{"id":48,"date":"2006-01-20T18:10:52","date_gmt":"2006-01-20T18:10:52","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=48"},"modified":"2006-01-20T18:10:52","modified_gmt":"2006-01-20T18:10:52","slug":"re:-resistencia-indigena-(diversos-post)","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=48","title":{"rendered":"RE: Resistencia indigena (diversos post)"},"content":{"rendered":"<p>Para el occidental, y sin duda para la mayor\u00eda de los no musulmanes,<br \/>\nCristo y Buda representan perfecciones inmediatamente inteligibles y convincentes, lo que refleja, por lo dem\u00e1s, el ternario vivekanandiano \u0096inaceptable por varias razones\u0096 \u0093Jes\u00fas, Buda, Ramakrishna\u0094; (1) por el contrario, el Profeta del Islam parece complejo y desigual y apenas se impone como s\u00edmbolo fuera de su universo tradicional. La raz\u00f3n de ello es que, contrariamente a lo que ocurre con Buda y Cristo, su realidad espiritual se recubre de ciertos velos humanos y terrenos, y esto a causa de su funci\u00f3n de legislador \u0093para este mundo\u0094. De este modo, se asemeja a los otros grandes Reveladores sem\u00edticos, Abraham y Mois\u00e9s, y tambi\u00e9n a David y a Salom\u00f3n. Desde el punto de vista hind\u00fa, se podr\u00eda a\u00f1adir que est\u00e1 pr\u00f3ximo a Rama y a Krishna, cuya suprema santidad y poder salvador no impidieron toda clase de vicisitudes familiares y pol\u00edticas. Esto nos permite indicar una distinci\u00f3n fundamental: no s\u00f3lo existe la clase de Reveladores que representan exclusivamente \u0093al otro mundo\u0094, tambi\u00e9n existen aquellos cuya actitud es a la vez divinamente contemplativa y humanamente combativa y constructiva.<\/p>\n<p>Cuando se ha tomado conocimiento de la vida de Muhammad a trav\u00e9s de las fuentes tradicionales; (2) de ella se desprenden tres elementos que podr\u00edamos designar provisionalmente con las palabras siguientes: piedad, combatividad, magnanimidad. Por piedad entendemos el apego profundo a Allah, el sentido del m\u00e1s all\u00e1, la absoluta sinceridad, es decir, un rasgo del todo general en los santos y a fortiori en los mensajeros del cielo; si lo mencionamos es porque aparece en la vida del Profeta con una funci\u00f3n particularmente destacada y porque prefigura en cierta forma la atm\u00f3sfera espiritual del Islam (3). Hubo, en esa vida, guerras y, destac\u00e1ndose contra ese fondo violento, una grandeza de alma sobrehumana; hubo tambi\u00e9n matrimonios, y por ellos una entrada deliberada en lo terrenal y lo social \u0096y no decimos: en lo mundano y lo profano?, e ipso facto una integraci\u00f3n de lo humano colectivo en lo espiritual, dada la naturaleza avat\u00e1rica del Profeta. En el plano de la piedad, se\u00f1alemos el amor a la pobreza, a los ayunos y las vigilias; algunos objetar\u00e1n sin duda que el matrimonio, y sobre todo la poligamia, se oponen a la ascesis, pero esto es olvidar en primer lugar que la vida conyugal no quita rigor a la pobreza, a las vigilias y a los ayunos y no los hace f\u00e1ciles ni agradables, (4) y despu\u00e9s, que el matrimonio ten\u00eda en el Profeta un car\u00e1cter espiritualizado o \u0093t\u00e1ntrico\u0094, como, por lo dem\u00e1s, todas las cosas en la vida de un ser as\u00ed, en raz\u00f3n de la transparencia metaf\u00edsica que adquieren entonces los fen\u00f3menos (5). Vistos desde el exterior, la mayor\u00eda de los matrimonios del Profeta ten\u00edan, por otra parte, un alcance \u0093pol\u00edtico\u0094 \u0096y la pol\u00edtica posee aqu\u00ed una significaci\u00f3n sagrada en conexi\u00f3n con el establecimiento en la tierra de un reflejo de la \u0093Ciudad de Dios\u0094 \u0096, y, finalmente, dio suficientes ejemplos de largas abstinencias, sobre todo en su juventud, cuando se considera que la pasi\u00f3n es m\u00e1s fuerte, como para estar al abrigo de juicios superficiales. Otro reproche que se formula a menudo es el de crueldad; pues bien, aqu\u00ed habr\u00eda que hablar m\u00e1s bien de implacabilidad, y \u00e9sta ten\u00eda por objeto, no a los enemigos como tales, sino \u00fanicamente a los traidores, fuera cual fuere su origen; si en ello hab\u00eda dureza, fue la dureza misma de Allah, por participaci\u00f3n en la justicia divina que rechaza y consume. Acusar a Muhammad de tener un car\u00e1cter vindicativo equivaldr\u00eda no s\u00f3lo a equivocarse gravemente acerca de su estado espiritual y a desnaturalizar los hechos, sino tambi\u00e9n a condenar al mismo tiempo a la mayor\u00eda de los profetas jud\u00edos y a la propia Biblia; (6) en la fase decisiva de su misi\u00f3n terrenal, cuando la toma de La Meca, el Enviado de All\u00e2h dio pruebas incluso de una sobrehumana mansedumbre, en contra del sentimiento un\u00e1nime de su ej\u00e9rcito victorioso. (7)<\/p>\n<p>Hubo al principio de la carrera del Profeta oscuridades dolorosas e incertidumbres; con ello se trata de mostrar que la misi\u00f3n muhammadiana era obra, no del genio humano de Muhammad \u0096genio cuya existencia \u00e9l mismo nunca sospech\u00f3\u0096, sino esencialmente de la elecci\u00f3n divina; de modo an\u00e1logo, las aparentes imperfecciones de los grandes Mensajeros tienen siempre un sentido positivo. (8) La ausencia total, en Muhammad, de cualquier ambici\u00f3n nos lleva por lo dem\u00e1s a abrir aqu\u00ed un par\u00e9ntesis: siempre nos sorprendemos cuando algunos, seguros de su pureza de intenci\u00f3n, de sus talentos y de su poder combativo, se imaginan que All\u00e2h debe servirse de ellos y esperan con impaciencia, y hasta con decepci\u00f3n y desconcierto, el toque de llamada celestial o el milagro; lo que olvidan \u0096y esto es extra\u00f1o por parte de defensores de lo espiritual\u0096 es que All\u00e2h no tiene necesidad de nadie y que no le hacen falta para nada sus dones naturales y sus pasiones. El Cielo no utiliza talentos m\u00e1s que a condici\u00f3n de que primero hayan sido rotos para All\u00e2h o de que el hombre no haya sido nunca consciente de ellos; un instrumento directo (9) de All\u00e2h siempre es sacado de las cenizas.<\/p>\n<p>Como m\u00e1s arriba hemos aludido a la naturaleza avat\u00e1rica de Muhammad, se podr\u00eda objetar que \u00e9ste, por el Islam o, lo que viene a ser lo mismo, por su propia convicci\u00f3n, no era y no pod\u00eda ser un Avat\u00e2ra; pero la cuesti\u00f3n no es \u00e9sta, pues sabemos muy bien que el Islam no es el Hinduismo y que excluye, particularmente, toda idea encarnacionista (hul\u00fbl); diremos simplemente, en lenguaje hind\u00fa (ya que en este caso es el m\u00e1s directo o el menos inadecuado) que un determinado Aspecto divino ha tomado en determinadas circunstancias c\u00edclicas una determinada forma terrestre, lo que es perfectamente conforme con el testimonio que el Enviado de All\u00e2h dio sobre su propia naturaleza: \u0093Quien me ha visto, ha visto a All\u00e2h\u0094 (Al?Haqq, \u0093la Verdad\u0094); \u0093Yo soy \u00c9l mismo y \u00c9l es yo mismo, salvo que yo soy el que soy y \u00c9l es el que es\u0094; \u0093Yo era Profeta cuando Ad\u00e1n estaba todav\u00eda entre el agua y la arcilla\u0094 (antes de la creaci\u00f3n); \u0093He estado encargado de cumplir mi misi\u00f3n desde el mejor de los siglos de Ad\u00e1n, de siglo en siglo, hasta el siglo en que estoy\u0094 (10).