{"id":656,"date":"2006-03-20T19:01:35","date_gmt":"2006-03-20T19:01:35","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=656"},"modified":"2006-03-20T19:01:35","modified_gmt":"2006-03-20T19:01:35","slug":"el-cancer-es-curable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=656","title":{"rendered":"El cancer es curable"},"content":{"rendered":"<p>EL C\u00c1NCER ES CURABLE<\/p>\n<p>escribe GABRIELLE ANDRIVET<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Fue el viernes 27 de enero de 1956, cuando el doctor Gaston Foucrier, en el &#8220;H\u00f3tel des Societ\u00e9s Savantes&#8221;, en Par\u00eds, nos asegur\u00f3 que &#8220;el c\u00e1ncer es curable&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Transcurrieron ya dos a\u00f1os, y sin embargo la cura del c\u00e1ncer sigue siendo dudosa, y la psicosis que ha derivado de la propaganda en torno de las supuestas investigaciones, en todas partes, emprendidas por sabios no antrop\u00f3sofos, no han contribu\u00eddo m\u00e1s que con argumentos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Este problema del c\u00e1ncer tiene siempre a la humanidad ansiosa, &#8220;en la encrucijada de los caminos&#8221;. En el Jap\u00f3n, desde el momento que el doctor Shigeyasu Amano, director del Instituto de Investigaciones de virus de la Universidad de Kyoto, pretende que el c\u00e1ncer es causado por un virus, y en consecuencia contagioso, su colega el doctor Nahakara, director del Instituto Japon\u00e9s del C\u00e1ncer, ha expresado ciertas dudas en cuanto a la aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda del doctor Amano.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En Villejuif, en el Instituto del C\u00e1ncer Gustave Roussy, en donde Anne de la Vallette estuvo en representaci\u00f3n del peri\u00f3dico &#8220;L&#8217;Alliance du Monde&#8221;, se habl\u00f3 mucho del c\u00e1ncer de los fumadores. Los m\u00e9dicos que interrog\u00f3 acerca del problema, se mostraron particularmente circunspectos, pero en este centro de ense\u00f1anza y propaganda, al mismo tiempo que cient\u00edfico y hospitalario, se ha echado mano a &#8220;todo&#8221; para destruir esta c\u00e9lula que se reproduce al infinito.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 &#8220;Todo&#8221;, comprendiendo tambi\u00e9n los rayos Beta de desintegraci\u00f3n at\u00f3mica funcionando sobre 4 \u00f3 500.000 voltios, precisa Anne de la Vallette en sus apuntes, aunque M. Parandel, bi\u00f3logo de Cr\u00e9tiel, recientemente se\u00f1al\u00f3 las declaraciones de los profesores Faure, miembro del Instituto, y de Becl\u00e9re: &#8220;El radio agrava el c\u00e1ncer (Faure); &#8220;Radium y rayos X provocaron numerosas muertes entre los cancerosos&#8221;\u00a0 (Becl\u00e9re).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 M. Parandel, convers\u00e1ndonos sobre el film documental que se propone presentar en el Festival del film m\u00e9dico-quir\u00fargico de Cannes en junio pr\u00f3ximo indica que este film no mostrar\u00e1 operaciones de c\u00e1ncer, se basar\u00e1 solamente en las opiniones de profesores de cirug\u00eda, Hartman y Walsh, entre otras: &#8220;La operaci\u00f3n de un c\u00e1ncer es arriegada&#8221; (Hartman); &#8220;Un canceroso operado no es de manera alguna. Un noventa y cinco por ciento de los cancerosos operados reinciden m\u00e1s gravemente a menos que el enfermo siga el r\u00e9gimen anticanceroso eficaz, porque \u00e9ste elimina los elementos que provocan y mantienen el c\u00e1ncer&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Si retomamos la exposici\u00f3n de la doctrina antropos\u00f3fica, nos vemos conducidos a constatar que &#8220;todo&#8221; no ha podido ser todav\u00eda emprendido en el Instituto del C\u00e1ncer Gustave Roussy, ni en el Instituto de Investigaciones sobre virus de la Universidad de Kyoto, ni en el Instituto Japon\u00e9s del C\u00e1ncer, y que el bi\u00f3logo Parandel, especialista en el equilibrio por la nutrici\u00f3n, abandona tambi\u00e9n las otras causas del c\u00e1ncer sobre las que hab\u00eda ocupado nuestra atenci\u00f3n hace dos a\u00f1os el doctor Gaston Foucrier en la Universidad Superior Libre de Ciencias Espirituales.