{"id":790,"date":"2006-05-27T14:53:57","date_gmt":"2006-05-27T14:53:57","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=790"},"modified":"2006-05-27T14:53:57","modified_gmt":"2006-05-27T14:53:57","slug":"el-portador-del-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=790","title":{"rendered":"El portador del  fuego"},"content":{"rendered":"<p> El portador del fuego<\/p>\n<p>Por Joseph Campbell<\/p>\n<p>Un d\u00eda, dice un cuento norteamericano, mientras Viejo paseaba por el bosque se encontr\u00f3 con algo muy extra\u00f1o. Hab\u00eda un p\u00e1jaro sentado sobre la rama de un \u00e1rbol haciendo un ruido extra\u00f1o, y cada vez que hac\u00eda este ruido, sus ojos se sal\u00edan de las \u00f3rbitas y se sujetaban al \u00e1rbol. Entonces el p\u00e1jaro hac\u00eda otro tipo de sonido y los ojos volv\u00edan a su lugar.<\/p>\n<p>\u00abPeque\u00f1o Hermano\u00bb, dijo Viejo. \u00abEns\u00e9\u00f1ame c\u00f3mo haces eso.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abSi te lo ense\u00f1o\u00bb, contest\u00f3 el p\u00e1jaro, \u00abno debes permitir que tus ojos salgan de las \u00f3rbitas m\u00e1s de tres veces al d\u00eda. Te arrepentir\u00e1s si lo haces.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abPeque\u00f1o Hermano, har\u00e9 lo que digas, el truco es tuyo y escuchar\u00e9.\u00bb<\/p>\n<p>El p\u00e1jaro le ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo hacerlo, y Viejo estaba tan contento que lo hizo tres veces seguidas. Luego par\u00f3. Pero pronto dese\u00f3 intensamente hacerlo de nuevo, y dud\u00f3 un poco, pero como continuaba deseando hacerlo, se dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me dijo que s\u00f3lo lo hiciera tres veces? Ese p\u00e1jaro es tonto. Lo har\u00e9 una vez m\u00e1s.\u00bb E hizo que sus ojos salieran una cuarta vez pero ahora no volv\u00edan. Entonces llam\u00f3 al p\u00e1jaro \u00abOh, Peque\u00f1o Hermano, ven y ay\u00fadame a recuperar mis ojos.\u00bb Pero el p\u00e1jaro no respondi\u00f3, hab\u00eda volado. Viejo tante\u00f3 el \u00e1rbol con las manos, pero no pudo encontrar sus ojos, y vagabunde\u00f3 durante mucho tiempo llorando y llamando a los animales para que le ayudaran.<\/p>\n<p>Un lobo, al darse cuenta de que Viejo estaba ciego, empez\u00f3 a gastarle bromas y a re\u00edrse de \u00e9l. El lobo hab\u00eda encontrado un b\u00fafalo muerto y, cogiendo un trozo de carne que ya hab\u00eda empezado a pudrirse y a oler mal, se lo acerc\u00f3 a Viejo. \u00abHuelo algo muerto\u00bb, dijo Viejo. \u00abMe gustar\u00eda encontrarlo, estoy casi muerto de hambre.\u00bb Y tanteaba alrededor buscando la carne, y el lobo la retiraba. Pero una vez, cuando el lobo le estaba gastando su broma, Viejo lo agarr\u00f3 y sac\u00e1ndole un ojo se lo coloc\u00f3 en su \u00f3rbita. Y entonces pudo ver, y recuper\u00f3 sus ojos. Pero nunca m\u00e1s pudo hacer el truco que le hab\u00eda ense\u00f1ado el pajarito.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda, cuando Viejo iba por la pradera, escuch\u00f3 un canto muy extra\u00f1o. Nunca antes hab\u00eda escuchado algo parecido y mir\u00f3 alrededor para ver de d\u00f3nde proced\u00eda. Por fin, vio un c\u00edrculo de liebres cantando y haciendo hechizos. Hab\u00edan encendido un fuego y como ten\u00edan muchas cenizas calientes, se tumbaban sobre ellas y cantaban, mientras uno de ellos los cubr\u00eda con las cenizas. Al rato los descubr\u00eda y todos saltaban. Al parecer, esto les divert\u00eda mucho.<\/p>\n<p>\u00abPeque\u00f1os Hermanos\u00bb, dijo Viejo, \u00abes maravilloso c\u00f3mo os tumb\u00e1is sobre esas cenizas calientes y carbones sin quemaros. Desear\u00eda que me ense\u00f1arais c\u00f3mo hacerlo.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abVen, Viejo\u00bb, dijeron las liebres. \u00abTe mostraremos c\u00f3mo. Debes cantar nuestra canci\u00f3n y permanecer en las cenizas s\u00f3lo un poquito.\u00bb<\/p>\n<p>As\u00ed que Viejo empez\u00f3 a cantar, se tumb\u00f3 y le cubrieron con carbones y cenizas, y el carb\u00f3n no le quem\u00f3 en absoluto.<\/p>\n<p>\u00abEsto es muy agradable\u00bb, dijo. \u00abEs un hechizo muy potente. Ahora deseo conocerlo todo, as\u00ed que tumbaros y dejad que os cubra.\u00bb<\/p>\n<p>Las liebres se tumbaron sobre las cenizas y \u00e9l las tap\u00f3 con el fuego. S\u00f3lo se escap\u00f3 una liebre, y cuando Viejo estaba a punto de volverla a tumbar, ella dijo: \u00abTen piedad de m\u00ed, mis ni\u00f1os est\u00e1n a punto de nacer.\u00bb \u00abMuy bien\u00bb, contest\u00f3. \u00abTe dejar\u00e9 para que contin\u00fae habiendo liebres, pero asar\u00e9 a estos otros y tendr\u00e9 un fest\u00edn.