{"id":3970,"date":"2009-03-30T16:06:25","date_gmt":"2009-03-30T16:06:25","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3970"},"modified":"2009-03-30T16:06:25","modified_gmt":"2009-03-30T16:06:25","slug":"realidad-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3970","title":{"rendered":"Realidad del alma"},"content":{"rendered":"<p>TEXTO DE DE WAMANI<br \/>\n&#8220;REALIDAD DEL ALMA&#8221;<br \/>\nFunci\u00f3n cr\u00edtica del esquizoanalista <\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nEsto que se presenta en este escrito, intenta ser trazos, l\u00edneas de lo que nos viene convocando. Crisis y situaciones extremas donde la vida se nos presenta como un continuo Kair\u00f3s encubierto que nos propone reinventarnos y reinventar formas de intervenci\u00f3n en dispositivos que representen estados actuales \u0096vitales- donde operar desde el saber-hacer nuestro.<br \/>\nInterrogantes que intervienen en cada paso dado \u0096tanto de manera grupal, como la s\u00edntesis de vida de cada uno-; trazos \u0096como dec\u00eda al comienzo, l\u00edneas- que dan cuenta de mapas en plena transformaci\u00f3n en incesante movilidad.<br \/>\nProducci\u00f3n colectiva invitando a transitar cartograf\u00edas en esp\u00edritu de disposici\u00f3n de enunciaci\u00f3n contribuyendo a la producci\u00f3n de subjetividad en efectos maqu\u00ednicos; arriesgando conjeturas.<br \/>\nLaboratorios de producci\u00f3n de deseos montado en casas, en lugares de trabajo comunes y no tan comunes. Laboratorios que por sus caracter\u00edsticas y por su especificidad pueden estar presentes a\u00fan cuando las circunstancias denoten otra cosa, deviniendo dispositivos grupales abiertos y naturales al alcance de visiones y manos, formando parte de una red infinita e invisible desde donde agenciarse de los aportes de la lectura de la realidad desde la \u0093realidad del alma\u0094 mas su implicancia existencial; llamado a poner el cuerpo y andar.<br \/>\nMe propongo una relectura del espacio psicol\u00f3gico y su intervenci\u00f3n articulando la relectura de \u0093Realidad del Alma\u0094 (Carl Gustav Jung) la implicancia del descubrimiento del motivo de la especificidad de la materia desde funci\u00f3n cr\u00edtica, ecovisi\u00f3n del esquizoanalista.<br \/>\n&#8220;Cuando una mujer de cierta tribu de \u00c1frica sabe que est\u00e1 embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canci\u00f3n del ni\u00f1o. Saben que cada alma tiene su propia vibraci\u00f3n que expresa su particularidad, unicidad y prop\u00f3sito. Las mujeres entonan la canci\u00f3n y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la ense\u00f1an a todos los dem\u00e1s&#8230;<br \/>\nEn este trabajo articular\u00e9 la cuesti\u00f3n realidad del alma \u0093puesto que el alma mediante la expansi\u00f3n de sus propias energ\u00edas y la expresi\u00f3n simb\u00f3lica de sus propios impulsos. El inconsciente colectivo ser\u00eda el dep\u00f3sito de energ\u00eda del cual se forma la consciencia individual y el conjunto de relaciones entre \u00e9sta y la consciencia social, que designamos con el nombre de persona\u00941. Est\u00e1 planteado desde una perspectiva Latinoamericana tomando como referencia a los pueblos originarios de Am\u00e9rica y su multiplicidad. Teniendo presente a lo largo del trabajo en sus diferentes enfoques y din\u00e1micas que el \u0093objeto de la psicolog\u00eda es el alma\u00942. Proponiendo una psicolog\u00eda con alma considerando lo Bio-Psico-Social-Cultural-Espiritual como un espacio com\u00fan de la especificidad de la materia.<br \/>\nDe esta manera el mapa se ir\u00e1 tornando multiabarcativo con posibilidades a despertar, a activar hiperv\u00ednculos (los propios), reconocer y activar otos; de esta manera, acceder al descubrimiento de universos favorecido por el est\u00edmulo de lo distinto.<\/p>\n<p>Malestar y bienestar<br \/>\n&#8230; Cuando nace el ni\u00f1o, la comunidad se junta y le cantan su canci\u00f3n.<br \/>\nLuego, cuando el ni\u00f1o comienza su educaci\u00f3n, el pueblo se junta y le canta su canci\u00f3n.<br \/>\nCuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta.<br \/>\nCuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canci\u00f3n.<br \/>\nFinalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canci\u00f3n para acompa\u00f1arlo en la transici\u00f3n.&#8221;<br \/>\nSe tiende a creer, debido a un discurso preponderante instalado, que las dudas existenciales b\u00e1sicas de la humanidad no son comunes a todos, dudas que pasan por saber de d\u00f3nde venimos hacia donde vamos. Como habitantes de Latinoam\u00e9rica vemos el mundo desde una perspectiva que hemos adoptado y creemos propia, pero que es concebida desde una forma de pensamiento diferente al nuestro.<br \/>\nTal vez deber\u00edamos bucear en esa ma\u00f1ana dudosa en que los buscadores el oro perdido posaron sus pies en las orillas del mar dulce, trayendo consigo todo un bagaje cultural distinto del que por estas tierras se viv\u00eda. Sabemos que culturalmente, por ascendencia, la cultura europea \u0096occidental- nos ha legado una modalidad de pensar, de sentir y hacer bastante distinta a la de los nativos de nuestra propia tierra.