{"id":479,"date":"2006-02-22T10:57:37","date_gmt":"2006-02-22T10:57:37","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=479"},"modified":"2006-02-22T10:57:37","modified_gmt":"2006-02-22T10:57:37","slug":"anatomia-de-las-sectas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=479","title":{"rendered":"Anatomia de las sectas"},"content":{"rendered":"<p>ANATOM\u00cdA DE LAS SECTAS<br \/>\nY ACTITUDES PSEUDORRELIGIOSAS<\/p>\n<p>escribe Gustavo Fern\u00e1ndez<\/p>\n<p>Encarar el estudio de los movimientos sectarios con orientaci\u00f3n espiritual o pseudoespiritual implica dos consideraciones previas: mantener la adecuada objetividad \u0096es muy f\u00e1cil sentirse inclinado a atacarlas, aun a sabiendas de los perjuicios que ocasionan, por partidismos religiosos o pol\u00edticos\u0096 y, en segundo lugar, desbrozando la paja del trigo, no incluir en un grupo com\u00fan estos movimientos con aquellos otros que s\u00ed buscan, sincera y honestamente, un camino espiritual, con cuyos objetivos podemos estar de acuerdo o no pero que, en raz\u00f3n de la libertad de disenso y del libre albedr\u00edo no tenemos derecho a combatir en tanto no da\u00f1en ni a la sociedad ni al individuo.<\/p>\n<p>Educar a la sociedad, especialmente a padres y maestros sobre el da\u00f1o esencialmente psicol\u00f3gico pero tambi\u00e9n violando expresas figuras penales, que la acci\u00f3n de estos grupos hace en adolescentes y adultos con problemas emocionales, es una exigencia del momento. Pero alentar una persecuci\u00f3n represiva puede desembocar en una verdadera \u0093caza de brujas\u0094. Y se requiere un grado particular de madurez para entender que m\u00e1s all\u00e1 de preocupaciones sensatas existen intereses que tambi\u00e9n se beneficiar\u00edan de la erradicaci\u00f3n de aquellos. Igualdad de enemigos no significa igualdad de procedimientos.<\/p>\n<p>Sin que esto deba entenderse como una manifestaci\u00f3n ideol\u00f3gica (qu\u00e9 dif\u00edcil es en estos tiempos y en este pa\u00eds, expresar una reflexi\u00f3n sin que se le trate de encontrar segundas lecturas pol\u00edticas) debe observarse que, tradicionalmente, los partidos allegados a la izquierda del espectro partidista tienden a demostrar un marcado escepticismo o, mejor a\u00fan, una previsi\u00f3n distante y refleja \u0096en el sentido de automatismo\u0096 sobre todo lo que tenga un h\u00e1lito de espiritualidad. No s\u00f3lo el comunismo fue siempre enemigo de la religi\u00f3n, sino que aun hoy en d\u00eda muchos especialistas en el tema de las sectas se encuentran, sean conscientes de ello o no, al servicio de ideolog\u00edas de este tipo, en tanto y en cuanto \u0093despejan\u0094 el panorama del p\u00fablico de alternativas que pueden afectar, ora su credibilidad, ora su captaci\u00f3n de votos. En tanto, los grupos de derecha, especialmente aquellos fuertemente arraigados en el poder pol\u00edtico o econ\u00f3mico en pa\u00edses con m\u00e1s proximidad a un feudalismo psicol\u00f3gico del que uno cree conveniente, encuentran en la b\u00fasqueda de poder de algunos sectarios la herramienta \u00fatil para manipular desde grandes masas humanas hasta peque\u00f1os grupos aristocr\u00e1ticamente elegidos. Igualmente cierto es que poderosas religiones instituidas y oficializadas advierten que el histerismo subyacente en una emocional oposici\u00f3n a las sectas puede servir tambi\u00e9n para eliminar del escenario a grupos sanamente espirituales, ahora potenciales contrincantes de las mismas en el atractivo de los fieles. Basta entonces con endilgarle a alguno de esos movimientos no perniciosos el mote de \u0093secta\u0094 para que la opini\u00f3n p\u00fablica, sensibilizada, le vuelva la espalda.<\/p>\n<p>Esto se relaciona con el avance de lo que trataremos en otro trabajo: la actividad de parapsic\u00f3logos, \u0093sanadores ps\u00edquicos\u0094, etc. Es pasmosa la credulidad del p\u00fablico que consume sin discreci\u00f3n este tipo de propuestas, pero tambi\u00e9n es alarmante la soberbia de ciertos medios acad\u00e9micos o cient\u00edficos que consideran rid\u00edcula toda incursi\u00f3n en estos temas, precisamente por concluir que no existe otra manera de encararla que aquella que caracteriza a los \u0093manosantas\u0094 y \u0093curanderos\u0094.