{"id":591,"date":"2006-03-11T19:09:07","date_gmt":"2006-03-11T19:09:07","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=591"},"modified":"2006-03-11T19:09:07","modified_gmt":"2006-03-11T19:09:07","slug":"reencarnaci\u00d3n-y-clonaci\u00d3n:un-t\u00danel-del-tiempo-egipcio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=591","title":{"rendered":"REENCARNACI\u00d3N Y CLONACI\u00d3N:UN T\u00daNEL DEL TIEMPO EGIPCIO"},"content":{"rendered":"<p>REENCARNACI\u00d3N Y CLONACI\u00d3N:<br \/>\nUN T\u00daNEL DEL TIEMPO EGIPCIO<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Escribe Gustavo Fern\u00e1ndez<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que los pap\u00e1s de uno pensaban cuando por sobre la cuna miraban a ese rozagante beb\u00e9 que a\u00f1os despu\u00e9s se transformar\u00eda en quien esto escribe, todo se complota en convencerme de que nacemos con ciertos destinos prefijados. Que aunque, por ejemplo, uno sue\u00f1e con ser un intelectual m\u00e1s del mont\u00f3n, razonablemente tolerado por sus cong\u00e9neres, las cosas ocurren para demostrarnos que ni siquiera somos due\u00f1os de nuestras ideas. Es el tipo de cosas que suelen pasarme: no puedo evitar la compulsi\u00f3n, a lo largo de los a\u00f1os, de volcarme a actividades o proponer cuestiones que despierten el sarcasmo, la burla esc\u00e9ptica o el esc\u00e1ndalo. Me pas\u00f3 cuando decid\u00ed ser parapsic\u00f3logo, me volvi\u00f3 a ocurrir cuando, en vez de apoltronarme en la comodidad conceptual de una parapsicolog\u00eda cient\u00edfica, opt\u00e9 por volcarme al Ocultismo, o cuando viaj\u00e9 en busca de extraterrestres en el pasado argentino por toda nuestra dilatada geograf\u00eda, o cuando no tuve mejor idea que irme de paseo a hacer experiencias parapsicol\u00f3gicas a la cumbre del Aconcagua, o cuando fui en busca de extra\u00f1os seres en la Caverna de las Brujas, o cuando tras una improbable serpiente marina hice decenas de kil\u00f3metros en una temblorosa piragua por el r\u00edo Pilcomayo, o las noches cuya cuenta he perdido en cementerios a la caza de fantasmas, o&#8230;<\/p>\n<p>O cuando, como ahora, mientras le\u00eda atrasados art\u00edculos sobre los \u00faltimos experimentos sobre clonaci\u00f3n, una idea se filtr\u00f3 en mi mente y, a\u00fan en contra de mi voluntad, creci\u00f3 hasta convertirse en una teor\u00eda. Una teor\u00eda que, debo reconocerlo, empieza a gustarme. Y que me parece absolutamente dictada \u0093desde afuera\u0094. Es feo eso de sentirse un instrumento pero, en fin, si el destino es ser canal de alg\u00fan metaf\u00edsico registro akh\u00e1sico, no ser\u00e1 un servidor quien se resista. As\u00ed que con la tranquilidad que da creerse entonces poco responsable de lo que uno dice, aqu\u00ed va esta propuesta.<\/p>\n<p>Que consiste b\u00e1sicamente en repasar \u0096y concatenar\u0096 tres instancias: una biol\u00f3gica y gen\u00e9tica \u0096la clonaci\u00f3n\u0096 otra esot\u00e9rica \u0096la reencarnaci\u00f3n\u0096 y una parapsicol\u00f3gica \u0096el as\u00ed llamado \u0093punto de anclaje\u0094\u0096. Y, si me apuran, una cuarta: lo extraterrestre \u0096a trav\u00e9s del conocimiento legado por visitantes en la antig\u00fcedad\u0096. Repasemos algunos conceptos y aclaremos posturas frente a los mismos.<\/p>\n<p>De la clonaci\u00f3n no hay mucho interesantemente nuevo que pueda decir \u0096perd\u00f3n, escribir\u0096. En mayor o menor grado, todos han escuchado de ese sistema novedoso \u0096o no tanto, ya que sus fundamentos figuran en manuales de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica de cuarenta a\u00f1os atr\u00e1s\u0096 que consiste en copiar seres vivos \u0096incluso humanos\u0096 reproduciendo el patr\u00f3n gen\u00e9tico de un sujeto en c\u00e9lulas soporte de otro individuo. Sobre este apasionante campo se ha generado una discusi\u00f3n m\u00e1s filos\u00f3fica que t\u00e9cnica y de una dudosa moralina. En efecto, las Iglesias han cuestionado la \u00e9tica de clonar seres humanos, por aquello de la biodiversidad y que cada fulano que camina sobre el planeta es \u00fanico e irrepetible; considero, sin embargo, que no