{"id":729,"date":"2006-03-22T07:01:08","date_gmt":"2006-03-22T07:01:08","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=729"},"modified":"2006-03-22T07:01:08","modified_gmt":"2006-03-22T07:01:08","slug":"el-popol-vuh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=729","title":{"rendered":"El Popol Vuh"},"content":{"rendered":"<p>El Popol Vuh<\/p>\n<p>El Popol Vuh recoge la tradici\u00f3n oral maya que transmit\u00eda de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n relatos sobre la Historia y costumbres de su pueblo. Las venturas y desventuras de sus protagonistas eran conocidos por todos los mayas y su popularidad era tal que buena parte de la poblaci\u00f3n sab\u00eda de memoria el texto completo. Adem\u00e1s, algunos pasajes eran objeto de representaciones p\u00fablicas en las diferentes localidades.<\/p>\n<p>En el siglo XVI un ind\u00edgena decidi\u00f3 transcribir esos relatos al lenguaje escrito empleando el idioma quich\u00e9 con caracteres latinos, para que no se perdiera su tradici\u00f3n y su Historia en medio de tanta destrucci\u00f3n. Este original fue escrito en piel de venado y, posteriormente, a mediados del siglo XVI, fue copiado empleando escritura latina por fray Alonso del Portillo de Nore\u00f1a.<\/p>\n<p>Ya a finales del siglo XVII, la \u00fanica copia conocida de ese texto fue encontrada y conservada por fray Francisco Xim\u00e9nez, el entonces p\u00e1rroco de la poblaci\u00f3n de Santo Tom\u00e1s Chuil\u00e1. Actualmente, ese pueblo se conoce como Chichicastenango, por lo cual El Popol Vuh tambi\u00e9n es llamado Manuscrito de Chichicastenango. Entre 1701 y 1703, el citado regular se dedic\u00f3 al estudio del texto y lo tradujo dos veces. Finalmente, incorpor\u00f3 la segunda traducci\u00f3n al primer tomo de su obra Cr\u00f3nica de la Provincia de Chiape y Guatemala. La copia que ha llegado hasta nosotros es la de este \u00faltimo y, actualmente, se encuentra en la Biblioteca Newberry de Chicago.<\/p>\n<p>El texto actual est\u00e1 claramente influido por la percepci\u00f3n cristiana; no obstante, su contenido permite apreciar la visi\u00f3n m\u00edtica de la civilizaci\u00f3n maya. El Popol Vuh es un libro sagrado que, como muchos otros escritos de este tipo (como La Biblia o el Enuma Elis), nos ubica en un tiempo y en un espacio m\u00edticos, donde trascurren hechos sagrados, protagonizados por seres mitol\u00f3gicos, h\u00e9roes y dioses ancestrales.<\/p>\n<p>El Popol Vuh est\u00e1 formado por diversos relatos, ritos y pr\u00e1cticas religiosas, que nos ofrecen una visi\u00f3n de conjunto sobre la concepci\u00f3n maya del Universo. En este sentido, el libro cuenta c\u00f3mo los dioses formaron la tierra a partir del caos primigenio y crearon la luz y la vida. Tambi\u00e9n relata c\u00f3mo, despu\u00e9s de varios intentos, crearon al ser humano a partir del ma\u00edz.<\/p>\n<p>La obra se estructura en tres partes. En la primera se describe la formaci\u00f3n del mundo y la creaci\u00f3n del ser humano. La segunda se centra en las haza\u00f1as de los h\u00e9roes gemelos Hunahp\u00fa e Ixbalanqu\u00e9 en el Xibalb\u00e1, el inframundo. Y la tercera tiene un contenido menos mitol\u00f3gico y est\u00e1 caracterizada por su valor hist\u00f3rico, ya que se centra en la Historia de las poblaciones que habitaron Guatemala, su origen, sus migraciones, sus nombres, etc.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n incluimos varios fragmentos de El Popol Vuh que nos permiten conocer de primera mano los mitos explicados en este art\u00edculo. Utilizaremos como fuente la siguiente edici\u00f3n: Recinos, Adri\u00e1n. Popol Vuh, F.C.E., M\u00e9xico 1947.<\/p>\n<p>Pre\u00e1mbulo<\/p>\n<p>Este es el origen de la antigua historia (del pa\u00eds), aqu\u00ed llamado Quich\u00e9.<br \/>\nAqu\u00ed escribiremos y comenzaremos la historia de los tiempos pasados, el principio y origen de todo lo que fue hecho en la ciudad del Quich\u00e9 por las tribus de la naci\u00f3n quich\u00e9.<br \/>\nAqu\u00ed traeremos, pues, la manifestaci\u00f3n, el descubrimiento y la narraci\u00f3n de todo lo que estaba oculto; la revelaci\u00f3n de la obra por la voluntad del Creador y del Formador, de El que Engendra, de El que da el Ser, y cuyos nombres son Un Tirador de Cerbatana al Tacuac\u00edn, Un Tirador de Cerbatana al Coyote, El gran Blanco Picador de Espinas, El Dominador, El Serpiente cubierta de Plumas, El Coraz\u00f3n de los Lagos, El Coraz\u00f3n del Mar, El Due\u00f1o del Planisferio Reverdecido, El Due\u00f1o de la Superficie Azulada.<br \/>\nAs\u00ed es como se nombra, se canta y se celebra junto a la Abuela y al Abuelo, cuyos nombres son Xpiyacoc y Xmucan\u00e9, Conservador y Protector, dos veces abuelo, dos veces abuela, tal como se dice en las antiguas historias quich\u00e9s, de los que se cuenta todo lo que hicieron enseguida para la prosperidad y la civilizaci\u00f3n.<br \/>\nEsto lo escribimos despu\u00e9s de que fue promulgada la palabra de Dios, y dentro del Cristianismo; lo reproducimos, por que no se ve m\u00e1s el Libro Nacional, en el cual se ve\u00eda claramente que hemos venido del otro lado del mar, (es decir) &#8220;el relato de nuestra existencia en el pa\u00eds de la sombra, y c\u00f3mo vimos la luz y la vida&#8221;, as\u00ed como es llamado.<\/p>\n<p>Primera parte<br \/>\nCap\u00edtulo primero<\/p>\n<p>Este es el primer libro escrito en la antig\u00fcedad, aunque su vista est\u00e1 oculta al que ve y piensa. Admirable es su aparici\u00f3n y el relato (que hace) del tiempo en el cual acab\u00f3 de formarse todo (lo que es) en el cielo y sobre la tierra, la cuadratura y la cuadrangulaci\u00f3n de sus signos, la medida de sus \u00e1ngulos, su alineamiento y el establecimiento de las paralelas en el cielo y sobre la tierra, en los cuatro extremos, en los cuatro puntos cardinales, como fue dicho por El Creador y El Formador, La Madre, El Padre de la Vida, de la existencia, aquel por el cual se respira y act\u00faa, padre y vivificador de la paz de los pueblos, de sus vasallos civilizados. Aquel cuya sabidur\u00eda ha meditado la excelencia de todo lo que hay en el cielo y en la tierra, en los lagos y en el mar.<br \/>\nEste es el relato de c\u00f3mo todo estaba en suspenso, todo estaba en calma y en silencio; todo estaba inm\u00f3vil, todo tranquilo, y vac\u00eda la inmensidad de los cielos.<br \/>\nEsta es, pues, la primera palabra y el primer relato. No hab\u00eda a\u00fan un solo hombre, un solo animal; no hab\u00eda p\u00e1jaros, peces, cangrejos, bosques, piedras, barrancas, hondonadas, hierbas ni sotos; s\u00f3lo el cielo exist\u00eda.<br \/>\nLa faz de la tierra no se manifestaba todav\u00eda; s\u00f3lo el mar apacible y todo el espacio de los cielos.<br \/>\nNo hab\u00eda nada que formara cuerpo; nada que se asiese a otra cosa; nada que se moviera, que produjese el m\u00e1s leve roce, que hiciese (el menor) ruido en el cielo.<br \/>\nNo hab\u00eda nada erguido. (No hab\u00eda) sino las tranquilas aguas; sino el mar en calma y solo, dentro de sus l\u00edmites, pues no hab\u00eda nada que existiera.<br \/>\nNo hab\u00eda m\u00e1s que la inmovilidad y el silencio en las tinieblas, en la noche. Estaba tambi\u00e9n solo El Creador, El Formador, El Domador, El Serpiente cubierta de Plumas. Los que engendran, los que dan la vida, est\u00e1n sobre el agua como una luz creciente.<br \/>\nEst\u00e1n cubiertos de verde y azul, y he ah\u00ed por qu\u00e9 el nombre de ellos es Gucumatz, cuya naturaleza es de grandes sabios. He aqu\u00ed c\u00f3mo existe el cielo; c\u00f3mo existe igualmente El Coraz\u00f3n del Cielo; tal es el nombre de Dios, as\u00ed como se le llama. Entonces, fue cuando su palabra lleg\u00f3 aqu\u00ed con El Dominador y Gucumatz, en las tinieblas y en la noche, y habl\u00f3 con El Dominador, El Gucumatz.<br \/>\nY ellos hablaron, y entonces se consultaron y meditaron; se comprendieron y unieron sus palabras y sus pensamientos.<br \/>\nEntonces se hizo el d\u00eda mientras se consultaban, y al alba se manifest\u00f3 el hombre, cuando ellos ten\u00edan consejo sobre la creaci\u00f3n y crecimiento de los bosques y de los bejucos; sobre la naturaleza de la vida y de la humanidad (creadas) en las tinieblas y en la noche por aquel que es El Creador del Cielo, cuyo nombre es Hurak\u00e1n.<br \/>\nEl Rel\u00e1mpago es el primer signo de Hurak\u00e1n; el segundo, El Surco del Rel\u00e1mpago; el tercero, El Rayo que Golpea, y los tres son El Coraz\u00f3n del Cielo.<br \/>\nLuego vinieron ellos con El Dominador, El Gucumatz; entonces tuvieron consejo sobre la vida del hombre; como se har\u00edan las siembras, como se har\u00eda la luz; quien ser\u00eda sost\u00e9n y mantenedor de los dioses.<br \/>\n-\u00a1Que as\u00ed sea hecho! \u00a1Fecundaos! -(fue dicho)- Que esta agua se retire y cese de estorbar, a fin de que la tierra exista aqu\u00ed; que se afirme y presente para ser sembrada, y que brille el d\u00eda en el cielo y en la tierra, pues no habr\u00e1 gloria, ni honor de todo lo que hemos creado y formado, hasta que no exista la criatura humana, la criatura dotada de raz\u00f3n.