{"id":619,"date":"2006-03-20T17:21:45","date_gmt":"2006-03-20T17:21:45","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=619"},"modified":"2006-03-20T17:21:45","modified_gmt":"2006-03-20T17:21:45","slug":"tradicion-conchera:los-danzantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=619","title":{"rendered":"Tradicion conchera:Los danzantes"},"content":{"rendered":"<p>Los danzantes concheros, herederos de las ancestrales danzas sagradas del pueblo azteca, son la cristalizaci\u00f3n de una Tradici\u00f3n centenaria que, veladamente durante la conquista espa\u00f1ola y m\u00e1s abiertamente despu\u00e9s, ha sabido mantener su identidad y ra\u00edces.<\/p>\n<p>La Tradici\u00f3n Conchera hunde sus ra\u00edces en la antigua cultura de los pueblos nahuas (oltecas, chichimecas, zapotecas, aztecas&#8230;) que fueron asent\u00e1ndose en el valle de M\u00e9xico desde el siglo IV a. de JC. Estos diferentes pueblos, que dominaron la meseta central hasta comienzos del siglo XVI, mantuvieron unos rasgos comunes reflejados en una religiosidad compleja, un gran conocimiento astron\u00f3mico, un sistema pictogr\u00e1fico de escritura, un sistema de gobierno mon\u00e1rquico autoritario y una estructura social fuertemente jerarquizada y basada en la agricultura.<\/p>\n<p>Con la conquista espa\u00f1ola, las nuevas ense\u00f1anzas evangelizadoras, apoyadas en la expansi\u00f3n militar y la nueva organizaci\u00f3n social de los vencedores fueron imponi\u00e9ndose. Pero las tradiciones religiosas de los pueblos no desaparecieron jam\u00e1s, produciendo un fecundo sincretismo en el que est\u00e1n integrados valores y vivencias de los pueblos nativos.<\/p>\n<p>Eso se manifiesta fuertemente en los rituales de los diferentes Grupos de Danza de Tradici\u00f3n Conchera.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Tradici\u00f3n, el nacimiento de la Danza Conchera fue en la ciudad de Santiago de Quer\u00e9taro el martes 25 de julio de 1531. Tras largo tiempo de sangre y destrucci\u00f3n, los chichimecas tras la ca\u00edda de Tenochtitlan deciden abrirse a la posibilidad de un pacto de paz con los espa\u00f1oles y celebrar despu\u00e9s una simb\u00f3lica batalla de honor. El d\u00eda propuesto fue el 25 de julio, fecha significativa para ambas partes. En ese d\u00eda los chichimecas, cuando la constelaci\u00f3n de Sagitario estaba bien alta en el horizonte, ve\u00edan aparecer el &#8220;\u00e1rbol de la vida&#8221; (Tamoanchan) y los espa\u00f1oles celebraban la fiesta de Santiago, tambi\u00e9n en la V\u00eda L\u00e1ctea o camino de las estrellas. As\u00ed pues, al amanecer de tal fecha y en el cerro de Sangremal ambos grupos comenzaron una lucha sin armas, cuerpo a cuerpo. Pero los \u00e1nimos fueron exalt\u00e1ndose y todo pod\u00eda suceder, cuando sobre los cielos ocurri\u00f3 un eclipse de sol y apareci\u00f3 una cruz luminosa acompa\u00f1ada de un personaje que los nativos identificaron como Quetzalcoatl y los espa\u00f1oles como el Ap\u00f3stol Santiago. Todos cayeron de rodillas a la vez que se oy\u00f3 una gran voz proclamando &#8220;\u00a1\u00c9l es Dios!&#8221; Los chichimecas levantaron una cruz de piedra en el lugar (la &#8220;Cruz de los Milagros&#8221;) y ejecutaron sus danzas sagradas para celebrar el acontecimiento. Desde entonces se ha bailado en tal lugar de manera ininterrumpida y la expresi\u00f3n &#8220;\u00a1\u00c9l es Dios!&#8221; ha quedado como saludo obligado de los Concheros.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca prehisp\u00e1nica los antiguos mexicanos, como todo pueblo, celebraban una serie de festividades dedicadas a sus dioses. En diferentes C\u00f3dices y Cr\u00f3nicas se recalca la imprescindible presencia de la m\u00fasica, el canto y la danza en tales celebraciones. Tras la conquista espa\u00f1ola surgi\u00f3, en esto como en todo, un sincretismo por el que es posible observar en la actual Danza Conchera la presencia ind\u00edgena (dioses prehisp\u00e1nicos e instrumentos de percusi\u00f3n) y la europea (elementos cristianos e instrumentos de cuerda). Precisamente la palabra &#8220;conchero&#8221; hace referencia a la &#8220;concha&#8221; de armadillo que forma la estructura b\u00e1sica del instrumento musical utilizado en los rituales.