<\/p>\n<p>Sobre este particular, debemos recordar el trabajo clarificador que viene cumpliendo el Centro de Armonizaci\u00f3n Integral, en el sentido de tratar de proponer p\u00fablicamente una discusi\u00f3n abierta sobre el antiguo pensamiento esot\u00e9rico, herm\u00e9tico, en el cual, una vez eliminadas las distorsiones que los milenios han provocado, podemos reconocer otros caminos para el descubrimiento de las potencialidades del ser humano. En lo personal, hemos experimentado poco tiempo atr\u00e1s una an\u00e9cdota reveladora de esta forma de conflicto: en ocasi\u00f3n de una conferencia sobre el problema de las sectas dictada en esta ciudad de Paran\u00e1 (E.R\u00edos, Arg.), se hacen presentes dos individuos \u0096que se identifican como \u0093pastores evangelistas\u0094\u0096 que solicitan informaci\u00f3n sobre las actividades de nuestro Centro. Al advertir que el mismo inclu\u00eda seminarios sobre \u0093Autodefensa Ps\u00edquica\u0094 y \u0093Teor\u00eda y Pr\u00e1ctica del Tarot\u0094 comentan, en voz innecesariamente elevada, que en consecuencia \u0093esto no es tan serio como parec\u00eda\u0094. Como si admitir la posibilidad de un replanteo conceptual de formas arquet\u00edpicas de conocimiento cuasi extrasensorial significara, necesariamente, incurrir en la explotaci\u00f3n de la credulidad ajena.<\/p>\n<p>Definici\u00f3n y tipificaci\u00f3n de sectas.<\/p>\n<p>En primer lugar, \u00bfde d\u00f3nde proviene tal expresi\u00f3n?. Se le aceptan dos ra\u00edces: en lat\u00edn, \u0093sectare\u0094 (\u0093separar\u0094) y \u0093secquis\u0094 (\u0093seguir\u0094). Ambas definen particularidades de las mismas, pues generalmente se \u0093separan\u0094 de otro tronco ideol\u00f3gico, y adem\u00e1s \u0093siguen\u0094 a un maestro o l\u00edder (segundo t\u00e9rmino que emplearemos, de aqu\u00ed en m\u00e1s, para citar a quien conduce una de estas agrupaciones). Pero ocurre que, desde un punto de vista estrictamente etimol\u00f3gico, el cristianismo es (o fue) una secta, ya que se desprende del juda\u00edsmo (lo fueron todos sus primeros integrantes, Jes\u00fas incluido) y, l\u00f3gicamente, siguieron a un Maestro.<\/p>\n<p>El Vaticano ha propuesto una tendenciosa definici\u00f3n: \u0093Secta es todo grupo o movimiento que tiene un libro rector o un discurso al que se subordinan las Sagradas Escrituras\u0094. Tal es, por ejemplo, el caso de los mormones, ya que la Biblia se interpreta en funci\u00f3n de lo que se conoce, precisamente, como El Libro de Morm\u00f3n. O el de los Testigos de Jehov\u00e1 que, si bien se valen del Antiguo y Nuevo Testamento, \u00e9ste se encuentra \u0093re-traducido\u0094 para, seg\u00fan se\u00f1alan ciertos expertos, darle una interpretaci\u00f3n m\u00e1s af\u00edn con sus objetivos. Pero ocurre que existen sectas que abrevan, verbigracia, en fuentes orientalistas, totalmente excluyentes de lo b\u00edblico con lo cual la definici\u00f3n del papado, adem\u00e1s de parcial e interesada, queda tambi\u00e9n incompleta.<\/p>\n<p>Nosotros preferimos adherir a la definici\u00f3n que dice: \u0093Secta es todo grupo o movimiento que, subordinados a un discurso y con un l\u00edder carism\u00e1tico, provoca con su accionar perturbaciones psicol\u00f3gicas y fisiol\u00f3gicas en sus adeptos y alteraciones en el orden sociol\u00f3gico que en corto, mediano o largo plazo afectan temporal o definitivamente su capacidad homeost\u00e1tica\u0094. (\u0093Homeostasis\u0094: en Psicolog\u00eda, capacidad de lograr un equilibrio.) Alguien tambi\u00e9n nos sugiri\u00f3 agregar el concepto de \u0093desvirtuaciones del orden religioso\u0094 pero, claro, \u00bfqui\u00e9n tiene la verdad sobre lo religiosamente correcto?.<\/p>\n<p>La Asociaci\u00f3n de Psic\u00f3logos de los Estados Unidos ha propuesto dividir a las sectas en destructivas y no destructivas. Las segundas refieren, obviamente, a aquellos movimientos espirituales a los que hici\u00e9ramos referencia en el contexto de una b\u00fasqueda honesta de la verdad espiritual. Las primeras son, evidentemente, las que dan raz\u00f3n a esta investigaci\u00f3n. En ese sentido si se quiere peyorativo de la palabra \u0093secta\u0094 es que encuadramos a las agrupaciones mencionadas en este marco.<\/p>\n<p>Ciertas instituciones cercanas a la Iglesia Cat\u00f3lica (en Argentina, la FUPES, dirigida por el lic. Carlos Mar\u00eda Bahamonde) han propuesto una categorizaci\u00f3n que consideramos perversa, ya que encierra el germen de la idea de que toda religi\u00f3n fuera de las tres o cuatro universalmente aceptadas y pol\u00edticamente dominantes (Iglesia Cat\u00f3lica, Ortodoxa, Protestantismo, Judaica, Isl\u00e1mica) es sectaria (y la FUPES no distingue entre \u0093destructivas\u0094 y \u0093no destructivas\u0094) no s\u00f3lo retomando aquel viejo concepto de la \u0093caza de brujas\u0094 sino mostrando decididamente una patolog\u00eda paranoide \u0096en el mejor de los casos\u0096 o una manipulaci\u00f3n interesada y discriminatoria \u0096en el peor\u0096. Estos verdaderos \u0093grupos de poder\u0094 (que suelen endilgarle a las sectas costumbres por ellos mismos hist\u00f3ricamente adoptadas, como la tradici\u00f3n conventual o del