{"id":4257,"date":"2009-04-14T18:42:13","date_gmt":"2009-04-14T18:42:13","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=4257"},"modified":"2009-04-14T18:42:13","modified_gmt":"2009-04-14T18:42:13","slug":"el-hombre-y-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=4257","title":{"rendered":"El hombre y religion"},"content":{"rendered":"<p> El Hombre y la Religi\u00f3n<\/p>\n<p>Aldous Huxley di\u00f3 esta conferencia en la Universidad de California, Santa B\u00e1rbara, en 1959, siendo parte de una serie de encuentros bajo el tema de \u00b4La Situaci\u00f3n Humana` que tuvo lugar entre los meses de enero-mayo y septiembre-diciembre. La presente traducci\u00f3n toma como fuente la publicaci\u00f3n de Triad Grafton Books, The Human Situation, 1980.<br \/>\nhuxley.jpg (5408 bytes)<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda comenzar leyendo dos o tres l\u00edneas del cap\u00edtulo vig\u00e9simo cuarto del Libro de las Revelaciones. Este cap\u00edtulo contiene una descripci\u00f3n de la Nueva Jerusal\u00e9n, y acaba as\u00ed: &#8220;y la calle de la ciudad era oro puro como si fuera cristal transparente. Y no vi templo alguno ah\u00ed: pues el Se\u00f1or Dios Todopoderoso y el Cordero son sus templos (Revelaciones 21: 21-2).<\/p>\n<p>De la misma manera no hab\u00eda templo -no hab\u00eda religi\u00f3n, en el sentido ordinario de la palabra- en Ed\u00e9n. Ad\u00e1n y Eva no necesitaban el aparato de la religi\u00f3n porque estaban en situaci\u00f3n de escuchar la voz del Se\u00f1or mientras Este caminaba &#8216;por el jard\u00edn al fresco del d\u00eda&#8217; (G\u00e9nesis 3:8).<\/p>\n<p>Cuando leemos el Libro del G\u00e9nesis, encontramos que la religi\u00f3n, en el sentido convencional de la palabra, comenz\u00f3 \u00fanicamente despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva del jard\u00edn, y que la primera evidencia de ello es la construcci\u00f3n de los dos altares por Ca\u00edn y Abel. Esto tambi\u00e9n constituy\u00f3 el comienzo de la primera guerra religiosa. Ca\u00edn era un hombre desposado -un vegetariano, como Hitler- y Abel era un pastor que com\u00eda carne. Sus diferentes ocupaciones les dividi\u00f3 apasionadamente, y esto les dio una especie de absolutismo religioso, con el triste resultado que todos conocemos.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo tercero del G\u00e9nesis, despu\u00e9s del nacimiento de Set, que era el tercer hijo de Ad\u00e1n, hay menci\u00f3n a una nueva fase en la religi\u00f3n. El verso dice: &#8216;Y a Set, a \u00e9l tambi\u00e9n le naci\u00f3 un hijo, que puso de nombre Enos: entonces empezaron los hombres a llamar el nombre del Se\u00f1or&#8217; (G\u00e9nesis 4:26). Esto evidentemente representa el comienzo de lo que podr\u00eda llamarse el lado conceptual, verbalizado de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos dos grupos de referencias ilustran muy claramente que hay dos tipos principales de religi\u00f3n. Est\u00e1 la religi\u00f3n de la experiencia directa -la religi\u00f3n, en palabras del G\u00e9nesis, de escuchar la voz de Dios caminando por el jard\u00edn al fresco del d\u00eda, la religi\u00f3n del conocimiento directo de lo divino en el mundo. Y luego est\u00e1 la religi\u00f3n de los s\u00edmbolos, la religi\u00f3n de la imposici\u00f3n del orden y el significado del mundo a trav\u00e9s de s\u00edmbolos verbales y no verbales y su manipulaci\u00f3n, la religi\u00f3n del conocimiento sobre lo divino m\u00e1s que el conocimiento directo. Estos dos tipos de religi\u00f3n siempre han existido, y hablaremos de los dos.<\/p>\n<p>Empezaremos con la religi\u00f3n como manipulaci\u00f3n de s\u00edmbolos para imponer orden y significado sobre el flujo de la experiencia. En la pr\u00e1ctica encontramos que hay dos tipos de religiones manipuladoras de s\u00edmbolos: la religi\u00f3n del mito y la religi\u00f3n del credo y la teolog\u00eda. El mito es obviamente una especia de filosof\u00eda no l\u00f3gica; expresa en forma de historia o, a menudo, en forma de alguna imagen visual, o incluso en forma de danza o complicado ritual, alg\u00fan sentimiento generalizado sobre la naturaleza del mundo y la experiencia del hombre en relaci\u00f3n con \u00e9l. El mito no es pretencioso, en el sentido de que no pretende ser estrictamente cierto. Es meramente expresivo de nuestros sentimientos sobre la experiencia. Pero aunque sea filosof\u00eda no l\u00f3gica, a menudo es filosof\u00eda muy profunda, precisamente porque es no l\u00f3gica y no discursiva. Permite traer a colaci\u00f3n en la historia, la imagen, la estatua o la danza un n\u00famero de aspectos dispares e incluso aparentemente inconmensurables e incompatibles de nuestra experiencia. Los pone juntos y los muestra como un todo indisoluble, exactamente como lo experimentamos. En este sentido es el tipo de simbolismo m\u00e1s profundo. Por ejemplo, el mito de la gran Madre, que aparece en todas las religiones tempranas, muestra a la madre como el principio de la vida, de la fecundidad, la fertilidad, la tierna y reconfortante compasi\u00f3n; pero a la vez es el principio de la muerte y la destrucci\u00f3n. En el hinduismo, Kali es a la vez la madre cari\u00f1osa y amorosa y la temible Diosa de la destrucci\u00f3n, que tiene un collar de calaveras y bebe la sangre de los seres humanos de una calavera. Esta imagen es profundamente realista; si das la vida, tambi\u00e9n necesariamente das la muerte, porque la vida siempre acaba en la muerte y debe ser renovada con la muerte. La cuesti\u00f3n sobre si estos mitos son ciertos o no es bastante irrelevante; simplemente expresan nuestras reacciones al misterio del mundo en que vivimos.