{"id":607,"date":"2006-03-11T19:26:04","date_gmt":"2006-03-11T19:26:04","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=607"},"modified":"2006-03-11T19:26:04","modified_gmt":"2006-03-11T19:26:04","slug":"pero-despu\u00c9s-de-todo...\u00bfsirve-para-algo-el-tarot?","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=607","title":{"rendered":"PERO, DESPU\u00c9S DE TODO&#8230;\u00bfSIRVE PARA ALGO EL TAROT?"},"content":{"rendered":"<p>PERO, DESPU\u00c9S DE TODO&#8230;<br \/>\n\u00bfSIRVE PARA ALGO EL TAROT?<\/p>\n<p>escribe: GUSTAVO FERN\u00c1NDEZ<br \/>\ngustavofernandez@email.com<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Alguna vez he escrito que tal vez hubiera sido c\u00e1lidamente acogedor apoltronarme en el marco (ya que en alg\u00fan momento de irresponsabilidad social decid\u00ed dedicar mi vida a la Parapsicolog\u00eda y disciplinas afines) de una \u0093metaps\u00edquica cient\u00edfica\u0094 o, tambi\u00e9n, en una \u0093ovnilog\u00eda acad\u00e9mica\u0094, para nombrar s\u00f3lo dos de mis pasiones. Medi\u00e1ticamente, un parapsic\u00f3logo que discurra entre estad\u00edsticas y gr\u00e1ficos computadorizados es, cuanto menos, m\u00e1s digerible para la \u0093opini\u00f3n publicada\u0094 \u0096como dice un viejo periodista argentino, que no la \u0093p\u00fablica\u0094\u0096 que aqu\u00e9l que disfruta de sahumerios, velas y, cu\u00e1ndo no, las inefables cartas de Tarot.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Y bueno, s\u00ed. Me divierte jugar con las matem\u00e1ticas, amo mi computadora, pero experimento algo visceral cuando estoy rodeado de mis sahumerios, mis velas&#8230; y mis cartas de Tarot. Y si bien las sensaciones son importantes para m\u00ed, para no parecer un sibarita del intelecto simplemente, dedicado m\u00e1s a disfrutar los qu\u00e9 en lugar de preguntarme los porqu\u00e9 y los c\u00f3mo, me decid\u00ed a escribir este art\u00edculo para explicar porqu\u00e9 el Tarot es, a mi modesto saber y entender, algo m\u00e1s que \u0096como supone cierta \u0093inteligentzia\u0094 period\u00edstica que confunde comentarios incisivos con sarcasmos pedantes\u0096 una credulidad ingenua sin fundamento racional. Pues sostengo que lo tiene, y mucho. Y ese es el esp\u00edritu de esta nota.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 No he de ser redundante con aquello de que un tema nunca es absurdo o serio por s\u00ed mismo, sino por el m\u00e9todo \u0096o la falta de \u00e9l\u0096 con que es encarado su an\u00e1lisis. Y es un paradigma que, para la conciencia colectiva, ciertos temas son de suyo execrables del pensamiento cient\u00edfico m\u00e1s porque \u0093aparentan\u0094 superstici\u00f3n o irracionalidad \u0096o, a veces, por la que muestran sus afamados cultores\u0096 que porque necesariamente no la tengan. Incidentalmente, uno puede especular (aun corriendo el riesgo de transformar esto en un bizantino mon\u00f3logo) que si de \u0093pensamiento m\u00e1gico\u0094 estamos hablando, aparece \u00e9ste m\u00e1s en el estudiante universitario que aprende y repite como un sonsonete el axioma ense\u00f1ado por su docto profesor (quiz\u00e1s sin pasar nunca por la verificabilidad del mismo) que el sham\u00e1n que afanosamente recolecta ciertas hierbas con la luna propicia para probar la receta de aquel brebaje que en el \u00faltimo solsticio de invierno le ense\u00f1ara su antecesor en la tribu. De forma que, a continuaci\u00f3n, esbozar\u00e9 mis especulaciones respecto a cu\u00e1les son los fundamentos operativos del Tarot.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La \u0093adivinaci\u00f3n\u0094 a trav\u00e9s de las cartas no es un proceso incognoscible. Las cartas por s\u00ed mismas nunca \u0093dicen\u0094 nada, en el sentido de \u0093dictarnos\u0094 alg\u00fan conocimiento. Son, a los efectos pr\u00e1cticos, trozos de cart\u00f3n pintado. Es el agrupamiento de s\u00edmbolos que encierran lo que dispara algo en nosotros. Pues son cada uno de sus personajes, eventos y situaciones descriptos tanto en arcanos mayores como menores, los que nos remiten a sucesivos arquetipos del Inconsciente. Es decir, entelequias psicol\u00f3gicas, engramas gen\u00e9ticos que, en la memoria racial y colectiva, codifican determinadas