{"id":3967,"date":"2009-03-30T15:51:01","date_gmt":"2009-03-30T15:51:01","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3967"},"modified":"2009-03-30T15:51:01","modified_gmt":"2009-03-30T15:51:01","slug":"chamanismo-amazonico-y-toxicomania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3967","title":{"rendered":"Chamanismo  amazonico  y toxicomania"},"content":{"rendered":"<p>escrito por Mabit,J.<br \/>\nviernes, 14 de enero de 2005<br \/>\nReconozco que la verborrea &#8220;psi&#8221; me provoca instintivamente rechazo, alergia que fue reforzada por mi experiencia profesional. Por ello creo conveniente que en primera instancia especifique &#8220;de donde hablo&#8221; con el fin de tener alguna posibilidad de ser comprendido.<\/p>\n<p>Quisiera poder afirmar que hablo &#8220;desde el coraz\u00f3n&#8221;: desde el coraz\u00f3n de la selva que me alberga desde hace ocho a\u00f1os; desde el coraz\u00f3n de la primera zona mundial de producci\u00f3n de pasta b\u00e1sica de coca\u00edna y de consumo de \u00e9sta (muchas veces en asociaci\u00f3n con el alcohol); desde el coraz\u00f3n de una de las formas m\u00e1s antiguas de terapia, el shamanismo ind\u00edgena de la selva oriental del Per\u00fa; desde el coraz\u00f3n de una vivencia inici\u00e1tica que me condujo hacia una exigente autoexploraci\u00f3n de mis propias dependencias y alienaciones; en fin y esencialmente desde mi propio coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p>Cuando un m\u00e9dico franc\u00e9s se aventura en el laberinto de pr\u00e1cticas y creencias sham\u00e1nicas de la Alta-Amazon\u00eda, inicialmente s\u00f3lo se encuentra a s\u00ed mismo y con el \u00fanico bagaje de su ignorancia disfrazada de un tan magn\u00edfico como ineficiente caparaz\u00f3n de prejuicios y conceptos sobre el universo &#8220;pre-l\u00f3gico y m\u00e1gico-religioso de los grupos primitivos&#8221; &#8230; El viejo curandero sonr\u00ede mientras aspira el humo de su pipa cancer\u00edgena, aconsejando sabiamente al extranjero ne\u00f3fito y parlanch\u00edn ingerir algunos de los preparados psicoactivos de plantas-maestras con el fin que el esp\u00edritu que los anima &#8220;hable y ense\u00f1e&#8221;. Con tanto coraje como desesperanza, eso es lo que hice y el Esp\u00edritu indic\u00f3 el Camino. El viejo hab\u00eda acertado: las plantas hablan y ense\u00f1an.<\/p>\n<p>Al inicio del Camino, en la mayor\u00eda de los casos, el maestro debe ser exteriorizado. Hubo varios de ellos: Wilfredo, Ricardo, Guillermo, Sol\u00f3n y m\u00e1s que todo el viejo Aquilino, \u00e1guila que ya vol\u00f3. Cada uno me tom\u00f3 de la mano en un momento dado del proceso inici\u00e1tico y me hizo entrever un poco de la gran melod\u00eda divina que cantan a su modo. Y no s\u00f3lo cantan de manera figurada sino que todos son due\u00f1os de cantos sagrados, los \u00edcaros, armas terap\u00e9uticas temibles que les corresponde ense\u00f1ar y regalar a sus alumnos. Desde entonces, hablo menos y canto m\u00e1s. Plantas psicotr\u00f3picas y melod\u00edas sagradas hicieron germinar al Maestro interior, el que precisamente se alberga en el coraz\u00f3n y de quien quisiera aqu\u00ed ser el int\u00e9rprete.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda componemos un coraz\u00f3n m\u00faltiple, un verdadero coro, un equipo de ocho personas que animan Takiwasi, en idioma quechua la &#8220;casa que canta&#8221;: dos m\u00e9dicos, dos psic\u00f3logos, un curandero, un profesor, un periodista, un estudiante. Todos son terapeutas en la medida en que todos asumen su propia autoexploraci\u00f3n a trav\u00e9s de las t\u00e9cnicas sham\u00e1nicas amaz\u00f3nicas. Takiwasi constituye un proyecto-piloto interesado en la formulaci\u00f3n de una alternativa terap\u00e9utica a la problem\u00e1tica de las toxicoman\u00edas, que se inspire del saber emp\u00edrico de los curanderos aut\u00f3ctonos de la Amazon\u00eda peruana. Aparte