<\/p>\n<p>Por muchas d\u00e9cadas, la Danza de Conquista azteca contribuy\u00f3 a dar un centro a la resistencia espiritual de las culturas del Anahuac para protegerse de las diversas Inquisiciones de antes y despu\u00e9s de la Colonia. Para preservarla, sus guardianes le dieron un ropaje cristiano, con sus cantos y alabanzas dedicados a los santos de la Iglesia, con sus estandartes llenos de signos religiosos, con su adoraci\u00f3n a la Virgen de Guadalupe-Tonantzin, a Jes\u00fas de Nazaret-Tonatiuh. Y en este largo proceso lo antiguo y lo nuevo se fueron fundiendo cada vez m\u00e1s en un mestizaje en el que, en la actualidad, se difuminan los rasgos de una y otra. As\u00ed la Danza Azteca se convirti\u00f3 en uno de los principales sincretismos de las religiones y tradiciones espirituales de ambos continentes.<\/p>\n<p>Hace aproximadamente un siglo adoptaron el nombre de Mesas de Danza, buscando preservar y transmitir, en parte al menos, el prop\u00f3sito de las danzas prehisp\u00e1nicas de las naciones del Anahuac.<\/p>\n<p>Hacia finales de los a\u00f1os cincuenta y, sobre todo, a principios de los sesenta, rompieron su hermetismo y ciertas Mesas comenzaron a desvelar sus secretos e iniciar en ellos a compadres provinientes de la clase media y alta, de los medios intelectuales y art\u00edsticos mexicanos. Con esta apertura, la danza azteca dej\u00f3 de ser un fen\u00f3meno m\u00e1s o menos marginal para convertirse en un tema de preocupaci\u00f3n cultural y espiritual para cada vez m\u00e1s sectores de la sociedad mexicana.<\/p>\n<p>A partir de entonces las obligaciones dejaron de realizarse exclusivamente en los atrios de las iglesias, para comenzar la Conquista de los antiguos centros ceremoniales como Teotihuac\u00e1n, Xochicalco, Tula, Palenque Malinalco&#8230;o el Z\u00f3calo de la propia capital de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Don Faustino y Don Ernesto Ortiz fueron quienes dieron los primeros pasos para abrir la Tradici\u00f3n sagrada, proceso al que se opusieron algunos otros de los jefes de Mesa. Tiempo despu\u00e9s, otra Mesa, creada a principios de siglo por el jefe Don Toribio Jim\u00e9nez, llamada la Mesa de las Insignias Aztecas, dio un paso hist\u00f3rico fundamental al iniciar la apertura hacia la misma Hispania de la mano de Guadalupe Jim\u00e9nez Sanabria (&#8220;Nanita&#8221;).<\/p>\n<p>Consideraron un deber de quienes hab\u00edan sabido mantener el conocimiento sagrado durante milenios, abrirse hacia los que un d\u00eda intentaron dominarles y ayudarles en su despertar a la energ\u00eda de los Nuevos Tiempos, conscientes de que el Ceremonial de la Tradici\u00f3n Conchera permite una unificaci\u00f3n de energ\u00eda que en Occidente se hab\u00eda perdido.<\/p>\n<p>Daban as\u00ed la vuelta a la mal llamada &#8220;conquista de Am\u00e9rica&#8221; inici\u00e1ndose un proceso en el que el respeto mutuo sea la base de una nueva relaci\u00f3n entre los pueblos y sus culturas a fin de que las pr\u00f3ximas generaciones y todos los pueblos del mundo puedan aprender a dar los primeros pasos para la conquista de ese Quinto Mundo anunciado por los sabios de anta\u00f1o, ese Centro en el que todas las naciones converjan y se reconozcan como hijas de la misma madre, Tonantzin, Pachamama, Gaia,&#8230; y del mismo padre, Tonatiuh, Inti, Helios, el Sol.<\/p>\n<p>El proceso de convergencia de todos los pueblos en una Huma-unidad consciente que entone una sola canci\u00f3n de amor con la Tierra y el Cielo.