{"id":4218,"date":"2009-07-28T21:45:11","date_gmt":"2009-07-28T21:45:11","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=4218"},"modified":"2009-07-28T21:45:11","modified_gmt":"2009-07-28T21:45:11","slug":"encuentro-con-c.g-jung-por-mircea-eliade---","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=4218","title":{"rendered":"Encuentro con C.G Jung  Por  Mircea Eliade"},"content":{"rendered":"<p>Encuentro con C.G Jung<\/p>\n<p>Por<\/p>\n<p>Mircea Eliade<\/p>\n<p>Extracto de El Vuelo M\u00e1gico, por Mircea Eliade<br \/>\n1\u00aa Edici\u00f3n: &#8220;Rencontre avec Jung&#8221;, en Combat, 9 de octubre de 1952<\/p>\n<p>Este verano en Ascona se ha hablado mucho de Job y Yahv\u00e9; el \u00faltimo libro de Jung se llama, en efecto, Respuesta a Job. Como todos los a\u00f1os desde 1932, el profesor Jung ha pasado la segunda quincena de agosto en Ascona, a orillas del Lago Mayor, para asistir a las conferencias organizadas por el c\u00edrculo Eranos. Alg\u00fan d\u00eda tendr\u00e1 que escribirse la historia de este c\u00edrculo tan dif\u00edcil de definir. Fue Rudolf Otto quien le dio nombre: en griego, eranos significa \u00abcomida frugal donde cada uno aporta su parte\u00bb. Eranos es la creaci\u00f3n del entusiasmo, de la voluntad y de la perseverancia de la Sra. Olga Fr\u00f6be-Kapteyn, holandesa educada en Inglaterra pero establecida en Ascona desde hace treinta a\u00f1os. Interesada por el simbolismo, apasionada por las investigaciones de jung, la Sra. Olga Fr\u00f6be-Kapteyn se ha propuesto invitar todos los a\u00f1os a un cierto n\u00famero de sabios para discutir un tema com\u00fan desde la perspectiva de la especialidad de cada uno de ellos. As\u00ed, se han tratado temas tan diferentes como El Hombre y la M\u00e1scara, la Gran Diosa, la Meditaci\u00f3n en Oriente y Occidente, el Tiempo, el Yoga, los Ritos, etc. La intenci\u00f3n de Eranos consiste en considerar el simbolismo desde todos los \u00e1ngulos posibles: psicolog\u00eda, historia de las religiones, teolog\u00eda, matem\u00e1tica e incluso biolog\u00eda. Sin dirigirlo directamente, jung es el spir\u00edtus rector de este c\u00edrculo al que ha comunicado sus primeras investigaciones sobre la alquimia, el proceso de individuaci\u00f3n y, recientemente (1951), sus hip\u00f3tesis concernientes a la sincronicidad. Un editor con coraje y clarividencia, el Dr. Brody, se ha encargado de publicar los textos de estas conferencias. Hoy en d\u00eda los veinte vol\u00famenes de Eranos-Jahrb\u00fccher constituyen con sus ocho mil p\u00e1ginas una de las mejores colecciones cient\u00edficas referidas al estudio de los simbolismos.<\/p>\n<p>A sus setenta y siete a\u00f1os el profesor jung no ha perdido nada de su extraordinaria vitalidad, de su sorprendente juventud. Ha publicado uno tras otro tres libros nuevos: sobre el simbolismo del A\u00edon, sobre la sincronicidad y, finalmente, esta Respuesta a Job que ha provocado ya reacciones sensacionales, sobre todo entre los te\u00f3logos.