de los trabajos de investigaci\u00f3n, de difusi\u00f3n y de formaci\u00f3n, Takiwasi se dedica desde 1992 principalmente a la aplicaci\u00f3n cl\u00ednica en j\u00f3venes de la regi\u00f3n adictos a la pasta b\u00e1sica de coca\u00edna y que se presentan espont\u00e1neamente con una demanda de curaci\u00f3n. Durante un internamiento voluntario promedio de 8 meses, el paciente est\u00e1 invitado a seguir la &#8220;v\u00eda del sham\u00e1n&#8221;, sin excluir un control m\u00e9dico convencional, con la finalidad de restituir cierta coherencia a su inconsciente y ca\u00f3tica b\u00fasqueda interior. Al saber ancestral (plantas depurativas y psicotr\u00f3picas, ayunos, aislamiento en la selva, ba\u00f1os, masajes&#8230;), se a\u00f1aden t\u00e9cnicas de psicoterapia contempor\u00e1nea (musicoterapia, meditaci\u00f3n, entrevistas personales, din\u00e1mica de grupo, interpretaci\u00f3n de sue\u00f1os, ergoterapia, etc.).<\/p>\n<p>No me parece oportuno a este nivel desarrollar el esquema estructural est\u00e1ndar de la psique del toxic\u00f3mano: padre ausente, madre invasiva, etc., observable bajo cualquier latitud, sino dar a conocer el \u00e1ngulo de observaci\u00f3n espec\u00edfico que nos ofrece la v\u00eda sham\u00e1nica. En efecto, \u00e9sta restituye una visi\u00f3n de &#8220;lo humano&#8221; que contrasta notablemente con las banalidades psicologizantes de moda, validando su modelo no por el verbo y la logorrea sino mediante una eficacia en extremo sorprendente (una encuesta epidemiol\u00f3gica efectuada en la Costa Norte del Per\u00fa por un grupo de psiquiatras dirigidos por el Dr. Mario Chiappe, muestra con cinco a\u00f1os de distancia que los curanderos alcanzan un 60 % de \u00e9xito en su tratamiento del alcoholismo con un tratamiento m\u00e1s corto y mucho menos costosos que dentro una estructura formal de salud).<\/p>\n<p>Este modelo espec\u00edfico se distingue tanto de los esquemas anal\u00edticos convencionales como de los conceptos puramente materialistas donde prevalecen ante todo las explicaciones de tipo farmacol\u00f3gico o bioqu\u00edmico de las t\u00f3xico dependencias. Los reduccionismos de la psicolog\u00eda y de la farmacodin\u00e1mica se responden en eco dentro de un marco bipolar donde lo racional permanece como jefe de orquesta y refiere permanentemente a un juego de dualidad psicosom\u00e1tica. El enfoque convencional occidental presenta a un individuo cuyo centro de gravedad se ubica a nivel de la cabeza, del cerebro, del mental, el polo sexual opuesto siendo el lugar de las proyecciones fantasm\u00e1ticas. Los cl\u00ednicos positivistas (hay todav\u00eda muchos) se r\u00eden de las &#8220;elucubraciones&#8221; de los &#8220;psi&#8221;, pensando tener el principio activo incriminado mientras esos \u00faltimos tienden a explorar los laberintos de la psique sin atreverse a tocar el cuerpo-tab\u00fa del paciente toxic\u00f3mano. En este debate sin fin se instituye una no-comunicaci\u00f3n de tipo esquizoide, reflejo de la patolog\u00eda colectiva cuyos terapeutas son muchas veces los mejores representantes. Entre los dos grupos, el toxic\u00f3mano se siente dividido, despedazado y las prodigiosas antenas que desarrolla gracias a la ingesti\u00f3n de sustancias psicoactivas, le sugieren evitar esos enfoques demasiado unilaterales, mutilantes, que pueden acabar con \u00e9l y pretenden confiscarle hasta el gozo de la autodestrucci\u00f3n. Frente a la binaridad de los sistemas conceptuales convencionales, el shamanismo reintroduce un ser trinitario recientemente reconocido en nuevos modelos post-modernos como el cerebro tri\u00fanico de Robert Mc Lean, la antropolog\u00eda ternaria de Michel Fromaget o la psicolog\u00eda transpersonal de Stanislav Grof. Todas estas propuestas se caracterizan por reconocer en el ser humano la existencia de una &#8220;tercera dimensi\u00f3n&#8221; que le permite escapar al encarcelamiento