Opus Dei de alejarse de la familia, cambiar su nombre \u0096para desintegrar su personalidad anterior\u0096 entregar sus bienes a la Iglesia o someterse a ayunos inhumanos, suplicios y flagelaciones) son quiz\u00e1s los m\u00e1s peligrosos, pues aprovechan un sensacionalismo medi\u00e1tico y la histeria de conversi\u00f3n de las masas para retornar a la costumbre medieval de dirigir el odio de un p\u00fablico inmaduro e inculto hacia un chivo expiatorio. As\u00ed, cat\u00f3licos disidentes, bautistas, adventistas, testigos de Jehov\u00e1, mormones, \u0093moonies\u0094, \u0093baha\u0092is\u0094, devotos de Khrisna, de Sai Baba o del Maharishi Maheshi Yogui; rosacruces, gn\u00f3sticos y masones, seguidores de Gurdjieff o espiritistas, \u0093contactados\u0094 con extraterrestres, umbandistas, practicantes de control mental, de metaf\u00edsica y de yoga, todos son, para ellos, \u0093sectarios\u0094.<\/p>\n<p>Y es posible que algunos de entre ellos lo sean, como seguro es que la mayor\u00eda no. Porque si algo hemos aprendido al estudiar desapasionadamente el tema de las sectas todos estos a\u00f1os, es que sectarias son las actitudes, no los grupos. Y que las caracter\u00edsticas de una \u0093secta destructiva\u0094 \u0096que enunciaremos a continuaci\u00f3n, tambi\u00e9n son hallables en partidos pol\u00edticos, equipos deportivos, empresas multinacionales, etc.<\/p>\n<p>Caracter\u00edsticas identificatorias de una secta destructiva<\/p>\n<p>Reduccionismo simplista: A su entender, el Universo es sencillo o, cuanto menos, absolutamente comprensible a trav\u00e9s de las ense\u00f1anzas de la secta. No existen misterios que, de alguna manera, no le sean accesibles.<\/p>\n<p>Literalismo: En el caso de las vinculadas a un origen cristiano o cat\u00f3lico, se trata de una interpretaci\u00f3n textual, literal, de lo que dice la Biblia, sin someterla al an\u00e1lisis, la contextualizaci\u00f3n hist\u00f3rica o la presunci\u00f3n de la alegor\u00eda o lo simb\u00f3lico. En grupos con otras fuentes literarias, se define como un progresivo degeneramiento en la conceptualizaci\u00f3n intelectual de tales ense\u00f1anzas escritas, hasta llegar a una burda aplicaci\u00f3n textual. Este literalismo se hace m\u00e1s chocante cuando se trata de aplicar sus preceptos en la vida cotidiana, sin la necesaria revisi\u00f3n o ambientaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Protagonismo electivo: el adepto, quiz\u00e1s desenga\u00f1ado de las religiones convencionales a las que imagina de espaldas al pueblo, se siente querido, respetado, considerado dentro del \u00e1mbito de la secta; escapa a la mediocridad y al anonimato. Para los otros, \u00e9l parece importar. Demuestran preocupaci\u00f3n. Es alguien.<\/p>\n<p>Esto es especialmente evidente en el caso de los evangelistas pentecostales, donde si el adepto ha cometido alg\u00fan delito en el pasado o manifestado una conducta asocial (alcoholismo, drogadicci\u00f3n, prostituci\u00f3n, violencia familiar) es conminado a dar \u0093testimonio\u0094 de su regeneraci\u00f3n, es decir, reconocer p\u00fablicamente, micr\u00f3fono en mano y escenario mediante, su pasado. Esto, psicol\u00f3gicamente hablando, no s\u00f3lo viola la intimidad del individuo, exponi\u00e9ndolo en su desnudez moral ante los dem\u00e1s y generando dependencia \u0096ya que es \u0093salvado\u0094 a trav\u00e9s de la secta, pero si la abandona volver\u00e1 a ser el \u0093pecador\u0094 que fue antes\u0096 sino que degrada la autoestima del sujeto ya que le quita la autoridad sobre s\u00ed mismo de creerse responsable de su propia reeducaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Revelaci\u00f3n constante: el sectario o, m\u00e1s com\u00fanmente su l\u00edder, tiene \u0093l\u00ednea directa con Dios\u0094. Entroncado esto con el \u0093reduccionismo simplista\u0094, significa que la iluminaci\u00f3n no es producto de un momento especial (hist\u00f3rica o humanamente hablando) ni de un trabajo profundo, devocional, personal, sino que la \u0093comunicaci\u00f3n\u0094 puede volver a establecerse f\u00e1cilmente en cualquier momento, casualmente, cuando el grupo ande escaso de informaci\u00f3n, convencimiento o atractivos.<\/p>\n<p>Imposibilidad de di\u00e1logo: si bien al comienzo de la relaci\u00f3n todo integrante de una secta busca el di\u00e1logo con los de \u0093afuera\u0094 (en su necesidad de aumentar fieles) su fanatismo lo lleva a bloquearse ante cualquier abierta discusi\u00f3n de sus ideas. Este autismo es m\u00e1s cierto a\u00fan cuando se revierte en el propio sujeto, quien llega a suponer que sus naturales dudas son consecuencia de falta de evoluci\u00f3n, o posesi\u00f3n demon\u00edaca, o que el interlocutor est\u00e1 al servicio de intereses esp\u00fareos y destructivos. S\u00f3lo es posible ese di\u00e1logo en la medida en que se acepten sus postulados o se los enriquezca.