<\/p>\n<p>-Siempre hab\u00eda pensado en este libro -me confiesa el profesor jung, una tarde en la terraza de la Casa Eranos-; pero he tardado cuarenta a\u00f1os en escribirlo. Cuando le\u00ed por vez primera, a\u00fan ni\u00f1o, el Libro de Job, qued\u00e9 terriblemente conmocionado. Descubr\u00ed que Yahv\u00e9 era injusto, que incluso es un malhechor. Pues se deja persuadir por el diablo. Acepta torturar a Job por la sugesti\u00f3n de Sat\u00e1n. En la omnipotencia de Yahv\u00e9, ninguna consideraci\u00f3n hacia el sufrimiento humano. Por lo dem\u00e1s, a\u00fan subsisten en ciertos escritos jud\u00edos rastros de la injusticia de Yahv\u00e9: en un texto tard\u00edo, Yahv\u00e9 pide la bendici\u00f3n del gran sacerdote, como si el hombre fuera superior a \u00c9l&#8230;<\/p>\n<p>-Pudiera suceder que todo esto fuera una cuesti\u00f3n de lenguaje. Pudiera ser que lo que usted llama \u00abinjusticia\u00bb y \u00abcrueldad\u00bb de Yahv\u00e9 no fueran m\u00e1s que f\u00f3rmulas> aproximativas, imperfectas, para expresar la total trascendencia de Dios. Yahv\u00e9 es \u00abaquel que es\u00bb, por tanto est\u00e1 por encima del Bien y del Mal. Es imposible captarlo, comprenderlo, formularlo; por consiguiente, es a la vez \u00abel misericordioso\u00bb y \u00abel injusto\u00bb. Eso es un modo de decir que ninguna definici\u00f3n puede circunscribir a Dios, ning\u00fan atributo lo agota&#8230;<\/p>\n<p>-Yo hablo como psic\u00f3logo -contin\u00faa el profesor jung- y, sobre todo, hablo del antropomorfismo de Yahv\u00e9\u00bf y no de su realidad teol\u00f3gica. Como psic\u00f3logo compruebo que Yahv\u00e9 es contradictorio y tambi\u00e9n creo que se puede interpretar psicol\u00f3gicamente esta contradicci\u00f3n. Para poner a prueba la fidelidad de Job, Yahv\u00e9 concede a Sat\u00e1n una libertad casi sin l\u00edmites. Ese hecho no carece de consecuencias para la humanidad: se esperan acontecimientos futuros muy importantes a causa del papel que Yahv\u00e9 pens\u00f3 tener que ceder a Sat\u00e1n. Ante la crueldad de Yahv\u00e9, Job calla. Ese silencio es la m\u00e1s hermosa y noble respuesta que el hombre haya podido dar a un Dios todopoderoso. El silencio de Job anuncia ya a Cristo. En efecto, Dios se hace hombre, Cristo, para redimir su injusticia con respecto a job&#8230;<\/p>\n<p>El te\u00f3logo protestante Hans Sch\u00e4r, al que ya se debe un bello volumen sobre la psicolog\u00eda religiosa de Jung, se pregunta si dentro de cien a\u00f1os Respuesta a Job no ser\u00e1 considerado un libro prof\u00e9tico. Cuando Jung hab\u00eda publicado sus primeros estudios sobre el inconsciente colectivo y, por consiguiente, se hab\u00eda despegado del freudismo, parece ser que Freud dec\u00eda de su antiguo colaborador: \u00abAl principio era un gran sabio, \u00a1pero ahora se ha convertido en profeta!\u00bb. \u00a1En la broma del Maestro algunos ven el mayor de los elogios: en efecto, consideran al profesor Jung como un profeta de los tiempos modernos. Pues si Freud tuvo el gran m\u00e9rito de descubrir el inconsciente personal, Jung descubri\u00f3 el inconsciente colectivo y sus estructuras, los arquetipos. Y con ello aport\u00f3 una luz nueva a la interpretaci\u00f3n de los mitos, las visiones y los sue\u00f1os. M\u00e1s a\u00fan: muy pronto Jung se liber\u00f3 de los prejuicios cientifistas y positivistas del psicoan\u00e1lisis freudiano: no redujo la vida espiritual y la cultura a epifen\u00f3menos de complejos sexuales de la infancia. Finalmente Jung tiene en cuenta la Historia: mira la psique como naturalista y como historiador; seg\u00fan \u00e9l, la