{"id":768,"date":"2006-03-22T07:59:56","date_gmt":"2006-03-22T07:59:56","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=768"},"modified":"2006-03-22T07:59:56","modified_gmt":"2006-03-22T07:59:56","slug":"arte-simbolo-y-mito-en-las-culturas-tradicionales:-la-civilizacion-maya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=768","title":{"rendered":"ARTE, SIMBOLO Y MITO EN LAS CULTURAS TRADICIONALES: La civilizacion maya"},"content":{"rendered":"<p>ARTE, SIMBOLO Y MITO EN LAS CULTURAS TRADICIONALES:<br \/>\nLA CIVILIZACION MAYA<br \/>\nFEDERICO GONZALEZ<\/p>\n<p>Para un hombre tradicional o arcaico todo es sagrado y el mundo un juego perenne de relaciones misteriosas y simb\u00f3licas, poseedoras en s\u00ed mismas de significados evidentes. Vive en un asombro perpetuo y a la vez est\u00e1 perfectamente integrado a su ambiente y participa constantemente de los efluvios del cielo y la tierra. Es entonces un mediador y como tal encuentra su ubicaci\u00f3n en el mundo, lo que se corresponde con su verticalidad. Debe por lo tanto reproducir estos misterios a imitaci\u00f3n del gran gesto creador de un constructor original, fecundando la posibilidad de una cultura. Asimismo la naturaleza y todo lo manifestado, en especial los animales, participan de esa mediaci\u00f3n, pues son s\u00edmbolos de otros mundos secretos de los cuales \u00e9ste es s\u00f3lo un reflejo.<br \/>\nLa analog\u00eda establece leyes de correspondencia entre el macro y microcosmos, entre el universo y el hombre, lo visible y lo invisible, lo aparente y lo real, lo pasajero y lo eterno, lo natural y sobrenatural, dos caras de una misma medalla, que los pueblos primitivos y\/o arcaicos no distinguen de modo limitado, o excesivamente diferenciado. El s\u00edmbolo es el revelador de estas correspondencias e igualmente el veh\u00edculo capaz de religarlas; el s\u00edmbolo, por lo tanto, est\u00e1 fundamentado en las leyes de la analog\u00eda, y en las correspondencias naturales entre la totalidad de los seres, fen\u00f3menos, y cosas; simpat\u00edas y rechazos que todos los pueblos tradicionales o arcaicos han conocido; energ\u00edas que se agrupan en conjuntos que a su vez se relacionan con otros y estos con terceros en forma indefinida formando cadenas y generando c\u00f3digos simb\u00f3licos que obedecen a este mismo tipo de estructuras (tal la mitolog\u00eda de todos los pueblos), y que conforman su propia cosmogon\u00eda derivada de una Cosmogon\u00eda Perenne, de un modelo universal, v\u00e1lido para cualquier tiempo y lugar, aunque con formas adecuadas a diversas circunstancias y sitios, seg\u00fan puede constatarlo cualquier investigador que se ocupe de simb\u00f3lica, o aquel estudioso de la antropolog\u00eda o la sociolog\u00eda, ya que esta posibilidad de generar c\u00f3digos simb\u00f3licos (los que abarcan la totalidad del ser de una sociedad tradicional) son inherentes al hombre mismo, puesto que \u00e9ste es un universo en peque\u00f1o y como tal tiene la posibilidad de recrear las leyes c\u00f3smicas gestando de ese modo las culturas particulares de los innumerables pueblos.<br \/>\nPero un aut\u00e9ntico s\u00edmbolo no es s\u00f3lo un mero signo capaz de ser el intermediario entre una imagen y un concepto a nivel psicol\u00f3gico, sociol\u00f3gico u horizontal, sino la realidad manifestada de un proceso vertical en el que \u00e9l constituye per se lo significado y lo significante, ya que es revelador a escala humana de los secretos de una Superestructura, siempre presente, imagen de la Mente Divina, la que ordena permanentemente relaciones y analog\u00edas que dan lugar al mundo de lo percibido por los sentidos, y a las leyes y mecanismos mentales de los humanos, signados \u00e9stos por una dualidad que deben trascender. Esta necesidad de neutralizar opuestos para conocer el orden c\u00f3smico, o modelo universal, e insertarse conscientemente en \u00e9l, se obtiene pues a partir del s\u00edmbolo, el cual al conjugar en su cuerpo de manera unitaria la expresi\u00f3n conocida con el origen desconocido, lo manifestado por \u00e9l y al mismo tiempo la