<\/p>\n<p>Fuerte compromiso grupal: los adeptos cierran filas sobre s\u00ed mismos, ven al mundo con hostilidad, llegando a combatir u oponerse a la familia normalmente constituida, la \u00fanica c\u00e9lula social con un caudal potencial como para opon\u00e9rseles. Esto lleva a una p\u00e9rdida de la individualidad y la consciencia yoica, reflejado en el caso de los adeptos que pierden toda voluntad en la toma de decisiones y consultan a sus l\u00edderes hasta para las cuestiones m\u00e1s nimias.<\/p>\n<p>Implementaci\u00f3n de t\u00e9cnicas coercitivas: Estas se dividen en:<\/p>\n<p>a) Lavado de cerebro (por bombardeo de conceptos conflictivos y abrumadores entre s\u00ed, como gritar una letan\u00eda junto a un o\u00eddo del individuo mientras junto al otro se desarrolla una teor\u00eda racional, o, como las viejas t\u00e9cnicas sovi\u00e9ticas, usar un par de auriculares con relatos totalmente ajenos uno de otro por cada parlante).<\/p>\n<p>b) Privaci\u00f3n de la libertad (con un espectro muy amplio, desde el alejamiento en \u0093retiros espirituales\u0094 aparentemente aceptados naturalmente por el adepto, que no advierte as\u00ed su progresivo condicionamiento, hasta las \u0093comunidades\u0094 con alambrados y guardias armados).<\/p>\n<p>c) Ruptura del esquema familiar (se estimula en el adepto su carga de agresividad hacia la familia, responsabiliz\u00e1ndola de sus propios fracasos y errores, anteponi\u00e9ndole la secta como un sustituto afectivo v\u00e1lido).<\/p>\n<p>Promesas de realizaci\u00f3n personal: el adepto conseguir\u00e1 o alcanzar\u00e1, por medio de la secta, todo aquello en lo que ha fracasado anteriormente. Esto es evidente, por ejemplo, entre ciertos grupos evangelistas y, por qu\u00e9 no, en las empresas de \u0093ventas piramidales\u0094: se hace ostentosa exhibici\u00f3n de posesiones a la vez que se relata el estado de \u0093pobreza\u0094 inicial del pastor o gerente. La propuesta es clara: \u0093si a m\u00ed me fue tan bien, \u00bfpor qu\u00e9 a ustedes no?\u0094. Simult\u00e1neamente se hace hincapi\u00e9 en la necesidad de hacer donaciones porque lo que se de materialmente es poco comparado con lo que, tambi\u00e9n materialmente, \u0093Dios\u0094 les ha de devolver, algo as\u00ed como decir \u0093no le pichuleen al Se\u00f1or\u0094, generando los cuantiosos ingresos que se le conocen, por caso, a la \u0093iglesia electr\u00f3nica\u0094.<\/p>\n<p>Respuestas para todo: la angustia ante lo desconocido, tan natural para el hombre, es sublimada en las sectas que siempre dar\u00e1n la respuesta necesaria para cualquier \u00e1mbito de su vida: lo econ\u00f3mico, lo espiritual, lo afectivo. Esto evidencia, adem\u00e1s, una actitud paternalista del l\u00edder hacia sus seguidores: son como ni\u00f1os a los que todo hay que explicar y darles una absoluta y perpetua protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Atomizaci\u00f3n de la cultura: los valores \u00e9tnicos, sociales, tradicionales que conforman el marco cultural del individuo quedan supeditados a la eventualidad de no ser conflictivos con los dictados de la secta, en cuyo caso forzosamente se prescinde inmediatamente de los primeros.<\/p>\n<p>Perturbaciones org\u00e1nicas que las sectas provocan en sus adeptos.<\/p>\n<p>P\u00e9rdida anormal de peso: muchos de estos grupos enarbolan la bandera del naturismo como una condici\u00f3n necesaria para \u0093eliminar impurezas\u0094, aumentar su \u0093energ\u00eda\u0094 o su \u0093percepci\u00f3n extrasensorial\u0094. Si bien existen buenas razones por cuestiones cl\u00ednicas para seguir una dieta vegetariana y, si se quiere, tambi\u00e9n filos\u00f3ficas, tales cambios alimenticios no deben hacerse ni abruptamente ni sin control m\u00e9dico, entendi\u00e9ndose adem\u00e1s que cada organismo y personalidad necesita de una progresiva y particular adaptaci\u00f3n, adem\u00e1s de que en ciertos casos es casi impracticable so pena de provocar un cambio pernicioso en el estado de \u00e1nimo. Una ca\u00edda violenta de peso es, se sabe, org\u00e1nicamente objetable, pero forma parte del proceso de \u0093conversi\u00f3n\u0094 empleado por estos movimientos.<\/p>\n<p>Debilitamiento general: bajo el aspecto de supuestas directivas \u0093espirituales\u0094 se les impone un r\u00e9gimen de vida m\u00e1s que espartano pero carente del fortalecimiento ps\u00edquico que a aquellos caracterizaba. Se les altera su reloj biol\u00f3gico, se les resta horas de sue\u00f1o y de esta manera se les quita capacidad de razonamiento y voluntad, observaci\u00f3n y cr\u00edtica, haci\u00e9ndolos f\u00e1cilmente manipulables.