{"id":704,"date":"2006-03-22T06:46:14","date_gmt":"2006-03-22T06:46:14","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=704"},"modified":"2006-03-22T06:46:14","modified_gmt":"2006-03-22T06:46:14","slug":"el-puente-del-inca-y-su-leyenda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=704","title":{"rendered":"EL PUENTE DEL INCA Y SU LEYENDA"},"content":{"rendered":"<p>EL PUENTE DEL INCA Y SU LEYENDA<\/p>\n<p>El Puente del Inca se halla en la Cordillera de los Andes, en la provincia de Mendoza, en la Rep\u00fablica Argentina. Su longitud es de 47 metros, su ancho de 28 mts. Se extiende sobre el R\u00edo Las Cuevas. Este muy conocido puente natural de piedra se llama &#8220;del inca&#8221; porque se cree que la realeza inca descend\u00eda con frecuencia hasta a \u00e9l, para beneficiarse con sus medicinales aguas termales. Debajo del puente, se encuentra una pileta donde fluyen las tibias y terap\u00e9uticas aguas. En las proximidades, se halla el Cerro Los Penitentes, llamado as\u00ed porque sus paredones de piedra, observado desde lejos, se parecen a enormes monjes en procesi\u00f3n. Antiguamente las fuentes termales eran muy concurridas, especialmente durante la temporada que se prolongaba desde el 10 de noviembre hasta el 30 de abril. Un hotel cercano, fue destruido por un gigantesco alud de nieve al promediar la d\u00e9cada de los a\u00f1os &#8217;60. Desde el puente, se despliegan cortinas de hielos, y otras composiciones minerales, que componen superficies jaspeadas por diversos colores. Entre las variadas tonalidades emergen tambi\u00e9n estalacticas. Algunas ma\u00f1anas, el puente se ba\u00f1a con tonalidades doradas. Su luz reflejada en la nieve y el agua esculpe et\u00e9ricos arcos iris. La tierra emana entonces visos de fantas\u00eda. Esta geograf\u00eda motiv\u00f3 as\u00ed su sacralizaci\u00f3n por los indios. La imaginaci\u00f3n ind\u00edgena concibi\u00f3 que el puente deb\u00eda tener un origen divino. De esta manera surge la Leyenda del Puente del Inca que ahora compartimos con ustedes aqu\u00ed, en este momento de Temakel.<\/p>\n<p>LA LEYENDA DEL PUENTE DEL INCA<\/p>\n<p>Estaba ya pr\u00f3ximo el fin del Inca del Imperio, y su sucesor, su \u00fanico hijo, se encontraba gravemente enfermo. El pueblo, que sent\u00eda adoraci\u00f3n por el futuro monarca, elevaba sus ruegos al dios Inti (Sol), a Mama-Quilla (la Luna) y a todos los dioses, haciendo sacrificios en su honor por la salud del enfermo. Pero ni los m\u00e9dicos del imperio ni las s\u00faplicas del pueblo devolv\u00edan la salud al inteligente y bondadoso pr\u00edncipe. Si \u00e9ste llegaba a morir, desaparec\u00eda con \u00e9l uno de los m\u00e1s poderosos Incas del Imperio, que habr\u00eda de gobernarlos con verdadera sabidur\u00eda y justicia. El temor de su muerte llen\u00f3 de tristeza al pueblo, que no cesaba de interrogar a los dioses cu\u00e1l era el remedio eficaz para salvar la vida al futuro monarca. Al fin consultaron a los Amautas (fil\u00f3sofos), y ellos dijeron que el pr\u00edncipe recuperar\u00eda la salud, si se ba\u00f1aba en unas aguas de maravilloso poder que exist\u00edan en regiones del continente muy apartados. En efecto: sab\u00edan que en unos lugares lejanos, en direcci\u00f3n al sur, entre las rocas de los cerros de la cordillera, brotaba el agua buena que curaba a los enfermos de todos sus males. Tambi\u00e9n aseguraron que para llegar a esas fuentes, hab\u00eda que recorrer largas distancias, atravesar desiertos y escalar monta\u00f1as. Los sacerdotes, los sabios y los m\u00e9dicos decidieron el viaje del pr\u00edncipe a tan lejanas regiones, y sin p\u00e9rdida de tiempo comenzaron los preparativos para realizarlo. En una ma\u00f1ana de sol, luminosa y clara, parti\u00f3 del Cuzco, en direcci\u00f3n al sur, la larga caravana de viajeros que hab\u00eda