respuestas asociables a determinados est\u00edmulos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En alg\u00fan otro lugar me he referido extensamente a Arquetipos e Inconsciente Colectivo de la humanidad. Baste rese\u00f1ar para el lego que un arquetipo es como el ladrillo ps\u00edquico de nuestra personalidad, pero un ladrillo que no pertenece a la superestructura levantada a lo largo de nuestra vida en funci\u00f3n de las vivencias, sino que forma parte del fundamento basal del edificio de nuestra vida. A trav\u00e9s de los siglos y los milenios, la repetici\u00f3n en el plano individual y colectivo de determinadas experiencias cr\u00edticas ha marcado a fuego la gen\u00e9tica de nuestra especie, y esos \u0093recuerdos ancestrales\u0094, transmiti\u00e9ndose de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n (especialmente cuando son olvidados o soterrados por la cultura imperante) aflorando como s\u00edmbolos y signos que de lo colectivo, lo mitol\u00f3gico, se reflejan en el macrocosmos de nuestras experiencias cotidianas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El Arlequ\u00edn, Buf\u00f3n o Loco, aquel que transgrede el \u0093establishment\u0094, destructivo en su irresponsabilidad pero motivador en sus pasiones; el Sabio, que avanza lenta y serenamente detr\u00e1s de objetivos claros, apoy\u00e1ndose en el cayado de las experiencias e iluminando su camino con la luz de la Raz\u00f3n; la Rueda de la Fortuna, repitiendo los ciclos del ser a trav\u00e9s de los tiempos; el sufrimiento expiatorio del Ahorcado;\u00a0 la Luna, expresando la consciencia s\u00f3lo como un reflejo del inconsciente, todos s\u00edmbolos emblem\u00e1ticos, profundos en sabidur\u00eda, que encierran, en conjunto, las claves de nuestra naturaleza mortal. Personajes que representan el drama de la existencia humana, codificaciones f\u00e1cilmente recordables de facetas de nuestro diamante interior, tallado a trav\u00e9s de los evos por clivajes extra\u00f1os en manos de un Ser superior.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De forma tal que las figuras que nos muestran las cartas no son el aleatorio producto de una mente desequilibrada o el af\u00e1n iluminista de alg\u00fan mercachifle de la alta Edad Media. Sus figuras, sus colores, cada uno de sus, en ocasiones, ins\u00f3litos elementos asociados (las letras en el Carro, el n\u00famero preciso de \u0093l\u00e1grimas\u0094 que derrama el Sol o el peque\u00f1o p\u00e1jaro negro a un costado de la Estrella, as\u00ed como el Diablo sacando la lengua o tomando una espada sin empu\u00f1adura) tienen una interpretaci\u00f3n precisa. Y, evocativamente, su contemplaci\u00f3n meditativa (\u00bfqu\u00e9 otra cosa hacemos cuando, con un cierto vac\u00edo expectante en nuestro t\u00f3rax, observamos en silencio las cartas tratando de encontrar una respuesta a nuestras preguntas?) act\u00faa en nuestro inconsciente, porque, precisamente, en nuestro inconsciente encuentra un eco, que es como decir, el retorno a la fuente de sus or\u00edgenes: el arquetipo dibujado en la carta no es m\u00e1s que, despu\u00e9s de todo, un reflejo degradado del Arquetipo que duerme en las sombras de los lejanos recovecos de nuestra psiquis m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Y all\u00ed, en el Inconsciente, casi a caballito (es un decir meramente descriptivo, aclaro) entre el Inconsciente Personal y el Inconsciente Colectivo, se encuentra la Potencialidad Parapsicol\u00f3gica, es decir, la capacidad innata, latente en todos y cada uno de nosotros, de producir, voluntaria o involuntariamente, fen\u00f3menos parapsicol\u00f3gicos. Y esa asociaci\u00f3n de ideas, de im\u00e1genes, esa correspondencia psicoide entre el dibujo en el mundo material y la pulsi\u00f3n despertada en lo mental detona esa Potencialidad.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Y en esa circunstancia y ese contexto, afloran ciertos fen\u00f3menos parapsicol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Como el de la clarividencia, el conocimiento sin el uso de los sentidos f\u00edsicos, de informaci\u00f3n en tiempo presente. Y le contamos al consultante \u0093la otra historia\u0094 de su realidad, hoy.