{"id":788,"date":"2006-05-27T14:52:10","date_gmt":"2006-05-27T14:52:10","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=788"},"modified":"2006-05-27T14:52:10","modified_gmt":"2006-05-27T14:52:10","slug":"el-sacerdote-y-el-chaman-por-joseph-campbell","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=788","title":{"rendered":"El sacerdote y el  chaman por Joseph Campbell"},"content":{"rendered":"<p>Entre los indios de Norteam\u00e9rica aparecen dos mitolog\u00edas contrapuestas, seg\u00fan sean las tribus cazadoras o plantadoras. Los que son fundamentalmente cazadores, ponen el \u00e9nfasis de su vida religiosa en el ayuno individual para la obtenci\u00f3n de visiones. El ni\u00f1o de doce o trece a\u00f1os es abandonado por su padre en alg\u00fan lugar solitario, con un peque\u00f1o fuego que mantenga alejadas a las bestias, y all\u00ed ayuna y reza cuatro d\u00edas o m\u00e1s, hasta que alg\u00fan visitante espiritual llega durante el sue\u00f1o en forma humana o animal para hablarle y darle poder. Su vida posterior estar\u00e1 determinada por esta visi\u00f3n, porque su familiar puede conferirle el poder de curar como cham\u00e1n, el poder de atraer y matar animales o la habilidad de convertirse en guerrero. Y si los beneficios obtenidos no son suficientes para la ambici\u00f3n del joven, puede ayunar otra vez, con tanta frecuencia como lo desee. Un indio cuervo viejo llamado Abalorio Azul, dijo de este ayuno. \u00abCuando ni\u00f1o, era pobre. Ve\u00eda a los grupos guerreros volver en procesi\u00f3n con los jefes al frente. Les envidiaba y decid\u00ed ayunar y convertirme en uno de ellos. Cuando obtuve la visi\u00f3n consegu\u00ed lo que hab\u00eda deseado&#8230; mat\u00e9 ocho enemigos.\u00bb (1) Si un hombre tiene mala suerte, sabe que su don de poder sobrenatural es insuficiente, mientras que, por otra parte, los grandes chamanes y jefes guerreros han adquirido poder en abundancia en sus ayunos visionarios. Quiz\u00e1 se han cortado las falanges de los dedos y las han ofrecido. Tales ofrendas eran comunes entre los indios de las llanuras. En las viejas manos de algunos s\u00f3lo quedaban dedos y falanges suficientes para apuntar la flecha y tirar del arco.<\/p>\n<p>Entre las tribus plantadoras \u0097los hopi, zufli y otros indios pueblo\u0097 la vida est\u00e1 organizada alrededor de las ricas y complejas ceremonias de sus dioses enmascarados. Estos ritos son complicados y toda la comunidad participa en ellos, est\u00e1n organizados seg\u00fan un calendario religioso y los dirigen sacerdotes diestros. Como observa Ruth Benedict en su Patterns of Culture: \u00abNing\u00fan campo de la actividad es m\u00e1s importante que el ritual. Posiblemente, la mayor\u00eda de los hombres adultos de los pueblos del oeste le dedican la mayor parte de su vida. Supone memorizar al pie de la letra una cantidad tal de ritual que nuestras mentes menos adiestradas lo encuentran asombroso, y la representaci\u00f3n de ceremonias primorosamente ensambladas, trazadas por el calendario, que entrelazan complejamente todos los otros cultos y la legislaci\u00f3n en interminables procedimientos formales.\u00bb (2) En una sociedad as\u00ed hay poco lugar para el juego individual. Existe una relaci\u00f3n r\u00edgida no s\u00f3lo del individuo con sus semejantes sino tambi\u00e9n de la vida de la aldea con el ciclo del calendario, porque los plantadores son perfectamente conscientes de su dependencia de los dioses de los elementos. Un per\u00edodo de demasiadas lluvias o de lluvias escasas en el momento cr\u00edtico, y todo el trabajo de un a\u00f1o se convierte en escasez. Mientras que la suerte del cazador es algo muy distinto.