{"id":742,"date":"2006-03-22T07:25:44","date_gmt":"2006-03-22T07:25:44","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=742"},"modified":"2006-03-22T07:25:44","modified_gmt":"2006-03-22T07:25:44","slug":"facultades-que-olvidamos--tuaregs-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=742","title":{"rendered":"Facultades que olvidamos &#8211; Tuaregs-1"},"content":{"rendered":"<p>Facultades que olvidamos &#8211; Tuaregs-1<\/p>\n<p>Estoy leyendo una interesante cronica de un encuentro con los tuareg,<br \/>\nescrita por el explorador Douchan Gersi, y me ha entrado complejo de<br \/>\natontada y abotargada occidental que, de tanto vivir entre cemento y<br \/>\nde no necesitar ver, ni oir, ni oler, ni palpar, no ve un palmo m\u00e1s<br \/>\nall\u00e1 de sus narices.<br \/>\nSucede que el contexto fisico en el que vivimos no nos hace agudizar<br \/>\nlos sentidos porque todo lo tenemos f\u00e1cil e indicado con cartelitos,<br \/>\ntecnolog\u00eda punta, etc.<br \/>\nPero \u00bfqu\u00e9 sucede cuando vives en un desierto como el Sahara, donde<br \/>\ntodo es inestable y cambiante (mar de arena) y claramente hostil a la<br \/>\nvida &#8220;organizada&#8221; y &#8220;rutinaria&#8221;?.<br \/>\nEstas an\u00e9cdotas, algunas de las cuales voy a compartir con vosotros,<br \/>\nme recuerdan tambi\u00e9n a las &#8220;haza\u00f1as de percepci\u00f3n&#8221; que se cuentan<br \/>\nsobre los abor\u00edgenes australianos en el Outback, esas extensiones<br \/>\ndesiertas y dur\u00edsimas donde, sin embargo, ellos se mueven como pez en<br \/>\nel agua.<br \/>\nY tambi\u00e9n me confirman estas historias la grandisima importancia,<br \/>\nnunca suficientemente insistida, de vivir en y con el cuerpo como<br \/>\naliado, y sacarle su m\u00e1ximo potencial&#8230;<br \/>\n&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Douchan Gersi, &#8220;El pueblo Tuareg&#8221;<\/p>\n<p>(&#8230;)En Tombouctou, conoc\u00ed a un taleb u hombre de conocimiento. Ten\u00eda<br \/>\nla habilidad de predecir con meses de antelaci\u00f3n y durante la<br \/>\nestaci\u00f3n seca cu\u00e1nta lluvia caer\u00eda en la estaci\u00f3n h\u00fameda. Todos los<br \/>\nhabitantes de la regi\u00f3n dec\u00edan que jam\u00e1s se hab\u00eda equivocado.<br \/>\nEl taleb era miembro de una tribu semin\u00f3mada, vasalla de los tuareg,<br \/>\nque ten\u00eda su base en una aldea a unos cincuenta kil\u00f3metros al este de<br \/>\nTombouctou. Su casa, hecha de ca\u00f1a como todas las dem\u00e1s de la aldea,<br \/>\nestaba construida en la orilla de un oued. Pose\u00eda un peque\u00f1o reba\u00f1o<br \/>\nde cabras y obten\u00eda lo necesario para vivir gracias al cultivo de su<br \/>\nhuerto, que ten\u00eda un ingenioso sistema de irrigaci\u00f3n. Le ayud\u00e9 unas<br \/>\ncuantas veces a transportar en mi Land Rover las hortalizas, las<br \/>\nverduras y las cabras hasta Tombouctou. En otra ocasi\u00f3n, di<br \/>\nantibi\u00f3ticos a uno de sus pacientes, que sufr\u00eda una fuerte infecci\u00f3n<br \/>\ndental. Me deb\u00eda un favor. Un d\u00eda descubr\u00ed la manera en que pod\u00eda<br \/>\ndevolv\u00e9rmelo.<br \/>\nAquel d\u00eda, un vecino de otra aldea le hab\u00eda preguntado cu\u00e1nta lluvia<br \/>\ncaer\u00eda y cu\u00e1ndo empezar\u00eda a llover. El taleb le invit\u00f3 a tomar un t\u00e9<br \/>\ny luego pidi\u00f3 al vecino que esperara, mientras \u00e9l dejaba la<br \/>\nhabitaci\u00f3n. Yo quer\u00eda saber su secreto y le segu\u00ed.Sali\u00f3 al huerto, y<br \/>\nmir\u00f3 al cielo, y los \u00e1rboles y plantas que crec\u00edan en derredor.<br \/>\nAl volver, dijo al hombre:<br \/>\n-Las primeras lluvias caer\u00e1n dentro de tres meses. En total ser\u00e1n<br \/>\nunos treinta cent\u00edmetros de agua.<br \/>\nEsper\u00e9 a que se quedara solo y le ped\u00ed:<br \/>\nTaleb, dime tu secreto.<br \/>\n&#8211; Te lo dir\u00e9, pero s\u00f3lo si es para un buen fin.<br \/>\nAsent\u00ed. Creo que el relatar la an\u00e9cdota en este libro es con un buen<br \/>\nfin; en los pa\u00edses donde las gentes han perdido contacto consigo<br \/>\nmismas y con la naturaleza, podr\u00eda servir de ayuda para cobrar<br \/>\nconciencia de la cantidad de informaci\u00f3n que, sabiendo leerla, nos<br \/>\nbrinda la naturaleza.<br \/>\nEl taleb me llev\u00f3 al huerto y dijo:<br \/>\n-Mi secreto para predecir la cuant\u00eda de la lluvia y el momento en que<br \/>\nempezar\u00e1 reside en este huerto. \u00a1 Mira a tu alrededor y desc\u00fabrelo!<br \/>\nMir\u00e9 por todas partes y no vi nada.