<\/p>\n<p>Automutilaciones: desde el simple rapado de cabello hasta la castraci\u00f3n pasando por el cortarse la falange de un dedo cada vez que fallece un \u0093hermano\u0094, todas tienen, en distintos grados, el objetivo de afectar la autoimagen del individuo y la seguridad en s\u00ed mismo que podr\u00eda emanar de esto.<\/p>\n<p>Alteraciones metab\u00f3licas por carencias alimenticias: aunque no se le prive de \u0093cantidad\u0094 de comida \u0096lo que por cierto s\u00ed suele hacerse\u0096 eliminar del men\u00fa ciertos componentes (como los prote\u00ednicos) es, a prop\u00f3sito, una muy efectiva manera de alterar el normal funcionamiento cerebral del sectario.<\/p>\n<p>El encuadre psicol\u00f3gico de las sectas<\/p>\n<p>Existen ciertas constantes en la conducta de los integrantes de una secta que son apenas el reflejo de la propia conducta de su l\u00edder. Entre ellas, sobresale el evidente paternalismo, que se pone de manifiesto apenas el futuro disc\u00edpulo se aproxima a la misma: siempre el \u0093bien de cambio\u0094 es uno solo: el afecto. El adepto se siente querido, comprendido, es decir, protegido, lo que como veremos m\u00e1s adelante es determinante a la hora de forzar su ingreso.<\/p>\n<p>Tipol\u00f3gicamente, podr\u00edamos decir que quienes preferentemente son capturados por las sectas destructivas responden a dos naturalezas: adolescentes (o adultos inmaduros) con grandes carencias afectivas o temores frente al mundo, o personas mayores con un amplio ciclo de vida cumplido y que desplazadas de la consideraci\u00f3n familiar, con una clara sensaci\u00f3n de inutilidad dentro del grupo y, en consecuencia, una sensible lesi\u00f3n en su autoestima. La seducci\u00f3n del l\u00edder se ve reforzada cuando \u00e9ste, al proponer sus ense\u00f1anzas o normas de vida, aduce dejar a cada uno la libertad de elegir su curso de acci\u00f3n; cuando sugiere no tratar de convencer a terceros o, mejor a\u00fan, cuando pide no ser cre\u00eddo, sino que cada seguidor \u0093experimente\u0094 y despu\u00e9s concluya. Esto es, ciertamente, apenas una h\u00e1bil treta psicol\u00f3gica para consolidar la admiraci\u00f3n del adepto por el l\u00edder: no hay como afirmar \u0093no me crean\u0094 para ser cre\u00eddo a rajatabla.<\/p>\n<p>A fuerza de ser objetivos, debemos reconocer que existen dos grandes vertientes que alimentan la jerarqu\u00eda de l\u00edder sectario: est\u00e1 aquel que cree realmente en su papel mesi\u00e1nico, y est\u00e1 aquel que encuentra aqu\u00ed la realizaci\u00f3n de sus frustraciones as\u00ed como la conquista de poder. Tambi\u00e9n puede decirse que estos individuos buscan un c\u00f3modo \u0093modus vivendi\u0094 donde un grupo de desesperados le sostengan econ\u00f3micamente, ya sea con aportes pecuniarios, ya sea con su trabajo gratuito pero, en \u00faltima instancia, todo se encasilla en una de las motivaciones m\u00e1s inconscientes y profundas del ser humano: el placer del poder, un poder que aunque no se ejerza con autoritarismo siempre es reflejo de una personalidad de tales caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>Esto es l\u00f3gicamente alimentado por el propio adepto en su b\u00fasqueda de protecci\u00f3n, que es lo mismo que decir de referencias v\u00e1lidas para su vida interior y exterior, seguras y perennes. Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s sobresalientes de este proceso es que, generalmente, el ser humano no busca \u0093la\u0094 verdad; apenas, que le sea reafirmada \u0093su\u0094 verdad, de donde adscribe afectivamente a cualquier individuo (que por su protagonismo refleje esa imagen de autoridad) en el que crea ver que, de palabra o de hecho, realiza sus profundas pero jam\u00e1s expuestas (por inseguras) convicciones.<\/p>\n<p>El adepto, decepcionado de (o por) las religiones convencionales (que sospecha de espaldas al pueblo, con liturgias o filosof\u00edas de oscura comprensi\u00f3n y distantes de sus cotidianos problemas comunes) busca soluciones alternativas, m\u00e1gicas, en el sentido de mayor resultado con el menor esfuerzo. No le gusta (y no sabe) pensar, de all\u00ed que la actitud sectaria de cobijarlo, orientarlo y darle ya elaboradas respuestas a todas sus preguntas lo aleja de la realidad ansiosa de la duda. Pues s\u00f3lo los esp\u00edritus equilibrados enfrentan desapegados afectivamente la incertidumbre de su propia vida.<\/p>\n<p>Pero tanto el adepto como el l\u00edder \u0093racionalizan\u0094 a su manera esa fobia a la angustia, elaborando una cosmovisi\u00f3n donde todo est\u00e1 explicado, catalogado y es accesible. Esto tambi\u00e9n es alienaci\u00f3n, reacci\u00f3n psic\u00f3tica y, por eso mismo, dif\u00edcil su abordaje y tratamiento: aunque encuadra en etiolog\u00edas psicopatol\u00f3gicas, un alienado nunca se reconoce como tal.