{"id":843,"date":"2006-10-17T21:49:01","date_gmt":"2006-10-17T21:49:01","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=843"},"modified":"2006-10-17T21:49:01","modified_gmt":"2006-10-17T21:49:01","slug":"los-pajaros-del-fuego-y-el-moustro-del-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=843","title":{"rendered":"Los pajaros del  fuego  y el moustro del agua"},"content":{"rendered":"<p>En un lugar agradable, all\u00ed donde la grulla se yergue entre las ca\u00f1as, viv\u00eda en otros tiempos un valiente dotado de dones sobrenaturales. Un genio bueno le hab\u00eda regalado cuatro flechas m\u00e1gicas: una negra, una roja, una amarilla y una blanca.<\/p>\n<p>Esas flechas terap\u00e9uticas daban siempre en el blanco a cualquier distancia.<\/p>\n<p>El buen cazador, que era tambi\u00e9n un valioso guerrero, no empleaba normalmente m\u00e1s que la flecha blanca y amarilla.<\/p>\n<p>Un d\u00eda mato un ciervo. Encendi\u00f3 un fuego y cocin\u00f3 una pata del animal. Despu\u00e9s de comer , se tumb\u00f3 para dormir un rato.<\/p>\n<p>Mientras dorm\u00eda, dos P\u00e1jaros de Fuego salieron de las nubes y le llevaron lejos hacia el Oeste. Le depositaron en la cumbre de una elevada monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Al despertar, el valiente se dijo que nunca hab\u00eda estado en aquella tierra. Quiso descender al valle pero no encontr\u00f3 sino precipicios y paredes abruptas.<\/p>\n<p>Repentinamente, se produjo un ruido de hurac\u00e1n y la monta\u00f1a se estremeci\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>Era el jefe de los P\u00e1jaros de Fuego que volaba hacia \u00e9l. S\u00e9 pos\u00f3 a su lado y el dijo:<\/p>\n<p>-No temas. No te deseo mal alguno. Qu\u00e9date entre nosotros y ser\u00e9 tu abuelo. Eres un cazador valeroso y, seg\u00fan parece, tienes unas flechas muy buenas. \u00a1En breve tengo que librar una dura batalla y tu me ayudar\u00e1s!<\/p>\n<p>El valiente, encantado y satisfecho, pregunt\u00f3 qu\u00e9 tendr\u00eda que hacer. El p\u00e1jaro explic\u00f3:<\/p>\n<p>-Sabr\u00e1s que a los P\u00e1jaros de Fuego les corresponde luchar contra los Esp\u00edritus de las Tinieblas, t\u00fa tendr\u00e1s que combatir junto a nosotros. Mi familia y yo vivimos desde siempre en la cima de esta monta\u00f1a, pero nos es imposible criar a nuestros peque\u00f1os. Todos los a\u00f1os surge un monstruo de las profundidades del lago y viene a devorarlos. El Monstruo de las Aguas tiene dos cabezas y todo el cuerpo recubierto por gruesas conchas de s\u00edlex, por lo que nuestras flechas-rel\u00e1mpago no le hacen ning\u00fan da\u00f1o. \u00a1Ay\u00fadanos a matar a ese monstruo y te convertir\u00e1s en hermano de todos los p\u00e1jaros de la tierra y ellos te proteger\u00e1n!<\/p>\n<p>El P\u00e1jaro de Fuego condujo al valiente a su nido mostr\u00e1ndole sus seis cr\u00edas que piaban de hambre.<\/p>\n<p>-Mira, todav\u00eda son peque\u00f1os, pero en cuanto les salgan las plumas el monstruo vendr\u00e1 a com\u00e9rselos.<\/p>\n<p>El valiente tom\u00f3 un pu\u00f1ado de granos de ma\u00edz de su cintur\u00f3n y se los ofreci\u00f3 a los hambrientos. A partir de entonces llevaba a los peque\u00f1os P\u00e1jaros de Fuego toda la caza que mataba.