{"id":4244,"date":"2009-04-11T17:38:44","date_gmt":"2009-04-11T17:38:44","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=4244"},"modified":"2009-04-11T17:38:44","modified_gmt":"2009-04-11T17:38:44","slug":"-como-el-hombre-piensa--as-a-man-thinketh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=4244","title":{"rendered":"COMO EL HOMBRE PIENSA &#8211; AS A MAN THINKETH"},"content":{"rendered":"<p> COMO EL HOMBRE PIENSA &#8211; AS A MAN THINKETH<\/p>\n<p>por: JAMES ALLEN<br \/>\nEste libro fue escrito en 1904<\/p>\n<p>\u00cdNDICE<\/p>\n<p>1. PENSAMIENTO Y CAR\u00c1CTER<br \/>\n2. EFECTO DEL PENSAMIENTO EN LAS CIRCUNSTANCIAS<br \/>\n3. EFECTO DEL PENSAMIENTO EN LA SALUD DEL CUERPO<br \/>\n4. PENSAMIENTOS Y PROP\u00d3SITO<br \/>\n5. EL FACTOR PENSAMIENTO EN EL \u00c9XITO<br \/>\n6. VISI\u00d3N E IDEALES<br \/>\n7. SERENIDAD<\/p>\n<p>PREFACIO<\/p>\n<p>Este peque\u00f1o volumen (resultado de la meditaci\u00f3n y la experiencia) no intenta ser un tratado exhaustivo acerca del poder del pensamiento, de lo que ya mucho se ha escrito. Es m\u00e1s bien sugestivo antes que explicativo, su objetivo es estimular a hombres y mujeres al descubrimiento y la comprensi\u00f3n de la siguiente verdad :<\/p>\n<p>Ellos son forjadores de s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>en virtud de los pensamientos que escogen y estimulan; que la mente es la f\u00e1brica maestra que teje las ropas que visten tanto en lo profundo del car\u00e1cter como en lo externo de las circunstancias, y que si hasta ahora han tejido ignorancia y sufrimiento pueden tejer iluminaci\u00f3n y felicidad.<br \/>\nJames Allen<\/p>\n<p>1<br \/>\nPENSAMIENTO Y CAR\u00c1CTER<\/p>\n<p>El Aforismo, &#8220;Como un hombre piensa en su coraz\u00f3n, as\u00ed es \u00e9l,&#8221; no s\u00f3lo abarca su ser, sino que llega a comprender cada condici\u00f3n y circunstancia de su vida. Un hombre es literalmente lo que piensa, siendo su car\u00e1cter la suma de todos sus pensamientos.<br \/>\nAs\u00ed como una planta brota de su semilla, y no podr\u00eda ser de otra manera, as\u00ed cada acci\u00f3n de un hombre brota de las semillas invisibles del pensamiento, y no podr\u00edan existir sin ellas. Lo anterior es aplicable por igual a aquellos actos considerados &#8220;espont\u00e1neos&#8221; y &#8220;no premeditados&#8221; como a aquellos que son deliberadamente ejecutados.<br \/>\nLas acciones son brotes del pensamiento, y la dicha y el sufrimiento son sus frutos; De este modo el hombre cosecha los frutos dulces y amargos que \u00e9l mismo siembra.<\/p>\n<p>Los pensamientos en la mente nos hacen lo que somos<br \/>\nNos forjan y modelan. Si albergas en tu mente<br \/>\npensamientos inferiores, el dolor te seguir\u00e1 como<br \/>\nsigue el arado al buey . . . Si en cambio<br \/>\ntus pensamientos son elevados, te seguir\u00e1 la dicha<br \/>\ncomo tu propia sombra, es un hecho.<\/p>\n<p>El desarrollo del hombre est\u00e1 gobernado por leyes, no por artificios, y la ley de causa y efecto es tan absoluta e inevitable en el reino oculto de los pensamientos como lo es en el mundo de los objetos visibles y materiales. Un car\u00e1cter admirable no es asunto de azar o de favor, sino el resultado natural de un constante esfuerzo en albergar los pensamientos correctos, el efecto de una muy larga y apreciada asociaci\u00f3n con pensamientos admirables. Un car\u00e1cter innoble y bestial, por el mismo proceso, es el resultado de pensamientos viles albergados continuamente.<br \/>\n\u00c9l es hecho o deshecho por s\u00ed mismo; en la armon\u00eda del pensamientos forja las armas con las que se destruye; tambi\u00e9n elabora las herramientas con las que construye para s\u00ed mansiones celestiales de felicidad fortaleza y paz. Con la elecci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de los pensamientos correctos el hombre asciende a la perfecci\u00f3n divina; Con la aplicaci\u00f3n y el abuso de los pensamientos incorrectos, desciende bajo el nivel de las bestias. Entre estos dos extremos est\u00e1n todas las categor\u00edas del car\u00e1cter, y el hombre es su maestro y hacedor.<br \/>\nDe todas las maravillosas verdades del alma que han sido recuperadas y redescubiertas en esta era, ninguna m\u00e1s grandiosa y fecunda de divina promesa y esperanza que esta &#8211; el hombre es el amo del pensamiento, forjador del car\u00e1cter, creador y modelador de condiciones, entorno y destino.<br \/>\nComo un ser de Poder, Inteligencia y Amor, y se\u00f1or de sus propios pensamientos, el hombre posee la llave de cada situaci\u00f3n, y lleva consigo la agencia de transformaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n por la cual hace de s\u00ed mismo lo que quiere.<br \/>\nEl hombre es siempre el amo y se\u00f1or, a\u00fan en su estado de mayor debilidad y abandono; pero en su debilidad y degradaci\u00f3n es el amo necio que gobierna mal sus asuntos. Cuando empieza a reflexionar acerca de su condici\u00f3n, y a buscar diligentemente la Ley que lo llev\u00f3 a ese estado, se transforma en el amo sabio, canalizando inteligentemente su energ\u00eda, y elaborando pensamientos fruct\u00edferos. Ese es el amo sabio, y el hombre s\u00f3lo puede llegar a serlo descubriendo dentro de s\u00ed mismo las leyes del pensamiento; descubrimiento que es resultado de aplicaci\u00f3n, auto-an\u00e1lisis, y experiencia.<br \/>\nSolamente despu\u00e9s de mucho buscar y excavar el oro y los diamantes son obtenidos, y el hombre puede encontrar cada verdad asociada con su ser si cava con determinaci\u00f3n en lo profundo de su alma; y probar\u00e1 inequ\u00edvocamente que es forjador de su car\u00e1cter, modelador de su vida, y constructor de su destino, si vigila, controla, y altera sus pensamientos, siguiendo el rastro de sus efectos en s\u00ed mismo, en otros, en su vida y circunstancias, enlazando causa y efecto con pr\u00e1ctica e investigaci\u00f3n pacientes, y utilizando cada experiencia, a\u00fan la m\u00e1s trivial, cada hecho cotidiano, como medios para obtener el conocimiento de s\u00ed mismo que es Entendimiento, Sabidur\u00eda, Poder. En ese sentido, como en ning\u00fan otro, est\u00e1 la ley absoluta &#8220;Aquel que busque encontrar\u00e1; a aquel que toque la puerta \u00e9sta se le abrir\u00e1&#8221;; s\u00f3lo con paciencia, pr\u00e1ctica, e impertinencia incesante puede un hombre entrar por la Puerta del Templo del Conocimiento.