vida de las profundidades ps\u00edquicas es la Historia. Dicen los junguianos que sus descubrimientos cambiar\u00e1n completamente el universo mental del hombre moderno. Freud no se equivoc\u00f3: Jung no pod\u00eda quedarse en ser un simple \u00absabio\u00bb, ten\u00eda que ampliar cada vez m\u00e1s el horizonte de sus descubrimientos y trazar un camino para que el hombre moderno saliera de su crisis espiritual. Pues para Jung, como para muchos otros, el mundo moderno est\u00e1 en crisis, y esta crisis est\u00e1 provocada por un conflicto a\u00fan no resuelto en las profundidades de la psique.<\/p>\n<p>-El gran problema de la psicolog\u00eda -contin\u00faa jung-, es la reintegraci\u00f3n de los contrarios: eso se encuentra por todas partes y en todos los niveles. Ya en mi libro Psicolog\u00eda y alquimia (1944) tuve ocasi\u00f3n de ocuparme de la integraci\u00f3n de Sat\u00e1n. Pues mientras Sat\u00e1n no sea integrado, el mundo no se curar\u00e1 y el hombre no se salvar\u00e1. Pero Sat\u00e1n representa el Mal y \u00bfc\u00f3mo integrar el Mal? S\u00f3lo existe una posibilidad: asimilarlo, es decir, elevarlo a la conciencia, hacerlo consciente. Eso es lo que la alquimia llama \u00abconjunci\u00f3n de dos principios\u00bb. Porque realmente la alquimia retorna y prolonga el cristianismo. Seg\u00fan los alquimistas, el cristianismo ha salvado al hombre, pero no a la naturaleza. El alquimista sue\u00f1a con curar el mundo en su totalidad: la piedra filosofal es concebida como el Fil\u00edus Macrocosmi que cura el mundo. El fin \u00faltimo de la \u00abobra\u00bb alqu\u00edmica es la apokatastas\u00eds, la Salvaci\u00f3n c\u00f3smica.<\/p>\n<p>Jung ha comprendido muy bien que la alquimia, desde sus or\u00edgenes hasta su fin, no fue s\u00f3lo una pre-qu\u00edmica, una \u00abciencia experimental\u00bb embrionaria, sino una t\u00e9cnica espiritual. El objetivo de los alquimistas no era estudiar la Materia, sino liberar al Alma de la materia. Jung lleg\u00f3 a esta conclusi\u00f3n leyendo los textos de los alquimistas cl\u00e1sicos. Se sorprendi\u00f3 ante la semejanza entre los procesos alqu\u00edmicos por los cuales se pensaba obtener la piedra filosofal y las im\u00e1genes en los sue\u00f1os de algunos de sus pacientes que, sin darse cuenta, estaban trabajando en la integraci\u00f3n de su personalidad. En estudios acerca de la alquimia asi\u00e1tica publicados entre 1935 y 1938, mostramos que las operaciones de los alquimistas chinos e indios persegu\u00edan igualmente la liberaci\u00f3n del alma y la \u00abperfecci\u00f3n de la materia\u00bb, es decir, la colaboraci\u00f3n del hombre en la obra de la naturaleza. Esta convergencia de resultados adquiridos en \u00e1mbitos diferentes y por m\u00e9todos diferentes nos parece una confirmaci\u00f3n manifiesta de la hip\u00f3tesis de jung.