angustiante en la dualidad obsesional de nuestra \u00e9poca. Si las simplezas de una expresi\u00f3n cuadrada requieren solo de dos coordenadas, salir de la cuadratura del c\u00edrculo y finalmente saber que la tierra es redonda implica abrirse a la trinidad e introducir el misterio del n\u00famero pi. Ignorar este tercer factor equivale a negar la trascendencia como lugar de convergencia asint\u00f3tica de la din\u00e1mica de la existencia. Por lo tanto, el punto omega que el sacerdocio de Teilhard de Chard\u00edn le permiti\u00f3 entrever, escapa a nuestras perspectivas humanas y nos obliga a la confrontaci\u00f3n plana e infruct\u00edfera de los contrarios. La vida se vuelve insensata: triunfo de lo absurdo que autoriza todas las locuras. Las fuerzas que se agitan en la zona ciega de nuestro campo de conciencia intentan a todo costo alcanzar el umbral de la manifestaci\u00f3n, vale decir revelar el Misterio. La reapropiaci\u00f3n del Sentido de la vida, de su propia vida, es una condici\u00f3n para el restablecimiento de la disciplina de los &#8220;arquetipos&#8221; demasiado &#8220;aut\u00f3nomos&#8221; seg\u00fan la imagen junguiana. La infestaci\u00f3n insidiosa de este &#8220;\u00e1ngulo muerto&#8221; por el esp\u00edritu satanizado de la droga suscita frecuentemente en el toxic\u00f3mano un verdadero estado de posesi\u00f3n que requiere de parte del terapeuta un real trabajo de exorcismo. Es as\u00ed que proceden los curanderos de numerosas regiones del mundo frente a las toxicoman\u00edas consideradas como un estado de total sumisi\u00f3n al esp\u00edritu ofendido de la sustancia ingerida. La planta (coca, amapola, ca\u00f1amo, vid, tabaco&#8230;) es negada en su dimensi\u00f3n sagrada, su esp\u00edritu violado con el fin de explotar su riqueza: la manipulaci\u00f3n inconsiderada y despreciativa de esta fuerza se voltea contra el profanador. Omitiendo de respetuosamente &#8220;temer a Dios&#8221; que no existe, el toxic\u00f3mano emprende sumersiones transpersonales incontroladas que lo atrapan entre los dos t\u00e9rminos de toda experiencia numinosa: tremendum y fascinans. Est\u00e1 a su vez da\u00f1ado en su propia sacralidad, en su esp\u00edritu mismo y no puede reencontrar la v\u00eda del equilibrio sino restaurando una relaci\u00f3n justa y respetuosa con el Misterio. El terapeuta no puede entonces solo ser m\u00e9dico sino debe a la vez ser sacerdote, intercesor ante las potencias del &#8220;mundo-otro&#8221; ultrajadas por el &#8220;mundo-este&#8221;, seg\u00fan la terminolog\u00eda que propone Michel Perrin.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda prometea del toxic\u00f3mano constituye un delito no en el fondo sino en la forma. Los dioses se manifiestan y desean revelarse: la busca de Sentido es mas que leg\u00edtima, representa el destino humano. Cuando el toxic\u00f3mano peruano o europeo franquea la barrera protectora de lo racional, intenta muchas veces de manera desesperada escapar de las extraordinarias obligaciones de nuestra \u00e9poca y encontrar una respuesta a las angustias existenciales que se manifiestan a trav\u00e9s de un cotidiano triste y sin perspectivas. Pero comete por orgullo el error de desafiar a los dioses en lugar de rogarles. Omite poner &#8220;en formas&#8221; su pedido y, en este campo, la forma es la del ritual. Si cada planta constituye una puerta de acceso a lo divino, a la embriaguez divina, cada una posee tambi\u00e9n un lenguaje, un c\u00f3digo, reglas de cortes\u00eda me atrever\u00eda a decir. En otros t\u00e9rminos, cada planta exige un ritual espec\u00edfico y no puede acomodarse a seudo-rituales l\u00fadicos recreados por los consumidores seg\u00fan su humor: happening hippie, ambiente &#8220;new age&#8221;, fiesta de barrio, &#8220;party&#8221; yuppie o borrachera en grupo de los fines de semana&#8230; Es el esp\u00edritu mismo de la planta que se manifiesta poco a poco y revela su