{"id":590,"date":"2006-03-11T19:08:31","date_gmt":"2006-03-11T19:08:31","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=590"},"modified":"2006-03-11T19:08:31","modified_gmt":"2006-03-11T19:08:31","slug":"\"el-cuarto-estado:-metodolog\u00eda-bioelectr\u00f3nica-de-comunicaci\u00f3n-extraterrestre\"","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=590","title":{"rendered":"&#8220;El Cuarto Estado: metodolog\u00eda bioelectr\u00f3nica de comunicaci\u00f3n extraterrestre&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;El Cuarto Estado: metodolog\u00eda bioelectr\u00f3nica de comunicaci\u00f3n extraterrestre&#8221;<\/p>\n<p>\u00bfSEGUIREMOS ESPERANDO QUE ESA INTELIGENCIA VENGA A NOSOTROS&#8230; O POR FIN NOS DECIDIREMOS A IR HACIA ELLA?<\/p>\n<p>por Gustavo Fern\u00e1ndez<\/p>\n<p>A la memoria del doctor Enrique Briggiler<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  No voy a perder demasiado tiempo en pre\u00e1mbulos para lanzarme de lleno al sentido de este art\u00edculo, por otra parte, absolutamente expl\u00edcito en el t\u00edtulo. Si bien s\u00e9 que una cierta arrogancia de mi parte \u0096en el sentido de intuir como probable tener alg\u00fan tipo de decisi\u00f3n propia en esto del \u0093contacto\u0094\u0096 va a granjearme por igual la antipat\u00eda de ovn\u00edlatras y ovn\u00edfobos,\u00a0 los primeros por descreer en un determinismo absoluto en manos de esa Inteligencia alien\u00edgena, y los segundos por sentirme sospechosamente cerca de Roy Neary (\u00bfrecuerdan?, era el electricista infantiloide de \u0093Encuentros Cercanos del Tercer Tipo\u0094), pienso que la investigaci\u00f3n del fen\u00f3meno OVNI est\u00e1 descuidando dos instancias fundamentales: una, que aceptada una Inteligencia rectora detr\u00e1s del fen\u00f3meno, es obvio que toda inteligencia que se expresa a trav\u00e9s de una conducta, debe necesariamente tener una motivaci\u00f3n y un prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nBas\u00e1ndonos entonces en los hechos expuestos en este libro, reflejos objetivos de aquella conducta, tratar\u00e9 de delinear hip\u00f3tesis que expliquen sus prop\u00f3sitos e intereses.\u00a0 En segundo lugar, desconf\u00edo de los m\u00e9todos tradicionalmente postulados para establecer contacto con extraterrestres: emisiones de radio, rastreo de la banda radiotelesc\u00f3pica del hidr\u00f3geno interestelar, y un largo etc\u00e9tera, y ello a su vez por otras dos razones, a saber:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (a) suponer la l\u00f3gica de adoptar por razones racionales un determinado sistema (toda civilizaci\u00f3n emite ondas de radio, si tratan de comunicarse lo har\u00e1n empleando frecuencias electromagn\u00e9ticas) supone necesariamente admitir que esa civilizaci\u00f3n opera con patrones l\u00f3gicos an\u00e1logos a los nuestros, y en otras p\u00e1ginas ya hemos analizado que no necesariamente esto ha de ser as\u00ed (y si a\u00fan no le qued\u00f3 claro es que se ha salteado alg\u00fan cap\u00edtulo) de manera tal que quiz\u00e1s no se trate tanto de que su evoluci\u00f3n es millonaria en a\u00f1os adelantada a la nuestra, sino que procedi\u00f3 por caminos ps\u00edquicos distintos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Ya me imagino la sonrisa sard\u00f3nica de mis detractores y su respuesta: \u0093\u00bfpero, a ver, c\u00f3mo es eso de una \u0093l\u00f3gica distinta\u0094?. Afirmar eso es il\u00f3gico\u0094. Debo admitir que tal argumento no me mueve un pelo: una estructura cerebral dise\u00f1ada para procesar la informaci\u00f3n de una manera lineal y s\u00f3lo una \u0096como la nuestra\u0096 no puede \u0093comprender\u0094 otra l\u00f3gica, de la misma manera que el raciocinio elemental de un primate no le permitir\u00eda, en su pragmaticidad, aceptar como l\u00f3gicas nuestras propias ecuaciones matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O, (b), quiz\u00e1s s\u00ed, despu\u00e9s de todo, nuestras formas de comunicaci\u00f3n \u0096radial, televisiva, fon\u00e9tica\u0096 les resultan absolutamente perdidas en la noche de un tiempo evolutivo inmensamente m\u00e1s antiguo que el nuestro. A fin de cuentas \u0096y sin tanta diferencia evolutiva de por medio\u0096 si un habitante cualquiera de nuestras ciudades paseara en su autom\u00f3vil por la carretera de alg\u00fan inh\u00f3spito desierto y en la lejan\u00eda observara algunas columnas de humo elev\u00e1ndose intermitentemente, \u00bfpodr\u00eda suponer \u0096y no digamos ya distinguir\u0096 que se trata de algo m\u00e1s que un remoto incendio de matorrales o los restos de alg\u00fan asado campestre, en lo que en realidad ser\u00edan ind\u00edgenas transmitiendo dificultosamente mensajes a parientes lejanos?.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por eso soy un convencido de que debemos explorar formas alternativas de hacer contacto. A otros, m\u00e1s capaces que yo, dejar\u00e9 los vericuetos del contacto telep\u00e1tico, la tabla ouija, las psicograf\u00edas y otros m\u00e9todos que, a no dudarlo, nos dar\u00e1n en el futuro interesantes revelaciones, si no de extraterrestres, cuanto menos de entidades de otro orden de realidades o de nuestro propio inconciente. Aqu\u00ed, mientras tanto, me decido a explorar opciones que, entiendo, no han sido expuestas antes, y cuya factibilidad dejo librada a la imaginaci\u00f3n del lector.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Llov\u00eda la ma\u00f1ana de agosto de 1980 en que llegu\u00e9 por primera vez a la ciudad de Santa Fe. En ese entonces me encontraba organizando un congreso de parapsicolog\u00eda por cuenta y orden de una academia de Buenos Aires la cual, como parte del ajetreado traj\u00edn que significaba montar tal evento, me hab\u00eda enviado a esta ciudad con la misi\u00f3n de contactar a un cient\u00edfico del cual, en ese entonces, o\u00eda yo hablar por primera vez: el psiquiatra Enrique Briggiler.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En su casona-consultorio de calle Javier de la Rosa, departimos una ma\u00f1ana sobre los temas de nuestro com\u00fan inter\u00e9s, y me llev\u00e9 la imagen de un hombre de ideales firmes, serio y met\u00f3dico en su proceder profesional pero poco preocupado por las convenciones sociales: no de otra manera puede explicarse su entusiasmo cuando me describ\u00eda sus \u0093experimentos para contactar extraterrestres\u0094. Volv\u00ed a verlo en varias oportunidades \u0096coincid\u00edamos en alg\u00fan otro congreso, generalmente\u0096 y cuando me radiqu\u00e9 en la ciudad de Paran\u00e1 (que podr\u00edamos decir que queda a \u0093tiro de piedra\u0094 de la ciudad de Santa Fe), siempre tuve en mente hacerme una \u0093escapadita\u0094 para conversar largamente con \u00e9l y, por qu\u00e9 no, participar en sus experimentos y aunar esfuerzos. Pero durante un par de a\u00f1os mi ajetreada vida profesional fue dilatando ese deseo y un d\u00eda de 1991 la noticia, en boca de un colega investigador, me golpe\u00f3 como un pu\u00f1etazo: el doctor Briggiler, tan cercano, hab\u00eda fallecido. Y nunca pude saber hasta d\u00f3nde hab\u00eda llegado.