<\/p>\n<p>Ya hemos visto un relato t\u00edpico de la b\u00fasqueda de un indio americano de esta visi\u00f3n en la leyenda del origen del ma\u00edz. La tribu ojibway, de la que se deriv\u00f3 esa versi\u00f3n de la leyenda tan extendida, ten\u00eda cuando Schoolcraft vivi\u00f3 entre ellos un nivel cultural equivalente aproximadamente al de los natufienses del Oriente Pr\u00f3ximo arcaico, alrededor del a\u00f1o 6000 a.C. Eran un pueblo cazador y luchador de la estirpe de! los algonquinos, y el cuerpo principal de sus mitos y cuentos era de tradici\u00f3n cazadora y no plantadora. Sin embargo, recientemente hab\u00edan adquirido de los pueblos agricultores del mucho m\u00e1s desarrollado sur las t\u00e9cnicas de la siembra, recogida y preparaci\u00f3n del ma\u00edz, que ahora utilizaban para complementar lo que obten\u00edan con la caza. Y junto con el ma\u00edz lleg\u00f3 el viejo mito de la maravillosa planta?Dema, que ya encontramos entre los can\u00edbales de Indonesia y vimos c\u00f3mo cruz\u00f3 el Pac\u00edfico junto con el cocotero. En Suram\u00e9rica lo han aplicado cientos de tribus a las distintas plantas alimenticias de ese continente de tantas frutas, y en Norteam\u00e9rica, lo hemos encontrado de nuevo acomodado no s\u00f3lo a la verde, alta y emplumada cresta del ma\u00edz sino tambi\u00e9n a una forma ajena de pensamiento mitol\u00f3gico, el de la visi\u00f3n. No o\u00edmos hablar en este cuento de un gran grupo de \u00abgente\u00bb de la edad mitol\u00f3gica sino de un solo joven, uno como cualquier otro, en su b\u00fasqueda visionaria en aquella gran soledad, de la que nuestro cham\u00e1n esquimal Igjugarjuk ya dijo que \u00abpuede abrir la mente de un hombre a todo lo que est\u00e1 oculto a otros\u00bb.<\/p>\n<p>El contraste entre las dos visiones del mundo se hace m\u00e1s evidente si comparamos al sacerdote y al cham\u00e1n. El sacerdote es un miembro iniciado socialmente, instalado ceremonialmente, de una organizaci\u00f3n religiosa reconocida en la que ocupa un cierto rango y act\u00faa como usufructuario de un cargo que ostentaron otros antes que \u00e9l, mientras que el cham\u00e1n es uno que, como consecuencia de una crisis psicol\u00f3gica personal, ha obtenido ciertos poderes propios. Los visitantes espirituales que se le presentaron en la visi\u00f3n nunca antes hab\u00edan sido vistos por ning\u00fan otro; eran sus familiares personales y protectores. Por otra parte, los dioses enmascarados de los pueblo, los dioses del ma\u00edz y los dioses de las nubes, servidos por sociedades de sacerdotes estrictamente organizados y muy disciplinados, son los patronos bien conocidos de toda la aldea y se les ha rezado y han sido representados en las danzas ceremoniales desde tiempo inmemorial.<\/p>\n<p>En la leyenda de origen de los indios apache jicarilla, de Nuevo M\u00e9xico, hay un ejemplo excelente del abandono por una tribu cazadora de la forma de religiosidad representada por el chamanismo ante la fuerza mayor de un complejo cultural plantador m\u00e1s estable, organizado socialmente y mantenido por sacerdotes. Los apache, como sus primos los navajo, eran una tribu cazadora que entr\u00f3 en la zona de los pueblo, cultivadores de ma\u00edz, en el siglo XIV d.C. y asimilaron con adaptaciones peculiares, gran parte de la tradici\u00f3n ceremonial neol\u00edtica local (3). El mito en cuesti\u00f3n es esencial para su concepto actual de la naturaleza e historia del universo, y claramente proviene del sur, asociado con los ritos y orden social de una cultura plantadora, y \u0097como veremos\u0097 m\u00e1s preocupado por integrar al individuo en un contexto comunal firmemente organizado y bien establecido que por liberarle para los vuelos de su propio genio salvaje, dondequiera que \u00e9stos puedan llevarle.