<br \/>\nAs\u00ed hablaron mientras la tierra era creada por ellos.<br \/>\nAs\u00ed fue en verdad como se hizo la creaci\u00f3n de la tierra.<br \/>\n-\u00a1Tierra! -dijeron, y al instante se form\u00f3.<br \/>\nComo una neblina, o como una nube se form\u00f3 en su estado material, cuando semejantes a cangrejos aparecieron sobre el agua las monta\u00f1as y en un momento existieron las grandes monta\u00f1as.<br \/>\nS\u00f3lo una potencia y un poder maravillosos pudieron hacer lo que fue resuelto (sobre la existencia) de los montes y de los valles, y la creaci\u00f3n de los bosques de cipr\u00e9s y de pino (que aparecieron) en la superficie.<br \/>\nY as\u00ed Gucumatz se alegr\u00f3: \u00ab\u00a1Bienvenido seas (exclam\u00f3) oh, Coraz\u00f3n del Cielo, oh Hurak\u00e1n, oh, Surco del Rel\u00e1mpago, oh, Rayo que Golpea!\u00bb<br \/>\n-Lo que hemos creado y formado tendr\u00e1 su t\u00e9rmino -respondieron ellos.<br \/>\nPrimero se formaron la tierra, los montes y los valles. El curso de las aguas fue dividido. Los arroyos comenzaron a serpentear entre las monta\u00f1as. En ese orden existieron las aguas, cuando aparecieron las altas monta\u00f1as.<br \/>\nAs\u00ed fue la creaci\u00f3n de la tierra cuando fue formada por El Coraz\u00f3n del Cielo, y el Coraz\u00f3n de la Tierra, que as\u00ed son llamados los que primero la fecundaron, cuando el cielo y la tierra, todav\u00eda inertes, estaban suspendidos en medio del agua.<br \/>\nTal fue su fecundaci\u00f3n cuando ellos la formaron, mientras meditaban acerca de su composici\u00f3n y perfeccionamiento.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo segundo<\/p>\n<p>Enseguida hicieron fecundos a los animales de la monta\u00f1a, que son los guardianes de los bosques; los seres que pueblan los montes, los venados, los p\u00e1jaros, los leones, los tigres, las v\u00edboras y el cantil, guardianes de los bejucos.<br \/>\nLuego habl\u00f3 El que Engendra, El que da el Ser:<br \/>\n-\u00bfEs para (quedar) en silencio, para (estar) sin movimiento, como la sombra de los bosques y de los bejucos? Por ello, es bueno que haya seres que los cuiden.<br \/>\nAs\u00ed fue como hablaron ellos, mientras provocaban la fecundaci\u00f3n de las cosas; e inmediatamente existieron los venados y los p\u00e1jaros. Entonces, pues, dieron moradas a los venados y a los p\u00e1jaros.<br \/>\n-T\u00fa, venado, dormir\u00e1s en las riberas de los arroyos y en las barrancas. All\u00ed permanecer\u00e1s entre las malezas, en la hierba; en los bosques te multiplicar\u00e1s; marchar\u00e1s en cuatro pies y en cuatro pies vivir\u00e1s -as\u00ed como se dijo, as\u00ed fue hecho.<br \/>\nLuego fueron tambi\u00e9n repartidas las moradas de los grandes p\u00e1jaros y de los peque\u00f1os p\u00e1jaros.<br \/>\n-Vosotros, p\u00e1jaros, os alojar\u00e9is en lo alto de los bosques, en lo alto de los bejucos. All\u00ed hallar\u00e9is vuestros nidos y all\u00ed os multiplicar\u00e9is; crecer\u00e9is en las ramas de los \u00e1rboles y en los bejucos.<br \/>\nAs\u00ed fue dicho a los venados y los p\u00e1jaros, mientras hac\u00edan lo que deb\u00edan; y todos entraron en sus moradas o en sus nidos. As\u00ed fue como dio viviendas a los animales de la tierra El que Engendra, El que da el Ser.<br \/>\nSiendo, pues, creados los venados y los p\u00e1jaros, les fue dicho por El Creador y El Formador, El que Engendra, El que da el Ser:<br \/>\n-Gritad, gorjead ahora, puesto que (se os ha dado) el poder de gritar y de gorjear. Haced o\u00edr vuestro lenguaje, cada uno de acuerdo con su especie; cada uno seg\u00fan su g\u00e9nero -as\u00ed fue dicho a los venados, a los p\u00e1jaros, a los leones, a los tigres y a las serpientes.<br \/>\n-Decid, pues, nuestro nombre, alabadnos, a nosotros, vuestra madre, vuestro padre. Invocad, pues, a Hurak\u00e1n, El Surco del Rel\u00e1mpago, El Rayo que Golpea, El Coraz\u00f3n del Cielo, El Coraz\u00f3n de la Tierra, El Creador, El Formador, El que Engendra, El que da el Ser. Hablad, llamadnos y saludadnos -les fue dicho.<br \/>\nPero les fue imposible hablar como el hombre. No hicieron sino gritar, cacarear, graznar, sin que se manifestara forma de lenguaje, gritando cada uno de diferente manera.<br \/>\nCuando el Creador y El Formador vieron que no pod\u00edan hablar, dij\u00e9ronse otra vez uno a otro:<br \/>\n-No han podido decir nuestro nombre, aunque seamos sus creadores y formadores. Ello no est\u00e1 bien -repiti\u00f3 El que Engendra, El que da el Ser.<br \/>\nY as\u00ed fue dicho a los animales:<br \/>\n-Vosotros ser\u00e9is cambiados, porque os ha sido imposible hablar. Hemos cambiado, pues, de parecer: tendr\u00e9is vuestro alimento y vuestro pasto, vuestros nidos y vuestros cubiles en las barrancas y en los bosques, pues nuestra gloria no ser\u00e1 perfecta, si vosotros no nos invoc\u00e1is.<br \/>\n-Todav\u00eda hay (seres), y los hay, sin duda, que puedan saludarnos. Los haremos capaces de obedecer. Ahora, haced vuestro deber. En cuanto a vuestra carne, ser\u00e1 triturada entre los dientes. \u00a1As\u00ed sea! He ah\u00ed, pues, vuestro destino -as\u00ed fue como se les habl\u00f3 y al mismo tiempo se les hizo saber (estas cosas) a los animales grandes y peque\u00f1os, que est\u00e1n sobre la superficie de la tierra.<br \/>\nQuisieron probar fortuna nuevamente. Quisieron hacer otra tentativa y probar de nuevo a que los adoraran. Pero no pudieron entender su lenguaje. Nada lograron y nada pudieron hacer.<br \/>\nAs\u00ed pues, su carne fue humillada, y todos los animales que moran sobre la faz de la tierra, condenados a ser muertos y comidos.<br \/>\nAs\u00ed fue como El Creador y El Formador, El que Engendra, El que da el Ser, hicieron un nuevo intento para crear la criatura humana.<br \/>\n-Que se ensaye de nuevo. Ya se acerca el tiempo de las siembras. He ah\u00ed la aurora (que va a aparecer). Hagamos a los (que deben ser) nuestros sostenedores y nuestros mantenedores -dijeron.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo (haremos) para ser invocados y conmemorados sobre la faz de la tierra? Hemos ensayado nuestra primera obra y nuestras primeras criaturas; pero no ha sido posible ser saludados ni honrados por ellas. Probaremos, pues, hacer hombres obedientes y respetuosos, (que sean nuestros) sostenedores y nuestros mantenedores -as\u00ed dijeron. Entonces crearon y formaron al hombre. De barro hicieron su carne.<br \/>\nPero vieron que no estaba bien, pues no ten\u00eda consistencia. Sin movimientos, sin fuerza, el hombre era inepto y aguado. No mov\u00eda la cabeza. La cara no se volv\u00eda sino a un lado. Ten\u00eda la vista velada y no pod\u00eda ver hacia atr\u00e1s. Fue dotado (del don) del habla, aunque no ten\u00eda inteligencia, e inmediatamente se consumi\u00f3 en el agua, sin poder estar erguido.<br \/>\nAhora bien, El Creador y El Formador exclamaron otra vez:<br \/>\n-Mientras m\u00e1s trabaja uno en ello, m\u00e1s incapaz es \u00e9l de caminar y multiplicarse. \u00a1Que se haga, pues, un ser inteligente! -dijeron.<br \/>\nLuego deshicieron y destruyeron una vez m\u00e1s su obra y su creaci\u00f3n. Enseguida dijeron: \u00ab\u00bfC\u00f3mo haremos para que puedan nacer (seres) que nos adoren y nos invoquen?\u00bb.<br \/>\nDijeron entonces, mientras se consultaban de nuevo:<br \/>\n-Digamos a Xpiyacoc y a Xmucan\u00e9, al Tirador de Cerbatana, al Tacuac\u00edn, al Tirador de Cerbatana al Coyote, probad suerte de nuevo. Ensayad a formarlos de nuevo.<br \/>\nAs\u00ed se dijeron entre ellos El Creador y El Formador, y hablaron entonces a Xpiyacoc y a Xmucan\u00e9.<br \/>\nEnseguida consultaron a esos adivinos, el Abuelo del Sol, la Abuela de la Luz, como son llamados por el Creador y El Formador, y son \u00e9sos los nombres de Xpiyacoc y de Xmucan\u00e9.<br \/>\nY los de Hurak\u00e1n hablaron con Tepeu y Gucumatz. Entonces dijeron al del Sol, al de la formaci\u00f3n, que (son los adivinos):<br \/>\n-Es tiempo de ponerse de acuerdo de nuevo sobre los rasgos del hombre que hemos formado, para que (sea) una vez m\u00e1s (nuestro) mantenedor, a fin de que seamos invocados y recordados.<br \/>\n-Tomad, pues, la palabra, \u00a1oh, T\u00fa que engendras y pares, nuestra Abuela y nuestro Abuelo, Xpiyacoc y Xmucan\u00e9; haced que la germinaci\u00f3n se haga, que el alba ilumine, que seamos invocados, que seamos adorados, que seamos recordados por el hombre formado, por el hombre creado, por el hombre erguido, por el hombre moldeado. Haced que as\u00ed sea.<br \/>\n-\u00a1Manifestad vuestro nombre, oh, Tirador de Cerbatana al Tacuac\u00edn, oh Tirador de Cerbatana al Coyote, dos veces engendrador, dos veces procreador, Gran Jabal\u00ed, Gran Picador de Espinas, El de la Esmeralda, El Joyero, El Cincelador, El Arquitecto, El del Planisferio Verde, El de la Superficie Azulada, El Due\u00f1o de la Resina, El Jefe de Toltecat, Abuelo del Sol, Abuela del D\u00eda, porque as\u00ed ser\u00e9is llamados por vuestras obras y vuestras criaturas!