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Experimento sin embargo la contundente sensaci\u00f3n \u0096y soy una persona que aprendi\u00f3 a confiar de sus intuiciones\u0096 de que Briggiler estuvo cerca, muy cerca, de \u0093algo\u0094. Alguna vez.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Una d\u00e9cada atr\u00e1s, me hab\u00eda facilitado un material resumiendo sus trabajos, que a continuaci\u00f3n reproduzco. E insto a quienes quieran reiniciar, de alguna manera, sus propios pasos, a hacerlo, individual o colectivamente, de manera solitaria o tomando contacto conmigo, porque la metodolog\u00eda del \u0093cuarto estado\u0094 (\u00bfquiz\u00e1s otro de los conocimientos que alguna fuerza oscura quiere privar a la humanidad?) puede reservarnos muchas sorpresas.<\/p>\n<p>El Cuarto Estado:<\/p>\n<p>Metodolog\u00eda bioelectr\u00f3nica<\/p>\n<p>de comunicaci\u00f3n extraterrestre<\/p>\n<p>Consideraciones generales.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Como m\u00e9dico dedicado a psiquiatr\u00eda, hace 40 a\u00f1os Briggiler inici\u00f3 trabajos de investigaci\u00f3n en el \u00e1rea de la psicolog\u00eda normal y de la psicopatolog\u00eda por medio de t\u00e9cnicas inductivas que desde Braid han sido designadas err\u00f3neamente con el t\u00e9rmino de \u0093hipnosis\u0094. Comenzando a investigar las posibilidades de la mente humana, sus limitaciones y posibles fronteras, m\u00e1s all\u00e1 del concepto condicionante de tiempo y espacio, pronto surgieron fen\u00f3menos especiales, no habituales en estado de vigilia (despierto), que aparentemente pertenec\u00edan al terreno de la Parapsicolog\u00eda, tales como regresi\u00f3n en el tiempo, bilocaci\u00f3n, etc. Despu\u00e9s comprob\u00f3 que este procedimiento era un recurso limitado para sus objetivos de investigaci\u00f3n, y que el problema de fondo en la metodolog\u00eda no era cuantitativo, o sea, profundizaci\u00f3n de un estado mental determinado o expansi\u00f3n de la conciencia, sino cualitativo: deb\u00eda lograr un \u0093cambio de estado\u0094, y no seguir arando en el mismo surco o cavando en el mismo pozo. Hab\u00eda que llegar a provocar un estado alterado de conciencia, con t\u00e9cnicas de laboratorio y en experiencias que pudieran ser controlables y controladas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Esta situaci\u00f3n alterada de conciencia a la que denomin\u00f3 Cuarto Estado, por ser diferente a los habituales de vigilia, sue\u00f1o e hipnosis, la logr\u00f3 mediante una metodolog\u00eda que combina t\u00e9cnicas multidisciplinarias muy elaboradas, que describir\u00e9, as\u00ed como los resultados obtenidos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Lleg\u00f3 Briggiler al campo de la Ovnilog\u00eda de forma tangencial, casi por accidente, a causa de un fen\u00f3meno surgido en una de las sesiones, pues no formaba parte de su plan de trabajo. M\u00e1s adelante consider\u00f3 que el problema actual de la ovnilog\u00eda radica en la metodolog\u00eda de investigaci\u00f3n debido a la ausencia, por agotamiento, de una t\u00e9cnica de estudio de los fen\u00f3menos a investigar. Hasta entonces el procedimiento utilizado hab\u00eda sido solamente la observaci\u00f3n, cuando a\u00fan no se hab\u00edan popularizado otros m\u00e9todos alternativos de an\u00e1lisis.\u00a0 Y estableciendo comparaciones con la evoluci\u00f3n de otras ramas de la Ciencia, como la f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda, etc., concluy\u00f3 que en este campo estamos en la edad de piedra en lo que a metodolog\u00eda cient\u00edfica se refiere.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Sostuvo que no se pod\u00eda seguir mirando el cielo, c\u00e1mara en mano, para intentar registrar un fen\u00f3meno OVNI, dependiendo del azar. Y, como sabemos, es excepcional que esa circunstancia se de al investigador. Habitualmente es un observador accidental, automovilista u hombre de campo, y el investigador debe limitarse a escuchar su relato, o tomar fotograf\u00edas del terreno donde el OVNI dej\u00f3 sus huellas. As\u00ed, las comprobaciones son las m\u00e1s de las veces indirectas y accidentales, y en condiciones no reproducibles en laboratorio. Condici\u00f3n \u00e9sta imprescindible para el estudio cient\u00edfico de un fen\u00f3meno. Y adem\u00e1s, dos elementos importantes que le restan seriedad a este tipo de fen\u00f3menos (o al estudio del mismo): la gran cantidad de diletantes e improvisados, sin formaci\u00f3n cient\u00edfica, dispuestos a aceptar sin ning\u00fan rigor todo lo que se les ofrece, y tambi\u00e9n la enorme cantidad de delirantes a los que atrae el tema, y que contribuyen en su delirio a desvirtuarlo, incluso d\u00e1ndole connotaciones metaf\u00edsicas o religiosas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De all\u00ed nuestra inquietud en presentar este trabajo, que consideramos puede ser un aporte de inter\u00e9s como una nueva metodolog\u00eda de estudio en la investigaci\u00f3n OVNI.<\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nConsiderando la posibilidad de existencia de civilizaciones extraterrestres, supuso Briggiler que solamente habr\u00eda dos formas de comunicaci\u00f3n (excepto la directa, persona a persona): una, por medios electr\u00f3nicos de avanzada tecnolog\u00eda, de los cuales aparentemente no disponemos f\u00e1cilmente, o al menos no han dado resultados concretos, y otra posibilidad podr\u00eda ser por medios biol\u00f3gicos, haciendo el sujeto en el 4\u00baE las veces de centro emisor-receptor.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00bfC\u00f3mo podemos lograr que un ser humano se convierta en un perfecto emisor-receptor biol\u00f3gico, incluso con la posibilidad de modularlo a voluntad, para que nos permita este tipo de comunicaci\u00f3n?. Dos premisas b\u00e1sicas:<\/p>\n<p>&#8211; Sintonizar los ritmos cerebrales del sujeto en determinadas frecuencias.<\/p>\n<p>&#8211; Sintonizar los ritmos corporales tambi\u00e9n en determinadas frecuencias.<\/p>\n<p>(Nota:\u00a0 estos ritmos no est\u00e1n relacionados con los en este momento tan difundidos biorritmos de Krumm-Heller y las tablas de V\u00e9lez Rojas. Pertenecen a un campo diferente: el de la inducci\u00f3n biorritmol\u00f3gica).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De esta manera, con t\u00e9cnicas que denomin\u00f3 de inmersi\u00f3n, logr\u00f3 que el sujeto entre en resonancia con determinados tipos de frecuencia vibratoria que con t\u00e9cnicas electr\u00f3nicas convencionales a\u00fan no se ha podido lograr.