{"id":4069,"date":"2009-05-13T16:38:34","date_gmt":"2009-05-13T16:38:34","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=4069"},"modified":"2009-05-13T16:38:34","modified_gmt":"2009-05-13T16:38:34","slug":"los-toltecas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=4069","title":{"rendered":"LOS TOLTECAS"},"content":{"rendered":"<p>LOS TOLTECAS<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la ca\u00edda de Teotihuacan hacia el a\u00f1o 700, hubo en Mesoam\u00e9rica varios siglos de tinieblas y concusi\u00f3n, cambi\u00f3 el \u00edndole de su civilizaci\u00f3n, las ciudades sin fortificaciones y gobernadas por sabios sacerdotes se desmoronaron y dieron lugar a ciudades guerreras y a religiones m\u00e1s belicosas.<\/p>\n<p>Una de estas ciudades surge hacia el a\u00f1o 950 Tula, la capital de los Toltecas.<\/p>\n<p>tula 1.jpg (11857 bytes)<\/p>\n<p>La historia de los Toltecas comienza con una leyenda que los describe como una tribu Chichimeca que viene del norte a principios del siglo X conducida por un rey llamado Miscoatl y que se establece en Culhuac\u00e1n. No se sabe con exactitud si Miscoatl existi\u00f3 o fu\u00e9 solo leyenda, pero su hijo Topiltzin vivi\u00f3 realmente y es el primer personaje de carne y hueso que aparece en la Historia de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>De joven Topiltzin estudi\u00f3 para sacerdote y se consagr\u00f3 al servicio de Quetzalcoatl, la serpiente emplumada, antiguo dios de Teotihuacan, protector de la cultura y la civilizaci\u00f3n. Cuando accedi\u00f3 al trono Tolteca Topiltzin tom\u00f3 el nombre de Quetzalcoatl, como a menudo hac\u00edan los sacerdotes que tomaban la personificaci\u00f3n del dios a quien ser\u00edan. Este nombre causar\u00e1 enormes confusiones a lo largo de la Historia de M\u00e9xico entre Quetzalcoatl el Dios y Quetzalcoatl el rey.<\/p>\n<p>Hacia 950 Quetzalcoatl traslada la capital de los Toltecas a Tula convirtiendola en una gran ciudad, ense\u00f1o a su pueblo las artes civilizadas y su devoci\u00f3n y celibato fueron siempre admirados. Pero Topiltzin Quetzalcoatl cometi\u00f3 un grave error, al querer hacer de Quetzalcoatl la deidad principal de los Toltecas, lo que no agrad\u00f3 a los sacerdotes de Tezcatlipoca, un dios b\u00e9lico que exig\u00eda ser alimentado por la sangre de los sacrificios humanos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la leyenda Tezcatlipoca se visti\u00f3 de anciano y usando sus poderes de persuasi\u00f3n consigui\u00f3 que Topiltzin se embriagara, luego dej\u00f3 en su habitaci\u00f3n a Quetzalpetlatl, hermana del rey. Por la ma\u00f1ana Topiltzin se di\u00f3 cuenta que hab\u00eda perdido la castidad y se hab\u00eda cubierto de ignominia, por lo que abdic\u00f3 al trono y se march\u00f3 al exilio con un grupo de fieles.<\/p>\n<p>Los historiadores concluyen que Tula se dividi\u00f3 entre los seguidores de Quetzalcoatl y los de Tezcatlipoca, desatando una batalla en la que sali\u00f3 victorioso el segundo, por lo que Topiltzin fu\u00e9 expulsado de Tula.<\/p>\n<p>En la \u00faltima parte de la leyenda se confunde al dios con el hombre. Despu\u00e9s de 20 a\u00f1os en el exilio Quetzalcoatl se fu\u00e9 a la costa. Una versi\u00f3n dice que se intern\u00f3 en el mar en una balsa de serpientes; otra que subi\u00f3 al cielo y se convirti\u00f3 en la estrella de la ma\u00f1ana. Pero antes de marcharse Quetzalcoatl prometi\u00f3 volver de la direcci\u00f3n de donde sale el sol y di\u00f3 una fecha correspondiente al a\u00f1o de 1519, mismo a\u00f1o en que aparecieron los espa\u00f1oles, creando una de las coincidencias m\u00e1s extra\u00f1as e importantes de la Historia.<\/p>\n<p>En ciertos aspectos, Tula fu\u00e9 otro tipo de ciudad. En vez de levantarse indefensa en una llanura, como Teotihuacan, su templo y sus zonas residenciales coronaban una cima f\u00e1cilmente defendible. Despu\u00e9s de todo hay que considerar que se construy\u00f3 en la frontera Chichimeca y debe haber estado continuamente amenazada por ataques b\u00e1rbaros. La sociedad Tolteca era una sociedad militarizada, gobernada por los jefes militares y sostenida por la reanudaci\u00f3n de riqueza de las poblaciones conquistadas, como centro del primer estado Mesoamericano que impuso tributos claramente definidos, sent\u00f3 la pauta gubernamental econ\u00f3mica y religiosa que hab\u00eda de seguir el resto de Mesoamerica hasta la conquista Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Una generaci\u00f3n despu\u00e9s de fundada Tula, los ej\u00e9rcitos toltecas, probablemente una amalgama de muchas razas y tribus se hab\u00eda esparcido por la mayor parte de M\u00e9xico. Dominaron ambas costas y llegaron hasta Guatemala, en el sur y al interior del pa\u00eds se adentraron en las tierras de sus antepasados Chichimecas hacia el norte. Hacia el a\u00f1o 1000 hicieron su m\u00e1s espectacular avance y llegaron hasta Yucat\u00e1n, donde a\u00fan florec\u00eda la cultura Maya, algunos relatos seguro ayudados por la leyenda, dicen que llegaron por mar y que ven\u00edan dirigidos por el mismo Quetzalcoatl.