{"id":795,"date":"2008-06-08T05:57:10","date_gmt":"2008-06-08T05:57:10","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=795"},"modified":"2008-06-08T05:57:10","modified_gmt":"2008-06-08T05:57:10","slug":"la-historia-del-cuervo-domesticado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=795","title":{"rendered":"la historia del Cuervo domesticado"},"content":{"rendered":"<p>Hab\u00eda una vez una gran aldea a la que lleg\u00f3 una plaga de cuervos. Tantos eran los cuervos que las pobres mujeres no sab\u00edan qu\u00e9 hacer para echarlos de los tipis y alejarlos de los tasajos de carne de b\u00fafalo. En realidad, eran tan numerosos y tan insoportables que finalmente el jefe orden\u00f3 a los pregoneros del campamento que fueran a los diferentes campamentos y comunicaran a todos sus \u00f3rdenes: que hab\u00eda que hacer la guerra a los cuervos hasta exterminarlos; que ten\u00edan que destruir los nidos y romper los huevos. La guerra de exterminio proseguir\u00eda hasta que no quedara ni un cuervo, salvo el m\u00e1s peque\u00f1o que encontraran, que ten\u00edan que llev\u00e1rselo a \u00e9l vivo.<\/p>\n<p>La guerra a los cuervos se prolong\u00f3 una semana. Dieron muerte a miles de cuervos a diario y al final de la semana no se ve\u00eda ni un solo p\u00e1jaro de aquella especie por los alrededores. Los que lograron escapar de las flechas de los guerreros huyeron para no volver jam\u00e1s a aquellas regiones.<\/p>\n<p>Cuando la guerra de los cuervos termin\u00f3, llevaron al tipi del jefe el m\u00e1s peque\u00f1o que hab\u00edan encontrado. En realidad, era tan peque\u00f1o que s\u00f3lo gracias a los poderes del jefe sigui\u00f3 vivo hasta que aprendi\u00f3 a saltar y a buscarse la comida. El jefe se pasaba casi todo el tiempo en la tienda ense\u00f1ando al joven cuervo a entender y a hablar el idioma de la tribu. En cuanto el cuervo lo domin\u00f3, el jefe le ense\u00f1\u00f3 los idiomas de las tribus vecinas. Cuando el cuervo aprendi\u00f3 tambi\u00e9n los otros idiomas, el jefe lo envi\u00f3 a largos viajes a comprobar la situaci\u00f3n de los campamentos de los distintos enemigos.<\/p>\n<p>Cuando el cuervo llegaba a un campamento indio grande, se posaba y saltaba por all\u00ed simulando picotear, aunque lo que de verdad hac\u00eda era mantener las orejas bien abiertas para no perderse nada. Merodeaba todo el d\u00eda y por la noche, cuando se reun\u00eda el consejo en la gran tienda que se alzaba siempre en el centro de la aldea, para tomar decisiones sobre la pr\u00f3xima incursi\u00f3n y organizar expediciones para robar caballos, el se\u00f1or Cuervo siempre estaba cerca y se enteraba de todos los detalles. Luego volaba junto a su amo (el jefe) y le contaba cuanto hab\u00eda o\u00eddo.<\/p>\n<p>El jefe enviaba entonces a una banda de guerreros a tender una emboscada a la partida de guerreros enemigos y, como los enemigos no sospechaban nada, ca\u00edan en la trampa mortal que les hab\u00eda tendido. As\u00ed que el cuervo era el explorador de su jefe, cuya fama de Wicasa Wakan (hombre sagrado) lleg\u00f3 pronto a las diferentes tribus. Los guerreros del jefe interceptaban, emboscaban y aniquilaban a todas las partidas de guerreros enviadas a su campamento.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, sabiendo que no pod\u00edan hacer la guerra al pueblo de aquel jefe desconocido, renunciaron a hacer la guerra a aquella banda concreta. Cuando la carne escaseaba en el campamento, el jefe enviaba al cuervo a buscar b\u00fafalos. El cuervo los localizaba y regresaba a informar a su amo; entonces el jefe ordenaba partir a los cazadores, que regresaban cargados de carne. De esta forma, el cuervo manten\u00eda el campamento informado siempre de todo cuanto les interesaba.<\/p>\n<p>Pero un d\u00eda, el cuervo desapareci\u00f3, dejando a la tribu sumida en la aflicci\u00f3n. Al cabo de una semana, el se\u00f1or Cuervo volvi\u00f3. Todos se alegraron por su regreso, pero el cuervo estaba alica\u00eddo y no hablaba; se pos\u00f3 con la cabeza en lo alto del tipi del jefe y no prob\u00f3 la comida que le ofrecieron.