00f3n mec\u00e1nica de las reacciones de la conducta en el cuerpo, o del papel de la propia experiencia del dolor.<\/p>\n<p>Tambores<\/p>\n<p>Algunas de mis experiencias m\u00e1s valiosas han tenido lugar mientras escuchaba, hora tras hora, el son de los tambores cham\u00e1nicos y sent\u00eda una armon\u00eda que crec\u00eda en mi interior. Desde un punto de vista fisiol\u00f3gico, sabemos que el est\u00edmulo auditivo o visual constante a ciertas frecuencias dirige las funciones de las ondas cerebrales hacia una armon\u00eda.&#8217; Tambi\u00e9n sabemos que la mayor\u00eda de los chamanes utilizan el son del tambor para sus ritos y desplazamientos a nuevas realidades. Por consiguiente, la experiencia de los tambores es \u00fatil para nuestros pacientes, que necesitan nuevas plataformas perceptivas.<\/p>\n<p>Hemos utilizado experimentalmente una grabaci\u00f3n del son de tambores cham\u00e1nicos midiendo su acci\u00f3n relajadora con instrumentos de biorretroacci\u00f3n. Ahora se da pr\u00e1cticamente por sentado que, en la mayor\u00eda de los pacientes, el son regular del tambor facilita e incrementa la circulaci\u00f3n vascular perif\u00e9rica, seg\u00fan las mediciones de una sonda t\u00e9rmica, y reduce la tensi\u00f3n muscular, como lo indica el correspondiente electromiograma. Tambi\u00e9n hay quien utiliza la grabaci\u00f3n del son de los tambores para dominar las jaquecas y reducir la presi\u00f3n sangu\u00ednea.<\/p>\n<p>Sin embargo, el descubrimiento m\u00e1s importante relacionado con el son de los tambores es su utilidad para facilitar la imaginer\u00eda y eliminar la depresi\u00f3n. Como he aclarado anteriormente, la depresi\u00f3n es uno de los temas m\u00e1s importantes con los pacientes que padecen dolor, y una de las facetas centrales de la depresi\u00f3n es la reflexi\u00f3n obsesiva que experimentan los pacientes, al preocuparse de sus problemas. Quedan \u00abatrapados\u00bb en un resentimiento (dirigido especialmente contra sus jefes, o hijos y consortes) del que no logran liberarse. Con frecuencia la terapia verbal empeora la situaci\u00f3n, debido a la tendencia de la mayor\u00eda de los terapeutas a \u00abresolver\u00bb el elemento depresivo con enfoques l\u00f3gicos o cat\u00e1rticos, cuya consecuencia es la de aumentar la depresi\u00f3n y disminuir la energ\u00eda de los pacientes. Los per\u00edodos prolongados al son del tambor parecen ayudar a dichos pacientes a superar sus pensamientos c\u00edclicos y repetitivos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, un paciente llamado Carl acudi\u00f3 a nosotros con un intenso dolor de espalda, que le hab\u00eda obligado a abandonar un buen empleo en una empresa petrol\u00edfera y a no moverse de su casa en los \u00faltimos tres a\u00f1os. Estaba resentido con su antiguo jefe y con su esposa, y se negaba a participar plenamente en las actividades de la cl\u00ednica. Por otra parte, se dedicaba a repetir una y otra vez lo malo que era el mundo. Se le introdujo al son de los tambores en una sesi\u00f3n de grupo, en la que yo me ocup\u00e9 personalmente de tocar el tambor. Les dije a los participantes que se abandonaran al son del tambor, permitiendo al mismo tiempo el ir y venir de pensamientos e im\u00e1genes, sin preocuparse de su significado. Tambi\u00e9n les coment\u00e9 que en el caso de que aparecieran seres en sus im\u00e1genes, \u00e9stos podr\u00edan tener un significado simb\u00f3lico y presentarse de un modo interesante.