{"id":46,"date":"2006-01-20T18:07:27","date_gmt":"2006-01-20T18:07:27","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=46"},"modified":"2006-01-20T18:07:27","modified_gmt":"2006-01-20T18:07:27","slug":"re:-cuentos-y-poemas-indigenas-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=46","title":{"rendered":"RE: Cuentos y Poemas Indigenas III"},"content":{"rendered":"<p>El Cuarto Camino es una corriente para el conocimiento de s\u00ed y por ende el desarrollo de la conciencia, fue creado en 1941 por: George Iv\u00e1novitch Gurdjieff. \u00c9l le da a la Corriente el nombre de Cuarto Camino debido a que a principios del siglo XX, se conoc\u00edan tres caminos serios para el desarrollo de la conciencia: el camino de los faquires, el camino de los monjes y el camino de los yoguis. <\/p>\n<p>El primer camino para desarrollar la Conciencia es el de los faquires, que utilizan adversas y dolorosas posturas f\u00edsicas, sostienen profundos niveles de concentraci\u00f3n sobre su cuerpo creando por encima de las mortificaciones corporales una maravillosa y poderosa voluntad que los lleva al despertar de la conciencia.<\/p>\n<p>El segundo camino ha sido el de los monjes que viven en monasterios dedicando su vida al desarrollo de su esencia por medio de oraci\u00f3n, meditaci\u00f3n, adversidades como es flajelarse, ayunar, encierros en celdas, cantos para hacerles sentir vibraciones tan intensas que acarician su esp\u00edritu nutri\u00e9ndolo y ayud\u00e1ndolo a nacer a una nueva y real valoraci\u00f3n de la existencia.<\/p>\n<p>El tercer camino ha sido el de los yoguis, estos seres que se retiran a\u00fan de sus propias comunidades para vivir solos en las propias monta\u00f1as y se mantienen concentrados en razonamientos y meditaciones acerca de la existencia en busca de la iluminaci\u00f3n que produce la conciencia.<\/p>\n<p>El cuarto camino nos corresponde a quienes vivimos inmersos en la vida mundana y material y deseamos evolucionar a un nivel superior de conciencia y esp\u00edritu sin vernos obligados a retirarnos de nuestra manera de vivir cotidianamente y mejor a\u00fan, en vez de provocarnos la adversidad necesaria por medio de ayunos, flagelaci\u00f3n, etc., aprovechando la adversidad que nos otorga la maestra vida exterior.<\/p>\n<p>G. I. GURDJIEFF<br \/>\nNota biogr\u00e1fica<br \/>\nNacido en la Armenia rusa, G. I. Gurdjieff busc\u00f3 en las fuentes ancestrales las respuestas a las preguntas fundamentales del ser humano. Sus planteamientos constituyen un revolucionario y coherente cuerpo de ideas interrelacionadas, que gu\u00edan al aut\u00e9ntico buscador por el camino de la evoluci\u00f3n consciente. Figura m\u00edstica y pol\u00e9mica, el &#8220;Tigre de Turkest\u00e1n&#8221; dej\u00f3 un poderoso legado orientado al despertar de las conciencias dormidas. Esta tradici\u00f3n, compleja y rigurosa, tiene seguidores y detractores en todo el mundo.<\/p>\n<p>\u00a0  Cuando los locos a\u00f1os \u00b420 reun\u00edan un crisol de personalidades en Par\u00eds, un hombre de extra\u00f1o aspecto recorr\u00eda sus calles con grandes mostachos y cr\u00e1neo pelado, un sombrero de alas anchas y bast\u00f3n de oro en la mano, luciendo su figura imponente y enigm\u00e1tica.<br \/>\nSentado en los bohemios caf\u00e9s parisinos, frente a un cognac o taza de caf\u00e9, manten\u00eda largas y animadas conversaciones con la gente que pod\u00eda sostener la potencia de su mirada. Era George Ivanovitch Gurdjieff, uno de los maestros espirituales m\u00e1s controvertidos de nuestro tiempo.<br \/>\nSu pensamiento y sus m\u00e9todos sin duda revolucionaron las creencias de Occidente acerca de las reales posibilidades evolutivas del ser humano. Muchos lo califican de charlat\u00e1n porque no entienden algunos de los procedimientos empleados por Gurdjieff para que la gente accediera a la conciencia de s\u00ed. Otros lo ven como un avatar espiritual en un mundo entregado al estado hipn\u00f3tico.<br \/>\nLo cierto es que la vida de Gurdjieff es extra\u00f1a y apasionante. Su figura se perfila hasta hoy como m\u00edstica y pol\u00e9mica porque es muy dif\u00edcil disponer de registros hist\u00f3ricos verificables, sobre todo en lo que se refiere a la primera parte de su vida.