<\/p>\n<p>\u00abAl principio\u00bb, se nos dice, \u00abaqu\u00ed, donde el mundo est\u00e1 ahora, no hab\u00eda nada: no hab\u00eda tierra, nada excepto Oscuridad, Agua y Cicl\u00f3n. No hab\u00eda gente viviendo. S\u00f3lo exist\u00edan los Hactcin. Era un lugar solitario. No hab\u00eda peces, no hab\u00eda cosas vivientes. Pero todos los Hactcin estaban aqu\u00ed desde el principio. Ten\u00edan el material del cual se cre\u00f3 todo. Primero hicieron el mundo, la tierra, el mundo subterr\u00e1neo, y despu\u00e9s hicieron el ciclo. Hicieron la Tierra con forma de mujer viviente y la llamaron Madre. Hicieron el Cielo con forma de hombre y lo llamaron Padre. El mira hacia abajo y la mujer hacia arriba. El es nuestro padre y la mujer nuestra madre.\u00bb (4)<\/p>\n<p>Los Hactcin son los equivalentes apache de los dioses enmascarados de las aldeas pueblo: personificaciones de los poderes que sostienen el espect\u00e1culo de la naturaleza. El m\u00e1s poderoso, Hactcin Negro \u0097contin\u00faa el mito\u0097 hizo un animal de barro y luego le dijo: \u00abD\u00e9jame ver c\u00f3mo vas a andar con esas cuatro patas.\u00bb Y empez\u00f3 a andar. \u00abEso est\u00e1 muy bien\u00bb, dijo el Hactcin, \u00abPuedo utilizarte.\u00bb Y luego dijo, \u00abPero est\u00e1s solo. Har\u00e9 otros de tu cuerpo.\u00bb Y toda clase de animales salieron de aquel \u00fanico cuerpo, porque Hactcin Negro ten\u00eda poder: pod\u00eda hacer cualquier cosa. En aquel tiempo todos aquellos animales pod\u00edan hablar, y hablaban la lengua apache jicarilla.<\/p>\n<p>El creador del mundo, Hactcin Negro, extendi\u00f3 la mano, y una gota de lluvia cay\u00f3 en la palma. La mezcl\u00f3 con tierra y se convirti\u00f3 en barro. Despu\u00e9s model\u00f3 un p\u00e1jaro con el barro. \u00abD\u00e9jame ver c\u00f3mo vas a utilizar esas alas para volar.\u00bb El barro se convirti\u00f3 en un p\u00e1jaro y empez\u00f3 a volar. \u00abBien, eso est\u00e1 muy bien\u00bb, dijo Hactcin Negro, que disfrutaba viendo las diferencias entre este animal y los de cuatro patas. \u00abPero\u00bb, dijo, \u00abcreo que necesitas compa\u00f1eros\u00bb. Entonces cogi\u00f3 al p\u00e1jaro y lo hizo girar con rapidez en la direcci\u00f3n de las agujas del reloj. El p\u00e1jaro se mare\u00f3 y, como ocurre cuando nos mareamos, vio muchas im\u00e1genes girando a su alrededor. Vio toda clase de p\u00e1jaros, \u00e1guilas, halcones y tambi\u00e9n p\u00e1jaros peque\u00f1os, y cuando recobr\u00f3 sus sentidos, all\u00ed estaban todos aquellos p\u00e1jaros, realmente all\u00ed. Y los p\u00e1jaros aman el aire, viven alto y rara vez se posan en el suelo porque la gota de agua que se convirti\u00f3 en el barro del que se hizo el primer p\u00e1jaro cay\u00f3 del cielo.<\/p>\n<p>La imagen giratoria en la direcci\u00f3n de las agujas del reloj de la que fueron hechos los p\u00e1jaros sugiere los dibujos de la primera cer\u00e1mica de Samarra del neol\u00edtico superior en Mesopotamia (alrededor del 4500?3500 a.C.) donde las formas de animales y p\u00e1jaros surgen de una esv\u00e1stica giratoria, y seguramente no es por simple accidente o desarrollo paralelo que dibujos similares \u0097como las figuras siguientes\u0097 aparecen entre los restos de los prehist\u00f3ricos constructores de t\u00famulos de Norteam\u00e9rica, o que en la vida ritual y el simbolismo de los indios actuales del suroeste \u0097los pueblo, navajo y apache\u0097 la esv\u00e1stica juegue un papel importante. Esto puede proporcionarnos no s\u00f3lo pruebas adicionales de una amplia difusi\u00f3n cultural sino tambi\u00e9n un indicio del sentido de la esv\u00e1stica en el m\u00e1s temprano arte neol\u00edtico y en el culto, tanto en el Viejo Mundo como en el Nuevo.<\/p>\n<p>El creador hizo girar al p\u00e1jaro en la direcci\u00f3n de las agujas del reloj y el resultado fue una emanaci\u00f3n de formas parecidas al sue\u00f1o. Pero las esv\u00e1sticas que van en direcci\u00f3n contraria a la de las agujas del reloj aparecen en muchas im\u00e1genes chinas del Buda meditando, y el Buda, como sabemos, est\u00e1 separando su conciencia precisamente de este campo de formas creadas, parecidas al sue\u00f1o, uni\u00e9ndola a trav\u00e9s del ejercicio del yoga con aquel abismo primordial o \u00abvac\u00edo\u00bb del cual surge todo.