<\/p>\n<p>2<br \/>\nEFECTO DEL PENSAMIENTO EN LAS CIRCUNSTANCIAS<\/p>\n<p>La mente de un hombre se compara a un jard\u00edn, que puede ser inteligentemente cultivado o ser abandonado y llenarse de hierbas; pero sea cultivado o descuidado, est\u00e1 destinado a producir. Si no se siembran semillas \u00fatiles, entonces semillas de hierba mala caer\u00e1n, crecer\u00e1n en abundancia y se reproducir\u00e1n.<br \/>\nAl igual que un jardinero cultiva su parcela, manteni\u00e9ndola libre de mala hierba, cultivando las flores y frutos que requiere, as\u00ed debe tambi\u00e9n el hombre atender el jard\u00edn de su mente limpi\u00e1ndola de pensamientos da\u00f1inos, in\u00fatiles e impuros, y cultivando hasta la perfecci\u00f3n las flores y frutos de pensamientos correctos, \u00fatiles y puros. S\u00f3lo siguiendo este proceso el hombre tarde o temprano descubre que \u00e9l es el jardinero maestro de su esp\u00edritu, director de su vida. Tambi\u00e9n descubre en s\u00ed mismo, las leyes del pensamiento, y entiende, cada vez con mayor precisi\u00f3n, c\u00f3mo la fuerza del pensamiento y los elementos de la mente operan en la formaci\u00f3n de su car\u00e1cter, sus circunstancias y su destino.<br \/>\nEl pensamiento y el car\u00e1cter son uno solo, y mientras el car\u00e1cter s\u00f3lo se manifiesta y descubre a trav\u00e9s de las circunstancias, el entorno de la vida de una persona siempre estar\u00e1 en armon\u00eda con su estado interior. Esto no significa que las circunstancias de una persona en un momento dado son un indicador de todo su car\u00e1cter, sino que aquellas circunstancias est\u00e1n \u00edntimamente conectadas con alg\u00fan elemento vital de pensamiento en su interior que, en ese momento, es indispensable para su desarrollo.<br \/>\nCada hombre est\u00e1 donde est\u00e1 por la ley de su propio ser. Los pensamientos que ha construido en su car\u00e1cter lo han llevado all\u00ed, y en la disposici\u00f3n de su vida no hay elemento de azar, sino el resultado de una ley que no puede fallar. Esto es cierto tanto para aquellos que se sienten descontentos con su entorno como para aquellos que est\u00e1n satisfechos con \u00e9l.<br \/>\nComo ser de evoluci\u00f3n y progreso, el hombre est\u00e1 en un punto en el que debe aprender que ha de crecer; y mientras aprende la lecci\u00f3n espiritual que cada circunstancia le ofrece, \u00e9sta termina y da lugar a otras circunstancias.<br \/>\nEl hombre es abofeteado por las circunstancias mientras se piense a s\u00ed mismo como un ser creado por las condiciones exteriores, pero cuando se da cuenta de que es un poder creativo, y que puede manejar las tierras y semillas de su ser de las que las circunstancias nacen, se convierte en el due\u00f1o y se\u00f1or de s\u00ed mismo.<br \/>\nEl hombre que por alg\u00fan tiempo ha practicado el autocontrol y la auto purificaci\u00f3n sabe que las circunstancias nacen de los pensamientos, porque ha notado que las alteraci\u00f3n de sus circunstancias ha estado en exacta relaci\u00f3n con la alteraci\u00f3n de su estado mental. De este modo, es verdad que cuando un hombre tenazmente se dedica a subsanar los defectos de su car\u00e1cter, y realiza un progreso r\u00e1pido y marcado pasa r\u00e1pidamente por una sucesi\u00f3n de cambios repentinos.<br \/>\nEl alma atrae aquello que secretamente alberga; aquello que ama, y tambi\u00e9n aquello que teme; alcanza la c\u00faspide de sus m\u00e1s preciadas aspiraciones, cae al nivel de sus m\u00e1s impuros deseos; y las circunstancias son los medios por los que el alma recibe lo que es suyo.<br \/>\nCada semilla de pensamiento sembrado dejado caer en la mente, y que hecha ra\u00edces, se reproduce a s\u00ed misma, floreciendo tarde o temprano en acciones, produciendo sus propios frutos de oportunidad y circunstancias. Buenos pensamientos producen buenos frutos, malos pensamientos malos frutos.<br \/>\nEl entorno de las circunstancias toma forma en el mundo interno de los pensamientos, y todas las condiciones externas, agradables y desagradables, son factores que finalmente existen para el bien del individuo, el hombre aprende tanto sufriendo como disfrutando.<br \/>\nSiguiendo los m\u00e1s \u00edntimos deseos, aspiraciones, pensamientos, por los cuales se deja dominar (persiguiendo visiones enga\u00f1osas de impura imaginaci\u00f3n, o caminando con pie firme el camino de elevadas aspiraciones), el hombre finalmente recibe por completo los frutos de estos en el entorno de su vida.<br \/>\nLas leyes del crecimiento y adaptaci\u00f3n se cumplen en todo lugar.<br \/>\nUn hombre no llega a un asilo de ancianos o la c\u00e1rcel por la tiran\u00eda del destino o las circunstancias, sino por el camino de pensamientos serviles y bajos deseos. No cae un hombre de pensamientos puros de repente en el crimen por estr\u00e9s o por fuerzas meramente externas; pensamientos criminales han sido secretamente albergados en el coraz\u00f3n, y la hora de la oportunidad revela su poder acumulado.<br \/>\nLas circunstancias no hacen al hombre; lo revelan a s\u00ed mismo. No puede existir condici\u00f3n tal como descender en el vicio mientras la persona sufre por sus inclinaciones viciosas; o ascender en la virtud y su felicidad pura sin el cultivo continuado de aspiraciones virtuosas; el hombre, por lo tanto, como amo y se\u00f1or del pensamiento, es el hacedor de s\u00ed mismo, el formador y autor de su entorno. A\u00fan en el nacimiento el alma se revela, y en cada paso de su peregrinaci\u00f3n atrae aquella combinaci\u00f3n de condiciones que la revelan, que son el reflejo de su propia pureza o impureza, su fortaleza y debilidad.<br \/>\nLos hombres no atraen aquello que quieren, sino aquello que son. Sus antojos, caprichos, y ambiciones se frustran a cada paso, pero sus m\u00e1s \u00edntimos pensamientos y deseos se alimentan de s\u00ed mismos, sean estos sucios o limpios. La &#8220;divinidad que nos da forma&#8221; est\u00e1 dentro de nosotros mismos; somos Nosotros Mismos. El hombre est\u00e1 maniatado s\u00f3lo por s\u00ed mismo. El pensamiento y la acci\u00f3n son los carceleros del destino &#8211; ellos nos apresan, si son bajos; ellos son tambi\u00e9n \u00e1ngeles de Libertad &#8211; nos liberan, si son nobles.<br \/>\nNo consigue el hombre aquello que desea y por lo que ora, sino aquello que con justicia se gana. Sus deseos y plegarias s\u00f3lo son gratificadas y atendidas cuando armonizan con sus pensamientos y acciones.<br \/>\nA la luz de esta verdad, \u00bfcu\u00e1l es entonces el sentido de &#8220;Luchar contra las circunstancias?