<\/p>\n<p>Carl experiment\u00f3 la imagen de un halc\u00f3n, que vol\u00f3 siete veces alrededor de su cabeza antes de volar describiendo c\u00edrculos y cruces. El halc\u00f3n se pos\u00f3 en su hombro y le dijo que hab\u00eda llegado el momento de seguir con su vida y dejar atr\u00e1s su pasado. Cuando todo el mundo coment\u00f3 sus reacciones, Carl estaba confundido. Les habl\u00e9 de los animales de poder, sin entrar en la cuesti\u00f3n de interpretaciones. Ya fuera por el halc\u00f3n o por la transmisi\u00f3n de ondas cerebrales, Carl comenz\u00f3 efectivamente a ver el mundo en otros t\u00e9rminos. Utiliz\u00f3 la grabaci\u00f3n de los tambores todos los d\u00edas, tanto con fines biorretroactivos como para sus meditaciones vespertinas.<\/p>\n<p>Palpaci\u00f3n<\/p>\n<p>Hace unos tres a\u00f1os, mientras dirig\u00eda un grupo de trabajo en Esalen, conoc\u00ed a Richard Pavek, que estaba muy emocionado por lo que estaba aprendiendo sobre una t\u00e9cnica de palpaci\u00f3n llamada SHEN.3 Me ofrec\u00ed voluntario como objeto de experimentaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la sesi\u00f3n, tuve que admitir que lo \u00fanico que sent\u00eda era cierta relajaci\u00f3n. No obstante, acced\u00ed a que viniera a Texas y pusiera a prueba su enfoque con nuestros pacientes. Estaba convencido de que no pod\u00eda perjudicarles, pero por otra parte no estaba seguro de volver a ver a Richard.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana en que apareci\u00f3, est\u00e1bamos agobiados por un mont\u00f3n de dif\u00edciles problemas. Resueltos los aspectos administrativos, Richard estaba listo para trabajar con los pacientes, algunos de los cuales parec\u00edan tener problemas muy graves. Uno de ellos se llamaba David y hab\u00eda sido golpeado por una enorme gr\u00faa, que le hab\u00eda aplastado seis v\u00e9rtebras. Seg\u00fan toda l\u00f3gica, deb\u00eda haber quedado parapl\u00e9jico, pero su m\u00e9dula segu\u00eda intacta. Despu\u00e9s de varias intervenciones quir\u00fargicas su dolor hab\u00eda empeorado y como \u00faltimo recurso lo hab\u00edan mandado a la cl\u00ednica del dolor.<\/p>\n<p>El dolor de David se concentraba en la espalda y en la pierna derecha, y no estaba dispuesto a soportar la agon\u00eda de levantarse de la cama sin provocaci\u00f3n. Cuando por fin se aventur\u00f3 a salir al vest\u00edbulo, caminaba con gran dificultad y usaba una muleta. Media hora despu\u00e9s de que mandara a Richard a trabajar con \u00e9l, David estaba literalmente bailando en el vest\u00edbulo, sin cojera ni dolor. Sin \u00e1nimo de exagerar, qued\u00e9 sumamente impresionado. Mand\u00e9 a Richard a tratar otra paciente, Edith, que en aquel momento padec\u00eda una fuerte jaqueca. Una vez m\u00e1s, a los treinta minutos, el dolor hab\u00eda desaparecido. Lo mismo ocurri\u00f3 con otros dos pacientes. A pesar de que los s\u00edndromes dolorosos de dichos pacientes no desaparecieron permanentemente con una sola sesi\u00f3n, cuando la t\u00e9cnica de Richard se utilizaba juntamente con otras terapias produc\u00eda buenos resultado, que atribu\u00ed principalmente a los efectos de la terapia SHEN.<\/p>\n<p>Le ped\u00ed a Richard que nos ense\u00f1ara la aplicaci\u00f3n de dicha terapia, a fin de separar la t\u00e9cnica de la persona que la practicara. Los resultados que hemos obtenido han sido semejantes a los de Richard y hemos integrado su uso con el de otros enfoques. Una explicaci\u00f3n muy simple de la terapia SHEN se basa en un flujo de energ\u00eda o modelo \u00abflex\u00bb. Como saben los chamanes desde hace muchos siglos, en el cuerpo hay distintas corrientes de energ\u00eda que influyen en nuestra salud. Los sucesos f\u00edsicos y emocionales pueden interrumpir y perturbar dichos flujos, y son las perturbaciones cr\u00f3nicas las que conducen finalmente a la enfermedad. El m\u00e9todo de Richard consist\u00eda en palpar el cuerpo de un modo determinado, a fin de dirigir los flujos de energ\u00eda hacia sus canales apropiados.