<\/p>\n<p>Estrellas, oscuridad, una l\u00e1mpara, un fantasma,<br \/>\nroc\u00edo, una burbuja,<br \/>\nun sue\u00f1o, un rel\u00e1mpago o una nube:<br \/>\nas\u00ed debemos mirar el mundo.<\/p>\n<p>Esto se lee en el c\u00e9lebre texto budista Sutra del lapidario de diamantes, que ha ejercido una gran influencia sobre el pensamiento oriental.<\/p>\n<p>No voy a sugerir que la mitolog\u00eda apache tiene influencias budistas. No las tiene. Sin embargo, el profundo pensamiento que Calder\u00f3n, el gran dramaturgo espa\u00f1ol, expres\u00f3 en su obra La vida es sue\u00f1o, y que su contempor\u00e1neo, Shakespeare, volvi\u00f3 a exponer cuando escribi\u00f3:<\/p>\n<p>Somos de esa sustancia<br \/>\nde la que est\u00e1n hechos los sue\u00f1os, y nuestra corta vida<br \/>\ntermina con un sue\u00f1o, (6)<\/p>\n<p>fue un tema fundamental de los fil\u00f3sofos hind\u00faes en la primera \u00e9poca de su tradici\u00f3n. Y a juzgar por las figurillas en postura de yoga del 2000 a. C. que se han encontrado en los antiguas ruinas del valle del Indo, este ejercicio inductor de trance ya deb\u00eda estar desarrollado en las primeras ciudades estado hier\u00e1ticas hind\u00faes. Una de las formas m\u00e1s conocidas de la deidad hind\u00fa Vishnu lo muestra durmiendo sobre los anillos de la serpiente c\u00f3smica, flotando en el mar c\u00f3smico y so\u00f1ando con el loto del universo, del cual todos somos parte. Por tanto, lo que sugiero es que esta leyenda apache de la creaci\u00f3n del p\u00e1jaro es remotamente af\u00edn a las formas hind\u00faes, que deben proceder del mismo tronco neol\u00edtico. Y que en ambos casos el s\u00edmbolo de la esv\u00e1stica representa un proceso de transformaci\u00f3n: la aparici\u00f3n (en el caso del Hactcin) o conjuraci\u00f3n (en el caso del Buda) de un universo que por la naturaleza fugaz de sus formas puede ciertamente compararse a un espejismo, o a un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Los p\u00e1jaros fueron a su creador, Hactcin Negro, y preguntaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 vamos a comer?\u00bb El levant\u00f3 la mano en cada una de las cuatro direcciones, y como ten\u00eda tanto poder, en su mano cayeron toda clase de semillas, y las esparci\u00f3. Los p\u00e1jaros fueron a cogerlas, pero las semillas se convirtieron en insectos, gusanos y saltamontes, y se movieron y saltaron de un lado a otro, de forma que, al principio, los p\u00e1jaros no pudieron cogerlos. El Hactcin estaba tom\u00e1ndoles el pelo. Dijo: \u00ab\u00a1Oh s\u00ed! es dif\u00edcil coger a esas moscas y saltamontes, pero pod\u00e9is hacerlo.\u00bb As\u00ed que se pusieron a perseguir a los saltamontes y a los otros insectos, y eso es lo que contin\u00faan haciendo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s los p\u00e1jaros y los dem\u00e1s animales fueron a Hactcin Negro y le dijeron que quer\u00edan compa\u00f1\u00eda, quer\u00edan un hombre. \u00abNo estar\u00e1s siempre con nosotros\u00bb, dijeron. Y \u00e9l contest\u00f3: \u00abCreo que es cierto. Alg\u00fan d\u00eda quiz\u00e1 me vaya a un lugar donde nadie me ver\u00e1.