{"id":739,"date":"2006-03-22T07:20:39","date_gmt":"2006-03-22T07:20:39","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=739"},"modified":"2006-03-22T07:20:39","modified_gmt":"2006-03-22T07:20:39","slug":"los-aborigenes-australianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=739","title":{"rendered":"Los aborigenes australianos"},"content":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Fotograf\u00eda realizada en 1912 a varios abor\u00edgenes posando con sus pinturas corporalesDentro de Ocean\u00eda, un continente dominado por el agua, Australia con sus 4.000 kil\u00f3metros, emerge como la \u00fanica isla cuya extensi\u00f3n nos hace olvidar su car\u00e1cter insular. Para facilitar el estudio del resto de las islas de este continente, fue necesario agruparlas bajo unos t\u00e9rminos m\u00e1s amplios como son los de Micronesia, Melanesia y Polinesia. La poblaci\u00f3n aborigen lleg\u00f3 a Australia hace unos 40.000 a\u00f1os, aunque hay estudiosos que atrasan su llegada hasta los 60.000. Utilizando canoas y toscas embarcaciones, estos primitivos viajeros arribaron a las costas australianas en varias oleadas, desde distintos lugares de la vecina Asia. Tal vez uno de estos lugares de partida, pudo ser la India, ya que con la poblaci\u00f3n india comparten ciertos rasgos como su nariz ancha y algo aplastada o tez oscura. Su incre\u00edble capacidad de adaptaci\u00f3n al medio les permiti\u00f3 alcanzar una poblaci\u00f3n aproximada de un mill\u00f3n de habitantes a la llegada de los europeos a principios del siglo XVII, en la actualidad s\u00f3lo quedan unos 200.000 primitivos australianos.<\/p>\n<p>Imagen de un abor\u00edgen lanzando un boomerang [Fuente: Enciclopedia Encarta] Estos colonos Pintura rupestre realizada por los abor\u00edgenes [Fuente: Enciclopedia Encarta] originales desarrollaron una nueva civilizaci\u00f3n con una serie de rasgos comunes que nos permite identificar esta particular cultura: una econom\u00eda basada en la recolecci\u00f3n y en la caza y la pesca, sin pr\u00e1cticas ganaderas o agr\u00edcolas; \u00fatiles de madera como el valioso bumerang, arma de caza conocida en todo el mundo; vida al aire libre, sin presencia de una arquitectura civil o religiosa; manifestaciones art\u00edsticas valios\u00edsimas con un arte rupestre muy rico y complejo acompa\u00f1ado de una impresionante pintura sobre el cuerpo, de gran expresividad; organizaci\u00f3n tribal y agrupaci\u00f3n en torno a clanes y grupos familiares, vinculados a un t\u00f3tem o a varios t\u00f3tems.<\/p>\n<p>Un par de abor\u00edgenes con los cuerpos pintados [Fuente: Enciclopedia Encarta]<\/p>\n<p>A pesar de estos rasgos comunes, el tiempo y la distancia han ido configurando importantes diferencias regionales entre la poblaci\u00f3n aborigen australiana, tanto desde el punto de vista ling\u00fc\u00edstico, como desde el punto de vista religioso o art\u00edstico. Esta diversidad queda patente al comprobar que en la Australia aborigen se pueden contar hasta 250 dialectos diferentes. Paulatinamente los dialectos fueron asociados a parcelas de territorio, hasta que las agrupaciones m\u00e1s reconocidas fueron aquellas designadas por el dialecto.<\/p>\n<p>Ejemplo de pintura rupestre primitiva procedente de la regi\u00f3n de Queensland [Fuente: Aboriginal Art Online] En t\u00e9rminos generales podemos establecer hasta 17 \u00f3 18 regiones culturales al hablar de la poblaci\u00f3n aborigen australiana. En primer lugar hallamos la zona norte, en la que destaca la pintura rupestre, y en la que encontramos numerosas tribus: Gunwinggu, Nunggubuyu, Rembarnga, Yolngu, Gurindji, Jawoyn, Ngarinman, Wik, Kuku-yalanji, Gayardilt, Kaiadilt, Lardil, Waanyi, Yanuwa, Gooniyandi, Ngarinyin, Gagudju, Larrakia, Tiwi, Djabugay, y los Yidinjdji.<\/p>\n<p>En segundo lugar una regi\u00f3n sur, donde los abor\u00edgenes se autodenominan \u00abnunga\u00bb, con grupos como los adnyamathanha, los kaurna, y los ngarrindjeri. Otra regi\u00f3n es la del este, donde encontramos varias tribus: Boonwurrung, Bundjalung, Darug, Eora, Gunditjmara, Kurnai, Ngunawal, Woiworung, Yugembeh, Barkindji, Kamilaroi, Wiradjuri, Yorta Yorta, Badtjala, Gubbi Gubbi, Quandamooka, o Yuggera.<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n oeste, la poblaci\u00f3n del \u00e1rea m\u00e1s septentrional se hace llamar \u00abyamtji\u00bb, mientras que el pueblo m\u00e1s meridional se autodenomina \u00abnyungars\u00bb; los grupos que podemos encontrara en zona son los bibbulman, ngyungar, wajuk, watjarri, y yindjibarndi. La zona central es una zona tremendamente \u00e1rida, en la que se encuentra alguno de los desiertos m\u00e1s secos de la Tierra, en ella se ubican tribus como los arrernte, los pintupi, los pitjantjatjara, los warlpiri, los wongath, los arabana, y los kalkadoon.<\/p>\n<p>La isla de Tasmania es otra regi\u00f3n dentro de la cultura aborigen australiana, si bien es cierto que tiene caracter\u00edsticas especiales que la diferencian del resto de la cultura aborigen australiana; esta zona incluye los grupos de Nuenonne y Paredarerme.