{"id":682,"date":"2006-03-20T22:07:28","date_gmt":"2006-03-20T22:07:28","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=682"},"modified":"2006-03-20T22:07:28","modified_gmt":"2006-03-20T22:07:28","slug":"no-hay-mayor-mentira-que-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=682","title":{"rendered":"No hay mayor mentira que la  muerte"},"content":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO 1<\/p>\n<p>No hay mayor mentira que<br \/>\nla muerte<\/p>\n<p>A<br \/>\nMADOS:<br \/>\nCuando el hombre ha conocido algo, se libera de ello.\u00a0 Y cuando el hombre ha llegado a conocer algo, es capaz de triunfar sobre ello.\u00a0 Nuestro fracaso y nuestra derrota s\u00f3lo se deben a nuestra ignorancia.\u00a0 La derrota se debe a la oscuridad: cuando hay luz, la derrota es imposible: la luz se convierte en victoria.<br \/>\nLo primero que quisiera deciros de la muerte es que no hay mayor mentira que la muerte.\u00a0 Pero, con todo, la muerte parece verdadera.\u00a0 No s\u00f3lo parece verdadera, sino que parece, incluso, que es la verdad cardinal de la vida: parece que toda la vida est\u00e1 ordenada por la muerte.\u00a0 Aunque la olvidemos, o aunque no la tengamos en cuenta, la muerte sigue estando cerca de nosotros por todas partes.\u00a0 La muerte est\u00e1 aun m\u00e1s cerca de nosotros que nuestra sombra.<br \/>\nHemos estructurado nuestras mismas vidas a partir de nuestro miedo a la muerte.\u00a0 El miedo a la muerte ha creado la sociedad, la naci\u00f3n, la familia y los amigos.\u00a0 El miedo a la muerte nos ha hecho perseguir el dinero y nos ha hecho ambicionar posiciones sociales m\u00e1s elevadas.\u00a0 Y lo m\u00e1s sorprendente es que nuestros dioses y nuestros templos tambi\u00e9n han surgido del miedo a la muerte.\u00a0 Por miedo a la muerte, hay personas que rezan de rodillas.\u00a0 Por miedo a la muerte, hay personas que rezan a Dios con las manos unidas y elevadas hacia el cielo.\u00a0 Y nada m\u00e1s falso que la muerte.\u00a0 Por eso, cualquier sistema de vida que hayamos creado creyendo que la muerte es verdadera se ha convertido en falso.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo conocemos la falsedad de la muerte?\u00a0 \u00bfC\u00f3mo podemos saber que no hay muerte?\u00a0 Mientras no lo sepamos, no perderemos el miedo a la muerte, nuestras vidas seguir\u00e1n siendo falsas.\u00a0 Mientras exista el miedo a la muerte, no podr\u00e1 haber vida aut\u00e9ntica.\u00a0 Mientras temblemos de miedo hacia la muerte, no podremos acopiar la capacidad de vivir nuestras vidas. S\u00f3lo pueden vivir aquellos para los que la sombra de la muerte ha desaparecido para siempre.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 vivir una mente asustada y temblorosa?\u00a0 Y \u00bfC\u00f3mo es posible vivir cuando parece que la muerte se acerca a cada instante?\u00a0 \u00bfC\u00f3mo podemos vivir?<br \/>\nPor mucho que dejemos de tener en cuenta la muerte, nunca la olvidamos del todo.\u00a0 No importa que llevemos el cementerio a las afueras de la ciudad: la muerte sigue mostr\u00e1ndonos su rostro.\u00a0 Todos los d\u00edas muere alguien; todos los d\u00edas se presenta en alguna parte la muerte y hace temblar los cimientos mismos de nuestras vidas.<br \/>\nCuando vemos que se produce la muerte, somos conscientes de nuestra propia muerte.\u00a0 Cuando lloramos la muerte de alguien, no s\u00f3lo nos hace llorar la muerte de esa persona, sino tambi\u00e9n el recuerdo renovado de la nuestra propia.\u00a0 No s\u00f3lo sentimos dolor y pena por la muerte de otra persona, sino por la posibilidad aparente de la nuestra propia.\u00a0 Toda muerte que acontece es, al mismo tiempo, nuestra propia muerte.\u00a0 Y \u00bfC\u00f3mo podemos vivir, mientras sigamos rodeados de la muerte?\u00a0 Vivir de esta forma es imposible.\u00a0 As\u00ed no podemos conocer lo que es la vida: ni su alegr\u00eda, ni su belleza, ni su bendici\u00f3n.\u00a0 As\u00ed no podemos alcanzar el templo de Dios, la verdad suprema de la vida.<br \/>\nLos templos que se han creado por miedo a la muerte no son los templos de Dios.\u00a0 Las oraciones que se han compuesto por miedo a la muerte tampoco son oraciones dirigidas a Dios.\u00a0 S\u00f3lo el que est\u00e1 lleno de la alegr\u00eda de la vida alcanza el templo de Dios.\u00a0 El reino de Dios est\u00e1 lleno de alegr\u00eda y de belleza, y las campanas del templo de Dios s\u00f3lo repican para los que est\u00e1n liberados de los temores de todo tipo, para los que se han quitado de encima todos los miedos.<br \/>\nEsto hace parecer dif\u00edcil, dado que nos gusta vivir con miedo.\u00a0 Pero esto no es posible: s\u00f3lo puede ser verdadera una de las dos cosas.\u00a0 Recordadlo: si la vida es verdadera, entonces la muerte no puede ser verdadera; y si la muerte es verdadera, entonces la vida no ser\u00e1 m\u00e1s que un sue\u00f1o, una mentira: entonces la vida no puede ser verdadera.\u00a0 Las dos cosas no pueden existir simult\u00e1neamente.\u00a0 Pero nosotros nos aferramos a las dos cosas a la vez.\u00a0 Tenemos la sensaci\u00f3n de que estamos vivos y tenemos adem\u00e1s la sensaci\u00f3n de que estamos muertos.\u00a0 He o\u00eddo hablar de un faquir que viv\u00eda en un valle lejano.\u00a0 Mucha gente iba a visitarlo para hacerle preguntas.\u00a0 Una vez, un hombre lleg\u00f3 ante \u00e9l y le pidi\u00f3 que le explicara algo acerca de la vida y de la muerte.\u00a0 El faquir dijo:<br \/>\n-Te invito a aprender sobre la vida: mi puerta est\u00e1 abierta.\u00a0 Pero si quieres aprender sobre la muerte debes ir a otra parte, porque yo no he muerto ni morir\u00e9 nunca.\u00a0 No tengo experiencia con la muerte.\u00a0 Si quieres aprender sobre la muerte, pregunta a los que han muerto, pregunta a los que ya est\u00e1n muertos.<br \/>\nEl faquir se ri\u00f3 y sigui\u00f3 diciendo:<br \/>\n-Pero \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1s preguntar a los que ya est\u00e1n muertos?\u00a0 Y si me pides la direcci\u00f3n de un muerto, no puedo d\u00e1rtela.\u00a0 Pues desde que he llegado a saber que no puedo morir, tambi\u00e9n s\u00e9 que nadie muere, que nadie ha muerto jam\u00e1s.<br \/>\nPero \u00bfc\u00f3mo podemos creer a este faquir?\u00a0 Todos los d\u00edas vemos morir a alguien; la muerte se presenta diariamente.\u00a0 La muerte es la verdad suprema; se hace visible penetrando hasta el centro de nuestro ser.\u00a0 Podemos cerrar los ojos, pero, por lejos que estemos de ella, sigue visible.\u00a0 Por mucho que nos apartemos de ella, por mucho que huyamos de ella, sigue rode\u00e1ndonos.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo podemos demostrar la falsedad de esta verdad?<br \/>\nPor supuesto, algunas personas intentan demostrar su falsedad.\u00a0 Solo por su miedo a la muerte, la gente cree en la inmortalidad del alma: por puro miedo.\u00a0 No saben: se limitan a creer.\u00a0 Todas las ma\u00f1anas, algunas personas se sientan en un templo o en una mezquita y repiten: \u0093Nadie muere: el alma es inmortal.\u0094\u00a0 Se equivocan al creer que el alma se har\u00e1 inmortal por el mero hecho de repetir las palabras \u0093el alma es inmortal\u0094.\u00a0 La muerte nunca se vuelve falsa por estas repeticiones: s\u00f3lo conociendo la muerte es posible demostrar su falsedad.<br \/>\nRecordemos que esto es muy extra\u00f1o: siempre aceptamos lo opuesto a lo que no dejamos de repetir.\u00a0 Cuando alguien dice que es inmortal, que el alma es inmortal; cuando repite esto, no hace m\u00e1s que indicar que sabe, muy dentro de s\u00ed, que morir\u00e1, que tendr\u00e1 que morir.\u00a0 Si supiera que no ha de morir, no tendr\u00eda que hablar tanto de la inmortalidad; s\u00f3lo los que tienen miedo siguen repiti\u00e9ndolo.\u00a0 Y ver\u00e9is que la gente teme a la muerte en aquellos pa\u00edses, en aquellas sociedades que m\u00e1s hablan de la inmortalidad.\u00a0 En nuestro pa\u00eds se habla incansablemente de la inmortalidad del alma; pero \u00bfhay alguien en la Tierra que tema a la muerte m\u00e1s que nosotros?\u00a0 \u00a1Nadie teme a la muerte m\u00e1s que nosotros!\u00a0 \u00bfC\u00f3mo podemos reconciliar estos dos extremos?<br \/>\n\u00bfEs posible que un pueblo que cree en la inmortalidad del alma caiga en la esclavitud?\u00a0 Preferir\u00eda la muerte; estar\u00eda dispuesto a morir, pues sabr\u00eda que no hay muerte.\u00a0 \u00a1Los que saben que la vida es eterna, que el alma es inmortal, ser\u00edan los primeros que llegar\u00edan a la Luna!