<br \/>\n-\u00bfEst\u00e1 escrito en los \u00e1rboles? -pregunt\u00e9.<br \/>\nEl taleb neg\u00f3 con la cabeza.<br \/>\n-\u00bfEst\u00e1 escrito en las plantas que cultivas?.<br \/>\nSonriendo, respondi\u00f3 que no.<br \/>\nDos horas enteras estuve buscando en todo el huerto el secreto del<br \/>\ntaleb, pero fue en vano. El taleb se acerc\u00f3 adonde yo estaba.<br \/>\n-El secreto est\u00e1 aqu\u00ed -dijo, se\u00f1alando unos peque\u00f1os nidos que los<br \/>\np\u00e1jaros constru\u00edan en los arbustos bajos-. \u00bfA qu\u00e9 altura del suelo<br \/>\nest\u00e1n los nidos? -pregunt\u00f3.<br \/>\n-\u00a1A treinta cent\u00edmetros!<br \/>\n-Estos p\u00e1jaros ind\u00edgenas saben que deben construir sus nidos un poco<br \/>\npor encima del nivel del agua. En consecuencia, tendremos algo menos<br \/>\nde treinta cent\u00edmetros de agua en el punto culminante de la estaci\u00f3n<br \/>\nde las lluvias.<br \/>\n-\u00bfY no se confunden nunca?<br \/>\n-Si lo hubieran hecho, \u00a1no quedar\u00eda ni un solo p\u00e1jaro! -replic\u00f3.<br \/>\n&#8211; Y supongo que puedes saber cu\u00e1ndo empezar\u00e1n las lluvias viendo en<br \/>\nqu\u00e9 fase est\u00e1 la construcci\u00f3n de los nidos. \u00bfEstoy en lo cierto?<br \/>\n-\u00a1S\u00f3lo el hombre se equivoca, la naturaleza nunca! -dijo el taleb.<br \/>\nEs obvio que este taleb no se val\u00eda de ninguna habilidad paranormal<br \/>\npara predecir cu\u00e1ndo comenzar\u00edan las lluvias y en qu\u00e9 cuant\u00eda<br \/>\ncaer\u00edan. No necesitaba dones de clarividencia. En lugar de ello,<br \/>\nconoc\u00eda bien los ciclos de la naturaleza y sab\u00eda leer sus mensajes.<\/p>\n<p>Fue en otro peque\u00f1o campamento de la regi\u00f3n de Hoggar donde pude<br \/>\nconocer de primera mano otra misteriosa facultad ps\u00edquica de los<br \/>\ntuareg.<br \/>\n\u00c9ramos los invitados de un tuareg llamado Oizek. Salvo \u00e9l y unos<br \/>\ncuantos hombres ancianos, en el campamento s\u00f3lo hab\u00eda mujeres;<br \/>\npadres, maridos y hermanos hab\u00edan partido en caravana hacia N\u00edger<br \/>\npara adquirir cereales, ropas y otras mercanc\u00edas a cambio de la sal<br \/>\nque recog\u00edan en la regi\u00f3n. La sal sigue siendo la moneda \u00fanica de los<br \/>\ntuareg. A las dos semanas de estar all\u00ed con ellos, Oizek me dijo:<br \/>\n-\u00a1La caravana volver\u00e1 pronto!<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo lo sabes? -pregunt\u00e9 sorprendido.<br \/>\n-Me lo ha dicho Aicha -repuso-. Aicha es la mujer de un hombre que<br \/>\nviene en la caravana. Hace dos d\u00edas que est\u00e1 muy inquieta y que no<br \/>\ncesa de mirar el horizonte desde la colina. Siempre sabe estas cosas<br \/>\nde antemano.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo puede saberlo?<br \/>\n-No lo s\u00e9. Jam\u00e1s le he preguntado. Pero sabe estas cosas de antemano &#8211;<br \/>\nrepiti\u00f3-. El taleb dice que es capaz de comunicarse mentalmente con<br \/>\nsu marido.<br \/>\n-\u00bfCu\u00e1ndo sali\u00f3 de aqu\u00ed la caravana?<br \/>\n-Hace m\u00e1s de tres meses &#8211;dijo.<br \/>\n-\u00bf Y cu\u00e1ndo esperabais que volviera?<br \/>\n-Hace unas cuantas semanas, o dentro de dos meses. S\u00f3lo , Al\u00e1 lo<br \/>\nsabe -replic\u00f3. (No existen fechas fijas en estos viajes largos y<br \/>\nagotadores por el duro, peligroso desierto.)<br \/>\nDej\u00e9 a Oizek y fui en busca de Aicha. La encontr\u00e9 sentada junto a su<br \/>\ntienda; su hermana la estaba peinando. Quer\u00eda estar guapa cuando<br \/>\nvolviera su marido.<br \/>\n-As\u00ed que vuelve tu marido -dije sent\u00e1ndome con ellas. Aicha asinti\u00f3.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo lo sabes? -pregunt\u00e9.<br \/>\n-Le he olido en el viento de la ma\u00f1ana -repuso.<br \/>\nSent\u00ed que no era momento para interrogarla sobre esas misteriosas<br \/>\nfacultades suyas, de modo que segu\u00ed sentado y observ\u00e9. Como todas las<br \/>\nmujeres del mundo, las tuareg dan mucha importancia al peinado.(&#8230;)<br \/>\nCuando ya estaba trenzado la mitad del peinado, Aicha sali\u00f3 del<br \/>\ncampamento y yo la segu\u00ed hasta la cima de la colina. Desde arriba,<br \/>\nmirando al Sur en direcci\u00f3n a N\u00edger, m\u00e1s all\u00e1 del valle s\u00f3lo<br \/>\nalcanzaban a verse kil\u00f3metros y kil\u00f3metros de dunas que llegaban<br \/>\nhasta el mism\u00edsimo horizonte. Observ\u00e9 a Aicha. Hac\u00eda algo m\u00e1s que<br \/>\nescudri\u00f1ar los espacios abiertos; olfateaba la suave brisa mientras<br \/>\nse acariciaba la cara. De pie junto a ella, vi que le temblaban las<br \/>\naletas de la nariz.