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Haremos una s\u00edntesis de la t\u00e9cnica, a fin de no abrumar con su complejidad, recordando que en todos los casos es conveniente la participaci\u00f3n de un ingeniero electr\u00f3nico y un m\u00e9dico especializado en neuropsiquiatr\u00eda con conocimientos de electroencefalograf\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El primer concepto b\u00e1sico es el de ritmo, ya mencionado. Todos los procesos vitales est\u00e1n sometidos a un ritmo determinado en su funcionalidad.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El segundo es que todo tejido u \u00f3rgano viviente genera electricidad. La originada en el coraz\u00f3n la registramos con el electrocardi\u00f3grafo (electrocardiograma), la muscular con el electromi\u00f3grafo (electromiograma), y, lo que nos interesa fundamentalmente, la actividad el\u00e9ctrica cerebral con el electroencefal\u00f3grafo (electroencefalograma). El cerebro genera potenciales el\u00e9ctricos a un ritmo determinado correspondientes a diferentes estados. Resumiendo, son cuatro ritmos b\u00e1sicos: las ondas beta, r\u00e1pidas, de gran frecuencia y poca amplitud, que corresponden al estado de vigilia y atenci\u00f3n conciente intelectual. En el otro extremo de la banda aparece el ritmo delta, con ondas muy lentas y de gran amplitud. Se registra en estados patol\u00f3gicos (tumores, artereoesclerosis, etc.) y, en condiciones normales, en diferentes fases del sue\u00f1o natural. Pero los ritmos que nos interesan son las otras dos bandas b\u00e1sicas de electrog\u00e9nesis cerebral: el ritmo alfa, de 8 a 12 ciclos por segundo, originado en las partes posteriores del enc\u00e9falo (regi\u00f3n occipital) y que solamente aparece en estado de relajaci\u00f3n y vigilia alerta. Es tan sensible, que basta abrir los ojos para que desaparezca o se bloquee.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Alrededor de este ritmo se ha creado toda una mitolog\u00eda de estados alterados de conciencia y se fabula que utilizando aparatos de \u0093biofeedback\u0094 (bioinformaci\u00f3n) se logra colocar al cerebro en alfa, lleg\u00e1ndose a un \u00e9xtasis comparable al nirvana oriental. Esto no es verdad.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El estado alfa es importante como paso preliminar, y desde comienzos de siglo se puede lograr con el \u0093entrenamiento aut\u00f3geno de Sch\u00fcltz\u0094, sin sofisticaciones electr\u00f3nicas. Lo primero es mantener y difundir a trav\u00e9s del cerebro dicho estado, especialmente a las regiones frontales y prefrontales. Es el paso previo para llegar al estado o banda theta, caracterizado por su frecuencia de 4 a 8 ciclos por segundo, cuya forma sinusoidal y su amplitud de 50 microvoltios lo hacen semejar un ritmo alfa lentificado. Y este es el ritmo fundamental que debemos inducir en el cerebro para lograr el objetivo buscado. Lo lograremos por los siguientes medios:<\/p>\n<p>A)\u00a0  Estimulaci\u00f3n electr\u00f3nica trasnscerebral<\/p>\n<p>Nos permite provocar en forma r\u00e1pida una situaci\u00f3n r\u00edtmica cerebral determinada. Para ello utilizamos corrientes pulsatorias de baja frecuencia y poca intensidad, con las que estimulamos el cerebro, ejerciendo una influencia compleja sobre el sistema nervioso central, m\u00e1s una importante acci\u00f3n sobre el sistema neurovegetativo que rige las funciones supuestamente aut\u00f3nomas de la voluntad (ritmo card\u00edaco, aparato digestivo, etc.). El control electroencefalogr\u00e1fico acusa las modificaciones bioel\u00e9ctricas. Con la Estimulaci\u00f3n Electr\u00f3nica Transcerebral sincronizamos la actividad bioel\u00e9ctrica cerebral. Posteriormente controlaremos al sujeto mediante hipnosis.<\/p>\n<p>B)\u00a0  Modulaci\u00f3n foto-s\u00f3nica<\/p>\n<p>Las principales puertas de ingreso del conocimiento al organismo, por las cuales tenemos acceso a la realidad, son la vista y el o\u00eddo, y ambos responden a est\u00edmulos diferentes. A trav\u00e9s de ellos logramos sintonizar el cerebro con el resto del cuerpo, actuando sobre el sistema neurovegetativo, o de las funciones involuntarias. Conocemos el control que sobre estas funciones se logra por t\u00e9cnicas de meditaci\u00f3n orientales. Y estos estados van acompa\u00f1ados de modificaciones bien determinadas en la actividad el\u00e9ctrica cerebral. Estudios realizados en la Universidad de Tokio por A. Kasamatsu y T. Hirai han establecido los cambios que se producen en el electroencefalograma en las diferentes etapas de meditaci\u00f3n en el Budismo Zen: primero aparece alfa con los ojos abiertos, luego alfa aumenta de amplitud, posteriormente va disminuyendo, se produce una aminoraci\u00f3n y enlentecimiento, hasta que aparece el tren r\u00edtmico theta. La misma sucesi\u00f3n la ense\u00f1\u00f3 a provocar Briggiler.<\/p>\n<p>C)\u00a0  Estimulaci\u00f3n luminosa intermitente (ELI)<\/p>\n<p>Se utiliza en los estudios electroencefalogr\u00e1ficos de rutina a los fines de poner en evidencia posibles epilepsias encubiertas. Utilizamos destellos luminosos intermitentes de frecuencia variable producidos por un estroboscopio de tipo industrial modificado (\u0093fotoestimulador\u0094). Con esto provocamos los llamados potenciales evocados: los ritmos cerebrales son \u0093arrastrados\u0094 por la frecuencia impuesta a los destellos luminosos. De esta manera, si actuamos con una frecuencia de destellos de 10 ciclos por segundo, que es el promedio de alfa, el cerebro se coloca en alfa. Y as\u00ed, a trav\u00e9s de esta inducci\u00f3n, establecemos el control de la actividad cerebral el\u00e9ctrica en un sujeto dado con posibilidad de modularla. Y algo que no termina de sorprendernos: el cerebro tambi\u00e9n responde a los arm\u00f3nicos. Si colocamos la frecuencia luminosa en los arm\u00f3nicos de alfa, o sea, la mitad (5) o el doble (20), el cerebro tambi\u00e9n produce alfa (\u00a1!). Y aqu\u00ed surgen serios interrogantes: \u00bfes que ten\u00eda raz\u00f3n Pit\u00e1goras?. \u00bfEs que la totalidad del Universo est\u00e1 en armon\u00eda y existe un ritmo c\u00f3smico?.<\/p>\n<p>La activaci\u00f3n cerebral con fotoestimulaci\u00f3n para su posterior modulaci\u00f3n tiene por objeto colocar el cerebro en alfa para luego llegar a theta. De all\u00ed la importancia del l\u00edmite inferior de la banda alfa (8 c\/seg.), pues las frecuencias inmediatamente por debajo pertenecen a la banda theta. Es un ritmo de transici\u00f3n que nos abre las puertas a theta. Adoptando el lenguaje de los especialistas en cibern\u00e9tica, el ritmo alfa ser\u00eda explicado como un \u0093barrido\u0094 (scanning) an\u00e1logo al radar. Cuando un sistema de este tipo no tiene nada para se\u00f1alar, tiende a oscilar. Pero se bloquea, por el contrario, si algo entra en su zona de barrido, para oscilar despu\u00e9s buscando otras informaciones.