{"id":609,"date":"2006-03-11T19:27:23","date_gmt":"2006-03-11T19:27:23","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=609"},"modified":"2006-03-11T19:27:23","modified_gmt":"2006-03-11T19:27:23","slug":"la-farsa-gubernamental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=609","title":{"rendered":"LA FARSA GUBERNAMENTAL"},"content":{"rendered":"<p>LA FARSA GUBERNAMENTAL<\/p>\n<p>escribe: GUSTAVO FERN\u00c1NDEZ<br \/>\ngustavofernandez@email.com<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  \u0093No se ha ocultado ning\u00fan informe de objetos voladores no identificados. Como director del NICAP, el mayor Donald Keyhoe ha recibido toda la informaci\u00f3n que est\u00e1 en manos de la Fuerza A\u00e9rea\u0094.<\/p>\n<p>Carta del brigadier general Joe Kelly, de la Fuerza A\u00e9rea de los Estados Unidos, al diputado Peter Freylinghuysen, 12 de setiembre de 1957.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u0093Les aseguro que la Fuerza A\u00e9rea nunca intent\u00f3 entregar a esa organizaci\u00f3n los archivos \u0093\u00fanicamente para uso oficial.\u0094<\/p>\n<p>Carta del brigadier general Joe Kelly, al se\u00f1or Richard May, ayudante del director del NICAP, 15 de noviembre de 1957.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Vale comenzar con una advertencia al lector: si bien esta nota trata de investigaciones militares sobre OVNIs, no espere encontrar aqu\u00ed sorprendentes e in\u00e9ditas revelaciones, documentos expoliados de archivos oficiales apenas d\u00edas atr\u00e1s o alucinantes videos o fotograf\u00edas de alien\u00edgenas sentados t\u00eate a t\u00eate con Reagan, Clinton, Yeltsin o Putin. Por el contrario, en ella vuelvo a hablar de encuestas oficiales archicomentadas en miles de art\u00edculos sobre el tema, todas de hace much\u00edsimos a\u00f1os atr\u00e1s. Pero con la novedad de obligarme a plantear reflexiones profundas y cr\u00edticas que quiz\u00e1s (s\u00f3lo quiz\u00e1s) a otros se les han pasado por alto. No otro es el m\u00e9rito de este trabajo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En los \u00faltimos a\u00f1os, tanto a trav\u00e9s de conferencias p\u00fablicas, programas de radio y televisi\u00f3n, libros, revistas e informaci\u00f3n en Internet, venimos asistiendo a una proliferaci\u00f3n de denuncias sobre extra\u00f1os, ultrasecret\u00edsimos y a veces desconfiables \u0093programas de investigaci\u00f3n\u0094 que distintos gobiernos, pero especialmente el norteamericano, han venido desarrollando alrededor del tema de los OVNIs. \u0093Majestic-12\u0094, \u0093Montauk\u0094, \u0093Cometa\u0094, \u0093Matrix\u0094 son s\u00f3lo algunos de ellos, hasta puestos de moda en el argot popular a trav\u00e9s de seriales televisivos y c\u00f3mics.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Ante semejante masa de informaci\u00f3n \u0093liberada\u0094 o \u0093filtrada\u0094, y la pertinaz negativa que a su credibilidad oponen los estamentos oficiales consultados, uno, l\u00edcitamente, tiene derecho de hacerse algunos planteos: por ejemplo, suponer que nuestros gobiernos y fuerzas armadas \u0093siempre\u0094 nos mienten, as\u00ed que no es necesario reunir m\u00e1s pruebas de la existencia de esos proyectos porque seguramente tiene entidad precisamente por ser tan pertinazmente negados. Pero como posibilidad no es certeza, que \u0093pudieran\u0094 haberlo hecho no significa l\u00f3gicamente que as\u00ed haya ocurrido, con lo cual todo queda en el discutible \u0096y pantanoso\u0096 terreno de las creencias personales.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Pero por otro lado, tambi\u00e9n podemos preguntarnos por qu\u00e9 necesariamente debemos creer estas historias a pie juntillas. Tal vez sus cultores sean un poco \u0093conspiranoicos\u0094, o cr\u00e9dulamente alimenten s\u00f3lo el buen negocio de unos pocos que ganan sus dinerillos a costa de montar verdaderas superestructuras de la mentira. Porque aqu\u00ed tambi\u00e9n, de los defensores de la existencia de estos \u0093proyectos secretos\u0094 s\u00f3lo podemos esperar argumentos y evidencias circunstanciales, no pruebas. Bob Lazar, Robert Dean, John Lear o Paul Bennewitz, para nombrar s\u00f3lo unos pocos de los nombres en boga dentro de estas tesis de \u0093ultrasecretos develados\u0094 son tan cre\u00edbles o poco cre\u00edbles en la justa proporci\u00f3n de nuestras expectativas previas sobre el tema.