<\/p>\n<p>Sea como fuere, si la atribuci\u00f3n de la divinidad a un ser hist\u00f3rico repugna al Islam, es a causa de su perspectiva centrada en el Absoluto como tal, la cual se enuncia por ejemplo en la concepci\u00f3n de la nivelaci\u00f3n final antes del juicio: s\u00f3lo All\u00e2h permanece \u0093vivo\u0094, todo es nivelado en la muerte universal, incluidos los \u00c1ngeles supremos y, por tanto, tambi\u00e9n el \u0093Esp\u00edritu\u0094 (Al?R\u00fbh), la manifestaci\u00f3n divina en el centro luminoso del cosmos.<\/p>\n<p>Es natural que los partidarios del exoterismo (fuqah\u00e2 o &#8216;ulama al-zh\u00e2hir, \u0093sabios de lo exterior\u0094), tengan inter\u00e9s en negar la autenticidad de los h\u00e2dices que se refieren a la naturaleza avat\u00e1rica del Profeta, pero el concepto mismo del Esp\u00edritu muhammadiano (R\u00fbh muhammadi) \u0096que es el Logos\u0096 prueba que estos h\u00e2dices tienen raz\u00f3n, sea cual sea su valor hist\u00f3rico, admitiendo que \u00e9ste pueda ser puesto en duda. Cada forma tradicional identifica a su fundador con el divino Logos y considera a los dem\u00e1s portavoces del Cielo, en la medida en que los toma en consideraci\u00f3n, como proyecciones de este fundador y como manifestaciones secundarias del Logos \u00fanico; para los budistas, Cristo y el Profeta no pueden ser sino Budas. Cuando Cristo dijo: \u0093Nadie llega al Padre si no es por m\u00ed\u0094, es el Logos como tal el que habla, aunque Jes\u00fas se identifica realmente, para un mundo dado, con este Verbo uno y universal.<\/p>\n<p>El Profeta es la norma humana en el doble aspecto de las funciones individuales y colectivas, o tambi\u00e9n, de las funciones espirituales y terrenas.<\/p>\n<p>Es, esencialmente, equilibrio y extinci\u00f3n: equilibrio desde el punto de vista humano, y extinci\u00f3n con respecto a All\u00e2h.<\/p>\n<p>El Profeta es el Islam. Si \u00e9ste se presenta como una manifestaci\u00f3n de verdad, de belleza y de poder \u0096pues son realmente estos tres elementos los que inspiran al Islam y que \u00e9ste tiende, por su naturaleza, a realizar en diversos planos\u0096, el Profeta, por su parte, encarna la serenidad, la generosidad y la fuerza; tambi\u00e9n podr\u00edamos enumerar estas virtudes inversamente, seg\u00fan la jerarqu\u00eda ascendente de los valores y refiri\u00e9ndonos a los grados de la realizaci\u00f3n espiritual. La fuerza es la afirmaci\u00f3n \u0096si es preciso combativa\u0096 de la Verdad divina en el alma y en el mundo; \u00e9sta es la distinci\u00f3n entre las dos guerras santas, la \u0093mayor\u0094 (akbar) y la \u0093menor\u0094 (asghar), o la interior y la exterior. La generosidad compensa el aspecto de agresividad de la fuerza; es caridad y perd\u00f3n. (11) Estas dos virtudes complementarias, la fuerza y la generosidad, culminan \u0096o se extinguen en cierto modo\u0096 en una tercera virtud: la serenidad, que es desapego con respecto al mundo y al ego, extinci\u00f3n ante All\u00e2h, conocimiento de lo Divino y uni\u00f3n con Ello.<\/p>\n<p>Hay cierta relaci\u00f3n \u0096sin duda parad\u00f3jica\u0096 entre la fuerza viril y la pureza virginal, en el sentido de que tanto la una como la otra conciernen a la inviolabilidad de lo sagrado, (12) la fuerza en modo din\u00e1mico y combativo, y la pureza en modo est\u00e1tico y defensivo; podr\u00edamos decir tambi\u00e9n que la fuerza, cualidad \u0093guerrera\u0094, implica un modo o un complemento est\u00e1tico o pasivo, y \u00e9ste es la sobriedad, el amor a la pobreza y al ayuno, la incorruptibilidad, que son cualidades \u0093pac\u00edficas\u0094 o \u0093no agresivas\u0094. Asimismo, la generosidad, que \u0093da\u0094, posee un complemento est\u00e1tico, la nobleza, que \u0093es\u0094; o, mejor, la nobleza es la realidad intr\u00ednseca de la generosidad. La nobleza es una suerte de generosidad contemplativa, es el amor a la belleza en el sentido m\u00e1s amplio; aqu\u00ed se sit\u00faa, en el Profeta y en el Islam, el estetismo y el amor a la limpieza, (13) pues \u00e9sta quita a las cosas, y a los cuerpos sobre todo, la marca de su terrenalidad y de su ca\u00edda y las devuelve as\u00ed, simb\u00f3licamente, a sus prototipos inmutables e incorruptibles o a sus esencias. En cuanto a la serenidad, tambi\u00e9n \u00e9sta posee un complemento necesario: la veracidad, que es como el lado activo o distintivo de la serenidad; es el amor a la verdad y a la inteligencia, tan caracter\u00edstico del Islam; es, pues, tambi\u00e9n, la imparcialidad, la justicia. La nobleza compensa el aspecto de estrechez de la sobriedad, y estas dos virtudes complementarias culminan en la veracidad, en el sentido de que se subordinan a ella y, si es preciso, se anulan \u0096o parecen anularse\u0096 ante ella. (14)<\/p>\n<p>Las virtudes del Profeta forman, por decirlo as\u00ed, un tri\u00e1ngulo; la serenidad?veracidad constituye el v\u00e9rtice, y los otros dos pares de virtudes \u0096la generosidad?nobleza y la fuerza?sobriedad\u0096 forman la base; los dos \u00e1ngulos de \u00e9sta est\u00e1n en equilibrio y en cierto modo se reducen a la unidad en el v\u00e9rtice. El alma del Profeta, ya lo hemos dicho, es esencialmente equilibrio y extinci\u00f3n. (15)<\/p>\n<p>La imitaci\u00f3n del Profeta implica: la fuerza para con uno mismo; la generosidad para con los dem\u00e1s; la serenidad en All\u00e2h y por All\u00e2h. Podr\u00edamos decir tambi\u00e9n: la serenidad por la piedad, en el sentido mas profundo de este t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Esta imitaci\u00f3n implica adem\u00e1s: la sobriedad con respecto al mundo; la nobleza en nosotros mismos, en nuestro ser; la veracidad por All\u00e2h y en \u00c9l. Pero no hay que perder de vista que el mundo est\u00e1 tambi\u00e9n dentro de nosotros y que, inversamente, no somos distintos de la creaci\u00f3n que nos rodea, y, por \u00faltimo, que All\u00e2h ha creado \u0093por la Verdad\u0094 (bil?Haqq); el mundo, en sus perfecciones y en su equilibrio, es una expresi\u00f3n de la Verdad divina.&#8221;<\/p>\n<p>El aspecto \u0093fuerza\u0094 es igualmente, e incluso ante todo, el car\u00e1cter activo y afirmativo del medio espiritual o del m\u00e9todo; el aspecto \u0093generosidad\u0094 es tambi\u00e9n el amor de nuestra alma inmortal; y el aspecto \u0093serenidad\u0094, que a priori es: verlo todo en All\u00e2h, es tambi\u00e9n: ver a All\u00e2h en todo. Se puede ser sereno porque se sabe que \u0093s\u00f3lo All\u00e2h es\u0094, que el mundo con sus agitaciones es \u0093no real\u0094, pero se puede serlo tambi\u00e9n porque uno se da cuenta \u0097admitiendo la realidad del mundo\u0097 de que \u0093todo es querido por All\u00e2h\u0094, de que la Voluntad divina act\u00faa en todo, de que todo simboliza a All\u00e2h en uno u otro aspecto y de que el simbolismo es para All\u00e2h una \u0093manera de ser\u0094, si puede decirse as\u00ed. Nada est\u00e1 fuera de All\u00e2h; All\u00e2h no est\u00e1 ausente de nada.