s\u00f3lo se ha enfocado err\u00f3neamente la cuesti\u00f3n, sino que incluso se ha informado malamente a la poblaci\u00f3n, acudiendo a cuestionables golpes bajos emocionales (\u00bf\u0094qu\u00e9 pasar\u00eda si se clonaran muchos Hitler\u0094?, es la tontera m\u00e1s habitual) para responder a oscuros intereses. Y nunca mejor empleado lo de \u0093oscuros\u0094. Lamentablemente, por estrechez mental o por maquiav\u00e9licas razones, muchas de las religiones dominantes hoy en d\u00eda se han opuesto durante siglos al avance del conocimiento en todas sus formas. Antes, se quemaba a sus responsables. Hoy, se les cubre de rid\u00edculo, lo que es todav\u00eda peor, ya que el rid\u00edculo jam\u00e1s ha creado m\u00e1rtires. A\u00fan m\u00e1s, se les sindica de amorales, y la raz\u00f3n es sencilla: s\u00f3lo se domina a la gente a trav\u00e9s del miedo, y el miedo es hijo dilecto de la ignorancia. Para controlar a las masas, no hay que dejarles pensar ni informarse sanamente. De donde podr\u00edamos inferir lo que vamos a llamar (si les parece bien) la Primera Ley de Fern\u00e1ndez: \u0093Toda estructura religiosa o pseudorreligiosa necesitada de bienes y recursos materiales y apoyo pol\u00edtico crece num\u00e9ricamente de manera inversamente proporcional a la masa de informaci\u00f3n y del buen uso que del raciocinio hagan sus feligreses\u0094.<\/p>\n<p>Porque si se hace un clon de Hitler tendremos un tipo bajito, de cabello chuzo y bigote cortito, gesticulante y pocaspulgas, pero lo realmente importante, es decir, todo lo dem\u00e1s, lo que es mentalmente, espiritualmente, emocionalmente, moralmente, no es producto de la clonaci\u00f3n: no existe \u0096eso los cient\u00edficos lo saben muy bien\u0096 un gen del crimen. El ser humano es m\u00e1s que la suma de sus partes biol\u00f3gicas. Los factores ambientales, familiares, culturales, modelan la personalidad, sus virtudes y defectos. No cometamos el error de hablar de una moral de la clonaci\u00f3n que necesariamente, para contradicci\u00f3n de las iglesias, s\u00f3lo es defendible si se niega el esp\u00edritu; que no est\u00e1 en el ADN. Mil fulanos fotocopiados f\u00edsicamente van a ser muy distintos psicol\u00f3gicamente, y esa es la \u00fanica biodiversidad que cuenta.<\/p>\n<p>\u00bfHablamos de reencarnaci\u00f3n?. No es necesario: si usted est\u00e1 leyendo estas l\u00edneas es porque, crea o no en ella, la conoce. Si no, \u00bfno se habr\u00e1 equivocado de publicaci\u00f3n?.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed dediquemos algunas l\u00edneas a un concepto parapsicol\u00f3gico ni siquiera muy difundido entre los especialistas: el \u0093punto de anclaje\u0094. Ll\u00e1mase \u0093punto de anclaje\u0094 a un lugar, objeto o persona que, por la intensidad emocional que conlleva, resulta la \u00fanica referencia cognoscible para un \u0093paquete de memoria\u0094. Este t\u00e9rmino (\u0093paquete de memoria\u0094) fue propuesto por el bi\u00f3logo franc\u00e9s Jean Jacques Delpasse para definir a lo que vulgarmente se denomina \u0093fantasma\u0094, es decir, el residuo ps\u00edquico superviviente de una persona fallecida.<\/p>\n<p>El \u0093paquete de memoria\u0094, luego de la destrucci\u00f3n biol\u00f3gica del cuerpo que le contuvo, tiende a \u0093adherirse\u0094 a aquello que m\u00e1s significado emocional tuvo durante su vida f\u00edsica. En el estado pseudosonamb\u00falico y desconcertante que atraviesa post mortem, el \u0093paquete de memoria\u0094, quiz\u00e1s no comprendiendo su nueva situaci\u00f3n y condici\u00f3n, busca desesperadamente \u0096si en vida ha carecido de la evoluci\u00f3n espiritual necesaria para comprender lo que le ocurre y evolucionar a planos superiores de manifestaci\u00f3n, \u0093despeg\u00e1ndose\u0094 as\u00ed de esta realidad\u0096 aquella referencia que le es conocida.