naturaleza, indica los c\u00f3digos, designa los t\u00e9rminos del intercambio. Esta revelaci\u00f3n progresiva necesita de un maestro iniciador y de una forma ritual adaptada, es decir de una aceptaci\u00f3n de las reglas de este Gran Juego, una humilde sumisi\u00f3n, una actitud interior de alegre receptividad. Ello por supuesto s\u00f3lo es posible si, de una manera u otra, el &#8220;mundo-otro&#8221; es percibido como potencialmente bueno, positivo y por otra parte si existen gu\u00edas credibles al cruce de la l\u00ednea de frente. La proliferaci\u00f3n de gur\u00fas dudosos y a veces claramente perversos, y la ausencia generalizada de testigos de la alegr\u00eda de vivir, no facilitan la tarea. Los terapeutas modernos han ampliamente renunciado a su vocaci\u00f3n (&#8220;lo que les llama&#8221;), abandonando su funci\u00f3n sacerdotal, mediadora, dejando el campo libre a los enga\u00f1adores y permitiendo la generalizaci\u00f3n de la Impostura.<\/p>\n<p>La reintroducci\u00f3n del tercer t\u00e9rmino de la sacralidad viva y viv\u00edda, implica desde el inicio la revaloraci\u00f3n del &#8220;sacrificio&#8221; en su sentido profundo, etimol\u00f3gico: &#8220;producir sacralidad&#8221;. Se trata de sacrificar sobre el altar de su amor, de su b\u00fasqueda, algunos apetitos personales que amarran a la materia, al pasado, a la muerte, al ego. a cada uno le toca descubrir a qu\u00e9 debe renunciar, qu\u00e9 medida pone en el platillo de la balanza. No es evidentemente muy popular, a la hora de la llamada civilizaci\u00f3n del gozo y del placer, proponer el sufrimiento como parte integral de una parte liberadora. Pero no la proponemos nosotros sino que se impone como ley de la vida, como misterio que ning\u00fan m\u00edstica acaba de explorar. Dir\u00eda que el sufrimiento &#8220;viene&#8221; y es aceptado o rechazado. Y Graf Durckheim hasta afirmar\u00e1 que hay que llegar a aceptar lo inaceptable, inicio de la sabidur\u00eda. C\u00f3mo nos es duro y dif\u00edcil agachar la cabeza, &#8220;pueblo de nuca r\u00edgida&#8221;!. Pero lo vemos claramente con los toxic\u00f3manos, si no se paga el precio a la entrada, se cancela a la salida y el monto es mayor&#8230; Cuesti\u00f3n de econom\u00eda! El Toxic\u00f3mano es el hombre-rebelde por excelencia, de una parad\u00f3jica rebeli\u00f3n silenciosa contra lo no-dicho o lo mal-dicho (mal-dici\u00f3n). Oscura rebeli\u00f3n en busca de la luz donde puede llegar a entender en un momento dado, por coraje o por desesperanza en fin por divina gracia que la suprema rebeli\u00f3n se confunde con la obedencia absoluta, que la total sumisi\u00f3n es completa liberaci\u00f3n. Por lo menos puede, como cada uno de nosotros, entreverlo y arriesgarse. El riesgo a tomar y que parece moustroso a nuestras &#8220;luces&#8221; es aceptar de comprender sino ser comprendido, asir sino ser asido, no arrebatar sino ser arrebatado. ello vuelve, una vez m\u00e1s a interiorizar la posibilidad de una trascendencia amorosa y benevolente. Esta perspectiva ser\u00e1 reforzada poderosamente por la encarnaci\u00f3n de modelos convinventes: el terapeuta lo ser\u00e1? Cuesti\u00f3n de sentido: frente a la desorientaci\u00f3n del toxic\u00f3mano, in-versi\u00f3n, per-versi\u00f3n, el terapeuta sub-versivo para autorizar la con-versi\u00f3n del paciente. Iniciaci\u00f3n salvaje del toxic\u00f3mano versus iniciaci\u00f3n gu\u00edada del sham\u00e1n: d\u00f3nde reside el &#8220;sentido com\u00fan&#8221;?.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>escrito por Mabit,J. viernes, 14 de enero de 2005 Reconozco que la verborrea &#8220;psi&#8221; me provoca instintivamente rechazo, alergia que fue reforzada por mi experiencia profesional. Por ello creo conveniente que en primera instancia especifique &#8220;de donde hablo&#8221; con el fin de tener alguna posibilidad de ser comprendido. 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