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El c\u00e1ncer es una proliferaci\u00f3n desordenada y an\u00e1rquica de las c\u00e9lulas del organismo que se desmoronan en un punto absolutamente cualquiera. Durante d\u00e9cadas, todos los sabios del mundo, todos los m\u00e9dicos han tratado de resolver este problema del c\u00e1ncer atacando la c\u00e9lula. Puesto que se trata de una proliferaci\u00f3n celular, se ha dicho muy naturalmente: &#8220;Investiguemos porqu\u00e9 la c\u00e9lula se pone bruscamente a proliferar, sale del ritmo normal y termina en este tumor canceroso&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Se ha dicho, las investigaciones microsc\u00f3picas, evidentemente, no dan m\u00e1s que im\u00e1genes muy fragmentarias de la verdad. Cuanto m\u00e1s nos sumergimos en lo infinitamente peque\u00f1o, tanto m\u00e1s se pierde de vista el conjunto de la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Estos trabajos que se han llevado a cabo en todo el mundo por sabios eminentes, son trabajos que tienen una gran importancia, no es cuesti\u00f3n de disminuirlos. Se han clasificado a los c\u00e1nceres tanto como ha sido posible hacerlo, pero todo el mundo sabe cu\u00e1nto se ha obtenido, y que el progreso en materia terap\u00e9utica cancerosa no ha ido muy lejos, aunque la medicina antropos\u00f3fica cura el c\u00e1ncer desde hace m\u00e1s de treinta y cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Los sabios antropos\u00f3ficos, en vez de sumergirse en lo infinitamente peque\u00f1o, en lugar de buscar microscopios siempre m\u00e1s poderosos para procurar hallar el secreto de la c\u00e9lula cancerosa, los m\u00e9dicos antropos\u00f3ficos, siguiendo la huella del fundador de la Antroposof\u00eda, Rudolf Steiner, han tomado desde atr\u00e1s la cosa para verla mejor, y en lugar de considerar \u00fanicamente la c\u00e9lula, consideraron verdaderamente al individuo en su integridad. En suma, si para la medicina corriente la aparici\u00f3n de una c\u00e9lula cancerosa es el primer punto de una enfermedad cuya evoluci\u00f3n es fatal, para los m\u00e9dicos antrop\u00f3sofos, la aparici\u00f3n de esta primera c\u00e9lula cancerosa es, al contrario, la fase terminal de un largo proceso.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para la ciencia, para la medicina, el cuerpo f\u00edsico es \u00fanico. No hay otra cosa que el cuerpo f\u00edsico. Para la medicina antropos\u00f3fica, el cuerpo f\u00edsico no es otra cosa que el cuarto del organismo entero. Este cuerpo f\u00edsico se encuentra englobado en otros tres cuerpos que son suprasensibles. Estos tres cuerpos son: el cuerpo et\u00e9rico, el cuerpo astral y el &#8220;Yo&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El cuerpo et\u00e9rico es el cuerpo de vida. El cuerpo f\u00edsico no es nada sin el cuerpo et\u00e9rico. La muerte no es m\u00e1s que la separaci\u00f3n del cuerpo et\u00e9rico del cuerpo f\u00edsico. Este cuerpo et\u00e9rico, que es desde luego el cuerpo de vida, es com\u00fan igualmente en el animal y en la planta; lo posee el hombre como el animal y la planta. Todo lo que vive posee un cuerpo et\u00e9rico.