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De ninguna manera estas reflexiones tratan de respaldar la tesis esc\u00e9ptica de que \u0093aqu\u00ed nada pas\u00f3\u0094. Simplemente, enfocar el asunto desde otra perspectiva. Hace unos cuantos a\u00f1os, all\u00e1 por 1975, cuando con mis incipientes diecisiete a\u00f1os de edad estaba escribiendo el que ser\u00eda mi primer libro (publicado en el \u009276 por la filial argentina de la editorial espa\u00f1ola \u0093Dronte\u0094, bajo el t\u00edtulo de \u0093Naves Extraterrestres Tripuladas\u0094) me pregunt\u00e9 si no ser\u00eda interesante, a la luz de las investigaciones militares de las que en aqu\u00e9l entonces se hablaba, analizar los resultados de las mismas para buscar sus puntos d\u00e9biles. Hoy, veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s (nada menos) vuelvo a desempolvar ese trabajo, plante\u00e1ndome que si no podemos estar seguros de lo que ocurri\u00f3 en el contexto de investigaciones ulteriores (reales o supuestas) que los mismos militares niegan haber realizado, por lo menos tenemos los resultados de aquellas que los mismos s\u00ed admiten p\u00fablicamente haber encarado (como las que recibieron los nombres clave de \u0093Sign\u0094, \u0093Grudge\u0094 y \u0093BlueBook\u0094). Y que si podemos demostrar en el an\u00e1lisis de las mismas que hubo manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n con fines aviesos, entonces, si bien ello no probar\u00eda espec\u00edficamente las afirmaciones de \u0093desinformaci\u00f3n\u0094 de los hipot\u00e9ticos proyectos subsiguientes, s\u00ed abonar\u00edan con firmeza la presunci\u00f3n de mala fe de los militares.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Creo que es interesante comenzar por los Estados Unidos, m\u00e1s precisamente con la Fuerza A\u00e9rea de ese pa\u00eds. Por dos razones: (a) porque cronol\u00f3gicamente preceden cualquier otra investigaci\u00f3n oficial realizada en el mundo, y (b) porque de las investigaciones encaradas, al menos en una de ellas dio a conocer peri\u00f3dicamente el resultado de sus investigaciones.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Fue cuando en 1947, Kenneth Arnold avist\u00f3 nueve platillos sobre el Monte Rainier (lo que dio comienzo a la \u0093\u00e9poca contempor\u00e1nea\u0094 de los OVNIs) el ATIC (Aerial Technical Intelligence Center, Servicio de Inteligencia T\u00e9cnica A\u00e9rea) con asiento en la base a\u00e9rea de Wrigth Patterson, Ohio, cre\u00f3 el Proyect Sign (\u0093Proyecto Signo\u0094) con el fin de estudiar las principales observaciones realizadas en el territorio de los EEUU. Esta comisi\u00f3n, integrada por militares y algunos cient\u00edficos elev\u00f3, en 1948, un informe al Pent\u00e1gono del que se sabe que en dicho informe se admit\u00eda la realidad f\u00edsica de los OVNIs y, m\u00e1s a\u00fan, se admit\u00eda como \u0093muy probable\u0094 la posibilidad de que dichos objetos fuesen aparatos extraterrestres. Por lo visto, esto no le gust\u00f3 al Pent\u00e1gono, que curs\u00f3 la orden al ATIC de disolver el Project Sign, y crear el Project Grudge (esto no puede ser casual: \u0093grudge\u0094 significa \u0093rencor\u0094 en ingl\u00e9s) cuya \u00fanica misi\u00f3n (y esto surge invariablemente del an\u00e1lisis exhaustivo de sus comunicados e investigaciones supuestamente realizadas) era la de desvirtuar todo lo afirmado por el \u0093Proyecto Signo\u0094. La USAF (Fuerza A\u00e9rea de los Estados Unidos) era consciente de que a pesar de sus esfuerzos, parte de esa informaci\u00f3n hab\u00eda trascendido al p\u00fablico. Por lo tanto, el proyecto Rencor, encabezado por Donald H. Menzel, conocido astrof\u00edsico y desvirtuador del fen\u00f3meno OVNI