<br \/>\nPr\u00e1cticamente, s\u00f3lo contamos con lo que \u00e9l quiso decirnos en su obra &#8220;Encuentros con Hombres Notables&#8221;. Dotado de notables poderes ps\u00edquicos, a muchos les parec\u00eda estar frente a un mago seductor y autoritario. Obsesionado por despertar de la mecanicidad a las personas, se conduc\u00eda, a veces, de manera chocante e inadmisible para los c\u00e1nones sociales. Pero quienes ve\u00edan mas all\u00e1 de su disfraz, descubr\u00edan a un hombre aut\u00e9ntico, capaz de generar transcendentales cambios en quienes lo rodeaban. Gurdjieff leg\u00f3 al mundo la riqueza de su obra construida por una serie de 5 libros, un ballet, 300 piezas para el piano y alrededor de 100 danzas sagradas o &#8220;movimientos&#8221;. Y lo m\u00e1s importante, un s\u00f3lido cuerpo de ideas interrelacionadas acerca de la existencia y evoluci\u00f3n consciente del hombre y el universo.<\/p>\n<p>Nace un mito<\/p>\n<p>Giorgios Giorgiades, nombre con el que fue bautizado Gurdjieff, naci\u00f3, seg\u00fan estudiosos, en el barrio griego de Alexandropol, Armenia, aproximadamente en 1866. Otros consignan 1872, 1873 o el 28 de septiembre de 1877. Asimismo, y debido a que los rusos conquistaron su ciudad natal durante la guerra ruso-turca, hoy es casi imposible determinar su nacionalidad.<br \/>\nSu madre era Armenia, y su padre, Ioannas Giorgiades, de origen griego. Due\u00f1o de numerosos ganado, Ioannas pastoreaba por obligaci\u00f3n y cantaba por elecci\u00f3n. Hab\u00eda heredado, como ashokh (bardo y poeta), un amplio repertorio de mitos y leyendas folcl\u00f3ricas que contaba a su familia en las crudas noches de invierno. En el Gurdjieff ni\u00f1o, quedo la huella indeleble de los cuentos de Mullah Nasser Eddin, sabio folcl\u00f3rico turco que trastocaba la realidad con historias hilarantes y pedag\u00f3gicas. La vida en Transcaucasia era ruda y dif\u00edcil, por eso Gurdjieff fue criado espartanamente por su padre. El peque\u00f1o deb\u00eda salir al patio, en invierno, de madrugada, para lavarse al aire libre y correr desnudo hasta que el sue\u00f1o se disipara por completo.<br \/>\nGiorgiades tenia 7 a\u00f1os cuando una plaga que azot\u00f3 la regi\u00f3n extermin\u00f3 el ganado, enfrentando a la familia a una nueva vida llena de necesidades. Con una calma ancestral, el padre se adapt\u00f3 a las circunstancias e instalo una bodega de madera. La situaci\u00f3n se complic\u00f3 a\u00fan m\u00e1s cuando los ej\u00e9rcitos rusos pasaron por la ciudad a ra\u00edz de la guerra contra el sult\u00e1n Abdul. En medio de este panorama, Gurdjieff crec\u00eda con la convicci\u00f3n de ser \u00fanico y diferente, quiz\u00e1 por la influencia de su abuela que en el lecho de muerte lo incito a ser un renovador: &#8221; T\u00fa, el mayor de mis nietos. \u00a1Escucha&#8230; y acu\u00e9rdate siempre de mi \u00faltima voluntad: en la vida, jamas hagas nada como los dem\u00e1s! O bien no hagas nada en absoluto &#8211; ve solamente a la escuela -, o bien haz algo que nadie hace &#8220;, recuerda Gurdjieff en Relatos de Belceb\u00fa.<br \/>\nPensando en mejorar la vida de sus numerosos hijos, Ioannas los traslad\u00f3 a la poblaci\u00f3n monta\u00f1osa de Kars, donde form\u00f3 un peque\u00f1o taller de carpinter\u00eda. La ciudad estaba habitada por una amplia gama de nacionalidades: aisores, t\u00e1rtaros, karapakas, yezidas.<br \/>\nAlucinado, Gurdjieff aprend\u00eda de todas estas ra\u00edces y costumbres.<\/p>\n<p>El despertar<\/p>\n<p>Curioso y de notable inteligencia, el ni\u00f1o dominaba ya varios idiomas: turco, armenio, ruso y griego. Fue enviado a la escuela municipal rusa y quiz\u00e1 no habr\u00eda pasado por all\u00ed si no fuera porque llam\u00f3 la atenci\u00f3n del padre Borsh, un alto dignatario de la Iglesia ortodoxa rusa quien, a pesar de su rango, viv\u00eda con modestia y ayudaba a los pobres. Hombre inquieto, tocaba el viol\u00edn y era apasionado de la astronom\u00eda, la qu\u00edmica y la cultura asiria.<br \/>\nEn 1879, la familia decidi\u00f3 que Giorgiades ser\u00eda sacerdote o m\u00e9dico, el padre Borsh se hizo cargo -junto a los di\u00e1conos militares- de su entrenamiento: matem\u00e1ticas, qu\u00edmica, astronom\u00eda, historia, teolog\u00eda, anatom\u00eda y fisiolog\u00eda. La sed de Gurdjieff era inmensa. Le\u00eda todo lo que ca\u00eda en sus manos, cuestionaba, preguntaba y pon\u00eda en jaque a los maestros. El padre Borsh dedicaba mucho tiempo a conversar sobre &#8220;las leyes de la vida&#8221; con este joven en el que reconoc\u00eda aptitudes intelectuales excepcionales.