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El cuerpo astral es el cuerpo de las sensaciones, el cuerpo de los sentimientos. Le da la sensibilidad al cuerpo de vida, cuerpo et\u00e9rico. Nuestros dolores, nuestros goces, nuestras penas, residen en el cuerpo astral, nada absolutamente en el cerebro o los nervios.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El &#8220;Yo&#8221;, cuarto cuerpo y tercer elemento supra-sensible, le da al hombre su individualidad, su personalidad. Es el elemento inmortal de la entidad humana.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El cuerpo f\u00edsico pasa. El cuerpo et\u00e9rico se reabsorbe en el mundo et\u00e9rico. El cuerpo astral se reabsorbe \u00e9l mismo en el mundo astral. Pero el &#8220;Yo&#8221; queda eterno. Es el &#8220;Yo&#8221; que est\u00e1 all\u00ed de encarnaci\u00f3n en encarnaci\u00f3n, por el cual nosotros vivimos, por el cual hay una evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Entonces, si admitimos que existen estos tres cuerpos supra-sensibles, es decir que el cuerpo humano se encuentra constitu\u00eddo de cuatro elementos en vez de uno solo, parece muy evidente que el que no considerara m\u00e1s que el cuarto de una cosa no podr\u00e1 conocer la cosa entera.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para explicar la existencia de estos cuatro cuerpos, es preciso tener en cuenta la evoluci\u00f3n del universo entero. Es ir a buscar las cosas bien lejos, pero no habr\u00e1 que olvidar que es partiendo de estas teor\u00edas, al parecer curiosas, que la medicina antropos\u00f3fica ha encontrado, entre otras cosas, una terap\u00e9utica eficaz contra el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Si nosotros tenemos cuatro cuerpos en nosotros, de los cuales tres son supra-sensibles, lleva al hecho de que la Tierra \u0096que nos parece muy s\u00f3lida\u0096 no ha tenido siempre el paso que tiene en nuestros d\u00edas. La Tierra, incluso, est\u00e1 en su cuarta metamorfosis.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Al comienzo de la evoluci\u00f3n, la Tierra estaba constitu\u00edda \u00fanicamente de calor. La F\u00edsica no reconoce el calor como materia. Dice que el calor es un estado de la materia, un estado de lo s\u00f3lido, un estado de lo l\u00edquido, un estado de lo gaseoso. Pero la antroposof\u00eda ense\u00f1a que el calor es una materia y la primera encarnaci\u00f3n de nuestra Tierra \u0096que se llamaba &#8220;el antiguo Saturno&#8221;\u0096 estaba compuesta \u00fanicamente de calor. Este &#8220;antiguo Saturno&#8221; no era simple, as\u00ed porque as\u00ed; era tambi\u00e9n complicado como nuestra Tierra actual. Sobre este &#8220;antiguo Saturno&#8221;, no se encontraba m\u00e1s que el germen del cuerpo f\u00edsico; no hab\u00eda cuerpo et\u00e9rico, ninguna otra cosa. Este germen del cuerpo f\u00edsico, bien dispuesto, no ten\u00eda absolutamente nada de f\u00e1cilmente imaginable. No hab\u00eda all\u00ed muros; no hab\u00eda all\u00ed \u00e1rboles; no hab\u00eda all\u00ed m\u00e1s que Calor. Esta evoluci\u00f3n saturniana, extremadamente larga, se ha terminado por una especie de desvanecimiento del planeta en el Cosmos de regreso al estado diferenciado.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Esta primera encarnaci\u00f3n ha sido seguida de una metamorfosis, llamada &#8220;el antiguo Sol&#8221;, en el curso de la cual al elemento Calor ha venido a a\u00f1adirse el elemento Aire.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En el &#8220;germen del cuerpo f\u00edsico&#8221; ha venido a sumarse el germen del cuerpo et\u00e9rico. Esta evoluci\u00f3n ha sido, ella misma, extremadamente larga, entremadamente complicada. Todas las entidades espirituales cooperan entonces en la formaci\u00f3n de este &#8220;antiguo Sol&#8221;, que no tiene nada que ver con el Sol habitual.