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo la zona de las Islas de Torres Strait con las tribus de Meriam Mir y Muralag.<\/p>\n<p>Esta larga lista de nombres no debe de quedar como una simple enumeraci\u00f3n, sino que debe de servir para mostrar la gran diversidad y la gran variedad de matices que puede ofrecernos la cultura aborigen australiana.<\/p>\n<p>Grupo de abor\u00edgenes practicando una danza ritual con el instrumento m\u00e1gico o didgeridoo [Fuente: Enciclopedia Encarta] Durante siglos Australia permaneci\u00f3 aislada, evolucionando y cultivando una rica cultura, respetuosa con la naturaleza y con la Tierra, alejada de cualquier influjo exterior. Parece ser que pudo haber alg\u00fan contacto con Nueva Guinea, con China y con Malasia y que hasta las costas del norte de Australia llegaron navegantes \u00e1rabes en torno al siglo XV. Los primeros europeos en llegar a la isla fueron navegantes tan avezados como Magallanes o Saavedra. Sin embargo, fueron los holandeses los primeros en establecer recaladas definitivas en estas latitudes. Les siguieron luego ingleses y franceses. Pero Australia permaneci\u00f3 inexplorada hasta el siglo XVIII. Y en 1829 Gran Breta\u00f1a se anexion\u00f3 toda Australia. El impacto que supuso para la cultura aborigen la llegada y el asentamiento de estas gentes extranjeras fue enorme. Los europeos importaban unas costumbres que escapaban a la comprensi\u00f3n de los abor\u00edgenes y que chocaban con su concepci\u00f3n del mundo, desde la explotaci\u00f3n de la tierra y de los animales, mediante la agricultura, la ganader\u00eda o la miner\u00eda, hasta la construcci\u00f3n de grandes edificios, f\u00e1bricas y casas, pasando por el uso de ropa que tapaba todo el cuerpo y de extra\u00f1os utensilios. En Australia, los abor\u00edgenes sufrieron la enfermedad, la violencia, la desposesi\u00f3n y el desarraigo, principalmente desde el siglo XIX; su poblaci\u00f3n descendi\u00f3 desde el mill\u00f3n de habitantes a la llegada de los europeos, hasta los 200.000 de hoy en d\u00eda, en torno al 1&#8217;5 de la poblaci\u00f3n de Australia. A mediados del siglo XX consiguieron que la ley les concediera derechos sobre la tierra, sin embargo esto no fue suficiente. Para solventar la situaci\u00f3n desastrosa en que se hallaba esta poblaci\u00f3n, durante los a\u00f1os 80 y 90 del siglo XX, los distintos gobiernos australianos desarrollaron una serie de medidas destinadas a la mejora de las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n aborigen. En la actualidad la poblaci\u00f3n aborigen australiana, m\u00e1s integrada ya en el modo de vida occidental, mantiene viva su tradici\u00f3n y su cultura, mediante la pr\u00e1ctica de sus rituales y la producci\u00f3n art\u00edstica, tanto literaria como pict\u00f3rica, que deja bien patente la fuerza y la recuperaci\u00f3n de esta rica civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mitos relacionados con el origen y ordenaci\u00f3n del Mundo<br \/>\nLa cosmovisi\u00f3n de los abor\u00edgenes australianos<\/p>\n<p>Uno de los elementos que destaca en esta cultura es la fuerte conexi\u00f3n que los abor\u00edgenes sienten con la naturaleza. Esa intensa uni\u00f3n sienta las bases de su visi\u00f3n particular del mundo y del papel que cumple el ser humano en la Tierra y tambi\u00e9n impregna todos los aspectos de su vida diaria. Creen que el ser humano forma parte de una esencia superior que es la Naturaleza, de la cual forman parte los seres vivos y los muertos, desde la roca, la lluvia, la lombriz, o los \u00e1rboles, hasta los canguros y los hombres. De acuerdo con esta concepci\u00f3n, el hombre no es un ser superior, sino que comparte el medio ambiente con el resto de los seres de la Tierra, y tan necesaria es la existencia de los lagartos como la suya propia. Para comprender mejor este gran aprecio y respeto que sienten por la naturaleza, debemos de considerar que estamos ante una sociedad de recolectores y cazadores, cuya supervivencia depend\u00eda exclusivamente de los bienes que obtuviesen de la naturaleza, de ah\u00ed la necesidad de preservarla y de mantener su equilibrio. Para preservar ese equilibrio, todos los elementos de la naturaleza deb\u00edan ser tenidos en cuenta y todos ten\u00edan su funci\u00f3n.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n del ser humano es la de honrar a la Naturaleza y a sus elementos, mediante la pr\u00e1ctica de rituales; se establece as\u00ed una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica, ya que el hombre recibe cobijo y sustento de la Naturaleza, y a cambio, ayuda a mantener el orden mediante rituales. Siguiendo este planteamiento, podemos entender que el aborigen australiano nunca perjudique el medio, sino que lo proteja. Esa veneraci\u00f3n y esa uni\u00f3n que sienten con la Naturaleza la manifiestan materialmente mediante los t\u00f3tems, que est\u00e1n vinculados con alg\u00fan elemento o alg\u00fan aspecto de la Naturaleza, al que una tribu, una casa o un individuo aborigen rinde culto. Mediante este sistema tot\u00e9mico, los abor\u00edgenes pod\u00edan venerar a cualquier aspecto o elemento de la Naturaleza: la roca, la lluvia, la lanza, el lago, las flores, los animales o las plantas. Adem\u00e1s, los abor\u00edgenes realizaron una clasificaci\u00f3n de t\u00f3tems desde los que eran de culto individual, hasta los de \u00edndole local, pasando por los vinculados con el sexo o con la familia.