{"id":576,"date":"2006-02-23T01:43:55","date_gmt":"2006-02-23T01:43:55","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=576"},"modified":"2006-02-23T01:43:55","modified_gmt":"2006-02-23T01:43:55","slug":"manual-de-la-perfecta-cabrona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=576","title":{"rendered":"manual de la perfecta cabrona"},"content":{"rendered":"<p>Este libro es para mi hija, Skannon Hillory Hector, cuya visi\u00f3n y ayuda fueron esenciales para realizarlo; y para mi padre, Robert Gifford Hilts, a quien sigo echando de menos cada d\u00eda.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>**************************************************<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00edas aceptar m\u00e1s trabajo sin que te aumentemos el sueldo o te ascendamos?<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>Me gustar\u00eda que llamaras m\u00e1s a menudo.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00edas hacerme el trabajo de pl\u00e1stica para ma\u00f1ana? Si no lo llevo, me suspenden.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00edas parecerte m\u00e1s a la hija que siempre quise?<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>\u00a1YO CREO QUE NO!<o:p><\/o:p><\/p>\n<p> \u0093Ten\u00edamos tanto en com\u00fan: yo lo amaba y \u00e9l se amaba a s\u00ed mismo\u0094.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  SHELLEY WINTERS<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>[INTRODUCCION]<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Plantada, pero con los ojos abiertos.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>Dejad que os explique en un momento por qu\u00e9 escrib\u00ed este libro.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Todo empez\u00f3 en febrero de 1993, con mi art\u00edculo &#8220;Ponte en contacto con la cabrona que llevas dentro\u00bb, publicado en Hysteria, una revista de humor para mujeres.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>La revista se public\u00f3, una personalidad en el medio de las comunicaciones vio el art\u00edcu\u00adlo y me llam\u00f3 para que diera una entrevista en la radio y, de repente, fui considerada como \u0093la experta en la cabrona que llevamos dentro\u00bb. Pues bien, lo soy. Pero antes de que \u00abella\u00bb se convirtiera en el objeto de mi espe\u00adcializaci\u00f3n, era experta en encanto t\u00f3xico. Desde el d\u00eda de mi nacimiento me entrena\u00adron en las habilidades del encanto. La frase que mi madre me repet\u00eda m\u00e1s veces era: \u00abEli\u00adzabeth, comp\u00f3rtate\u00bb, <o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Y lo intent\u00e9. De verdad. Procur\u00e9 ser un ejemplo de amabilidad: una Melania Wilkes, una Beth de Mujercitas (\u00bfo era Amy?), una Mary Ingalls&#8230; Aprend\u00ed de memoria los nom\u00adbres de los componentes de la familia m\u00e1s t\u00f3\u00adxica, los Encanto: Actuar, Hablar, Sentarse, Pensar e, incluso, Vestir.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Hablar con Encanto fue dif\u00edcil. Intent\u00e9 mantener un tono de voz bajo y bien modu\u00adlado. Cuando eso no funcion\u00f3, lo sub\u00ed una octava, lo que me oblig\u00f3 a susurrar. Yo cre\u00eda que sonaba m\u00e1s dulce; todos los dem\u00e1s, que ten\u00eda laringitis.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Vestir con Encanto casi me hizo perder la raz\u00f3n. \u00a1Encanto&#8230; cuando lo que yo quer\u00eda era usar blusas cortas! \u00a1Escotes! \u00a1Ropa entallada! Pero, al final, fue el viejo Actuar con Encanto el m\u00e1s t\u00f3xico de la familia. Simple\u00admente, no pod\u00eda hacerla. Me re\u00eda estrepito\u00adsamente; dec\u00eda lo primero que se me pasaba por la cabeza. Cuando era adolescente, mis amigas sol\u00edan decirme: \u00ab\u00a1Deja de hacer el rid\u00edculo!