\u00bb<\/p>\n<p>Puso m\u00e1s le\u00f1a en el fuego, y cuando las liebres estaban cocinadas cort\u00f3 algunas ramas de sauce rojo y coloc\u00f3 las liebres encima para enfriarlas. La grasa impregn\u00f3 las ramas, de forma que incluso hoy, si colocas un sauce rojo sobre un fuego, ver\u00e1s la grasa sobre la corteza. Y tambi\u00e9n puedes comprobar que desde entonces las liebres tienen una quemadura en el lomo, donde qued\u00f3 se\u00f1alada la que escap\u00f3.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, el tramposo, en forma de coyote, mat\u00f3 a un b\u00fafalo y mientras su brazo derecho le quitaba la piel con un cuchillo, de pronto, el izquierdo aferr\u00f3 al animal. \u00abDevu\u00e9lvemelo\u00bb, grit\u00f3 el brazo derecho, es m\u00edo.\u00bb El brazo izquierdo lo cogi\u00f3 de nuevo y el derecho se lo quit\u00f3 con el cuchillo. El izquierdo lo volvi\u00f3 a coger y la discusi\u00f3n se convirti\u00f3 en una lucha terrible. Y cuando el brazo izquierdo estaba Heno de cortes y sangrando, Tramposo exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Oh! \u00bfPor qu\u00e9 hice esto? \u00bfPor qu\u00e9 dej\u00e9 que ocurriera? \u00a1C\u00f3mo sufro! \u00bb.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda, cogi\u00f3 el h\u00edgado de un alce e hizo una vagina con \u00e9l, con los ri\u00f1ones del alce hizo pechos. Se puso un vestido de mujer que era demasiado estrecho para \u00e9l y se transform\u00f3 en una mujer muy hermosa. Permiti\u00f3 que el zorro tuviera relaciones con \u00e9l y le dejara pre\u00f1ado. Luego el arrendajo, y por \u00faltimo la liebre. Despu\u00e9s se dirigi\u00f3 a una aldea. Se cas\u00f3 con el hijo del jefe y tuvo cuatro hijos muy hermosos.<\/p>\n<p>Un d\u00eda vagabundeaba a la aventura cuando oy\u00f3 que alguien dec\u00eda: \u00abCualquiera que me mastique defecar\u00e1, defecar\u00e1.\u00bb \u00abBien\u00bb, dijo Tramposo, \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 hablar\u00e1 as\u00ed?\u00bb Se dirigi\u00f3 hacia el lugar de donde proced\u00eda la voz y la escuch\u00f3 de nuevo. Mir\u00f3 alrededor y vio un bulbo sobre un matorral. \u00abS\u00e9 muy bien\u00bb,? se dijo, \u00abque si mastico esto no defecar\u00e9.\u00bb As\u00ed que lo cogi\u00f3, se lo meti\u00f3 en la boca, lo mastic\u00f3, lo trag\u00f3 y continu\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abBien\u00bb, dijo, \u00ab\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el bulbo que hablaba tanto? \u00bfC\u00f3mo pudo un objeto semejante influirme lo m\u00e1s m\u00ednimo? Cuando tenga necesidad de defecar, lo har\u00e9, y no antes.\u00bb Pero mientras hablaba as\u00ed empez\u00f3 a tirarse pedos. \u00abBien\u00bb, pens\u00f3, \u00absupongo que esto es lo que quer\u00eda decir. Sin embargo, dijo que defecar\u00eda y s\u00f3lo estoy expulsando un poco de aire. En cualquier caso, soy un gran hombre aunque expulse un poco de gas.\u00bb Entonces ocurri\u00f3 de nuevo y esta vez fue realmente fuerte. \u00abEn verdad, qu\u00e9 tonto fui. Quiz\u00e1 por esto me llaman el Tonto.\u00bb Ocurri\u00f3 otra vez, muy ruidoso, y ahora su recto empez\u00f3 a escocerle. La siguiente vez se encontr\u00f3 lanzado hacia adelante. \u00abBien, bien\u00bb, pens\u00f3 desafiante, \u00abpuede empujarme un poco, pero nunca me har\u00e1 defecar\u00bb. Ocurri\u00f3 de nuevo, y esta vez la parte posterior de su cuerpo se elev\u00f3 en el aire y aterriz\u00f3 sobre rodillas y manos. \u00abBien, adelante, \u00a1hazlo de nuevo!\u00bb, exclam\u00f3. \u00ab\u00a1Hazlo de nuevo!\u00bb Lo hizo y se elev\u00f3 mucho en el aire, aterrizando sobre el est\u00f3mago. Empez\u00f3 a tomarse el asunto en serio. Cogi\u00f3 un tronco, y tanto \u00e9l como el tronco fueron enviados al aire. Al volver, el tronco cay\u00f3 sobre \u00e9l y casi lo mata. Entonces cogi\u00f3 un chopo. Este lo sujet\u00f3, pero sus pies se elevaron en el aire y casi se rompe la espalda. A continuaci\u00f3n arranc\u00f3 el \u00e1rbol junto con las ra\u00edces. Cogi\u00f3 un roble grande, \u00e9ste se mantuvo firme, pero de nuevo sus pies se elevaron en el aire. Tramposo corri\u00f3 a la aldea y se le ocurri\u00f3 que amontonaran sobre \u00e9l todos los troncos, junto con las personas, perros y todo lo dem\u00e1s. Su explosi\u00f3n desperdig\u00f3 el campamento en todas las direcciones, y la gente, al volver, se gritaron furiosamente unos a otros, mientras los perros aullaban. Tramposo se ri\u00f3 de ellos hasta que sus intestinos se inflamaron. Y entonces empez\u00f3 a defecar. Al principio s\u00f3lo fue un poco, pero despu\u00e9s gran cantidad, y por \u00faltimo era tanto que tuvo que trepar a un \u00e1rbol para mantenerse por encima de su excremento. Subi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s alto y alcanz\u00f3 la copa, donde se durmi\u00f3, se cay\u00f3 y sali\u00f3 del fondo del mont\u00f3n cubierto y cegado por su propia inmundicia.