<br \/>\nLuego sonri\u00f3 y dijo lentamente que su hombre llegar\u00eda pronto.<br \/>\n-\u00bfCu\u00e1ndo es pronto? -pregunt\u00e9.<br \/>\n-\u00a1Esta noche! -replic\u00f3.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo lo sabes?<br \/>\n-Ya te lo he dicho; el viento trae su olor -respondi\u00f3 , riendo.<\/p>\n<p>Y dando media vuelta ech\u00f3 a correr hacia el campamento. Mir\u00e9 el<br \/>\nreloj. Todav\u00eda faltaba m\u00e1s de una hora para la puesta de sol. Corr\u00ed<br \/>\nhacia el Land Rover y conduje lo m\u00e1s aprisa que pude para llegar<br \/>\ncuanto antes al extremo m\u00e1s alejado del valle. Recorr\u00ed el horizonte<br \/>\ncon unos binoculares muy potentes y no vi m\u00e1s que el vac\u00edo. Trep\u00e9 por<br \/>\nla ladera de un monte rocoso y busqu\u00e9 otra vez la caravana hasta que<br \/>\nla oscuridad se cerni\u00f3 sobre el desierto. Pero no vi rastro de seres<br \/>\nhumanos, nada que probara que Aicha estaba en lo cierto.<br \/>\nTard\u00e9 unas dos horas en llegar al campamento porque ya era noche<br \/>\ncerrada. Eso me dio tiempo para reflexionar. Si desde donde yo<br \/>\nestaba, y pese a los potentes prism\u00e1ticos, no hab\u00eda podido ver a<br \/>\nnadie aproxim\u00e1ndase al campamento, Aicha tampoco hab\u00eda podido hacerlo<br \/>\ndesde donde ella estaba, unas horas antes. Y ya que nadie puede decir<br \/>\ncon exactitud cu\u00e1ndo volver\u00e1 una caravana, yo era tremendamente<br \/>\nesc\u00e9ptico en cuanto a la capacidad de Aicha para predecir el regreso<br \/>\nde su marido. Pensando en la posibilidad de que Aicha tuviera<br \/>\nfacultades de clarividencia o precognici\u00f3n, fui en su busca y<br \/>\npregunt\u00e9 si su marido volv\u00eda solo o con toda la caravana; y si lo<br \/>\nhac\u00eda solo, si los dem\u00e1s vendr\u00edan todos juntos o ir\u00edan llegando en<br \/>\npeque\u00f1os grupos.<br \/>\n-No lo s\u00e9 -respondi\u00f3 Aicha-, pero \u00e9l no vendr\u00eda nunca solo, no<br \/>\nviajar\u00eda sin la compa\u00f1\u00eda de sus amigos.<br \/>\nMe fui a dormir sabiendo que si la caravana llegaba por la noche, los<br \/>\nruidos me despertar\u00edan.<br \/>\n-Douchan&#8230; Douchan&#8230;<br \/>\nAlguien susurraba mi nombre, al principio con suavidad, calmadamente;<br \/>\ndespu\u00e9s, en tonos m\u00e1s altos cada vez, hasta que abr\u00ed los ojos. (Los<br \/>\ntuareg lo hacen as\u00ed para no despertar con brusquedad. Conocen bien la<br \/>\nimportancia del despertar, que decide el estado de \u00e1nimo de una<br \/>\npersona para todo el d\u00eda. Muchas culturas de tradici\u00f3n se valen de<br \/>\nesta t\u00e9cnica porque creen que el alma humana, durante el sue\u00f1o, viaja<br \/>\na otros universos ya otros niveles de espacio-tiempo; creen que un<br \/>\nsue\u00f1o es el recuerdo, la rememoraci\u00f3n de estos viajes. Decir con<br \/>\nsuavidad el nombre de la persona a quien se despierta, dar\u00e1 tiempo a<br \/>\nsu alma para retomar al cuerpo antes de despertar.)<br \/>\nEra Oizek quien llamaba.<br \/>\n-\u00a1El marido de Aicha est\u00e1 aqu\u00ed! Ella ten\u00eda raz\u00f3n; acaba de llegar.<br \/>\nEran las cinco de la madrugada, y el marido de Aicha hab\u00eda vuelto<br \/>\nsolo. Hab\u00eda dejado a sus compa\u00f1eros de caravana en N\u00edger antes de<br \/>\ncerrar los tratos y hab\u00eda viajado con otra caravana que iba a Libia,<br \/>\ndonde pod\u00eda conseguir plata a buen precio. Desde all\u00ed, hab\u00eda hecho<br \/>\nsolo el trayecto de vuelta al campamento.<br \/>\nSi Aicha hubiera tenido facultades de precognici\u00f3n o de<br \/>\nclarividencia, habr\u00eda sabido que su marido regresaba solo. Por tanto,<br \/>\nquedaba una \u00fanica explicaci\u00f3n posible: hab\u00eda tenido contactos<br \/>\ntelep\u00e1ticos con su marido mientras \u00e9ste se acercaba a casa. El taleb<br \/>\nestaba en lo cierto; ella ten\u00eda ese poder.<br \/>\n&#8212;<br \/>\nacultades que olvidamos. Tuaregs-2<\/p>\n<p>La historia que relato a continuaci\u00f3n tambi\u00e9n pertenece al \u00e1mbito de<br \/>\nlos fen\u00f3menos telep\u00e1ticos.