<br \/>\nDesde tiempos remotos los griegos, los fil\u00f3sofos y pensadores del viejo mundo se preocuparon por tratar de llegar a discernir la raz\u00f3n de la existencia del hombre a trav\u00e9s del Ser: soy \u0096 qui\u00e9n soy \u0096 qu\u00e9 soy. Como antecesor del: ser \u0096 hacer y tener.<br \/>\nTodo nuestro sistema racional, l\u00f3gico y occidental est\u00e1 basado en esta premisa, al punto que el: pienso, luego existo de Descartes dio base a la fragmentaci\u00f3n de todo el conocimiento que, por otro lado permiti\u00f3 la evoluci\u00f3n del conocimiento, llegando la civilizaci\u00f3n al punto que todos vivenciamos, evoluci\u00f3n relativa dado que el hombre no ha evolucionado de manera igualitaria a la adquisici\u00f3n de conocimiento.<br \/>\nLas culturas de los pueblos originarios de la Abya Yala Pacha, \u00edntimamente ligadas al culto a la tierra, a la Pacha, desarrollaron llamativamente otra premisa: \u00bfd\u00f3nde estoy?, Estoy o no estoy. Me propongo, a partir de esta base, desarrollar el malestar y bienestar desde la perspectiva de la cultura de los pueblos originarios en particular desde la visi\u00f3n Latinoamericana.<br \/>\nLa forma de abordar la realidad se modifica radicalmente, si partimos de concepciones distintas. De esta manera y bajo esta misma visi\u00f3n se modifica la forma de abordar la salud y la enfermedad&#8230; mal-estar y bien-estar.<br \/>\n\u0093&#8230;los norteamericanos deben de estar locos, al creer que los pensamientos se hallan en la cabeza. A su juicio todo hombre cuerdo piensa con el coraz\u00f3n\u00943.<br \/>\nEstas culturas tradicionales definen a la enfermedad como malestar, pero no un malestar como lo entendemos desde nuestra \u00f3ptica del sentirse mal, sino como \u0093mal estar\u0094 en contraposici\u00f3n a un \u0093bien estar\u0094 con respecto a la Pacha. Decir Pacha \u0096 Tierra &#8211; Gaia es nombrarlo conforme a todo lo que nos rodea. Somos cuerpo y pensamiento, sin embargo, cuerpo y pensamiento no siempre est\u00e1n en armon\u00eda, y de esto deviene \u0093mal estar\u0094; connotando \u0093no estar\u0094.<br \/>\nSi nos ubicamos en coordenadas de tiempo y espacio se puede decir que ac\u00e1 estamos con cuerpo y pensamiento, sin embargo, este pensamiento puede estar en otro momento, en el pasado, a trav\u00e9s del recuerdo, o en el futuro a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n; lo que en cierta forma da cuenta que no se est\u00e1 aqu\u00ed y ahora, tambi\u00e9n de que si no se est\u00e1 aqu\u00ed y ahora es porque hay algo que afecta la relaci\u00f3n con este presente. \u0093Bien estar\u0094 implicar\u00eda hacer, responder con plena responsabilidad e imaginaci\u00f3n creativa en el aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n<p>Accesando al proceso de conocimiento<br \/>\n&#8230;En esta tribu de \u00c1frica hay otra ocasi\u00f3n en la cual los pobladores cantan la canci\u00f3n.<br \/>\nSi en alg\u00fan momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un c\u00edrculo a su alrededor.<br \/>\nEntonces le cantan su canci\u00f3n&#8230;<br \/>\nRodolfo Kusch fil\u00f3sofo argentino, plantea la diferencia entre el pensar y el sentir adquirido de las civilizaciones europeas sobre el que se deber\u00eda haber heredado de las culturas originarias. Kusch plantea que en la adquisici\u00f3n de conocimiento en occidente se observan cuatro momentos:<br \/>\n&#8211; La realidad que acontece, lo hace en el afuera.<br \/>\n&#8211; Apropiaci\u00f3n del conocimiento de esa realidad.<br \/>\n&#8211; Saber de esa realidad resulta de administrar el conocimiento y la ciencia.<br \/>\n&#8211; Apropiado ese conocimiento se act\u00faa sobre la realidad para modificarla.<br \/>\nEsto implica que afuera acontece todo y hay que recurrir a lo exterior para resolverlo. Cuando algo acontece adentro se compensa con el plus del afuera. Cualquier desequilibrio interior se debe \u0096en consecuencia- a que falla el afuera en nuestra relaci\u00f3n con el mundo.<br \/>\nEn el idioma aborigen no hay palabras para definir a objetos propiamente dichos, sino que cuando se habla de objetos se refieren al aspecto favorable o desfavorable en el intercambio de energ\u00eda de \u00e9stos con respecto a la persona, con relaci\u00f3n a lo fasto o nefasto que puede ser para \u00e9sta. Es decir registra acontecimientos, en su decir el aborigen se refiere al modo en que se hace, y no al hacer, desplegando e imprimiendo un sentir emocional sobre lo que ve. Ve para sentir, no es la realidad del objeto sino del acontecer.