emanaci\u00f3n de la inmanifestaci\u00f3n que le ha dado su propia forma, su identidad, concretiza toda la posibilidad de Conocimiento, o sea de ser, y se constituye as\u00ed en el elemento imprescindible para sintetizar cualquier realidad o verdad, comenzando con la necesidad de su mediaci\u00f3n, permanentemente capaz de revelar lo supranatural por el despliegue de todas las potencialidades de la naturaleza; las que no son m\u00e1s que factores de lo suprahumano en el ser particular, la afirmaci\u00f3n de una negaci\u00f3n, mejor una negaci\u00f3n afirmada. Por otro lado, no se debe olvidar que los s\u00edmbolos, como los mitos, no han de considerarse en forma individual, sino en relaci\u00f3n con otros s\u00edmbolos y mitos con los que se vinculan formando conjuntos, o estructuras, que por un lado son arquet\u00edpicas, a saber: inamovibles, y simult\u00e1neamente m\u00f3viles, como sus proyecciones en lo espacio\u0096temporal, y su adecuaci\u00f3n a distintas geograf\u00edas y circunstancias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>C\u00f3dice Dresde<br \/>\nLa cultura es un juego de s\u00edmbolos, una simb\u00f3lica de la que participa no s\u00f3lo el cuerpo social, o individual, sino que constituye adem\u00e1s el origen del pensamiento, las estructuras e im\u00e1genes de los procesos mentales de la tribu, o la persona. Por lo tanto toda cultura hist\u00f3rica es &#8220;m\u00edtica&#8221; necesariamente en sus or\u00edgenes, o sea atemporal, cuando no ha generado sus prototipos simb\u00f3licos y todav\u00eda el propio mito no ha fijado de manera ejemplar los par\u00e1metros culturales derivados de su potencia, y extra\u00eddos del Conocimiento de una Cosmogon\u00eda revelada por los s\u00edmbolos universales, a los que se trata de interpretar y traducir a un lenguaje que se adapte a las necesidades, im\u00e1genes, y vivencias, de un pueblo o individuo.<br \/>\nTambi\u00e9n debemos tener en cuenta el car\u00e1cter inici\u00e1tico del s\u00edmbolo y el mito como transmisores del Conocimiento, sus poderes transformadores y generativos, su realidad metaf\u00edsica y m\u00e1gica, es decir actuante, y por lo tanto la veneraci\u00f3n popular que siempre los acompa\u00f1a, o al menos los ha acompa\u00f1ado.<br \/>\nEl rito es el mito en acci\u00f3n y los elementos que utiliza, ya sean sonoros, visuales o gestuales son simb\u00f3licos. El rito dramatiza el mito a trav\u00e9s de los s\u00edmbolos. Hay pues una unidad entre s\u00edmbolo, mito y rito, como ya hemos manifestado en otras oportunidades. El gesto, la palabra y la forma actualizan los mitos permitiendo su encarnaci\u00f3n. Para los pueblos tradicionales, estas tres expresiones del hombre efectivizaban permanentemente el mundo, regener\u00e1ndolo, permitiendo su normal desenvolvimiento, gracias a su reiteraci\u00f3n. Una de las diferencias entre una sociedad sagrada y otra profana es que tanto los s\u00edmbolos como los ritos y los mitos han desaparecido pr\u00e1cticamente de estas \u00faltimas o se les ignora, o lo que es aun peor, se ha tergiversado su significado, adulter\u00e1ndolo, confundi\u00e9ndolo con la alegor\u00eda, el emblema, y tambi\u00e9n con la mera convenci\u00f3n; en el caso particular de los mitos habr\u00eda que agregar que el colectivo oficialista los califica como ficciones, cuando no de mentiras, lo que es paradojal en cuanto se piensa que los mitos expresan para las culturas tradicionales toda la verdad y constituyen la realidad, como es y ha sido el caso del pueblo maya en las distintas formas en que se ha expresado su cultura. Habr\u00eda que agregar que el don de la profec\u00eda, o la visi\u00f3n, bien conocido por todas las sociedades &#8220;primitivas&#8221; en general, y por \u00e9sta que tratamos en particular \u0096ya que lleg\u00f3 a profetizar la invasi\u00f3n y conquista europea\u0096, es tomado en nuestros d\u00edas como pura charlataner\u00eda, o al menos como algo de corte muy dudoso.