{"id":4076,"date":"2009-05-13T21:03:21","date_gmt":"2009-05-13T21:03:21","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=4076"},"modified":"2009-05-13T21:03:21","modified_gmt":"2009-05-13T21:03:21","slug":"literatura-prehisp\u00e1nica-en-m\u00e9xico--","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=4076","title":{"rendered":"Literatura Prehisp\u00e1nica en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>Literatura Prehisp\u00e1nica en M\u00e9xico<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>M\u00e9xico es el pa\u00eds con mayor cantidad de hablantes del idioma castellano en el mundo.<\/p>\n<p>Sin embargo, 500 a\u00f1os despu\u00e9s del traum\u00e1tico choque cultural que impuso all\u00ed la hegemon\u00eda del espa\u00f1ol, varios millones de individuos preservan en su territorio el uso de 56 lenguas prehisp\u00e1nicas sobrevivientes.<\/p>\n<p>Algunas de ellas van desafortunadamente en camino de transformarse en lenguas muertas, pero otras muchas incrementan su n\u00famero de hablantes en cada nuevo censo.<\/p>\n<p>El n\u00e1huatl es utilizado actualmente por un mill\u00f3n y medio de individuos que habitan en 16 diferentes estados mexicanos y algunos sitios de la vecina Rep\u00fablica de El Salvador. Las lenguas mayas, como el maya yucateco, quich\u00e9, cackchiquel, tzotzil y tzeltal, tienen unos cuatro millones de hablantes en territorios de M\u00e9xico, Guatemala, Belice y El Salvador.<\/p>\n<p>S\u00f3lo en el estado mexicano de Oaxaca, por ejemplo, la mitad de sus pobladores actuales habla alguno de los 16 idiomas nativos como el zapoteco, mixteco, chinanteco, mixe, etc.<\/p>\n<p>En otras regiones son importantes el idioma otom\u00ed (en los Estados de M\u00e9xico y Puebla), el totonaco (en Veracruz), o el tarasco (en Michoac\u00e1n), por citar s\u00f3lo algunos ejemplos.<\/p>\n<p>Diversos trabajos antropol\u00f3gicos, etnol\u00f3gicos y ling\u00fc\u00edsticos desarrollados durante el siglo XX, sobre todo a partir de la Revoluci\u00f3n Mexicana, permitieron que buena parte de la sociedad retomara contacto con una rica tradici\u00f3n de canciones, poemas y relatos que las comunidades ind\u00edgenas hab\u00edan preservado tenazmente a lo largo de varios siglos.<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3 entonces absurda la pretensi\u00f3n de fijar como inicio de la literatura mexicana la aparici\u00f3n de las &#8220;Cartas de Relaci\u00f3n&#8221; de Hern\u00e1n Cort\u00e9s a los monarcas espa\u00f1oles, como sol\u00edan sostener algunos tratadistas.<\/p>\n<p>La persistencia de las etnias aut\u00f3ctonas a lo largo de la historia del pa\u00eds, y su presencia en la realidad social y cultural del M\u00e9xico actual, obligan con toda justicia a reconocer que la literatura mexicana abreva en remotas fuentes de la cultura mesoamericana, muy anteriores a la irrupci\u00f3n del idioma espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Aquella notable tradici\u00f3n prehisp\u00e1nica fue nutriendo, despu\u00e9s del encuentro con los europeos y a trav\u00e9s de varios siglos, una producci\u00f3n literaria ind\u00edgena transcripta ahora en alfabeto latino. Esto se manifest\u00f3 en obras del per\u00edodo colonial y del M\u00e9xico independiente, hasta llegar a la actualidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, el avance de los estudios arqueol\u00f3gicos e hist\u00f3ricos permiti\u00f3 recuperar e interpretar muchos antiguos textos. Se conservan actualmente en diferentes lugares del mundo, quince c\u00f3dices prehisp\u00e1nicos y 948 elaborados o copiados con posterioridad a la conquista, cuyo an\u00e1lisis ha permitido rescatar importantes muestras de la producci\u00f3n literaria aut\u00f3ctona.