\u00a0 \u00a1Ser\u00edan los primeros que escalar\u00edan el Everest!\u00a0 \u00a1Ser\u00edan los primeros que explorar\u00edan las profundidades del oc\u00e9ano Pac\u00edfico!\u00a0 Pero no: nosotros no somos de esos.\u00a0 Ni escalamos el Everest, ni llegamos a la Luna ni exploramos las profundidades del oc\u00e9ano \u00cdndico.\u00a0 \u00a1Y nosotros somos el pueblo que cree en la inmortalidad del alma!\u00a0 En realidad, nos da tanto miedo la muerte que, por miedo a ella, no dejamos de repetir: \u0093El alma es inmortal\u0094.\u00a0 Y nos hacemos la ilusi\u00f3n de que, a fuerza de repetirlo, quiz\u00e1 se haga realidad.\u00a0 Nada se hace realidad a fuerza de repetirlo.<br \/>\nNo es posible negar la muerte a base de repetir que la muerte no existe.\u00a0 Tendremos que conocer la muerte, tendremos que encontrarnos con ella, tendremos que vivirla.\u00a0 Tendr\u00e9is que familiarizaros con ella.\u00a0 Pero, en vez de ello, no dejamos de huir de la muerte.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo podemos verla?\u00a0 Cuando vemos la muerte, cerramos los ojos.<br \/>\nCuando pasa un funeral por la calle, la madre encierra en casa a su hijo y le dice: \u0093No salgas: ha muerto alguien\u0094.\u00a0 Incineramos los cad\u00e1veres en las afueras de los pueblos para que nadie lo vea, para que no tengamos la muerte all\u00ed mismo, ante nuestros ojos.\u00a0 Y si hablamos a alguien de la muerte, la otra persona nos proh\u00edbe que toquemos ese tema.<br \/>\nUna vez conviv\u00ed con un sannyasin.\u00a0 \u00c9l hablaba todos los d\u00edas de a inmortalidad del alma.\u00a0 Yo le pregunt\u00e9:<br \/>\n-\u00bfTe das cuenta de que te est\u00e1s acercando a la muerte?<br \/>\n\u00c9l me respondi\u00f3:<br \/>\n-No digas cosas de mal ag\u00fcero. No es bueno hablar de esas cosas.<br \/>\nYo le dije:<br \/>\n-Si una persona dice, por una parte, que el alma es inmortal, pero por otra parte le parece de mal ag\u00fcero hablar de la muerte, entonces est\u00e1 confundi\u00e9ndolo todo.\u00a0 No debe encontrar nada temible, ning\u00fan mal augurio, nada malo, en hablar de la muerte: pues, para \u00e9l, no hay muerte.<br \/>\n-Aunque el alma es inmortal, yo prefiero no hablar de la muerte para nada \u0096me dijo \u00e9l-.\u00a0 No debemos hablar de cosas tan carentes de significado y tan amenazadoras.<br \/>\nTodos hacemos lo mismo: damos la espalda a la muerte y huimos de ella.<\/p>\n<p>H<br \/>\nE O\u00cdDO CONTAR LO SIGUIENTE:\u00a0 Cierto d\u00eda, en un pueblo, un hombre se volvi\u00f3 loco.\u00a0 Era una tarde calurosa y el hombre andaba solo por un camino apartado.\u00a0 Andaba con bastante prisa, intentando no asustarse: es posible asustarse cuando hay alguien, pero \u00bfc\u00f3mo puede asustarse alguien cuando no hay nadie?\u00a0 Pero nosotros nos asustamos cuando no hay nadie.\u00a0 En realidad, nos tenemos miedo a nosotros mismos, y cuando estamos solos el miedo es todav\u00eda mayor.\u00a0 A nadie tememos m\u00e1s que a nosotros mismos. Tenemos menos miedo cuando nos acompa\u00f1a alguien, y m\u00e1s miedo cuando nos quedamos solos.<br \/>\n\tAquel hombre estaba solo.\u00a0 Se asust\u00f3 y ech\u00f3 a correr.\u00a0 Todo estaba tranquilo y silencioso: era por la tarde; no hab\u00eda nadie.\u00a0 Cuando empez\u00f3 a correr m\u00e1s deprisa, percibi\u00f3 el sonido de unos pies que corr\u00edan detr\u00e1s de \u00e9l.\u00a0 Lo invadi\u00f3 el p\u00e1nico: pens\u00f3 que alguien lo segu\u00eda.\u00a0 Lleno de temor, mir\u00f3 atr\u00e1s de reojo y vio que lo persegu\u00eda una larga sombra.\u00a0 Era su propia sombra; pero, cuando vio que lo persegu\u00eda una sombra larga sigui\u00f3 corriendo m\u00e1s deprisa todav\u00eda.\u00a0 Aquel hombre no pod\u00eda detenerse, porque, cuanto m\u00e1s corr\u00eda, m\u00e1s deprisa corr\u00eda la sombra tras de \u00e9l.\u00a0 Por \u00faltimo, el hombre se volvi\u00f3 loco.\u00a0 Pero hay personas que veneran incluso a los locos.<br \/>\n\tCuando la gente lo ve\u00eda pasar corriendo por los pueblos, cre\u00edan que segu\u00eda alguna gran pr\u00e1ctica asc\u00e9tica.\u00a0 Jam\u00e1s se deten\u00eda, salvo en la oscuridad de la noche, cuando desaparec\u00eda la sombra y \u00e9l cre\u00eda que no ten\u00eda\u00a0 a nadie detr\u00e1s.\u00a0 M\u00e1s tarde, no se deten\u00eda siquiera de noche, pues pensaba que a pesar de todo lo que hab\u00eda corrido por el d\u00eda la sombra lo alcanzaba mientras \u00e9l descansaba de noche, para perseguirlo de nuevo a la ma\u00f1ana siguiente.\u00a0 De modo que segu\u00eda corriendo hasta por la noche.<br \/>\n\tAl fin se volvi\u00f3 completamente loco; no com\u00eda ni beb\u00eda.\u00a0 Millares de personas lo ve\u00edan correr y le arrojaban flores; algunos le entregaban un pedazo de pan o algo de agua.\u00a0 La gente lo veneraba cada vez m\u00e1s; millares de personas le presentaban sus respetos.\u00a0 Pero el hombre estaba cada vez m\u00e1s enloquecido, hasta que, un d\u00eda, cay\u00f3 al suelo y muri\u00f3.\u00a0 Los habitantes del pueblo donde hab\u00edan muerto cavaron su tumba bajo la sombra de un \u00e1rbol y pidieron a un viejo faquir del pueblo que grabara en la l\u00e1pida una inscripci\u00f3n.\u00a0 El faquir escribi\u00f3 una l\u00ednea en la l\u00e1pida.<br \/>\n\tAll\u00ed sigue la tumba, en un pueblo, en alguna parte.\u00a0 Es posible que la ve\u00e1is alg\u00fan d\u00eda.\u00a0 Leed la l\u00ednea.\u00a0 El faquir escribi\u00f3 en la l\u00e1pida: \u0093Yace aqu\u00ed un hombre que huy\u00f3 de su sombra toda su vida; que derroch\u00f3 toda su vida huyendo de una sombra.\u00a0 Y ese hombre no sab\u00eda siquiera tanto como sabe su l\u00e1pida.\u00a0 Pues la l\u00e1pida est\u00e1 en la sombra y no corre, as\u00ed no hace sombra.\u0094<br \/>\n\tNosotros corremos tambi\u00e9n.\u00a0 Podemos asombrarnos de que un hombre huya de su propia sombra; pero tambi\u00e9n nosotros huimos de sombras.\u00a0 Y aquello de lo que huimos tambi\u00e9n se pone a perseguirnos.\u00a0 Cuanto m\u00e1s corremos, m\u00e1s deprisa nos sigue, pues es nuestra propia sombra.<br \/>\n\tLa muerte es nuestra propia sombra.\u00a0 Si huimos de ella, no seremos capaces de plantarnos ante ella y de reconocer lo que es.\u00a0 Si aquel hombre se hubiera detenido y hubiera visto lo que ten\u00eda detr\u00e1s, quiz\u00e1s se hubiera echado a re\u00edr y hubiera dicho: \u0093\u00bfQui\u00e9n soy yo, que huyo de una sombra?\u0094\u00a0 Nadie puede escaparse de una sombra; nadie puede, siquiera, luchar con una sombra y vencerla.\u00a0 Pero esto no quiere decir que la sombra sea m\u00e1s fuerte que nosotros, ni que no podamos vencer nunca; lo \u00fanico que quiere decir es que no hay sombra, que no es una cuesti\u00f3n de vencer.\u00a0 No podemos triunfar sobre lo que no existe.\u00a0 Por eso se sigue dejando derrotar la gente por la muerte: porque la muerte no es m\u00e1s que una sombra de la muerte.<br \/>\n\tMientras la vida avanza, su sombra la sigue tambi\u00e9n.\u00a0 La muerte es la sombra que se forma tras de la vida, y nosotros no queremos nunca volver la vista atr\u00e1s para ver lo que es.\u00a0 Hemos ca\u00eddo agotados muchas veces, despu\u00e9s de haber realizado esta carrera una y otra vez.\u00a0 No es que hay\u00e1is llegado a esta orilla por primera vez: pod\u00e9is haber estado aqu\u00ed antes; quiz\u00e1s no fuera esta orilla; ser\u00eda alguna otra orilla.\u00a0 Quiz\u00e1s no fuera este cuerpo: ser\u00eda alg\u00fan otro cuerpo.\u00a0 Pero la carrera debi\u00f3 ser la misma.\u00a0 Las piernas debieron ser las mismas; la carrera debi\u00f3 ser la misma.<br \/>\n\tVivimos muchas vidas cargando con el miedo a la muerte, pero no somos capaces de reconocerla ni de verla.\u00a0 Estamos tan asustados y tan llenos de miedo que, cuando se acerca la muerte, cuando su sombra total se cierne sobre nosotros el miedo nos deja inconscientes.\u00a0 En general, nadie se mantiene consciente en el momento de la muerte.\u00a0 Si nos mantuvi\u00e9ramos conscientes por una vez, el miedo a la muerte desaparecer\u00eda para siempre.\u00a0 Si una persona viera, aunque s\u00f3lo fuera una vez, lo que es morir, lo que sucede en la muerte, la siguiente vez no tendr\u00eda miedo a la muerte porque no habr\u00eda muerte.\u00a0 Esto no quiere decir que triunfar\u00eda sobre la muerte: s\u00f3lo podemos triunfar sobre las cosas que existen.\u00a0 Por el simple hecho de conocer la muerte, \u00e9sta desaparece.