<\/p>\n<p>M\u00e1s temprano encontramos religiones m\u00edticas no l\u00f3gicas frecuentemente asociadas a lo que ha venido a llamarse ejercicios espirituales, pero que en verdad son ejercicios psicof\u00edsicos. Con el uso de la danza, el canto y el gesto, consiguen un tipo de revelaci\u00f3n genuina. Las tensiones f\u00edsicas generadas por la ansiedad y el egocentrismo de nuestras vidas son liberadas. Esta liberaci\u00f3n mediante gestos f\u00edsicos constituye lo que los quakers llamaron la &#8216;apertura&#8217; a trav\u00e9s de la cual las fuerzas m\u00e1s profundas de la vida dentro y fuera de nosotros fluyen m\u00e1s libremente. Es muy interesante ver c\u00f3mo incluso en nuestra propia tradici\u00f3n este dejarse llevar por razones religiosas ha tenido influencias profundas y muy saludables. Los quakers se llamaban &#8216;quakers&#8217; por la sencilla raz\u00f3n de que quakeaban (el verbo quak significa&#8230;). Las reuniones de los primeros quakers a menudo acababan con la mayor\u00eda de la asamblea involucr\u00e1ndose en los m\u00e1s extra\u00f1os y violentos movimientos corporales, que eran profundamente liberadores y que permit\u00eda, por as\u00ed decirlo, el influjo del esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Como dato hist\u00f3rico los quakers, mientras mantuvieron el quakeo, ten\u00edan el m\u00e1s alto grado de inspiraci\u00f3n y estaban en lo m\u00e1s alto de su poder espiritual. Tenemos el mismo fen\u00f3meno en los Shakers (shake=agitar), y lo vemos en el movimiento religioso contempor\u00e1neo llamado Subud -la aparici\u00f3n en asambleas de personas de movimientos f\u00edsicos curiosamente violentos e involuntarios que producen liberaci\u00f3n y permiten a muchos la aparici\u00f3n y el flujo interior de fuerzas espirituales profundamente poderosas. Aqu\u00ed me gustar\u00eda citar al eminente acad\u00e9mico isl\u00e1mico-franc\u00e9s Emil Dermenghem, quien dice que la Europa moderna -por supuesto la Europa moderna incluye la Am\u00e9rica moderna- se encuentra pr\u00e1cticamente sola al haber renunciado, en favor de la respetabilidad burguesa y el puritanismo g\u00e1lico, a la participaci\u00f3n del cuerpo en la b\u00fasqueda del esp\u00edritu. En la India, al igual que en el Islam, los cantos, los ritmos y la danza son ejercicios espirituales. Pero s\u00f3lo hay peque\u00f1os rincones en nuestra tradici\u00f3n que han ilustrado, mediante este permiso para utilizar el cuerpo, que el esp\u00edritu puede liberarase mejor, un hecho que se hace claramente manifiesto cuando estudiamos la historia de las religiones orientales.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n como sistema de creencias es un tipo de religi\u00f3n profundamente diferente, y es la que ha sido m\u00e1s importante en occidente. Los dos tipos de religi\u00f3n -la religi\u00f3n del conocimiento directo de lo divino y la religi\u00f3n del sistema de creencias- han coexistido en occidente, pero los m\u00edsitcos siempre han sido una minor\u00eda en medio de las religiones manipuladoras de s\u00edmbolos, y la relaci\u00f3n ha sido de una simbiosis bastante inc\u00f3moda. Los miembros de la religi\u00f3n oficial siempre han considerado a los m\u00edsticos como personas dif\u00edciles y problem\u00e1ticas. Han llegado a hacer incluso juegos de palabras con el nombre, llamando al misticismo &#8216;misty-shism&#8217; (misty=neblinoso, shism=ismo) -una doctrina antin\u00f3mica y brumosa, que no se cierne f\u00e1cilmente a la autoridad. Por otro lado los m\u00edsticos no han hablado exactamente con sorna -no sienten esto- sino con tristeza y compasi\u00f3n por aquellos que estan entregados a la religi\u00f3n simb\u00f3lica, porque sienten que la b\u00fasqueda y la manipulaci\u00f3n de s\u00edmbolos es simplemente incapaz, por la naturaleza de las cosas, de conseguir lo que consideran el f\u00edn supremo, la uni\u00f3n con Dios. William Blake, que era esencialmente un m\u00edstico, era capaz de expresarse en t\u00e9rminos bastante violentos sobre aquellos con los que no estaba de acuerdo. Tiene un peque\u00f1o pareado donde dice, &#8216;ac\u00e9rcate, mi ni\u00f1o, dime lo que ves ah\u00ed&#8217; -y el ni\u00f1o responde, &#8216;un loco enredado en una onda religiosa&#8217;.