<br \/>\nCada uno tiene una forma distinta de estar en el mundo. Al estar me refiero al punto desde el cual abordamos lo que nos rodea y a nosotros mismos. Estar bien, o \u0093bien estar\u0094 implica que cuerpo, mente y alma puedan estar en el lugar que est\u00e1n en un momento dado. <\/p>\n<p>El espacio que nos habita<br \/>\n&#8220;&#8230;La tribu reconoce que la correcci\u00f3n para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canci\u00f3n ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera da\u00f1ar a otros&#8230;&#8221;<br \/>\nDesde donde estamos en la vida vemos al mundo de manera particular. Esta forma de ver el mundo est\u00e1 dada por la educaci\u00f3n, experiencia y fundamentalmente por las creencias, que al mismo tiempo son el producto de lo que se ha vivido. Se mide el mundo de acuerdo a lo que se cree que es, y por lo tanto \u0093se crea la realidad a partir de esto\u0094. Carlos Castaneda en su Don Juan dice: \u0093el mundo es as\u00ed porque te ense\u00f1aron que es as\u00ed, lo que no significa que no pueda ser de otra manera\u00944. Desde una mirada perceptual, la realidad es la forma de percibir el mundo a trav\u00e9s de las creencias, creencias que requieren de un consenso determinado que se adquiere a trav\u00e9s del mundo y de la gente. El lugar desde donde se mira al mundo es el punto de encaje, la particular manera de ver y manejar la realidad. Es el esquema de conceptos y referencias, y desde \u00e9l se opera. Es desde donde se est\u00e1 en relaci\u00f3n con el mundo, con la gente y con los objetos. La vinculaci\u00f3n con el mundo es de acuerdo a necesidades y deseo a objetos, o sujetos.<br \/>\nGeneralmente es el tiempo el que hace que esta forma de mirar el mundo se transforme en una rutina. La rutina es lo que se considera normalidad, y se crea la rutina y la normalidad precisamente para evitar el miedo a lo desconocido, a la p\u00e9rdida, a la muerte, al futuro. Sin embargo hay otra mirada desde la cual ver el mundo.<br \/>\nConsecuencia de llevar el inconsciente a flor de piel con intensidad angustiosa que el ciudadano com\u00fan no conoce. El ciudadano encuentra posibilidades de esquivar y distraer instancias de su inconsciente.<br \/>\nEl ind\u00edgena no cuenta con estructuras que lo evadan ps\u00edquicamente y por esto est\u00e1 inmerso en un mundo de angustia, de esta misma dimensi\u00f3n toma camino para transitar por el filo de la navaja que lindan hombre-mundo; vida-muerte; luz-noche; consciencia-inconsciencia.<br \/>\nEl aborigen latinoamericano, se vincula con lo externo desde otro proceso, desde el \u0093ser\u0094 que tiene que ver con el \u0093estar\u0094 con respecto al mundo. La cultura occidental, o quienes tienen insertada una educaci\u00f3n con base filos\u00f3fica europea, ante una necesidad recurren a los objetos, a lo externo, como complemento de la carencia, carencia que por otra parte nunca se logra satisfacer a trav\u00e9s de esos objetos.<br \/>\n&#8230;Tus amigos conocen tu canci\u00f3n y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser enga\u00f1ados por los errores que cometes o las oscuras im\u00e1genes que muestras a los dem\u00e1s&#8230;<br \/>\nCada cultura tiene sus propias pautas, y la estructura ps\u00edquica creada por la cultura se desarrolla de manera diferente. Jung dec\u00eda que la diferencia entre el pensamiento occidental, resid\u00eda en que el oriental tiene una mayor percepci\u00f3n y desarrollo de su relaci\u00f3n con el inconsciente colectivo, por lo que la disoluci\u00f3n del ego le permite un mayor desenvolvimiento de las fuerzas arquet\u00edpicas a nivel consciente. Occidente por el contrario, m\u00e1s apoyado en el desarrollo del ego, genera una proyecci\u00f3n de sombra sobre el mundo externo cada vez m\u00e1s fuerte, y por ende una mayor rigidez en uno de sus polos.<br \/>\nLa estructura de la psiquis de los pueblos originarios est\u00e1 m\u00e1s cerca del significado simb\u00f3lico, o de arquetipos colectivos, de los mitos que son la expresi\u00f3n consciente de lo simb\u00f3lico e inconsciente. Hablo de culturas que no cultivaban el desarrollo del ego, sino del mayor contacto e inmersi\u00f3n en ese inconsciente. El desarrollo del ego y de la individualidad en las culturas occidentales fortaleci\u00f3 la barrera entre la consciencia, el inconsciente personal y colectivo. Sin embargo, una de las teor\u00edas m\u00e1s fuertes sobre la psiquis del hombre \u0093civilizado\u0094, apoya la mayor parte de su estructura en el desarrollo del mito y en el mundo de los sue\u00f1os (\u00bfvisiones?). Entonces, no deber\u00eda asombrar que culturas m\u00e1s primitivas, m\u00e1s cercanas ps\u00edquicamente al material inconsciente, sobre todo al inconsciente colectivo, manejen lenguajes tales como, el de los mitos, el de los sue\u00f1os y l\u00fadico en sus diferentes expresiones como algo natural. La disociaci\u00f3n instrumental como herramienta permite dejar por un rato la objetividad de la consciencia para apoyarse en el campo perceptual y el intuitivo, ambos campos pertenecientes al orden de lo irracional.<br \/>\nDel mismo modo los chamanes alteran su estado de consciencia ordinario para comprender pautas, tanto del orden cotidiano como de lo universal, sin que lo racional, que polariza las situaciones las interprete e intervenga.