\u00a0 Entonces no queda nada sobre lo que triunfar.<br \/>\n\tHemos muerto muchas veces, pero cada vez que se ha producido la muerte nos hemos quedado inconscientes.\u00a0 Esto se parece a cuando el m\u00e9dico o el cirujano nos anestesia antes de operarnos para que no sintamos el dolor.\u00a0 Tenemos tanto miedo a morir que en el momento de la muerte nos quedamos inconscientes voluntariamente.\u00a0 Nos quedamos inconscientes un poco antes de morir.\u00a0 Morimos inconscientes, y despu\u00e9s renacemos en un estado de inconsciencia.\u00a0 No vemos la muerte ni vemos el nacimiento; por ello, nunca somos capaces de comprender que la vida es eterna.\u00a0 El nacimiento y la muerte no son m\u00e1s que paradas donde nos cambiamos de ropa o cambiamos de caballos.<br \/>\n\tAntiguamente, cuando no hab\u00eda ferrocarriles, la gente viajaba en diligencias de caballos.\u00a0 Pasaban por los pueblos y, cuando los caballos estaban cansados, los cambiaban en la posta por caballos de refresco.\u00a0 Cuando llegaban al pueblo siguiente volv\u00edan a cambiar de caballos.\u00a0 Pero los que cambiaban de caballos no advert\u00edan nunca que lo que hac\u00edan era como morir y volver a nacer, porque cuando cambiaban de caballos estaban plenamente conscientes.<br \/>\n\tAlgunas veces suced\u00eda que un jinete viajaba despu\u00e9s de haber bebido.\u00a0 Cuando miraba a su alrededor en ese estado, se preguntaba c\u00f3mo hab\u00eda cambiado todo, c\u00f3mo era que todo parec\u00eda tan diferente.\u00a0 He o\u00eddo decir que cierto jinete borracho lleg\u00f3 a decirse: \u0093\u00bfEs posible que yo haya cambiado tambi\u00e9n?\u00a0 Ni siquiera me parece que \u00e9ste sea el mismo caballo que llevaba antes.\u00a0 \u00bfEs posible que me haya convertido en un hombre diferente?\u0094<br \/>\n\tEl nacimiento y la muerte no son m\u00e1s que postas donde se cambia de veh\u00edculo: donde se dejan atr\u00e1s los veh\u00edculos viejos, donde se abandonan los caballos cansados y se toman otros de refresco.\u00a0 Pero ambos actos tienen lugar en nuestro estado de inconsciencia.\u00a0 Y la persona cuyo nacimiento y cuya muerte se producen en este estado de inconsciencia no puede vivir una vida consciente: realiza su vida casi en un estado semiconsciente, casi en un estado de semivigilia.<br \/>\n\tLo que quiero decir es que es fundamental ver la muerte, comprenderla, reconocerla.\u00a0 Pero esto s\u00f3lo es posible cuando morimos; s\u00f3lo podemos verlo cuando estamos muriendo.\u00a0 Entonces, \u00bfqu\u00e9 haremos ahora?\u00a0 Y si s\u00f3lo vemos la muerte cuando estamos muriendo, entonces no tenemos manera de comprenderla, pues en el momento de la muerte estaremos inconscientes.<br \/>\n\tS\u00ed: podemos hacer algo ahora.\u00a0 Podemos realizar el experimento de entrar en la muerte por voluntad propia.\u00a0 Y puedo decir que la meditaci\u00f3n o samadhi no es nada m\u00e1s que eso.\u00a0 La experiencia de entrar voluntariamente en la muerte es la meditaci\u00f3n, el samadhi.\u00a0 El fen\u00f3meno que se producir\u00e1 autom\u00e1ticamente un d\u00eda al dejar el cuerpo podemos producirlo voluntariamente creando un distanciamiento, dentro de nosotros, entre el yo y el cuerpo.\u00a0 As\u00ed, dejando el cuerpo desde dentro, podemos conocer el suceso de la muerte, podemos conocer el acontecimiento de la muerte.\u00a0 Podemos conocer la muerte hoy, esta tarde, porque el acontecimiento de la muerte significa simplemente que nuestra alma y nuestro cuerpo conocer\u00e1n, en ese viaje, la misma distinci\u00f3n entre ambos que se producen cuando el viajero deja atr\u00e1s su veh\u00edculo y prosigue su viaje.<\/p>\n<p>H<br \/>\nE O\u00cdDO CONTAR que un hombre fue a visitar a un faquir musulm\u00e1n, el jeque Farid, y le dijo:<br \/>\n-Hemos o\u00eddo decir que cuando cortaron a Mansoor las manos y las piernas \u00e9l no sinti\u00f3 dolor.<br \/>\n\tEs dif\u00edcil de creer.\u00a0 Hasta una espina duele cuando nos la clavamos en el pie.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo no va a doler que a uno le corten las manos y las piernas?\u00a0 Parece que todos esos relatos son unas fantas\u00edas.\u00a0 Se dice \u0096a\u00f1adi\u00f3 tambi\u00e9n el hombre- que cuando clavaron a Jes\u00fas en la cruz \u00e9l no sinti\u00f3 ning\u00fan dolor.\u00a0 Y pudo decir sus \u00faltimas oraciones.\u00a0 \u00a1Es dif\u00edcil de creer lo que dijo Jes\u00fas en sus \u00faltimos momentos, sangrando y desnudo, herido de espinos, con las manos clavadas!<br \/>\n\tJes\u00fas dijo: \u0093Perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen.\u0094\u00a0 Deb\u00e9is de haber o\u00eddo esta frase.\u00a0 Y todas las gentes de todo el mundo que creen en Cristo la repiten continuamente.\u00a0 La frase es muy sencilla.\u00a0 Jes\u00fas dijo: \u0093Se\u00f1or, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u0094.\u00a0 Las personas que leen esta frase suelen entender que Jes\u00fas dice que aquellas pobres gentes no sab\u00edan que estaban matando a un hombre bueno como era \u00e9l.<br \/>\n\tNo: aquello no era lo que quer\u00eda decir Jes\u00fas.\u00a0 Lo que quer\u00eda decir Jes\u00fas era lo siguiente: \u0093Estas gentes insensibles no saben que la persona a la que est\u00e1n matando no puede morir.\u00a0 Perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen.\u00a0 Hacen algo imposible: est\u00e1n cometiendo el acto de matar, que es imposible.\u0094<br \/>\n\t-Es dif\u00edcil creer que una persona a la que est\u00e1n a punto de matar manifestase tanta comprensi\u00f3n \u0096dijo aquel hombre-\u00a0 En realidad, estar\u00eda lleno de ira.<br \/>\n\tFarid solt\u00f3 una carcajada y dijo:<br \/>\n\t-Has planteado una buena pregunta, pero te responder\u00e9 m\u00e1s tarde.\u00a0 Primero, hazme un peque\u00f1o favor.<br \/>\n\tTom\u00f3 un coco que estaba en el suelo cerca de \u00e9l, se lo entreg\u00f3 y le pidi\u00f3 que rompiera la c\u00e1scara con cuidado de no estropear la pulpa.<br \/>\n\tPero el coco estaba verde, y el hombre dijo:<br \/>\n\t-Perdona: no puedo hacerlo.\u00a0 El coco est\u00e1 completamente verde, y si rompo la c\u00e1scara se estropear\u00e1 tambi\u00e9n la pulpa.<br \/>\n\tFarid le pidi\u00f3 que dejase a un lado el coco.\u00a0 Despu\u00e9s le entreg\u00f3 otro coco, que estaba maduro, y le pidi\u00f3 que rompiera la c\u00e1scara.<br \/>\n\t-\u00bfPuedes salvar la pulpa? \u0096le pregunt\u00f3.<br \/>\n\tY el hombre respondi\u00f3:<br \/>\n\t-S\u00ed: puedo salvar la pulpa.<br \/>\n\t-Te he dado una respuesta \u0096dijo Farid-\u00a0 \u00bfMe has comprendido?<br \/>\n\t-No he comprendido nada \u0096respondi\u00f3 el hombre-.\u00a0 \u00bfQu\u00e9 tiene que ver un coco con tu respuesta?\u00a0 \u00bfQu\u00e9 tiene que ver el coco con mi pregunta?<br \/>\n\t-Deja tambi\u00e9n este coco \u0096dijo Farid-.\u00a0 No hace falta romperlo, ni ning\u00fan otro.\u00a0 Lo que te estoy indicando es que hay un coco verde que tiene unidas la c\u00e1scara y la pulpa: si se golpea la c\u00e1scara, se estropea tambi\u00e9n la pulpa.\u00a0 Y tambi\u00e9n hay un coco maduro.\u00a0 \u00bfEn qu\u00e9 se diferencia el coco maduro del coco verde?\u00a0 Hay una ligera diferencia: la pulpa del coco maduro se ha encogido en el interior y se ha separado de la c\u00e1scara: la c\u00e1scara se ha separado de la pulpa.\u00a0 Ahora, como t\u00fa dices, se puede romper la c\u00e1scara salvando la pulpa.\u00a0 \u00a1As\u00ed he respondido a tu pregunta!<br \/>\n\t-Sigo sin entenderlo \u0096dijo el hombre.<br \/>\n\t-Ve, muere y comprende \u0096dijo el faquir-; de otro modo no podr\u00e1s seguir lo que estoy diciendo.\u00a0 Pero ni siquiera entonces ser\u00e1s capaz de seguir mis palabras, porque en el momento de la muerte te quedar\u00e1s inconsciente.\u00a0 Un d\u00eda se separar\u00e1 la c\u00e1scara de la pulpa, pero en ese momento te quedar\u00e1s inconsciente.\u00a0 Si quieres comprender, empieza ahora a separar la pulpa de la c\u00e1scara: ahora, mientras est\u00e1s vivo.<br \/>\n\tSi la c\u00e1scara (el cuerpo) y la pulpa (la conciencia) se separan en este mismo instante, se acaba la muerte.\u00a0 Con la creaci\u00f3n de este distanciamiento llegar\u00e9is a saber que la c\u00e1scara y la pulpa son dos cosas independientes: que sobreviv\u00eds aunque se rompa la c\u00e1scara, que no hay posibilidad de que os disgregu\u00e9is, de que desaparezc\u00e1is.\u00a0 En ese estado, aunque acontezca la muerte, no podr\u00e1 penetrar dentro de vosotros: acontecer\u00e1 fuera de vosotros.