\u00bb, y en los momentos en los que era necesario guardar una discreci\u00f3n extrema, me daban un codazo y siseaban: \u00a1Liiiiiiz!\u00bb.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>En privado se mor\u00edan de risa al recordar las (innumerables) veces que saqu\u00e9 los pies del tiesto.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, todas sab\u00edamos la verdad: eran las cabronas quienes se llevaban el gato al agua. Por ejemplo, Escarlata O&#8217;Hara: ella era la estrella de la pel\u00edcula, \u00bfno es cierto? Y se lle\u00adv\u00f3 la mejor parte. Puede que Melania se que\u00addara al final con Ashley, \u00bfpero qui\u00e9n quiere un Ashley? Cualquiera con un poco de visi\u00f3n pue\u00adde darse cuenta de que Ashley era&#8230; Ashley.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Pero los convencionalismos del encan\u00adto siguieron acos\u00e1ndome hasta que sucedi\u00f3 ESO. El incidente que por fin me hizo ver que el encanto pod\u00eda ser t\u00f3xico.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><br \/>\n<o:p><\/p>\n<p>EL MOMENTO DE <st1:PersonName ProductID=\"LA VERDAD\">LA VERDAD<\/st1:PersonName><o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>El suceso tuvo que ver con un hombre. En mi caso, la frase puede completarse si al final a\u00f1adimos &#8220;por supuesto\u00bb. Confesar lo que pas\u00f3 me resulta muy embarazoso, pero s\u00e9 que debo hacerla. He aqu\u00ed lo que ocurri\u00f3: me dejaron plantada.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>S\u00ed. Me qued\u00e9 sentada en mi sof\u00e1 un s\u00e1\u00adbado por la noche, despu\u00e9s de haberme probado y quitado sucesivamente cinco con\u00adjuntos diferentes y fabulosos. Llam\u00e9 a su ca\u00adsa, me respondi\u00f3 el contestador. Dej\u00e9 un men\u00adsaje: \u00abHola, son casi las 9:00. Se te ha debido de haber hecho tarde. Nos vemos aqu\u00ed\u00bb. 9:15, 9:45. Me fui a mi cuarto a las 10:30, me qui\u00adt\u00e9 el maquillaje y me met\u00ed en la cama, don\u00adde me qued\u00e9 dando vueltas, pasando de la preocupaci\u00f3n a la ira, y otra vez a la preo\u00adcupaci\u00f3n durante toda la noche.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, \u00e9l llam\u00f3 con una excusa muy poco convincente. \u00abMe comprendes, \u00bfverdad?\u00bb.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Por supuesto. Lo comprend\u00eda totalmente. Pero, aun as\u00ed, lo perdon\u00e9 porque era muy gua\u00adpo y me gustaba de verdad. Y porque a nadie le gustan las cabronas. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda una chi\u00adca tan maja como yo estar mucho rato enfu\u00adrru\u00f1ada? Me pidi\u00f3 otra oportunidad y se la di.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>S\u00ed, s\u00ed, hab\u00e9is acertado: volvi\u00f3 a pasar lo mismo. \u00a1Y esta vez estall\u00e9! Enfurecida, llam\u00e9 para maldecir y despotricar en su contestador hasta que se cort\u00f3 la llamada. Despu\u00e9s vol\u00adv\u00ed a marcar para gritar un poco m\u00e1s. Al final, agotada, el entrenamiento de tantos a\u00f1os hi\u00adzo su aparici\u00f3n. \u00abLo siento, pero estoy hecha polvo\u00bb, susurr\u00e9 con voz ronca por tel\u00e9fono. \u00abPor favor, ll\u00e1mame\u00bb.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>\u00bfLo veis? \u00bfHab\u00e9is visto lo que hice? Ni yo misma puedo creerlo. \u00a1Ped\u00ed perd\u00f3n! \u00a1Le dije a su contestador que estaba hecha polvo! No estaba hecha polvo, \u00a1estaba furiosa! Pero, \u00bfsab\u00e9is?, \u00e9l era guapo, y pens\u00e9 que, quiz\u00e1, me gustaba de verdad, y que jam\u00e1s volver\u00eda a tratarme mal si le demostraba lo maja que yo era.