<\/p>\n<p>Es cierto que los Toltecas destruyeron muchas ciudades Mayas, pero tambi\u00e9n participaron en la construcci\u00f3n de otras, con ayuda de los Mayas construyeron gran parte de Chichen itza y utilizaron su excelente arte para representar en sus pir\u00e1mides el sacrificio humano.<\/p>\n<p>En Chichen Itza se conoci\u00f3 un nuevo estilo de sacrificio desconocido en Tula, al norte de la constricci\u00f3n m\u00e1s importante de la ciudad (El castillo) est\u00e1 el famoso Cenote Sagrado, el cual es un profundo pozo abierto en la roca. Cuando no llov\u00eda o los sacerdotes ve\u00edan alg\u00fan otro signo de desagrado divino consagraban algunas doncellas elegidas por su belleza y las arrojaban al Senote junto con grandes joyas y objetos de gran valor.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las cr\u00f3nicas Espa\u00f1olas que fueron escritas varios siglos despu\u00e9s que se sacrific\u00f3 a la \u00faltima v\u00edctima, las doncellas eran arrojadas al amanecer, si lograban sobrevivir hasta la tarde las sacaban de las aguas y les ped\u00edan que repitieran los mensajes de los dioses.<\/p>\n<p>Tula fu\u00e9 destruida hacia el 1160, tal vez por otra ola de invasiones b\u00e1rbaras que nunca dejaron de constituir una amenaza. La ciudad qued\u00f3 desierta, pero sobrevivi\u00f3 el nombre de sus constructores, algunos grupos n\u00f3madas que afirmaban ser de ascendencia Tolteca se dispers\u00e1ron por todo el territorio de M\u00e9xico y llegaron hasta Nicaragua, al sur, estableci\u00e9ndose donde pod\u00edan o convirtiendose en la clase gobernante de los pueblos conquistados.<\/p>\n<p>En el siglo IX la desaparici\u00f3n de los grandes centros del periodo Cl\u00e1sico provoc\u00f3 movimientos migratorios, no s\u00f3lo de grupos mesoamericanos sino tambi\u00e9n de algunos provenientes de Aridoam\u00e9rica. Los grupos chichimecas, con una cultura diferente de la mesoamericana, penetraron en este territorio y originaron un intercambio cultural del que surgieron nuevas instituciones y rasgos que caracterizaron al Poscl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Los pueblos poderosos del periodo Poscl\u00e1sico, justificaron su posici\u00f3n hegem\u00f3nica al ostentarse como herederos del orden pol\u00edtico instaurado por los toltecas, lo que dificulta precisar sus or\u00edgenes, as\u00ed como la ubicaci\u00f3n de Tula \u0097como la Tollan legendaria\u0097 y la historia del gobernante Quetzalc\u00f3atl.<\/p>\n<p>Por la forma en que los supuestos herederos hablaban de la Tollan \u0097una Tula<\/p>\n<p>maravillosa\u0097 en donde las mazorcas de ma\u00edz y las calabazas eran tan grandes que cada una ten\u00eda que ser cargada por un hombre; el tama\u00f1o de las matas de huauhtli era tan grande que parec\u00edan \u00e1rboles; el algod\u00f3n de todos colores brotaba de la planta y cruzaban su cielo aves tropicales. Los toltecas eran imaginados como los artistas del pasado, y Quetzalc\u00f3atl como el sabio, el descubridor de los grandes secretos del mundo, que viv\u00eda en aposentos preciosos decorados con oro, plata, piedras preciosas, conchas marinas y plumas finas.<\/p>\n<p>Estos relatos crearon dudas acerca de la identificaci\u00f3n de la Tula hist\u00f3rica y la Tula arqueol\u00f3gica, que se solucionaron cuando algunos accidentes geogr\u00e1ficos mencionados en los testimonios hist\u00f3ricos fueron identificados en la geograf\u00eda de la Tula Xicocotitlan, en el estado de Hidalgo. La historia de Tula se carg\u00f3 de exageraciones y la leyenda de su grandeza se convirti\u00f3 en el soporte pol\u00edtico de los jefes dominantes de \u00e9pocas posteriores, que dec\u00edan descender de aquellos viejos toltecas con el linaje noble fundado por Quetzalc\u00f3atl, para acceder al poder. En realidad no existi\u00f3 una sola Tula, sino varias, conformadas como centros de poder que en sus momentos de gloria legitimaron a los gobernantes de los pueblos dependientes.<\/p>\n<p>La vida del santo gobernante tambi\u00e9n se derrumb\u00f3 cuando se le priv\u00f3 de su aura m\u00e1gica. Todos aquellos gobernantes penitentes que cre\u00edan ser depositarios del fuego divino del dios Quetzalc\u00f3atl, hombres cuyas vidas y caracter\u00edsticas ten\u00edan que ajustarse a los atributos y al mito divinos. Estos gobernantes ritualizados, incluyendo su gran pecado, eran tenidos m\u00e1s como centros de atracci\u00f3n de las fuerzas divinas que como seres humanos. Tula o las Tulas delegaban el poder, los gobernantes que recib\u00edan el t\u00edtulo de Quetzalc\u00f3atl actuaban en nombre de este dios sobre la tierra e instalaban ritualmente a quienes dirig\u00edan los pueblos subordinados a su esfera de influencia religiosa.