\u00a0 Lo que sois vosotros sobrevivir\u00e1.<br \/>\n\tEste es el significado mismo de la meditaci\u00f3n o samadhi: aprender a separar la c\u00e1scara de la pulpa.\u00a0 Se pueden separar porque son cosas independientes.\u00a0 Se pueden conocer por separado porque son cosas independientes.\u00a0 Por eso llamo yo a la meditaci\u00f3n una entrada voluntaria en la muerte, se encuentra con ella y llega a saber que \u0093la muerte est\u00e1 all\u00ed, pero yo sigo aqu\u00ed\u0094.<\/p>\n<p>S<br \/>\n\u00d3CRATES ESTABA A PUNTO de morir.\u00a0 Se aproximaban los \u00faltimos momentos: ya estaban preparando el veneno para matarlo.\u00a0 \u00c9l preguntaba una y otra vez:<br \/>\n\t-Se hace tarde, \u00bfcu\u00e1ndo terminar\u00e1n de preparar el veneno?\u00a0 Sus amigos lloraban y le dec\u00edan:<br \/>\n\t-\u00bfEst\u00e1s loco?\u00a0 Queremos que vivas un poco m\u00e1s.\u00a0 Hemos sobornado al que ha de preparar el veneno: lo hemos persuadido para que trabaje despacio.<br \/>\n\tS\u00f3crates sali\u00f3 y dijo al que preparaba el veneno:<br \/>\n\t-Est\u00e1s tardando demasiado.\u00a0 Parece que no sabes hacerlo.\u00a0 \u00bfEres nuevo en el oficio?\u00a0 \u00bfNunca hab\u00edas preparado veneno?\u00a0 \u00bfNunca hab\u00edas administrado veneno a un condenado?<br \/>\n\t-Llevo administrando veneno toda mi vida \u0096dijo el hombre-, pero nunca hab\u00eda visto a un loco como t\u00fa.\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 tienes tanta prisa?\u00a0 Lo estoy preparando despacio para que puedas respirar un poco m\u00e1s, para que vivas un poco m\u00e1s, para que conserves la vida un poco m\u00e1s.\u00a0 Y t\u00fa no dejas de decir locuras, de decir que se hace tarde.\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 tienes tanta prisa por morir?<br \/>\n\tTengo mucha prisa porque quiero ver la muerte \u0096dijo S\u00f3crates-\u00a0 Quiero ver c\u00f3mo es la muerte.\u00a0 Y tambi\u00e9n quiero ver, aun cuando se haya producido la muerte, si yo sobrevivo o no.\u00a0 Si no sobrevivo, se acab\u00f3 toda la cuesti\u00f3n; y si sobrevivo, entonces se acab\u00f3 la muerte.\u00a0 En realidad, quiero ver qui\u00e9n morir\u00e1 con la muerte: \u00bfmorir\u00e1 la muerte, o morir\u00e9 yo?\u00a0 Quiero ver si sobrevivir\u00e1 la muerte o si ser\u00e9 yo el que sobreviva.\u00a0 Pero \u00bfc\u00f3mo podr\u00e9 ver esto si no es estando vivo?<br \/>\n\tEntregaron a S\u00f3crates el veneno.\u00a0 Sus amigos empezaron a llorar por \u00e9l: no estaban en su sano juicio.\u00a0 Y \u00bfqu\u00e9 hac\u00eda S\u00f3crates?\u00a0 Les dec\u00eda:<br \/>\n\t-El veneno me ha llegado a las rodillas.\u00a0 Tengo las piernas completamente muertas hasta las rodillas: si me las cortasen, no me enterar\u00eda.\u00a0 Pero, amigos m\u00edos, os dir\u00e9 que aunque tengo muertas las piernas sigo vivo.\u00a0 Esto significa que una cosa es segura: yo no era mis piernas.\u00a0 Sigo aqu\u00ed; estoy aqu\u00ed completamente.\u00a0 Nada en m\u00ed se ha disuelto todav\u00eda.\u00a0 Ahora he perdido las dos piernas \u0096sigui\u00f3 diciendo S\u00f3crates-; todo ha terminado hasta mis pantorrillas.\u00a0 Si me cortaseis las piernas por las pantorrillas no sentir\u00eda nada.\u00a0 \u00a1Pero yo sigo aqu\u00ed!\u00a0 \u00a1Y aqu\u00ed est\u00e1n mis amigos, que siguen llorando!<br \/>\n\t-No llor\u00e9is \u0096dice S\u00f3crates-\u00a0 \u00a1Mirad!\u00a0 He aqu\u00ed una oportunidad para vosotros: un hombre se est\u00e1 muriendo y os est\u00e1 informando de que sigue vivo.\u00a0 Pod\u00e9is cortarme las piernas enteras, y ni siquiera as\u00ed estar\u00e9 muerto; aun as\u00ed seguir\u00e9 aqu\u00ed.\u00a0 Tambi\u00e9n se me est\u00e1n insensibilizando las manos; mis manos tambi\u00e9n morir\u00e1n.\u00a0 \u00a1Ah!\u00a0 \u00a1Cuantas veces me he identificado con estas manos, con estas mismas manos que ahora me est\u00e1n dejando!\u00a0 Pero yo sigo aqu\u00ed.<br \/>\n\tY S\u00f3crates sigue hablando as\u00ed mientras muere.<br \/>\n\t-Lentamente, todo se pacifica \u0096dice-; todo se hunde, pero yo sigo intacto.\u00a0 Dentro de un rato quiz\u00e1s no sea capaz de seguir inform\u00e1ndoos, pero no cre\u00e1is por eso que ya no estoy.\u00a0 Pues si yo estoy aqu\u00ed despu\u00e9s de perder tanto de mi cuerpo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda llegarme el fin por perder un poco m\u00e1s del cuerpo?\u00a0 Quiz\u00e1s no sea capaz de informaros (pues eso s\u00f3lo es posible a trav\u00e9s del cuerpo), pero yo permanecer\u00e9.<br \/>\n\tEn el \u00faltimo momento, dice:<br \/>\n\t-Ahora, quiz\u00e1s os digo lo \u00faltimo: me falla la lengua.\u00a0 No podr\u00e9 deciros una sola palabra m\u00e1s, pero todav\u00eda os digo que existo.<br \/>\n\tHasta el \u00faltimo momento de la muerte sigui\u00f3 diciendo: \u0093Sigo vivo\u0094.<\/p>\n<p>T<br \/>\nAMBI\u00c9N EN LA MEDITACI\u00d3N debemos entrar lentamente en el interior.\u00a0 Y las cosas empiezan a desprenderse gradualmente, una tras otra.\u00a0 Se crea un distanciamiento con todas y cada una de las cosas, y llega un momento en que se siente que todo est\u00e1 lejos, distanciado.\u00a0 Uno se siente que el cad\u00e1ver de otra persona est\u00e1 tendido en la orilla, pero uno existe.\u00a0 El cuerpo est\u00e1 all\u00ed tendido, pero no existe: separado, totalmente independiente y diferenciado.<br \/>\n\tCuando conocemos en vida la experiencia de ver la muerte cara a cara, ya no tenemos nada que ver con la muerte.\u00a0 La muerte seguir\u00e1 viniendo, pero ser\u00e1 como hacer una parada; ser\u00e1 como cambiarse de ropa, ser\u00e1 como tomar caballos de refresco, como ponerse un cuerpo nuevo y emprender un nuevo viaje, por nuevos caminos, hacia mundos nuevos.\u00a0 Pero la muerte nunca ser\u00e1 capaz de destruirnos.\u00a0 Esto s\u00f3lo se puede saber encontr\u00e1ndose con la muerte.\u00a0 Tendremos que conocerla; tendremos que pasar por ella.<br \/>\n\tComo tenemos tanto miedo a la muerte, ni siquiera somos capaces de meditar.\u00a0 Muchas personas vienen a m\u00ed y me dicen que son incapaces de meditar.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo puedo decirles que su problema verdadero es otro?\u00a0 Su problema verdadero es el miedo a la muerte\u0085 y la meditaci\u00f3n es un proceso de muerte.\u00a0 En estado de meditaci\u00f3n total llegamos al mismo punto al que llega un muerto.\u00a0 La \u00fanica diferencia es que el muerto llega all\u00ed en estado de inconsciencia, mientras que nosotros llegamos all\u00ed conscientemente.\u00a0 \u00c9sta es la \u00fanica diferencia.\u00a0 El muerto no tiene conocimiento de lo que ha pasado, de c\u00f3mo se rompi\u00f3 la c\u00e1scara y sobrevivi\u00f3 la pulpa.\u00a0 El buscador que practica la meditaci\u00f3n sabe que la c\u00e1scara y la pulpa se han separado.<br \/>\n\tEl motivo fundamental que impide a la gente practicar la meditaci\u00f3n es el miedo a la muerte: no hay otro motivo.\u00a0 Los que temen a la muerte no pueden entrar nunca en el samadhi.\u00a0 El samadhi es una invitaci\u00f3n voluntaria a la muerte.\u00a0 Se invita a la muerte: \u0093Ven: estoy preparado para morir.\u00a0 Quiero saber si sobrevivir\u00e9 o no tras la muerte.\u00a0 Y es mejor que lo sepa estando consciente, porque no podr\u00e9 saber nada si el hecho se produce estando inconsciente.\u0094<br \/>\n\tAs\u00ed pues, lo primero que os digo es que mientras sig\u00e1is huyendo de la muerte \u00e9sta os seguir\u00e1 venciendo; y que el d\u00eda en que os plant\u00e9is y salg\u00e1is al encuentro de la muerte, en ese mismo d\u00eda os dejar\u00e1 la muerte, pero vosotros permanecer\u00e9is.<br \/>\n\tEn estos tres d\u00edas s\u00f3lo os hablar\u00e9 de las t\u00e9cnicas por medio de las cuales pod\u00e9is encontraros con la muerte.\u00a0 Espero que en estos tres d\u00edas muchos llegu\u00e9is a saber morir, muchos ser\u00e9is capaces de morir.\u00a0 Y si sab\u00e9is morir aqu\u00ed, en esta orilla\u0085\u00a0 Y estamos en una playa incre\u00edble.\u00a0 Krishna camin\u00f3 un d\u00eda por estas arenas: el mismo Krishna que dijo a Arjuna, durante cierta guerra: \u0093No te preocupes; no temas.\u00a0 No tengas miedo a matar o a ser matado, pues te digo que nadie muere ni nadie mata\u0094.\u00a0 Tampoco ha muerto nadie nunca ni puede morir nadie jam\u00e1s morir nadie jam\u00e1s; y todo lo que muere, todo lo que puede morir, ya est\u00e1 muerto.