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico se asiste actualmente a un renacer de la literatura en lengua ind\u00edgena, lo que ha propiciado incluso influencias sobre la obra de grandes autores contempor\u00e1neos en lengua espa\u00f1ola como Juan Rulfo, Octavio Paz o Carlos Fuentes, por citar s\u00f3lo algunos de los m\u00e1s afamados.<\/p>\n<p>Por todo ello, consideramos imprescindible iniciar este espacio de nuestra p\u00e1gina con una referencia dedicada a la literatura mexicana prehisp\u00e1nica.<\/p>\n<p>La literatura ind\u00edgena anterior a la Conquista<\/p>\n<p>La cultura hab\u00eda alcanzado un notable nivel de desarrollo en amplias \u00e1reas del actual territorio mexicano para la \u00e9poca de la invasi\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Lo que podr\u00edamos llamar literatura prehisp\u00e1nica ten\u00eda all\u00ed importantes manifestaciones sobre todo en lengua n\u00e1huatl y otras del tronco maya.<\/p>\n<p>Las composiciones literarias se conservaban de modo oral, pero en muchos casos se recurr\u00eda a la interpretaci\u00f3n de lo que aparec\u00eda pintado en lo que se denominaba en n\u00e1huatl un amoxtli, libro ind\u00edgena elaborado con largas tiras de papel amate o cuero de venado plegados, que conten\u00edan dibujos picto-gl\u00edficos muy desarrollados y que permit\u00edan evocar los cantos y relatos a los que estaban capacitados para interpretarlos.<\/p>\n<p>Los mayas consiguieron desarrollar una escritura gl\u00edfica de car\u00e1cter logosil\u00e1bico, es decir que combinaban signos o glifos que representaban un concepto o pensamiento con otros que fon\u00e9ticamente registraban s\u00edlabas. Con ellos pod\u00edan escribir textos labrados sobre piedras, o pintados sobre cer\u00e1micas y libros.<\/p>\n<p>Lamentablemente, no ha llegado hasta nosotros evidencia f\u00edsica de ninguno de sus libros aunque se sabe que existieron. Subsisten en cambio, gran cantidad de textos en piedra labrada y cer\u00e1mica.<\/p>\n<p>Los mayas desarrollaron tambi\u00e9n una profusa tradici\u00f3n oral de cantos y relatos.<\/p>\n<p>La escritura maya no ha sido totalmente descifrada a\u00fan. Algunos ling\u00fcistas como el ruso Yuri Knorosov sostienen que el sistema comprend\u00eda unos 300 signos ideogr\u00e1ficos, combinados con otros fon\u00e9ticos y los de un tercer tipo que sin ser le\u00eddos ayudaban a precisar el sentido de las palabras.<\/p>\n<p>La escritura de los nahuas y mixtecos, tambi\u00e9n era logosil\u00e1bica pero muy inferior a la maya, por lo que entre ellos la oralidad debe haber alcanzado enorme desarrollo.<\/p>\n<p>Todos acompa\u00f1aban la escritura de sus s\u00edmbolos con poderosas im\u00e1genes de fuerte contenido sem\u00e1ntico, tanto en los monumentos labrados como en los objetos pintados.<\/p>\n<p>El franc\u00e9s Jacques Soustelle en una obra cl\u00e1sica sobre la cultura mexica sostiene que &#8220;\u0085el n\u00e1huatl posee todas las cualidades que exige una lengua culta\u0085Se presta admirablemente a comunicar todos los matices del pensamiento\u0085Era materia prima de selecci\u00f3n para una literatura&#8221;. Los habitantes de Tenochtitl\u00e1n estaban orgullosos de su idioma y menospreciaban a quienes hablaban otras lenguas.