{"id":765,"date":"2006-03-22T07:58:22","date_gmt":"2006-03-22T07:58:22","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=765"},"modified":"2006-03-22T07:58:22","modified_gmt":"2006-03-22T07:58:22","slug":"la-muerte-y-los-sue\u00f1os-en-los-wayuu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=765","title":{"rendered":"La muerte y los sue\u00f1os en los wayuu"},"content":{"rendered":"<p>La muerte y los sue\u00f1os en los wayuu<\/p>\n<p>De los indios wayuu, tambi\u00e9n llamados guajiros por los blancos,<br \/>\nind\u00edgenas de Venezuela y Colombia.<br \/>\n&#8212;-<\/p>\n<p>La vieja Sepaana se acerca renqueando. Su rostro, animado por una<br \/>\nsonrisa triste, luce maravillosamente arrugado. Lleva las huellas<br \/>\nindelebles de una pintura hecha con esporas de hongos: las mujeres<br \/>\nse la ponen en el rostro, como un antifaz, para protegerse del sol.<br \/>\nAnoche, Sepaana tuvo un sue\u00f1o y viene a cont\u00e1rnoslo. Se sienta al<br \/>\nborde de una hamaca desocupada por un ni\u00f1o madrugador. El etn\u00f3logo<br \/>\nse instala junto a ella, en un banco de madera donde tambi\u00e9n coloca<br \/>\nsu grabador. (\u0085) Ella se presta sin ninguna reticencia a ese rito<br \/>\nque tantas veces vio cumplir a su finado esposo. Prolongarlo le<br \/>\nparece natural puesto que ya antes ha participado en \u00e9l, contando<br \/>\nmuchos mitos y relatos bajo el control autoritario del difunto.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed mi sue\u00f1o de anoche.<br \/>\nIba por un camino estrecho.<br \/>\nLas pencas de las tunas se tup\u00edan a mi paso.<br \/>\nMe sent\u00eda miserable, estaba desesperada.<br \/>\nDaba vueltas, iba y ven\u00eda.<br \/>\nLuego tom\u00e9 por otro camino estrecho, muy estrecho.<\/p>\n<p>Entonces me encontr\u00e9 con una boa tragavenado.<br \/>\nQuise huir, pas\u00e9 al otro lado.<br \/>\nEnseguida me encontr\u00e9 con una kapaanias\u00fc<br \/>\ny con muchas otras serpientes.<br \/>\nEstaba desesperada, caminaba muy de prisa.<\/p>\n<p>Entonces vi un sinf\u00edn de cascabeles<br \/>\nque volv\u00edan la cabeza hacia m\u00ed.<br \/>\nMe ech\u00e9 hacia atr\u00e1s para evitarlas.<br \/>\nFstaba desesperada, me sent\u00eda miserable.<br \/>\nCambi\u00e9 de rumbo y me encontr\u00e9 con una coral.<br \/>\nVen\u00eda hacia m\u00ed, quer\u00eda morderme .<br \/>\nMe fui hacia otro lado,<br \/>\npor un camino muy estrecho.<\/p>\n<p>Entonces me encontr\u00e9 con la mujer<br \/>\nde la serpiente jerui.<br \/>\nMov\u00eda el aire en torno a ella.<br \/>\nCay\u00f3 cerca de m\u00ed, y retroced\u00ed.<br \/>\nMe encontr\u00e9 con su marido que iba a lanzarse sobre m\u00ed.<br \/>\nCorr\u00ed, penetr\u00e9 en un bosque de potolu.<br \/>\nLas espinas ara\u00f1aban mis pies; estaba desesperada.<br \/>\nPas\u00e9 por un camino estrecho, m\u00e1s estrecho a\u00fan.<\/p>\n<p>Entonces me encontr\u00e9 con un jaguar.<br \/>\n-Voy a morir por su culpa- me dije.<br \/>\nTen\u00eda ojos inmensos y le grit\u00e9:<br \/>\n&#8211; \u00a1Cuidado, pap\u00e1, d\u00e9jame pasar!<br \/>\nPas\u00e9 a su lado<br \/>\nY encontr\u00e9 un camino aun m\u00e1s estrecho.<br \/>\nCamin\u00e9 y me extravi\u00e9.<\/p>\n<p>Entonces llegu\u00e9 a una inmensa planicie.<br \/>\nMe encontr\u00e9 con perros que ladraban.<br \/>\nEstaba desesperada, me sent\u00eda miserable ante ellos.<br \/>\nMe jalaban por aqu\u00ed, me jalaban por all\u00e1.<br \/>\n-\u00a1Ay\u00fadenme! \u00a1Socorro, abuelo!- grit\u00e9.<br \/>\nUno de los perros era mi abuelo.<br \/>\nSe fueron y segu\u00ed mi camino.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me encontr\u00e9 con un caballo desbocado,<br \/>\nun caballo rabioso. Corr\u00eda por aqu\u00ed y por all\u00e1.<br \/>\nMe met\u00ed dentro del tronco de un \u00e1rbol muy grueso.<br \/>\nEl caballo pas\u00f3 cerca del \u00e1rbol.<br \/>\nPero surgi\u00f3 una mula<br \/>\nque iba abriendo el suelo con sus pezu\u00f1as,<br \/>\ndando coces y relinchando, y me agach\u00e9.