{"id":52,"date":"2006-01-20T19:04:21","date_gmt":"2006-01-20T19:04:21","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=52"},"modified":"2006-01-20T19:04:21","modified_gmt":"2006-01-20T19:04:21","slug":"retazo-(diversas-fuentes)-52","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=52","title":{"rendered":"Retazo (diversas fuentes)-52"},"content":{"rendered":"<p>ALQUIMIA, su simbolismo<\/p>\n<p>A partir de este n\u00famero de la Revista, comenzaremos, mediante entregas mensuales, la publicaci\u00f3n del libro: EL HOMBRE: POTENCIA ALQUIMICA. El proceso de convertir Plomo en Oro. El desarrollo de la energ\u00eda y la fuerza interior.<\/p>\n<p>CAPITULO UNO: Alquimia, su simbolismo<\/p>\n<p>En diversos libros se utiliza el t\u00e9rmino &#8220;Alquimia&#8221;. \u00c9ste, nos evoca de inmediato a la m\u00e1s cient\u00edfica de las operaciones medievales: el proceso de convertir Plomo en Oro.<br \/>\nLa Alquimia era una ciencia. Un gran \u00e1rbol del cual naci\u00f3 una rama que se transform\u00f3 luego en la qu\u00edmica actual.<br \/>\nMuchas personas creen, equivocadamente, que de ese \u00e1rbol de la ciencia alqu\u00edmica qued\u00f3 \u00fanicamente esta rama: la qu\u00edmica. La verdad es que el \u00e1rbol alqu\u00edmico sigue en pie, y proyecta su hermoso follaje protector, junto a sus mejores frutos.<br \/>\nEsta ciencia alqu\u00edmica fue desarrollada intensamente por los antiguos Alquimistas de la Edad Media. Ellos sab\u00edan que todos los metales pose\u00edan una estructura b\u00e1sica modificable, y que en consecuencia pod\u00edan ser transformados unos en otros. Su obsesi\u00f3n en realidad era m\u00e1s amplia: buscaban transformar lo inferior en algo superior.<br \/>\nSe dice que pretend\u00edan transmutar el Plomo en Oro, tambi\u00e9n se dice que buscaban encontrar el elixir de la larga vida y de la eterna juventud.<br \/>\nEs que en sus escritos aparec\u00edan repetidas referencias al &#8220;Oro Alqu\u00edmico&#8221;, el cual dec\u00edan, era el resultado final de lentas operaciones efectuadas en el laboratorio alqu\u00edmico. Explicaban que para realizar el proceso se necesitaba un Athanor, un Fuego especial y la Piedra filosofal. El resultado era la Transmutaci\u00f3n del Plomo en Oro.<br \/>\nMuchas personas, se burlaban de sus esfuerzos, otras, en su avaricia, esperaban en vano ver materializarse el &#8220;Oro&#8221;, que los sacar\u00eda de su pobreza para convertirlos en ricos.<br \/>\nOtros afirmaban que detr\u00e1s de estas investigaciones se encontraba un proceso inici\u00e1tico, en el cual la palabra &#8220;alquimia&#8221; hac\u00eda referencia a la Gran Obra Herm\u00e9tica.<br \/>\nQue esa alquimia era la faz concreta, material; la aplicaci\u00f3n de los grandes conocimientos herm\u00e9ticos. Se trataba en consecuencia de un &#8220;arte real&#8221;.<br \/>\nPor esto la Alquimia, afirmaban, no era una de las armas del esoterismo, era su llave maestra o su Piedra Angular.<br \/>\nPero detengamos un segundo nuestra lectura, y reconozcamos que es dif\u00edcil creer que detr\u00e1s de tantas palabras extra\u00f1as, sin sentido, pueda existir un profundo conocimiento. Son palabras que carecen de significado pr\u00e1ctico para nosotros. Nos parece casi in\u00fatil seguir indagando.<br \/>\nEntonces podr\u00edamos, como otros muchos lo hicieron en la antig\u00fcedad, burlarnos de los alqu\u00edmicos y de su obra.<br \/>\nLa burla nos alejar\u00eda del estudio de la Alquimia. Eso era lo que buscaban estos grandes sabios: alejar al que no estaba listo para conocer.<br \/>\nBuscaban ocultar el conocimiento. Algo aparentemente contradictorio, pues sabemos que los sabios buscan divulgarlo, sabemos que es una tradici\u00f3n poner el nombre del descubridor al nuevo descubrimiento.