<\/p>\n<p>Cualquiera acostumbrado al concepto de Dios el Creador, tal y como se muestra esa imagen en las mitolog\u00edas y religiones desarrolladas de las civilizaciones con base agr\u00edcola, seguramente se sorprender\u00e1 al saber que esta figura del Tramposo fue el creador del hombre y de todos los animales.<\/p>\n<p>Otro de sus cuentos \u0097uno de los muchos que se cuentan de sus curiosas aventuras\u0097 habla de su llegada al pa\u00eds de los pies negros desde el sur, viajando hacia el norte y creando a los p\u00e1jaros y a los animales a medida que pasaba. Primero hizo las monta\u00f1as, las praderas, los \u00e1rboles y los arbustos, poniendo r\u00edos aqu\u00ed y all\u00ed, y cataratas sobre ellos, poniendo pintura roja sobre el suelo en diferentes lugares, organizando el mundo como lo vemos hoy. Y cubri\u00f3 las llanuras con hierba, de forma que proporcionara comida a los animales. Sobre el suelo puso los \u00e1rboles y todo tipo de animales. Y cuando hizo al carnero con su gran cabeza y cuernos, lo solt\u00f3 en la pradera. No parec\u00eda que anduviera con facilidad por la pradera, as\u00ed que lo cogi\u00f3 por un cuerno y lo solt\u00f3 en las monta\u00f1as. Y se movi\u00f3 entre las rocas y subi\u00f3 tranquilamente a lugares que daban miedo. As\u00ed que dijo: \u00abEste es el lugar que te conviene, para esto est\u00e1s hecho.\u00bb Y mientras estaba en las monta\u00f1as, hizo al ant\u00edlope con desperdicios, y lo solt\u00f3 para ver c\u00f3mo se las arreglaba. Pero corri\u00f3 a tanta velocidad que cay\u00f3 sobre las rocas y se da\u00f1\u00f3. Viendo que esto no funcionar\u00eda, llev\u00f3 al ant\u00edlope a la pradera y lo dej\u00f3 suelto. Corri\u00f3 elegantemente y dijo: \u00abPara esto est\u00e1s hecho.\u00bb<\/p>\n<p>Un d\u00eda decidi\u00f3 que har\u00eda una mujer y un ni\u00f1o, y los hizo a ambos de barro. Una vez que hubo moldeado el barro en forma humana, le dijo: \u00abT\u00fa ser\u00e1s gente.\u00bb Entonces lo cubri\u00f3 y se fue. Al volver a la ma\u00f1ana siguiente, retir\u00f3 la cubierta y vio que las formas de barro hab\u00edan cambiado un poco. A la segunda ma\u00f1ana hab\u00edan cambiado m\u00e1s y a la tercera a\u00fan m\u00e1s. A la cuarta ma\u00f1ana retir\u00f3 la cubierta, mir\u00f3 las im\u00e1genes y les dijo que se levantaran y anduvieran, y \u00e9stas lo hicieron. Fueron hasta el r\u00edo con su hacedor y \u00e9l les dijo que su nombre era Viejo.<\/p>\n<p>Mientras permanec\u00edan de pie a la orilla del r\u00edo, la mujer le pregunt\u00f3 a Viejo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es esto? \u00bfViviremos siempre y no habr\u00e1 final?\u00bb Y \u00e9l contest\u00f3: \u00abNunca lo he pensado, debemos decidirlo. Coger\u00e9 este pedacito de excremento seco de b\u00fafalo y lo arrojar\u00e9 al r\u00edo. Si flota, la gente morir\u00e1, pero a los cuatro d\u00edas volver\u00e1n a vivir de nuevo; morir\u00e1n s\u00f3lo cuatro d\u00edas. Pero si se hunde, tendr\u00e1n fin.\u00bb Arroj\u00f3 el pedacito al r\u00edo y flot\u00f3. La mujer se volvi\u00f3, cogi\u00f3 una piedra y dijo: \u00abNo, no va a ser as\u00ed. Tirar\u00e9 esta piedra al r\u00edo y si flota viviremos siempre, pero si se hunde, la gente debe morir, de forma que tengan piedad unos de otros y sientan l\u00e1stima unos de otros.\u00bb La mujer arroj\u00f3 la piedra al agua y se hundi\u00f3. \u00abAs\u00ed sea\u00bb, dijo Viejo. \u00abHab\u00e9is elegido. Y as\u00ed es como ocurrir\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p>Los primeros hombres eran pobres, estaban desnudos y no sab\u00edan c\u00f3mo vivir, pero Viejo les mostr\u00f3 las ra\u00edces y las bayas y les ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo comerlas, y les dijo que en cierto mes del a\u00f1o pod\u00edan pelar la corteza de ciertos \u00e1rboles y comerla y que estar\u00eda buena. Les dijo que los animales deb\u00edan ser su alimento. Hizo todos los p\u00e1jaros que vuelan y le dijo a la gente que su carne pod\u00eda comerse. Y de cierta planta dec\u00eda: \u00abLa ra\u00edz de esta planta, si s\u00e9 recolecta en cierto mes del a\u00f1o, es buena para cierta enfermedad.\u00bb Y as\u00ed aprendieron los poderes de todas las hierbas.<\/p>\n<p>Viejo ense\u00f1\u00f3 a la gente c\u00f3mo hacer armas de caza, y a matar y a carnear el b\u00fafalo, y como no es saludable comer la carne cruda, recogi\u00f3 madera blanda, seca y podrida e hizo yesca con ella, despu\u00e9s cogi\u00f3 un trozo de madera dura y, agujere\u00e1ndolo con la punta de una flecha, les ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo hacer fuego con astillas y a cocinar la carne de los animales y comerla.