<\/p>\n<p>-He estudiado alquimia durante quince a\u00f1os, pero no se lo dije nunca a nadie. No quer\u00eda sugestionar ni a mis pacientes ni a mis colaboradores. Pero despu\u00e9s de quince a\u00f1os de investigaciones y de observaciones, las conclusiones se impusieron con una fuerza ineluctable: las operaciones alqu\u00edmicas eran reales, s\u00f3lo que esa realidad no era fisica sino psicol\u00f3gica. La alquimia representa la proyecci\u00f3n de un drama en t\u00e9rminos de laboratorio que es a un tiempo c\u00f3smico y espiritual. El opus magnum ten\u00eda como finalidad tanto la liberaci\u00f3n del alma humana como la curaci\u00f3n del Cosmos. Lo que los alquimistas llamaban \u00abmateria\u00bb era en realidad el \u00abs\u00ed mismo\u00bb. El \u00abalma del mundo\u00bb, anima mundi, identificada por los alquimistas con el sp\u00edr\u00edtus mercurius, estaba aprisionada en la materia. Por eso los alquimistas cre\u00edan en la verdad de la materia: pues la materia era en efecto su propia vida ps\u00edquica. Se trataba de liberar esa materia, de \u00absalvarla\u00bb; en una palabra, obtener la piedra filosofal, es decir, el \u00abcuerpo glorioso\u00bb, el corpus glorification\u00eds. Pero ese trabajo es dificil y est\u00e1 sembrado de obst\u00e1culos: la \u00abobra\u00bb alqu\u00edmica es peligrosa. Ya en el inicio se encuentra al \u00abDrag\u00f3n\u00bb, el esp\u00edritu ct\u00f3nico, el \u00abDiablo\u00bb, o como lo llaman los alquimistas, el \u00abNegro\u00bb, la nigredo. Y ese encuentro produce sufrirmiento. La \u00abmateria\u00bb sufre hasta la desaparici\u00f3n de la \u00abnegrura\u00bb; en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos el alma se encuentra en las ansias de la melancol\u00eda luchando con la \u00abSombra\u00bb. El misterio de la conjunci\u00f3n, misterio central de la alquimia, persigue justamente la s\u00edntesis de los opuestos, la asimilaci\u00f3n del \u00abNegro\u00bb, la integraci\u00f3n del Diablo. Para el cristiano \u00abdespierto\u00bb eso constituye un acontecimiento ps\u00edquico muy grave, pues es la confrontaci\u00f3n con su \u00abSombra\u00bb: \u00e9sta representa la \u00abnegrura\u00bb (nigredo), lo que permanece separado, es decir, lo que jam\u00e1s podr\u00e1 ser totalmente integrado en la persona humana. Al interpretar la confrontaci\u00f3n del cristiano con su \u00abSombra\u00bb en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos, se descubre el miedo secreto de que el Diablo sea m\u00e1s fuerte, de que Cristo no haya logrado vencerle completamente. De otro modo, \u00bfpor qu\u00e9 se ha cre\u00eddo, y se contin\u00faa creyendo, en el Anticristo? \u00bfPor qu\u00e9 se ha esperado, y se espera a\u00fan, la llegada del Anticristo? Pues s\u00f3lo despu\u00e9s del reino del Anticristo y despu\u00e9s de la segunda venida de Cristo, el Mal ser\u00e1 vencido definitivamente en el mundo y en el alma humana. Todos estos s\u00edmbolos y creencias son solidarias en el plano psicol\u00f3gico: siempre hay que luchar contra el Mal, con Sat\u00e1n, y vencerle, esto es, asimilarlo, integrarlo en la conciencia. En el lenguaje alqu\u00edmico la materia sufre hasta la desaparici\u00f3n de la nigredo, cuando la \u00abaurora\u00bb es anunciada por la cauda pavonis y aparece un d\u00eda nuevo, la leukosis, albedo. Pero en ese estado de \u00abblancura\u00bb no se vive en el sentido propio del t\u00e9rmino. De alg\u00fan modo, es una especie de estado ideal, abstracto; para vivificarle se necesita \u00absangre\u00bb y hay que obtener lo que los textos alqu\u00edmicos llaman la rubedo, lo rojo de la Vida. S\u00f3lo la experiencia total del ser puede transformar ese estado \u00abideal\u00bb de la albedo en una existencia humana integral. S\u00f3lo la sangre puede reanimar