<\/p>\n<p>La imitaci\u00f3n del Profeta es la realizaci\u00f3n del equilibrio entre nuestras tendencias normales o, m\u00e1s precisamente, entre nuestras virtudes complementarias, y es despu\u00e9s y sobre todo, sobre la base de esta armon\u00eda, la extinci\u00f3n en la Unidad. As\u00ed es como la base del tri\u00e1ngulo se reabsorbe en cierto modo en el v\u00e9rtice, que aparece como su s\u00edntesis o su origen, o como su fin, su raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p>Reanudando nuestra descripci\u00f3n anterior, pero formul\u00e1ndola de manera algo diferente, diremos que Muhammad es la forma orientada hacia la Esencia divina; esta \u00abforma\u00bb tiene dos principales aspectos, que corresponden respectivamente a la base y al v\u00e9rtice del tri\u00e1ngulo, a saber, la nobleza y la piedad. Ahora bien, la nobleza est\u00e1 hecha de fuerza y generosidad, y la piedad \u0097en el nivel de que aqu\u00ed se trata\u0097 est\u00e1 hecha de sabidur\u00eda y santidad; a\u00f1adiremos que por \u0093piedad\u0094 hay que entender el estado de \u0093servidumbre espiritual\u0094 (\u0091ub\u00fbdiyya) en el sentido m\u00e1s elevado del t\u00e9rmino, que comprende la perfecta \u0093pobreza\u0094 (faqr, de ah\u00ed la palabra faq\u00eer) y la \u00abextinci\u00f3n\u00bb (fan\u00e2\u0092) ante All\u00e2h, lo que no carece de relaci\u00f3n con el ep\u00edteto de \u0093iletrado\u0094 (umm\u00ee) atribuido al Profeta. La piedad es lo que nos liga a All\u00e2h; en el Islam, esto es en primer lugar, en la medida de lo posible, la comprensi\u00f3n de la evidente Unidad \u0097pues el que es \u0093responsable\u0094 debe captar esta evidencia, y no hay aqu\u00ed una l\u00ednea de demarcaci\u00f3n rigurosa entre el \u0093creer\u0094 y el \u0093saber\u0094\u0097 y, despu\u00e9s, la realizaci\u00f3n de la Unidad m\u00e1s all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n provisional y \u0093unilateral\u0094, que es ignorancia en comparaci\u00f3n con la ciencia plenaria; no hay santo (w\u00e2li, \u0093representante\u0094 y, por tanto, \u0093participante\u0094) que no sea \u0093conocedor por Dios\u0094 (\u0091ar\u00eef bil?Ll\u00e2h). Y esto explica por qu\u00e9 la piedad \u0097y con mayor raz\u00f3n la santidad, que es su flor\u0097 tiene en el Islam un aire de serenidad; (17) es una piedad que desemboca esencialmente en la contemplaci\u00f3n y la gnosis. <\/p>\n<p> tambi\u00e9n: para caracterizar el fen\u00f3meno muhammadiano podr\u00edamos decir que el alma del Profeta est\u00e1 hecha de nobleza y de serenidad, comprendiendo \u00e9sta la sobriedad y la veracidad, y aqu\u00e9lla la fuerza y la generosidad. La actitud del Profeta frente al alimento y el sue\u00f1o est\u00e1 determinada por la sobriedad; y su actitud frente a la mujer lo est\u00e1 por la generosidad; el objeto real de la generosidad es aqu\u00ed el polo \u0093substancia\u0094 del g\u00e9nero humano, siendo considerado este polo \u0097la mujer\u0097 bajo su aspecto de espejo de la infinitud beat\u00edfica de All\u00e2h.<\/p>\n<p>El amor al Profeta constituye un elemento fundamental en la espiritualidad del Islam, aunque no hay que entender este amor en el sentido de una bhakti personalista, la cual presupondr\u00eda la divinizaci\u00f3n exclusiva del h\u00e9roe.(18) Los musulmanes aman e imitan al Profeta hasta en los menores detalles de su vida cotidiana porque ven en \u00e9l el prototipo y el modelo de las virtudes que constituyen la deiformidad del hombre y la belleza y el equilibrio del Universo, y que son otras tantas claves o v\u00edas hacia la Unidad liberadora; el Profeta, como el Islam a secas, es un esquema celestial dispuesto para recibir el influjo de la inteligencia y la voluntad del creyente, y en el cual incluso el esfuerzo se convierte en una suerte de reposo sobrenatural.<\/p>\n<p>\u0093En verdad, All\u00e2h y Sus Malaika bendicen al Profeta; \u00a1oh, vosotros que cre\u00e9is, bendecidIo y presentadle el saludo!\u0094 (19) Este vers\u00edculo constituye el fundamento escriturario de la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 \u0097o, m\u00e1s exactamente, la \u0093Bendici\u00f3n del Profeta\u0094\u0097 plegaria que es de uso general en el Islam, pero que reviste un car\u00e1cter particular en el esoterismo, en el que es un s\u00edmbolo b\u00e1sico. La significaci\u00f3n esot\u00e9rica del vers\u00edculo es la siguiente: All\u00e2h, el Cielo y la Tierra \u0097o el principio (que es no?manifestado), la manifestaci\u00f3n supraformal (los estados ang\u00e9licos) y la manifestaci\u00f3n formal (que comprende los hombres y los jinn, es decir, las dos categor\u00edas de seres corruptibles, (20) y de ah\u00ed la necesidad de una exhortaci\u00f3n)\u0097 confieren (o transmiten, seg\u00fan los casos) gracias vitales a la Manifestaci\u00f3n universal o, desde otro punto de vista, al centro de \u00e9sta, que es el Intelecto c\u00f3smico. (21) Quien bendice al Profeta, bendice impl\u00edcitamente al mundo y al Esp\u00edritu universal (Al?R\u00fbh), (22) al Universo y al Intelecto, a la Totalidad y al Centro, de modo que la bendici\u00f3n recae, decuplicada, de parte de cada una de estas manifestaciones del Principio, (23) sobre el hombre que ha puesto su coraz\u00f3n en esta oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los t\u00e9rminos de la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 son en general los siguientes, aunque de ella existen variantes y desarrollos m\u00faltiples: \u0093Oh, All\u00e1 huma, bendice a nuestro Se\u00f1or Muhammad, Tu Servidor (Abd) y Tu Enviado (Ras\u00fbl), el Profeta iletrado (Al?Nabi al?ummi), y a su familia y a sus compa\u00f1eros, y sal\u00fadalos\u0094. Las palabras \u0093saludar\u0094 (sallam) y \u0093salutaci\u00f3n\u0094 (tasl\u00eem) o \u0093paz\u0094 (sal\u00e2m) (24) significan, por parte del creyente, un homenaje reverencial (el Cor\u00e1n dice: \u0093\u00a1Y presentadle el saludo!\u0094), y, as\u00ed, una actitud personal, mientras que la bendici\u00f3n hace intervenir a la Divinidad, pues es Ella la que bendice; por parte de All\u00e2h, la \u0093salutaci\u00f3n\u0094 es una \u0093mirada\u0094 o una \u0093palabra\u0094, es decir, un elemento de gracia, no \u0093central\u0094 como en el caso de la \u0093bendici\u00f3n\u0094 (sal\u00e2t: sall\u00e2 \u0091al\u00e2, \u0093rogar sobre\u0094), sino \u0093perif\u00e9rico\u0094, es decir, concerniente al individuo y a la vida, no al intelecto y a la gnosis. Por esto se hace seguir el Nombre de Muhammad de la \u0093bendici\u00f3n\u0094 y el \u0093saludo\u0094, y los nombres de los otros \u0093Enviados\u0094 y de los \u00c1ngeles del \u0093saludo\u0094 solamente: desde el punto de vista del Islam es Muhammad. quien encarna \u0093actualmente\u0094 y \u0093definitivamente\u0094 la Revelaci\u00f3n, y \u00e9sta corresponde a la \u0093bendici\u00f3n\u0094, no a la \u0093salutaci\u00f3n\u0094. En el mismo sentido m\u00e1s o menos exot\u00e9rico cabr\u00eda se\u00f1alar que la \u0093bendici\u00f3n\u0094 se refiere a la inspiraci\u00f3n prof\u00e9tica y al car\u00e1cter \u0093relativamente \u00fanico\u0094 y \u0093central\u0094 del Avat\u00e2ra considerado, y la \u0093salutaci\u00f3n\u0094 se refiere a la perfecci\u00f3n humana, c\u00f3smica, existencial, de todos los Avat\u00e2ras, o tambi\u00e9n a la perfecci\u00f3n de los Malaika. (25) La \u0093bendici\u00f3n\u0094 es una cualidad trascendente, activa y \u0093vertical\u0094; la \u0093salutaci\u00f3n\u0094, una cualidad inmanente, pasiva y \u0093horizontal\u0094; o tambi\u00e9n, la \u0093salutaci\u00f3n\u0094 concierne a lo \u0093exterior\u0094, al \u0093soporte\u0094, mientras que la \u0093bendici\u00f3n\u0094 concierne a lo \u0093interior\u0094, al \u0093contenido\u0094, ya se trate de actos divinos o de actitudes humanas. En esto reside toda la diferencia entre lo \u0093sobrenatural\u0094 y lo \u0093natural\u0094: la \u0093bendici\u00f3n\u0094 significa la presencia divina en cuanto es un influjo incesante, lo que en el microcosmo \u0097el Intelecto\u0097 se convierte en la intuici\u00f3n o la inspiraci\u00f3n, y, en el Profeta, en la Revelaci\u00f3n; en cambio, la \u0093paz\u0094 o el \u0093saludo\u0094 significa la presencia divina en cuanto es inherente al cosmos, lo que en el microcosmo se convierte en la inteligencia, la virtud, la sabidur\u00eda; concierne al equilibrio existencial, a la econom\u00eda c\u00f3smica. Es verdad que la inspiraci\u00f3n intelectiva \u0097o la ciencia infusa\u0097 es \u0093sobrenatural\u0094 tambi\u00e9n, pero lo es, por decirlo as\u00ed, de una manera \u00abnatural\u00bb, en el marco y seg\u00fan las posibilidades de la \u0093Naturaleza\u0094.