<\/p>\n<p>La secta se va transformando as\u00ed en una verdadera \u0093droga mental\u0094; mucho m\u00e1s peligrosa que la f\u00edsica, pues mientras \u00e9sta tambi\u00e9n afecta al organismo (que es en realidad lo que moviliza al entorno del afectado en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n) aqu\u00e9lla, m\u00e1s sutil y de efecto prolongado, mina y disgrega su personalidad. El da\u00f1o que esto hace al sujeto es incalculable, porque si ocurre en la etapa adulta, una personalidad atomizada es dif\u00edcilmente reversible y deviene en una conducta esquizofr\u00e9nica. Si ocurre en la adolescencia, lo que en ella es impreso se arrastra a lo largo de toda la existencia, prefigurando n\u00facleos de conflictos (traumas y complejos) futuros.<\/p>\n<p>Apocal\u00edpticos, generalmente buenos explotadores del milenarismo (arquetipo psicol\u00f3gico colectivo que c\u00edclicamente angustia al hombre con la presunci\u00f3n de un inminente \u0093fin del mundo\u0094), evaden la discusi\u00f3n de sus filosof\u00edas o t\u00e9cnicas; de hecho, muchos l\u00edderes de sectas instruyen a sus fieles a \u0093disimular\u0094 frente a amigos o familiares sus actividades, con la consigna de que \u0093no est\u00e1n a\u00fan preparados\u0094 para entenderles. As\u00ed, por oposici\u00f3n consider\u00e1ndose detentadores de un nivel evolutivo superior, por un lado estimulan el alica\u00eddo ego de sus seguidores y, por otro, mantienen en la prudencia de la reserva sus tareas.<\/p>\n<p>Este condicionamiento favorece, por un lado, la violaci\u00f3n del libre albedr\u00edo y el derecho al disenso, el bien m\u00e1s sagrado del ser humano, pues si bien se aclara que cualquier miembro puede retirarse de la secta cuando lo desee se sugiere, ex profeso, que tal actitud ser\u00eda una traici\u00f3n a los otros miembros y una p\u00e9rdida del lugar reservado entre los \u0093elegidos\u0094, con los cuales, por otra parte, todo disenso es imposible: amparados en una actitud de \u0093comprensi\u00f3n\u0094 para quienes \u0096nosotros\u0096 no hemos alcanzado su grado de iluminaci\u00f3n, no exentos de soberbia, ven en toda motivaci\u00f3n cr\u00edtica y reflexiva el estigma de una hipot\u00e9tica inferioridad espiritual.<\/p>\n<p>Puede se\u00f1alarse entonces como una de las tendencias m\u00e1s marcadas en las modernas sectas el hecho de que sus miembros son preparados para \u0093camuflarse\u0094 en la sociedad. El contestatario hippie de los a\u00f1os \u009260, cuanto menos, era m\u00e1s honesto: frontalmente negaba esa sociedad. En realidad, lo que se busca es no perder comodidades de este mundo y ganar los \u0093beneficios\u0094 de su nueva posici\u00f3n. Cabe aqu\u00ed entonces preguntar: \u00bfd\u00f3nde se encuentra el sacrificio milenariamente pregonado como escalera a la suprema comprensi\u00f3n?.<\/p>\n<p>Por otra parte, debemos considerar el advenimiento de lo que ha sido dado en llamar \u0093la era de Acuario\u0094: un nuevo orden social que en lo espiritual se caracterizar\u00eda por el agotamiento de las religiones convencionales y el surgimiento de un individualismo moral, no an\u00e1rquico sino autorreflexivo y en b\u00fasqueda constante. Es posible que en el futuro predomine esa concepci\u00f3n; pero, hoy por hoy, apenas es interpretada por algunos como una atomizaci\u00f3n religiosa, la b\u00fasqueda de respuestas alternativas m\u00e1s f\u00e1ciles y \u0093a medida\u0094 de las necesidades de cada uno. En otras palabras: la multiplicidad de sectas y agrupaciones espiritualistas y pseudoespiritualistas existe porque m\u00faltiples y diferenciados son los requerimientos del ser humano, igualmente diferenciado con sus cong\u00e9neres.<\/p>\n<p>Y si de precisar las particularidades psicol\u00f3gicas del l\u00edder de la secta se trata, podemos se\u00f1alar que, cl\u00ednicamente, son evidentes su bovarismo, esa actitud veleidosa e insatisfecha, dominada por un concepto propio m\u00edtico e irreal, en el que no se distinguen los l\u00edmites entre fantas\u00eda y realidad. El t\u00e9rmino proviene de la novela \u0093Madame Bovary\u0094, de Flaubert.