<\/p>\n<p>Tula es, entre las ciudades de Mesoam\u00e9rica, el primer pueblo prehisp\u00e1nico del cual se tienen datos coherentes de su historia y cultura: listas din\u00e1sticas, nombres de reyes y gobernantes, relatos de migraciones, la fundaci\u00f3n de la ciudad, su desarrollo, sus conquistas y su decadencia.<\/p>\n<p>Localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica<\/p>\n<p>La ciudad arqueol\u00f3gica de Tula se encuentra en el sur del estado de Hidalgo, 60 kil\u00f3metros al norte de la cuenca de M\u00e9xico y del noreste de la ciudad de Teotihuacan, cerca de la frontera ambiental del norte de Mesoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Fue edificada en un f\u00e9rtil valle regado por un r\u00edo y protegida por una serie de colinas y cerros, como el Nonoalcat\u00e9pec, actualmente llamado La Malinche, El Cielito y Xicococ, hoy Jicuco, por lo que a la ciudad se le conoce tambi\u00e9n con el nombre de Tula-Xicocotitlan. M\u00e1s al norte se extienden las llanuras des\u00e9rticas de Teotlalpan.<\/p>\n<p>Or\u00edgenes<\/p>\n<p>Tula Xicocotitlan estuvo habitada en un principio por los pueblos provenientes del norte de Teotihuacan. M\u00e1s tarde, durante el siglo IX de nuestra era, con la incesante movilidad social y la contracci\u00f3n de las fronteras mesoamericanas, aparecieron en el actual estado de Hidalgo los tolteca &#8211; chichimecas. A Tula llegaron los nonoalcas probablemente de Tabasco, pueblo de habla n\u00e1huatl que rend\u00eda culto a Quetzalc\u00f3atl en su advocaci\u00f3n de Tlahuizcalpantecuhtli o &#8220;Se\u00f1or de la casa de la aurora&#8221;. El registro arqueol\u00f3gico muestra que Tula era una peque\u00f1a aldea pluri\u00e9tnica, y no fue hasta el siglo X que Tula Xicocotitlan alcanz\u00f3 su verdadero apogeo como el centro urbano de mayor importancia del Altiplano Central. Su ubicaci\u00f3n facilit\u00f3 la r\u00e1pida expansi\u00f3n de las fronteras, nunca antes vista, y la sedentarizaci\u00f3n de muchos de los grupos que poblaban la Gran Chichimeca.<\/p>\n<p>Tula y los toltecas se transformaron en s\u00edmbolos de un pasado idealizado en el que se confund\u00edan la historia y el mito. En algunas cr\u00f3nicas se entremezclan eventos y sucesos hist\u00f3ricos de la Tollan real con relatos sobre una Tollan m\u00edtica habitada por seres excepcionales, a quienes se atribu\u00eda la invenci\u00f3n de la escritura, la metalurgia y otras artes y ciencias.<\/p>\n<p>Durante el dominio de Ce \u00c1catl Topiltzin Quetzalc\u00f3atl, rey &#8211; sacerdote y personaje legendario fundador de Tula, un periodo de gran prosperidad y florecimiento se interrumpi\u00f3 debido a la rivalidad entre los seguidores de Quetzalc\u00f3atl y los partidarios de Tezcatlipoca, dios de la guerra y del sacrificio humano. Despu\u00e9s del triunfo de Tezcatlipoca, Quetzalc\u00f3atl y su gente fueron expulsados y obligados a emigrar al oriente, hacia el Golfo y despu\u00e9s a Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>Gracias a los relatos de los viejos cronistas se elabor\u00f3 una legendaria historia tolteca con la dinast\u00eda de los reyes, entre los que mencionan a Chalchiutlanetzin, lztlicuech\u00e1huac, Huetzin, Totepeuh, Nac\u00e1xoc, Mitl, Tecpancaltzin, Mixc\u00f3atl y Topiltzin. Esta dinast\u00eda representa los primeros grupos nahuas, que entraron en relaci\u00f3n con los teotihuacanos del \u00faltimo periodo.<\/p>\n<p>Toltecas: mitos y leyendas<\/p>\n<p>Los ltecas fueron un grupo nahua que, seg\u00fan sus leyendas, proced\u00eda de un lugar m\u00edtico llamado Huehuetlapalan, situado probablemente entre los r\u00edos Gila y Colorado. La ruta de los emigrantes recorr\u00eda los estados de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Zacatecas, Jalisco, el norte de Michoac\u00e1n y el sur de M\u00e9xico hasta llegar al estado de Hidalgo, de donde fueron arrojados por los huastecos para despu\u00e9s establecerse en la cuenca de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Quetzalc\u00f3atl, dios creador<\/p>\n<p>&#8220;Nuestros padres y abuelos nos dicen que \u00e9l nos ha creado y form\u00f3, \u00e9l cuyas criaturas somos: nuestro pr\u00edncipe Quetzalc\u00f3atl. Tambi\u00e9n ha creado el cielo, el sol y la deidad de la tierra.&#8221;<\/p>\n<p>El dios Quetzalc\u00f3atl es uno de los cuatro hijos de la pareja suprema: Tonacatecuhtli y Tonacac\u00edhuatl, &#8220;el se\u00f1or y la se\u00f1ora de nuestra carne o de nuestro sustento&#8221;.