<br \/>\nSin tel\u00e9fonos ni otros medios modernos de comunicaci\u00f3n, y pese a las<br \/>\ndistancias, las noticias vuelan en el imperio de viento y silencio de<br \/>\nlos tuareg. Las noticias que se producen en el seno de las tribus<br \/>\nencuentran un cauce de transmisi\u00f3n cuando los tuareg que practican el<br \/>\npeque\u00f1o nomadismo coinciden durante el viaje. (El peque\u00f1o nomadismo<br \/>\nconsiste en desplazarse de un pasto a otro, dentro del territorio<br \/>\ntribal. Cuando se agota el pasto en una zona, los tuareg levantan el<br \/>\ncampamento y marchan hacia la zona de pastos m\u00e1s pr\u00f3xima.) Todo<br \/>\naquello que sucede en el S\u00e1hara, suele comentarse alrededor de un<br \/>\npozo, generalmente un hoyo de un metro o menos de ancho, pero muy<br \/>\nprofundo. All\u00ed es donde los tuareg que practican el peque\u00f1o nomadismo<br \/>\nse encuentran con los que practican el gran nomadismo, gentes que<br \/>\nviajan en largas caravanas de hombres, animales y mercanc\u00edas,<br \/>\ncruzando el S\u00e1hara hasta Gao, Tombouctou, Agadez y otras ciudades del<br \/>\n\u00c1frica negra, o que llevan enormes reba\u00f1os de camellos hacia y desde<br \/>\nlos verdes pastos del Sahel, al sur del desierto. y cuando se<br \/>\nencuentran, los tuareg beben t\u00e9 caliente y charlan de que tal hizo<br \/>\nesto y lo otro y se encontr\u00f3 con cual, que ir\u00e1 a la boda de aqu\u00e9l,<br \/>\nque se celebrar\u00e1 en el pozo X. A veces, al despedirse, dos hombres<br \/>\nacordar\u00e1n verse otra vez por el camino en un lugar y fecha<br \/>\ndeterminados, al cabo de tres meses o de un a\u00f1o, pero nunca olvidan<br \/>\ndecir \u00abInch Allah\u00bb (Con la voluntad de Al\u00e1).<br \/>\nUn d\u00eda, en medio de ning\u00fan sitio, lejos de los pozos y de los<br \/>\nsenderos n\u00f3madas, tropec\u00e9 con un tuareg sentado a la sombra de su<br \/>\ncamello. A juzgar por los rastros que hab\u00eda sobre la arena alrededor<br \/>\ndel camello, yo sab\u00eda que el hombre deb\u00eda de llevar all\u00ed por lo menos<br \/>\nunas veinticuatro horas. (Se hab\u00eda ido cambiando de sitio para estar<br \/>\nen todo momento a la sombra del camello.) Despu\u00e9s de intercambiar el<br \/>\ntradicional saludo, le llev\u00e9 t\u00e9 que ten\u00eda en el coche y, junto con<br \/>\nmis acompa\u00f1antes, bebimos y charlamos.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 haciendo aqu\u00ed? -pregunt\u00e9.<br \/>\n-Espero a un amigo -dijo \u00e9l.<br \/>\n-\u00bfDesde cu\u00e1ndo?<br \/>\n-Desde hace tres d\u00edas.<br \/>\n-\u00bfCu\u00e1ndo ten\u00eda que venir?<br \/>\n-Uno de estos d\u00edas.<br \/>\n-\u00bfCu\u00e1nto tiempo esperar\u00e1 a\u00fan?<br \/>\n-Quiz\u00e1 dos o tres d\u00edas. Casi no me queda agua.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo sabr\u00e1 su amigo que ha estado aqu\u00ed, esper\u00e1ndole?<br \/>\n-Dejar\u00e9 un mensaje en una piedra para poder vemos en otra ocasi\u00f3n y<br \/>\nen otro lugar.<br \/>\nLa tradici\u00f3n tuareg s\u00f3lo es oral, y pasa de una generaci\u00f3n a otra.<br \/>\nSeg\u00fan estas gentes, no hay que dejar escrito nada de gran importancia<br \/>\nporque puede leerlo cualquiera. Pese a ello, todo el S\u00e1hara est\u00e1<br \/>\nlleno de escritos en tifinah, el alfabeto tuareg. Son mensajes como<br \/>\nel que este tuareg pensaba dejar a su amigo; se descifran tanto de<br \/>\nizquierda a derech\u00e1 como de derecha a izquierda, de abajo arriba o de<br \/>\narriba abajo, bas\u00e1ndose en un c\u00f3digo que solamente es conocido por el<br \/>\nque escribe y por la persona a quien va dirigido el mensaje.<br \/>\n-\u00bfCu\u00e1ndo fijaron la fecha de su encuentro?<br \/>\n-Hace unos siete meses.<br \/>\n-\u00bfD\u00f3nde?<br \/>\n-En Gao.<br \/>\n(Gao es una ciudad de Mal\u00ed, a unos mil kil\u00f3metros del lugar donde<br \/>\nest\u00e1bamos.)<br \/>\nTuve que hacer pacientemente infinidad de preguntas para enterarme<br \/>\npor fin de que ven\u00eda del Este e iba hacia el Sur, y que su amigo se<br \/>\ndesplazaba de Oeste a Norte. Aquel sitio era, ciertamente, el mejor<br \/>\npara la cita.<br \/>\nMir\u00e9 en derredor y solamente vi colinas rocosas, arena y piedras<br \/>\n-\u00bf C\u00f3mo sabe que \u00e9ste es el lugar? -pregunt\u00e9.<br \/>\n-No puede haber error -respondi\u00f3 el hombre, describiendo y dando los<br \/>\nnombres de todo lo que nos rodeaba.<br \/>\nSe avecinaba la puesta del sol y decidimos cenar y pasar la noche con<br \/>\nel tuareg. Al d\u00eda siguiente, mientras tom\u00e1bamos el desayuno, dije al<br \/>\nhombre que le dejar\u00eda un poco de agua para que pudiera esperar a su<br \/>\namigo unos cuantos d\u00edas m\u00e1s.<br \/>\n-No necesito m\u00e1s agua, gracias. Usted la necesitar\u00e1 para el viaje<br \/>\nmucho m\u00e1s que yo.<br \/>\n-No entiendo qu\u00e9 quiere decir -repuse.