<\/p>\n<p>Tal como nos lo describi\u00f3 Richard, los flujos m\u00e1s evidentes circulan por los brazos y dan la vuelta al cuerpo, describiendo c\u00edrculos que cruzan la m\u00e9dula espinal. Un flujo suele ir de la palma izquierda a la derecha. Otro empieza en el pie derecho, asciende por el costado derecho del cuerpo, pasa por encima de la cabeza y desciende por el costado izquierdo hasta el pie izquierdo. Otro flujo com\u00fan es el que sube por la m\u00e9dula espinal hasta la parte superior de la cabeza y posiblemente desciende describiendo c\u00edrculos. Los chakras descritos en el yoga son tambi\u00e9n centros de flujo de energ\u00eda, pero para mayor informaci\u00f3n es aconsejable leer el libro de Richard.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de la eficacia de la terapia SHEN es el caso de Frank y Mar\u00eda. Frank ingres\u00f3 en la sala ortop\u00e9dica del hospital debido a su intenso dolor de espalda y se me pidi\u00f3 que le visitara. En el momento de entrar en su habitaci\u00f3n, supe que Frank estaba gravemente enfermo. En realidad, hac\u00eda un a\u00f1o que se le hab\u00eda diagnosticado un c\u00e1ncer y los s\u00edntomas de su dolor de espalda ten\u00edan caracter\u00edsticas confusas. Reclut\u00e9 a su esposa, Mar\u00eda, como coterapeuta y le ense\u00f1\u00e9 algunos flujos SHEN por la espalda y piernas. El diagn\u00f3stico m\u00e9dico indicaba que el c\u00e1ncer se hab\u00eda extendido a la columna vertebral y que parte de sus v\u00e9rtebras se hab\u00edan deteriorado, lo que explicaba el dolor de su espalda. Se le comunic\u00f3 a la familia que con toda probabilidad no regresar\u00eda a su casa y que era conveniente que se prepararan para el fin.<\/p>\n<p>Yo le visitaba todos los d\u00edas. Mar\u00eda me formulaba algunas preguntas y me contaba sus mejoras al facilitarle una reducci\u00f3n de su dolor. Se contrat\u00f3 una enfermera particular y Mar\u00eda le ense\u00f1\u00f3 lo que sab\u00eda. Mar\u00eda no se mostr\u00f3 jam\u00e1s excesivamente optimista, ni se enga\u00f1\u00f3 en cuanto al estado de su esposo, pero su amor por \u00e9l y la dedicaci\u00f3n con que procuraba disminuir su dolor eran evidentes. Al cabo de tres semanas, a Frank se le dio de alta en el hospital. El tumor de la columna vertebral se hab\u00eda disuelto y las v\u00e9rtebras hab\u00edan comenzado a rehacerse. Ser\u00eda poco afirmar que el personal de la sala qued\u00f3 sumamente impresionado.<\/p>\n<p>La c\u00e1mara de aislamiento<\/p>\n<p>Uno de los ritos m\u00e1s comunes en muchas culturas incluye un per\u00edodo durante el cual se a\u00edsla al individuo de la comunidad, a fin de que se enfrente a su propia esencia. Por ejemplo, el aislamiento puede tener lugar en una c\u00e1mara termal o en un viaje, pero la experiencia cl\u00e1sica cham\u00e1nica consiste en enfrentarse a lo desconocido solo en la selva, totalmente aislado. La versi\u00f3n moderna del aislamiento completo ser\u00eda la c\u00e1mara de privaci\u00f3n sensorial, conocida como tanque de flotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de nuestros pacientes encuentra que la c\u00e1mara de aislamiento es un ambiente que facilita la liberaci\u00f3n y el cambio emocional. Tambi\u00e9n hay pacientes que tienen miedo de la oscuridad, de estar encerrados y de perder el control.