<br \/>\n-Echad suertes con vuestro ma\u00edz, con vuestro tzit\u00e9, para saber si se har\u00e1 y resultar\u00e1, que labremos y tallaremos su boca, y su rostro en madera -as\u00ed fue dicho a los adivinos.<br \/>\nLleg\u00f3 (el momento) de echar suertes y de saludar el rito del encantamiento con ma\u00edces y tzit\u00e9.<br \/>\n-\u00a1Suerte, criaturas! -les dijeron entonces una vieja y un viejo.<br \/>\nAhora bien, ese viejo era el maestro de las suertes con tzit\u00e9: Xpiyacoc se llamaba; pero la vieja era la adivina, La Formadora, cuyo nombre (era) Chirak\u00e1n Xmucan\u00e9.<br \/>\nAs\u00ed, pues, ellos hablaron de esta manera cuando el sol se deten\u00eda en el meridiano:<br \/>\n-Es tiempo de ponerse de acuerdo. Habla; que nosotros escuchemos; que nosotros hablemos y digamos si es preciso que la madera sea labrada y esculpida por El Formador y El Creador, y si \u00e9ste ser\u00e1 el sostenedor y el mantenedor, cuando la germinaci\u00f3n se haga y nazca el d\u00eda.<br \/>\n-\u00a1Oh, ma\u00edz, oh, tzit\u00e9, oh, sol, criatura, un\u00edos, ayuntaos! -as\u00ed fue dicho al ma\u00edz, al tzit\u00e9, al sol y a la criatura.<br \/>\n-Y t\u00fa, oh Coraz\u00f3n del Cielo, sonr\u00f3jate; \u00a1no humilles a Tepeu ni a Gucumatz!<br \/>\nLuego hablaron y dijeron la verdad: \u00abAs\u00ed est\u00e1 bien que se hagan vuestros mu\u00f1ecos, labrados en madera; que hablen y razonen a su gusto sobre la tierra\u00bb.<br \/>\n-As\u00ed sea -respondieron ellos cuando hablaron.<br \/>\nEn el mismo instante fueron hechos de madera los mu\u00f1ecos. Se formaron los hombres. Los hombres razonaron y \u00e9stas son las gentes que (habitan) la superficie de la tierra.<br \/>\nExistieron y se multiplicaron; engendraron hijas e hijos, mu\u00f1ecos labrados en madera; pero no ten\u00edan coraz\u00f3n, ni inteligencia, ni recuerdo de su Formador, de su Creador. Llevaban una existencia in\u00fatil y viv\u00edan como animales.<br \/>\nNo se recordaban ya del coraz\u00f3n del Cielo, y por ello cayeron en desgracia. No fue, pues, sino un ensayo, un intento de hacer hombres, que hablaron al principio, pero cuyo rostro se enjut\u00f3.<br \/>\nSus pies y sus manos no ten\u00edan consistencia. No ten\u00edan sangre ni sustancia, ni humedad, ni grasa. Las mejillas secas era (todo lo que ofrec\u00edan) sus caras. Aridos eran sus pies y sus manos; fl\u00e1ccida su carne.<br \/>\nPor esa raz\u00f3n no pensaban en hacer reverencias ante El Formador y El Creador, su padre y providencia.<br \/>\nAhora bien, estos fueron los primeros hombres que existieron en gran n\u00famero aqu\u00ed sobre la faz de la tierra.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo tercero<\/p>\n<p>Enseguida lleg\u00f3 el fin (de esos hombres); la ruina y destrucci\u00f3n de tales mu\u00f1ecos labrados en madera, que fueron igualmente condenados a muerte.<br \/>\nEntonces las aguas se precipitaron por voluntad de El Coraz\u00f3n del Cielo y se produjo una gran inundaci\u00f3n, que cubri\u00f3 los mu\u00f1ecos; esos seres hechos de madera.<br \/>\nDe tzit\u00e9 (se hizo) la carne del hombre; pero cuando la mujer fue labrada por El Formador y El Creador, el zibak (entr\u00f3 en) la carne de la mujer. Debi\u00f3 entrar en su constituci\u00f3n por orden de El Formador y de El Creador.<br \/>\nPero los nuevos seres no pensaban ni hablaban delante de su Formador y de su Creador, del que los hizo, del que los hab\u00eda hecho nacer.<br \/>\nY as\u00ed fueron destruidos; fueron inundados, al mismo tiempo que una espesa resina baj\u00f3 del cielo. (El p\u00e1jaro) llamado Xecotcovach les sac\u00f3 los ojos; el Camalotz les decapit\u00f3; el Cotzbalam devor\u00f3 sus carnes; el Tucumbalam quebr\u00f3 y tritur\u00f3 sus huesos y sus cart\u00edlagos. Y sus cuerpos fueron reducidos a polvo y dispersados, como castigo a sus personas.<br \/>\nFueron castigados por que no hab\u00edan pensado en su madre ni en su padre, el que es El coraz\u00f3n del Cielo, cuyo nombre es Hurak\u00e1n.<br \/>\nAs\u00ed es como a causa de ellos se oscureci\u00f3 la superficie de la tierra y una tenebrosa lluvia comenz\u00f3 a caer, lluvia de d\u00eda, lluvia de noche.<br \/>\nLlegaron (entonces) todos los animales, grandes y peque\u00f1os (y los hombres fueron) golpeados en sus propias caras por los palos y las piedras. Todos los que les hab\u00edan servido hablaron: sus comales, sus platos, sus ollas, sus perros, sus gallinas, todos los golpearon en sus propias caras.<br \/>\n-Nos hab\u00e9is tratado mal; nos mord\u00edais; por ello ser\u00e9is ahora castigados -dijeron sus perros y sus gallinas.<br \/>\nY he aqu\u00ed que los metates (les dijeron a su vez):<br \/>\n-Nosotros fuimos atormentados todos los d\u00edas por vosotros; de d\u00eda y de noche, siempre holi, holi, huqui, huqui, hac\u00edan nuestras caras por vuestra causa. Todo ello lo hemos sufrido de vosotros; pero ahora que hab\u00e9is cesado de ser hombres, vais a sentir nuestra fuerza, pues moleremos y reduciremos a polvo vuestras carnes -as\u00ed hablaron los metates.<br \/>\nY he aqu\u00ed que los perros tomaron a su vez la palabra y dijeron:<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9 no nos dabais de comer? Apenas se nos ve\u00eda, y ya \u00e9ramos echados y perseguidos. El palo para pegarnos estaba (siempre) listo, mientras com\u00edais.<br \/>\n-As\u00ed nos tratabais y \u00e9ramos incapaces de hablar. Sin ello, no os habr\u00edamos (dado) la muerte ahora. \u00bfC\u00f3mo, pues, no razonabais; c\u00f3mo no pesabais, pues, en vosotros mismos?<br \/>\n-Os destruiremos. Ahora probar\u00e9is los dientes que hay en nuestra boca; os devoraremos, les dec\u00edan los perros, destroz\u00e1ndoles la cara.<br \/>\nSus comales y sus ollas les hablaron a su vez:<br \/>\n-Vosotros nos causabais mal y da\u00f1os, tiznando con el humo nuestras bocas y nuestras caras; siempre nos ten\u00edais al fuego quem\u00e1ndonos, aunque nosotros nada sinti\u00e9semos. Vosotros lo sentir\u00e9is a su vez. Os quemaremos -exclamaron las ollas, insult\u00e1ndoles ante todos. Lo mismo (hicieron) los tenamastes (pidiendo) que el fuego quemara con violencia sus cabezas, por el mal que les hab\u00edan hecho.<br \/>\n(Entonces se vio a los hombres) correr, empuj\u00e1ndose unos a otros, llenos de desesperaci\u00f3n. Quer\u00edan subirse sobre las casas, pero las casas, desmoron\u00e1ndose, les hac\u00edan caer (al suelo). Intentaban subir a los \u00e1rboles, y los \u00e1rboles los lanzaban lejos; corr\u00edan a esconderse en las cavernas, y las cavernas se cerraban ante ellos.<br \/>\nAs\u00ed (se cumpli\u00f3) la ruina de esas criaturas humanas, destinadas a ser confundidas y destruidas. En esa forma fueron entregadas a la destrucci\u00f3n y al desprecio.<br \/>\nSe dice que su descendencia (se ve a\u00fan) en esos monitos que viven actualmente en los bosques. Esa fue la se\u00f1al que qued\u00f3 de ellos, porque s\u00f3lo de madera fue hecha su carne por El Formador y El Creador.<br \/>\nY por tal raz\u00f3n el mono se parece al hombre. Es la muestra de una generaci\u00f3n de seres humanos (que no eran) sino mu\u00f1ecos, (hombres) hechos de madera.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo cuarto<\/p>\n<p>Ahora bien, (no hab\u00eda entonces) sino muy poca claridad en la superficie de la tierra; a\u00fan no exist\u00eda el d\u00eda; pero (hab\u00eda all\u00ed) un hombre que se enorgullec\u00eda de s\u00ed mismo, llamado Vukub-Cakix.<br \/>\nExist\u00edan el cielo y la tierra, aunque las caras del sol y de la luna estaban todav\u00eda ocultas.<br \/>\nDec\u00eda, pues, (Vukub-Cakix): \u00abEn verdad, lo que queda de esas gentes que se ahogaron es algo extraordinario; y su existencia es como la de los seres sobrenaturales\u00bb.<br \/>\n-Ser\u00e9, pues, grande ahora sobre todos los seres creados. Soy su sol, su aurora y su luna. \u00a1As\u00ed sea! Grande es mi esplendor. Por m\u00ed van y caminan los hombres, pues de plata es el globo de mis ojos, resplandecientes como piedras preciosas, y el esmalte de mis dientes brilla como la faz del cielo.<br \/>\n-Mi nariz brilla a lo lejos como la luna. De plata es mi trono, y la faz de la tierra se ilumina cuando me adelanto hacia mi trono.<br \/>\n-As\u00ed, pues, soy el sol, soy la luna, causa de la cultura, de la felicidad de mis vasallos. As\u00ed ser\u00e1, pues mi vista alcanza muy lejos.<br \/>\n(As\u00ed) hablaba Vukub-Cakix, aunque en verdad \u00e9l no era el sol; s\u00f3lo se vanagloriaba de sus pedrer\u00edas, de sus riquezas.<br \/>\nEn realidad, su vista terminaba en el horizonte y no alcanzaba el mundo entero.<br \/>\nA\u00fan no se ve\u00edan las caras del sol, de la luna ni de las estrellas. No hab\u00eda amanecido.<br \/>\nAs\u00ed, pues, Vukcub-Cakix se envanec\u00eda como si fuera (el igual) del sol y de la luna, pues la luz del sol y la de la luna todav\u00eda no hab\u00edan comenzado a brillar ni a manifestarse. S\u00f3lo sus deseos de grandeza le hac\u00edan estar m\u00e1s all\u00e1 de (todo).<br \/>\nY fue en ese tiempo cuando se produjo la inundaci\u00f3n a causa de los mu\u00f1ecos (y de los hombres) hechos de madera.