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Despu\u00e9s tuvo lugar una nueva noche s\u00edsmica ante la tercera metamorfosis del planeta, que se ha llamado &#8220;la antigua Luna&#8221;, donde la condensaci\u00f3n hizo un progreso m\u00e1s. Al calor del comienzo y al aire se a\u00f1adi\u00f3 el Agua, tercer elemento. Y se completa el cuerpo f\u00edsico. Al &#8220;germen del cuerpo f\u00edsico&#8221; del &#8220;antiguo Saturno&#8221;, al cual se hab\u00eda agregado el &#8220;germen del cuerpo et\u00e9rico&#8221; del &#8220;antiguo Sol&#8221;, ha venido a a\u00f1adirse el germen del cuerpo astral, y el hombre, sobre este planeta llamado la &#8220;antigua Luna&#8221;, exist\u00eda ya, mas bajo una forma muy especial: Calor-Aire-Agua: cuerpo f\u00edsico, estado de germen, cuerpo et\u00e9rico y cuerpo astral.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Esta &#8220;antigua Luna&#8221; desapareci\u00f3 un d\u00eda a su turno. Fue \u00e9ste el fin de la Tierra, si se le puede decir a la que fue Luna. Despu\u00e9s una nueva noche c\u00f3smica, esta fue la cuarta metamorfosis de la Tierra y entonces, esta vez, es la Tierra propiamente dicha, nuestra &#8220;Tierra&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Sobre esta Tierra, el hombre no va a venir a ser completo. A\u00f1adir\u00e1 a los otros cuerpos, ya recibidos anticipadamente, el &#8220;Yo&#8221;. Y all\u00ed va a encontrarse en fin sobre la Tierra en posesi\u00f3n de su cuerpo f\u00edsico, de su cuerpo et\u00e9rico, de su cuerpo astral y de su &#8220;Yo&#8221;, cada una de estas intervenciones terrestres cuentan con una duraci\u00f3n igual.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Al comienzo del per\u00edodo terrestre, hubo recapitulaci\u00f3n de las etapas pasadas, produci\u00e9ndose todo como sobre el &#8220;antiguo Saturno&#8221;. No hab\u00eda m\u00e1s que Calor con el germen del cuerpo f\u00edsico, pero la evoluci\u00f3n se ha realizado muy r\u00e1pida, todos los otros elementos, ya recibidos precedentemente, a\u00f1adi\u00e9ronse los unos a los otros. Y despu\u00e9s, de condensaciones en condensaciones, la Tierra, un buen d\u00eda, revisti\u00f3 el aspecto s\u00f3lido que tiene actualmente.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La primera fase terrestre, &#8220;antiguo Saturno&#8221;, &#8220;antiguo Sol&#8221;, &#8220;antigua Luna&#8221;, se divide en per\u00edodos:<\/p>\n<p>\u0096 Per\u00edodo Polar, primer Per\u00edodo;<br \/>\n\u0096 Per\u00edodo Hiperboreano, del Aire con agregaci\u00f3n del Calor del Per\u00edodo Polar;<br \/>\n\u0096 Per\u00edodo Lemuriano, donde el Agua se a\u00f1ade a los dos elementos precedentes.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Este Per\u00edodo Lemuriano corresponde casi a la concepci\u00f3n cient\u00edfica de Kant-Laplace, y de esta famosa nebulosa original, la ciencia, que hace remontar solamente el mundo a esta nebulosa original, no tiene en cuenta otras tres metamorfosis precedentes de la Tierra.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Despu\u00e9s del Per\u00edodo Lemuriano, vino el Per\u00edodo Atlantiano, del que mucho se habl\u00f3 en literatura, el que ha entonces existido, en donde el hombre comienza a tener casi el paso que tiene en nuestros d\u00edas, pero mucho menos adaptable. Este Per\u00edodo Atlantiano desaparece con el famoso diluvio. Y, a continuaci\u00f3n, la Tierra pasa al Per\u00edodo Post-Atlantiano, en el cual se puede de nuevo contar cinco \u00e9pocas de civilizaciones:<\/p>\n<p>&#8211; \u00c9poca proto-hind\u00fa, anterior a la fase hind\u00fa-hist\u00f3rica;<br \/>\n&#8211; \u00c9poca proto-persiana, despu\u00e9s egipto-caldeana, greco latina y actualmente, la nuestra.