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>A la tercera fue la vencida: \u00a1por fin, la gota que colm\u00f3 el vaso!<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>\u00a1S\u00ed! Y cuando me di cuenta de lo que hab\u00eda hecho, decid\u00ed en el acto que hab\u00eda llegado el momento de dejar a un lado el encanto t\u00f3xico. Hab\u00eda llegado la hora de emular a las perfectas cabronas que en el mundo hab\u00edan existido. Tomar\u00eda ejemplo de las p\u00e1ginas del libro de su vida, como mi madre sol\u00eda decir. <o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Pero ese libro no exist\u00eda.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p>Hasta ahora.<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p><\/o:p><\/p>\n<p><\/o:p><\/p>\n<p>\u0093Ninguna mujer es toda dulzura\u0094<br \/>\nMADAME R\u00c9CAMIER<\/p>\n<p>[I]<br \/>\nEncanto t\u00f3xico<\/p>\n<p>El encanto t\u00f3xico es lo que nos sucede cuando interiorizamos a los diferentes miembros de la familia Encanto. Su efecto es similar al de la levadura: \u00e9sta hace que la masa adquiera una consistencia suave y ligera, mientras que el encanto t\u00f3xico nos lleva a hacer de la vida algo suave y ligero&#8230; para todos los dem\u00e1s. Quienes la padecemos nos empleamos a fondo para endulzar el panorama o, parafraseando el viejo dicho, utilizamos nuestro \u00abaz\u00facar personal\u00bb para preparar limonada con los limones de la vida. Con frecuencia, esto s\u00f3lo se logra a un coste terrible.<br \/>\nEl hecho de que est\u00e9s leyendo este libro es una prueba de tu voluntad para abandonar el encanto t\u00f3xico. Para valorar correctamente sus efectos, tendr\u00e1s que determinar primero si has sufrido durante mucho tiempo este s\u00edndrome. Contesta las siguientes preguntas:<\/p>\n<p>1. \u00bfAlguna vez has querido cantarle las cuarenta a alguien y, en lugar de eso, has comido un pedazo de pastel?<\/p>\n<p>2, \u00bfQu\u00e9 tal el pastel entero?<\/p>\n<p>3. \u00bfAlguna vez has dicho: \u00ab\u00a1No s\u00e9 qu\u00e9 me ha podido pasar!\u00bb?<\/p>\n<p>4. \u00bfAlguna vez has rechazado una invitaci\u00f3n para salir un s\u00e1bado por la noche por esperar la de un gal\u00e1n m\u00e1s apetecible?<\/p>\n<p>5. \u00bfAlguna vez te has quedado sola en casa el s\u00e1bado por la noche porque el gal\u00e1n m\u00e1s apetecible no se dign\u00f3 a llamar?<\/p>\n<p>6. \u00bfAlguna vez has dicho \u00abs\u00ed\u00bb cuando lo que quer\u00edas decir era \u00abyo creo que no\u00bb?<\/p>\n<p>7 \u00bfTe disculpas con frecuencia?<\/p>\n<p>8 \u00bfOpinas que el escote palabra de honor es atrevido y por ello has elegido un vestido con tirantes para ir a la boda de tu mejor amiga?<\/p>\n<p>Si has contestado afirmativamente a cualquiera de estas preguntas, seguro que est\u00e1s utilizando demasiada miel. Pero no todo est\u00e1 perdido, tranquil\u00edzate. Si quieres, puedes librarte del encanto t\u00f3xico.<br \/>\nLa cabrona que llevas dentro te espera. Contin\u00faa leyendo.<\/p>\n<p>\u0093Hasta que no pierdes tu reputaci\u00f3n,<br \/>\nno te das cuenta de lo pesada que era<br \/>\nni de lo que es realmente la libertad\u0094<br \/>\nMARGARET MITCHELL<\/p>\n<p>[II]<br \/>\nConoce a tu cabrona interior<\/p>\n<p>Existe una parte poderosa y esencial en cada una de nosotras que no ha sido reconocida hasta ahora, ni su energ\u00eda convenientemente explotada. A\u00f1os de represi\u00f3n han ocultado esta faceta en los rincones y las grietas de nuestras almas. Como no la comprendemos, hacemos todo lo posible por mantenerla en la oscuridad, donde creemos que pertenece.<br \/>\nSe trata de la \u00abcabrona interior\u00bb. No te hagas la tonta: sabes perfectamente de lo que estoy hablando.