{"id":4154,"date":"2009-06-10T19:08:21","date_gmt":"2009-06-10T19:08:21","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=4154"},"modified":"2009-06-10T19:08:21","modified_gmt":"2009-06-10T19:08:21","slug":"protecci\u00d3n-a-trav\u00c9s-de-satipatthana*--nyanaponika-thera-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=4154","title":{"rendered":"PROTECCI\u00d3N A TRAV\u00c9S DE SATIPATTHANA*   NYANAPONIKA THERA"},"content":{"rendered":"<p>PROTECCI\u00d3N A TRAV\u00c9S DE SATIPATTHANA*<\/p>\n<p>NYANAPONIKA THERA<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n espa\u00f1ola por Gloria \u00c1vila<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n el Buda cont\u00f3 a sus monjes la siguiente historia (Satipatthana Samyutta, No. 19):<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez un par de malabaristas que efectuaban sus proezas sobre una vara de bamb\u00fa. Un d\u00eda, el maestro dijo a su aprendiz:<\/p>\n<p>&#8220;Ahora, s\u00fabete a mis hombros y sube tambi\u00e9n la vara de bamb\u00fa.&#8221; Cuando el aprendiz hab\u00eda hecho lo que se le indic\u00f3, el maestro le dijo: &#8220;Bueno, ahora prot\u00e9geme bien y yo voy a protegerte a ti!. Protegi\u00e9ndonos y viendo uno por el otro de esa forma, podremos mostrar nuestra habilidad, obtener ganancias y bajarnos sanos y salvos de la vara de bamb\u00fa.&#8221; Pero el aprendiz replic\u00f3: &#8220;No es as\u00ed maestro!&#8221; Usted, Oh maestro, deber\u00e1 protegerse a usted mismo y yo, por mi parte, me har\u00e9 cargo de mi. As\u00ed haremos nuestras proezas, auto-protegidos y auto-cuidados.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Esa es la manera correcta,&#8221; dijo el Bendito y continu\u00f3 de la siguiente manera:<\/p>\n<p>&#8220;Es justamente como lo dijo el aprendiz: \u0091Yo me proteger\u00e9&#8221; -de esa manera, deben practicarse los fundamentos de la atenci\u00f3n (satipathana). \u0091Yo proteger\u00e9 a otros\u0092 &#8211; de esa manera deben practicarse los fundamentos de la atenci\u00f3n. Protegi\u00e9ndose a uno mismo, uno protege a los otros; protegiendo a otros, uno se protege a uno mismo.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfY c\u00f3mo al protegerse uno mismo, protege a los dem\u00e1s? Por la pr\u00e1ctica repetida y frecuente de la meditaci\u00f3n (asevanaya bhavanaya bahulikammena).<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfY c\u00f3mo uno, al proteger a otros, se protege a uno mismo? Por medio de la paciencia e indulgencia, por medio de una vida sin violencia y sin da\u00f1o, por medio de la benevolencia y de la compasi\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Este Sutta pertenece al n\u00famero considerable de ense\u00f1anzas importantes y eminentemente pr\u00e1cticas del Buda, que todav\u00eda permanecen escondidas como tesoros enterrados, desconocidos y sin uso. A\u00fan as\u00ed, este texto tiene un importante mensaje para nosotros, y el hecho de que est\u00e9 impreso el sello real de satipa\u00e5\u00e5h\u00e0na le da un llamado adicional a nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Individuo y la sociedad<\/p>\n<p>El Sutta trata la relaci\u00f3n entre nosotros mismos y nuestros cong\u00e9neres, entre el individuo y la sociedad. Suma, de una manera sucinta, la actitud budista ante los problemas de la \u00e9tica individual y social, del ego\u00edsmo y el altruismo. El fondo est\u00e1 contenido en dos oraciones concisas:<\/p>\n<p>&#8220;Protegi\u00e9ndose uno mismo, se protege a otros.&#8221;<\/p>\n<p>(Attanam rakkhanto param rakkhati)<\/p>\n<p>&#8220;Protegiendo a otros, uno se protege a uno mismo.&#8221; (Param rakkhanto attanam rakkhati.)