\u00a0 Y lo que no muere ni puede ser matado no tiene manera de morir.\u00a0 Y eso es la vida misma.<br \/>\n\tEsta noche nos hemos reunido inesperadamente en esta playa por la que camin\u00f3 una vez el mismo Krishna.\u00a0 Estas arenas han visto caminar a Krishna.\u00a0 La gente debi\u00f3 de creer que Krishna hab\u00eda muerto verdaderamente, pues conocemos la muerte como la \u00fanica verdad: para nosotros, todo el mundo muere.\u00a0 Este mar, estas arenas, nunca han cre\u00eddo que Krishna muriese; este cielo, estas estrellas y la Luna nunca han cre\u00eddo en la muerte de Krishna.<br \/>\n\tEn concreto, en la vida no hay lugar en ninguna parte para la muerte, pero todos hemos cre\u00eddo que Krishna hab\u00eda muerto.\u00a0 Lo creemos porque siempre nos persigue el pensamiento de nuestra propia muerte.\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 nos preocupa tanto el pensamiento de nuestra muerte?\u00a0 Estamos vivos ahora mismo; por lo tanto, \u00bfpor qu\u00e9 tenemos tanto miedo a la muerte?\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 nos asusta tanto morir?\u00a0 En realidad, detr\u00e1s de este miedo hay un secreto que debemos comprender.<br \/>\n\tDetr\u00e1s de ello hay una cierta aritm\u00e9tica, y esta aritm\u00e9tica es muy interesante.\u00a0 Nunca nos hemos visto morir a nosotros mismos.\u00a0 Hemos visto morir a otros, y eso refuerza la idea de que tambi\u00e9n nosotros tendremos que morir.\u00a0 Por ejemplo, una gota de lluvia vive en el mar con otros millares de gotas, y un d\u00eda los rayos del sol caen sobre ella y se convierte en vapor, desaparece.\u00a0 Las dem\u00e1s gotas creen que ha muerto, y tienen raz\u00f3n, porque han visto a la gota hace poco y ahora ha desaparecido.\u00a0 Pero la gota existe todav\u00eda en las nubes.\u00a0 Pero \u00bfc\u00f3mo van a saberlo las dem\u00e1s gotas hasta que ellas mismas se conviertan en la nube?\u00a0 Para entonces, aquella primera gota habr\u00e1 ca\u00eddo al mar y se habr\u00e1 convertido en gota de nuevo.\u00a0 Pero \u00bfc\u00f3mo pueden saber esto las dem\u00e1s gotas hasta que ellas mismas emprendan ese viaje?<br \/>\n\tCuando vemos morir a alguien de nuestro entorno creemos que las personas ya no existen, que ha muerto una persona m\u00e1s.\u00a0 No nos damos cuenta de que esa persona, sencillamente, se ha evaporado, ha entrado en lo sutil y, a continuaci\u00f3n, ha emprendido un nuevo viaje: es una gota que se ha evaporado para convertirse de nuevo en gota.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo vamos a verlo?\u00a0 Lo \u00fanico que nos parece es que se ha perdido una persona m\u00e1s, que una persona m\u00e1s est\u00e1 muerta.\u00a0 As\u00ed, todos los d\u00edas muere alguien; todos los d\u00edas se pierde alguna gota.\u00a0 Y poco a poco nos invade la certeza de que tambi\u00e9n nosotros tendremos que morir, de que \u0093tambi\u00e9n yo morir\u00e9\u0094.\u00a0 Despu\u00e9s nos domina un temor: \u0093Morir\u00e9\u0094.\u00a0 Este temor nos domina porque estamos mirando a los dem\u00e1s.\u00a0 Vivimos observando a los dem\u00e1s, y \u00e9ste es nuestro problema.<br \/>\n\tAnoche cont\u00e9 a unos amigos un relato.\u00a0 Una vez, un faquir jud\u00edo se alter\u00f3 mucho por sus problemas.\u00a0 \u00bfQui\u00e9n no se altera?\u00a0 A todos nos molestan nuestros infortunios, y lo que m\u00e1s nos molesta es ver felices a los dem\u00e1s.\u00a0 Tambi\u00e9n esto tiene su aritm\u00e9tica, la misma aritm\u00e9tica de que habl\u00e9 en relaci\u00f3n con la muerte.\u00a0 Vemos nuestra tristeza y vemos las caras de los dem\u00e1s.\u00a0 No vemos la tristeza en los dem\u00e1s; vemos sus ojos alegres, las sonrisas en sus labios.\u00a0 Si nos miramos a nosotros mismos, vemos que, a pesar de tener problemas interiores, mantenemos la sonrisa exterior.\u00a0 En realidad, la sonrisa es una manera de ocultar la tristeza.<br \/>\n\tNadie quiere dar muestras de que es infeliz.\u00a0 Si la persona no puede ser verdaderamente feliz, al menos quiere dar muestras de que ha llegado a ser feliz, porque dar muestras de ser infeliz provoca grandes sentimientos de humillaci\u00f3n, de p\u00e9rdida y de derrota.\u00a0 Por eso mantenemos externamente una sonrisa, e internamente nos quedamos como estamos.\u00a0 Interiormente se siguen acumulando las l\u00e1grimas; exteriormente practicamos nuestras sonrisas.\u00a0 As\u00ed, cuando alguien nos mira desde el exterior, nos encuentra sonrientes; pero cuando esa persona mira dentro de s\u00ed misma encuentra all\u00ed tristeza.\u00a0 Y eso se convierte en un problema para \u00e9l.\u00a0 Cree que todo el mundo es feliz, que solo \u00e9l es infeliz.<br \/>\n\tLo mismo le suced\u00eda a este faquir.\u00a0 Una noche, en sus oraciones a Dios, dijo:<br \/>\n\t-No te pido que no me env\u00edes infelicidad, porque si merezco la infelicidad entonces debo recibirla, sin duda; pero al menos puedo pedirte que no me env\u00edes tantos sufrimientos.\u00a0 Veo que la gente r\u00ede en el mundo y que yo soy el \u00fanico que llora.\u00a0 Todo el mundo parece feliz, y yo soy el \u00fanico infeliz.\u00a0 Todo el mundo parece alegre; yo soy el \u00fanico triste, perdido en la oscuridad.\u00a0 Al fin y al cabo, \u00bfqu\u00e9 mal te he hecho?\u00a0 Hazme el favor, te lo ruego: entr\u00e9game la infelicidad de alguna otra persona a cambio de la m\u00eda.\u00a0 Cambia mi infelicidad por la de cualquier otro que quieras, y la aceptar\u00e9.<br \/>\n\tAquella noche, mientras dorm\u00eda, tuvo un sue\u00f1o extra\u00f1o.\u00a0 Vio una mansi\u00f3n enorme en la que hab\u00eda millones de ganchos.\u00a0 Entraban all\u00ed millones de personas, y cada una llevaba a la espalda un fardo de infelicidad.\u00a0 Al ver tantos fardos de infelicidad se asust\u00f3 mucho y se desconcert\u00f3.\u00a0 Los fardos que llevaban las dem\u00e1s personas eran muy semejantes al suyo.\u00a0 Todos los fardos ten\u00edan exactamente el mismo tama\u00f1o y forma.\u00a0 Sinti\u00f3 una gran confusi\u00f3n.\u00a0 Siempre hab\u00eda visto sonre\u00edr a su vecino; y todas las ma\u00f1anas, cuando el faquir le preguntaba c\u00f3mo marchaban las cosas, \u00e9ste le dec\u00eda: \u0093Todo va bien\u0094.\u00a0 Y aquel hombre cargaba entonces con la misma cantidad de infelicidad.<br \/>\n\tVio a pol\u00edticos con sus seguidores, a gur\u00fas con sus disc\u00edpulos, y todos llegaban con una carga del mismo tama\u00f1o.\u00a0 Los sabios y los ignorantes, los ricos y los pobres, los sanos y los enfermos: todos llevaban una misma carga en sus fardos.\u00a0 El faquir estaba at\u00f3nito.\u00a0 Ve\u00eda por primera vez los fardos: hasta entonces, s\u00f3lo hab\u00eda visto las caras de la gente.<br \/>\n\tDe pronto, una fuerte voz llen\u00f3 la sala: \u0093\u00a1Colgad vuestros fardos!\u0094\u00a0 Todos, hasta el faquir, hicieron lo que les mandaban y colgaron sus fardos en los ganchos.\u00a0 Todos se apresuraron a quitarse de encima sus problemas; nadie quer\u00eda cargar con sus desgracias ni un segundo m\u00e1s, y si se nos brindase a nosotros esa misma oportunidad, tambi\u00e9n los colgar\u00edamos enseguida.<br \/>\n\tDespu\u00e9s se oy\u00f3 otra voz que dec\u00eda: \u0093Ahora, cada uno de vosotros debe tomar el fardo que prefiera.\u0094\u00a0 Podemos sospechar que el faquir tomo inmediatamente el fardo de otra persona.\u00a0 Pero no cometi\u00f3 tal error.\u00a0 Aterrorizado, se apresur\u00f3 a tomar su propio fardo antes de que lo tomara otra persona: de lo contrario, tendr\u00eda un problema, pues todos los fardos parec\u00edan iguales.\u00a0 Pens\u00f3 que era mejor cargar con su propio fardo: al menos, lo que hab\u00eda en \u00e9l le resultaba familiar.\u00a0 \u00bfQui\u00e9n sabe qu\u00e9 desgracias hab\u00eda en los fardos de los dem\u00e1s?\u00a0 La desgracia que nos resulta familiar es un tipo menor de desgracia: es una desgracia conocida, una desgracia reconocible.<br \/>\n\tAs\u00ed, presa de p\u00e1nico, corri\u00f3 a tomar su propio fardo antes de que nadie m\u00e1s pudiera ponerle las manos encima.\u00a0 Pero cuando mir\u00f3 a su alrededor descubri\u00f3 que todos los dem\u00e1s hab\u00edan corrido tambi\u00e9n a tomar sus propios fardos; nadie hab\u00eda elegido un fardo que no fuera el suyo.\u00a0 Pregunt\u00f3:<br \/>\n\t-\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is tanta prisa por tomar vuestros propios fardos?<br \/>\n\t-Nos asustamos \u0096le respondieron-.