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s les dijo: \u00abAhora, s\u00ed est\u00e1is cansados, pod\u00e9is dormir y obtener poder. Algo llegar\u00e1 a vosotros durante el sue\u00f1o y os ayudar\u00e1. Lo que os digan que hag\u00e1is los animales que se os aparezcan en el sue\u00f1o, hacedlo. Deb\u00e9is obedecerlos. Dejaros guiar por ellos. Si necesit\u00e1is ayuda, est\u00e1is solos y viajando. Si grit\u00e1is pidiendo ayuda, vuestra plegaria ser\u00e1 contestada, quiz\u00e1s por las \u00e1guilas o por el b\u00fafalo, o por los osos. Deb\u00e9is escuchar a cualquier animal que conteste a vuestra plegaria.\u00bb Y as\u00ed fue c\u00f3mo los primeros hombres se hicieron con el mundo por el poder de sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Cuando Tramposo abandon\u00f3 la tierra al final de sus vagabundeos, hizo una tetera y un plato de piedra, cocin\u00f3 una comida y dijo: \u00abAhora, por \u00faltima vez tomar\u00e9 una comida sobre la tierra.\u00bb Se sent\u00f3 sobre una roca y su huella se puede ver hasta hoy d\u00eda. Puedes ver las huellas de sus nalgas, las huellas de sus test\u00edculos, las huellas de la tetera y el plato. La roca no est\u00e1 lejos de donde el Missouri entra en el Mississippi. Luego se march\u00f3, entrando primero al oc\u00e9ano y luego a los cielos. Ahora est\u00e1 bajo tierra, a cargo del m\u00e1s inferior de los cuatro mundos. Charlat\u00e1n est\u00e1 a cargo del segundo, Tortuga del tercero y Liebre del mundo en el que vivimos.<\/p>\n<p>Esta ambigua figura, tan fascinante, del tramposo parece que ha sido el personaje mitol\u00f3gico principal de las historias del mundo paleol\u00edtico. Un tonto, un cruel, un tramposo lujurioso, un ep\u00edtome del principio del desorden, sin embargo, tambi\u00e9n es un portador de cultura. Y aparece bajo muchos disfraces, tanto animales como humanos. Entre los indios de las Ranuras norteamericanas, su forma usual era Coyote. Entre las tribus de los bosques del norte y el este, era la Gran Liebre, el Maestro Conejo, algunos de cuyos hechos fueron equiparados por los negros de Am\u00e9rica con un conejo tramposo africano al que conocemos en los cuentos populares como Conejo Br\u0092er. Las tribus de la costa noroeste lo conoc\u00edan como Cuervo. El Arrendajo Azul es otra de sus formas. En Europa es conocido como Reynard el Zorro; pero tambi\u00e9n, en un plano mucho m\u00e1s serio, aparece como el demonio.<\/p>\n<p>El cuento pertenece a los yakuts de Siberia:<\/p>\n<p>Sat\u00e1n era el hermano mayor de Cristo, pero malvado, mientras que Cristo era bueno. Y cuando Dios dese\u00f3 crear la tierra, le dijo a Sat\u00e1n: \u00abPresumes de ser capaz de hacerlo todo y dices que eres m\u00e1s grande que yo. Bien, entonces trae un poco de tierra del fondo del oc\u00e9ano.\u00bb Sat\u00e1n se zambull\u00f3, pero cuando volvi\u00f3 a la superficie vio que el agua se hab\u00eda llevado la tierra de su mano. Se zambull\u00f3 otras dos veces sin \u00e9xito, pero a la cuarta se convirti\u00f3 en una golondrina y volvi\u00f3 con un poco de fango en el pico. Cristo bendijo este trozo y se convirti\u00f3 en la tierra. Y la tierra era agradable y plana y lisa. Pero Sat\u00e1n, planeando crear un mundo propio, hab\u00eda escondido un poco de barro en su garganta. Cristo entendi\u00f3 la vileza y le golpe\u00f3 en la nuca. Y escupi\u00f3 el barro que se convirti\u00f3 en las monta\u00f1as, mientras que originalmente todo hab\u00eda sido tan liso como un plato.<\/p>\n<p>En las costumbres de carnaval de Europa, esta figura sobrevive en los numerosos payasos, bufones, demonios, polichinelas y diablillos que interpretan exactamente los papeles de los payasos en los ritos de los indios pueblo, y dan a la fiesta un car\u00e1cter de d\u00eda de desorden. Representan, seg\u00fan el punto de vista de los maestros del decoro, el principio del caos, el principio del desorden, la fuerza a la que no le importan los tab\u00faes y romper las ataduras. Pero desde el punto de vista de las esferas m\u00e1s profundas del ser, de donde surgen en \u00faltima instancia las energ\u00edas de la vida, este principio no debe ser despreciado. En verdad, de la forma m\u00e1s asombrosa, en el per\u00edodo de la construcci\u00f3n de las catedrales de la Alta Edad Media \u0097como nos ha recordado el doctor Jung en su art\u00edculo, \u00abSobre la psicolog\u00eda de la figura del Tramposo\u00bb\u0097 hab\u00eda algunas costumbres eclesi\u00e1sticas extra\u00f1as, que reflejaban la mueca de este maestro del caos: especialmente el lestum asinorum, que Nietzsche parodi\u00f3 en su cap\u00edtulo sobre el \u00abFestival del Asno\u00bb en As\u00ed habl\u00f3 Zaratustra. Esta caprichosa fiesta celebraba la huida de la Santa Familia a Egipto, y en la catedral de Beauvais la muchacha que interpretaba el papel de Mar\u00eda sub\u00eda hasta el altar junto con el asno y se colocaba en el lado del Evangelio, y a la terminaci\u00f3n de cada parte de la misa pontifical que se celebraba a continuaci\u00f3n, toda la congregaci\u00f3n rebuznaba. Un c\u00f3dice del siglo XI dice que \u00abAl final de la misa, en lugar de las palabras Ite missa est (\u00abId, la misa ha terminado\u00bb), el sacerdote debe rebuznar tres veces, y en lugar de las palabras Deo gratias (\u00abDemos gracias a Dios\u00bb), la congregaci\u00f3n debe rebuznar tres veces\u00bb.