&#8221; Significa que el hombre est\u00e1 continuamente revel\u00e1ndose contera el efecto exterior, mientras todo el tiempo est\u00e1 nutriendo y preservando la causa en su coraz\u00f3n.<br \/>\nEsta causa puede tomar la forma de un vicio consciente o de una debilidad inconsciente; pero cualquiera sea, tercamente retarda los esfuerzos de su poseedor, que de ese modo clama por una cura.<br \/>\nEl hombre est\u00e1 ansioso de mejorar sus circunstancias, pero no est\u00e1 tan deseoso de mejorarse a s\u00ed mismo; por eso permanece atado. El hombre que no se encoge ante su propia crucifixi\u00f3n nunca fallar\u00e1 en alcanzar el objetivo que se traza en su coraz\u00f3n, esto es tan cierto en las cosas terrenales como divinas. A\u00fan el hombre cuyo \u00fanico objetivo es alcanzar prosperidad debe estar preparado para realizar grandes sacrificios personales antes que pueda lograr su objetivo; \u00bfy cu\u00e1nto m\u00e1s preparado aquel que quiera lograr una vida pr\u00f3spera y equilibrada?.<br \/>\nEste es un hombre miserable y pobre. Est\u00e1 extremamente ansioso deseando que el confort de su entorno y su hogar mejoren, aun as\u00ed todo el tiempo es mezquino en su trabajo, y se considera justificado al tratar de enga\u00f1ar a su empleador basado en lo miserable de su sueldo. Tal hombre no entiende los simples rudimentos de los principios que son la base de la prosperidad, y no s\u00f3lo est\u00e1 incapacitado para alzarse sobre su miseria, sino que atrae a\u00fan mayores miserias al albergar y actuar siguiendo sus pensamientos indolentes, falsos y cobardes.<br \/>\nEste es un hombre rico que es v\u00edctima de una penosa y persistente enfermedad resultado de la glotoner\u00eda. Est\u00e1 dispuesto a gastar enormes sumas de dinero para curarse, pero no est\u00e1 dispuesto a sacrificar su glotoner\u00eda. Quiere satisfacer su gusto con comidas poco saludables y gozar a la vez de buena salud. Tal hombre es totalmente incapaz de gozar de buena salud, porque no ha aprendido los principios b\u00e1sicos de una vida saludable.<br \/>\nEste es un empleador que adopta medidas deshonestas para evitar el pago de sueldos reglamentarios, y, en el af\u00e1n de mejorar sus ingresos, reduce los sueldos de los empleados. Tal hombre no est\u00e1 preparado para la prosperidad, y cuando sus finanzas y su prestigio se encuentren en bancarrota, el culpar\u00e1 a las circunstancias, sin siquiera saber que es \u00e9l mismo el autor de su condici\u00f3n.<br \/>\nHe presentado estos tres casos solamente para ilustrar la verdad de que el hombre es la causa (aunque casi siempre sin ser consciente) de sus circunstancias, y que, mientras aspira un buen fin, continuamente frustra su cometido al estimular pensamientos y deseos que no armonizan con ese fin. Tales casos pueden modificarse y multiplicarse casi indefinidamente, pero no es necesario, porque el lector podr\u00e1, si as\u00ed lo resuelve, rastrear el efecto de las leyes del pensamiento en su propia mente y en su propia vida, y hasta que lo logre, meros hechos externos no servir\u00e1n como base de su razonamiento.<br \/>\nLas circunstancias, sin embargo, son tan complicadas, el pensamiento est\u00e1 tan profundamente enraizado, y las condiciones de felicidad var\u00edan tanto entre individuos, que la condici\u00f3n del alma del hombre en su totalidad (aunque \u00e9l la conozca) no puede juzgarse de otro modo que no sea por el aspecto externo de su vida.<br \/>\nUn hombre puede ser honesto en cierta direcci\u00f3n, y a\u00fan as\u00ed sufrir de privaciones; un hombre puede ser deshonesto en cierta direcci\u00f3n, y a\u00fan as\u00ed adquirir riquezas; pero la conclusi\u00f3n usual de que el primero falla debido a su particular honestidad, y que el segundo es pr\u00f3spero gracias a su particular deshonestidad, es resultado de un juicio superficial, que asume que el deshonesto es corrupto casi por completo, y el honesto es casi enteramente virtuoso. A la luz de un profundo conocimiento y mayor experiencia, tal juicio se encontrar\u00e1 err\u00f3neo. El deshonesto ha de tener algunas virtudes admirables que el otro no posee; y el honesto vicios da\u00f1inos que est\u00e1n ausentes en el otro. El hombre honesto cosecha los buenos resultados de sus pensamientos y actos honestos; tambi\u00e9n atrae el sufrimiento que su vicio produce; El deshonesto del mismo modo cosecha sus propios sufrimientos y dichas.<br \/>\nLa vanidad humana se complace al creer que uno sufre por causa de su virtud; pero hasta que el hombre haya extirpado cada pensamiento malsano, amargo e impuro de su mente, y limpiado cada mancha pecaminosa de su alma, no estar\u00e1 en posici\u00f3n de saber y decir que sus sufrimientos son resultado de su buenas, y no de sus malas cualidades; y en el camino de la perfecci\u00f3n, habr\u00e1 encontrado funcionando en su mente y en su vida, la Gran Ley que es absolutamente justa, y que no da bien por mal, ni mal por bien. En posesi\u00f3n de tal conocimiento, entender\u00e1, mirando atr\u00e1s en su pasada ignorancia y ceguera, que su vida se desarrolla, y siempre se desarroll\u00f3, con justicia, y que todas sus experiencias pasadas, buenas y malas fueron fruto imparcial de su propio ser en proceso de evoluci\u00f3n.<br \/>\nBuenos pensamientos y acciones jam\u00e1s pueden producir malos resultados; malos pensamientos y acciones no pueden jam\u00e1s producir buenos resultados. Esto no es otra cosa que afirmar que no puede cosecharse m\u00e1s que trigo del trigo, u ortiga de la ortiga. El hombre entiende esto en el mundo natural, y trabaja con ese conocimiento; pero pocos lo entienden en el mundo moral y mental (aunque esta operaci\u00f3n es tan simple y directa), y por lo mismo no cooperan con esa ley.<br \/>\nEl sufrimiento es siempre el efecto de los pensamientos equivocados en alguna direcci\u00f3n. Es indicador de que el individuo est\u00e1 fuera de armon\u00eda consigo mismo, con la ley de su ser. El \u00fanico y supremo uso del sufrimiento es la purificaci\u00f3n, quemar todo aquello que es in\u00fatil e impuro. El sufrimiento cesa para quien es puro. No hay sentido en quemar el oro despu\u00e9s que la escoria se ha retirado, y un ser perfectamente puro e iluminado no puede sufrir.