<\/p>\n<p>Esta ambig\u00fcedad fronteriza s\u00f3lo ser\u00eda perniciosa para el responsable (y sus planes) si no se viera amplificada por otras disfunciones patol\u00f3gicas. En efecto, muchos individuos son v\u00edctimas de su propio bovarismo, y es precisamente ese comportamiento el que les encadena a una vida de irrealizaciones y no concreciones. El sujeto, inercialmente, encuentra m\u00e1s agradable el continuar elucubrando (que, por esa dif\u00edcil capacidad de discernimiento entre lo objetivo y lo subjetivo, para \u00e9l es igualmente real) que en pasar a la acci\u00f3n. De todas maneras, es ese bovarismo en los adeptos de una secta lo que los hace dependientes de aquella personalidad que puede \u0093cosificar\u0094 el entorno de sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>La levadura ps\u00edquica que lleva al l\u00edder de una secta a asumirse como tal (tenga \u00e9sta millares de seguidores y termine, en definitiva, persiguiendo otros objetivos, como los econ\u00f3micos, ya sea que tenga apenas un pu\u00f1ado de fieles) es la necesidad de contrarrestar la angustia del propio conocimiento de su complejo de inferioridad social. El complejo de inferioridad es el impulso, natural, que lleva al individuo a superar una incapacidad f\u00edsica o ps\u00edquica, imaginaria o real. En sujetos neur\u00f3ticos deviene en una hipercompensaci\u00f3n (caracter\u00edsticas de comportamiento desequilibradas) o en descompensaci\u00f3n (el sujeto se refugia en la enfermedad para excusar su propio fallo). As\u00ed, a partir de esa inferioridad original (que en el caso del l\u00edder sectario puede ser una proyecci\u00f3n de sus propios complejos afectivos) el sujeto convierte su enfermedad en una justificaci\u00f3n por s\u00ed misma, entendiendo a la sociedad en un todo como su enemigo natural y al \u00e1mbito de su secta como el b\u00fanker moral en el cual refugiarse.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de nosotros, de existir, el complejo de inferioridad nos empuja a superarnos. Es, lo dijimos, un impulso natural. Tan natural como el llamado \u0093instinto de poder\u0094 obvio en todos nosotros. Con la salvedad de que, en la mayor\u00eda, eso nos lleva a la b\u00fasqueda de poder por los medios l\u00edcitos: la adquisici\u00f3n de bienes materiales, la seducci\u00f3n sexual, la generaci\u00f3n de una familia o el protagonismo pol\u00edtico, por ejemplo. En todos los seres humanos es natural la b\u00fasqueda de poder y, cuando \u00e9sta no existe, podemos presumir la existencia de una represi\u00f3n. Y, necesariamente, debemos entender que, en un contexto psicol\u00f3gico, \u0093poder\u0094 no conlleva el sentido amoral que le da el lenguaje cotidiano.<\/p>\n<p>Porque ps\u00edquicamente es sana la b\u00fasqueda de la superaci\u00f3n, de poder. Lo que puede ser il\u00edcito es el camino para acceder al mismo. Y en esto \u00faltimo es en lo que incurre el l\u00edder sectario.<\/p>\n<p>Es habitual descubrir en el l\u00edder de una secta una personalidad esquizoide, caracterizada por introversiones, actitudes excesivamente meditativas, fr\u00edas, cerradas, incapaz de verdaderos y duraderos afectos. Suele tener dificultad en sus relaciones sociales fuera de su \u0093territorio\u0094 y tiende a rehuir el encuentro con personalidades que entiende m\u00e1s dominantes que la propia, refugi\u00e1ndose en actitudes contemplativas y especulativas, o en pasatiempos extravagantes.<\/p>\n<p>En \u00e9l, al igual que en algunos de sus adeptos, puede evidenciarse una esquizofrenia hebefr\u00e9nica, caracterizada por graves formas de desorganizaci\u00f3n de la personalidad, perdiendo por completo la relaci\u00f3n con la realidad, presentando man\u00edas y alucinaciones (como man\u00eda, entendemos un trastorno ps\u00edquico en el que se produce un grado elevado de excitaci\u00f3n) que en ocasiones puede degenerar en una esquizofrenia paranoide (acentuada por delirios de persecuci\u00f3n). En el l\u00edder sectario, tales man\u00edas adoptan la particularidad de ser de grandeza (convicci\u00f3n de ser una persona absolutamente excepcional) alternando con s\u00edndromes man\u00edaco-depresivos (trastornos caracterizados por la alternancia de fases de extrema euforia y depresi\u00f3n). Este cuadro, complejizado sobre s\u00ed mismo, deviene en formaciones reactivas (mecanismos de defensa a trav\u00e9s del cual un motivo que no puede ser satisfecho \u0096por ejemplo, un amor no correspondido\u0096 es sustituido por su contrario \u0096sentimiento de odio\u0096).<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ocurre mientras tanto con el adepto?. Aqu\u00ed podemos distinguir entre las problem\u00e1ticas de personalidad que generan la dependencia de la secta, y las consecuencias de la relaci\u00f3n con la misma.