{"id":771,"date":"2006-03-22T15:28:56","date_gmt":"2006-03-22T15:28:56","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=771"},"modified":"2006-03-22T15:28:56","modified_gmt":"2006-03-22T15:28:56","slug":"crisis-y-renovaci\u00f3n-de-la-historia-de-las-religiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=771","title":{"rendered":"Crisis y renovaci\u00f3n de la historia de las religiones"},"content":{"rendered":"<p> Mane, thezel, fares<br \/>\nMIRCEA ELIADE<br \/>\nCrisis y renovaci\u00f3n de la historia de las religiones<br \/>\nEl vuelo m\u00e1gico<br \/>\nsiruela, Madrid 19972\u00aa, 187-188<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>En cualquier caso, al historiador de las religiones el problema se le plantea de forma diferente, aunque no necesariamente en contradicci\u00f3n con las teolog\u00edas de la cultura. El historiador de las religiones sabe que aquello a lo que se llama &#8220;cultura profana&#8221; es de aparici\u00f3n relativamente reciente en la historia del esp\u00edritu. Originariamente, toda creaci\u00f3n cultural (\u00fatiles, instituciones, artes, ideolog\u00edas, etc.) fue una expresi\u00f3n religiosa o ten\u00eda una justificaci\u00f3n o una fuente religiosa. Esto no es siempre evidente para el no especialista, principalmente porque est\u00e1 habituado a concebir la religi\u00f3n bajo la forma que las sociedadeds occidentales o las grandes religiones de Asia le han hecho familiar. Se admiten que la danza, la poes\u00eda y la magia eran &#8220;religiosas&#8221; y, sin embargo, se tienen dificultades en reconocer que la alimenatci\u00f3n y la visa sexual, oimportantes actividades como cazar, pescar, cultivar la tierra, y loa \u00fatiles de trabajo asociados a ellas, participan igualmente de lo sagrado. Una de las dificultades m\u00e1s embarazosas para el historiador de las religiones es que, cuanto m\u00e1s se aproxima a los &#8220;or\u00edgenes&#8221;, mayor es la cantidad de &#8220;hechos religiosos&#8221; con los que se encuentra. Hasta tal punto que, en ciertos casos &#8211; en las sociedades arcaicas o prehist\u00f3ricas, por ejemplo &#8211; nos preguntamos si hay algo que no est\u00e9 o no haya estado relacionado con lo &#8220;sagrado&#8221;.<br \/>\nNo tendr\u00eda ning\u00fan sentido, porque no lleva a ninguna parte, querer desmitificar los comportamientos y las ideolog\u00edas del homo religiosus mostrando, por ejemplo que se trata de proyecciones del inconsciente o &#8220;pantallas&#8221; construidas por razones sociales, econ\u00f3micas, politicas, etc. Tocamos aqu\u00ed un problema que aparece con renovada fuerza en cada generaci\u00f3n. No se trata de discutirlo en un par de l\u00edneas, y menoas a\u00fan cuando ya lo he hehcho en otras publicaciones {p. ej. Images et symboles, Par\u00eds 1952, p\u00e1gs. 13ss; Mythes et r\u00eaves et myst\u00e8res, Par\u00eds 1957, p\u00e1gs. 10ss., 156ss; M\u00e9phistoph\u00e9l\u00e8s et l&#8217;Androgyne, p\u00e1gs. 194ss}. Pero recordemos, por lo menos, un ejemplo: para algunas culturas arcaicas transmitidas, el poblado, el templo o la casa se encuentran en el centro del mundo. Carecer\u00eda de todo sentido &#8220;desmitificar&#8221; esta creencia, captando la atenci\u00f3n del lector sobre el hecho de que no existe el centro del mundo y de que, en cualquier caso, la de la multiplicidad de centros del mundo es una noci\u00f3n absurda, o incluso contradictoria. Por el contrario, s\u00f3lo tomando esta cuesti\u00f3n en serio e intentando esclarecer todas su implicaciones cosmol\u00f3gicas, rituales y sociales se llega a comprender la situaci\u00f3n existencial de un hombre que se cree situado en el centro del mundo. Todo su comportamiento, toda su comprensi\u00f3n dle mundo, todos los valores que otorga a la vida y a su propia existencia, surgen y se articulan en un sistema a partir de la creencia seg\u00fan la cual su casa o su poblado se hallan cerca del axis mundi.<\/p>\n<p>Con este ejemplo he querido recordar que la desmitificaci\u00f3n no puede servir a la hermen\u00e9utica. En consecuencia, cualquiera que sea la raz\u00f3n por la que en el pasado m\u00e1s lejano las actividades humanas han estado cargadas de valor religioso lo decisivo para el historiador de las religiones es el hecho de que estas actividades hayan tenido valor religioso. Lo cual quiere decir que el historiador de las religiones reconoce una unidad espiritual subyacente a la historia de la humanidad o, en otras palabras, que cuando estudia a los australianos, los indios v\u00e9dicos o cualquier otro grupo \u00e9tnico o cultura, el historiador de las religiones no tiene el sentimiento de encontrarse en un mundo que le es radicalmente extra\u00f1o. La unidad del g\u00e9nero humano es, por supuesto, aceptada de facto por otras disciplinas como, por ejemplo la ling\u00fc\u00edstica, la antropolog\u00eda y la sociolog\u00eda; pero el historiador de las religiones tiene el privilegio de captar esa unidad en viveles m\u00e1s elevados &#8211; o m\u00e1s profundos &#8211; y una tal experiencia es susceptible de enriquecerlo y cambiarlo. La historia es, por primera vez hoy, verdaderamente universal y, con ello, la cultura tiende hacia la globalidad. La historia del hombre, del paleol\u00edtico a nuestros d\u00edas, est\u00e1 llamada a situarse en el centro de la educaci\u00f3n humanista, independientemente de las interpretaciones locales o nacionales. En ese esfuerzo de la cultura por hacerse planetaria la historia de las religiones puede jugar un papel esencial; puede contribuir a la elaboraci\u00f3n de una cultura de tipo universal<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mane, thezel, fares MIRCEA ELIADE Crisis y renovaci\u00f3n de la historia de las religiones El vuelo m\u00e1gico siruela, Madrid 19972\u00aa, 187-188 &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211; En cualquier caso, al historiador de las religiones el problema se le plantea de forma diferente, aunque no necesariamente en contradicci\u00f3n con las teolog\u00edas de la cultura. El historiador de las religiones sabe que aquello a lo que<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-771","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mircea-eliade"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/771","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=771"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/771\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=771"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=771"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=771"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}