<br \/>\nLas circunstancias por las que un hombre se encuentra con el sufrimiento son el resultado de su propia falta de armon\u00eda mental, las circunstancias por las que el hombre se encuentra con la buenaventura son los resultados de su propia armon\u00eda mental. Buenaventura, no posesiones materiales, es la medida del pensamiento correcto; la infelicidad, no la falta de posesiones materiales, es la medida del pensamiento errado. Un hombre puede ser desgraciado y ser rico; puede ser bendito y pobre. La buenaventura y riqueza s\u00f3lo se juntan cuando la riqueza es empleada correctamente y con sabidur\u00eda; y el hombre pobre s\u00f3lo desciende a la miseria cuando considera su destino como una carga injustamente inflingida.<br \/>\nLa indigencia y la indulgencia son dos extremos de la miseria. Ambas son igualmente innaturales y el resultado de un desorden mental. Un hombre no est\u00e1 correctamente adaptado hasta que es un ser feliz, saludable y pr\u00f3spero; y la felicidad, salud y prosperidad son el resultado de la armon\u00eda entre su mundo interno y externo, del hombre con su entorno.<br \/>\nUn hombre s\u00f3lo empieza a ser hombre cuando deja de lamentarse y maldecir, y comienza a buscar la justicia oculta que gobierna su vida. Y al adaptar su mente a este factor gobernante, cesa de acusar a otros como la causa de su situaci\u00f3n, y se forja a s\u00ed mismo con pensamientos nobles y fuertes; deja de patalear contra las circunstancias, y empieza a utilizarlas como ayuda para progresar m\u00e1s r\u00e1pido, y como un medio para descubrir el poder y las posibilidades ocultas dentro de s\u00ed.<br \/>\nLey, y no confusi\u00f3n, son el principio dominante del universo; justicia, no injusticia, es el esp\u00edritu y sustancia de la vida; rectitud, y no corrupci\u00f3n, es la fuerza moldeadora y motivadora que gobierna el esp\u00edritu del mundo. Siendo esto as\u00ed, el hombre no tiene opci\u00f3n m\u00e1s que descubrir que el universo funciona correctamente, y al rectificarse, encontrar\u00e1 que mientras cambia sus pensamientos respecto a las situaciones y la gente, las situaciones y la gente cambiar\u00e1n respecto a \u00e9l.<br \/>\nLa prueba de esta verdad est\u00e1 en cada persona, y por ello puede verificarse f\u00e1cilmente mediante una introspecci\u00f3n y auto-an\u00e1lisis sistem\u00e1ticos. Cambie un hombre radicalmente sus pensamientos, y se asombrar\u00e1 de la r\u00e1pida transformaci\u00f3n que operar\u00e1 en las condiciones materiales de su vida.<br \/>\nEl hombre imagina que puede mantener en secreto sus pensamientos, pero no puede; r\u00e1pidamente estos se cristalizan en h\u00e1bitos, y los h\u00e1bitos toman forma de circunstancias. Pensamientos indulgentes se cristalizan en h\u00e1bitos de indulgencia respecto a la bebida y el sexo, que toman forma de destrucci\u00f3n y padecimiento; pensamientos impuros de todo tipo se cristalizan en h\u00e1bitos de desorientaci\u00f3n y debilidad, que toman forma de circunstancias de perturbaci\u00f3n y adversidad; pensamientos de temor, duda e indecisi\u00f3n se cristalizan en h\u00e1bitos de debilidad, falta de hombr\u00eda e irresoluci\u00f3n, que toman forma de circunstancias de fracaso, indigencia, y dependencia; pensamientos de pereza se cristalizan en h\u00e1bitos de desaseo y deshonestidad, que toman forma de circunstancias de inmundicia y mendicidad; pensamientos de odio y condena se cristalizan en h\u00e1bitos de acusaci\u00f3n y violencia, que toman forma de circunstancias de injuria y persecuci\u00f3n; pensamientos narcisistas de todo tipo se cristalizan en h\u00e1bitos ego\u00edstas, que toman forma de circunstancias de mayor o menor angustia.<br \/>\nPor otro lado, pensamientos nobles de cualquier tipo se cristalizan en h\u00e1bitos de gracia y bondad, que toman forma de circunstancias de felicidad y cordialidad; pensamientos puros se cristalizan en h\u00e1bitos de temperancia y dominio de s\u00ed mismo, que toman forma de circunstancias de paz y tranquilidad; pensamientos de valent\u00eda, auto-confianza y decisi\u00f3n se cristalizan en h\u00e1bitos valerosos, que toman forma de circunstancias de \u00e9xito, plenitud y libertad; pensamientos llenos de energ\u00eda se cristalizan en h\u00e1bitos de pulcritud y laboriosidad, que toman forma de circunstancias placenteras; pensamientos nobles y caritativos se transforman en h\u00e1bitos de generosidad, que toman formas de circunstancias de protecci\u00f3n y preservaci\u00f3n; pensamientos de amor y generosidad cristalizan en h\u00e1bitos de desprendimiento, que toman forma de circunstancias de prosperidad perdurable y riqueza verdadera.<br \/>\nLa persistencia en una sucesi\u00f3n dada de pensamientos, sean estos buenos o malos, no falla en producir resultados en el car\u00e1cter y las circunstancias. Un hombre no puede escoger directamente sus circunstancias, pero puede escoger sus pensamientos, y de ese modo, indirectamente, pero con certeza, dar forma a sus circunstancias.<br \/>\nLa naturaleza se encarga de ayudar a todos los hombres en la satisfacci\u00f3n de los pensamientos que lo dominan, y le presenta las oportunidades que hagan realidad de la manera m\u00e1s r\u00e1pida tanto sus pensamientos constructivos como destructivos.<br \/>\nCese un hombre de pensar pecaminosamente, y el mundo se ablandar\u00e1 para \u00e9l, y estar\u00e1 listo para ayudarlo, deje de lado sus pensamientos d\u00e9biles y enfermizos, y oh! las oportunidades nacer\u00e1n en cada mano para ayudarlo en sus resoluciones; motive buenos pensamientos, y no habr\u00e1 fatalidad que lo ate a la miseria y la verg\u00fcenza. El mundo es tu caleidoscopio, y la variedad y combinaci\u00f3n de colores que a cada momento te presenta son las im\u00e1genes exquisitamente ajustadas de tus pensamientos siempre en movimiento.<\/p>\n<p>Ser\u00e1s lo que has que ser<br \/>\nQue la derrota encuentre su falsa felicidad<br \/>\nen lo que cree que es tu realidad<br \/>\npero tu esp\u00edritu la desprecia<\/p>\n<p>Domina el tiempo y conquista el espacio;<br \/>\nvence aquella vanidosa embaucadora, &#8220;la suerte&#8221;<br \/>\nderrota a la circunstancia,<br \/>\nla pone a su servicio<\/p>\n<p>El deseo humano, que poder<br \/>\ndescendiente de un esp\u00edritu inmortal<br \/>\npuede hacer un camino a cualquier objetivo<br \/>\naunque murallas inmensas se opongan<\/p>\n<p>No te impacientes cuando intentes<br \/>\nque cuando logres entender<br \/>\nque tu esp\u00edritu es quien manda<br \/>\nhasta los dioses han de obedecer<\/p>\n<p>3<br \/>\nEFECTO DEL PENSAMIENTO EN LA SALUD DEL CUERPO<\/p>\n<p>El cuerpo es el siervo de la mente, obedece a las operaciones de la mente, sean estos deliberados o autom\u00e1ticos. Siguiendo pensamientos indebidos el cuerpo r\u00e1pidamente se hunde en la enfermedad y el decaimiento; siguiendo pensamientos virtuosos se viste de juventud y belleza.