<\/p>\n<p>No es volver a lo antiguo, sino hundir nuestras ra\u00edces en ello para poder lanzarnos libremente, y sin condicionamientos, a los mundos del ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>De nuevo las visiones y profec\u00edas de los viejos calendarios mexicas, que insinuaban el cruce de culturas y tradiciones, se cumple con inigualable precisi\u00f3n.<\/p>\n<p>El camino &#8220;conchero&#8221; no es un camino para el beneficio personal, ni para volverse m\u00e1s fuertes o superiores. Es una ofrenda, un sacrificio, una manera de vivir que nace desde dentro del ser, un camino con coraz\u00f3n. El &#8220;conchero&#8221; vive entregado a una misi\u00f3n; es (entre otras cosas) un m\u00edstico que aspira a recorrer la senda del Sol, a cuidar su Fuego, recibir su Luz y sentir su calor.<\/p>\n<p>Todo su prop\u00f3sito est\u00e1 realmente basado en un profundo amor a la Tierra y a todos los seres que la pueblan<\/p>\n<p>RECIBIMIENTO EN LA TRADICI\u00d3N<\/p>\n<p>Quienes se acercan a la Tradici\u00f3n conchera participan con total libertad en las danzas y restantes rituales que se celebran a lo largo del a\u00f1o. Van as\u00ed conoci\u00e9ndola y dej\u00e1ndose empapar por ella en una lenta y tranquila fecundaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>En un momento dado, si lo desean, pueden solicitar ser &#8220;recibidos&#8221; en la Tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>El Recibimiento se realiza en mitad de una Ceremonia de Velaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quien se va a recibir, vestido de blanco y acompa\u00f1ado de los padrinos que elige, se adelanta con los ojos vendados y una vela en la mano representando gr\u00e1ficamente la disponibilidad y apertura al Esp\u00edritu, cualquiera que sea el nombre que a \u00c9ste queramos adjudicarle.<\/p>\n<p>La &#8220;limpia&#8221; con el humo del copal libera del pasado y potencia la apertura a una nueva dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>El Estandarte de su Mesa cubre al nuevo conchero mientras es recibido y expresa su compromiso espiritual: trabajar por el bien de la Tierra y la Humanidad utilizando cuantos medios est\u00e1n a su alcance y la Tradici\u00f3n conchera pone a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>LA DANZA<\/p>\n<p>Desde el principio de los tiempos el ser humano ha danzado. Como danzan las ramas de los \u00e1rboles, los delfines, las llamas de la hoguera, las nubes o las olas del mar. Sea para armonizarse con la madre naturaleza, para manifestar su alegr\u00eda, para invocar el Misterio, para sanar o para reunificar sus fuerzas antes de la batalla.<\/p>\n<p>As\u00ed todas las tradiciones primigenias han conocido y practicado la Danza como instrumento de su vinculaci\u00f3n a la Magia Ceremonial y al Gran Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de ella han provocado modificaciones en la conciencia, librando a los danzantes de las ataduras y rutinas cotidianas y transport\u00e1ndolos a otros planos desconocidos de la realidad.<\/p>\n<p>El hombre primitivo no predica su religi\u00f3n: la baila.<\/p>\n<p>Para el hombre primitivo el baile y el rezo se compenetran. Nosotros bailamos para nuestro propio placer, o para el placer de otros, por arte. En cambio, para el hombre primitivo la danza es un conjuro m\u00e1gico que tiene una funci\u00f3n claramente social: el bien de la comunidad.<\/p>\n<p>Todo esto se hace m\u00e1s palpable cuando tomamos contacto con las Danzas sagradas que act\u00faan sobre las cuatro esferas de lo humano: la fuerza gen\u00e9sica de la sexualidad que cicatriza y fortalece el cuerpo luminoso; el vientre, liberando los bloqueos y elevando la energ\u00eda de vida hacia lo alto; el pecho, desarrollando la fraternidad y la armon\u00eda creativa en el C\u00edrculo de danza; la cabeza, traspasando el ego\u00edsmo personalista y abri\u00e9ndonos a lo divino.