<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n nahua, era siempre un tlamatini o sabio ind\u00edgena el encargado de interpretar los signos del amoxtli o libro de pinturas. Algunos de \u00e9stos eran denominados cuicamatl o libro de cantos.<\/p>\n<p>Los &#8220;amoxtli&#8221; eran elaborados por artesanos especializados conocidos como tlacuilos y preservados en verdaderas bibliotecas denominadas amoxcalli.<\/p>\n<p>El proceso de lectura e interpretaci\u00f3n de lo que estaba pintado en un &#8220;amoxtli&#8221; se denominaba amoxohtoca, que suele traducirse como &#8220;seguir el camino del libro&#8221;.<\/p>\n<p>Los &#8220;tlamatini&#8221; pose\u00edan una notable ret\u00f3rica ya que hab\u00edan sido formados en los calmecac, las escuelas superiores de nobles y sacerdotes ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Algunos de \u00e9stos ten\u00edan como funci\u00f3n reunir a los hombres del pueblo o macehuales y ense\u00f1arles los cantos que hab\u00edan sido elaborados por hombres ilustres de la clase superior o pipiltin.<\/p>\n<p>Existen evidencias de que en la zona nahua, poco antes de la conquista espa\u00f1ola, hab\u00eda por lo menos cuatro centros intelectuales con importante producci\u00f3n literaria: M\u00e9xico-Tenochtitl\u00e1n, Tezcoco, Puebla-Tlaxcala y Chalco-Amecameca.<\/p>\n<p>Los llamados forjadores de cantos que han sido identificados hasta ahora son:<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n de M\u00e9xico-Tenochtitlan: Tochihuitzin Coyolchiuhqui, Axay\u00e1catl (\u00bf \u0096 1481), Moquihuitzin de Tlatelolco, Macuilxochitzin (1435 &#8211; ?), Teonximac de Tenochtitlan, Temilotzin de Tlatelolco (\u00bf \u0096 1525), Totoquihuatzin de Tlacopan (\u00bf \u0096 1472), Tetlepanquezanitzin de Tlacopan (\u00bf \u0096 1521) y Oquitzin de Azcapotzalco,<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n de Tezcoco: Nezahualc\u00f3yotl de Tezcoco (1402-1472), Cuaucuauhtzin de Tepechpan, Nezahualpilli (1464-1515) y Cacamatzin de Tezcoco (1495-1519)<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n de Puebla-Tlaxcala: Tecayehuatzin de Huexotzinco, Ayocuan Cuetzpaltzin de Tecamachalco, Xayacamach de Tizatlan y Xicoht\u00e9ncatl (\u00bf \u0096 1522)<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n de Chalco-Amecameca: Aquiauhtzin de Ayapanco y Chichicuepon de Chalco (\u00bf \u0096 1486)<\/p>\n<p>El choque de dos culturas<\/p>\n<p>Cuando los conquistadores advirtieron la influencia que sobre la ideolog\u00eda ind\u00edgena ten\u00edan los&#8221;amoxtli&#8221; (a los que hoy conocemos como c\u00f3dices), se dedicaron con tenacidad a destruirlos bajo el argumento de que eran obra del demonio.<\/p>\n<p>Temerosos de la transmisi\u00f3n oral de conocimientos prohibieron tambi\u00e9n los cantos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Quien poseyera un &#8220;amoxtli&#8221; arriesgaba entonces su vida. Hay testimonios de la Inquisici\u00f3n en los cuales la principal acusaci\u00f3n de herej\u00eda la constituy\u00f3 la tenencia de un c\u00f3dice.<\/p>\n<p>S\u00f3lo unos pocos funcionarios y religiosos humanistas advirtieron durante el siglo XVI lo insensato de \u00e9sta pol\u00edtica e intentaron rescatar algo de la tradici\u00f3n oral y del testimonio impreso en aquellos valiosos libros.