<\/p>\n<p>D)\u00a0  Ritmos s\u00f3nicos<\/p>\n<p>De la misma manera que los ritmos luminosos afectan la mente y el cuerpo, haci\u00e9ndolos oscilar a determinadas frecuencias, tambi\u00e9n lo hace el sonido. Sabemos la influencia de los ritmos sonoros y su participaci\u00f3n fundamental en ceremonias tribales primitivas africanas, el voodoo haitiano, la macumba brasilera, etc. Esta influencia abarca un amplio espectro seg\u00fan su frecuencia. Los sonidos audibles est\u00e1n comprendidos entre los 16 y 20.000 ciclos por segundo. Pero tambi\u00e9n afectan al ser humano los infrasonidos (por debajo de 16) con cambios en los ritmos cerebrales, alteraciones circulatorias, incluso par\u00e1lisis, y los ultrasonidos (superiores a 20.000), con acciones f\u00edsicas (act\u00faan sobre los movimientos vibratorios de las part\u00edculas, generan campos el\u00e9ctricos de gran intensidad que provocan ionizaci\u00f3n), qu\u00edmicas (desintegraci\u00f3n de grandes mol\u00e9culas), biol\u00f3gicas (los infusorios son pulverizados en fracciones de segundo, se exalta la virulencia de algunas bacterias y los virus se debilitan. Las lombrices, batracios, renacuajos, ranas y ciertos peces experimentan tenia seguida de par\u00e1lisis, luego destrucci\u00f3n celular y hasta la muerte). As\u00ed que debemos cuidarnos de los sonidos, aunque no los escuchemos.<\/p>\n<p>Con respecto a los ritmos s\u00f3nicos audibles, el cient\u00edfico b\u00falgaro Georgi Lozanov descubri\u00f3 la influencia sobre el organismo de ciertos ciclos s\u00f3nicos que utiliz\u00f3 en psicopedagog\u00eda para acelerar el aprendizaje (un idioma en un mes). El prop\u00f3sito es crear un estado org\u00e1nico \u0093ralentizado\u0094, moderando el funcionamiento y sincroniz\u00e1ndolo con ritmos de base, referidos a la totalidad corporal. El ritmo act\u00faa como resincronizador de ritmos internos desincronizados.\u00a0 Con el \u0093clip\u0094 r\u00edtmico de un metr\u00f3nomo, a 50 ciclos por minuto, nosotros logramos, en el cuarto estado, que el sujeto sincronice su coraz\u00f3n al mismo ritmo, 50 pulsaciones por minuto. Pero habitualmente Briggiler prefer\u00eda trabajar con un tipo de m\u00fasica especial, de ritmo muy lento y sostenido. Con la colaboraci\u00f3n de Radio Nacional (Santa Fe) grab\u00f3 una selecci\u00f3n muy laboriosa de m\u00fasica barroca, tomando exclusivamente los movimientos largos, de un ritmo de 40 a 60 ciclos por minuto, con clave de tiempo de 4\/4, donde alternan diferentes instrumentos (viol\u00edn, clavicordio, mandolina, guitarra, flauta) y diferentes claves (mayores y menores) de Bach, Corelli, H\u00e4endel, Telemann y Vivaldi.<\/p>\n<p>Este conjunto de t\u00e9cnicas muy elaboradas constituyen la metodolog\u00eda para llegar al Cuarto Estado, en el que el organismo sincroniza hol\u00edsticamente sus ritmos biol\u00f3gicos, coloc\u00e1ndolo en forma controlada en una situaci\u00f3n r\u00edtmica especial que permite que act\u00fae integrado, sin que uno de los sistemas bloquee al otro. La base consiste en hacer desaparecer compartimentos obstaculizadores y abrir circuitos habitualmente cerrados. Con estas t\u00e9cnicas de inmersi\u00f3n se coloca al individuo en estado de resonancia, donde la totalidad del organismo funciona en armon\u00eda consigo mismo, y, tal vez, con el Universo. Se ha transformado en el mejor equipo biol\u00f3gico emisor-receptor para cualquier tipo de comunicaciones. Y, lo que es muy importante, controlable, siendo posible determinar la direcci\u00f3n de b\u00fasqueda.<\/p>\n<p>Contactos<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Haremos una breve rese\u00f1a de tipo general de los resultados obtenidos y reportados por Briggiler mediante el Cuarto Estado, metodolog\u00eda electr\u00f3nica de comunicaci\u00f3n extraterrestre.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Y comenzaremos por el primer contacto, por las caracter\u00edsticas particulares que revisti\u00f3, y que volc\u00f3 en una obra de ficci\u00f3n (\u0093YADOS, contactos extraterrestres del cuarto tipo\u0094, Enrique Briggiler, Editorial Corregidor, Buenos Aires, 1979). El sujeto en el Cuarto Estado establece un contacto, comenzando a recepcionar emisiones en un lenguaje desconocido, de tipo binario, que no existe como lengua viva ni muerta. Despu\u00e9s de varias comunicaciones sin comprender nada, le llam\u00f3 la atenci\u00f3n el hecho de que ellos s\u00ed pod\u00edan comprender al equipo de psiquiatras trabajando sobre el sujeto sometido al experimento. Como si utilizasen informaci\u00f3n del caudal de datos contenidos en el cerebro del sujeto receptor.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 As\u00ed, si pod\u00edan utilizar dicho material para recepcionar, a la manera de un analizador autom\u00e1tico, se supuso que de igual forma ser\u00eda posible revertir el proceso y utilizar el mismo sistema para sus emisiones. Progresivamente lo lograron. Al comienzo hubo dificultades, pues al intentar emitir en lengua espa\u00f1ola equivocaba la terminolog\u00eda, trastocaba la ubicaci\u00f3n de las s\u00edlabas, desconoc\u00eda la significaci\u00f3n exacta de los vocablos, incluso de t\u00e9rminos comunes como \u0093agua\u0094, etc., en fin, les recordaba un ni\u00f1o en el per\u00edodo de aprendizaje con desconocimiento de la pronunciaci\u00f3n y el significado de t\u00e9rminos habituales de la vida cotidiana (despu\u00e9s, como comprobaron, su realidad era otra, muy distinta a la nuestra). Al interrogarle acerca de c\u00f3mo se alimentaba, contestaba: \u0093\u00a1Jakiaratinque!. Jari ya serive\u0094, y se se\u00f1alaba el costado derecho, a la altura en que nosotros tenemos la cintura. Al fin llegaron a comprenderse mutuamente, para sorpresa del equipo santafecino: estaban en contacto con un \u0093robot\u0094, o algo semejante, aparentemente perdido en el espacio, y en una situaci\u00f3n de urgencia, pues lo que repetidas veces les hab\u00eda indicado como fuente de alimentaci\u00f3n en su costado era una bater\u00eda (\u00bf?) (as\u00ed las designaron, s\u00f3lo por analog\u00eda) descargada, y requer\u00eda urgentemente de materiales para recargarla. Ten\u00eda unos 50 cent\u00edmetros de estatura y Briggiler supo mostrarme el boceto del mismo. No vamos a detallar su mundo, pues cada uno de los contactos establecidos con diferentes civilizaciones demandar\u00eda un libro. Estos seres depend\u00edan de una estaci\u00f3n central que dirig\u00eda sus actividades, pero estaban programados con cierto margen de independencia que les permit\u00eda hacer elecciones o tomar resoluciones como si fuesen propias, o al menos, as\u00ed lo supon\u00edan ellos. El contacto con Yados fue una historia larga, y por momentos emotiva (\u00bfEs dif\u00edcil \u0096o no\u0096 encari\u00f1arse con un robot?).