<\/p>\n<p>Estas dos aseveraciones son complementarias y no deben tomarse o citarse separadamente. Actual-mente, cuando el servicio social es tan importante, las personas pueden sucumbir a la tentaci\u00f3n de apoyar sus ideas citando \u00fanicamente la segunda oraci\u00f3n. Pero cualquier cita parcial de esta idea no representa-r\u00eda el punto de vista total del Buda. Hay que recordar que en nuestra historia el Buda aprob\u00f3 expresamente las palabras del aprendiz, que uno tiene que vigilar cuidadosamente los propios pasos si desea proteger a otros de un da\u00f1o. Aqu\u00e9l que est\u00e1 hundido en el barro no puede ayudar a otros para que salgan de ah\u00ed, en ese sentido, la auto-protecci\u00f3n forma la base indispensable de la protecci\u00f3n y la ayuda ofrecida a los otros. Pero la auto-protecci\u00f3n no es una protec-ci\u00f3n ego\u00edsta. Es auto-control y auto-desarrollo \u00e9tico y espiritual.<\/p>\n<p>Hay algunas grandes verdades que son tan amplias y profundas que podr\u00eda parecer que tienen un l\u00edmite de importancia siempre en expansi\u00f3n que crece con el propio l\u00edmite de comprensi\u00f3n y de pr\u00e1ctica de ellas. Dichas verdades son aplicables en varios niveles de entendimiento, y son v\u00e1lidas en varios contextos de nuestra vida. Despu\u00e9s de alcanzar el primero o segundo nivel, uno se sorprender\u00e1 de que se desplieguen ante nuestro entendimiento, una y otra vez, nuevas perspectivas, iluminadas por la misma verdad. Esto tambi\u00e9n opera para las grandes verdades gemelas de nuestro texto, mismas que consideraremos ahora detalladamente.<\/p>\n<p>&#8220;Al protegerse uno mismo, uno protege a los dem\u00e1s&#8221; -la verdad de esta aseveraci\u00f3n principia en un nivel muy simple y pr\u00e1ctico. Este nivel material inicial de la verdad es tan evidente que no necesitamos decir mas que unas pocas palabras al respecto. Es obvio que la protecci\u00f3n de nuestra propia salud alcanzar\u00e1 a lograr la protecci\u00f3n de la salud de otros en nuestro medio ambiente, especialmente cuando se involucran enfermedades contagiosas. La precauci\u00f3n y circuns-pecci\u00f3n en todos nuestros actos y movimientos proteger\u00e1 a otros del da\u00f1o que puede resultar de nuestra negligencia y falta de cuidado. Al manejar cuidadosamente, abstenernos del alcohol, tener auto-control en situaciones que pueden llevar a la violen-cia-en todos estos casos y de muchas otras maneras-protegeremos a otros, protegi\u00e9ndonos a nosotros mismos.<\/p>\n<p>El Nivel \u00c9tico<\/p>\n<p>Llegamos ahora al nivel \u00e9tico de esa verdad. La auto-protecci\u00f3n moral salvaguardar\u00e1 a otros, individuos y sociedad, contra nuestras propias pasio-nes e impulsos ego\u00edstas sin control. Si permitimos que las &#8220;tres ra\u00edces&#8221; del mal &#8211; avidez, odio e ignorancia-se afirmen en nuestros corazones, entonces sus brotes se esparcir\u00e1n extensamente como una enredadera de la jungla, sofocando todo crecimiento saludable y noble de los alrededores. Pero si nos protegemos nosotros mismos contra estas tres ra\u00edces, nuestros cong\u00e9neres tambi\u00e9n estar\u00e1n a salvo. Estar\u00e1n a salvo de nuestra imprudente avidez de posesiones y poder, de nuestra lujuria y sensualidad incontenibles, de nuestra envidia y nuestros celos; a salvo de las consecuencias destructivas de nuestro odio y desamor que pueden ser destructivos o hasta criminales; a salvo de los estallidos de nuestra ira y de la atm\u00f3sfera de antagonismo y conflicto resultante, que pueden hacer que sus vidas se vuelvan insoportables.<\/p>\n<p>Los efectos da\u00f1inos de nuestra avidez y nuestro odio por otros no est\u00e1n limitados a los momentos en que ellos se vuelven objetos pasivos o v\u00edctimas de nuestro odio, o cuando sus posesiones llegan a ser el objeto de ella. Tanto la avidez como el odio tienen un poder infeccioso que multiplica ampliamente sus efectos da\u00f1inos. Si nosotros mismos no pensamos en otra cosa que no sea desear y asir, adquirir y poseer, retener y apegarse, entonces haremos surgir o bien fortaleceremos estos instintos de posesi\u00f3n en los otros. Nuestra conducta negativa puede llegar a ser la conducta normal de quienes nos rodean &#8211; ya sea nuestros ni\u00f1os, nuestros amigos, nuestros colegas. Nuestra propia conducta puede inducir a otros a un\u00edrsenos en la satisfacci\u00f3n com\u00fan de deseos rapaces; o podemos hacer surgir en ellos sentimientos de resentimiento y