<br \/>\nPero en la Alquimia, nadie le daba la paternidad a los descubrimientos. No hab\u00eda nombres para identificar al nuevo conocimiento. La excepci\u00f3n era Hermes Trismegisto, del cual deriva la palabra herm\u00e9tico, utilizada como sin\u00f3nimos de secreto. No hab\u00eda &#8220;descubrimientos&#8221; a divulgar a la sociedad, sino todo lo contrario se &#8220;cubr\u00eda&#8221;, se tapaba lo que se encontraba.<br \/>\nLos alquimistas nunca dijeron en forma directa qu\u00e9 buscaban, ni lo que encontraron.<br \/>\nSab\u00edan que exist\u00eda en el conocimiento Alqu\u00edmico un gran poder, y como todo poder tem\u00edan que si ca\u00eda en manos de personas carentes de una integridad personal, pod\u00eda da\u00f1ar en vez de ayudar. Buscaban evitar el abuso de los impuros y proteger sus pr\u00e1cticas. Evitar en definitiva que llegara a las malas personas. Pero, no solo tem\u00edan a \u00e9stas, entend\u00edan que tambi\u00e9n era necesario proteger los ense\u00f1amientos secretos de la compresi\u00f3n del vulgo, que tambi\u00e9n pod\u00edan usarlos indebidamente.<br \/>\nAfirmaban: &#8220;Aurum nostrum nom est aurum vulgi&#8221; (Nuestro oro no es del vulgo).<br \/>\nPor esta raz\u00f3n las f\u00f3rmulas originales fueron ocultadas en un lenguaje simb\u00f3lico, cr\u00edptico, a fin de protegerlas.<br \/>\nDe este modo encriptado el conocimiento mediante ese lenguaje, lo dijeron, lo escribieron, lo comunicaron, lo transmitieron. Este era el lenguaje metaf\u00edsico por excelencia, pues adem\u00e1s ten\u00eda otra ventaja, permit\u00eda utilizar el pensamiento anal\u00f3gico. Sab\u00edan que los s\u00edmbolos, dada su capacidad mediadora entre el mundo sensible y el intelectual, permit\u00edan comunicar un conocimiento a distintos niveles de comprensi\u00f3n al mismo tiempo.<\/p>\n<p>EL &#8220;PARA QUE&#8221; DE LA GRAN OBRA: EL SOL RADIANTE<\/p>\n<p>Los tiempos han cambiado, y estamos en una \u00e9poca donde el conocimiento secreto, se ha hecho p\u00fablico. Ya no es factible esconderlo de las manos carentes de una integridad personal, y vemos a diario como personas sin formaci\u00f3n pueden leerlo libremente.<br \/>\nEl desaf\u00edo ahora es otro, no ya buscar s\u00edmbolos cada vez m\u00e1s sofisticados para ocultarlo, sino develar el conocimiento, ponerlo en las manos de las personas de buen coraz\u00f3n, que buscan el bienestar general.<br \/>\nEl Oro, esa sustancia que se encuentra en las profundidades de la tierra, tiene ahora que actuar como un Sol, para irradiar luz donde haya oscuridad, calor donde exista el fr\u00edo. De este modo las personas usar\u00e1n el conocimiento tanto para su crecimiento personal, como para servir a otros.<br \/>\nEn un mundo cargado de malvados, dispuestos a robar a aquellos que se encuentran en el camino de su viaje interior hacia su propia Tierra Santa, necesitamos nuevos &#8220;cruzados&#8221;. No se trata de preparar las almas de los hombres para la vida eterna; eso es incumbencia de la Religi\u00f3n. El &#8220;religare&#8221; del hombre con Dios es su territorio.<br \/>\nEl desaf\u00edo alqu\u00edmico consiste en la Transmutaci\u00f3n del hombre durante esta vida con la finalidad manifiesta de irradiar la luz de su nuevo ser en este mundo. Por ello la Alquimia es un proceso de Transmutaci\u00f3n complementario a las indicaciones de pureza espiritual propuestas por Cristo.<br \/>\nEl &#8220;para qu\u00e9&#8221; de la Alquimia, su objetivo, su meta, es entonces convertirse en un Sol Radiante.<\/p>\n<p>EL MARCO DE REFERENCIA<\/p>\n<p>Para definir el marco de referencia dentro del cual avanzaremos en el conocimiento y antes de adentrarnos en los s\u00edmbolos b\u00e1sicos digamos entonces que: la Alquimia es el proceso de la Transmutaci\u00f3n del ser humano en algo m\u00e1s perfecto, por la exploraci\u00f3n y desarrollo del potencial contenido en su naturaleza, y con el fin de manifestar ese poder transformador en este mundo, como expresi\u00f3n de amor a la humanidad.