<br \/>\nTodas la conocemos. Flota constantemente justo bajo la superficie de nuestra conciencia y nuestra educaci\u00f3n. Es parte de nosotras, es inteligente, segura de s\u00ed misma y sabe lo que quiere. Nos dice que no nos conformemos con menos. Nos avisa cuando estamos a punto de embarcarnos en una conducta autodestructiva.<br \/>\nLa cabrona interior no es esa parte de nosotras que a veces se muestra est\u00fapida, o ruin o carente de sentido del humor. No cae en el fatalismo, ni abusa de s\u00ed misma ni de los dem\u00e1s.<br \/>\nLa cabrona interior no se enzarza en discusiones de poca importancia, ni siquiera para pasar el rato. \u00bfPara qu\u00e9 molestarse?<br \/>\nLa cabrona interior jam\u00e1s es mordaz de forma gratuita. Y nunca teme decir: \u00abQue se vayan a fre\u00edr esp\u00e1rragos si no aguantan una broma\u00bb.<br \/>\nA mi modo de ver, hay una verdad absoluta: al liberar a nuestra cabrona interior podemos utilizar su poder y energ\u00eda para nuestros objetivos m\u00e1s elevados.<br \/>\nSi la ignoramos, nos arriesgamos a que enloquezca cuando la presi\u00f3n por ser encantadora se vuelve insoportable. Todas hemos sido testigos de ello y no es una perspectiva agradable.<br \/>\nCuando no reconocemos a nuestra cabrona interior nos salen granos o engordamos, o adelgazamos demasiado, y nos volvemos controladoras, manipuladoras, lloronas o hist\u00e9ricas. No insistimos en practicar sexo seguro.<br \/>\nNada de eso es productivo y algunas de estas cosas resultan francamente peligrosas. \u00bfC\u00f3mo podemos terminar con estas conductas autodestructivas, en especial despu\u00e9s de toda una vida de encanto t\u00f3xico?<br \/>\nLo \u00fanico que se necesita es una peque\u00f1a frase:<\/p>\n<p>\u00abYO CREO QUE NO\u00bb<\/p>\n<p>Todas lo pensamos y, sin embargo, espantamos esa idea como si fuera un mosquito molesto. \u00abEso no estar\u00eda bien\u00bb, pensamos, sin caer en la cuenta de que el precio que debemos pagar a cambio es muy alto.<br \/>\nQuiz\u00e1 te preguntes: \u00ab\u00bfPuedo ser encantadora sin ser t\u00f3xica?\u00bb.<br \/>\niClaro que s\u00ed! De hecho, ponerte en contacto con tu cabrona interior te ayudar\u00e1 a ser encantadora de verdad. Hay una enorme diferencia entre parecer encantadora y serio. Tu cabrona interior no quiere que seas mala. Quiere que seas firme. Quiere que seas razonable. Y quiere que seas encantadora, sobre todo contigo misma.<\/p>\n<p>DECIR \u00abYO CREO QUE NO\u00bb<\/p>\n<p>Int\u00e9ntalo. Empieza poco a poco. Imagina una situaci\u00f3n en tu vida en la que se pueda aplicar. Por ejemplo:<\/p>\n<p>&#8211; Tu hija de 30 a\u00f1os quiere mudarse a su antigua habitaci\u00f3n sin pagar alquiler, con su novio y la motocicleta de \u00e9ste.<br \/>\nT\u00fa dices: &#8220;Yo creo que no\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; El hombre con el que has estado saliendo durante un mes te exige, en un ataque de celos, que canceles una comida con un cliente importante.<br \/>\nTu respuesta: &#8220;Yo creo que no\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; Tu madre quiere que conozcas al hijo de su amiga del club de jubilados. \u00abS\u00f3lo una peque\u00f1a cena, hija. Os hemos sacado entradas para el teatro\u00bb.<br \/>\nT\u00fa sonr\u00edes: \u00abMam\u00e1, yo creo que no\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; Tu jefe sugiere con insistencia que inviertas tu bonus en el \u00faltimo y enloquecido proyecto empresarial de su primo.<br \/>\nT\u00fa contestas: &#8220;Yo creo que no\u00bb.<\/p>\n<p>DECIR M\u00c1S CON MENOS<\/p>\n<p>\u00bfVes? Funciona. Nadie puede malinterpretar el significado de esa frase. Argumentar en contra es in\u00fatil; \u00bfc\u00f3mo puede alguien insistir en que crees algo si t\u00fa afirmas lo contrario?