<\/p>\n<p>Entre las primeras, adem\u00e1s de lo ya se\u00f1alado, especialmente el delirio de grandeza (porque por algo \u00e9l es el \u0093elegido\u0094, o el \u0093evolucionado\u0094) encontramos atimia (condici\u00f3n caracterizada por humor melanc\u00f3lico, apat\u00eda y falta de sentimientos). Entre los segundos (especialmente cuando el individuo percibe inconscientemente los aspectos moralmente discutibles de su agrupaci\u00f3n) un marcado sentimiento de culpabilidad (derivado del conocimiento que puede presentar un grado variable de consciencia, de haber infringido c\u00f3digos de comportamiento o valores \u00e9ticos o sociales. Retenido en el inconsciente, puede causar conflictos de tipo neur\u00f3tico). El proceso de identificaci\u00f3n con el l\u00edder, proceso inconsciente a trav\u00e9s del cual se adopta a otra persona como modelo al que tiende a semejar en el comportamiento y en la manera de pensar o sentir, desemboca en patolog\u00edas como la ecolalia (fen\u00f3meno esquizo frecuente, consistente en la repetici\u00f3n autom\u00e1tica de palabras de otros) y la ecopraxia (cuya manifestaci\u00f3n consiste en la imitaci\u00f3n de acciones y gestos de terceros) y, finalmente, en la despersonalizaci\u00f3n (p\u00e9rdida de la noci\u00f3n real de la propia persona, provocada por la sensaci\u00f3n de no ser ya uno mismo).<\/p>\n<p>Acorralado en su propia ansiedad pues los desequilibrios ps\u00edquicos se realimentan a s\u00ed mismos) el adepto tiende a ejecutar compensaciones, siendo estos mecanismos de defensa inconscientes que lo mueven a reaccionar ante una condici\u00f3n suya de inferioridad, imaginaria o real, con la intenci\u00f3n de restablecer un equilibrio favorable para \u00e9l. Este proceso generalmente es defectuoso, y degenera en complejos, entendi\u00e9ndose como tales al conjunto de estados afectivos, representativos y cognitivos inconscientes, asociados entre s\u00ed en una sola unidad estructural y que determinan el comportamiento del individuo obligado a sentir y actuar seg\u00fan un modelo repetitivo. Este proceso, de manera voluntaria o no, es estimulado por el l\u00edder pues es condici\u00f3n sine qua non para generar dependencias.<\/p>\n<p>El \u0093ablosung\u0094 (mecanismo que en Psicolog\u00eda permite anular una relaci\u00f3n ps\u00edquica que se establece entre dos personas, de manera subordinada) s\u00f3lo es viable mediante una \u0093desprogramaci\u00f3n\u0094 aplicando terapia no directiva, psicoterapia aplicada por Carl Rogers, cuya finalidad consiste en crear un ambiente caracterizado por el calor humano, comprensi\u00f3n e intimidad, con el fin de que el sujeto pueda considerarse en completa seguridad.<\/p>\n<p>Porque es la falta de \u00e9sta (de seguridad) lo que en \u00faltima reducci\u00f3n se observa como factor desencadenante del ingreso a la secta. Un entorno familiar fr\u00edo o desentendido de las necesidades (materiales o espirituales) del individuo es un pasaporte abierto a las sectas que, precisamente, seducen mefistof\u00e9licamente al angustiado con ambientes agradables, sonrisas afectuosas y palabras que \u00e9ste est\u00e1 deseando desesperadamente o\u00edr.<\/p>\n<p>Otras alteraciones psicol\u00f3gicas y neurol\u00f3gicas que se producen en la secta son: alucinaciones cinest\u00e9sicas (sensaci\u00f3n ilusoria de ser \u0093tocado\u0094, de \u0093presencias\u0094, que no debe confundirse con la ver\u00eddica percepci\u00f3n extrasensorial), alucinaciones auditivas (el caso de los \u0093mensajes revelados\u0094), alucinaciones visuales, estados de disociaci\u00f3n, alteraciones en el dormir, \u0093flashbacks\u0094 (im\u00e1genes inconexas que se proyectan en el consciente sin raz\u00f3n alguna), cuadros autistas, alteraciones del lenguaje y p\u00e9rdida del equilibrio emocional.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puede sindicarse a las sectas destructivas por la comisi\u00f3n de delitos penales tales como falsificaci\u00f3n de documentos p\u00fablicos, estafas a la credulidad p\u00fablica, ejercicio ilegal de la medicina, privaci\u00f3n de asistencia m\u00e9dica (el caso de menores, hijos de Testigos de Jehov\u00e1, impedidos por sus padres de transfusi\u00f3n de sangre), adquisici\u00f3n fraudulenta de fondos, enriquecimiento il\u00edcito, evasi\u00f3n fiscal e incitaci\u00f3n a la prostituci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ANATOM\u00cdA DE LAS SECTAS Y ACTITUDES PSEUDORRELIGIOSAS escribe Gustavo Fern\u00e1ndez Encarar el estudio de los movimientos sectarios con orientaci\u00f3n espiritual o pseudoespiritual implica dos consideraciones previas: mantener la adecuada objetividad \u0096es muy f\u00e1cil sentirse inclinado a atacarlas, aun a sabiendas de los perjuicios que ocasionan, por partidismos religiosos o pol\u00edticos\u0096 y, en segundo lugar, desbrozando la paja del trigo, no<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[119,251],"tags":[],"class_list":["post-479","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sectas","category-temas-destacados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/479\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}