<\/p>\n<p>Estos miedos deben ser respetados. Durante la mayor parte del tiempo de aislamiento, se usa un sensor de biorretroacci\u00f3n para tener constancia de los cambios fisiol\u00f3gicos, pero su valor primordial es el de facilitar viajes de imaginer\u00eda y autoexpansi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo, cuando trabajaba en una oficina, a una paciente llamada Virginia se le cay\u00f3 un armario sobre el pecho, caus\u00e1ndole fractura de varias costillas y separaci\u00f3n del estern\u00f3n. Despu\u00e9s de un a\u00f1o, ten\u00eda todav\u00eda un fuerte dolor en el pecho y, como alternativa a otras intervenciones quir\u00fargicas y medicaci\u00f3n, se la mand\u00f3 a la cl\u00ednica del dolor. Describi\u00f3 su primera experiencia en la c\u00e1mara de aislamiento como relajante e introspectiva, con respecto a la imaginer\u00eda para el control del dolor. En una ocasi\u00f3n Virginia pas\u00f3 la noche entera en la c\u00e1mara de aislamiento y al d\u00eda siguiente hab\u00eda experimentado una transformaci\u00f3n. Dijo que hab\u00eda juntado las manos como para rezar y que hab\u00eda sentido un calor que le hab\u00eda comenzado a llenar tod\u00f3 el cuerpo. Hab\u00eda tenido visiones de toda su vida y, de pronto, hab\u00eda comenzado un nuevo d\u00eda. Su dolor no hab\u00eda desaparecido, pero coment\u00f3 que ya no ten\u00eda ninguna importancia en la misi\u00f3n de su vida. El dolor era simplemente insignificante, en su amplia relaci\u00f3n con el mundo.<\/p>\n<p>El tiempo es un elemento subjetivo que divide dos acontecimientos. En la c\u00e1mara de aislamiento, donde no es f\u00e1cil distinguir un suceso de otro, el tiempo no tiene la misma realidad que antes y parece detenerse. Sin el marco habitual en el que juzgar la intrusi\u00f3n de dolor mental o f\u00edsico, las relaciones pueden disociarse del orden subjetivo en que las emplazamos. Desprovistas del pegamento emocional que las sujeta, puede emerger claramente un orden m\u00e1s natural y universal, que facilite una percepci\u00f3n m\u00e1s global.<\/p>\n<p>Al formar parte de un hospital general, con frecuencia consultamos y tratamos a pacientes de otras unidades. Una de nuestras fuentes regulares es la unidad de psiquiatr\u00eda, y una de las modalidades de tratamiento predilectas para pacientes depresivos y esquizofr\u00e9nicos es la c\u00e1mara de aislamiento, debido, probablemente, a razones diversas. El aislamiento le permite al depresivo resolver conflictos en otra esfera de la realidad, sin tener que esforzarse por verbalizar y racionalizar. El esquizofr\u00e9nico puede reducir el flujo abrumador de est\u00edmulos y relajarse en un lugar seguro. Nadie ha tenido jam\u00e1s una experiencia negativa. As\u00ed pues, he aprendido que en muchos sentidos la sabidur\u00eda de los ritos cham\u00e1nicos es apropiada en todas las \u00e9pocas.<\/p>\n<p>La m\u00fasica y el canto<\/p>\n<p>La m\u00fasica ha sido terap\u00e9utica para la humanidad desde el principio de la historia. Todas las culturas parecen reconocer el impacto de su mensaje, ya sea en forma de marcha victoriosa, de nana para tranquilizar a un ni\u00f1o, o de himno en un servicio religioso. Una posible teor\u00eda de reacci\u00f3n psicofisiol\u00f3gica podr\u00eda describirse en t\u00e9rminos de un conducto entre el lado derecho y el izquierdo del cerebro, que detona un mecanismo de liberaci\u00f3n de serotonina. Otra teor\u00eda podr\u00eda basarse en las asociaciones tempranas con configuraciones musicales, lo que producir\u00eda un aprendizaje conductista desde una edad temprana.<\/p>\n<p>En asociaci\u00f3n con el programa de terapia musical de la Southern Methodist University, hemos investigado los componentes musicales que afectan los par\u00e1metros dolorosos y he llegado a ciertas conclusiones. Primordialmente, el efecto de ciertos tipos de m\u00fasica depende de las preferencias, expectativas, humor y cultura del individuo. Por ejemplo, en pruebas con diferentes tipos de m\u00fasica para ni\u00f1os, como t\u00e9cnica para el control del dolor, en la unidad pedi\u00e1trica de oncolog\u00eda, mientras se practicaban aspiraciones medulares y punciones lumbares descubrimos que la m\u00fasica preferida era la de Michael Jackson, incluso comparada con la m\u00fasica meditativa que utilizamos en biorretroacci\u00f3n. En la cl\u00ednica del dolor nos encontramos con otras variaciones de preferencias y evaluamos sistem\u00e1ticamente el tipo de m\u00fasica que mejor se presta a la actividad deseada para cada paciente determinado. Les compramos magnet\u00f3fonos port\u00e1tiles a los pacientes para que puedan utilizarlos mientras hacen ejercicio, se relajan, o duermen. Las selecciones son eminentemente individualistas.