una consciencia gloriosa en la que se ha disuelto el \u00faltimo rastro de la \u00abnegrura\u00bb en la que el Diablo ya no tiene una existencia aut\u00f3noma sino que se incorpora a la unidad profunda de la psique. Entonces la \u00abobra\u00bb, el opus magnum de los alquimistas, ha sido realizada: el alma humana est\u00e1 perfectamente integrada&#8230;<\/p>\n<p>No voy a analizar aqu\u00ed esta grandiosa reconstrucci\u00f3n de la alquimia emprendida por Jung. Baste con recordar que la integraci\u00f3n del \u00abMal\u00bb constituye para \u00e9l el gran problema de la consciencia moderna. Algunos le han reprochado su esfuerzo orientado a la Unidad Total, a costa de sacrificar las polaridades, la abolici\u00f3n de contradicciones, la integraci\u00f3n de Sat\u00e1n. Pero jung no pretende hacer ni teolog\u00eda ni filosof\u00eda de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>-Yo soy un psic\u00f3logo. No me ocupo de lo que trasciende el contenido psicol\u00f3gico de la experiencia humana. Ni siquiera me planteo el problema de saber si es posible semejante trascendencia, pues en todos los casos lo transpsicol\u00f3gico ya no es asunto del psic\u00f3logo. Ahora bien, en el plano psicol\u00f3gico, me enfrento con experiencias religiosas que poseen una estructura y un simbolismo susceptibles de ser interpretados. Yo considero que la experiencia religiosa es real, es verdadera. Compruebo que semejantes experiencias pueden \u00absalvar\u00bb el alma, pueden acelerar su integraci\u00f3n e instaurar el equilibrio espiritual. Como psic\u00f3logo compruebo que el estado de gracia existe: es la perfecta serenidad del alma, el equilibrio creador, fuente de energ\u00eda espiritual. Sin dejar de hablar como psic\u00f3logo, corroboro que la presencia de Dios se manifiesta en la estructura profunda de la psique como una co\u00edncidentia oppositorum. Y toda la historia de las religiones, todas las teolog\u00edas est\u00e1n ah\u00ed para confirmar que la coinc\u00eddentia oppos\u00edtonim es una de las f\u00f3rmulas m\u00e1s utilizadas y m\u00e1s arcaicas para expresar la realidad de Dios. Como dec\u00eda Rudolf Otto, la experiencia religiosa es numinosa, y yo como psic\u00f3logo distingo esa experiencia de las otras por el hecho de que trasciende las categor\u00edas ordinarias de tiempo, espacio y causalidad. \u00faltimamente he estudiado mucho la sincronicidad (brevemente expresado: la \u00abruptura del tiempo\u00bb) y he comprobado que est\u00e1 muy cerca de la experiencia numinosa: espacio, tiempo y causalidad est\u00e1n abolidos. No pretendo establecer ning\u00fan juicio de valor acerca de la experiencia religiosa. Compruebo que el conflicto interior es siempre fuente de crisis psicol\u00f3gicas profundas y peligrosas; tan peligrosas que pueden destruir la integridad humana. Psicol\u00f3gicamente, ese conflicto interior se manifiesta por medio de las mismas im\u00e1genes y por el mismo simbolismo atestiguados en todas las religiones del mundo y utilizados tambi\u00e9n por los alquimistas. De ese modo he llegado a ocuparme de la religi\u00f3n, de Yahv\u00e9, Satan\u00e1s, Cristo, la Virgen. Comprendo muy bien que un creyente vea en esas im\u00e1genes algo diferente de lo que yo, como psic\u00f3logo, tengo el derecho de ver. La fe del creyente es una