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 O cuando esa clarividencia se ambienta en tiempos pasados (retrocognici\u00f3n o postcognici\u00f3n) o futuros (premonici\u00f3n o precognici\u00f3n) y hablamos de lo que ha sucedido (y nadie ha venido a cont\u00e1rnoslo) o lo que podr\u00e1 suceder \u0096obs\u00e9rvese, ya veremos porqu\u00e9, que he escrito \u0093podr\u00e1 suceder\u0094 y no \u0093suceder\u00e1\u0094\u0096 en el futuro.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Pero tambi\u00e9n es posible que, en ese instante de recogimiento, una misma imagen mental est\u00e9 presente en dos psiquis simult\u00e1neamente; la del consultante y la m\u00eda, y hablar\u00e9, entonces de telepat\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para, finalmente, no olvidar que si en Parapsicolog\u00eda llamamos psicoquinesia a las \u0093modificaciones que el psiquismo hace en un sistema f\u00edsico en evoluci\u00f3n\u0094\u00a0 todo el proceso de barajado de las cartas conforma un sistema cerrado en evoluci\u00f3n, y nuestra acci\u00f3n, inconsciente, puede canalizar una psicoquinesia que haga que, despu\u00e9s de todo, no sea tan \u0093azarosa\u0094 la disposici\u00f3n final de esas cartas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por supuesto, es posible que alg\u00fan lector cuestione la validez de los fen\u00f3menos parapsicol\u00f3gicos aqu\u00ed mencionados. Si es as\u00ed, lo siento; tal ignorancia (no lo digo en un sentido ofensivo, sino en el estricto del diccionario) es problema suyo, no m\u00edo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El segundo aspecto digno de ser considerado tiene que ver con lo que podemos esperar del Tarot. Soy consciente de que pocas, muy pocas personas, acuden al mismo con la actitud espiritual e intelectual menester, esto es, haciendo de la entrevista una forma de adoptar, con tiempo, actitudes y caminos constructivos ante la vida, manteniendo en claro su discernimiento del absoluto libre albedr\u00edo que le compete con respecto a su futuro. Muchos son los que acuden al Tarot como \u00faltimo, desesperado intento de salvataje en la tormenta en que est\u00e1n naufragando sus vidas. Muchos, tambi\u00e9n, creen que las cartas reflejan un destino inexorable del que nadie, ni tirios ni troyanos, puede escapar. Y esbozar algunos razonamientos respecto a qu\u00e9 podemos esperar (y qu\u00e9 no) del Tarot es tan importante como aprender a echar correctamente las cartas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Es tan vieja como la humanidad misma la discusi\u00f3n respecto a si existe el libre albedr\u00edo, si cada ser humano se encuentra frente al futuro como ante una p\u00e1gina en blanco, o si todo est\u00e1 inexorablemente escrito en ella: la voluntad de elegir frente al determinismo tiene tantos adeptos como detractores. Y un ejercicio del razonamiento nos enfrenta a algunas paradojas: mientras por un lado yo puedo elegir entre, por ejemplo, seguir tipeando estas l\u00edneas o detenerme e ir a prepararme un caf\u00e9 (a prop\u00f3sito, es una buena idea; ya regreso)&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8230; lo cual alentar\u00eda la ilusi\u00f3n de que soy due\u00f1o del destino, no he podido elegir en mi vida, por caso, cu\u00e1ndo nacer, d\u00f3nde hacerlo, en el seno de qu\u00e9 familia. Esto es parte de mi historia, que no es m\u00e1s que destino corriendo en un sentido negativo. Podemos ir m\u00e1s all\u00e1 y preguntarnos hasta qu\u00e9 punto lo que llamamos \u0093libre elecci\u00f3n\u0094 es tal, como en el caso de optar entre el bien y el mal en mi conducta. Si he crecido en un marco de buenos ejemplos familiares o sociales, donde frecuentemente he visto en m\u00ed o en otros las favorables consecuencias de la honestidad y el recto accionar, o por el contrario mi infancia y adolescencia han transcurrido en un lumpen donde los malos h\u00e1bitos, la infidelidad, la mentira eran moneda corriente, con el concepto de obtener peque\u00f1as y cotidianas ventajas de cada desliz hecho con astucia; \u00bfpuede ser entonces realmente tan libre mi elecci\u00f3n?. Con raz\u00f3n Smiles escribi\u00f3: \u0093mucha gente no delinque no por virtud, sino por el temor de ser descubierta\u0094. Yo, mucho antes de saber siquiera que este caballero exist\u00eda, escrib\u00ed alguna vez: \u0093mucha gente es buena porque no tiene el coraje de ser mala y arriesgarse a las consecuencias.