\u00bb Y les dijo que recogieran objetos por todas partes. Le llevaron polen de todo tipo de plantas, y a\u00f1adieron ocre rojo, barro blanco, piedra blanca, azabache, turquesa, piedra roja, \u00f3palo, abull\u00f3n y piedras preciosas variadas. Y cuando hubieron dejado esto ante Hactc\u00edn Negro, \u00e9ste les dijo que se retiraran a una cierta distancia. Permaneci\u00f3 de pie mirando al este, luego al sur, despu\u00e9s al oeste y por \u00faltimo al norte. Cogi\u00f3 polen y traz\u00f3 en el suelo el esbozo de una figura; un esbozo igual que un cuerpo. Despu\u00e9s coloc\u00f3 las piedras preciosas y los otros objetos dentro de este esbozo, y se convirtieron en carne y huesos. Las venas eran de turquesa, la sangre de ocre rojo, la piel de coral los huesos de piedra blanca, las u\u00f1as de los dedos de \u00f3palo mejicano, la pupila del ojo de azabache, el blanco de los ojos de abull\u00f3n, la m\u00e9dula de los huesos de barro blanco y los dientes tambi\u00e9n eran de \u00f3palo. Cogi\u00f3 una nube oscura y con ella hizo el pelo. Se convierte en una nube blanca cuando eres viejo.<\/p>\n<p>El Hactcin sopl\u00f3 sobre la forma que hab\u00eda hecho y la anim\u00f3. Las espirales de las yemas de los dedos indican la direcci\u00f3n del viento en el momento de la creaci\u00f3n. Y con la muerte, el viento abandona el cuerpo por las plantas de los pies, y las espirales de la planta del pie representan la direcci\u00f3n del viento al salir. El hombre estaba tumbado boca abajo, con los brazos extendidos, y los p\u00e1jaros quer\u00edan verle, pero Hactcin Negro les prohibi\u00f3 hacerlo. Porque el hombre estaba naciendo a la vida. El hombre se apoy\u00f3 en los brazos. \u00ab\u00a1No m\u00edr\u00e9is!\u00bb dijo Hactein a los p\u00e1jaros que estaban muy excitados. Y la gente es tan curiosa hoy d\u00eda debido a la excitaci\u00f3n de los p\u00e1jaros y los animales, y t\u00fa est\u00e1s ansioso por o\u00edr el resto de esta historia. \u00ab\u00a1Si\u00e9ntate!\u00bb dijo Hactcin al hombre. Y entonces le ense\u00f1\u00f3 a hablar, a re\u00edr, a gritar, a andar, a correr, Y cuando los p\u00e1jaros vieron lo que hab\u00eda hecho empezaron a cantar, como hacen por la ma\u00f1ana temprano.<\/p>\n<p>Pero los animales pensaron que este hombre deb\u00eda tener un compa\u00f1ero, y Hactcin Negro le hizo dormir, y cuando cerr\u00f3 los ojos empez\u00f3 a so\u00f1ar. So\u00f1aba que alguien, una muchacha, estaba sentada a su lado. Y al despertar encontr\u00f3 a una mujer. Le habl\u00f3 y ella respondi\u00f3. El ri\u00f3 y ella ri\u00f3. \u00abLevant\u00e9monos\u00bb, y se levantaron, \u00abPaseemos\u00bb, dijo \u00e9l, y la condujo en sus primeros cuatro pasos: derecha, izquierda, derecha, izquierda. \u00abCorre\u00bb, dijo, y ambos corrieron. Y una vez m\u00e1s los p\u00e1jaros empezaron a cantar, para que tuvieran m\u00fasica agradable y no se sintieran solitarios.<\/p>\n<p>Todo esto tuvo lugar no en el nivel de la tierra donde ahora vivimos, sino m\u00e1s abajo, en el \u00fatero de la tierra, y estaba oscuro. En aquella \u00e9poca no hab\u00eda ni sol ni luna. Hactcin Blanco y Hactcin Negro juntos sacaron de sus bolsas un peque\u00f1o sol y una pequefia luna, los hicieron crecer y los enviaron al aire, donde se movieron de norte a sur, arrojando luz a todo su alrededor. Esto caus\u00f3 una gran excitaci\u00f3n entre los animales, los p\u00e1jaros y la gente. Pero en aquel tiempo hab\u00eda muchos chamanes entre la gente, hombres y mujeres que pretend\u00edan tener poder de todo tipo de cosas. Vieron al sol ir de norte a sur y empezaron a hablar.<\/p>\n<p>Uno dijo, \u00abYo hice el sol.\u00bb Otro, \u00abNo, lo hice yo.\u00bb Empezaron a pelearse y Hactcin les orden\u00f3 que no hablaran as\u00ed, pero ellos continuaron afirmando y peleando. Uno dijo, \u00abCreo que har\u00e9 que el sol se pare sobre nuestras cabezas, para que no haya noche. Pero no, creo que lo dejar\u00e9 ir. Necesitamos tiempo para descansar y dormir.\u00bb Otro dijo, \u00abQuiz\u00e1 quite la luna. No necesitamos luz por la noche.\u00bb Pero al d\u00eda siguiente sali\u00f3 el sol y los p\u00e1jaros y los animales eran felices. Al otro d\u00eda ocurri\u00f3 lo mismo, pero cuando lleg\u00f3 el mediod\u00eda del cuarto d\u00eda, y los chamanes, a pesar de lo que Hactcin les hab\u00eda dicho, continuaban hablando, hubo un eclipse de sol. El sol se introdujo directamente por un agujero que hab\u00eda encima suyo y la luna lo sigui\u00f3, y \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que tenemos eclipses.