{"id":3964,"date":"2009-03-30T15:47:39","date_gmt":"2009-03-30T15:47:39","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3964"},"modified":"2009-03-30T15:47:39","modified_gmt":"2009-03-30T15:47:39","slug":"cultura-teor\u00cda-y-aplicaciones-de-la-imaginer\u00cda-generada-por-la-ayahuasca-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3964","title":{"rendered":"CULTURA, TEOR\u00cdA Y APLICACIONES DE LA IMAGINER\u00cdA GENERADA POR LA AYAHUASCA"},"content":{"rendered":"<p>CULTURA, TEOR\u00cdA Y APLICACIONES DE LA IMAGINER\u00cdA GENERADA POR LA AYAHUASCA <\/p>\n<p>por Joseph Fericgla<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>El texto que sigue est\u00e1 dividido en tres bloques de contenido independiente aunque complementario, en el sentido de que son partes integrantes de un mismo sistema. En primer lugar, tratar\u00e9 r\u00e1pida y globalmente el aspecto etnogr\u00e1fico del uso de ayahuasca; en segundo lugar hablar\u00e9 de los efectos que induce el consumo de este complejo ente\u00f3geno (2); y en tercer lugar propondr\u00e9 una teor\u00eda cognitiva general que nos permita pensar el uso del ayahuasca en t\u00e9rminos de nuestras actuales culturas occidentales. La tendencia a estudiar el sistema como una entidad \u00fanica, m\u00e1s que como un conglomerado de partes, es la tendencia de todo trabajo cient\u00edfico actual. No se pueden aislar los fen\u00f3menos en contextos restringidos y estrechos sino que, una vez estudiados los elementos componentes de un determinado fen\u00f3meno (en nuestro caso la cultura en su totalidad y dentro de ella ciertos procesos mentales alternativos), hay que trabajar para entender las interacciones que se dan entre los fragmentos, cada vez m\u00e1s amplios, de la naturaleza. Este principio del orden sist\u00e9mico de la realidad din\u00e1mica podr\u00eda anunciarse hoy con las mismas palabras de Pico della Mir\u00e1ndola (1557:40) cuando anunciaba: \u00abPrimero tenemos la unidad de las cosas a trav\u00e9s de la cual cada cosa es una consigo misma, consiste en ella misma y se cohes\u00edona con ella misma; segundo, tenemos la unidad a trav\u00e9s de la cual una criatura est\u00e1 unida con las dem\u00e1s y todas las partes del mundo constituyen un \u00fanico mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Etnograf\u00eda de la ayahuasca<\/p>\n<p>El sustantivo \u00abayahuasca\u00bb es de origen Quichua, aunque desde la \u00e9poca colonial ya fue castellanizado dado que el Quichua era la lengua franca hablada en todo el territorio andino y en una buena parte de la Amazonia occidental (3). Por este t\u00e9rmino se conoce, en primer lugar, una mixtura vegetal de poderosos efectos ente\u00f3genos, y al mismo tiempo es tambi\u00e9n el nombre popular de uno de los componentes vegetales que entran en la composici\u00f3n de la p\u00f3cima, la conocida liana Banisteriopsis caapi. Suele darse un error bastante generalizado que consiste en que, al haber un \u00fanico t\u00e9rmino para referirse a uno de los componentes y al resultado de la ebullici\u00f3n, muchas personas creen que el ayahuasca ente\u00f3gena es el l\u00edquido resultante de hervir directamente la liana, pero no es as\u00ed. La Banister\u00edopsis caapi sola no produce ning\u00fan efecto ente\u00f3geno. Habitualmente la p\u00f3cima se realiza a base de la citada liana, que contiene un potente IMAO (inhibidor de la monoaminooxidasa), y otro esp\u00e9cimen vegetal que ha de contener DMT (dimetiltriptamina) en cantidades suficientes para que d\u00e9 el resultado psicoactivo buscado. No hablar\u00e9 de los diversos espec\u00edmenes vegetales