<\/p>\n<p>Dos de estos dioses, hijos de la pareja suprema, Quetzalc\u00f3atl y Tezcatlipoca, forman la tierra y el cielo, cada uno a base de una mitad de la diosa de la tierra. Para consolarla por lo sufrido, los dem\u00e1s dioses, enojados por el proceder de Tezcatlipoca y Quetzalc\u00f3atl, crearon de las diversas partes de su cuerpo toda la naturaleza: monta\u00f1as, valles, r\u00edos, \u00e1rboles, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Quetzalc\u00f3atl rapt\u00f3 del cielo a la diosa Mayahuel (encarnaci\u00f3n de dicha planta) e hizo nacer de sus huesos los primeros magueyes despu\u00e9s que la diosa hab\u00eda sido muerta y destrozada por las deidades de la oscuridad.<\/p>\n<p>Quetzalc\u00f3atl y Tezcatlipoca estuvieron en pugna constante, y de tales luchas resultaban victorias o derrotas que fueron creando y destruyendo los mundos-soles, los cuatro espacios-tiempos consecutivos. Quetzalc\u00f3atl, quien interven\u00eda en la construcci\u00f3n o destrucci\u00f3n de cada uno de ellos, se transformaba \u00e9l mismo en uno de los soles.<\/p>\n<p>El cielo se cay\u00f3 sobre la tierra en el cuarto sol; y fueron otra vez Quetzalc\u00f3atl y Tezcatlipoca quienes lo levantaron con la ayuda de cuatro hombres creados por ellos. Quetonacatecuhtli los compens\u00f3 haci\u00e9ndolos se\u00f1ores del cielo y por esto se ven representados en \u00e9l. Entonces, Quetzalc\u00f3atl cre\u00f3 a los hombres. Baj\u00f3 al inframundo para conseguir de Mictlantecuhtli el hueso precioso de generaciones anteriores. Luego de pasar por una serie de pruebas lo consigui\u00f3, pero el hueso se rompi\u00f3 en fragmentos que llevaron al Tamoanchan, de los cuales se formaron los hombres despu\u00e9s de que todos los dioses, siguiendo el ejemplo de Quetzalc\u00f3atl, los rociaron con su sangre en una acci\u00f3n de autosacrificio. Entonces, para alimentar a los hombres, Quetzalc\u00f3atl se convirti\u00f3 en hormiga y consigui\u00f3 el ma\u00edz que estos animales guardan en el interior del cerro de las subsistencias.<\/p>\n<p>Historia<\/p>\n<p>Las ruinas, monumentos, tradiciones orales y escritas, formaban parte de una sociedad viva y compleja, de una ciudad de miles de personas, que a trav\u00e9s de sus restos materiales nos cuenta su historia.<\/p>\n<p>La historia tolteca comenz\u00f3 cuando llegaron, a la Cuenca de M\u00e9xico, procedentes del norte de Jalisco y sur de Zacatecas, las hordas<\/p>\n<p>ichimecas del caudillo Mixc\u00f3atl, quien luch\u00f3 y domin\u00f3 a los otom\u00edes que ocupaban el Valle de M\u00e9xico para establecer su capital en Culhuacan, junto al Cerro de la Estrella (hoy lxtapalapa, D. F.) conquistando desde all\u00ed el Valle de Toluca, hasta llegar al Valle del Mezquital. Lo anterior significa que el imperio tolteca era originalmente nahua-otom\u00ed y abarcaba los valles de M\u00e9xico, Toluca y el Mezquital.<\/p>\n<p>Mixc\u00f3atl conquist\u00f3 el sur llegando hasta Huatulco (Oaxaca); invadi\u00f3 el estado de Morelos venciendo a los huitznahuacanos, quienes probablemente pertenec\u00edan a una vieja familia nahua (tlahuicas). En aquel lugar tom\u00f3 por esposa a una mujer del sur, llamada Chilmalma, con quien Mixc\u00f3atl tuvo un hijo, que lleg\u00f3 a convertirse en el h\u00e9roe de mayor fama en el ndo precolombino: Quetzalc\u00f3atl.<\/p>\n<p>Quetzalc\u00f3atl naci\u00f3 despu\u00e9s de que su padre fuera asesinado por un jefe chichimeca llamado lhuit\u00edmal; al nacer muri\u00f3 su madre, por lo que fue recogido y educado por sus abuelos maternos. Vivi\u00f3 su infancia en Tepoztl\u00e1n, Morelos en donde las leyendas lo identifican como el h\u00e9roe legendario Tepozt\u00e9catl, que acaudill\u00f3 a la tribu de su madre contra los habitantes de Xochicalco y los venci\u00f3. Sin embargo, al vencerlos tambi\u00e9n asimil\u00f3 su civilizaci\u00f3n y adopt\u00f3 el culto a Quetzalc\u00f3atl, dios tutelar de aquella metr\u00f3poli sagrada. Su nombre completo era Ce-\u00c1catl Topiltzin<\/p>\n<p>Quetzalc\u00f3atl.<\/p>\n<p>Un grupo de fieles partidarios de su padre llam\u00f3 a Topiltzin para que ocupara el trono de Culhuacan, y al aceptarlo combati\u00f3 y venci\u00f3 al usurpador Ihuit\u00edmal. Consagrado rey de los toltecas adopt\u00f3 el t\u00edtulo de Quetzalc\u00f3atl, rey-sacerdote a la usanza de las teocracias de Teotihuacan y de otros pueblos del horizonte Cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Topiltzin traslad\u00f3 la capital de su reino a Tulancingo, Hidalgo, donde permaneci\u00f3 algunos a\u00f1os y edific\u00f3 sobre los antiguos restos teotihuacanos. Despu\u00e9s instal\u00f3 la capital en la ciudad de Tula, Hidalgo, como una medida estrat\u00e9gica para contener las invasiones de los teochichimecas que habitaban en la regi\u00f3n esteparia (llamada