<\/p>\n<p>Cartograf\u00edas: rituales&#8230; intervenci\u00f3n n\u00f3made<br \/>\n&#8230;Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando est\u00e1s quebrado; tu inocencia cuando te sent\u00eds culpable y tu prop\u00f3sito cuando est\u00e1s confundido&#8230;<br \/>\nLas culturas de los pueblos originarios basan la b\u00fasqueda de sus necesidades en las vivencias de su propio ser. Lo que la cultura occidental se conoce como ritual, es precisamente tomado como una forma de protegerse de lo desconocido, pero esto que desde lo cient\u00edfico se asocia a la enfermedad o a lo m\u00edstico, desde el punto de vista aborigen se lo toma como forma de obtener, concentrar y dirigir energ\u00eda para enfrentar y resolver el miedo&#8230; lo desconocido.<br \/>\nUna manera de dispositivo.<br \/>\nLugar desde donde se ve el mundo.<br \/>\nCuando los v\u00ednculos con el mundo se transforman en rutina se rigidizan. Si existen con los objetos v\u00ednculos muy r\u00edgidos e inmodificables, esta rigidez se transforma en inmovilidad, inmovilidad de la identidad. Enfermedad.<br \/>\nLa raz\u00f3n reclama espacio y control absoluto de la percepci\u00f3n del sujeto, quiere tenerlo todo en su lugar y sin espacio para la sorpresa, para lo nuevo y para el cambio. No permite precisamente, el ejercicio de adaptaci\u00f3n activa a esa realidad.<br \/>\nA trav\u00e9s de las rutinas quedan a la vista las defensas y resistencias emergiendo tambi\u00e9n los miedos ocultos. Una vez movilizados los mecanismos de defensa y resistencias, el cham\u00e1n abre la puerta de entrada para descubrir esos miedos, porque es el miedo el que inmoviliza e incrementa los razonamientos, pensamientos l\u00f3gicos y formales para defenderse de lo inesperado.<br \/>\nEl cham\u00e1n usualmente favorece esta incrementaci\u00f3n de la racionalidad a trav\u00e9s de preguntas que hacen que se arme una estructura racional \u0096ya que las estructuras racionales se arman para defender los aspectos irracionales- pero al mismo tiempo est\u00e1 viendo por donde entrar al campo perceptual \u0096aspecto irracional-.<br \/>\nDado que lo racional no puede abarcar todo el campo, los sectores no defendidos ser\u00edan aquellos aspectos mas bien m\u00edticos o irracionales (religi\u00f3n, creencias m\u00e1gicas, etc.)<br \/>\nLa t\u00e9cnica de pregunta y hu\u00edda llega a agotar al paciente dando lugar a otro tipo de manifestaciones de orden som\u00e1tico tales como mareos o dolores de cabeza. Es este el momento en que el cham\u00e1n comienza a entrar en el campo perceptual del paciente a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas que abordan de forma completa el campo irracional. Estas t\u00e9cnicas pueden ser de orden ritual, como por ejemplo danzas, rituales, cantos, masajes, hasta provocar una regresi\u00f3n. A mayor grado de regresi\u00f3n mayor grado de transferencia de energ\u00eda hacia la figura del cham\u00e1n. De esta manera el cham\u00e1n corre al paciente del campo racional, no solamente desde la forma sino tambi\u00e9n desde adentro desplazando de esta manera el punto en donde se centra la raz\u00f3n y su certeza. Cuando se logra estar en el lugar desde donde se relaciona con el mundo, tambi\u00e9n descubre el centro de su mitolog\u00eda, de su identidad. Descubre quien fij\u00f3 esa identidad en el paciente, tomando su lugar y reparando o reconstruyendo su mitolog\u00eda desde el lugar de la salud.<br \/>\nEl mal estar es estar parado en el lugar incorrecto, es tener un esquema de conceptos y referencias que llevan a operar en forma errada. Cuando la mirada sobre el mundo produce malestar, solo resta encontrar el lugar correcto en el que se pueda \u0093estar bien\u0094. Cuando el malestar llega a su punto extremo, y la impotencia no permite modificar la realidad, ni correrse del lugar de la enfermedad, ni modificar la relaci\u00f3n con el mundo, se comienza a imaginar otro mundo, otra realidad, en la imaginaci\u00f3n pero como si fuera real. Esta es otra manera de describir un brote psic\u00f3tico, de mostrar la entrada en el delirio. Y en el delirio se est\u00e1 solo, nadie comparte esa realidad, por eso es delirio: vac\u00edo.<br \/>\nEsta particular forma de describir a la enfermedad es conocida por el cham\u00e1n, y antes de que el individuo llegue a la ruptura definitiva, comienza a intentar desestructurarlo, intenta que se corra del lugar en el que \u0093est\u00e1 mal\u0094, y para eso utiliza todas sus argucias, porque corriendo al enfermo del lugar de la enfermedad, sac\u00e1ndolo de su punto particular de visi\u00f3n del mundo, logra al mismo tiempo que comience a mirar-se de una forma diferente, desde un \u0093estar\u0094 distinto.<br \/>\nEl cham\u00e1n desplaza a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas al sujeto del lugar y ocupa y pasa a ocuparlo \u00e9l, tomando el lugar de la enfermedad de manera provisoria. Se produce el espejo. Quien sufr\u00eda la enfermedad puede verse a s\u00ed mismo en la figura del cham\u00e1n, tomando consciencia que el lugar de la enfermedad est\u00e1 siendo ocupado por otro, y que el lugar que ocupa ahora es el de la salud, el del \u0093bien estar\u0094. Descubre su forma de estar en el mundo, que sus conceptos y sus referencias eran producto del lugar en que estaba parado, y que ahora desde este nuevo lugar tiene la oportunidad de rearmar su mitolog\u00eda, sus creencias y conceptos, pero teniendo el aprendizaje de que solo uno \u0096a veces solo otras con ayuda- puede dar el paso inicial que lleve al espacio de salud.