que contienen DMT (hay extensos estudios etnobot\u00e1nicos sobre ello: OTT, 1996), pero s\u00ed quiero apuntar que actualmente se conocen m\u00e1s de 90 especies vegetales diferentes repartidas en 38 familias (de las que una cuarta parte son plantas por s\u00ed mismas ente\u00f3gena), utilizadas como aditivo a la Banisteriopsis caapi para producir el ayahuasca. Algunos de los vegetales a\u00f1adidos causan sensaci\u00f3n de fr\u00edo u otros efectos f\u00edsicos o ps\u00edquicos complementarios tambi\u00e9n buscados para apoyar de alguna forma el efecto visionario. As\u00ed por ejemplo, entre los shuar y achuara amaz\u00f3nicos -m\u00e1s conocidos entre nosotros como \u00abj\u00edbaros\u00bb, aunque para ellos es un t\u00e9rmino peyorativo- la liana del ayahuasca se mezcla con Diplopterys Cabrerana (en shuar y\u00e1gr) que aporta la DMT visionaria a la mixtura, con Rinorea V\u00edridiflora (en shuar parapra) para hacer las visiones m\u00e1s duraderas, con zumo de tabaco silvestre para potenciar el efecto ente\u00f3geno y con el arbusto chiriqui\u00e1sip (Brunfelsia grandiflora) para que produzca fr\u00edo y ayude a combatir el entumecimiento f\u00edsico (\u00abcon esto da temblor y aleja a los esp\u00edritus\u00bb). Desde el punto de vista etnogr\u00e1fico se puede decir que tenemos documentados m\u00e1s de 72 grupos culturales amaz\u00f3nicos que consumen esta mixtura vegetal siguiendo sus ancestrales tradic\u00econes, la mayor parte de ellos situados en la parte occidental de la selva Amaz\u00f3nica, tanto de la Alta como de la Baja Amazonia (LUNA 1986; 57). La experiencia visionaria es tan importante y fundamental en las cosmovisiones de las etnias amaz\u00f3nicas (en sus formas de arte, su concepto de salud, sus sistemas de toma de decisiones&#8230;) que es impensable un estudio riguroso de antropolog\u00eda, etnopsiquiatr\u00eda o medicina de tales pueblos sin tener en cuenta su consumo consensuado de ente\u00f3genos, en especial -aunque no \u00fanicamente- el de ayahuasca. En este sentido, es tal el peso que tiene en su mundo cultural que, hasta ahora, el consumo de ayahuasca ha sobrevivido a cualquier proceso de aculturaci\u00f3n, por intenso que haya sido. Una ilustraci\u00f3n etnogr\u00e1fica la constituyen de nuevo los shuar y achuaras, etnias de car\u00e1cter guerrero que a menudo se enrolan en el ej\u00e9rcito ecuatoriano como estrategia para salir de la vida selv\u00e1t\u00ecca y buscar un camino de integraci\u00f3n al mundo Occidental. Este radical cambio de vida -del interior de la selva a los cuarteles militares- pr\u00e1cticamente implica la p\u00e9rdida de todas sus tradiciones excepto una: el consumo de ayahuasca o de otras substancias ente\u00f3genas. Por tanto y en cierta forma, podr\u00edamos considerar que esta pr\u00e1ctica constituye uno de los puntales del sistema de valores del mundo cultural jivaroano, afirmaci\u00f3n extensible a otras muchas etnias amaz\u00f3nicas. Por ello, a pesar de que est\u00e1 prohibido el comercio de alguno de los componentes activos del ayahuasca en estado puro o sint\u00e9tico, la forma natural de este ente\u00f3geno panamaz\u00f3nico no est\u00e1 prohibida -ni probablemente podr\u00eda estarlo- en ning\u00fan pa\u00eds iberoamericano. Por otro lado, esta preparaci\u00f3n psicoactiva recibe m\u00e1s de 40 nombres vern\u00e1culos distintos, lo que permite hacerse una idea de la gran profundidad hist\u00f3rica de su uso: yaj\u00e9 en Colombia, kamarampi entre los Ashaninca, natema entre los shuar y achuara, ayahuasca, daime, etc. Distintas pruebas provenientes de Ecuador y aportadas por la