<\/p>\n<p>Uno de los Hactein dijo a los fanfarrones chamanes: \u00abMuy bien, vosotros dec\u00eds que ten\u00e9is poder. Haced que vuelva el sol.\u00bb<\/p>\n<p>Y todos se pusieron en l\u00edneas. En una l\u00ednea estaban los chamanes y en la otra todos los p\u00e1jaros y animales. Los chamanes empezaron a actuar, cantando y haciendo ceremonias. Hicieron todo lo que sab\u00edan. Algunos se sentaban cantando y desaparec\u00edan en la tierra, dejando fuera s\u00f3lo los ojos, y despu\u00e9s volv\u00edan. Pero esto no trajo el sol. Era s\u00f3lo para demostrar que ten\u00edan poder. Algunos tragaban flechas que luego sal\u00edan por el est\u00f3mago. Otros tragaban plumas, otros piceas enteras y despu\u00e9s las escup\u00edan de nuevo. Pero continuaban sin sol y sin luna.<\/p>\n<p>Entonces, Hactcin Blanco dijo: \u00abTodos vosotros lo est\u00e1is haciendo bastante bien, pero no creo que consig\u00e1is que vuelva el sol. Vuestro tiempo ha terminado.\u00bb Se volvi\u00f3 a los p\u00e1jaros y a los animales. \u00abMuy bien\u00bb, dijo, \u00abahora os toca a vosotros\u00bb.. Empezaron a hablar unos con otros educadamente, como: si fueran cu\u00f1ados, pero Hactcin dijo: \u00abDeb\u00e9is hacer algo m\u00e1s; que hablar unos con otros de esa forma tan educada. Levan?, t\u00e1os, haced algo con vuestro poder y haced que el sol vuelva. \u00bb<\/p>\n<p>El saltamontes fue el primero en intentarlo. Extendi\u00f3 sus cuatro patas en las cuatro direcciones, y cuando las recogi\u00f3 sujetaba pan. El ciervo adelant\u00f3 su pata en las cuatro direcciones, y cuando la recogi\u00f3, sujetaba yuca. El oso, cerezas, y la marmota, bayas; la ardilla, fresas; el pavo, ma\u00edz, y as\u00ed todos. Pero aunque los Haccin estaban contentos con estos regalos, la gente continuaba sin sol y sin luna.<\/p>\n<p>Por tanto, los Hactcin empezaron a hacer algo. Enviaron a, buscar rayos de cuatro colores, de las cuatro direcciones, y los rayos trajeron nubes de cuatro colores, de las que cay\u00f3 lluvia. Despu\u00e9s enviaron a buscar el arco iris para hacerla hermosa; mientras se sembraban las semillas que la gente hab\u00eda producido los Hactcin hicieron un cuadro de arena con cuatro t\u00famulos peque\u00f1os coloreados colocados en hilera en los que pusieron las semillas. Los p\u00e1jaros y los animales cantaron, y los peque\u00f1os t\u00famulos empezaron a crecer, las semillas empezaron a florecer y los cuatro t\u00famulos de tierra coloreada se unieron y se convirtieron en una monta\u00f1a que continu\u00f3 creciendo.<\/p>\n<p>Entonces los Hactcin seleccionaron a doce chamanes que hab\u00edan sido especialmente espectaculares en sus representaciones m\u00e1gicas, pintaron a seis de ellos de azul para representar la estaci\u00f3n del verano y a seis de blanco para representar el invierno, y los llamaron Tsanati, y \u00e9ste fue el origen de la sociedad de danza de los Tsanati de los apache jicarilla. Despu\u00e9s los Hactcin hicieron seis payasos, los pintaron de blanco con cuatro rayas horizontales negras, una en la cara, otra en el pecho, una sobre el muslo y otra en la pierna. Los Tsanati y los payasos se unieron a la gente en su baile, para hacer que la monta\u00f1a creciera. (7)<\/p>\n<p>Ser\u00eda dif\u00edcil encontrar un ejemplo m\u00e1s claro del proceso por el que los individualistas chamanes y su pr\u00e1ctica m\u00e1gica paleol\u00edtica fueron desacreditados por los guardianes de las comunidades sembradoras de semillas y cultivadoras de alimentos, comparativamente m\u00e1s complejas y orientadas hacia el grupo. Puestos en l\u00ednea, de uniforme, se les conced\u00eda un lugar en una estructura lit\u00fargica de un todo m\u00e1s amplio. El episodio representa la victoria de un sacerdocio bendecido por la sociedad sobre las fuerzas impredecibles y muy peligrosas de los dones individuales. Y el mismo narrador de la historia apache jicarilla explic\u00f3 la necesidad de incorporar a los chamanes al sistema ceremonial. \u00abEsta gente\u00bb, dijo, \u00abten\u00edan ceremonias propias que proven\u00edan de diferentes fuentes, de animales, del fuego, del pavo, de las ranas y de otras cosas. No se les pod\u00eda dejar fuera. Ten\u00edan poder y tambi\u00e9n ten\u00edan que ayudar.