<br \/>\nPor su parte el cham\u00e1n es capaz de entrar y salir de la enfermedad tantas veces sea necesario, sabiendo que la realidad se modifica ante cada mirada. Entra y se pone en el lugar del otro, pero no se queda ah\u00ed.<br \/>\nSobre planicie, final abierto<br \/>\n&#8220;&#8230;No necesito una garant\u00eda firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla en mi alma como el viento, refresca mi coraz\u00f3n como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado&#8221;<br \/>\nNuestra Propia Canci\u00f3n. Tolba Phanem (poeta africana)<br \/>\nEl ser humano no s\u00f3lo est\u00e1 integrado al contexto del universo tan solo como un eslab\u00f3n m\u00e1s de esta cadena c\u00f3smica, puede trabajar y redimensionar las diferentes multiversidades de esta relaci\u00f3n con el universo, a partir de su reconocimiento, del reconocimiento del camino de regreso a s\u00ed mismo, del reconocimiento de su &#8220;estar&#8221; formando parte de este universo tomando postura \u00e9tica en tanto y en cuanto su subjetividad.<br \/>\nPuede darle sentido a toda la infinita red de relaciones estableciendo y desarrollando una experiencia con conciencia de autoimagen, verse reflejado en su dimensi\u00f3n global enriqueciendo su propia experiencia humana en comunidad, religando la b\u00fasqueda de espiritualidad a partir de una experiencia v\u00edvida y radical cuestionando lo instituido y redimensionando el proceso en toda esta vivencia. <\/p>\n<p>Dimensi\u00f3n global y dimensi\u00f3n local<br \/>\n\u0093No hay lugar para el temor ni para la esperanza, solo cabe buscar nuevas armas\u0094<br \/>\nGiles Deleuze<br \/>\nEl ser humano es en su propia dimensi\u00f3n divina un veh\u00edculo de re-encuentro con lo sagrado que est\u00e1 en lo m\u00e1s profundo de su humanidad. Ya no lejano, extra\u00f1o ni ajeno de s\u00ed mismo (enajenado), mas bien al alcance de la mano. De la misma manera que el terapeuta deber\u00e1 conectarse con su propia alma para saber lo que al otro le pasa, deber\u00e1, tambi\u00e9n, conectarse a trav\u00e9s del paciente con esa alma, con el dolor, para ayudarlo a recuperar su alma. Redefinir este espacio sagrado forma parte de esta articulaci\u00f3n a modo de dispositivo t\u00e9mporo-espacial integrador de la experiencia humana en su definici\u00f3n c\u00f3smica. Pues el ser humano es el ser de la trascendencia, rompe barreras y prohibiciones en pos de la mism\u00edsima b\u00fasqueda de s\u00ed mismo. De su singularidad en ser persona y de su sed de estar siempre haci\u00e9ndose; en gestaci\u00f3n constante, habitado por el deseo infinito de trascender todo lo que este mundo le pueda dar, siempre va en pos de m\u00e1s. Ese m\u00e1s, algunos lo llaman Dios o con otros nombres de acuerdo al lugar y momento en que el individuo de cuenta de ello. El hecho en s\u00ed, es que ese algo llena y hace funcionar el imaginario. Es como el amado que noche tras noche antes de dormirnos llena el coraz\u00f3n de valores y de sentido, nos colma de sue\u00f1os y deseo; en el despertar moviliza hacia la aventura de vivir y a ser testigos v\u00e1lidos de esta relaci\u00f3n. Es aqu\u00ed donde el espacio habitable adquiere un redimensionamiento sagrado, como el lugar donde se establecen los v\u00ednculos donde cada uno existe para el otro y es individuo edificando comunidad entrelazados como las hebras de un tapiz.<br \/>\nEn este contexto de relaciones se presenta el modo en que for\u00e1neamente al ser humano se le impone el modo de relaci\u00f3n en un sistema mercantilista y utilitario. Este sistema dice y hace decir: tengo, poseo esto y\/o aquello; soy tal o cual cosa. Artilugio de una l\u00f3gica del utilitarismo, del uso y de acumular en una maquinaria encaminada a la captura y apropiaci\u00f3n individual atentando a lo colectivo. En contraposici\u00f3n al estar y a descubrir las herramientas del mecanismo que hace que se pueda establecer relaci\u00f3n con el medio y los elementos, descubrir lo que puede establecer desde este &#8220;estar&#8221; en reciprocidad permitiendo un encuentro en comuni\u00f3n c\u00f3smica con todo lo creado. Haciendo part\u00edcipe a la suma de subjetividades negada por la predica del individualismo, reconociendo la alteridad del otro.<br \/>\nEsto llama a estar disponible y abierto, compromete en la toma de responsabilidad, desafiando la capacidad de ser responsables ante la propuesta que viene del otro. &#8220;Estar&#8221;, presente en densidad humana en una dial\u00e9ctica de la reciprocidad.