Teotlalpan), y para contar con la alianza de los otom\u00edes y de los matlatzincas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de Tula, los toltecas se mezclaron con los otom\u00edes y atrajeron a los nonoalcas y a los amantecas, depositarios de la &#8220;cultura cl\u00e1sica&#8221;, cuyos adelantos asimilaron r\u00e1pidamente. El Imperio tolteca creci\u00f3 y entr\u00f3 en relaci\u00f3n con las m\u00e1s altas culturas de Mesoam\u00e9rica, de las cuales recibi\u00f3 importantes elementos con los que lleg\u00f3 a formar una cultura nueva que se extender\u00eda a lo largo de la Costa de l Golfo hasta Yucat\u00e1n, y por el sur hasta Oaxaca, Chiapas y Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Topiltzin luch\u00f3 por implantar nuevas formas de cultura que lo convirtieron en el s\u00edmbolo de la lucha de la civilizaci\u00f3n contra la barbarie, y gracias a la paz y prosperidad de que goz\u00f3, su reinado es considerado como la &#8220;Edad de Oro&#8221; de Tula. Durante esta \u00e9poca se reform\u00f3 el calendario, se introdujo la metalurgia, la ciudad se llen\u00f3 de templos y palacios, y todas las artes recibieron un nuevo impulso que mejor\u00f3 las costumbres.<\/p>\n<p>Topiltzin inici\u00f3 una reforma religiosa de r\u00e9gimen teocr\u00e1tico, en la que asum\u00eda todos los poderes y relegaba a segundo t\u00e9rmino a los antiguos jefes de las tribus<\/p>\n<p>lteca-chichimecas, de tradici\u00f3n militarista y cuya deidad representativa era Tezcatlipoca. Durante algunos a\u00f1os Topiltzin logr\u00f3 dominar a sus rivales, pero finalmente los grupos militares rechazaron la opresi\u00f3n pol\u00edtico-religiosa de \u00e9ste y lo obligaron a abandonar Tula Xicocotitlan (Tula Chico). Relatos legendarios agregan que su derrota fue precedida por una serie de cat\u00e1strofes (sequ\u00edas, epidemias, incendios de bosques), posibles advertencias de sus enemigos para obligarlo a renunciar, por lo que decidi\u00f3 marcharse despu\u00e9s de incendiar sus palacios y ocultar sus tesoros.<\/p>\n<p>Quetzalc\u00f3atl se march\u00f3 hacia Cholula acompa\u00f1ado de los nonoalcas, donde permaneci\u00f3 algunos a\u00f1os. Contin\u00fao su \u00e9xodo hacia la Costa del Golfo (Coatzacoalcos), perseguido por sus adversarios. Al llegar a la costa sur de Veracruz (la zona de los Tuxtlas) se embarc\u00f3 en una balsa de juncos entrelazados y naveg\u00f3 hacia Tlapallan donde, seg\u00fan la leyenda, fue quemado en una pira conforme se acostumbraba hacer con los soberanos muertos.<\/p>\n<p>Una nueva dinast\u00eda de reyes comenzaba; su fundador, impuesto por los partidarios de Tezcatlipoca, se llam\u00f3 Matlacx\u00f3chitl. Despu\u00e9s de \u00e9l siguieron otros gobernantes como Matlac\u00f3atl, Tlilc\u00f3atl, Nauyotl y el famoso Hu\u00e9mac. Durante el reinado de este \u00faltimo ocurri\u00f3 la destrucci\u00f3n de Tula. Las luchas internas y la llegada de nuevos grupos de chichimecas b\u00e1rbaros (teochichimecas) destruyeron la ciudad y obligaron a Hu\u00e9mac a refugiarse en Chapultepec (hacia 1168), donde muri\u00f3 seis a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>A la salida de Hu\u00e9mac permaneci\u00f3 en Tula el \u00faltimo rey: Nauyotl, a quien las nuevas hordas de chichimecas obligar\u00edan emigrar hacia el sur al frente de los grupos colhuas, los que a vez desplazar\u00edan en Cholula a los olmecas hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Al desintegrarse el imperio tolteca comenz\u00f3 la emigraci\u00f3n de sus antiguos habitantes, y los grupos nahua-otomianos que formaban parte de \u00e9l se dispersaron en diversas direcciones. Dichos grupos, conocidos desde entonces con el nombre de tribus nahuatlacas, se unieron a las hordas de X\u00f3lotl para venir a ocupar el Valle de M\u00e9xico hacia 1224.<\/p>\n<p>Cronolog\u00eda<\/p>\n<p>El \u00e1rea donde surgir\u00eda la ciudad de Tula estuvo habitada por pueblos sedentarios casi dos milenios antes del apogeo de los toltecas. Poco se conoce sobre este periodo, pero los datos que hay indican la existencia de peque\u00f1as y dispersas aldeas de agricultores. La poblaci\u00f3n total de la regi\u00f3n era poco numerosa durante este periodo, denominado Precl\u00e1sico medio, ubicado entre los a\u00f1os 800 y 600 a. C.<\/p>\n<p>Entre 400 y 200 a. C. (periodo Precl\u00e1sico tard\u00edo) existi\u00f3, en el extremo sur del \u00e1rea, un asentamiento que ocupaba la cima de una loma 20 kil\u00f3metros al sur de Tula, cuya poblaci\u00f3n era varias veces mayor que la de las aldeas precedentes. Se trata del sitio de mayor importancia para su \u00e9poca en el centro de M\u00e9xico y cuyas caracter\u00edsticas sugieren la existencia de cierto grado de estratificaci\u00f3n y complejidad social que no hab\u00eda en las aldeas antes. Contaba, dentro de una superficie cercana a las 20 hect\u00e1reas, con una zona de habitaci\u00f3n y cultivo muy extensa que al centro ten\u00eda una plaza de estructura piramidal y otros edificios de car\u00e1cter administrativo y religioso.