<br \/>\nPerm\u00edtasenos insistir: En las sociedades tradicionales, como lo fue la civilizaci\u00f3n maya, todo es simb\u00f3lico. La vida es un rito perenne que se verifica en todas las labores cotidianas y de manera constante. Cualquier acci\u00f3n y aun cualquier pensamiento est\u00e1n signados por la presencia de lo significativo, de lo m\u00e1gico, de lo trascendente, ya que todo sucede en distintos planos de la realidad y por eso tambi\u00e9n en el mundo de lo oculto, de lo invisible. El arte, o lo que nosotros hoy llamamos artes, son para estos pueblos unos gestos naturales que repiten y recrean una y otra vez al cosmos a trav\u00e9s de s\u00edmbolos precisos efectuados de manera ritual, los que han sido concebidos, o mejor, revelados, con ese fin a los hombres por inspiraci\u00f3n legada a sus ancestros, para organizar su vida de acuerdo a la voluntad divina. El creador de todas esas estructuras culturales, que no hacen sino imitar las cosas del cielo, es el ejecutor de la obra, el hombre verdadero, (halach uinic) el jefe, aqu\u00e9l que produce las cosas o gobierna con arte. Como se ve esta forma de encarar los hechos es diametralmente opuesta a la que nosotros los contempor\u00e1neos solemos adscribirnos respecto al creador y el arte. El artesano tradicional, repite en forma ritual las ideas de su cosmovisi\u00f3n que son perfectamente claras para \u00e9l, las plasma, es decir las genera, reiterando con esto el gesto creacional primigenio del Ser Universal. En este sentido es un ser que extrae cosas de la nada y su funci\u00f3n se emparenta con la sacerdotal y cham\u00e1nica. El cham\u00e1n es en este caso tambi\u00e9n un artista, y la dramatizaci\u00f3n de las energ\u00edas c\u00f3smicas una forma ext\u00e1tica de conocimiento. El arte es una forma del rito y a su vez, necesariamente, todo rito aut\u00e9ntico, es decir sacralizado, est\u00e1 hecho con arte, o mejor es una expresi\u00f3n art\u00edstica, pese a los prejuicios que a veces nos impiden verlo, merced a la &#8220;propiedad&#8221; de nuestros gustos, fobias y man\u00edas, es decir de todas aquellas cosas relativas con las que nos identificamos.<br \/>\nEsto que es v\u00e1lido para las ceremonias tradicionales y para la arquitectura y las artes pl\u00e1sticas, lo es tambi\u00e9n para todo lo referido a la palabra, portadora de la ense\u00f1anza y la Tradici\u00f3n. Por otro lado la palabra es m\u00e1gica pues manifiesta una energ\u00eda milagrosa que produce simult\u00e1neamente el sonido y la audici\u00f3n. No s\u00f3lo en la civilizaci\u00f3n maya, seg\u00fan lo atestiguan el Popol Vuh y otros textos sacros del \u00e1rea, sino en numerosos pueblos precolombinos est\u00e1 presente la idea de la generaci\u00f3n mediante la palabra, lo que da sentido precisamente a la transmisi\u00f3n oral del conocimiento y a la narraci\u00f3n de los mitos. Pero fundamentalmente lo que hemos afirmado del arte es vigente para el conjunto de su cultura y su cotidianidad, comenzando por su conocimiento metaf\u00edsico y cosmog\u00f3nico que se traduce en sus mitos y s\u00edmbolos, que, como ya lo hemos afirmado son los que inspiran y regulan su ser en el mundo.<\/p>\n<p>Vemos entonces que el mito es el paradigma cultural y que el rito o arte de la actividad diaria \u0096que por cierto no excluyen tampoco al pensamiento\u0096 y las ceremonias m\u00e1gico\u0096religiosas, se encargan de regenerarlo constantemente, manteniendo de esa manera inc\u00f3lumes las energ\u00edas que \u00e9l representa, garantizando as\u00ed la estabilidad del universo y por lo tanto el ser y las posibilidades de existencia de lo social e individual. Si bien hay autores como Mircea Eliade que distinguen entre mitos de origen individual de un ser, fen\u00f3meno o cosa (por ejemplo el de una planta o un animal) con los relativos al Universo, ambas categor\u00edas son, sin embargo, en \u00faltima instancia cosmog\u00f3nicas, puesto que cualquier generaci\u00f3n particular depende y est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la manifestaci\u00f3n del conjunto; lo mismo vale para los ritos llamados &#8220;sociales&#8221; y los &#8220;cham\u00e1nicos&#8221;. Por lo que los ritos de la vida cotidiana, expresi\u00f3n de una cultura viva en todos los \u00f3rdenes no s\u00f3lo tocan lo metaf\u00edsico y lo ontol\u00f3gico como posibilidad c\u00f3smica sino que igualmente abarcan lo social, lo econ\u00f3mico, e incluso, cualquier instituci\u00f3n o forma menor, las que est\u00e1n basadas y siempre se refieren a la estructura arquet\u00edpica del mito. Los ritos no son pues exclusivamente ceremonias m\u00e1gico\u0096religiosas, sino la suma, o mejor, el conjunto de las expresiones de una cultura (en cualquier campo), fundamentadas en el conocimiento de lo real manifestado de modo simb\u00f3lico\u0096m\u00edtico. El arte es el mejor ejemplo de dicho aserto y esa es la funci\u00f3n ritual que siempre ha pose\u00eddo; la de fijar la tradici\u00f3n en su aspecto m\u00e1s profundo: expresando, recreando los or\u00edgenes (de ah\u00ed su originalidad) por mediaci\u00f3n de la belleza. Esta actitud a\u00fan subsiste en la gran mayor\u00eda de los pueblos aut\u00f3ctonos americanos aunque los aut\u00e9nticos s\u00edmbolos gr\u00e1ficos se hayan degradado a veces al punto de hacerse &#8220;decorativos&#8221;, o los mitos &#8220;leyendas&#8221;. Para tomar un solo ejemplo en el \u00e1rea maya, b\u00e1stenos recordar los dise\u00f1os textiles, verdaderos c\u00f3digos donde imprimen los ind\u00edgenas sus conocimientos m\u00edticos\u0096cosmog\u00f3nicos. Lo mismo se observa en sus ceremonias (aun cuando \u00e9stas sean &#8220;fiestas&#8221; y no s\u00f3lo actos lit\u00fargicos) en relaci\u00f3n al orden simb\u00f3lico que preside su estructura: gestos, cantos, bailes, colores, objetos, etc.; se\u00f1alaremos que esto a\u00fan se hace m\u00e1s patente dado el car\u00e1cter obviamente sagrado de las mismas, aunque pensamos que en una sociedad perfectamente integrada no hay diferencias entre lo sagrado y lo profano; es decir, que para esas mentalidades todo es una epifan\u00eda que no pueden dejar de representar los diversos modos expresivos de un Gran Esp\u00edritu, aunque su manifestaci\u00f3n pueda ser atroz.<\/p>\n<p>En realidad, lo que los mayas y todas las sociedades tradicionales ind\u00edgenas han concebido \u0096o mejor, conocido\u0096 es que el hombre y el mundo conforman un Ser Universal que se manifiesta mediante estados, principios o determinaciones, los que no son sino algunas de las modalidades en que el Ser Desconocido se expresa permanentemente, gestando el modelo universal y dando cabida a la posibilidad de todo lo creado. En eso no han hecho sino coincidir con el pensamiento (Conocimiento) de todas las culturas y las grandes civilizaciones, entre ellas los Egipcios, Caldeos, Jud\u00edos, Griegos, Romanos, Cristianos e Isl\u00e1micos, sin mencionar otras muchas tradiciones occidentales aut\u00e9nticas y las grandes civilizaciones de la India y el lejano oriente.<br \/>\nEl mayor s\u00edmbolo posible es la unidad del cosmos, y tambi\u00e9n la suma de cada una de sus partes indefinidas en cuanto \u00e9stas manifiestan a nivel sensible, todas las posibilidades de lo que puede ser percibido que, siempre, es en \u00faltima instancia la unidad del ser. El mito expresa estas potencialidades inherentes a lo humano y por lo tanto las mitolog\u00edas son cosmog\u00f3nicas en cuanto pretenden por su discurso ejemplar ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que percibe el hombre en estado ordinario y conforman un conjunto de ense\u00f1anzas reveladas acerca del &#8221;modelo del universo&#8221; con el objeto de superar a \u00e9ste en cuanto a sus limitaciones evidentes, las leyes universales, y obtener as\u00ed \u0096mediante las iniciaciones\u0096 el reintegro del ser particular en el Ser Universal, con el objeto de trascender, por mediaci\u00f3n de la verdad y la belleza, los encadenamientos que lo atan al mundo ilusorio.<br \/>\nPor eso es que los protagonistas de los mitos mayas (y del mito en general) son seres fabulosos, dioses o entidades sobrenaturales, personajes heroicos, o animales, en contraposici\u00f3n con la horizontalidad de la vida diaria, creando as\u00ed una posibilidad de ruptura, vertical, con los condicionamientos propios de la existencia, invertidos en relaci\u00f3n con el misterio original.