<br \/>\nAhora contaremos, pues, c\u00f3mo muri\u00f3 Vukub-Cakix, cu\u00e1ndo fue abatido, y en qu\u00e9 tiempo fue hecho el hombre por la mano de El Formador y de El Creador.<\/p>\n<p>Parte Tercera<br \/>\nCap\u00edtulo d\u00e9cimo<\/p>\n<p>(&#8230;)<br \/>\nDijo entonces Ixbalamqu\u00e9 a Hunahp\u00fa: \u00ab\u00bfComenzar\u00e1 ya a amanecer? Mira t\u00fa\u00bb.<br \/>\n-Tal vez s\u00ed, voy a ver -contest\u00f3 \u00e9ste.<br \/>\nY como ten\u00eda muchas ganas de ver afuera de la boca de la cerbatana y quer\u00eda ver si hab\u00eda amanecido, al instante le cort\u00f3 la cabeza Camazotz y el cuerpo de Hunahp\u00fa qued\u00f3 decapitado.<br \/>\nNuevamente pregunt\u00f3 lxbalanqu\u00e9: \u00ab\u00bfNo ha amanecido todav\u00eda?\u00bb Pero Hunahp\u00fa no se mov\u00eda.<br \/>\n-\u00bfA d\u00f3nde ha ido Hunahp\u00fa? \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho? -pero no se mov\u00eda, y permanec\u00eda callado.<br \/>\nEntonces se sinti\u00f3 avergonzado lxbalanqu\u00e9 y exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Desgraciados de nosotros! Estamos completamente vencidos\u00bb.<br \/>\nFueron enseguida a colgar la cabeza sobre el juego de pelota por orden expresa de Hun-Cam\u00e9 y Vucub-Cam\u00e9, y todos los de Xibalb\u00e1 se regocijaron por lo que le hab\u00eda sucedido a la cabeza de Hunahp\u00fa.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo und\u00e9cimo<\/p>\n<p>Enseguida llam\u00f3 lxbalanqu\u00e9 a todos los animales, al pisote, al jabal\u00ed, a todos los animales peque\u00f1os y grandes, durante la noche, y a la madrugada les pregunt\u00f3 cu\u00e1l era su comida.<br \/>\n-\u00bfCu\u00e1l es la comida de cada uno de vosotros? Pues yo os he llamado para que escoj\u00e1is vuestra comida -les dijo lxbalanqu\u00e9.<br \/>\n-Muy bien -contestaron. Y enseguida se fueron a tomar cada uno lo suyo, y se marcharon todos juntos. Unos fueron a tomar las cosas podridas; otros fueron a coger hierbas; otros fueron a recoger piedras. Otros fueron a recoger tierra. Variadas eran las comidas de los animales peque\u00f1os y de los animales grandes.<br \/>\nDetr\u00e1s de ellos se hab\u00eda quedado la tortuga, la cual lleg\u00f3 contone\u00e1ndose a tomar su comida. Y llegando al extremo del cuerpo tom\u00f3 la forma de la cabeza de Hunahp\u00fa, y al instante le fueron labrados los ojos.<br \/>\nMuchos sabios vinieron entonces del cielo. El Coraz\u00f3n del Cielo, Hurac\u00e1n, vinieron a cernerse sobre la Casa de los Murci\u00e9lagos.<br \/>\nY no fue f\u00e1cil acabar de hacerle la cara, pero sali\u00f3 muy buena; la cabellera tambi\u00e9n ten\u00eda una hermosa apariencia, y asimismo pudo hablar.<br \/>\nPero como ya quer\u00eda amanecer y el horizonte se te\u00f1\u00eda de rojo: \u00ab\u00a1Oscurece de nuevo, viejo!\u00bb, le fue dicho al zopilote.<br \/>\n-Est\u00e1 bien -contest\u00f3 el viejo, y al instante oscureci\u00f3 el viejo. \u00abYa oscureci\u00f3 el zopilote\u00bb, dice ahora la gente.<br \/>\nY as\u00ed, durante la frescura del amanecer, comenz\u00f3 su existencia.<br \/>\n-\u00bfEstar\u00e1 bien? -dijeron- \u00bfSaldr\u00e1 parecido a Hunahp\u00fa?<br \/>\n-Est\u00e1 muy bien -contestaron. Y efectivamente, parec\u00eda de hueso la cabeza, se hab\u00eda transformado en una cabeza verdadera.<br \/>\nLuego hablaron entre s\u00ed y se pusieron de acuerdo:<br \/>\n-No juegues t\u00fa a la pelota; haz \u00fanicamente como que juegas yo s\u00f3lo lo har\u00e9 todo -le dijo Ixbalanqu\u00e9.<br \/>\nEnseguida le dio sus \u00f3rdenes a un conejo:<br \/>\n-Anda a colocarte sobre el juego de pelota, qu\u00e9date all\u00ed entre el encinal -le fue dicho al conejo cuando se le dieron estas instrucciones durante la noche.<br \/>\nEnseguida amaneci\u00f3 y los dos muchachos estaban buenos y sanos. Luego bajaron a jugar a la pelota. La cabeza de Hunahp\u00fa estaba colgada sobre el juego de pelota.<br \/>\n-\u00a1Hemos triunfado! \u00a1Hab\u00e9is labrado vuestra propia ruina; \u00a1os hab\u00e9is entregado! -les dec\u00edan. De esta manera provocaban a Hunahp\u00fa.<br \/>\n-P\u00e9gale a la cabeza con la pelota -le dec\u00edan. Pero no lo molestaban con esto, \u00e9l no se daba por entendido.<br \/>\nLuego arrojaron la pelota los Se\u00f1ores de Xibalb\u00e1. lxbalanqu\u00e9 le sali\u00f3 al encuentro; la pelota iba derecho al anillo, pero se detuvo, rebotando, pas\u00f3 r\u00e1pidamente por encima del juego de pelota y de un salto se dirigi\u00f3 hasta el encinal.<br \/>\nEl conejo sali\u00f3 al instante y se fue saltando; y los de Xibalb\u00e1 corr\u00edan persigui\u00e9ndolo. Iban haciendo ruido y gritando tras el conejo. Acabaron por irse todos los de Xibalb\u00e1.<br \/>\nEnseguida se apoder\u00f3 Ixbalanqu\u00e9 de la cabeza de Hunahp\u00fa; se llev\u00f3 de nuevo la tortuga y fue a colocarla sobre el juego de pelota. Y aquella cabeza era verdaderamente la cabeza de Hunahp\u00fa y los dos muchachos se pusieron muy contentos.<br \/>\nFueron, pues, los de Xibalb\u00e1 a buscar la pelota y habi\u00e9ndola encontrado entre las encinas, los llamaron, diciendo:<br \/>\n-Venid ac\u00e1. Aqu\u00ed est\u00e1 la pelota, nosotros la encontramos -dijeron, y la ten\u00edan colgando.<br \/>\nCuando regresaron los de Xibalb\u00e1 exclamaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que vemos?\u00bb<br \/>\nLuego comenzaron nuevamente a jugar. Tantos iguales hicieron por ambas partes.<br \/>\nEnseguida lxbalanqu\u00e9 le lanz\u00f3 una piedra a la tortuga; \u00e9sta se vino al suelo y cay\u00f3 en el patio del juego de pelota hecha mil pedazos como pepitas, delante de los Se\u00f1ores.<br \/>\n-\u00bfQui\u00e9n de vosotros ir\u00e1 a buscarla? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el que ir\u00e1 a traerla? -dijeron los de Xibalb\u00e1.<br \/>\nY as\u00ed fueron vencidos los se\u00f1ores de Xibalb\u00e1 por Hunahp\u00fa e Ixbalanqu\u00e9. Grandes trabajos pasaron \u00e9stos, pero no murieron, a pesar de todo lo que les hicieron.<\/p>\n<p>Tercera parte<br \/>\nCap\u00edtulo primero<\/p>\n<p>Ahora bien, cuando se comenz\u00f3 a pensar en el hombre y a buscar lo que deb\u00eda entrar en la carne del hombre, entonces hablaron El que Engendra y El que da el Ser, El Creador y El Formador, nombrados Tepeu y Gucumatz.<br \/>\nYa la aurora se aproxima. La obra est\u00e1 concluida. As\u00ed queda ennoblecido el apoyo, el mantenedor (del altar), el hijo de la luz, el hijo de la civilizaci\u00f3n. He ah\u00ed el nombre esclarecido, y honrada la humanidad sobre la faz de la tierra, dijeron ellos.<br \/>\nVinieron, pues. Se reunieron en gran n\u00famero. Juntaron sus sabios consejos en las tinieblas de la noche. Luego buscaron, y moviendo la cabeza, se consultaron, pensando (en lo que har\u00edan).<br \/>\nDe esa manera salieron a luz las sabias decisiones de esos hombres esclarecidos. Ellos encontraron y descubrieron lo que deb\u00eda entrar en la carne del hombre. Ahora bien, poco faltaba para que el sol, la luna y las estrellas aparecieran sobre ellos, sobre El Creador y El Formador.<br \/>\nEn Paxil y en Cayal\u00e1 as\u00ed llaman (a ese lugar), nacieron las mazorcas de ma\u00edz amarillo y de ma\u00edz blanco.<br \/>\nY he aqu\u00ed los nombres de los animales que fueron a buscar alimento: yac (gato de monte); uti\u00fa (coyote); quel (cotorra o chocoyo) y hoh (cuervo). Cuatro animales que dieron noticia de las mazorcas de ma\u00edz amarillo y de las de ma\u00edz blanco, que llegaban a Paxil, y que les mostraron el camino de Paxil.<br \/>\nAll\u00ed fue donde obtuvieron al fin los alimentos que entraron en la carne del hombre creado, del hombre formado. Esa (fue) su sangre, que lleg\u00f3 a ser la sangre del hombre; el ma\u00edz entr\u00f3 en \u00e9l por el cuidado de El que Engendra, de El que da el Ser.<br \/>\nAs\u00ed se regocijaron de haber llegado por fin a aquel pa\u00eds excelente, tan pr\u00f3digo en cosas sabrosas, donde abundaba el ma\u00edz amarillo y el ma\u00edz blanco, donde abundaba tambi\u00e9n el pek, el cacao; donde eran incontables los \u00e1rboles de zapote, los anonos, los jocotes, los nances, los ahach\u00e9s, la miel. Abundaban all\u00ed, en fin, los mejores alimentos en ese pueblo de Paxil, de Cayal\u00e1, (pues tal era) su nombre.<br \/>\nHab\u00eda alimentos de todas clases, peque\u00f1os y grandes; plantas peque\u00f1as y plantas grandes, cuyo camino les hab\u00eda sido mostrado por los animales.<br \/>\nEntonces se comenz\u00f3 a moler el ma\u00edz amarillo, el ma\u00edz blanco, y Xmucan\u00e9 compuso con \u00e9l nueve bebidas, y de ese alimento que entraba (en el cuerpo) hizo nacer la fuerza y el vigor, y dio carne y m\u00fasculos al hombre.<br \/>\nEso fue lo que hicieron El que Engendra y El que da el Ser, Tepeu y Gucumatz, como son llamados.<br \/>\nA continuaci\u00f3n entraron en pl\u00e1ticas para hacer y formar a nuestra primera madre y a nuestro primer padre. S\u00f3lo ma\u00edz amarillo y ma\u00edz blanco (entraron en) su carne y fueron el \u00fanico alimento de las piernas y de los brazos del hombre.<br \/>\nY ellos fueron nuestros primeros padres, los cuatro hombres formados y en los que este alimento (se hizo) su carne.