<\/p>\n<p>Dentro de la tradici\u00f3n cristiana occidental, los m\u00edsticos han disfrutado de una postura tolerante mediante la perpetuaci\u00f3n, en una \u00e9poca temprana de la evoluci\u00f3n cristiana, de lo que se llama un fraude pio. Alrededor del siglo sexto apareci\u00f3 una serie de vol\u00famenes neoplat\u00f3nicos cristianos bajo el nombre de Dionisio el Areopagita, que fue el primer disc\u00edpulo de San Pablo en Atenas. Estos vol\u00famenes fueron considerados casi como de valor apost\u00f3lico, en tanto que Dionisio fue el primer disc\u00edpulo de San Pablo. De hecho los libros fueron escritos bien al final de siglo quinto o principios del sexto en Siria. El desconocido autor simplemente firm\u00f3 en ellos con el nombre de Dionisio Areopagita para darles mayor cobertura entre sus contempor\u00e1neos. El era un neoplatonista que hab\u00eda adoptado el cristianismo y que combinaba la doctrina de la filosof\u00eda neoplat\u00f3nica y pr\u00e1cticas del \u00e9xtasis con doctrinas cristianas. El fraude pio tuvo un gran \u00e9xito. El libro fue traducido al lat\u00edn en el siglo noveno por el fil\u00f3sofo Escoto Erigena, y de ah\u00ed se introdujo en la tradicion de la Iglesia occidental y actu\u00f3 como una especie de refugio y garant\u00eda para la minor\u00eda m\u00edstica dentro de la Iglesia. No fue hasta hace poco que el fraude fue reconocido por lo que era. Mientras tanto, en uno de los extra\u00f1os e ir\u00f3nicos sucesos (quirk) de la historia, este curioso episodio de forgery jug\u00f3 un papel muy importante y muy beneficioso en la tradicion cristiana occidental.<\/p>\n<p>Tenemos que considerar ahora la relaci\u00f3n existente entre la religi\u00f3n de la experiencia inmediata y la religi\u00f3n primariamente centrada en los s\u00edmbolos. En este contexto hay un comentario muy iluminador de Abbot John Chapman, un monje benedictino que fue uno de los grandes directores espirituales del siglo veinte. Sus cartas espirituales son obras de gran inter\u00e9s; \u00e9l era obviamente un hombre que hab\u00eda tenido un experiencia m\u00edstica profunda y estaba capacitado para ayudar a los dem\u00e1s en la misma direcci\u00f3n. Comenta en una de sus cartas lo dif\u00edcil que es reconciliar -no s\u00f3lo unir- el misticismo y el cristianismo:<\/p>\n<p>San Juan de la Cruz es como una esponja llena de cristianismo: lo puedes exprimir todo y la teor\u00eda m\u00edstica permanece. Consecuentemente, durante quince a\u00f1os o as\u00ed odi\u00e9 a San Juan de la Cruz y le llamaba budista. Amaba a Santa Teresa y la le\u00eda una y otra vez. Ella primero es cristiana, s\u00f3lo luego es una m\u00edstica. Luego me di cuenta de que hab\u00eda desaprovechado quince a\u00f1os en cuanto a orar se refiere.<\/p>\n<p>Por &#8216;orar&#8217; Abbot Chapman por supuesto no se refer\u00eda a la oraci\u00f3n de petici\u00f3n. El hablaba de lo que se llama la oraci\u00f3n de la quietud, la oraci\u00f3n de esperar ante el Se\u00f1or en un estado de pasividad en alerta y permitiendo que los elementos m\u00e1s profundos de la mente suban a la superficie. Dionisio el Areopagita, en Teolog\u00eda M\u00edstica y otros de sus libros, hab\u00eda insistido una y otra vez en el hecho de que para conocer directamente a Dios, en vez de saber cosas sobre Dios, uno debe ir m\u00e1s all\u00e1 de los s\u00edmbolos y los conceptos. Estos son de hecho obst\u00e1culos, seg\u00fan Diosnisio, para la experiencia inmediata de lo divino. Se ha visto que esto es cierto emp\u00edricamente en todos los maestros espirituales, tanto en Oriente como en Occidente. Un asombroso ejemplo nos llega de los escritos de Jean Jacques Olier, quien fue un director espiritual my conocido del siglo diecisiete, un producto de las contrareformas y el renacimiento de la teolog\u00eda m\u00edstica en Francia en la \u00e9poca de Luis XIII. Escribi\u00f3: &#8216;la sagrada luz de la fe es tan pura que las iluminaciones especiales son impuras en comparaci\u00f3n, incluso los pensamientos de los santos o de la Sagrada Virgen o de Jesucristo en Su Humanidad, son tambi\u00e9n obst\u00e1culos para la visi\u00f3n de Dios puro&#8217;. Esto parece, particularmente de un te\u00f3logo de la contrareforma, un comentario muy extra\u00f1o y atrevido, aun as\u00ed representa una clara reafirmaci\u00f3n de lo que se hab\u00eda venido diciendo una y otra vez por los m\u00edsticos del pasado. Lo que Olier llama &#8216;la visi\u00f3n de Dios puro&#8217; es, psicol\u00f3gicamente hablando, la experiencia m\u00edstica. Esto es una cosa, y la creencia en proposiciones sobre Dios, creencias en dogmas y afirmaciones teol\u00f3gicas y liturgias inspiradas en estas afirmaciones, es algo completamente diferente.<\/p>\n<p>En este contexto, me gustaria citar las palabras de un te\u00f3logo dominicano contempor\u00e1neo, el Padre Victor White, que es un escritor particularmente interesante, ya que es a la vez un te\u00f3logo y psicoterap\u00e9uta que trabaj\u00f3 bastante con Jung, y que es bastante conocedor de las teor\u00edas y la pr\u00e1ctica psicol\u00f3gica. Dice:<\/p>\n<p>El concepto de Freud de la religi\u00f3n como una neurosis universal no est\u00e1 totalmente exenta de verdad y valor -una vez que hemos entendido su terminolog\u00eda. Debemos recordar que para \u00e9l no s\u00f3lo a religi\u00f3n, sino los sue\u00f1os, las fantas\u00edas incontroladas, los deslices verbales y de escritura -cualquier cosa cercana a una idea irrealizable por la consciencia es de alguna manera anormal o patol\u00f3gico. (cf. Psicopatolog\u00eda de la vida diaria). Pero la teolog\u00eda tambi\u00e9n confirmar\u00e1 que la religi\u00f3n, en cuanto a sistema de credos y cultos externos, surge de la relativa inconsciencia del hombre, de su incomprensi\u00f3n y falta de armon\u00eda con la mente creativa detr\u00e1s del universo, y de sus propios confictos y divisiones internas. Semejante religi\u00f3n, en lenguaje teol\u00f3gico, es el resultado de la caida del hombre desde la inocencia e integridad original, su alejamiento en este tierra de la visi\u00f3n Divina.