<br \/>\n-Anoche, mi amigo me dijo d\u00f3nde estaba. Iba escaseando el agua que<br \/>\nllevaba y tuvo que dar un rodeo para poder llenar sus guerbas<br \/>\n(especie de odres de piel de cabra que se emplean para transportar<br \/>\nagua) en un pozo. Est\u00e1 a dos d\u00edas de aqu\u00ed.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo le dijo eso? \u00bfSo\u00f1\u00f3 usted con \u00e9l?<br \/>\n-No, no so\u00f1\u00e9 con \u00e9l. Me dijo d\u00f3nde estaba.<br \/>\n-Pero \u00bfc\u00f3mo pudo dec\u00edrselo?<br \/>\n-En mi mente, y de la misma manera yo respond\u00ed que le esperar\u00eda.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo hace eso?<br \/>\n-Pienso en \u00e9l, intensamente, repitiendo lo que quiero saber, y s\u00e9 que<br \/>\nmi mensaje llega cuando oigo su respuesta.<br \/>\n-Entonces, \u00bfest\u00e1 seguro de que su amigo llegar\u00e1 aqu\u00ed dentro de dos<br \/>\nd\u00edas?<br \/>\n-Inch Allah!<br \/>\nMe volv\u00ed hacia mis acompa\u00f1antes y les propuse esperar dos d\u00edas para<br \/>\nver qu\u00e9 ocurr\u00eda. Estuvieron conformes.<br \/>\nAl final del segundo d\u00eda apareci\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de las colinas rocosas,<br \/>\nuna silueta que se mov\u00eda en direcci\u00f3n a nosotros. Era el amigo que<br \/>\nesperaba el tuareg. Tras los saludos de rigor y el t\u00e9 ceremonial,<br \/>\npregunt\u00e9 al reci\u00e9n llegado si sab\u00eda que est\u00e1bamos esper\u00e1ndole junto a<br \/>\nsu amigo. Respondi\u00f3 que no.<br \/>\n-Mi amigo s\u00f3lo dijo que \u00e9l me esperaba.<\/p>\n<p>Facultades olvidadas. Tuaregs-3<\/p>\n<p>Para concluir, referir\u00e9 otra historia, una que me parece de lo mas<br \/>\nasombrosa.Est\u00e1bamos en Djanet, una ciudad argelina no lejos de la<br \/>\nfrontera con Libia. Yo pretend\u00eda llegar desde all\u00ed hasta Tombouctou<br \/>\ncruzando el S\u00e1hara en l\u00ednea recta. Se trataba de un viaje muy<br \/>\narriesgado; hab\u00eda que cubrir un trayecto de unos mil quinientos<br \/>\nkil\u00f3metros de monta\u00f1as rocosas, profundos valles, amplias llanuras<br \/>\ncon afiladas piedras volc\u00e1nicas, y grandes extensiones de dunas y<br \/>\narenas movedizas. Los mapas de la zona carec\u00edan de precisi\u00f3n y era de<br \/>\ntodo punto desaconsejable realizar el viaje sin ayuda de un gu\u00eda que<br \/>\npudiera reconocer los puntos sobresalientes del paisaje y que nos<br \/>\ncondujera a salvo en la peligrosa traves\u00eda por el desierto, adem\u00e1s de<br \/>\nencontrar pozos en caso de que nos faltara agua.<\/p>\n<p>Generalmente todos los n\u00f3madas tuareg gozan de la rara habilidad de<br \/>\norientarse en el desierto. Siempre saben d\u00f3nde est\u00e1n aunque nunca<br \/>\nantes hayan estado en el lugar. Forma parte de su herencia cultural;<br \/>\nlos tuareg ense\u00f1an las tradiciones a sus hijos y, por medio de<br \/>\nf\u00e1bulas, de sus valores, filosof\u00eda y sabidur\u00eda, tambi\u00e9n les ense\u00f1an<br \/>\nla vida n\u00f3mada. Graban el desierto en la memoria de sus hijos: c\u00f3mo y<br \/>\nd\u00f3nde encontrar agua; c\u00f3mo reconocer y utilizar plantas medicinales;<br \/>\nc\u00f3mo orientarse por la noche mirando a las estrellas y, durante el<br \/>\nd\u00eda, oliendo la arena caliente y tocando los granos, que se<br \/>\ndistinguen seg\u00fan la regi\u00f3n, y memorizando los colores y formas de la<br \/>\nnaturaleza.<br \/>\nEl jefe del puesto militar de Djanet nos dijo d\u00f3nde encontrar a un<br \/>\nhombre llamado Iken quien, seg\u00fan \u00e9l, ser\u00eda el mejor gu\u00eda para nuestro<br \/>\nviaje. Cuando estaba a punto de salir de all\u00ed, el comandante agreg\u00f3<br \/>\nque Iken era ciego, pero que eso no deb\u00eda preocupanne. Pens\u00e9 que se<br \/>\ntrataba de una broma y as\u00ed lo dije. Repiti\u00f3 que no deb\u00eda preocuparme,<br \/>\nque Iken era el mejor gu\u00eda.<br \/>\n-\u00bfEl mejor que tiene, o el mejor que le queda? -pregunt\u00e9 intentando<br \/>\nsonre\u00edr.<br \/>\n-\u00a1No se preocupe! -insisti\u00f3 riendo.<br \/>\n-\u00bfNaci\u00f3 ciego o se qued\u00f3 ciego por alguna enfermedad? -pregunt\u00e9<br \/>\nnervioso.<br \/>\n-Se qued\u00f3 ciego hace unos diez a\u00f1os. Una infecci\u00f3n ocular -respondi\u00f3<br \/>\nestrech\u00e1ndome la mano para dar a entender que la entrevista hab\u00eda<br \/>\nterminado.