\u00bb (8)<\/p>\n<p>No conozco ning\u00fan otro mito que exponga m\u00e1s claramente que \u00e9sto la,<risis o Ja que debieron enfrentarse las sociedades del Viejo Mundo cuando el orden neol\u00edtico de las aldeas sedentarizadas dnpez\u00f3 aihacer sentir su poder en una conquista gra\u00e1ial de las zonas i\u00f1\u00e9s habitables de la tierra. La situaci\u00f3n en Arizona y Nuevo M\u00e9xico en el momento del descubrimiento de Am\u00e9rica era, culturalmente, muy similar a la que debi\u00f3 prevalecer en Oriente Pr\u00f3ximo y Medio y en Europa desde el cuarto al quinto milenio antes de Cristo, cuando las r\u00edgidas formas propias de un asentamiento met\u00f3dico empezaban a imponerse sobre gentes habituadas a la libertad y vicisitudes de la caza.Y si nos fijamos en las mitolog\u00edas de los hind\u00faes, persas, griegos, celtas y germanos reconocemos inmediatamente en los conocidos y t\u00e1n frecuentemente recitados cuentos de la conquista de los titanes por los dioses, analog\u00edas con esta leyenda de la subyugaci\u00f3n de los chamanes por los Hactcin. Los titanes, en\u00e1nos y gigantes son representados como los poderes de una edad mitol\u00f3gica anterior. Rudos y groseros, ego\u00edstas y violentos, en contraste con los amables dioses cuyo reino de orden celesidal gobierna armoniosamente tanto el mundo de la naturaleza conio el del hombre. Los gigantes fueron derrocados, se les sujet\u00f3 bajo monta\u00f1as, se les exili\u00f3 a regiones desoladas en los confines de la tierra, y mientras el poder de los dioses los pueda mantener all\u00ed, los hombres, los animales, los p\u00e1jaros, todas las cosas vivientes conocer\u00e1n las bendiciones de un mundo gobernado por la ley.\n\nEn los libros sagrados hind\u00faes hay un mito que aparece con frecuencia, el de los dioses y titanes cooperando bajo la supervisi\u00f3n de las dos deidades supremas, Vishnu y Shiva, batiendo el Oc\u00e9ano L\u00e1cteo para obtener su mantequilla. Tomaron la Monta\u00f1a del Mundo como palo batidor y la serpiente del mundo como cuerda, enroscaron la serpiente alrededor de la monta\u00f1a. Despu\u00e9s, los dioses cogieron la cabeza de la serpiente y los demonios la cola, mientras Vishnu sujetaba la Monta\u00f1a del Mundo, batieron durante mil a\u00f1os y al final produjeron la mantequilla de la inmortalidad (9).\n\nEs casi imposible no pensar en este mito cuando leemos los esfuerzos de los pendencieros chamanes y la gente de orden bajo la supervisi\u00f3n de los apaches Hactcin para conseguir que creciera la Monta\u00f1a del Mundo y los condujera a la luz. Los Tsanati y los payasos, se nos dice, se unieron a la gente en su baile y la monta\u00f1a creci\u00f3 hasta que su cima casi alcanz\u00f3 el agujero a trav\u00e9s del cual hab\u00edan desaparecido el sol y la luna. Ya s\u00f3lo quedaba construir cuatro escaleras de luz de los cuatro colores, por las que la gente pudo ascender a la superficie de la tierra actual. Los seis payasos iban a la cabeza con l\u00e1tigos m\u00e1gicos para ahuyentar la enfermedad, y los segu\u00edan los Hactcin, despu\u00e9s los Tsanati, a continuaci\u00f3n la gente y los animales. \u00abY cuando llegaron a la superficie de la tierra\u00bb, dijo el narrador de la historia, \u00abfue igual que un ni\u00f1o