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n de la experiencia directa de lo divino ha sido considerada como el privilegio de unos pocos. Yo personalmente no creo que esto sea necesariamente cierto. Creo que practicamente cualquier persona es capaz de la experiencia directa, siempre y cuando se embarque de la manera adecuada y est\u00e9 preparado para hacer lo que es necesario. Simplemente hemos asumido que los m\u00edsticos representan una peque\u00f1a minor\u00eda entre una inmensa mayor\u00eda que debe estar contenta con la religi\u00f3n de los credos, los s\u00edmbolos, los libros sagrados, las liturgia y las organizaciones.<\/p>\n<p>La creencia es una cuesti\u00f3n de suma importancia. Uno de los grandes bestseller en a\u00f1os recientes se llama &#8216;El Poder de la Creencia&#8217;. Este es un t\u00edtulo muy bueno, porque la creencia es una inmensa fuente de poder. Tiene poder para el creyente mismo, y permite que la persona que cree ejerza poder sobre los dem\u00e1s. En cierto sentido, es algo mueve monta\u00f1as. La creencia, como cualquier otra fuente de poder, puede ser utilizada para el mal y el bien. Hemos podido ver en nuestro propio tiempo el terrible espect\u00e1culo de Hitler a punto de conquistar el mundo entero gracias el poder de la creencia en algo que no solo era manifiestamente falso sino profundamente maligno.<\/p>\n<p>Este hecho tremendo de la creencia, que constantemente est\u00e1 siendo cultivado por las religiones manipuladoras de s\u00edmbolos, es esencialmente ambivalente. La consecuencia es que la religi\u00f3n, como sistema de creencias, siemre ha sido una fuerza ambivalente. Hace surgir de forma simult\u00e1nea la humildad y lo que los poestas mediavales llaman el &#8216;prelado orgulloso&#8217;, el tirano eclesi\u00e1stico. Da vida a las m\u00e1s altas formas artisticas y las m\u00e1s bajas formas de superstici\u00f3n. Enciende las llamas de la caridad y tambien enciende las llamas de la Inquisici\u00f3n y el fuego que quem\u00f3 a Serveto en la G\u00e9nova de Calvino. Da vida a San Francisco y Elizabeth Fry, pero tambi\u00e9n a Torquemada y Kramer y Springer, los autores del Melleus Maleficorum, el gran libro de cazadores de brujas publicado alrededor del mismo a\u00f1o en que Col\u00f3n descubri\u00f3 America. Da vida a George Fox, pero tambi\u00e9n al Arzobispo Laud. Esta tremenda fuerza de la religi\u00f3n como sistema teol\u00f3gico siempre ha sido ambivalente precisamente por la extra\u00f1a naturaleza de la creencia misma y por la extra\u00f1a capacidad del hombre, cuando se embarca en sus especulaciones filos\u00f3ficas, de llegar a las m\u00e1s extra\u00f1as y fant\u00e1sticas respuestas.<\/p>\n<p>Los mitos, en su totalidad, han sido mucho menos peligrosos que los sistemas teol\u00f3gicos porque son menos precisos y tienen menos pretensiones. Donde hay sistemas teologicos se pretende que estas proposiciones sobre los sucesos ocurridos en el pasado y en el futuro y la estructura del universo son absolutamentes ciertas; en consecuencia, cualquier negativa a aceptarlas se considera como una rebeli\u00f3n contra Dios, merecedora del castigo m\u00e1s severo. Y vemos que de hecho estos sistemas, a modo de dato hist\u00f3rico, han sido utilizados como justificaci\u00f3n para pr\u00e1cticamente todo acto de agresi\u00f3n y expansi\u00f3n imperialista. Apenas hay un solo caso en la historia de cr\u00edmen a gran escala que no se halla cometido en el nombre de Dios. Esto fue resumido hace muchos siglos en el hex\u00e1metro de Lucrecio: &#8216;Tantum religio potuit suadere lamorum (tales horribles cr\u00edmenes fue capaz la religion de persuadir al hombre a cometer). Deber\u00eda haber a\u00f1adido, &#8216;Tantum religio potuit suadere bonorum&#8217; (tales grandes beneficios tambien pudo persuadir a cometer) e todas formas, se ha tenido que pagar lo bueno con una enorme cantidad de lo malo.<\/p>\n<p>Esta cualidad de la religi\u00f3n como sistema de s\u00edmbolos teol\u00f3gicos para generar conflicto no solo ha traido jihads y cruzadas entre religi\u00f3nes, tambi\u00e9n ha producido una enorme cantidad de fricciones internas dentro de la misma religi\u00f3n. El odium theologicum es notorio por su virulencia, y las guerras religiosas del siglo dieciseis y diecisiete fueron de un grado de ferocidad que supera la credulidad. En este contexto pienso que deber\u00edamos recordar que estamos acostumbrados ahora a decir, &#8216;O, la maldad que ha traido al mundo el naturalismo filos\u00f3fico&#8217; -pero a modo de dato hist\u00f3rico, el supernaturalismo ha traido lal mundo a misma cantidad de maldad o incluso m\u00e1s. No debemos dejarnos llevar por este tipo de ret\u00f3rica.