<\/p>\n<p>Durante los primeros siglos de la era cristiana la regi\u00f3n de Tula, al igual que otras zonas del Altiplano Central, formaba parte del \u00e1rea controlada por la ciudad de Teotihuacan bajo su periodo de m\u00e1xima expansi\u00f3n y desarrollo, conocido como \u00e9poca Cl\u00e1sica. La urbe teotihuacana contaba con sitios que funcionaban como centros de control pol\u00edtico y administrativo de la comarca. Estos centros estaban ubicados en zonas cercanas al \u00e1rea donde m\u00e1s tarde surgir\u00eda la ciudad de Tula. El m\u00e1s importante, con una extensi\u00f3n de 2.5 kil\u00f3metros cuadrados, se encuentra 10 kil\u00f3metros al este de Tula, otro de menor tama\u00f1o, se localiza al norte. Ambos asentamientos ten\u00edan una urbanizaci\u00f3n semejante a la de Teotihuacan. La ocupaci\u00f3n de estos sitios y de otros m\u00e1s peque\u00f1os se llev\u00f3 a cabo entre 300 y 600 d. C. Con la ca\u00edda de Teotihuacan como centro de poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico, la mayor parte de los sitios teotihuacanos en \u00e9sta \u00e1rea fueron abandonados a finales el siglo VII de nuestra era.<\/p>\n<p>La primera etapa en el desarrollo urbano de Tula se inicia en el siglo VIII d. C. La ciudad naci\u00f3 como una s\u00edntesis cultural y \u00e9tnica que integr\u00f3 tanto elementos de la cultura teotihuacana como de la tradici\u00f3n &#8220;norte\u00f1a&#8221;, representada por los grupos relacionados con el Baj\u00edo y el norte de M\u00e9xico, que constituyeron un factor importante en el proceso de formaci\u00f3n de Tula.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1000 d. C., la ciudad sufri\u00f3 profundos cambios que la transformaron de manera radical. La plaza principal de Tula Chico y sus edificios m\u00e1s importantes fueron abandonados definitivamente; en otro lugar, y sobre un amplio y complejo sistema de terrazas, se erigi\u00f3 un nuevo recinto c\u00edvico-religioso que lleg\u00f3 a convertirse en una verdadera acr\u00f3polis. Un siglo despu\u00e9s se realiz\u00f3 otra transformaci\u00f3n importante en el plano de Tula, al cambiar nuevamente la orientaci\u00f3n de la traza de la ciudad.<\/p>\n<p>La ciudad tuvo una larga vida de m\u00e1s de cuatro siglos, durante los cuales sufri\u00f3 m\u00faltiples transformaciones que la convirtieron de un peque\u00f1o centro urbano en una ciudad de gran extensi\u00f3n y complejidad, cuyo apogeo se ubica entre los a\u00f1os 1000 y 1100 de nuestra era.<\/p>\n<p>En el siglo XIV, la regi\u00f3n de Tula, sujeta a los tepanecas de Azcapotzalco, qued\u00f3 incluida en las provincias de Jilotepec, Atotonilco y Ajacuba; a la ca\u00edda de Azcapotzalco, pas\u00f3 al dominio de los mexicas. La conquista espa\u00f1ola transform\u00f3 profundamente la estructura pol\u00edtica y el orden econ\u00f3mico y social de los territorios dominados. De esta manera, la regi\u00f3n de Tula fue integrada al nuevo sistema poco tiempo despu\u00e9s de la ca\u00edda de Tenochtitlan.<\/p>\n<p>Influencia tolteca en el mundo mesoamericano<\/p>\n<p>La influencia cultural de Tula se extendi\u00f3 en un \u00e1rea que sobrepasaba las fronteras de su imperio. Muchos aspectos de la civilizaci\u00f3n nahua, que alcanzaron su m\u00e1xima expresi\u00f3n con el imperio mexica, nacieron en el mundo tolteca. \u00c9ste fue el primer pueblo, posterior a la decadencia de Teotihuacan, que unific\u00f3 extensas \u00e1reas de Mesoam\u00e9rica en un gran sistema cultural. A partir de estos cambios se pueden agrupar tres grandes procesos interrelacionados:<\/p>\n<p>1. La propagaci\u00f3n de poblaciones toltecas de habla nahua (y a veces de habla otom\u00ed) hacia regiones fuera del centro de M\u00e9xico, y la fundaci\u00f3n, en las distintas zonas, de dinast\u00edas reales que proclamaban su origen tolteca.<\/p>\n<p>La influencia de Tula abarcaba centenares de kil\u00f3metros, pues controlaba gran parte del centro de M\u00e9xico, importantes zonas del Baj\u00edo, la Costa del Golfo, Yucat\u00e1n y posiblemente el \u00e1rea del Soconusco, las vertientes del Pac\u00edfico de Oaxaca, Chiapas y Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Durante la conquista de provincias, surg\u00edan importantes movimientos en los pueblos de habla nahua (alianzas y matrimonios con las familias reales de otros Estados) que eran dirigidos por el Estado tolteca; de esta manera los reyes de Tula reforzaban su poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Esta tradici\u00f3n permaneci\u00f3 fuertemente arraigada, pues cinco siglos despu\u00e9s, las dinast\u00edas reales de muchos pueblos mesoamericanos reclamaron el derecho de descendencia directa de los reyes de Tula, enorgulleci\u00e9ndose de sus antepasados. Los reyes toltecas ejerc\u00edan funciones de \u00e1rbitros de poder entre los pueblos de Mesoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>2. La consolidaci\u00f3n de una red comercial desde Costa Rica hasta los actuales estados de Nuevo M\u00e9xico y Arizona, en EUA.