<\/p>\n<p>Destacaron en ese empe\u00f1o los franciscanos Bernardino de Sahag\u00fan y Toribio de Benavente Motolin\u00eda, los dominicos Bartolom\u00e9 de las Casas y Andr\u00e9s de Olmos, el Obispo de Michoac\u00e1n Vasco de Quiroga y el O\u00eddor (funcionario real) Alonzo de Zurita, entre otros.<\/p>\n<p>Como la tarea evangelizadora les exig\u00eda una comunicaci\u00f3n flu\u00edda con los ind\u00edgenas, algunos frailes aprendieron los idiomas de estas tierras y comenzaron a representarlos por escrito adaptando los sonidos al alfabeto latino.<\/p>\n<p>Con este m\u00e9todo fueron alfabetizados algunos nobles ind\u00edgenas y comenz\u00f3 el mestizaje cultural.<\/p>\n<p>Si bien esta acci\u00f3n quebr\u00f3 la concepci\u00f3n de oralidad e interpretaci\u00f3n de c\u00f3dices, que hab\u00eda regido hasta entonces en la expresi\u00f3n literaria mesoamericana, permiti\u00f3 al menos la preservaci\u00f3n de una parte de los antiguos contenidos aunque tambi\u00e9n se produjeron manipulaciones para adaptar aquellas formas a la nueva ideolog\u00eda dominante.<\/p>\n<p>Estos procedimientos han alimentado una vasta pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>Algunos estudiosos consideran que toda aquella manifestaci\u00f3n literaria cuya autor\u00eda o antig\u00fcedad no puede precisarse absolutamente s\u00f3lo debe considerarse como folklore literario.<\/p>\n<p>Otros cuestionan la validez de los procedimientos de rescate de los textos orales cuando se los traslada a la palabra escrita.<\/p>\n<p>Se sabe que, como forma de resistencia, muchos recitadores variaban sus cantos en presencia de los espa\u00f1oles. Estos por su parte hac\u00edan esfuerzos por incorporar a los cantos referencias cristianas e incluso con posterioridad ordenaron componer directamente textos evangelizadores.<\/p>\n<p>Es sintom\u00e1tico lo sucedido, por ejemplo, con los huehuehtlahtolli o &#8220;antigua palabra&#8221;, conjunto de normas y consejos sobre amplios temas, desde ideales morales hasta cuestiones pr\u00e1cticas, que los sabios nahuas transmit\u00edan verbalmente a sus descendientes.<\/p>\n<p>Esta forma de literatura oral fue muy importante para la preservaci\u00f3n de la cosmovisi\u00f3n y tradiciones en Mesoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Algunos de \u00e9stos parlamentos ret\u00f3ricos fueron transmitidos por notables recitadores, durante el siglo XVI, siendo transcriptos en idioma n\u00e1huatl con ayuda del alfabeto latino aportado por los espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Los frailes comenzaron a usar entonces algunos &#8220;huehuehtlahtolli&#8221; como instrumento para la evangelizaci\u00f3n, al advertir su poderosa fuerza ret\u00f3rica y el contenido moral de su mensaje, extrapolando las referencias a los antiguos dioses del pante\u00f3n ind\u00edgena por la del dios creador de la nueva religi\u00f3n monote\u00edsta.<\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n permiti\u00f3 la sobrevivencia de aquella forma literaria prehisp\u00e1nica.<\/p>\n<p>Por otra parte, los nobles ind\u00edgenas sobrevivientes a la invasi\u00f3n y sus descendientes comenzaron a producir obras escritas en n\u00e1huatl con el alfabeto latino, muchas de ellas basadas en los &#8220;amoxtli&#8221; todav\u00eda existentes.