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Con posterioridad a esta primera experiencia continuaron perfeccionando la t\u00e9cnica, entrando en comunicaci\u00f3n con diferentes civilizaciones. Parece que los vecinos que nos frecuentan son mucho m\u00e1s numerosos de lo imaginado. Describiremos (siempre seg\u00fan los escritos de Briggiler) algunas caracter\u00edsticas generales de nuestros visitantes:<\/p>\n<p>a)\u00a0 \u00a0  Provienen de distintas civilizaciones, independientes entre s\u00ed. Muchas veces se niegan a indicar su procedencia. Algunas han establecido asentamientos artificiales (bases) temporarios en nuestro sistema. Otras veces proceden de sitios desconocidos por nosotros y designados con diferente terminolog\u00eda en el mapa celeste.<\/p>\n<p>b)\u00a0 \u00a0 Sobre la causa de su presencia aqu\u00ed han encontrado dos constantes: por una parte, al detectar la existencia de vida en nuestro sistema, vienen con objeto de investigaci\u00f3n. Somos motivo de estudio por parte de ellos. Y otra raz\u00f3n que se repite con bastante frecuencia: su concentraci\u00f3n en zonas de conflicto armado, con vigilancia permanente de sitios donde existe movilizaci\u00f3n de tropas. La posibilidad de una conflagraci\u00f3n de grandes proporciones es motivo de constante preocupaci\u00f3n por parte de ellos. Esto se deber\u00eda a que una guerra nuclear podr\u00eda afectar determinados equilibrios en el espacio provocando reacciones en cadena y perjudicando otros sistemas y otras civilizaciones. Y aqu\u00ed, algo muy importante: todos sin excepci\u00f3n, pregonan la paz. Parece que somos el \u00faltimo reducto de la galaxia donde en un planeta sus habitantes hacen la guerra entre ellos mismos. Son seres con una moral supuestamente m\u00e1s elevada que la nuestra, o al menos con un instinto de conservaci\u00f3n m\u00e1s desarrollado. Y esto trae aparejado una actitud general hacia nosotros casi de rechazo, a veces colindante con el desprecio, originada en nuestra agresividad y violencia. Esto suele crear dificultades en el contacto por su falta de inter\u00e9s, y a veces, hasta se niegan a hacerlo. Somos considerados b\u00e1rbaros, y algunas de estas civilizaciones muestran una soberbia molesta. Briggiler siempre insisti\u00f3 en esto: procuran pasar inadvertidos, no les interesa el contacto y tratan de evadirnos.<\/p>\n<p>c)\u00a0 \u00a0  En cuanto a las caracter\u00edsticas objetivas, se\u00f1alaremos: con respecto a las naves, tienen diferentes tama\u00f1os, que oscilan de 6 a 40 metros, con una media de 15 a 20 metros. En lo que hace a color, brillo y luminosidad, no difieren de las observaciones directas descriptas hasta el momento. Lo mismo la forma, que en general es una estructura circular u ovoide, m\u00e1s bien aplanada, a veces alargada. Su superficie exterior es descripta como metalizada sin que a simple vista se detecten alteraciones de continuidad que indiquen aberturas. Lo que habitualmente se describe como ventanillas con luces, no son tales. Existen dos tipos de estructuras con apariencia de ventanillas luminosas: unas pertenecen al sistema de propulsi\u00f3n, y de acuerdo a su funcionamiento, es la coloraci\u00f3n o destellos con que se perciben. Otras pertenecen al sistema de observaci\u00f3n, pero no directa. Son pantallas que a la manera de lentes de c\u00e1maras de televisi\u00f3n transmiten la informaci\u00f3n visual a pantallas receptoras de im\u00e1genes en el interior de la nave y pueden regular la distancia del objetivo a la manera de nuestros microscopios o telescopios. Podemos ser estudiados como una bacteria en el microscopio electr\u00f3nico. Cuando el \u0093sondeo ps\u00edquico\u0094 encontr\u00f3 naves posadas sobre la superficie, su base de sustentaci\u00f3n no difiere de las observaciones cl\u00e1sicas (patas en tr\u00edpode, etc.). Habitualmente se desplazan en conjunto. Rara vez encontraron naves aisladas, y en estos casos integraban un grupo del que moment\u00e1neamente se hab\u00edan desprendido para cumplir una misi\u00f3n.<\/p>\n<p>d)\u00a0 \u00a0 En cuanto al interior, de acuerdo al tama\u00f1o est\u00e1 dividido en compartimientos, y se destacan dos caracter\u00edsticas frecuentes. El interior est\u00e1 siempre iluminado totalmente, y es imposible identificar la fuente de iluminaci\u00f3n, que, seg\u00fan los sujetos, es como si \u0093saliera\u0094 o lo produjese la misma pared. Y en estas, son muy pocos los espacios libres. Est\u00e1n pr\u00e1cticamente cubiertos de pantallas, paneles con botoneras y luces funcionales.<\/p>\n<p>e)\u00a0 \u00a0  Habitualmente las naves est\u00e1n ocupadas por \u0093seres\u0094. En una sola oportunidad se localiz\u00f3 una nave solitaria sin ocupantes, que se desplazaba a gran velocidad sobre el Atl\u00e1ntico con rumbo aparente hacia Canad\u00e1. Todo su instrumental funcionaba autom\u00e1ticamente. El n\u00famero de ocupantes difiere, en los que se han contactado, desde dos hasta un m\u00e1ximo de nueve. Esto, directamente vinculado al tama\u00f1o de la nave, y a su vez, relacionado con el tama\u00f1o de sus ocupantes.<\/p>\n<p>Si intent\u00e1ramos hacer una sistematizaci\u00f3n o clasificaci\u00f3n del tipo de seres contactados, los dividir\u00edamos de la siguiente manera:<\/p>\n<p>1)\u00a0 \u00a0 Seres totalmente vivos (en el sentido de lo que nosotros designamos \u0093vida\u0094, con determinadas caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas en com\u00fan), y dentro de \u00e9stos, dos clases: seres antropom\u00f3rficos, con forma semejante a la humana, pero variantes diferenciables en lo anat\u00f3mico y funcional. Por ejemplo, algunos tienen seis dedos en las manos y en los pies. Otros son lo que considerar\u00edamos enanos (60 cm) o gigantes (\u00a12,50 m o m\u00e1s!). Suelen ser lampi\u00f1os totales y carecen de faneras, restos in\u00fatiles de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica: no tienen pelos, vello ni u\u00f1as. Carecen de p\u00e1rpados y sus ojos tienen una inmovilidad que hace \u0093dif\u00edcil mantener la mirada\u0094. El color de la piel es diferente, lo mismo que su rugosidad. En algunos tambi\u00e9n la boca es un resabio sin ninguna utilidad alocutiva, pues se comunican entre s\u00ed de otras maneras, por lo que aparece en estado de atrofia: labios finos, sin movilidad, etc. Lo mismo que nariz y orejas. Algunos son desproporcionados, en los que suele destacarse el tama\u00f1o de las cabezas.