<br \/>\nLa salud y la enfermedad, al igual que las circunstancias, tienen su ra\u00edz en los pensamientos, pensamientos enfermizos se expresan a trav\u00e9s de un cuerpo enfermo. Se ha sabido que los pensamientos de temor matan a un hombre tan r\u00e1pido como una bala, y continuamente matan miles de gentes, tal vez no tan r\u00e1pido, pero s\u00ed con igual efectividad. La gente que vive con temor a las enfermedades es la gente que las contrae. La ansiedad r\u00e1pidamente debilita el cuerpo, y lo deja expuesto a la enfermedad; mientras pensamientos impuros, aunque no tengan un origen f\u00edsico, pronto destruir\u00e1n el sistema nervioso.<br \/>\nPensamientos energ\u00e9ticos, de pureza y dicha producen en el cuerpo vigor y gracia. El cuerpo es un instrumento muy delicado y pl\u00e1stico, que responde r\u00e1pidamente a los pensamientos que lo dominan, y los h\u00e1bitos de pensamiento producir\u00e1n sus efectos sobre \u00e9l, sean estos buenos o malos.<br \/>\nEl hombre continuar\u00e1 teniendo sangre impura y envenenada mientras sus pensamientos sean impuros. De un coraz\u00f3n limpio emana una vida y un cuerpo limpios. De una mente contaminada proceden una vida y un cuerpo corruptos. El pensamiento es la fuente de toda acci\u00f3n, de la vida y su manifestaci\u00f3n; construye una fuente que sea limpia y todo ser\u00e1 puro.<br \/>\nEl cambio de dieta no ayudar\u00e1 a un hombre que no cambia sus pensamientos. Cuando un hombre purifica sus pensamientos, no desear\u00e1 m\u00e1s comida impura.<br \/>\nSi deseas perfeccionar tu cuerpo, s\u00e9 celoso con tu mente. Si quieres renovar tu cuerpo, embellece tu mente. Pensamientos de malicia, envidia, decepci\u00f3n, desaliento, le arrebatan al cuerpo su gracia y salud. Una cara amarga no es cuesti\u00f3n de azar, sino de pensamientos amargos.<br \/>\nLas arrugas que desfiguran est\u00e1n hechas por la necedad, la pasi\u00f3n y el orgullo.<br \/>\nConozco una mujer de noventa y seis a\u00f1os que posee la inocente y luminosa cara de una ni\u00f1a. Conozco un hombre que no alcanza la mediana edad cuya cara est\u00e1 desfigurada por l\u00edneas sin armon\u00eda. Una es el resultado de una disposici\u00f3n dulce y v\u00edvida, el otro el resultado de la pasi\u00f3n y el descontento.<br \/>\nAs\u00ed como no puedes tener un hogar saludable y dulce si no dejas entrar libremente el aire y la luz del sol en las habitaciones, as\u00ed un cuerpo v\u00edvido, feliz, o un rostro sereno s\u00f3lo puede ser resultado de dejar entrar libremente en la mente pensamientos felices, buenos deseos y serenidad.<br \/>\nEn la cara de los ancianos hay arrugas producidas por la simpat\u00eda. Otras por pensamientos puros y vigorosos; y otras talladas por la pasi\u00f3n: \u00bfqui\u00e9n no puede distinguirlas? Para aquellos que han vivido correctamente, la edad trae calma, paz, como una puesta de sol. Recientemente he observado a un fil\u00f3sofo en su lecho de muerte. Era viejo s\u00f3lo de a\u00f1os, muri\u00f3 tan dulce y calmadamente como vivi\u00f3.<br \/>\nNo hay mejor medicina que los pensamientos felices para disipar los males del cuerpo; no hay mejor reconfortante que la buena voluntad para disipar las sombras de la pena y la amargura. Vivir continuamente con pensamientos mal\u00e9volos, c\u00ednicos, y envidiosos, es confinarse en una prisi\u00f3n hecha por uno mismo. Pero pensar bien de todos, ser amable con todos, y pacientemente aprender a encontrar el lado bueno de las cosas &#8211; tales pensamientos son las verdaderas puertas del cielo; y vivir el d\u00eda a d\u00eda en pensamientos de paz hacia toda criatura atraer\u00e1 paz en abundancia a su poseedor.<\/p>\n<p>4<br \/>\nPENSAMIENTOS Y PROP\u00d3SITO<\/p>\n<p>Hasta que el pensamiento no est\u00e9 acompa\u00f1ado de un prop\u00f3sito no habr\u00e1 logro inteligente alguno. La mayor\u00eda permite que sus pensamientos naveguen sin rumbo y a la deriva por el oc\u00e9ano de la vida. Tal falta de prop\u00f3sito es un vicio, y no ha de permitirla aquel que quiere estar a salvo de la cat\u00e1strofe y la destrucci\u00f3n.<br \/>\nQuien no tiene un prop\u00f3sito central en su vida cae presa f\u00e1cil de preocupaciones banales, miedos, problemas, y auto-compasi\u00f3n, y as\u00ed se dirige, tan seguro como si lo buscara con intenci\u00f3n (aunque por un camino distinto), al fracaso, la infelicidad, la p\u00e9rdida de lo querido, porque la debilidad no puede perdurar en un universo de poder.<br \/>\nEl hombre debe concebir un prop\u00f3sito leg\u00edtimo en su coraz\u00f3n, y luchar por alcanzarlo. Debe hacer de este prop\u00f3sito el centro de sus pensamientos. Puede tomar forma de un ideal espiritual, o puede ser un objeto terrenal, de acuerdo con su naturaleza y los tiempos; pero cualquiera sea, debe firmemente enfocar la fuerza de sus pensamientos hacia el objetivo que tiene ante \u00e9l. Debe hacer de este prop\u00f3sito su tarea suprema, y debe dedicarse por completo a conseguirlo, evitando que sus pensamientos divaguen en caprichos, antojos y fantas\u00edas, este es el camino real del dominio de s\u00ed mismo y la verdadera concentraci\u00f3n del pensamiento. A\u00fan si falla una y otra vez en alcanzar su prop\u00f3sito (como tiene que suceder hasta que venza su debilidad), la fuerza de car\u00e1cter ganado ser\u00e1 la verdadera medida de su poder y su conquista, y formar\u00e1 un nuevo punto de partida para la victoria y el poder futuros.<br \/>\nQuienes no est\u00e1n preparados para un prop\u00f3sito grandioso, deber\u00e1n fijar sus pensamientos en ejecutar sin faltas su asignaci\u00f3n, no importa qu\u00e9 insignificante pueda parecer. S\u00f3lo de esta manera pueden los pensamientos ser concentrados y enfocados, y la energ\u00eda y la resoluci\u00f3n pueden desarrollarse, y una vez logrado esto, no habr\u00e1 nada que no se pueda lograr.<br \/>\nEl alma m\u00e1s d\u00e9bil, conocedora de su debilidad, y creyendo esta verdad &#8211; que el poder s\u00f3lo puede ser desarrollado con esfuerzo y pr\u00e1ctica, podr\u00e1 aplicarla en s\u00ed misma, y a\u00f1adiendo esfuerzo al esfuerzo, paciencia a la paciencia, y fuerza a la fuerza nunca dejar\u00e1 de crecer, y al final crecer\u00e1 con fuerza divina.