<br \/>\nEn esta \u00e9poca, Gurdjieff sobreviv\u00eda como la mayor\u00eda de los ni\u00f1os y j\u00f3venes de Kars: con peque\u00f1os hurtos. Y aprend\u00eda de su t\u00edo, Giorgi Mercourov, a reparar m\u00e1quinas y bordar almohadones. Al mismo tiempo, tomaba contacto con lo &#8220;m\u00e1gico&#8221;, a trav\u00e9s de experiencias paranormales que exacerbaron su inter\u00e9s por comprender lo que estaba mas all\u00e1 de lo cotidiano.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda<\/p>\n<p>A los 17 a\u00f1os, viaja a Tiflis para emplearse en el ferrocarril. All\u00ed conoce a sus primeros compa\u00f1eros en la b\u00fasqueda de conocimientos ocultistas: el seminarista Sarkis Pogossian y un vendedor de libros llamado Abram Yelov. Los tres se mezclan con una ciudad poco escrupulosa en materia de moral y se ganan la vida con ciertos contratos poco claros.<br \/>\nGurdjieff sent\u00eda &#8220;un &#8216;impulso irresistible&#8217; por comprender claramente la precisa significaci\u00f3n, en general, del proceso de la vida en la tierra, de las diferentes formas de criaturas y, en particular, de la finalidad de la vida humana a la luz de esta interpretaci\u00f3n&#8221;. Las interrogantes eran demasiado profundas para ser respondidas por los sistemas filos\u00f3ficos y religiosos conocidos. El joven empez\u00f3 a sentir el susurro de antiguas voces que quiz\u00e1 tendr\u00edan las respuestas. Se preguntaba si la verdad no estar\u00eda escondida en los templos ocultos de los iniciados. \u00bf Existir\u00edan aun los esenios, los pitag\u00f3ricos, la m\u00edtica Hermandad de Sarmung?.<br \/>\nEn 1886, los amigos encuentran la primera clave cuando escarbaban en las ruinas de Ani. Entre unos pergaminos, descubren una referencia de la &#8220;Hermandad Sarmung&#8221;, que suger\u00edan que hab\u00eda sido escuela de los aisores, situada &#8220;entre Urmia y Kurdist\u00e1n&#8221;. Gurdjieff decide viajar a esa amplia zona. Su meta es encontrar el monasterio y ser aceptado en \u00e9l. Este proyecto incierto es el comienzo de una b\u00fasqueda por Transcaucasia y Asia Central protagonizada por un verdadero guerrero espiritual que despu\u00e9s de veinte a\u00f1os volver\u00e1 al mundo no para descansar, sino para transmitir con incre\u00edble energ\u00eda todo lo aprendido en esos \u00e9picos viajes.<\/p>\n<p>Senderos m\u00edticos<\/p>\n<p>Alrededor de 1895 se constituye alrededor de Gurdjieff el grupo de los &#8220;Buscadores de la Verdad&#8221;. Eran unos quince hombre j\u00f3venes y una mujer: Vitvitskaia; entre ellos hab\u00eda expertos en arqueolog\u00eda, ingenier\u00eda, m\u00fasica, filosof\u00eda&#8230;<br \/>\nEsta es una de las \u00e9pocas m\u00e1s confusas de la biograf\u00eda, Gurdjieff viaja incansablemente con sus amigos, regresando cada cierto tiempo a Tiflis para reponerse de ex\u00f3ticas enfermedades contra\u00eddas en tierras del Kurdist\u00e1n, Ashkhabadian, o el T\u00edbet. En medio de guerras, revoluciones y luchas civiles, Gurdjieff contacta con &#8220;los m\u00e1s santos entre los santos de casi todas las organizaciones herm\u00e9ticas, de casi todas las sociedades, congregaciones, partidos, uniones, etc., religiosas, filos\u00f3ficas, ocultas, pol\u00edticas y m\u00edsticas que eran inaccesibles para los hombres ordinarios&#8221;.<br \/>\nEn ese periodo, su autorretrato lo muestra gan\u00e1ndose la vida como astuto empresario de las alfombras orientales, antig\u00fcedades y cloisonn\u00e9 chino; negociante de petr\u00f3leo y arenques en vinagre; reparador de m\u00e1quinas de escribir y coser; due\u00f1o de restoranes que abr\u00eda y cerraba con la mayor facilidad. Y con habilidad de artista, pintaba gorriones y curaba por hipnosis a drogadictos y alcoh\u00f3licos. Seg\u00fan rumores no confirmados, tambi\u00e9n fue agente pol\u00edtico.<br \/>\nCreta, T\u00edbet, India, Jerusal\u00e9n, Egipto&#8230; Es dif\u00edcil seguir su huella. En este ultimo pa\u00eds encontr\u00f3 a su mejor amigo, el pr\u00edncipe ruso Yuri Liuboviedsky, con quien comparti\u00f3 un maravilloso descubrimiento: un mapa de &#8220;Egipto antes de las arenas&#8221;.