<\/p>\n<p>Jung opina que \u00abel tramposo es una sombra colectiva, un ep\u00edtome de todas las huellas inferiores del car\u00e1cter de los individuos\u00bb. Sin embargo, este punto de vista se ofrece desde nuestro posterior estilo de pensamiento \u00abatado\u00bb. En la esfera paleol\u00edtica, de donde procede esta figura, era el arquetipo del h\u00e9roe. El dador de todos los grandes favores, el portador del fuego y el maestro de la humanidad.<\/p>\n<p>Los buriats en la zona del lago Baikal hablan del Gran Esp\u00edritu, Sombol?Burkhan, quien cuando se mov\u00eda sobre las aguas vio un ave acu\u00e1tica nadando con sus doce cr\u00edas. \u00abP\u00e1jaro acu\u00e1tico\u00bb, dijo, \u00abzamb\u00fallete y tr\u00e1eme tierra, tierra negra en tu pico y barro rojo en tus pies.\u00bb El p\u00e1jaro se zambull\u00f3, y Sombol?Burkhan esparci\u00f3 primero barro rojo sobre el agua y sobre \u00e9ste la tierra negra, y despu\u00e9s le dio las gracias al p\u00e1jaro. \u00abPor siempre vivir\u00e1s\u00bb, dijo, \u00aby te zambullir\u00e1s en el agua\u00bb.<\/p>\n<p>Esta versi\u00f3n del tema del buceador terrestre es m\u00e1s primitiva que la del cuento de los yalcut cristianizados. Liberado del dualismo \u00e9tico del bien y del mal, muestra la fuerza creativa en su inocencia primaria. Pero los ostyaks de la zona del r\u00edo Yenisei pintan al creador de forma a\u00fan m\u00e1s simple, como un cham\u00e1n. El Gran Cham\u00e1n Doh \u0097dicen\u0097 revoloteaba sobre las aguas con un grupo de cisnes, somormujos y otras aves acu\u00e1ticas sin encontrar ning\u00fan sitio en el que posarse y descansar, cuando pidi\u00f3 a uno de sus p\u00e1jaros buceadores que se zambullera y cogiera un poco de tierra del fondo. El p\u00e1jaro se zambull\u00f3 dos veces antes de traer ni un solo grano. Sin embargo, el Gran Cham\u00e1n Doh pudo hacer una isla en el mar con este trocito de barro.<\/p>\n<p>Las tribus cazadoras de Norteam\u00e9rica atribuyen el mismo hecho cham\u00e1nico de la creaci\u00f3n del mundo a su h\u00e9roe?tramposo paleol\u00edtico. En el momento del gran diluvio encontramos esta ambigua figura, flotando sobre una balsa llena de animales, pidi\u00e9ndoles que se zambullan y suban algo de tierra. Tres lo hacen pero vuelven exhaustos; entonces, un nadador extraordinariamente resistente desciende \u0097un somormujo, una rata almizclera o una tortuga\u0097 y pasado mucho tiempo (en algunos cuentos incluso d\u00edas) vuelve a la superficie con el vientre hacia arriba, pr\u00e1cticamente muerto, pero con un pedacito a su pata. Y entonces, Viejo, Coyote, Cuervo o Gran Liebre, \u0097cualquiera que sea el personaje que representa al tramposo\u0097 coge el pedacito de barro y recitando un encantamiento lo coloca sobre la superficie del agua. La part\u00edcula aumenta, y en cuatro d\u00edas crece hasta alcanzar el tama\u00f1o de la tierra. Los animales van a la tierra y todo empieza de nuevo.<\/p>\n<p>No parece muy apropiado llamar a una figura as\u00ed un dios, o incluso pensar de \u00e9l que es sobrenatural. Es un supercham\u00e1n. Y encontramos sus equivalentes en los mitos y leyendas de todas las partes del mundo, en cualquier sitio que el chamanismo ha dejado su marca: en Ocean\u00eda y \u00c1frica, as\u00ed como en Siberia y Europa. En Polinesia, Maui es el tramposo. Ya hemos sido testigos de un par de sus haza\u00f1as. El conejo Br\u0092er nos ha mostrado algo de su forma Africana, donde tambi\u00e9n es Anansi, la serpiente. Entre los griegos era Hermes (Mercurio) el que cambiaba de forma y el maestro del camino a la tierra de los muertos, as\u00ed como Prometeo, el que roba el fuego y se lo entrega a la humanidad. En el mito germ\u00e1nico aparece como el hacedor del mal Loki, cuyo car\u00e1cter era el fuego y quien, en la \u00e9poca de Ragnarbic, el Crep\u00fasculo de los Dioses, ser\u00e1 el que dirija las huestes de Hel.<\/p>\n<p>Podemos imaginar a este h\u00e9roe?tramposo en su car\u00e1cter de Coyote, un tarde de pie sobre la cumbre de una monta\u00f1a, mirando hacia el sur. Y a lo lejos crey\u00f3 ver una luz. No sabiendo al principio lo que era, supo por adivinaci\u00f3n que hab\u00eda visto fuego, decidi\u00f3 que deb\u00eda conseguir esta maravilla para la humanidad y reuni\u00f3 a un grupo de compa\u00f1eros: Zorro, Lobo, Ant\u00edlope, todos los buenos corredores. Y despu\u00e9s de viajar durante mucho tiempo alcanzaron la casa de la Gente Fuego, a los que dijeron: \u00abHemos venido a visitaros, a bailar, a jugar y a tocar.