<\/p>\n<p>Antes mencion\u00e9 la extraordinaria capacidad de fil\u00f3sofos y te\u00f3logos para producir ideas fant\u00e1sticas que luego dignifican con el nombre del dogma o la revelaci\u00f3n. A modo de ejemplo me gustar\u00eda citar algunos hechos sobre una de las ideas fundamentales del cristianismo, la idea del expiaci\u00f3n (atonement). La informaci\u00f3n que tengo aqu\u00ed est\u00e1 basada en el excelete art\u00edculo, un largo ensayo sobre el tema, de la Enciclopedia de la Religi\u00f3n y la Etica de Hastings. El ensayo es del Dr. Adams Brown, que en una ocasi\u00f3n fue profesor de teolog\u00eda del Union Theological Seminary de Nueva York. Ha presentado la historia de esta doctrina de forma muy l\u00facida y la ha resumido muy cogently al final. Permitanme que haga un repaso r\u00e1pido pues ilustra claramente los peligros de la religi\u00f3n manipuladora de s\u00edmbolos.<\/p>\n<p>En el periodo m\u00e1s temprano del cristianismo, la muerte de Cristo era considerada bien un sacrificio convenido comparable al sacrificio del cordero pascal del judaismo o como un rescate, exactamente comparable al precio pagado por un esclavo para obtener su libertad o el precio pagado por un prisionero de guerra para su liberaci\u00f3n. Estas dos ideas aparecen en los evangelios. Mas tarde, en la teologia postevang\u00e9lica aparecio la idea de que la muerte de Cristo fue una sangrienta expiaci\u00f3n del pecado original. Esto estaba basado en la muy antigua idea de que cualquier acto maligno deb\u00eda ser expiado mediante el sufrimiento por parte del pecador mismo o por parte de un sustituto del pecador. En el viejo testamento leemos que el pecado de David, al hacer un censo de su pueblo, fue castigado con una plaga que mat\u00f3 a setenta mil de los suyos pero no a \u00e9l.<\/p>\n<p>En tiempos patr\u00edsticos encontramos una profunda diferencia en relaci\u00f3n a este tema entre los te\u00f3logos griegos y los latinos. Los te\u00f3logos griegos nos estaban principalmente preocupados por la muerte de Cristo, sino por la vida, la muerte era un mero incidente de la vida de Cristo. Su punto de vista de la expiaci\u00f3n era que exist\u00eda no para salvar al hombre de la culpa, sino para salvarle de la corrupci\u00f3n en la que hab\u00eda caido tras la caida de Ad\u00e1n y Eva. Por consiguiente, la vida era m\u00e1s importante que la muerte. Ireneo dice que Cristo vino y vivio la vida del hombre para que el hombre pudiese vivir una vida comparable a la suya -y que esta era la cualidad iberadora de la expiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los padres latinos el \u00e9nfasis era comletamente otro. Aqu\u00ed la idea era que el hombre era redimido, no primariamente de la corrupci\u00f3n, sino de la culpa. Era redimido del castigo infligido por el pecado de Ad\u00e1n. Donde los te\u00f3logos griegos consideraban a Dios como Esp\u00edritu Absoluto, los te\u00f3lgos latinos consideraban a Dios como gobernador y legislador, con la mente de un hombre de leyes romano (su teolog\u00eda tiende a aparecer en t\u00e9rminos legales). La doctrina evolucion\u00f3 lentamente, pero tenemos en San Agust\u00edn un cont\u00ednuo \u00e9nfasis en el horror del pecado original y en la idea de que la culpa es heredada de forma completa por todos los miembros de la raza humana, de tal forma que un ni\u00f1o no bautizado debe necesariamente ir al infierno.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n fue desarroll\u00e1ndose a lo largo de los siglos, y hubo un largo periodo de debate sobre la cuesti\u00f3n del rescate. \u00bfA qui\u00e9n se pagaba el rescate de la muerte de Cristo? Hab\u00eda muchos te\u00f3logos que insist\u00edan en que el rescate era pagado a Sat\u00e1n, que Dios hab\u00eda entregado el mundo a Sat\u00e1n pero que deseaba obtenerlo de nuevo y deb\u00eda pagar este enorme precio a Sat\u00e1n por el privilelgio. Por otro lado, hab\u00eda te\u00f3logos que insist\u00edan en que el rescate se pagaba para satisfacer el honor de Dios. Dios hab\u00eda sido infinitamente ofendido, y la \u00fanica reparaci\u00f3n para una ofensa infinita era una infinita satisfacci\u00f3n, la muerte del Dios-hombre, Cristo.<\/p>\n<p>Fue este \u00faltimo punto de vista el que prevaleci\u00f3 en la doctrina m\u00e1s o menos oficial formulada por San Anselmo en el siglo XII. Anselmo dijo que la muerte de esta Persona infinita produjo un incremento de satisfacci\u00f3n, que constituy\u00f3 una especie de fondo de m\u00e9ritos que podr\u00eda ser utilizado para la absoluci\u00f3n de los pecados. Fue en base a esta doctrina que la iglesia medieval aument\u00f3 su pr\u00e1ctica de vender indulgencias, lo cual llev\u00f3 en su tiempo a la Reforma.