{"id":723,"date":"2006-03-22T06:55:13","date_gmt":"2006-03-22T06:55:13","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=723"},"modified":"2006-03-22T06:55:13","modified_gmt":"2006-03-22T06:55:13","slug":"la-casa-de-campo-de-los-osos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=723","title":{"rendered":"LA CASA DE CAMPO DE LOS OSOS"},"content":{"rendered":"<p>LA CASA DE CAMPO DE LOS OSOS<\/p>\n<p>En Estados Unidos, en Wyoming, se propaga hacia el cielo una extra\u00f1a monta\u00f1a volc\u00e1nica, de forma cil\u00edndrica. Su altura es de casi 400 metros. Se encuentra en la ruta que une a Monte Rushmore (donde se hallan esculpidos los rostros de los cuatros presidentes estadounidenses) con el parque Yellowstone. All\u00ed se film\u00f3 el famoso momento de Encuentros Cercanos donde desciende una nave extraterrestre con el prop\u00f3sito de entrar en comunicaci\u00f3n con la humanidad. A esta m\u00e1gica formaci\u00f3n rocosa el hombre blanco le dio el nombre de la Torre del Diablo. Pero los indios que habitaron en la regi\u00f3n de Devil&#8217;s Tower siempre rechazaron esa denominaci\u00f3n, por estimarla ofensiva. Para los kiowas y los dakotas, el verdadero nombre es La casa de campo de los osos. La raz\u00f3n de esta expresi\u00f3n se relaciona con una leyenda que es narrada, a\u00fan hoy, por los kiowas y dakotas del sur de la regi\u00f3n de Wyoming y que ahora ofrecemos, en Temakel, en una versi\u00f3n libre:<\/p>\n<p>LA CASA DE CAMPO DE LOS OSOS<\/p>\n<p>La gente kiowa sol\u00eda cruzar la gran pradera. Cuando el cansancio o la necesidad del alimento lo impon\u00edan, los kiowas acampaban. Una vez, el pueblo Kiowa eligi\u00f3 para descansar un sitio cercano a un bosque. Entre sus \u00e1rboles, viv\u00eda la gente del oso. Los grandes y fornidos animales ten\u00edan hambre. Y, al oler a los indios, que se encontraban cerca, abandonaron su territorio de ramas y piedras y salieron en busca de los kiowas.<\/p>\n<p>Lejos del campamento, siete muchachas, siete hermanas kiowas, recolectaban bayas. Los osos posaron sus ojos ansiosos sobre ellas. Y, entre gru\u00f1idos y zarpazos de garras afiladas, se avalanzaron sobre las j\u00f3venes. Las muchachas corrieron con toda su energ\u00eda. Se adentraron en la vasta, centelleante y herb\u00e1cea pradera. \u00bfD\u00f3nde encontrar all\u00ed un refugio? \u00bfC\u00f3mo escapar de los violentos animales hambrientos? Entonces, las fugitivas hallaron una roca, gris, grande, que emerg\u00eda de la llanura. Se subieron a la roca. Pero, acto seguido, los osos tambi\u00e9n hicieron lo mismo.<\/p>\n<p>Desesperadas, las muchachas comenzaron a cantar un rezo a la roca, para que \u00e9sta las protegiera de sus agresores. Nadie antes le hab\u00eda cantado a la roca. Y la piedra, que durante siglos hab\u00eda estado inclinada, se par\u00f3 y empez\u00f3 a crecer y a subir m\u00e1s y m\u00e1s arriba, mientras que las j\u00f3venes kiowas permanec\u00edan paradas sobre ella.<\/p>\n<p>Entonces, los guerreros osos comenzaron a cantarle a sus dioses. Y los vigorosos animales crecieron y alcanzaron la misma altura de la piedra que se propagaba hacia lo alto.<\/p>\n<p>Los osos intentaron subir a la roca, hundiendo sus garras en las paredes ya escarpadas y elevadas de la piedra. Pero, con sus zarpazos, s\u00f3lo consiguieron trazar surcos, que parec\u00edan cicatrices, en las laderas de la naciente monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Y la roca creci\u00f3 tanto que los osos asumieron que ya no pod\u00edan alcanzar su cima. Entonces, resignados, emprendieron el regreso hacia sus hogares en el bosque. Mientras los osos enormes avanzaban sobre la pradera, se iban empeque\u00f1eciendo hasta recuperar su talla habitual.<\/p>\n<p>El pueblo kiowa hab\u00eda observado todos los extraordinarios acontecimientos. Despu\u00e9s de que los osos se marcharon, repararon en la enorme monta\u00f1a de paredes rasgadas. Entonces, algunas voces nacieron entre los kiowas para asegurar que la extra\u00f1a monta\u00f1a, reci\u00e9n aparecida era La casa de campo de los osos.<\/p>\n<p>Y en la cima de la monta\u00f1a rocosa, permanec\u00edan las siete hermanas. Los kiowas levantaron su campamento y se marcharon porque pensaron que las j\u00f3venas hab\u00edan sido devoradas por los osos.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la noche, los j\u00f3venes le cantaron a las estrellas. Las luces del cielo nocturno se alegraron por aquella canci\u00f3n. Entonces, descendieron y recogieron a las siete hermanas. Las mujeres tambi\u00e9n se convirtieron en estrellas. Y todas las noches, las j\u00f3venes brillan sobre La Casa de campo de los Osos. Y entonces le agradecen a la roca que creci\u00f3 y se hizo monta\u00f1a para salvarlas de los guerreros osos. (*)<\/p>\n<p>(*) Versi\u00f3n libre de la leyenda por Esteban Ierardo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA CASA DE CAMPO DE LOS OSOS En Estados Unidos, en Wyoming, se propaga hacia el cielo una extra\u00f1a monta\u00f1a volc\u00e1nica, de forma cil\u00edndrica. Su altura es de casi 400 metros. Se encuentra en la ruta que une a Monte Rushmore (donde se hallan esculpidos los rostros de los cuatros presidentes estadounidenses) con el parque Yellowstone. All\u00ed se film\u00f3 el<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poemas-y-cuentos-indigenas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/723\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}