<\/p>\n<p>Varios de \u00e9stos manuscritos permanecen an\u00f3nimos, como los Anales hist\u00f3ricos de la Naci\u00f3n Mexicana o Anales de Tlatelolco, la Historia Tolteca-Chichimeca o Anales de Cuauhtinchan , la Leyenda de los Soles y los Cantares Mexicanos.<\/p>\n<p>Los nombres de algunos autores son conocidos como los de Gabriel de Ayala, Crist\u00f3bal del Castillo, Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin, autor de la Octava Relaci\u00f3n, o Fernando de Alvarado Tezoz\u00f3moc, autor de la famosa Cr\u00f3nica Mexic\u00e1yotl.<\/p>\n<p>S\u00edntesis<\/p>\n<p>Territorio m\u00e1gico de develaciones, si la palabra viene desde el coraz\u00f3n del hombre; posibilidad de esplendor o de aberrante dominio; lugar de encuentro y de misterio; cuerpo org\u00e1nico donde la vida puede tener lugar: llamemos a la voz de cada pueblo su literatura.<\/p>\n<p>Y si M\u00e9xico Antiguo supo tener una cultura magn\u00edfica, ah\u00ed est\u00e1 con ella como una savia dorada la luz de su propia palabra.<\/p>\n<p>Pueblos due\u00f1os de un mundo y de la voz que narra, crea y conserva dicho universo; ancestral y profunda, la tradici\u00f3n y el recorrido de la literatura en Mesoam\u00e9rica se remonta al proceso mismo de su historia.<\/p>\n<p>En el devenir de Olmecas, Toltecas, Teotihuacanos, Mexicas y de aquellos pueblos pertenecientes al llamado mundo Maya, se fue conformando un cuerpo org\u00e1nico que se transmiti\u00f3 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, vivo como un coraz\u00f3n latiendo.<\/p>\n<p>La conservaci\u00f3n y transmisi\u00f3n fue mayormente oral, en recintos educativos especialmente dise\u00f1ados para tal fin, a trav\u00e9s de la explicaci\u00f3n de los c\u00f3dices o libros de pinturas y de la memorizaci\u00f3n de cantos y versos.<\/p>\n<p>El universo de la literatura prehisp\u00e1nica abarc\u00f3 mitos y leyendas, himnos sagrados, distintas formas de poes\u00eda tanto l\u00edrica como \u00e9pica y religiosa, tambi\u00e9n palabras destinadas a momentos de la vida cotidiana y trascendente: textos de iniciaci\u00f3n, de bautismo, palabras fraternales o paternas, funerarias, textos del or\u00e1culo, etc.<\/p>\n<p>Se pueden delinear dos grandes grupos generales: la literatura n\u00e1huatl y la literatura del mundo Maya, con su exponente m\u00e1ximo o m\u00e1s difundido: el Popol-Vuh.<\/p>\n<p>Dentro de la literatura n\u00e1huatl existieron dos grandes formas: los cu\u00edcatl, si se quiere m\u00e1s cercanos a la poes\u00eda propiamente dicha &#8220;&#8230;son inspiraci\u00f3n y tambi\u00e9n sentimiento. En ellos afloran los recuerdos y el di\u00e1logo con el coraz\u00f3n.&#8221;(1); y los tlatolli:&#8221;&#8230;palabra, discurso, relato, historia, exhortaci\u00f3n. En el t\u00e9rmino tlatolli se comprend\u00eda todo aquello que no siendo pura inspiraci\u00f3n o recordaci\u00f3n po\u00e9tica, se ofrec\u00eda como fruto de inquisici\u00f3n y de conocimiento en diversos grados sistem\u00e1tico.&#8221;(2)<\/p>\n<p>Reconocedores de la profundidad y posibilidad de su idioma, la forma fue sustancia en su expresi\u00f3n, siendo destacada la repetici\u00f3n de frases que posibilitaran la acentuaci\u00f3n de sentidos como as\u00ed tambi\u00e9n la memorizaci\u00f3n y transmisi\u00f3n oral.<\/p>\n<p>Con el arribo del espa\u00f1ol se produce la destrucci\u00f3n de la mayor parte de aquel tesoro conservado por siglos.