\u00bb Y as\u00ed, en su honor, se hicieron los preparativos para un baile que tendr\u00eda lugar por la noche. Coyote se prepar\u00f3 un tocado hecho con virutas resinosas de madera de pino, con largas tiras de corteza de cedro que llegaban hasta el suelo. Primero bail\u00f3 la Gente Fuego, y el fuego estaba muy bajo. Luego Coyote y su gente empezaron a bailar alrededor de la llama y se quejaron de que no ve\u00edan. La Gente Fuego hizo uno m\u00e1s grande, pero Coyote se quej\u00f3 cuatro veces, hasta que por \u00faltimo ardi\u00f3 muy fuerte. Entonces, la gente de Coyote simul\u00f3 que hac\u00eda mucho calor y salieron para refrescarse, se prepararon para huir y s\u00f3lo Coyote permaneci\u00f3 dentro. Hizo salvajes cabriolas hasta que su tocado se prendi\u00f3, y entonces, simulando que ten\u00eda miedo, pidi\u00f3 a la Gente Fuego que lo apagara. Le advirtieron que no bailara tan cerca de las llamas. Pero cuando se acerc\u00f3 a la puerta, balance\u00f3 sobre el fuego las largas tiras de su tocado y corri\u00f3. La Gente Fuego lo persigui\u00f3, pero \u00e9l le dio el tocado a Ant\u00edlope, que corri\u00f3 y se lo pas\u00f3 al siguiente corredor, y as\u00ed continu\u00f3 adelante. La Gente Fuego cogi\u00f3 a los animales uno a uno y los mat\u00f3, hasta que s\u00f3lo qued\u00f3 Coyote, y casi lo cogieron tambi\u00e9n, pero corri\u00f3 tras un \u00e1rbol y le prendi\u00f3 fuego. Desde entonces los hombres hacen fuego con la madera de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Esta versi\u00f3n del gran hecho procede de los indios del r\u00edo Thompson en la Columbia Brit\u00e1nica. Los indios creek de Georgia y Alabama, a unas tres mil millas de distancia, presentan a su tramposo Conejo en exactamente la misma aventura, baile incluido, el tocado ardiendo y la carrera de relevos de los animales, mientras que entre los chilcotin, que est\u00e1n mucho m\u00e1s al norte de las tribus Thompson, el h\u00e9roe de la misma aventura es Cuervo, de nuevo con el tocado ardiendo, el baile y la carrera de animales.<\/p>\n<p>Sin embargo, a\u00fan m\u00e1s al norte, entre los kaska, una primitiva tribu athapascana, que mora en las laderas \u00e1rticas de las Rocosas en el extremo m\u00e1s alejado de la Columbia Brit\u00e1nica, el mito tiene otra variante.<\/p>\n<p>Hace mucho tiempo, el fuego, dice esta gente, estaba en poder de un Oso que ten\u00eda una piedra de chispa, con la cual pod\u00eda obtener fuego cada vez que quer\u00eda. Pero la gente no ten\u00eda fuego porque Oso guardaba la piedra de chispa celosamente, manteni\u00e9ndola siempre sujeta a su cintur\u00f3n.<\/p>\n<p>Un d\u00eda estaba tumbado tranquilamente al lado del fuego en su madriguera cuando un pajarito entr\u00f3 y se le acerc\u00f3. Oso dijo bruscamente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres?\u00bb<\/p>\n<p>El pajarito contest\u00f3: \u00abEstoy casi congelado. He venido a calentarme.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abMuy bien\u00bb, dijo Oso, \u00abentra, pero mientras te calientas ven aqu\u00ed y despi\u00f3jame\u00bb.<\/p>\n<p>El invitado asinti\u00f3. Empez\u00f3 a saltar por encima de Oso cogiendo los piojos, y<\/p>\n<p>mientras lo hac\u00eda, picoteaba de cuando en cuando la cuerda que sujetaba la piedra de chispa al cintur\u00f3n de Oso. Cuando la cuerda estuvo cortada, de pronto el pajarito cogi\u00f3 la piedra y vol\u00f3.<\/p>\n<p>Todos los animales esperaban fuera, porque hab\u00edan preparado este robo del fuego. Y estaban todos en fila, uno tras otro. Oso persigui\u00f3 al p\u00e1jaro y lo&#8217; alcanz\u00f3 justo cuando llegaba al primer animal de la fila, a quien ya le hab\u00eda pasado la piedra de chispa. Y Oso cogi\u00f3 a este animal justo cuando le pasaba la piedra de chispa al siguiente. Y as\u00ed fue pasando por toda la fila hasta que por fin le lleg\u00f3 a Zorro, quien a toda velocidad escal\u00f3 a lo alto de una monta\u00f1a. Pero el oso ya estaba tan cansado que no pudo correr m\u00e1s. Y en la cumbre de la monta\u00f1a Zorro rompi\u00f3 la piedra de chispa y arroj\u00f3 un fragmento a cada tribu. As\u00ed es como las diferentes tribus de toda la tierra consiguieron el fuego. Y por eso el fuego existe ahora en todas partes, en las rocas y en los bosques.<\/p>\n<p>Una mirada a los mitos de los andamaneses, una raza extremadamente primitiva de negritos pigmeos que moran en unas islas remotas en la bah\u00eda de Bengala, nos proporcionar\u00e1 una serie de versiones de la misma leyenda. Una de las m\u00e1s extendidas asigna el hecho al mart\u00edn pescador. Cuenta c\u00f3mo el fuego estaba en poder de la figura m\u00e1s poderosa e importante del pante\u00f3n local, Biliku \u0097una personificaci\u00f3n femenina temperamental del poder del monz\u00f3n del nordeste, maligna y benigna alternativamente, a quien se le atribuye la formaci\u00f3n de la tierra. Y los antepasados decidieron robarle el fuego en un momento en que se sab\u00eda que estaba dormida. Una noche, el mart\u00edn pescador vol\u00f3 silenciosamente a su choza y lo cogi\u00f3. Pero ella se despert\u00f3 justo cuando \u00e9l sal\u00eda y le arroj\u00f3 una concha que le cort\u00f3 las alas y la cola. El mart\u00edn se zambull\u00f3 en el mar y nad\u00f3 a un lugar llamado Bet?