<\/p>\n<p>2)\u00a0 \u00a0 Adem\u00e1s de estos seres antropom\u00f3rficos, existen otros seres vivos que se apartan completamente de las formas convencionales, semejantes a batracios de gran tama\u00f1o (40 cm). Lograron un solo contacto que no prosper\u00f3 por imposibilidad de comunicaci\u00f3n. Detectaron la presencia de los experimentadores del psiquiatra y comenzaron a comunicarse entre ellos con sonidos ininteligibles y guturales, tipo \u0093chillidos\u0094, que les hizo suponer que estaban alarmados. Fue imposible entenderse.<\/p>\n<p>3)\u00a0 \u00a0 En el otro extremo de este bosquejo de clasificaci\u00f3n, estar\u00edan los denominados \u0093robots\u0094, o algo semejante. Seres completamente artificiales, programados pero con cierta autonom\u00eda, de tal manera que les permite elecciones, con cierto margen de capacidad resolutiva independiente. Est\u00e1n permanentemente contactados con una central o base, desde la que reciben y a la que emiten informaci\u00f3n en forma continua. Tienen capacidad de desplazamiento y se comunican entre s\u00ed.<\/p>\n<p>4)\u00a0 \u00a0 Y por \u00faltimo, un tipo de seres de constituci\u00f3n mixta, con un organismo funcional en el que poseen implantados distintos tipos de dispositivos de naturaleza bi\u00f3nica; as\u00ed, unos disponen de una especie de lente en la frente a trav\u00e9s del cual emiten proyecciones de im\u00e1genes o ideas por medio de ondas o radiaciones con las que se comunican. Otros poseen un aparatito muy interesante, implantado en el pecho, al igual que uno de nuestros marcapasos, pero sin conductores, y que desempe\u00f1a las funciones de sensor biol\u00f3gico: cuando alguna de las funciones org\u00e1nicas se altera o desequilibra lo indica de inmediato. Otros tienen en el rostro una especie de peque\u00f1a pantalla tipo televisor. De hecho, en una sesi\u00f3n se film\u00f3 y grab\u00f3 las instancias de un contacto con esta clase de extraterrestres. A los pocos d\u00edas de esta experiencia sali\u00f3 publicado en todos los medios de difusi\u00f3n un encuentro de dos ni\u00f1os en Mendoza con un humanoide o robot que respond\u00eda con notable coincidencia en su descripci\u00f3n al contacto establecido por los investigadores. En lo que hace a la forma de comunicaci\u00f3n entre ellos, var\u00eda: se han encontrado lenguas diferentes con respecto a las conocidas en nuestro planeta, especialmente en los antropomorfos. Otra forma de transmisi\u00f3n es la que nosotros designamos como \u0093telepat\u00eda\u0094, pues al menos no necesita de sonidos para comunicarse ni utilizan medios f\u00edsicos detectables por nosotros: simplemente, se comprenden. Y una tercera forma es a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas y c\u00f3digos electr\u00f3nicos (se\u00f1ales) utilizados por los seres de constituci\u00f3n mixta (\u00bfbi\u00f3nicos?) y robots.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El concepto de tiempo y espacio por parte de ellos difiere completamente del nuestro, as\u00ed como el manejo que hacen de determinado tipo de materia y energ\u00eda desconocido por nosotros. Los par\u00e1metros que ellos utilizan para medir el tiempo son diferentes (por ejemplo, un \u0093nove\u0094, que es el \u0093d\u00eda\u0094 de una de estas civilizaciones, equivale a 45 d\u00edas de los nuestros), y con respecto al promedio de vida, se han encontrado algunos que viven&#8230; hasta 800 a\u00f1os de los nuestros, lo que nos trae reminiscencias de los patriarcas b\u00edblicos que viv\u00edan, seg\u00fan la tradici\u00f3n, ese tiempo y a\u00fan m\u00e1s. No tienen problemas de salud ni conocen lo que es la enfermedad, ni la funci\u00f3n del m\u00e9dico en nuestra sociedad. Su existencia se interrumpe al terminar su ciclo, en forma natural, o por accidente, o por voluntad propia, esto \u00faltimo frecuente cuando se encuentran agotados de vivir.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por otra parte, ellos s\u00f3lo pueden ingresar a nuestro planeta en determinados per\u00edodos y por ciertas zonas, que var\u00edan seg\u00fan las \u00e9pocas. Desconocemos qu\u00e9 tipo de condiciones son las que facilitan o no esa penetraci\u00f3n. Y una vez bajo la esfera de influencia de nuestro planeta, pueden desplazarse siguiendo determinadas l\u00edneas de fuerza lo que les impone trayectorias preestablecidas y planificadas, con escaso margen de maniobra para alterarlas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Y algo importante: sabemos que para que la luz impresione nuestra retina y provoque la percepci\u00f3n de una imagen, las radiaciones luminosas deben tener una frecuencia y amplitud determinadas (espectro luminoso o luz visible) de 4000 a 8000 A\u00ba (Armstrongs = diez millon\u00e9sima parte de mil\u00edmetro). Las radiaciones por encima y por debajo de estas magnitudes constituyen la \u0093luz invisible\u0094, que no impresiona nuestra retina. Es muy frecuente en las descripciones de avistamientos de OVNIs escuchar decir que \u0093desapareci\u00f3 de golpe\u0094, atribuy\u00e9ndolo a variaciones de velocidad o aceleraci\u00f3n. Y no es as\u00ed. Durante uno de los contactos se ha explicado el fen\u00f3meno. Para hacerse visibles a nuestra retina, dependen del nivel de condiciones vibratorias en que se encuentren o coloquen, y lo mismo sucede a la inversa. O sea que cuando desaparecen abruptamente no se debe a fen\u00f3menos de aceleraci\u00f3n, sino simplemente que dejan de impresionar nuestra retina, por ingresar en longitudes de onda diferentes. Sencillamente, dejamos de verlos. De la misma manera que no o\u00edmos un tipo especial de silbato para perros, porque producen frecuencias vibratorias no audibles para nosotros.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Somos objeto de estudio por parte de ellos: estudian las condiciones de vida de nuestro planeta y recogen muestras. Algunos desconocen lo que es el agua. En una zona deshabitada de la costa atl\u00e1ntica una nave descendi\u00f3 y sus ocupantes, desconociendo este elemento, pretend\u00edan infructuosamente recoger muestras de agua con la mano. Pero otras civilizaciones necesitan de ella: en un paraje del r\u00edo Bermejo encontraron dos naves gemelas suspendidas sobre la superficie del agua abasteci\u00e9ndose de la misma. Todo aqu\u00ed les interesa, desde los peces (\u0093\u00bfqu\u00e9 son esas cosas que se mueven debajo del agua?\u0094), los perros (\u0093\u00bfc\u00f3mo se llaman esos seres que conviven con ustedes?. \u00bfpor qu\u00e9 conviven con ellos?\u0094), los p\u00e1jaros, los libros. Ellos no utilizan la comunicaci\u00f3n escrita. La conversaci\u00f3n y acopio de conocimientos e informaci\u00f3n, as\u00ed como su transmisi\u00f3n generacional, la realizan por medio de computadoras.