se encarg\u00f3 de eliminar la informaci\u00f3n existente. En esta comisi\u00f3n interven\u00eda, entre otros, el astr\u00f3nomo Joseph Allen Hynek, quien (y es importante destacarlo) se retir\u00f3 cuando advirti\u00f3 el matiz negativo que tomaban las investigaciones. Posteriormente, Hynek fue uno de los principales investigadores de Estados Unidos. Fue entonces cuando al mayor de infanter\u00eda (Re) Donald Keyhoe se le encarg\u00f3 una investigaci\u00f3n para la revista \u0093True\u0094. En la misma, atac\u00f3 p\u00fablicamente a la USAF, de poseer informaci\u00f3n confidencial. Por ser Keyhoe una autoridad mundial en la materia, inmediatamente obtuvo el apoyo de cientos de investigadores y cient\u00edficos del mundo entero, por lo que el Proyecto Rencor tuvo que emitir su primer informe. La orden del d\u00eda, impl\u00edcita pero implacable era&#8230; \u00a1No crean!. Lo \u00fanico que importaba era recoger los informes y reducirlos a cualquier tipo de ilusi\u00f3n, callar los hechos que no pod\u00edan explicarse y preparar una conferencia de prensa que convenciera a todo el mundo de la inexistencia de los platillos y lo absurdo de su idea. Sin embargo, y a pesar de todos los esfuerzos, los informes segu\u00edan afluyendo. Daba lo mismo; la Comisi\u00f3n no comprobaba nada, se limitaba a recoger los informes y los met\u00eda en cajones. El informe Grudge lleg\u00f3 con toda facilidad a las conclusiones que las altas esferas esperaban. Este informe admit\u00eda siempre un 23% de casos no identificados, pero la secci\u00f3n correspondiente a la parte psicol\u00f3gica se encargaba de eliminarlos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Los partidarios de la pol\u00edtica del avestruz estaban tan convencidos de la eficacia de su sistema que pensaron enterrar los OVNIs enterrando los informes y publicando, el 27 de diciembre de 1951, un comunicado oficial que certificaba la inexistencia de los platillos volantes y anunciaba la disoluci\u00f3n del Project Grudge, totalmente in\u00fatil ya.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Tres d\u00edas m\u00e1s tarde, y bajo el t\u00edtulo de ap\u00e9ndice, aparec\u00eda un nuevo comunicado que desment\u00eda totalmente al primero: \u0093Ser\u00e1 siempre imposible afirmar en forma absoluta que el objeto divisado no era un aparato interplanetario, un proyectil enemigo o cualquier otro objeto\u0094.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Evidentemente, los que escrib\u00edan el art\u00edculo se inclinaban favorablemente hacia la hip\u00f3tesis extraterrestre. Aunque se anunciara que la comisi\u00f3n estaba disuelta e inoperante, no por ello dej\u00f3 de existir. Se limitaba a ordenar los archivos y a amontonar en cajones los informes que segu\u00edan llegando.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Pero los hechos segu\u00edan presionando. Se pod\u00eda decretar que era rid\u00edculo creer en los platillos, hacer desistir a los pilotos de entregar informes en ese sentido, pero no se les pod\u00eda prohibir vigilar el cielo, ver aparatos desconocidos y rendir informes sobre ellos. En efecto, ese es el primer deber de la aviaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En esta \u00e9poca de semi-adormecimiento, el capit\u00e1n Ruppelt fue nombrado Oficial de Informaciones en el ATIC. Comprueba que las altas esferas son muy hostiles a los platillos, pero en el ATIC las opiniones siguen divididas. Despu\u00e9s de algunos incidentes, la Comisi\u00f3n despliega algo m\u00e1s de actividad y se nombra al teniente Cunnings encargado de ella.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Debido a una importante observaci\u00f3n ocurrida el 1 de diciembre de 1952, en una base a\u00e9rea donde se encontraban importantes personalidades, el general Cabell, Director del Servicio de Informaciones, tuvo que convocar a una conferencia de prensa. Interrogado en el punto en que se encontraban las investigaciones de la comisi\u00f3n, Cunnings \u0093quem\u00f3 sus naves\u0094 y revel\u00f3 la forma en que se enterraban los informes.