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El cuerpo no es entonces tan simple como lo es el aire; los organismos supra-sensibles, que nosotros poseemos, vienen de esta larga evoluci\u00f3n de nuestro planeta.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De esta manera, considerando todos estos hechos, la medicina antropos\u00f3fica ha podido obtener los resultados ya indicados.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Si se presta atenci\u00f3n al c\u00e1ncer propiamente dicho, es m\u00e1s f\u00e1cil afirmar que el c\u00e1ncer es una alteraci\u00f3n que se sit\u00faa entre el cuerpo et\u00e9rico y el cuerpo f\u00edsico.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Cuando los sabios de laboratorio estudian la c\u00e9lula cancerosa al microscopio, tienen ellos en su campo de visi\u00f3n un organismo muerto; tienen un cuerpo f\u00edsico que va a descomponerse muy pronto. A esta c\u00e9lula le falta el cuerpo et\u00e9rico que es el que da vida a esta c\u00e9lula. Y ya nosotros vemos que el estudio de la muerte no dar\u00e1 la precisi\u00f3n sobre la vida, la enfermedad se sit\u00faa en el cuadro de la vida.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La ciencia nunca ha querido tomar en cuenta hasta entonces lo cualitativo; nunca tuvo en cuenta nada m\u00e1s que lo que se pod\u00eda medir o pesar. Luego, si se reflexiona \u0096estas son nociones cient\u00edficas cl\u00e1sicas\u0096 que las c\u00e9lulas se renuevan, que cada siete a\u00f1os nuestro cuerpo es totalmente renovado, podr\u00e1 verse que la materia en el cuerpo es lo que tiene menos importancia. Pero la forma permanece.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Lo que los antrop\u00f3sofos llaman &#8220;la forma&#8221; es dada por el cuerpo et\u00e9rico, el cuerpo de vida o el campo de las Fuerzas Formadoras. Cuando por una raz\u00f3n u otra se produce una alteraci\u00f3n en la acci\u00f3n de esas Fuerzas, las c\u00e9lulas, que no son m\u00e1s tenues en el abandono por esas Fuerzas, se ponen a proliferar s\u00fabitamente y ya tenemos el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Hay grandes causas en la acci\u00f3n de una enfermedad cancerosa; la primera causa es interior y se remonta muy lejos, la segunda se la encuentra en las causas exteriores, las causas que nos rodean, y est\u00e1 all\u00ed toda la inmensa historia de la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Se ha dicho que nosotros vamos de encarnaci\u00f3n en encarnaci\u00f3n. Una de las razones de estas encarnaciones, si no la esencial, es la de tender hacia una perfecci\u00f3n siempre mayor. Luego nada se pierde. Una falta cometida en una vida precedente se paga en la vida siguiente. Y las faltas que se imprimieron por ejemplo en el cuerpo astral \u0096puesto que el cuerpo astral es el cuerpo de las sensaciones\u0096 se propagar\u00e1n, por intermedio de este cuerpo astral al cuerpo et\u00e9rico y acusar\u00e1n en una encarnaci\u00f3n siguiente una debilidad del cuerpo et\u00e9rico que permitir\u00e1 el c\u00e1ncer. He all\u00ed la primera causa interior.