\u0091ra?kudu, donde le dio el fuego a uno de los animales, \u00e9ste se lo pas\u00f3 a una paloma de alas de bronce y la paloma se lo entreg\u00f3 a los dem\u00e1s. Sin embargo, el mart\u00edn pescador se convirti\u00f3 en un hombre a consecuencia de su accidente, mientras que Biliku, airada, abandono su residencia en la tierra y desde entonces ha vivido en alg\u00fan lugar en el cielo.<\/p>\n<p>El joven Nietzsche, en El nacimiento de la tragedia, compar\u00f3 desfavorablemente el mito b\u00edblico de la Ca\u00edda en el Jard\u00edn, con el mito tr\u00e1gico y heroico de Prometeo, que \u00e9l consideraba t\u00edpicamente griego. Toda la mitolog\u00eda de la Ca\u00edda con su concepto de desobediencia a un poder superior, las mentiras enga\u00f1osas de la serpiente, su seducci\u00f3n, codicia y concupiscencia \u0097para resumir, su constelaci\u00f3n de lo que \u00e9l llam\u00f3 \u00abafectos femeninos\u00bb\u0097 representaba para Nietzsche una interpretaci\u00f3n de valores humanos que s\u00f3lo pod\u00edan llamarse despreciables y viles. Mientras que en la cruel impiedad del Tit\u00e1n griego \u0097representando la valiente conquista por el hombre de su propia talla cultural y espiritual, desafiando a los celosos dioses\u0097 vio un valor esencialmente masculino.<\/p>\n<p>Desde los d\u00edas de Nietzsche hemos aprendido que el robo del fuego no es un motivo espec\u00edficamente indoeuropeo; ni la idea de la ca\u00edda espec\u00edficamente b\u00edblica. Sin embargo, contin\u00faa siendo verdad que representan los polos de la herencia mitol\u00f3gica del mundo occidental. El Tit\u00e1n griego, una sublimaci\u00f3n de la imagen del tramposo cham\u00e1nico, autoconfiado, que frecuentemente termina mal al final de una aventura, ni es condenado por su intransigente desaf\u00edo a Zeus ni ridiculizado como un tonto por el teatro griego, sino m\u00e1s bien ofrecido como una norma tr\u00e1gica de las relaciones del hombre con los poderes gobernantes del universo natural. Mientras que la Biblia, con su esp\u00edritu de piedad sacerdotal, reconociendo igualmente la tensi\u00f3n entre Dios y el hombre, se coloca del lado de Dios y quebranta no s\u00f3lo el albedr\u00edo del hombre, sino tambi\u00e9n el de la serpiente.<\/p>\n<p>Prometeo sabe lo que ha hecho por la humanidad y se lo grita a Dios en la cara. Los hombres, antes de que \u00e9l les ense\u00f1ara, no conoc\u00edan las artes, sino que se amadrigaban en la oscura tierra y viv\u00edan en cuevas como hormigas. No ten\u00edan calendario hasta que \u00e9l les ense\u00f1\u00f3 a conocer la salida y la puesta de las estrellas. Les dio los n\u00fameros, las artes de la escritura y la agricultura, y les ense\u00f1\u00f3 a poner guarniciones al caballo, la metalurgia, la medicina, la adivinaci\u00f3n; e incluso el arte de hacer sacrificios a Zeus. En la atrevida obra de Esquilo Prometeo Encadenado o\u00edmos la resonancia del insolente desaf\u00edo del gran Tit\u00e1n:<\/p>\n<p>Con una frase rotunda, odio a cualquier dios<\/p>\n<p>que me da\u00f1e a m\u00ed que nunca le da\u00f1\u00e9.<\/p>\n<p>No creas que para obtener una sonrisa de Jove,<\/p>\n<p>extender\u00e9 sobre mi alma una suavidad de doncella,<\/p>\n<p>e importunar\u00e9 al enemigo que m\u00e1s odio<\/p>\n<p>con femenino alzamiento de manos.<\/p>\n<p>Sin embargo, no admiramos menos la orgullosa, aunque humilde, piedad de Job, quien, cuando se le mostr\u00f3 la maravilla del poder que le hab\u00eda tratado injustamente, y que, sin embargo, hab\u00eda hecho el mundo, extendi\u00f3 cenizas sobre su cabeza. \u00abTe conoc\u00eda de o\u00eddas, m\u00e1s ahora te han visto mis ojos\u00bb, confes\u00f3 Job ante su Dios, \u00abpor eso me retracto y me arrepiento entre polvo y ceniza\u00bb.<\/p>\n<p>Estas dos tradiciones est\u00e1n mezcladas en la herencia no s\u00f3lo de Occidente, sino de todas las civilizaciones, y representan los polos de tensi\u00f3n espiritual del hombre: el de la representaci\u00f3n sacerdotal del poder que form\u00f3 el universo como una fuerza m\u00e1s all\u00e1 de la cr\u00edtica humana o del desaf\u00edo, el poder que hizo el sol y la luna, los mares, Leviat\u00e1n, Behemoth y las monta\u00f1as, ante quien la actitud adecuada del hombre es el temor reverencial, y, por otra parte, el de la intransigencia del mago autosuficiente, el poder tit\u00e1nico del cham\u00e1n, el constructor de Babel, a quien no le importa la ira de Dios, el que sabe que es m\u00e1s viejo, m\u00e1s grande y m\u00e1s fuerte que los dioses. Porque en verdad, es el hombre quien ha creado a los dioses, mientras que el poder que cre\u00f3 el universo no es otro que la voluntad que opera en el hombre mismo y s\u00f3lo en el hombre ha alcanzado la conciencia de su reino, poder y gloria.