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Hubo diferentes reacciones.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El General, inmediatamente, dio orden de reanudar el trabajo, y Ruppelt reemplaz\u00f3 a Cunnings. En realidad, los sentimientos de Ruppelt eran contradictorios. Sospechaba que quer\u00edan utilizarlo para una nueva campa\u00f1a de camuflaje, pero la voluntad de renovaci\u00f3n parec\u00eda sincera. Con verdadera pasi\u00f3n por su trabajo, Ruppelt estudi\u00f3 los nuevos informes y revis\u00f3 los antiguos. As\u00ed naci\u00f3 el Project Blue Book (Proyecto Libro Azul).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Hab\u00eda conseguido la ayuda de sabios eminentes. Adem\u00e1s, una (para entonces) avanzada computadora a tarjetas perforadas le permiti\u00f3 formar un fichero ideal de informes que pod\u00eda consultarse con la velocidad del rayo.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 La labor del Proyecto Libro Azul consisti\u00f3 fundamentalmente en la compilaci\u00f3n de testimonios escritos, fotogr\u00e1ficos y cinematogr\u00e1ficos referidos a objetos no identificados, y en su explicaci\u00f3n subsiguiente. Este \u00faltimo proceso comprend\u00eda: an\u00e1lisis y apreciaci\u00f3n de los informes e inclusi\u00f3n de los objetos que se describen en cada informe dentro de categor\u00edas de identificaci\u00f3n bien definidas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La tarea de evaluaci\u00f3n era realizada por un equipo privado de t\u00e9cnicos y cient\u00edficos, encabezados por Edward Condon y Robert Low, supervisados por la Fuerza A\u00e9rea. En cuanto a las categor\u00edas de identificaci\u00f3n, el Libro Azul reconoc\u00eda las siguientes:\u00a0 Balones \u0096 Fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos \u0096 Aviones \u0096 Mistificaciones \u0096 Alucinaciones \u0096 Otros (p\u00e1jaros, papeles) \u0096 B\u00f3lidos \u0096 Aparatos experimentales \u0096 Datos Insuficientes \u0096 No identificados o desconocidos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Seg\u00fan dej\u00e1ramos expresado, la USAF ha hecho conocer regularmente mediante sucesivos comunicados de prensa, el resultado de sus investigaciones. En 1966, la farsa alcanza su punto \u00e1lgido con la evaluaci\u00f3n emitida por Condon, hecha en base de un presupuesto del orden de los quinientos mil d\u00f3lares. Este informe se refer\u00eda a los 354 casos norteamericanos de ese a\u00f1o. Para regocijo de quienes admit\u00edan la realidad del fen\u00f3meno OVNI, as\u00ed se presentaban los resultados: Balones: 35 \u0096 Datos insuficientes: 123 \u0096 Aviones: 22 \u0096 No identificados: 3 \u0096 Mistificaciones: 55 \u0096 Alucinaciones: 18 \u0096 Otros: 50 \u0096 B\u00f3lidos: 15 \u0096 Aparatos experimentales 33.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De esta tabla incre\u00edble publicada a los pocos d\u00edas de que el equipo de Condon dictaminara que los OVNIs no existen y que no vale la pena seguir su investigaci\u00f3n, se desprende que de la humilde cifra de 354 casos (en la Argentina ese a\u00f1o hubo m\u00e1s de mil) los \u00fanicamente explicables fueron 228 casos contra 126 que por distintas causas no tuvieron una explicaci\u00f3n coherente ni convincente. Despu\u00e9s de todo, la categor\u00eda de \u0093Otros\u0094 es m\u00e1s que discutible, porque si la identificaci\u00f3n debe ser v\u00e1lida lo es en primer lugar por contar con una categor\u00eda con cualidades propias. Sin embargo, el comunicado se ufana luego de que el porcentaje de no identificados (se refiere l\u00f3gicamente a tres) era el m\u00e1s bajo de los \u00faltimos veinte a\u00f1os, y agrega finalmente que hasta principios de 1966, en los Estados Unidos se hab\u00edan registrado 12.097 casos de OVNIs, 697 de los cuales resistieron los distintos an\u00e1lisis y fueron catalogados como \u0093desconocidos\u0094. En cuanto a los tres de 1966, reproduciendo textualmente el comunicado: \u0093&#8230; hay que explicarlos a toda costa, porque nosotros no creemos en platillos volantes&#8230;\u0094. Los comentarios sobran.