<br \/>\nEs suave. Es cort\u00e9s, pero a la vez fuerte, firme e indiscutible.<br \/>\nLo mejor de la frase \u00abyo creo que no\u00bb es que puede utilizarse en cualquier momento durante una conversaci\u00f3n. Si adviertes que est\u00e1s desliz\u00e1ndote por la rampa del encanto t\u00f3xico, es muy f\u00e1cil detener la ca\u00edda. Y si olvidas decirlo, o no te atreves, no te preocupes: sin lugar a dudas se te presentar\u00e1 de nuevo la oportunidad.<\/p>\n<p>DECIR M\u00c1S<\/p>\n<p>Naturalmente, habr\u00e1 ocasiones en las que decir \u00abyo creo que no\u00bb no ser\u00e1 suficiente. Esta frase es s\u00f3lo un cucurucho sobre el cual construir una especie de helado verbal. A\u00f1ade el n\u00famero de bolas que desees.<\/p>\n<p>\u00abNo creo que te pueda prestar los pendientes de brillantes de mi abuela, pero tengo otros de cuarzo muy monos\u00bb.<br \/>\n\u00abNo creo que me quede\u00bb.<br \/>\n\u00abNo creo que ese color me favorezca\u00bb.<br \/>\n\u00abNo creo estar lista\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existen esos casos que demandan cierta delicadeza combinada con la habilidad de tener los pies plantados sobre la tierra.<\/p>\n<p>Por ejemplo, est\u00e1s en una fiesta. Un amigo de un amigo se presenta y te dice: \u00ab\u00bfSab\u00edas que Fulanito me ha dicho que eres la mujer perfecta para m\u00ed?\u00bb. Ese hombre no te interesa un pimiento, pero, por pura amabilidad, le contestas: \u00abYo creo que no, pero podemos charlar un poco\u00bb.<\/p>\n<p>Como puedes ver, la frase es cort\u00e9s y razonable, nunca resulta cruel y no es nada dif\u00edcil de decir. Prueba con distintos tonos de voz. Dale un tono reflexivo o intenta poner \u00e9nfasis en distintas palabras: \u00abyo creo que no\u00bb, \u00abyo creo que no\u00bb, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>\u0093S\u00f3lo empiezan a llamarte cabrona cuando alcanzas el \u00e9xito\u0094<br \/>\nJUDITH REGAN<\/p>\n<p>[III]<br \/>\nUn ep\u00edteto atrevido<\/p>\n<p>A algunas de nosotras nos puede resultar problem\u00e1tico utilizar el t\u00e9rmino \u00abcabrona\u00bb para referimos a nosotras mismas. Podemos llegar a creer que hacerlo equivaldr\u00eda a afirmar la imagen negativa que las mujeres asertivas han llevado como un sambenito durante a\u00f1os. Es decir, si expresamos lo que realmente pensamos, debemos de ser unas cabronas.<br \/>\nAnalicemos con detenimiento este punto. \u00bfCu\u00e1l es el problema exactamente? \u00bfNos estamos portando mal acaso? \u00bfO estamos yendo demasiado r\u00e1pido, adelant\u00e1ndonos, liber\u00e1ndonos del papel que nos han asignado?<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u00abcabrona\u00bb nos asusta para que nos refugiemos cuanto antes en la tranquilidad del encanto t\u00f3xico.<br \/>\nTodo lo que puedo decir es: \u00abYo creo que no\u00bb.<br \/>\nPor desgracia, muchas de nosotras hemos sido v\u00edctimas del prejuicio contra este calificativo. Si reunimos a un grupo de mujeres para que hablen de esta condici\u00f3n, admitir\u00e1n que existe, incluso aceptar\u00e1n que en ocasiones han ca\u00eddo en comportamientos cabrones, pero s\u00f3lo porque se vieron obligadas a ello, por supuesto. En nuestros momentos m\u00e1s sinceros, sin embargo, aludiremos a nuestra condici\u00f3n de cabronas con gozoso orgullo. Porque, afront\u00e9moslo, ha habido momentos en nuestras vidas en los que ser cabrona ha sido divertido.<br \/>\nPero si nos preguntan si nos consideramos cabronas diremos rotundamente que no. \u00abAy, no, no, no, no, \u00a1NO!\u00bb. Nos consideramos chicas amables que, de vez en cuando, se ven forzadas a defenderse actuando como cabronas. Son \u00abesas otras mujeres\u00bb quienes de verdad son unas cabronas.