gran fuerza espiritual y es la garant\u00eda de su integridad ps\u00edquica. Pero yo soy m\u00e9dico: me ocupo de la curaci\u00f3n de mis semejantes. Por desgracia, la fe y s\u00f3lo ella ya no tiene el poder de curar a ciertos seres. El mundo moderno est\u00e1 desacralizado; por eso est\u00e1 en crisis. El hombre tiene que volver a descubrir una fuente m\u00e1s profunda de su propia vida espiritual. Pero para ello tiene la obligaci\u00f3n de luchar contra el Mal, de enfrentarse con su \u00abSombra\u00bb, de integrar al \u00abDiablo\u00bb. No hay otra salida. Por eso Yahv\u00e9, job, Satan\u00e1s, representan psicol\u00f3gicamente situaciones ejemplares: son como los paradigmas del eterno drama humano&#8230;<\/p>\n<p>En toda su obra, que es inmensa, Jung parece obsesionado con la reintegraci\u00f3n de los opuestos. A su modo de ver, el hombre no puede alcanzar la unidad m\u00e1s que en la medida en que logra superar los conflictos que lo desgarran interiormente. La reintegraci\u00f3n de los contrarios, la coincidencia oppos\u00edtorum, es la piedra angular del sistema de Jung. Por eso mismo est\u00e1 interesado en las doctrinas y t\u00e9cnicas orientales. El tao\u00edsmo y el yoga le han revelado los medios utilizados por el asi\u00e1tico para transcender las m\u00faltiples polaridades y alcanzar la unidad espiritual. Pero este esfuerzo orientado a la unidad por la integraci\u00f3n de los opuestos se encuentra tambi\u00e9n en Hegel aunque sea en un plano bien distinto. Uno se podr\u00eda preguntar si no se deber\u00eda llevar a\u00fan m\u00e1s lejos la comparaci\u00f3n entre Hegel Jung. Hegel descubre la Historia y su gran esfuerzo tiene como fin la reconciliaci\u00f3n del hombre con su propio destino hist\u00f3rico. Jung descubre el inconsciente colectivo, es decir, todo lo que precede a la historia personal del ser humano, y se dedica a descifrar las estructuras y la \u00abdial\u00e9ctica\u00bb con intenci\u00f3n de facilitar la reconciliaci\u00f3n del hombre con la parte inconsciente de su vida ps\u00edquica y conducirle a la reintegraci\u00f3n de su personalidad. A diferencia de Freud, Jung tiene en cuenta la Historia: los arquetipos, estructuras del inconsciente colectivo, est\u00e1n cargados de \u00abhistoria\u00bb. Ya no se trata, como en Freud, de una espontaneidad \u00abnatural\u00bb del inconsciente de cada individuo, sino de una inmensa cantera de \u00abrecuerdos hist\u00f3ricos\u00bb: la memoria colectiva donde en su esencia sobrevive la Historia de toda la humaniclad. Jung cree que el hombre deber\u00eda aprovechar m\u00e1s esa cantera: su m\u00e9todo anal\u00edtico est\u00e1 dirigido justamente a elaborar los medios para utilizarla.<\/p>\n<p>-El inconsciente colectivo es m\u00e1s peligroso que la dinamita, pero existen medios para manejarlo sin demasiados riesgos. Cuando se desencadena una crisis ps\u00edquica, se est\u00e1 mejor situado que cualquier otro para resolverla. Se tienen sue\u00f1os y \u00absue\u00f1os de vigilia\u00bb: hay que esforzarse por observarlos. Se podr\u00eda decir que cada sue\u00f1o lleva a su manera un mensaje: no s\u00f3lo te dice que algo no funciona en tu ser profundo, sino que adem\u00e1s te proporciona tambi\u00e9n la soluci\u00f3n para salir de la crisis. Pues el inconsciente colectivo, que te