<\/p>\n<p>Este orden fundamentado en t\u00f3tems favoreci\u00f3 el desarrollo de una organizaci\u00f3n social basada en clanes, que a su vez se dividieron en casas, con lo cual se difundi\u00f3 una gran variedad de relatos, mitos, h\u00e9roes y creencias particulares, que nos son imposibles conocer en su totalidad. Sin embargo, a pesar de esa enorme diversidad, la mayor\u00eda de los abor\u00edgenes australianos comparten un conjunto de creencias a cerca del Universo, su origen, la Naturaleza o el papel del ser humano. As\u00ed, la mayor\u00eda de su mitolog\u00eda est\u00e1 relacionada con la Naturaleza y con la Tierra, mostrada como ant\u00edtesis al cielo y al oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n y la ordenaci\u00f3n del Mundo, en la mitolog\u00eda de los pueblos nativos australianos, se explica mediante relatos mitol\u00f3gicos que tienen como protagonistas a seres legendarios, dioses y h\u00e9roes ancestrales. Del mismo modo que ocurr\u00eda con los mitos africanos o con la cosmogon\u00eda cl\u00e1sica, el origen del mundo y su forma, tal y como la conocemos, se debe a la intervenci\u00f3n de seres m\u00e1gicos y dioses primitivos, cuya actuaci\u00f3n permite, no s\u00f3lo que exista nuestro mundo, sino tambi\u00e9n la vida en \u00e9l. De igual modo, estos relatos mitol\u00f3gicos ayudan a comprender el origen de ciertos fen\u00f3menos naturales o el origen de ciertas costumbres y normas sociales, justific\u00e1ndolas. De forma que estos mitos, acompa\u00f1ados de los correspondientes rituales, ayudaban a conservar este orden establecido, tanto desde el punto de vista natural como desde el punto de vista social. En este trabajo nos centraremos en esas leyendas y creencias comunes a la mayor parte de los abor\u00edgenes australianos: la estructura del Universo, leyendas sobre el origen de algunos cuerpos celestes, el \u00abTiempo del Sue\u00f1o\u00bb, la historia de Biame o el relato de la Madre Serpiente.<\/p>\n<p>El Tiempo del Sue\u00f1o<\/p>\n<p>Figura de madera que representa a un ser ancestral [Fuente: The Universe of the Aborigine] Dentro de la mitolog\u00eda aborigen australiana, los mitos de la creaci\u00f3n ocupan un lugar muy importante. La creaci\u00f3n y ordenaci\u00f3n del mundo tuvo lugar en un periodo mitol\u00f3gico y sobrenatural, conocido como \u00abAlchera\u00bb, Dreaming o Dreamtime, cuya traducci\u00f3n literal es \u00abTiempo del Sue\u00f1o\u00bb. En este tiempo m\u00e1gico, la Tierra tom\u00f3 forma y la vida surgi\u00f3 en ella. En la mayor parte de las leyendas que hablan del Dreaming, se relatan los viajes de los esp\u00edritus ancestrales, llamados Wondjina, que crearon el mundo tal y como lo conocemos, con sus r\u00edos y sus rocas, las estrellas y dieron vida al ser humano, a las plantas y a los animales. Posteriormente, durante el Dreamtime, estos esp\u00edritus, viajaron libremente por Australia y despu\u00e9s de transmitir a lo seres humanos los conocimientos necesarios para su supervivencia y para el mantenimiento del orden establecido, los Wondjina desaparecieron dentro de la Tierra y habitan en las formas del mundo natural que crearon: rocas, p\u00e1jaros, r\u00edos, etc&#8230;<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de estos mitos, la Tierra surgi\u00f3 de la materia preexistente y el paisaje fue paulatinamente transformado por la acci\u00f3n de unas criaturas con forma parecida a la de gigantes serpientes. Estas \u00abserpientes\u00bb fueron levantando, horadando y retorciendo, el terreno existente, y a medida que lo hac\u00edan iban configurando el paisaje actual. Estos seres ancestrales, que dieron forma a la Tierra, surgieron de la propia Tierra. Posteriormente dedicamos un ep\u00edgrafe al mito de la \u00abMadre Serpiente\u00bb<\/p>\n<p>Pintura que representa el Tiempo del Sue\u00f1o, con serpientes gigantes Al \u00abTiempo del Sue\u00f1o\u00bb, tambi\u00e9n se puede entrar en el presente mediante la pr\u00e1ctica de ciertos rituales, utilizando t\u00f3tems. As\u00ed, la conservaci\u00f3n de los mitos y la pr\u00e1ctica de los rituales se mantiene en cierto modo, la continuidad de este tiempo sobrenatural, tan importante en la mitolog\u00eda aborigen, y garantiza tambi\u00e9n la continuidad de la vida.<\/p>\n<p>Estructura del Universo y origen de algunos elementos celestes<\/p>\n<p>En este sistema de creencias, donde la Tierra y la Naturaleza ocupaban un lugar privilegiado, el firmamento era poco atendido de manera que la mayor parte de su cosmolog\u00eda estaba basada en la mitolog\u00eda y en observaciones astron\u00f3micas muy generales.