<\/p>\n<p>Sentado esto, las Danzas Concheras no son un baile folkl\u00f3rico sino una Ceremonia Solar que abre puertas dimensionales con los planos invisibles.<\/p>\n<p>Se bailan en c\u00edrculo, reproduciendo el movimiento c\u00f3smico, el armonioso giro de la Creaci\u00f3n en torno al Absoluto representado por el altar central. (El c\u00edrculo es la perfecci\u00f3n, la homogeneidad, la ausencia de distinci\u00f3n o divisi\u00f3n. Tambi\u00e9n el s\u00edmbolo del tiempo, la rueda que gira.)<\/p>\n<p>Debe mantenerse siempre cerrado para evitar que las energ\u00edas se dispersen y pierdan.<\/p>\n<p>En un primer momento se invoca a los guardianes del lugar donde se va a danzar y se pide por el pueblo y la tierra que estamos pisando. Y se canta alguna &#8220;alabancita&#8221; para pedir permiso al Creador y dador de la Vida y a la Madre Universal que es su Energ\u00eda en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El tambor principal o huehuetl mantiene el ritmo esencial de cada danza mientras que el humo del copal y la armon\u00eda de las conchas, sonajas y las semillas de ayoyote se elevan en espiral celebrando a su modo el gozo de la diversidad de caminos que conducen a la Unidad.<\/p>\n<p>Las Malinches o sacerdotisas sacralizan el centro del altar. Los Sargentos defienden las energ\u00edas del c\u00edrculo de danza. Las Palabras dirigen la ceremonia y conducen la columnas en el Nahui-Ollin o saludo a los Cuatro Vientos.<\/p>\n<p>Las armas espirituales son las sonajas, las plumas, el escudo, los bastones de poder &#8230; y sobre todo las conchas o guitarras de armadillo.<\/p>\n<p>Existen un sin fin de danzas tradicionales relacionadas con el Esp\u00edritu, los Elementos, el Sol, Quetzalcoatl, los Animales de Poder, la Madre Tierra&#8230;<\/p>\n<p>Cada danza tiene un esp\u00edritu propio. Evocar e invocar al esp\u00edritu de la danza significa abrirnos al sonido, al movimiento, a las ense\u00f1anzas y la sabidur\u00eda de los antepasados.<\/p>\n<p>La Danza de Conquista azteca es una danza para las cuatro direcciones, los cuatro vientos, los cuatro colores de las razas-madre, la roja, la negra, la blanca y la amarilla. Pero al mismo tiempo es la danza de la Conquista del Cinco, del punto de uni\u00f3n de los dos brazos equidistantes de una cruz.<\/p>\n<p>Quien danza hacia las cuatro direcciones conquista y unifica cuatro caminos, templa su esp\u00edritu y llega hasta su propio centro. Y, al centrarse, centra todo el Universo.<\/p>\n<p>Cada danza se inicia pidiendo permiso a las cuatro direcciones para emprender la Conquista. El danzante invoca a los Cuatro Poderes del Mundo para que tomen cuerpo en el C\u00edrculo sagrado y les pide permiso para comenzar su ofrenda. As\u00ed va reuniendo su lado derecho con el izquierdo hasta disolver toda dualidad y manifestarse como la unidad del instante sin tiempo y, por tanto, sin mente. Delante y detr\u00e1s, derecha e izquierda, arriba y abajo, el danzante une lo masculino y lo femenino, el cielo con la tierra, la acci\u00f3n con la relajaci\u00f3n, el futuro con el pasado&#8230;<\/p>\n<p>El movimiento integra nuestro ser con el Cosmos, retornando al tiempo en que fuimos unidad, danza sagrada de nuestros abuelos siguiendo el ritmo del amanecer, siguiendo el paso del Sol que asciende&#8230; Cada uno danzando como una llama ardiente que calcina los propios problemas, como una avanzadilla de los que han ofrecido su vida para purificar el monstruo de mil cabezas llamado civilizaci\u00f3n, como una espiral que gira en c\u00edrculos cada vez m\u00e1s amplios invocando los poderes del fuego y del agua, del viento y la tierra.