<br \/>\nY, tambi\u00e9n en una reciprocidad c\u00f3smica ajustando los sentidos para poder escuchar c\u00f3mo el universo habla \u0096me habla- y actuar en consonancia y esto no es un acto aislado sino con dimensi\u00f3n comunitaria en orden a una convivencia en comuni\u00f3n responsable, \u00e9tica-est\u00e9tica, pol\u00edtica. De manera de poder realizar una lectura de los signos de los tiempos, poder comunicar esto de manera legible a la comunidad esta buena nueva. Redimensionar lo humano d\u00e1ndole espacio donde habitar comenzando a co-crear junto y con otros. Lo comunitario, lugar donde lo sagrado y lo profano son meras dimensiones conceptuales que cuestionan el adentro como el afuera; reconocidos \u00e1mbitos comunes.<br \/>\nM\u00e1s arriba hice menci\u00f3n a la funci\u00f3n del Cham\u00e1n, diciendo que el pensamiento y la forma propuesta por el mundo arcaico con relaci\u00f3n al cham\u00e1n establece contacto con las energ\u00edas c\u00f3smicas. Ahora bien, podemos decir que nadie es reconocido como tal sin haber sido sometido a una rigurosa instrucci\u00f3n en varios sentidos.<br \/>\nEl punto es que ser cham\u00e1n es cumplir con una funci\u00f3n ganada a trav\u00e9s de una experiencia vital, transpersonal que lo marca en una determinada comunidad que reconoce su funci\u00f3n dotada de una sensibilidad exquisita para estar a disposici\u00f3n de las necesidades personales que en esta cosmovisi\u00f3n son comunitarias.<br \/>\nPara poder llegar a ser reconocido en una comunidad espec\u00edfica debe de someterse a un adiestramiento especial que permita de manera personal &#8220;conocer&#8221; el lugar de origen de un determinado mal, saber acerca de la topograf\u00eda donde se encuentra para poder adentrarse en ese terreno, por otro lado y en esta etapa, ya conocido por \u00e9l.<br \/>\nVivir la experiencia de su propia muerte \u0096simb\u00f3lica- y ver como cada parte de su cuerpo es restablecida en su lugar. Poder entrar en comuni\u00f3n de manera de realizar lectura del s\u00edntoma. Hacerse conocedor de los males con los que tratar\u00e1 a menudo, conocer la energ\u00eda particular que debe restituir para su normal circulaci\u00f3n. Establecer contacto y hacer consciente de lo que padece quien consulta. Solo conociendo a fondo la causa de la enfermedad se puede diagnosticar. Saber de d\u00f3nde viene, reconocer su dimensi\u00f3n divina y profana; para qu\u00e9 est\u00e1 y hacia d\u00f3nde va.<br \/>\nSon \u00e9stos &#8220;momentos&#8221; en la fase de aprendizaje en que debe pasar y someterse el aspirante a cham\u00e1n a modo de terapeuta de la comunidad.<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n ecopsycol\u00f3gica<br \/>\nDe todo lo dicho hasta ahora destaco la importancia de reconocer aspectos vitales que pueden verse tanto en lo grupal como en lo individual.<br \/>\nSer esquizoanalista es ser sanador de almas, para eso es imprescindible \u0096de acuerdo a lo dicho anteriormente- conocer de manera experimental distintas fases de un proceso de aprendizaje, reconocer las crisis y sus momentos.<br \/>\nPara poder procurar aprendizaje \u0096el que sea- es necesario un cambio, cambio que no podr\u00eda producirse si no se llegara a modificar cosas personales. Desestructuraci\u00f3n para acceder a lo nuevo de manera de poder estructurarse y posicionarse en lo nuevo. Movimiento dial\u00e9ctico que comparte de manera sensible una conservaci\u00f3n de lo anterior, supresi\u00f3n de esto mismo para acceder a la superaci\u00f3n y transformaci\u00f3n.<br \/>\nescuartizamiento para poder estar en condici\u00f3n de ver las cosas, leer los signos desde otro lugar. Dimensionarlos y nombrarlos con otro lenguaje.<br \/>\nEn esta din\u00e1mica se experimenta el asalto de la renuncia a lo que es junto al temor de ser tomado \u0096invadido- por otra cosa por otro lado desconocida \u0096o sin querer conocer-. Si tenemos en cuenta lo dicho anteriormente con relaci\u00f3n a la tensi\u00f3n puesta por esta sociedad en torno a lo individual, este temor se exacerba en temor a la p\u00e9rdida, se es poseedor de algo y &#8220;alguien&#8221; me lo quiere quitar&#8230;, el otro puede ser un enemigo en potencia.<br \/>\nEl poder atravesar este momento y llegar despojado de s\u00ed (vac\u00edo) a la otra orilla (sentido de vacuidad), puede propiciar un entendimiento de situaciones concretas y re-establecer, religar-se simult\u00e1neamente el medio y sus actores.<br \/>\nReunidos en c\u00edrculo sagrado<br \/>\nSe cuentan historias.<br \/>\nRepresentan sus historias.<br \/>\nDe uso cham\u00e1nico com\u00fan a muchas tradiciones \u0096comprobado por quienes han tenido esta experiencia- es la m\u00fasica del tambor, la danza, el recitado de historias dictadas por el esp\u00edritu y socializadas a la asamblea toda. Cada elemento utilizado tiene y cumple una funci\u00f3n espec\u00edfica dentro de este c\u00edrculo sagrado, todo lo utilizado en \u00e9l adquiere y propicia una forma especial de relaci\u00f3n dicta un especial sentido. Y todo esto utilizado tiene vida y se relaciona de manera especial con quienes participan del ritual del encuentro.<br \/>\nEs de importancia resaltar que todo tiene energ\u00eda, tan solo hay que tener el o\u00eddo para escuchar su voz que relata; ojos para ver la manera en que esa energ\u00eda se manifiesta y d\u00f3nde fluye, c\u00f3mo poder operar con ella.