{"id":603,"date":"2006-03-11T19:22:53","date_gmt":"2006-03-11T19:22:53","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=603"},"modified":"2006-03-11T19:22:53","modified_gmt":"2006-03-11T19:22:53","slug":"lluvias-extra\u00f1as","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=603","title":{"rendered":"Lluvias extra\u00f1as"},"content":{"rendered":"<p>LLUVIAS EXTRA\u00d1AS<\/p>\n<p>escribe SEBASTI\u00c1N JARR\u00c9<br \/>\nXRN@Hotmail.com<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Charles Fort, durante a\u00f1os se dedic\u00f3 obstinadamente a reunir miles de datos que tratan de extra\u00f1as lluvias ca\u00eddas en distintos sitios del planeta. Consigui\u00f3 reunir m\u00e1s de 60 mil notas \u0096todas extra\u00eddas de revistas y diarios muy renombrados\u0096 que daban cuenta de esas raras lluvias.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En el archivo de Fort hay comprobadas lluvias de peces sobre Londres\u00a0 y otras ciudades , lluvias rojas, negras y amarillas, lluvias de ranas, ca\u00edda de enormes bloques de hielo (\u00a1algunos del tama\u00f1o de un elefante!), lluvias de carne, de trozos de algod\u00f3n, de lodo, de arena, y tambien de&#8230; sangre.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 En el a\u00f1o 1800, en Seringapatam, en la India, se registraron (seg\u00fan la revista Nature del 1\u00b0 de noviembre, anota Fort) una sucesi\u00f3n\u00a0 de lluvias de granizo. Durante una de ellas se encontraron dos piezas de hielo que ten\u00edan el tama\u00f1o de un elefante peque\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Ese mismo a\u00f1o, informes del instituto Smithsoniano revelan que en los EE.UU cayeron piedras de hielo de 2 y 3 Kgs de peso.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 EL 27 de febrero de 1877 en Penchloch, Alemania, cay\u00f3 una espesa lluvia amarilla color oro, cuya materia ten\u00eda 3 formas distintas: semejaban una flecha, un grano de caf\u00e9 y un disco. No se encontraron trazas de polen y la sustancia desped\u00eda un fuerte olor animal. El an\u00e1lisis qu\u00edmico revel\u00f3 la presencia de nitr\u00f3geno y amon\u00edaco.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Charles Fort, en su obra &#8220;El libro de los condenados&#8221; al hablar de esta lluvia, dice: &#8220;Tal vez fueran s\u00edmbolos jerogl\u00edficos de alguien que intentaba decirnos algo&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 El 14 de febrero de 1870, cay\u00f3 en G\u00e9nova (Italia) seg\u00fan el profesor Beccardo, director del instituto Genov\u00e9s\u00a0 de F\u00edsica, citado por Fort, una sustancia amarilla que cubri\u00f3 las calles, al punto de que era dif\u00edcil caminar. Seg\u00fan se estim\u00f3, la cantidad de esta materia amarilla que cubri\u00f3 G\u00e9nova era de aproximadamente 100 mil toneladas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 El 30 de abril de 1887 se produjo una lluvia densa ardiente, negra y pestilente. El mismo fen\u00f3meno se repiti\u00f3 el 9 de octubre de 1907 y el 2 de marzo de 1908. La &#8220;explicaci\u00f3n&#8221; fue que se trataba de polvo de carb\u00f3n que habr\u00eda flotado en el aire desde las minas de Gales. Pero una lluvia similar se registr\u00f3 el 20 de enero de 1911 en Suiza y otra en el cabo de Buena Esperanza, el 5 de febrero de 1912.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Seg\u00fan el reverendo James Rust una lluvia negra cay\u00f3 en Slains, Escocia, el 14 de enero. Otra en Carluke, a 250 km de Slains, el 1 de mayo. Y otras dos en este sitio el 20 de mayo de 1862 y el 21 de octubre de 1863. El informe qu\u00edmico identific\u00f3 esta sustancia no como un producto volc\u00e1nico o ceniza, sino como escoria de fundici\u00f3n.\u00a0 &#8220;Resulta imposible&#8221; \u0096dice Fort\u0096 &#8220;imaginar que un producto artificial como es la escoria de hierro haya podido caer en tan grandes cantidades y en sitios tan distintos&#8221;. Y agrega un dato sorprendente: el 9 de noviembre de 1819 cay\u00f3 una lluvia negra de escoria de metal sobre una vasta zona de Canad\u00e1.