<\/p>\n<p>La estructura del Universo var\u00eda poco de un pueblo aborigen a otro. En general para estos nativos, en el Universo hab\u00eda tres planos: la Tierra, el cielo y el subsuelo. La Tierra, cuya forma es circular, est\u00e1 cubierta por el cielo que se estrecha en el horizonte. El cielo es el hogar de los h\u00e9roes ancestrales y de los seres sobrenaturales. Adem\u00e1s, el cielo era descrito como el lugar donde iba el alma de una persona cuando esta mor\u00eda, curiosamente como explica el Cristianismo, salvando las muchas diferencias, claro est\u00e1. Como su Tierra (Australia) era un espacio bastante seco, donde el agua no era muy abundante, a los ojos del aborigen australiano, el cielo se imagin\u00f3 como un espacio verde, donde el suministro de agua era mayor que en la tierra, resultando una morada digna de los dioses y de esas almas que abandonaban el cuerpo al morir. La luz, el brillo de las estrellas era visto como las hogueras de los seres que resid\u00edan en el cielo. Algunos mitos explican que el cielo era sostenido por unos apoyos gigantescos situados en los extremos de la Tierra sujeto. Esta idea de grandes pilares o apoyos que sujetan el cielo, tambi\u00e9n es recogida por otras mitolog\u00edas, por ejemplo, la china. Los abor\u00edgenes australianos sent\u00edan un gran respeto por la figura del cham\u00e1n, de quien se dec\u00eda era capaz de viajar del plano terrestre al plano celeste, mediante una serie de rituales y utilizando ciertas semillas de \u00e1rboles que se hallaban entre el cielo y la tierra.<\/p>\n<p>El plano subterr\u00e1neo, era un plano inferior a la Tierra con la cual ten\u00eda un mayor parecido que el cielo. En este plano, situado por debajo del terrestre, estaba ocupado por gente que se parec\u00eda bastante a la que ocupaba la Tierra. Otros relatos sosten\u00edan que el subsuelo es un plano m\u00e1s oscuro y que est\u00e1 vac\u00edo, deshabitado. Una leyenda aborigen cuanta que el hombre luna y la mujer sol, atravesaban cada d\u00eda este plano subterr\u00e1neo para volver al horizonte este, desde el oeste. De este modo, explicaban la desaparici\u00f3n tanto del sol como de la luna en el horizonte oeste, y su aparici\u00f3n en el este cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Como ya hemos apuntado en el p\u00e1rrafo anterior, para los abor\u00edgenes australianos, la luna era identificado con una figura masculina, mientras que el sol era considerado una figura femenina, justa al rev\u00e9s que en muchas otras culturas, como puede ser la cl\u00e1sica. Esto puede deberse a la importancia que los nativos australianos otorgaban a la figura femenina, sin la cual no era posible la vida. Del mismo modo, la vida en la Tierra no es posible sin el sol, con lo cual pudo establecerse una relaci\u00f3n entre la feminidad y el astro rey. El mito que nos narra el origen del sol, nos cuenta que \u00e9ste surgi\u00f3 de la propia Tierra en un lugar concreto, se\u00f1alado por una gran roca; cada d\u00eda el sol se alza en el cielo y vuelve a la Tierra cada noche, justo al mismo lugar del que surgi\u00f3 por vez primera. Existe otra narraci\u00f3n, completamente distinta, que tambi\u00e9n explica la aparici\u00f3n del sol en el cielo cada d\u00eda. Seg\u00fan esta leyenda, una mujer dej\u00f3 a su hijo en el interior de una cueva mientras buscaba comida; cuando anocheci\u00f3, la mujer se perdi\u00f3 y entr\u00f3 en la regi\u00f3n celeste, que comenz\u00f3 a recorrer con una antorcha; la mujer a\u00fan sigue perdida y cada d\u00eda cruza el cielo con su antorcha, ilumin\u00e1ndolo mientras busca a su hijo perdido.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es curioso el relato mitol\u00f3gico que explica el origen de la luna, que como ya hemos indicado era una entidad masculina. Seg\u00fan este mito, un miembro del t\u00f3tem de la zarig\u00fceya ten\u00eda un fabuloso cuchillo con la luna dentro, de modo que pod\u00eda cazar por la noche con la luz que proyectaba. En cierta ocasi\u00f3n, un miembro de otro t\u00f3tem se lo arrebat\u00f3 y huy\u00f3. El due\u00f1o del cuchillo, corri\u00f3 tras \u00e9l, sin \u00e9xito. Como no pudo alcanzarlo, se dirigi\u00f3 a \u00e9l vociferando y propuso al ladr\u00f3n que dejase la luna en el cielo para que todos pudiesen sacar provecho de su luz y pudieran cazar de noche. Existe otro mito distinto, pero igual de interesante, que explica las fases de la luna. El relato cuenta c\u00f3mo un miembro del t\u00f3tem de la zarig\u00fceya muri\u00f3 y poco despu\u00e9s se alz\u00f3 de su tumba, volviendo a ser un hombre; nuevamente envejeci\u00f3 y muri\u00f3 otra vez; en determinados puntos, se vuelve a levantar como un hombre joven, para ir envejeciendo y volver a morir.