<\/p>\n<p>En vano le pidi\u00f3 el jefe que le explicara la causa de su silencio y abatimiento. Guard\u00f3 silencio, hasta que el jefe dijo :<\/p>\n<p>&#8211; Bien, reunir\u00e9 a unos cuantos guerreros e ir\u00e9 a averiguar la causa de tu actitud.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, el cuervo habl\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211; No vayas &#8211; dijo &#8211; me daba miedo contarte lo que s\u00e9 que es verdad, pues se lo o\u00ed a grandes hombres sagrados. Viajaba yo sobre las monta\u00f1as al oeste de aqu\u00ed, cuando vi a tres ancianos sentados en la cima del pico m\u00e1s alto. Me pos\u00e9 con mucho cuidado detr\u00e1s de una roca y escuch\u00e9 su conversaci\u00f3n. O\u00ed que uno de ellos mencionaba tu nombre, y luego o\u00ed mencionar el nombre de tu hermano. Luego, el tercero que era el m\u00e1s anciano, dijo: &#8211; dentro de tres d\u00edas, el rayo matar\u00e1 a esos dos hermanos que todas las naciones temen -.<\/p>\n<p>Un gran dolor conmocion\u00f3 a la tribu al saber lo que hab\u00eda contado el cuervo. El tercer d\u00eda por la ma\u00f1ana, el jefe orden\u00f3 que colocaran un precioso tipi en el punto m\u00e1s alto, lo bastante lejos de la aldea para que los truenos no asustaran a los beb\u00e9s del campamento.<\/p>\n<p>Se celebr\u00f3 un gran banquete; cuando acab\u00f3, llegaron seis doncellas con los caballos de guerra de los dos hermanos. Los caballos estaban pintados y ataviados como para un ataque al enemigo. Una doncella caminaba delante del caballo del jefe, con el arco y las flechas del gran guerrero en las manos. La segu\u00edan dos doncellas, una a cada lado del cabrioleante corcel de guerra, cada una de las cuales sujetaba una rienda. Detr\u00e1s del caballo del jefe iba la cuarta doncella. Igual que la primera, llevaba en las manos el arco y las flechas del hermano del jefe. La quinta doncella y la sexta, cada una de las cuales sujetaba una rienda, caminaban a ambos lados del caballo del hermano del jefe. Avanzaron rodeando a los reunidos y se detuvieron delante de los dos hermanos. \u00c9stos se levantaron y, tomando los arcos y las flechas, saltaron \u00e1gilmente a los corceles y se alejaron entonando su canci\u00f3n de muerte entre un gran murmullo de aflicci\u00f3n del pueblo que tanto los amaba.<\/p>\n<p>Los hermanos fueron directamente al tipi que hab\u00edan montado en el lugar m\u00e1s elevado pr\u00f3ximo a la aldea; no tardaron mucho en llegar a su destino y, desmontando de los caballos, se volvieron, saludaron con la mano a su banda y entraron en el tipi. Nada m\u00e1s entrar, se oy\u00f3 un retumbar de truenos lejanos. El sonido se fue acercando hasta que la tormenta estall\u00f3 con toda su furia. Los rel\u00e1mpagos surcaban sin cesar el firmamento. Truenos ensordecedores segu\u00edan a cada rel\u00e1mpago. Por \u00faltimo, un rayo m\u00e1s brillante que los dem\u00e1s, un trueno m\u00e1s ensordecedor que todos los anteriores, y la tormenta hab\u00eda pasado.<\/p>\n<p>Los guerreros se reunieron tristemente, montaron en sus caballos y se dirigieron lentamente al tipi del altozano. En la tienda encontraron a los dos hermanos, que yac\u00edan en la frialdad y la quietud de la muerte, ambos con el lazo de su caballo de guerra preferido en la mano. Tambi\u00e9n los caballos yac\u00edan muertos delante de la tienda, uno al lado del otro. (De aqu\u00ed viene la costumbre de dar muerte al caballo de su due\u00f1o).<\/p>\n<p>Cuando los indios regresaban tristemente a casa, oyeron un ruido en lo alto del tipi y al alzar la vista vieron al cuervo posado en uno de los postes ahorquillados de la tienda. Estaba croando con gran pesar y cuando los hombres se alejaron, alz\u00f3 el vuelo y su triste &#8220;Cuac&#8221; fue alej\u00e1ndose hasta perderse del todo. Y desde aquel d\u00eda, sigue el cuento, ning\u00fan cuervo se acerca a la aldea de aquella banda de indios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda una vez una gran aldea a la que lleg\u00f3 una plaga de cuervos. Tantos eran los cuervos que las pobres mujeres no sab\u00edan qu\u00e9 hacer para echarlos de los tipis y alejarlos de los tasajos de carne de b\u00fafalo. 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