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Pero lo que m\u00e1s les llama la atenci\u00f3n, a todas las civilizaciones sin excepci\u00f3n, es la mente. Nuestra mente (lo cual es un \u00edndice de sus limitaciones). Y eso se debe a esta t\u00e9cnica de comunicaci\u00f3n. En forma reiterada preguntan: \u0093\u00bfqu\u00e9 es lo que ustedes llaman mente?. \u00bfQu\u00e9 es eso que les permite llegar tan lejos?\u0094. Les resulta inexplicable y sorprendente que los hallamos descubierto y localizado, pretendiendo como pretenden pasar inadvertidos, y a\u00fan m\u00e1s, que se haya hecho contacto con ellos. Sus mecanismos ps\u00edquicos son diferentes, y se les han notado carencias emocionales y afectivas. A veces ellos detectaban la presencia de los \u0093exploradores\u0094 antes de que \u00e9stos se hicieran notar. El sujeto-sonda ingresa y comienza la descripci\u00f3n de lo que ve, interrumpi\u00e9ndose en un momento determinado: \u0093Ya se dieron cuenta que estoy \u0096dice\u0096. \u0093Se est\u00e1n comunicando entre ellos sobre esto. Est\u00e1n sorprendidos\u0094. Luego se establece o no la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Cuando la rechazan disponen de medios t\u00e9cnicos para neutralizarnos. \u0093Es como si me hubieran bloqueado\u0094, dice el sujeto. O \u0093Estoy fuera de la nave; me echaron\u0094. Lo vuelven a introducir, y a poco: \u0093Estoy de nuevo afuera. Me volvieron a echar. No quieren saber nada\u0094. En escasas oportunidades han utilizado m\u00e9todos violentos, pero persiste el convencimiento de que no ha sido por agresividad o con el objeto de hacer da\u00f1o, sino como mecanismo de defensa. En estas circunstancias, la experiencia fue dolorosa para el sujeto. Para ello han utilizado radiaciones que a trav\u00e9s de la vista, el o\u00eddo o directamente, afectan el cerebro del sujeto. \u00c9ste se contrae violentamente lanzando gritos de dolor y tap\u00e1ndose con las manos desesperadamente los ojos u o\u00eddos, seg\u00fan el caso: \u0093&#8230;\u00a1Fue un sonido como si me destrozara la cabeza!, o, \u0093Esa luz&#8230; esa luz&#8230; \u00a1me taladraba el cerebro!&#8230; \u00a1enceguecedora!\u0094. Por supuesto, inmediatamente se lo trae de vuelta sin consecuencias.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En otros casos se establece una relaci\u00f3n fluida y din\u00e1mica, no amistosa ni cordial, pero al menos interesante en el intercambio. Pero siempre con limitaciones, siendo ellos los que imponen las condiciones, y con reticencias en cuanto a la informaci\u00f3n que suministran. En m\u00e1s de una oportunidad se concertaron nuevos encuentros, siempre supeditados a la planificaci\u00f3n de sus tareas, su trayectoria y su permanencia en el planeta.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En una oportunidad, contactaron con una civilizaci\u00f3n en extinci\u00f3n. Hab\u00edan padecido una conflagraci\u00f3n con una civilizaci\u00f3n de otro sistema que los destruy\u00f3, y los pocos sobrevivientes quedaron con secuelas irreversibles. Este grupo huy\u00f3 al espacio (no m\u00e1s de cien seres) y deambulaban penosa, pero serenamente, esperando su fin. No pudieron colonizar otro planeta por las condiciones especiales de vida que requer\u00edan, y adem\u00e1s, hab\u00edan perdido la capacidad reproductora, o fuente de reproducci\u00f3n, a causa de las radiaciones recibidas. No se pudo determinar la naturaleza exacta de estos seres, pues si bien estaban separados en individualidades f\u00edsicas, todos se encontraban interconectados entre s\u00ed, y a la vez, a una central reguladora. Lo que pensaba uno simult\u00e1neamente lo percib\u00eda la totalidad del grupo, a trav\u00e9s de esa central, y la respuesta era elaborada, percibida y emitida por todos, a trav\u00e9s de uno de ellos. Lograban sobrevivir porque hab\u00edan encontrado una fuente de energ\u00eda en el espacio de la cual deb\u00edan abastecerse peri\u00f3dicamente. La extinci\u00f3n de uno de sus miembros significaba un \u0093rebote\u0094 doloroso para todos, a trav\u00e9s de uno de ellos. Esta interconexi\u00f3n de partes individuales para constituir una superestructura diferente nos trae a la mente el concepto de \u0093Guestalt\u0094.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Las incursiones de algunos de ellos a nuestro planeta la realizaban a t\u00edtulo de observaci\u00f3n, por curiosidad, sin otro objetivo que el solaz o el esparcimiento. Una vez en la esfera de influencia de nuestro planeta deb\u00edan tener sumo cuidado con la proximidad de nuestros sat\u00e9lites artificiales, que representaban un peligro para ellos, pues les interrump\u00eda o bloqueaba la conexi\u00f3n con la central reguladora y eso pod\u00eda significar su fin. Se concert\u00f3 un nuevo contacto con ellos, y establecieron una fecha alejada (un mes de los nuestros), porque en ese intervalo deb\u00edan salir de nuestro planeta para \u0093recargarse\u0094 y adem\u00e1s, deb\u00edan esperar determinadas condiciones para su reingreso. En la fecha preestablecida se logr\u00f3 el contacto, pero llegaron ya sobre el final de Ellos. Estaban terminando. Para Ellos fue un divertimento final. Para los humanos testigos, a los que a\u00fan les quedan resabios ancestrales de nuestra evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, como los pelos, las u\u00f1as, el coxis, el ap\u00e9ndice y las emociones, fue una experiencia angustiante.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Una \u00faltima experiencia: con fecha 6 de marzo de 1982 lleg\u00f3 al Colegio de M\u00e9dicos de Santa Fe una nota firmada por un supuesto comandante Benni Kuhar\u00e9n, autoidentific\u00e1ndose como extraterrestre y estacionado con sus naves en nuestro sistema. La nota lleg\u00f3 a manos de Briggiler y su gente,\u00a0 y por sus caracter\u00edsticas, se supuso en un primer momento que ser\u00eda obra de un delirante. Despu\u00e9s de algunas vacilaciones, resolvieron investigar. Se estableci\u00f3 un contacto con el supuesto comandante Kuhar\u00e9n, el que fij\u00f3 sus normas, pretendiendo imponer su autoridad. Se solicitaron pruebas de su existencia real, y se sugiri\u00f3 un encuentro en zonas rurales poco habitadas de los alrededores de la ciudad de Santa Fe. \u00c9l\u00a0 manifest\u00f3 que esto no era necesario, ya que pod\u00eda acercarse a los humanos sin causar trastornos. As\u00ed se convino la fecha del s\u00e1bado 13 para su presentaci\u00f3n en el barrio Guadalupe (donde se encontraba el Instituto de Investigaciones Biol\u00f3gicas, sitio de trabajo). Contrariamente a ciertas versiones period\u00edsticas, la nave espacial enviada comenz\u00f3 sus evoluciones en el sector mencionado en los primeros minutos de dicho d\u00eda, en direcci\u00f3n noroeste de la ciudad. Con posterioridad reapareci\u00f3 en las primeras horas del d\u00eda domingo, en el mismo sector, evolucionando en direcci\u00f3n noreste hasta ubicarse en las inmediaciones de la laguna Set\u00fabal, oportunidad en que fue percibida por algunos vecinos y filmada por un periodista.