<\/p>\n<p>EL ENORME PODER<\/p>\n<p>Este conocimiento alqu\u00edmico comprende un saber te\u00f3rico, asimilable por nuestra mente conciente, y un saber vivencial, que llegando directamente a nuestra alma, enciende el Fuego interior. Se trata de moverse en dos direcciones al mismo tiempo: una en sentido horizontal, dentro de este mundo terreno, esa ser\u00e1 apoyada en el saber te\u00f3rico y nuestra aliada ser\u00e1 nuestra mente consciente.<br \/>\nLa otra direcci\u00f3n ser\u00e1 en sentido vertical, buscando la conexi\u00f3n de lo terreno con lo superior, nuestros aliados se encuentran en los niveles m\u00e1s profundos de nuestro ser.<br \/>\nNos dirigiremos primeramente a nuestra mente consciente para que nos permita ingresar a esos niveles m\u00e1s profundos de nuestro ser. De ese modo, podremos ponernos en contacto con nuestra gran fuerza interior, y desde all\u00ed, empezar nuestra Transmutaci\u00f3n.<br \/>\nEn eso consiste la Gran Obra: transmutarnos. A partir de ahora cada vez que usemos el t\u00e9rmino &#8220;la Gran Obra&#8221;, estaremos haciendo referencia al trabajo Alqu\u00edmico, el trabajo de transformaci\u00f3n interior, algo totalmente vivencial con un tremendo poder.<br \/>\nPero, \u00bfpor qu\u00e9 tanta insistencia en un &#8220;tremendo poder&#8221;?.<br \/>\nEs que sin \u00e9l no podr\u00edamos concretar un objetivo a alcanzar tan inmenso, tan dif\u00edcil.<br \/>\nNo se trata ya de transformar lo externo, de transformar a los otros: a la familia, a los amigos, al mundo entero.<br \/>\nSe trata de que t\u00fa te transformes. T\u00fa eres aquello que debe cambiar, para que el mundo cambie.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo podr\u00edas encarar la Transmutaci\u00f3n de lo m\u00e1s dif\u00edcil, t\u00fa mismo, sin tener a tu disposici\u00f3n un poder tremendo?.<br \/>\nAlgunos creyeron que ese poder tremendo se encontraba en el conocimiento te\u00f3rico, en el SABER: buscaban la Piedra filosofal.<br \/>\nEn la Gran Obra el conocimiento te\u00f3rico es un elemento imprescindible de la Transmutaci\u00f3n alqu\u00edmica. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos encarar la Gran Obra sin saber cu\u00e1les son las &#8220;reglas del arte&#8221;?. Pero no es un elemento suficiente. El conocimiento te\u00f3rico es un requisito previo para entender la Gran Obra, y no el fin del camino.<br \/>\nDesde el siglo pasado, los nuevos enfoques de la psicolog\u00eda Jungiana, como as\u00ed tambi\u00e9n de otros estudios volcados en infinidad de libros, hizo posible que a nivel te\u00f3rico este conocimiento se divulgara masivamente, fragmentado, y muchas veces distorsionado. El conocimiento estaba limitado por el propio marco de referencia de cada autor, que buscaba hacer coincidir el conocimiento Alqu\u00edmico con sus teor\u00edas. Constru\u00edan de ese modo verdaderos lechos de Procustro, en los cuales si la persona que se acostaba era m\u00e1s larga que la cama, no se buscaba cambiar la cama, sino cortarle las extremidades a la persona. As\u00ed hicieron con el conocimiento Alqu\u00edmico, le cortaron las partes que no coincid\u00edan con sus teor\u00edas, lo fragmentaron, lo dejaron reducido a una expresi\u00f3n sin vida.<br \/>\nExisten as\u00ed, infinidad de personas en grado de recitar casi de memoria este conocimiento parcial. Lo tienen en la mente, en su memoria, pero nunca se han permitido llevarlo a la profundidad de su ser y de ese modo comenzar a vivir la Alquimia, sentir el inmenso poder. Algunos de ellos encontraron la Piedra filosofal, pero en vez de utilizarla para realizar la Gran Obra, se limitaron a adorarla como un nuevo Dios.