arqueolog\u00eda permiten afirmar que los pueblos ind\u00edgenas amaz\u00f3nicos consumen ayahuasca desde hace, como m\u00ednimo, 5.000 a\u00f1os (NARANJO, Plutarco, 1986; SCHULTES, 1972; 38-39). Adem\u00e1s del consumo ind\u00edgena de ayahuasca, cabe citar tambi\u00e9n su uso central en las pr\u00e1cticas de muchos curanderos mestizos sudamericanos, tanto del territorio amaz\u00f3nico como del andino. En diversos pa\u00edses iberoamericanos, se acepta hasta tal punto la importancia cultural del ayahuasca que estos curanderos son conocidos como ayahuasqueros, en forma de sustantivo gen\u00e9rico. As\u00ed, los ayahuasqueros son los especialistas en usar esta mixtura ente\u00f3gena en sus pr\u00e1cticas religiosas, de curanderismo, como estrategia adaptativa o como forma de resoluci\u00f3n de problemas. Hay ya alguna iniciativa experimental al estilo occidental del uso terap\u00e9utico del ayahuasca. Un ejemplo es el Centro de Rehabilitaci\u00f3n de Toxicoman\u00edas de Takiwasi, en Per\u00fa. Tambi\u00e9n podr\u00eda hacerse una larga lista de la bibliografia actual, especializada y divulgativa, referida al tema de la ayahuasca, en especial en el mundo anglosaj\u00f3n. Lo he Ilamado \u00abente\u00f3geno panamaz\u00f3nico\u00bb, como ya ha hecho alg\u00fan otro autor, porque actualmente tambi\u00e9n es el ente\u00f3geno m\u00e1s popular entre expertos y turistas occidentales: desde los a\u00f1os 1980 que en EE.UU. se ofrecen viajes organizados con destino a Ecuador, Per\u00fa y Brasil con el casi \u00fanico objetivo de consumir esta substancia visionaria de manos de alg\u00fan pretendido cham\u00e1n ind\u00edgena al servicio de una agencia de viajes. Por otro lado, se est\u00e1n extendiendo por diversos pa\u00edses europeos una serie de modernos sincretismos religiosos de origen brasile\u00f1o conocidos como Iglesias del Santo Daime (Daimistas, Uniao do Vegetal, A Barqui\u00f1a, Francisca Gabriel, Maestro Daniel). Se trata de interesantes agrupaciones abiertas y de car\u00e1cter religioso, nacidas en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1930 en Brasil, y cuyo sacramento es el Daime, una de las formas conocidas de preparar el ayahuasca. El consumo del ente\u00f3geno se realiza dentro de un ritual fuertemente estructurado y con un sentido sacro y terap\u00e9utico al mismo tiempo. Entre todas las iglesias daimistas deben sumar actualmente entre 10.000 y 13.000 adeptos, m\u00e1s una cifra de seguidores irregulares que tal vez sumen 4.000 \u00f3 5.000 personas m\u00e1s. Finalmente, en California y desde hace una d\u00e9cada hay diversas plantaciones de los espec\u00edmenes componentes del ayahuasca, y diversos terapeutas ofrecen excursiones ps\u00edquicas de forma segura. En este sentido, pues, puede afirmarse que actualmente es el ente\u00f3geno m\u00e1s apreciado entre los aficionados de los EE.UU. y de otros pa\u00edses occidentales. Todas estas formas culturales referidas al consumo de ayahuasca tienen una gran importancia etnohist\u00f3rica, dado que las formas cl\u00e1sicas del uso de ente\u00f3genos fueron borradas de forma radical en los \u00faltimos 100 a\u00f1os en Occidente (entre pueblos primitivos y culturas agr\u00edcolas asi\u00e1ticas y africanas se mantiene, aunque tambi\u00e9n est\u00e9 en cierto retroceso), pero en el \u00faltimo tercio de siglo se reinici\u00f3 su consumo con el descubrimiento de la experiencia psicod\u00e9lica, y el uso sacramental de ente\u00f3genos aparece de nuevo bajo formas ritualizadas altamente formalizadas y con claras posibilidades de aplicaci\u00f3n para la investigaci\u00f3n de la mente humana y para otros