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Las principales cr\u00edticas que pueden hacerse al proyecto Libro Azul son:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 1 &#8211; Afirmaciones como las reiteradas por la USAF s\u00f3lo son v\u00e1lidas y justificadas si todas las observaciones estudiadas han obtenido una satisfactoria explicaci\u00f3n, o bien si la fracci\u00f3n no identificada subsistente ofrece rasgos tales que en ning\u00fan momento permitan suponer siquiera que se trata de artefactos inteligentemente guiados. Vale decir, que deben encarararse por igual aspectos cuantitativos y cualitativos. Veamos los primeros:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 *<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 a. Entre junio de 1947 y diciembre de 1963, fueron evaluados 12.097 casos, de los cuales el 8,1 % se caracterizaron como inexplicados. Dado que el n\u00famero de casos sometidos a estudio no significa la totalidad de los ocurridos, y que su porcentaje, seg\u00fan la estimaci\u00f3n de Ruppelt es de s\u00f3lo un 10 %, podemos inferir con fundamento que la cantidad de apariciones inexplicables en Estados Unidos alcanza a varios millares. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el n\u00famero de visiones no identificadas en todo el mundo?. Cabe pensar que muy elevado, sin duda.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 *<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 b. Consideremos ahora el aspecto cualitativo del problema; como se sabe, un caso se tiene por inexplicado o no identificado, cuando a pesar de existir todas aquellas informaciones juzgadas esenciales para llegar a una conclusi\u00f3n v\u00e1lida, las caracter\u00edsticas del objeto son tales que no permiten asimilarse a ning\u00fan objeto o fen\u00f3meno conocido. Vemos, pues, con claridad, que inexplicado no es aqu\u00ed r\u00f3tulo de nuestra deficiencia informativa, sino categor\u00eda no susceptible de reducci\u00f3n ulterior. Por consiguiente, la proclamada creencia de la USAF de que aun tales casos podr\u00edan recibir soluci\u00f3n de poseer datos m\u00e1s inmediatos, no es sino mera expresi\u00f3n de deseos y resulta adem\u00e1s flagrantemente contradictoria ya que si la aparici\u00f3n se la clasifica de desconocida es porque, en efecto, se tienen todos los datos necesarios para su esclarecimiento, de otro modo, si hubiera d\u00e9ficit para la informaci\u00f3n, se la habr\u00eda incluido en la categor\u00eda de \u0093datos insuficientes\u0094.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 2 &#8211; El segundo reparo que podr\u00eda formularse a las investigaciones del ATIC, no concierne ya a la interpretaci\u00f3n de los resultados, sino a los procedimientos de evaluaci\u00f3n de los mismos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En efecto, \u00e9stos acusan importantes limitaciones y fallas que, cuando enfocamos exclusivamente nuestro an\u00e1lisis cr\u00edtico sobre las conclusiones estad\u00edsticas, corren riesgo de pasar inadvertidas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para empezar, notemos que la mayor\u00eda de los casos que figuran resueltos por el ATIC no han logrado una identificaci\u00f3n neta y concluyente, y s\u00f3lo han conjeturado una probable explicaci\u00f3n, suponiendo que ciertos fen\u00f3menos y objetos familiares podr\u00edan, en determinadas circunstancias, mostrar las caracter\u00edsticas atribu\u00eddas por los ocasionales testigos de OVNIs. Pero no ha probado, m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, que efectivamente tal cosa haya sucedido.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 No existe aqu\u00ed pues explicaci\u00f3n cierta sino mera presunci\u00f3n. Vale decir que, aun para aquellas observaciones que se tienen por aclaradas, subsiste un amplio margen de incertidumbre. Ella se expresa en la adopci\u00f3n de tres grados de probabilidad para cada categor\u00eda general de identificaci\u00f3n: posible, probable y reconocido. As\u00ed, por ejemplo, el capit\u00e1n Ruppelt destaca en su libro que durante el per\u00edodo 1947-1952 se identificaron como globos sonda un 18,51 % de las observaciones, pero s\u00f3lo el 1,57 % correspondi\u00f3 a globos sonda reconocidos, mientras que los probables y los posibles significaban el 4,99 % y el 11,95 %, respectivamente.