<\/p>\n<p>En la Reforma encontramos a Calvino, que pensaba que la justicia retributiva era una parte esencial del caracter de Dios y que Cristo, de hecho, cargaba con el castigo del que el hombre era merecedor. &#8216;El Cristo&#8217; estas fueron las palabras que utiliz\u00f3, &#8216;llev\u00f3 la carga de la ira Divina&#8230; y experiment\u00f3 todos los signos de un Dios enojado y vengador&#8217;. Estos puntos de vista fueron modificados por los arminios, los socinios y por Hugo Grotius en los siglos diecis\u00e9is y diecisiete, y han dado lugar gradualmente a una visi\u00f3n m\u00e1s \u00e9tica y espiritual en el protestantismo moderno.<\/p>\n<p>Ahora me gustar\u00eda citar el pasage en el que el profesor Adams Brown resume esta tan extra\u00f1a historia:<\/p>\n<p>El caracter expiatorio de la muerte de Cristo se ve ahora en su calidad penal como sufrimiento, ahora en su caracter \u00e9tico como obediencia. Se respresenta ahora como un rescate para redimir al hombre de Sat\u00e1n, ahora como una satisfacci\u00f3n debido al honor de Dios, ahora como una pena necesaria por Su justicia. Su necesidad esta basada ahora en la naturaleza de las cosas y, de nuevo, se explica como el resultado de un acuerdo debido al mero buen placer de Dios o por responder a su sentido de adecuaci\u00f3n. La manera en que sus beneficios son transferidos al hombre es a veces considerada de forma m\u00edstica como en la teolog\u00eda m\u00edstica del Sacramento; otras veces de forma legal, como en la f\u00f3rmula protestante de la imputaci\u00f3n; y, otra vez, moral y espiritualmente, como en las modernas teor\u00edas de protestantismo reciente. Encontrando diferencias tan extremas, uno bien podr\u00eda estar tentado a preguntarse, con algunas cr\u00edticas recientes, si de verdad tenemos aqui un elemento esencial de la doctrina cristiana, o simplemente la supervivencia de ideas primitivas cuya presencia en sistema cristiano constituyen una perplejidad m\u00e1s que una ayuda a la fe. Pero las diferencias aqu\u00ed discutidas no son mayores que en el caso de cualquier otra doctrina cristiana.<\/p>\n<p>Las razones de estas diferencias deben encontrarse en las diferencias fundamentales de la concepci\u00f3n del hombre sobre Dios y Su relaci\u00f3n con el mundo. Donde se considera a Dios como Esp\u00edritu Absoluto la expiaci\u00f3n se ve como la ve\u00edan los te\u00f3logos griegos; en la teolog\u00eda del catolicismo romano y el protestantismo temprano, Dios se concibe primariamente como gobernador y juez y la fraseolog\u00eda legal parece la expresi\u00f3n natural de la fe religiosa; cuando las doctrinas \u00e9ticas salen a primer plano, como en la moderna concepci\u00f3n de la expiaci\u00f3n, se utilia una especie de lenguaje \u00e9tico y espiritual. Esta confusi\u00f3n indica muy claramente las extraordinarias dificultades que encontramos cuando nos embarcamos en una teologizaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la experiencia en conceptos y t\u00e9rminos simb\u00f3licos. Las ventajas que ciertamente surgen de una expresi\u00f3n teol\u00f3gica concisa me parecen desfasadas por las enormes desventajas que la historia de la religi\u00f3n organizada pone en evidencia.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ha sido actitud del proponente de la religi\u00f3n como experiencia inmediata frente a la religi\u00b4\u00f3n expresada en t\u00e9rminos simb\u00f3licos? El Maestro Eckhart, uno de los grandes m\u00edsticos de la Edad Media, lo expresa de forma extrema: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 hablas de Dios? Cualquier cosa que digas de El no es verdad.&#8221; Aqui tenemos que que hacer una corta disgresi\u00f3n sobre el uso de la palabra &#8220;verdad&#8221; en la literatura religiosa. La palabra &#8220;verdad&#8221; se usa al menos en tres sentidos diferentes. Se usa como sin\u00f3nimo de Realidad cuando decimos &#8220;Dios es la Verdad&#8221;, queriendo decir que Dios es el Hecho Primordial. Se utiliza en el sentido de experiencia inmediata, como en el cuarto Evangelio, donde se dice que Dios debe ser venerado &#8220;en Esp\u00edritu y en Verdad&#8221; (Juan 4:24), queriendo decir con una aprehensi\u00f3n inmediata de la Realidad Divina. Finalmente, se usa en el sentido com\u00fan de la palabra, como correspondencia entre proposiciones simb\u00f3licas y los hechos a los que se refiere. Eckhart era te\u00f3logo as\u00ed como m\u00edstico y no hubiera negado que la verdad en el tercer sentido fuese en cierto grado posible en la teolog\u00eda. El hubiera dicho que ciertas proposiciones teol\u00f3gicas son ciertamente m\u00e1s verdaderas que otras. Pero hubiera negado que hubiese cualquier posibilidad de alcanzar el f\u00edn \u00faltimo del hombre -la uni\u00f3n con Dios- mediante la manipulaci\u00f3n de s\u00edmbolos teol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Esta insistencia en la ineficacia de la religi\u00f3n simb\u00f3lica para el prop\u00f3sito \u00faltimo de la uni\u00f3n con Dios ha sido puesta de manifiesto por todas las religiones orientales. Lo encontramos en la literatura hinduista, en la literatura del budismo Mahayana, en el taoismo, etc. Hui-neng dice que el Buda nunca ha predicado la verdad, viendo que uno debe encontrarla por s\u00ed mismo en su interior, y que lo que se sabe de las ense\u00f1anzas de Buda no son las ense\u00f1anzas del Buda, que tienen que ser una experiencia interior. Luego nos encontramos con una cuesti\u00f3n parad\u00f3jica: \u00bfCu\u00e1l es la ense\u00f1anza \u00faltima del Buda? No lo enteder\u00e1s hasta que lo tengas&#8217;. El autor contin\u00faa diciendo: &#8216;No sean tan ignorante como para confundir el dedo que apunta con la luna a la que estas apuntando&#8217;, y dice que el h\u00e1bito de imaginar que el dedo que apunta es la luna condena todos los esfuerzos por alcanzar la unidad con la Realidad al fracaso total. Hab\u00eda incluso maestros Zen que prescrib\u00edan a cualquiera que utilizase la palabra &#8216;Buda&#8217; un lavado de boca con jab\u00f3n por estar tan alejado del objetivo de la experiencia inmediata.