<\/p>\n<p>La variedad del mundo tolteca se refleja en los productos for\u00e1neos que llegaron a Tula desde lugares muy alejados del Altiplano Central. Durante la exploraci\u00f3n de los recintos de Tula, se encontraron vasijas de cer\u00e1mica nicoya de Costa Rica y Nicaragua, fragmentos de vasos policromados mayas de Campeche, vasijas y fragmentos de otros vasos de loza plumbate del Soconusco, junto con cantidades importantes de cer\u00e1mica procedente de la Huasteca, el centro de Veracruz y el norte de Mesoam\u00e9rica (probablemente Zacatecas y Jalisco), as\u00ed como fragmentos de serpentina y jade de Guerrero (y tal vez de Guatemala), tecali (\u00f3nix), procedente quiz\u00e1 de Puebla, peque\u00f1os fragmentos de turquesa de Nuevo M\u00e9xico o Arizona; conchas marinas de posible procedencia de las costas del Pac\u00edfico o del Golfo y miles de fragmentos e instrumentos de obsidiana. El hecho de que casas habitadas por gente com\u00fan de la ciudad contuvieran materiales ex\u00f3ticos procedentes de tantos lugares distintos, resalta la extensi\u00f3n y la fuerza de la red de comercio y tributo del imperio tolteca.<\/p>\n<p>Algunos de los productos for\u00e1neos llegaban a Tula seguramente como tributo de las provincias dependientes del imperio, y muchos otros fueron llevados de zonas muy distantes por comerciantes profesionales equivalentes a los pochteca mexicas. Durante los siglos X y XI d. C., muchos sitios en la regi\u00f3n maya y Centroam\u00e9rica que comerciaban con los toltecas obtuvieron herramientas de obsidiana verde a cambio de productos tropicales.<\/p>\n<p>3. Importantes cambios en la religi\u00f3n y la ideolog\u00eda de los pueblos mesoamericanos: introducci\u00f3n de algunos dioses nahuas, y un \u00e9nfasis en el complejo \u00e9pico del hombre-dios Quetzalc\u00f3atl.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de la cultura tolteca entre los siglos IX y XI d. C. cambi\u00f3 el pensamiento y la religi\u00f3n de muchos pueblos mesoamericanos. Los toltecas introdujeron algunos dioses nahuas a grupos mayas y otros pueblos centroamericanos, el m\u00e1s importante fue Quetzalc\u00f3atl. Tambi\u00e9n aparecieron im\u00e1genes de Xipe T\u00f3tec, Mictlantecuhtli (el dios de la muerte) y otras deidades.<\/p>\n<p>Quetzalc\u00f3atl y Tezcatlipoca (como Huitzilopochtli) simbolizan la transformaci\u00f3n de los pueblos mesoamericanos, inspirada por los toltecas. La victoria de los seguidores de Tezcatlipoca en Tula aument\u00f3 la atenci\u00f3n en la guerra y el sacrificio humano en muchas culturas que ten\u00edan contacto con los toltecas; sin embargo, la herencia de Quetzalc\u00f3atl era a\u00fan m\u00e1s grande que los b\u00e9licos cultos a Tezcatlipoca. El ciclo \u00e9pico de Ce \u00c1catl Topiltzin Quetzalc\u00f3atl lleg\u00f3 a ser la leyenda central de la civilizaci\u00f3n mesoamericana y siglos despu\u00e9s de la \u00e9poca tolteca los antiguos mesoamericanos todav\u00eda esperaron el regreso de Quetzalc\u00f3atl, hasta que la conquista espa\u00f1ola destruy\u00f3 su mundo.<\/p>\n<p>Organizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica<\/p>\n<p>La cultura tolteca es el producto de la asimilaci\u00f3n de las culturas cl\u00e1sicas del centro de M\u00e9xico por un grupo nahua, que al mismo tiempo introdujo varias innovaciones derivadas de otras tradiciones culturales, como la zapoteca, la mixteco-cholulteca y la maya. Una vez fusionada, aun cuando era una entidad muy compleja y heterog\u00e9nea, conserv\u00f3 sus propios rasgos. Se trata de una sociedad teocr\u00e1tica, dividida en ases sociales: gobernantes &#8211; sacerdotes, administradores, guerreros, comerciantes, artesanos y agricultores, todos con distintos rangos y funciones.<\/p>\n<p>La clase gobernante estaba especializada en la direcci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la sociedad, en el control de la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y el consumo; en la planeaci\u00f3n de las ciudades y sus obras p\u00fablicas; era poseedora del poder y del conocimiento cient\u00edfico y religioso. Esta clase tambi\u00e9n era experta en el arte de la escritura, la arquitectura, la astronom\u00eda y las matem\u00e1ticas; en el calendario y los sistemas de medici\u00f3n del tiempo e interpretaci\u00f3n de los d\u00edas propicios o nefastos\u0097 y en todo el complejo ritual de las ceremonias p\u00fablicas y privadas que regulaban la vida de la sociedad. Junto a esta \u00e9lite dirigente, exist\u00eda completamente separado de la producci\u00f3n agr\u00edcola y artesanal un aparato administrativo y burocr\u00e1tico que abarcaba distintos niveles y actividades.