\u00a0 Hasta ahora, hab\u00edamos cre\u00eddo que todos los dem\u00e1s eran felices, que s\u00f3lo nosotros \u00e9ramos desgraciados.<br \/>\n\tA todos los que interrogaba el faquir en aquella casa le respond\u00edan que siempre hab\u00edan cre\u00eddo que todos los dem\u00e1s eran felices.<br \/>\n\t-Incluso cre\u00edamos que t\u00fa tambi\u00e9n eras feliz \u0096le dijeron-.\u00a0 Tambi\u00e9n t\u00fa andabas por la calle con una sonrisa. Nunca nos imaginamos que tambi\u00e9n t\u00fa llevabas dentro un fardo de desgracias.<br \/>\n\tEl faquir pregunt\u00f3, lleno de curiosidad:<br \/>\n\t-\u00bfPor qu\u00e9 recogisteis vuestros propios fardos?\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 no los cambiasteis por otros?<br \/>\n\t-Hoy, cada uno de nosotros ha rezado a Dios dici\u00e9ndole que quer\u00edamos cambiar nuestros fardos de desgracia \u0096le respondieron-.\u00a0 Pero cuando vimos que las desgracias de los dem\u00e1s eran iguales, tuvimos miedo: nunca nos hab\u00edamos imaginado tal cosa.\u00a0 De modo que supusimos que era mejor recoger nuestro propio fardo.\u00a0 Es familiar y conocido.\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 caer en desgracias nuevas?\u00a0 Con el tiempo, tambi\u00e9n nos acostumbramos a las desgracias viejas.<br \/>\n\tAquella noche nadie recogi\u00f3 un fardo que perteneciera a otra persona.\u00a0 El faquir se despert\u00f3 y dio gracias a Dios misericordioso por haberle permitido recuperar sus viejas desgracias, y decidi\u00f3 no pedir nunca m\u00e1s una cosa as\u00ed en sus oraciones.<br \/>\n\tEn realidad, esto se basa en la misma aritm\u00e9tica.\u00a0 Cuando miramos las caras de los dem\u00e1s y observamos nuestra propia realidad, entonces es cuando cometemos un gran error.\u00a0 Y en nuestra visi\u00f3n de la vida y de la muerte interviene la misma aritm\u00e9tica err\u00f3nea.\u00a0 Hab\u00e9is visto morir a otros, pero nunca os hab\u00e9is visto morir a vosotros mismos.\u00a0 Vemos las muertes de otras personas, pero nunca llegamos a saber si algo de esas personas sobrevive.\u00a0 Como nos quedamos inconscientes en esos momentos, la muerte sigue siendo una extra\u00f1a para nosotros.\u00a0 Por lo tanto, es importante que entremos voluntariamente en la muerte.\u00a0 Cuando una persona ve la muerte una sola vez, se libera de ella, triunfa sobre la muerte.\u00a0 En realidad, no tiene sentido decir que ha vencido, porque no hay nada que vencer.\u00a0 Entonces la muerte se vuelve falsa; entonces la muerte, sencillamente, no existe.<br \/>\n\tSi una persona tiene que sumar dos y dos y escribe \u0093cinco\u0094 como respuesta, al d\u00eda siguiente descubre que dos y dos son cuatro, \u00bfpodr\u00eda decir que ha triunfado sobre el cinco y lo ha convertido en el cuatro?\u00a0 Dir\u00eda, m\u00e1s bien, que no se trataba de triunfar: \u00a1no hab\u00eda cinco!\u00a0 El cinco era un error suyo, una ilusi\u00f3n suya; su c\u00e1lculo era err\u00f3neo; el total era cuatro: \u00e9l lo hab\u00eda entendido como cinco, y aqu\u00e9l era su error.\u00a0 Cuando uno aprecia el error, all\u00ed termina la cuesti\u00f3n.\u00a0 Aquella persona no podr\u00eda decirse: \u0093\u00bfC\u00f3mo puedo quitarme de encima el cinco?\u00a0 Ahora veo que dos y dos son cuatro, pero antes hab\u00eda obtenido un cinco como suma.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo puedo liberarme del cinco?\u0094\u00a0 La persona no pedir\u00eda esa liberaci\u00f3n, porque en cuanto uno descubre que dos y dos son cuatro, all\u00ed termina la cuesti\u00f3n.\u00a0 Ya no hay ning\u00fan cinco.\u00a0 Por lo tanto, \u00bfde qu\u00e9 hay que liberarse?<br \/>\n\tNo tenemos que liberarnos de la muerte ni tenemos que triunfar sobre ella.\u00a0 Lo que necesitamos es conocer la muerte.\u00a0 El mismo hecho de conocerla se convierte en libertad; el conocimiento mismo se convierte en la victoria.\u00a0 Por eso dije antes que conocer es poder,\u00a0 que conocer es libertad, que conocer es victoria.\u00a0 El hecho de conocer la muerte hace que se disuelva; entonces, de pronto y por primera vez, nos conectamos con la vida.<br \/>\n\tPor eso os dije que lo primero que deb\u00e9is saber de la meditaci\u00f3n es que es una entrada voluntaria en la muerte.\u00a0 Lo segundo que quiero decir al respecto es que el que entra voluntariamente en la muerte se encuentra, repentinamente, con la entrada en la vida.\u00a0 Aunque vaya en busca de la muerte, en lugar de encontrarse con la muerte descubre en realidad la vida definitiva.\u00a0 Aunque el prop\u00f3sito de su b\u00fasqueda lo lleve a entrar en la mansi\u00f3n de la muerte, acaba en realidad en el templo de la vida.<br \/>\n\tDejad que os indique que en los muros del templo de la vida est\u00e1n grabadas las sombras de la muerte.\u00a0 Permitidme tambi\u00e9n que os indique que los mapas de la muerte est\u00e1n dibujados en los muros del templo de la vida, y que, como huimos de la muerte, en la pr\u00e1ctica estamos huyendo tambi\u00e9n del templo de la vida.\u00a0 S\u00f3lo cuando aceptemos la muerte seremos capaces de aceptar estos muros.\u00a0 La deidad de la vida reside entre los muros de la muerte; las im\u00e1genes de la muerte est\u00e1n grabadas por toda la superficie del templo de la vida.\u00a0 Sencillamente, hemos estado huyendo de su imagen misma.<br \/>\n\tSi hab\u00e9is visitado Khajuraho, habr\u00e9is visto una cosa extra\u00f1a: en todos sus muros se han esculpido relieves de escenas sexuales.\u00a0 Las im\u00e1genes parecen desnudas y obscenas.\u00a0 Si el que la ve echa a correr, no ser\u00e1 capaz de llegar a la deidad que est\u00e1 en el templo interior.\u00a0 Dentro est\u00e1 la imagen de Dios, y fuera hay relieves con im\u00e1genes de sexo, de pasi\u00f3n y de c\u00f3pulas.\u00a0 Los que construyeron los templos de Khajuraho deb\u00edan de ser un pueblo maravilloso.\u00a0 Representaron una profunda realidad de la vida: dieron a entender que el sexo est\u00e1 all\u00ed, en el muro exterior, y que si huimos de all\u00ed nunca seremos capaces de alcanzar el brahmacharya, la castidad, porque el brahmacharya est\u00e1 dentro.\u00a0 Si sois capaces de pasar de esos muros, tambi\u00e9n vosotros alcanzar\u00e9is el brahmacharya.\u00a0 En los muros aparece representado el samsara, el mundo mortal, y si hu\u00eds de \u00e9l nunca llegar\u00e9is a Dios, porque el que est\u00e1 sentado dentro de los muros del samsara es el mismo Dios.<br \/>\n\tYo os digo exactamente lo mismo.\u00a0 En alguna parte, en alg\u00fan lugar, debemos construir un templo en cuyos muros aparezca representada la muerte y en cuyo interior est\u00e9 la deidad de la vida.\u00a0 As\u00ed es la verdad.\u00a0 Pero, como no dejamos de huir de la muerte, nos perdemos tambi\u00e9n la divinidad de la vida.<br \/>\n\tDigo ambas cosas a la vez: la meditaci\u00f3n es entrar voluntariamente en la muerte, y el que entra voluntariamente en la muerte alcanza la vida.\u00a0 Esto significa que el que se encuentra con la muerte descubre en \u00faltimo extremo que la muerte ha desaparecido y que \u00e9l est\u00e1 abrazado por la vida.\u00a0 Esto parece bastante contradictorio; ir en busca de la muerte para encontrarse con la vida; pero no lo es.<br \/>\n\tPor ejemplo, yo estoy vestido con ropas.\u00a0 Ahora bien, si ven\u00eds en mi busca, os encontrar\u00e9is en primer lugar con mis ropas, a pesar de que yo no soy las ropas.\u00a0 Y si os asust\u00e1is de mis ropas y sal\u00eds corriendo, entonces no podr\u00e9is conocerme jam\u00e1s.\u00a0 Pero si os acerc\u00e1is a m\u00ed cada vez m\u00e1s, sin asustaros de mis ropas, entonces encontrar\u00e9is debajo de mis ropas mi cuerpo.\u00a0 Pero el cuerpo, en un sentido m\u00e1s profundo, tambi\u00e9n es una vestidura, y si huyeseis de mi cuerpo no encontrar\u00edas al que est\u00e1 dentro de m\u00ed.\u00a0 Si no os asustaseis del cuerpo y prosiguieseis vuestro viaje hacia el interior, sabiendo que tambi\u00e9n el cuerpo es una vestidura, entonces os contrar\u00edas sin duda con el que est\u00e1 dentro, con aquel al que todos desean conocer.<br \/>\n\t\u00a1Qu\u00e9 interesante es que el muro est\u00e9 compuesto por el cuerpo y que lo divino est\u00e9 dentro, lleno de gracia!\u00a0 El muro est\u00e1 hecho de materia, y dentro est\u00e1 lo divino, la conciencia asentada en la gloria.\u00a0 Son cosas bien opuestas: el muro de materia y la divinidad de vida.\u00a0 Si lo entend\u00e9is bien, sabr\u00e9is que el muro est\u00e1 hecho de muerte y que lo divino est\u00e1 hecho de vida.