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por otra parte, como la USAF no proporciona en detalle el an\u00e1lisis de casos particulares, es imposible juzgar en detalle si el an\u00e1lisis es correcto y, en consecuencia, si los datos estad\u00edsticos publicados resultan siempre dignos de cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 No obstante, cuando los sucesos tuvieron extrema resonancia y llegaron a conmover a la opini\u00f3n p\u00fablica, el ATIC se vio forzado a hacer p\u00fablicas sus declaraciones. Es lo que ocurri\u00f3 en los casos del piloto Mantell o del aeropuerto nacional de Washington, entre varios otros.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Ahora bien, estas explicaciones rara vez han sido convincentes como para eliminar, de modo definitivo, toda duda ajena. Por el contrario, algunas soluciones no parecen s\u00f3lo rebuscadas sino tambi\u00e9n, en ocasiones, francamente inveros\u00edmiles. Un ejemplo de lo dicho puede observarse en este ejemplo que nos relata el mayor Keyhoe:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Dos cuerpos de forma discoidal que evolucionaban con pronunciados giros sobre la base a\u00e9rea de Muroc, California, fueron advertidos por un grupo de oficiales de la Fuerza A\u00e9rea. Se estim\u00f3 su velocidad entre 480 y 640 km\/h, y su altura de vuelo entre los 2.000 y los 2.400 metros.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El subsiguiente an\u00e1lisis del ATIC identific\u00f3 los objetos como balones de investigaci\u00f3n metereol\u00f3gica. En este caso la explicaci\u00f3n es notoriamente inconsistente porque los globos no se mueven en giros cerrados, y porque para la velocidad calculada se hubiera requerido un viento de 480 a 640 km\/h, lo cual no s\u00f3lo hubiera constado en el informe, sino que particularmente la base de Muroc y sus alrededores habr\u00edan desaparecido del mapa.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 3 &#8211; Finalmente, es manifiesto el empe\u00f1o de la USAF por restar toda verosimilitud a la hip\u00f3tesis que postula el origen espacial de los OVNIs. No otro prop\u00f3sito ten\u00edan sus enf\u00e1ticas declaraciones, peri\u00f3dicamente ratificadas. Y a pesar de que p\u00fablicamente la USAF declar\u00f3 no proseguir las investigaciones, se sabe que por mediaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Americana para el Avance de la Ciencia, los trabajos contin\u00faan.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por esta causa parece m\u00e1s notoria la contradicci\u00f3n que significa mantener una investigaci\u00f3n constante durante 21 a\u00f1os, con el consiguiente malgasto de tiempo, dinero (un presupuesto de doscientos millones de d\u00f3lares por todo concepto en ese lapso) y personal militar, t\u00e9cnico y cient\u00edfico, cuando el problema, seg\u00fan propias palabras, no existe ni ha existido jam\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Aporta una reflexi\u00f3n interesante recordar lo ocurrido en enero de 1967, cuando una comisi\u00f3n de sabios se reuni\u00f3 durante dos d\u00edas, presidida por H.P. Robertson, f\u00edsico te\u00f3rico del Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachussets, para examinar una selecci\u00f3n de informes facilitados por el Libro Azul. El n\u00famero de estos informes fue reducid\u00edsimo (no pas\u00f3 de una docena) pero sirvi\u00f3 para que los cient\u00edficos dictaminaran:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 *<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 a) que no hab\u00eda pruebas de ninguna acci\u00f3n hostil en el fen\u00f3meno OVNI.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 *<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 b) que no exist\u00edan pruebas de la presencia de aparatos de una potencia extranjera en ningfuno de los informes que les fueron sometidos.