\u0094<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Creo, de todas formas, que el estudio del Esoterismo, como en tantos otros \u00e1mbitos, arroja un poco de luz sobre esta cuesti\u00f3n: existe tanto el determinismo como el libre albedr\u00edo. Hay cosas que podemos elegir, y otras en las cuales s\u00f3lo matizar sus efectos. Para describirlo gr\u00e1ficamente, mi vida es como una barca navegando por el r\u00edo. Puedo dejarme arrastrar por la corriente (quiz\u00e1s velozmente a destino, quiz\u00e1s contra unas rocas que asoman) o puedo, a fuerza de remo y transpiraci\u00f3n, acercarme a una orilla, a otra, anclar en el medio o remar en contra de la corriente. Pero este es el r\u00edo de mi vida, y dentro de \u00e9l, y s\u00f3lo de \u00e9l, me desenvuelvo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 As\u00ed que, parafraseando a Schr\u00f6dinger y su gato, sostengo que el Tarot no muestra el futuro, sino hacia d\u00f3nde llevan al consultante las tendencias dominantes, que es lo mismo que decir qu\u00e9 ha de ocurrir (agradable o desagradable) si \u00e9l no hace nada por evitarlo. El viejo ejemplo: un se\u00f1or, la noche antes de volar de Washington a Londres, sue\u00f1a que su avi\u00f3n cae a poco de despegar y \u00e9l fallece. A la ma\u00f1ana, asustado, cancela su reserva. El avi\u00f3n despega y cae. Todos mueren, menos \u00e9l, que se qued\u00f3 en su hotel. \u00bfHubo o no hubo determinismo?. Depende de la lectura. No lo hubo cuando atendemos al hecho de que el so\u00f1ante no muri\u00f3 como su premonici\u00f3n parec\u00eda indicarle. S\u00ed la hubo, para los dem\u00e1s.\u00a0 Y esto transforma al Tarot en un arma formidable para construir nuestras vidas: no, como dicen sus detractores (ninguno de los cuales, creo, se dedic\u00f3 alg\u00fan tiempo a estudiarlo) un entretenimiento para esp\u00edritus d\u00e9biles ansiosos de una gu\u00eda paternalista que les ayude a superar su ansiedad frente a lo desconocido, no. Porque al Tarot, como filosof\u00eda esot\u00e9rica que es, poco le interesa si su marido le mete los cuernos con la rubia platinada del edificio contiguo, o si su jefe le sonr\u00ede en estos d\u00edas porque en secreto paladea el momento de anunciarle que por ahora (y unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s) sus servicios son prescindibles; o si su suegra es la bruja mal\u00e9fica que todos sabemos. Esas necesidades urgentes de todos los d\u00edas le son indiferentes a una disciplina para la cual lo \u00fanico significativo es su crecimiento espiritual. Pero as\u00ed como usted no tendr\u00e1 mucho \u00e1nimo de hablar de cosas espirituales si venci\u00f3 el alquiler y est\u00e1n por lanzarlo a la calle, o sus hijos andan con un calzado que ya no sabe c\u00f3mo y con qu\u00e9 pegar para que las suelas permanezcan en su lugar, la filosof\u00eda subyacente al Tarot es pragm\u00e1tica: s\u00f3lo a trav\u00e9s de superar sus obst\u00e1culos cotidianos tendr\u00e1 usted tiempo \u0096y ganas\u0096 de preguntarse por las cosas del esp\u00edritu. Y si llegado el momento (y dadas las condiciones) no lo hace, problema suyo, amigo o amiga m\u00eda: su karma tomar\u00e1 debida nota de ello. Porque una persona que ignore los fundamentos espirituales de nuestra vida cotidiana, o que asfixiada por las angustias de todos los d\u00edas no pueda reparar en esos mecanismos, es digna de consideraci\u00f3n y de ayuda. Pero una persona que, habiendo tenido la oportunidad, desprecia (\u00bfdeber\u00eda quiz\u00e1s haber escrito de-precia?) tales asuntos, es absolutamente responsable de las consecuencias, y a llorar a la iglesia m\u00e1s cercana.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por eso es necesario aclararle al consultante que, en el caso de aparecer una mala noticia, esto no es necesariamente lo que, s\u00ed o s\u00ed, ha de ocurrir, sino lo que ha de ocurrir si no se hace a tiempo lo necesario para evitarlo. Y por ello, tambi\u00e9n, toda entrevista de Tarot debe profundizar las \u0093alternativas\u0094 o \u0093situaciones bisagra\u0094 que pongan en manos del consultante la decisi\u00f3n de qu\u00e9 caminos tomar. Pues el Tarot es un sem\u00e1foro que nos advierte que debemos frenar antes del pr\u00f3ximo cruce, porque existe el riesgo de un accidente. Si hacemos caso omiso del sem\u00e1foro y apretamos el acelerador a fondo justo cuando est\u00e1 llegando un cami\u00f3n al cruce por nuestra derecha y no lo vemos, la responsabilidad de las consecuencias (\u00bfadivinen qu\u00e9?) es nuestra.