<br \/>\n\tCuando un pintor pinta un cuadro, si desea hacer resaltar el color blanco lo sit\u00faa sobre un fondo oscuro.\u00a0 Las l\u00edneas blancas resultan claramente visibles sobre el fondo oscuro.\u00a0 Si alguien se asustase del negro, no ser\u00eda capaz de llegar al blanco.\u00a0 Pero es que no sabr\u00eda que es el negro lo que hace resaltar el blanco.<br \/>\n\tDe mismo modo, las rosas en flor est\u00e1n rodeadas de espinas.\u00a0 Si alguien se asustase de las espinas, tambi\u00e9n quedar\u00eda privado de las flores.\u00a0 Pero el que acepta las espinas y se acerca a ellas sin temor descubre con asombro que las espinas s\u00f3lo sirven para proteger a la flor, que su \u00fanico fin es servir de muro exterior para la flor: son el muro protector.\u00a0 La flor brota entre las espinas; las espinas no son enemigas de la flor.\u00a0 Las flores forman parte de las espinas, y las espinas forman parte de las flores: ambas han surgido de una misma fuerza vivificadora de la planta.<br \/>\n\tLo que llamamos vida y lo que llamamos muerte forman parte, ambas cosas, de una vida m\u00e1s amplia.\u00a0 Yo estoy respirando.\u00a0 Sale una bocanada de aire; entra una bocanada de aire.\u00a0 La misma bocanada de aire que sale vuelve a entrar al cabo de un tiempo, y la misma bocanada de aire que entra vuelve a salir al cabo de un tiempo.\u00a0 Inspirar es la vida, espirar es la muerte.\u00a0 Pero ambos son pasos de una vida m\u00e1s amplia: de la vida y la muerte que caminan juntas.\u00a0 El nacimiento es un paso, la muerte es otro paso.\u00a0 Pero si pudi\u00e9ramos ver, s\u00ed pudi\u00e9ramos penetrar, alcanzar\u00edamos la visi\u00f3n de la vida m\u00e1s amplia.<br \/>\n\tEn estos tres d\u00edas practicaremos la meditaci\u00f3n de entrar en la muerte.\u00a0 Y yo os hablar\u00e9 de muchas de sus dimensiones.\u00a0 Hoy practicaremos la meditaci\u00f3n del primer d\u00eda.\u00a0 Permitidme que os explique algunas cosas sobre ella.<br \/>\n\tYa deb\u00e9is de haber comprendido mi punto de vista: tenemos que alcanzar un punto interior, muy dentro de nosotros, donde no hay posibilidad de morir.\u00a0 Tenemos que soltar toda la circunferencia exterior, tal como sucede en la muerte.\u00a0 En la muerte, el cuerpo se suelta, los sentimientos se sueltan, los pensamientos se sueltan, la amistad se suelta, la enemistad se suelta: todo se suelta.\u00a0 Todo el mundo exterior se marcha; s\u00f3lo quedamos nosotros, s\u00f3lo queda el yo, s\u00f3lo queda en alto la conciencia.<br \/>\n\tTambi\u00e9n en la meditaci\u00f3n debemos soltarlo todo y morir dejando \u00fanicamente al observador, al testigo interior.\u00a0 Y esta muerte se producir\u00e1.\u00a0 En estos tres d\u00edas de meditaci\u00f3n, si ten\u00e9is el valor de morir y de soltar a vuestro yo, puede producirse un fen\u00f3meno que se llama samadhi.<br \/>\n\tRecordadlo: \u0093samadhi\u0094 es una palabra maravillosa.\u00a0 El estado de meditaci\u00f3n total se llama \u0093samadhi\u0094, y tambi\u00e9n llamamos \u0093samadhi\u0094 a la tumba que se construye tras la muerte de una persona.\u00a0 \u00bfLo hab\u00edas pensado alguna vez?\u00a0 Ambos se llaman \u0093samadhi\u0094.\u00a0 En realidad, ambos comparten un secreto, ambos tienen un punto com\u00fan de coincidencia.<br \/>\n\tEn realidad, para la persona que alcanza el estado de samadhi, su cuerpo es como una tumba: nada m\u00e1s.\u00a0 Despu\u00e9s, llega a advertir que hay alguien m\u00e1s dentro; fuera, no hay m\u00e1s que oscuridad.<br \/>\n\tTras la muerte de una persona cavamos una tumba y la llamamos \u0093samadhi\u0094.\u00a0 Pero este samadhi lo construyen otros.\u00a0 Si somos capaces de crear nuestro propio samadhi antes de que lo construyan otros, entonces hemos creado el fen\u00f3meno que estamos deseando.\u00a0 Sin duda, otros tendr\u00e1n ocasi\u00f3n de cavar nuestra tumba, pero es posible que nosotros perdamos la oportunidad de crear nuestro propio samadhi.\u00a0 Si somos capaces de crear nuestro propio samadhi, entonces en ese estado s\u00f3lo morir\u00e1 el cuerpo, y no habr\u00e1 posibilidad de que muera nuestra conciencia.\u00a0 Nunca hemos muerto ni podemos morir jam\u00e1s.\u00a0 Nadie ha muerto nunca, ni nadie puede morir jam\u00e1s.\u00a0 Pero, para saberlo, tendremos que recorrer todos los pasos que llevan hasta el fondo de la muerte.<br \/>\n\tQuiero mostraros tres pasos que daremos.\u00a0 Y \u00bfqui\u00e9n sabe?\u00a0 Quiz\u00e1s se produzca este fen\u00f3meno en esta misma playa y pod\u00e1is tener vuestro samadhi: no el samadhi que construyen los dem\u00e1s, sino el que uno crea con su propia voluntad.<br \/>\n\tHay tres pasos.\u00a0 El primer paso es relajar el cuerpo.\u00a0 Ten\u00e9is que relajar el cuerpo hasta tal punto que empec\u00e9is a sentir que vuestro cuerpo est\u00e1 a cierta distancia de vosotros.\u00a0 Ten\u00e9is que recoger toda la energ\u00eda de vuestro cuerpo y llevarla dentro.\u00a0 Toda la energ\u00eda que tiene el cuerpo se la entregamos nosotros.\u00a0 El cuerpo recibe tanta energ\u00eda como nosotros le entreguemos; el cuerpo pierde tanta energ\u00eda como nosotros le recogemos.<br \/>\n\t\u00bfHab\u00e9is notado una cosa?\u00a0 Cuando os pele\u00e1is con otra persona, \u00bfde d\u00f3nde recibe el cuerpo toda esa energ\u00eda a\u00f1adida?\u00a0 En ese estado de ira, pod\u00e9is levantar una piedra tan grande que no ser\u00edas capaces ni de moverla en estado de calma.\u00a0 Aunque es obra de vuestro cuerpo, \u00bfno os hab\u00e9is preguntado de d\u00f3nde sali\u00f3 la energ\u00eda?\u00a0 Vosotros introdujisteis la energ\u00eda: se necesitaba; estabais en apuros; hab\u00eda peligro: estabais cara a cara con el enemigo.\u00a0 Sab\u00edais que vuestra vida estaba en peligro si no levantabais la piedra, e introdujisteis toda vuestra energ\u00eda en el cuerpo.<br \/>\nU<br \/>\nNA VEZ PAS\u00d3 LO SIGUIENTE.\u00a0 Un hombre llevaba dos a\u00f1os paralizado, postrado en la cama.\u00a0 No pod\u00eda levantarse; no pod\u00eda moverse.\u00a0 Los m\u00e9dicos lo desahuciaron, anunci\u00e1ndole que estar\u00eda paralizado durante el resto de su vida.\u00a0 Una noche, su casa se incendi\u00f3 y todos salieron corriendo.\u00a0 Cuando estuvieron fuera, se dieron cuenta de que el cabeza de familia estaba atrapado dentro de la casa y de que no pod\u00eda correr.\u00a0 \u00bfQu\u00e9 iba a ser de \u00e9l?\u00a0 Algunos llevaban antorchas, y vieron a su luz que el viejo ya hab\u00eda salido.\u00a0 Le preguntaron si hab\u00eda salido de la casa por su pie.\u00a0 El hombre dijo: \u0093\u00bfC\u00f3mo he podido andar?\u00a0 \u00bfQu\u00e9 ha pasado?\u0094\u00a0 Pero hab\u00eda andado, sin duda: no cab\u00eda otra explicaci\u00f3n.<br \/>\n\tLa casa estaba en llamas; todos hu\u00edan, y \u00e9l olvid\u00f3 por un momento su par\u00e1lisis y volvi\u00f3 a introducir en su cuerpo toda su energ\u00eda.\u00a0 Pero cuando la gente lo vio a la luz de las antorchas y le preguntaron c\u00f3mo hab\u00eda conseguido salir, \u00e9l exclam\u00f3: \u0093\u00a1Ay, soy un paral\u00edtico!\u0094, y cay\u00f3 al suelo.\u00a0 Hab\u00eda perdido la energ\u00eda.\u00a0 No estaba a su alcance comprender c\u00f3mo se hab\u00eda producido ese fen\u00f3meno.\u00a0 Todos se pusieron a explicarle que no era un verdadero paral\u00edtico, que si hab\u00eda caminado hasta all\u00ed pod\u00eda seguir caminando el resto de su vida.\u00a0 El hombre no dejaba de repetir: \u0093No pod\u00eda levantar la mano.\u00a0 No pod\u00eda levantar ni un pie.\u00a0 Entonces, \u00bfc\u00f3mo ha sucedido?\u0094\u00a0 No lo sab\u00eda.\u00a0 No sab\u00eda siquiera qui\u00e9n lo hab\u00eda sacado.<br \/>\n\tNadie lo hab\u00eda sacado: \u00e9l hab\u00eda salido por su pie.\u00a0 Pero no sab\u00eda que, ante el peligro, su alma hab\u00eda vertido toda su energ\u00eda sobre su cuerpo.\u00a0 Y despu\u00e9s, por su sensaci\u00f3n de estar paralizado, el alma hab\u00eda recogido en su interior su energ\u00eda, y el hombre se qued\u00f3 paral\u00edtico una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>E<br \/>\nSTE INCIDENTE no le ha pasado a una persona ni a dos: se han producido centenares de casos en el mundo en que una persona postrada por la par\u00e1lisis ha salido de su enfermedad, ha olvidado su enfermedad en caso de incendio o ante otra situaci\u00f3n de peligro.<br \/>\n\tLo que quiero decir es que hemos introducido energ\u00eda en nuestro cuerpo, pero no tenemos idea de c\u00f3mo recogerla.