<\/p>\n<p>C\u00f3dice Dresde<br \/>\nSin embargo, queremos advertir que tanto el mito como el rito cargan al s\u00edmbolo con un componente emocional; en la mitolog\u00eda siempre el asombro est\u00e1 presente; del mismo modo en los ritos emparentados con las ceremonias religiosas el factor emotivo es determinante, y si bien s\u00edmbolos, mitos y ritos pueden identificarse puesto que en definitiva son tres expresiones distintas de una misma realidad, podr\u00eda afirmarse que el mito es la vivificaci\u00f3n del s\u00edmbolo y los dos conforman la posterior representaci\u00f3n protot\u00edpica y sagrada del rito y la ceremonia, y tambi\u00e9n la del arte, ambas imitaciones o representaciones de ellos. Esto podr\u00e1 parecer una subordinaci\u00f3n del mito al s\u00edmbolo, y del rito y el arte a la mitolog\u00eda, si no se comprendiera que se trata de una misma energ\u00eda operativa en modalidades distintas; incluso se podr\u00eda decir que rito (no s\u00f3lo en cuanto ceremonia religiosa) y arte, es decir ambos tomados en sentido absoluto, no son sino representaciones de la regeneraci\u00f3n perpetua del cosmos en cuanto est\u00e1n identificados con \u00e9l, formando por lo tanto una unidad; tambi\u00e9n podr\u00eda argumentarse que el mito no es tan preciso como el s\u00edmbolo num\u00e9rico o geom\u00e9trico, que por su contenido universal arquet\u00edpico, o por lo menos por su estructura m\u00e1s abstracta, es m\u00e1s adecuado para traducir la Idea. Si se tratara de dar nuestra opini\u00f3n pensamos que la fusi\u00f3n de estas energ\u00edas es la encargada de otorgar todo significado en tres niveles de consciencia, conocimiento, o lectura, en correspondencia con los estadios cosmog\u00f3nicos jerarquizados y al mismo tiempo indisolubles en los que los mayas divid\u00edan cualquier realidad (cielo, tierra e inframundo). Y desde luego que es la vibraci\u00f3n com\u00fan, la correspondencia, la analog\u00eda, la simpat\u00eda, es decir la magia, la que liga estos planos entre s\u00ed, aunque tome formas tan intelectuales y sofisticadas como las matem\u00e1ticas y la astronom\u00eda, bases del calendario ritual maya, tal vez la realizaci\u00f3n m\u00e1s acabada del arte de este pueblo, cuya mayor originalidad, o paradoja, acaso la constituye el ser una alta civilizaci\u00f3n primitiva, contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos que s\u00f3lo es tal si se les asigna a ellos exclusivamente el valor que se les otorga corrientemente. De hecho, pareciera ser que esta civilizaci\u00f3n aun alcanzado su m\u00e1ximo de esplendor continu\u00f3 siendo lo que en muchos aspectos hoy se entiende por &#8220;primitiva&#8221;; en esto tampoco se han diferenciado de griegos, hind\u00faes y chinos, entre otros.1 Al contrario, la decadencia puede advertirse en expresiones que son tomadas err\u00f3neamente por &#8220;culturales&#8221; en la actualidad y que han desembocado en absurdos tan grandes como la falsa erudici\u00f3n, y el arte por el arte.<\/p>\n<p>C\u00f3dice Dresde<br \/>\nNOTA<br \/>\n1<br \/>\nA\u00fan hoy el pensamiento &#8220;cient\u00edfico&#8221;, ve los pocos restos tradicionales que quedan en ritos y religiones como algo &#8220;atrasado&#8221; y &#8220;antirracional&#8221; cuando no se encuentra lo suficientemente esterilizado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARTE, SIMBOLO Y MITO EN LAS CULTURAS TRADICIONALES: LA CIVILIZACION MAYA FEDERICO GONZALEZ Para un hombre tradicional o arcaico todo es sagrado y el mundo un juego perenne de relaciones misteriosas y simb\u00f3licas, poseedoras en s\u00ed mismas de significados evidentes. Vive en un asombro perpetuo y a la vez est\u00e1 perfectamente integrado a su ambiente y participa constantemente de los<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[102],"tags":[],"class_list":["post-768","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-tradiciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=768"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/768\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}