competitividad. Si estamos llenos de sensualidad, tambi\u00e9n podemos avivar en ellos el fuego de la lujuria. Nuestro propio odio puede provocar en ellos el odio y la venganza; tambi\u00e9n podmos aliarnos con otros o instigarlos a efectuar actos comunes de odio y enemistad. La avidez y el odio son, verdaderamente, como enfermedades contagiosas. Si nos protegemos a nosotros mismos contra estas infecciones malignas, protegeremos, hasta cierto punto, a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Protecci\u00f3n a trav\u00e9s de la Sabidur\u00eda<\/p>\n<p>Con respecto a la tercera ra\u00edz del mal, sabemos muy bien cu\u00e1nto da\u00f1o puede hacerse a otros con el enga\u00f1o o la ignorancia, a trav\u00e9s de la estupidez, del descuido, de los prejuicios, de las ilusiones y el enga\u00f1o de una sola persona.<\/p>\n<p>Sin sabidur\u00eda y sin conocimiento, los intentos de protegerse a uno mismo y a los dem\u00e1s fallar\u00e1n generalmente. Uno ver\u00e1 el peligro s\u00f3lo cuando ya es demasiado tarde, y no se tomar\u00e1n precauciones para el futuro; uno no conocer\u00e1 los medios acertados y efectivos de protecci\u00f3n y ayuda. Por lo tanto, la auto protecci\u00f3n a trav\u00e9s de la sabidur\u00eda y el conocimiento es de capital importancia. Al adquirir la sabidur\u00eda y conocimiento verdaderos, protegeremos a otros de las consecuencias da\u00f1inas de nuestra propia ignorancia, prejuicios, fanatismo y enga\u00f1o infecciosos. La historia nos muestra los grandes y destructivos enga\u00f1os masivos, que han sido encendidos frecuentemente por s\u00f3lo un individuo o un peque\u00f1o n\u00famero de personas. La auto-protecci\u00f3n a trav\u00e9s de la sabidur\u00eda y el conocimiento proteger\u00e1 a otros del efecto pernicioso de tales influencias.<\/p>\n<p>Brevemente, hemos indicado la manera en que nuestra vida privada puede tener un fuerte impacto en las vidas de otros. Si cada uno de nosotros deja sin resolver las fuentes reales o potenciales del mal social dentro de nosotros mismos, nuestra actividad social externa ser\u00e1 f\u00fatil o notoriamente incompleta. Por lo tanto, si nos mueve un esp\u00edritu de responsabilidad social, no debemos eludir la dif\u00edcil tarea del auto-desarrollo moral y espiritual. La preocupaci\u00f3n respecto a las actitudes sociales no debe representar una excusa o un medio de escape del principal deber, limpiar primero nuestra propia casa.<\/p>\n<p>Por otra parte, aquella persona que se ha dedicado encarecidamente a s\u00ed mismo para el auto-mejoramiento y auto-desarrollo espiritual ser\u00e1 una fuerza potente y activa a favor del bien en el mundo, aunque no se comprometiera en cualquier servicio social externo. Su silencioso ejemplo por s\u00ed solo proporcionar\u00e1 ayuda y aliento a muchas personas, al mostrarles que los ideales de una vida sin ego\u00edsmo y sin da\u00f1o pueden ser vividos realmente y que no son s\u00f3lo temas de predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Nivel Meditativo<\/p>\n<p>Continuemos ahora con el siguiente nivel superior en la interpretaci\u00f3n de nuestro texto. Se expresa en la siguientes palabras del Sutta: &#8220;\u00bfY c\u00f3mo es que, protegi\u00e9ndose uno, se pueda proteger a otros? Por la pr\u00e1ctica repetida y frecuente de la meditaci\u00f3n&#8221;. La auto-protecci\u00f3n moral carecer\u00e1 de estabilidad mientras que permanezca como una disciplina r\u00edgida reforzada despu\u00e9s de una lucha de motivos contra h\u00e1bitos conflictivos de pensamiento y conducta. Los deseos apasionados y las tendencias ego\u00edstas pueden alcanzar mayor intensidad si uno trata de silenciarlos por medio de una determinante fuerza de voluntad. A\u00fan si uno logra el \u00e9xito temporalmente en cuanto a la supresi\u00f3n de impulsos pasionales o ego\u00edstas, el conflicto interior que no ha sido resuelto impedir\u00e1 el progreso moral y espiritual propio y desviar\u00e1 al propio car\u00e1cter del camino recto. Es m\u00e1s, la desarmon\u00eda interior provocada por una supresi\u00f3n forzada de los impulsos buscar\u00e1 