<br \/>\nAs\u00ed como el hombre f\u00edsicamente d\u00e9bil puede fortalecerse mediante un cuidadoso y paciente ejercicio, as\u00ed el hombre de pensamientos d\u00e9biles puede convertirlos en poderosos ejercit\u00e1ndose a s\u00ed mismo en el pensar correcto.<br \/>\nEliminar la falta de prop\u00f3sito y la debilidad, y empezar a pensar con prop\u00f3sito, es ascender al rango de aquellos que s\u00f3lo reconocen el fracaso como uno de los caminos al \u00e9xito; quienes hacen que las circunstancias les sirvan, y quienes piensan con fortaleza, se lanzan con fiereza, y vencen con maestr\u00eda.<br \/>\nHabiendo concebido su prop\u00f3sito, el hombre debe marcar mentalmente una l\u00ednea recta que lo lleve a su objetivo, sin mirar a la derecha ni a la izquierda. La duda y el miedo deben excluirse rigurosamente; son elementos que desintegran, que rompen la l\u00ednea recta del esfuerzo, y la desv\u00edan, son in\u00fatiles, ineficaces. Los pensamientos de duda y temor nunca han logrado una meta, y nunca podr\u00e1n. Siempre conducen al fracaso. El prop\u00f3sito, la energ\u00eda, el poder, y los pensamientos en\u00e9rgicos se detienen cuando la duda y el temor se arrastran entre ellos.<br \/>\nLa decisi\u00f3n y el prop\u00f3sito emanan de saber lo que podemos hacer. La duda y el miedo son los grandes enemigos del conocimiento, y aquel que los aliente, y no los elimine, encontrar\u00e1 la frustraci\u00f3n a cada paso.<br \/>\nAquel que haya conquistado la duda y el miedo ha conquistado al fracaso. Cada uno de sus pensamientos est\u00e1 aliado al poder, y las dificultades son valientemente enfrentadas y derrotadas con sabidur\u00eda. Sus prop\u00f3sitos son sembrados oportunamente, y florecen y producen frutos que caer\u00e1n de tan maduros.<br \/>\nEl pensamiento aliado fuertemente al prop\u00f3sito se convierte en una fuerza creativa; aquel que comprenda esto est\u00e1 listo para transformarse en un ser superior y m\u00e1s fuerte que un simple atado de pensamientos vacilantes y sensaciones cambiantes. Quien logre esto se habr\u00e1 convertido en al amo consciente e inteligente de sus poderes mentales.<\/p>\n<p>5<br \/>\nEL FACTOR PENSAMIENTO EN EL \u00c9XITO<\/p>\n<p>Todo lo que el hombre logra y todo en lo que falla es resultado directo de sus pensamientos. En un universo gobernado con justicia, en el que la falta de equidad significar\u00eda la destrucci\u00f3n total, la responsabilidad individual ha de ser absoluta. La debilidad y fortaleza de un hombre, su pureza e impureza, son suyas, y de nadie m\u00e1s; son labradas por \u00e9l mismo, y no por otro, y pueden ser alteradas s\u00f3lo por \u00e9l, nunca por otro. Su condici\u00f3n es tambi\u00e9n suya y de nadie m\u00e1s. Su sufrimiento y su felicidad emanan de adentro. Como \u00e9l piense, as\u00ed es \u00e9l; como siga pensando, as\u00ed seguir\u00e1 siendo.<br \/>\nUn hombre fuerte no puede ayudar a uno d\u00e9bil a menos que el d\u00e9bil desee ser ayudado, m\u00e1s a\u00fan, el d\u00e9bil ha de hacerse fuerte por s\u00ed mismo; debe, con su propio esfuerzo, desarrollar la fortaleza que admira en otro. Nadie m\u00e1s que \u00e9l puede alterar su condici\u00f3n.<br \/>\nHa sido habitual para el hombre pensar y decir. &#8220;Muchos hombres son esclavos porque uno es opresor, odiemos al opresor.&#8221; Actualmente, sin embargo, hay una peque\u00f1a y creciente tendencia de invertir dicho juicio y decir, &#8220;Un hombre es opresor porque muchos son esclavos; despreciemos a los esclavos.&#8221; La verdad es que opresor y esclavo cooperan en su ignorancia, y, mientras parece que se afligen el uno al otro, se afligen en realidad a ellos mismos. Un conocimiento perfecto percibir\u00e1 la acci\u00f3n de la ley en la debilidad del oprimido y en el poder mal aplicado del opresor; un Amor perfecto, al ver el sufrimiento que ambos estados implica, no condena a ninguno; una Compasi\u00f3n perfecta abraza a ambos, opresor y oprimido.<br \/>\nAquel que ha conquistado a la debilidad, y ha alejado de s\u00ed pensamientos ego\u00edstas, no pertenece a opresores ni a oprimidos. \u00c9l es libre.<br \/>\nUn hombre s\u00f3lo puede elevarse, conquistar y alcanzar el \u00e9xito, elevando sus pensamientos. S\u00f3lo puede permanecer d\u00e9bil, abatido y miserable al negarse a elevar sus pensamientos.<br \/>\nAntes de que un hombre pueda lograr cualquier meta, aun metas terrenales, debe elevar sus pensamientos por encima del esclavismo animal y la indulgencia. No ha de rendirse, si quiere triunfar, ante su animalidad ni ego\u00edsmo, de ninguna manera; pero una parte de \u00e9l debe, al menos, ser sacrificada. Un hombre cuyo pensamiento principal es de indulgencia animal no puede pensar claramente, ni planear met\u00f3dicamente; Si no empieza a controlar con valent\u00eda sus pensamientos, no est\u00e1 en capacidad de controlar otros asuntos y adoptar responsabilidades serias. No est\u00e1 preparado para actuar de forma independiente y por s\u00ed solo. Pero s\u00f3lo lo limitan los pensamientos que \u00e9l escoge.<br \/>\nNo puede haber progreso ni logro sin sacrificio, y el \u00e9xito terrenal de un hombre se lograr\u00e1 en la medida que sacrifique sus pensamientos animales y confusos, y concentre su mente en el desarrollo de planes, y el fortalecimiento de su resoluci\u00f3n y auto-confianza. Y mientras m\u00e1s elevados sean sus pensamientos, se convertir\u00e1 en alguien m\u00e1s valeroso, grande y correcto, mayores ser\u00e1n sus logros, benditos y duraderos ser\u00e1n sus \u00e9xitos.<br \/>\nEl universo no favorece al codicioso, al deshonesto, al vicioso, aunque superficialmente a veces pareciera hacerlo; ayuda al honesto, al magn\u00e1nimo, al virtuoso. Todos los grandes Maestros de todas las eras han declarado esto de distintas maneras, y para probarlo y entenderlo el hombre no tiene m\u00e1s que persistir en hacerse m\u00e1s y m\u00e1s virtuoso elevando sus pensamientos.<br \/>\nLos logros intelectuales son el resultado de un pensamiento consagrado a la b\u00fasqueda del conocimiento, o de la belleza y la verdad en la naturaleza. Tales logros pueden estar a veces ligados a la vanidad y la ambici\u00f3n pero no son el resultado de estas caracter\u00edsticas; son el resultado natural de un arduo y prolongado esfuerzo, y de pensamientos puros y desinteresados.<br \/>\nLos logros espirituales son la consumaci\u00f3n de aspiraciones divinas. Aquel que vive constantemente en la concepci\u00f3n de nobles y elevados pensamientos, que vive puro y desinteresado, se convertir\u00e1, tan seguro como que el sol alcanza su c\u00faspide, y la luna llega a ser llena, en un hombre sabio y noble de car\u00e1cter, y se elevar\u00e1 a una posici\u00f3n de influencia y buena fortuna.