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 *<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 c) recomendaban un programa educativo para informar al p\u00fablico de la naturaleza de los distintos fen\u00f3menos vistos en los cielos (meteoros, estelas de vapor, halos, globos, etc.) con el objetivo de eliminar el \u0093aura de misterio\u0094 que \u0093por desgracia\u0094 los OVNIs hab\u00edan adquirido.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Pero a estos tres puntos que no pose\u00edan (en orden al material en que se bas\u00f3 el estudio de la comisi\u00f3n) ni siquiera una pizca de l\u00f3gica, se agreg\u00f3 un cuarto, hecho por recomendaci\u00f3n de la CIA a trav\u00e9s de sus representantes en las reuniones (\u00bfqu\u00e9 diablos ten\u00edan que hacer tres hombres de la CIA en las mismas?). Estos caballeros propusieron que, como cuarto punto se iniciara un sistem\u00e1tico descr\u00e9dito de los platillos volantes. Estos tres representantes eran el doctor H. Marshall Chadwell, Ralph L. Clark y Phillip G. Strong.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El objetivo de este descr\u00e9dito, seg\u00fan figura en el \u0093Informe Robertson\u0094, consultado y difundido por el desaparecido f\u00edsico y uf\u00f3logo James Mc Donald, consist\u00eda en reducir el inter\u00e9s p\u00fablico por los platillos. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Me he detenido en este episodio porque creo que el mismo invalida cierta corriente \u0093racionalista\u0094 que en los \u00faltimos tiempos parece haber afectado a algunos colegas investigadores, en el sentido de suponer que el fen\u00f3meno OVNI (o buena parte del mismo) estuvo en realidad alentado y exagerado por los servicios de inteligencia norteamericanos o las fuerzas armadas de ese pa\u00eds, tanto con el prop\u00f3sito de crear una psicosis de temor c\u00f3smico en los contribuyentes que alentara mayores gastos presupuestarios en armamento, como una \u0093tapadera\u0094 de experimentos de todo tipo, que permitiera derivar a supuestos alien\u00edgenas \u0096y al descr\u00e9dito que en la opini\u00f3n p\u00fablica de entonces eso conllevaba\u0096 toda indagaci\u00f3n period\u00edstica que, caso contrario, pusiera a la luz tales investigaciones o desarrollos secretos. Porque si as\u00ed hubiera sido, entonces a la CIA le hubiera convenido estimular el inter\u00e9s p\u00fablico por los OVNIs, no recomendar lo contrario.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Es interesante destacar que en esta misma \u00e9poca, la USAF decreta la regla AR-200\/2, que multaba por diez mil d\u00f3lares y de tres a diez a\u00f1os de prisi\u00f3n a todo oficial de alta graduaci\u00f3n que diera a conocer p\u00fablicamente informaci\u00f3n sobre casos \u0093no identificados\u0094 por la Air Force, a menos que se comunicaran casos satisfactoriamente explicados. La pena a imponer a quien violara esta norma no se conoc\u00eda p\u00fablicamente hasta que un piloto militar, de quien por razones obvias no se suministr\u00f3 el nombre, la dio a conocer a un periodista del Star Leiger, de Nueva York.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La situaci\u00f3n no se perfilaba mejor en la entonces Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas. En 1949, el diario Estrella Roja difundi\u00f3 un comunicado en el que se dec\u00eda que los OVNIs eran alucinaciones derivadas de una psicosis de postguerra. En 1952, el astr\u00f3nomo Zigel manifest\u00f3 que los camaradas que dec\u00edan haber visto OVNIs eran idiotas o unos mentirosos incorregibles.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En 1957, el primero de mayo, las marchas conmemorativas del d\u00eda de los trabajadores fueron interrumpidas para propalar un comunicado en el que se aseguraba que los OVNIs eran una propaganda capitalista con el fin de lograr que el pueblo pague cada vez m\u00e1s altos presupuestos militares. Sin embargo, luego del incidente del 21 de junio de 1961 sobre la base a\u00e9rea de Ryllnek, la pol\u00edtica rusa vari\u00f3 de tono.