de conducirlo hasta las fuentes de las que brotaba el agua salvadora. Acompa\u00f1aban al pr\u00edncipe, los nobles, sabios, sacerdotes y m\u00e9dicos. Los segu\u00eda una recua de llamas cargadas con v\u00edveres todo lo necesario para tan largo viaje. Muchas lunas dur\u00f3 la traves\u00eda. Monta\u00f1as abruptas, valles tranquilos, campos desiertos, verdes praderas, r\u00edos, arroyos pasaron ante los ojos de la larga caravana que, llena de asombro, admiraba cuadros maravillosos en los que la Naturaleza parec\u00eda haber reunido toda su grandeza y esplendor. Durante la noche ve\u00edan las monta\u00f1as como si fueran espectros gigantescos, y o\u00edan salir de las monta\u00f1as como si fueran espectros gigantescos, y o\u00edan salir de las entra\u00f1as de la tierra y de los precipicios, roncos acentos que el eco repet\u00eda como voces misteriosas en la inmensidad del espacio. Llegados a cierto lugar, se quedaron los indios maravillados ante la imponente majestad de uno de los colosos de la cordillera y exclamaron asombrados: \u00a1 Acon-Cahua! Esto, traducido de su idioma, el quichua, significa: &#8220;vig\u00eda o centinela de piedra&#8221;. Se encontraron ante nuestro grandioso Aconcagua, el pico m\u00e1s alto de nuestra cordillera y uno de los m\u00e1s elevados del globo. A poco andar, llegaron al fin, en los \u00faltimas horas de la tarde, a una quebrada en cuyo fondo corr\u00eda encajonado un r\u00edo torrentoso que bramaba entre las piedras de su profundo lecho. Se detuvieron; y el sonido estridente de la quepa (clar\u00edn) anunci\u00f3 que all\u00ed se encontraban las fuentes del agua salvadora. Pero esas fuentes estaban en el lado opuesto de la quebrada; la distancia que los separaba de ellas era demasiado grande y el camino inaccesible.<\/p>\n<p>\u00a1Creyeron desfallecer ante el obst\u00e1culo insalvable que se les presentaba! Pasaron all\u00ed la noche cavilando en el modo de llegar a las fuentes, mas al amanecer del d\u00eda siguiente, les fue dado presenciar el hecho m\u00e1s maravilloso que imaginar pod\u00edan. Cuando las primeras claridades de la aurora comenzaron a colorear la nieve de los montes vecinos, hubo un momento indescriptible en que, ante el asombro de los abor\u00edgenes, los picos helados parecieron inclinarse hacia la quebrada. Inmensos pe\u00f1ascos ca\u00edan desde colosales alturas, al mismo tiempo que grandes trozos de hielo se desprend\u00edan de las cimas. Unidos unos y otros formaron un puente magn\u00edfico por el que pod\u00eda llegarse sin dificultad a las fuentes del agua maravillosa. De este modo, el poder sobrenatural de los dioses acerc\u00f3 al pr\u00edncipe de los Incas a las fuentes de las aguas buenas, las que le dieron la salud y la vida; y a su pueblo, la alegr\u00eda y la calma. As\u00ed fue como la larga caravana que viaj\u00f3 desde el Cuzco regres\u00f3 jubilosa, llevando en sus ojos la visi\u00f3n encantada de la grandeza sublime de nuestras monta\u00f1as y el poder sobrehumano de sus dioses buenos. Los indios llamaron al puente maravilloso, el Puente del Inca. Cuentan que al acercarse la noche, cuando los cerros que la rodean se esfuman como envueltos en velos de suaves colores, una larga caravana de figuras extra\u00f1as parece cruzar de unos montes a otros, mientras que el cantar del agua de las cascadas rompe gozoso el misterioso silencio de las monta\u00f1as inmensas. (*)<\/p>\n<p>(*) Versi\u00f3n de la leyenda en p\u00e1gina web sobre Puente del Inca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PUENTE DEL INCA Y SU LEYENDA El Puente del Inca se halla en la Cordillera de los Andes, en la provincia de Mendoza, en la Rep\u00fablica Argentina. Su longitud es de 47 metros, su ancho de 28 mts. Se extiende sobre el R\u00edo Las Cuevas. 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