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo segundo<\/p>\n<p>He aqu\u00ed los nombres de los primeros hombres creados y formados. Este es el primer hombre, Balam-Quitz\u00e9. El segundo es Balam-Agab. El tercero, Mahucutah, y el cuarto, Iqi-Balam. Y \u00e9stos son los nombres de nuestras primeras madres y primeros padres.<br \/>\nS\u00f3lo se les llam\u00f3 seres modelados y formados. No tuvieron ni madre ni padre, y nosotros los llamamos simplemente hombres.<br \/>\nLa mujer no les dio el ser, y no fueron tampoco engendrados por El Edificador ni El Formador, por El que Engendra y El que da el Ser.<br \/>\nSu creaci\u00f3n y su formaci\u00f3n fueron un prodigio, un verdadero encantamiento, realizado por El Creador y El Formador, por El que Engendra y por El que da el Ser, Tepeu y Gucumatz. Al aparecer como hombres, hombres, pues, fueron. Hablaron y razonaron, vieron y oyeron, anduvieron y palparon. Hombres perfectos y hermosos y cuya figura era una figura humana.<br \/>\nFue y existi\u00f3 (en ellos) el pensamiento. Vieron y al instante se elev\u00f3 su mirada. Su vista abraz\u00f3 todo. Conocieron el mundo entero, y cuando lo contemplaban, su mirada se dirig\u00eda, en un momento, de la b\u00f3veda del cielo a la superficie de la tierra.<br \/>\nVe\u00edan las cosas m\u00e1s ocultas a su voluntad, sin tener necesidad de moverse antes. Y cuando luego volv\u00edan la vista a este mundo, ve\u00edan igualmente todo lo que \u00e9l contiene.<br \/>\nGrande fue su sabidur\u00eda. Su genio se extendi\u00f3 sobre los bosques, sobre las rocas, sobre los lagos y los mares, sobre las monta\u00f1as y sobre los valles. Hombres verdaderamente dignos de admiraci\u00f3n (as\u00ed eran) Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam.<br \/>\nEntonces fueron interrogados por El Edificador y El Formador.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 es lo que pens\u00e1is de vuestro ser? No veis nada. No o\u00eds nada. \u00bfNo son buenos vuestro lenguaje y vuestra manera de andar?<br \/>\n-Mirad, pues, y ved bajo el cielo si aparecen las monta\u00f1as y los valles. Procurad verlos ahora -les fue dicho.<br \/>\nDespu\u00e9s vieron el conjunto de todo lo que hay bajo el cielo. Luego dieron gracias a El Creador y a El Formador (diciendo):<br \/>\n-En verdad os damos las gracias. Hemos recibido la existencia; hemos recibido una boca, un rostro. Hablamos, o\u00edmos, pensamos, andamos, sentimos y conocemos igualmente bien lo que est\u00e1 lejos y lo que est\u00e1 cerca.<br \/>\n-Vemos tambi\u00e9n todas las cosas grandes y las cosas peque\u00f1as en el cielo y en la tierra. \u00a1Gracias, pues, a vos, hemos sido creados, oh, Edificador, oh, Formador! \u00a1Existimos ya, oh, abuela nuestra, oh, nuestro abuelo! -dijeron al darles las gracias por su creaci\u00f3n y por su existencia.<br \/>\nY acabaron de contemplar y de ver todo lo que existe en los cuatro rincones y en los cuatro \u00e1ngulos en el cielo y sobre la tierra.<br \/>\nPero El Edificador y El Formador no oyeron tales cosas con gusto.<br \/>\n-No est\u00e1 bien lo que dicen nuestras criaturas. Ellas saben de todas las cosas grandes y de las peque\u00f1as -dijeron ellos.<br \/>\nPor ello se tom\u00f3 de nuevo el parecer de El que Engendra, de El que da el Ser.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 haremos ahora con ellos? Que su vista se acorte y (que se contenten) con mirar s\u00f3lo una parte de la superficie de la tierra -(dijeron).<br \/>\n-No est\u00e1 bien lo que dicen. Su naturaleza no debe ser, pues, sino la de simples criaturas. Pero ser\u00e1n otros tantos dioses, si procrean lo suficiente y si se desarrollan cuando hagan las siembras, cuando amanezca, si se multiplican. \u00a1As\u00ed sea!<br \/>\n-Limitemos un poco (nuestra obra), a fin de que les falte (algo). No est\u00e1 bien lo que vemos. \u00bfQuerr\u00e1n por ventura igualarse a nosotros, que los hemos hecho; a nosotros, cuya sabidur\u00eda se extiende tan lejos y conoce todo?<br \/>\nEso dijeron El Coraz\u00f3n del Cielo, Hurak\u00e1n, El Surco del Rel\u00e1mpago, El Rayo que Golpea, Tepeu y Gucumatz, El que Engendra, El que da el Ser, Xpiyacoc, El Edificador y El Formador. As\u00ed hablaron y enseguida cambiaron la naturaleza de sus criaturas y de su obra.<br \/>\nEntonces El Coraz\u00f3n del Cielo les pas\u00f3 una nube sobre las pupilas de los ojos, que se empa\u00f1aron como la luna de un espejo que se cubre de vapor. El globo de sus ojos fue as\u00ed oscureciendo. No vieron sino lo que estaba cerca y s\u00f3lo eso era claro para ellos.<br \/>\nAs\u00ed fue destruida su sabidur\u00eda y toda la ciencia de los cuatro hombres, su origen y su principio. As\u00ed fueron formados y creados nuestros primeros abuelos y padres por El Coraz\u00f3n del Cielo, El Coraz\u00f3n de la Tierra.<br \/>\nExistieron tambi\u00e9n sus esposas, y sus mujeres fueron formadas. Dios fue consultado igualmente. As\u00ed, pues, durante su sue\u00f1o recibieron sus bellas mujeres, que se encontraron con Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam.<br \/>\nSus mujeres se hallaban all\u00ed cuando despertaron. Pronto sus corazones se regocijaron a causa de sus esposas.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo tercero<\/p>\n<p>He aqu\u00ed los nombres de sus mujeres: Caha-Palun\u00e1, nombre de la mujer de Balam-Quitz\u00e9. Chomih\u00e1, se llamaba la de Balam-Agab. Tzunih\u00e1, la de Mahucutah, y Cakix-h\u00e1, la de Iqi-Balam. Son los nombres de sus esposas, que fueron princesas.<br \/>\nEllos engendraron a los hombres, a las peque\u00f1as tribus y a las grandes tribus. Fueron el origen de todos nosotros, la gente de la naci\u00f3n quich\u00e9. Al mismo tiempo existieron en gran n\u00famero los sacrificadores, que no fueron s\u00f3lo cuatro, aunque s\u00f3lo cuatro fueron nuestras madres, las de la naci\u00f3n quich\u00e9.<br \/>\nDiferentes eran los nombres de cada uno de los que se propagaron all\u00e1 en el Oriente, y sus nombres han venido a ser los de las naciones de Tepeu, de Olom\u00e1n, de Cohah, de Quenech, de Ahau, como se llamaba a aquellos hombres all\u00e1 en el Oriente, donde se multiplicaron.<br \/>\nSe conoce igualmente el origen de los Tamub y el de los de Ilocab, que vinieron juntos de los pa\u00edses de Oriente.<br \/>\nBalam-Quitz\u00e9 es el abuelo y padre de las nueve grandes casas o familias de los Cavek. Balam-Agab, el abuelo y padre y de las nueve casas de Nihaib. Mahucutah, el abuelo y padre de las cuatro grandes casas de Ahau-Quich\u00e9.<br \/>\nExistieron tres grupos de familias, sin que hubiesen olvidado el nombre de su abuelo y el de su padre, que se propag\u00f3 y multiplic\u00f3 all\u00e1 en Oriente.<br \/>\nVinieron tambi\u00e9n los Tamub y los de Ilocab, con trece ramas de pueblos; los trece de Tecp\u00e1n. Luego los de Rabinal, los cakchiqueles, los de Tziquinah\u00e1. Enseguida los de Zacah\u00e1; despu\u00e9s los de Lamak, de Cumatz, de Tuhalh\u00e1, de Uchabah\u00e1, los de Chimilah\u00e1, los de Quibah\u00e1, losde Batenab, de Acul-Vinak, de Balamih\u00e1, de Canchahel y de Balam-Colob.<br \/>\nY \u00e9sas son solamente las tribus principales, las ramas de los pueblos, como nosotros lo decimos, no habiendo mencionado sino las principales. Hay todav\u00eda muchas otras que salieron de los alrededores de cada poblado, pero no escribiremos sus nombres, sino s\u00f3lo diremos que se propagaron en los pa\u00edses donde sale el sol.<br \/>\nMuchos hombres fueron formados y en la oscuridad se multiplicaron. La civilizaci\u00f3n no exist\u00eda a\u00fan cuando se reprodujeron, pero viv\u00edan todos juntos, y grande fue su existencia y su fama en los pa\u00edses de Oriente.<br \/>\nEntonces no se serv\u00edan todav\u00eda ni sosten\u00edan (los altares de los dioses). S\u00f3lo volv\u00edan los ojos al cielo y no sab\u00edan lo que hab\u00edan venido a hacer de tan lejos.<br \/>\nAll\u00e1 viv\u00edan contentos los hombres negros y los hombres blancos. Dulce (era) el aspecto de esas gentes. Dulce la lengua de esos pueblos, que eran muy inteligentes.<br \/>\nHay generaciones bajo el cielo y hay pa\u00edses y gentes a los que no se les ve el rostro. No tienen casas y recorren como insensatos las monta\u00f1as peque\u00f1as y las grandes monta\u00f1as. As\u00ed dec\u00edan, despreciando el pa\u00eds de esas gentes.<br \/>\nAs\u00ed hablaban los de all\u00e1, donde ve\u00edan la salida del sol. Ahora bien, una misma era la lengua de todos. No invocaban todav\u00eda la madera ni la piedra, y s\u00f3lo recordaban la palabra del Creador y de El Formador, de El Coraz\u00f3n del Cielo y de El Coraz\u00f3n de la Tierra.<br \/>\nY hablaban meditando sobre lo que ocultaba la aparici\u00f3n del d\u00eda, y llenos de la palabra sagrada, llenos de amor, de obediencia y de temor, hac\u00edan sus peticiones, y despu\u00e9s levantando los ojos al cielo, ped\u00edan hijos e hijas.