que nace de su madre. El lugar de salida es el \u00fatero de la tierra\u00bb (10)\n\nLa principal preocupaci\u00f3n de todas las mitolog\u00edas, ceremoniales, sistemas \u00e9ticos y organizaciones sociales de las sociedades agr\u00edcolas ha sido suprimir las manifestaciones de individualismo, y generalmente se ha conseguido obligando o persuadiendo a la gente a identificarse, no con sus propios intereses, intuiciones o formas de experiencia sino con los arquetipos de comportamiento y sistemas de sentimiento desarrollados y mantenidos en el dominio p\u00fablico. Una visi\u00f3n del mundo derivada de la lecci\u00f3n de las plantas, representando al individuo como una simple c\u00e9lula o momento en un proceso m\u00e1s amplio \u0097el de la sangre, la raza, o en t\u00e9rminos m\u00e1s amplios, la especie\u0097 deval\u00faa tanto, incluso las primeras se\u00f1ales de espontaneidad personal, que todo impulso de autodescubrimiento es liquidado. \u00abEn verdad, en verdad, os digo, que si el grano de trigo no cae a la tierra y muere, permanece infecundo, pero si muere, produce mucho fruto.\u00bb (11) Esta noble m\u00e1xima representa el sentimiento unificador de la sociedad santa, es decir, la iglesia militante, sufriente y triunfante, de aquellos que no desean permanecer solos.\n\nPero por otra parte, siempre han existido aquellos que han sentido grandes deseos de permanecer solos y que lo han hecho, alcanzando algunas veces incluso aquella soledad en la que el Gran Esp\u00edritu, el Poder, el Gran Misterio que est\u00e1 oculto para el grupo con sus preocupaciones, se intuye con el impacto interno de una fuerza inmediata. Y el infinito camino de la serpiente mordi\u00e9ndose la cola, mudando su vieja piel para volver renovada y mudar de nuevo, se desecha \u0097frecuentemente con desprecio\u0097 por la experiencia supernormal de una eternidad m\u00e1s all\u00e1 del latido del tiempo. Como un \u00e1guila, el esp\u00edritu se remonta con sus propias alas. El drag\u00f3n \u00abT\u00fa debes\u00bb, como llama Nietzsche a la ficci\u00f3n social de la ley moral, ha sido derrotado por el le\u00f3n del autodescubrimiento. Y el se\u00f1or ruge \u0097como dicen los budistas\u0097 el rugido del le\u00f3n: el rugido del gran cham\u00e1n de la cima de la monta\u00f1a, del vac\u00edo m\u00e1s all\u00e1 de todos los horizontes y del abismo sin fondo.\n\n\n\nNotas\n\n(1) De Robert H. Low\u00ede, Primitive Religion (Black and Gold Library; Nueva York: Boni y Liveright, 1924), p. 7. Copyright \u00ae 1951 por Robert H. Lowie.\n\n(2) Ruth Benedict, Patterns of Culture (Boston: Houghton Mifflin Company, 1934), pp. 59?60.\n\n(3) Alex D. Krieger, op. cit., Anthropology Today, p. 251.\n\n(4) Opler, op. cit., p, 1.\n\n(5) Vairacchedika 32.\n\n(6) The Tempest IV.156-58.\n\n(7) Opler, op. cit., pp. 1?18, muy abreviado.\n\n(8) Ibid., tk 17.\n\n(9) Ramayana 1.45, 7.1.\n\n(10) Opler, op. cit., p. 26.\n\n(11) Juan 12: 24.\n\n\n* De Las m\u00e1scaras de Dios, volumen 1: Mitolog\u00eda primitiva, Alianza editorial, 1991, pp. 265-276\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre los indios de Norteam\u00e9rica aparecen dos mitolog\u00edas contrapuestas, seg\u00fan sean las tribus cazadoras o plantadoras. Los que son fundamentalmente cazadores, ponen el \u00e9nfasis de su vida religiosa en el ayuno individual para la obtenci\u00f3n de visiones. El ni\u00f1o de doce o trece a\u00f1os es abandonado por su padre en alg\u00fan lugar solitario, con un peque\u00f1o fuego que mantenga alejadas<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[],"class_list":["post-788","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-clasicos-y0-representativos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=788"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/788\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}