<\/p>\n<p>Lo que parece ser consistente es el efecto positivo del tarareo y los sonsonetes en grupo. A los adultos les produce mucha angustia el cantar, pero en la \u00abterapia\u00bb de grupo se les alienta a tararear una nota o una melod\u00eda, mientras se concentran ya sea en una imagen o en una parte del cuerpo. La energ\u00eda y coherencia del grupo son incre\u00edbles. A menudo alg\u00fan paciente echa a cantar y en otras ocasiones hay quien llora de emoci\u00f3n. Con frecuencia se expresan inesperadamente confesiones verbales de amor y filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>Un caso concreto fue el de Steve, que estaba tarareando con el resto del grupo, cuando de pronto comenz\u00f3 a cantar una antigua canci\u00f3n espiritual. Otros se unieron a \u00e9l y durante el resto de la sesi\u00f3n, Steve llev\u00f3 la voz cantante. Despu\u00e9s de la reuni\u00f3n, Steve confes\u00f3 que no hab\u00eda sido consciente de su conducta, sino que viv\u00eda su propia realidad, en otro lugar y momento. Lejos de sentir miedo, expres\u00f3 su gratitud al grupo por aquella experiencia, que le hab\u00eda permitido trasladarse a un reino espiritual y m\u00e1s cerca de Dios.<\/p>\n<p>En lugar de intentar encontrar una canci\u00f3n que todo el mundo conozca para poderla cantar juntos, intento que jam\u00e1s ha tenido mucho \u00e9xito, solemos empezar tarareando distintas notas y relaj\u00e1ndonos. Resulta muy productivo pasar una hora entera simplemente tarareando. Todo el mundo se siente vivificado y, con frecuencia, se da una experiencia sumamente positiva, como la mencionada anteriormente. Sin embargo, cantando se agrega una dimensi\u00f3n adicional: la de concentrarse en un tema contextual com\u00fan. He aqu\u00ed algunos ejemplos de cantos:<\/p>\n<p>\u00abCada d\u00eda me siento mejor.\u00bb \u00abSoy un todo.\u00bb \u00abSoy uno con el universo.\u00bb<\/p>\n<p>Cantar y tararear ayudan en los casos de depresi\u00f3n, probablemente en mayor grado que cualquier otro enfoque. Existen muchas razones para estos provechosos resultados. En primer lugar, el hecho de cantar le ayuda al individuo a aumentar y distribuir el contenido de ox\u00edgeno por todo el cuerpo. La investigaci\u00f3n ha demostrado que el ejercicio es uno de los mejores remedios contra la depresi\u00f3n, debido a los cambios que provoca en los neurotransmisores, y cantar es una forma de hacer ejercicio.<\/p>\n<p>A un nivel m\u00e1s subjetivo, he descubierto que los pacientes reconocen dentro de s\u00ed mismos sentimientos de afecto y trascendencia, estimulados por recuerdos. Ocasionalmente, dichos \u00abrecuerdos\u00bb parecen pertenecer a otra \u00e9poca. Su naturaleza es sin excepci\u00f3n positiva y se generaliza f\u00e1cilmente entre el resto del grupo. Se forman v\u00ednculos de amistad que perduran muchos a\u00f1os. Recibo un promedio de dos llamadas mensuales de pacientes que abandonaron el tratamiento hace m\u00e1s de diez a\u00f1os y todav\u00eda recuerdan los cantos en grupo como las experiencias m\u00e1s significativas de su vida.