env\u00eda estos sue\u00f1os, posee ya la soluci\u00f3n. En efecto, nada se ha perdido de toda la experiencia inmemorial de la humanidad. Todas las situaciones imaginables y todas las soluciones posibles parecen estar previstas por el inconsciente colectivo. No tienes m\u00e1s que observar con sumo cuidado el \u00abmensaje\u00bb transmitido por el inconsciente y \u00abdescifrarlo\u00bb. El an\u00e1lisis ayuda a leer correctamente esos mensajes&#8230;<\/p>\n<p>Jung concede una importancia capital a la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os, esa mitolog\u00eda camufiada en el hombre moderno. No deja de ser interesante recordar que el surrealismo, que representa el esfuerzo m\u00e1s sistem\u00e1tico de renovaci\u00f3n de la experiencia po\u00e9tica contempor\u00e1nea, hab\u00eda aceptado la realidad on\u00edrica. 0 mejor a\u00fan: el surrealismo ha perseguido, entre otras cosas, la integraci\u00f3n del estado de sue\u00f1o para conseguir la \u00absituaci\u00f3n total\u00bb, m\u00e1s all\u00e1 de la dualidad consciencia-inconsciencia. Por mucho que los freudianos le hayan acusado de ser m\u00e1s \u00abte\u00f3rico\u00bb que pr\u00e1ctico, Jung no ha querido abandonar la perspectiva del psic\u00f3logo para proponernos una filosofia basada en la dial\u00e9ctica de la coincidencia oppositorum. Pero es permisible esperar que sus disc\u00edpulos retomen y prolonguen un d\u00eda sus esfuerzos por precisar las relaciones entre la experiencia consciente del individuo y la \u00abHistoria\u00bb conservada en el inconsciente colectivo. Los sue\u00f1os representan para jung un lenguaje coherente y, tanto m\u00e1s rico a\u00fan por cuanto est\u00e1 libre de las leyes del tiempo y de la causalidad. Fue a consecuencia de sus sue\u00f1os, que vanamente hab\u00eda tratado de interpretar en t\u00e9rminos del psicoan\u00e1lisis freudiano, cuando Jung lleg\u00f3 a suponer la existencia del inconsciente colectivo. Eso tuvo lugar en 1909. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Jung empezaba a darse cuenta de la importancia de su descubrimiento. Finalmente, en 1914, siempre a consecuencia de una serie de sue\u00f1os y de \u00absue\u00f1os de vigilia\u00bb, comprende que las manifestaciones del inconsciente colectivo son en parte independientes de las leyes del tiempo y de la causalidad. Como el profesor Jung ha tenido a bien autorizarnos a hablar de esos sue\u00f1os y de esos \u00absue\u00f1os de vigilia\u00bb, que han desempe\u00f1ado un papel capital en su carrera cient\u00edfica, ofrezco seguidamente un resumen:<\/p>\n<p>En octubre de 1913, encontr\u00e1ndose en el tren que le llevaba de Zurich a Schaffhausen, le sucedi\u00f3 este extra\u00f1o hecho: una vez en el t\u00fanel, pierde la conciencia de tiempo y de lugar, y despierta al cabo de una hora oyendo anunciar al conductor la llegada a Schaffhausen. Durante todo ese tiempo fue v\u00edctima de una alucinaci\u00f3n, de un \u00absue\u00f1o de vigilia\u00bb: ve\u00eda el mapa de Europa y ve\u00eda c\u00f3mo el mar la iba cubriendo pa\u00eds por pa\u00eds empezando por Francia y Alemania. Poco tiempo despu\u00e9s, todo el continente se encontraba bajo el agua, a excepci\u00f3n de Suiza, que era como una monta\u00f1a muy alta que las olas no pod\u00edan sumergir. Jung se ve\u00eda sentado