<br \/>\nEl &#8220;Tigre de Turkest\u00e1n&#8221; recoge &#8220;en un sitio un s\u00edmbolo; en otro, t\u00e9cnica y en otro, danzas&#8221;. Los senderos secretos lo llevaron, entre 1898 y 1899, a alg\u00fan lugar del norte de Afganist\u00e1n. Con los ojos vendados, por fin fue guiado por cuatro jinetes hasta el Monasterio Sarmung, donde Gurdjieff comprendi\u00f3 en profundidad el significado de las Danzas Sagradas, el Eneagrama y la armon\u00eda de los n\u00fameros, corpus inici\u00e1tico de su ense\u00f1anza futura. Este encuentro con la milenaria sabidur\u00eda oculta en las monta\u00f1as es tomado por muchos como una alegor\u00eda, ya que es imposible comprobar su verdad hist\u00f3rica. Gurdjieff jam\u00e1s dio la ubicaci\u00f3n exacta del monasterio.<br \/>\nEn su recorrido por los centros inici\u00e1ticos, no pod\u00eda faltar el T\u00edbet, donde estudi\u00f3 (alrededor de 1900) danzas rituales, medicina y t\u00e9cnicas ps\u00edquicas. De all\u00ed, a causa de una refriega entre tribus monta\u00f1esas, vuelve gravemente herido de bala. Sufre, entonces, una profunda experiencia m\u00edstica que lo lleva a asumir el sentido de responsabilidad: &#8220;Lo que a El le es posible e imposible en el dominio del gran mundo, debe serme posible e imposible en el dominio de mi peque\u00f1o mundo&#8221;; A partir de ese d\u00eda intensifica su b\u00fasqueda de autodominio. Todo el &#8220;horror de la situaci\u00f3n&#8221; de las comarcas donde estuvo, lo hace percibir al hombre en su estado de sue\u00f1o profundo, sufriendo por sus pasiones y sin ning\u00fan objetivo. Y comienza a experimentar el &#8220;impulso esera &#8221; ( Relatos de Belceb\u00fa ) o amor a sus semejantes. En adelante, la compasi\u00f3n ir\u00e1 de la mano de la sabidur\u00eda y buscar\u00e1 el ideal del &#8220;buen ego\u00edsta&#8221;. Despu\u00e9s de un breve retorno a Alexandropol, parte hacia el Asia Central y recibe, por tercera vez, el impacto de una bala perdida, en esta ocasi\u00f3n como resultado de una pelea entre cosacos y gourianos.<br \/>\nAunque se hab\u00eda prometido a s\u00ed mismo no usar sus poderes ps\u00edquicos, se establece en Tashkent, capital de Turkest\u00e1n, para transformarse en &#8220;Instructor Profesor&#8221; de ciencias supranaturales. Quiz\u00e1 lo hizo porque necesitaba tener tranquilidad econ\u00f3mica para sintetizar el conocimiento acumulado y ense\u00f1arlo. Y tambi\u00e9n, porque los rusos europeizados eran un rico campo para estudiar de la psicolog\u00eda humana<\/p>\n<p>Gurdjieff se revela<\/p>\n<p>A principios de 1912, lleg\u00f3 un pasajero muy especial a Mosc\u00fa. En su equipaje tra\u00eda nada menos que un crisol ideol\u00f3gico que era &#8220;al mismo tiempo cosmolog\u00eda, psicolog\u00eda, tipolog\u00eda humana, cr\u00edtica sem\u00e1ntica, epistemolog\u00eda, cosmog\u00f3nica, fenomenolog\u00eda de la conciencia y filosof\u00eda existencial practica&#8221;.<br \/>\nVeinte a\u00f1os hab\u00eda tomado a Gurdjieff cristalizar y organizar los fragmentos del conocimiento adquirido y se sent\u00eda listo para congregar disc\u00edpulos. Y lo hizo con su particular estilo. Despu\u00e9s de recorrer las conmocionadas calles moscovitas, recib\u00eda en las noches a la gente disfrazado de &#8220;el pr\u00edncipe Orzay&#8221;, con turbante y bata de seda. En esos d\u00edas, conoci\u00f3 a la condesa Julia Osipovna Ostrowska, con quien permaneci\u00f3 casado hasta la muerte de ella.<br \/>\nPoco a poco, se va formando un grupo de seguidores importantes, entre los que se destaca P.D. Ouspensky, a quien conoce en 1915. Un a\u00f1o antes, Gurdjieff hab\u00eda supervisado la primera obra literaria acerca de su ense\u00f1anza, escrita por un disc\u00edpulo an\u00f3nimo: Vislumbres de la verdad.<br \/>\nHay vientos de guerra y revoluci\u00f3n, lo que obliga a Gurdjieff a moverse buscando una plaza segura. A fines de 1917 se traslada a Essentuki, en C\u00e1ucaso. La nueva sede del Instituto para el Desarrollo Arm\u00f3nico del Hombre seria una prueba de fuego para sus alumnos. En jornadas inacabables e intensas, practican danzas sagradas, telepat\u00eda, mediumnidad, ayunos, caminatas y famosos ejercicios del &#8220;stop&#8221; y los &#8221; brazos extendidos &#8220;. Se producen alejamientos, como el de Ouspensky, quien continua entregando el conocimiento adquirido pero en forma independiente, aunque sin perder del todo el contacto con Gurdjieff.