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Esta lluvia fue acompa\u00f1ada de una sacudida s\u00edsmica y de una intensa oscuridad aunque era pleno d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 No s\u00f3lo caen \u0096seg\u00fan Fort\u0096 diversos colores desde el cielo. En ciertos momentos de la Historia, y en los m\u00e1s variados lugares, se produjo la precipitaci\u00f3n de sustancias realmente incre\u00edbles. El 13 de agosto de 1819 en la ciudad de Amherst, en Massachusetts (EEUU), un objeto misterioso, recubierto de una pelusilla como la que se encuentra en la f\u00e1brica de pa\u00f1os, se abati\u00f3 contra el suelo. Separada la pelusa apareci\u00f3 una sustancia pulposa de color amarillento que despidiendo un olor muy nauseabundo, se volvi\u00f3 de color rojo vivo por el simple contacto con el aire.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 En Londres, la tarde del 5 de mayo de 1848, cay\u00f3 una lluvia extra\u00f1isima. Traducida textualmente la nota de Charles Fort dice lo siguiente: &#8220;A las 5 de la tarde el cielo estaba apacible sobre la ciudad de Londres. De pronto sin previo aviso, comenz\u00f3 a soplar un fuerte vendaval que hizo volar a toldos y sombreros. El sol se apag\u00f3 y una oscuridad densa se desplom\u00f3 sobre la ciudad. Apenas se pod\u00eda ver a dos pasos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 A partir de ese momento comenz\u00f3 a caer desde lo alto un copioso chubasco de agua y peces. Durante casi 1 hora cayeron miles y miles de peque\u00f1os peces de unos 15 cm de largo, de color plateado y grandes aletas. Examinados por los expertos no pudieron ser reconocidos. Se enviaron muestras a todas las Universidades de Inglaterra y ninguna pudo decir de qu\u00e9 especie eran esos peces. Finalmente, una comunicaci\u00f3n llegada desde El Cairo y firmada por el Decano de la Facultad de Ciencias Naturales de esa ciudad inform\u00f3 que esos peces correspond\u00edan a una especie de agua dulce que prolifera en el mar de Galilea. No se pudo explicar c\u00f3mo hab\u00edan ca\u00eddo sobre Londres esos peces que los palestinos llaman Pez de San Pedro&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 En agosto de 1894, miles de medusas grandes como un chel\u00edn fueron se\u00f1aladas sobre la ciudad de Bath, en Inglaterra. En el mismo momento no lejos de ah\u00ed, en Wigan, cay\u00f3 una lluvia de peque\u00f1as ranitas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 En una nota tomada de Comptes Rendus, Fort anota que la &#8220;sustancia negra ca\u00edda en Entre R\u00edos, Argentina, el 30 de junio de 1880, recuerda a ciertas formas de lignito&#8221;. Es de color negro verdusco, similar a otras que se precipitaron en Francia (1868), Australia (1861), India (1867) y Portugal (1902). Fort, que muri\u00f3 en 1932 dejando muchos seguidores, no conoci\u00f3 la proliferaci\u00f3n de los Ovnis. Como dijo Louis Pauwels \u0096uno de sus disc\u00edpulos m\u00e1s brillantes\u0096 &#8220;tal vez hubiese anotado en su archivo que cuando cesaron las lluvias extra\u00f1as, apareci\u00f3 en el tranquilo horizonte del planeta, una rara constelaci\u00f3n de objetos voladores no identificados&#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Tras la muerte de Charles Fort las lluvias acontecidas fueron m\u00e1s ins\u00f3litas que las que describi\u00f3: Chaparrones de tela de ara\u00f1a mojando pueblos y ciudades est\u00e1n desconcertando a meteor\u00f3logos del mundo entero, que no obtienen explicaci\u00f3n a tan inusual y original fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La ca\u00edda m\u00e1s frecuente es la de trozos de hielo, que en algunas ocasiones pesan 45 kg. A \u00e9stas le siguen las de ranas, peces y cangrejos, que parecen preferir ambientes fr\u00edos como los del norte de Gran Breta\u00f1a para caer.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Cabe se\u00f1alar un suceso muy raro ocurrido un atardecer de verano de 1969: los ventanales de una hoster\u00eda de los Alpes alemanes pr\u00f3xima a Oberstdorf fueron literalmente destrozados por una lluvia de monedas antiguas, en especial rupias maraved\u00edes y piastras. El violento chaparr\u00f3n paleomonetario se repiti\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente, y atrajo a numerosos curiosos a la zona. La polic\u00eda destac\u00f3 en el lugar a 4 patrulleros y una unidad de perros especializados, que rastrearon la zona sin encontrar pista alguna sobre el extra\u00f1o ataque. Los due\u00f1os del establecimiento declararon que durante las 2 precipitaciones de monedas se oyeron voces en lenguas extra\u00f1as, que algunos hu\u00e9spedes interpretaron como griego antiguo y otros como s\u00e1nscrito.