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Shaykh Ahmad Al?\u0091Alawi, el acto divino (tajall\u00ee) expresado por la palabra salli (\u0093bendice\u0094) es como el rel\u00e1mpago, por su instantaneidad, e implica la extinci\u00f3n, en un grado u otro, del recept\u00e1culo humano que lo experimenta, mientras que el acto divino expresado por la palabra sallim (\u0093saluda\u0094) expande la presencia divina en las modalidades del propio individuo; es por esto, ha dicho el Shaykh, por lo que el faq\u00eer debe pedir siempre el sal\u00e2m (la \u0093paz\u0094, que corresponde a la \u0093salutaci\u00f3n\u0094 divina) (26) para que las revelaciones o intuiciones no desaparezcan como el resplandor de un rel\u00e1mpago, sino que se fijen en su alma.<\/p>\n<p>En el vers\u00edculo cor\u00e1nico que instituye la bendici\u00f3n muhammadiana se dice que \u0093All\u00e2h y sus malaika bendicen al Profeta\u0094, pero la \u0093salutaci\u00f3n\u0094 s\u00f3lo se menciona al final del vers\u00edculo, cuando se trata de los creyentes; la raz\u00f3n de ello es que el taslim (o sal\u00e2m) est\u00e1 aqu\u00ed sobreentendido, lo que significa que en el fondo es un elemento de la sal\u00e2t y que s\u00f3lo se disocia de ella a posteriori y en funci\u00f3n de las contingencias del mundo.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n inici\u00e1tica de la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 es la aspiraci\u00f3n del hombre hacia su totalidad. La totalidad es aquello de lo que somos una parte; ahora bien, somos una parte, no de Dios, que es sin partes, sino de la Creaci\u00f3n, cuyo conjunto es el prototipo y la norma de nuestro ser, y cuyo centro, Al?R\u00fbh, es la ra\u00edz de nuestra inteligencia; esta ra\u00edz es veh\u00edculo del \u0093Intelecto increado\u0094 (increatus et increabilis, seg\u00fan el maestro Eckhart). (27) La totalidad es perfecci\u00f3n: la parte como tal es imperfecta, puesto que manifiesta una ruptura del equilibrio existencial y, por tanto, de la totalidad. Con respecto a All\u00e2h, somos \u0093nada\u0094 o \u0093todo\u0094, seg\u00fan el punto de vista, (28) pero no somos nunca parte; en cambio, somos parte en relaci\u00f3n con el Universo, que es el arquetipo, la norma, el equilibrio, la perfecci\u00f3n; \u00e9l es el \u0093Hombre Universal\u0094 (Al?Ins\u00e2n al?K\u00e2mil) (29) cuya manifestaci\u00f3n humana es el Profeta, el Logos, el Avat\u00e1ra. El Profeta \u0097siempre en el sentido esot\u00e9rico y universal del t\u00e9rmino\u0097 es as\u00ed la totalidad de la que somos un fragmento; pero esta totalidad se manifiesta tambi\u00e9n en nosotros mismos, y de una manera directa: en el centro intelectual, el \u0093Ojo del Coraz\u00f3n\u0094, sede de lo \u0093Increado\u0094, punto celestial o divino cuya periferia microc\u00f3smica es el ego; (30) somos, pues, \u0093periferia\u0094 con respecto al Intelecto (Al?R\u00fah) y \u00abparte\u00bb con respecto a la Creaci\u00f3n (Al?Khalq). El Avat\u00e1ra representa estos dos polos a la vez: \u00e9l es nuestra totalidad y nuestro centro, nuestra existencia y nuestro conocimiento; la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 \u0097como toda f\u00f3rmula an\u00e1loga\u0097 tendr\u00e1, por consiguiente, no s\u00f3lo el sentido de una aspiraci\u00f3n hacia nuestra totalidad existencial, sino tambi\u00e9n, y por esto mismo, el de una \u0093actualizaci\u00f3n\u0094 de nuestro centro intelectual, y por lo dem\u00e1s los dos puntos de vista est\u00e1n inseparablemente unidos; nuestro movimiento hacia la totalidad \u0097movimiento cuya expresi\u00f3n m\u00e1s elemental es la caridad, es decir, la abolici\u00f3n de la escisi\u00f3n ilusoria y pasional entre \u0093yo\u0094 y \u0093el otro\u0094\u0097, este movimiento, decimos, purifica al mismo tiempo el coraz\u00f3n, o, dicho de otro modo, libera al intelecto de las trabas que se oponen a la contemplaci\u00f3n unitiva.<\/p>\n<p>En la bendici\u00f3n muhammadiana \u0097la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094\u0097 los ep\u00edtetos del Profeta se aplican igualmente \u0097o, mejor, a fortiori\u0097 a la Totalidad y al Centro cuya expresi\u00f3n humana es Muhammad, o de los que es \u0093una expresi\u00f3n\u0094 si se toma en cuenta la humanidad de todos los tiempos y de todos los lugares. El propio nombre de Muhammad significa \u0093el Glorificado\u0094 e indica la perfecci\u00f3n de la Creaci\u00f3n, de la que da fe tambi\u00e9n el G\u00e9nesis: \u0093Y All\u00e2h vio que aquello era bueno\u0094; adem\u00e1s, las palabras \u0093nuestro Se\u00f1or\u0094 (Sayy\u00eedun\u00e2), que preceden al nombre de Muhammad, indican la cualidad primordial y normativa del Cosmos en relaci\u00f3n con nosotros.<\/p>\n<p>El ep\u00edteto que sigue al nombre de Muhammad en la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 es \u0093tu servidor\u0094 (\u0091abduka): el Macrocosmo es \u0093servidor\u0094 de All\u00e2h, porque la manifestaci\u00f3n est\u00e1 subordinada al Principio, o el efecto a la Causa; la Creaci\u00f3n es \u0093Se\u00f1or\u0094 con respecto al hombre y \u0093Servidor\u0094 con respecto al Creador. El Profeta \u0097como la Creaci\u00f3nes, pues, esencialmente un \u0093istmo\u0094 (barzakh), una \u0093l\u00ednea de demarcaci\u00f3n\u0094, al mismo tiempo que un \u0093punto de contaco\u0094 entre los grados de realidad.<\/p>\n<p>Viene a continuaci\u00f3n el ep\u00edteto \u0093tu Enviado\u0094 (ras\u00fblika): este atributo concierne al Universo en cuanto \u00e9ste transmite las posibilidades del Ser a sus propias partes \u0097a los microcosmos\u0097 mediante los fen\u00f3menos o s\u00edmbolos de la Naturaleza; estos s\u00edmbolos son los \u0093signos\u0094 (\u00e2y\u00e2t) de los que habla el Cor\u00e1n (31) las pruebas de All\u00e2h que el Libro sagrado recomienda a la meditaci\u00f3n de \u0093los que est\u00e1n dotados de entendimiento\u0094. (32) Las posibilidades as\u00ed manifestadas transcriben, en el mundo \u0093exterior\u0094, las \u0093verdades principiales\u0094 (haq\u00e2\u0092iq), como las intuiciones intelectuales y los conceptos metaf\u00edsicos las transcriben en el sujeto humano; el Intelecto, como el Universo, es \u0093Enviado\u0094, \u0093Servidor\u0094, \u0093Glorificado\u0094 y \u0093nuestro Se\u00f1or\u0094.