<br \/>\nEn la representaci\u00f3n psicodram\u00e1tica, la danza, se revive el estado y la posibilidad de modificar-se y modificar el entorno.<br \/>\nLa civilizaci\u00f3n en la que vivimos ha establecido pautas donde se hace hincapi\u00e9 en lo individual, en lo institucionalizado y normativo, en pautas en torno a tener una visi\u00f3n del mundo donde la tecnolog\u00eda ocupa lo central y es utilizada para violentar un mundo basado en la apropiaci\u00f3n de energ\u00eda \u0096sea \u00e9sta en la modalidad en que est\u00e9- dando un sentido utilitario de valor de uso fetichista y mercantil.<br \/>\nEstamos en un mundo y una sociedad donde cualquier vaca de la comunidad europea tiene un ingreso superior a buena parte de los habitantes de los pa\u00edses del Sur: recibe un subsidio de 2,2 d\u00f3lares diarios, una cifra que supera con comodidad a los menos de 2 d\u00f3lares por d\u00eda con que sobrevive la mitad de la poblaci\u00f3n mundial. Esto habla a las claras de modelos y prioridades.<br \/>\nAnte esta visi\u00f3n de enajenaci\u00f3n del mundo y sus habitantes, desde la ecopsycolog\u00eda la propuesta en la pr\u00e1ctica ezquizoanal\u00edtica es la de poder establecer y modificar elementos formulados en esquemas de aprendizajes instituidos, dando paso a un modelo de encuentro dial\u00f3gico a modo de instancias inici\u00e1ticas. Encuentro dial\u00f3gico en tanto dos \u0096m\u00ednimo- seres humanos a trav\u00e9s de un proceso comunicacional establecen un intercambio de conceptos y experiencias, dando paso a lo experimental en descubrir y encontrar v\u00edas de sentido.<br \/>\nDescubrir el sentido del ritual \u0096del encuentro, de la voz y el silencio- inici\u00e1tico para que el quehacer obtenga materializaci\u00f3n en comuni\u00f3n de humanos en un ecosistema espec\u00edfico y natural a la comunidad en la que esos humanos establecen sus v\u00ednculos en este proceso de lo personal e integraci\u00f3n de la apertura a la trascendencia. El terapeuta esquizoanalista opera los rituales inici\u00e1ticos que generan sentido y establecen pautas de pertenencia.<br \/>\nEl punto \u0096momento- a donde se intenta llegar\/partir es a la co-construcci\u00f3n de v\u00ednculos que plenifiquen al sujeto, propicie reglas propias que rijan la vida com\u00fan. En el momento de resignificar las formas sociales que direccionan la vida com\u00fan en que habita este colectivo no solo surgen posibilidades de interrogaci\u00f3n, puesta en cuesti\u00f3n sino tambi\u00e9n la socializaci\u00f3n del deseo de generar condiciones para la gestaci\u00f3n de reglas que excedan al universo previo pre-establecido. En este ejercicio de reapropiaci\u00f3n colectiva es factible el establecer un terreno donde sea propicio lo distinto.<br \/>\nDispositivo que compromete lo grupal a modo de colectivo: grupos de debate, terap\u00e9uticos, asambleas barriales, emprendimientos colectivos autosustentables, multiplicaci\u00f3n dram\u00e1tica, teatro, talleres donde el sujeto adquiera grados de libertad a su expresi\u00f3n comprometida y responsable. Espacios de autogesti\u00f3n para la reapropiaci\u00f3n de condiciones hist\u00f3ricas-deseantes, con la idea de acercarse a la construcci\u00f3n de subjetividades diferenciales respecto a lo planteado como modelo impuesto donde el sujeto es sujetado.<br \/>\nPor esto se plantea la construcci\u00f3n del pensamiento cr\u00edtico, en tanto no se pierdan los par\u00e1metros socio-hist\u00f3ricos de los cuales se viene y en los cuales se es planteado este pensamiento cr\u00edtico, se estimula la proyecci\u00f3n y trascendencia c\u00f3smica.<br \/>\nQuien escribe comprende que se hace imprescindible que todo terapeuta, sea de la disciplina que sea, debe apropiarse y contar con las herramientas necesarias para poder intervenir de manera de facilitar la circulaci\u00f3n y religado de la energ\u00eda propicia para la manifestaci\u00f3n de subjetividades socioc\u00f3smicas.<br \/>\nPromoviendo un desenvolvimiento sustentable que tenga en cuenta las carencias b\u00e1sicas del sujeto sin capturar el capital natural de la Pacha, planificando intervenciones a futuro e incumbencias con v\u00ednculos que enaltezcan el potencial humano con respeto y humildad ante todo lo creado.<\/p>\n<p>Multiplicaci\u00f3n&#8230; deslizamientos<br \/>\nEscenario m\u00f3vil<br \/>\nLa idea es que a partir de lo cotidiano y la especificidad pertinente a cada uno se pueda<br \/>\n\u0096podamos- dar intervenci\u00f3n al compartir de dudas e inventar respuestas a esas dudas, ya no con la respuesta preconcebida y sin tonicidad sino inventando-nos espacios \u0096donde pensar lo posible- donde actuar esta realidad con sus tempos para poder acceder a m\u00faltiples niveles de conocimiento.<\/p>\n<p>Encuentros, cruces de caminos<br \/>\nLa program\u00e1tica y planificada pobreza trae alienaci\u00f3n, fragmentaci\u00f3n de lo colectivo, alimentando la distancia sin optimar su cercan\u00eda. Gira loco \u0096muchos sobre sus propios ejes- y se marea en s\u00ed mismo.