<\/p>\n<p>El huehuetl, las conchas, los ayoyotes y sonajas marcan su ritmo poderoso y sostenido hasta crear como una especie de hipnosis de grupo capaz de conducir a estados alterados de conciencia y de poner en marcha procesos de actualizaci\u00f3n del inconsciente que est\u00e1n fuera de la comprensi\u00f3n racional.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, la primera lecci\u00f3n tiene que ver con la libertad. Cada uno realiza el trabajo que le corresponde. No hay m\u00e1s ofrenda que la que uno mismo quiera hacer, no hay normas que determinen los l\u00edmites de la entrega, no hay danza que dos grupos o dos personas dancen exactamente igual. Lo que importa es seguir al que dirige la dancita, sea cual sea su modo de llevarla, o sea cual sea la equivocaci\u00f3n que pueda cometer. El conocimiento y el dominio personal de esa misma danza no sirven para nada. El que baila en el centro tiene el mando y no hay cabida para personalismos.<\/p>\n<p>Acabado el tiempo dedicado a las danzas, vuelve a saludarse a las cuatro direcciones, tierra y cielo, dando despu\u00e9s la &#8220;palabrita&#8221; a cada uno de los participantes para que manifiesten sus votos y sus deseos y para que encaucen la energ\u00eda que el propio trabajo ha puesto en movimiento.<\/p>\n<p>Se trata de un instante sagrado dentro del ceremonial, que permite la expresi\u00f3n del sentimiento \u00edntimo desde lo profundo del ser.<\/p>\n<p>No debe ser usado para plantear exigencias ajenas al ritual ni para emitir juicios o cr\u00edticas sino tan solo para servir a la Luz.<\/p>\n<p>Poco a poco, &#8220;con grande amor y paciencia&#8221; como dice una de las alabancitas, la Danza va revelando sus maravillas y secretos, su significado y mensaje.<\/p>\n<p>Cuando se entra de verdad en el esp\u00edritu de la Danza, se atraviesan varios estados de conciencia:<\/p>\n<p>1. Mitotiliztli. Es decir, la fiesta entre amigos, el gozo de la propia sensaci\u00f3n y la admiraci\u00f3n ante la armon\u00eda de movimientos. Es la expresi\u00f3n de la alegr\u00eda compartida<\/p>\n<p>2. Macehualiztli. Este paso nos hace saltar de la algarab\u00eda general al autosacrificio de la renuncia a lo externo. Sentimos ya que la danza no es un espect\u00e1culo sino una ofrenda de oraci\u00f3n a trav\u00e9s del cuerpo. Se trata del ofrecimiento consciente, de una ofrenda al dador de la Vida a trav\u00e9s del cuerpo (sudor, cansancio&#8230;)<\/p>\n<p>3. Chitontequiza. Es el nivel de la integraci\u00f3n c\u00f3smica consciente con los poderes del cielo y de la tierra<\/p>\n<p>4. Teochintequiza. La fusi\u00f3n impersonal y comunicaci\u00f3n espiritual con el Gran Esp\u00edritu. \u00c9ste es el m\u00e1s alto objetivo que un danzante puede alcanzar con su dedicaci\u00f3n, esmero, disciplina y autosacrificio. El verdadero y siempre oculto Tesoro de Moctezuma.<\/p>\n<p>Acabaremos recordando que el conchero no danza para dar espect\u00e1culo ni para darse placer sino para ofrecer un poco de su sustancia vital activa. La danza es una inyecci\u00f3n de energ\u00eda en el movimiento c\u00f3smico que asegura el flujo de la vida. (Los ancianos hopi afirman que hay desastres en la tierra porque ya nadie danza sobre las colinas, invocando el poder y el amor del Gran Esp\u00edritu).<\/p>\n<p>Cuando el conchero ejecuta su danza lo hace con totalidad, con el cuerpo y el esp\u00edritu, convirti\u00e9ndose en canal y mensajero.<\/p>\n<p>LA VELACI\u00d3N<\/p>\n<p><DIR> <DIR> <DIR> <DIR> <DIR> <DIR> <DIR> <DIR> <DIR> <DIR><\/p>\n<p><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/DIR><\/p>\n<p>El principal ceremonial conchero se presenta en dos fases, tomando como referencia el principio de dualidad llamado Ometeotl. Una ceremonia de danza viene siempre precedida de otra de Velaci\u00f3n, constituyendo el eje central del ritual conchero.