<\/p>\n<p>De nuevo, yo creo que no. De hecho, pienso que esta din\u00e1mica lleva consigo las semillas de la divisi\u00f3n. Por una especie de mal\u00e9vola y oculta maldici\u00f3n, el encanto t\u00f3xico funciona mejor cuando nuestra cabrona interior y nosotras estamos separadas, cuando estamos divididas y cuando entre nosotras no existe respeto.<\/p>\n<p>\u00bfQU\u00c9 CAUSA ESTA DIN\u00c1MICA?<\/p>\n<p>Esta pregunta podr\u00eda mantener entretenidos a soci\u00f3logos y te\u00f3ricos durante a\u00f1os, quiz\u00e1 d\u00e9cadas. Est\u00e1 bien. Necesitan motivos para justificar las becas y subvenciones que reciben. La verdad, por simple que parezca, es la siguiente: en la ra\u00edz del problema que supone para muchas de nosotras asumir a la cabrona interior est\u00e1 el temor a que nos llamen as\u00ed.<br \/>\nPermitidme que os recuerde una cosa: es s\u00f3lo una palabra. Con palos y piedras se puede hacer mucho da\u00f1o, pero las palabras no nos hieren si no queremos.<\/p>\n<p>SI ME LO LLAMAS, QUIERO SERLO<\/p>\n<p>Cualquier mujer que tenga \u00e9xito en algo ser\u00e1 llamada cabrona. \u00bfHillary Clinton? Cabrona. \u00bfGloria Steinem? Cabrona. \u00bfBarbra Streisand? Cabrona. La lista sigue, sigue y sigue&#8230;<br \/>\nEl quid de la cuesti\u00f3n es que, si no podemos evitarlo, \u00bfpor qu\u00e9 no darle la bienvenida? Todas hemos tenido esta experiencia: en alg\u00fan momento decimos frente a otras personas lo que pensamos de verdad sobre alguna cuesti\u00f3n o persona. Despu\u00e9s, en alguna otra ocasi\u00f3n, alguien nos dir\u00e1: \u00abFulanito realmente pens\u00f3 que eras una cabrona\u00bb. (Si no te ha ocurrido todav\u00eda, sigue esperando: suceder\u00e1).<br \/>\nEntonces, la mayor\u00eda de nosotras se asegura de ser particularmente amable con el tal Fulanito durante el siguiente encuentro. Incluso hasta podemos tomamos la molestia de demostrar que el que nos haya considerado cabronas no s\u00f3lo es err\u00f3neo, sino tambi\u00e9n absolutamente injusto. O nos disculpamos dando explicaciones de todos los motivos por los que dijimos lo que dijimos. \u00abEstaba muy estresada la \u00faltima vez que nos vimos\u00bb o \u00abVaya, \u00a1no s\u00e9 lo que me pas\u00f3!\u00bb. O incluso: \u00ab\u00bfSabes?, el s\u00edndrome premenstrual me afecta de verdad\u00bb. En definitiva, nos retractamos.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si respondi\u00e9ramos enviando a Fulanito un ramo de flores con una peque\u00f1a tarjeta de agradecimiento en la que pusiera: \u00abNo sabes cu\u00e1nto me alegra que hayas reconocido a mi cabrona interior\u00bb?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si dej\u00e1ramos de temer a esta dichosa palabrita?<br \/>\nOtro punto que debe analizarse, y que requiere una breve incursi\u00f3n en la ret\u00f3rica, es el siguiente: \u00bfc\u00f3mo llamamos a un hombre que habla por s\u00ed mismo, un hombre que es exigente consigo mismo y con los que lo rodean, un hombre que se comporta como lo har\u00eda cualquier cabrona que se respetara a s\u00ed misma? Triunfador.<\/p>\n<p>\u00bfA QUI\u00c9N HAY QUE ECHAR LA CULPA?<\/p>\n<p>Pues bien, a nadie. Quiz\u00e1 a todos. Sin embargo, existe un aspecto muy importante sobre la cabrona interior que debe plantearse con toda claridad:<\/p>\n<p>La existencia de la cabrona interior no tiene que ver con la culpa.<\/p>\n<p>La cabrona interior simplemente existe, as\u00ed como el cielo simplemente es el cielo, y los platos, una vez sucios, deben lavarse. No hace falta se\u00f1alar a nadie con el dedo. Y tampoco existe raz\u00f3n alguna por la que haya que pedir perd\u00f3n por estar en contacto con ella. Despu\u00e9s de todo, es la parte de nosotras mismas que sabe lo que en realidad nos importa y queremos.