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Este incidente lo dejaremos en el depositario de las an\u00e9cdotas. Pero algo para meditar, suponiendo que todo se haya debido a coincidencias:<\/p>\n<p>1)\u00a0 \u00a0  En los contactos OVNI establecidos por el equipo de Briggiler, todos convergen sobre posibles zonas de guerra.<\/p>\n<p>2)\u00a0 \u00a0  En la carta del comandante Kuhar\u00e9n al Colegio de M\u00e9dicos, aqu\u00e9l designa su representante personal con sede en Port Stanley (para nosotros, por siempre Puerto Argentino) en las islas Malvinas (o Falklands, para los angloparlantes).<\/p>\n<p>3)\u00a0 \u00a0  En pocos d\u00edas m\u00e1s, se desencadena la tragedia de la guerra de las Malvinas.<\/p>\n<p>Consideraciones finales<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Briggiler supo escribir en un op\u00fasculo estas reflexiones, fruto de lo que aprendi\u00f3 de estos contactos:<\/p>\n<p>a)\u00a0 \u00a0 \u0093El ser humano, desde su nacimiento, est\u00e1 condicionado. En primer lugar, por la piel, que lo limita, lo separa de \u0093lo otro\u0094, le condiciona su individualidad, transform\u00e1ndolo en \u0093isla\u0094 (conciencia del yo). Tiene masa y ocupa un lugar en el espacio. Por otro lado, los aconteceres c\u00edclicos naturales fueron incorporando a nuestro ser el concepto de tiempo: las cosas suceden, se suceden, su-ce-si-va-men-te, en forma lineal, de acuerdo a nuestros mecanismos mentales, con la l\u00f3gica del pensamiento cartesiano: antes-durante-despu\u00e9s. No concebimos el simult\u00e1neo. No podemos aprehender otro tiempo y espacio que no sea el nuestro. El tiempo nos \u0093pasa\u0094, sin imaginar que tal vez seamos nosotros los que \u0093pasamos\u0094 a trav\u00e9s del tiempo.\u0094<\/p>\n<p>b)\u00a0 \u00a0 \u0093Con estas limitaciones conceptuales, vamos asumiendo en nuestro yo esa parcela de entorno en que nos desenvolvemos. Y a esta porci\u00f3n de realidad incorporada a trav\u00e9s de los \u00f3rganos de los sentidos le damos categor\u00eda de realidad total. De tal a cual longitud de onda o en tal frecuencia vibratoria, existe. Lo dem\u00e1s, no. Pero resulta que esa realidad es cambiante a trav\u00e9s del tiempo, lo cual la invalida como tal. Antes del microscopio \u0093no exist\u00edan\u0094 los microbios. Ahora resulta que, a cierta velocidad, el tiempo se acorta. Y tambi\u00e9n parece que la Tierra se mueve, gracias a Galileo y a pesar del Santo Oficio. Vamos re-creando la realidad. Esta es en tanto y en cuanto yo soy. Y como yo soy como soy, voy creando una realidad totalmente falseada. Pero la academia ortodoxa la acepta como tal, y adem\u00e1s nos aconseja que el \u00fanico alimento \u00fatil es la alfalfa. Y si as\u00ed lo dice, debemos comer alfalfa.\u0094<\/p>\n<p>c)\u00a0 \u00a0 \u0093Con esta realidad condicionada pasamos de lo que en una \u00e9poca fue antropocentrismo a lo que hoy podr\u00edamos denominar antroporrealidad. El ser humano no acepta otra realidad m\u00e1s que la que puede captar con sus limitados medios (sus sentidos), con los que se conforma, y luego internaliza (sus mecanismos ps\u00edquicos), al igual que la cucaracha: tiene sus necesidades de cucaracha, su lenguaje de cucaracha, sus amores, sus problemas, sus angustias, sus dioses, en fin&#8230; su realidad de cucaracha. Y esa cucaracha no puede imaginar ni concebir lo que estamos debatiendo aqu\u00ed, porque sus estructuras biol\u00f3gicas no se lo permiten.\u0094<\/p>\n<p>d)\u00a0 \u00a0 \u0093De esta manera, las dificultades que se nos plantean para aceptar otro tipo de realidad que no sea la nuestra, son innumerables. Estamos condicionados, al igual que ese individuo que visit\u00f3 el zool\u00f3gico y lleg\u00f3 al corral de la jirafa. Sorprendido, la examin\u00f3 detenidamente: el cuerpo tan chico respecto al cuello, \u00e9ste, enorme de largo, con una cabeza desproporcionadamente peque\u00f1a. Patas delanteras altas y traseras cortitas. Despu\u00e9s de estudiarla un buen rato, se encogi\u00f3 de hombros y sigui\u00f3 su camino, diciendo: \u0093este animal no existe\u0094. No pod\u00eda incorporarlo a sus estructuras mentales.\u0094<\/p>\n<p>e)\u00a0 \u00a0 \u0093Charles Lindbergh, pionero de la aviaci\u00f3n norteamericana, que fue el primero en efectuar el vuelo directo New York-Par\u00eds en un monoplano y solo (1927), con posterioridad ayud\u00f3 a iniciar y apoy\u00f3 el programa espacial norteamericano. Con motivo de la preparaci\u00f3n de hombres para viajar a la Luna, Lindbergh declar\u00f3: \u0093&#8230; debido a la duraci\u00f3n de los viajes, parece evidente que nuestras exploraciones espaciales no pasar\u00e1n de los planetas m\u00e1s pr\u00f3ximos, y adem\u00e1s, quiz\u00e1s debamos atravesar fronteras ajenas al tiempo y el espacio, por lo que debemos aplicar nuestra ciencia, no a la construcci\u00f3n de veh\u00edculos, sino a la vida, a las cualidades infinitas y en infinita evoluci\u00f3n de los seres humanos, a su capacidad y posibilidades ilimitadas. Cuando nuestra conciencia crezca \u0096contin\u00faa\u0096 la experiencia (mente) podr\u00e1 viajar sin necesidad de acompa\u00f1ar a la vida (organismo). Descubriremos que s\u00f3lo sin naves podremos llegar a las galaxias, que solamente sin ciclotrones podemos llegar al interior de los \u00e1tomos\u0094. De esta manera, Lindbergh planteaba las ventajas que sobre el env\u00edo de sondas f\u00edsicas (sat\u00e9lites, naves) tiene el enviar sondas ps\u00edquicas.\u0094<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u0093En ingenier\u00eda aeron\u00e1utica, una de sus ramas, la aerodin\u00e1mica, puede ser utilizada cient\u00edficamente para demostrar que el abejorro no puede volar. Y muy que les pese a los ingenieros, el abejorro vuela.\u0094<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;El Cuarto Estado: metodolog\u00eda bioelectr\u00f3nica de comunicaci\u00f3n extraterrestre&#8221; \u00bfSEGUIREMOS ESPERANDO QUE ESA INTELIGENCIA VENGA A NOSOTROS&#8230; O POR FIN NOS DECIDIREMOS A IR HACIA ELLA? por Gustavo Fern\u00e1ndez A la memoria del doctor Enrique Briggiler \u00a0 \u00a0 No voy a perder demasiado tiempo en pre\u00e1mbulos para lanzarme de lleno al sentido de este art\u00edculo, por otra parte, absolutamente expl\u00edcito en<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[207],"tags":[],"class_list":["post-590","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revel-cosmos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/590","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=590"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/590\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}