<\/p>\n<p>Pero en la mitolog\u00eda de los abor\u00edgenes australianos, no solamente se recogen mitos sobre el sol y la luna, sino que otros cuerpos celestes tambi\u00e9n merecieron su atenci\u00f3n. Entre ellos destaca el mito de las Pl\u00e9yades y de Ori\u00f3n, que fueron importantes grupos de estrellas para los nativos de Australia. Las Pl\u00e9yades eran siete hermanas que iban siempre juntas a cualquier sitio y un d\u00eda aterrizaron todas en su lugar favorito, donde encontraron a un grupo de hombres llamados Yayarr. Estos hombres acompa\u00f1aron y ayudaron a las hermanas, hasta que se cansaron. Solamente uno se qued\u00f3 con ellas. Cuando las estrellas se fueron al cielo, el hombre las sigui\u00f3 tambi\u00e9n hasta el firmamento y se convirti\u00f3 en Ori\u00f3n.<\/p>\n<p>Las estrellas de Escorpio tambi\u00e9n tienen su propio mito, seg\u00fan el cual un reci\u00e9n iniciado fue seducido por una mujer y mantuvo relaciones sexuales antes de haber sido purificado. Los maestros del joven quer\u00edan castigarle por haber roto las normas, pero la pareja huy\u00f3 al cielo. Los maestros les persiguieron arroj\u00e1ndoles bumeranes, pero fallaron. Entonces todos se transformaron en estrellas para mostrara que el iniciado jam\u00e1s podr\u00eda finalizar su formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otros fen\u00f3menos celestes tambi\u00e9n fueron explicados mediante mitos que ayudaban a comprender hechos, que, de otra forma, eran inexplicables. As\u00ed suced\u00eda con los eclipses de sol; para los nativos australianos los eclipses de sol, eran debidos a la intromisi\u00f3n de un demonio, Arungquilta, que quer\u00eda introducirse en el sol para vivir en \u00e9l. Cada vez que ten\u00eda lugar un eclipse, el cham\u00e1n deb\u00eda de realizar un ritual, para expulsar al demonio Arungquilta y expulsarle lejos del sol.<\/p>\n<p>Biame, el Gran Dios Esp\u00edritu y otros dioses creadores<\/p>\n<p>Dentro de los mitos de creaci\u00f3n, puede que el m\u00e1s extendido entre los pueblos nativos australianos sea el de el dios Baiame, tambi\u00e9n conocido bajo los nombres de Balame, Byamee o Biame, que procede del vocablo biai, \u00abhacer\u00bb. Este dios ancestral es conocido como \u00abEl m\u00e1s Grande\u00bb o \u00abEl Creador\u00bb y es el responsable de haber creado por primera vez la Tierra.<\/p>\n<p>Uno de estos relatos sobre Biame resulta tener cierto contenido moral, adem\u00e1s de justificar la necesidad de que todos los seres de la Tierra permanezcan unidos, siendo todos iguales. Este relato, nos cuenta que Biame estableci\u00f3 tres tribus diferentes de seres vivos para poblar la Tierra. En primer lugar cre\u00f3 la tribu de los animales y habitantes del suelo; en este grupo encontramos seres de tama\u00f1os y formas diversas, desde los reptiles que se arrastran por el suelo, hasta los canguros y los koalas. En segundo lugar, cre\u00f3 a la tribu de los p\u00e1jaros, integrada por curiosas aves de todas las dimensi\u00f3n y colores. En \u00faltimo lugar, di\u00f3 vida la tribu de los peces que poblaron los r\u00edos, los lagos, las charcas y los amplios mares. En medio de estas tribus viv\u00eda una extra\u00f1a criatura, llamada platypus que compart\u00eda cualidades con cada una de esos grupos; as\u00ed, ten\u00eda piel como los animales, pon\u00eda huevos como los p\u00e1jaros y nadaba como los peces. Este ser ten\u00eda amistad con las tres tribus, que pronto sintieron una gran admiraci\u00f3n y respeto por \u00e9l. Seg\u00fan cuenta la leyenda, un desafortunado d\u00eda las tribus empezaron a discutir sobre cu\u00e1l de ellas era la mejor. La discusi\u00f3n se volvi\u00f3 tan en\u00e9rgica, que la lucha estall\u00f3 y los grupos se separaron. Cada una de las tres tribus invit\u00f3 a platypus a que se uniera a ella; primero la de los animales, con el gran canguro Bagaray a la cabeza, despu\u00e9s la de los p\u00e1jaros liderada por Buntil, el gran \u00e1guila y finalmente los peces, con Goodoo al frente. Platypus agradeci\u00f3 a todos su inter\u00e9s y tras meditar unos instantes, respondi\u00f3: \u00abAnimales, me gustar\u00eda unirme a vosotros, ya que tengo fur como vosotros; p\u00e1jaros, pongo huevos como vosotros y como gusanos y me gustar\u00eda unirme a vuestra tribu; peces, nado con vosotros diariamente y somos grandes amigos. Es una decisi\u00f3n muy dif\u00edcil, pero he considerado que no me unir\u00e9 a ninguna como tribus separadas; sin embargo me unir\u00e9 a todos vosotros como parte que sois de m\u00ed, del mismo modo que yo soy parte de todos vosotros, por lo tanto ning\u00fan grupo o tribu es mejor que otra, ni yo tampoco. Cada uno de vosotros sois especiales y \u00fanicos en vuestra existencia\u00bb. Como hemos indicado al comienzo del relato, esta leyenda tiene un contenido moral muy importante en la vida aborigen australiana: todos los seres de la Tierra son iguales y deben permanecer unidos.