sobre la monta\u00f1a. Y, al mirar mejor alrededor de \u00e9l, se dio cuenta de que el mar era sangre: comenz\u00f3 a distinguir sobre las olas los cad\u00e1veres, los tejados de las casas, vigas medio quemadas&#8230;<\/p>\n<p>Tres meses m\u00e1s tarde, en diciembre de 1913, se repite el mismo \u00absue\u00f1o de vigilia\u00bb a la entrada del mismo t\u00fanel. (\u00abEra como una inmersi\u00f3n en el inconsciente colectivo\u00bb, comprender\u00eda m\u00e1s tarde.) El joven psiquiatra se preocupa. Se pregunta si no estar\u00e1 \u00abhaciendo una esquizofrenia\u00bb (seg\u00fan el lenguaje de la \u00e9poca). Finalmente, algunos meses m\u00e1s tarde, sue\u00f1a lo siguiente: se encuentra con un amigo durante el verano en los mares del sur, cerca de Sumatra. Por los peri\u00f3dicos se enteran de que Europa ha sido invadida por una ola de fr\u00edo terrible como jam\u00e1s antes se hab\u00eda conocido. Jung decide partir a Batavia y embarcarse para regresar a Europa. Su amigo le dice que viajar\u00e1 en un velero de Sumatra hasta Hadramaout y que luego continuar\u00e1 su camino por Arabia y Turqu\u00eda. Jung llega a Suiza. S\u00f3lo ve nieve. Una vi\u00f1a inmensa se eleva en alg\u00fan lugar con muchos racimos. Se acerca y se pone a coger racimos distribuy\u00e9ndolos entre desconocidos que le rodean pero que no puede ver&#8230;<\/p>\n<p>-A su tercera repetici\u00f3n, el sue\u00f1o lleg\u00f3 a inquietarme en el m\u00e1s alto grado. Justamente preparaba una comunicaci\u00f3n sobre la esquizofrenia para el congreso de Aberdeen y me dec\u00eda: \u00ab\u00a1Hablar\u00e9 de m\u00ed mismo! Probablemente me volver\u00e9 loco despu\u00e9s de la lectura de la comunicaci\u00f3n &#8230; \u00bb. El congreso ten\u00eda lugar en julio de 1914: exactamente en el per\u00edodo en que en mis tres sue\u00f1os me ve\u00eda en los mares del sur. El 31 de julio, inmediatamente despu\u00e9s de mi conferencia, me enter\u00e9 por los diarios de que la guerra acababa de estallar. \u00a1Por fin comprend\u00eda! Y cuando al d\u00eda siguiente el barco me dej\u00f3 en Holanda, no hab\u00eda nadie m\u00e1s feliz que yo. Ahora estoy seguro de que no me amenazaba ninguna esquizofrenia. Hab\u00eda comprendido que mis sue\u00f1os y visiones proced\u00edan del subsuelo del inconsciente colectivo. S\u00f3lo ten\u00eda que trabajar para profundizar y dar validez a este descubrimiento. Y es a lo que me dedico desde hace casi cuarenta a\u00f1os&#8230;<\/p>\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s jung tuvo la alegr\u00eda de recibir una segunda confirmaci\u00f3n a su sue\u00f1o. Los diarios no tardaron en hablar de las aventuras del capit\u00e1n de barco alem\u00e1n Von M\u00fccke, que en un velero hab\u00eda recorrido los mares del sur desde Sumatra hasta Hadramaout y despu\u00e9s se hab\u00eda refugiado en Arabia para alcanzar desde all\u00ed Turqu\u00eda&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Encuentro con C.G Jung Por Mircea Eliade Extracto de El Vuelo M\u00e1gico, por Mircea Eliade 1\u00aa Edici\u00f3n: &#8220;Rencontre avec Jung&#8221;, en Combat, 9 de octubre de 1952 Este verano en Ascona se ha hablado mucho de Job y Yahv\u00e9; el \u00faltimo libro de Jung se llama, en efecto, Respuesta a Job. 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