fines aplicados que analizar\u00e9 m\u00e1s adelante. Aunque solo sea de pasada, vale el esfuerzo de recordar aqu\u00ed que nuestros bioqu\u00edmicos han puesto de relieve que el cuerpo humano segrega componentes (triptaminas metiladas y betacarbolinas) cuya regulaci\u00f3n tiene relaci\u00f3n a la vez con algunas patolog\u00edas mentales y con los llamados estados de elevaci\u00f3n espiritual, y que se trata de las mismas substancias que contienen la mayor\u00eda de productos ente\u00f3genos. En la mayor parte de los casos se sabe muy poco de como act\u00faan tales substancias psicoactivas en personas normales, aunque s\u00ed se sabe que est\u00e1n relacionadas con el sue\u00f1o y con la onirog\u00e9nesis. Entre los shuar y achuara, lo que uno ve, siente y percibe bajo los efectos del ayahuasca se torna resoluto, y, al igual que los sue\u00f1os nocturnos, enmarca decisivamente su comportamiento posterior (FERICGLA, 1994). En la interpretaci\u00f3n de los pasajes on\u00edricos y de la imaginer\u00eda del ayahuasca, cuando un shuar no los entiende por s\u00ed mismo recurre a los ancianos, depositarios de su sabidur\u00eda oral tradicional. Hasta tal punto dan importancia los shuar a sus ancianos, que cuando un individuo que no es de la familia quiere hablar a solas con uno de ellos debe pedir permiso al resto del grupo familiar, el cual se re\u00fane para decidir si lo permite. El temor suele estar en que el forastero -aunque sea conocido- trate de provocar alg\u00fan mal en el anciano, con lo que dejar\u00eda al resto del clan sin la posibilidad de entender algunas de las visiones tenidas a ra\u00edz del consumo de ayahuasca y, con ello, quedar\u00edan faltos de recursos para tomar decisiones, a menudo vitales. A causa del proceso de aculturaci\u00f3n, los chamanes de hoy d\u00eda han perdido muchos de sus conocimientos y ya no saben interpretar la imaginer\u00eda como hasta hace unas d\u00e9cadas. Antiguamente -en esta etnia jivaroana, podr\u00edamos situarlo en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1950- hab\u00eda maestros en la decodificaci\u00f3n y explicaci\u00f3n psicol\u00f3gica de los sue\u00f1os y las visiones. As\u00ed, los ind\u00edgenas amaz\u00f3nicos toman ayahuasca y tabaco para curarse por medio de la imaginer\u00eda. Adem\u00e1s, visiones y sue\u00f1os les indican c\u00f3mo vengarse, c\u00f3mo actuar en caso de conflicto o de indecisi\u00f3n, etc. y en este sentido, cabe realizar una distinci\u00f3n entre las finalidades expl\u00edcitas del uso de ayahuasca entre los adultos, los ni\u00f1os, los j\u00f3venes y los chamanes. Entre los adultos shuar y achuara, el consumo del ente\u00f3geno act\u00faa como mecanismo de desfogue social: se usa para buscar soluciones mediatas (para soluciones inmediatas se usa la chicha, el aj\u00ed o el tabaco) desde un estado de lasitud consciente. Consumen ayahuasca para resolver sus problemas, para reafirmar su cosmovisi\u00f3n y para entrar en contacto con su mundo m\u00edtico. Lo toman para hablar de su An\u00edtam, para que les d\u00e9 poder y para establecer normas y procedimientos sociales, para condicionarse, para reforzar ideas referidas a soluciones y para canalizar procesos mentales en un sentido que podr\u00edamos llamar de oniroman\u00e1a abierta a interpretaciones (lo que ven es parte de lo que tienen que hacer). Por su lado, entre los ni\u00f1os jivaroanos se usa la mixtura ente\u00f3gena para codificar y condicionar conductas. Por ejemplo, se les administra para que los ni\u00f1os peque\u00f1os devengan robustos y r\u00e1pidos, para que sean valientes o para que crezcan siendo