una salida en la conducta externa. Puede hacer que el individuo se vuelva irritable, resentido, dominante y agresivo en su relaci\u00f3n con otros. As\u00ed es que el hecho de utilizar un m\u00e9todo equivocado de auto-protecci\u00f3n puede hacer que el da\u00f1o afecte a uno mismo o a otros. S\u00f3lo cuando la auto-protecci\u00f3n moral a uno mismo ha llegado ser una funci\u00f3n espont\u00e1nea, cuando se torna tan natural como el reflejo del p\u00e1rpado al cerrarse para proteger del polvo al ojo -s\u00f3lo entonces nuestra estatura moral proporcionar\u00e1 realmente protecci\u00f3n y seguridad efectivas tanto para nosotros mismos como para los dem\u00e1s. Esta naturalidad de la conducta moral no nos llega como un don del cielo. Tiene que ser adquirida por medio de la pr\u00e1ctica repetida y del cultivo. Por lo tanto, nuestro Sutta dice que es por medio de la pr\u00e1ctica repetida que llega a nosotros la auto-protecci\u00f3n, volvi\u00e9ndose suficientemente fuerte como para proteger tambi\u00e9n a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero si la pr\u00e1ctica repetida del bien tiene lugar \u00fanicamente en los niveles pr\u00e1cticos, emocionales e intelectuales, sus ra\u00edces no estar\u00e1n firmes y con la suficiente profundidad. Dicha pr\u00e1ctica repetida debe extenderse tambi\u00e9n al nivel del cultivo meditativo. Por medio de la meditaci\u00f3n, los motivos pr\u00e1cticos, emocionales e intelectuales de la auto-protecci\u00f3n moral y espiritual llegar\u00e1n a ser nuestra propiedad personal que no podr\u00e1 perderse nuevamente con facilidad. Por lo tanto, nuestro Sutta habla aqu\u00ed de bhavana, el desarrollo meditativo de la mente en su sentido m\u00e1s amplio. Esta es la forma m\u00e1s elevada de protecci\u00f3n que el mundo puede conferir. Aqu\u00e9l que ha desarrollado su mente por medio de la meditaci\u00f3n vive en paz consigo mismo y con el mundo. De \u00e9l no provendr\u00e1 ning\u00fan da\u00f1o o violencia. La paz y la pureza que irradia tendr\u00e1n un poder de levantamiento y ser\u00e1 una bendici\u00f3n para el mundo. Ser\u00e1 un factor positivo en la sociedad, a\u00fan si vive en reclusi\u00f3n y silencio. Cuando el entendimiento y el reconocimiento del valor social de una vida meditativa cese en una naci\u00f3n, ser\u00e1 uno de los primeros s\u00edntomas de deterioro espiritual.<\/p>\n<p>Protecci\u00f3n de Otros<\/p>\n<p>Ahora debemos considerar la segunda parte de la declaraci\u00f3n del Buda, un complemento necesario para la primera: &#8220;Protegiendo a otros uno se protege a uno mismo, \u00bfY c\u00f3mo? Por la paciencia y la tolerancia, por medio de una vida sin violencia y sin da\u00f1o, por la benevolencia y la compasi\u00f3n (khantiya avihimsaya mettataya anuddayataya).&#8221;<\/p>\n<p>Aqu\u00e9l cuya relaci\u00f3n con sus cong\u00e9neres est\u00e1 gobernada por estos principios se proteger\u00e1 a si mismo mejor de lo que podr\u00eda hacerlo con fuerza f\u00edsica o con cualquier arma poderosa. Aqu\u00e9l que es paciente y tolerante evitar\u00e1 conflictos y querellas, y se har\u00e1 amigo de aqu\u00e9llos a los que les ha mostrado una comprensi\u00f3n paciente. Aqu\u00e9l que no recurre a la fuerza o a la coerci\u00f3n raramente llegar\u00e1 a ser, bajo condiciones normales, un objeto de violencia, ya que no provoca la violencia de los otros. Y si debiera enfrentar la violencia, la llevar\u00e1 a un r\u00e1pido fin, ya que no perpetuar\u00e1 la hostilidad a trav\u00e9s de la venganza. Aqu\u00e9l que tiene amor y compasi\u00f3n para todos los seres, y que est\u00e1 libre de enemistad, combatir\u00e1 la voluntad-enfermiza de los otros y desarmar\u00e1 a los violentos y brutales. Un coraz\u00f3n compasivo es el refugio de todo el mundo.