<br \/>\nEn plena revoluci\u00f3n, la ciudad pasaba de mano en mano y nadie tenia la vida asegurada. Como un prestidigitador, inventa una expedici\u00f3n en busca de d\u00f3lmenes; consigue los permisos correspondientes y parte con sus alumnos en un viaje complicado y no exento de peligros, que culmina en Tiflis, capital de Georgia, todav\u00eda en manos del ejercito zarista.<br \/>\nAll\u00ed establece por tercera vez un Instituto, en 1919; lo siguen Mme. Ostrowska, los Stjoernval y los De Hartmann y se agregan Alexandre y Jeanne de Salzmann. Pero en condiciones pol\u00edticas de Georgia nuevamente lo obligan a emigrar, esta vez a Constantinopla. Ouspensky, que esta all\u00ed, le conf\u00eda su propio grupo de alumnos y lo apoya por un tiempo, pero vuelve a separarse, y Gurdjieff decide aceptar una invitaci\u00f3n de Jacques &#8211; Dalcroze para instalarse en Hellerau, cerca de Dresden.<br \/>\nLa idea de avecindarse en Alemania no prospera por litigios legales, tampoco el ofrecimiento de sus seguidores en Londres, por lo que Gurdjieff pone sus ojos en Francia. A pesar de todos estos cambios, el &#8220;Trabajo&#8221; ( t\u00e9rmino con el que se denomina a la pr\u00e1ctica concreta de las ense\u00f1anzas gurdjieffianas ) se mantiene y el grupo contin\u00faa, ya que precisamente, el Cuarto Camino, v\u00eda evolutiva dentro de la cual se inscribe este trabajo, se desarrolla entre las tormentas de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos del bosque<\/p>\n<p>Al comienzo, Gurdjieff arrend\u00f3 una casa que compart\u00eda con sus alumnos en el distrito de Auteuil, en la cual los d\u00edas transcurr\u00edan entre di\u00e1logos acerca del trabajo y la practica de las danzas. En octubre de 1922, el grupo se cambi\u00f3 a Fontainebleau, al sur de Par\u00eds, a una hermosa mansi\u00f3n de la aristocracia francesa.<br \/>\nComo siempre, Gurdjieff apel\u00f3 a todos los recursos para financiar el subido alquiler, alimentar a todos y enfrentar la tit\u00e1nica misi\u00f3n de levantar una nueva sede. Rodeado de bosques y magn\u00edficos jardines, este era el lugar ideal para el trabajo. Inmediatamente comienzan las tareas para adaptar la casa. Desde el amanecer hasta la noche, los seguidores preparan las salas para los ejercicios f\u00edsicos y danzas sagradas, construyen el teatro, los establos y la casa de estudios.<br \/>\nLos &#8220;fil\u00f3sofos del bosque&#8221;, como se les denominaba en la \u00e9poca, suscitaban no pocos comentarios. Especialmente conflictiva fue la muerte, de tuberculosis, de la escritora Katherine Mansfield, ocurrida en Fontainebleau en 1923. Los periodistas condenan el Instituto haci\u00e9ndose eco de la opini\u00f3n de muchos detractores. A pesar de eso, es visitado por lo m\u00e1s representativo de la &#8220;inteligencia&#8221; europea. De nuevo Gurdjieff emplea la t\u00e9cnica del sobreesfuerzo para &#8220;despertar&#8221; la conciencia dormida y mec\u00e1nica de sus disc\u00edpulos. Las jornadas son agotadoras: danzas, ejercicios gimn\u00e1sticos, dif\u00edciles practicas de concentraci\u00f3n, meditaciones&#8230; El 13 de diciembre de 1923 se realiza la primera representaci\u00f3n publica de las danzas sagradas, en el teatro de los Campos El\u00edseos, impresionando al sofisticado publico parisino.<br \/>\nAqu\u00ed, una etapa de agitadas y sucesivas giras se inicia con representaciones de las danzas en Nueva York y Chicago. El \u00e9xito es estruendoso y se empieza a hablar de Gurdjieff en los peri\u00f3dicos de todo el mundo.<\/p>\n<p>Llega Belceb\u00fa<\/p>\n<p>En el verano de 1924 Gurdjieff sufre, camino a Par\u00eds, un accidente de autom\u00f3vil casi fatal. Los m\u00e9dicos no dan esperanzas de vida, pero el agonizante se recupera milagrosamente, creando a su alrededor una atm\u00f3sfera todav\u00eda m\u00edtica.<br \/>\nEl accidente sume a Gurdjieff en una crisis y resuelve dar rumbo distinto a su labor. Aleja a los &#8220;par\u00e1sitos&#8221; con el pretexto de que se cerrar\u00eda el Instituto y empieza a escribir &#8211; con la ayuda de Olga de Hartmann &#8211; su obra Relatos de Belceb\u00fa a su nieto. Desde luego, no us\u00f3 el lenguaje establecido. Muy por lo contrario. Su atrevida sintaxis, disgregaciones, dislocaciones secuenciales y complicado estilo, lo hacen una obra espiritual de ficci\u00f3n complicada y pol\u00e9mica. Quiz\u00e1 porque, como todo lo gurdjieffano, la verdad s\u00f3lo puede alcanzarse experimentando por s\u00ed mismo.