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 recordemos que Zeus se ofendi\u00f3 cuando Prometeo le enga\u00f1\u00f3 en el momento de la ofrenda de un sacrificio. El Tit\u00e1n, habiendo troceado un toro, llen\u00f3 el est\u00f3mago de la bestia con carne para \u00e9l y su gente y envolvi\u00f3 los huesos en sabrosa grasa de forma enga\u00f1osa y tractiva, y cuando present\u00f3 estos dos trozos envueltos al rey de los dioses pidi\u00e9ndole que eligiera el que deseara, Zeus, enga\u00f1ado, cogi\u00f3 el trozo envuelto en grasa. Al abrirlo y no encontrar nada excepto huesos, Zeus se convirti\u00f3 en un dios de la ira, y hasta un extremo tan absurdo que quit\u00f3 a la humanidad el precioso re galo del fuego. Despu\u00e9s, Prometeo, el salvador del hombre, lo rob\u00f3, seg\u00fan una versi\u00f3n, del taller del dios cojo del fuego y de los herreros, Hefesto; pero seg\u00fan otra versi\u00f3n, del hogar del mismo Zeus, en la cumbre del Olimpo. Prometeo llev\u00f3 una rama hueca de hinojo que se prendi\u00f3 con las llamas del fuego, y despu\u00e9s, moviendo el palo para mantenerlo ardiendo, volvi\u00f3 corriendo. Otra versi\u00f3n cuenta que Prometeo cogi\u00f3 el fuego del sol. En cualquier caso, Zeus se veng\u00f3 de una forma feroz. Porque hizo que Hefesto encadenara al portador del regalo en la cumbre m\u00e1s alta del C\u00e1ucaso, coloc\u00f3 un pilar en el centro como si de una estaca se tratara y envi\u00f3 un \u00e1guila para que le royera el h\u00edgado. Lo que ro\u00eda durante el d\u00eda volv\u00eda a crecer durante la noche, de forma que la tortura era continua. Pero el castigo termin\u00f3, porque Prometeo conoc\u00eda una profec\u00eda de que un d\u00eda sus cadenas caer\u00edan por s\u00ed mismas y el mundo?e\u00f3n de Zeus se disolver\u00eda.<\/p>\n<p>La profec\u00eda es la misma del Crep\u00fasculo de los Dioses \u00e9dico, cuando Loki conducir\u00e1 a las valerosas huestes de Hel:<\/p>\n<p>Entonces ocurrir\u00e1 lo que parecen grandes noticias: el lobo se tragar\u00e1 al sol y esto parecer\u00e1 a los hombres un gran mal. El otro lobo alcanzar\u00e1 la luna y \u00e9l tambi\u00e9n traer\u00e1 grandes males, las estrellas desaparecer\u00e1n de los cielos. Despu\u00e9s tambi\u00e9n ocurrir\u00e1n estos hechos: toda la tierra temblar\u00e1, los \u00e1rboles ser\u00e1n arrancados de la tierra y los pe\u00f1ascos se har\u00e1n a\u00f1icos, y todas las trabas y ataduras ser\u00e1n rotas y rasgadas&#8230; y Fenris?Lobo avanzar\u00e1 con la boca abierta y su quijada inferior tocar\u00e1 la tierra, pero la superior el cielo; la abrir\u00eda a\u00fan m\u00e1s s\u00ed hubiera sitio; sus ojos y nariz llamean. La Serpiente Midgard escupir\u00e1 tanto veneno que llenar\u00e1 todo el aire y el agua, y \u00e9l es muy terrible, y estar\u00e1 a un lado del Lobo&#8230; Entonces el fresno de Yggdrasil temblar\u00e1 y no quedar\u00e1 nada \u00dan temor ni en el cielo ni en la tierra. El constre\u00f1imiento de los chamanes por los Hactcin, por ,los dioses y sus sacerdotes, que empez\u00f3 con la victoria del neol\u00edtico sobre la forma de vida del paleol\u00edtico, quiz\u00e1 pueda estar llegando a su fin \u0097hoy\u0097 en este per\u00edodo de transiciones irreversibles de la sociedad desde una base agr\u00edcola a una industrial, cuando lo que sustenta la promesa de los beneficios del futuro no es la piedad del plantador, inclin\u00e1ndose humilde?mente ante la voluntad del calendario y de los dioses de la lluvia y el sol, sino la magia del laboratorio, las naves espaciales donde los dioses se sentaron una vez. \u00ab\u00bfEs posible? \u00a1Este viejo santo del bosque no ha o\u00eddo que Dios est\u00e1 muerto!\u00bb<\/p>\n<p>Las palabras de Nietzsche fueron el primer pronunciamiento del Tit\u00e1n prometeico que ahora rompe sus ligaduras en nuestro interior, para la siguiente edad del mundo. Y los sacerdotes de las cadenas de Zeus hacen bien al temblar, porque las ligaduras se est\u00e1n desintegrando solas.<\/p>\n<p>* De Las m\u00e1scaras de Dios, mitolog\u00eda primitiva\u0097 ed. Alianza 1991, pp.305-321<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El portador del fuego Por Joseph Campbell Un d\u00eda, dice un cuento norteamericano, mientras Viejo paseaba por el bosque se encontr\u00f3 con algo muy extra\u00f1o. Hab\u00eda un p\u00e1jaro sentado sobre la rama de un \u00e1rbol haciendo un ruido extra\u00f1o, y cada vez que hac\u00eda este ruido, sus ojos se sal\u00edan de las \u00f3rbitas y se sujetaban al \u00e1rbol. 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