<br \/>\nEl encuentro con otras subjetividades confronta reconoce topograf\u00edas, accesa deseo&#8230; n\u00f3made. Reinventa historias posibles en cada encuentro en la escucha m\u00faltiple proponiendo estados posibles donde la comuni\u00f3n con el otro da como producto algo que los representa pero distintos de ambos. Hidr\u00f3geno y Ox\u00edgeno mezclados en forma alqu\u00edmica devienen agua.<br \/>\nEncuentro que salva del virus del aislamiento y la marginalidad estableciendo trazos de fuga&#8230; otros decires de un boceto en continua construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dispositivos de acceso<br \/>\nTrozos de im\u00e1genes que imprimen en los sentidos y lo modifican, con su humor con su indigencia.<br \/>\nChicos que se desmayan en la entrada a la escuela. Docentes preparando desayunos&#8230; imposibilidades de cambios. Propuestas a intervenciones. Planes donde el trabajar est\u00e1 excluido del programa.<br \/>\nHospitales pensados para escenarios que no existen, con actores ausentes.<br \/>\nSecuestros mediatizados inyectados en retinas que hacen virar la vista hacia el propio ombligo&#8230; el otro es peligroso, invade territorio. At\u00f3mico.<br \/>\nCortes de ruta en busca de nuevos horizontes conformando nuevos trazos en mapa nunca antes transitado. Rostros de los sin rostro. Rostros que le ponen rostro al hambre del hombre; su impotencia.<br \/>\nEscenarios a modo de dispositivos en donde germinar y perderse para encontrarse. Devenir deseo en el encuentro posible, perder el miedo y ense\u00f1ar a los instintos a caminar en y con lo distinto.<br \/>\nMomentos que imprimen y se deslizan por epidermis y hacen presente la corporalidad, sus l\u00edmites mas su horizonte, siempre aventura colectiva que da cuenta del choque con otros y la multiplicaci\u00f3n; el dar-se cuenta.<br \/>\nAlgo sucede. Nada queda igual luego de la reuni\u00f3n en torno a la fogata rompiendo trazos duros ante la propuesta del colectivo social. Molecular.<br \/>\nCaptura<br \/>\nEl riesgo captura, paraliza y toma de reh\u00e9n.<br \/>\nPuertas cerradas para aislar cuerpos cansados, en vista a un respiro&#8230; sobre stress tieso.<br \/>\nFuga<br \/>\nTodo viviente es poeta, artista, art\u00edfice de cambiar y convinar historias. En cada pincelada de estos desconocidos artistas de lo cotidiano se agujerean la tela, la pantalla de TV y un nuevo viento deja re-ordenar lo conocido.<br \/>\nFuego que a su paso devora lo que debe ser devorado.<br \/>\nPensamiento creativo, pinceladas invocando y repoblando microterritorios desde donde reinventar nuevos mundos con nuevas formas de participaci\u00f3n en un continuo acto po\u00e9tico de imaginaci\u00f3n activa. Micropol\u00edtica de la resistencia.<br \/>\nDescEntrando<br \/>\nIdea mand\u00e1lica del hombre<br \/>\nLo abarcativo.<br \/>\nIntegradora.<br \/>\nM\u00e1gica experiencia ante Lo desconocido.<br \/>\nMarcha al interior del esp\u00edritu.<br \/>\nDistancia de la cercan\u00eda \u00f3ptima.<br \/>\nBosques y oc\u00e9anos&#8230; espacios donde descubrir el nuevo sonido, su silencio. En comunidad escuchan su canto y en comunidad danzan abrazados en fuego sagrado.<br \/>\nTejen redes<br \/>\ncon las manos,<br \/>\ncon los pies,<br \/>\ncon el movimiento y el silencio.<br \/>\nCon la sangre y con el cuerpo iluminan espacios l\u00facidos e implacables.<br \/>\nTerritorios liberados.<br \/>\nConstruyendo una narrativa que aporta una distintiva forma de corporalidad en el estar, cuestionando el entramado sobrecodificado.<br \/>\nUn espacio de transmutaci\u00f3n donde no se trata de cambiar por cambiar sino de la inauguraci\u00f3n de un-a movi(da)miento que permita una forma distinta de relacionarse en la complejidad de un sentido nuevo, mutante.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda utilizada<br \/>\nA thousand plateous. Capitalism and schizophrenia. Gilles Deleuze, Fleix Guattari. University of Minnesota Press \u0096Minneapolis, 2000 \u0096London.<br \/>\nAm\u00e9rica profunda. Rodolfo Kusch. Editorial Biblos, 1990. Buenos Aires.<br \/>\nLas tres ecolog\u00edas. Felix Guattari. Pre-Textos, 1990. Valencia, Espa\u00f1a.<br \/>\nLo inconsciente. Carl Gustav Jung. Editorial Lozada, 1938. Buenos Aires.<br \/>\nRealidad del alma. Carl Gustav Jung. Editorial Lozada, 1940. Buenos Aires.<\/p>\n<p>\u00a1Mitakuye Oyasin!<br \/>\nWamani<br \/>\n1 Jung 1940<br \/>\n2Jung 1940<br \/>\n3 Jung 1940<br \/>\n4 Carlos Castaneda. 1979<br \/>\nE-mail: wamani@ecopsycologiasocial<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TEXTO DE DE WAMANI &#8220;REALIDAD DEL ALMA&#8221; Funci\u00f3n cr\u00edtica del esquizoanalista Introducci\u00f3n Esto que se presenta en este escrito, intenta ser trazos, l\u00edneas de lo que nos viene convocando. Crisis y situaciones extremas donde la vida se nos presenta como un continuo Kair\u00f3s encubierto que nos propone reinventarnos y reinventar formas de intervenci\u00f3n en dispositivos que representen estados actuales \u0096vitales-<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-3970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-offtopic"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3970\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}