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Se crea en Mosc\u00fa el Instituto Nacional para el Estudio de los \u0093Bludza\u0094 (expresi\u00f3n popular en ruso para OVNIs, mientras que \u0093leuta\u00fdeski t\u00e1relki\u0094 equivale a nuestra \u0093platillos volantes\u0094) que contaba en su plana a conocidos cient\u00edficos y muilitares, como los profesores Zigel, Kansantsev, etc. En el momento de mayor auge investigativo, el general Profiry Stolariov, Jefe del instituto, pronunci\u00f3 estas trascendentes palabras: \u0093Podemos decir con seguridad que el \u0093fen\u00f3meno OVNI\u0094 ha asumido un car\u00e1cter global y, por lo tanto, requiere investigaci\u00f3n global\u0094.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Sin embargo, a partir de 1969 y en extra\u00f1a concomitancia con la pol\u00edtica estadounidense, ambas superpotencias desestimaron al fen\u00f3meno. En Estados Unidos, el informe Condon intent\u00f3 infructuosamente ponerle fin. En la URSS, un miembro de la Academia de Ciencias de Mosc\u00fa, el f\u00edsico Lev Artisimovich, al margen del Instituto de Stolariov, afirm\u00f3 que los OVNIs no eran de ninguna manera elementos extraterrestres. Y como bien escribi\u00f3 un periodista por ese entonces: \u0093&#8230;el fen\u00f3meno OVNI volvi\u00f3 a fojas cero. Hace 24 a\u00f1os, un alto jefe de la USAF afirm\u00f3 que los OVNIs morir\u00edan de muerte natural. Como esto no ha ocurrido, los esc\u00e9pticos y los inquisidores de los gobiernos han tratado de asesinarlos. Pero el OVNI, al igual que el Ave F\u00e9nix, resurge siempre de sus cenizas&#8230;\u0094.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La pol\u00edtica del avestruz no es la m\u00e1s conveniente. Si as\u00ed fuera, seguir\u00edamos condenados a ver y padecer la acci\u00f3n de objetos voladores no identificados controlados inteligentemente. El espacio a\u00e9reo ser\u00e1 violado una y mil veces, los radares a\u00e9reos seguir\u00e1n captando extra\u00f1os blips y los autom\u00f3viles se detendr\u00e1n en los caminos por causas desconocidas. En los campos aparecer\u00e1n nuevos anillos de pasto quemado, las torres de control de los aeropuertos tratar\u00e1n de contactar con aviones misteriosos, los pilotos comerciales efectuar\u00e1n ins\u00f3litas maniobras para eludir la presunta imagen del planeta Venus, y algunos \u0093cient\u00edficos\u0094 intentar\u00e1n demostrar desde el pizarr\u00f3n o la charla televisiva que los OVNIs \u0093no pueden existir\u0094. Es posible, tambi\u00e9n, que a principios o mediados del a\u00f1o pr\u00f3ximo nuevas oleadas de OVNIs nos sobrevuelen, y las evidencias aumenten siguiendo, tal vez, alg\u00fan plan predeterminado para tornarse familiares con una frecuencia h\u00e1bilmente dosificada. Entonces, como en 1962, \u009265, \u009268, \u009273,\u00a0 las fuerzas armadas no prestar\u00e1n apoyo a los grupos privados y, ante el estupor general, alg\u00fan radioastr\u00f3nomo dir\u00e1 que los OVNIs son psicosis colectiva, y alg\u00fan periodista recalcitrante afirmar\u00e1 que los pastos quemados se deben a que a la gente le gusta entrentenerse en los picnics haciendo asados&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA FARSA GUBERNAMENTAL escribe: GUSTAVO FERN\u00c1NDEZ gustavofernandez@email.com \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u0093No se ha ocultado ning\u00fan informe de objetos voladores no identificados. Como director del NICAP, el mayor Donald Keyhoe ha recibido toda la informaci\u00f3n que est\u00e1 en manos de la Fuerza A\u00e9rea\u0094. Carta del brigadier general Joe Kelly, de la Fuerza A\u00e9rea de los Estados Unidos, al diputado Peter<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[204],"tags":[],"class_list":["post-609","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-matrixmo-realidad-falsificada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/609\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}