<\/p>\n<p>Ahora entenderemos mejor c\u00f3mo armonizan aquellas dos afirmaciones complementarias de nuestro texto. La auto-protecci\u00f3n es la base indispensable. Pero la auto-protecci\u00f3n verdadera es posible \u00fanicamente si no genera conflicto con la protecci\u00f3n de otros; porque alguien que busca la auto-protecci\u00f3n a expensas de otros se corromper\u00e1 a si mismo, adem\u00e1s de ponerse en situaciones de peligro. Por otra parte, la protecci\u00f3n de otros no debe crear conflicto con los cuatro principios de paciencia, no-violencia, benevolencia y compasi\u00f3n; tambi\u00e9n debe evitar interferir con su libre desarrollo espiritual como es el caso de varias doctrinas totalitarias. Por ende, la concepci\u00f3n budista de auto-protecci\u00f3n excluye todo ego\u00edsmo, y en la protecci\u00f3n de los otros, no hay lugar para la violencia y la interferencia.<\/p>\n<p>La auto-protecci\u00f3n y la protecci\u00f3n de otros corresponden a las virtudes gemelas del budismo, sabidur\u00eda y compasi\u00f3n. La protecci\u00f3n correcta es la expresi\u00f3n de sabidur\u00eda, la protecci\u00f3n correcta de los otros, la expresi\u00f3n de la compasi\u00f3n. Sabidur\u00eda y compasi\u00f3n, siendo los elementos principales del Bodhi o Iluminaci\u00f3n, han encontrado su m\u00e1s alta perfecci\u00f3n en el Totalmente Iluminado, el Buda. La insistencia de su desarrollo armonioso es un rasgo caracter\u00edstico de todo el Dhamma. Las encontramos en los estados sublimes (brahmavihara), en donde la ecuanimidad corresponde a la sabidur\u00eda y a la auto-protecci\u00f3n, mientras que la benevolencia, la compasi\u00f3n y el gozo altruista corresponden a la compasi\u00f3n y a la protecci\u00f3n de los otros.<\/p>\n<p>Estos dos grandes principios de auto-protecci\u00f3n y protecci\u00f3n de los otros son de igual importancia tanto para la \u00e9tica individual como la social y los lleva a ambos a la armon\u00eda. Sin embargo, su impacto ben\u00e9fico no se detiene en el nivel \u00e9tico, sino que lleva al individuo en ascensi\u00f3n hasta la m\u00e1s alta realizaci\u00f3n del Dhamma, mientras que al mismo tiempo proporciona un firme cimiento para el bienestar de la sociedad.<\/p>\n<p>A criterio del autor, con respecto al entendimiento de esos dos grandes principios de auto-protecci\u00f3n y protecci\u00f3n a los otros, como manifestaci\u00f3n de las virtudes gemelas de sabidur\u00eda y compasi\u00f3n, es de vital importancia para la educaci\u00f3n budista, ya sea de j\u00f3venes y viejos. Dichos principios son las piedras angulares de la construcci\u00f3n del car\u00e1cter y merecen un lugar central en el empe\u00f1o mundial para revivir el budismo.<\/p>\n<p>&#8220;Yo proteger\u00e9 a los otros&#8221; -as\u00ed que deberemos establecer nuestra atenci\u00f3n, y guiados por ella, dedicarnos a la pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n, para el bien de nuestra propia liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Yo proteger\u00e9 a los otros&#8221; -as\u00ed que deberemos establecer nuestra atenci\u00f3n, y guiados por ella, regular nuestra conducta por medio de la paciencia, de nuestra inocuidad, benevolencia y compasi\u00f3n, para el bien y felicidad de muchos.<\/p>\n<p>* * * * *<\/p>\n<p>* Nyanaponika Thera. Traducci\u00f3n al espa\u00f1ol por Gloria \u00c1vila. Reproducci\u00f3n espa\u00f1ola con permiso de la Buddhist Publication Society (Sri Lanka). Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido s\u00f3lo en forma gratuita. \u00a9CMBT 1999. \u00daltima revisi\u00f3n lunes, 13 de marzo de 2000. Fondo Dhamma Dana. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PROTECCI\u00d3N A TRAV\u00c9S DE SATIPATTHANA* NYANAPONIKA THERA Traducci\u00f3n espa\u00f1ola por Gloria \u00c1vila En cierta ocasi\u00f3n el Buda cont\u00f3 a sus monjes la siguiente historia (Satipatthana Samyutta, No. 19): Hab\u00eda una vez un par de malabaristas que efectuaban sus proezas sobre una vara de bamb\u00fa. Un d\u00eda, el maestro dijo a su aprendiz: &#8220;Ahora, s\u00fabete a mis hombros y sube tambi\u00e9n<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"class_list":["post-4154","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-budismo-theravada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4154"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4154\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}