<\/p>\n<p>Como est\u00e1 privado de medios sensoriales, su forma de orientarse es el sentir, ya que s\u00f3lo puede valerse de lo \u00fanico que tiene porque es lo \u00fanico que es: psiquismo residual y emocionalidad. Y as\u00ed como cuando nos perdemos en una ciudad desconocida buscamos puntos de referencia conocidos \u0096una iglesia, el hotel donde nos alojamos, una plaza central o la terminal de \u00f3mnibus\u0096 el \u0093paquete de memoria\u0094 se \u0093fija\u0094 \u0096se \u0093ancla\u0094\u0096 a lo m\u00e1s importante que jalon\u00f3 su vida: sus seres queridos, su casa, un objeto muy apreciado o ambicionado, sus propios restos mortales. Ello se transforma, entonces, en el \u0093punto de anclaje\u0094. Los puntos de anclaje explican las viviendas con \u0093presencias\u0094, por ejemplo. Los objetos \u0093malditos\u0094, o las entidades detectadas en cementerios, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Bien. Supongamos por un momento que los antiguos egipcios conocieran el efecto \u0093punto de anclaje\u0094, lo que no es extra\u00f1o, por otra parte, a su religi\u00f3n. Desde que se inici\u00f3 en las tinieblas de la prehistoria, sus pr\u00e1cticas rituales obligan a conservar no s\u00f3lo el cuerpo, momificado, de sus difuntos, sino sus v\u00edsceras en vasijas ad hoc, adem\u00e1s de sus tesoros (un buen motivo para \u0093aferrarse\u0094 en esta vida), efectos personales de todo tipo y, en ciertas \u00e9pocas, seres queridos que eran sepultados junto a ellos en sucesivas generaciones. Ellos mismos, en textos de todo tipo, papiros y petroglifos especialmente, se\u00f1alan la importancia de estas pr\u00e1cticas para que, mientras el esp\u00edritu del difunto pueda ascender a los cielos, el \u0093ka\u0094, o doble astral, dir\u00edamos ahora, permanezca \u0093vigilante\u0094 junto a los restos. De hecho, ellos entend\u00edan que la naturaleza humana se divid\u00eda en tres planos: \u0093ka\u0094, o cuerpo astral, \u0093ba\u0094 o psiquismo, y \u0093sit\u0094 o esp\u00edritu, como una versi\u00f3n microc\u00f3smica y adelantada en siglos al judeocristianismo de una Trinidad a escala humana.<\/p>\n<p>Siempre me he preguntado el porqu\u00e9 de esa obsesi\u00f3n en querer conservar la materia carnal en las mejores condiciones el mayor tiempo posible. La suposici\u00f3n de la ortodoxia arqueol\u00f3gica en el sentido de que lo hac\u00edan porque, en su ingenuidad supersticiosa, cre\u00edan que en el futuro \u0093resucitar\u00edan\u0094 carnalmente, me parece cuanto menos una ofensa a la inteligencia que a los propios egipcios le atribu\u00edmos, considerando sin ir m\u00e1s lejos su arquitectura, su astronom\u00eda o su arte pl\u00e1stico. Por otro lado, me parece mucho menos supersticioso que las creencias cristianas contempor\u00e1neas que esperan esa misma resurrecci\u00f3n \u0093en cuerpo y alma\u0094 aun cuando el paso de los siglos, qu\u00e9 digo, de los milenios, reduce a inveterado polvo hasta el m\u00e1s resistente de los huesos. Pero a esto hoy le llamamos, displicentemente, \u0093devoci\u00f3n\u0094 y \u0093fe\u0094, y convivimos culturalmente con esa creencia que tantos \u0096universitarios, pol\u00edticos, intelectuales\u0096 consideran l\u00f3gica. En cambio, cuando suponemos que los egipcios conservaban la materia para que los \u0093dioses\u0094 en el futuro le devolvieran la vida al ser, sonre\u00edmos sard\u00f3nicamente y nos re\u00edmos de su \u0093ignorancia\u0094. En fin, si eso no es soberbia vana, no s\u00e9 qu\u00e9 lo es.<\/p>\n<p>As\u00ed que mi teor\u00eda es simple. Aceptemos una presencia extraterrestre en el antiguo Egipto. Aceptemos que esa presencia fue intelectualizada como \u0093dioses\u0094 por el primitivo pueblo violentamente arrancado de su oscurantismo y proyectado como la naci\u00f3n m\u00e1s poderosa de la Tierra en pocos a\u00f1os. Aceptemos que algunos egipcios, particularmente inteligentes, fueron iniciados en los \u0093misterios\u0094 de la ciencia extraterrestre. Aceptemos que esos extraterrestres conoc\u00edan y manejaban la clonaci\u00f3n. Y as\u00ed aceptaremos, entonces, la transmisi\u00f3n, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, del dato fundamental que cuanto m\u00e1s del cuerpo \u0096especialmente de alguien dominante\u0096 se conservara en las mejores condiciones, podr\u00eda ser clonado \u0096reproducido, revivido\u0096 en alg\u00fan momento futuro.