<br \/>\nLos siguientes a\u00f1os no son f\u00e1ciles. En 1926, muere su mujer, Julia Ostrowska, de un c\u00e1ncer prolongado. Las deudas de Fontainebleau son cuantiosas y la salud del maestro est\u00e1 muy debilitada. Se suma su desaparici\u00f3n por el poco nivel de desarrollo de sus disc\u00edpulos.<br \/>\nInicia la producci\u00f3n de su libro &#8211; que m\u00e1s tarde se llevar\u00eda al cine &#8211; Encuentros con hombres notables, al mismo tiempo que facilita el alejamiento de los De Hartmann y otros seguidores, y contin\u00faa con sus viajes a Norteam\u00e9rica. Finalmente, en 1933, pierde en definitiva la mansi\u00f3n que los albergo durante mas de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Despedida ad-hoc<\/p>\n<p>De regreso a Par\u00eds, Gurdjieff se aboca a continuar su obra literaria y a emprender varios viajes, muchas veces conflictivos. Nuevos y antiguos seguidores se agrupan en torno de \u00e9l en su departamento.<br \/>\nGurdjieff comienza a cosechar en terreno complicado, ya que debe conjugar &#8211; pensando en el futuro &#8211; la interacci\u00f3n de disc\u00edpulos de origen, nacionalidad y desarrollo muy dis\u00edmiles.<br \/>\nSus habilidades comerciales le permiten sobrellevar la segunda guerra mundial sin mayores sobresaltos. Los pupilos se agrupan para compartir y aprender en un departamento atestado de gente, en el que la actividad comenzaba a mediod\u00eda, con la lectura de los escritos a\u00fan in\u00e9ditos del maestro. Le segu\u00eda la comida ceremonial de media tarde. Entonces, los invitados se retiraban para regresar a la noche, continuando los di\u00e1logos y lecturas. Despu\u00e9s de una cena tard\u00eda, se iban a las dos y media de la madrugada.<br \/>\nEn 1949, realiza su \u00faltima visita a los Estados Unidos para supervisar la edici\u00f3n de sus libros. Ese mismo a\u00f1o, su salud empeora y, tras realizar la coreograf\u00eda de su ultimo &#8220;movimiento&#8221; (el N\u00b0 39), se desploma y es conducido al Hospital Americano de Neuilly. Rodeado de disc\u00edpulos, antes de caer en inconsciencia, les lega su ultima iron\u00eda: &#8220;\u00a1Os dejo metidos en un l\u00edo!&#8221;.<br \/>\nFalleci\u00f3 en la ma\u00f1ana del 29 de octubre y fue sepultado en Fontainebleau, Avon, junto a su madre y su esposa. Despu\u00e9s del solemne entierro, Jeanne de Salzmann dijo a sus disc\u00edpulos: &#8220;Cuando un maestro como el se\u00f1or Gurdjieff desaparece, no puede ser reemplazado&#8221;.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n gurdjieffiana<\/p>\n<p>El sistema de Gurdjieff es un cuerpo coherente de ideas y m\u00e9todos interrelacionados en el que el principal tema es el estudio de las condiciones del ser, tomado desde el punto de vista de la posibilidad de la unidad interna y la evoluci\u00f3n consciente.<br \/>\nNo es f\u00e1cil, en pocas palabras, abordar una tradici\u00f3n tan compleja y rigurosa. S\u00f3lo podemos limitarnos a recordar algunos de los principales &#8220;temas gurdjieffianos&#8221;, con la esperanza de abrir una modesta brecha que permite entrar un rayo de luz en las conciencias dormidas. Esta no es m\u00e1s que una invitaci\u00f3n a indagar m\u00e1s a fondo en la tradici\u00f3n<\/p>\n<p>La Visi\u00f3n del Hombre<\/p>\n<p>Para Gurdjieff, el hombre es un ser plural: &#8221; No hay tal yo &#8211; dec\u00eda -, o m\u00e1s bien hay cientos, miles de peque\u00f1os &#8216; yoes &#8216; en cada uno de nosotros. Estamos divididos interiormente, pero no podemos reconocer la pluralidad de nuestro ser, sino a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n y el estudio. En cierto momento es un &#8216; yo &#8216; el que act\u00faa, al momento siguiente es otro &#8216; yo &#8216;. No funcionamos armoniosamente debido a que nuestros &#8216; yoes &#8216; son contradictorios.<br \/>\nAl nacer, el ni\u00f1o es &#8220;esencia&#8221;, un ser con esperanza. Pero a medida que crece, pierde su &#8220;particularidad&#8221; a causa de las experiencias reales. Se va formando la personalidad, nuestra m\u00e1scara o revestimiento social, que ahoga a la esencia. Aunque indispensable, la personalidad es, en la mayor\u00eda de los casos, una serie de prejuicios, posturas, sue\u00f1os, modos de manipulaci\u00f3n y neurosis, &#8220;alineados respecto de la esencia de manera arbitraria&#8221;. Invadida por la legi\u00f3n de &#8216; yoes &#8216;, no permite al hombre la posibilidad de desarrollar su verdadero ser.