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Quiero hacer menci\u00f3n de un caso ocurrido en Argentina (Bs. As.) hace m\u00e1s de 45 a\u00f1os (con exactitud no poseo la fecha) seg\u00fan testimonios de personas que presenciaron el fen\u00f3meno: &#8220;Una lluvia de ranas en estado de congelaci\u00f3n \u0096como dentro de cubitos de hielo\u0096 cay\u00f3 sobre la Capital Federal. No s\u00f3lo cayeron ranas sino tambi\u00e9n rosas y flores en el mismo estado de congelaci\u00f3n que las ranas&#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Siguiendo un poco con m\u00e1s sucesos en el mundo:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Durante 4 a\u00f1os, en la d\u00e9cada de 1980 la poblaci\u00f3n de Evans, Colorado (EE.UU) vio caer del cielo millones de granos de ma\u00edz, semilla que nadie cultivaba en 10 km a la redonda. El fen\u00f3meno, aunque suene incre\u00edble, tuvo antecedentes documentados en Winchester (Inglaterra) y en otras partes del mundo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Pero si consideramos a esta lluvia ins\u00f3lita&#8230; \u00bfqu\u00e9 podemos decir cuando son sapos, ranas y peces los involucrados?. Como el caso ocurrido el 31 de marzo de 1977: se desat\u00f3 una fuerte tormenta en Ohio, en los\u00a0 EEUU. Luego de la misma, todos los jardines y espacios abiertos de la ciudad aparecieron cubiertos por sapos peque\u00f1os del tama\u00f1o de una u\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0096 En los primeros d\u00edas de Julio de 1979, la agencia sovi\u00e9tica de noticias Tass \u0096poco amiga de dar informes sensacionalistas\u0096 comunic\u00f3 que una tormenta dej\u00f3 caer millones de ranas sobre un poblado llamado Dargan-ata cerca del mar Aral. En este caso, la ciencia sovi\u00e9tica intent\u00f3 explicar el fen\u00f3meno argumentando que un remolino hab\u00eda succionado toda clase de objetos y animales de peque\u00f1o tama\u00f1o llev\u00e1ndolos hasta las nubes. Una explicaci\u00f3n a todas luces poco convincente.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Este tipo de relatos no es nuevo. Si nos remitimos a la Biblia, la descripci\u00f3n del Gran \u00c9xodo explica que el r\u00edo &#8220;cri\u00f3 ranas&#8221;, que entraron a todas las casas y subieron a las camas y a las mesas, cubrieron toda la tierra de Egipto, hasta el palacio del Fara\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Tampoco hubo explicaci\u00f3n para la lluvia conjunta de sapos y ranas el 30 de junio de 1892. La explicaci\u00f3n de trombas que succionan los animales y los depositan a la distancia deja sin responder cientos de preguntas, siendo la m\u00e1s evidente la relativa a la &#8220;selectividad&#8221; de los tornados, que parecen elegir sapos y no ranas o al rev\u00e9s y \u0096casi nunca\u0096 ning\u00fan otro tipo de animal. Adem\u00e1s \u00bfde qu\u00e9 manera los anfibios transportados por el viento son depositados en las nubes, y desde all\u00ed, redistribuidos por la lluvia?<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Hoy en d\u00eda este increible fen\u00f3meno no ha sido explicado. Si Fort viviera en esta \u00e9poca, gracias a los avances de la tecnologia, lo que siempre muchos \u0096no todos\u0096 tomaron como una leyenda o producto de la imaginaci\u00f3n colectiva, ahora empezar\u00eda a ofrecer testimonios concretos, como fotografias y mayormente filmaciones. \u00c9sta prueba, ante fen\u00f3menos de ins\u00f3lita naturaleza, es por lo general m\u00e1s que contundente.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Tal vez, luego de leer esto, amigo lector, cuando en una tormentosa lluvia observe el cielo, el recuerdo de lo que el cielo nos puede ofrecer y mostrar llenar\u00e1 cada rinc\u00f3n de su curiosa mente. Y como la frase bien dice: &#8220;Hay m\u00e1s cosas en el cielo y en la Tierra de lo que podemos imaginar y comprender&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LLUVIAS EXTRA\u00d1AS escribe SEBASTI\u00c1N JARR\u00c9 XRN@Hotmail.com \u00a0 \u00a0 Charles Fort, durante a\u00f1os se dedic\u00f3 obstinadamente a reunir miles de datos que tratan de extra\u00f1as lluvias ca\u00eddas en distintos sitios del planeta. 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