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s trep\u00e9 hasta lo m\u00e1s alto de otro \u00e1rbol.<br \/>\ny me escap\u00e9 pasando de un \u00e1rbol a otro.<br \/>\nSurgi\u00f3 un burro, y otras cosas.<br \/>\nYo me alej\u00e9, huyendo de ellas.<br \/>\nEntonces trep\u00e9 hasta lo m\u00e1s alto de un simaruba.<br \/>\nAl principio era de tama\u00f1o normal.<br \/>\nPero se puso a crecer, a crecer. . .<br \/>\nYo ve\u00eda la tierra, ve\u00eda una sierra.<br \/>\nAhora estaba sola, perdida, lejos, muy lejos.<br \/>\nMe llev\u00f3 hasta mi familia, hasta mi madre.<br \/>\nAll\u00ed me dej\u00f3 caer, sola, lejos de todo.<br \/>\n&#8211; Es cierto, este \u00e1rbol tiene poderes, es p\u00fclas\u00fc,<br \/>\nlo que dicen es cierto, sabe crecer-<br \/>\ndije al llegar a ese lugar llamado Ullipa&#8217;ut.<\/p>\n<p>Ese fue el sue\u00f1o que tuve anoche, mijito.<br \/>\n\u00a1Est\u00e1 nuevecito!<\/p>\n<p>Anuncia que se acerca el d\u00eda de mi muerte.<br \/>\nEs un sue\u00f1o para perderse, para tener problemas.<br \/>\nEs un sue\u00f1o para irse, un sue\u00f1o para morir.<br \/>\n\u00bfPara qu\u00e9 otra cosa ser\u00eda?<\/p>\n<p>Este sue\u00f1o exuberante, gran met\u00e1fora on\u00edrica que prepara para el<br \/>\n\u00faltimo viaje, es f\u00e1cilmente descifrable desde el punto de vista de<br \/>\nla cultura wayuu. En \u00e9l se hallan mezclados elementos m\u00edticos,<br \/>\nclaves on\u00edricas y referendas familiares que sugieren la desgracia y<br \/>\nla muerte.<br \/>\nEn la oniromancia wayuu las serpientes simbolizan el enemigo y la<br \/>\ndesgracia; el camino que se estrecha prefigura la agon\u00eda y la<br \/>\nmuerte. El jaguar y los perros representan aqu\u00ed a los antepasados<br \/>\nque emanan del m\u00e1s all\u00e1. Sepaana llama \u00abpap\u00e1\u00bb al primero porque su<br \/>\npadre, fallecido desde hace tiempo, era de un clan Uliana cuyo<br \/>\nanimal tot\u00e9mico es el jaguar. Los perros amenazadores representan a<br \/>\naquellos con los que pronto se volver\u00e1 a juntar en la tierra de los<br \/>\nmuertos, porque su abuelo por parte de madre era del clan Jayaliyuu,<br \/>\nasociado al perro. La furia del caballo y la de la mula sugieren la<br \/>\nviolencia de la agon\u00eda y la angustia de la muerte. El episodio del<br \/>\n\u00e1rbol que se pone a crecer y transporta muy lejos a quien se trepa<br \/>\nen \u00e9l es un tema m\u00edtico muy conocido que remite a los or\u00edgenes. (\u0085)<br \/>\nEn su sue\u00f1o, Sepaana se apropi\u00f3 de ese tema y lo adapt\u00f3: gracias al<br \/>\n\u00e1rbol m\u00e1gico, pudo llegar hasta Ullipa &#8216;ut, su tierra cl\u00e1nica, donde<br \/>\nest\u00e1n agrupados los restos de los antepasados de su matrilinaje, con<br \/>\nlos que pronto se habr\u00e1 de reunir.<br \/>\nEs el sue\u00f1o conmovedor de una anciana al final de su vida&#8230; Pero se<br \/>\nsabe que los wayuu evocan la muerte constantemente y a cualquier<br \/>\nedad hasta en sus f\u00f3rmulas de cortes\u00eda: en v\u00edsperas de una larga<br \/>\nausencia, cuando se les dice: &#8220;Me voy&#8221;, muchos, desde los m\u00e1s<br \/>\nviejos, contestan seg\u00fan la discreta f\u00f3rmula ind\u00edgena: &#8220;Ya habr\u00e9<br \/>\nmuerto a tu regreso&#8221;.<\/p>\n<p>Ocho a\u00f1os despu\u00e9s, Sepaana segu\u00eda viva. Cuando la volv\u00ed a interrogar<br \/>\nsobre sus sue\u00f1os, la enfermedad y el chamanismo, me cont\u00f3<br \/>\notro &#8220;sue\u00f1o para morir&#8221;\u0085<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Del libro &#8220;Los practicantes del sue\u00f1o. El chamanismo Wayuu&#8221;. Michel<br \/>\nPerrin. Monte Avila editores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La muerte y los sue\u00f1os en los wayuu De los indios wayuu, tambi\u00e9n llamados guajiros por los blancos, ind\u00edgenas de Venezuela y Colombia. &#8212;- La vieja Sepaana se acerca renqueando. Su rostro, animado por una sonrisa triste, luce maravillosamente arrugado. 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