<\/p>\n<p>Un d\u00eda el padre y la madre de los pajarillos le dijeron:<\/p>\n<p>-Eres muy amable con tus j\u00f3venes parientes. Se acerca el momento de la venida del Monstruo de las Aguas. Vamos a apostarnos en esta monta\u00f1a; desde abajo podremos vigilarle mejor.<\/p>\n<p>A la salida del sol del segundo d\u00eda una terrible tempestad anunci\u00f3 la llegada del monstruo. Las aguas del lago empezaron a hervir y les envolvieron espesas nubes de vapor.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n aparecieron dos enormes bolas redondas, escamosas y horribles. \u00a1Eran las dos cabezas del monstruo!<\/p>\n<p>Cuando las cabezas se pusieron a escalar el flanco de la monta\u00f1a, los P\u00e1jaros de Fuego se echaron en picado sobre ellas entre un ruido atronador. Los ojos de los P\u00e1jaros de Fuego lanzaban chispas. Golpearon al monstruo mientras crepitaban miles de destellos.<\/p>\n<p>&#8230;Pero nada consigui\u00f3 hacer mella en la corona del Monstruo de las Aguas que continu\u00f3 trepando y lleg\u00f3 al borde del nido.<\/p>\n<p>Los P\u00e1jaros de Fuego, alarmados, gritaron al valiente:<\/p>\n<p>-\u00a1Tira ahora se quieres ayudarnos!<\/p>\n<p>El piel roja sac\u00f3 su flecha negra del carcaj y la coloc\u00f3 en el arco. Esper\u00f3 a que se abriera una fauces roja y , en el momento en que iba a tragarse a un pajarillo, dispar\u00f3 a la garganta.<\/p>\n<p>-Toma -grit\u00f3-. \u00a1A ver si tragas esta medicina! Se oy\u00f3 un crujido terrible. La repugnante cabeza vol\u00f3 hecha pedazos pues, en realidad, la flecha negra era un arce del bosque.<\/p>\n<p>Pero ya la segunda cabeza se aproximaba al nido. El valiente dispar\u00f3 su flecha roja rugiendo:<\/p>\n<p>-\u00a1Ah\u00ed va otra medicina que te va a gustar!<\/p>\n<p>La segunda cabeza explot\u00f3 como la primera, pues la flecha roja era un gran pino de la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>El cuerpo del Monstruo de las Aguas cay\u00f3 rodando por la pared rocosa con un ruido atronador y desapareci\u00f3 en el lago.<\/p>\n<p>Entonces empezaron a llegar millares de p\u00e1jaros de cuatro rincones del mundo. Revoloteaban para demostrar su alegr\u00eda. El jefe de los P\u00e1jaros de Fuego dijo:<\/p>\n<p>-Has salvado a nuestros peque\u00f1os. De ahora en adelante todos los que est\u00e1n aqu\u00ed te proteger\u00e1n ante el peligro. \u00bfQuieres que volvamos a llevarte a tu pa\u00eds?<\/p>\n<p>El piel roja reflexion\u00f3 un instante y declaro:<\/p>\n<p>-\u00a1No! Prefiero seguir matando monstruos.<\/p>\n<p>Desde ese d\u00eda el valiente se dedica a recorrer la tierra. Con sus cuatro flechas m\u00e1gicas combate a los Esp\u00edritus de las Tinieblas y los indios pueden dormir en paz.<\/p>\n<p>Flechas terapeuticas: Medicina que posee poderes sobrenaturales<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un lugar agradable, all\u00ed donde la grulla se yergue entre las ca\u00f1as, viv\u00eda en otros tiempos un valiente dotado de dones sobrenaturales. Un genio bueno le hab\u00eda regalado cuatro flechas m\u00e1gicas: una negra, una roja, una amarilla y una blanca. Esas flechas terap\u00e9uticas daban siempre en el blanco a cualquier distancia. 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