<\/p>\n<p>La \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 incluye a veces los dos atributos siguientes: \u0093tu Profeta\u0094 (Nabiyuka) y \u0093tu Amigo\u0094 (Habibuka): este \u00faltimo calificativo expresa la intimidad, la proximidad generosa \u0097no la oposici\u00f3n\u0097 entre la manifestaci\u00f3n y el Principio; en cuanto a la palabra \u0093Profeta\u0094 (Nabi), indica un \u0093mensaje particular\u0094, no el \u0093mensaje universal\u0094 del \u0093Enviado\u0094 (Ras\u00fbl): (33) es, en este mundo, el conjunto de las determinaciones c\u00f3smicas \u0097incluidas las leyes naturales\u0097 que conciernen al hombre; y en nosotros mismos es la conciencia de nuestros fines \u00faltimos, con todo lo que \u00e9sta implica para nosotros.<\/p>\n<p>En cuanto al ep\u00edteto siguiente, \u0093el Profeta iletrado\u0094 (Al?Nab\u00ee al?ummi), expresa la \u0093virginidad\u0094 del recept\u00e1culo, ya sea universal o humano; nada lo determina, en lo que respecta a la inspiraci\u00f3n, fuera de All\u00e2h; es una hoja blanca ante el C\u00e1lamo divino; nadie salvo All\u00e2h llena la Creaci\u00f3n, el Intelecto, el Avat\u00e2ra.<\/p>\n<p>La \u0093bendici\u00f3n\u0094 y la \u0093salutaci\u00f3n\u0094 se aplican no s\u00f3lo al Profeta, sino tambi\u00e9n a \u0093su familia y a sus compa\u00f1eros\u0094 (\u0091al\u00e2 \u00e2lihi wa sahbihi), es decir, en el orden macroc\u00f3smico, al Cielo y a la Tierra, o a las manifestaciones informal y formal, y en el orden microc\u00f3smico, al alma y al cuerpo, siendo el Profeta en el primer caso el Esp\u00edritu divino (Al?R\u00fbh) y en el segundo el Intelecto (Al?\u0091Aql) o el \u0093Ojo del Coraz\u00f3n\u0094 (\u0091Ayn al?Qalb);&#8217; el Intelecto y el Esp\u00edritu coinciden en su esencia, en el sentido de que el primero es como un rayo del segundo. El Intelecto es el \u0093Esp\u00edritu\u0094 en el hombre; el \u0093Esp\u00edritu divino\u0094 no es otro que el Intelecto universal.<\/p>\n<p>Los ep\u00edtetos del Profeta indican las virtudes espirituales, las principales de las cuales son: la \u0093pobreza\u0094 (faqr, cualidad del \u0091Abd) , luego la \u0093generosidad\u0094 (karam, cualidad del Ras\u00fbl) (35) y, por \u00faltimo, la \u0093vacuidad\u0094 o \u0093sinceridad\u0094 (sidq, ijl\u00e2s, cualidad del Nab\u00ee al?umm\u00ee). (36) La \u0093pobreza\u0094 es la concentraci\u00f3n espiritual, o m\u00e1s bien, su aspecto negativo y est\u00e1tico, la no expansi\u00f3n, y por consiguiente la \u0093humildad\u0094 en el sentido de \u0093cesaci\u00f3n del fuego de las pasiones\u0094 (Tirmidhi); la \u0093generosidad\u0094, por su parte, es vecina de la \u0093nobleza\u0094 (sharal); es la abolici\u00f3n del ego\u00edsmo, la cual implica el \u0093amor al pr\u00f3jimo\u0094, en el sentido de que la distinci\u00f3n pasional entre \u0093yo\u0094 y \u0093el otro\u0094 es entonces superada; por \u00faltimo, la \u0093veracidad\u0094 es la cualidad contemplativa de la inteligencia y, en el plano racional, la l\u00f3gica o la imparcialidad, en una palabra, el \u0093amor a la verdad\u0094.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista inici\u00e1tico, la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 se refiere al \u0093estado intermedio\u0094, es decir, a la \u0093expansi\u00f3n\u0094 que sigue a la \u0093purificaci\u00f3n\u0094 y precede a la \u0093uni\u00f3n\u0094; y \u00e9ste es el sentido profundo del hadith: \u0093Nadie encontrar\u00e1 a All\u00e2h si no ha encontrado previamente al Profeta\u0094. (37)<\/p>\n<p>La \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 es comparable a una rueda: el voto de bendici\u00f3n es el eje; el Profeta es el cubo; su Familia constituye los radios; sus Compa\u00f1eros constituyen la llanta.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la interpretaci\u00f3n m\u00e1s amplia de esta oraci\u00f3n, el voto de bendici\u00f3n corresponde a All\u00e2h; el nombre del Profeta al Esp\u00edritu Universal; (38) la Familia a los seres que participan de All\u00e2h \u0097por el Esp\u00edritu\u0097 de una manera directa; los Compa\u00f1eros a los seres que participan indirectamente de All\u00e2h, pero igualmente gracias al Esp\u00edritu. Este l\u00edmite extremo puede ser definido de diferentes maneras, seg\u00fan se piense en el mundo musulm\u00e1n o en la humanidad entera, o en todas las criaturas terrestres, o incluso en el Universo total. (39)<\/p>\n<p>La voluntad individual, que es a la vez ego\u00edsta y disipada, debe convertirse a la Voluntad universal, que es \u0093conc\u00e9ntrica\u0094 y trasciende lo humano terrenal.<\/p>\n<p>El Profeta es, en cuanto principio espiritual, no s\u00f3lo la Totalidad de la que somos partes separadas, fragmentos, sino tambi\u00e9n el Origen con respecto al cual somos otras tantas desviaciones; (40) es decir, el Profeta, en cuanto Norma, no s\u00f3lo es el \u0093Hombre Total\u0094 (al?Ins\u00e2n al?K\u00e2mil), sino tambi\u00e9n el \u0093Hombre Antiguo\u0094 (al?Ins\u00e2n al?Qadim). Hay en ello como una combinaci\u00f3n de un simbolismo espacial con un simbolismo temporal: realizar el \u0093Hombre Total\u0094 (o \u0093Universal\u0094) es en suma salir de uno mismo, proyectar la propia voluntad en lo absolutamente \u0093otro\u0094, expandirse en la vida universal que es la de todos los seres; y realizar el \u0093Hombre Antiguo\u0094 (o \u0093Primordial\u0094) es retornar al origen que llevamos dentro de nosotros mismos; es retornar a la infancia eterna, reposar en nuestro arquetipo, nuestra forma primordial y normativa, o en nuestra substancia deiforme. Seg\u00fan el simbolismo espacial, la v\u00eda hacia la realizaci\u00f3n del \u0093Hombre Total\u0094 es la altura, la vertical ascendente que se despliega en la infinitud del Cielo; y seg\u00fan el simbolismo temporal, la v\u00eda hacia el \u0093Hombre Antiguo\u0094 es el pasado en el sentido casi absoluto, el origen divino y eterno. (41) La \u0093Plegaria por el Profeta\u0094 se refiere al simbolismo espacial por el ep\u00edteto de Ras\u00fbl, \u0093Enviado\u0094 \u0097pero aqu\u00ed la dimensi\u00f3n se describe en sentido descendente\u0097 y al simbolismo temporal por el ep\u00edteto de Nab\u00ee al?umm\u00ee, \u0093Profeta iletrado\u0094, el cual, con toda evidencia, se relaciona con el origen.<\/p>\n<p>El \u0093Hombre Antiguo\u0094 se refiere, pues, m\u00e1s particularmente, al Intelecto, a la perfecci\u00f3n de \u0093conciencia\u0094, y el \u0093Hombre Total\u0094 a la Existencia, a la perfecci\u00f3n de \u0093ser\u0094; pero al mismo tiempo, en el plano mismo del simbolismo espacial, el centro se refiere tambi\u00e9n al Intelecto, mientras que en el plano del simbolismo temporal, la duraci\u00f3n representa la Existencia, pues se extiende indefinidamente. Podemos establecer una relaci\u00f3n entre el origen y el centro, por una parte, y entre la duraci\u00f3n y la totalidad \u0097o la ilimitacion\u0097, por otra; podr\u00edamos incluso decir que el origen, inasequible en s\u00ed, se sit\u00faa para nosotros en el centro, y que la duraci\u00f3n, que se nos escapa por todas partes, coincide para nosotros con la totalidad. Y, de la misma forma, partiendo de la idea de que el \u0093hombre Total\u0094 concierne m\u00e1s particularmente al macrocosmo y el \u0093Hombre Antiguo\u0094 al microcosmo, podr\u00edamos decir que, en su totalidad, el mundo es Existencia, mientras que, en el origen, el microcosmo humano es Inteligencia, en cierto modo al menos, pues no salimos del \u00e1mbito de lo creado y de las contingencias.