\u00a0 Por la noche nos sentimos descansados porque la energ\u00eda se recoge en el interior y el cuerpo yace en un estado relajado, y por la ma\u00f1ana volvemos a sentirnos frescos.\u00a0 Pero algunas personas no son capaces siquiera de recoger interiormente su energ\u00eda por la noche.\u00a0 La energ\u00eda sigue encerrada en el cuerpo, y les resulta dif\u00edcil dormir.\u00a0 El insomnio indica que la energ\u00eda que se introdujo anteriormente en el cuerpo no encuentra el camino de regreso a su fuente.\u00a0 En la primera etapa de esta meditaci\u00f3n hay que retirar del cuerpo toda la energ\u00eda.<br \/>\n\tAhora bien, lo interesantes es que, por el simple hecho de sentir la energ\u00eda, \u00e9sta se traslada hacia el interior.\u00a0 Si una persona es capaz de sentir que su energ\u00eda se est\u00e1 recogiendo hacia dentro y que su cuerpo se est\u00e1 relajando, descubrir\u00e1 que su cuerpo sigue relaj\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s.\u00a0 El cuerpo llegar\u00e1 a un punto en que la persona no ser\u00e1 capaz de levantar la mano aunque lo desee: todo estar\u00e1 relajado.\u00a0 As\u00ed, sinti\u00e9ndolo, podemos retirar del cuerpo nuestra energ\u00eda.<br \/>\n\tDe modo que lo primero es retirar el prana, la energ\u00eda vital, haciendo que vuelva a su fuente.\u00a0 De esta manera, el cuerpo quedar\u00e1 inm\u00f3vil, como una c\u00e1scara, y se observar\u00e1 que se ha producido un distanciamiento entre la c\u00e1scara y la pulpa del coco, que nos hemos vuelto dos cosas independientes y que el cuerpo yace fuera de nosotros como una c\u00e1scara, como un ropaje del que nos hemos despojado.<br \/>\n\tLo siguiente es relajar la respiraci\u00f3n.\u00a0 Muy dentro, la respiraci\u00f3n contiene la energ\u00eda vital, el prana, y por eso muere la persona cuando se interrumpe la respiraci\u00f3n.\u00a0 Muy dentro, la respiraci\u00f3n nos mantiene conectados con el cuerpo.\u00a0 La respiraci\u00f3n es el puente entre el atman, el alma, y el cuerpo: all\u00ed es donde se encuentra el v\u00ednculo.\u00a0 Por eso llamamos prana a la respiraci\u00f3n.\u00a0 En cuanto cesa la respiraci\u00f3n se marcha el prana.\u00a0 En este sentido se aplican varias t\u00e9cnicas.<br \/>\n\t\u00bfQu\u00e9 sucede cuando una persona relaja por completo su respiraci\u00f3n, deja que quede inm\u00f3vil y tranquila?\u00a0 La respiraci\u00f3n llega poco a poco a un punto en que la persona no sabe si est\u00e1 respirando o no.\u00a0 Es normal que empiece a preguntarse si est\u00e1 viva o muerta, si se est\u00e1 produciendo la respiraci\u00f3n o no.\u00a0 La respiraci\u00f3n se vuelve tan tranquila que la persona no sabe siquiera si est\u00e1 actuando.<br \/>\n\tNo hace falta que control\u00e9is la respiraci\u00f3n.\u00a0 Si lo intent\u00e1is, no controlar\u00e9is nunca el aliento: intentar\u00e1 salir a la fuerza, y si intent\u00e1is controlarlo desde fuera, intentar\u00e1 entrar a la fuerza.\u00a0 Por eso os digo que no hace falta que hag\u00e1is nada por vuestra parte: dejad, simplemente, que se relaje cada vez m\u00e1s, que se tranquilice m\u00e1s y m\u00e1s.\u00a0 La respiraci\u00f3n llega, poco a poco, hasta un punto de reposo.\u00a0 Aunque ese punto de reposo s\u00f3lo dure un momento, en ese momento podemos apreciar una distancia infinita entre la conciencia y el cuerpo: en ese mismo momento se ve la distancia.\u00a0 Es como si cayese ahora mismo un rayo y yo viera en ese momento las caras de todos vosotros.\u00a0 Despu\u00e9s, el rayo ya no estar\u00eda, pero yo habr\u00eda visto vuestras caras.<br \/>\n\tCuando la respiraci\u00f3n se detiene durante un momento, exactamente en el centro, en ese momento mismo cae un rayo dentro de todo nuestro ser y apreciamos claramente que el cuerpo es independiente y de que nosotros somos independientes: de que se ha producido la muerte.\u00a0 As\u00ed pues, en la segunda etapa deb\u00e9is relajar la respiraci\u00f3n.<br \/>\n\tEn la tercera etapa hay que relajar la mente.\u00a0 Aunque no est\u00e9 relajada la mente, si lo est\u00e1 la respiraci\u00f3n, el rayo caer\u00e1, por supuesto, pero no sabr\u00e9is qu\u00e9 ha pasado porque la mente estar\u00e1 ocupada con sus pensamientos.\u00a0 Si cayera ahora mismo un rayo y yo estuviera perdido entre mis pensamientos, s\u00f3lo lo sabr\u00eda despu\u00e9s de que hubiera pasado.\u00a0 Pero, mientras tanto, ha sobrevenido el rayo y yo estaba perdido en mis pensamientos.\u00a0 El rayo caer\u00e1, por supuesto, en cuanto se detenga la respiraci\u00f3n; pero s\u00f3lo lo advertiremos si han cesado los pensamientos; de lo contrario, no lo advertiremos y habremos perdido la oportunidad.\u00a0 Por eso, la tercera etapa es relajar la mente.<br \/>\n\tRecorreremos estas tres etapas y despu\u00e9s, en la cuarta etapa, nos quedaremos diez minutos en silencio.\u00a0 En estos tres d\u00edas, durante este silencio, os esforzar\u00e9is por ver la muerte, por dejarla descender.\u00a0 Yo os dar\u00e9 indicaciones para que sint\u00e1is que el cuerpo se est\u00e1 relajando, que la respiraci\u00f3n se est\u00e1 relajando, que la mente se est\u00e1 relajando.\u00a0 Despu\u00e9s me callar\u00e9, apagaremos las luces y os quedar\u00e9is diez minutos tendidos en silencio.\u00a0 Os quedar\u00e9is quietos, en silencio, observando lo que pase en vuestro interior.<br \/>\n\tSeparaos unos de otros para que, si el cuerpo se cae, no caig\u00e1is sobre otro.\u00a0 Los que quer\u00e1is echaros deb\u00e9is dejar un espacio a vuestro alrededor.\u00a0 Ser\u00eda mejor que os echaseis tranquilamente en la arena.\u00a0 Nadie debe hablar\u0085 nadie debe marcharse a la mitad de la sesi\u00f3n.<br \/>\n\tS\u00ed: sentaos.\u00a0 Sentaos donde est\u00e1is o echaos.\u00a0 Cerrad los ojos\u0085 cerrad los ojos y relajad el cuerpo.\u00a0 Despu\u00e9s, cuando yo haga indicaciones, empezad a sentir conmigo.\u00a0 Mientras sent\u00eds, vuestro cuerpo se relajar\u00e1 cada vez m\u00e1s: entonces, el cuerpo quedar\u00e1 tendido, totalmente relajado, como si no hubiera vida en \u00e9l.<br \/>\n\tEmpezad a sentir.\u00a0 El cuerpo se est\u00e1 relajando\u0085seguid relaj\u00e1ndolo\u0085 Seguid relajando vuestro cuerpo y sintiendo que se relaja.\u00a0 El cuerpo se est\u00e1 relajando\u0085 sentidlo\u0085 relajad cada parte de vuestro cuerpo.\u00a0 Y sentidlo dentro\u0085 el cuerpo se est\u00e1 relajando.\u00a0 Vuestra energ\u00eda vuelve dentro\u0085 la energ\u00eda de vuestro cuerpo se recoge, se retira\u0085 la energ\u00eda se recoge.\u00a0 El cuerpo se est\u00e1 relajando\u0085 el cuerpo se est\u00e1 relajando\u0085 el cuerpo se est\u00e1 relajando\u0085 el cuerpo se est\u00e1 relajando.\u00a0 Soltadlo completamente, como si ya no estuvieseis vivos.\u00a0 Dejad caer el cuerpo tal como est\u00e1\u0085 dejadlo completamente suelto.\u00a0 El cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado.\u00a0 Soltad\u0085 soltad.<br \/>\n\tEl cuerpo se ha relajado.\u00a0 El cuerpo se ha relajado completamente, como si no tuviera vida.\u00a0 Toda la energ\u00eda del cuerpo se ha recogido dentro.\u00a0 El cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado.\u00a0 Soltad, soltad completamente, como si ya no estuviera aqu\u00ed el cuerpo.<br \/>\n\tNos hemos trasladado dentro.\u00a0 El cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado\u0085 el cuerpo se ha relajado.\u00a0 La respiraci\u00f3n se est\u00e1 tranquilizando\u0085 relajad tambi\u00e9n la respiraci\u00f3n\u0085 relajadla completamente.\u00a0 Dejad que vaya y venga por s\u00ed misma\u0085 dejadla suelta.\u00a0 No hace falta detenerla ni hacerla m\u00e1s lenta; simplemente, dejad que se relaje.\u00a0 Que entre al aliento tanto como pueda\u0085 que salga tanto como pueda.\u00a0 La respiraci\u00f3n se est\u00e1 relajando\u0085 la respiraci\u00f3n se est\u00e1 calmando.<br \/>\n\tSentidlo as\u00ed: la respiraci\u00f3n se est\u00e1 calmando\u0085 la respiraci\u00f3n se est\u00e1 calmando y se est\u00e1 relajando\u0085 la respiraci\u00f3n se est\u00e1 relajando\u0085 la respiraci\u00f3n se est\u00e1 calmando.\u00a0 La respiraci\u00f3n se ha calmado\u0085 la respiraci\u00f3n se ha calmado\u0085 la respiraci\u00f3n se ha calmado.\u00a0 Ahora, dejad que la mente se relaje y sentid que los pensamientos se est\u00e1n calmando\u0085los pensamientos se est\u00e1n calmando\u0085 la mente se ha calmado\u0085 la mente se ha 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