<\/p>\n<p>Observaci\u00f3n y Recuerdo<\/p>\n<p>La &#8220;atenci\u00f3n&#8221;, la &#8220;observaci\u00f3n de s\u00ed &#8221; y el &#8220;recuerdo de s\u00ed mismo&#8221;, permiten al hombre liberarse de las identificaciones e imaginaciones que lo mantienen sumido en un &#8220;estado de sue\u00f1o hipn\u00f3tico&#8221;. &#8220;S\u00f3lo un hombre en el m\u00e1s alto estado de ser es un hombre completo. Todos los otros son meras fracciones de hombre. La ayuda exterior necesaria vendr\u00e1 de maestros o del sistema que estoy siguiendo. Los puntos de partida de esta observaci\u00f3n de s\u00ed son:<br \/>\n1) Que no somos uno.<br \/>\n2) Que no tenemos control sobre nosotros mismos. No controlamos nuestro propio mecanismo.<br \/>\n3) No nos recordamos a nosotros mismos. Si digo: &#8216;Yo estoy leyendo un libro&#8217; y no me doy cuenta de que &#8216;yo&#8217; estoy leyendo, eso es una cosa, pero cuando estoy consciente que &#8216;yo&#8217; estoy leyendo, eso es recuerdo de s\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>Los Centros de la M\u00e1quina Humana<\/p>\n<p>El hombre es una compleja m\u00e1quina que &#8221; ingiere impresiones y excreta conductas &#8221; y se alimenta de comida, aire e impresiones sensibles para impulsar cinco &#8220;cerebros&#8221; o &#8220;centros&#8221; que act\u00faan en forma independiente: intelectual, emocional, motor, instintivo y sexual. Cada uno cumple sus funciones sin considerar a los otros, por lo cual la maquina humana inconsciente es ineficiente y esta atrapada en la &#8220;mecanicidad&#8221;.<br \/>\nLos tres centros b\u00e1sicos ( intelectual, emocional e instintivo &#8211; motor ) determinan la tipolog\u00eda gurdjieffiana del ser humano sin desarrollo de conciencia, seg\u00fan cual de ellos es dominante en cada persona: &#8220;Hombre n\u00famero uno&#8221;, motor; &#8220;Hombre n\u00famero dos&#8221;, emocional; &#8220;Hombre numero tres&#8221;, intelectual. Aunque creemos que tenemos una sola &#8220;mente&#8221;, en realidad cada uno de los centros tiene una propia. Y esta categorizaci\u00f3n se complejiza a\u00fan m\u00e1s debido a que, a su vez, cada uno de los centros tiene sus propias divisiones.<br \/>\nLa debida &#8220;atenci\u00f3n&#8221;, lograda con esfuerzo y voluntad, nos permite darnos cuenta en que centro estamos funcionando y emprender el camino del desarrollo arm\u00f3nico y simultaneo de cuerpo, emoci\u00f3n e intelecto. La &#8220;detenci\u00f3n interior&#8221; de pensamientos es uno de los ejercicios para el &#8220;recuerdo de s\u00ed&#8221; que lleva a la comprensi\u00f3n de este proceso.<\/p>\n<p>Estados de Conciencia<\/p>\n<p>Para explicar qu\u00e9 es un ser m\u00e1s elevado, Gurdjieff habl\u00f3 de diferentes etapas que puede vivir un ser humano:<br \/>\n&#8220;Hay varios estados de conciencia:<br \/>\n1) El sue\u00f1o, en el cual nuestra maquina sigue funcionando a presi\u00f3n muy baja.<br \/>\n2) El estado despierto, en el cual estamos en este momento.<br \/>\nEstos dos estados son los \u00fanicos que conoce el hombre corriente.<br \/>\n3) Lo que se llama conciencia de s\u00ed. Es el momento en que un hombre se da cuenta tanto de s\u00ed mismo, como de su m\u00e1quina. Lo tenemos por destellos, pero solamente por destellos. Hay momentos en los que se da cuenta usted no s\u00f3lo de lo que est\u00e1 haciendo sino tambi\u00e9n de usted mismo haci\u00e9ndolo. Usted puede ver tanto el &#8216;yo&#8217; como el aqu\u00ed de &#8216;yo estoy aqu\u00ed&#8217;, tanto el enojo como el &#8216;yo&#8217; que est\u00e1 enojado. Llame a esto recuerdo de s\u00ed, si gusta.<br \/>\nAhora, cuando usted se da cuenta completa y constantemente del &#8216;yo&#8217; y de lo que esta haciendo, y de cu\u00e1l &#8216;yo&#8217; se trata, usted se vuelve consciente de s\u00ed mismo. La conciencia de s\u00ed es el tercer estado. Este es un punto cumbre, ya que s\u00f3lo a partir de este tercer estado el hombre es capaz de desarrollar su esencia y llegar a ser un hombre N\u00b0 4, equilibrado y cabal. Entonces tendr\u00e1 la posibilidad de construir su alma y sus otros cuerpos ( hombres del N\u00b0 5 al 7 ), para cumplir con los destinos superiores de la evoluci\u00f3n c\u00f3smica, a trav\u00e9s del acceso a un estado llamado &#8220;Conciencia Objetiva&#8221;.