<br \/>\n-\u00a1Salud, oh, Creador, oh, Formador! \u00a1T\u00fa, que nos ves y nos oyes, no nos abandones, no nos dejes! \u00a1Oh, Dios, que est\u00e1s en el cielo y sobre la tierra, oh, Coraz\u00f3n del Cielo, oh, Coraz\u00f3n de la Tierra, dadnos nuestra descendencia y nuestra posteridad mientras camine el sol y aparezca la aurora. \u00a1Que las semillas germinen, as\u00ed como la luz!<br \/>\n-Dadnos el don de marchar siempre por caminos abiertos y veredas sin emboscadas. Que estemos siempre tranquilos y en paz con los nuestros. Que pasemos una vida feliz. Dadnos, pues, una vida, una existencia al abrigo de todo reproche, \u00a1oh. Hurak\u00e1n, oh, Surco del Rel\u00e1mpago, oh, Rayo que Golpea! \u00a1Oh, Chipi-Nanauac, Raxa-Nanauac, Voc, Hunahp\u00fa, Tepeu, Gucumatz! \u00a1Oh, t\u00fa que engendras y das el ser, Xpiyacoc, Xmucan\u00e9, Abuela del Sol, Abuela de la Luz, haz que las semillas germinen y que se haga la luz!<br \/>\nAs\u00ed fue como hablaron, mientras estaban en reposo, invocando la vuelta de la luz.<br \/>\nY en espera de la salida del sol, contemplaban la estrella de la ma\u00f1ana, ese gran astro precursor del sol, que ilumina la b\u00f3veda del cielo y la faz de la tierra, por todas partes donde se mueven las criaturas humanas.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo cuarto<\/p>\n<p>Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam, dijeron:<br \/>\n-Aguardemos a\u00fan la salida del sol. As\u00ed hablaron esos grandes sabios, esos hombres instruidos en las ciencias; esos hombres dignos de respeto y de obediencia, como se les llamaba.<br \/>\n-Y todav\u00eda no exist\u00edan madera ni piedra (esculpidas), que nuestros padres y madres protegieran. Pero sus corazones estaban cansados all\u00ed de esperar el sol, y ya eran muy numerosas las tribus, as\u00ed como la naci\u00f3n de los yaquis, los sacrificadores.<br \/>\n-V\u00e1monos, pues, vamos a buscar, vamos a ver si est\u00e1n guardados nuestros s\u00edmbolos. Procuremos hallar lo que pondremos a arder ante ellos, pues estando de esta manera, no tenemos ninguna persona que vele por nosotros.<br \/>\nAs\u00ed hablaron Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam.<br \/>\nAhora bien, una sola ciudad oy\u00f3 el discurso de ellos y luego partieron.<br \/>\nLos nombres del lugar a donde se dirigieron Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam, y los de Tamub e Ilocab, eran Tul\u00e1n-Zuiva, Siete-Cuevas, Siete-Barrancos. Tal es el nombre de la ciudad a donde fueron a recibir sus dioses.<br \/>\nY llegaron todos a Tulan. No se pod\u00eda contar el n\u00famero de las gentes que llegaban. Todos entraban caminando ordenadamente.<br \/>\nSe les dieron sus dioses. Los primeros fueron los de Balam-Quitz\u00e9, de Balam-Agab, de Mahucutah y de Iqi-Balam, que se llenaron de alegr\u00eda.<br \/>\n-\u00a1Por fin hemos hallado (lo que busc\u00e1bamos!) -dijeron.<br \/>\nHe aqu\u00ed, pues, que el primero que sali\u00f3 fue Tohil (y \u00e9ste es el nombre del dios). Levantaron su arca que fue llevada por Balam-Quitz\u00e9. Enseguida sali\u00f3 Avilitz, nombre del dios que baj\u00f3 Balam-Agab. Hacavitz fue, seg\u00fan esto, el dios que recibi\u00f3 Mahucutah, y Nicahtagah el que entregaron a Iqi-Balam.<br \/>\nDe la misma manera que la naci\u00f3n quich\u00e9, recibieron tambi\u00e9n (sus dioses) los de Tamub. Y Tohil es igualmente el dios de los Tamub, que recibieron el abuelo y padre de los pr\u00edncipes de los Tamub, que conocemos todav\u00eda hoy.<br \/>\nEn fin, la tercera tribu era la de Ilocab. Tohil fue asimismo el dios que recibieron los abuelos y los padres, y sus pr\u00edncipes que conocemos ahora.<br \/>\nTales son los nombres de las tres (familias) quich\u00e9s, que no se separaron, porque uno era el nombre de su dios: Tohil el de los quich\u00e9s; Tohil el de los Tamub y el de los de Ilocab. No teniendo sino un solo nombre su dios, no se separaron nunca esas tres familias quich\u00e9s.<br \/>\nGrande (era) en verdad la naturaleza de Tohil, Avilitz y Hacavitz.<br \/>\nY entonces llegaron todas las tribus: los rabinale\u00f1os, los cakchiqueles y los tziquinah\u00e1, con la naci\u00f3n yaqui, como se les llama ahora.<br \/>\nPues bien, all\u00e1 fue donde se alter\u00f3 la lengua de las tribus. Diferentes volvi\u00e9ronse sus lenguas. No se entend\u00edan claramente cuando llegaron a Tulan. As\u00ed, pues, all\u00e1 fue donde se dividieron. Hubo algunas que se fueron hacia el Oriente y muchas vinieron hacia ac\u00e1.<br \/>\nY la piel de los animales fue su \u00fanico vestido. No ten\u00edan buenas telas en abundancia, con las cuales hubieran podido vestirse. La piel de los animales era su \u00fanico atav\u00edo. Eran pobres. Nada pose\u00edan, pero su naturaleza era de hombres prodigiosos.<br \/>\nCuando llegaron a Tul\u00e1n-Zuiva, a Siete Cuevas, a Siete-Barrancos -dicen las antiguas historias- largo hab\u00eda sido su camino para llegar a Tulan.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo quinto<\/p>\n<p>No hab\u00eda entonces fuego; \u00fanicamente lo ten\u00edan los de Tohil, y \u00e9ste es el dios de la naci\u00f3n y el primero que cre\u00f3 el fuego. No se sabe c\u00f3mo se produjo, pues brillaba ya cuando lo vieron Balam-Quitz\u00e9 y Balam-Agab.<br \/>\n-\u00a1Ah, ya no tenemos nuestro fuego! Moriremos de fr\u00edo -repitieron ellos.<br \/>\nEntonces Tohil respondi\u00f3:<br \/>\n-No os aflij\u00e1is. A vosotros (corresponder\u00e1) guardar o destruir ese fuego, del cual habl\u00e1is, les replic\u00f3.<br \/>\n-\u00bfEn verdad, ser\u00e1 as\u00ed, oh, Dios, oh, t\u00fa que eres nuestro sost\u00e9n y nuestro mantenedor; t\u00fa, nuestro dios? -le dijeron, ofreci\u00e9ndole presentes.<br \/>\nTohil habl\u00f3: \u00abEst\u00e1 bien. Ciertamente soy vuestro dios. \u00a1Que as\u00ed sea! Soy vuestro se\u00f1or. \u00a1Que as\u00ed sea!\u00bb; fue dicho por Tohil a los sacrificadores. Y as\u00ed se calentaron las tribus y se regocijaron a causa del fuego.<br \/>\nPero enseguida comenz\u00f3 a caer un gran aguacero, que apag\u00f3 el fuego de las tribus y muchos granizos cayeron sobre la cabeza de las tribus, y su fuego se apag\u00f3 entonces a causa del granizo. Y ya no hubo m\u00e1s fuego del que se hab\u00eda hecho.<br \/>\nEntonces Balam-Quitz\u00e9 y Balam-Agab pidieron fuego una vez m\u00e1s a Tohil.<br \/>\n-\u00a1Oh, Tohil, en verdad morimos de fr\u00edo! -dijeron.<br \/>\n-No ser\u00e1 as\u00ed. No os aflij\u00e1is -respondi\u00f3 Tohil.<br \/>\nY al instante hizo fuego, golpe\u00e1ndose la sandalia.<br \/>\nEnseguida Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam se regocijaron y despu\u00e9s se recalentaron. Ahora bien, el fuego de las tribus tambi\u00e9n se hab\u00eda extinguido y se mor\u00edan de fr\u00edo. Luego vinieron a pedirlo a Balam-Quitz\u00e9, a Balam-Agab, a Mahucutah y a Iqi-Balam. Y ya no pod\u00edan soportarlo, ni la helada, temblando (como estaban todos), y dando diente contra diente, ya no ten\u00edan vida. Los pies y las manos entumecidos, al extremo de que ya no pod\u00edan coger nada con ellas cuando llegaron.<br \/>\n-No nos despreci\u00e9is ahora que (estamos) con vosotros para pediros que nos deis un poco de vuestro fuego -dijeron al llegar.<br \/>\nPero no se les recibi\u00f3 bien y entonces se entristeci\u00f3 el coraz\u00f3n de las tribus.<br \/>\nAhora bien, el lenguaje de Balam-Quitz\u00e9, de Balam-Agab, de Mahucutah y de Iqi-Balam era ya diferente.<br \/>\n-\u00a1Ay, hemos abandonado nuestra lengua! \u00bfC\u00f3mo hemos hecho esto? Estamos arruinados. \u00bfEn d\u00f3nde, pues, fuimos enga\u00f1ados? No ten\u00edamos sino una sola lengua cuando vinimos de Tulan. Uno solo era nuestro modo de conservar (el altar) y una sola nuestra educaci\u00f3n.<br \/>\n-No est\u00e1 bien lo que hemos hecho -repitieron todas las tribus, en los bosques y bajo los bejucos.<br \/>\nEn ese momento se present\u00f3 un hombre ante Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam, y el mensajero de Xibalb\u00e1 les habl\u00f3 de esta manera:<br \/>\n-En verdad \u00e9ste es vuestro dios. Este es vuestro sost\u00e9n y el representante y la sombra de vuestro Creador y de vuestro Formador. No les deis, pues, su fuego a las tribus, hasta que ellas hayan ofrendado a Tohil, que hab\u00e9is tomado por vuestro se\u00f1or, lo que ellas os han dado. Preguntad, pues a Tohil lo que deber\u00e1n dar para recibir el fuego -dijo (este mensajero) de Xibalb\u00e1.<br \/>\nSu apariencia era la de un murci\u00e9lago.<br \/>\n-Soy enviado por vuestro Creador, por vuestro Formador -dijo tambi\u00e9n el (mensajero) de Xibalb\u00e1.<br \/>\nAl o\u00edr tales palabras llen\u00e1ronse de alegr\u00eda y el coraz\u00f3n de Tohil, Avilitz y de Hacavitz, se exalt\u00f3 igualmente, mientras hablaba el (enviado) de Xibalb\u00e1, que desapareci\u00f3 inmediatamente de su vista sin dejar (por ello) de existir.<br \/>\nEntonces llegaron las tribus que se mor\u00edan tambi\u00e9n de fr\u00edo (pues ca\u00eda) mucho granizo, y con la lluvia negra que se congelaba, hac\u00eda un fr\u00edo indescriptible.<br \/>\nTodas las tribus estaban temblando y tiritando de fr\u00edo cuando llegaron a donde estaban Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam. Grande era la aflicci\u00f3n de sus corazones y tristes estaban sus bocas y sus miradas.