<\/p>\n<p>En el plano del \u0093Hombre Total\u0094 podemos distinguir dos dimensiones, el \u0093Cielo\u0094 y la \u0093Tierra\u0094, o la \u0093altura\u0094 (t\u00fbl) y la \u0093longitud\u0094 (\u0091ardh): la \u0093altura\u0094 une la tierra al cielo, y este v\u00ednculo es, en el Profeta, el aspecto Ras\u00fbl (\u0093Enviado\u0094, y, as\u00ed, Revelador), mientras que la tierra es el aspecto \u0091Abd (\u0093Servidor\u0094). Estas son las dos dimensiones de la caridad: amor a All\u00e2h y amor al pr\u00f3jimo en All\u00e2h.<\/p>\n<p>En el plano del \u0093Hombre Antiguo\u0094, no distinguiremos dos dimensiones, pues en el origen el Cielo y la Tierra no hac\u00edan m\u00e1s que uno; este plano, lo hemos visto m\u00e1s arriba, se refiere al \u0093Profeta iletrado\u0094. Su virtud es la humildad o la pobreza: no ser m\u00e1s que lo que All\u00e2h nos ha hecho, no a\u00f1adir nada; la virtud pura es apof\u00e1tica.<\/p>\n<p>Resumiremos esta doctrina en estos t\u00e9rminos: la naturaleza del Profeta implica las dos perfecciones de totalidad (42) y de origen: (43), Muhammad encarna la totalidad teomorfa y armoniosa (44) de la que somos fragmentos y el origen con respecto al cual somos estados de ca\u00edda, siempre en cuanto individuos. Para el suf\u00ed, seguir al Profeta es extender el alma a la vida de todos los seres, \u0093servir a Dios\u0094 (\u0091ib\u00e2da) y \u0093orar\u0094 (dhakara) con todos y en todos; (45) pero es tambi\u00e9n reducir el alma al \u0093recuerdo divino\u0094 (dhikru?Ll\u00e2h) del alma \u00fanica y primordial; (46) es, en \u00faltimo t\u00e9rmino y a trav\u00e9s de los planos considerados \u0097totalidad y origen, plenitud y simplicidad\u0097, realizar a la vez lo \u0093infinitamente Otro\u0094 y lo \u0093absolutamente S\u00ed mismo\u0094.<\/p>\n<p>El suf\u00ed, a semejanza del Profeta, no quiere ni \u0093ser All\u00e2h\u0094 ni ser \u0093otro que All\u00e2h\u0094; y esto no deja de tener relaci\u00f3n con todo lo que acabamos de enunciar, ni con la distinci\u00f3n entre la \u0093extinci\u00f3n\u0094 (fan\u00e2\u0092) y la \u0093permanencia\u0094 (baq\u00e2\u0092). No hay extinci\u00f3n en All\u00e2h sin caridad universal, y no hay permanencia en \u00c9l sin esta suprema pobreza que es la sumisi\u00f3n al origen. El Profeta representa, ya lo hemos visto, la universalidad y la primordialidad, lo mismo que el Islam, seg\u00fan su intenci\u00f3n profunda, es \u0093lo que es en todas partes\u0094 y \u0093lo que siempre ha sido\u0094.<\/p>\n<p>Todas estas consideraciones permiten comprender hasta qu\u00e9 punto la manera isl\u00e1mica de considerar al Profeta difiere del culto cristiano o budista del Hombre?Dios. La sublimaci\u00f3n del Profeta se hace, no a partir de una divinidad terrestre, sino mediante una suerte de mitolog\u00eda metaf\u00edsica: Muhammad es, o bien hombre entre los hombres \u0097no decimos \u0093hombre ordinario\u0094\u0097, o bien idea plat\u00f3nica, s\u00edmbolo c\u00f3smico y espiritual, Logos insondable (47) pero nunca Dios encarnado.<\/p>\n<p>El Profeta es ante todo una s\u00edntesis que combina la \u0093peque\u00f1ez\u0094 humana con el misterio divino. Este aspecto de s\u00edntesis, o de conciliaci\u00f3n de los opuestos, es caracter\u00edstico del Islam y resulta expresamente de su funci\u00f3n de \u0093\u00faltima Revelaci\u00f3n\u0094: si el Profeta es el \u0093sello de la profec\u00eda\u0094 (kh\u00e2tam al?nubuwwa) o \u0093de los Enviados\u0094 (al?mursafin), esto implica el que aparezca como una s\u00edntesis de todo lo que hubo antes que \u00e9l; de ah\u00ed su aspecto de \u0093nivelaci\u00f3n\u0094, ese algo de \u0093an\u00f3nimo\u0094 y de \u0093innumerable\u0094 que aparece tambi\u00e9n en el Cor\u00e1n. (48) Los que, refiri\u00e9ndose al ejemplo de Jes\u00fas, encuentran a Muhammad demasiado humano para poder ser un portavoz de All\u00e2h no razonan de manera diferente de los que, refiri\u00e9ndose a la espiritualidad tan directa de la Bhagavadgit\u00e2 o del Prain\u00e2?P\u00e2ramita? Hridaya?S\u00fbtra, encontrar\u00edan la Biblia \u0093demasiado humana\u0094 para tener derecho a la dignidad de Palabra divina.<\/p>\n<p>La virtud \u0097reivindicada por el Cor\u00e1n\u0097 de ser la \u00faltima Revelaci\u00f3n y la s\u00edntesis del ciclo prof\u00e9tico se manifiesta no s\u00f3lo en la simplicidad externa de un dogma interiormente abierto a todas las profundidades, sino tambi\u00e9n en esa capacidad que tiene el Islam de integrar a todos los hombres en cierto modo en su centro, de conferir a todos una misma fe inquebrantable y si es preciso combativa, de hacerles participar, al menos virtualmente, aunque eficazmente, en la naturaleza medio celestial, medio terrenal del Profeta. <\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>(1). Inaceptable, porque, en primer lugar, es imposible, en la perspectiva realmente hind\u00fa, preferir Buda y Cristo a Rama y a Krishna; en segundo lugar, porque Cristo es ajeno a la India; en tercer lugar, porque, si se tienen en cuenta mundos no hind\u00faes, no hay raz\u00f3n para tomar en consideraci\u00f3n solamente a Cristo, siempre desde el punto de vista del Hinduismo; en cuarto lugar, porque no hay punto de comparaci\u00f3n entre el r\u00edo Ramakrishna y los oc\u00e9anos Shakyamuni y Jes\u00fas; en quinto lugar, porque Ramakrishna vivi\u00f3 en una \u00e9poca c\u00edclica que de todos modos ya no pod\u00eda contener una encarnaci\u00f3n plenaria de la envergadura de los grandes Reveladores; en sexto lugar, porque, en el sistema hind\u00fa, ya no hay lugar, entre el noveno y el d\u00e9cimo Avat\u00e1ra de Vishnu ?a saber, Buda y el futuro Kalki?Avat\u00e1ra?, para otra encarnaci\u00f3n plenaria y solar de la Divinidad. \u0093Un solo Profeta ?ense\u00f1a Al?Tah\u00e1wi? es m\u00e1s excelente que el conjunto de todos los amigos de Dios\u0094 (los santos)<\/p>\n<p>(2). Pues los bi\u00f3grafos profanos del Profeta, ya sean musulmanes o cristianos, tratan siempre de \u0093excusar\u0094 al h\u00e9roe, los primeros en un sentido \u0093laico\u0094 y anticristiano, y los segundos, en el mejor de los casos, con una especie de condescendencia psicologista.<\/p>\n<p>(3). En Cristo y Buda no se puede hablar de manifestaciones de piedad, es decir de \u0093temor\u0094 y de \u00abamor\u00bb; lo humano est\u00e1 como extinto en el mensaje divino, de ah\u00ed el \u0093antropote\u00edsmo\u0094 de las perspectivas cristiana y budista.<\/p>\n<p>(4). Por lo que se refiere al Islam en general, se pierde de vista con demasiada facilidad que la prohibici\u00f3n de las bebidas fermentadas significaba un indiscutible sacrificio para los antiguos \u00e1rabes \u0097y para los otros pueblos que iban a islamizarse\u0097, todos los cuales conoc\u00edan el vino. Tampoco el Ramad\u00e1n es un placer, y la misma observaci\u00f3n vale para la pr\u00e1ctica regular \u0097y a menudo nocturna\u0097 de la oraci\u00f3n; el Islam no se impuso, ciertamente, por su facilidad. Durante nuestras primeras estancias en ciudades \u00e1rabes, est\u00e1bamos impresionados por su atm\u00f3sfera austera e incluso sepulcral: una especie de blancura des\u00e9rtica se extend\u00eda como una mortaja sobre las casas y los hombres; en todo hab\u00eda un aire de oraci\u00f3n y de muerte. Hay en esto, indiscutiblemente, huellas del alma del Profeta.