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 tiene que ver el \u0093ka\u0094, el \u0093paquete de memoria\u0094, el \u0093punto de anclaje\u0094 y toda esa parrafada con esto, dir\u00e1n ustedes?. Simplemente, que se me ocurre que, aunando ambas posibilidades, los antiguos faraones, los antiguos sacerdotes, nobles y jerarcas militares, conocedores, directa o indirectamente de los grandes secretos cient\u00edficos tra\u00eddos por los extraterrestres, sab\u00edan c\u00f3mo resucitar no s\u00f3lo en cuerpo, sino tambi\u00e9n en alma: si el \u0093paquete de memoria\u0094 era obligado a permanecer junto a los restos mortales, y si de esos restos pod\u00eda, en alg\u00fan momento del futuro, obtenerse un \u0093duplicado\u0094, s\u00f3lo bastara que el \u0093paquete de memoria\u0094, \u0093anclado\u0094 en la tumba, ingresara en el nuevo individuo (el clonado, digo) mediante posesi\u00f3n para que, tres, cuatro o cinco mil a\u00f1os despu\u00e9s, Rams\u00e9s II, Tuth-Ankh-Am\u00f3n, Nefertari, Menes o el que fuera regresara a la vida (\u00bfnecesito repetirlo?) completamente en cuerpo y alma.<\/p>\n<p>Se me ocurre una \u0096una de tantas, quiz\u00e1s\u0096 objeciones que har\u00e1n ustedes. Pero si el paquete de memoria est\u00e1 \u0093anclado\u0094 en la tumba, \u00bfc\u00f3mo har\u00e1 para encontrar e incorporarse (poseer) su nuevo cuerpo?. Podr\u00eda decir que, simplemente, a un paquete de memoria la ubicuidad en el tiempo y el espacio no le afecta como a nosotros, prisioneros de la carne, con lo cual tal vez le ser\u00eda f\u00e1cil encontrar, deambulando sobre la faz de la Tierra, su nuevo recept\u00e1culo. Pero se me ocurre algo m\u00e1s simple y, si se quiere, obvio. Supongamos que alg\u00fan d\u00eda los cient\u00edficos perfeccionan in extremis el arte de la clonaci\u00f3n. Supongamos que ceden a la tentaci\u00f3n \u0096y la curiosidad\u0096 de clonar seres humanos completando las cadenas gen\u00e9ticas, necesariamente deterioradas, de hombres muertos milenios atr\u00e1s. Supongamos que uno de esos experimentos se hace con tejido de la momia de un fara\u00f3n, admirablemente conservado. \u00bfHace falta mucha imaginaci\u00f3n para suponer que el individuo, as\u00ed clonado y quiz\u00e1s en alg\u00fan momento consciente de su origen, no podr\u00eda evitar la tentaci\u00f3n de visitar la tumba y los restos de quien, en definitiva, ser\u00eda su \u0093padre\u0094?. Si cualquiera de ustedes descubrieran que son clones del Tuth-Ankh-Am\u00f3n, \u00bfresistir\u00edan la tentaci\u00f3n suprema de viajar a Egipto para visitar su tumba?. Y all\u00ed, esperando, estar\u00eda el paquete de memoria&#8230;<\/p>\n<p>Es muy personal este comentario, pero debe ser sincero: entre considerarse que los egipcios eran hist\u00f3ricamente una masa de cretinos h\u00e1biles para obras de ingenier\u00eda que nosotros no podr\u00edamos reproducir pero imb\u00e9ciles que cre\u00edan en una m\u00e1gica resurrecci\u00f3n de tejidos deteriorados a los cuales, por otra parte, deben haber rastreado durante sus milenios de historia ajenos a cualquier resucitaci\u00f3n vaticinada, y aceptar una teor\u00eda que nos muestre maestros extraterrestres preparando a los habitantes del Nilo en un plan c\u00f3smico cuyas consecuencias \u00faltimas hoy tambi\u00e9n nos siguen evadiendo, me quedo con esto \u00faltimo.<\/p>\n<p>Oh, pero no nos preocupemos. Todo esto \u0096seguramente alguien dir\u00e1\u0096 es s\u00f3lo el delirio de una mente febril. Quiz\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REENCARNACI\u00d3N Y CLONACI\u00d3N: UN T\u00daNEL DEL TIEMPO EGIPCIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Escribe Gustavo Fern\u00e1ndez M\u00e1s all\u00e1 de lo que los pap\u00e1s de uno pensaban cuando por sobre la cuna miraban a ese rozagante beb\u00e9 que a\u00f1os despu\u00e9s se transformar\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[207],"tags":[],"class_list":["post-591","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revel-cosmos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=591"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/591\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}