<\/p>\n<p>La pertinencia del enfoque cham\u00e1nico<\/p>\n<p>El problema con la utilizaci\u00f3n de palabras para describir los resultados de nuestros enfoques cham\u00e1nicos en el control del dolor, como acabo de intentarlo, es que las palabras son limitadas. Si dos personas no tienen experiencias semejantes, puede que las palabras que utilicen para describir ciertos sucesos tengan significados diferentes. Parece sumamente improbable que existan dos personas con las mismas experiencias y, por consiguiente, toda descripci\u00f3n verbal tiene el peligro potencial de transmitir informaci\u00f3n err\u00f3nea.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el cuerpo no comprende las palabras. La capacidad ling\u00fc\u00edstica se adquiere muy tarde en la vida, cuando todas las dem\u00e1s habilidades, como el comer y el caminar, est\u00e1n ya firmemente establecidas.<\/p>\n<p>Dolor, ya sea f\u00edsico o psicol\u00f3gico, no es una palabra que tenga el mismo significado para todo el mundo. Es una experiencia. Las palabras pueden ser \u00fatiles para aclarar las experiencias, pero el tratamiento propiamente dicho debe operar en un nivel no verbal. Hemos aprendido de nuestros maestros, los chamanes, y hemos hallado la sabidur\u00eda del silencio y ejercitado el don de escuchar.<\/p>\n<p>Evidentemente, no todos los pacientes est\u00e1n dispuestos a escuchar. Tampoco est\u00e1n todos dispuestos a sanar, puesto que la transformaci\u00f3n supone un coste. Puede tambi\u00e9n haber costes para los terapeutas, en forma de denuncias y reclamaciones judiciales. A menudo existen costes en t\u00e9rminos de papeles inapropiados en el seno de la familia, que hay que abandonar en pro de la transformaci\u00f3n. Y, sobre todo, est\u00e1 el coste de abandonar y someter una relaci\u00f3n contraproducente con la naturaleza, que se puede haber pose\u00eddo y valorado desde la infancia. Todos estos costes est\u00e1n impregnados del miedo a perder. Lo asombroso es que la mayor\u00eda de nuestros pacientes acaben por elegir la transformaci\u00f3n, incluso teniendo en cuenta que, por definici\u00f3n, todos ellos est\u00e1n condenados potencialmente al fracaso.<\/p>\n<p>Estoy convencido de que muchos medicamentos act\u00faan contra la transformaci\u00f3n. La medicaci\u00f3n, en mi experiencia, confunde al paciente sobre su dolor, especialmente en cuanto a su significado, o adormece la capacidad de percepci\u00f3n espiritual, dejando al paciente sin energ\u00eda para la transformaci\u00f3n. Creo que esto tambi\u00e9n es cierto para las \u00abdrogas recreativas\u00bb. Los pacientes adictos al alcohol o a otras substancias qu\u00edmicas parecen tener mayor dificultad con estos conceptos. Tal vez ciertas drogas puedan ser \u00fatiles en un contexto espiritual, pero dados sus peligros potenciales y sus efectos secundarios, as\u00ed como el hecho de que carezco de experiencia o de recursos para explorar dicho camino, he enfocado la transformaci\u00f3n espiritual en el contexto de la cl\u00ednica del dolor a trav\u00e9s de los m\u00e9todos cham\u00e1nicos mencionados.<\/p>\n<p>Estas pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas nos han ayudado consistentemente a nosotros y a nuestros pacientes. Hemos contribuido al chamanismo en el sentido de que le estamos demostrando a la medicina moderna la eficacia de estos enfoques. S\u00ed, la magia puede tener lugar incluso en la ciencia moderna, en la esterilidad controlada de un hospital. Sin embargo, m\u00e1s importante es que la espiritualidad puede considerarse una vez m\u00e1s como variable fundamental en el proceso de curaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TEXTO DE FRANK LAWLIS &#8220;ENFOQUES CHAMANICOS EN UNA CL\u00cdNICA HOSPITALARIA DEL DOLOR&#8221; El dolor es un requisito imprescindible para el crecimiento y el aprendizaje. En el caso sumamente improbable de que un ni\u00f1o nazca sin la capacidad de sentir dolor, la probabilidad de que llegue a adulto es muy reducida. 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