<br \/>\nEl \u00e9xito, de cualquier tipo, es la corona del esfuerzo, la diadema del pensamiento. Con la ayuda del dominio de s\u00ed mismo, resoluci\u00f3n, pureza, rectitud, y pensamientos bien orientados, el hombre asciende; llevado por la irracionalidad, indolencia, impureza, corrupci\u00f3n, y pensamientos confusos el hombre desciende.<br \/>\nUn hombre puede elevarse a grandes haza\u00f1as terrenales, e incluso a sublimes altitudes en el mundo espiritual, y descender otra vez a la miseria al permitir que pensamientos arrogantes, ego\u00edstas y corruptos lo posean.<br \/>\nLas victorias obtenidas mediante el pensamiento correcto pueden ser conservadas s\u00f3lo con vigilancia. Muchos cesan sus esfuerzos cuando el \u00e9xito est\u00e1 asegurado, y r\u00e1pidamente caen en la derrota.<br \/>\nTodo logro, sea en los negocios, intelectual, o espiritual, son el resultado de pensamientos orientados con definici\u00f3n, est\u00e1n gobernados por la misma ley y por el mismo m\u00e9todo; la \u00fanica diferencia es el objetivo.<br \/>\nAquel que quiera lograr poco ha de sacrificar poco; quien quiera lograr mucho ha de sacrificar mucho; quien quiera lograr grandezas debe sacrificar grandemente.<\/p>\n<p>6<br \/>\nVISI\u00d3N E IDEALES<\/p>\n<p>Los so\u00f1adores son los salvadores del mundo. As\u00ed como el mundo visible se sostiene por fuerzas invisibles, as\u00ed el hombre, entre todos sus juicios, pecados y vocaciones s\u00f3rdidas, se nutre de las visiones de belleza de sus so\u00f1adores solitarios. La humanidad no puede olvidar a sus so\u00f1adores, no puede dejar sus ideales desaparecer y morir; la humanidad vive en estos, los conoce como las realidades que un d\u00eda ser\u00e1n vistas y conocidas.<br \/>\nLos compositores, escultores, pintores, poetas, profetas, visionarios, ellos son los hacedores del mundo, los arquitectos del cielo. El mundo es bello porque ellos vivieron, sin ellos la laboriosa humanidad perecer\u00eda.<br \/>\nAquel que lleva en el coraz\u00f3n una visi\u00f3n maravillosa, un ideal noble, alg\u00fan d\u00eda lo realizar\u00e1. Col\u00f3n llev\u00f3 en su coraz\u00f3n la visi\u00f3n de otro mundo, y lo descubri\u00f3; Cop\u00e9rnico impuls\u00f3 la visi\u00f3n de muchos mundos y un universo m\u00e1s extenso, y lo descubri\u00f3; Buda contempl\u00f3 una visi\u00f3n de un mundo espiritual de santidad y paz perfecta, y entr\u00f3 en \u00e9l.<br \/>\nValora tus visiones; valora tus ideales; valora la m\u00fasica que agita tu coraz\u00f3n, la belleza que se forma en tu mente, la gracia que viste tus m\u00e1s puros pensamientos, de ellos crecer\u00e1n condiciones encantadoras, un ambiente celestial; de ellas se construir\u00e1, si te mantienes fiel, tu mundo.<br \/>\nQuerer es poder; so\u00f1ar es lograr. \u00bfDeber\u00e1n los bajos deseos del hombre recibir la m\u00e1xima gratificaci\u00f3n, y sus aspiraciones m\u00e1s puras morir sin sustento? Esa no es la ley: Tal condici\u00f3n nunca ocurrir\u00e1: &#8220;Pide y recibir\u00e1s&#8221;.<br \/>\nSue\u00f1a nobles sue\u00f1os, y mientras sue\u00f1es te convertir\u00e1s. Tu visi\u00f3n es la promesa de lo que un d\u00eda ser\u00e1s. Tu ideal es la profec\u00eda de lo que un d\u00eda llegar\u00e1s a revelar.<br \/>\nLos logros m\u00e1s grandes fueron al inicio y por un tiempo un sue\u00f1o. El roble duerme en la bellota; el ave espera en el huevo; y en la m\u00e1s elevada visi\u00f3n del alma un \u00e1ngel de la guarda se agita. Los sue\u00f1os son las semillas de la realidad.<br \/>\nTus circunstancias pueden no ser de tu agrado, pero no han de seguir siendo las mismas si concibes un ideal y luchas por alcanzarlo. T\u00fa no puedes movilizarte por dentro y permanecer est\u00e1tico por fuera.<br \/>\nEste es un joven oprimido por la pobreza y el trabajo; confinado largas horas en un taller insalubre; sin escuela, y sin el arte del refinamiento. Pero sue\u00f1a con cosas mejores; piensa en la inteligencia y el refinamiento, en gracia y belleza. Concibe, y crea con su mente, una vida ideal; la visi\u00f3n de una libertad m\u00e1s amplia y miras m\u00e1s elevadas toma posesi\u00f3n de \u00e9l; la ansiedad lo lleva a la acci\u00f3n, y utiliza todo su tiempo libre y sus medios, aunque sean peque\u00f1os, al desarrollo de sus poderes y talentos ocultos.<br \/>\nMuy pronto su mente ha sido tan alterada que el taller no puede retenerlo m\u00e1s. Se ha convertido en algo tan fuera de armon\u00eda con sus pensamientos que queda fuera de su vida como una ropa que es tirada, y, al crecer las oportunidades que encajan con las miras de su creciente poder, se desvanece para siempre.<br \/>\nA\u00f1os m\u00e1s tarde, vemos a este joven como todo un hombre. Lo encontramos due\u00f1o de ciertas fuerzas mentales que esgrime con influencia universal y poder casi inigualado. En sus manos toma los hilos de responsabilidades gigantescas; \u00e9l habla, y mira! las vidas cambian, hombres y mujeres toman sus palabras y las siguen para modificar su car\u00e1cter, y, como la luz del sol, se convierte en el centro y eje luminoso alrededor del que innumerables destinos se giran.<br \/>\nHa realizado la Visi\u00f3n de su juventud. Se ha convertido en uno con su ideal.<br \/>\nY t\u00fa tambi\u00e9n, joven lector, lograr\u00e1s la visi\u00f3n (no el deseo ocioso) de tu coraz\u00f3n, sea \u00e9ste bajo o hermoso, o una mezcla de ambos, porque tu destino siempre te lleva hacia aquello que secretamente m\u00e1s amas. En tus manos ser\u00e1 entregado el resultado exacto de tus pensamientos; recibir\u00e1s lo que te ganes; no m\u00e1s, no menos. Cualquiera sea tu entorno actual, caer\u00e1s, permanecer\u00e1s, o te elevar\u00e1s con tus pensamientos, tu Visi\u00f3n, tu Ideal.<br \/>\nLlegar\u00e1s a ser tan peque\u00f1o como los deseos que te controlan, tan grande como tus aspiraciones dominantes: en las hermosas palabras de Kirkham Davis, &#8220;Puedes ser contador, y en breve has de salir por la puerta que por tanto tiempo ha parecido la barrera para tus ideales, y te encontrar\u00e1s ante una audiencia &#8211; el l\u00e1piz a\u00fan sobre tu oreja, la tinta a\u00fan en tus dedos &#8211; y all\u00ed y entonces derramar el torrente de tu inspiraci\u00f3n. Puedes estar pastando ovejas, y vagar\u00e1s en la ciudad -buc\u00f3lico y con la boca abierta; entrar\u00e1s bajo la intr\u00e9pida gu\u00eda del esp\u00edritu en el estudio del maestro, y despu\u00e9s de un tiempo \u00e9l te dir\u00e1, &#8216;no tengo nada m\u00e1s que ense\u00f1arte.