<\/p>\n<p>Otra leyenda de Baiame, nos cuenta como el dios despu\u00e9s de crear la Tierra, cre\u00f3 al primer hombre y a la primera mujer a partir del barro y el polvo. Seg\u00fan cuenta este relato legendario, antes de desaparecer, el dios indic\u00f3 a la pareja, aquellas plantas que pod\u00edan comer, advirti\u00e9ndoles que ten\u00edan prohibido comer animales y les dej\u00f3 en un lugar muy bueno. La lluvia y el sol daban vida a las plantas, cuyo fruto serv\u00eda de alimento a esta pareja y a su creciente prole. Pero un d\u00eda la lluvia ces\u00f3 y, por vez primera, en la Tierra se supo lo que era el hambre. En un momento de desesperaci\u00f3n, el hombre se atrevi\u00f3 a matar a un animal, un canguro, que comparti\u00f3 con su hambrienta esposa. La pareja ofreci\u00f3 parte del novedoso sustento a un amigo enfermo y debilitado por la falta de alimento. Sin embargo, el hombre rechaz\u00f3 la oferta y, advirti\u00e9ndoles de su error, se march\u00f3. Por su parte, la pareja continu\u00f3 con su fest\u00edn, tras lo cual siguieron las hullas tambaleantes de su pobre amigo. Le encontraron a los pies de un eucalipto al otro lado de un r\u00edo de fuerte corriente. Desde la otra orilla la pareja, contemplaba a su amigo y, cuando estaba a punto de marcharse, qued\u00f3 estupefacta y aterrorizada ante la visi\u00f3n de una figura negra, mitad humana, mitad bestia, que saltando de las ramas de aquel \u00e1rbol, se abalanz\u00f3 sobre el cuerpo de su inm\u00f3vil amigo. Aterrorizados el hombre y su esposa, vieron como aquella figura horrible, se llevaba a su amigo y desaparec\u00eda. De repente, una gran humareda sali\u00f3 del \u00e1rbol, tras lo cual se escuch\u00f3 un ruido desgarrador, como si el \u00e1rbol se rompiese s\u00f3lo y sus ra\u00edces se despegaran de la tierra. El \u00e1rbol se levant\u00f3 y se alej\u00f3 de la pareja volando hacia el sur. As\u00ed es como, seg\u00fan la mitolog\u00eda de los abor\u00edgenes australianos, por primera vez en la Tierra, la muerte lleg\u00f3 a un hombre. Un ser humano hab\u00eda perdido la vida a manos de una criatura llamada Yowee que es el Esp\u00edritu de la Muerte. En este relato vuelve a ser interesante el matiz moral de su contenido, ya que la primera vez que muere un ser humano, puede ser vista como un castigo por haber matado un animal, incumpliendo las normas establecidas por el creador. Ciertamente es un final triste, porque el mundo ideado por Baiame se ve repentinamente truncado por la ruptura del equilibrio inicial y se abre camino una nueva creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del dios Baiame, dada la gran diversidad de tribus que encontramos en la cultura aborigen australiana, podemos hallar una importante lista de divinidades ancestrales vinculadas con la creaci\u00f3n y ordenaci\u00f3n del mundo. Incluso puede ocurrir que tantos nombres diferentes aludan al mismo ser superior que cre\u00f3 el Mundo. Entre algunas tribus de Australia Central, por ejemplo, Altjira es considerado el padre del cielo y el dios del \u00abTiempo del Sue\u00f1o\u00bb, que cre\u00f3 la Tierra, retir\u00e1ndose despu\u00e9s a lo m\u00e1s alto del cielo, donde a\u00fan permanece. Por otro lado, los bagadjimbiri son dos hermanos a los que los karadjeri del noroeste de Australia, atribuyen la creaci\u00f3n del mundo, indicando que con anterioridad al ascenso de ellos desde el suelo, no hab\u00eda nada. Para las tribus de los kulin y los wurunjerri de Australia, Bunjil es el dios supremo y creador y ambas tribus se refieren a \u00e9l como \u00ab Padre Nuestro\u00bb e igual que sucede en el resto de mitos, despu\u00e9s de terminar su tarea en la Tierra, march\u00f3 al cielo. En Australia Central, los aranda creen que Mangar-kunjer-kunja, es el dios creador; se trataba de un dios lagarto que encontr\u00f3 seres primigenios sin desarrollar, a los que separ\u00f3 y con su cuchillo les abri\u00f3 los orificios para los ojos, la nariz, la boca y los o\u00eddos y adem\u00e1s les mostr\u00f3 el fuego, el cuchillo, el boomerang y el matrimonio. Waramurungundi es considerada por los gunwinggu como la primera mujer, la madre de Australia que di\u00f3 a luz a la Tierra, dict\u00f3 las normas de todas las criaturas vivientes y ense\u00f1\u00f3 al hombre a hablar.<\/p>\n<p>La Serpiente Arco Iris o la Madre Serpiente<br \/>\n(Rainbow Serpent)<\/p>\n<p>Pintura tradicional de la diosa serpiente [Fuente: Aboriginal Art Online] Otro de los mitos de creaci\u00f3n m\u00e1s extendidos y conocidos entre los abor\u00edgenes australianos es el de la \u00abMadre Serpiente\u00bb, tambi\u00e9n llamada \u00abSerpiente Arco Iris\u00bb. Esta divinidad ancestral es la personificaci\u00f3n de la fertilidad, la diosa de la lluvia y tiene poderes para dar vida. Seg\u00fan cuenta la leyenda, al principio la Tierra era un espacio vac\u00edo y llano, en cuyo interior descansaba la \u00abGran Madre Serpiente\u00bb que permaneci\u00f3 en un profundo sue\u00f1o durante much\u00edsimo tiempo. Repentinamente se despert\u00f3 y rept\u00f3 por el interior de la Tierra hasta llegar a la desierta superficie. Comenz\u00f3 a recorrer la Tierra y, a medida que avanzaba, tal era su poder, que provoc\u00f3 una gran lluvia, form\u00e1ndose lagos, r\u00edos y pozos de agua. Cada sitio que visit\u00f3 lo nutri\u00f3 con la leche de sus pechos rebosantes, haci\u00e9ndolo f\u00e9rtil y una frondosa vegetaci\u00f3n creci\u00f3 en la Tierra antes yerma. Grandes \u00e1rboles con frutos de muchos colores y formas brotaron de la tierra.