<\/p>\n<p>El Eneagrama<\/p>\n<p>Uno de los s\u00edmbolos que Gurdjieff rescat\u00f3 de las ense\u00f1anzas orientales milenarias fue el Eneagrama o figura de nueve lados. En este modelo din\u00e1mico, se sintetiza, a niveles macro y microc\u00f3smicos, sus Leyes de Tres y de Siete. En las Danzas Sagradas, manifest\u00f3 en movimientos la evoluci\u00f3n de este s\u00edmbolo universal.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>El legado de los &#8221; idiotas &#8221;<\/p>\n<p>Siempre rodeado de gente, Gurdjieff ten\u00eda con sus disc\u00edpulos una relaci\u00f3n intensa, y muchas veces, dram\u00e1tica. Con una mirada, el maestro desnudaba psicol\u00f3gicamente a sus alumnos y los sorprend\u00eda en toda su verdad. Ouspensky recuerda que &#8220;acerc\u00e1rsele era siempre una prueba&#8221;.<br \/>\nExigente, pero a la vez generoso y protector, Gurdjieff obligaba a quienes lo segu\u00edan a adaptarse a una disciplina que a ratos parec\u00eda incoherente. Pero para ellos, este poderosos maestro espiritual constitu\u00eda la \u00fanica esperanza de desarrollo y liberaci\u00f3n. \u00c9l era el contacto viviente con las fuentes ancestrales de la sabidur\u00eda y su notable inteligencia los guiaba por caminos pr\u00e1cticos donde nada puede ser entendido si no se experimenta por s\u00ed mismo.<br \/>\nEs justo rendir un homenaje a todos esos &#8220;idiotas&#8221; ( en el lenguaje gurdjieffiano, no significa &#8220;est\u00fapido&#8221;, sino simplemente &#8220;lo propio&#8221; ) que no s\u00f3lo siguieron a Gurdjieff por los intrincados caminos de una vida insegura y aventurera. Gracias a sus esfuerzos por registrar en forma escrita la ense\u00f1anza, mucho de la tradici\u00f3n oral del maestro a podido llegar hasta nosotros. P.D.Ouspensky, es el m\u00e1s conocido porque divulg\u00f3 el sistema, por medio de escritos y grupos propios, en Inglaterra y Norteam\u00e9rica. Uno de los mitos de la tradici\u00f3n Gurdjieffiana es precisamente la relaci\u00f3n &#8211; bastante conflictiva &#8211; entre Ouspensky y su maestro.<br \/>\nEn su legendaria obra &#8220;En busca de lo Milagroso: Fragmentos de una Ense\u00f1anza Desconocida&#8221;, consigui\u00f3 capturar en forma magistral el sistema de ideas interconectadas que quiz\u00e1 fueron explicadas s\u00f3lo para sus propios o\u00eddos.<br \/>\nThomas y Olga de Hartmann. El compositor Thomas de Hartmann trabajo arduamente con Gurdjieff para registrar las pautas musicales de los &#8220;Movimientos&#8221;. Su esposa Olga jug\u00f3, al lado del editor Alfred Orage, un rol notable en la publicaci\u00f3n de las obras de Gurdjieff.<br \/>\nJeanne de Salzmann. Core\u00f3grafa y bailarina, gracias a ella se preservaron las Danzas Sagradas. Despu\u00e9s de la muerte de Gurdjieff, siguiendo sus instrucciones, impulso en varios pa\u00edses la creaci\u00f3n de las Fundaciones y Sociedades Gurdjieff.<\/p>\n<p>El cuarto camino<\/p>\n<p>Existen cuatro caminos para el trabajo sobre s\u00ed:<br \/>\n\u00b7 El Camino del Faquir, el Primero, pone \u00e9nfasis en el trabajo del cuerpo.<br \/>\n\u00b7 El Camino del Monje, el Segundo, en las emociones.<br \/>\n\u00b7 El Camino del Yogui, el Tercero, en el intelecto.<br \/>\n\u00b7 Y el Cuarto Camino, que es el de Gurdjieff, trabaja simult\u00e1neamente sobre los tres centros.<\/p>\n<p>Cada uno de estos cuatro caminos tiene sus propias dificultades, pero la peculiaridad del Cuarto es que el ser humano debe trabajar desde las circunstancias variables de la vida. El disc\u00edpulo no tiene aqu\u00ed posibilidades de esconderse en una monta\u00f1a a meditar. Debe lidiar con las cambiantes condiciones externas, manteniendo el sentido y el sentimiento de trabajo y practicando la no identificaci\u00f3n en medio de los sucesos y desdichas cotidianos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Cuarto Camino es una corriente para el conocimiento de s\u00ed y por ende el desarrollo de la conciencia, fue creado en 1941 por: George Iv\u00e1novitch Gurdjieff. \u00c9l le da a la Corriente el nombre de Cuarto Camino debido a que a principios del siglo XX, se conoc\u00edan tres caminos serios para el desarrollo de la conciencia: el camino de<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[127],"tags":[],"class_list":["post-46","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuarto-camino"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}