&#8217; Y ahora te has convertido en el maestro, quien hace poco so\u00f1aba grandezas mientras pastaba ovejas. Dejar\u00e1s la sierra y el cepillo para tomar en tus manos la regeneraci\u00f3n del mundo&#8221;.<br \/>\nEl descuidado, el ignorante, y el indolente, viendo s\u00f3lo el efecto aparente de las cosas y no las cosas en s\u00ed, habla de suerte, fortuna, y azar. Al ver a un hombre hacerse rico dir\u00e1n, &#8220;\u00a1cu\u00e1nta suerte tiene!&#8221; Al observar a otro hacerse intelectual exclamar\u00e1n, &#8220;\u00a1Que favorecido es!&#8221; Y al notar el car\u00e1cter santo y la gran influencia de otro comentar\u00e1n, &#8220;\u00a1C\u00f3mo lo ayuda el azar a cada momento!&#8221; Ellos no ven los intentos, fracasos y la lucha que estos hombres han enfrentado voluntariamente para ganar experiencia; no conocen del sacrificio que han hecho, de los esfuerzos intr\u00e9pidos que se han propuesto, de la fe que han ejercido para lograr lo aparentemente imposible, y realizar la Visi\u00f3n de su coraz\u00f3n. Ellos no saben de la oscuridad y la angustia; s\u00f3lo ven la luz y la dicha, y la llaman &#8220;suerte&#8221;; no ven las largas y arduas jornadas, sino s\u00f3lo contemplan el logro placentero, y lo llaman &#8220;buena fortuna&#8221;; no entienden el proceso, sino s\u00f3lo perciben el resultado, y lo llaman &#8220;azar&#8221;.<br \/>\nEn todos los asuntos humanos hay esfuerzos, y hay resultados, y la fortaleza del esfuerzo es la medida del resultado. No la suerte. &#8220;Regalos&#8221;, poder, posesiones materiales, intelectuales y espirituales son el fruto del esfuerzo; son pensamientos consumados, objetivos alcanzados, visiones realizadas.<br \/>\nLa visi\u00f3n que glorifiques en tu mente, el ideal que gan\u00f3 el trono de tu coraz\u00f3n &#8211; Con esto construir\u00e1s tu vida, en eso te convertir\u00e1s.<\/p>\n<p>7<br \/>\nSERENIDAD<\/p>\n<p>La tranquilidad de la mente es una de las bellas joyas de la sabidur\u00eda, es el resultado de un esfuerzo largo y paciente en el dominio de s\u00ed mismo. Su presencia es indicadora de una experiencia madura, y de un conocimiento m\u00e1s que ordinario de las leyes y el funcionamiento del pensamiento.<br \/>\nUn hombre alcanza la tranquilidad en la medida que se entiende a s\u00ed mismo como un ser que evoluciona del pensamiento. Para tal conocimiento necesita entender a los otros como el resultado del pensamiento, y mientras desarrolla el entendimiento, y ve con mayor claridad las relaciones internas de las cosas por la acci\u00f3n de causa y efecto, cesa su agitaci\u00f3n, su enfado, su preocupaci\u00f3n y su congoja, y permanece en equilibrio, inalterable, sereno.<br \/>\nEl hombre calmado, habiendo aprendido c\u00f3mo gobernarse, sabe c\u00f3mo adaptarse a otros; y estos, a su vez, reverencian su fortaleza espiritual, y sienten que pueden aprender de \u00e9l, y confiar. Cuanto m\u00e1s tranquilo sea un hombre, mayor es su \u00e9xito, su influencia, su poder para el bien. A\u00fan el mercader ordinario encontrar\u00e1 que la prosperidad de sus negocios crece mientras desarrolla un mayor dominio de s\u00ed mismo y ecuanimidad, pues la gente siempre ha de preferir hacer tratos con un hombre cuya conducta sea firmemente estable.<br \/>\nEl hombre fuerte y calmado es siempre amado y reverenciado. Es como un \u00e1rbol que brinda sombra a una tierra sedienta, o una roca en la que resguardarse de una tormenta. \u00bfQui\u00e9n no ama un coraz\u00f3n tranquilo, una vida dulcemente templada y balanceada? No importa si llueve o hay sol, o qu\u00e9 cambios ocurran en el poseedor de estas bendiciones, pues ser\u00e1n siempre dulces, serenos y calmados. Aquel equilibrio de car\u00e1cter que nosotros llamamos serenidad es la lecci\u00f3n final de la cultura; es el florecimiento de la vida, el fruto del alma. Es precioso como la sabidur\u00eda, ha de ser m\u00e1s deseado que el oro &#8211; s\u00ed, m\u00e1s que el fino oro. Cu\u00e1n insignificante se ve quien s\u00f3lo busca el dinero en comparaci\u00f3n con una vida serena &#8211; una vida que mora en el oc\u00e9ano de la Verdad, por debajo de las olas, fuera del alcance de las tempestades, \u00a1en Eterna Calma!<br \/>\nCu\u00e1nta gente conocemos que envenena sus vidas, arruina todo lo que es dulce y bello con un temperamento explosivo, destruyen el equilibrio de su car\u00e1cter, \u00a1y hacen mala sangre! Es una cuesti\u00f3n si la gran mayor\u00eda de gente no arruina sus vidas, y estropea su felicidad por falta de dominio de s\u00ed mismos. Cu\u00e1n poca gente conocemos en la vida con un car\u00e1cter balanceado, que tiene ese exquisito equilibrio que es caracter\u00edstico de un car\u00e1cter refinado.<br \/>\nS\u00ed, la humanidad emerge con pasi\u00f3n descontrolada, es turbulenta con amargura ingobernada, est\u00e1 casi arruinada por la ansiedad y la duda. S\u00f3lo el hombre sabio, s\u00f3lo aquel cuyos pensamientos est\u00e1n controlados y purificados, hace que los vientos y las tormentas del alma le obedezcan.<br \/>\nAlmas sacudidas por la tempestad, donde quieran que est\u00e9n, sea cual fuere la condici\u00f3n bajo la que viven &#8211; en el oc\u00e9ano de la vida las islas de dicha sonr\u00eden, y la orilla soleada de tu ideal espera tu venida. Mant\u00e9n tu mano firme sobre el tim\u00f3n de tus pensamientos. En la barca de tu alma se reclina el Maestro al mando; s\u00f3lo esta dormido; despi\u00e9rtalo. El control de ti mismo es poder; el Pensamiento correcto es maestr\u00eda, la Calma es poder, di dentro en tu coraz\u00f3n, &#8220;la Paz sea contigo&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COMO EL HOMBRE PIENSA &#8211; AS A MAN THINKETH por: JAMES ALLEN Este libro fue escrito en 1904 \u00cdNDICE 1. PENSAMIENTO Y CAR\u00c1CTER 2. EFECTO DEL PENSAMIENTO EN LAS CIRCUNSTANCIAS 3. EFECTO DEL PENSAMIENTO EN LA SALUD DEL CUERPO 4. PENSAMIENTOS Y PROP\u00d3SITO 5. EL FACTOR PENSAMIENTO EN EL \u00c9XITO 6. VISI\u00d3N E IDEALES 7. SERENIDAD PREFACIO Este peque\u00f1o volumen<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[222],"tags":[],"class_list":["post-4244","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-el-rincon-del-vago-y-el-delirio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4244"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4244\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}