<\/p>\n<p>La diosa introdujo su nariz en el suelo, levantando cadenas monta\u00f1osas y abriendo profundos valles, mientras que otras partes las dej\u00f3 lisas y desiertas. La \u00abMadre Serpiente\u00bb regres\u00f3 entonces a la Tierra y despert\u00f3 a los animales, a los reptiles y a los p\u00e1jaros que poblaron por vez primera la Tierra, y finalmente cre\u00f3 a los peces. Por \u00faltimo, seg\u00fan cuenta la leyenda, la diosa extrajo de las entra\u00f1as de la propia Tierra a la \u00faltima de las criaturas, el ser humano. De la \u00abMadre Serpiente\u00bb los seres humanos aprendieron a vivir en paz y armon\u00eda con todos las criaturas de la creaci\u00f3n, ya que eran sus primos espirituales. Adem\u00e1s, la diosa ense\u00f1\u00f3 al hombre la vida tribal, a compartir y tomar de la Tierra solamente aquellos bienes que necesitasen, respetando y honrando a la Naturaleza.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esta leyenda, gracias a la \u00abDiosa Serpiente\u00bb, hombres y mujeres aprendieron a convivir como hermanos con la naturaleza y tambi\u00e9n aprendieron que cada elemento hab\u00eda sido colocado por la diosa en equilibrio. El ser humano entendi\u00f3 que su papel era el de guardi\u00e1n y protector de ese equilibrio y que deb\u00eda transmitir este conocimiento de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Antes de desaparecer, la \u00abMadre Serpiente\u00bb advirti\u00f3 que si el hombre abusaba y mataba por placer o por gula, encontrar\u00eda al culpable y le castigar\u00eda.<\/p>\n<p>En algunas variantes de este mito, la \u00abMadre Serpiente\u00bb, llamada \u00abMadre Eingana\u00bb viv\u00eda, y a\u00fan vive, en el \u00abTiempo del Sue\u00f1o\u00bb, de donde regresa en algunas ocasiones para crear m\u00e1s vida. Seg\u00fan esta versi\u00f3n, la serpiente primigenia, que carec\u00eda de vagina, se sent\u00eda torturada por su embarazo, por lo cual empez\u00f3 a girar y a revolverse. El dios Barraiya, que la vi\u00f3, la pinch\u00f3 cerca del ano para que pudiese dar a luz y todas las criaturas que llevaba en su vientre pudiesen nacer. Del mismo modo es considerada como la \u00abMadre Muerte\u00bb y seg\u00fan este mito, la diosa Eingana tiene un nervio conectado o atado a cada una de sus criaturas y cuando lo deja marchar esa vida se detiene. Siguiendo este planteamiento, si esta diosa muriese, todo dejar\u00eda de existir.<\/p>\n<p>Yhi, la diosa creadora de los karraur<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda de los karraur, Yhi es una divinidad de primer orden, ya que es la diosa creadora. Seg\u00fan cuenta una leyenda de estos abor\u00edgenes australianos, la diosa permanec\u00eda dormida en el \u00abTiempo del Sue\u00f1o\u00bb antes de la creaci\u00f3n de nuestro mundo, en un lugar pac\u00edfico y de monta\u00f1as tranquilas. Un susurro repentino, desvel\u00f3 a la diosa que di\u00f3 un gran bostezo y abri\u00f3 sus ojos, inundando al mundo con nueva luz. Yhi descendi\u00f3 a esta nueva Tierra iluminada por su luz, recorri\u00e9ndola de este a oeste y de norte a sur. A medida que la diosa caminaba, las plantas brotaban bajo sus pies y no descans\u00f3 hasta que hubo recorrido cada cent\u00edmetro de tierra y todo qued\u00f3 cubierto por un manto verde. Cuando termin\u00f3, la diosa fue a descansar y mientras contemplaba su reciente creaci\u00f3n, se percat\u00f3 de que las plantas no pod\u00edan moverse y en aquel momento le apeteci\u00f3 ver algo que pudiese agitarse graciosamente.<\/p>\n<p>Con la idea de crear estas nuevas criaturas, la diosa descendi\u00f3 a la Tierra y tuvo que enfrentarse a unos esp\u00edritus malignos que intentaron acabar con su vida. La diosa, m\u00e1s poderosa y fuerte, derrot\u00f3 a estos esp\u00edritus y la calidez de la diosa se mezcl\u00f3 con la oscuridad, surgiendo unas diminutas formas de vida que empezaron a moverse por all\u00ed. Esas formas de vida se transformaron en danzarinas mariposas, juguetonas abejas y otros insectos que comenzaron a revolotear en torno a la diosa. Pero en este mundo luminoso y vivo, a\u00fan hab\u00eda cuevas oscuras y heladas; sobre ellas la diosa esparci\u00f3 tambi\u00e9n su m\u00e1gica luz y en el interior de las cuevas form\u00f3 agua. Pronto vi\u00f3 como aparec\u00edan nuevas criaturas: peces y lagartos que se deslizaban por el agua. La diosa hab\u00eda derrotado definitivamente a la oscuridad y el nuevo mundo se llen\u00f3 de p\u00e1jaros y animales que poblaron la Tierra, llen\u00e1ndola de vida.