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para las causas exteriores, si sabemos que todas las metamorfosis han tenido por objeto poner en torno al hombre cosas que eran \u00fatiles para su vida, las plantas, los animales, etc., constatamos que el hombre ha creado otro reino \u0096reino artificial\u0096 el reino de la t\u00e9cnica. Y esta t\u00e9cnica invadi\u00f3 todo: la farmacia, la alimentaci\u00f3n, sin hablar mucho de otras cosas. Luego, todas estas cosas creadas por la t\u00e9cnica son artificiales. Y si \u00e9stas son artificiales, no son asimilables para el organismo humano. Por ejemplo, los colorantes. Los colorantes de la alimentaci\u00f3n, esos colorantes sint\u00e9ticos, no son absolutamente normales. Es anormal cuando absorbemos con nuestra alimentaci\u00f3n colorantes como, por ejemplo, el colorante de la manteca. \u00bfPor qu\u00e9 se colora la manteca?. Esos colorantes son cancer\u00edgenos. Y as\u00ed en toda la industria de la conserva. Y as\u00ed tambi\u00e9n todas las impresiones que nos llegan del exterior son anormales: el ruido, el ruido exagerado, el cine, la televisi\u00f3n, entre otras. Tanto una representaci\u00f3n teatral puede ser saludable para el organismo, tanto una representaci\u00f3n artificial como un film puede ser maligno para el organismo. Y despu\u00e9s, hay causas ps\u00edquicas. Por ejemplo, la mala educaci\u00f3n del ni\u00f1o. Por mala educaci\u00f3n no se entiende solamente las faltas cometidas por los padres en este campo, sino toda la educaci\u00f3n en general.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para volver a ese famoso cuerpo et\u00e9rico, que es entonces el cuerpo de vida, el cuerpo que nos hace crecer, el arquitecto del cuerpo f\u00edsico, es una parte de este cuerpo et\u00e9rico que se transforma en consecuencia en facultad de pensar. Si a un ni\u00f1o se le hace aprender a leer demasiado ligero, se le da\u00f1a el cuerpo et\u00e9rico y tendr\u00e1 que soportar m\u00e1s tarde las consecuencias.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Estas Fuerzas et\u00e9ricas, en el ni\u00f1o que ha hecho su crecimiento normal, son liberadas en Fuerzas de pensamiento, y en posibilidades por ejemplo art\u00edsticas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Si a un ni\u00f1o por una raz\u00f3n u otra, no se le permite desenvolver una actividad art\u00edstica que le habr\u00eda producido placer, este cuerpo et\u00e9rico, que le hubiera servido para una manifestaci\u00f3n, supongamos musical, es como atacado en el interior del cuerpo y es igualmente una causa de acci\u00f3n del c\u00e1ncer. Estas fuerzas et\u00e9ricas, que no sirven m\u00e1s en la edificaci\u00f3n del cuerpo, que no encontraron una utilizaci\u00f3n igualmente normal en una actividad art\u00edstica, tornan en c\u00edrculo \u0096y as\u00ed puede decirse\u0096 en un rinc\u00f3n del organismo y un buen d\u00eda salen, y como el et\u00e9rico tiene por misi\u00f3n el hacer la vida, edificar c\u00e9lulas, de manera ciega, el c\u00e1ncer nace all\u00ed en ese momento. Si esta alteraci\u00f3n se produce al nivel del h\u00edgado, son las c\u00e9lulas hep\u00e1ticas que proliferar\u00e1n sin cesar y se asiste a la eclosi\u00f3n de un c\u00e1ncer de h\u00edgado.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El fundador de la antroposof\u00eda ha dicho un d\u00eda a alg\u00fan investigador de los comienzos: &#8220;a\u00f1adid una gota de sangre en una soluci\u00f3n, por ejemplo de cloruro de cobre, haced cristalizar esta soluci\u00f3n, y lo et\u00e9rico de la sangre se imprimir\u00e1 en la cristalizaci\u00f3n&#8221;. Es oportuno decir que lo et\u00e9rico reside en lo general en los l\u00edquidos, el astral en el aire y el &#8220;Yo&#8221; en el calor. Entonces, si los sabios antrop\u00f3sofos toman una soluci\u00f3n de cloruro de cobre y le a\u00f1aden unas gotas de sangre del enfermo, si en seguida, hacen cristalizar este cloruro de cobre lentamente, cuidando que no haya sacudidas, dentro de las condiciones de calor y de higrometr\u00eda, las Fuerzas et\u00e9ricas de la sangre dar\u00e1n su impresi\u00f3n en la soluci\u00f3n, puesto que lo et\u00e9rico