<br \/>\nOtros creyeron, en su vanidad, que el tremendo Poder consist\u00eda en poseer el Oro, convertirse en &#8220;Oro&#8221;. Algunos obtuvieron ese &#8220;Oro&#8221;, pero careciendo de un &#8220;para qu\u00e9&#8221; lo hab\u00edan materializado, se limitaron a convertirse en Pavos Reales que mostraban sus hermosas plumas para su propio placer.<br \/>\nOtros consideraron que el Tremendo Poder resid\u00eda en el Athanor, por esto enfocaron su trabajo principal en preparar del mejor modo posible el Athanor, o sea el horno alqu\u00edmico, nuestro ser. Fracasaron tambi\u00e9n ellos. \u00bfPara qu\u00e9 sirve un Athanor sin Fuego que lo alimente?.<br \/>\nFinalmente unas palabras para aquellos que se dedicaron a adorar el Fuego interior. Creyeron, que \u00e9ste era la clave. Desarrollaron infinidad de t\u00e9cnicas para incrementar ese Fuego. Pensaban que por s\u00ed sola esta llama iba a transformarlos, a purificarlos. Y as\u00ed aplicaron el Fuego interior a un Athanor en mal estado de funcionamiento, sin darse cuenta que pod\u00eda destruirlos. Por supuesto que se quemaron junto a su propia obra.<br \/>\nEl Fuego interior es imprescindible, sin \u00e9l no hay posibilidad de realizar la Gran Obra. Este Fuego deber\u00e1 entonces encenderse y desarrollarse sin perder de vista en ning\u00fan momento los dem\u00e1s elementos b\u00e1sicos que la componen y lo convierten en un verdadero Sistema Transmutador.<br \/>\nDaremos, todas las indicaciones posibles para que, a medida que se absorba el conocimiento de la Piedra Filosofal, y se vaya construyendo el Athanor, se encienda el Fuego interior. Podr\u00e1 iniciarse as\u00ed la Transmutaci\u00f3n y la Gran Obra estar\u00e1 en marcha. Las otras indicaciones, las que \u00fanicamente pueden ser dadas en una relaci\u00f3n personal directa, las daremos en encuentros vivenciales a los aspirantes a Alquimistas.<\/p>\n<p>SIMBOLOS B\u00c1SICOS<\/p>\n<p>Para dejar de ver a la ciencia Alqu\u00edmica como un conjunto de s\u00edmbolos metaf\u00edsicos y abstractos es que nos adentramos en los siguientes cap\u00edtulos en el conocimiento del hombre: potencia alqu\u00edmica. Para ello analizaremos los s\u00edmbolos b\u00e1sicos, o sea los actores que intervienen en la Gran Obra. Ellos son:<br \/>\n&#8211; Plomo<br \/>\n&#8211; Oro<br \/>\n&#8211; Transmutaci\u00f3n<br \/>\n&#8211; Athanor<br \/>\n&#8211; Fuego<br \/>\n&#8211; Piedra filosofal<br \/>\nEstos s\u00edmbolos, forman los elementos de un gran sistema. Esto implica que la falta de uno de ellos impide el funcionamiento del proceso. Tengamos siempre presente que se trata de un Sistema Transmutador, donde todos los elementos trabajan en conjunto para provocar un efecto sin\u00e9rgico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALQUIMIA, su simbolismo A partir de este n\u00famero de la Revista, comenzaremos, mediante entregas mensuales, la publicaci\u00f3n del libro: EL HOMBRE: POTENCIA ALQUIMICA. El proceso de convertir Plomo en Oro. El desarrollo de la energ\u00eda y la fuerza interior. CAPITULO UNO: Alquimia, su simbolismo En diversos libros se utiliza el t\u00e9rmino &#8220;Alquimia&#8221;. \u00c9ste, nos evoca de inmediato a la m\u00e1s<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[129],"tags":[],"class_list":["post-52","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alquimia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=52"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=52"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=52"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=52"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}