<\/p>\n<p>(5). La Sunna refiere esta frase del Profeta: \u0093Nunca he visto una cosa sin ver a All\u00e2h en ella\u0094; o: \u0093Sin ver a All\u00e2h m\u00e1s cerca de m\u00ed que ella\u0094. Sobre la cuesti\u00f3n sexual, v\u00e9ase Los engarces de la sabidur\u00eda, de Ibn \u0091Arabi ?Cap\u00edtulos sobre Muhammad y sobre Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>(6). Con todas estas consideraciones no \u0093atenuarnos\u0094 unas \u0093imperfecciones\u0094, sino que explicamos unos hechos. Tambi\u00e9n la Iglesia era implacable \u0097en nombre de Cristo\u0097 en la \u00e9poca en que todav\u00eda era todopoderosa.<\/p>\n<p>(7). Entre las numerosas manifestaciones de mansedumbre, s\u00f3lo citaremos este hadith: \u0093All\u00e2h no ha creado nada que ame m\u00e1s que la emancipaci\u00f3n de los esclavos, y nada que aborrezca m\u00e1s que el divorcio\u0094.<\/p>\n<p>(8). Por ejemplo, la dificultad de elocuci\u00f3n, en Mois\u00e9s, significaba la prohibici\u00f3n divina de divulgar los misterios, lo cual implica una sobreabundancia de sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>(9). Un \u0093instrumento directo\u0094 es un hombre consciente de su funci\u00f3n, a partir del momento en que esta funci\u00f3n le toca en suerte; por el contrario, cualquiera, o cualquier cosa, puede ser un \u0093instrumento indirecto\u0094.<\/p>\n<p>(10). Un dicho \u00e1rabe dice que \u0093Muhammad es un mortal, pero no como los dem\u00e1s mortales; \u00e9l es (en relaci\u00f3n con ellos) como una joya entre las piedras\u0094. La mayor\u00eda de los cr\u00edticas profanos interpretan err\u00f3neamente esta respuesta del Profeta: \u0093\u00bfQu\u00e9 soy yo sino un mortal y un Enviado?\u0094 (Cor\u00e1n, XVII, 93) ?dada a unos incr\u00e9dulos que pidieron prodigios absurdos y fuera de lugar como una negaci\u00f3n del don de los milagros, don que el Islam atribuye a todos los profetas. Cristo tambi\u00e9n se neg\u00f3 a realizar los milagros que el tentador le pidi\u00f3, prescindiendo aqu\u00ed del sentido intr\u00ednseco de sus respuestas. La frase citada de Muhammad significa en suma, en conformidad con la perspectiva caracter\u00edstica del Islam, la cual subraya que toda derogaci\u00f3n de las leyes naturales se produce \u0093con el permiso de All\u00e2h\u0094 (bi-idhini-Ll\u00e2h): \u0093\u00bfQu\u00e9 soy yo fuera de la Gracia de All\u00e2h, sino un hombre como vosotros?\u0094. A\u00f1adamos que la Sunna da fe de cierto n\u00famero de milagros por parte de Muhammad, los cuales, en su calidad de argumentos \u0093debilitadores\u0094 (mu\u0092jiz\u00e2t) de la incredulidad, se distinguen de los prodigios de los santos, que son llamados \u0093favores\u0094 (kar\u00e2m\u00e2t) divinos.<\/p>\n<p>(11). Seg\u00fan Al?Ghazz\u00e1li, \u0093el principio\u0094 (asl) de todas las buenas acciones (mah\u00e2s\u00een) es la generosidad (karam). All\u00e2h es \u0093el Generoso\u0094 (Al?Karim).<\/p>\n<p>(12). Es lo que expresa el \u00abanalfabetismo\u00bb del profeta (al?umm\u00ee, \u0093el iletrado\u0094); la Ciencia divina s\u00f3lo puede implantarse en una tierra virgen. La pureza de la Santa Virgen no deja de tener relaci\u00f3n con la espada del Arc\u00e1ngel que guarda la entrada del Para\u00edso.<\/p>\n<p>(13). El Profeta dijo que \u0093All\u00e2h detesta la suciedad y el estr\u00e9pito\u0094, lo cual es muy caracter\u00edstico del aspecto de pureza y de calma de la contemplaci\u00f3n, aspecto que tambi\u00e9n encontramos en la arquitectura isl\u00e1mica, desde la Alhambra hasta el Taj Mahal, geogr\u00e1ficamente hablando. En los patios de las mezquitas y de los palacios la calma y el equilibrio se repiten en el murmullo de los surtidores, cuya monoton\u00eda ondulatoria repite la de los arabescos. Para el Islam la arquitectura es, junto con la caligraf\u00eda, el arte sagrado por excelencia.<\/p>\n<p>(14). Las tres virtudes de fuerza, generosidad y serenidad ?y con ellas las otras tres virtudes? se expresan ya en la sonoridad misma de las palabras del segundo testimonio de fe (Shah\u00e1da): Muhammadun Ras\u00fblu?Ll\u00e1h (\u0093Muhammad es el enviado de All\u00e2h\u0094).<\/p>\n<p>(15). Ser\u00eda falso querer enumerar as\u00ed las virtudes de Cristo, pues \u00e9stas no lo caracterizan dado que Cristo manifestaba la divinidad y no la perfecci\u00f3n humana, o al menos no lo hace de manera expresa y expl\u00edcita, comprendiendo tambi\u00e9n las funciones colectivas del hombre terrenal. Cristo es la divinidad, el amor, el sacrificio; la Virgen es la pureza y la misericordia. De modo an\u00e1logo, se podr\u00eda caracterizar a Buda con los t\u00e9rminos siguientes: renunciamiento, extinci\u00f3n, piedad, pues son estas cualidades o actitudes las que 61 encarna de forma particular.<\/p>\n<p>(16). Es decir: del puro Esp\u00edritu o, en lenguaje hind\u00fa, de la pura \u0093Cosciencia\u0094 (Chit) que se objetiva en Maya por el Ser (Sat).<\/p>\n<p>(17). Esto es lo que le vale a esta piedad los reproches, por parte de algunos, de \u0093fatalismo\u0094 y de \u0093quietismo\u0094. Las tendencias de que se trata en realidad aparecen ya, por lo dem\u00e1s, en el t\u00e9rmino isl\u00e2m, \u0093abandono\u0094 (a All\u00e2h).<\/p>\n<p>(18). Exclusiva, es decir, que no ve pr\u00e1cticamente lo Divino m\u00e1s que en una forma humana y no fuera de ella, como ocurre en el culto a Rama o a Krishna. Recordemos, a prop\u00f3sito de esto, la analog\u00eda entre los Avat\u00e1ras hind\u00faes y los Profetas jud\u00edos; \u00e9stos permanec\u00edan dentro del marco del juda\u00edsmo como aqu\u00e9llos permanec\u00edan en el del Hinduismo, con una \u00fanica y gran excepci\u00f3n por cada lado: Buda y Cristo. David trajo los Salmos y Salom\u00f3n el Cantar de los Cantares, al igual que R\u00e1ma inspir\u00f3 el R\u00e1mayana y el Yoga?Vasishta (o Mah\u00e1r\u00e1mayana), y al igual que Krishna inspir\u00f3 el Mah\u00e1bh\u00e1rata con la Bhagavadgita, y tambi\u00e9n el Shrimad Bh\u00e1gavatam.<\/p>\n<p>(19). Cor\u00e1n, XXXII, 56.<\/p>\n<p>(20). Estos son los dos \u0093pesos\u0094 o \u0093especies pesadas\u0094 (al?thaqal\u00e1n) de los que habla el Cor\u00e1n (Sura del Misericordioso, 31). Los hombres est\u00e1n creados de \u0093barro\u0094 (tin), es decir, de materia, y los jinn de \u00abfuego\u00bb, de substancia inmaterial o an\u00edmica, \u0093sutil\u0094 (sukshma) como dir\u00edan los hind\u00faes. Los \u00c1ngeles, por su parte, est\u00e1n creados de \u0093luz\u0094 (n\u00fbr), de substancia informal; sus diferencias son comparables a las de los colores, los sonidos o los perfumes, no de las formas, que les parecen petrificaciones y fragmentaciones.<\/p>\n<p>(21). Esta oraci\u00f3n equivale por consiguiente, en parte al menos, al voto budista: \u0093Que todos los seres sean felices\u0094.<\/p>\n<p>(22). Llamado tambi\u00e9n \u0093Intelecto primero\u0094 (APAq1 al?awwal); es ya \u0093creado\u0094, ya \u0093increado\u0094, seg\u00fan el modo en que se lo considere.<\/p>\n<p>(23). \u0093A quien me bendice una sola vez ?dijo el Profeta?, All\u00e2h lo bendecir\u00e1 diez veces &#8230;\u0094 Citemos tambi\u00e9n este otro hadith: \u0093En verdad, el Arc\u00e1ngel Gabriel vino a m\u00ed y me dijo: Oh Muhammad, nadie de tu comunidad te bendice sin que yo lo bendiga diez veces, y nadie de tu comunidad te saluda sin que yo lo salude diez veces\u0094. Seg\u00fan otro hadith, All\u00e2h crea un \u00e1ngel con cada oraci\u00f3n por el Profeta lo que est\u00e1 lleno de sentido desde el punto de espirituales y c\u00f3smicas.