<\/p>\n<p>La base del sistema estaba constituida por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, quien ten\u00eda a su cargo la realizaci\u00f3n de todos los procesos y actividades productivas que permit\u00edan el sostenimiento y reproducci\u00f3n de la sociedad. Productora de alimentos, de bienes de consumo y objetos suntuarios, esta clase tambi\u00e9n constitu\u00eda la fuerza de trabajo que edificaba y manten\u00eda las innumerables obras p\u00fablicas, algunas de ellas de gran magnitud: plazas, pir\u00e1mides, palacios, vastos conjuntos de terrazas artificiales, sistemas de canales, calles, calzadas y drenajes.<\/p>\n<p>En los barrios habitados por la mayor parte de la poblaci\u00f3n, los numerosos edificios piramidales distribuidos aqu\u00ed y all\u00e1 constitu\u00edan los templos de barrio para el culto y las ceremonias religiosas en que participaban los habitantes de cada una de estas zonas. Gran parte de estos barrios se definieron con base en el trabajo especializado que realizaban sus habitantes.<\/p>\n<p>Algunas actividades especializadas practicadas por extranjeros, como suced\u00eda en Tenochtitlan y en otros centros urbanos de Mesoam\u00e9rica, formaron barrios de grupos; hay indicios de la existencia de peque\u00f1as colonias de mayas, huastecos, mixtecos y de grupos del centro de Veracruz y de la costa del Pacifico de Chiapas y Guatemala.<\/p>\n<p>Cada cinco d\u00edas se instalaba el mercado principal de la ciudad en algunas de las plazas o espacios abiertos cercanos al recinto monumental, mientras que algunos grandes conjuntos albergaban las escuelas para j\u00f3venes nobles, semejantes al calm\u00e9cac de los mexicas.<\/p>\n<p>Religi\u00f3n<\/p>\n<p>Los toltecas eran polite\u00edstas pero reconoc\u00edan sobre todos sus dioses a un ser divino superior llamado Tloque Nahuaque, a quien adoraban ofreci\u00e9ndole flores y resinas arom\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Cre\u00edan en una divinidad creadora doble: Ometecuhtli y Omec\u00edhuatl (tambi\u00e9n Tonacatecuhtli y Tonacac\u00edhuatl, &#8220;el se\u00f1or y la se\u00f1ora de nuestra carne o de nuestro sustento&#8221;), fuerza inicial y ordenadora de todas las obras de la naturaleza. Ometecuhtli cre\u00f3 13 cielos en donde moraban \u00e9l y los dem\u00e1s dioses.<\/p>\n<p>La deidad de los tolteca-chichimecas era Tezcatlipoca, protector de los cazadores y de los hechiceros, relacionado con el cielo nocturno. Quetzalc\u00f3atl era una deidad extra\u00f1a para los toltecas y aunque su rito era muy antiguo en las culturas cl\u00e1sicas, era considerado como el dios del agua que fecunda la tierra. Para los toltecas era el dios del bien y de la civilizaci\u00f3n, relacionado espec\u00edficamente con Ce-\u00c1catl Topiltzin Quetzalc\u00f3atl, quien lo impuso durante su reinado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n adoptaron dioses de otras culturas, como Tlahuizcalpantecuhtli (el lucero del alba y una de las advocaciones de Quetzalc\u00f3alt), ltzpap\u00e1lotl (el dios mariposa), Cint\u00e9otl (la diosa del ma\u00edz) y Tl\u00e1loc (dios de la lluvia).<\/p>\n<p>Vestido y adorno<\/p>\n<p>En las esculturas toltecas se aprecia la indumentaria que los hombres usaban: un braguero (m\u00e1xtlatl), y en algunos casos llevaban una especie de &#8220;delantal&#8221; sujeto por un cintur\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los tocados que portaban los toltecas hab\u00eda una especie de diademas de piel adornadas con piedras preciosas, que usaban los caciques y la gente principal; hab\u00eda tambi\u00e9n yelmos o cascos adornados con cabezas de animales o con plumas, y vendas frontales que serv\u00edan para sujetar los tocados.<\/p>\n<p>Los guerreros llevaban cinturones, sandalias, escudos circulares adornados con plumas, y cascos; algunos se\u00f1ores usaban bastones adornados con plumas, y los comerciantes portaban cayados y abanicos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS TOLTECAS Despu\u00e9s de la ca\u00edda de Teotihuacan hacia el a\u00f1o 700, hubo en Mesoam\u00e9rica varios siglos de tinieblas y concusi\u00f3n, cambi\u00f3 el \u00edndole de su civilizaci\u00f3n, las ciudades sin fortificaciones y gobernadas por sabios sacerdotes se desmoronaron y dieron lugar a ciudades guerreras y a religiones m\u00e1s belicosas. 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