<\/p>\n<p>Por otro lado, el mito de los karraur sirve para explicar la salida y la puesta del sol. Cuando el mundo estuvo lleno de luz y de vida, Yhi dijo a las criaturas que ella se marchaba, bendici\u00e9ndoles con el cambio de las estaciones, y prometi\u00e9ndoles que cuando muriesen se encontrar\u00edan con ella. Entonces, la diosa se transform\u00f3 en una potente bola de luz y se alz\u00f3 en el cielo, para desaparecer despu\u00e9s en el horizonte. Todas las criaturas de la Tierra se asustaron porque a medida que Yhi desaparec\u00eda, la oscuridad llenaba la Tierra. Poco a poco, las criaturas fueron qued\u00e1ndose dormidas en la nueva oscuridad de la noche, para ir despertando lentamente ante la luz de un nuevo amanecer. Lo que pronto supieron las criaturas, es que Yhi nunca iba a abandonar totalmente su creaci\u00f3n y que tras anochecer, volver\u00eda a aparecer por el este, d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, la diosa tuvo que regresar una vez m\u00e1s a la Tierra, ya que los animales empezaron a estar descontentos con sus formas, a ser infelices y a pedir a la diosa que satisficiese sus deseos. As\u00ed, seg\u00fan cuenta la leyenda, Yhi descendi\u00f3 sobre la superficie terrestre y pregunt\u00f3 a las criaturas qu\u00e9 necesitaban: el murci\u00e9lago quer\u00eda alas, la foca quer\u00eda nadar&#8230; Yhi les dijo que cumplir\u00eda sus deseos, s\u00f3lo por esta vez y a cada uno le concedi\u00f3 lo que deseaba. As\u00ed es como, de los seres ancestrales con formas bellas de la anterior creaci\u00f3n, surgieron las extra\u00f1as criaturas de nuestra Tierra.<\/p>\n<p>A esta diosa tambi\u00e9n le atribuyen los karraur la creaci\u00f3n del hombre y de la mujer. Yhi hab\u00eda creado primero al hombre, que rodeado de plantas y animales, vagaba por la Tierra y se sent\u00eda s\u00f3lo ya que ni bestias ni vegetales se parec\u00edan a \u00e9l. Una ma\u00f1ana la diosa se acerc\u00f3 a \u00e9l, mientras descansaba ceca de un \u00e1rbol y ten\u00eda ins\u00f3litos sue\u00f1os. A medida que se despertaba de su profundo sue\u00f1o, vi\u00f3 la flor del \u00e1rbol brillando a la luz del sol. At\u00f3nito el hombre pudo contemplar el aut\u00e9ntico poder de Yhi actuando sobre el tallo de la resplandeciente flor. Repentinamente el tallo empez\u00f3 a moverse y tom\u00f3 aliento. De improviso, la flor mud\u00f3 de forma y se convirti\u00f3 en una mujer, que emergi\u00f3 pausadamente desde la luz. As\u00ed apareci\u00f3 la primera mujer de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de aproximarnos a este conjunto de relatos legendarios ligados a la creaci\u00f3n y ordenaci\u00f3n del Mundo, seg\u00fan la mitolog\u00eda aborigen australiana, podemos apuntar una serie de rasgos comunes entre tanta diversidad. En primer lugar, en la mayor\u00eda de dichos relatos, la creaci\u00f3n tiene lugar en un per\u00edodo m\u00edtico, llamado \u00abDreamtime\u00bb (\u00abTiempo del Sue\u00f1o\u00bb), en el cual habitan los esp\u00edritus ancestrales encargados de la creaci\u00f3n. En segundo lugar, en estos mitos, ya sea el de Baiame o el de Yhi, el dios protagonista es el autor de toda la creaci\u00f3n: Tierra, animales y ser humano; es decir: da forma a la Tierra, la llena de vida vegetal y animal, y crea al ser humano. Por otro lado, puede desprenderse otro rasgo com\u00fan a muchos de estos mitos, que es el desarrollo de la creaci\u00f3n y ordenaci\u00f3n del Mundo en distintas fases, m\u00e1s o menos marcadas seg\u00fan el relato. As\u00ed, en un primer momento la divinidad creadora, da forma a la Tierra, levantando monta\u00f1as, creando la lluvia y disponiendo lagos y r\u00edos. Despu\u00e9s da vida a los seres que pueblan la Tierra, tambi\u00e9n siguiendo un orden evidente: primero crea el manto vegetal de la Tierra, surgiendo espacios verdes con frondosos \u00e1rboles, seguidamente crea a los animales, despu\u00e9s a los p\u00e1jaros y finalmente a los peces. Por \u00faltimo, crea al ser humano, primero al hombre y despu\u00e9s a la mujer.<\/p>\n<p>Para finalizar se\u00f1alamos otro aspecto com\u00fan en todos los relatos mitol\u00f3gicos, fundamental para comprender el modo de vida tradicional de los abor\u00edgenes australianos. En la mayor\u00eda de estos mitos se aprecia un contenido moral de vital importancia: el respeto y la vinculaci\u00f3n con la Naturaleza, de la que todos forman parte. Al final de cada relato podemos apreciar que la divinidad creadora, transmite al hombre una serie de conocimientos: el fuego, el uso de algunas herramientas (cuchillo o boomerang), normas de convivencia (matrimonio, modo de vida tribal&#8230;). Entre el conjunto de conocimientos, se halla esa admiraci\u00f3n por la naturaleza y la idea de que todos los seres son de igual importancia para el equilibrio natural y todos forman parte de una entidad mayor, la Naturaleza. De estas ense\u00f1anzas se extrae el papel que debe cumplir el ser humano, honrar a la Naturaleza y mantener su equilibrio, mediante la pr\u00e1ctica de rituales y transmisi\u00f3n de esos conocimientos. Estos mitos y ritos garantizan el mantenimiento del orden establecido y permiten al aborigen australiano descubrir su lugar en el Mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Fotograf\u00eda realizada en 1912 a varios abor\u00edgenes posando con sus pinturas corporalesDentro de Ocean\u00eda, un continente dominado por el agua, Australia con sus 4.000 kil\u00f3metros, emerge como la \u00fanica isla cuya extensi\u00f3n nos hace olvidar su car\u00e1cter insular. 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