<\/p>\n<p>Esta ha sido la actitud habitual de los m\u00edsticos en cualquier \u00e9poca, pero sobre todo en Oriente, donde la filosof\u00eda ha sido en cierto sentido profundamente diferente a la filosof\u00eda occidental. La filosof\u00eda oriental siempre ha sido lo que podr\u00eda llamar una especie de operacionalismo trascendental; comienza con alguien haciendo algo con el yo, y luego, con la experiencia adquirida, prosigue con la especulaci\u00f3n y la teorizaci\u00f3n sobre el significado de la experiencia. En contraste, demasiado frecuentemente la filosof\u00eda occidental, sobre la filosof\u00eda occidental moderna, es pura especulaci\u00f3n basada en conocimiento te\u00f3rico que termina \u00fanicamente en conclusiones te\u00f3ricas. Sin embargo, ha habido muchas excepciones a esta regla en Occidente, sobre todo entre los m\u00edsticos, quienes han insisitdo con la misma fuerza que sus hom\u00f3logos orientales en la necesidad de la experiencia directa y en la ineficacia de los s\u00edmbolos y el pensamiento discursivo habitual. San Juan de la Cruz dice categ\u00f3ricamente, &#8216;Nada de lo que la imaginaci\u00f3n pueda concebir o el entendimiento comprender es o puede ser, en esta vida, un medio aproximado de uni\u00f3n con Dios&#8217;.<\/p>\n<p>La misma idea es expresada por el gran m\u00edstico anglicano del siglo dieciocho, William Law:<\/p>\n<p>Encontrar o conocer a Dios en realidad mediante pruebas externas o mediante cualquier cosa que no sea Dios mismo hecho manifiesto y auto-evidente a usted, nunca ser\u00e1 el caso aqu\u00ed o all\u00e1. Porque ni Dios, ni el cielo, ni el infierno, ni el diablo, ni la carne, pueden ser conocibles en usted o por usted sino su misma existencia y manifestaci\u00f3n en usted. Y cualquier pretendido conocimiento de cualquiera de estas cosas, m\u00e1s all\u00e1 y sin esta sensibilidad auto-evidente de su nacimiento en su interior, es s\u00f3lo un conocimiento de ellos semejante al que tiene un ciego de la luz que nunca a entrado en \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la experiencia m\u00edstica? Yo lo tomo como un esencialmente estar atento y, mientras la experiencia dura, estar identificado con una forma de conciencia pura, una conciencia transpersonal inestructurada que se encuentra, por decirlo de una manera, m\u00e1s arriba en el curso de la conciencia discursiva ordinaria de cada d\u00eda. Es una conciencia no eg\u00f3ica, una especie de conciencia sin forma y sin tiempo que parece subyacer a la conciencia del ego separado en el tiempo.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 debe considerarse valiosa este tipo de conciencia? Creo que por dos razones. Primero, es considerada valiosa por la auto-evidente sensibilidad de valores. Como dir\u00eda William Law, es intr\u00ednsecamente valiosa, tal y como la experiencia de la belleza es intr\u00ednsecamente valiosa, sino que mucho m\u00e1s. Segundo, es valiosa porque siendo una cuestion de experiencia emp\u00edrica trae consigo cambios en el pensamiento, el caracter y el sentimiento que el experimentador y aquellos a su alrededor consideran como manifiestamente deseables. Hace posible un sentimiento de unidad y solidaridad con el mundo. Trae la posibilidad de ese tipo de amor y compasi\u00f3n sin prejuicios que tanto se enfatiza en los evangelios, donde Cristo dice, &#8216;Judge not thta ye not be judged&#8217; (Mateo 7:1). Santa Catalina de Siena, en su lecho de muerte, remarc\u00f3 este punto con gran fuerza: &#8216;Por ninguna raz\u00f3n deberemos juzgar la acci\u00f3n de las criaturas o sus motivos. Incluso cuando veamos que es un pecado no debemos juzgarlo, sino tener compasi\u00f3n sagrada y sincera y ofrec\u00e9rsela a Dios con oraci\u00f3n humidle y devota&#8217;.<\/p>\n<p>El m\u00edstico es capaz de este tipo de vida. Es capaz de entender org\u00e1nicamente frases tan portentosas, que para la persona ordinaria on tan dif\u00edciles de entender, como &#8216;Dios es Amor&#8217; (1 Juan 4:8) y &#8216;Aunque me slay, yo confiar\u00e9 en e\u00b4l&#8217; (Job 13:15).