buenos cazadores. Respecto de los j\u00f3venes, se usa el ente\u00f3geno durante la pubertad para reafirmar su identidad ya que, seg\u00fan los shuar y achuara, da seguridad en los mecanismos que regulan el comportamiento. Los chamanes o brujos afirman consumir ayahuasca para tener premoniciones: al margen de la aceptaci\u00f3n cient\u00edfica o no, los chamanes ayunan y se preparan para ver, elucubrar e interpretar situaciones presentes o futuras. Adem\u00e1s de los usos espec\u00edficos por grupos de edad, los shuar beben ayahuasca para vomitar ritualmente, y en esta ocasi\u00f3n tan solo hierven la liana Banisteriopsis caapi, sin el segundo componente que aporta la DMT4. Todo ello podr\u00eda concretarse diciendo, pues, que el ayahuasca es una para activar mecanismos compensatorios de la conducta, aplicados al autoan\u00e1lisis y a la b\u00fasqueda de resoluciones a los conflictos presentes, tanto de car\u00e1cter emocional como de car\u00e1cter adaptativo general.<\/p>\n<p>NOTAS DE PIE DE P\u00c1GINA<\/p>\n<p>1) 2)Ente\u00f3geno: neologismo que libremente traducido viene a significar \u00abdios dentro de nosotros\u00bb (acu\u00f1ado a partir de la ra\u00edz griega teus, dios. Se utiliza en medios especializados desde hace tres d\u00e9cadas para referirse a aquellas substancias de uso milenario, y casi siempre de proveniencia vegetal, que el ser humano ha consumido desde los or\u00edgenes de la prehistoria conocida para ponerse en contacto con su concepto de divinidad, sea el que fuere. Hasta hace unas d\u00e9cadas se usaba el t\u00e9rmino \u00abalucin\u00f3genos\u00bb para referirse a tales substancias, categor\u00eda ling\u00fc\u00edstica absolutamente err\u00f3nea dado su sentido literal y porque se trata de una palabra que ha sido cargada con un contenido negativo totalmente alejado del sentido con que los humanos han consumido tales substancias psicoactivas durante milenios. 3) Ayahuasca: proviene de los t\u00e9rminos Quichuas sya, \u00abcuerpo muerto\u00bb o simplemente \u00abmuerto\u00bb, y huasca que significa \u00abcordel gordo\u00bb y \u00absoga\u00bb. Seg\u00fan el Diccionario de Lengua Quichua del P. Diego Gon\u00e7alvez, publicado en 1952 por el Instituto de Historia de Lima (Per\u00fa), la expresi\u00f3n literal \u00abcuerpo muerto\u00bb en Quichua es Aya hua\u00f1uk vccu, y \u00abmuerte\u00bb es Nua\u00f1uy, por lo que Aya Huasca, viene a significar \u00abla soga (liana) que permite ir al lugar de los muertos\u00bb. 4) En referencia a este uso de la liana sola, cabe mencionar que en el a\u00f1o 1929 K. Beringer y K. Williams usaron la harmina -el principal alcaloide de la liana- para combatir el parkinson. En la d\u00e9cada de los a\u00f1os 40 A.G. Beer estudi\u00f3 los efectos farmacol\u00f3gicos en gatos demostrando que posee efectos estimulantes en el SNC. En la d\u00e9cada de los 60 se verific\u00f3 que la harmina es un potente inibidor de la MAO. Y en el 59, Pletscher propuso que la harmala deb\u00eda su actividad psicoactiva justamente a su acci\u00f3n de IMAO {OTT, 1996):<\/p>\n<p>Este texto es un cap\u00edtulo de un trabajo m\u00e1s extenso de J. Fericgla titulado : Chamanismo, Ayahuasca y Oniromancia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CULTURA, TEOR\u00cdA Y APLICACIONES DE LA IMAGINER\u00cdA GENERADA POR LA AYAHUASCA por Joseph Fericgla &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; El texto que sigue est\u00e1 dividido en tres bloques de contenido independiente aunque complementario, en el sentido de que son partes integrantes de un mismo sistema. 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