<br \/>\nElla sabe que nos enorgullecemos de nuestro trabajo y que exigimos cierto nivel, tanto de los dem\u00e1s como de nosotras mismas.<\/p>\n<p>Ella sabe que queremos que nuestros amantes nos satisfagan en la cama (m\u00e1s adelante insistir\u00e9 sobre este punto).<br \/>\nElla sabe que queremos que nuestra mejor amiga, la novia, entienda que vestirse con tafet\u00e1n despu\u00e9s de los doce a\u00f1os es rid\u00edculo. Ella sabe que queremos que el mundo mida nuestros logros, y no nuestros cuerpos. Ella sabe que deseamos ser capaces de decir lo que sabemos, sin recibir a cambio humillantes ep\u00edtetos.<br \/>\nMientras sigamos negando que la cabrona interior es parte de nosotras mismas, mientras continuemos rindi\u00e9ndonos al encanto t\u00f3xico, no conseguiremos nunca lo que queremos. No obtendremos lo que necesitamos, y ninguna de nosotras alcanzar\u00e1 realmente lo que es bueno para todas.<\/p>\n<p>\u0093La verdadera hermandad entre mujeres [consiste en]<br \/>\nun grupo de se\u00f1oras en bata,<br \/>\natiborr\u00e1ndose de M&#038;M\u0092s y haci\u00e9ndose re\u00edr\u0094.<br \/>\nMAXINE WILKIE<\/p>\n<p>[IV]<br \/>\n\u00a1Podemos Hablar!<\/p>\n<p>No hay nada mejor que un grupo de mujeres reunidas con tiempo para charlar. \u00bfY qu\u00e9 hacemos nosotras, las mujeres, cuando hablamos? Llegamos al fondo de las cosas. Es hermoso.<br \/>\nEmpezamos en la adolescencia, cuando estamos en permanente lucha contra todo y contra todos. Ah\u00ed es cuando descubrimos lo perspicaces que son nuestras amigas, lo bien que nos entienden.<br \/>\nComprenden lo absurdo que es el toque de queda impuesto por nuestros padres, y el imposible examen de historia; se compadecen de nosotras por el doloroso aparato de ortodoncia que nos vemos obligadas a llevar, por la crueldad gratuita que demuestra el chico que no llama y por el desastre de la blusa nueva que se encoge al lavarla; y, como nosotras, desfallecen ante la sola menci\u00f3n de nuestros \u00eddolos musicales o cinematogr\u00e1ficos. Una vez recuperadas de nuestros a\u00f1os de adolescencia (cosa que la mayor\u00eda de nosotras consigue tarde o temprano), somos capaces de formar amistades fuertes y duraderas con otras mujeres. Nuestras mejores amigas son aquellas con quienes no escondemos a nuestra cabrona interior.<br \/>\nMientras mis amigas y yo luchamos contra nuestra tendencia hacia el encanto t\u00f3xico, nuestra cabrona interior nos ayuda a establecer fronteras que mantienen sana la amistad. \u00bfChantaje emocional? \u00bfRevelar secretos? \u00bfCotilleo mal intencionado?<br \/>\nYo creo que no.<\/p>\n<p>AMIGAS DE VERDAD<\/p>\n<p>\u00bfEs f\u00e1cil para dos o m\u00e1s mujeres en contacto con sus cabronas interiores ser amigas?<br \/>\nYo creo que no, pero ciertamente esa amistad es m\u00e1s significativa que en aquellas relaciones basadas en el encanto t\u00f3xico.<br \/>\nLas reglas que rigen las relaciones entre mujeres son tan complejas que, en comparaci\u00f3n, el nudo gordiano parece un juego de ni\u00f1os. Pero es precisamente esta complejidad lo que hace este tipo de amistades tan gratificantes.<br \/>\nLas amigas que est\u00e1n en contacto con su cabrona interior con frecuencia son las que nos dan m\u00e1s apoyo: son a quienes acudimos cuando sentimos que nuestro car\u00e1cter empieza a diluirse ante jefes poco razonables y fechas de entrega imposibles, frente al amante que de repente deja de llamar y ante la tristeza por la p\u00e9rdida de nuestros pendientes preferidos. Son las que nos recuerdan la importancia de nuestros sue\u00f1os y aspiraciones, y las que nos animan silenciosa o ruidosamente cuando el camino parece demasiado empinado o largo.