<br \/>\nIken era un hombre alto, de unos cincuenta a\u00f1os. Hablando con \u00e9l nos<br \/>\nenteramos de que hab\u00eda pasado la infancia y la adolescencia con su<br \/>\npadre, que conduc\u00eda caravanas por todo el S\u00e1hara. Luego \u00e9l mismo<br \/>\ntrabaj\u00f3 en las caravanas hasta que la Legi\u00f3n Extranjera francesa lo<br \/>\ncontrat\u00f3 de gu\u00eda; en aquel entonces los franceses gobernaban Argelia.<br \/>\nA los treinta a\u00f1os perdi\u00f3 la vista de resultas de un tracoma mal<br \/>\ntratado. (&#8230;)<br \/>\nDescrib\u00ed a Iken el trayecto que pensaba emprender.<br \/>\n&#8211; Ya veo&#8230; Ya veo -repet\u00eda mientras yo le informaba.<br \/>\n-\u00bfHa hecho este viaje alguna vez? -pregunt\u00e9.<br \/>\n-Exactamente el mismo itinerario no, pero veo perfectamente lo que<br \/>\nquiere hacer. Podemos salir ma\u00f1ana por la noche -dijo.<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9 por la noche? Preferir\u00eda conducir durante las horas de luz<br \/>\npara poder filmar.<br \/>\n-Como quiera, pero en cuanto pasemos la regi\u00f3n monta\u00f1osa no debemos<br \/>\ncircular entre las diez de la ma\u00f1ana y las cinco de la tarde.<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n-All\u00ed ya es verano. Es un horno, hay tormentas de arena y una<br \/>\ntemperatura de sesenta y dos a sesenta y cinco grados durante el d\u00eda.<br \/>\nLos neum\u00e1ticos se rompen con facilidad y el motor no resistir\u00e1.<br \/>\nParecer\u00e1 sorprendente, pero pese a su dolencia yo sent\u00eda que Iken era<br \/>\nun gu\u00eda seguro.<br \/>\nTengo un amigo ciego que me ha hecho reparar en que los ciegos,<br \/>\nforzados a manejarse con la p\u00e9rdida de la visi\u00f3n, suelen gozar de<br \/>\nciertas facultades psi. Se llama Michel Oelacroix y vive en Bruselas.<br \/>\nSu ceguera no ha sido obst\u00e1culo para recibirse de abogado ni para la<br \/>\npr\u00e1ctica de la ley criminal. Sol\u00eda visitarme cuando yo viv\u00eda en<br \/>\nBruselas, una manzana m\u00e1s all\u00e1 de su casa; le encantaba pasar el<br \/>\ntiempo tocando, acariciando y oliendo cada objeto de mi colecci\u00f3n de<br \/>\narte primitivo. Era capaz de decir si hab\u00eda alg\u00fan objeto nuevo sin<br \/>\nque yo dijera nada. Por la cantidad de polvo acumulada sobre las<br \/>\ncosas, sab\u00eda cu\u00e1nto tiempo hac\u00eda que no limpiaba la casa, y adem\u00e1s<br \/>\npod\u00eda hablar horas enteras sobre el objeto que ten\u00eda en la mano,<br \/>\nsobre su forma, caracter\u00edsticas y, m\u00e1s asombroso a\u00fan, sobre sus<br \/>\ncolores, que, dec\u00eda \u00e9l, literalmente sent\u00eda a trav\u00e9s de los dedos.<br \/>\nUn d\u00eda iba yo siguiendo el laberinto de interminables corredores del<br \/>\npalacio de justicia, buscando un despacho donde deb\u00eda presentarme con<br \/>\nuna citaci\u00f3n por violaci\u00f3n de normas de tr\u00e1fico, cuando desde atr\u00e1s<br \/>\no\u00ed la voz de Michel llam\u00e1ndome. Al preguntarle c\u00f3mo hab\u00eda sabido que<br \/>\nestaba all\u00ed dijo:<br \/>\n-Has pasado por delante de m\u00ed cuando sal\u00eda de una sala del tribunal.<br \/>\nSab\u00eda que eras t\u00fa.<br \/>\n-Pero \u00bfc\u00f3mo sab\u00edas que era yo? \u00bfPor mi colonia? \u00bfPor el sonido de los<br \/>\npasos?<br \/>\n-Por todo&#8230; y por nada en particular, \u00a1pero sab\u00eda que eras t\u00fa!<br \/>\n-\u00bf Y puedes reconocer tambi\u00e9n a otras personas?<br \/>\n-S\u00f3lo a las que me importan.<br \/>\nImpresionado por lo que hab\u00eda sucedido decid\u00ed, d\u00edas m\u00e1s tarde,<br \/>\nintentar un experimento para cerciorarme de los elementos por los que<br \/>\nMichel me reconoc\u00eda. Sab\u00eda en qu\u00e9 parada bajaba del autob\u00fas y qu\u00e9<br \/>\ncalle tomaba para volver a casa cuando acababa el trabajo en el<br \/>\ntribunal. Llam\u00e9 al tribunal para saber qu\u00e9 d\u00edas estaba de servicio y<br \/>\nsustitu\u00ed mi colonia habitual por otra. Le esper\u00e9 a mitad de camino<br \/>\nentre la parada del autob\u00fas y su casa, en la acera por donde vendr\u00eda<br \/>\n\u00e9l.<br \/>\nCuatro metros antes de llegar donde yo estaba, Michel, moviendo su<br \/>\nbast\u00f3n blanco de lado a lado para poder cruzar la calle a salvo,<br \/>\nempez\u00f3 a mostrarse m\u00e1s y m\u00e1s inquieto. Redujo el paso y su cabeza<br \/>\ncomenz\u00f3 a seguir casi los movimientos laterales del bast\u00f3n, como si<br \/>\nestuviera buscando algo. Me apoy\u00e9 contra la pared para dejarle m\u00e1s<br \/>\nsitio. Cuando pasaba frente a m\u00ed, mir\u00f3 instintivamente hacia donde yo<br \/>\nestaba, frunciendo la frente y oliendo el aire, pero continu\u00f3<br \/>\ncaminando despacio. Luego se detuvo como esperando que yo dijera<br \/>\nalgo. Segu\u00ed callado e inm\u00f3vil, sinti\u00e9ndome culpable por mi ardid, y<br \/>\n\u00e9l prosigui\u00f3 la marcha.