<\/p>\n<p>(24). Saludar, en \u00e1rabe, es \u0093dar la paz\u0094; es pronunciar: \u0093Que la Paz est\u00e9 con vosotros\u0094 (al?Sal\u00e2mu \u0091alaykum).<\/p>\n<p>(25). El Esp\u00edritu (Al?R\u00fbh) constituye una excepci\u00f3n a causa de su posici\u00f3n central entre los Malaika, la cual le confiere la funci\u00f3n \u0093prof\u00e9tica\u0094 por excelencia; el Cor\u00e1n lo menciona separadamente de los Malaika, y se dice tambi\u00e9n que no tuvo que prosternarse, como ellos, ante Ad\u00e1n; en l\u00f3gica musulmana, merecer\u00eda, como Muhammad, la salat y el sal\u00e2m. Yibril personifica una funci\u00f3n del Esp\u00edritu, a saber, el rayo celestial que alcanza a los Profetas terrestres.<\/p>\n<p>(26). Y lo hace, precisamente, por medio de la \u0093Plegaria por el Profeta\u0094.<\/p>\n<p>(27). Se identifica con \u00e9l, tambi\u00e9n, seg\u00fan la perspectiva de la unidad de esencia.<\/p>\n<p>(28). \u0093Nada\u0094 desde el punto de vista ordinario y \u0093separativo\u0094, y \u0093todo\u0094 desde el punto de vista \u0093unitivo\u0094, el de la \u0093unicidad de lo Real\u0094 (Wahdat Al?Wuj\u00fbd).<\/p>\n<p>(29). Cf. De L\u0092Homme Universel de \u0091Abd al?Karim Al?J\u00eel\u00ee (traducido y comentado por Titus Burckhardt).<\/p>\n<p>(30). Del mismo modo, el loto sobre el que descansa Buda es a la vez el Universo manifestado y el coraz\u00f3n del hombre, cada uno de ellos considerado en cuanto soporte del Nirvana. Del mismo modo: la Santa Virgen es a la vez la pura Sustancia universal (Prakriti), matriz del Esp\u00edritu divino manifestado y tambi\u00e9n de todas las criaturas desde el punto de vista de su deiformidad, y la sustancia primordial del hombre, su pureza original, su coraz\u00f3n en cuanto soporte del Verbo liberador.<\/p>\n<p>(31). Hemos visto anteriormente que la palabra \u0093signo\u0094, cuando no se trata de fen\u00f3menos de este mundo, se aplica a los vers\u00edculos del Cor\u00e1n, lo cual muestra claramente la analog\u00eda que existe entre la Naturaleza y la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(32). Es, pues, plausible el que una tradici\u00f3n pueda basarse enteramente en este simbolismo; \u00e9ste es el caso, especialmente, del Shinto y de la tradici\u00f3n \u0093calum\u00e9tica\u0094 de Am\u00e9rica del Norte.<\/p>\n<p>(33). El Nab\u00ee no es tal porque recibe y transmite un mensaje particular, es decir, limitado a unas determinadas circunstancias, sino porque posee la nubuwwa, el mandato prof\u00e9tico; todo Ras\u00fbl es Nabi, pero no todo Nabi es Ras\u00fbl, un poco como toda \u00e1guila es un ave, pero no toda ave es un \u00e1guila. El sentido de \u0093mensaje particular\u0094 se impone no por el solo hecho de que el hombre es Nabi, sino por el hecho de que lo es sin ser Ras\u00fbl. Muhammad es \u0093iletrado\u0094 en cuanto Nabi, y no en cuanto Ras\u00fbl, lo mismo que \u0097para seguir con nuestra comparaci\u00f3n\u0097 el \u00e1guila puede volar porque es un ave, y no porque es un \u00e1guila.<\/p>\n<p>(34). En el sentido de que el \u0091Abd no tiene nada que le pertenezca en propiedad.<\/p>\n<p>(35). El Ras\u00fbl es, en efecto, una \u0093misericordia\u0094 (rahma); \u00e9l es el desinter\u00e9s mismo, la encarnaci\u00f3n de la caridad.<\/p>\n<p>(36). La veracidad es inseparable de la virginidad del esp\u00edritu, en el sentido de que \u00e9ste debe estar libre de todo artificio, de todo prejuicio, de toda interferencia pasional.<\/p>\n<p>(37). Este es el sentido inici\u00e1tico de esta frase del Evangelio: \u0093Nadie llega al Padre s\u00ed no es por m\u00ed\u0094. Sin embargo, hay que tener en cuenta la diferencia de \u0093acento\u0094 que distingue a la perspectiva cristiana del sufismo.<\/p>\n<p>(38). Al?R\u00fbh, que contiene a los cuatro Arc\u00e1ngeles; en el plano terrestre y en el cosmos musulm\u00e1n, es el Profeta y los cuatro califas.<\/p>\n<p>(39). El simbolismo de la Plegaria por el Profeta corresponde bastante exactamente al del molino de oraci\u00f3n lama\u00edsta: una oraci\u00f3n, inscrita en una tira de papel, bendice al universo por la rotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(40). Es en este sentido en el que, seg\u00fan San Bernardo, nuestro ego debe aparec\u00e9rsenos como \u0093algo despreciable\u0094, y en el que, seg\u00fan el Maestro Eckhart, hay que \u0093odiar la propia alma\u0094.<\/p>\n<p>(41). Esto pone bien en evidencia el sentido de la tradici\u00f3n como tal y tambi\u00e9n, en particular, del culto a los antepasados.<\/p>\n<p>(42). \u0093All\u00e2h dijo: \u00a1Oh Ad\u00e1n! \u00a1Dales a conocer sus nombres!\u0094 (Cor\u00e1n, II, 35). \u0093Y cuando dijimos a los malaika: \u00a1Prosternaos ante Ad\u00e1n!\u00bb (Cor\u00e1n, 11, 34).<\/p>\n<p>(43). \u0093En verdad, hemos creado al hombre en la forma m\u00e1s bella\u0094 (Cor\u00e1n, XCV, 4).<\/p>\n<p>(44). Estas dos cualidades son esenciales. La creaci\u00f3n es \u0093buena\u0094 porque est\u00e1 hecha a imagen de All\u00e2h, y porque compensa sus desequilibrios \u0097ontol\u00f3gicamente necesarios so pena de inexistencia\u0097 con el equilibrio total, que los \u0093transmuta\u0094 indirectamente en factores de perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>(45). \u0093Los siete Cielos y la tierra y los que en ellos se encuentran Lo loan; y no hay cosa alguna que no cante sus alabanzas, pero vosotros no comprend\u00e9is su canto &#8230;\u0094 (Cor\u00e1n, XVII, 44).<\/p>\n<p>(46). \u0093Y cada vez que reciban un fruto (en el Para\u00edso) dir\u00e1n: esto lo hemos recibido antes &#8230;\u0094 (Cor\u00e1n, 11, 25).<\/p>\n<p>(47). Sin Muhammad, se dice, el mundo no habr\u00eda sido creado; \u00e9l es, pues, el Logos, no en cuanto hombre, sino en su \u0093realidad interior\u0094 (haq\u00eeqa) y en cuanto \u0093luz muhammadiana\u0094 (N\u00fbr muhammadi). Se dice tambi\u00e9n que las virtudes del Profeta son creadas puesto que son humanas, pero que son \u0093sin embargo eternas en cuanto cualidades de Aqu\u00e9l cuyo atributo es la eternidad\u0094 (seg\u00fan Al?Burda, del Shaykh Al?Busiri); asimismo, el Profeta tiene el nombre de Haqq (\u0093Verdad\u0094), mientras que Al?Haqq (\u0093la Verdad\u0094) es un Nombre divino. La haq\u00eeqa de Muhammad es descrita como un misterio: es ya escondida, ya cegadora, y no se puede interpretar sino de lejos.<\/p>\n<p>(48). Seg\u00fan dijo \u0091A\u0092isha, la \u0093esposa preferida\u0094, el Cor\u00e1n refleja o prefigura el alma del Enviado de All\u00e2h.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para el occidental, y sin duda para la mayor\u00eda de los no musulmanes, Cristo y Buda representan perfecciones inmediatamente inteligibles y convincentes, lo que refleja, por lo dem\u00e1s, el ternario vivekanandiano \u0096inaceptable por varias razones\u0096 \u0093Jes\u00fas, Buda, Ramakrishna\u0094; (1) por el contrario, el Profeta del Islam parece complejo y desigual y apenas se impone como s\u00edmbolo fuera de su universo<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[127],"tags":[],"class_list":["post-48","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuarto-camino"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=48"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=48"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=48"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=48"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}