<br \/>\nEnseguida volvieron furtivamente ante Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam y les dijeron:<br \/>\n-\u00bfNo tendr\u00e9is compasi\u00f3n de nosotros, de nosotros, que s\u00f3lo pedimos un poco de vuestro fuego? \u00bfAcaso no es uno nuestro origen y una nuestra morada? \u00bfNo fue una sola nuestra patria cuando fuisteis creados y formados? \u00a1Tened, pues, piedad de nosotros! -repitieron las tribus.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 nos dar\u00e9is para que tengamos misericordia de vosotros? -les respondieron los dioses.<br \/>\n-Pues bien, os daremos dinero -contestaron las tribus.<br \/>\n-No queremos dinero -replicaron Balam-Quitz\u00e9 y Balam-Agab.<br \/>\n-\u00bfY qu\u00e9 es lo que quer\u00e9is, pues?<br \/>\n-Pronto lo preguntaremos (a Tohil).<br \/>\n-Est\u00e1 bien. Iremos, pues, a preguntarlo a Tohil y enseguida os lo comunicaremos -les fue contestado.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 deben dar las tribus, \u00a1oh, Tohil!, las que han venido a pedir tu fuego?, dijeron Balam-Quitz\u00e9, Balam-Agab, Mahucutah e Iqi-Balam.<br \/>\n-\u00a1Bueno! \u00bfQuerr\u00e1n unirse (a m\u00ed) bajo su cintura y bajo su sobaco? \u00bfConsiente su coraz\u00f3n que me abracen a m\u00ed, Tohil? Si no lo desean, no les dar\u00e9 fuego -repuso Tohil.<br \/>\n-Decidles que (eso no se har\u00e1 sino) poco a poco. Que no unir\u00e1n por ahora su cintura y su sobaco, os dice \u00e9l, les dir\u00e9is vosotros -as\u00ed fue respondido a Balam-Quitz\u00e9, a Balam-Agab, a Mahucutah y a Iqi-Balam.<br \/>\nEntonces ellos transmitieron la palabra de Tohil.<br \/>\n-Est\u00e1 muy bien. Nos uniremos y le abrazaremos -respondieron al o\u00edr y recibir la palabra de Tohil.<br \/>\nNo tardaron mucho en cumplir su promesa.<br \/>\n-Est\u00e1 bien, pero (que sea pronto), dijeron al recibir el fuego, despu\u00e9s de lo cual se calentaron.<\/p>\n<p> Seg\u00fan se desprende de la lectura de El Popol Vuh, los dioses realizaron cuatro intentos hasta que lograron la perfecci\u00f3n del hombre. Repitieron el acto de la creaci\u00f3n cuatro veces hasta alcanzar la perfecci\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>En el primer ensayo, los dioses crearon unos seres que no ten\u00edan conocimiento y no sab\u00edan entender el calendario ni adorar a sus creadores. Estos primeros habitantes fueron convertidos en animales destinados a ser cazados y perseguidos por los seres humanos.<\/p>\n<p>Tras su fracaso inicial, los dioses intentaron nuevamente crear al hombre a partir del barro. Pero result\u00f3 que dicho material era muy blando y fr\u00e1gil (en esto El Popol Vuh difiere de otros textos sagrados como La Biblia) y la lluvia los disolv\u00eda.<\/p>\n<p>Intentaron entonces crear al ser humano a partir de la madera. Pero tambi\u00e9n fracasaron, ya que a partir de este material \u00fanicamente consiguieron concebir simples mu\u00f1ecos que no ten\u00edan alma, ni pod\u00edan hablar. Por ello, los castigaron con cat\u00e1strofes (incendios, huracanes, inundaciones y tempestades) y finalmente fueron destruidos por los jaguares. Los pocos supervivientes fueron convertidos en monos.<\/p>\n<p>Por fin, los dioses tuvieron \u00e9xito en su cuarto intento, cuando decidieron crear al ser humano a partir del ma\u00edz. Los humanos creados a partir de este cereal fueron seres perfectos con conocimiento y completo entendimiento; tan perfectos que los dioses decidieron anular algunas de sus capacidades.<\/p>\n<p>Fueron cuatro los primeros hombres creados: Balam-Quitz\u00e9 (\u00abJaguar con la dulce sonrisa\u00bb), Balam-Agab (\u00abJaguar de la noche\u00bb), Mahucutah e Iqi-Balam. El n\u00famero cuatro, como podemos apreciar, ten\u00eda un valor espiritual y m\u00e1gico para los mayas, ya que fueron cuatro los intentos que hicieron los dioses para crear al hombre, cuatro los primeros hombres creados, y tambi\u00e9n esa cantidad los Bacabs (o deidades protectoras, hijos de Itzamna e Ixchel).<\/p>\n<p>La segunda parte de El Popol Vuh nos sit\u00faa en un tiempo ancestral, anterior a la creaci\u00f3n del hombre, y narra las aventuras de dos semidioses, dos hermanos gemelos: Hunahp\u00fa e Ixbalanqu\u00e9. Sus padres fueron sacrificados por los dioses malvados del Xibalb\u00e1, el inframundo. Por ello, Ixbalanqu\u00e9 y Hunahp\u00fa viajaron a ese lugar, donde derrotaron a los nueve dioses malvados y volvieron a renacer, uno, como el sol y, el otro, como la luna llena. Este sencillo mito recoge en su final una lecci\u00f3n moral de vital importancia: el triunfo del bien sobre el mal. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n refleja la eterna lucha entre ambos lados del poder, ya que para los antiguos mayas cada d\u00eda en que se pon\u00eda el sol y Venus le preced\u00eda, Hunahp\u00fa e Xbalamke volv\u00edan a descender al Xibalb\u00e1, y nuevamente se enfrentaban al mal. Por otra parte, esta historia pretende recopilar en su contenido diversos mitos mayas, con lo cual su significado m\u00e1s profundo escapa a nuestra comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>La tercera parte de El Popol Vuh destaca tambi\u00e9n como fuente hist\u00f3rica para conocer la evoluci\u00f3n del pueblo maya. En ella encontramos abundante y valiosa informaci\u00f3n sobre esta cultura, desde que los mayas abandonaron Tul\u00e1n hasta la llegada de los espa\u00f1oles, pasando por sus movimientos migratorios en el \u00e1rea de Yucat\u00e1n. Adem\u00e1s, hallamos una pormenorizada descripci\u00f3n de sus asentamientos y distribuci\u00f3n y otras noticias sobre su Historia, como guerras o alianzas. El Popol Vuh termina con una interesante lista de gobernantes mayas que finaliza en 1550.<\/p>\n<p>Conclusiones sobre la cosmovisi\u00f3n maya<\/p>\n<p>Observatorio astron\u00f3mico llamado &#8220;Caracol&#8221;, fechado entre el 900 y el 1250 d.C. Imagen tomada de Artehistoria.com Los mayas destacaron en el desarrollo de ciencias como las matem\u00e1ticas o la astronom\u00eda, as\u00ed como en el avance de la escritura o la arquitectura. Adem\u00e1s, elaboraron un complejo sistema de creencias que sirvi\u00f3 de fundamento para todos muchos aspectos de su vida (como el nacimiento, la agricultura o el arte).<\/p>\n<p>Dentro de ese complejo sistema cosmol\u00f3gico encontramos la visi\u00f3n del Universo y el origen del Mundo tal y como lo conocemos. Temas como la muerte, los dioses, el tiempo o el papel del maya en el Mundo tambi\u00e9nn tiene un lugar y una explicaci\u00f3n en esta construcci\u00f3n conceptual.<\/p>\n<p>Escultura maya que representa a un jaguar. Imagen obtenida de la web Mundo Maya Online Para los mayas el Universo estaba compuesto por trece cielos, que se superpon\u00edan consecutivamente como si fuesen capas, siendo la Tierra la inferior de ellas. Los cielos eran gobernados por sendos dioses. De modo similar, bajo la Tierra hab\u00eda otros nueve capas o infiernos, que tambi\u00e9n eran regidos por dioses. La \u00faltima de las nueve capas inferiores era el Mitnal, el inframundo maya, que presidido por el dios de la muerte Ah Puch. Los dioses que dominaban los trece cielos superiores eran conocidos como oxlahuntik\u00fa, mientras que los que presid\u00edan las nueve capas inferiores eran llamados bolontik\u00fa.<\/p>\n<p>Los mayas conceb\u00edan la Tierra como la capa inferior de los trece cielos superiores. Ten\u00eda cuatro bordes que representaban los puntos cardinales y ten\u00edan colores distintos. El blanco era el color del norte, el amarillo el del sur, el rojo el del este y, finalmente, el negro el del oeste. El verde era reservado para el centro. En cada uno de los bordes se encontraba un jaguar, criatura m\u00edtica en la cultura maya. Los jaguares eran del color de su punto cardinal, sosten\u00edan el cielo superior a la Tierra y eran llamados Bacabs. Hijos de Itzamna y Ixchel, eran vistos como divinidades protectoras. Sus nombres eran los siguientes:<\/p>\n<p>* Cauac: el rojo del sur;<br \/>\n* Ix: el negro del oeste;<br \/>\n* Kan: el amarillo del este;<br \/>\n* y Mulac, el blanco del norte.<\/p>\n<p>Los mayas cre\u00edan que la Luna y el Sol atravesaban la Tierra cuando desaparec\u00edan en el horizonte cada d\u00eda. Seg\u00fan la mitolog\u00eda maya, el Sol, al atravesar la Tierra, se transformaba en el dios jaguar Kinich Ahau, una divinidad que presenta semejanzas con el azteca Quetzalcoatl.<\/p>\n<p>Respecto a la creaci\u00f3n del mundo, los mayas la concibieron como la costosa labor de varias fases realizada por diferentes divinidades, que se aliaron y discutieron entre ellas hasta lograr la perfecci\u00f3n deseada.