<\/p>\n<p>Sin embargo la misma conquista contiene en su interior algunos hombres entregados a la tarea de preservar o recomponer eso que saben reconocer como una riqueza incomparable. Exponentes como Andr\u00e9s de Olmos o Bernardino de Sahag\u00fan, entre otros, recogen a partir de sus propias voces aquello que pueden re-narrar en funci\u00f3n de ese cuerpo vivo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sabios nahuas sobrevivientes a la conquista, utilizando las letras del idioma hispano dominante reci\u00e9n aprendido, se ocupan de transcribir esa tradici\u00f3n oral a fin de que no sea definitivamente extinguida a la par de la destrucci\u00f3n de todo cuanto supone la cultura prehisp\u00e1nica.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, pudieron narrar y dejar testimonio de su visi\u00f3n como vencidos, de igual modo que los espa\u00f1oles dieron curso a sus relatos y cr\u00f3nicas de la conquista.<\/p>\n<p>Hacedores de &#8220;una visi\u00f3n est\u00e9tica de la vida formada por medio de la poes\u00eda&#8221;, llamaron al narrador tlaquezqui: &#8220;aquel que, al hablar, hace poner de pie a las cosas.&#8221; (3)<\/p>\n<p>El eco de aquella voz original, entramada luego con la conquista, resignificada, transmutada y viva, contin\u00faa su recorrido como un cauce de agua sin fin, presente en la historia de la literatura mexicana en su totalidad, para seguir viviendo, como al decir del Canto del Tamal de Agua :<\/p>\n<p>&#8220;Mi coraz\u00f3n est\u00e1 brotando flores en mitad de la noche.&#8221; (4)<\/p>\n<p>1.- Literatura del M\u00e9xico Antiguo. Los textos en lengua n\u00e1huatl. Edici\u00f3n, estudios introductorios y versiones de textos de Miguel Le\u00f3n-Portilla. Venezuela, Biblioteca Ayacucho, 1978. P\u00e1gina XXVI<\/p>\n<p>2.- Ob. Cit. P\u00e1gina XXVII<\/p>\n<p>3.- Ob. Cit. P\u00e1gina XXXI<\/p>\n<p>4.- Letras de la Nueva Espa\u00f1a. Alfonso Reyes, M\u00e9xico-Buenos.Aires. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1948. 1a. parte &#8220;Poes\u00eda Ind\u00edgena&#8221;, p\u00e1g. 27.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>La vida cotidiana de los Aztecas en v\u00edsperas de la Conquista, Jacques Soustelle. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica \u0096 M\u00e9xico \u0096 1992.-<\/p>\n<p>Literaturas Ind\u00edgenas de M\u00e9xico, Miguel Le\u00f3n Portilla. Editorial MAPFRE -Fondo de Cultura Econ\u00f3mica \u0096 M\u00e9xico \u0096 1992.-<\/p>\n<p>El destino de la Palabra. De la oralidad y los c\u00f3dices mesoamericanos a la escritura alfab\u00e9tica, Miguel Le\u00f3n Portilla. El Colegio Nacional \u0096 Fondo de Cultura Econ\u00f3mica \u0096 M\u00e9xico \u0096 1996.-<\/p>\n<p>Huehuehtlahtolli. Testimonios de la Antigua Palabra, Miguel Le\u00f3n Portilla y Librado Silva Galeana. Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica \u0096 Fondo de Cultura Econ\u00f3mica \u0096 M\u00e9xico \u0096 1991.-<\/p>\n<p>Literatura Mexicana e Hispanoamericana, Carlos A. Loprete. Pearson Educaci\u00f3n \u0096 M\u00e9xico \u0096 2000.-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Literatura Prehisp\u00e1nica en M\u00e9xico Introducci\u00f3n M\u00e9xico es el pa\u00eds con mayor cantidad de hablantes del idioma castellano en el mundo. Sin embargo, 500 a\u00f1os despu\u00e9s del traum\u00e1tico choque cultural que impuso all\u00ed la hegemon\u00eda del espa\u00f1ol, varios millones de individuos preservan en su territorio el uso de 56 lenguas prehisp\u00e1nicas sobrevivientes. 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