<\/p>\n<p>Hay otros frutos de la experiencia m\u00edstica. Hay ciertamente una superaci\u00f3n del miedo a la muerte, una convicci\u00f3n de que el alma se hecho id\u00e9ntica con el Principio Absoluto que se expresa en cada momento en su totalidad. Hay una aceptaci\u00f3n del sufrimiento y un deseo pasional por aliviar el sufrimiento de los dem\u00e1s. Hay una combinaci\u00f3n de lo que los budistas llaman Prajnaparamita, que es el conocimiento de la otra orilla, con Mahakaruna, que es la compasi\u00f3n universal. Como dice Eckhart, lo que se toma en contemplaci\u00f3n se devuelve en amor. Este es el valor de la experiencia. En lo que a teolog\u00eda se refiere, esto es profundamente sencillo y se resume en las tres palabras que est\u00e1n en la base de virtualmente toda la religi\u00f3n y filosof\u00eda India: &#8216;Tat Twam asi&#8217; (Tu eres eso), en el sentido de que la parte m\u00e1s profunda del alma es id\u00e9ntica a la naturaleza divina, que el Atman, el alma profunda, es lo mismo que Brahman, el Principio Universal, o, en palabras de Eckhart, que la base del alma es la base del Godhead, Es la idea de la luz interior, la scintilla animae (chispa del alma); los escol\u00e1sticos ten\u00edan un nombre t\u00e9cnico pero esto, la &#8216;sind\u00e9resis&#8217;.<\/p>\n<p>Ahora, brevemente, debo abordar la manera en que se alcanzan estos estados. Se ha repetido constantemente que la manera no consiste en la actividad mental y el razonamiento discursivo; consiste en lo que Roger Fry, hablando sobre arte, sol\u00eda llamar &#8216;pasividad alerta&#8217;, o lo que el moderno m\u00edstico americano, el gran maestro de la lectura al mundo Frank Laubach, ha llamado &#8216;sensitiviad determinada&#8217;. Tu no haces nada, pero estas determinadamente sensibilizado para permitir que algo suceda dentro de ti. Esto ha sido expresado por algunos de los grandes maestros de la vida espiritual en Occidente. San Francisco de Sales, escribiendo a su alumna Santa Juana Chantal, dice, &#8216;Me dice que no haces nada en la oraci\u00f3n. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que quieres hacer en la oraci\u00f3n, excepto presentar tu ningunismo a Dios? Y Santa Juana Chantal escribe en una de las cartas:<\/p>\n<p>Su (de Dios) bondad me betow este m\u00e9todo de devoci\u00f3n que consiste en behold y darme cuenta de su divina presencia, en la que me sent\u00ed absolutamente perdida, absorvida, y en paz con \u00e9l. Y esta gracia ha sido continuada en mi, aunque por mi falta de fe me he opuesto bastante a ella; permitiendo que entrasen en mi mente temores de mi inutilidad en esta condici\u00f3n, de modo que desaenado hacer algo por mi parte lo ech\u00e9 todo a perder.<\/p>\n<p>Esta actitud de los maestros de la oraci\u00f3n es, en un an\u00e1lisis final, la misma que aquella recomendada por el profesor de cualquier habilidad psicof\u00edsica. El hombre que te ense\u00f1a a jugar al golf o al tenis, tu maestro de canto o piano, te dir\u00e1 la misma cosa: de alguna manera debes combinar la actividad con la relajaci\u00f3n, debes deshacerte del yugo del yo personal para permitir que este yo profundo dentro de t\u00ed, con el que est\u00e1s interfirendo, surja y lleve a cabo sus milagros.<\/p>\n<p>En cierto sentido uno puede decir que lo que estamos haciendo todo el rato es tratar de introducirnos en nuestra propia luz. Nuestros yoes superficiales eclipsan nuestros yoes profundos y no dejan que esta fuerza luminosa, que es un hecho imparcial en nuestro interior, lo atraviese. En efecto, toda la t\u00e9cnica de proficiencia en todo campo, incluyendo est forma superior de proficciencia espiritual, es un proceso de des-eclipsar, un proceso de salir de nuestra propia luz. Por supuesto, uno no tiene que formular este proceso en t\u00e9rmios teol\u00f3gicos, Yo mismo creo que el yo profundo dentro de nosotros es de alguna forma cont\u00ednuo con la mente del universo o como quiera llamarlo. Pero como digo, no tiene porque aceptarlo necesariamente.<\/p>\n<p>Vemos que no hay conflicto entre el abordaje m\u00edstico y el cient\u00edfico, porque uno por misticismo no est\u00e1 comprometido a ningun pronunciamento tajante sobre la estructura del universo. Puedes practicar el misticismo enteramente en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos, y en base a un agnosticismo total en relaci\u00f3n a las ideas conceptuales de la reigi\u00f3n ortodoxa, y aun asi llegar al conociiento -la gnosis- y los frutos del conocimiento ser\u00e1n los frutos del esp\u00edritu: amor, goce, paz y la capacidad para ayudar a los dem\u00e1s. Y como dijo Cristo en el evangelio, &#8216;El arbol es conocido por sus frutos&#8217; (Mateo 12:33).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Hombre y la Religi\u00f3n Aldous Huxley di\u00f3 esta conferencia en la Universidad de California, Santa B\u00e1rbara, en 1959, siendo parte de una serie de encuentros bajo el tema de \u00b4La Situaci\u00f3n Humana` que tuvo lugar entre los meses de enero-mayo y septiembre-diciembre. La presente traducci\u00f3n toma como fuente la publicaci\u00f3n de Triad Grafton Books, The Human Situation, 1980. huxley.jpg<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-4257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-offtopic"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4257"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4257\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}