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente repet\u00ed el experimento, pero esta vez esper\u00e9 en la<br \/>\nacera opuesta. Michel pas\u00f3 por las mismas reacciones del d\u00eda<br \/>\nanterior. Sus ojos sin vida me miraron otra vez; luego, sigui\u00f3<br \/>\ncaminando.<br \/>\nPens\u00e9 que me llamar\u00eda uno de aquellos d\u00edas, pero no fue as\u00ed. Dej\u00e9<br \/>\npasar una semana y le hice una visita, llevando mi colonia de<br \/>\nsiempre. En el transcurso de la conversaci\u00f3n, pregunt\u00f3 si yo hab\u00eda<br \/>\ncambiado de colonia en los \u00faltimos tiempos. Respond\u00ed que s\u00ed.<br \/>\n-\u00a1De modo que eras t\u00fa! -exclam\u00f3-. Sab\u00eda que eras t\u00fa. Me resist\u00eda a<br \/>\nllamarte porque el olor de la colonia era diferente y no quer\u00eda<br \/>\nponerme en rid\u00edculo en el barrio al llamarte por el nombre, \u00a1pero<br \/>\nhubiera apostado a que eras t\u00fa!<br \/>\nExpliqu\u00e9 a mi amigo los motivos que me hab\u00edan impulsado a hacer aquel<br \/>\nexperimento, y me perdon\u00f3.<br \/>\nSi no pod\u00eda olerme u o\u00edr mis pasos, \u00bfc\u00f3mo hab\u00eda sido capaz de<br \/>\npercibir mi presencia ?<br \/>\n-\u00a1Ten\u00eda una sensaci\u00f3n inexplicable, una certeza incontrolable! -dijo<br \/>\nMichel.<br \/>\n\u00bfClarividencia o telepat\u00eda?<\/p>\n<p>Desde que dej\u00e1ramos Djanet, Iken iba sentado sobre la rueda de<br \/>\nrecambio, que estaba sujeta al cap\u00f3.<br \/>\n-Necesito respirar el olor del desierto -hab\u00eda explicado-. Eso me<br \/>\ndice d\u00f3nde estoy; cada sitio tiene un olor particular. No puedo oler<br \/>\nsi voy dentro del coche. y desde aqu\u00ed oigo los diferentes ruidos que<br \/>\nhacen los neum\u00e1ticos al pisar el suelo; tambi\u00e9n eso me dice mucho con<br \/>\nrespecto al terreno.<br \/>\nDeb\u00e9is fijaros atentamente en los gestos que yo haga para guiaros.<br \/>\nCon la mano izquierda se\u00f1alo que deb\u00e9is ir hacia la izquierda; con la<br \/>\nderecha, que deb\u00e9is ir hacia la derecha. Las dos manos levantadas son<br \/>\npara que aceler\u00e9is, las dos manos extendidas lateralmente quieren<br \/>\ndecir que par\u00e9is, y para reducir la velocidad, agitar\u00e9 ambas manos en<br \/>\nel aire. Tambi\u00e9n necesito ayuda de todos vosotros. (Yo iba acompa\u00f1ado<br \/>\npor Daniele y por mi ayudante, Philippe.) No habl\u00e9is mientras<br \/>\nconduc\u00eds, y mirad detenidamente el paisaje que os rodea.<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9? -pregunt\u00e9, sabiendo la respuesta pero deseando o\u00edrsela<br \/>\ndecir.<br \/>\n-Porque tambi\u00e9n eso me ayuda a ver d\u00f3nde estoy -dijo.<br \/>\nNo era f\u00e1cil conducir con Iken sentado en el cap\u00f3, tapando la vista.<br \/>\nSiguiendo las instrucciones que me daba, yo ten\u00eda que ir zigzagueando<br \/>\ncon cuidado entre los obst\u00e1culos naturales: arenas movedizas, enormes<br \/>\nrocas volc\u00e1nicas, dunas, profundas grietas excavadas por antiguos<br \/>\nr\u00edos. (&#8230;)Pese a estos problemas de \u00edndole t\u00e9cnica, Iken segu\u00eda<br \/>\nmereciendo toda mi confianza.<br \/>\nUn d\u00eda, las manos de Iken ordenaron parar el coche. Le ayudamos a<br \/>\nbajar del cap\u00f3. Se sent\u00f3 sobre los talones y tom\u00f3 un pu\u00f1ado de arena<br \/>\nque oli\u00f3 intensamente durante largo rato. Luego acarici\u00f3 la arena y<br \/>\njuguete\u00f3 con los granos, estudiando cuidadosamente su textura. Al<br \/>\ncabo se irgui\u00f3 y libre de toda preocupaci\u00f3n dijo:<br \/>\n-Ahora s\u00e9 d\u00f3nde estamos. Debemos proseguir en esta misma direcci\u00f3n.<br \/>\nY su mano indicaba el camino.<br \/>\nUna noche busc\u00e1bamos desesperadamente un pozo porque est\u00e1bamos<br \/>\nescasos de agua. Lejos de encontrarlo, dimos de bruces con un enorme<br \/>\narbusto reseco, de m\u00e1s de un metro de alto.<br \/>\nIken acarici\u00f3 las ramas muertas, oli\u00f3 todo lo que crec\u00eda o estaba<br \/>\nseco alrededor de \u00e9l y por fin dio instrucciones. Pocas horas despu\u00e9s<br \/>\nencontramos agua.