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por la misma raz\u00f3n, creo que toda mala noticia que aparezca expresada en los s\u00edmbolos de las cartas debe ser dicha al consultante pues, si por prurito no lo hacemos, le quitamos de las manos la \u00fanica posibilidad que ten\u00eda de hacer algo para evitarlo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Finalmente, no creo que la raz\u00f3n de ser de una entrevista de Tarot sea deslumbrar a nuestro consultante con nuestras capacidades, la exactitud de nuestros aciertos o c\u00f3mo somos capaces de saber de \u00e9l lo que \u00e9l ya sab\u00eda (una verdadera p\u00e9rdida de tiempo y dinero, debo decir). Mucho menos, valernos de ello para inspirar una actitud reverencial en el consultante hacia nosotros, aconsej\u00e1ndole qu\u00e9 debe hacer, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo. Que hayamos desarrollado nuestras percepciones para profundizar intuitivamente en una situaci\u00f3n no es sin\u00f3nimo de que hayamos ampliado nuestro sentido com\u00fan para recomendar qu\u00e9 hacer, especialmente cuando uno descubre que un consejo es lo que uno har\u00eda de estar en esa circunstancia, pero ocurre que uno no es el consultante ni est\u00e1 en su circunstancia. S\u00ed, en todo caso, ampliar su cosmovisi\u00f3n de la situaci\u00f3n, enriquecer su evaluaci\u00f3n con informaci\u00f3n accesoria, ayudarle a distinguir lo importante de lo urgente (ya que no son sin\u00f3nimos) e, indirectamente, alimentar en \u00e9l el sentimiento de que existen maneras correctas de ser y de hacer las cosas, aun cuando todo parece derrumbarse a nuestro alrededor. Si usted descubre c\u00f3mo el Tarot le ayuda a lograr esto, \u00bfno cree que es quiz\u00e1s m\u00e1s de lo que pueden prometerle las pitonisas de avisos clasificados?.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Un comentario final, que tiene que ver con el grado de aciertos esperable. El Tarot es un arte, no una ciencia, y menos exacta. Depende de muchos (e imponderables) factores: astrol\u00f3gicos, de salud f\u00edsica y mental, de \u0093feeling\u0094 con quien viene a consulta, de lo que cenamos anoche&#8230; El porcentaje de aciertos ha de ser alto, pero nunca es total. Desconf\u00ede, entonces, de quienes se autopromocionan como infalibles, y tampoco sea demasiado cruel con su buena tarotista que alguna vez err\u00f3 un pron\u00f3stico, aunque ese yerro le haya costado a usted algunos pesos (o d\u00f3lares, o lo que fuere) en la consulta: los metere\u00f3logos erran m\u00e1s, y los llaman cient\u00edficos. Y, cada a\u00f1o, en cada pa\u00eds, con fondos privados o p\u00fablicos, se invierten millones de d\u00f3lares en \u0093encuestas de opini\u00f3n\u0094 o de \u0093boca de urna\u0094, que entre gr\u00e1ficos y estad\u00edsticas pronostican desde un resultado electoral hasta la evoluci\u00f3n macrorecon\u00f3mica&#8230; con la misma habilidad con que despu\u00e9s explican porqu\u00e9 sus resultados no se cumplieron. Y todos contentos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PERO, DESPU\u00c9S DE TODO&#8230; \u00bfSIRVE PARA ALGO EL TAROT? escribe: GUSTAVO FERN\u00c1NDEZ gustavofernandez@email.com \u00a0 \u00a0 Alguna vez he escrito que tal vez hubiera sido c\u00e1lidamente acogedor apoltronarme en el marco (ya que en alg\u00fan momento de irresponsabilidad social decid\u00ed dedicar mi vida a la Parapsicolog\u00eda y disciplinas afines) de una \u0093metaps\u00edquica cient\u00edfica\u0094 o, tambi\u00e9n, en una \u0093ovnilog\u00eda acad\u00e9mica\u0094, para nombrar<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[207],"tags":[],"class_list":["post-607","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revel-cosmos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/607\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}