<br \/>\nEl principal elemento del v\u00ednculo entre las mujeres es el amor. Si no nos am\u00e1ramos, no nos molestar\u00edamos en decir la verdad. Simplemente nos dejar\u00edamos resbalar de una decepci\u00f3n a la siguiente, con lo que acabar\u00edamos reuniendo suficiente experiencia como para convertirnos en cantantes de blues.<br \/>\nLo maravilloso de entrar en contacto con nuestra cabrona interior consiste en que podemos escuchar nuestra propia voz. La cabrona interior es muy sabia y no tiene miedo de decir las verdades, aunque depende de nosotras escucharla. El hecho es que, despu\u00e9s de haber o\u00eddo la misma melod\u00eda durante tanto tiempo, podemos saber cu\u00e1ndo va a empezar y, en ocasiones, podemos librar a una amiga del peligro.<br \/>\nPor ejemplo, cuando el novio de nuestra amiga le rompe el coraz\u00f3n al irse a Hawai para ayudar a su amigo a empezar un negocio, \u00bfle echamos en cara que se lo hab\u00edamos advertido? Claro que no. Estar en contacto con nuestra cabrona interior requiere de sensibilidad.<br \/>\nElla: -\u00a1No puedo creer que me haya dejado! \u00a1Y para vivir en un lugar donde hace calor durante todo el a\u00f1o! Quiz\u00e1 deba ir tras \u00e9l.<br \/>\nT\u00fa: -\u00bfSabes cu\u00e1ntas serpientes venenosas hay en Hawai?<br \/>\nDespu\u00e9s nos las arreglamos para reunirnos con frecuencia para ver pel\u00edculas como Thelma y Lauise o El diario de Bridget Jones y pedir que nos lleven una pizza o comida china, evitando cuidadosamente cualquier alusi\u00f3n a Hawai. Con el tiempo, cambiamos a pel\u00edculas extremadamente rom\u00e1nticas ubicadas en lugares como, por ejemplo, Alaska (siempre y cuando la ropa de abrigo permita apreciar los atractivos del protagonista).<\/p>\n<p>\u0093AMAME EN TODO MI SER\u0094.<br \/>\nELIZABETH BARRET BROWNING<\/p>\n<p>[V]<br \/>\nLa cabrona en la cama<\/p>\n<p>Bueno, la cabrona enamorada&#8230; \u00a1De verdad! \u00a1C\u00f3mo conservar a la cabrona interior en ese impetuoso carrusel de la vida que es el romance? Si es verdad que lo que buscamos en nuestras parejas es la intimidad, entonces es indispensable que dichos compa\u00f1eros estEen al tanto de la existencia de nuestra cabrona Interior. No podemos intimar de verdad con alguien que no conozca y respete cada aspecto de nuestra personalidad (hecho abundantemente demostrado durante la d\u00e9cada de los cincuenta).<br \/>\nAfront\u00e9moslo: el terreno amoroso es el m\u00e1s propicio para el desarrollo del encanto t\u00f3xico, y tambi\u00e9n donde \u00e9ste resulta m\u00e1s peligroso.<br \/>\nMuchas de nosotras tenemos miedo de que los hombres que amamos no quieran saber nada de nosotras si realmente llegan a conocemos.<br \/>\nPero cuando no conocen nuestro verdadero ser, vivimos con el temor de su desilusi\u00f3n si nos revelamos ante ellos.<br \/>\n\u00a1Caramba, aqu\u00ed tenemos un c\u00edrculo vicioso! Estar en contacto con nuestra cabrona interior rompe ese ciclo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este libro es para mi hija, Skannon Hillory Hector, cuya visi\u00f3n y ayuda fueron esenciales para realizarlo; y para mi padre, Robert Gifford Hilts, a quien sigo echando de menos cada d\u00eda. ************************************************** \u00bfPodr\u00edas aceptar m\u00e1s trabajo sin que te aumentemos el sueldo o te ascendamos? Me gustar\u00eda que llamaras m\u00e1s a menudo. \u00bfPodr\u00edas hacerme el trabajo de pl\u00e1stica para<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[117],"tags":[],"class_list":["post-576","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-road-runner"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/576\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}