<\/p>\n<p>El origen del Sol y de la Luna parte de la transformaci\u00f3n de dos dioses: Hunahp\u00fa e Ixbalanqu\u00e9, seg\u00fan el mito que relatamos a continuaci\u00f3n. Los dioses gemelos Hun Hunahp\u00fa y Vucub Hunahp\u00fa surgieron de la oscuridad de la noche, ya que al principio no hab\u00eda ni Sol ni Luna, ni seres humanos. Ambos eran aficionados a practicar al juego de la pelota, pero con sus ruidos molestaban a los dioses del Xibalb\u00e1. Un d\u00eda, los se\u00f1ores del inframundo decidieron llamar a los hermanos para jugar en su reino. Hun Hunahp\u00fa y Vucub Hunahp\u00fa aceptaron, pero cuando llegaron all\u00ed fueron sometidos a burlas y a enga\u00f1os, perdiendo la partida. Los dioses del Xibalb\u00e1 decidieron sacrificar a los hermanos, y empezaron cort\u00e1ndole la cabeza a Hun Hunahp\u00fa y coloc\u00e1ndola sobre un \u00e1rbol infecundo. Poco despu\u00e9s el \u00e1rbol dio frutos y la cabeza del dios se transform\u00f3 en uno de ellos. Los dioses del Xibalb\u00e1 quedaron preocupados ante estos hechos y prohibieron a los habitantes del inframundo acercarse al \u00e1rbol.<\/p>\n<p>Sin embargo, la hija de Cuchumaquic (uno de los citados dioses del Xibalb\u00e1), llamada Ixquic, no hizo caso a la prohibici\u00f3n y se acerc\u00f3 al \u00e1rbol. La cabeza de Hun Hunahp\u00fa, transformada en uno de los frutos habl\u00f3 con ella y le pidi\u00f3 que acercara su mano hasta el fruto. Ella accedi\u00f3 y, en ese momento, Hun Hunahp\u00fa escupi\u00f3 a la muchacha, dej\u00e1ndola embarazada.<\/p>\n<p>El padre de Ixquic comunic\u00f3 al resto de los dioses del Xibalb\u00e1 lo que hab\u00eda sucedido, ante lo cual estos decidieron ordenar a los mensajeros del Xibalb\u00e1 (Tucur) capturar a Ixquic, matarla y extraerle el coraz\u00f3n. Sin embargo, la muchacha consigui\u00f3 convencer a sus captores para que le perdonasen la vida y enga\u00f1asen a los dioses del Xibalb\u00e1, entreg\u00e1ndoles, no su coraz\u00f3n, sino una bola de resina roja. As\u00ed Ixquic pudo huir al mundo superior y salvar su vida y la de sus hijos. Acudi\u00f3 a la casa del padre de sus hijos y trascurrido un tiempo dio a luz a los gemelos Hunahp\u00fa e Ixbalanqu\u00e9.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el mito relata la venganza de los dos gemelos, que desciendieron al inframundo para vengar la muerte de su padre. Cuando llegaron al Xibalb\u00e1 atemorizaron con su presencia a los dioses malvados que mataron a su padre y los derrotaron. Los se\u00f1ores del inframundo rogaron piedad y los hermanos accedieron a sus s\u00faplicas, advirti\u00e9ndoles lo siguiente:<\/p>\n<p>Ya que no existe vuestro gran poder ni vuestra estirpe, y tampoco merec\u00e9is misericordia, ser\u00e1 rebajada vuestra sangre. No ser\u00e1 para vosotros el juego de la pelota. Solamente os ocupar\u00e9is de hacer cacharros, vasijas y piedras de moler ma\u00edz. Solo los hijos de las malezas y del desierto hablar\u00e1n con vosotros. Los hijos esclarecidos, los vasallos civilizados no os pertenecer\u00e1n y se alejar\u00e1n de vuestra presencia. Los pecadores, los malos, los tristes, los desventurados, los que se entregan al vicio, esos os acoger\u00e1n. Ya no os apoderareis repentinamente de los hombres, y tened presente la humildad de vuestra sangre.<\/p>\n<p>Finalmente, Hunahp\u00fa e Ixbalanqu\u00e9 regresaron tras vencer a los dioses del Xibalb\u00e1 y ascendieron al cielo, transform\u00e1ndose uno en el Sol y otro en la Luna.<\/p>\n<p>Respecto a la formaci\u00f3n de la Tierra y de la vida en ella, el origen presenta varias fases. Recordemos los cuatro intentos que hicieron los dioses hasta alcanzar la perfecci\u00f3n que deseaban con la creaci\u00f3n del hombre. Seg\u00fan la mitolog\u00eda maya, al principio no hab\u00eda tierra, solo exist\u00edan el mar y el cielo; tampoco hab\u00eda plantas, animales u hombres; solamente hab\u00eda silencio. Los dioses dialogaron entre ellos y decidieron crear la tierra, separando el mar y abriendo la claridad en el cielo. Despu\u00e9s, los dioses decidieron crear a los animales, pero se dieron cuenta de que eran incapaces de hablar y tener conocimiento, por lo que quisieron realizar un nuevo intento. Crearon entonces al hombre a partir del barro, pero \u00e9ste era d\u00e9bil, no ten\u00eda fuerza y se deshac\u00eda. Los dioses destrozaron su creaci\u00f3n y decidieron intentarlo nuevamente, utilizando como materia prima la madera. Sin embargo, a pesar de ser m\u00e1s fuerte, la madera tampoco dio el resultado deseado porque las criaturas que surgieron no ten\u00edan esp\u00edritu ni habla. Los dioses volvieron a dialogar entre ellos y decidieron destruir nuevamente su obra, enviando un gran diluvio desde el cielo y transformando a esos seres en monos. Finalmente, acordaron crear al hombre a partir del ma\u00edz y tuvieron \u00e9xito.<\/p>\n<p>Como vemos, esta cosmogon\u00eda atribuye a la colaboraci\u00f3n entre los dioses toda la creaci\u00f3n y la convierte en el fundamento para cualquier elemento de su existencia.<\/p>\n<p>Recursos<\/p>\n<p>Hemos encontrado m\u00e1s informaci\u00f3n referente a la mitolog\u00eda azteca en las siguientes webs:<\/p>\n<p>The Maya of Guatemala<br \/>\nEn esta p\u00e1gina encontramos una valios\u00edsima gu\u00eda sobre recursos en internet referidos a diferentes aspectos de la cultura maya, tales como su calendario, su escritura y sus creencias y profec\u00edas religiosas. Adem\u00e1s podemos acceder a interesant\u00edsimas im\u00e1genes sobre ruinas mayas o al fabuloso Museo de Popol Vuh.<\/p>\n<p>Mesoam\u00e9rica<br \/>\nEsta web es una fuente de informaci\u00f3n imprescindible si queremos visitar, por ejemplo, las antiguas ruinas de la fant\u00e1stica Chich\u00e9n Itz\u00e1 o Palenque.<\/p>\n<p>Mundo Maya Online<br \/>\nEn esta web encontramos todo tipo de informaci\u00f3n sobre la cultura maya desde su historia hasta datos arqueol\u00f3gicos o leyendas fant\u00e1sticas originarias de este pueblo mesoamericano.<\/p>\n<p>Encyclopedia Mythica<br \/>\nP\u00e1gina web muy completa y cuidada en la que podemos encontrar gran variedad de informaci\u00f3n sobre mitolog\u00eda, folklore y leyendas, referida a culturas de todo el mundo y de cualquier \u00e9poca. Desde la mitolog\u00eda del Antiguo Egipto hasta la leyenda del Rey Arturo, pasando por una interesante galer\u00eda de im\u00e1genes y una importante secci\u00f3n de genealog\u00edas.<\/p>\n<p>Centro de Estudios del Mundo Maya<br \/>\nCon base en M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, M\u00e9xico Centro de Estudios del Mundo Maya es un organismo multidisciplinario privado de investigaci\u00f3n cuyo objetivo es el estudio de la cultura Maya y su divulgaci\u00f3n.<br \/>\nEste Centro de Estudios del Mundo Maya utiliza todos los medios disponibles para llegar a la comunidad mundial y en especial a la poblaci\u00f3n Maya. Adicionalmente a sus investigaciones y publicaciones, el CEMM organiza y presenta conferencias, seminarios, y viajes relacionados con la cultura Maya.<\/p>\n<p>Arte y Literatura de Guatemala<br \/>\nJuan Carlos Escobedo Mendoza ha elaborado esta importante p\u00e1gina, Arte y Literatura de Guatemala, que \u00e9l mismo define como la \u00abp\u00e1gina de ese libro llamado Guatemala\u00bb. Aunque su autor no pretende realizar una mera recopilaci\u00f3n de textos literarios, sin embargo ofrece un complet\u00edsimo repertorio de obras tanto contempor\u00e1neas como precolombinas, pasando por obras de los autores del periodo colonial, del neocl\u00e1sico y del rom\u00e1ntico. Entre los textos de \u00e9poca precolombina destaca el El Popol Vuh o El Memorial de Solol\u00e1.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Ind\u00edgena<br \/>\nSYMBOLOS: Revista Internacional de Arte &#8211; Cultura &#8211; Gnosis, dirigida por Federico Gonz\u00e1lez presenta esta interesant\u00edsima p\u00e1gina web centrada en el simbolismo de la Tradici\u00f3n Precolombina. Adem\u00e1s de los diversos art\u00edculos que publica, ofrece la posibilidad de consultar una valios\u00edsimas colecci\u00f3n de obras de obligada lectura para un mejor conocimiento de las culturas precolombinas. Entre esas obras de referencia encontramos Los Libros del Chilam Balam, El Popol Vuh, los Anales de Cuauhtitlan y muchos otros fragmentos.<\/p>\n<p>Artehistoria.com<br \/>\nEsta es una complet\u00edsima p\u00e1gina en la que podemos encontrar una valisos\u00edsima informaci\u00f3n referida a gran variedad de culturas. Las brillantes ilustraciones son el complemento fundamental que acompa\u00f1a y enriquece los datos presentados.<\/p>\n<p>Mythology<br \/>\nMythology es una p\u00e1gina en ingl\u00e9s, que nos ofrece informaci\u00f3n sobre la mitolog\u00eda de un gran n\u00famero de pueblos y, adem\u00e1s, desarrolla una correspondencia entre los dioses de los diversos pueblos. Por otro lado, dispone de tres niveles de informaci\u00f3n, adecu\u00e1ndose a las necesidades de cada usuario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Popol Vuh El Popol Vuh recoge la tradici\u00f3n oral maya que transmit\u00eda de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n relatos sobre la Historia y costumbres de su pueblo. Las venturas y desventuras de sus protagonistas eran conocidos por todos los mayas y su popularidad era tal que buena parte de la poblaci\u00f3n sab\u00eda de memoria el texto completo. 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