<\/p>\n<p>La Velaci\u00f3n representa la energ\u00eda de la noche, la madre tierra, el principio femenino&#8230; En esta parte el Conchero se prepara y purifica para renacer al nuevo d\u00eda y llevar a cabo la segunda parte, la de la danza que representa el d\u00eda, la energ\u00eda solar, el principio masculino&#8230;<\/p>\n<p>La Velaci\u00f3n es, pues, una ceremonia lunar que se complementa al d\u00eda siguiente con la Danza, que es la ceremonia solar.<\/p>\n<p>En ella, a lo largo de toda una noche en vela, por medio de c\u00e1nticos, &#8220;entre m\u00fasicas y flores&#8221; como dice una de las alabancitas, se invoca el esp\u00edritu de las Almas Liberadas o Maestros del Esp\u00edritu de los Cuatro Rumbos y de los antepasados sabios, para revivir la comuni\u00f3n espiritual que limpia, vivifica y renueva.<\/p>\n<p>Tras la invocaci\u00f3n y simult\u00e1neo encendido de la vela correspondiente a cada uno de ellos, comienza un trabajo con flores: el &#8220;tendido&#8221;.<\/p>\n<p>Con las flores ofrecidas se va trazando en el suelo, sobre una sabanita blanca, dos formas sagradas como manifestaci\u00f3n simb\u00f3lica de las dos fuerzas esenciales que mueven el mundo:<\/p>\n<p>&#8211; el Nahui-Ollin o forma sagrada femenina<\/p>\n<p>&#8211; y el Santo Xuchitl o forma sagrada masculina<\/p>\n<p>El trabajo es minucioso y meditativo. Cada flor es ofrecida pas\u00e1ndola por encima del sahumador, mientras se canta ininterrumpidamente.<\/p>\n<p>Con posterioridad se &#8220;levantan&#8221; ambas formas.<\/p>\n<p>El Santo Xuchitl, en forma de cruz de brazos iguales, ser\u00e1 presentado despu\u00e9s como ofrenda en el lugar sagrado donde se haya celebrado la Velaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Nahui-Ollin dar\u00e1 lugar a dos bastones floridos que, cargados durante toda la noche con la energ\u00eda movilizada por los presentes, servir\u00e1n para limpiar el aura de los asistentes mientras una lluvia de p\u00e9talos, a modo de bendici\u00f3n, cae sobre la cabeza de la persona limpiada<\/p>\n<p>Durante toda la noche suenan sin cesar las &#8220;alabancitas&#8221;, cuya letra sencilla y m\u00fasica repetitiva limpia el coraz\u00f3n de inquietudes y lo hace latir al ritmo de Dios. Es como un mantra largo capaz de detener el proceso mental para fijar la intenci\u00f3n: morar en la presencia de lo divino.<\/p>\n<p>La Velaci\u00f3n, como viaje cham\u00e1nico o inici\u00e1tico, sigue procesos similares en su desarrollo interno: Permiso &#8211; Evocaci\u00f3n &#8211; Invocaci\u00f3n &#8211; Ofrenda &#8211; Encuentro con la Sombra y Crucifixi\u00f3n &#8211; Limpia y Ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p>La fuerza est\u00e1 en el Intento firmemente sostenido del Amor y, por tanto, de la sinceridad del prop\u00f3sito y de la atenci\u00f3n puesta en el no-hacer.<\/p>\n<p>Bien entrado el d\u00eda, y tras una peque\u00f1a pausa, comenzar\u00e1 el Ritual de Danza correspondiente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los danzantes concheros, herederos de las ancestrales danzas sagradas del pueblo azteca, son la cristalizaci\u00f3n de una Tradici\u00f3n centenaria que, veladamente durante la conquista espa\u00f1ola y m\u00e1s abiertamente despu\u00e9s, ha sabido mantener su identidad y ra\u00edces. La Tradici\u00f3n Conchera hunde sus ra\u00edces en la antigua cultura de los pueblos nahuas (oltecas, chichimecas, zapotecas, aztecas&#8230;) que fueron asent\u00e1ndose en el valle<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"class_list":["post-619","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tradicion-azteca-chichimeca-danza-conchera"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/619","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=619"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/619\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=619"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=619"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=619"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}