est\u00e1 en \u00e9l, dentro del l\u00edquido. La cristalizaci\u00f3n se hace, y de golpe ella est\u00e1 hecha. Y, en aqu\u00e9l momento, los cristales del cloruro de cobre se arreglan dando una imagen absolutamente completa de todas las alteraciones que existen en el organismo. As\u00ed es posible encontrar todos los \u00f3rganos enfermos sin poder hacer diagn\u00f3sticos diferenciales, pero el c\u00e1ncer est\u00e1 descubierto y sobre todo la tendencia del c\u00e1ncer. Y este examen de laboratorio es conocido en la Suiza alemana desde hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os. He aqu\u00ed entonces un primer aporte de la medicina antropos\u00f3fica que no es el menor. El rastreo posible y precoz del c\u00e1ncer, y de manera absoluta.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Descubierto el c\u00e1ncer de manera precisa, es igualmente a los sabios antrop\u00f3sofos, enteramente posible curarlo porque el fundador de este Movimiento les ha dado los medios de hacerlo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El remedio del c\u00e1ncer es el mu\u00e9rdago. Pero la cosa no es sencilla. No basta coger algunas ramas de mu\u00e9rdago y comerlas para prevenirse contra el c\u00e1ncer. La manipulaci\u00f3n del mu\u00e9rdago que termin\u00f3 en un remedio muy conocido demanda muchas precauciones. La recolecci\u00f3n del mu\u00e9rdago se hace de cierta manera y cuando se ha obtenido el l\u00edquido a partir de las bayas, de las hojas y de los troncos del mu\u00e9rdago, es necesario trabajar de una manera muy especial.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Recordemos al respecto que Rudolf Steiner, el fundador de la Antroposof\u00eda, hab\u00eda dado, cuando explic\u00f3 que el mu\u00e9rdago curar\u00eda el c\u00e1ncer, los detalles siguientes:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 &#8220;Vosotros deb\u00e9is trabajar este l\u00edquido de cierta manera, deb\u00e9is ponerlo en una m\u00e1quina que girar\u00e1 a un cierto n\u00famero de vueltas por minuto&#8221;. Hab\u00eda dado las dimensiones de la m\u00e1quina y ese detalle t\u00e9cnico del n\u00famero de vueltas. Y bien, en la \u00e9poca, la cosa hab\u00eda sido absolutamente irrealizable. Los m\u00e1s grandes ingenieros del momento fueron puestos al corriente de los datos del problema y declararon al mismo insoluble. Si hubiera sido constru\u00edda una m\u00e1quina de esa manera habr\u00eda explotado. Los partidarios de Steiner estaban enloquecidos y los adversarios gozaban de contento. Luego el problema era insoluble simplemente porque la industria sider\u00fargica no estaba todav\u00eda en condiciones de fabricar aceros suficientemente s\u00f3lidos. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, la m\u00e1quina era realizable y la misma gira actualmente desde hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os&#8230; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL C\u00c1NCER ES CURABLE escribe GABRIELLE ANDRIVET \u00a0 \u00a0 Fue el viernes 27 de enero de 1956, cuando el doctor Gaston Foucrier, en el &#8220;H\u00f3tel des Societ\u00e9s Savantes&#8221;, en Par\u00eds, nos asegur\u00f3 que &#8220;el c\u00e1ncer es curable&#8221;. \u00a0 \u00a0 Transcurrieron ya dos a\u00f1os, y sin embargo la cura del c\u00e1ncer sigue siendo dudosa, y la psicosis que ha derivado de<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[203],"tags":[],"class_list":["post-656","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-planetary-otras-visiones-de-la-realidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=656"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/656\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}