<br \/>\nLlegamos a Tombouctou seg\u00fan lo previsto. Era imposible perderse<br \/>\nllevando a Iken de gu\u00eda. En lo que concierne a sus facultades, podr\u00eda<br \/>\narg\u00fcirse que no todas pertenecen al \u00e1mbito de fa telepat\u00eda, que<br \/>\nalgunas est\u00e1n m\u00e1s cercanas a la clarividencia. Pero lo importante es<br \/>\nque Iken sintonizaba con una parte del cerebro que le permit\u00eda<br \/>\nguiamos a trav\u00e9s del desierto.<\/p>\n<p>(&#8230;)Otros tuareg que luego hicieron de gu\u00edas para nosotros, tambi\u00e9n<br \/>\nrehusaron ir dentro del coche, pero por razones diferentes.<br \/>\nAcostumbrados a viajar en camello, no pod\u00edan reconocer los puntos<br \/>\nsobresalientes del paisaje desde el interior del veh\u00edculo, ya que la<br \/>\nconfiguraci\u00f3n del relieve del terreno estaba dibujada en su memoria<br \/>\ntal como la ve\u00edan desde su perspectiva a lomos del camello. Por<br \/>\ntanto, viajaban en el techo del coche, que aproximadamente ten\u00eda la<br \/>\nmisma altura de la silla de montar puesta sobre la joroba del animal.<br \/>\nPero esto era fuente de problemas: yo no pod\u00eda ver al gu\u00eda, y con el<br \/>\nruido del motor resultaba imposible o\u00edr sus indicaciones. En<br \/>\nconsecuencia, Philippe ten\u00eda que sentarse sobre la rueda de recambio<br \/>\ndel cap\u00f3 y actuar de intermediario entre el gu\u00eda y yo, transmitiendo<br \/>\nsus mensajes e instrucciones.<br \/>\nHab\u00eda a\u00fan otro problema con estos gu\u00edas: el de conducir por la noche<br \/>\ncon los faros encendidos. Como estaban habituados a viajar con la luz<br \/>\nde las estrellas y la luna, no sab\u00edan orientarse de noche porque la<br \/>\nluz de los faros distorsionaba la apariencia del terreno. Yo deb\u00eda<br \/>\nconducir entonces con las luces apagadas. Sin embargo, debo admitir<br \/>\nque es una experiencia extraordinaria, verdaderamente m\u00e1gica,<br \/>\nconducir a la luz de la luna y las estrellas, con la sensaci\u00f3n de<br \/>\nestar suspendido entre lo ignoto y lo misterioso, formando parte, al<br \/>\nfin, de la realidad c\u00f3smica donde todo, hasta lo imposible, podr\u00eda<br \/>\nocurrir.<br \/>\nEstos relatos reflejan mis experiencias personales con los tuareg. En<br \/>\nel desierto australiano y en el Kalahari, estando con los<br \/>\nbosquimanos, he o\u00eddo muchas historias que tambi\u00e9n atestiguan que las<br \/>\ngentes de los grandes desiertos -donde es necesario recorrer<br \/>\nlargu\u00edsimas distancias para poder encontrar a otros seres humanos-<br \/>\nparecen estar m\u00e1s sintonizadas con esa parte del cerebro que da<br \/>\ncabida a la telepat\u00eda, porque ello es necesario para asegurar la<br \/>\nsupervivencia.<br \/>\nSon muchos los fen\u00f3menos de esta \u00edndole que he conocido gracias a los<br \/>\npueblos de tradici\u00f3n. No pueden ser mera coincidencia. A veces<br \/>\npienso, no obstante, que algunos son producto de la intuici\u00f3n, para<br \/>\nla que estos pueblos parecen tener predisposici\u00f3n al verse forzados a<br \/>\nvalerse de ella para sobrevivir. (&#8230;)En nosotros esta facultad<br \/>\ntiende a atrofiarse por falta de utilizaci\u00f3n en la vida cotidiana.<br \/>\nLlamar por tel\u00e9fono o escribir una carta es mucho m\u00e1s com\u00fan y m\u00e1s<br \/>\nf\u00e1cil que concentrarse para enviar un mensaje a alguien.<br \/>\nMe he dado cuenta de que muchos pueblos de tradici\u00f3n viven m\u00e1s<br \/>\nacordes consigo mismos que nosotros. Han desarrollado la intuici\u00f3n y<br \/>\nlos sentimientos animales primitivos m\u00e1s que el razonamiento.<br \/>\nViviendo en estrecha relaci\u00f3n con la naturaleza, implic\u00e1ndose \u00edntima<br \/>\ny profundamente en ella, han aprendido su lenguaje. Quiz\u00e1 porque no<br \/>\ntienen opci\u00f3n para sobrevivir de otra manera, se han visto obligados<br \/>\na sintonizar con aquellos aspectos del cerebro que les permiten<br \/>\nadquirir niveles de consciencia m\u00e1s altos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Facultades que olvidamos &#8211; Tuaregs-1 Estoy leyendo una interesante cronica de un encuentro con los tuareg, escrita por el explorador Douchan Gersi, y me ha entrado complejo de atontada y abotargada occidental que, de tanto vivir entre cemento y de no necesitar ver, ni oir, ni oler, ni palpar, no ve un palmo m\u00e1s all\u00e1 de sus narices. Sucede que<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-742","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tradiciones-chamanicas-de-otros-continentes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=742"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/742\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}